7 de julio de 1955: tras el derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz, se emite el Código del Petróleo de la República de Guatemala eliminando el requisito de que solamente empresas guatemaltecas podían explotar hidrocarburos en el país

Reservas petroleras de Guatemala, las cuales son explotadas en su mayoría por la compañía Perenco.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La primera compañía, de la que se tiene registro, en obtener una concesión petrolera en Guatemala, fue la F.J. Davis, en octubre de 1926, bajo el gobierno del general Lázaro Chacón.  Luego, en febrero de 1937 y mayo de 1938, durante el periodo del general Jorge Ubico, se le concedió concesión a la petrolera inglesa-holandera Shell, y también le dió una conseción a la estadounidense Gulf Oil Co. en 1941.

Ya en el período de la Revolución, entre 1944 y 1945, se le concedió concesiones a las petroleras Standard Oil of New Jersey, propiedad de la poderosa familia Rockefeller.  No obstante, en la Constitución aprobada en 1945 se decía lo siguiente en el artículo 95:

Artículo 95. Los contratos para explotar minerales o yacimientos de hidrocarburos, pueden celebrarse por un término que no exceda de cincuenta años, y los relacionados con aguas nacionales, por un plazo no mayor de veinticinco años. En ambos casos se requiere la aprobación del Congreso. Los yacimientos de hidrocarburos y sus derivados solamente pueden ser explotados por el Estado, por guatemaltecos, o por compañías guatemaltecas cuyo capital sea predominantemente nacional. Los contratos sobre corta de maderas deberán salir a licitación pública y concederse de preferencia a trabajadores guatemaltecos, quienes no podrán ceder sus derechos sin autorización gubernativa. La ley determinará la forma de extracción y explotación de resinas, gomas y demás productos similares.

Pero tras la renuncia del coronel Jacobo Arbenz Guzmán promovida por la operación PBSUCCESS de la CIA en el 27 de junio de 1954 se derogó la constitución de 1945 y la cuestión de la explotación de minerales o yacimientos de hidrocarburos fue modificada para eliminar el requerimiento de que solamente compañías guatemaltecas podían hacerse cargo.  La constitución de 1956 decía simplemente:

Artículo 218.  Se declara de utilidad y necesidad públicas la explotación de hidrocarburos, minerales y demás recursos naturales.   Los derechos de exploración y explotación de hidrocarburos y minerales podrán adquirirse de conformidad con la ley, por un término no mayor de cuarenta años, prorrogables hasta por veinte años más.
 
Los derechos de transformación y transporte de estas sustancias se adquirirán en la forma que la ley establezca.

La ley a la que hace referencia el artículo 218 es el “Código del petróleo de la República de Guatemala”, aprobado el 7 de julio de 1955, y fue elaborado durante el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas con la asesoría de las empresas petroleras norteamericanas de tal forma que el reglamento guatemalteco favoreciera a las transnacionales petroleras con los impuestos y las garantías de inversión.    Desde entonces, compañías como Shenadoha Oil, Basic Resources y Perenco han explotado el petróleo guatemalteco sin que el estado se beneficie como le corresponde.


BIBLIOGRAFIA:

 

2 de junio de 1897: las municipalidades responden al telegrama enviado por el general presidente José María Reina Barrios en el que comunica que ha asumido poderes dictatoriales ante la renuncia de los diputados

Calle de San Nicolás en Quetzaltenango, luego de los fuertes combates entre las tropas alzadas lideradas por el coronel Próspero Morales y las fuerzas leales al gobierno de Reina Barrios en septiembre de 1897.  Imagen tomada de “La Ilustración del Pacífico

La crisis económica derivada de la caída del preció internacional del café tomó al general presidente José María Reina Barrios en medio de varios proyectos faraónicos con los que pretendía convertir a Guatemala en un destino de inversión para las naciones europeas y norteamericanas.  Desafortunadamente todo quedó inconcluso cuando la economía se desplomó, y cuando Reina Barrios propuso extender su mandato para remediar la situación, se enfrentó a una férrea resistencia, en especial de los diputados de la Asamblea Legislativa.

La siguiente misiva fue enviada por Reina Barrios a todas las autoridades de la República indicando, según él, que se había “visto obligado” a tomar poderes dictatoriales ante la renuncia de los diputados de la Asamblea Legislativa cuando éstos prefirieron ausentarse de la misma en vez de prestarse a las imposiciones del presidente:

Telegrama del general presidente

A todas las autoridades departamentales y locales de la República

Guatemala, 1°. de junio de 1897

Todos los círculos sociales tienen ya conocimiento de que instalada la Asamblea Nacional Legislativa del presente año, algunos señores diputados, bajo la inspiración y la influencia de personalismos y ambiciones mal disimuladas, dieron lugar a incorrecciones e irregularidades sin precedente alguno en nuestra historia parlamentaria. 

Surgió de allí la lucha entre elementos opuestos, o sea entre representantes excitados por las pasiones políticas y representantes partidades del orden y del bienestar sociales.

Se pretendió romper los lazos de la buena armonía entre los poderes de la nación, y se llegó hasta el punto de dictar leyes anticonstitucionales y por lo mismo inconvenientes y aun contradictoria alguna.

Era natural, por consiguiente, que la mayoría de los diputados, conociendo el terreno cubierto de sombras políticas por donde podía desviarse la Asamblea, se retiraran de sus puestos, y quedó la minoría que, persistiendo en sus propósitos antipatrióticos y hostiles, luchó inútilmente, durante más de un mes, por volver a reunir la mayoría que necesitaba para celebrar sesión, y a pesar de sus fuerzas nunca lo consiguió.

La misma minoría fue reduciéndose, cada vez más, hasta el número de nueve diputados, que no podían ni reunirse en junta el treinta y uno de mayo ultimo, quedando así disuelta, de hecho, la Augusta Representación Nacional, por las imprudencias y por la impolítica de unos cuantos representantes.

Circunstancia es esta que ha puesto al Ejecutivo en el caso imprescindible de asumir los Poderes Públicos Nacionales.  No obstante esto, debo hacer constar antes todos mis compatriotras, en cumplimiento de mi deber, que no seré yo quien deje de continuar firme en mis propósitos de mantener el orden, las libertades y las garantasí individuales que prescriben nuestras leyes constitucional y reglamentarias; esperando que con el contingente de los buenos ciudadanos, continuaremos promoviendo el progreso moral y material, y realizando, para el porvenir, la verdadera felicidad de la República.

Enemigo como he sido y seré siempre de medidas extremas y violentas, todos los guatemaltecos estarán libres de atropellos y vejaciones, pudiendo continuar entregados, como hasta hoy, a la consecución de su bienestar personal y colectivo, pues no ha sido otra mi ambición que la de cumplir lo mejor posible los deberes que me imponen mi condición de hijo del pueblo y el alto empleo que me confiriera el voto de las mayorías.

[…]

Para conocimiento de todos publíquese por bando la presente manifestación.

José María Reina Barrios

Hubo dos tipos de respuesta a este telegrama; el más generalizado fue el de un total servilismoimentras que hubo algunos que respondieron lacónicamente, presagiando las revoluciones que se desatarían ante esta situación.

El siguientes telegrama ejemplifica las contestaciones serviles que recibió Reina Barrios:

Totonicapán, 2 de junio de 1897 – Señor General Presidente: Desde que los buenos guatemaltecos vimos la conducta subversiva de varios representantes del pueblo, esperábamos que los demás, como sinceros patriotas, se retirasen del seno de aquel alto cuerpo, como en efecto sucedió, y que dejando al reconocido patriotismo de Ud. y a su ilustrado criterio la salvación del conflicto de la Patria, esta vendría indudablemente en las perfectas condiciones que encierra su estimable telegrama recibido hoy y fechado ayer: como funcionario púbico y como buen guatemalteco, ofrezco a Ud. incondicionalmente mi lealtad y humildes servicios para el sostenimiento del orden público y para el fomento de todo aquello que tienda al ensanche de nuestros principios democráticos  y sus naturales consecuencias.  Adrián F. Caballeros.

Por otra parte, he aquí dos telegramas muy significativos, enviados por el coronel Próspero Morales (ex-ministro del gabinete de Reina Barrios) y por el licenciado José León Castillo, quienes encabezarían sendas revueltas contra el gobierno pocos meses después:

San Marcos, junio 2 de 1897. – Señor General Presidente. Al quedar enterado de su telegrama de ayer, lo he mandado publicar por bando, como está ordenado. Próspero Morales

Chiquimula, junio 2 de 1897. – Señor General Presidente: Se ha publicado por bando a los vecinos de esta cabecera y se ha comunicado a las autoridades de mi jurisdicción, su telegrama en que manifiesta haber asumido los poderes de la Nación.  José León Castillo. 

BIBLIOGRAFIA:

 

14 de mayo de 1896: se crea la “Compañía del Ferrocarril Verapaz y Agencias del Norte, Limitada”

El vapor del Ferrocarril Verapaz durante su travesía en el río Polochic en 1897.  Imagen tomada de La Ilustración del Pacífico.

Durante el gobierno del general J. Rufino Barrios, una parte de la Verapaz fue entregada en concesión a colonos alemanes para que cultivaran café a gran escala.  La colonia prosperó considerablmente gracias a las ventajas otorgadas por los gobiernos liberales y el 14 de mayo 1896 constituyeron la “Compañía del Ferrocarril Verapaz y Agencias del Norte, Ltda.”, mediante la firma de un contrato por noventa años entre el estado de Guatemala, entonces presidido por el general José María Reina Barrios, y el señor Walter Dauch, representante de la compañía mencionada. Dicho contrato preveía la construcción, mantenimiento y explotación de un tramo de ferrocarril entre el Puerto Fluvial de Panzós y el paraje de Pancajché, de treinta millas de extensión y cuyo principal objetivo era el transporte de la producción cafetalera.

Si bien la compañía obtuvo su personería jurídica el 14 de mayo de 1896, el contrato se estableció a noventa años, por lo que se contó su fecha de creación como el 15 de enero de ese año, tal y como lo especifica el siguiente decreto:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 14 de mayo de 1896.

Con presencia de la escritura constitutiva y de los Estatutos de la “Compañía del Ferrocarril Verapaz y Agencias del Norte, Limitada”,

El Presidente de la República acuerda:

Darle su aprobación a ambos documentos, quedando reconocida como entidad jurídica dicha Compañía, y con la salvedad de que, al tratarse de los noventa años de la duración de la expresada Compañía, de que habla el artículo 5? de los Estatutos, se contará desde el día 15 de enero de 1894, fecha del contrato; debiéndbse extender por el Escribano de Cámara la certificación correspondiente.

Comuniqúese.

Reina Barrios.

El Secretario de Estado en el tespacho de Fomento, Manuel Morales T.

Una vez construido, su principal objetivo era transportar café a la Costa Atlántica, llegando hasta el puerto Fluviar de Panzós, y de allí en vapores hasta Río Dulce por el río Polochic. El tren también ofrecía servicio de pasajeros dos veces a la semana, los días lunes y jueves; y además los días miércoles llegaba a Panzós un vapor de correos con pasajeros y carga procedente de Livingston, Izabal. Además de las terminales en Panzós y Pancajché, había estaciones en Santa Rosita, La Tinta, y Papalhá.

En 1898, se reportó que dada la riqueza del café producido en Cobán, que en ese entonces era la tercera ciudad más grande de Guatemala, se amplió el ferrocarril desde Panzós hasta esa ciudad.


BIBLIOGRAFIA:

 

23 de abril de 1980: el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García funda el municipio de San Bartolomé de Las Casas en el departamento de Alta Verapaz

Regon de Alta Verapaz a finales del siglo XIX. Imagen tomada del libro Guatemala, the land of quetzal de William T. Brigham, publicado en 1887.

Tras la contrarrevolución de 1954 que derrocó al gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán, el nuevo gobierno guatemalteco establecido por el gobierno de los Estados Unidos dirigido por el president Dwight Eisenhower, creó el Consejo de Planificación Económica (CNPE) y empezó a utilizar estrategias de libre mercado, asesorado por el Banco Mundial y la Administración de Cooperación Internacional (ICA) del gobierno de los estadounidense. El CNPE y la ICA crearon la Dirección General de Asuntos Agrarios (DGAA) la cual se encargó de desmantelar y anular los efectos del Decreto 900 de Reforma Agragia del gobierno arbencista; la DGAA también se encargó de la faja geográfica que colindaba con el límite departamental de Petén y las fronteras de Belice, Honduras y México, y que con el tiempo se llamaría Franja Transversal del Norte (FTN).

El primer proyecto colonizador en la FTN fue el de Sebol-Chinajá, en Alta Verapaz. Sebol, en ese entonces, era considerado como un punto estratégico y vía fluvial a través del río Cancuén, que comunicaba con Petén hasta el río Usumacinta en la frontera con México y la única carretera que existía era la de terracería que construyó el presidente Lázaro Chacón en 1928. En 1958, durante el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financió proyectos de infraestructura en Sebol y en 1960, el entonces mayor del Ejército de Guatemala Fernando Romeo Lucas García heredó las fincas Saquixquib y Punta de Boloncó al nororiente de Sebol, con una extensión de 15 caballerías cada una; luego, en 1963 compró la finca “San Fernando”, con una extensión de 8 caballerías, y finalmente compró la finca “Sepur”, cercana a “San Fernando”, con una extensión de 18 caballerías. Durante estos años, Lucas García fue diputado en el congreso de Guatemala y cabildeó para impulsar la inversión en esa zona del país.

En esos años, la importancia de la región estaba en la ganadería, la explotación de madera preciosas para exportación y la riqueza arqueológica. Contratos madereros se dieron a empresas transnacionales, como la Murphy Pacific Corporation de California, que invirtió 30 millones de dólares para la colonización del sur de Petén y Alta Verapaz, y formó la Compañía AImpulsadora del Norte, S.A. La colonización del área se hizo por medio de un proceso por el que se otorgaban tierras en zonas inhóspitas de la FTN a campesinos.

El Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) tuvo a su cargo el inicio de los trabajos preliminares, partiendo con la construcción de la brecha de acceso, de donde está asentado el casco de la hacienda Sebol, hacia donde se instalaría un campamento para los trabajadores, en el valle de Sepur. El proyecto estuvo a cargo de Salvador Flores Salam y Carlos Paredes. Y con la llegada del INTA llegaron los primeros pobladores, algunos trabajando para la institución y otros para obtener las primeras parcelas o a instalar comercios; entre los primeros pobladores del parcelamiento estuvieron Fernando Romeo Lucas Garcia y su hermano Nery Edgar Lucas García, ademas de Felipe Quej y Conrado Juárez que eran el segundo y tercer alcalde auxiliar del municipio de Cahabón.  Se formo así fue formándose un pequeño poblado, al que por mucho tiempo se le conoció como “Campamento Sebol”.

Por varios años los pobladores tuvieron que luchar contra serias dificultades, principalmente el medio de transporte. Los productos agrícolas los tenían necesariamente que transportar hasta Sebol, pues hasta allí topaba la carretera, por lo que las plazas se realizaban en ese lugar. Las copiosas lluvias también eran una dificultad, pues marcada y continuamente llovía diez meses en el año, y dos meses hacía verano. Las adversidades del clima, la comunicación, la distancia y las enfermedades influyeron para que muchos de los parcelarios originales regresaran a sus lugares de origen. Con el ánimo de ayudar a combatir las enfermedades, en 1964, el Ministerio de Salud envió a una brigada de trabajadores del Servicio Nacional de Erradiación de la Malaria, ya que el paludismo era una de las enfermedades que más azotaban a los pobladores. Luego fueron llegando más pobladores, y conforme se entregaban las parcelas llegaban más personas, surgiendo los primeros caseríos y comunidades agrarias lo que hizo necesario que se construyeran nuevas brechas. A raíz del crecimiento poblacional, inició la construcción de las primeras obras:

  • una ermita que por muchos años estuvo ubicada donde luego se construyó el Instituto Básico y que estaba a cargo del fraile domínico Cecilio Juárez.
  • escuela, cuyo primer director fue Rafael Barrios Reyes
  • oficinas del Servicio Nacional de Erradicación de Malaria
  • Banco Nacional Agrario
  • Destacamento militar
  • Puesto de Salud
  • Alcaldía Auxiliar de zona

También se inició el servicio extraurbano con un autobús de pasajeros de Transportes La Gitana que iba un día y volvía al día siguiente, en un recorrido de aproximadamente doce horas de viaje hasta la Ciudad de Guatemala.

Con la construcción de las carreteras de Sebol a “el campamento” y la que comunica con el municipio de San Luis, Petén, se incrementó el desarrollo de la región. Posteriormente se construyó la carretera bautizada con el nombre de “carretera Franja Transversal del Norte”, en el gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud Garcia que lo colocó en el centro del desarrollo de la FTN.

Cuando el general Lucas García llegó a la presidencia en julio de 1978 se mejoró considerablemente la infraestructura del pueblo, lo que motivó a los vecinos a organizarse legalmente en el Comité pro-fundación del Municipio. Las gestiones fueron bien encaminadas y con la ayuda del presidente Lucas García y su sobrino Fernando Lucas Graue, el 23 de abril de 1980 se formuló el Acuerdo Gubernativo que creó al décimo quinto municipio del departamento de Alta Verapaz, el cual fue promulgado el 3 de mayo del mismo año.

BIBLIOGRAFIA: