3 de junio de 1830: los ingleses toman la isla de Roatán

Los ingleses nuevamente toman la Isla de Roatán tras invadirla desde Belice.

Playa de la isla de Roatán, actualmente de Honduras. En el recuadro: escudo de la República Federal de Centro América, a la que la isla pertenecía en 1830. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Durante la época colonial los piratas y corsarios ingleses, franceses y holandes infestaban las costas del Reino de Guatemala, aunque hacia el final de ese período ya solamente quedaban los ingleses, quienes se fueron a la guerra con España en 1782 y el presidente y teniente general de los Reales Ejércitos, Matías de Gálvez, quien los expulsó de la región, y los obligó a refugiarse en Belice.1

Ahora bien, los ingleses siempre esperaban el momento oportuno para apropiarse de los territorios aislados de la región centroamericana.  En 1642 tomaron la isla de Roatán, aunque fueron expulsados con la ayuda de ejércitos de la provincias de La Habana y de Santo Domingo, pero luego regresaron en 1742 y se asentaron hasta que fueron expulsados por Matías de Gálvez en 1782.  Quince años después regresaron a la isla, llevando consigo a dos mil esclavos africanos para establecerse definitivamente, pero fueron nuevamente expulsados por los españoles con todo y los esclavos.2

Los ingleses eran pacientes, y desde Belice enviaron unos hombres a la isla de Roatán el 3 de junio de 1830, con lo que la tomaron fácilmente, venciendo a la pequeña guarnición de la República Federal de Centro América que allí se encontraba.2 En ese momento, los británicos sabían que el gobierno centroamericano estaba muy debilitado tras las guerra civil que se extendió de 1826 a 1829, y aprovecharon la ocasión.3

El presidente de la República Federal, general Francisco Morazán, consiguió establecer comunicación con el rey Guillermo IV de Inglaterra, y logró que los ingleses que ocuparon Roatán se replegaran nuevamente a Belice, solo para que regresaran a ocupar la isla en 1839,4 aprovechando nuevamente la fragilidad del gobierno centroamericano, esta vez sumido en la anarquía tras la separación de Honduras, Nicaragua y Costa Rica,5 y por el derrocamiento del gobierno liberal del Dr. Mariano Gálvez en Guatemala.6 Así pues, solamente el estado de El Salvador —que era gobernado por el expresidente federal Francisco Morazán— y el de Los Altos —que se acababa de formar con el 50% del territorio occidental del de Guatemala7— protestaron formalmente  y en un tratado de paz, amistad y comercio, establecieron de modo terminante que, mientras no se devolvieran las islas ocupadas por los ingleses, las relaciones con Gran Bretaña permanecerían interrumpidas. Incluso, no iban a admitir ni en Los Altos ni en El Salvador, mercadería que procediera de Inglaterra, aunque fuera llevada por buques de otra nacionalidad, ni recibirían mercadería de otros orígenes, si era llevada por buques de bandera británica.8

El cónsul plenipotenciario de Inglaterra en Centroamérica, Frederick Chatfield no estuvo de acuerdo con aquello y en forma arrogante y prepotente se dirigióa  los jefes de Estado de Los Altos y El Salvador exigiendo que levantaran la prohibición.  Y aunque éstos rechazaron las amenazas del diplomático tajantemente, la firme posición de los estados centroamericanos no tardó mucho puesto que ambos fueron derrotados categóricamente pocos meses después en los combates que libraron contra el caudillo guatemalteco Rafael Carrera, cuyo ejército estaba patrocinado por los ingleses.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Real Academia de la Historia (s.f.) Matías Gálvez y Gallardo. España: Real Academia de la Historia.
  2. Hernández de León, Federico (1963) [1924]. El libro de las Efemérides: capítulos de la Historia de la América Central. VI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 388.
  3. — (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 361-366.
  4. Hernández de León, El libro de las Efemérides, VI., p. 389.
  5. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de GuatemalaI Guatemala: Editorial del Ejército. pp. 157, 235, 246, 272 y 304.
  6. Solís, Ignacio (1906). Memorias del General Carrera. 1838-1840. En: Colección de Datos Históricos y Biográficos. (1) Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 3-90.
  7. García Elgueta, Manuel (1897). Un pueblo de los Altos: apuntes para su historia. Exposición Centroamericana. Quetzaltenango, Guatemala: Popular. pp. 91-92
  8. Hernández de León, El libro de las Efemérides, VI., p. 390.

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30 de abril 1859: el tratado de Wyke-Aycinena

Debido a las enormes deudas incurridas con bancos ingleses para poder sufragar los gastos de las guerras desde 1839 hasta 1851, y la Guerra Nacional de Nicaragua en 1856 y 1857, el gobierno del capitán general Rafael Carrera firma un tratado por el que prácticamente dobla el territorio de Belice.

Mapa del tratado Wyke-Aycinena. Por este tratado la extensión de Belice reconocida por el gobierno de Rafael Carrera se extendió del río Belice al río Sarstún. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Así como los españoles se apropiaron de las tierras de los indígenas americanos, así los ingleses robaban los barcos de transporte que salían desde América hacia España.  Esto provocó numerosas guerras y conflictos entre ambas naciones europeas, hasta que se firmó un tratado en Versalles a mediados del siglo XVIII por medio del cual se le permitió a los ingleses permanecer en las costa del norte de Centroamérica, con lo que surgió el enclave de Belice hacia finales del siglo XVIII.

Después de la Independencia de Centroamérica en 1821, fueron numerosas las potencias que intentaron apoderarse del territorio de la antigua Capitanía General de Guatemala.  Primero fue México, que consiguió anexarlo al imperio de Agustín de Iturbide el 5 de enero de 1822,1 pero cuando éste imperio colapsó en 1823, la región centroamericana volvió a quedar a merced de los intereses de las grandes potencias europeas.

De esta cuenta, los holandeses intentaron construir un canal en Nicaragua,2 los belgas intentaron establecer una colonia en Izabal sin éxito3 y fueron varios los mercenarios franceses que se unieron a los ejércitos centroamericanos buscando fortuna.4 Pero entre todos, los que lograron en realidad hacerse cargo de la situación fueron los ingleses quienes lograron influenciar en la política de la región y resquebrajar la República Federal de Centro América desde el enclave de Belice formando cinco débiles naciones que eran presa fácil de las manipulaciones del embajador Frederick Chatfield.5

Para 1859 la relación entre el gobierno del capitán general Rafael Carrera y la reina Victoria de Inglaterra era excelente, al punto que ambos intercambiaban cartas personales.  Pero también Guatemala estaba sumamente endeudada con las casas de cambio inglesas no solamente por todas las guerras que había habido entre 1829 y 1851, sino que por las armas utilizadas para combatir al filibustero estadounidense William Walker en Nicaragua entre 1856 y 1857, y las que adquirió para contrarrestar una posible nueva invasión de filibustero.6 Inglaterra había patrocinado de muy buena gana aquella campaña de los ejércitos centroamericanos en contra del estadounidense que quería convertir a Nicaragua en una colonia esclavista para su país, lo que le dejaba el camino libre para poder construir el apetecido canal interocánico en Nicaragua.7

Entonces, los gobernantes de Guatemala y de Inglaterra nombraron a sus representantes para que se llegara a un acuerdo para frenar los abusos que estaban cometiendo los ingleses al adentrarse en la selva petenera a cortar maderas preciosas y que, al mismo tiempo, resolviera la cuestión de la deuda contraída con los bancos ingleses.  Y es que a pesar del tratado de Versalles, España nunca delimitó las fronteras del enclave británico, y como éste está ubicado en una región a la que en esa época solamente se podía llegar por barco, los ingleses expandieron su área de influencia cuanto pudieron, y llegaron hasta el punto de establecer una Superintencia y una Corte de Justicia;8 es más, dado lo remoto del lugar y lo estratégico que era para la política británica para la región, el gobierno del general Carrera había establecido un consulado guatemalteco en Belice.5

Reproducimos aquí el nefasto convenio, por medio del cual Guatemala le cedió la región comprendida entre el río Belice y el río Sarstún a los ingleses, a cambio de una carretera que nunca se construyó:9

Por cuanto: no han sido todavía averiguados y señalados los límites entre los territorios de la República de Guatemala y el Establecimiento y posesiones de S.M. en la bahía de Honduras; la República de Guatemala y S.M. la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, deseando definir los límites referidos, con la mira de desarrollar y perpetuar las relaciones amistosas que felizmente existen entre los dos países, han resuelto celebrar una Convención con aquel objeto, y han nombrado por sus plenipotenciarios, a saber: S.E. el Presidente de la República de Guatemala, al Sr. Pedro de Aycinena, consejero de Estado y Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de la República; y S.M. la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, al Sr. Carlos Lennox Wyke, encargado de negocios de S.M.B. en la República de Guatemala, quienes, habiéndose comunicado sus plenos poderes respectivos y encontrándolos en buena y debida forma, han convenido y concluidos los artículos siguientes:

Artículo 1.°— Queda convenido entre la República de Guatemala y su Majestad Británica que los límites entre la República y el Establecimiento y posesiones británicas en la bahía de Honduras, como existían antes del 1 de enero de 1850 y en aquel día y han continuado existiendo hasta el presente fueron y son los siguientes:

Comenzando en la boca del río Sarstoon en la bahía de Honduras y remontando la madre del río hasta las Raudales de Gracias a Dios; volviendo después a la derecha y continuando por una línea recta tirada desde los Raudales del Río Belice, y desde los Raudales de Garbutt, norte derecho, hasta donde toca con la frontera mexicana.

Queda convenido y declarado entre las altas partes contratantes que todo el territorio al norte y este de línea de límites arriba señalados, pertenece a S.M.B.; y que todo el territorio al sur y oeste de la misma pertenece a la República de Guatemala.

Artículo 2.°— La República de Guatemala y Su Majestad Británica nombrarán, dentro de doce meses después del canje de las ratificaciones de la presente convención, un comisionado por cada parte, con el objeto de señalar y demarcar los límites descritos en el artículo precedente. Dichos comisionados averiguarán la latitud y longitud de los Raudales de Gracias a Dios y de Garbutt, y harán que la línea divisoria entre los Raudales de Garbutt y el territorio mexicano se abra y se demarque donde sea necesario, como una protección contra futuras transgresiones.

Artículo 3.°— Las comisiones que se mencionan en el artículo precedente se reunirán en el punto o puntos que en lo de adelante se determine, tan pronto como sea posible y conveniente después que hayan sido nombrados respectivamente; y antes de proceder a ningún trabajo, harán y firmarán una declaración solemne de que examinarán y decidirán, según su leal saber y entender, y conforme a la justicia y equidad, sin miedo, favor o afección a su propio país, todas las materias sometidas a su decisión; y tal declaración quedará asentada en el registro de sus operaciones.

En seguida los comisionados, antes de proceder a ningún otro trabajo, nombrarán una tercera persona que dedica como árbitro o amigable componedor en cualquier caso o casos en que ellos puedan diferir de opinión. Si no logran ponerse de acuerdo para la elección de dicha tercera persona, nombrará cada uno una persona; y en cualquier caso en que los comisionados puedan diferir de opinión con respecto a la decisión que deben dar, la suerte determinará cuál de las dos personas nombradas será el árbitro o amigable componedor en aquel caso particular. La persona o personas que han de ser así elegidas, antes de proceder a funcionar, harán y suscribirán una declaración solemne, semejante en su forma a la que de haber sido ya hecha y suscrita por los comisionados, cuya declaración será también agregada al registro de operaciones. En caso de muerte, ausencia o incapacidad de alguno de dichos árbitros o amigables componedores; o si se omitieren, declinaren o cesaren de funcionar, se nombrará otra persona de la misma manera para que funcione en su lugar, y hará y suscribirá una declaración igual a la mencionada.

La República de Guatemala y Su Majestad Británica se comprometerán a considerar la decisión de los comisionados conjuntamente, o del árbitro y amigable componedor, en su caso, como final y concluyente en las materias que deben someterse respectivamente a su decisión, y a llevar inmediatamente ésta a debido efecto.

Artículo 4.°— Los comisionados arriba mencionados harán a cada uno de los gobiernos respectivos una declaración o informe común firmado y sellado por ellos, acompañando por un mapa o mapas por cuatriplicado (dos caras para cada gobierno) certificando ellos ser verdaderos mapas de los límites señalados en el presente Tratado, y recorridos y examinados por ellos.

Artículo 5.°— Los comisionados y el árbitro o amigable componedor llevarán registros exactos y minutas o notas correctas de todas sus operaciones, con las fechas respectivas; y nombrarán y emplearán los agrimensores, amanuense o amanuenses, u otras personas que consideren necesarias para auxiliarlos en el arreglo de los asuntos que puedan tener que entender.

Los sueldos de los comisionados serán pagados por sus gobiernos respectivos. Los gastos contingentes de la comisión, incluyendo el sueldo del árbitro o amigable componedor y de los agrimensores y amanuenses, serán costeados por los dos gobiernos por partes iguales.

Artículo 6.°— Queda convenido, además, que las corrientes de la línea de agua divisoria descrita en el Artículo 1.° de la presente Convención, serán igualmente libres y abiertas a los buques y botes de ambas partes; y que ellas, pertenecerán a aquella parte hacia cuya banda de la corriente estén situadas.

Artículo 7.°— Con el objeto de llevar a efecto prácticamente las miras manifestadas en el preámbulo de la presente Convención para mejorar y perpetuar las amistosas relaciones que al presente existen felizmente entre las dos Altas Partes contratantes, convienen en poner conjuntamente todo su empeño, tomando medidas adecuadas para establecer la comunicación, más fácil (sea por medio de una carretera, o empleando los ríos o ambas cosas a la vez, según la opinión de los ingenieros que deben examinar el terreno) entre el lugar más conveniente de la costa del Atlántico cerca del Establecimiento de Belice y la Capital de Guatemala, con lo cual no podrán menos que aumentarse considerablemente el comercio de Inglaterra por una parte, y la prosperidad material de la República por otra; al mismo tiempo que quedando ahora claramente definidos los límites de los dos países, todo ulterior avance de cualquiera de las dos partes en el territorio de la otra, será eficazmente impedido y evitado para lo futuro.

Artículo 8.° — La presente convención será ratificada y las ratificaciones canjeadas en Guatemala o en Londres, tan pronto como fuere posible y en el espacio de seis meses.

En fe de lo cual, los respectivos plenipotenciarios la han firmado y sellado en Guatemala, a treinta de abril del año de mil ochocientos cincuenta y nueve.

        • P. de Aycinena
        • Charles Lennox Wyke9

Al principio, Carrera no estuvo de acuerdo en firmar el tratado, pero finalmente se convenció cuando Wyke le hizo ver que Inglaterra iba a ayudar a Guatemala a construir la carretera mencionada en el artículo 7. Por otra parte, Wyke le hizo saber al gobierno británico que la carretera no solamente era importante para convencer a Carrera, sino que iba a ser útil para recuperar un poco del comercio que Inglaterra ya estaba perdiendo debido al auge del comercio marítimo de los Estados Unidos.10

El gobierno estadounidense, por su parte, se quejó de que el tratado Wyke-Aycinena era una violación al tratado Clayton-Buwler firmado entre ingleses y norteamericanos con relación a la construcción del canal en Nicaragua, pero el Departamento de Estado finalmente cesó la queja porque Inglaterra le explicó que  estaba resolviendo sus asuntos pendientes en la región.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 14-16.
  2. Marure, AlejandroEfemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Centro América de 1821 a 1842. Tipografía Nacional, Guatemala 1895.
  3. Compagnie Belge de Colonisation (1844). «Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union»Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie (en francés) (Original held and digitised by the British Library): 31-44.
  4. Belaubre, Christophe (2007). Principales aspectos de la experiencia militar de José Pierson en Centroamérica. AFEHC.
  5. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. pp. 280-300.
  6. Walker, William (1860): The War of Nicaragua, S. H. Goetzel & Co. Mobile, Alabama
  7. Departamento de Estado de los Estados Unidos (2005). List of Ambassadors to Guatemala. United States: Department of State. (en inglés)
  8. Hernández de León, Federico (1963) [1924]. El libro de las Efemérides: capítulos de la Historia de la América Central. VI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 194-197.
  9. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859». Guatemala: Google Docs
  10. Woodward, Rafael Carrera and the Emergency of the Republic of Guatemala, p. 310.

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21 de enero de 1962: incursión de Francisco Sagastume y sus hombres a Belice

El agrónomo petenero Luis Francisco Sagastume intenta invadir Belice al mando de diecinueve agricultores armadas con unas cuantas armas.

21enero1962
Mapa de Belice, mostrando el territorio que fue cedido por el gobierno del capitán general Rafael Carrera a los británicos en 1859 en pago por las armas proporcionadas para combatir al filibustero estadounidense William Walker. Esa región ha estado en disputa desde la llegada de los gobiernos liberales al poder en 1871. En el recuadro: recorte del periódico guatemalteco «Prensa Libre» con fotografía de Francisco Sagastume tras su liberación y deportación desde Belice. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y Hemeroteca de Prensa Libre.

Durante el gobierno del general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes, quien era abiertamente hostil a Belice,1 el ciudadano guatemalteco Luis Francisco Sagastume Ortiz, un agrónomo de 25 años de edad originario de Poptún y excandidato al Congreso de la República, lideró a un grupo de 19 agricultores peteneros, quienes armados de tres pistolas calibre 23, cuatro rifles del mismo calibre, una escuadra sin municiones y una escopeta calibre 16, incursionaron en Belice el 21 de enero de 1962.2

Acompañaban a Sagastume en aquella incursión los agricultores peteneros: Gustavo Rosado, Esteban Nelson, Balbino Herrera, José León Ramírez, Otto Torres, Raymundo Henquis, Francisco Sass, Carlos López Cuéllar, Vicente Mejía, Santiago Chen, Mariano Milián Juárez, Justo Marroquín Cardona, Plácido Caal, Eugenio Choc Ajx, Wistremundo Molina y Felipe Salazar F.  Ninguno de ellos sabía exactamente cual era el objetivo de Sagustume, aunque éste ya había enviado una carta al comandante de la Base Militar de Poptún en la que le indicaba que estaban buscando lograr que «nuestro Petén tenga su salida natural al mar«. Punta Gorda era importante para Sagastume, porque está situada a la orilla del mar entre los ríos Grande y Moho, y en esa época contaba con aproximadamente cuatro mil habitantes, en su mayoría garífunas por lo que sería fácil de ocupar.3

De acuerdo al periódico guatemalteco Prensa Libre, la carta que Sagastume envió al Comandante de Poptún es la siguiente:3

Estimado coronel: aunque sé que usted lo consideró una locura cuando se lo planteé hace algunos meses, hoy 19 de enero estamos en San Luis para tomar rumbo este a Belice. Esperamos con la ayuda de Dios tomar las poblaciones de Pueblo Viejo, San Antonio, San Pedro y Punta Gorda.

En estos momentos creo que ya conocen de esto en Guatemala pues lo comuniqué telegráficamente a [Clemente] Marroquín Rojas [Ministro de Agricultura] con quien tuve pláticas y él lo comunicará oportunamente al presidente [Miguel) Ydígoras [Fuentes]. Le suplico no pasar esta situación a Guatemala por vía telegráfica o radio, aunque esto sea en clave, pues eso será como denunciarnos antes de tiempo a los ingleses para que nos acaben. Recuerde que ellos seguramente controlan la radio de la base de Petén y conocerán sus claves.

Esperamos llegar a Punta Gorda el domingo en la noche si Dios no dispone otra cosa. Estoy convencido que solo una determinación de estas contribuirá para que Inglaterra devuelva Belice y nuestro Petén tenga su salida natural al mar, bien vale nuestro sacrificio.3

El grupo consiguió las armas cuando Sagastume, luego de un concurso de tiro durante una feria local, le pidió prestadas las armas a los participantes para usarlas, según les dijo, en otro concurso que iba a organizar en Poptún. Por otra parte, a sus compañeros sólo les había dicho que iban a ir a explorar una región para marcar árboles de caoba y de cedro.3

Partieron de Poptún y recorrieron aproximadamente setenta kilómetros hasta llegar a a Pueblo Viejo, que está a poco más de cuatro kilómetros de Santa Elena Petén pero ya en territorio de Belice, y allí Sagastume ordenó arriar y quemar la bandera británica e izar la guatemalteca en su lugar. En ese momento, nueve de los hombres del grupo regresaron a Guatemala, mientras que el resto continuó hacia San Antonio en donde un grupo de indígenas locales los estaba esperando. Los indígenas estaban armados, pero en lugar de repeler a los guatemaltecos, les brindaron transporte para seguir el viaje hacia Punta Gorda, aunque declinaron unirse al grupo para luchar por la «libertad de Belice», como les pedía Sagastume.2

Mientras que el gobernador beliceño, Peter Stallard, de inmediato envió soldados al área de Punta Gorda, el Ministro de la Defensa de Guatemala, coronel Enrique Peralta Azurdia, negó que fueran soldados guatemaltecos los que conformaban el grupo y que éste tuviera apoyo alguno del gobierno. Así pues, el ejército inglés estaba esperando a Sagustamente en Punta Gorda, en donde sus hombres fueron fácilmente derrotados debido a la disparidad en armamento y a escacez de alimentos de los invasores. Los guatemaltecos se dispersaron iniclamente, aunque los ingleses lograron capturar a Sagastume y Gustavo Rosado ese mismo día y al resto del grupo al día siguiente.2

Rosado tenía 31 años de edad y había nacido en Benque Viejo del Carmen, en Belice, y junto con Sagastume fueron condenados a diez años de trabajos forzados en prisión, mientras que el resto fueron deportados a Petén. Sin embargo, gracias presiones internacionales, y a que pidieron clemencia, los guatemaltecos recuperaron su libertad el 17 de diciembre de ese 1962 y mientras que Sagastume fue deportado a Guatemala, a Rosado le permitieron quedarse viviendo en Benque Viejo del Carmen, en Belice.3

Así terminó aquella aventura que parece descabellada, pero que fue muy similar a las invasiones que sufrió Guatemala desde México, El Salvador y Honduras en la segunda mitad del siglo XIX.4 La gran desventaja que tuvieron Sagastume y sus hombres fue la diferencia abismal en la calidad de armamento inglés comparado con la del ejército guatemalteco de hacía cien años.

Rosado volvió a ser noticia en 1972, cuando regresó a Guatemala debido a la intranquilidad que los soldados británicos estaban provocando en Belice, y a las amenzas de las tropas a los pobladores civiles. Sagastume, por su parte, murió víctima de la violencia durante la Guerra Civl de Guatemala cuando era diputado del Congreso de la República; fue asesinado en febrero de 1981 mientras conducía su vehículo por la Calzada San Juan en la Ciudad de Guatemala.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Godínez de León, Marlon Roél (2007). «Financiamiento de la producción de unidades pecuarias»Diagnóstico socieconómico, potencialidades productivas y propuestas de inversión, municipio de Melchor de Mencos, Petén. Ejercicio profesional supervisado 13. Guatemala: Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Archivado desde el original el 27 de octubre de 2014.
  2. Hemeroteca PL (2018). Las tres veces que Guatemala ha intentado recuperar territorio en conflicto con Belice. Guatemala: Prensa Libre.
  3. Escobar, José Luis (2016) Preso en Belice, la historia de Francisco Sagastume. Guatemala: Prensa Libre.
  4. Nuestro Diario (12 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo. Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.

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8 de julio de 1893: el tratado Mariscal-Spencer (o Mariscal-St. John)

Se firma el tratado Mariscal-Spencer (o Mariscal-St. John) de límites entre México y el Imperio Británico para evitar que Belice siguiera proporcionando armas a los indígenas de Yucatán

8julio1893
Región dominada por los indígenas alzados en Yucatán.  Hasta abajo de la imagen, obsérvese la pequeña frontera con Belice, desde donde los ingleses proporcionaban armas a los alzados. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El tratado Mariscal-Spencer surgió como estrategia del presidente mexicano, general Porfirio Díaz, para delimitar el territorio y terminar con la guerra de castas que venía desangrando Yucatán desde 1847. De hecho, la violencia con que los indígenas yucatecos estaban aniquilando a los criollos de la region ayudó al general Rafael Carrera solidificara su gobierno en Guatemala en 1849, ya que estableció pactos con los líderes indígenas locales y los criollos conservadores tuvieron que aceptar su gobierno porque no eran bienvenido en el resto de Centroamérica. Además, debido a esta guerra Yucatán se reintegró a México, ya que cuando estaba a punto de sucumbir ante los alzados indígenas, aceptó la ayuda militar de México para contrarrestarlos a cambio de perder su independencia.1-4

Pero, a pesar de la ayuda militar mexicana, la violencia continuó en la region principalmente porque los ingleses en Belice proporcionaban armas a los indígenas alzados. Con el tratado en 1893, México logró establecer el control político en la zona ya que el convenio fue que el Imperio Británico se quedaría con el territorio que actualmente es el norte de Belice con la condición de que dejaran de proporcionarle armas a los indígenas y así el presidente Díaz podría imponer poder en el territorio.  Fue similar al tratado Wyke-Aycinena de 1859, por medio del cual Guatemala otorgó a Belice el territorio comprendido entre el río Belice y el río Sarstún a cambio de las armas necesarias para repeler al filibuster estadounidense William Walker.

El tratado se reproduce a continuación, respetando la redacción original:

El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña é Irlanda han nombrado sus Plenipotenciarios para la celebración de un Tratado de límites:

El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos al Sr. D. Ignacio Mariscal, Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones Exteriores.

Y Su Majestad la Reina a Sir Spencer St. John, Caballero Comendador de San Miguel y San Jorge, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Su Majestad Británica en México.

Quienes, después de haberse comunicado sus plenos poderes, habiéndolos encontrado en debida forma, han convenido en los artículos siguientes:

Art. I.— Queda convenido entre la República Mexicana y Su Majestad Británica, que el límite entre dicha República y la Colonia de Honduras Británica era y es como sigue: Comenzando en Boca de Bacalar Chica, estrecho que separa al Estado de Yucatán del Cayo Ambergrís y sus islas anexas, la línea divisoria corre en el centro del canal entre el referido cayo y el continente con dirección al Sudoeste hasta el paralelo 18° 10’ Norte, y luego al Noroeste á igual distancia de los cayos, como está marcado en el mapa anexo hasta el paralelo 18° 10’ Norte; torciendo entonces hacia el Poniente, continúa por la bahía vecina, primero en la misma dirección hasta el meridiano de 88° 2’ Oeste; entonces sube al norte hasta el paralelo de 18° 25’ Norte; de nuevo corre hacia el poniente hasta el meridiano 88° 18’ Oeste, siguiendo el mismo meridiano hasta la latitud 18° 28 ½’ Norte, á la que se encuentra la embocadura del Río Hondo, al cual sigue por su canal más profundo, pasando al poniente de la Isla Albión y remontando el Arroyo Azul hasta donde éste cruce el meridiano del Salto de Garbutt, en un punto al Norte de la intersección de las líneas divisorias de México, Guatemala y Honduras Británica, y desde ese punto corre hacia el Sur hasta la latitud 17° 49’ Norte, línea divisorias entre la República Mexicana y Guatemala; dejando al Norte, en territorio mexicano, el llamado río Snosha o Xnohha.

Art. II.— La República Mexicana y Su Majestad Británica, con el fin de facilitar la pacificación de las tribus indias que viven cerca de las fronteras de México y Honduras Británica, y para prevenir cualquiera futura insurrección entre las mismas, convienen en prohibir de una manera eficaz a sus ciudadanos o súbditos, y á los habitantes de sus respectivos dominios, el que proporcionen armas ó municiones a esas tribus indias.

Art. III.— El Gobierno de México y el Gobierno Británico convienen en hacer toda clase de esfuerzos para evitar que los indios que viven en los respectivos territorios de los dos países hagan incursiones en los dominios de la otra parte contratante; pero ninguno de ambos Gobiernos puede hacerse responsable por los actos de las tribus indias que se hallen en abierta rebelión contra su autoridad.

Art. IV.— Este Tratado será ratificado por ambas partes, y las ratificaciones se canjearán en México á la brevedad posible. En testimonio de lo cual, los Plenipotenciarios lo han firmado y sellado con sus respectivos sellos. Hecho en dos originales, en la ciudad de México el día ocho de Julio de mil ochocientos noventa y tres.

    • Ignacio Mariscal
    • Spencer St. John1-4

Las coordenadas y límites con Guatemala mencionados en el tratado provienen de los  límites convenidos entre Guatemala y Belice por el tratado que se concluyó el 30 de abril de 1859 entre su Majestad Británica y la República de Guatemala y el tratado de límites Herrera-Mariscal del 27 de septiembre de 1882 por medio del cual la República Mexicana negoció un Tratado de Límites con la de Guatemala y fijó la línea divisoria entre ambos países en la Península de Yucatán.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Casares G. Cantón, Raúl; Colell, Juan; Antochiw Kolpa, Michel; Zavala Vallado, Silvio et al. (1998). Yucatán en el tiempo. Mérida, Yucatán. ISBN 970 9071 04 1.
  2. Dumond, Don E. (2005). El Machete y la Cruz: La Sublevación de Campesinos en Yucatán. México: UNAM, pp. 488. ISBN 978-9-70322-309-1.
  3. Paoli Bolio, José (2015).  La guerra de Castas en Yucatán, Editorial Dante, Mérida, Yucatán, México.  ISBN: 978-607-709-153-0.
  4. Reed, Nelson A. (2007). La Guerra de castas de Yucatán. México: Ediciones Era, pp. 131. ISBN 978-9-68411-192-9.
  5. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859». Google Docs. Guatemala.

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16 de marzo de 1782: Matías de Gálvez expulsa a los ingleses en Roatán

Las tropas del capitán general de Guatemala, Matías de Gálvez, derrotan a los piratas ingleses enclavados en la Isla de Roatán

16marzo1782
Mapa de la Isla de Roatán elaborado por ingenieros españoles luego de la toma de Roatán. En el recuadro: el capitán general Matías de Gálvez. Imágenes tomada de Wikimedia Commons.

Previendo que se la guerra entre entre España e Inglaterra era prácticamente inevitable, el capitán general del Reino de Guatemala, Matías de Gálvez y Gallardo, formó diversos cuerpos de Caballería e Infantería miliciana apenas tomar posesión el 4 de abril de 1779.  Luego los destinó a poblados estratégicos como Santa Ana, Tegucigalpa y Comayagua, entre otros. Asimismo, Gálvez y Gallardo mandó a levantar un mapa general de la región de américa Central para estar preparado para el combate.1

La guerra estalló a finales de 1779 y tanto él como su hijo Bernardo tuvieron resonantes triunfos frente a los ingleses.  Bernando expulsó a los británicos de Mobila y Pensacola, mientras que Gálvez y Gallardo reconquistó el fuerte de San Fernando de Omoa el 28 de noviembre de 1779, y el castillo de la Inmaculada Concepción del río San Juan en Nicaragua. Por estos logros militares, Gálvez y Gallardo fue ascendido a Mariscal de Campo de los Reales Ejércitos.1

El 16 de marzo de 1782, el ahora Mariscal se enfrentó a los ingleses por el control de la isla de Roatán, en el norte de la actual Honduras.  Una fuerza expedicionaria española tomó el control de la isla que hasta entonces estaba controlada por los piratas británicos, después de bombardear sus defensas principales. La guarnición británica se rindió al día siguiente y los españoles evacuaron a los soldados capturados, a 135 civiles, y a 300 esclavos, y destruyeron el asentamiento que según los españoles, se había utilizado como base para piratas y corsarios.2,3

Gálvez y Gallardo y sus hombres permanecieron en la isla durante varios días, recogiendo las armas, deteniendo a los esclavos que habían huido, destruyendo todos los edificios y plantaciones, y quemando muchos de los barcos piratas en el puerto. Los españoles abandonaron la isla el 23 de marzo, llevando a los prisioneros a La Habana, donde los esclavos fueron subastados y los ingleses intercambiados por prisioneros españoles que tenía Inglaterra.2,3

Al regresar a tierra firme, Gálvez y Gallardo siguió combatiendo a los ingleses, logrando expulsarlos de las cosas y conquistando los fuertes de Quepriva y Criva.  Por todos estos logros militares, fue nombrado Virrey de México el 14 de mayo de 1783, con un sueldo de 60,000 anuales; y ya en México le llegó la noticia del acuerdo de paz firmado entre España e Inglaterra el 3 de septiembre de 1783.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Real Academia de la Historia (s.f.) Matías Gálvez y Gallardo. España: Real Academia de la Historia.
  2. Bolland, O. Nigel (2003). Colonialism and Resistance in Belize: Essays in Historical Sociology. Benque Viejo del Carmen, Belize: Cubola Productions. ISBN: 978-968-6233-04-9. OCLC:149133872.
  3. Floyd, Troy (1967). The Anglo-Spanish Struggle for Mosquitia.Albuquerque, NM: University of New Mexico Press. OCLC: 13392015.

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18 de noviembre de 1958: Ydígoras Fuentes inaugura el Puente Belice

El presidente Miguel Ydígoras Fuentes inaugura el Puente Belice en la Ciudad de Guatemala

18noviembre1958
Puente del Ferrocarril sobre el Río Las Vacas, construido durante el gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera. El Puente Belice atraviesa el mismo barranco y con su inauguración en 1958 dió inicio el declive de la International Railways of Central America en Guatemala.  Fotografía de Alberto G. Valdeavellano. En el recuerdo: retrato del presidente Ydígoras Fuentes.

Uno de los puentes más importantes de la Ciudad de Guatemala es el «Puente Belice», que constituye el inicio de la carretera al Atlántico en la ciudad.  La estructura se empezó a construir en 1951, durante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán como parte de su proyecto de construir una carretera desde la ciudad hasta el Puerto de Santo Tomás de Castilla para que compitiera con el monopolio que hasta entonces tenía el ferrocarril de la compañía International Railways of Central America (IRCA). La construcción estuvo a cargo de la empresa alemana Krupp, y tuvo un costo total de Q.1,500,000.00.1

Tras el derrocamiento del coronel Arbenz en 1954,1 el gobierno liberacionista de Carlos Castillo Armas y el de Miguel Ydígoras Fuentes continuaron con la construcción de la carretera al Atlántico y, por ende, del puente Belice.2

El puente se inauguró finalmente el 18 de noviembre de 1958 en una ceremonia que contó con la presencia del presidente Ydígoras Fuentes junto con su esposa María Teresa Laparra de Ydigoras. Durante dicha ceremonia se develó la placa colocada en la entrada del puente con la siguiente inscripción: «Puente Belice: Del pueblo de Guatemala a sus compatriotas beliceños«.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Gleijeses, Piero (1992). Shattered hope: the Guatemalan revolution and the United States, 1944-1954 (en inglés). Estados Unidos: Princeton University Press. ISBN 9780691025568.
  2. De Guate (s.f.). «Infraestructura de Guatemala: Historia del Puente Belice». De Guate.

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30 de julio de 1847: en Tepich, Yucatán empieza la Guerra de Castas

Pobladores indígenas de Yucatán se rebelan y exterminan a los pobladores blancos en Tepich, dando inicio a la Guerra de Castas

30julio1847
Detalle del mural de la Guerra de Castas de Yucatán que se encuentra en el edificio del Consejo Municipal en Valladolid, Yucatán. En el recuadro: moneda utilizada en la Hacienda de San Agustín Las Minas, propiedad del general Jorge Ubico. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La conquista de todo el territorio que actualmente ocupa Guatemala concluyó en 1697, cuando los españoles finalmente lograron aniquilar a los nativos itzáes que se refugiaban en el vasto territorio del Petén y en donde habían logrado mantenerse independientes gracias a la barrera natural de Los Cuchumatanes, a lo remoto del lugar, a lo difícil de las condiciones climáticas y a su férrea voluntad.1

Ahora bien, los indígenas del sureste de la Península de Yucatán y Petén quedaron solo medianamente dominados, reducidos a vasallaje por un método en el que eran controlados por medio de deudas principalmente. De esta forma, un indígena nacía, vivía y moría en la hacienda donde trabajaba desarrollando arduas tareas y en la que se le había asignado un pago arbitrario por el hacendado, el cual se realizaba a través de la tienda de raya, también propiedad del patrón, donde era obligado a adquirir, a precios también arbitrarios, los elementos básicos para su subsistencia. De esta forma, el indígena quedaba endeudado para siempre y no sólo era incapaz de pagar su deuda sino que no podia abandonar la hacienda porque era un requisito indispensable pagar sus deudas para poder irse. Si huía, se convertía en fugitivo y era perseguido por las autoridades del estado. Y, por si fuera poco, las cuentas era hereditarias, de forma que los hijos debían pagar lo que el padre no hubiera podido cubrirle al patrón, perpetuándose la dependencia de la familia y llegándose al extremo de que, para saldar una deuda, al hacendado le era permitido comerciar con sus trabajadores vendiéndolos en el mercado de esclavos de Cuba.​2, Nota

Cuando se presentó la oportunidad de rebelarse, los indígenas yucatecos no dudaron ni un momento. En 1847, Yucatán no era parte de México, y de hecho armó a un batallón de indígenas para repeler los avances el ejército mexicano que pretendía anexarlo. Tras la victoria, los indígenas se resistieron a devolver las armas y esperaron pacientemente por una oportunidad. México entonces se desentendió de Yucatán porque se tuvo que enfrentar a la invasión estadounidense que terminaría con la pérdida de California, Arizona, Nuevo México, Colorado y Texas, lo que aprovecharon los yucatecos criollos de Mérida (meridianos) y los de Campeche (campechanos) para enfrentarse de una vez por todas y tomar el poder absoluto de la península.5-10

Aprovechando la guerra civil entre criollos, los indígenas se alzaron, y luego de que fueran reprimidos fuertemente en el poblado de Tepich, el 30 de julio de 1847 el comandante Cecilio Chi atacó el mismo poblado, pero esta vez dió orden de que exterminaran a todos los pobladores blancos.5-10

La guerra inicialmente se extendió por dos años, en los cuales los ingleses de Belice le proporcionaban armas a los indígenas separatistas, quienes estuvieron a punto de tomar el control de la península ya que aniquilaron a muchos pobladores blancos. Sin embargo, en un momento de desesperación y cuando ya estaba prácticamente vencido, el gobernador yucateco aceptó la ayuda de México a cambio de que Yucatán se convirtiera en estado de ese país. Así, en 1849 lograron derrotar a los indígenas, aunque se mantuvo la inestabilidad pues los indígenas conservaron el control del sureste de la península y organizaban guerras de guerrillas hasta 1901.5-10

En Guatemala, el general Rafael Carrera acababa de regresar de un exilio forzado en México al que lo enviaron los criollos de ambos partidos, quienes consideraban que el líder mestizo ya no les era útil. Los criollos liberales habían intentado hacerse con el poder, pero el país se hundió aún más en la anarquía y Carrera, que estaba exiliado en Yucatán, aprovechó para retornar al país pese a que había una orden de que lo fusilaran si lo intentaba.11 Conociendo lo que estaba ocurriendo en Yucatán, Carrera entró por el occidente guatemalteco, pactando con los líderes indígenas de la región; al saber esto, los criollos liberales guatemaltecos huyeron a El Salvador mientras que los criollos conservadores no tuvieron más remedio que pactar con Carrera, pues no eran bienvenidos fuera de Guatemala y estaban aterrorizados de que algo similar a la Guerra de Castas ocurriera en el Estado.12 De esta forma, Carrera se perpetuó en el poder, gobernando con mano de hierro sobre criollos, mestizos e indígenas hasta su muerte en 1865.13


NOTAS:

  • Debe anotarse que este sistema de endeudamiento indirecto ha sido utilizado también en Guatemala tras la independencia. El gobierno del general J. Rufino Barrios, por medio del poderoso hacendado Manuel María Herrera quien fungía como Ministro de Fomento, estableció el «Reglamento de Jornaleros«, una ley muy similar a la utilizada en Yucatán,3 y el gobierno del genera Jorge Ubico lo sustituyó por las leyes de «Vagancia» y de «Vialidad«, que perseguían a los indígenas que «no pudieran demostrar que trabajaban» en alguna finca cafetalera y los obligaban a trabajar en los caminos rurales.4,5 Es importante destacar que ambos presidentes guatemaltecos se vieron beneficiados con estas leyes en sus grandes fincas cafetaleras y que cada finca tenía sus propias monedas y tiendas de raya.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Means, Philip Ainsworth (1917). History of the Spanish Conquest of Yucatan and of the Itzas. Papers of the Peabody Museum of American Archaeology and Ethnology, Harvard University VII. Cambridge, Massachusetts, EE. UU.: Peabody Museum of Archaeology and Ethnology. OCLC 681599.
  2. Menéndez, Carlos R (1922). «Historia del infame comercio de indios en Yucatán», Mérida, Yucatán.
  3. Barrios, Justo Rufino (1877). «Decreto número 177: Reglamentos de jornaleros». El Guatemalteco (Guatemala). Archivado desde el original el 8 de mayo de 2015.
  4. Ubico Castañeda, Jorge (1933). Decreto 1974. Ley de Vialidad. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. Chacón Córdova, Carolina (2018). La figura del general Jorge Ubico Castañeda: dictador o tirano. En: 200 años en camino, Bicentenario de la Independencia – 2021. Guatemala: Autorictas Prudentium. pp. 5-7.
  6. Casares G. Cantón, Raúl; Duch Colell, Juan; Antochiw Kolpa, Michel; Zavala Vallado, Silvio et ál (1998). Yucatán en el tiempo. Mérida, Yucatán. ISBN 970 9071 04 1.
  7. Don E. Dumond (2005). El Machete y la Cruz: La Sublevación de Campesinos en Yucatán. México: UNAM, pp. 488. ISBN 978-9-70322-309-1.
  8. Reed, Nelson (1964). The Caste War of Yucatan, Stanford University Press.
  9. (2007). La Guerra de castas de Yucatán. México: Ediciones Era, p. 131. ISBN 978-9-68411-192-9.
  10. La Guerra de Castas 1847 – 1901. Archivo General del Estado de Yucatán
  11. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. I Guatemala: Editorial del Ejército. p. 266.
  12. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  13. Pineda de Mont, Manuel (1872). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República III. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 351-352.

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26 de abril de 1962: crean el municipio de Melchor de Mencos, Petén

el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes crea el municipio de Melchor de Mencos en el departamento de Petén justo en la Zona de Adyacencia con Belice.

26abril1962
 Mapa de Belice, de acuerdo al Tratado Wyke-Aycinena.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de la Independencia de Centroamérica en 1821, Petén fue un distrito dependiente del departamento de Verapaz.  En ese tiempo casas comerciales inglesas se establecieron al norte del río Belice e iniciaron unas prósperas rutas comerciales con los puertos caribeños de Guatemala, Honduras y Nicaragua.1

Luego de la expulsión de los miembros del partido conservador de Guatemala en 1829 por las fuerzas invasoras del general liberal Francisco Morazán2 Guatemala padeció de constantes guerras, revoluciones e invasiones, que llevaron a que Soconusco se separara del país3 y que el Estado de Los Altos también lo intentara.4 La figura del general Rafael Carrera emergió y tras una década sangrienta logró finalmente pacificar al país en 1851 al vencer definitivamente a los liberales centroamericanos en la Batalla de La Arada.5 Por ese entonces, también se inició la Guerra de Castas en Yucatán, un alzamiento indígena que dejó numerosos colonos europeos asesinados, y los representantes beliceños y peteneros se pusieron en alerta no solamente porque los refugiados yucatecos llegaban huyendo a Petén y a Belice sino que se temía que Carrera, dado su fuerte alianza con los indígenas guatemaltecos, fuera a propiciar las revoluciones indígenas en Centroamérica.6 Sin embargo, el asunto no pasó a más, y Guatemala entró en una fase de paz y prosperidad a partir de 1851.

Belice era el centro comercial y logístico de las pretenciones coloniales de Inglaterra en Centroamérica, y el régimen de Carrera estableció buenas relaciones con dicho enclave, al punto que Guatemala tenía un consulado en le lugar.7 Desde Belice, los ingleses  proporcionaban armas a los ejércitos liberales y conservadores que desangraron Centroamérica, y luego patrocinaron al Ejército Aliado Centroamericano que rechazó la invasión de William Walker en Nicaragua en 1857.8

Cuando la amenaza de William Walker se presentó nuevamente en Centro América en 1859, los ingleses proporcionaron nuevamente armas al gobierno guatemalteco para enfrentarlo, a cambio de lo cual el régimen de Carrera tuvo que cederle el territorio al sur del río Belice al Imperio Británico. La zona de adyacencia de Petén con Belice fue delimitada por medio del tratado Wyke-Aycinena establecido entre el gobierno del general Rafael Carrera por intemedio de su Ministro de Relaciones Exteriores, Pedro de Aycinena el 30 de abril de 1859, a cambio de que los ingleses construyeran una carretera desde el puerto de Belice hasta la Ciudad de Guatemala.9

Sin embargo, tras la muerte de Carrera el 14 de abril de 1865 la inestabilidad empezó nuevamente en Guatemala, al punto que el 30 de junio de 1871 los criollos liberales recuperaron el poder en el país.  Debido a esta situación los ingleses nunca construyeron la carretera que señalaba el tratado Wyke-Aycinena, y por ello, el gobierno guatemalteco empezó a reclamar el territorio decido a Belice por dicho tratado.

Desde entonces, hubo algunos intentos de recuperar Belice, siendo el último de ellos la incursión de Francisco Sagastume con veinte agricultores peteneros el 21 de enero de 1962, quienes buscan apoderarse de la pequeña población costeara de Punta Gorda para darle salida al mar a Petén.10 Para entonces, el gobierno del general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes estaba buscando formas de fomentar el nacionalismo guatemalteco pues su régimen se encontraba en medio de una severa crisis política con fuertes protestas estudiantiles y civiles en la Ciudad de Guatemala, y la gesta de Sagastume lo llevó a crear el municipio de Melchor de Mencos justo en la Zona de Adyacencia el 26 de abril de 1962.  Ya el 30 de abril de 1960, Ydígoras Fuentes había creado en el lugar ocupado por los caseríos de Plancha de Piedra y Fallabón un centro urbano con categoría de ciudad, dándole el nombre de Ciudad Melchor de Mencos, en honor al guatemalteco Sargento Mayor Melchor de Mencos y Varón. He aquí el decreto en mención:11

Fallabón, departamento del Petén, 30 de abril de 1960

El presidente constitucional de la República,

Considerando: que es de primordial importancia la creación de centros urbanos, especialmente en las regiones más apartadas del país, tanto para beneficio de sus habitantes como para que las mismas alcancen su pleno desarrollo;

Considerando: que la zona de Fallabón, del departamento del Petén, cuyo incremento y desarrollo se ha propuesto la presente administración, es conveniente crear un centro urbano, con categoría de ciudad; y que encontrándose la misma frente a Belice, debe dársele un nombre que recuerde las hazañas de quienes se preocuparon patrióticamente para defender aquel territorio de las incursiones inglesas;

Considerando: que fue el guatemalteco, sargento mayor Melchor de Mencos y Varón, quien el 25 de febrero de 1754 partió de la Ciudad de Santiago de los Caballero de Guatemala, al frente de un Batallón de Milicias para combatir a los piratas ingleses, que habían desembarcado en las costas de Petén, en la parte llamada hoy Belice.

Que el 30 de abril de 1754 al frente de tropas ladinas e indígenas, flecheros, emprendió acción enérgica y decisiva contra los usurpadores del territorio nacional, habiéndolos derrotado completamente en las batallas de la hacienda de San Felipe, Laguna de Cobá, hasta llegar al litoral, donde capturó sus bergantines, que estaban amparados por le pabellón de Su Majestad Británica.Nota a

Que esta jornada representa un acto heróico de defensa de la soberanía nacional y, siendo deber del Gobierno rendir homenaje a los insignes patriotas que con su trayectora militar o política, hayan prestado servicios a la patria;

Por tanto, en Consejo de Ministros, acuerda:

Artículo 1°.— Se crea un centro urbano: la «Ciudad Melchor de Mencos» en la zona donde actualmente se encuentra el poblado de Fallabón, Municipio de Flores, departamento del Petén.

Artículo 2°.— La Empresa nacional de Fomento y Desarrollo Económico del Petén, queda encargada de hacer el trato de la Ciudad Melchor de Mencos, de la construcción de los edificios públicos nacionales necesarios, para su desenvolvimiento, de la adjudicación de predios y asentamiento de los actuales y futuros vecinos y de cuanto se relacione con la obra material requerida en la nueva ciudad, así como de la colonización y parcelamiento de las tierras aledañas.

Artículo 3°.— El nuevo municipio de «Melchor de Mencos» deberá desmembrarse de los actuales de Flores y San José y sus límites serán [sigue aquí una descripción detallada de los límites].

Artículo 4°.— Todas las dependencias del Estado, dentro de sus respectivos ramos, deberán cooperar a efecto de que a la mayor brevedad, funcionen los servicios públicos indispensables en la Ciudad de Melchor de Mencos.

Artículo 5°.— Será colocada en lugar prominente, una placa de bronce conmemorando la gloriosa fecha del 30 de abril de 1754, haciendo mención de las batallas libradas por el sangento mayor Melchor de Mencos y en recuerdo de la fundación de la ciudad que lleva su nombre.[…]

Comuníquese.

Finalmente, el 26 de abril de 1962 se estableció definitivamente el municipio de Melchor de Mencos, mediante el siguiente decreto:12

Establécese el municipio de Melchor de Mencos

Palacio Nacional: Guatemala, 26 de abril de 1962

Vista para resolver la solicitud de los vecinos de la Ciudad de Melchor de Mencos, departamento de El Petén, relativa a que previos los trámites de ley se establezca el municipio del mismo nombre, tomando en cuenta el territorio ya asignado, según lo establece el acuerdo gubernativo de fecha 30 de abril de 1960; y

Considerando: que la Dirección General de Cartografía ha levantado el fotoplano del territorio que, de conformidad con el artículo 3°. del acuerdo gubernativo de fecha 30 de abril de 1960, fue previsto para establecer el municipio de Melchor de Mencos; que la Dirección General de Estadística emitió el informe relativo al número de habitantes comprendido dentro del territorio deliminado, que aunque no llega a los cinco mil que determina el artículo 8°. del Código Municipal, procede aplicar a este caso la excepción contenida en el inciso 1°. del mismo artículo, por cuanto el nuevo municipio colinda con la república de México; que oídas las municipalidades respectivas, la de San José manifestó expresamente su anuencia para que se establezca el nuevo municipio de Melchor de mencos, no así la de Flores, pero sus objeciones no deben ser obstáculo para resolver favorablemente la petición que se examina, ya qu epara ello fueron llenados plenamente los requisitos a que se refieren las disposiciones de los artículos 8°. y 9°. del Código Municipal, como consta en el expediente y lo informó favorablemente el gobernador del departamento de El Petén, quien emitió su dictamen favorable con fecha 23 de octubre del corriente año;

Por tanto, el Presidente de la República, acuerda:

      1. Establecer el municipio de Melchor de Mencos, con la extensión superficial de 4,649 caballerías, equivalentes a 2009,794 hectáreas aproximadamente, y compredido dentro de los siguientes linderos [sigue la descripción detallada de los límites]; según consta en el fotoplano levantado por la Dirección General de Cartografía en el mes de julio de 1961.
      2. Como consecuencia de la delimitación que antecede del municipio de Melchor de Mencos, los municipios de Flores y San José quedan así: [siguen descripciones detalladas de los límites de cada uno de los municipios mencionados]
      3. Oportunamente, la Dirección General de Cartografía, conjuntamente con las municipalidades respectivas, procederá al amojonamiento del territorio asignado por este acuerdo, a los municipios de Melchor de Mencos, Flores y San José.
      4. La instalación del municipio de Melchor de Mencos, cuya cabecera será la ciudad del mismo nombre, se llevará a cabo en cuanto la municipalidad respectiva quede electa, para cuyo efecto se transcribirá este acuerdo al Tribunal Electo a fin de que, en la fecha que estime conveniente, convoque a elecciones, calificándose dicha municipalidad como de cuarta categoría, por lo que deberá ser integrada por un alcalde, un síndico y cinco regidores.
      5. La nueva municipalidad, como una de sus primeras disposiciones, deberá estudiar y acordar el plan de arbitrios que ha de regir en Melchor de Mencos y someterlo a consideración del Ejecutivo, para la aprobación que corresponde.
      6. El gobernador departamental de El Petén queda encargado de dictar las medidas que fueren indispensables, para el debido cumplimiento del presente acuerdo, el cual entrará en vigor el día siguiente de su publicación en el Diario Oficial.Nota b

Comuníquese.

        • Ydígoras Fuentes
        • El ministro de Gobernación, Luis González Batres12

NOTAS:

  • a: Aquí olvida mencionar el decreto que en 1754 la región pertenecía a la Capitanía General de Guatemala, que entonces era una colonia del Imperio Español y que la región de Petén era inhóspita y remota, razón por la cual los ingleses lograron establecer su enclave entre Yucatán y Petén, dada la facilidad que tenían de llegar en barcos desde la isla de Jamaica.
  • b: este decreto fue publicado el 6 de junio de 1962.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (30 de abril de 1959). «Convención de límites con Belice». El capítulo de las efemérides (Guatemala: Diario La Hora).
  2. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829).  Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7)  Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.
  3. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de GuatemalaI Guatemala: Editorial del Ejército. pp. 165-168.
  4. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA. Archivado desde el original el 9 de enero de 2016.
  5. Hernández de León, Federico (1925). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo I. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 193-197.
  6. La Guerra de Castas 1847 – 1901. Archivo General del Estado de Yucatán
  7. Dueñas Van Severen, J. Ricardo (2006). La invasión filibustera de Nicaragua y la Guerra Nacional. Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana SG-SICA.
  8. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871  (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  9. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859»Google Docs. Guatemala.
  10. Escobar, José Luis (2016) Preso en Belice, la historia de Francisco Sagastume. Guatemala: Prensa Libre.
  11. Azurdia Alfaro, Roberto (1962) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1960-1961. LXXIX Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 163-164.
  12. – (1965) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1962-1963. LXXXI Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 217-218.

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5 de abril de 1844: Estados Unidos reconoce al Estado de Guatemala

El gobierno de los Estados Unidos notifica al Cónsul General, Antonio de Aycinena, del reconocimiento oficial al Estado Independiente de Guatemala

Descripción gráfica de como viajaba John Lloyd Stephens en Guatemala durante su visita oficial de 1840. Litografía del libro Incidents of Travel in Central America, Chiapas, and Yucatan realizada por Frederick Catherwood compañero de viaje de Stephens.

Tras el desgaste provocado por la Guerra Civil Centroamericana entre los criollos liberales y los criollos conservadores, el gobierno de Guatemala finalmente se estabilizó en 1840 cuando el general Rafael Carrera expulsó al presidente de El Salvador y expresidente de la Federación Centroamericana, el general Francisco Morazán, luego de que este hubiera invadido el país en represalia por la anexión violenta del Estado de Los Altos unos meses antes.1

Para entonces, las relaciones de Guatemala con el gobierno de la Corona Británica eran muy fuertes y los Estados Unidos (que en ese entonces eran sólo un conglomerado de antiguas colonias agrícolas) querían iniciar un acercamiento con la región. Por ello, el presidente Martin Van Buren envió a su emisario, John Lloyd Stephens a que realizara una visita de buena voluntad al gobierno de Carrera entre 1838 y 1840, y éste hizo un extenso reporte que no solamente describe la violenta guerra y a la inseguridad que se vivía en esos años sino que también los maravillosos sitios arqueológicos mayas de la región.2

Aunque había ya un Consulado de Guatemala en los Estados Unidos desde el gobierno de Monroe en 1824, este era del Estado de Guatemala, parte de la República Federal de Centro América. No fue sino hasta el 5 de abril de 1844 que los Estados Unidos reconocieron al Estado Independiente de Guatemala, y enviaron la notificación correspondiente al Cónsul General de entonces, Antonio de Aycinena.3,4

La fuerte injerencia de los Estados Unidos en los asuntos internos del país no inició en ese entonces. Era Inglaterra la que imponía su agenda, por medio de su embajador y las casas de préstamo de las familias Skinner y Klee. Fue hasta en 1898, cuando la deuda inglesa era agobiante para Guatemala5 que el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera inició in acercamiento con los estadounidenses, que para entonces ha habían extendido su territorio hasta el Océano Pacífico y arrebatado las islas de Cuba y Puerto Rico a España.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Solís, ignacio (1906). Memorias del General Carrera. 1838-1840. En: Colección de Datos Históricos y Biográficos. 1. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 90.
  2. Stephens, John Lloyd; Catherwood, Frederick (1854). Incidents of travel in Central America, Chiapas, and Yucatan (en inglés). Londres, Inglaterra: Arthur Hall, Virtue and Co.
  3. Spanger, G. The American Almanac and Repository of Useful Knowledge for the year 1853. Little, Brown and Company, Boston, 1853.
  4. U.S. Embassy in Guatemala. «Policy & History«. gt.usembassy.gov
  5. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilaciónde Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 742-743
  6. Buchenau, J. (1986). In the Shadow of the Giant, the Making of Mexico’s Central America Policy (1876-1930) (en inglés). Univ of Alabama Pr; Edición: Vintage Intl. ISBN 0-8173-0829-6.

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