20 de abril de 1915: muere Algerie Benton de Reina

Muere en Biloxi, Mississipi, Algerie Benton, viuda del asesinado presidente José María Reina Barrios, quien había caído en una espiral de alcoholismo y drogadicción tras la muerte de su esposo

La señora Algerie Benton de Reina, esposa del presidente José María Reina Barrios en una fotografía de «La Ilustración Guatemalteca«.

Tras el asesinato del general presidente José María Reina Barrios, su viuda, la ex-vedette estadounidense Algerie Benton, perdió la razón y regresó a los Estados Unidos dejando asuntos sin resolver en Guatemala, incluyendo a su hija recién nacida. El escritor e historiador Antonio Batres Jáuregui, que era Ministro y amigo del presidente Reina Barrios, relata que esto quizá fue por remordimiento, pues Algerie Benton había quedado embarazada de una relación extramarital con el general Salvador Toledo, jefe del Estado mayor de Reina Barrios, y a quien insistentemente se acusó de estar implicado en el asesinato del presidente.

Jáuregui relata que el médico Arton le contó lo siguiente pocos días antes del asesinato de Reina Barrios: «Esta mañana, a las ocho, fui como médico, llamado por doña Argelia, y al salir al corredor, me encontré con Reina, quien amablemente me preguntó ‘¿qué tenía la señora?’ ‘No es grave —le contesté — simplemente, efecto del estado de embarazo en que se encuentra.’ ‘Ja, ja, no se deje engañar, doctor: es la botella de whisky que cada noche se toma’, replicó el presidente. ‘El remedio que le recomendé es bueno para cualquier excitación’ — le contesté, comprendiendo que el general no presumía siquiera que se hallara grávida su esposa.»1

A los tres meses, nació Consuelo Reina Benton, quien fue tomada bajo custodia por el nuevo presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera, y enviada a estudiar a Europa por cuenta del Estado.  De acuerdo a Batres Jáuregui, Estrada Cabrera no sólo sabía que el general Toledo era el padre de la niña sino que lo había usado para que Edgar Zollinger —el asesino de Reina Barrios— llegara al despacho presidencial el 7 de febrero de 1898 para cometer allí el magnicidio.  Toledo le dió una carta de recomendación a Zollinger para que lo recibiera el presidente, pero éste estaba muy ocupado y no pudo recibirlo.2

Tras el asesinato del presidente, fue Toledo el que introdujo a Estrada Cabrera al Palacio presidencial para que asumiera la presidencia interina, como primer designado que era.  Como Toledo contaba con varios cuarteles, fue nombrado Ministro de la Guerra indemediatamente, aunque algún tiempo después tuvo que salir huyendo del país disfrazado de mujer.2

Por su parte, Algerie Benton abandonó su lujosa residencia ubicada sobre el Paseo 30 de junio —la Villa Algeria— y regresó a Nueva Orleans, en donde su uso de alcohol y drogas se desbordó, llegando a estar arrestada en Londres y Nueva York, acusada de intoxicación. Su relación con su hija fue tan distante que el New Orleans Times Picayune reportó que a consecuencia del mal estado de salud de la viuda, además de su drogadicción y alcoholismo, Consuelo fue ingresada en un convento en la ciudad de Londres —la St Mary’s Abbey School en Hendon Middlesex—, por órdenes del Ministro de Guatemala en Londres, José Tible, hermano de la madre del cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo.3

Para el año nuevo de 1910, Algerie Benton ingresó en el Asilo Touro-Shakespeare en Nueva Orleans, sin un centavo y casi ciega. De vez en cuando llegaba a visitar a su hija a Inglaterra, siempre acompañada de una enfermera que la cuidaba debido a los efectos de sus adicciones, y nunca mostró afecto alguno por su hija. La viuda de Reina Barrios vivió sus últimos años en Nueva Orleans y murió 20 de abril de 1915, mientras visitaba a unos amigos en Biloxi, Mississippi.​ Para entonces, Consuelo ya había regresado a Guatemala, y allí se enfermó gravemente de influenza española tras los terremotos de 1917 y 1918 y fue enviada a Nueva Orleans, Estados Unidos en 1918, pues allí vivía su abuela, C.B. Wheeler. Allí murió el 8 de junio de 1919, sin haberse recuperado de su enfermedad.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Batres Jáuregui, Antonio (1949) La América Central ante la historia: 1821-1921. Memorias de un siglo. III. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 588-589.
  2. Ibid., pp. 590-591.
  3. Times-Picayune (Junio 8 de 1919). Miss Barrios dies.  Daughter of the Late President of Guatemala is buried here. (en inglés) Nueva Orleands, Lousiana: Times-Picayune. p. 6.

Subir

8 de febrero de 1898: asesinato de Reina Barrios

Tras un año turbulento en que la economía se derrumbó y hubo varias revoluciones sofocadas, asesinan al general presidente José María Reina Barrios

8febrero1898
Momento del asesinato del presidente Reina Barrios.  En el recuadro: el ciudadano suizo-británico Edgar Zollinger, asesino del presidente.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los presidentes que se preocupó más por el desarrollo de Guatemala fue el general José María Reina Barrios.  Aprovechando el aumento en el precio internacional del café, las rentas nacionales eran inmejorables y pudo convencer a muchos inversionistas para que compraran bonos para la construcción del acueducto de Acatán y del Ferrocarril del Norte. Y como guinda al pastel, organizó una lujosa Exposición Centroamericana con la que presentaría al Ferrocarril Interoceánico a los inversionistas extranjeros, y con ellos convertiría a Guatemala en un destino comercial con una posición privilegiada por su ubicación geográfica entre dos océanos y un ferrocarril único.1,2 (Nota de HoyHistoriaGT: fue en la inauguración de la Exposición que se estrenó el Himno Nacional).

La economía estaba en una situación tan estable, que el gobernante derogó el Reglamento de Jornaleros que obligaba a los indígenas a trabajar prácticamente de gratis en las fincas cafetaleras, y en lugar de ello creó el Instituto Agrícola de Indígenas, en el cual se educaba a los estudiantes más aventajados de cada municipio del país.  Las fabulosas instalaciones de aquel instituto fueron construidas en donde hoy en día funciona la Escuela Normal Central para Varones en la zona 13 de la Ciudad de Guatemala.  Y para enmarcar la Exposición Centroamericana, construyó varios palacios y museos, como el Palacio Presidencial en el patio del antiguo Palacio Colonial, el Palacio de La Reforma (que estaba en donde en 1930 se construyó el obelisco a los Próceres) y el Pabellón de la Exposición, el cual estaba en el siglo XXI se encuentra el Ministerio de Educación sobre la Avenida Reforma.1,2

Desafortunadamente para Reina Barrios, y para todo el país, el desplome del precio internacional del café cuando Brasil se recuperó de una guerra civil y empezó a producir el grano en enormes cantidades, hizo que todos los planes del presidencia se quedaran a medias y que la economía nacional se derrumbara como un castillo de naipes.  Ante el caos que se originó, en pleno año electoral, el presidente insistió en perpetuarse en el poder, dando un autogolpe de estado, disolviendo la Asamblea y consiguiendo que una nueva asamblea constituyente, compuesta por sus allegados y amigos, le extendieran el mandado hasta 1902.3,4

Aquel fue el detonante para que estallaran las revoluciones de Occidente y de Oriente, dirigidas por el exministro Próspero Morales y por el Jefe Político José León Castillo,5-9 respectivamente.  Aunque ambas fueron sofocadas a sangre y fuego por el gobierno, el gobernante sufrió un severo desgaste.  En primer lugar, se dió cuenta de que su gestión no era aprobada ni en su región de origen, pues fue en San Marcos, su tierra natal, en donde se alzaron en armas las fuerzas de Morales.  Por otra parte, los verdaderos líderes de la revolución quetzalteca no fueron capturados, sino que en su lugar lo fueron varias personalidades altentes, entre las que estaba el filántropoco Juan Aparicio, hijo, muy querido en la región. Reina Barrios había dado órdenes de que los fusilaran, pero la sociedad quetzalteca le rogó que los perdonara, a lo que accedió el presidente a última hora; pero para la mala fortuna de Reina Barrios, su ministro de Gobernación y Justicia, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, era enemigo personal de Aparicio por una vieja rencilla y éste se demoró en enviar el telegrama dando el indulto a los condenados, por lo que éstos fueron fusilados antes de que llegara la notificación del perdón.10,11

Por aquel crimen, Reina Barrios destituyó a Estrada Cabrera y lo envió a Costa Rica, pero su situación era ya insostenible.  La sociedad quetzalteca no le perdonó los fusilamientos y uno de los antiguos empleados y amigos de Aparicio, el ciudadado suizo británico Edgar Zollinger decidió vengarse.  Así, el 8 de febrero de 1898, a las 8 de la noche, luego de salir de visitar a una de sus numerosas amantes y desoyendo advertencias de que había un complot en su contra, Reina Barrios murió de un disparo que Zollinger le propinó a quemarropa.10-11 La policía persiguió a Zollinger y le dió muerte a garrotazos y luego llegó Emilio Ubico, quien le dió el tiro de gracia.  El ingenio guatemalteco le puso de sobrenombre a Ubico «el mata-muertos«.11

El cuerpo de Reina Barrios fue sepultado casi inmediatamente en las criptas de la Catedral Metropolitana para evitar desórdenes, ya que los ministros de Reina Barrios se enteraron de que habían contratado sicarios para atacarlos en el camino del cortejo fúnebre hacia el Cementerio General.  Y aquí es conveniente indicar que las circunstancias de este sepelio fueron muy singulares:  Reina Barrios era un masón de grado 33, al igual que varios de los presidentes liberales que lo antecedieron y que estaban enemistados con la Iglesia Católica, pero el arzobispo Ricardo Casanova y Estrada autorizó que lo enterraran en la Catedral porque estaba agradecido con el fallecido presidente por haberle permitido regresar del exilio en Costa Rica en 1897.  Por su parte, el cuerpo de Zollinger fue expuesto al escarnio y estuvo en exhibición por un tiempo antes de ser sepultado; la grotesca imagen puede encontrarse en Wikimedia Commons.11,12

En lugar de Reina Barrios quedó el licenciado Manuel Estrada Cabrera en la presidencia, pues él era el Primer Designado y por ello le correspondía.13 Y aunque se ha querido acusar a Estrada Cabrera de haber sido el autor intelectual del crimen de Reina Barrios, una evaluación objetiva de cómo se encontraba la situación económica y política del país en esos momentos, se puede decir que había muchas personas que querían deshacerse del presidente guatemalteco.


BIBLIOGRAFIA:

  1. La República (27 de febrero de 1897). «Ecos de la Prensa: Humorismos financieros»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I(16): 240.
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Saravia, José Miguel (1897). «Situación económica»La Ilustración Guatemalteca(Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (16).
  4. El Progreso Nacional (1897). Telegrama del General Presidente y contestaciones de las autoridades de la República. En: Documentos importantes, Biblioteca de “El Progreso Nacional. Guatemala: Tipografía Nacional. p. i-ii.
  5. Nuestro Diario (12 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  6. — (13 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: el auge de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  7. — (14 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: la Revolución recibe nuevos elementos.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  8. — (15 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: el desastre de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  9. — (16 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: la huída de los castillistas.  Guatemala: Nuestro Diario.
  10. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  11. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Disparos en la Obscuridad. El Asesinato del General José María Reina Barrios»Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación (Guatemala).
  12. — (2009). «La suerte de los que se quedan… los hechos que siguieron al asesinato de Reina Barrios»Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación(Guatemala).
  13. Estrada Paniagua, Felipe (1904). Administración Estrada Cabrera: reseña de los progresos alcanzados en los ramos de adjudicación de terrenos, ferrocarriles, carreteras, puentes, comunicaciones por correo, telégrafo y teléfono, y producción agrícola. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 8.

Subir

17 de mayo de 1886: general Reina Barrios se casa con Algerie Benton

El general José María Reina Barrios contrae nupcias con la vedette estadounidense Algerie Benton en Nueva Orleans, Luisiana

83647D6B-B6B0-4EF1-ABE3-8BA84A923F07
La primera dama Algerie Benton durante la presidencia del general José María Reina Barrios. En el recuadro: la estatua ecuestre del general Reina Barrios en la Avenida La Reforma, muy cerca donde estaba la Villa Argelia. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La vida del general José María Reina Barrios y su familia fue una tragedia digna de ser relatada por un poeta de la talla de Homero o Virgilio ya que tiene todos los elementos que un autor de esa categoría podría desear para una magna obra literaria.  Por un lado, tenemos al respetado militar guatemalteco, sobrino del general y expresidente J. Rufino Barrios, masón de grado 33 y con estudios en Europa y Estados Unidos; por otro lado, tenemos a la señora Algerie Benton, quien era una vedette que provenía de una familia respetable de Virginia en los Estados Unidos y que contrajo matrimonio con el militar guatemalteco el 17 de mayo de 1886.1,2

La carrera de Reina Barrios tuvo muchos altibajos durante el gobierno del general presidente Manuel Lisandro Barillas, quien le tenía recelo por su jerarquía dentro del partido liberal guatemalteco, dado su parentesco con el extinto expresidente Barrios.  De esa cuenta, fue enviado a Europa como cónsul, pero al llegar se enteró que su nombramiento había sido revocado y tuvo que regresar a América, quedándose en los Estados Unidos.  Allí conoció a Benton y contrajo matrimonio con la bella dama, solamente para ser llamado a Guatemala y hecho prisionero por el gobierno de Barillas por su supuesta participación en unos levantamientos en Mataquescuintla.  Aunque posteriormente fue dejado en libertad, hubo un momento en que la Sra. Benton de Reina tuvo que rogar al ministro Antonio Batres Jáuregui para que le permitiera llevarle alimentos a su esposo.1,2

Reina Barrios llegó a la presidencia de Guatemala en 1892, tras ganar las elecciones para suceder al presidente Barillas, y aunque los primeros años de gobierno fueron de mucha bonanza y bienestar, el último año fue fatal para el Presidente y perturbador para la Primera Dama.  Al principio, la economía estaba muy pujante y en crecimiento gracias a que Brasil estaba inmerso en una guerra civil y por ello, el cultivo del café (principal producto de exportación de Brasil) estaba siendo muy rentable para Guatemala.3 Gracias a esto, Reina Barrios emprendió una serie de programas educativos, construyó obras faraónicas y se preocupó por embellecer a la Ciudad de Guatemala. Durante los años de prosperidad, la Sra. Benton de Reina era la envidia de la sociedad guatemalteca.  De hecho, el presidente construyó una nueva Casa Presidencial en el patio del antiguo Palacio Colonial y lo inauguró  con gran pompa junto con su esposa, y construyó la Villa Algeria para ella en el Paseo de La Reforma.4

Pero en 1897 todo cambió.  Brasil alcanzó la paz y empezó a producir café en grandes cantidades, haciendo que el precio del grano se desplomara estrepitósamente, dejando todos los proyectos de Reina Barrios a medias.5 El gobierno pasó de la bonanza al endeudamiento interno y externo y las revoluciones no se hicieron esperar.6-8 A pesar de haber aplacado las revueltas, el presidente fue asesinado el 8 de febrero de 1898, y aunque ya vivían prácticamente separados, la Sra. Benton perdió la razón.9 Ambos tuvieron una hija (que algunos historiados aseguran que no era del presidente sino que del general Salvador Toledo), quien fue recogida por el sucesor de Reina Barrios, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Find a grave (9 de junio de 1919). «Miss Barrios dies». Times Picayune, Nueva Orleans, LA (en inglés). Archivado desde el original el 3 de noviembre de 2014.
  2. — (21 de abril de 1915). «Mrs. Barrios, visitor, passed away last night». Biloxi Daily Herald (en inglés). Archivado desde el original el 3 de noviembre de 2014.
  3. Saravia, José Miguel (1897). «Situación económica». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (16).
  4. La Ilustración Guatemalteca (1 de enero de 1897). «Sociedad Elegante»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (11). p. 172.
  5. La República (27 de febrero de 1897). «Ecos de la Prensa: Humorismos financieros». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (16): 240.
  6. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  7. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  8. — (13 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: el auge de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  9. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Disparos en la Obscuridad. El Asesinato del General José María Reina Barrios». Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación (Guatemala).
  10. — (2009). «La suerte de los que se quedan… los hechos que siguieron al asesinato de Reina Barrios». Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación (Guatemala).

Subir