29 de diciembre de 1918: ocurre el segundo terremoto de 1917-18, esta vez a las 2:00 pm

29diciembre1917
Campamento establecido en las faldas del Castillo de San José (hoy Teatro Nacional).  Este fue uno de los primeros asentamientos que se formaron el ciudad de Guatemala y fue retirado hasta en 1927, cuando el gobierno del general Lázaro Chacón construyó el Barrio “El Gallito” para los daminificados por los terremotos de 1917-18.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Después del sismo del 25 de diciembre, la población ya no durmió en sus casas sino que se refugió como pudo en las plazas y parques, lo que contribuyó a que los siguientes sismos no produjeran un gran número de víctimas mortales.

El 29 de diciembre de 1917 a las 2:00 PM, ocurrió el primer sismo fuerte a la luz del día; muchas personas sufrieron desmayos por el terror y hubo una víctima mortal, el Dr. Manuel del Valle, quien murió sepultado junto con su caballo por una casa que se derrumbó mientras revisaba a los heridos mientras trabajaba en una comisión por la Cruz Roja.

Aquel sería el último sismo fuerte por unos días y los pobladores aprovecharon para armar campamentos provisionales en los parques y plazuelas de las iglesias (las que también quedaron por los suelos).​ Estos refugios temporales se construyeron con lo que se pudo conseguir: carruajes, mantas, muebles y demás enseres; afortunadamente, como solamente la ciudad de Guatemala fue afectada por los sismos, el resto del país envió suficientes provisiones por lo que no se desató una hambruna.

Pero fue en el cementerio general de la Ciudad de Guatemala en donde se apreció la devastación en toda su magnitud: el lugar quedó totalmente destruido por el terremoto y se contaba que unos ochenta mil muertos habían salido literalmente de sus tumbas, quedando expuestos y poniendo en peligro la ciudad por una posible peste. Fueron quemados en una pira gigantesca, pero las tumbas quedaron en ruinas.

Aunque en los días siguientes continuaron las réplicas, las personas se encontraban en refugios temporales pues muchos habían perdido sus hogares, y poco a poco se fueron acostumbrando a los sismos, hasta que llegó el terremoto del 3 de enero de 1918, a las 10:40 PM, que fue un terremoto aún más fuerte que los anteriores.


BIBLIOGRAFIA: