26 de septiembre de 1926: a las 12:15 am fallece en Antigua Guatemala el general presidente José María Orellana; el general Lázaro Chacón asume presidencia interina

26septiembre1926
Retrato oficial del general Orellana.  En los recuadros: los ministros de Estado del gabinete de Orellana; H. Abraham Cabrera (Gobernación), Roberto Lowenthal (Relaciones Exteriores), Miguel Larrave (Guerra), Salvador Herrera (Agricultura), Luis Sáenz Knoth (Fomento) y Carlos O. Zachrisson (Hacienda). Imágenes tomadas del Diario de Centro América.

La muerte repentina del general José María Orellana el 26 de septiembre de 1926 a las 12:15 am en el Hotel Manchén de la Antigua Guatemala tomó a toda la población guatemalteca por sorpresa, pues el general presidente no mostraba indicidos de que padeciera enfermedad alguna, y acababa de cumplir con uno de sus principales proyectos: la creación del Banco Central de Guatemala, único ente emisor de moneda autorizado en el país a partir de ese momento.

Aquel día, no ocurrió nada extraordinario en la rutina del presidente.  Acostumbraba a salir de la ciudad junto con su familia y algunos amigos, e iba ya fuera a Amatitlán o a la Antigua Guatemala.  Ese día, iban con él (de acuerdo al oficialista “Diario de Centro América“) su esposa, hijas, cuñada María de Lavagnino, el doctor Fernando Iglesias y algunos miembros de la Plana Mayor presidencial.  Estuvieron jugando hasta la media noche un juego de cartas con sus amigos y cuando se retiró a su habitación, la No. 3 del hotel Manchén comenzó a sentirse mal y llamó por ayuda diciendo que sentía cmo un ataque de pulmonía”.  Fue atendido inmediatamente por el doctor Iglesias, pero todo fue en vano.  Sus útimas palabras fueron “me muero, siento que me falta la respiración“.

Inmediatamente se dispuso que condujeran los restos a la ciudad de Guatemala, saliendo a la 1:40 am y llegando a la casa de gobierno a las 2:50 am.  Ya en la ciudad, y en medio de la crisis nerviosa de los familiares se procedió a disponer la autopsia, la cual fue llevada a cabo por el doctor Carlos Federico Mora, en presencia de otros galenos. El resulto del meticuloso proceso determinó que el general Orellana tenía problemas cardíacos y falleció de un ataque al corazón.

El cuerpo fue expuesto en capilla ardiente en el Ministerio de la Guerra y luego llevado al cementerio general para su sepultura.

Mientras tanto, los ministros de estado emitieron el siguiente decreto, nombrando al primer designado a la Presidencia, general Lázaro Chacón, como presidente interino de la República:

Guatemala, 26 de septiembre de 1926

El Consejo de Ministros

Lamentando profundamente el sensible fallecimiento del cudadano Presidente de la República, general e ingeniero José María Orellana, y con presencia de lo dispuesto en el artículo 69 de la Constitución de la República, acuerda:

Llamar al primer designado general don Lázaro Chacón, para que de conformidad con la Ley Constitutiva, se haga cargo del Poder Ejecutivo.

Comuníquese.

  • H. Abraham Cabrera, Ministro de Gobernación y Justicia
  • Miguel Larrave, Ministro de la Guerra
  • C. O. Zachrisson, Ministro de Hacienda y Crédito Público
  • Rafael Ordóñez Solís, Ministro de Educación Pública
  • Salvador Herrera, Ministro de Agricultura
  • Roberto Lowenthal, Ministro de Relaciones Exteriores
  • L. Sáenz Knoth, subsecretario de Fomento, encargado de la cartera

Y Chacón, por su parte, emitió su primer decreto como presidente interino en los siguientes términos:

Decreto No. 928

Lázaro Chacón, general de brigada, Primer Designado a la Presidencia de la República

Por cuanto:

El día de hoy falleció de muerte natural el general don José María Orellana, Presidente de la República.

Por tanto, 

en cumplimiento del artículo 69 de la Constitución, 

Decreta:

Artículo 1.°: Organizar el Gabinete con los siguientes Secretarios de Estado:

  • Licenciado H. Abraham Cabrera, en el despacho de Gobernación y Justicia
  • General Miguel Larrave, en el despacho de la Guerra
  • Licenciado Carlos O. Zachrisson, en el despacho de Hacienda y Crédito Público
  • General Luis Sáenz Knoth, en el despacho de Fomento
  • Licenciado Rafael Ordóñez Solís, en el despacho de Educación Pública
  • Ingeniero Salvador Herrera en el despacho de Agricultura
  • Licenciado Roberto Lowenthal en el despacho de Relaciones Exteriores

Artículo 2.°: Del presente decreto se dará cuenta a la Asamblea Legislativa en sus próximas sesiones.  

Dado en la casa de Gobierno, en Guatemala, a veintiseis de septiembre de mil novecientos veintiseis.

  • Lázaro Chacón
  • E Menéndez, subsecretario general del gobierno

BIBLIOGRAFIA:

  • Diario de Centro América (26 de septiembre de 1926): “Consejo de Ministros llama al primer designado. El general L. Chacón asume el P. Ejecutivo”. Guatemala: Diario de Centro América
  • Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América
  • — (26 de septiembre de 1926): “Interesantes detalles del útimo viaje del general Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América

26 de septiembre de 1748: llega a Guatemala el nuevo presidente de la Real Audiencia, José Aruajo de Río ex-presidente de Quito, tras ser restituido por el rey Fernando VI

26septiembre1748
La Plaza de Armas de la Antigua Guatemala a finales del siglo XIX.  Araujo de Río llegó cuando la ciudad estaba ya reconstruida luego del terremoto de 1717 y dejó el país antes del terremoto de 1751.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

José Araujo de Río fue presidente de la Real Audiencia de Guatemala entre 1748 y 1751.  Era un funcionario español que había nacido en Lima, Perú, y había estudiado en el Colegio de San Martín, recibiendo luego el título de Licenciado en Derecho en la célebre Universidad de San Marcos, de su ciudad natal.

La Presidencia de la Capitanía General de Quito le fue otorgada en compensación a la suma de 22 mil pesos, con los que sirvió al rey en el año de 1732.  Tenía la obligación de gobernar por espacio de ocho años, que era la duración ordinaria del período de mando señalado para los presidentes de Quito.  Tomó posesión de su cargo el 30 de diciembre de 1736, en una momento en que existía una tremenda división entre los criollos y los españoles, hacienda prácticamente imposible agradar a todos; a pesar de esto, logró gobernar con relativa tranquilidad a pesar de su mal genio.  Durante su gobierno brindó toda clase de facilidades a los miembros de la Misión Geodésica de Francia, que bajo la dirección de Charles Marie de La Condamine llegó a Quito para medir un arco del meridiano terrestre, y el Ecuador de la tierra.

Su condición de criollo fue constantemente atacada y cuestionada por los oidores y funcionarios españoles de Quito, quienes escribían a España presentando varias quejas en su contra. Eventualmente, el 29 de mayo de 1743, fue reemplazado por orden del Rey pero apeló al Consejo de Indias y con licencia del Virrey de Lima viajó a Madrid para defenderse de las calumnias en su contra. El Real Consejo examinó el expediente, y luego de oír sus descargos pronunció un fallo definitivo sumamente honroso, declarándolo buen Ministro, íntegro, celoso y observante de las leyes, órdenes y cédulas de Su Majestad.

Para reivindicarlo, el rey Fernando VI lo nombró Presidente de la Real Audiencia de Guatemala, a donde llegó el 26 de septiembre de 1748 a terminar los dos años que le restaban de su período como gobernador.  Tras concluir su perído en 1751, se fue a su  natal Perú, hasta que finalmente, ya de edad avanzada, viajó a España, en donde murió en Madrid en 1777.


BIBLIOGRAFIA:


26 de septiembre de 1859: su Majestad Británica ratifica el convenio Wyke-Aycinena, firmado con el gobierno de Rafael Carrera, por el que se le concede a Belice el territorio entre el río Belice y el río Sarstún

26septiembre1859
El territorio centroamericano en 1840.  Imagen tomada del libro “Incidents of Travel in Central America, Chiapas and Yucatan” del enviado estadounidense John Lloyd Stephens.

La historia del establecimiento británico en Belice se remonta hasta mucho antes de la Independencia.  El establecimiento original se encontraba entre la bahía de Chetumal en la frontera con México hasta el río Belice y no era accessible desde Petén o la Verapaz por la lejanía, la falta de caminos, y lo insalubre de la region selvática circundante.  De esta forma, los ingleses se dedicaron tranquilamente al contrabando desde ese centro de operaciones, ya que éste era solamente accesible por el Mar Caribe y la Real Armada Española no se daba abasto para proteger las rutas comerciales con la península Ibérica de los ataques de los corsarios ingleses.

Después de la Independencia de Centroamérica la influencia inglesa en la región creció considerablemente, al punto que durante el gobierno federal de Francisco Morazán existieron fuertes lazos politicos y económicos entre el establecimiento británico en Belice y el gobierno morazanista.

En ese entonces, los Estados Unidos apenas se estaban estableciendo y no tenían aún mayor poder, pero Inglaterra se había convirtido en el nuevo impero mundial, teniendo colonias en todos los continentes.  Específicamente en Centroamérica, aparte de Belice, tenían presencia en Roatán y la Mosquitia.  En Guatemala, fueron un fuerte aliado y patrocinador del gobierno conservador del general Rafael Carrera, a quien proveían de armamento, municiones, uniformes militares y préstamos a través de la casa comercial de Skinner y Klee.

En 1855 se produjo la invasión filibustera a Nicaragua y los ingleses apoyaron a los ejércitos centroamericanos para expulsar al estadounidense William Walker.  Pero Walker intentó volver en 1859 y fue entonces cuando Guatemala se vió obligada a negociar con Inglaterra la concesión de la región comprendida entre el río Belice y el río Sarstún, como compensación por el apoyo logístico recibido y a cambio de la construcción de una carretera entre la ciudad de Guatemala y el lejano puerto de Belice.  El tratado por el cual se hizo esta concesión fue firmado por el Ministro de Relaciones Exteriores, Pedro de Aycinena y por el embajador inglés en Centroamérica Charles Lennox Wyke, y es conocido como el tratado de Wyke-Aycinena.

La carretera nunca se construyó debido a que el general Carrera falleció en 1865 y luego Guatemala entró en una Guerra civil que terminó en 1871 tras el triunfo de la revolución liberal dirigida por J. Rufino Barrios y Miguel García Granados, lo que ha servido de base para que Guatemala reclame el territorio al sur del río Belice, situación que ha afrontado varias dificultades a lo largo de la historia, a pesar del considerable debilitamiento internacional de la Gran Bretaña.


BIBLIOGRAFIA: