28 de septiembre de 1821: la provincia de León del antiguo Reino de Guatemala acepta la Independencia con reservas, emitiendo la llamada “Acta de los Nublados”

28septiembre1821
La Catedral de León, Nicaragua.  Esta fue la primera provincia en Centroamérica que se mostró recelosa de la Independencia conseguida por la familia Aycinena en Guatemala.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de que el 15 de septiembre de 1821 la familia Aycinena negociara la Independencia de Centroamérica con el capitán general Gabino Gaínza, se produjo una profunda crisis en Nicaragua. Mientras que en la ciudad de Granada se realizó un cabildo con la presencia de las autoridades españolas y el Ayuntamiento criollo, declarando estar de acuerdo con la independencia de España, en la provincia de León reconocieron la independencia pero bajo una serie de condiciones. La declaración leonesa es conocida como el “Acta de los Nublados“.

Lo que ocurrió fue que en León el Intendente Miguel González Saravia y Colarte convocó a la Diputación Provincial y al Obispo Nicolás García Jerez para que revisaran la copia del Acta de Independencia emitida por las autoridades de la ciudad de Guatemala y el bando de Gabino Gaínza que proclamaba la independencia.  Era muy importante contar con estos represetantes, ya que la Diputación Provincial había participado en la Cortes de Cádiz en 1812 y defendía la formación de una Capitanía General autónoma en Nicaragua y Costa Rica, mientras que el obispo era fiel a la corona española

He aquí el texto del acta con observaciones sobre su contenido:

28 de septiembre de 1821

A los habitantes de las provincias de Nicaragua y Costa Rica

Nuestra Diputación Provincial é ilustrísimo prelado, en vista de los sucesos que han tenido lugar en Guatemala el quince de los corrientes, se han reunido y deliberado sobre los acaecimientos de tanta entidad y trascendencia, extendiendo los siguientes acuerdos:

  1. La absoluta y total independencia de Guatemala, que parece se ha erigido en soberana.
  2. La independencia del gobierno español, hasta tanto que se aclaren los nublados del día y pueda obrar esta provincia con arreglo á lo que exigen sus empeños religiosos, y verdaderos intereses. (Esta es la sección por la que se conoce el acta, ya que aparenta establecer un “compás de espera”, en caso de que el rey Fernando VII decidiera enviar refuerzos para sofocar los movimientos independentistas).
  3. Que en consecuencia continúen todas las autoridades continuadas en el libre ejercicio de sus funciones con arreglo á la constitución y á las leyes.
  4. Que se tomen las medidas más eficaces para la conservación del orden y sostenimiento de los funcionarios públicos, prestándoles el más eficaz auxilio, en la inteligencia de que el gobierno castigará severamente á los perturbadores de la tranquilidad pública y desobedientes á las autoridades. (Incluye aquí una advertencia a todo aquel que intentara aprovecharse de la incertidumbre reinante en ese momento).
  5. Que se publique por bando de acuerdo, comunicándolo a toda la provincia para su inteligencia y observancia, anunciándosele que sucesivamente se proveerá á los puntos dignos que oportunamente se tomarán en consideración, sin omitir trabajo ni fatiga por el bien religioso y civil de estos habitantes que tantas pruebas de confianza han dado a sus autoridades. (Esto se cumplió, pero primero se envoi el Acta de los Nublados y luego la de Independencia).

Lo que se publica para la debida inteligencia, notoriedad y cumplimiento.

Dado en la Sala de sus sesiones.

En León a veinte y ocho de septiembre de mil ochocientos veinte y uno.

  • Miguel González Saravia
  • Fr. Nicolás Obpo de Nicaragua
  • Vicente Agüero
  • Juaq. Arechavala. Domingo Galarza
  • Manl. López de la Plata
  • Pedro Portocarrero
  • José María Ramírez
  • Agn. Gutiérrez Lizaurzabal
  • Pedro Solís
  • Juan Franco. Aguilar, Secretario

El Acto de los Nublados fue el primer document en donde quedó en evidencia la fragilidad de la region centroamericana, que no tardó en entrar en una guerra cilvil entre los criollos, que terminó separándolas en cinco débiles repúblicas.


BIBLIOGRAFIA:

  • Recopilación Antonio Esgueva, Facultad de Ciencias Jurídicas, UCA, IHNC, Managua, Nicaragua.
  • Zelaya, Chester (1971). Nicaragua en la independencia (1ª edición). Editorial Universitaria Centroamericana

 


28 de septiembre de 1929: ocurre el “avionazo del Callejón de Dolores” en donde fallece el pionero de la aviación guatemalteca Jacinto “Chinto” Rodríguez Díaz

28septiembre1929
Rodríguez Daz junto al coronel Charles Lindbergh (vestido de civil) y los pioneros de la aviación guatemalteca: Ricardo Rodas y Miguel Garcia Granados Solís (este ultimo sin el birrete). Imagen tomada de Wikimedia Commons.

A principios del siglo XX la aviación se empezó a hacer más y más popular entre los miembros del ejército guatemalteco. Entre aquellos pioneros de la aviación estuvieron Miguel García Granados Solís, Óscar Morales López, Ricardo “Chato” Rodas y Jacinto “Chinto” Rodríguez Díaz.  Todos ellos estudiaron aviación en los Estados Unidos y recaudaron fondos para comprar el primer avión para Guatemala, al cual bautizaron con el nombre de “Centroamérica“.

Desde mediados de 1929, los aviadores militares guatemaltecos habían logrado establecer un modesto servicio aéreo utilizando tres monomotores Ryan Brougham B-5 con los cuales estaban transportando carga y correspondencia hasta los más lejanos y solitarios confines del país. Rodríguez Díaz viajó a Petén, en donde aterrizó en Santa Elena el 20 de julio de 1929, en San Francisco en dos ocasiones y en la La Libertad. El coronel Rodríguez Díaz perdió la vida el 28 de septiembre de 1929, en un trágico accidente aéreo conocido como el “Avionazo del callejón de Dolores“. En el avión iban también el Lic. José Luis Balcárcel,​ Secretario de la Comisión de Límites; el niño Carlos Montano Novella y el Ing. Julio Montano Novella, en ese entonces Cónsul de Guatemala en Nueva York. Todos, excepto el Ing. Montano, perdieron la vida en aquel accidente.  Rodríguez Díaz fue sepultado con grandes honores en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala, y su mausoleo fue diseñado y construido por el renombrado escultor guatemalteco Rafael Yela Günther.  Por su parte, José Luis Balcárcel es mencionado en la novela “Viernes de Dolores” de Miguel Angel Asturias como el presidente del Honorable Comité de Huelga de Dolores, “Chocochique” Balcárcel, que revivió la tradición estudiantil en 1922, tras 17 años de prohibición por parte del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

Por su parte, la aventura del servicio aéreo guatemalteco no llegó muy lejos pues con el fatal accidente del coronel Rodríguez Díaz, la partida del coronel García Granados fuera del país y la llegada de la Misión Aérea Francesa, los aviadores militares se enfocaron en iniciar prácticas de combate y alcanzar niveles operativos aptos con los recién adquiridos cazas Morane Saulnier MS. 147EP y bombarderos Potez XXV A2.


BIBLIOGRAFIA: