4 de octubre de 1926: Clemente Marroquín publica La Hora nuevamente

El periodista Clemente Marroquín Rojas empieza a publicar La Hora nuevamente, para evitar que Jorge Ubico llegue a la presidencia

4octubre1926
El Arco Chino, construido para celebrar el primer centenario de la Independencia de Guatemala, y que se ubicaba en donde ahora se encuentra el Palacio Nacional. En los recuadros: los generales Jorge Ubico y Lázaro Chacón, candidatos presidenciales en 1926. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 4 de octubre de 1926, pocos días después de la muerte del general presidente José María Orellana,1 y aprovechando que el presidente provisorio, general Lázaro Chacón, había eliminado la restricción a la prensa escrita que tenía Orellana, el periodista Clemente Marroquín Rojas empezó nuevamente a publicar su periódico “La Hora“. En aquella oportunidad, Marroquín Rojas expresó en su titular: “Hace seis años, La Hora cumplió una misión en la política del país. Hoy en su segunda etapa, esperamos que cumpla también otra misión. Entonces combatimos un desbarajuste. Ahora combatiremos lo que se presente contrario a los intereses del país.”2 (Nota de HoyHistoriaGT: el desbarajuste a que se refería Marroquín Rojas, era la situación que vivía Guatemala tras la caída del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920 y el gobierno provisional de Carlos Herrera y Luna).3

Originalmente, el periódico fue creado para apoyar la candidatura presidencial del licenciado Baudilio Palma, quien era jalapeneco, paisano y mentor de Marroquín Rojas; pero pronto se dieron cuenta de que el candidato más fuerte era el general Lázaro Chacón, y “La Hora” se dedicó de lleno a impedir la llegada al poder del general Jorge Ubico Castañeda.2 Este último era hijo del licenciado Arturo Ubico Urruela (quien fue el presidente de la Asamblea Legislativa durante los veintidós años del gobierno cabrerista). Gracias a la influencia de su padre, Ubico tuvo una carrera meteórica en el ejército, llegando a ser Jefe Político de Retalhuleu y de Alta Verapaz, y Ministro de Estado de Estrada Cabrera; además, Ubico había sido Ministro de la Guerra del gobierno de facto de Orellana, y había participado en el golpe de estado que éste había perpetrado contra Herrera el 5 de diciembre de 1921.4

La campaña de Clemente Marroquín Rojas contra Ubico fue feroz; durante tres meses, publicaron 63 reportajes de la serie “Desnudando al Idolo” en donde se denunciaba la mala gestión del militar y los crímenes ocurridos contra la población cuando éste estaba en la Jefatura Política de Retalhuleu y de Alta Verapaz. Al final, la campaña surtió efecto, y cuando Chacón ganó las elecciones de 1926. La Hora publicó el titular “Ubico fue derrotado: La Hora lo mató“. Marroquín Rojas se dió por satisfecho y se fue a Europa, cerrando su periódico.2

En Europa, Marroquín Rojas visitó varios países y fue nombrado como secretario de la embajada de Guatemala en Barcelona por el presidente Chacón.2 Dejaba en Guatemala al general Ubico, que tras su derrota electoral se había retirado a la vida privada, encargándose los negocios familiares, que incluían la finca cafetalera “Hacienda San Agustín Las Minas” y la compañía de Agua de Las Minas, la cual surtía de agua a parte de la Ciudad de Guatemala, gracias al acueducto de Pinula.5 Pero ni Chacón ni Marroquín Rojas podían prever la debacle económica mundial que se inició tras las caída de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929,6 la cual arrastró consigo a Guatemala cuando el precio internacional del café se desplomó, provocando una aguda crisis, similar a la crisis afrontada por el gobierno del general presidente José María Reina Barrios en 1897.7

Marroquín Rojas tuvo que regresar a Guatemala, en donde ejerció el notariado,2 y el 12 de diciembre de 1930, en medio de la grave crisis económica y social, el presidente Chacón sufrió un derrame cerebral que lo dejó imposibilitado para seguir al frente del gobierno.8 Fue sucedido por el licenciado Baudilio Palma, segundo designado a la presidencia, pero éste fue derrocado pocos días después por un golpe militar, que dejó en el poder al general Manuel María Orellana Contreras, primo del expresidente José María Orellana. Cuando el gobierno de los Estados Unidos no aprobó al gobierno de Orellana Contreras, aduciendo que ya había dado el visto bueno al gobierno de Palma, lo obligaron a renunciar, y en su lugar colocaron al licenciado José María Reina Andrade, antiguo ministro de Estrada Cabrera, y quien ha sido el único ciudadano guatemalteco que ha sido presidente de los tres organismos del Estado.9 El papel de Reina Andrade era simple: convocar a elecciones lo antes posible, y hacer que se eligiera a como diera lugar el general Jorge Ubico, el cual contaba con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos y de la poderosa frutera estadounidense United Fruit Company. Marroquín Rojas para evitar problemas, se fue a su natal Jalapa donde fue electo alcalde, pero Ubico ya lo tenía en la mira, y cuando se descubrió un complot en contra de la vida del presidente en 1934, Marroquín Rojas fue acusado de ser uno de los cabecillas del atentado y tuvo que huir de Guatemala, manteniéndose en el exilio hasta que Ubico renunció a la presidencia el 1 de julio de 1944.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América
  2. Diario La Hora (3 de julio de 1920). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  3. Hernández De León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  4. Pitti, Joseph A. (1975). Jorge Ubico and Guatemalan politics in the 1920s. (en inglés) Albuquerque: University of New Mexico. Tesis. 
  5. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906XX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 4-6.
  6. Klein, Maury. (2001). Rainbow’s End: The Crash of 1929. New York: Oxford University Press. ISBN 0-19-513516-4.
  7. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  8. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  9. Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  10. Monterrosa Cubías, Luis Gerardo (Agosto de 2020) ¡Por la democracia y libertad de Guatemala! Exiliados del ubiquismo en la frontera sur de México (1934-1938). En: Secuencia. (107).  México: Secuencia.

4 de octubre de 1901: muere Rafael Spínola

Muere el eminente orador, literato y político Rafael Spínola, creador de las Fiestas de Minerva, y quien fungía como Ministro de Fomento del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

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El antiguo Ministerio de Fomento de la ciudad de Guatemala.  Derribado por los terremotos de 1917-18, había sido la mansión del general Juan Martín Barrundia, ministro de la Guerra de J. Rufino Barrios.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Con tan solo 45 años de edad, Rafael Spínola dejó un amplio legado en la literatura, el periodismo, y la oratoria  guatemaltecas. Era descendiente del alférez de Caballería coronel José María Espínola Baeza y Bravo que llegó a Guatemala el 12 de junio de 1822, al mando de seiscientos hombres del ejército mexicano y bajo las órdenes de Vicente Filísola, a quien había mandado el emperador mexicano Agustín de Iturbide para que tomara el control de la region luego de la anexión de Centroamérica a México. .Tras el derrumbe del Primer Imperio Mexicano, Filísola convocó a una Asamblea Constituyente para Centroamérica y se retiró a México con sus tropas, pero el coronel Espínola ya no regresó porque en Guatemala conoció a la señorita Mariana del Águila Escobar, con quien contrajo matrimonio y procreó a tres hijos. En Guatemala se cambió el apellido de Espínola a Spínola, indicando que así era como se escribía originalmente.

Rafael Spínola era hijo de José Vicente Spínola del Águila e Isabel Orellana Corzo, quien a su vez era nieta del doctor venezolano Narciso Esparragoza y Gallardo, que se graduó en Guatemala en 1794 y quien fuera el primer médico anatómico de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo, nombramiento concedido por Cédula del Rey Carlos IV.

Spínola realizó sus estudios de secundaria en el Instituto Nacional Central para Varones, sobresaliendo por su habilidad para hacer agudos comentarios a los profesores.  En 1885, tras la muerte del general Justo Rufino Barrios el 2 de abril en Chalchuapa, el coronel del Rigoberto Cabezas inició el periódico El Pueblo, en donde pretendió hacer oposición al gobierno del presidente interino, general Manuel Lisandro Barillas, y en este periódico inició Spínola su carrera periodística Rafael Spínola.  El periódico solamente alcanzó tres números pues Cabezas fue expulsado de Guatemala, y Spínola salió exiliado a México en donde conoció a varias personalidades de ese país, incluyendo al escritor y diplomático Federico Gamboa, quien en sus memorias relata que Spínola llegó expatriado y sin dinero.

Al regresar a Guatemala, Spínola realize estudios de medicina, aunque se inclinó más por la literatura, el periodismo y la oratoria.​ También incursionó en política y en 1893 era diputado de la Asamblea Nacional Legislativa, impartía clases de filosofía en el Instituto Central para Varones y era uno de los principales oradores del gobierno del general José María Reina BarriosDe 1896 a 1897 fue el redactor jefe de La Ilustración Guatemalteca, revista literaria quincenal que, a pesar de su corta duración, es una referencia importante para conocer la situación política y económica de Guatemala durante el último año del gobierno del general José María Reina Barrios; en esta revista colaboró con Ramón A. Salazar, A. Macías del Real y Alberto Valdeavellano.  En esa época, Spínola se casó con la mexicana Ana Florencia Strecker Frías, con quien tuvo dos hijas: Magdalena y Stella.​

Luego del asesinato del presidente Reina Barrios el 8 de febrero de 1898, Spínola pasó al equipo de trabajo de La Idea Liberal desde donde trabajó en la campaña presidencial del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien había sido designado como presidente interino tras la muerte de Reina Barrios. En agradecimiento a su labor el presidente Estrada Cabrera lo nombró subsecretario de Fomento cuando tomó posesión el 2 de octubre de 1898.

Cuando Estrada Cabrera inició su primer período oficial el 15 de marzo de 1899, nombró a Spínola como ministro de Fomento, quien en ese puesto tuvo dos contribuciones muy importantes para el gobierno cabrerista: fue el creador de las Fiestas Minervalias, evento educativo y propagandístico con que Estrada Cabrera promocionó su gobierno de veintidós años en el extranjero;​ y redactó el contrato que otorgó la concesión del Ferrocarril del Norte a una empresa ferroviaria estadounidense por noventa y nueve años, dando origen a una serie de contratos lesivos para Guatemala y el establecimiento de la United Fruit Company en el país.​

Pero el año de 1901 fue trágico para la familia Spínola Streckler; Ana Florencia falleció en mayo, víctima de una enfermedad y Spínola murió a los 45 años de edad, el 4 de octubre de 1901, dejando en la orfandad a sus hijas;  Magdalena, de solo 4 años de edad, fue a vivir con sus abuelos maternos, y Stella con sus abuelos paternos.​


BIBLIOGRAFIA:


4 de octubre de 1716: parte para las Filipinas el hasta entonces presidente de la Real Audiencia de Guatemala, Toribio José de Cosío y Campo

4octubre1716
Plaza Central de Antigua Guatemala vista desde el Palacio del Ayuntamiento en 1875.  Obsérvese que el flanco izquierdo del frontispicio del Palacio de los Capitanes Generales no estaba reconstruido todavía.  Fotografía de Eadweard Muybridge.

La historia de la Capitanía General de Guatemala está entremezclada con la de la Real Audiencia de Guatemala y la del Reino de Guatemala, pues es frecuente encontrar a la región centroamericana denominada de una de las tres formas en los libros de historia.  En realidad, la Capitanía General se refería la administración pública, mientras que la Real Audiencia era la encargada de la administración de justicia.  En muchas ocasiones, el presidente de la Real Audiencia y el Capitán General eran la misma persona, pero no ocurrió así en todos los casos.   En cuanto al topónimo “Reino de Guatemala“, éste se utilizaba en documentos oficiales para referirse al territorio geográfico de la Capitanía General.

El 4 de octubre de 1716 terminó la gestión del presidente de la Real Audiencia, Toribio José de Cosío y Campo, quien había arribado a la region el 30 de agosto de 1706 para hacerse cargo de la Real Audiencia debido al fallecimiento de su predecesor, el presbítero y doctor Alonso de Ceballos y Villagutierre, quien solamente había estado en el cargo por un año cuando le sobrevino la muerte.  (Aquello no era del todo extraño para la época, pues muchos de los oficiales españoles enviados a Centroamérica contraían malaria en el camino desde el Puerto de Omoa en Honduras hasta la Ciudad de  Santiago de los Caballeros de Guatemala, y los que no perdían la razón, fallecían sin remedio).

Durante su gobierno se sublevó la provincia de Tzendales en Chiapas, por lo que tuvo que trasladarse hasta allí para restablecer la paz y en premio a su labor, la corona española le otorgó el título de Marqués de Torre-Campo y el puesto de gobernador de Filipinas a donde se trasladó en 1716.  En su lugar llegó Francisco Rodríguez de Rivas, maestre de campo de los Reales Ejércitos, y quien estaba al frente del gobierno cuando ocurrieron los terremotos de San Miguel en 1717, los cuales destruyeron la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala a tal punto que hubo una propuesta formal por parte del arzobispo, jefe del clero secular, para que se trasladara la ciudad a una nueva ubicación.

Rodríguez de Rivas se opuso al traslado e incluso donó de su propio peculio para que la ciudad fuera reconstruida, en especial el oratorio de San Felipe Neri y la parroquia de El Calvario, hechos por los que fue reconocido por la Corona.


BIBLIOGRAFIA: