11 de abril de 1530: Pedro de Alvarado llega a Santiago de Guatemala y asume el cargo de gobernador y Capitán General de la provincia tras salir de México durante su juicio de residencia

11abril1530
Ciudad Vieja, Sacatepéquez en 2011.  En el recuadro, un grabado de Pedro de Alvarado de 1787.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons

En 1528 Pedro de Alvarado regresó de España en compañía del padre Francisco Marroquín, a quien había conocido en ese viaje. Aquellos serían momentos difíciles para el cruel militar, pues su primera esposa, Francisca de la Cueva, había fallecido y, cuando pasó por la ciudad de México, fue detenido por orden del tesorero Alonso de Estrada, quien ordenó que no le dejaran partir para Guatemala hasta que pagara quintos reales y otros impuestos que debía a la Corona Española. Y por si esto no fuera poco, el 9 de diciembre de 1528 se instaló la primera audiencia de la Nueva España, presidida por Nuño de Guzmán, quien era enemigo personal de Hernán Cortés, y por ende, de Alvarado, razón por la que sometió a juicio de residencia al conquistador de Guatemala durante todo el año de 1529.

Alvarado, quien no podía salir de la ciudad mexicana y estaba preso en las Reales Atarazanas, fue juzgado por los abusos que cometió cuando fue capitán de Hernán Cortés durante la conquista de México, y por las atrocidades que ordenó cuando conquistó Guatemala. Mientras duró su juicio de residencia, nombró a su hermano Jorge como teniente gobernador de las provincias y tierras de Guatemala. Los comisionados de llevar las órdenes fueron Francisco Zorrila, Francisco de Castellanos y Gonzalo Ronquillo, quienes llegaron a Santiago de Guatemala junto con el fraile Domingo de Betanzos (quien estaba encargado de fundar el primer convento dominico en Guatemala) el 6 de mayo de 1529.1

Jorge de Alvarado no tenía capacidad de mando y apenas tres meses después, Francisco de Orduña tomó el poder en Guatemala. Orduña había sido enviado por la Audiencia de México como juez de residencia y gobernador.1

Al cabo de unos meses, Nuño de Guzmán se enteró del retorno de Hernán Cortés de España y decidió enviar a Pedro de Alvarado de regreso a Guatemala, para que Cortés no tuviera a este poderoso aliado durante su juicio de residencia.  De esta forma, Alvarado regresó a Santiago de Guatemala el 11 de abril de 1530, entrando en posesión de las órdenes reales que lo nombraban gobernador y capitán general de aquellas tierras y provincias.1

Su primer acto oficial fue realizar un repartimiento general de indígenas entre aquellos que le habían sido fieles a él y a su hermano, y luego tuvo que enfrentarse a varios problemas principales:

  • Retormar la provincia de Cuscatlán (actualmente El Salvador) y Nicaragua que Orduña había perdido ante Pedrarias Dávila.
  • El reclamo del adelantado de Yucatán, Francisco de Montejo, otro antiguo capitán
    de Hernán Cortés), quien reclamaba para él la provincia de Chiapas.
  • Repartir las tierras y encomiendas que le exigían sus compañeros de armas.
  • Acabar con la prolongada revuelta indígena.2

Y así como 1529 fue un año difícil para Alvarado, 1530 fue todo lo contrario. En cuestión de unos cuantos meses resuelto todos los problemas que había encontrado a su retorno a la región: las tropas de Pedrarias Dávila tuvieron que retirarse de Cuscatlán, los indígenas cachiqueles se rindieron en mayo y el mismo Dávila murió en Nicaragua el 6 de marzo de 1531.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Vallejo García-Hevia, José María (2008).  Juicio a un conquistador.  Su proceso de residencia en Guatemala (1536 – 1538). España: Marcial Pons Historia. p. 148
  2. Ibid. p. 149

