24 de diciembre de 1840: nace Delfino Sánchez

Nace en Totonicapán Delfino Sánchez, Ministro de Estado del gobierno del general presidente J. Rufino Barrios

24diciembre1840
Tumba de Agripita Coutiño, vda. de Sánchez en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala, la cual es una de las mejor conservadas del otrora majestuoso camposanto. La Sra. Sánchez era la madre de Delfino Sánchez, quien aparece en el recuadro. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Manuel Delfino Sánchez Coutiño nació en Totonicapán el 24 de diciembre de 1840 y junto con su familia salió al destierro tras la derrota del Estado de Los Altos en 1849.1 Era hijo de Francisco y Agripita Sánchez, hermano de Dolores, Guillermo y Urbano, con quienes tuvo una enorme influencia económica y política no solamente en Quetzaltenango sino que entodo el país durante el gobierno de Barrios. Francisco Sánchez expandió su negocio de aguardiente en Totonicapán en 1853 y adquirió vastas extensiones de tierra en la cosa, traslandando a su familia a Quetzaltenango, en donde estableció su casa de comercio, en la que vendía artículos para artesanos y granjeros, así como ropa, instrumentos musicales, artículos de lujo, bombas de agua y similares.2

Salieron al exilio durante el segundo período de gobierno del mariscal Vicente Cerna, pero tras la victoria de la Revolución Liberal —a la que Francisco Sánchez patrocinó con 60,000 pesos— la familia tuvo gran auge, especialmente durante el gobierno del general J. Rufino Barrios que se inició en 1873. Francisco Sánchez fundó el primer periódico liberal tras el gobierno conservador, y su hijo Delfino tuvo numerosos cargos públicos de gran importancia; es más, su otro hijo, Urbano Sánchez, se casó con Clotilde Barrios, hija del presidente en 1883.2

Delfino Sánchez dirigió la construcción de la Penitenciaría de Totonicapán y la reconstrucción de la Iglesia de Totonicapán que se había incendiado en 1878 y ya siendo Ministro de Fomento, fue diputado por San Marcos a la Asamblea Constituyente que redactó la Constitución de 1879 luego de ocho años de que los presidentes de Guatemala estaban gobernando basados en los «amplios poderes» del Acta de Patzicía.3 Aquella consitución fue hecha a la medida de los deseos del general presidente J. Rufino Barrios de tal modo que, cuando éste murió en 1885, tuvo que ser modificada para restringir el poder de su sucesor, el general Manuel Lisandro Barillas quien era conocido de Sánchez ya que fue Jefe Político de Quetzaltenango.4

Ya durante la expropiación eclesiástica de 1872 y 73,5 Delfino Sánchez había adquirido a muy bajo costo el antiguo convento de Santa Clara, que convirtió en su casa de habitación en la Ciudad de Guatemala, y en 1880, cuando éste ya era Ministro de Fomento, la famila Sánchez consiguió de parte del gobierno de Barrios una concesión para construir una fábrica de textiles en el poblado de Cantel, dada la proximidad de este municipio tanto de Quetzaltenango como de Totonicapán. Para ayudar a la construcción de esta fábrica, a partir de 1882 el Jefe Político de Quetzaltenango, el general Barillas, obligó a los jornaleros de la región a trabajar en la construcción de la infraestructura de la planta transportando materiales desde las canteras de Totonicapán y equipo de producción desde los puertos en el Pacífico, así como trabajando de albañiles. Las autoridades municipales de la región se quejaron con Barillas de que el trato de los jornaleros era inhumano y muy mal pagado, pero no lograron cambiar la situación.5 Y por si fuera poco, el Ministerio de Fomento, dirigido por Delfino Sánchez, confiscó los ingresos municipales de la región para la construcción de dos puentes que se necesitaban para comunicar a Cantel con Quetzaltenango.2

En 1881, Sánchez fue embajador de Guatemala ante el gobierno de Francia por la cuestión de Pilet, y en 1882 fue el embajador ante las naciones centroamericanas cuando el presidente J. Rufino Barrios había dejado el poder temporalmente en manos del presidente interino José María Orantes, mientras el estaba en Estados Unidos finalizando el tratado de límites con México.2,6

Sánchez falleció en la ciudad de Guatemala en 1885, y aunque sus restos fueron trasladados a Quetzaltenango, en el Cementerio General se encuentra la tumba de su madre, la Sra. Agripita de Sánchez, la cual es un monumento artístico de gran calidad que ha sido de los pocos que se han conservado intactos desde 1882. He aquí cómo lo describió Ramón Salazar, también ex-Ministro de Estado y constituyente de 1879, en su revista cultural «La Ilustración Guatemalteca«:7

«[…] Pero lo que en la Avenida en que estos muertos sobresale de toda ponderación es el sepulcro de Doña Agripita de Sánchez. La señora fue madre de personas muy distinguidas en el país, entre las que se cuentan Don Delfino Sánchez, notable Ministro de Instrucción Pública del General Don. J. Rufino Barrios, muerto ya, y Don Guillermo Sánchez, honrado industrial que aún vive. Ella era la viuda de Don Francisco Sánchez, notable hombre público en su tiempo, a quien conocí y quise por sus virtudes republicanas. Nada sé de las cualidades familiares de doña Agripita; esposa de este último dewen haber sido muchas y su memoria muy querida cuando se le ha levantado el más hermoso monumento que hay en el Cementerio erigido por la piedad filial. La matrona yace tendida en su féretro y a sus pies hay un ángel que señala para lo alto.

Al examinar aquellas facciones no se nota ninguna contracción nerviosa ni ningún signo que denote que se ha temido la muerte; al contrario, el rostro de la matrona indica que ha aguardado a la pálida tranquilidad, esperanzada y aguardano un mundo mejor. Arriba hay un catafalco de mármol negro, que será su sepulcro en la tierra, y que está adornado con una multitud de angelitos, que dicen que son sus nietos. En lo alto del monumento hay la figura de una mujer que surge de la tumba, transfigurada, ideal y hermosa y que está en actitud de elevar su vuelo hacia lo alto y hacia lo hermoso. Nuestro bello cielo azul forma el fondo de esa esplendente concepción artística, que mientras más se estudia y contempla más gusta y entusiasma».7


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Locomotora (1906). Don Delfino Sánchez. Guatemala: La Locomotora. p. 6.
  2. Grandin, Greg (1997). The Strange Case of «La Mancha Negra»: Maya-State relations in Nineteenth Century Guatemala. Hispanic American Historical Review. 77 (2). pp. 211-243.
  3. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 345.
  4. Guerra, Viviano (1886). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1883-85 IV. Guatemala: Tipografía de Pedro Arenales. pp.721-726.
  5. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 105-120.
  6. Guerra, Viviano (1883). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1881-83 III. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 444.
  7. Salazar, Ramón (1 de noviembre de 1896) «Una excursion al país de los Muertos«. La Ilustración Guatemalteca 1 (7). Síguere, Guirola y Cía. Guatemala. p. 98.

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24 de diciembre de 1896: inauguran la nueva Casa Presidencial

Para celebrar su cumpleaños, el general presidente José María Reina Barrios inaugura la nueva Casa Presidencial

24diciembre1896
El Palacio Presidencial construido por el general José María Reina Barrios entre 1895 y 1896.  Fue destruido por los terremotos de 1917-18.  En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El año de 1896 sería el último de bonanza económica del gobierno liberal del general José María Reina Barrios.  Hasta ese momento, todos sus planes iban viento en popa:  el Ferrocarril del Norte ya había llegado hasta el Rancho de San Agustín Acasagustlán1, el puerto de Iztapa estaba construyéndose2, y los planes de embellecimiento de la Ciudad de Guatemala para la celebración de la Exposición Centroamericana de 1897 estaban avanzando conforme a lo planeado3.

En medio de aquella situación inmejorable, el presidente ordenó que se construyera una nueva casa presidencial en la huerta del Palacio Colonial que había sido la sede del Ejecutivo desde la declaración de la Independencia.

El 8 de febrero de 1895, el presidente Reina Barrios aprobó el contrato celebrado entre José de Bustamante y el licenciado Manuel Estrada Cabrera , Ministro de Gobernación, mediante el siguiente decreto:4

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 8 de febrero de 1895

Encontrando conforme con las instrucciones dadas al efecto, el contrato que sobre dirección de un edificio destinada a casa presidencial celebró el Ministro de Gobernación y Justitcia con el arquite to don José de Bustamante, el 18 de diciembre del año próximo pasado, el Presidente de la República tiene a bien condederle su aprobación.

Comuníquese,

    • Reina Barrios
    • Por impedimiento del Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, el de la Guerra, Próspero Morales4

La obra dió inicio el 1 de enero de 1895 y fue inaugurada con todo esplendor el 24 de diciembre de 1896, con motivo del cumpleaños del presidente.Nota_a 

He aquí cómo describió la celebración en el nuevo palacio la revista cultural «La Ilustración Guatemalteca«, cuyo cuerpo editorial estaba conformado por amigos y ex-ministros del general Reina Barrios:5

Ciertas fechas de la vida, sirven de hábil pretexto para demostrar afectos del corazón o signos de respeto a ciertas personalidades, y como esas manifestaciones han de ser recíprocas, exigen reconocimiento de las mismas.

El onomástico del Presidente de la República, fue festejado en su nuevo palacio con una recepción seguida de un banquete de 250 cubiertos. 

Claro está, que tratándose de una fiesta dada por el primer Magistrado de la Nación, y a la cual estaba convocado el Cuerpo Diplomático, había de revistar la solemnidad debida.

Aquellos localistas que aman a su patria, en el fondo y en los detalles, debían ser los primeros en felicitarle de la esplendidez con que se dió la reunión.

Conviene aprovechar ciertas oportunidades para poner en evidencia, que el Presidente de la República es admirador de todo aquel que vale, ya en las ciencias, ya en las artes, ya en la literatura, sin distinción de partidos políticos, procurando siempre atraer todas aquellas energías útiles al bien común.

Solamente la ignorancia y mala fe pueden censurar ciertas manifestaciones.Nota_b

Con especial delicadeza hicieron los honores de la casa el General Reina y su Señora, prodigando a todos frases oportunas y cumplidos corteses. 

Animación grande tuvo el baile y el interés de la velada no decayó un instante en toda la noche. 

Cuantos fueron honrados con la invitación a la fiesta conservarán por mucho tiempo grato recuerdo de la misma.

Poner una lista de asistentes a la fiesta, sería por un lado extenso y por otro inoportuno.

El estreno de la residencia presidencia, fue, pues, espléndido.  Este edificio es digno de la cultura del país […] hoy objeto de la curiosidad pública y que por su elegancia y corrección es justamente apreciada por todos los amantes del arte.5

Eran los últimos días felices del gobierno del general Reina Barrios ya que el colapso económico de 1897 derrumbó todos los planes del gobernante, y llevó al país a la anarquía y a un endeudamiento sin precedentes, dando como resultado en revueltas y rebeliones que tuvieron que ser reprimidas por la fuerza y, eventualmente, provocando el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898.6

Tras la muerte de Reina Barrios subió a la presidencia el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien tuvo que recuperar al país de la debacle que le dejara su antecesor.  En 1899 el embajador mexicano Federico Gamboa llegó a Guatemala a presentar sus credenciales en nombre del gobierno del general Porfirio Díaz, y relató lo siguiente sobre cómo encontró lo que quedaba de los sueños de Reina Barrios:7

31 de enero. Visito el paseo nuevo de la Reforma, bellísimo, como bello es en este país privilegiado todo lo que la naturaleza ha hecho por sí misma. La vegetación, los horizontes y la luz son únicos en esta comarca que de poco necesitaría para ser una tierra de promisión. El paseo, en sí mismo, trazado a la europea, ofrece dos defectos: no se descubre alma viviente y adviértese, en cambio, descuido notorio. Al lento rodar del landeau descubierto en que vamos charlando Luis Ricoy y yo, miro tres ó cuatro edificios buenos, en cuenta el hospital militar, que ya era mi conocido; veo también los restos mutilados de lo que fué Exposición Centroamericana, uno de tantos rasgos de la manía de grandezas que padeció el infortunado General Reyna Barrios durante su presidencia.7

Por su parte, la magnífica Casa Presidencial fue la sede del Ejecutivo hasta diciembre de 1917, cuando fue destruida por los terremotos que asolaron la Ciudad en aquellos años.8 Prácticamente el único presidente que la disfrutó fue el sucesor de Reina Barrios, el licenciado Manuel Estrada Cabrera y solamente por un tiempo, ya que tras los atentados en su contra en 1907 y 1908, se aisló de la población yéndose a vivir a la finca La Palma entonces en las afueras de la ciudad.9


NOTAS:

  • a: el antiguo Palacio Colonial estaba donde en el siglo XXI se encuentra el Parque Centenario, la Biblioteca Nacional y el Instituto de Previsión Militar en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.
  • b: en esta párrafo se hace referencia a las críticas por los detractores del gobierno que lo acusaban de estar despilfarrando el erario nacional.  El ambicioso plan de Reina Barrios era convertir a Guatemala en un destino para los inversionistas internacionales que se interesaran en el Ferrocarril Interoceánico que estaba en construcción.

BIBLIOGRAlFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de diciembre de 1896). «La Línea del Norte»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (10). pp. 154-157
  2. Macías del Real, A. (15 de julio de 1897). «Puerto de Iztapa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (24). pp. 340-341.
  3. Gobierno de Guatemala (1896). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1895-96 XIV. Guatemala: Tipografía Nacional.  pp.: 186-189.
  4. Gobierno de Guatemala (1895). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1894-95 XIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp.: 195-196.
  5. La Ilustración Guatemalteca (1 de enero de 1897). «Sociedad Elegante»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (11). p. 172.
  6. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  7. Gamboa, Federico (1910). Gómez de la Puente, Eusebio, ed. Mi diario, primera serie. México: La Europea. Archivado desde el original el 4 de junio de 2015. p. 103.
  8. Prins Wilhelm (1922). Between two continents, notes from a journey in Central America, 1920 (en inglés). Londres, Inglaterra: E. Nash and Grayson, Ltd. pp. 148-209.
  9. Somoza Vivas, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.