13 de diciembre de 1894: el gobierno del general José María Reina Barrios autoriza los estatutos de “El Porvenir de los Obreros”

13diciembre1894
Los miembros del Partido Unionisto en “La Casa del Pueblo” en 1919.  Los miembros de la Liga Obrero tuvieron un papel importantísimo en los movimientos contra el presidente Manuel Estrada Cabrera.  En el recuadro, el líder sindical Silverio Ortiz. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Después de la Independencia de Centroamérica en 1821 fueron abolidos los gremios de obreros que existían en la época colonial junto con la legislación de indias, por lo que los artesanos y obreros quedaron sin protección gremial.  Hasta 1920, solamente florecieron las asociaciones de carácter mutualista, al amparo del derecho general de asociación.

Dichas asociaciones mutualistas de esa época tenían las siguientes características:

  1. Su composición era artesanal. Sus miembros eran eran trabajadores que laboraban por cuenta propia o en pequeños talleres.
  2. Los fines que se propusieron se limitaron al socorro y auxilio mutuo o al estudio.
  3. No perseguían fines reivindicativos, ni se planteaban la lucha de clases.
  4. Un sentimiento elemental de cooperación unió legalmente a gentes a las que el infortunio tenía de hecho unidas.
  5. Un sentimiento elemental de ayudarse mutuamente como gente pobre y nada más.

Entre esas asociaciones, todavía sobrevive una: “El Porvenir de los Obreros”.  Esta asociación fue fundada el 18 de octubre de 1892, y sus estatutos fueron aprobados por el presidente, general José María Reina Barrios el 13 de diciembre de 1894 de acuerdo al siguiente decreto:

Palacio del Poder Ejecutivo, 13 de diciembre de 1894

El Presidente de la República tienen a bien conceder su aprobación a los treinta y tres artículos de que constan los estatutos de la sociedad de artesanos denominada “El Porvenir de los Obreros” fundada en esta capital el 18 de octubre de 1892, los cuales fueron emitidos el 28 de septiembre último.

Comuníquese.

  • Reina Barrios
  • El Secretario en el Despacho de Gobernación y Justicia: Manuel Estrada C.

Esta asociación tuvo un papel muy importante para la posibilidad de acción del movimiento mutualista, ya que sus estatutos sirvieron de modelo para las organizaciones mutuales posteriores. El Porvenir estaba compuesto originalmente por zapateros, carpinteros, herreros, sastres, panaderos y otros trabajadores de talleres artesanales del barrio El Tuerto de la ciudad capital, actualmente Barrio Gerona, en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.

En 1903 sus dirigentes firmaron un tratado de reciprocidad con los de la Sociedad de Artesanos Excélsior de San Salvador, con la finalidad de realizar actividades a favor de la unión de la clase obrera de Centroamérica. Y posteriormente, la mayoría de sus líderes, entre los que destaca Silvero Ortiz, formó la Liga Obrera en 1919, la cual tuvo un papel preponderante en la lucha de la población guatemalteca en contra del largo gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

Tras el breve gobierno de Carlos Herrera, el golpe de estado de José María Orellana se encargó de neutralizar los logros obtenidos para las asociaciones mutualistas y las mismas sobrevivieron limitando sus actividades al ahorro, la ayuda mutua y la beneficencia gremial hasta que se reorganizaron nuevamente contra el gobierno del general Jorge Ubico en junio de 1944. Por cierto que el general Ubico mantuvo al líder Silverio Ortiz preso en la Penitenciaría Central para evitar la organización gremial contra su gobierno.


BIBLIOGRAFIA:


4 de diciembre de 1930: en medio de un caos generalizado derivado de la Gran Depresión, estalla el polvorín del cuartel de “El Aceituno” en la Ciudad de Guatemala

4diciembre1930
Instalaciones de la Finca “El Aceituno” cuando en ellas funcionaba el Instituto Agrícola de Indígenas en 1895.  Aquí estaba localizado el polvorín que explotó en 1930.  En el recuadro, el general Lázaro Chacón, presidente de Guatemala de 1926 a 1930.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El último año del gobierno del general Lázaro Chacón fue una pesadilla tanto para el gobernante como para los habitantes de Guatemala.  Debido a la Gran Depresión que se había iniciado el año anterior tras la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York, el país estaba sumido en una profunda crisis social y económica.

En noviembre de 1930 la situación era tan grave que los comerciantes desesperados le prendían fuego a sus propiedades en la Ciudad de Guatemala para cobrar el seguro.  Y es que para entonces ya se habían producido huelgas y revueltas universitarias, además del desplome de las exportaciones de café y, prácticamente, la quiebra del Estado por la grave crisis económica que empezaba a expandirse por todo el mundo.

Para colmo de males, el 4 de diciembre, aproximadamente a las diez y media de la mañana, una explosión en la guarnición militar de “El Aceituno” estremeció a toda la ciudad, dejando a muchas viviendas sin vidrios.  El polvorín del cuartel, situado al norte de la ciudad, había estallado causando decenas de muertos entre soldados y oficiales.  Aunque la versión oficial en ese momento indicó que se trató de un caso de “pólvora mal cuidada”, surgen numerosas dudas al respecto, si se toma en cuenta lo que ocurrió después:

  • 12 de diciembre: el presidente Lázaro Chacón sufre un derrame cerebral que lo imposibilidad de continuar al frente del gobierno.  En su lugar asume el licenciado Baudilio Palma, segundo designado a la presidencia, quien aprovechó la ausencia del primer designado, general Mauro de León, para hacerse con el poder.
  • 13 de diciembre: el licenciado Palma ordena al comandante del cuartel de Matamoros, general Manuel María Orellana, que traslade al coronel Aguilar Bonilla (uno de los más capaces artilleros con que contaba el ejército) a una misión en el interior de la República.
  • 17 de diciembre: disgustado por el traslado de Aguilar Bonilla y aduciendo que la presidencia le correspondía al general Mauro de León, el general Manuel María Orellana se levanta contra el gobierno y tras un breve enfrentamiento militar en el Parque Central de la ciudad obliga a renuncia a Palma. Casualmente, en la refriega murieron el coronel Aguilar Bonilla y el general de León, quedando Orellana en el poder.
  • 31 de diciembre: los Estados Unidos no reconocen al gobierno de Orellana y lo obligan a renunciar en favor de José María Reina Andrade, a quien obligan a convocar a elecciones en las que resulta electo el general Jorge Ubico. A este último lo apoyaba el gobierno estadounidense y los personeros de la United Fruit Company, que tenía una fuerte presencia en América Latina en esa época y estaba velando por sus intereses económicos en vista de la Gran Depresión.
  • 14 de febrero de 1931: tras resultar electo presidente, Ubico toma el poder inmediatamente, sin esperar al 15 de marzo, como le correspondía de acuerdo a la Constitución vigente en ese momento.

BIBLIOGRAFIA:

30 de noviembre de 1821: ocurre la primera refriega entre partidos políticos en Guatemala, con el resultado de dos ciudadanos muertos

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Ruinas del templo de San José de la Ciudad de Guatemala tras los terremotos de 1917-18.  En la parte posterior de este templo fueron donde ocurrieron los crímenes que aquí se mencionan.  En el recuadro: el gobernador interino de Centro América, Gabino Gaínza.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La violencia política se inició en la región centroamericana inmediatamente después de la proclamación  de la Independencia el 15 de septiembre de 1821. Los criollos rurales, quienes consideraban que habían sido menos favorecidos durante el régimen colonial, vieron la oportunidad perfecta para sacudirse el yugo de los criollos aristócratas de la familia Aycinena y de la Iglesia Católica, y de inmediato abrazaron la causa de la Ilustración, aduciendo que era el momento de que se diera paso al “libre pensamiento“. Pero no había tal. Era simplemente la excusa que los criollos utilizaron para tomar el poder que tanto anhelaban.

Esta tensión entre criollos rurales y aristócratas degeneró muy pronto en violencia. En la noche del 30 de noviembre de 1821, se produjo la primera lucha entre partidos rivales, la cual resultó en la muerte de dos ciudadanos. Un grupo numeroso de miembros del partido “republicano” había salido de una reunión en la Pontificia Universidad y recorría las calles de la Ciudad de Guatemala, gritando vivas y aclamaciones a la independencia, pero tuvo la mala suerte que en la parte trase del templo de San José, se encontró con un grupo de “imperiales” que acaudillaba uno de los alcaldes dé la misma capital, Mariano Larrave.

En la refriega perecieron los republicanos Mariano Bedoya y Remigio Maida.

Este fue el primer aviso de las cruentas guerras civiles que se desataron en la región centroamericana en las siguientes décadas. De “imperiales” y “republicanos” pasaron a ser “conservadores” y liberales“, respectivamente y tras la efímera anexión a México en 1822, se inició la Guerra Civil Centroamericana que siguió al golpe de estado en Guatemala contra el gobierno liberal de Juan Barrundia en 1826, el cual, a su vez, había sido provocado por la  gran cantidad de medidas anticlericales que su gobierno había estado tomando.

Cuando el general liberal Francisco Morazán tomó la Ciudad de Guatemala y expulsó a los aristócratas y a los miembros del clero regular de la región centroamericana, los criollos rurales pensaron que ya se habían hecho definitivamente con el poder en la región, pero no contaron con dos cosas:  el fanatismo religioso católico del campesinado guatemalteco que fue exacerbado por los curas párrocos que no fueron expulsados, y la férrea oposición que tendrían en la figura del general mestizo católico Rafael Carrera.

Si bien los liberales finalmente se hicieron con el poder en 1871 en Guatemala, llegaron con un retraso de treinta años con respecto al resto de los países del área, pues tuvieron que esperar a que falleciera el general Carrera para intentar retomar el control del país.


BIBLIOGRAFIA:


26 de junio de 1846: fracasa atentado contra la vida de Rafael Carrera durante las exequias fúnebres del arzobispo Ramón Casaus y Torres

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La Catedral de la Ciudad de Guatemala, tal y como lucía en la época en que ocurrió el intento de asesinato contra Carrera.  En el recuadro:  el capitán general Rafael Carrera, y el poeta Juan Diéguez Olaverri, líder la conjura.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El día 26 de junio del año de 1846 se iban a celebrar las exequias fúnebres del arzobispo Ramón Casaus y Torres, quien había sido desterrado por Francisco Morazán en 1829, y cuyos restos habían sido traídos a Guatemala desde La Habana, en donde había vivido exiliado el clérigo. Era la voluntad del extinto arzobispo que fuera enterrado en el templo de Santa Teresa en la Ciudad de Guatemala, y el gobierno católico conservador no escatimó en gastos para cumplir con el deseo del finado.

La catedral estaba adornada con suntuosas colgaduras de luto y los restos del Arzobispo estaban colocados en un artístico y lujoso catafalco. Una numerosa concurrencia ocupaba el templo, entre ellos el “Protector de la Iglesia“, el general Rafael Carrera, quien en su uniforme de gala estaba bajo su dosel de Jefe de Estado, rodeado de autoridades civiles y militares y de los miembros de la familia Aycinena. El Dr. José María Castilla, ocupaba la cátedra sagrada, y hacía el elogio de las virtudes y de los méritos del arzobispo Casaus, muerto en el destierro.

De pronto, se situaron guardias en las puertas de la iglesia, y se formó en son de guerra una fuerza armada frente al templo, y se vio á un oficial ayudante entregarle al Jefe de Estado un par de pistolas, luego de cruzar unas breves palabras.  Carrera, general guerrillero acostumbrado a los rigores de la batalla, guardó tranquilamente las armas y continuó presenciando las exequias, y tranquilamente marchó con la procesión que, a eso de las tres de la tarde, dejó los restos del Arzobispo en la iglesia de Santa Teresa.

La conspiración contra Carrera estaba descubierta, y los conjurados que habían planeado capturar á Carrera en el templo, y aún darle muerte en caso necesario, no tuvieron más que ocultarse o emprender la fuga. El Gobierno, como era de esperarse, capturó a los conjurados que no lograron huir, y persiguió a los que lo hicieron. Los hermanos Juan y Manuel Diéguez, líderes de la conjura, habían logrado huir y refugiase en la hacienda de Saltan, en Salamá, Baja Verapaz, propiedad del Presbítero J. Mariano Ocaña pero fueron descubiertos y capturados por un oficial de Carrera llamado Ruperto Montoya quien lo llevó a la cárcel del Castillo de San José, que era por aquel tiempo la prisión de Estado. Como muchos los conjurados eran estudiantes de la Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo, el rector Juan José de Aycinena y Piñol, líder de la familia Aycinena, se apresuró a distanciarse cuanto pudo de la conjura por temor a serias represalias.

Tras el juicio que se les siguió, los hermanos Diéguez y algunos de sus cómplices, confesaron su culpabilidad. Dijeron que se habían propuesto “llevar á cabo un cambio político, establecer un gobierno sujeto al imperio de las instituciones, y para ello, en caso de resistencia o de necesidad, estaban dispuestos a quitar la vida al Jefe del Estado”. Pero en un extraño caso de magnanimidad, Carrera perdonó la vida a los conjurados condenados a muerte tras un penoso juicio, permitiéndoles salir al exilio tras tenerlos unos cuantos meses en prisión.


BIBLIOGRAFIA:

  • Brañas, César (1979). Tras las huellas de Juan Diéguez Olaverri. Guatemala: Unión TIpográfica.
  • Vela Salvatierra, David (1943). “Juan Diéguez Olaverri”, en Literatura guatemalteca. Guatemala: Unión Tipográfica. 2

18 de noviembre de 1881: se abre oficialmente la Penitenciaría Central para que los reos varones cumplan sentencias

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Vista aérea de la Penitenciaría Central y del Estadio “Autonomía” en la década de 1950.  Este espacio es ocupado en el siglo XXI por el Ministerio de Finanzas y el Banco de Guatemala. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Una de las prisiones más lúgubres y terribles que han existido en la Ciudad de Guatemala es la trístemente célebre Penitenciaría Central, en donde purgaron sus condenas muchos presos varones entre 1881 y 1957, cuando fue finalmente clausurada por el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas.  La estructura fue demolida en 1968 para dar luegar a la construcción del edificio del Ministerio de Finanzas Públicas y parte del Centro Cívico de la Ciudad.

La Penitenciaría empezó a recibir presos el 18 de noviembre de 1881, como lo muestra el siguiente decreto del general J. Rufino Barrios:

Palacio Nacional: Guatemala, 18 de noviembre de 1881

Habiéndose terminado ya la parte del edificio de la Penitenciaría de esta ciudad, destinada para recibir a los reos condenados por sentencia firme; y atendiendo, por una parte, a que allí se encontrarán éstos, por la amplitud del local y por otras favorables circunstancias en mejores condiciones que en la cárcel pública; y deseando además que cuando ántes vaya haciéndose la posible separación entre los que ya están condenados por ejecutoria a ciertas penas y los procesados que no lo están todavía, el Presidente de la República acuerda:

  1. Que los presos que actualmente cumplen en la cárcel de hombres de esta capital condenas de obras públicas o de más de un año de prisión, sean trasladados a la Penitenciaría para continuar extinguiéndola allí, en la forma que proceda, conforme a los términos de la sentencia respectiva; y
  2. Que igualmente sean trasladados al mismo edificio, para el cumplimiento de sus condenas, en los mismos términos expresados, los que en lo sucesivo fueren remitidos de los otros departamentos a la cárcel de éste o por los tribunales del último fueren condenados a pena que exceda de un año de arresto o que tenga la calidad de obras públicas.

Comuníquese.

  • J. Rufino Barrios
  • Cruz

Se inició así la triste historia del recinto, en donde muchos presos políticos padecieron torturas y vejámenes entre 1881 y 1957.  Del gobierno de Barrios, y su ministro de la Guerra, Juan Martín Barrundia, se cuentan terribles historias sobre los tormentos que sufrían sus enemigos en la Penitenciaría, como indica el embajador mexicano Federico Gamboa en “Mi Diario“, publicado en 1910:

“A los términos de la calzada, dándole la espalda a edificio de líneas agradables, […], otro monumento muy italiano en su factura y en sus componentes, erigido a la memoria del general D. J. Rufino Barrios. Allí está él, cabalgando en brioso bridón que parece fuera a despeñarse, y empuñando en su diestra la bandera de esta patria suya, que él trató con tantísima crueldad y dureza tanta. ¿Será de veras la muerte un Leteo?…

Lo pregunto porque aún existen centenares de familias que le narran a usted pormenorizadamente las persecuciones horrorosas y los tormentos bárbaros que el general Barrios consumó en sus deudos muertos, y sin embargo, aquí está él, en monumento de bronce y mármoles, en actitud heroica, con coronas de flores agostadas que indican que la gratitud nacional viene y las deposita en el pedestal, de cuando en cuando; y una agrupación política, que se llama a sí misma liberal, ha hecho de la memoria de Barrios, tan escarnecida por algunos, su símbolo, su arquetipo y su modelo.

Si se tratara de escribir la historia de este país, ¿a quién habría que hacerle caso, a los que atacan al hombre con pruebas fehacientes en su contra, o a los que lo defienden y dignifican?… ¡Allá ellos!

Guillermo F. Hall, un acomodado banquero de origen británico y padre de la escritoria Elisa Hall de Asturias, escribió su propio libro, “La Penitenciaría de Guatemala“, luego de haber estado en prisión por haberse negado a hacer negocios turbios con los allegados del presidente Manuel Estrada Cabrera. En su obra, Hall describe lo siguiente sobre la época de Barrios y Barrundia:

“Tata Juan” era el decano de la penitenciaría, había permanecido en ella desde su fundación. Había sido verdugo de los tiempos de Rufino Barrios y Barrundia.​ Era la conversación favorita de este rufián el referir a sus admiradores los crímenes que había cometido, tanto por cuenta propia, como en su carácter de verdugo. […] Hacía alarde de haber [asesinado] por su propia cuenta a veintiséis individuos; no recordaba a cuantos había dado muerte a palos en las bóvedas de la penitenciaría por orden de Barrunda y de Barrios -¡eran tantos!​ Contaba […] el modo cómo procedía a cumplir las órdenes de sus amos; cómo después de propinar a sus víctimas doscientos o trescientos palos, se acostaba un rato a descansar al arrullo de los ayes de su “paciente” [para luego reanudar] la tarea con más encarnizamiento, dándole palos sobre los ojos para deshacérselos, porque […] “así gritaban menos”.

Las atrocidades que sucedían en la lúgubre prisión no terminaron con la muerte de Barrios en 1885. Al contrario, en el libro “¡Ecce Pericles!“, el escritor conservador Rafael Arévalo Martínez describe lo que ocurría en el recinto a los presos políticos durante el gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera, todos ellos miembros del Partido Conservador. Por su parte, en la obra “Hombres contra Ombres” del escritor Efraín De los Ríos, éste relata los vejámenes que sufrió en carne propia por los esbirros del presidente Jorge Ubico; De los Ríos menciona al famoso “Tatadiós“, quien residió muchos años en la Penitenciaría y era el cruel y desalmado encargado del denominado “callejón de los presos políticos”.

El escritor conservador Manuel Coronado Aguilar, quien estuvo preso en la Penitenciaría, escribió que “Roberto Isaac, alias “Tatadiós”, es una figura social-histórica guatemalense, digna de un minucioso estudio en los campos jurídico-criminológicos. Para unos, Roberto fue un delincuente vulgar, homicida reincidente; para otros, un hombre terrible, producto del hampa; para no pocos, un sujeto frustrado, de ímpetus irreflexivos; y para muy contados, nosotros entre éstos, un enfermo grave, que por haberlo abandonado nuestra sociedad que nunca o muy poco se ha preocupado de esta categoría de seres desglosados de la vida normal, se lanzó por el empinado atajo del crimen. Roberto Isaac entraba en un “estado patológico” siempre que ingería licor, el que lo obligaba a perturbaciones consecutivas mentales y hasta fisiológicas, de efectos extensivos, que lo precipitaban hacia la impulsión y hacia la tendencia morbosa.”

Incluso durante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán hubo torturas en esta prisión, siendo una de las víctimas el coronel Carlos Castillo Armas, a quien sus allegados ayudaron a escapar cargándolo porque no podía caminar por los castigos recibidos.


BIBLIOGRAFIA:


17 de noviembre de 1917: con un sismo que destruye el poblado de Amatitlán se inicia el enjambre sísmico que culmina con los terremotos de 1917-18

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Imágenes de edificios destruidos en la Ciudad de Guatemala tras los terremotos de 1917-18.  Tomadas de Wikimedia Commons.

Los pobladores de la Nueva Guatemala de la Asunción vivieron durante casi ciento cuarenta años con la falsa creencia de que el valle en donde se asentaba la capital del país era inmune a terremotos cataclísmicos como los que asolaron a la ciudad de Santiago de los Caballeros.  Esta creencia errada hizo que muchos edificios y casas se construyeran sin protección sísmica, incluyendo muchas de las edificaciones que hizo el gobierno del general José María Reina Barrios entre 1892 y 1898. Aunque sí se habían sentido fuertes temblores en la ciudad, como el 23 de abril de 1830 o el que destruyó a Quetzaltenango en 1902, no hubo mayores daños en la ciudad y eso reforzó la creencia de que la construcción con refuerzo antisísmico no era necesaria en la ciudad.

En 1916 un enjambre sísmico se desató en la ciudad, y aunque al principio causó alarma entre la población, lo continuo de los temblores hizo que los habitantes se acostumbraran a los mismos.   Y así, cuando un nuevo enjambre sísmico empezó el 17 de noviembre de 1917 con su epicentro en el área del lago de Amatitlán, los habitantes de la ciudad no se preocuparon demasiado al respecto, a pesar de que gran parte del poblado de Amatitlán se derrumbó y se produjeron entre diez a treinta temblores diarios.

Fue el día de Navidad de 1917 que la historia de la ciudad cambió: se produjo el primero de los cataclísmicos terremotos conocidos como “de 1917-18”, los cuales se extendieron hasta mayo de 1918 y derrumbaron a la mayoría de edificios públicos y religiosos, así como una gran cantidad de residencias.  Aquel fue el final de la “Tacita de Plata” (que era como se le conocía a la ciudad en ese entonces) y el inicio de los problemas urbanísticos de que adolece la capital guatemalteca.


BIBLIOGRAFIA:


15 de noviembre de 1892: se erogan casi dieciséis mil pesos para remodelar la Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala

15noviembre1892
La Plaza Central de la Ciudad de Guatemala aproximadamente en 1900, luego de la remodelación emprendia por el gobierno de Reina Barrios. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El general presidente José María Reina Barrios recibió de su antecesor, el general Manuel Lisandro Barillas, una economía pujante gracias al incremento internacional en el precio del café, y con ese superávit se esforzó por mejorar el ornato de la Ciudad de Guatemala y la infraestructura económica del país.

Reina Barrios empezó por remodelar la Plaza de Armas, la cual no había sufrido mayores modificaciones desde su construcción original, excepto proyectos de jardinización y el traslado de todas las tiendas del Mercado Central al antiguo cementerio que estaba ubicado al este de la Catedral Metropolitana.

El 15 de noviembre de 1892, con motivo de las celebraciones del VI Centenario del Descubrimiento de América,  Reina Barrios autorizó para que el despacho de Fomento, entonces a cargo de Próspero Morales, erogara quince mil novecientos noventa y cinco pesos a los hermanos Rafael y Manuel Ayau para que construyeran un kiosco en el centro de la plaza, el cual ocuparía el lugar que hasta entonces tenía la fuente de Carlos III. La obra fue realizada con hierro y mampostería y estuvo concluida en 1896, basado en un plano realizado por Roberto Fischer.​ (La fuente de Carlos III, por su parte,  fue desmantelada y almacenada y finalmente fue reinstalada en la Plazuela España en la zona 9 de la Ciudad de Guatemala  muchos años después).

Este fue solamente el principio de los proyectos de mejoramiento del ornato de la ciudad. Posteriormente, Reina Barrios contrató al arquitecto José de Bustamante, procedente de España para la construcción del Palacio Presidencial. El contrato se aprobó el 8 de febrero de 1895, y el edificio se construyó en el predio que ocupaba la huerta ubicada en el ala suroeste del Palacio Colonial del Ejecutivo sobre la 8ª Calle con un costo aproximado de cuatrocientos mil pesos. La obra se inició el 1 de enero de 1895 y se inauguró el 24 de diciembre de 1896.

En la Plaza de Armas, también se construyó el Monumento a Cristóbal Colón, el cual se inauguró el 30 de junio de 1896. El gobierno Reina Barrios había pedido a España e Italia proyectos de monumentos para Cristóbal Colón, pero no quedó satisfecho con ninguno de ellos; por ese entonces arribó a Guatemala el escultor español Tomás Mur y su proyecto dejó impresionado al presidente guatemlteco, al punto que éste de inmediato le encargó el proyecto.​ De acuerdo a un artículo publicado en la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” en 1898, “el monumento era original en el sentido de que no utilizó una columna para colocar en lo alto de la misma al navegante; el mundo antiguo, incompleto, está representado por el hemisferio que forma la base del monumento y en el que destacan tres figuras colosales que representan a la ‘Paciencia’, la ‘Ciencia’ y el ‘Valor’ -fuerzas a las que Colón debió su triunfo.​ Estas figuras con gran esfuerzo logran hacer surgir el Mundo Nuevo, luchando contra la tradición y la ignorancia. Sobre el globo terráqueo que Colón completó, se destaca una enorme figura del descubridor de América, radiante por su triunfo y señalando no el mundo soñado, sino el mundo real y positivo que acaba de descubrir”.​ Es importante ver cómo los guatemaltecos ilustrados del siglo XIX percibían la figura del navegante descubridor, la cual constrasta completamente con la versión que de él se maneja en el siglo XXI y que ha llevado a algunos países a retirar sus monumentos del navegante. (El monumento de Mur, por su parte, fue retirado por la administración del general Jorge Ubico en 1943 cuando la Plaza Central fue nuevmente remodelada por la construcción del Palacio Nacional y eventualmente fue trasladada al Parque de Jocotenango y luego a la Avenida de Las Américas.)

Todos estos proyectos y sueños de Reina Barrios se desplomaron como castillo de naipes junto con la economía del país cuando el precio internacional del café se desplomó en 1897, provocando revoluciones y eventualmente el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898.


BIBLIOGRAFIA:


 

7 de noviembre de 1980: declaran como Monumento Histórico y Artístico al Palacio Nacional

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El Palacio Nacional de la Ciudad de Guatemala en 2016, visto desde el sureste.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En la Nueva Guatemala de La Asunción ha habido cuatro sedes de gobierno:

  1. Palacio Colonial o del Ejecutivo: construido tras el traslado de la ciudad e inaugurado en 1787 fue la sede el gobierno colonial y luego del gobierno de Guatemala. Estaba ubicado en donde ahora se encuentran el Parque Centenario y la Biblioteca Nacional en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. Allí se firmó el Acta de Independencia en 1821, y fue destruido por los terremotos de 1917-18.
  2. Palacio Presidencial: construido por el presidente José María Reina Barrios en el patio del antiguo palacio colonial, e inaugurado para su cumpleaños el 24 de diciembre de 1896.  Fue la sede del gobierno del presidente Manuel Estrada Cabrera hasta que los atentados contra su vida lo hicieron refugiarse en la finca “La Palma” en 1908.  Estaba ubicado en donde ahora está el Archivo General de Centro América y el estacionamiento del Instituto de Previsión Militar en la Ciudad de Guatemala. Fue destruido por los terremotos de 1917-18.
  3. Palacio de Cartón: construido en donde estaba ubicado el Palacio Colonial por el gobierno de Carlos Herrera para conmemorar el Primer Centenario de la Independencia de Guatemala.  Fue destruido por un incendio pocos años después.
  4. Palacio Nacional: construido por el gobierno del general Jorge Ubico en donde antes se encontraba la Municipalidad, destruida en 1917-18.  El principal objetivo era ayudar a recuperar la economía nacional durante la Gran Depresión, dándole trabajo a numerosos albañiles que estuvieron ocupados aunque su sueldo era ínfimo.  Fue inaugurado para el cumpleaños del general Ubico el 10 de noviembre de 1943 y en él centralizó a todos los ministerios del Ejecutivo, aunque solamente lo usó siete meses, pues renunció el 1 de julio de 1944.

En el Palacio Nacional ocurrieron numerosos hechos históricos mientras fue la sede del Ejecutivo desde 1943 hasta 2001, cuando fue convertido en un museo llamado “Palacio Nacional de la Cultura”.  Entre algunos de los principales acontecimientos se pueden mencionar:

  1. 1 de julio de 1944: renuncia del general Jorge Ubico
  2. 20 de octubre de 1944: Revolución de Octubre derroca al general Federico Ponce Vaides.
  3. 18 de julio de 1949: asesinato del mayor Francisco Javier Arana.  Tras este hecho ocurrido en Amatitlán, las fuerzas leales a Arana se alzaron y ametrallaron el despacho presidencial, ubicado en el segundo nivel de la esquina suroeste del Palacio.
  4. 27 de junio de 1954: renuncia del presidente Jacobo Arbenz
  5. 30 de marzo de 1963: golpe de estado contra el general Miguel Ydígoras Fuentes
  6. 4 de febrero de 1976: terremoto destruye gran parte del territorio guatemalteco.  El Palacio Nacional sobrevive el sismo con daños menores.
  7. 5 de septiembre de 1980: atentado dinamitero perpetrado por la guerrilla urbana en contra del gobierno del general Fernando Romeo Lucas.  Aparte de las numerosas víctimas inocentes, los vitrales del Palacio fueron destruidos y el gobierno lo declaró Monumento Histórico y Artístico el 7 de noviembre.
  8. 23 de marzo de 1982: golpe de estado derroca al general Fernando Romeo Lucas
  9. 8 de agosto de 1983: golpe de estado derroca al general Efraín Ríos Mont.  Durante el gobierno de facto del general Oscar Humberto Mejía Víctores se inició la costumbre de pintarrajear las paredes del Palacio Nacional cuando ocurrían manifestaciones.  Estas protestas causaron daños considerables en el edificio.
  10. 14 de enero de 1986: toma posesión de Vinicio Cerezo, primer presidente democráticamente electo tras los gobiernos militares.
  11. 29 de diciembre de 1996: firma de los Acuerdos de Paz que terminaron con la Guerra Civil.

BIBLIOGRAFIA:


6 de noviembre de 1895: el gobierno del general José María Reina Barrios autoriza la construcción de un tren Decauville entre la Penitenciaría y el paseo 30 de junio

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Edificio de la Exposición Centroamericana en construcción.  Al frente se observan los rieles del ferrocarril tipo Decauville que se autorizó el 6 de noviembre de 1895 para transporter materiales.  Fotografía de Alberto G. Valdeavellano tomada de “La Ilustración del Pacífico“.

Durante los primeros años del gobierno del general José María Reina Barrios la economía guatemalteca alcanzó su máximo apogeo gracias a pa producción del café. Gracias a esto el gobierno tuvo un superavit fiscal que utilizó para emprender obras faraónicas que embellecieran la Ciudad de Guatemala y mejoraran la estructura del Ferrocarril en el país.

A continuación se presenta el contrato que se ratificó el 6 de noviembre de 1895 para la construcción de un tren tipo Decauville entre el Puente de la Penitenciaría y el extremo sur del paseo “30 de Junio” (lo que en la Ciudad de Guatemla del siglo XXI, corresponde a ir desde  Centro Civico hasta el Monumetno a los Próceres, pasando por toda la Avenida de la Reforma). Este ferrocarril de carga iba a ser utilizado para la construcción del edificio principal de la Exposición Centroamericana, que se iba a celebrar en 1897 para promocionar el Ferrocarril del Norte que el gobierno de Reina Barrios estaba construyendo para impulsar la economía de Guatemala al servir como Canal Interoceánico.

Manuel Morales Tobar, secretario de Estado en el despacho de Fomento, con autorización del señor general presidente, por una parte, y Mauricio Frary Gross, ingeniero, por otra, han convenido en lo siguiente:

  1. Frary se compromete a construir un ferrocarril Decauville desde el Puente de la Penitenciaría hasta el extremo Sur del Boulevard 30 de Junio, o sea una longitud de 3,961 metros. Este ferrocarril tendrá un ancho de 0.60.
  2. A mitad de la línea o sea frente al sitio de la Exposición Centroamericana, se colocará un apartado para el cruzamiento de los trenes.
  3. En los términos de la línea, Frary construirá dos estaciones de 40 metros de largo y 8 de ancho, cubiertas con lámina y tendrán bancos corridos para comodidad de los pasajeros.
  4. La línea será lastrada con talpuja del Calvario, para cuyo efecto Frary colocará un ramal especial.
  5. Para la colocación de la línea Frary no hará ninguna excavación, sino que seguirá la configuración del terreno, pero sometiéndola siempre a una gradiente uniforme en el sentido del perfil longitudinal de la línea del Boulevard.
  6. Frary hará por su cuenta el transporte de todo el material de la línea, carros y locomotoras, desde la estación de Santo Domingo hasta el lugar en que se han de ocupar.
  7. En la construcción de este ferrocarril, Frary se sujetará a las siguientes prescripciones: Las curvas no serán menores de 35 metros de radio, los rieles serán unidos por eclisas y tornillos, colocará durmientes de madera de 1.20 de largo por 35 de ancho y 55 de mm de grueso, debajo de cada par de eclisas en los empalmes cuidará de que los alineamientos sean perfectamente rectos en las tangentes, y las curvas enteramente circulares y sin codos.
  8. Frary colocará un depósito de agua de un metro cúbico de capacidad en cada extremo de la línea, y el Gobierno facilitará el agua de Acatán con sus tillarías correspondientes para el servicio de dichos depósitos. (Nota de HoyHistoriaGT: el acueducto de Acatán era otro de los proyectos faraónicos en que se embarcó la administración Reina Barrios y consistía en la construcción de un Segundo acueducto para surtir de agua a la Ciudad de Guatemala, ya que el acueducto de Pinula ya no se daba abasto).
  9. El Gobierno pagará a Frary la suma de $9,350 (nueve mil trescientos cincuenta pesos) en moneda efectiva, por todos los servicios antes citados, y le proporcionará por cuenta del mismo Gobierno, cincuenta zapadores, mientras dure el trabajo de construcción, y pagará asimismo la planilla de cuatro enrieladores, un mecánico y un caporal, ascendiente á ochentinueve pesos semanales.
  10. Además dará el Gobierno a Frary, cuatro kilómetros de vía Decauville, dos locomotoras denominadas, una Algeria y la otra Celia, y diez carros cumbos, los que con calidad de préstamo proporcionará la Superintendencia del Ferrocarril al Norte, y los cuales serán devueltos por Frary al lugar de su procedencia, cuando estén terminados los trabajos de instalación del ferrocarril de que se trata. (Nota de HoyHistoriaGT: Algeria era el nombre de la esposa del presidente, Algerie Benton de Reina, y Celia el nombre de la madre).
  11. La línea estará abierta al serviejo público, con los trenes, el 24 de diciembre próximo.  (Nota de HoyHistoriaGT: el 24 de diciembre era la fecha de cumpleaños del presidente y acostumbraba celebrarlo inaugurando fastuosas obras).
  12. La suma de nueve mil trescientos cincuenta pesos la pagará el gobierno en esta forma: la mitad el 30 de noviembre próximo, y la otra mitad al recibirse el trabajo.
  13. El Gobierno concede a Frary, en igualdad circunstancias, el derecho de preferencia, para la explotación del ferrocarril de que se trata; debiendo en en tal caso, hacerse cada fin de mes un dividendo del producto líquido que en lo absoluto tenga la Empresa, para distribuirlo en la forma que se expresa en seguida: un setenticinco por ciento para las rentas nadonales, y un veinticinco por ciento para Frary, por su administración.
  14. Los materiales que havan de transportarse por cuenta del Gobierno, hacienda uso de la vía, objeto de esta contrata; tendrán en los valores ordinaries de los fletes una rebaja del ciencuenta por ciento, y las personas que por asuntos del servicio público hayan de hacer uso del ferrocarril en referencia, gozarán del pasaje libre; debiendo para el efecto, presenter la tarjeta que el Ministerio de foment haya tenido a bien expedir a su favor.

En fé de los cual y para constancia de ambas parte, se firman dos de un tenor en Guatemala, a seis de noviembre de mil ochocientos noventicinco.

(f) Manuel Morales T.
(f) M. Frary G.


BIBLIOGRAFIA:


31 de octubre de 1996: muere el ex-presidente Julio César Méndez Montenegro

31octubre1996
Teatro Nacional, cuya construcción se inició durante el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El licenciado Julio César Méndez Montenegro fue el único presidente civil que gobernó Guatemala entre 1951 y 1985, aunque su gobierno no fue muy diferente del resto.

Méndez Montenegro estudió en el entonces prestigioso Instituto Nacional Central para Varones y luego obtuvo el título de abogado y notario en la Universidad de San Carlos de Guatemala.

El 22 de junio de 1944, Méndez Montenegro fue uno de los 311 ciudadanos que firmaron un memorial solicitando al presidente general Jorge Ubico Castañeda la reinstauración de las garantías constitucionales en Guatemala, el cual fue un factor importante en los movimientos populares que concluyeron con la renuncia de Ubico Castañeda el 1 de julio de 1944.

Tras el derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán el 27 de junio de 1954 y el asesinato del líder liberacionista Carlos Castillo Armas el 26 de julio de 1957, su hermano Mario Méndez Montenegro, ex alcalde de la Ciudad de Guatemala entre 1944 y 1948, fundó el Partido Revolucionario (PR) y era uno de los principales candidatos a ser el presidente del “Tercer Gobierno de la Revolución“, cuando el coronel Enrique Peralta Azurdia convocó a elecciones generales luego del golpe de estado contra el presidente general Miguel Ydígoras Fuentes en 1963. Sin embargo, el Partido Revolucionario se distanció de los izquierdistas radicales y de ​los cambios de fondo propuestos por la Revolución de Octubre y optó por una posición de derecha moderada para poder participar en los comicios.

Desafortundamente, Mario Méndez murió en circunstancias sospechosas en octubre de 1965 y Julio César Méndez se presentó en su lugar como candidato del Partido Revolucionario. El aparecimiento de los escuadrones de la muerte y la persecución que inició el gobierno de facto de Enrique Peralta Azurdia en contra de los líderes de izquierda por el surgimiento del grupo guerrillero “13 de Noviembre” y las “Fuerzas Armadas Rebeldes“, no impidió que Méndez Montenegro fuera electo presidente, y que el célebre periodista guatemalteco Clemente Marroquín Rojas fuera electo vicepresidente. El historiador izquierdista y ex presidente de Guatemala Francisco Villagrán Kramer relató que Méndez Montenegro y Marroquín Rojas antes de asumir el puesto tuvieron un conflicto, pues Marroquín Rojas se negaba a firmar el conocido como “Pacto Secreto con el Ejército“, que habría sido la condición que ponía el alto mando militar para entregar la presidencia a Méndez Montenegro.

Ya en el poder, su esposa, Sara de la Hoz,tuvo como secretaria de prensa a la periodista Irma Flaquer Azurdia, reconocida figura del periodismo de izquierda, y que fuera secuestrada pocos años después.

Durante su gobierno se estableciaron definitivamente las especificaciones de la bandera nacional y se estableció la fecha del 30 de junio como feriado oficial para celebrar el “Día del Ejército“, aunque en realidad lo que se conmemora es la victoria de la Revolución Liberal de 1871 cuyos líderes, los generales Miguel García Granados y J. Rufino Barrios, se atribuyeron la creación del Ejército de Guatemala. Con esto se evidenció que el gobierno de Méndez Montenegro fue controlado por los militares,​ al punto que el periódico satírico “No nos tientes” de la huelga de Dolores de los estudiantes de la Universidad de San Carlos dijo de él: “Perdimos a un licenciado, ¡pero ganamos a un coronel!” Asimismo, hubo persistentes rumores de que el licenciado Méndez Montenegro era únicamente un presidente títere, y que el alto mando del ejército lo mantenía alcoholizado en los dispensarios de licor que se encontraban en las cercanías del Palacio Nacional en el llamado “Callejón del Conejo“.

En marzo de 1968 concluyeron las negociaciones entre el gobierno de Méndez Montenegro con personeros de la International Railways of Central America (IRCA), subsidiaria de la United Fruit Company, para lograr concluir con la huelga de cuatro mil trabajadores que acumuló setenta y dos días. La huelga estuvo organizada por el entonces poderoso sindicato ferrocarrilero y al resolverla ambas partes llegaron a varios acuerdos, entre los cuales estaba incluido que fondos del gobierno cubrirían los 1.6 millones de quetzales para pagar los sueldos de los trabajadores quienes depusieron el movimiento. La concesión del ferrocarril para la International Railways of Central America (IRCA), se inició en 1904 durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, pero para 1968 la empresa había tenido pérdidas sustanciales luego de la construcción de la carretera al Atlántico durante los gobiernos de Jacobo Arbenz Guzmán y Carlos Castillo Armas, utilizó excusas (como el pago de los salarios atrasados de la huelga de 1968) para crear artificialmente un estado de insolvencia y de esta forma lograr que sus ya decrépitos activos pasaran a propiedad del Estado de Guatemala, hecho que se ejecutó al margen del procedimiento administrativo público, lo que permitió a la IRCA evitar la responsabilidad por el pasivo dejado.  Así fue como se creó la empresa gubernamental Ferrocarriles de Guatemala (FEGUA).

En cuanto al Conflicto Armado Interno que se dió en Guatemala, inicialmente las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) arengaron a la población para que votara por Méndez Montenegro, pero el Ejército de Guatemala no le permitieron ningún margen de acción, y las FAR recrudecieron sus actos de violencia. De hecho, durante su gobierno la violencia política se incrementó. (Dos años después de la toma de posesión, el Clemente Marroquín Rojas hizo público que el presidente había pactado previamente con el ejército, quien lo conminó a que le dejara mano libre para aplicar su estrategia contrainsurgente a cambio de dejarlo gobernar). Ante esta situación, la población rural que originalmente creía que los guerrilleros iban a regresar a la capital para tomar el poder junto con Méndez Montenegro, se dió cuenta que debían esperar y que iba a haber una guerra prolongada, por lo que se desencantaron del movimiento guerrillero, sintiéndose engañados.

Para 1968 se habían producido más de dos mil asesinatos en el país producto del enfrentamiento entre la guerrilla izquierdista y los comandos de extrema derecha. Y hubo varios hechos de alto impacto. Por ejemplo, un hecho que conmovió a la sociedad guatemalteca fue el secuestro, tortura y asesinato de la ex-miss Guatemala de 1958, Rogelia Cruz Martínez, quien se había unido a la guerrilla después de las jornadas estudiantiles de 1962 en contra del gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes. Fue raptada en diciembre de 1967 por las fuerzas de derecha, y encontrada muerta el 11 de enero de 1968 cerca de un puente en las proximidades de Escuintla, con terribles señales de tortura. Los guerrilleros, por su parte, vengaron su muerte atacando a un grupo de personal militar de los EE.UU. Y la situación no quedó allí. En agosto de 1968, la Fuerzas Armadas Rebeldes asesinaron al embajador de Estados Unidos en Guatemala John Gordon Mein, quien había dado el pésame a las familias de los militares estadounidenses asesinados por la guerrilla; y como represalia, el Ejército de Guatemala asesinó a varios dirigentes de las FAR.

Otro hecho siginificativo fue que el 27 de febrero de 1970 fue secuestrado Alberto Fuentes Mohr, ex-ministro de Hacienda y Crédito Público, quien había asumido la cancillería tras la repentina muerte de Emilio Arenales Catalán, y el 6 de marzo secuestraron a Sean Holly, agregado laboral de la embajada estadounidense. Ambos fueron secuestrados por las FAR, y fueron liberadas luego de que el Gobierno accediera a las exigencias planteadas por los guerrilleros, consistentes en la liberación de militantes de la organización. Posteriormente, el 31 de marzo de 1970, en la avenida de las Américas de la ciudad de Guatemala fue secuestrado por miembros de las FAR el embajador alemán Karl von Spreti; cuando las exigencias de los guerrilleros no se cumplieron, el 5 de abril por la noche la policía descubrió el cadáver del embajador en las cercanías de San Pedro Ayampuc. (Durante el gobierno de Méndez Montenegro ocurrió la muerte del comandante guerrilero Turcios Lima y hubo una fuerte ofensiva contrainsurgente, que provocó la casi derrota total de los grupos guerrilleros, quien dieron estos golpes para tratar de mostrar que aún tenían presencia).

Tras pasar a la vida privada luego de entregar el poder a su antiguo ministro de la defensa, general Carlos Arana Osorio, Méndez Montenegro falleció el 31 de octubre de 1996 en la Ciudad de Guatemala.


BIBLIOGRAFIA: