8 de diciembre de 1941: tras el ataque a Pearl Harbor, el gobierno de Guatemala rompe relaciones diplomáticas con el Imperio Japonés.

8diciembre1941
La tripulación del submarino alemán “Emden” desfilando en la Ciudad de Guatemala en 1936, durante un viaje de buena voluntad para promocionar las Olimpiadas de Berlín. En el recuadro: el general Jorge Ubico, presidente de Guatemala entre 1931 y 1944.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La Segunda Guerra Mundial fue un conflicto entre los imperios coloniales más grandes del mundo enfrentados por el control de los recursos naturales de las colonias que poseían. Por un lado, estaba la Francia colonial y el Imperio Británico (que por ese entonces era el más grande del mundo), mientras que por el otro estaba la Italia colonial de Benito Mussolini; la renacida Alemania, que se había reforzado y resurgido de las cenizas, tras perder su imperio colonial y verse obligada a pagar enormes indemnizaciones tras ser derrotada en la Primera Guerra Mundial; y el Japón Imperial.

El conflicto estalló el 1 de septiembre de 1939, cuando Alemania invadió Polonia luego de que este país se negara a regresarle el territorio de Prusia a los alemanes, el cual había sido anexado a Polonia tras la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial. En ese momento, solamente los imperios francés e inglés declararon la guerra a la Alemania nazi, mientras que otras grandes potencias, como los Estados Unidos y el Imperio Japonés se mantuvieron neutrales. La Unión Soviética, por su parte, inicialmente firmó un pacto de no agresión con los alemanes, e incluso también invadió Polonia el 17 de septiembre;  pero luego se aliaría con EEUU, Inglaterra y Francia cuando Alemania los invadió en 1941 y sería determinante en la derrota nazi en 1945.

En Guatemala, el presidente Jorge Ubico tenía fuertes lazos de amistad con la colonia alemana que se había establecido en la Verapaz gracias a las generosas concesiones que hizo el gobierno de J. Rufino Barrios a los extranjeros. (Ubico había sido Jefe Político de esa región en 1907, durante el gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera). El presidente guatemalteco también simpatizaba con el estilo totalitario de los gobiernos de Benito Mussolini de Italia y de Adolfo Hitler en Alemania, al punto que el Duce Mussolini fue uno de los primeros en recibir la Orden del Quetzal, que es una condecoración guatemalteca que fue establecida por el gobierno de Ubico en 1936. Por cierto, que en enero de ese mismo año, el presidente guatemalteco recibió a la tripulación del submarino alemán “Emden”, el cual arribó al país en un viaje de buena voluntad promocionando los Juegos Olímpicos de Berlín de ese año, y desfiló por las principales calles de la Ciudad de Guatemala.

El 7 de diciembre de 1941 el Imperio Japonés, agobiado económicamente por el embargo financiero que los bancos estadounidenses habían establecido sobre los bienes japoneses, atacó la base militar de los EEUU de Pearl Harbor, en Oahu, Hawaii, tras lo cual el gobierno de Franklin D. Roosevelt declaró la guerra a Italia, Alemania y Japón. Al día siguiente, 8 de diciembre, el gobierno de Ubico rompió relaciones diplomáticas con los japoneses y el 11 de diciembre le declaró la guerra a las otras naciones del Eje Roma-Berlín-Tokio.

Ubico se vió obligado a tomar estas medidas anti-germánicas debido a que el principal apoyo de su gobierno provenía de la frutera estadounidense United Fruit Company (UFCO), la cual había controlado los destinos de Guatemala desde el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. La UFCO había patrocinado el golpe de estado que derrocó al efímero gobierno unionista de Carlos Herrera en 1921 (en el que Ubico tuvo una importante parcipación), y luego movió sus piezas para que Ubico resultara electo presidente de Guatemala tras el derrame cerebral que dejó imposibilitado para el ejercicio del poder al general Lázaro Chacón el 12 de diciembre de 1930.

No contento con la declaratoria de guerra que hizo Guatemala, el gobierno de lo EEUU presionó para que Guatemala confiscara empresas y propiedades alemanas, ya que de acuerdo con el coronel Joseph Pate, agregado militar estadounidense en Guatemala, los alemanes que vivían en el país “podían forzar la caída del gobernante y la del resto de gobiernos de Centroamérica“. Además,exigieron que el gobierno guatemalteco pusiera todas sus instalaciones a disposición de Estados Unidos y enfocara sus exportaciones para el esfuerzo militar norteamericano especialmente con caucho y quinina.

El estado de guerra de Guatemala con las naciones del eje se mantuvo hasta el 16 de octubre de 1954 con Japón y el 22 de noviembre de 1956 con Alemania, mediante tratados que específicamente prohibían la reparación de toda índole a todos los afectados por la expropiación de bienes durante la Segunda Guerra Mundial en el país. Es importante destacar que ambos tratados fueron firmados por el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas, cuyo régimen llegó al poder con el patrocinio, una vez más, de la United Fruit Company.


BIBLIOGRAFIA:

  • Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
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  • — (2003). «United Fruit Company in Latin America». Moberg, Mark; Striffler, Steve, eds. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.
  • Chapman, Peter (2007). Bananas: How the United Fruit Company Shaped the World (en inglés). Canongate Books Ltd. ISBN 1-84195-881-6.
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  • Embajada del Japón en Guatemala (2019) Relaciones Bilaterales. Guatemala.
  • Gaitán, Héctor (1982). La calle donde tú vives I (rústica edición). Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489452114.
  • Hemeroteca PL (12 de noviembre de 2017) 1956: Guatemala termina la guerra con Alemania.  Prensa Libre. Guatemala.
  • Nuestro Diario (1931). «General Ubico es electo presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala).
  • Palma, Claudia (15 de junio de 2015). «Jorge Ubico, el excéntrico “señor 25″»Prensa Libre. Archivado desde el original el 9 de junio de 2015.
  • Prensa Libre (7 de noviembre de 2007). «Fascismo en Guatemala»Prensa Libre (Guatemala). Archivado desde el original el 22 de enero de 2015.
  • Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.

28 de noviembre de 1944: la Junta Revolucionaria de Gobierno emite el Decreto No. 17 por medio del cual se modifica completamente la estructura del gobierno

28noviembre1944
El Palacio Nacional de Guatemala el 20 de octubre de 1944.  En el recuadro: los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobienro: Jacobo Arbenz, Jorge Toriello y Francisco J. Arana.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Desde la creación de la República de Guatemala el 21 de marzo de 1847 por el general consevador Rafael Carrera, hasta la caída del general Federico Ponce Vaides, el gobierno guatemalteco era dirigido por el presidente de la República, el cual tenía control absoluto sobre todos los organismos del Estado. Es decir, a pesar de que había tres poderes en el Estado, esto solamente era una pantalla para disfrazar el absolutismo imperante.

No importaba la clase social, el respeto hacia la figura presidencial rayaba el fanatismo. Así pues, la población ilustrada se refería al presidente de turno como “Benemérito“, “Supremo Gobierno“, “Excelentísimo Señor Presidente“, “Caudillo Adorado de los Pueblos” etc., mientras que la población se refería al gobernante como “Tata” (por ejemplo, a Rafael Carrera le decían “Tata Rafa” y a J. Rufino Barrios le decían “Tata Rufo“; de hecho, a todas las figuras de poder les decían así y por eso al General Serapio Cruz le decían “Tata Lapo“).

Esto empezó a cambiar cuando el 20 de octubre de 1944, la revolución de Octubre derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides, quien había intentado perpetuarse en el poder tras la renuncia del general Jorge Ubico el 1 de julio de 1944. El 28 de noviembre de ese mismo año, la Junta Revolucionaria emitió el Decreto No. 17, el cual modificó por completo la forma de hacer gobierno en el país, eliminando la centralización del poder en la figura dictatorial de un presidente, y otorgó autonomía diferentes entidades gubernamentales.

El resultado no deseado de este cambio fue la creación de gobernantes títeres que han pasado con mayor pena que gloria por el Despacho Presidencial, obedeciendo a los intereses de grupos de poder nacionales y extranjeros.

El decreto se reproduce a continuación por su importancia histórica:

Decreto Número 17

La Junta Revolucionaría de Gobierno,

CONSIDERANDO:

Que es imperativo e impostergable consolidar el triunfo de la Revolución del veinte de octubre, iniciada en la gesta cívica de junio y afirmar la obra revolucionaria en forma que garantice los justos anhelos del pueblo para lograr una efectiva libertad política, económica y religiosa y un estado de bienestar social de acuerdo con las exigencias de la época y los postulados de la Revolución;

CONSIDERANDO:

Que la centralización de los poderes del Estado en manos de un dictador irresponsable ha sido característica de todos los gobiernos anteriores con detrimento de los principios democráticos que propugnan todos los pueblos libres de la tierra; que el pueblo de Guatemala está resuelto a defender esos principios para hacerlos efectivos y evitar que se repita la farsa democrática en que hasta ahora hemos vivido;

CONSIDERANDO:

Que el centralizar en un solo hombre las facultades y poderes para gobernar, ha traído como consecuencia la desmedida ambición de mando, creando el tipo absurdo de presidente providencial que tiende a perpetuarse no obstante la prohibición constitucional absoluta, establecida para garantizar el principio de alternabilidad; que la institución de designados a la presidencia ha sido uno de los medios para que hombres sin escrúpulos burlen el sufragio y ha contribuido de manera eficaz a que individuos que no encarnan la genuina voluntad del pueblo, lleguen al poder y se mantengan en él;

CONSIDERANDO:

Que para mejor garantizar el principio de no reelección, además de la disposición constitucional tantas veces violada, es indispensable poner en manos del pueblo un medio más eficaz: el derecho de rebelión;

CONSIDERANDO:

Que el Ejército Nacional debe ser una institución vinculada al pueblo e identificada con él en sus aspiraciones democráticas, apolítica en su organización, guardián fiel de la Constitución de la República y defensor de la integridad territorial, pero nunca sostén de las dictaduras ni apoyo de la opresión;

CONSIDERANDO:

Que la organización del municipio a base de elección popular de sus componentes constituye una modalidad de la forma democrática de Gobierno, y que la institución de intendentes fue creada dictatorialmente como uno de los medios de centralización del Poder, para cimentar la opresión e impedir el libre ejercicio del sufragio;

CONSIDERANDO:

Que el funcionamiento orgánico de la democracia exige como condición primordial la aplicación de la ley sin privilegios irritantes; y que para que la Justicia llene las altas finalidades a que está llamada, se hace indispensable la autonomía del Poder Judicial, condición ineludible para la defensa del derecho contra la arbitrariedad;

CONSIDERANDO:

Que una de las cuestiones de más alta trascendencia para el futuro de Guatemala, estriba en la difusión de la cultura en todas sus formas; y que hasta ahora los gobiernos totalitarios que nos han regido han sido enconados adversarios de las manifestaciones del pensamiento, negando a la Universidad Nacional su condición de autónoma, que es indispensable para que pueda realizar su elevada misión;

CONSIDERANDO:

Que el sistema de sufragio mayoritario para elegir miembros de los cuerpos colegiados que establece la Carta Constitutiva deja sin representación en dichos cuerpos a las minorías organizadas en partidos políticos, con lo que a un sector de la opinión pública se le priva de intervenir en la gestión de los negocios del Estado; y que por tal razón debe reconocerse constitucionalmente la existencia de los partidos políticos que reúnan los requisitos que la ley determine;

CONSIDERANDO:

Que el sistema de sufragio que rige en Guatemala es imperfecto y constituye un mecanismo propicio para defraudar la voluntad del pueblo y que, por otra parte, no acepta las modernas tendencias que aspiran a conceder la ciudadanía a la mujer preparada para ejercerla;

CONSIDERANDO:

Que el peculado y la malversación de fondos del Erario ha sido vicio de las administraciones anteriores, sin que haya sido obstáculo para el enriquecimiento indebido de los altos funcionarios la existencia de disposiciones legales tendientes al resguardo de los haberes públicos; y que se hace indispensable el establecimiento de normas de moralidad y honradez para garantizar al pueblo, de manera efectiva, el manejo de los dineros que le pertenecen;

POR TANTO,

DECRETA:

ARTICULO 1.- Se declaran principios fundamentales de la Revolución del veinte de octubre, los siguientes:

I.— Descentralización de los poderes del Ejecutivo y efectiva separación de los del Estado.
II.— Supresión de designados a la presidencia y substitución de éstos por un Vicepresidente.
III.— Alternabilidad en el poder, aboliendo la reelección y reconociendo al pueblo el derecho de rebelarse cuando se intente
IV.— Nueva constitución y organización del Ejército, que garantice en forma efectiva su posición apolítica y le permita desempañar la función, para que fue instituido, de defender la libertad, la Constitución y la integridad nacional, creando dentro de la nueva organización de éste una garantía efectiva para sus miembros a efecto de que su profesión quede instituída bajo bases sólidas que no puedan ser destruídas a capricho del gobernante, quien no tendrá ingerencia en la organización técnica ni profesional del mismo, la cual será delegada en el Consejo Superior del Ejército para obtener así la posición social y profesional que se merece.
V.— Organización democrática de las municipalidades mediante la elección popular de sus miembros.
VI.— Autonomía efectiva del Poder Judicial.
VII.— Autonomía de la Universidad Nacional.
VIII.— Reconocimiento constitucional de los partidos políticos de tendencia democrática, organizados conforme la ley, y representación de las minorías en los cuerpos colegiados de elección popular.
IX.— Sufragio obligatorio y voto secreto para el hombre alfabeto. Sufragio obligatorio y voto público para el hombre analfabeto, limitando su ejercicio a elecciones municipales. Reconocimiento de la ciudadanía a la mujer preparada para ejercerla.
X. — Efectiva probidad administrativa.

Los principios anteriores se consideran esenciales para consolidar la ideología de la Revolución del veinte de octubre y deberán incorporarse a la Constitución de la República.
La reforma del principio III sólo podrá decretarse cuando lo resuelva así la Asamblea Nacional Legislativa, por el voto de las dos terceras partes de sus miembros, por lo menos; y aun así, la Asamblea Constituyente no podrá reunirse para conocer de reforma en tal caso, sino cuando hayan transcurrido doce años contados desde que se decretó.
La reforma de los otros principios sólo podrá ser decretada transcurridos seis años desde la promulgación de la nueva Carta fundamental.

ARTICULO 2.— Mientras se organiza el Poder Ejecutivo de acuerdo con la nueva Constitución que se dicte, la Junta Revolucionaria de Gobierno hará sus veces, y en ese concepto podrá dictar todas las disposiciones, acuerdos y decretos que a su juicio sean necesarios para consolidar los principios de la Revolución consignados anteriormente. La Junta durará en el ejercicio de sus funciones hasta el día quince de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco, fecha en que hará formal entrega del Poder al Presidente electo por la voluntad del pueblo.

ARTICULO 3.— Ninguno de los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno podrá ser postulado candidato ni electo Presidente de la República para el próximo período constitucional. Esta prohibición, que constituye un compromiso irrevocable e ineludible de la Junta Revolucionaria de Gobierno para con el pueblo de Guatemala, se hace extensiva a sus parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad, y a los miembros del Gabinete.

ARTICULO 4. Para el mejor desempeño de sus funciones ejecutivas, la Junta Revolucionaria de Gobierno actuará con el número de Secretarios que considere conveniente a la buena organización de la administración pública.

ARTICULO 5.— Todos los contratos y tratados internacionales debidamente aprobados y llevados a cabo de conformidad con la ley serán respetados por la Junta Revolucionaria de Gobierno y conservarán su plena validez jurídica.

ARTICULO 6.— Mientras entra en vigor la nueva Constitución, las municipalidades de la República continuarán organizadas en la forma en que se encuentran actualmente.

ARTICULO 7.— Practicadas las elecciones presidenciales, el Presidente electo tomará posesión de su cargo el día quince de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco.

ARTICULO 8.— La nueva Carta fundamental de la República deberá ser promulgada a más tardar el cinco de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco, a efecto de que entre en vigor y sea jurada por el Presidente de la República en el momento en que tome posesión de su cargo.

ARTICULO 9.— El presente Decreto entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Diario oficial y de él se dará cuenta a la Asamblea Nacional Legislativa en sus próximas sesiones extraordinarias.

Dado en el Palacio nacional: en la ciudad de Guatemala, a los veintiocho días del mes de noviembre de mil novecientos cuarenta y cuatro.

Comuníquese y cúmplase.

  • Francisto Javier Arana
  • Jacobo Arbenz
  • Jorge Toriello
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, Juan Córdova Cerna
  • El Secretario de Estado en el Despachode Relaciones Exteriores, E. Muñoz Meany
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Educación Pública, Jorge Luis Arriola
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Rafael Pérez de León
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, Gabriel Orellana, h
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Agricultura, Pedro G. Cofiño
  • El Delegado de la Junta Encargado del Despacho de Guerra, Francisco J. Arana
  • El Secretario de Estado sin Cartera, F. Silva Peña

BIBLIOGRAFIA:

  • Junta Revolucionaria de Gobierno (28 de noviembre de 1944). Decreto 17.  Guatemala.

 

13 de noviembre de 1896: se remata una finca baldía de 25 caballerías a favor de un ciudadano alemán en San Pedro Carchá, a razón de 36 pesos por caballería

13noviembre1896
Recolecció del café en 1875.  Nótese como todas las trabajadoras son mujeres indígenas.  Fotografía de Eadweard Muybridge.

El 13 de noviembre de 1896 se publicó el siguiente decreto, como era muy común durante los gobiernos liberales:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 13 de noviembre de 1896.

Visto el expediente de enajenación de un lote de terreno baldío denominado Sarrasquiché y Saquec Chut, situado en jurisdicción de San Pedro Carchá, departamento de la Alta Verapaz, compuesto de veinticinco caballerías, cuatro manzanas y mil setecientas cincuentidós varas cuadradas; y 

Apareciendo que verificada la venta en pública subasta, fincó el remate en don Julio Hartmann, a razón de treinta y seis pesos por caballería;

Por tanto,

el Presidente de la República,

Acuerda:

Que previo el pago del precio, la Escribanía del Gobierno extienda a favor del señor Hartmann el título de propiedad correspondiente.

Repóngase el papel.

Analizando el decreto se desprenden numerosos aspectos importantes:

  1. El lote que se enajenó no era un terreno baldío como dice el decreto, sino que había sido expropiado mediante subterfugios legales a las comunidades indígenas de la región y por ello se encontraba en el abandono.  Esta fue una política de la Reforma Agraria impulsada por el gobierno de J. Rufino Barrios (1873-1885).
  2. Todos tenían derecho a participar en la subasta de terrenos baldíos, incluídos los indígenas que habían sido sus propietarios originalmente.  Pero por una razón u otra, siempre resultaba favorecido un cafetalero o un extranjero, que compraban una considerable extensión de tierra sumamente productiva por precios irrisorios.
  3. Los extranjeros de la Verapaz eran alemanes, quienes habían llegado al país aprovechando la por demás generosa ley de Inmigración que emitió el gobierno de J. Rufino Barrios el 27 de febrero de 1879.  Gracias a estas ventajas, a la enajenación de terrenos, al Reglamento de Jornaleros y a la disciplina teutona, amasaron grandes fortunas derivadas del cultivo del café en la región.

He aquí algunos aspectos de la ley de Inmigración de 1879, los cuales se reproducen textualmente para que el lector aprecie las grandes ventajas que tuvieron los inmigrantes durante los gobiernos liberales:

Se considera inmigrante para los efectos de esta ley a todo extranjero que, siendo jornalero, artesano, industrial, agricultor, profesor o apto para el servicio domestico y menor de cincuenta años y acreditando su moralidad y aptitudes, venga a la República espontáneamente, ó por cuenta de la Sociedad de Inmigración ó de particulares.

Todo inmigrante que hubiese obtenido cédula de inmigración, disfrutará de las siguientes ventajas generales:

  1. Ser embarcado en los buques fletados al efecto.
  2. Desembarcar gratis en los puertos de la República.
  3. Introducir libres de derechos las prendas de uso, muebles de servico doméstico que sean precisos, máquinas, instrumentos de agricultura, semillas, casas portátiles para su habitación, herramientas, animales, carros destinados á su servício y comestibles para seis meses y por una sola vez.

Para gozar de otras ventajas exclusivas a cada una de las clases de inmigrantes, que por ahora podrán esperarse lleguen a la República, se dividirán estas en tres:

  1. Inmigrantes que vengan espontáneamente y por su cuenta propia
  2. Inmigrantes pedidos por particulares, o por la Sociedad.
  3. Inmigrantes contratados por la Sociedad con el objeto de que formen reducciones agrícolas o aldeas, en puntos determinados.

Los de la primera clases, tendrán derecho a la mediación de la Sociedad, para facilitarles la cómoda adquisición de tierras, en el mejor lugar posible, así como la de los materiales, semillas y animales que necesiten.

Los de la segunda clases, cuando fueren pedidos por medio de la Sociedad, tendrán derecho a la intervención y apoyo de la Sociedad, en el cumplimiento de las oferta hechas por los particulares que los hayan pedido. Tendrán asimismo derecho a que se les facilite su traslación al interior, a ser alojados por los agentes de la Sociedad,durante los primeros quince días.

Los de la tercera clase, tendrán derecho a exigir uno o más lotes en el terreno que la Sociedad haya destinado a este fin, gratuitamente, si fuere en terrenos baldís, o pagadero en los términos que en el contrato se fijen, si el terreno fuese de los que la Sociedad adquiere por cualquier otro título.

Finalmente, otras ventajas eran:

El Estado proteje el establecimiento de estas reducciones agrícolas ó nuevas poblaciones, a efecto de hacer cultivar los terrenos baldíos y los particulares ó de introducir mejores sistemas en los ya cultivados.

Las aldeas ó reducciones agrícolas podran establecerse en terrenos baldíos, concedidos gratuitamente y en terrenos de particulares, ó adquiridos por la Sociedad á título oneroso ó gratuito, mediante contratos especiales en cada caso.

El primer inmigrante alemán fue Rodolfo Dieseldoff, todavía durante el régimen conservador de Rafael Carrera en 1863, y fue quien se benefició de mayor manera con las ventajas otorgadas a los inmigrantes por los gobiernos liberales, que de esta manera realizaron la segunda colonización de Alta Verapaz.


BIBLIOGRAFIA:


7 de julio de 1955: tras el derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Árbenz, se emite el Código del Petróleo de la República de Guatemala eliminando el requisito de que solamente empresas guatemaltecas podían explotar hidrocarburos en el país

7julio1955
 Reservas petroleras de Guatemala, las cuales son explotadas en su mayoría por la compañía Perenco.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La primera compañía, de la que se tiene registro, en obtener una concesión petrolera en Guatemala, fue la F.J. Davis, en octubre de 1926, bajo el gobierno del general Lázaro Chacón.  Luego, en febrero de 1937 y mayo de 1938, durante el periodo del general Jorge Ubico, se le concedió concesión a la petrolera inglesa-holandera Shell, y también le dió una conseción a la estadounidense Gulf Oil Co. en 1941.

Ya en el período de la Revolución, entre 1944 y 1945, se le concedió concesiones a las petroleras Standard Oil of New Jersey, propiedad de la poderosa familia Rockefeller.  No obstante, en la Constitución aprobada en 1945 se decía lo siguiente en el artículo 95:

Artículo 95. Los contratos para explotar minerales o yacimientos de hidrocarburos, pueden celebrarse por un término que no exceda de cincuenta años, y los relacionados con aguas nacionales, por un plazo no mayor de veinticinco años. En ambos casos se requiere la aprobación del Congreso. Los yacimientos de hidrocarburos y sus derivados solamente pueden ser explotados por el Estado, por guatemaltecos, o por compañías guatemaltecas cuyo capital sea predominantemente nacional. Los contratos sobre corta de maderas deberán salir a licitación pública y concederse de preferencia a trabajadores guatemaltecos, quienes no podrán ceder sus derechos sin autorización gubernativa. La ley determinará la forma de extracción y explotación de resinas, gomas y demás productos similares.

Pero tras la renuncia del coronel Jacobo Arbenz Guzmán promovida por la operación PBSUCCESS de la CIA en el 27 de junio de 1954 se derogó la constitución de 1945 y la cuestión de la explotación de minerales o yacimientos de hidrocarburos fue modificada para eliminar el requerimiento de que solamente compañías guatemaltecas podían hacerse cargo.  La constitución de 1956 decía simplemente:

Artículo 218.  Se declara de utilidad y necesidad públicas la explotación de hidrocarburos, minerales y demás recursos naturales.   Los derechos de exploración y explotación de hidrocarburos y minerales podrán adquirirse de conformidad con la ley, por un término no mayor de cuarenta años, prorrogables hasta por veinte años más.
 
Los derechos de transformación y transporte de estas sustancias se adquirirán en la forma que la ley establezca.

La ley a la que hace referencia el artículo 218 es el “Código del petróleo de la República de Guatemala”, aprobado el 7 de julio de 1955, y fue elaborado durante el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas con la asesoría de las empresas petroleras norteamericanas de tal forma que el reglamento guatemalteco favoreciera a las transnacionales petroleras con los impuestos y las garantías de inversión.    Desde entonces, compañías como Shenadoha Oil, Basic Resources y Perenco han explotado el petróleo guatemalteco sin que el estado se beneficie como le corresponde.


BIBLIOGRAFIA:


2 de junio de 1897: las municipalidades responden al telegrama enviado por el general presidente José María Reina Barrios en el que comunica que ha asumido poderes dictatoriales ante la renuncia de los diputados

2junio1897
Calle de San Nicolás en Quetzaltenango, luego de los fuertes combates entre las tropas alzadas lideradas por el coronel Próspero Morales y las fuerzas leales al gobierno de Reina Barrios en septiembre de 1897.  Imagen tomada de “La Ilustración del Pacífico

La crisis económica derivada de la caída del preció internacional del café tomó al general presidente José María Reina Barrios en medio de varios proyectos faraónicos con los que pretendía convertir a Guatemala en un destino de inversión para las naciones europeas y norteamericanas.  Desafortunadamente todo quedó inconcluso cuando la economía se desplomó, y cuando Reina Barrios propuso extender su mandato para remediar la situación, se enfrentó a una férrea resistencia, en especial de los diputados de la Asamblea Legislativa.

La siguiente misiva fue enviada por Reina Barrios a todas las autoridades de la República indicando, según él, que se había “visto obligado” a tomar poderes dictatoriales ante la renuncia de los diputados de la Asamblea Legislativa cuando éstos prefirieron ausentarse de la misma en vez de prestarse a las imposiciones del presidente:

Telegrama del general presidente

A todas las autoridades departamentales y locales de la República

Guatemala, 1°. de junio de 1897

Todos los círculos sociales tienen ya conocimiento de que instalada la Asamblea Nacional Legislativa del presente año, algunos señores diputados, bajo la inspiración y la influencia de personalismos y ambiciones mal disimuladas, dieron lugar a incorrecciones e irregularidades sin precedente alguno en nuestra historia parlamentaria. 

Surgió de allí la lucha entre elementos opuestos, o sea entre representantes excitados por las pasiones políticas y representantes partidades del orden y del bienestar sociales.

Se pretendió romper los lazos de la buena armonía entre los poderes de la nación, y se llegó hasta el punto de dictar leyes anticonstitucionales y por lo mismo inconvenientes y aun contradictoria alguna.

Era natural, por consiguiente, que la mayoría de los diputados, conociendo el terreno cubierto de sombras políticas por donde podía desviarse la Asamblea, se retiraran de sus puestos, y quedó la minoría que, persistiendo en sus propósitos antipatrióticos y hostiles, luchó inútilmente, durante más de un mes, por volver a reunir la mayoría que necesitaba para celebrar sesión, y a pesar de sus fuerzas nunca lo consiguió.

La misma minoría fue reduciéndose, cada vez más, hasta el número de nueve diputados, que no podían ni reunirse en junta el treinta y uno de mayo ultimo, quedando así disuelta, de hecho, la Augusta Representación Nacional, por las imprudencias y por la impolítica de unos cuantos representantes.

Circunstancia es esta que ha puesto al Ejecutivo en el caso imprescindible de asumir los Poderes Públicos Nacionales.  No obstante esto, debo hacer constar antes todos mis compatriotras, en cumplimiento de mi deber, que no seré yo quien deje de continuar firme en mis propósitos de mantener el orden, las libertades y las garantasí individuales que prescriben nuestras leyes constitucional y reglamentarias; esperando que con el contingente de los buenos ciudadanos, continuaremos promoviendo el progreso moral y material, y realizando, para el porvenir, la verdadera felicidad de la República.

Enemigo como he sido y seré siempre de medidas extremas y violentas, todos los guatemaltecos estarán libres de atropellos y vejaciones, pudiendo continuar entregados, como hasta hoy, a la consecución de su bienestar personal y colectivo, pues no ha sido otra mi ambición que la de cumplir lo mejor posible los deberes que me imponen mi condición de hijo del pueblo y el alto empleo que me confiriera el voto de las mayorías.

[…]

Para conocimiento de todos publíquese por bando la presente manifestación.

José María Reina Barrios

Hubo dos tipos de respuesta a este telegrama; el más generalizado fue el de un total servilismo, mientras que hubo algunos que respondieron lacónicamente, presagiando las revoluciones que se desatarían ante esta situación.

El siguientes telegrama ejemplifica las contestaciones serviles que recibió Reina Barrios:

Totonicapán, 2 de junio de 1897 – Señor General Presidente: Desde que los buenos guatemaltecos vimos la conducta subversiva de varios representantes del pueblo, esperábamos que los demás, como sinceros patriotas, se retirasen del seno de aquel alto cuerpo, como en efecto sucedió, y que dejando al reconocido patriotismo de Ud. y a su ilustrado criterio la salvación del conflicto de la Patria, esta vendría indudablemente en las perfectas condiciones que encierra su estimable telegrama recibido hoy y fechado ayer: como funcionario púbico y como buen guatemalteco, ofrezco a Ud. incondicionalmente mi lealtad y humildes servicios para el sostenimiento del orden público y para el fomento de todo aquello que tienda al ensanche de nuestros principios democráticos  y sus naturales consecuencias.  Adrián F. Caballeros.

Por otra parte, he aquí dos telegramas muy significativos, enviados por el coronel Próspero Morales (ex-ministro del gabinete de Reina Barrios) y por el licenciado José León Castillo, quienes encabezarían sendas revueltas contra el gobierno pocos meses después:

San Marcos, junio 2 de 1897. – Señor General Presidente. Al quedar enterado de su telegrama de ayer, lo he mandado publicar por bando, como está ordenado. Próspero Morales

Chiquimula, junio 2 de 1897. – Señor General Presidente: Se ha publicado por bando a los vecinos de esta cabecera y se ha comunicado a las autoridades de mi jurisdicción, su telegrama en que manifiesta haber asumido los poderes de la Nación.  José León Castillo. 


BIBLIOGRAFIA:


14 de mayo de 1896: se crea la “Compañía del Ferrocarril Verapaz y Agencias del Norte, Limitada”

14mayo1896
El vapor del Ferrocarril Verapaz durante su travesía en el río Polochic en 1897.  Imagen tomada de La Ilustración del Pacífico.

Durante el gobierno del general J. Rufino Barrios, una parte de la Verapaz fue entregada en concesión a colonos alemanes para que cultivaran café a gran escala.  Esta segunda colonia prosperó considerablemente gracias a las ventajas otorgadas por los gobiernos liberales y el 14 de mayo 1896 constituyeron la “Compañía del Ferrocarril Verapaz y Agencias del Norte, Ltda.”, mediante la firma de un contrato por noventa años entre el estado de Guatemala, entonces presidido por el general José María Reina Barrios, y el señor Walter Dauch, representante de la compañía mencionada. Dicho contrato preveía la construcción, mantenimiento y explotación de un tramo de ferrocarril entre el puerto pluvial de Panzós y el paraje de Pancajché, de treinta millas de extensión y cuyo principal objetivo era el transporte de la producción cafetalera.

Si bien la compañía obtuvo su personería jurídica el 14 de mayo de 1896, el contrato se estableció a noventa años, por lo que se contó su fecha de creación como el 15 de enero de ese año, tal y como lo especifica el siguiente decreto:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 14 de mayo de 1896.

Con presencia de la escritura constitutiva y de los Estatutos de la “Compañía del Ferrocarril Verapaz y Agencias del Norte, Limitada”,

El Presidente de la República acuerda:

Darle su aprobación a ambos documentos, quedando reconocida como entidad jurídica dicha Compañía, y con la salvedad de que, al tratarse de los noventa años de la duración de la expresada Compañía, de que habla el artículo 5 de los Estatutos, se contará desde el día 15 de enero de 1894, fecha del contrato; debiéndose extender por el escribano de Cámara la certificación correspondiente.

Comuniqúese.

Reina Barrios.

El Secretario de Estado en el tespacho de Fomento, Manuel Morales T.

Como ya se indicó, su principal objetivo era transportar café a la Costa Atlántica, llegando hasta el puerto fluvial de Panzós, y de allí en vapores hasta Río Dulce por el río Polochic. El tren también ofrecía servicio de pasajeros dos veces a la semana, los días lunes y jueves; y además los días miércoles llegaba a Panzós un vapor de correos con pasajeros y carga procedente de Livingston, Izabal. Además de las terminales en Panzós y Pancajché, había estaciones en Santa Rosita, La Tinta, y Papalhá.

En 1898, se reportó que dada la riqueza del café producido en Cobán, que en ese entonces era la tercera ciudad más grande de Guatemala, se amplió el ferrocarril desde Panzós hasta esa ciudad.


BIBLIOGRAFIA:


23 de abril de 1980: el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García funda el municipio de San Bartolomé de Las Casas en el departamento de Alta Verapaz

15noviembre1980
Región de Alta Verapaz a finales del siglo XIX. Imagen tomada del libro Guatemala, the land of quetzal de William T. Brigham, publicado en 1887.

Tras la contrarrevolución de 1954 que derrocó al gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán, el nuevo gobierno guatemalteco establecido por el gobierno de los Estados Unidos, entonces dirigido por el presidente Dwight Eisenhower, creó el Consejo de Planificación Económica (CNPE) y empezó a utilizar estrategias de libre mercado, asesorado por el Banco Mundial y la Administración de Cooperación Internacional (ICA) del gobierno de los estadounidense. El CNPE y la ICA crearon la Dirección General de Asuntos Agrarios (DGAA) la cual se encargó de desmantelar y anular los efectos del Decreto 900 de Reforma Agraria del gobierno arbencista; la DGAA también se encargó de la faja geográfica que colindaba con el límite departamental de Petén y las fronteras de Belice, Honduras y México, y que con el tiempo se llamaría Franja Transversal del Norte (FTN).

El primer proyecto colonizador en la FTN fue el de Sebol-Chinajá, en Alta Verapaz. Sebol, en ese entonces, era considerado como un punto estratégico y vía fluvial a través del río Cancuén, que comunicaba con Petén hasta el río Usumacinta en la frontera con México y la única carretera que existía era la de terracería que construyó el presidente Lázaro Chacón en 1928. En 1958, durante el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financió proyectos de infraestructura en Sebol y en 1960, el entonces mayor del Ejército de Guatemala Fernando Romeo Lucas García heredó las fincas Saquixquib y Punta de Boloncó al nororiente de Sebol, con una extensión de 15 caballerías cada una; luego, en 1963 compró la finca “San Fernando”, con una extensión de 8 caballerías, y finalmente compró la finca “Sepur”, cercana a “San Fernando”, con una extensión de 18 caballerías. Durante estos años, Lucas García fue diputado en el congreso de Guatemala y cabildeó para impulsar la inversión en esa zona del país.

En esos años, la importancia de la región estaba en la ganadería, la explotación de madera preciosas para exportación y la riqueza arqueológica. Contratos madereros se dieron a empresas transnacionales, como la Murphy Pacific Corporation de California, que invirtió 30 millones de dólares para la colonización del sur de Petén y Alta Verapaz, y formó la Compañía AImpulsadora del Norte, S.A. La colonización del área se hizo por medio de un proceso por el que se otorgaban tierras en zonas inhóspitas de la FTN a campesinos.

El Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) tuvo a su cargo el inicio de los trabajos preliminares, partiendo con la construcción de la brecha de acceso, de donde está asentado el casco de la hacienda Sebol, hacia donde se instalaría un campamento para los trabajadores, en el valle de Sepur. El proyecto estuvo a cargo de Salvador Flores Salam y Carlos Paredes. Y con la llegada del INTA llegaron los primeros pobladores, algunos trabajando para la institución y otros para obtener las primeras parcelas o a instalar comercios; entre los primeros pobladores del parcelamiento estuvieron Fernando Romeo Lucas Garcia y su hermano Nery Edgar Lucas García, ademas de Felipe Quej y Conrado Juárez que eran el segundo y tercer alcalde auxiliar del municipio de Cahabón.  Se formo así fue formándose un pequeño poblado, al que por mucho tiempo se le conoció como “Campamento Sebol”.

Por varios años los pobladores tuvieron que luchar contra serias dificultades, principalmente el medio de transporte. Los productos agrícolas los tenían necesariamente que transportar hasta Sebol, pues hasta allí topaba la carretera, por lo que las plazas se realizaban en ese lugar. Las copiosas lluvias también eran una dificultad, pues marcada y continuamente llovía diez meses en el año, y dos meses hacía verano. Las adversidades del clima, la comunicación, la distancia y las enfermedades influyeron para que muchos de los parcelarios originales regresaran a sus lugares de origen. Con el ánimo de ayudar a combatir las enfermedades, en 1964, el Ministerio de Salud envió a una brigada de trabajadores del Servicio Nacional de Erradiación de la Malaria, ya que el paludismo era una de las enfermedades que más azotaban a los pobladores. Luego fueron llegando más pobladores, y conforme se entregaban las parcelas llegaban más personas, surgiendo los primeros caseríos y comunidades agrarias lo que hizo necesario que se construyeran nuevas brechas. A raíz del crecimiento poblacional, inició la construcción de las primeras obras:

  • una ermita que por muchos años estuvo ubicada donde luego se construyó el Instituto Básico y que estaba a cargo del fraile domínico Cecilio Juárez.
  • escuela, cuyo primer director fue Rafael Barrios Reyes
  • oficinas del Servicio Nacional de Erradicación de Malaria
  • Banco Nacional Agrario
  • Destacamento militar
  • Puesto de Salud
  • Alcaldía Auxiliar de zona

También se inició el servicio extraurbano con un autobús de pasajeros de “Transportes La Gitana” que iba un día y volvía al día siguiente, en un recorrido de aproximadamente doce horas de viaje hasta la Ciudad de Guatemala.

Con la construcción de las carreteras de Sebol a “el campamento” y la que comunica con el municipio de San Luis, Petén, se incrementó el desarrollo de la región. Posteriormente se construyó la carretera bautizada con el nombre de “carretera Franja Transversal del Norte”, en el gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud Garcia que lo colocó en el centro del desarrollo de la FTN.

Cuando el general Lucas García llegó a la presidencia en julio de 1978 se mejoró considerablemente la infraestructura del pueblo, lo que motivó a los vecinos a organizarse legalmente en el Comité pro-fundación del Municipio. Las gestiones fueron bien encaminadas y con la ayuda del presidente Lucas García y su sobrino Fernando Lucas Graue, el 23 de abril de 1980 se formuló el Acuerdo Gubernativo que creó al décimo quinto municipio del departamento de Alta Verapaz, el cual fue promulgado el 3 de mayo del mismo año.


BIBLIOGRAFIA: