5 de agosto de 1844: en la Hacienda de Quesada, en Mita, se firma un tratado de paz entre El Salvador y Guatemala luego de que el general Rafael Carrera frenara la invasión del recién electo presidente salvadoreño Francisco Malespín

5agosto1844
General Rafael Carrera. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 3 de marzo de 1844 regresó el arzobispo coadjuctor Francisco de Paula García y Peláez al territorio guatematleco. Tras el Te Deum que le celebraron en la Catedral los miembros del clero, se dirigieron a la casa de gobierno, que estaba frente a la Iglesia de Santa Rosa y allí sostuvieron una reunión con el Jefe de Estado Mariano Rivera Paz y su Consejo, dando por confirmada la creación de un Estado elclesiástico en Guatemala.

Pero hubo un gran ausente en aquella reunión: el general Rafael Carrera, quien estaba preparando un golpe de estado contra Rivera Paz, por lo que fingió que había una revuelta en Pinula y tras aparentar que la sofocaba firmó el convenio de Guadalupe en la villa del mismo nombre, ubicada al sur de la Ciudad de Guatemala (hoy en día la zona 14 de la capital guatemalteca). En el convenio se indicaba que la Asamblea Constituyente pasaba a depender de un consejo y que ningún eclesiástico podía optar a cargos gubernamentales. Era un duro golpe a sus principales aliados, pero la Asamblea constituyente no aprobó el pacto y lo desechó el 14 de marzo.

Este pequeño contratiempo no detuvo a Carrera quien siguió con sus planes para hacerse con el poder absoluto. Sabiendo que las finanzas del gobierno guatemalteco estaban pasando una grave crisis, apoyó al expresidente federal Manuel José Arce a invadir El Salvador en abril de ese año. Arce, quie no era un estratega consumado, sumó una nueva derrota en su historial, lo que llevó al presidente salvadoreño a reclamar al guatemalteco por la invasión. Cuando Mariano Rivera Paz le comunicó que no tenía conocimiento de las intenciones de Arce, Malespín buscó ayuda con el gobierno nicaragüense e invadió Guatemala llegando hasta Jutiapa con 4,000 efectivos. Era la época en que a Carrera le tenían terror los liberales y cuando se enteraron de que éste iba en camino a Jutiapa a enfrentarlos, se retiraron a Chalchuapa. Todo esto estaba previsto por Carrera, quien sabía que la logística del desplazamiento de tropas iba a dejar al gobierno de Rivera Paz contra la cuerdas pues ya no habría dinero para pagarle a las tropas.

Gracias a la intervención del Delegado Supremo de las Repúblicas confederadas por el Pacto de Chinandega, Fruto Chamorro, se logró una solución diplomática que se sellaron el 5 de agosto de 1844 en la hacienda de Quesada, en el departamento de Mita. Pero, como lo había planeado Carrera, el desplazamiento de la tropa guatemalteca hacia Jutiapa agotó los pocos recursos que le quedaban para pagarle a la tropa, por lo que el 20 de septiembre de ese año los soldados se revelaron contra el gobierno y saquearon los comercios de la ciudad. Carrera en persona impuso orden y fusiló a los seis cabecillas de la revuelta con lo que consiguió que el acuerdo de Guadalupe se ratificara, y así se formara el consejo constituyente. Poco después, en diciembre, renunció el presidente Rivera Paz, y Carrera fue nombrado Jefe del Estado de guatemala.

El golpe de estado estaba consumado y salvo un breve lapso entre 1847 y 1851 Carrera gobernó a Guatemala, primero como Jefe de Estado y luego como Presidente hasta su muerte en 1865.


BIBLIOGRAFIA

  • Aguirre Cinta, Rafael (1899) Lecciones de Historia General de Guatemala. Guatemala, Tipografía nacional.