21 de noviembre de 1917: placa de mármol en honor a Estrada Cabrera

La Asamblea Legislativa ordena colocar una placa de mármol en la casa donde nació el licenciado Manuel Estrada Cabrera en Quetzaltenango.

21noviembre1917
La Diosa Minerva mostrándole al presidente Manuel Estrada Cabrera todo lo que ha conseguido en Guatemala. En el recuadro: medallón en bronce conmemorando los 15 años de las Fiestas de Minerva, el cual se conserva en el Museo Nacional de Historia. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 21 de noviembre de 1917, la Asamblea Legislativa, presidida por el licenciado Arturo Ubico Urruela, mandó colocar en la casa natal del presidente en Quetzaltenango una placa de mármol que contenía la fecha de nacimiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los decretos mediante los cuales se restablecía la enseñanza pública e instituía las fiestas de la niñez.1

Era una muestra más del servilismo excesivo que existía entre los criollos liberales hacia los presidentes de turno y que continuó prácticamente hasta la caída del gobernante el 14 de abril de 1920.  De hecho, los decretos que fueron reproducidos habían sido instrumentos propagandísticos de Estrada Cabrera durante sus primeros años de gobierno.  

Veamos por qué.

En primer lugar, la restitución de la instrucción pública fue promulgada el 11 de febrero de 1898, tan sólo tres días después del asesinato del general presidente José María Reina Barrios, por medio del decreto 573, que derogaba el decreto 546 del 9 de diciembre de 1897, en el que ahora fallecido ex-presidente había cerrado todas las escuelas del país hasta mayo, y las abría a partir del 18 de febrero.2  Ahora bien, Reina Barrios no había cerrado las escuelas, como lo hacen ver los aduladores de Estrada Cabrera en el decreto de 1917, sino que había modificado el año escolar para que en vez de enero, éste principiara hasta el 1 de mayo de 1898 y terminara el 14 de marzo de 1899 aduciendo que marzo y abril eran mejores meses para las vacaciones de los educandos;3 por otra parte, por medio del mismo decreto, había despedido a todos los maestros, profesores y catedráticos universitarios a partir del 31 de diciembre de 1897, y así se iba a ahorrar tener que pagarles los meses de enero a mayo, dada la grave situación económica que estaba atravesando Guatemala por el desplome de la caída internacional del precio del café.4  Por supuesto, la situación económica del país todavía era muy grave y no permitía la apertura de los establecimientos públicos, pero Estrada Cabrera necesitaba empezar a hacer propaganda para su campaña presidencial ya que era solamente presidente interino, y el día anterior, es decir el 10 de febrero de 1898, había emitido el decreto 571 convocando a elecciones para el 1 de agosto de 1898.5

El segundo decreto que se reprodujo fue el de la creación de las Fiestas de Minerva el 29 de octubre de 1899.6 Aquella celebración, que se hacía a finales del ciclo escolar cada año, había sido idea de su Ministro de Fomento, el licenciado Rafael Spínola, quien redactó el decreto que Estrada Cabrera copió de su puño y letra para iniciar las fiestas anuales.  Spínola falleció súbitamente en 1901 sin llegar a ver el gran festival propagandístico en que las Minervalias se convirtieron y que sirvieron al régimen cabrerista para presentar su mejor cara a los representantes internacionales en el país.7

A pesar de lo superficial de los decretos mencionados, los seguidores del presidente aprovecharon su cumpleaños para adularlo una vez más, esta vez reproduciendo los decretos en la placa de mármol en la que lo llamaban «Benefactor de la Juventud» y develándola en su casa natal en Quetzaltenango con gran ceremonia.


BIBLIOGRAFIA:

  1. El Guatemalteco (15 de diciembre de 1917) «Decretos del Poder Legislativo«. Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 704-705.
  3. Ibid., p. 623.
  4. Ibid., p. 624.
  5. Ibid., p. 703.
  6. Gobierno de Guatemala (1899). Álbum de Minerva 1899 I. Guatemala: Tipografía Nacional.
  7. El Guatemalteco (4 de octubre de 1901). «Don Rafael Spínola». Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central.

21 de noviembre de 1857: nace Manuel Estrada Cabrera

Nace en Quetzaltenango el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien gobernó a Guatemala de 1898 a 1920

21noviembre1857

El padre de Manuel Estrada Cabrera era Pedro Estrada Monzón quien había sido hermano en el Convento de San Francisco hasta 1829, cuando el ejército del general liberal Francisco Morazán desterró de Centroamérica a los miembros de las órdenes regulares. Estrada Monzón no se fue de Guatemala, pero tuvo que renunciar a la vida monástica. Cuando nació su hijo Manuel, en Quetzaltenango en 1857, no quiso aceptar la paternidad que le exigía la madre, Joaquina Cabrera, pero llegó al acuerdo de ella tuviera la patria potestad del niño y que él los ayudara periódicamente.

Durante sus primeros años, la madre de Estrada Cabrera se dedicaba a vender dulces y alimentos en las casas de las familias acomodadas de Quetzaltenango, entre ellas la casa de la familia Aparicio, en donde tuvo un serio problema cuando fue acusada de robar unos cubiertos de plata y fue apresada, aunque fue luego absuelta. Este hecho causó una profunda impresión en Estrada Cabrera quien guardó rencor por los Aparicio y se vengó de ellos en 1897, cuando retrasó el telegrama de indulto que le perdonaría la vida a Juan Aparicio, hijo, luego de ser acusado de ser el líder de la Revolución Quetzalteca que había estallado contra el gobierno del general José María Reina Barrios, de quien Estrada Cabrera era Ministro de Gobernación.

Obtuvo una beca en el colegio de San José, que los jesuitas regenteaban en Quetzaltenango, en donde se distinguió por su inteligencia y caligrafía, aunque también sufrió la burla de sus compañeros que lo llamaban «bolitero» o «el hijo de la bolitera» por el trabajo de su madre. De hecho, de los jesuitas recibió la formación católica que lo caracterizaría en la presidencia, y de su madre el conocimiento de los ritos indígenas de la región occidental de Guatemala.

En 1872 ingresó al Instituto Nacional para Varones de Occidente de donde se graduó en 1874 a los 17 años obteniendo una felicitación personal del presidente J. Rufino Barrios, en su examen público de bachiller.​ En 1876,  Barrios creó la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado de Occidente, en la que se inscribió Estrada Cabrera en 1877 y en donde estudió con grandes penurias económicas y donde para poder continuar su carrera tuvo que ocupar una plaza en el juzgado segundo de primera instancia de Quetzaltenango, fue director de una escuela de primeras letras, dio clases particulares e incluso se dedicó a la carpintería.

Se recibió con el título de licenciado en Derecho, y su bufete fue la base para su futuro despacho presidencial: era una pieza con puerta a la calle amueblado únicamente por una mesa de pino, dos estantes con pocos libros y un par de sillas; precisamente encima de la recepción había otra habitación a la que se subía por una escalera y en la que permanecía el licenciado, oculto a los que solicitaban sus servicios. Un escribiente de su confianza atendía en la recepción y cuando este no podía responder a alguna pregunta, se escuchaban sobre el entarimado de arriba unos toques en clave con la respuesta de Estrada Cabrera. Cuando la clave no era suficiente, entonces subía el escribiente a una señal convenida a recibir la respuesta de viva voz.

Afiliado al Partido Liberal, entonces en el poder, sirvió como juez de Primera Instancia en Retalhuleu, el mismo puesto en Quetzaltenango y, por último, magistrado de la Sala Cuarta de la Corte de Apelaciones.​ Mientras estaba en la facultad conoció a Desideria Ocampo, pero el cortejo fue difícil porque el padre de la muchacha se oponía a la relación. Al fin, por su gran perseverancia consiguió la mano de Desideria, se casó con ella en 1884 y tuvo dos hijos: Diego y Francisco.​


BIBLIOGRAFIA:


21 de noviembre de 1882: el general a cargo de la presidencia, José María Orantes, autoriza la construcción de una línea telegráfica para el hasta entonces aislado departamento de Petén

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Isla de Flores en 1877, según un grabado aparecido en Across Central America de John W. Boddam

En 1882, el general presidente J. Rufino Barrios se encontraba de viaje en los Estados Unidos trabajando para establecer el tratado definitivo de Límites con México y así poder enfocarse en su campaña de conseguir la Unión Centroamericana.  En su lugar quedó el general José María Orantes como encargado de la presidencia pero siempre con comunicación directa (aunque dilatada) con el general Barrios.

El 21 de noviembre, el encargado de la presidencia emitió el decreto por el cual autorizada la construcción de la línea telegráfica hasta el departamento de Petén (específicamente hasta la Isla de Flores), el cual había estado incomunicado con el resto de la República hasta entonces.

Se reproduce a continuación dicho decreto, dada su relevancia histórica:

Palacio Nacional: Guatemala, 21 de noviembre de 1882

Considerando:

que el departamento del Petén es el único que aun se halla fuera de la red telegráfica que liga a todos los demás departamentos de la República; que aquella sección del país no podrá alcanzar la prosperidad a que está llamada por sus riquezas, mientras permanezca en el estado de aislamiento en que se encuentra todavía;

que, aunque la construcción de una línea telegráfica hasta la cabecera de dicho departamento, importará al erario algunos sacrificios, éstos se compensarán con lo fecundo que será un progreso tan significativo como el que desea relizar el Gobierno al llevar a efecto esta mejorar; y que además, muchos vecinos de aquella sección han levantado una suscripción voluntaria que ascienda ya a la suma de $1,616, con lo cual y con la cooperación de las Municipalidades respectivas, que proporcionarán los postes y otros elementos necesarios, se minorará la erogación que el Tesoro Público debería imponerse para la ejecución de la obra;

por tanto, el General encargado de la Presidencia, acuerda:

Facultar a la Secretaría de Fomento para que mande construir la línea telegráfica a que se ha hecho referencia, autorizando los gastos que sean indispensables para tal fin, y que se han presupuestado en la suma de doce mil pesos. 

Comuníquese –

José María Orantes, general encargado de la Presidencia


BIBLIOGRAFIA: