27 de diciembre de 1956: fallece el compositor Mariano Valverde

27diciembre1956
Ruinas de la Iglesia de San Nicolás en Quetzaltenango tras el terretomo de San Perfecto. Este evento inspiró a Valverde a componer su vals «Noche de Luna entre ruinas». Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El compositor Mariano Valverde nació en Quetzaltenango el 20 de noviembre de 1884  y allí se formó como músico.  Fue integrante de la Marimba Hurtado Hermanos, reconocida agrupación marimbística con la que se fue de gira por Guatemala y los Estados Unidos en donde grabó varias de sus propias composiciones.1

En 1917 acompañó a los hermanos Benedicto, Higinio y Eustorgio Ovalle Bethancourt, junto a Jesús Castillo, a una de las primeras presentaciones de marimba ofrecidas en la Ciudad de Guatemala para el presidente guatemalteco, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien también era originario de Quetzaltenango.2

Valverde enseñaba marimba en Quetzaltenango, exigiendo a sus estudiantes que aprendieran solfeo. También fue director de la Marimba «Maderas de mi Tierra«, y como compositor, su catálogo consta de más de un centenar de piezas, muchas de las cuales son intepretadas por las agrupaciones de marimba en Guatemala.  Entre sus obras se destaca el vals «Noche de luna entre ruinas», compuesto luego del terremoto de San Perfecto que destruyó la Ciudad de Quetzaltenango en 1902,3 donde falleció progenitora y en donde el panorama desolador que presentaba la ciudad lo inspiró a componer la obra.2

El compositor quetzalteco falleció el 27 de diciembre de 1956, pero para honrar su memoria su efigie fue colocada junto con la de los compositores Sebastián Hurtado, y Germán Alcántara, en el billete de 200 quetzales el cual comenzó su circulación el 23 de agosto de 2010.4,5

El vals de Valverde se puede escuchar en este enlace:


BIBLIOGRAFIA:

  1. Lehnhoff, Dieter (2005). Creación musical en Guatemala. Guatemala: Universidad Rafael Landívar y Fundación G&T Continental, Editorial Galería Guatemala. ISBN 99922-704-7-0.
  2. «Connotados quetzaltecos». El Quetzalteco. 26 de agosto de 2010. Archivado desde el original el 29 de agosto de 2010.
  3. Rockstroh, Edwin (1902). «1902 Earthquake in Guatemala»Nature (en inglés) 66: 150. doi:10.1038/066150a0. p. 150.
  4. «Ley Monetaria». Decreto número 17-2002. Guatemala.
  5. «Preguntas frecuentes sobre el nuevo billete de Q200.00». Guatemala.

25 de junio de 1956: reprimen una manifestación estudiantil

El gobierno del coronel Carlos Castillo Armas reprime con violencia una manifestación de la Asociación de Estudiantes Universitarios

25junio1956
El Cine Lux en 2019, tras su remodelación luego de convertirse en el Centro Cultural de España en Guatemala.  En esta esquina ocurrió el ataque contra los estudiantes universitarios en 1956.  En el recuadro: el entonces presidente de facto de Guatemala, el coronel Carlos Castillo Armas.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno de facto del coronel Carlos Castillo Armas, instituido tras el golpe de estado contra el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán perpetrado por el Secretario de Estado John Foster Dulles y el embajador John Peurifoy, con la ayuda de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) mediante la Operación PBSUCCESS en 1954, retornó al sistema de gobierno utilizado por el general Jorge Ubico, lo que significaba favorecer los intereses de la compañía frutera estadounidenses United Fruit Company y reprimir cualquier movimiento contra la misma.   Debido al descontento que esto provocaba, se produjeron numerosos reclamos y protestas que obligaron al gobernante a restringir los derechos de los pobladores, mientras se redactaba una nueva constitución.  Ya cuando la nueva constitución fue publicada a principios de 1956, las protestas continuaron contra la político pro-estadounidense del gobierno de Castillo Armas.

El 25 de junio de 1956, fecha en que se conmemora el día del Maestro por el fallecimiento de la profesora María Chinchilla durante las protestas en contra del régimen del general Jorge Ubico en 1944, una masiva manifestación organizada por la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) de la Universidad de San Carlos de Guatemala, salió del Paraninfo Universitario, ubicado en 2a. calle y 12 avenida de la zona 1 de la Ciudad de Guatemala, para exigir el disfrute de las libertades de los ciudadanos y el respeto a los derechos humanos.  Pero al anochecer, en la esquina del entonces lujoso y emblemático cine Lux, ubicado en la 6a. avenida y 11 calle de la zona 1, los manifestantes fueron atacados por las fuerzas del gobierno y resultaron heridos de metralla cerca de treinta personas, además de que hubo casi ciento cincuenta detenidos, casi treinta estudiantes que tuvieron que salir al exilio —entre quienes estaba el escritor Mario Monteforte Toledo— y otros cinco estudiantes que fallecieron el lugar: Salvador Orozco, Julio Arturo Acevedo, Julio Juárez, Alvaro Castillo Urrutia y Ricardo Carrillo Luna. 1

El operativo del gobierno estuvo coordinado y ejecutado por Bernabé Linares y Santos Miguel Lima Bonilla, y el gobierno justificó sus acciones indicante que la marcha había sido organizada por los comunistas que todavía permanecían en el país.  Las víctimas fueron recordadas por la Asociación de Estudiantes Universitarios con una placa conmemorativa que estuvo en el lugar en donde fallecieron los estudiantes hasta 1992, en que desapareció misteriosamente durante los apagones programados por la escasez de energía elétrica durante el gobierno del ingeniero Jorge Serrano Elías.2

Finalmente, varios periódicos y radio noticieros fueron clausurados; entre ellos estaban: «El Estudiante«, «Nuetro Diario«, «Semanario Lunes«, «Voz y Antena«, «La Voz de la Actualidad» y «Audio Prensa«.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cifuentes Rivas, Américo (26 de junio de 2014). Asesinados y presos el 25 de junio de 195610. Guatemala: Albedrío, Revista electrónica de discusión y propuesta social.
  2. Lemus, Juan Carlos (1 de agosto de 2015) Lugar de Memoria. Guatemala: Prensa Libre.
  3. Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999) Guatemala: Memoria del silencio. Guatemala: Servigráficos S.A. p. 115

Viernes de Dolores de 1956: arzobispo amenaza con excomulgar a los huelgueros

El arzobispo Mariano Rossell amenaza con la excomunión a los participantes y asistentes al desfile bufo de la Huelga de Dolores

Viernesdolores1956
El Parque Central y la Catedral Metropolitana de la Ciudad de Guatemala a finales de la década de 1950.  En el recuadro, un sello conmerorativo del arzobipos Mariano Rossell.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En la cuaresma de 1956, se produjo un hecho que evidenció que el arzobispo metropolitano Mariano Rossell y Arellano pensó que, tras ayudar a la Contrarrevolución en 19541 y obtener privilegios para la Iglesia Católica en la Constitución promulgada en febrero de 1956,2 el clero había recuperado todo el poder que había perdido en 1872.3

En la época colonial y el gobierno de los 30 años, el poder de los eclesiásticos era prácticamente absoluto, pero, desafortunadamente para Rossell, pronto se dió cuenta de que los tiempos habían cambiado radicalmente y que ya no podía dominar la situación como lo habían hecho sus antecesores.4

Si bien durante los gobiernos del Dr. Juan José Arévalo y del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán la Huelga de Dolores había tenido un gran auge, esto era porque las protestas contra los regímenes revolucionarios eran patrocinadas por las élites que habían visto sus intereses afectados por estos gobiernos.  Pero tras el derrocamiento de Árbenz en 1954, la Huelga de Dolores criticó agriamente a los principales líderes del liberacionismo, incluyendo al arzobispo Rosell Arellano, algo que no fue del agrado del jerarca eclesiástico.5

Así pues, Rossell y Arellano condenó las actividades de la Huelga de Dolores, porque «parodiaban sacrílegamente la liturgia sagrada y [las] oraciones, inclusive el Credo y el Padre Nuestro«, aunque no dijo que lo que verdaderamente le molestaba era que la actividad de sátira y crítica política lo llamara «sor Pijije» y lo acusara de haberse prestado a los intereses de la United Fruit Company, diciendo que era para combatir al «comunismo ateo» y enarbolando al Cristo Negro de Esquipulas, cuando en realidad lo había hecho para recuperar los privilegios que la Iglesia Católica había perdido desde el régimen liberal de J. Rufino Barrios. Incluso, para justificar su molestia, el arzobispo dijo que «era ilícito toda burla a los credos religiosos, sobre todo en tiempos de democracia» y emitió un comunicado a toda su feligresía —que en esa época era la mayoría de la población guatemalteca— en el que decía: «advertimos a todos los católicos que no les es lícito autorizar con su presencia los actos de representaciones, desfiles, etc. de la llamada huelga de Dolores«.3,4

Rossell y Arellano llegó al extremo de amenazar con la excomunión a todo aquel que participara o presenciara el desfile, pues le parecía que era «incoherente el participar en la huelga de Dolores, burlarse de la liturgia y los símbolos católicos y luego participar piadosamente en las procesiones, las cuales se celebran días después de la Huelga, en Semana Santa.» Ahora bien, como el Honorable Comité de Huelga de Dolores hace su desfile bufo cada Viernes de Dolores precisamente para criticar a las procesiones de Semana Santa,respondió en un comunicado que no permitirían que los «ministros de la religión actuaran con hipocresía» y que la huelga se realizaría «quisieran o no«.3,4

Al día siguiente del comunicado del arzobispo y de la respuesta de los estudiantes, hubo un mitin del «Comité de Defensa Moral Pública» en el que hacían responsable al Gobierno «por los hechos de sangre que pudieran suceder, si los estudiantes persisten en ofender la religión«. Aquel comité estaba dirigido por el diputado José García Bauer —quien vivía frente a la Iglesia de La Recolección— y estaba conformado por miembros conservadores de la sociedad guatemalteca que creían que con el éxito del Departamento de Estado de los Estados Unidos en derrocar al gobierno de Árbenz se había regresado a la época del gobierno pro-eclesiástico del capitán general Rafael Carrera.3,4  Sin embargo, las advertencias del arzobispo y del Comité fueron contraproducentes, como ocurre siempre que hay una queja por faltas a la moral, ya que lo único que se consigue es que la curiosidad del público sea mucho mayor;  así pues, cuando el desfile de la Huelga se realizó el Viernes de Dolores de 1956 las calles del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala estaban totalmente abarrotadas.3,4

Pero sí hubo problemas durante el desfile, ya que poco después de haber iniciado su recorrido, cuando los estudiantes universitarios iban por la 12 calle entre segunda y cuarta avenidas, tres hombres elegantemente vestidos lanzaron una bomba sobre una carroza, causando una explosión que dejó a más de treinta personas lesionadas, entre estudiantes y espectadores; sin embargo, a pesar del pánico inicial, el desfile continuó como estaba programado.3,4

Al darse cuenta de que sus feligreses ignoraron sus advertencias, Rossell y Arellano montó en cólera y decidió suspender las procesiones de Semana Santa; pero la presión por continuar con las procesiones fue muy fuerte, y el 26 de marzo el arzobispo, en una reunión en la Catedral, atendió la petición de los feligreses y miembros de todas las hermandades de que extendiera licencia para que las procesiones se realizaran «como de costumbre«. Y, rindiéndose a la evidencia de que ya la Iglesia Católica no podía influir en la sociedad como lo había hecho en los siglos pasados, dijo simplemente que esperaba que los estudiantes recapacitaran y aseguró que el próximo año «si no había huelga decente no habrían procesiones«.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. 
  2. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1955-1956LXXIV . Guatemala: Asamblea Nacional Constituyente. pp. 17-39
  3. Galicia, Néstor (21 de marzo de 2018). Monseñor Rossell: Huelga o procesiones. Guatemala: Prensa Libre.
  4. Barnoya García, José (1979). Los cien años del insecto. Guatemala: Artemis y Edinter.

6 de febrero de 1956: aprueban la Constitución Liberacionista

Se aprueba la nueva Constitución de la República de Guatemala tras el triunfo del Movimiento de Liberación Nacional en 1954

6febrero1956
La Basílica de Esquipulas en 1887.  Este templo fue muy importante para el Movimiento de Liberación Nacional, ya que el Cristo Negro fue nombrado comandante de la invasión y fue el estandarte del arzobispo Mariano Rossell.  Imagen tomada de Guatemala, the Land of Quetzal.  En el recuadro: el arzobispo Rossell.

El gobierno de facto liberacionista, dirigido por el coronel Carlos Castillo Armas, y que llegó al poder en Guatemala en 1954 luego del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán con el apoyo de la Operación PBSUCCESS de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), el trabajo del Departamento de Estado dirigido por John Foster Dulles y el patrocinio de la United Fruit Company (de la que Dulles era accionista)1, convocó a una Asamblea Constituyente el 21 de septiembre de 1954.2

Las razones para convocar a aquella asamblea constituyente, además de emitir una constitución que se adaptara a los lineamientos liberacionistas dictados por el Departamento de Estado del gobierno republicano del general Dwight Eisenhower, había dos puntos que le interesaban al presidente de facto:

    1. «[…] la urgente necesidad de emprender un período de trabajo intenso en pro de la reconstrucción económica del país, require el estudio inmediato y la ratificación o aprobación de los Tratados Internacionales, y de los contratos que para grandes explotaciones, o para el funcionamiento de empresas de interés general haya celebrado o esté por celebrar el gobierno».  Es decir, que era urgente ratificar los contratos leoninos que favorecían a los intereres estadounidenses en el país, principalmente los de la United Fruit Company, de la Pan american y de la Standard Oil.3
    2. Resolver la cuestión del mandato presidencial, para dar la apariencia de legitimidad al gobierno gobierno golpista del líder del Movimiento de Liberación Nacional.3

Aquella constituyente contaba con sesenta y cinco diputados.  He aquí los nombres de algunos de los más destacados de ellos:2

    • Jorge Skinner-Klée: primer secretario. Era descendiente del comerciante inglés George Ure Skinner y del comerciante alemán Carlos Klée, quienes eran propietarios de la firma Hall, Klée y Skinner, comerciaban directamente con Inglaterra y otorgaban préstamos onerosos al gobierno del general Rafael Carrera para patrocinar las constantes guerras en que éste estuvo envuelto.4
    • Eduardo Cáceres Lehnhoff: diputado por el departamento de Guatemala. Llegó a ser vicepresidente de la República.  Murió trágicamente el 31 de enero de 1980 durante la quema de la Embajada de Espana en Guatemala.5
    • David Vela: diputado por el departamento de Guatemala. Connotado periodista y director del periódico «El Imparcial» desde el asesinato de su fundador, Alejandro Córdova en 1944. En su juventud participó junto con los estudiantes universiarios en el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera.6
    • Clemente Marroquín Rojas:  diputado por el departamento de Jalapa.  Connotado periodista y director del periódico «La Hora».  Durante su jovento participó junto con los estudiantes universitarios en el derrocamiento de Manuel Estrada Cabrera y luego trabajó para el gobierno de facto del general José María Orellana.  Tras la súbita muerte de Orellana en 1926, editó «La Hora» para evitar que llegara al poder el  general Jorge Ubico.  Regresó a Guatemala tras su exilio durante el régimen ubiquista y fue muy crítico del gobierno de Arbenz.  Llegó a ser vicepresidente de la República durante el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro. Es el patriarca de los periodistas guatemaltecos.7
    • Raúl Aguilar Batres: reconocido ingeniero que disenó el sistema de direcciones y zonas de la Ciudad de Guatemala.8
    • Guillermo Flores Avendaño: militar que estaba a cargo del destacamento de Totonicapán cuando hubo una revuelta indígena en 1930.9 Posteriormente, llegaría a ser presidente de la República tras el asesinato del presidente Carlos Castillo Armas en 1957.10
    • José Luis Arenas Barrera: diputado por el departamento de Quiché.  Conocido como «el tigre del Ixcán» por los abusos cometidos contra los campesinos de la región en su finca «La Perla» llegando incluso a tener horca y cepos.  Tuvo varios cargos públicos durante los gobiernos militares que siguieron al de Castillo Armas y finalmente fue asesinado por el Ejército Guerrillero de los Pobres en propia finca en 1975.11

La cuestión del mandato presidencial fue resuelta el Decreto Número 2 de la Constituyente, la cual ratificó el resultado de un plesbicito en donde Castillo Armas fue ratificado por casi medio millón de votos contra apenas 400 en contra.  De esta forma, el gobierno golpista fue legitimado para un período presidencial que terminaba el 15 de marzo de 1960.11 Por su parte, la cuestión de los tratados fue resuelta mediante el Decreto Número 3, por medio del cual dió plenos poderes a Castillo Armas para negociar y ratificar tratados y convenciones, tal y como lo esperaba la United Fruit Company.12

La nueva constitución fue finalmente aprobada por Castillo Armas el 6 de febrero de 1956 y luego promulgada el 1 de marzo de 1956,  y contiene algunos cambios radicales con respecto a las constituciones de 1879 y de 1945.  He aquí algunos artículos que se transciben como ejemplo:

Artículo 16. Son ciudadanos: 

      1. Los guatemaltecos varones mayores de dieciocho años.
      2. Las mujeres guatemaltecas mayores de dieciocho años que sepan leer y escribir.13

Se incluyeron prohibiciones específicas en contra de las agrupaciones comunistas o que propugnaran sistema totalitarios, a pesar de que los gobiernos en Guatemala desde el del general Rafael Carrera hasta el del general Jorge Ubico habían sido totalitarios.  Con estas prohibiciones bastaba para que acusaran de comunitas a cualquier persona que no estuviera de acuerdo con las políticas económicas de los gobiernos liberacionistas:

Artículo 23. Es libre la formación y funcionamiento de partidos políticos que se normen por los principios democráticos. Queda prohibida la organización o funcionamiento de todas aquellas entidades que propugnen la ideología comunista o cualquier otro sistema totalitario.  

Artículo 53. Los habitantes de la república tienen derecho de asociarse libremente para los distinto fines de la vida humana […] Queda prohibido, sin embargo, la organización o funcionamiento de grupos que actúen  de acuerdo o en subordinación con entidades internacionales que propugnen la ideología comunista o cualquier otro sistema totalitario.13

Los liberacionistas se alejaron de la constitución liberal de 1879 que permitió varios mecanismos para permitir las reelecciones del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico:

Artículo 28. Queda prohibido a los partidos políticos y a los ciudadanos hacer propaganda a favor d ela reelección de la persona que ejerza la Presidencia de la República, de plesbiscito para el mismo fin, o de cualquier otro sistema que tienda a vulnerar el principio de alternabilidad en el Poder o aumentar el término fijado por la constitución para el ejercicio de la Presidencia […] 13

En otro cambio radical desde la constitución de 1879, se permitió a las iglesias poseer personería jurídica y bienes.  Esto fue en retribución por la ayuda brindada por el arzobispo Mariano Rossell para derrocar al gobierno arbencista14:

Artículo 50. Se reconocen como personas jurídicas a las iglesias de todos los cultos, las cuales podrán adquirir y poseer bienes, y disponer de ellos, siempre que los destinen exclusivamente a fines religiosos, de asistencia social o a la educación.  Su personería se determinará por las reglas de su institución, o bases constitutivas y se probará conforme a las leyes de la República.[…]13

Por primera vez desde 1871, la educación religiosa se permitió nuevamente, así como el retorno de las órdenes religiosas, lo que dió origen a colegio de frailes que alcanzaron alto prestigio entre las élites del país, como el Liceo Guatemala y el Liceo Javier que eran para varones exclusivamente, o el Colegio Belga Guatemalteco y el Colegio Monte María, que eran para senoritas:

Artículo 97: Se garantiza la libertad de ensenanza y de criterio docente.  La ley regulará lo relativo a la ensenanza religiosa en locales oficiales.  El Estado no la impartirá y la declara optativa.13

Solamente se reconocía la Universidad de San Carlos de Guatemala, aunque luego eso cambiaría con la creación de universidades privadas a partir de 196115:

Artículo 102. […] Una asignación privativa, no menor del 2% del Presupuesto de Ingresos Ordinarios de la Nación, se destinará a la Universidad de San Carlos de Guatemala[…]

Artículo 103. No se reconocerán oficilamente más títulos y diplomas que los otorgados o reconocidos por la Universidad de San Carlos de Guatemala, la cual será la única facultada para resolver la incorporación de profesionales egresados de universidades o escuelas facultativas extranjeras.[…]

Artículo 106. Es libre la creación y funcionamiento de otras universidades en el país, pero es indispensable que, tanto su organización como sus exámenes, la equivalencia de sus estudios y la validez de los títulos y diplomas que expida, sean aprobados por la Universidad de San Carlos de Guatemala.13

Para evitar que el coronel Arbenz regresara al poder por medio de las urnas, se prohibió que los caudillos de golpes de estado o revoluciones fueran presidenciables.  Ahora bien, esto también hubiera dejado a Castillo Armas fuera de la posibilidad de ser electo, pero él ya estaba gobernando gracias a decretos ley a que fue ratificado por la Asamblea Constituyente por el plesbicito de 1954:

Artículo 161. No podrán ser electos para el cargo de presidente de la República: ni el caudillo ni los jefes de un golpe de estado, revolución armada, o movimiento similar, que altere el orden constitucional, para el período durnate el que se hubiere interrumpido el régimen constitucional o el siguiente […]. 13

Las empresas transnacionales que financiaron al movimiento liberacionista incluyeron el siguiente artículo que se refiere a los códigos de Minería y de Hicrocarburos.  En dicho artículo, «la forma que la ley establezca» se refiere a que las empresas internacionales interesadas en explotar los recursos nacionales de Guatemala fueron las que escribieron dichos códigos:

Artículo 218: se declara de utilidad y necesidad públicas la explotación técnica y racional de hidrocarburos, minerales y demás recursos naturales. Los rechos de exploración de hidrocarburos y minerales, podrán adquirirse de conformidad con la ley, por un término no mayor de cuarenta anos, prorrogables hasta por veinte anos más.  Los derechos de transformación y transporte de estas sustancias se adquirirán en la forma que la ley establezca.13

Se incluyó un decreto contra los monopolios, pero en la práctica se dejó fuera de la prohibición aquí indicada a la International Railways of Central America, que siguió con el transporte de carga y pasajeros, a la United Fruit company con la producción de banano, y a ciertos monopolios locales de cemento, bebidas alcohólicas y avicultura.

Artículo 223. Se prohíben los monopolios.  El Estado limitará el funcionamiento de empresas que absorban o tiendan a absorbed, en perjuicio de la economía nacional, la producción de uno o más ramos industriales […].  Una ley determinará lo relativo a esta materia.13

La Constitución de 1956 tuvo poca duración ya que fue derogada en 1963, tras el golpe de Estado que el Ministro de la Defensa Enrique Peralta Azurdia perpetró en contra del entonces presidente Miguel Ydígoras Fuentes cuando este último insinuó que permitiría al expresidente revolucionario Juan José Arévalo ser candidato presidencial en las elecciones que se avecinaban.16


BIBLIOGRAFIA:

  1. Ward, Matthew (s.f.). «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events»Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.
  2. Azurdia Alfaro, Roberto (1956) Recopilación de Leyes de la República de Guatemala 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. LXXIX.
  3. Ibid., p. 136.
  4. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. p. 166, 375.
  5. La voz de Galicia (2004). «Acusan al exembajador en Guatemala de idear el asalto a la sede diplomática en 1980»La voz de Galicia (Galicia). Archivado desde el original el 10 de febrero de 2014.
  6. Méndez, Francisco Alejandro (2010). «David Vela Salvatierra»Diccionario de Autores y Críticos de Guatemala (Guatemala: La Tatuana). Archivado desde el original el 22 de octubre de 2010.
  7. Diario La Hora (3 de julio de 1920). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  8. González, Ana Lucía (2014). «Visionario urbano: el legado del ingeniero Raúl Aguilar Batres»Revista D (Prensa Libre). Archivado desde el original el 21 de diciembre de 2014.
  9. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) «Levantamiento de indígenas de Totonicapán«.  Guatemala: Nuestro Diario
  10. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala. Los pactos políticos de 1944 a 1970.  Guatemala: FLACSO. p. 274.
  11. Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Memoria del Silenco. Caso No. 59 (1999). «Caso ilustrativo No. 59» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 26 de mayo de 2013.
  12. Azurdia Alfaro, Recopilación de Leyes, p. LXXXI.
  13. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1955-1956. LXXIV . Guatemala: Asamblea Nacional Constituyente. pp. 17-39
  14. Rossell y Arellano, Mariano (1954). Declaración contra la demagogia comunista y liberal. La Iglesia no busca privilegios. Guatemala: Arzobispado de Guatemala.
  15. Universidad Rafael Landívar (2017) Historia. Guatemala: Universidad Rafael Landívar
  16. Azurdia Alfaro, Roberto (1966) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1963-1964LXXXII Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 14-15.

16 de marzo de 1956: fundan el Museo del Libro Antiguo

Los periodistas David Vela Salvatierra y Rigoberto Bran Azmitia fundan el Museo del Libro Antiguo en el edificio del Ayuntamiento de Antigua Guatemala.

16marzo1956
Palacio del Ayuntamiento de Antigua Guatemala, aproximadamente en 1880. En los recuadros: los periodistas David Vela Salvatierra y Rigoberto Bran Azmitia. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y del periódico «El Imparcial».

Dos de los más grandes exponentes del periodismo guatemalteco fueron Rigoberto Bran Azmitia y David Vela.  Ambos tuvieron una gran trayectoria, siendo el primero el eterno director de la Hemeroteca Nacional,1 y el segundo el director del periódico «El Imparcial» desde el asesinato de su fundador Alejandro Córdova el 1 de octubre de 19442 hasta que el periódico cerró en 1984.3 Vela había sido Jefe de Redacción en «El Imparcial» desde 1926,3,4 año en que se graduó en la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro junto con otros importantes literatos de la llamada «Generación del Veinte», entre los que estaba el escritor Miguel Angel Asturias.5,6

El 16 de marzo de 1956, Bran Azmitia y Vela fundaron el «Museo del Libro Antiguo» en el Palacio del Ayuntamiento de la Antigua Guatemala, precisamente donde estuvo la primera imprenta del Reino de Guatemala a cargo de José de  Pineda Ibarra en 1660.7 En esa época, Vela gozaba de mucho prestigio en las esferas gubernamentales, ya que había sido diputado a la Asamblea Nacional Constituyente que emitió la constitución liberacionista fue aprobada por el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas el 6 de febrero de ese año.8

El museo cuenta con tres salas y posee una colección calculada en dos mil quinientos documentos.  El edificio, por su parte, fue construido en la segunda mitad del siglo XVIII y estaba recién estrenado cuando los terremotos de Santa Marta de 1773 destruyeron parcialmente la ciudad.  Debido a su diseño, el edificio soportó los sismos y fue utilizado como municipalidad del nuevo poblado que fue establecido entre las ruinas de la Antigua ciudad, la cual fue abandonada en favor de la Nueva Guatemala de la Asunción.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bran Azmitia, Rigoberto (1967). Vida y misión de una hemeroteca: Panorama del periodismo guatemalteco -1965. Guatemala: José de Pineda Ibarra.
  2. Miguel, José (2009). «La muerte de Alejandro Córdova»El blog chapín. Guatemala. Archivado desde el original el 17 de abril de 2014.
  3. Córdova, Alejandro (4 de octubre de 1926). David Vela: nuevo jefe de redacción. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  4. – (30 de octubre de 1926). El Jefe de Redacción de El Imparcial triunfa. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  5. Méndez, Francisco Alejandro (2010). «David Vela Salvatierra». Diccionario de Autores y Críticos de Guatemala (Guatemala: La Tatuana). Archivado desde el original el 22 de octubre de 2010.
  6. Quintana, Epaminondas (1971). La Historia de la Generación del 20. Guatemala: Tipografía Nacional.
  7. Bran Azmitia, Rigoberto (1978). Parnaso Antigüeño. Guatemala: José de Pineda Ibarra.
  8. Azurdia Alfaro, Roberto (1956) Recopilación de Leyes de la República de Guatemala 1954-1955LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. LXXIX.
  9. Antigua Guatemala online. Museo del Libro Antiguo Guatemala.