24 de mayo de 1844: José Milla escribe un poema contra Carrera

Luego de invasión de Francisco Malespín a Guatemala tras la fracasada revolución del general Manuel José Arce, el entonces joven escritor José Milla y Vidaurre arremete contra el general Rafael Carrera.

La Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala en 1840. En el recuadro: el escritor José Milla y Vidaurre. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El escritor José Milla y Vidaurre se caracterizó por ser ul mejor representante de la prosa guatemalteca del siglo XIX, pero sus poemas dejaron mucho que desear. Milla lo comprendió así y por eso se dedicó a la prosa, pero en su juventud, cuando militaba en el partido liberal a pesar de ser criollo aristócrata, escribió los siguientes versos en contra del general Rafael Carrera, poco después de que alentara la fracasada revolución del general Manuel José Arce en El Salvador:1

Himno Patriótico, en loor del Exmo. Teniente General, R. Carrera, Jefe del ejército, etc., con motivo de la expedición salvadoreña

quia pulvis es, et in pulverem reverteris
Porque eres lodo y en el lodo te has de convertir

Hijo de la miseria y de la nada
Tiranuelo opresor de un Pueblo inerme.
Zorra cobarde que acomete osada
A un gallinero que tranquilo duerme.

General, director, héroe, caudillo;
Arcángel, qué se yo como te llaman.
Entre bordados mal envuelto pillo
Ya los pueblos de ti venganza claman.

Por entre esa comparse de malvados,
digna guardia de honor de tu persona,
ellos van a pasar desesperados
a romper en tu frente tu corona.

En pos del enemigo corres tarde,Nota a
teniente general, pues ha sonado
al fin tu hora fatal, tiembla cobarde
dentro de tus harapos de soldado.

Excecrada y maldita tu memoria,
excecrado será cuanto tú hiciste,Nota b
y si ha de hablar de ti, dirá la historia,
que tú ni aun ser déspota supiste.

Lobos, Pais, Carrera, veteranos
del crimen, y en el terror de las banderas,
farsa vil y burlesca de tiranos,
parodias de Cartuch con charreteras.Nota c

¿Que haceis aun allí? Su voz os lanza,
el clarín de Jutiapa en son de guerra:
imprudentes huid, nuestra venganza
debajo de las entrañas de la tierra.

Aycinena, Pavón, fuera señores,
fuera con vuestro rancio servilismo,
¿soñásteis ser tal vez conservadores,
o darnos una burla del torismo?Nota d

Honorable marqués, no más Bretaña,
no más status quo ni tiranía;
vaya su excelencia no se engaña,
sin el statu quo, por Dios, ¿qué haría?

¿Cómo sin él las indemnizaciones?
¿Cómo los sueldos gruesos y continuos?
¿Cómo cobrar sin él, medios millones
por pérdidas, perjuicios y destinos?Nota e

Fuera la camarilla, sea libre
Guatemala por fin, de oscurantistas,
de esos politicones de calibre
profundos y rellenos estadistas.Nota f

Los tigres de Texigua ya se lanzan,
tiemble vuestro cobarde corazón
y ¡ay de vosotros los zorros, si os alcanzan
con sus fieros lebreles de León!

Ya hundiréis esa frente hoy orgullosa:
ya al polvo volveréis de do salisteis;
y entonces guatemala generosa,
olvidará los males que le hicisteis.

Y vivid, os dirá, vivid oh viles
general, mariscales, brigadieres,
vivid parodia ruin de los Aquiles
manejando la rueca entre mujeres.

No mancharás jamás nobles aceros
de cerdos la sangre envilecida,
¡Claros y esforzadísimos guerreros!
vivid, pues, que tan cara os es la vida.

Guatemala, mayo 24 de 1844.

José Domingo Milla.2, Nota g

Como dice el escritor e historiador Federico Hernández de León, «Milla arremete contra todos los elementos del gobierno y a Carrera lo pone como para escurrirlo.» Y es que estos versos, a pesar de ser de muy mala calidad, causaron una honda impresión entre los criollos liberales, quienes se los memorizaban como si se tratara de uno de los poemas del gran José Batres y Montúfar.

El escritor siguió atacando al gobierno de Carrera hasta 1848, cuando se dió cuenta del desastre que se produjo cuando Carrera renunció a la presidencia y salió al exilio, y los criollos liberales intentaron gobernar y solamente consiguieron hundir más al país. Entonces, se volvió conservador abrazando la causa aristócrata de su familia y trabajó para Carrera y Cerna desde 1848 hasta 1871, en que salió al exilio voluntario tras el triunfo de la revolución liberal. Durante este tiempo se hizo amigo personal del general Carrera, de quien fue consejero, embajador en los Estados Unidos, y miembro de la Secretaría de Relaciones Exteriores, bajo las órdenes de Pedro de Aycinena, el decano de los ministros de Estado.3


NOTAS:

    • a: Milla se refiere aquí a que el presidente de El Salvador, Francisco Malespín, ya había tomado Jutiapa, adelantándose a las fuerzas de Carrera. Malespín, no obstante, tuvo que replegarse a El Salvador, cuando se enteró que estaban planeando darle un golpe de estado.
    • b: Aquí se tuvo razón Milla, pues los historiadores liberales se hicieron cargo de pintar de una forma totalmente nefasta y negativa la figura del general Rafael Carrera. Los libros de historia oficiales, basados en la «Reseña Histórica» del ideólogo liberal Lorenzo Montúfar, se refieren al gobierno conservador como una época oscura sin progreso, donde Carrera era un criador de cerdos analfabeto que estaba bajo el control de los aristócratas. Nada más lejano de lo que realmente ocurrió en ese período.
    • c: Milla se burla aquí de los uniformes que utilizaban los militares guatemaltecos de la época, ya que la tropa se vestía como podía y era descalza, mientras que los oficiales disponían de uniformes regalados por el ministro británico Frederick Chatfield, los cuales no estaban hechos a la medida.
    • d: Se refiere aquí al marqués Juan José de Aycinena, obispo y hasta entonces consejero de estado de Mariano Rivera Paz; y a Manuel Francisco Pavón y Aycinena, otro de los consejos de estado e ideólogos conservadores. Nótese como les llama «serviles», mote despectivo con el que los liberales se referían a los aristócratas por haber sido funcionarios de gobierno durante la colonia española.
    • e: Acusa aquí al marqués de Aycinena de corrupción, aunque ésta no se daba durante los gobiernos conservadores porque el Estado estaba en la ruina debido a tantas guerras contra los liberales.
    • f: Milla se burla no solamente de los aristócratas sino de aspecto mofletudo del marqués de Aycinena.
    • g: En su juventud, Milla se firmaba con sus dos nombres, aunque luego dejó de hacerlo según la costumbre de la época.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El libro de las Efemérides: capítulos de la Historia de la América Central. VI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 333.
  2. Ibid., p. 334-336.
  3. Ibid., p. 337.

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24 de mayo de 1869: Cerna inaugura su segundo período presidencial

Tras vencer en las elecciones en la Cámara de Representantes al Mariscal José Víctor Zavala, el Mariscal Vicente Cerna inicia su segundo período presidencial

24mayo1869
Iglesia del Cerrito del Carmen hacia principios del siglo XX.  El área seguía muy similar a la época en que Cerna juró para su segundo período presidencial.  Fotografía de Juan José de Jesús Yas.

Cuando el capitán general Rafael Carrera fue nombrado presidente vitalicio en 1854, tuvo la prerrogativa de elegir a su sucesor, y Carrera eligió al Mariscal Vicente Cerna con quien había sido compañero de armas desde su época de guerrillero.1

Tras la muerte de Carrera en 1865, el primer período del Mariscal Cerna había sido una continuación del gobierno del extinto presidente vitalicio, pero las circunstancias imperantes exigían un cambio de gobierno, ya que si bien Cerna era muy honrado y muy moralista, no tenia la capacidad suficiente para enfrentarse a los criollos liberales que poco a poco fueron reforzando sus posiciones.  Por eso, cuando se convocaron a elecciones para su sucesor, los miembros de la Cámara de Representantes —como se le llamaba al Congreso de la República en aquellos años— tenían la opción de elegir al Mariscal José Víctor Zavala, quien también había sido correligionario de Carrera, pero quien además había estudiado en la Universidad y en el extranjero y había retornado de Nicaragua cubierto de gloria tras vencer al filibustero William Walker.1 Aunque muchos daban ya por vencedor a Zavala, el 17 de enero de 1859, luego de asistir a una misa para recibir la «inspiración del Espíritu Santo«, los diputados votaron y eligieron al Mariscal Cerna con 31 votos contra 21 que recibió Zavala dando así, sin querer, la estocada final al régimen conservador en Guatemala.2

La ceremonia de juramentación se llevó a cabo el 24 de mayo en la sede la Cámara de Representantes, cuyo presidente era el señor Juan Matheu, un ciudadano español radicado en Guatemala y quien había estado en el puesto desde la época del general Carrera. Además de los diputados, estaban los miembros del Consejo de Estado, la Corte de Justicia, el Ayuntamiento, el Claustro de la Universidad, y el Consulado de Comercio.  Y también estaban las autoridades eclesiásticas, principiando por el arzobispo metropolitano, y su corte que incluía a los estudiantes del Seminario, y  los colegios de Infantes y Clerical; y los frailes de las órdenes regulares. Por su parte, Cerna hizo su ingreso al recinto acompañado del Corregidor del departamento, del Mayor General del Ejército y de los miembros de su Estado Mayor.3

De acuerdo a lo indicado por la constitución vigente en la época, el arzobispo tomó el juramento al presidente y luego de los discursos de ley, salieron en comitiva hacia la Catedral en donde se celebró un Te Deum con motivo del magno acontecimiento.4

Aquella sería la última gran celebración de los conservadores guatemaltecos, ya que un poco más de dos años después, Cerna caería derrotado por la Revolución Liberal el 30 de junio de 1871 y se tenía que ir huyendo del país en lomo de mula y con solamente veinte pesos en el bolsillo.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 343.
  2. Ibid., p. 344.
  3. Ibid., p. 345.
  4. Ibid., p. 346.

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