7 de abril de 1537: consagración del Obispo Francisco Marroquín

7abril1537
Ruinas coloniales en Ciudad Vieja, Sacatepéquez, luegar en donde se asentaba la ciudad de Santiago de los Caballeros cuando el obsipo Francisco Marroquín fue consagrado.  En el recuadro: retrato idealizado del obispo realizado por el artista español Tomás Mur en 1896.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Francisco Marroquín no fue solamente el primer obispo de Guatemala, sino el primer obispo consagrado en las colonias americanas.  Su consagración ocurrió en la Ciudad de México el 7 de abril de 1537 y estuvo a cargo del obispo Juan de Zumárraga, quien es tristemente recordado por haber incenciado todos los códices de los indígenas mexicanos en enero de 1525 por ser “contrarios a la verdadera religión“. 1

Marroquín llegó a Guatemala porque se hizo amigo de Pedro de Alvarado cuando éste estuvo en España tras conquistar el altiplano guatemalteco.  Se conocieron en Valladolid, y Alvarado quedó impresionado al saber que Marroquín era Maestro de Sagrada Teología y egresado de la Universidad de Osma, en Castilla.  Una vez en Guatemala, Marroquín se hizo cargo de la parroquia local en sustitución del soldado Juan Godínez, quien había sido nombrado cura por Alvarado durante la conquista.   Aunque había muy pocos sacerdotes y frailes en la región, Marroquín fue nombrado vicario de Guatemala, Chiapas y Honduras, y gracias a la amistad de Alvarado con el emperador Carlos V, fue recomendado a la mitra a la que accedió el Papa Paulo III, por bula del 18 de diciembre de 1534.1

En aquellos tiempos las noticias llegaban muy lentamente,  y por ello el licenciado Marroquín fue consagrado como obispo hasta el  7 de abril de 1537.  Y al día siguiente, mandó la siguiente nota a los miembros del cabildo de la ciudad de Santiago de los Caballeros:

“Magníficos señores.  Por no se haber ofrecido en el camino de que hacer mención, no he escrito a vuestras mercedes: llegué a esta ciudad sábado de ramos con un poco de mala disposición; y me duró toda la semana santa.  Ayer domingo de cuasimodo, se hizo la consagración con mucha solemnidad; plega a Dios que sea para alcanzar el cielo, y llevarlos allá a todas vuestras mercederes, que a fe el mayor deseo que yo tengo a esto. 

Las nuevas de España son muy tristes, que está en mucho trabajo el día de hoy la cristiandad, segun contaran las nuevas que envió el Sr. Gobernador.  Su Majestad está en España, hace cortos trece que vino por ser invierno, y por no haber guerra, y proveerse entre tanto de lo necesario para el ejército, y para otras muchas cosas que cada día se ofrecen.

Yo quisiera que nuestra jornada pasara adelante de mi y de mis compañeras y a la hora de aogra llegó un navío de catorce que salieron en conserva, y las nuevas que trajo son que a vista de las islas tomadas a los franceses dos, y atras esto otro, y van dando cabida y así mismo tomaron otros dos del Perú, y otros que iba de aquí de la Nueva España.  Lo que esperan es tomarle o la moneda, y envianle en salvo, a cuya causa estamos todos en gran confusión. No querríamos ni será razón a cabo de tantos años, lleguemos en España sin blanca.  Ha nos parecido esperar aquí a S. Juan y ver las nuevas que traen los navíos; y si fuese cosa que cumpla seguiremos nuestro camino, que por ninguna cosa querríamos volver atrás.  Dios lo ordene como él sea más servido.

A vuestras mercedes suplico siempre se acuerden en lo espiritual y temporal de mí, y de mi iglesia y ministros, que todo mi oficio y cuidado no es sino emplearme a lo que toca a sus conciencias y haciendas.  Yo quedo bueno, y siempre que hubiere mensajeros escribiré a vuestras mercedes, cuyas magníficas personas Nuestro Sr. guarde y prospere como por vuestras mercedes es deseado.

De México 8 de abril

Orador de vuestras mercedes. Episcopus Sancti Jacobi Huatemalensis”1

 


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (7 de abril de 1926) “El capítulo de las efemérides: 7 de abril de 1537, Consagración del obispo Marroquín”. Guatemala: Nuestro Diario.

 

29 de febrero de 1528: Pedro de Angulo profesa en la Orden de Predicadores (Dominicos)

29febrero1528
La Catedral de Cobán en Alta Verapaz.  Nótese en la parte superior el escudo de la Orden de Predicadores, a la que perteneció Pedro de Angulo.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Fray Pedro de Angulo, O.D.P. fue uno de los primeros religiosos en llegar a Guatemala tras la conquista española. Nació en Burgos, y originalmente fue un aventurero más que vino a América a buscar fortuna en la década de 1520; pero tras la conquista de México tomó los hábitos en el convento de Santo Domingo que la Orden de Predicadores fundó en la ciudad, profesando el 29 de febrero de 1528.

Su primera misión fue junto con fray Bartolomé de Las Casas en Perú, para luego pasar a Nicaragua.  En 1835, el obispo Francisco Marroquín los llamó a Guatemala para que lo ayudaran a pacificar la provincia de Tezulutlán, que se resistía a ser conquistada.  Lo que había ocurrido es que entre 1530 y 1531 el capitán Alonso de Ávila accidentalmente en su ruta de Ciudad Real  hacia Acalán descubrió la laguna y peñol de Lacam-Tún. Los habitantes de esta zona que comerciaban con los pueblos previamente conquistados por los españoles evitaron un enfrentamiento directo utilizando la selva y la protección de las montañas de los Cuchumatanes como refugio. Hubo varios intentos por conquistar a los lacandones, desde Nueva España, desde la Península de Yucatán, desde Guatemala y desde Chiapa, pero todos fracasaron aunque lograron reducir a algunos poblados. De esta forma los mopones, tzeltales y choles fueron reubicados paulatinamente en pueblos de paz donde fueron evangelizados.

Los lacandones, por su parte, originalmente habían evitado la confrontación abierta, pero cambiaron de actitud y comenzaron el asalto de las localidades cercanas a los Cuchumatanes. Por esta razón aquella región se conoció como “Tezulutlán” o “zona de guerra“.

Las Casas y Angulo negociaron con el oidor de la Segunda Real Audiencia de México, licenciado Alonso de Maldonado (quien se encontraba reemplazando al adelantado Pedro de Alvarado mientras éste estaba atendiendo asuntos fuera de Guatemala), para conquistar pacíficamente los territorios insumisos por medio de los métodos de reducción y evangelización, los cuales serían llevados a cabo por los misioneros de la Orden de Predicadores.

Por este acuerdo, firmado el 2 de mayo de 1537, la “Tierra de Guerra” solo podría ser sometida por medios pacíficos y sus habitantes tendrían que acceder voluntariamente para convertirse en vasallos de la corona española y los indígenas no serían entregados por ningún motivo al sistema de encomiendas. Durante los primeros cinco años, tampoco sería permitida la entrada a ningún español so-pena de grandes sanciones, a excepción del propio gobernador quien además sería acompañado por los frailes.

Tras el éxito de las capitulaciones los lacandones se refugiaron más al norte en la selva del actual Petén, dejando el sur de sus antiguos territorios a los dominicos.  Los lacandones siguieron indómitos hasta 1697, mientras que la antigua región de Tezulutlán pasó ahora a llamarse “Vera-paz“, o “verdadera paz” por la tranquilidad que ahora reinaba.

Angulo fue instrumental en el éxito de aquella reducción pacífica y por ello fue nombrado Vicario General del convento de los dominicos en Guatemala en 1554, y luego fue nombrado el primer obispo de la Verapaz por recomendación de Fray Bartolomé de Las Casas en 1559. (Aquí es importante notar que Angulo fue nombrado obispo, es decir, jefe del clero secular, a pesar de ser un fraile regular; esto se debía a que prácticamente no había curas seculares en aquellos tiempos). De él dijo Las Casas: “nadie mejor que Angulo, que conoce toda  la región por haberla recorrido descalzo, y conoce muy bien el carácter de los naturales“. Pero los religiosos de la provincia de Guatemala se opusieron rotundamente al nombramiento, y el Presidente de la Real Audiencia tuvo que mandar que Angulo se alojara en las Casas Reales de Cobán para que frente a notario y testigos aceptara el obispado el 24 de abril de 1560.

Pero esto no evitó que siguieran el rechazo hacia Angulo, que tuvo que irse a México para evitar conflictos.  Hasta allá llegaron los despachos y las cédulas que le ordenaban que tomara las riendas de la diócesis en lo que llegaban las Bulas papales definitivas.  Por esta razón regresó a Guatemala, y cuando estaba en Salamá (actualmente en Baja Verapaz), murió repentinamente el miércoles después de la Pascua de 1562, sin haber sido oficialmente consagrado como obispo.


BIBLIOGRAFIA:

  • García Icazbalceta, Joaquín (1998). Biografías (Francisco Marroquín). México: Porrúa. ISBN 970-07-1217-6.
  • Juarros, Domingo (1808). Compendio de la historia de la Ciudad de Guatemala. Tomo I. Guatemala: Ignacio Beteta. 
  • — (1818). Compendio de la historia de la Ciudad de Guatemala II. Guatemala: Ignacio Beteta.
  • Pons Sáez, Nuria (1997). La conquista del Lacandón. México: Universidad Nacional Autónoma de México. ISBN 968-36-6150-5.
  • Ximénez, Francisco (1999). Historia de la provincia de San Vicente de Chiapa y Guatemala de la orden de predicadores. Vol. I, libro II, capítulo=XII. Tuxtla Gutiérrez: Gobierno del estado de Chiapas. ISBN 968-5025-10-X.
  • Yáñez, Agustín (1992). Doctrina. Fray Bartolomé de las Casas. México: Universidad Nacional Autónoma de México. ISBN 968-36-2016-7.

 

21 de septiembre de 1685: llega a Santiago de los Caballeros fray Antonio Margil de Jesús, quien fue el último fraile que intentó reducir pacíficamente al pueblo Itzá

 

22septiembre1826
Portada del reporte official en que se relata cómo ocurrió la consquista del pueblo Itzá en 1697.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El fraile español ntonio Margil de Jesus recibió el hábito de San Francisco, en el Convento de la Corona de Cristo de la ciudad de Valencia, España en 1675 y luego se alistó entre los misioneros que venían a la Nueva España a fundar el Colegio de Santa Cruz de la ciudad de Querétaro. Hizo misión en Querétaro y en México, y luego salió en marzo de 1684, acompañado de Fr. Melchor López, hacia las provincias de Yucatán, Chiapa y Soconusco. Continuaron su misión por las costas del Pacífico, y llegaron a Guatemala el 21 de septiembre de 1685, estableciéndose en Santiago de los Caballeros, y desde allí predicaron en la provincia guatemalteca, para luego partir a las provincias de San Salvador, Comayagua, Nicaragua y Costa Rica.

Pero cuando se hallaban inmersos en el adoctrinamiento y reducción de los indígenas Talamancas, y ya habían levantado once iglesias en esa región, dos en la de los Turrabas, y una en la de los Tejabas, y “formado otros tantos pueblos con los indígenas que habían sacado de la montaña“, recibieron orden del M. H. P. Comisario General, para que se regresara a su Colegio en México. Sin embargo, cuando llegaron a Santiago de los Caballeros se encontraron con que su misión había sido modificada ya que el obispo de Guatemala, Andrés de las Navas, les pidió que fueran a la región norte de la provincia de la Verapaz (hoy Petén) ya que esta “se hallaba tumultuada“.  (Lo que estaba ocurriendo era que los españoles querían tomar el control de la etnia Itzá de una vez por todas, ya que la región del Lacandón que ocupaban no solamente se había mantenido independiente y había logrado resistir la dominación europea por más de siglo y medio, sino que estaba influyendo en las comunidades indígenas ya bajo control español para que se les unieran en su resistencia).

Partieron inmediatamente para la referida Provincia y lograron calmar la situación en el área en donde la presencia española era considerable. Luego se adentraron en las montañas en busca de los indígenas Choles, que habían “apostatado de la fe y andaban por los bosques errantes y descarriados” (lo que se traduce a que estaban en comunicación con los Itzáes que los habían convencido de luchar por su independencia). Aunque al principio sufrieron vejámenes y torturas, los misioneros consiguieron que los Choles regresaran al catolicismo y se establecieran en ocho poblaciones o doctrinas. Esto lo consiguieron gracias a la labor que ya habían hecho los dominicos cien años antes en la región con las reducciones de Tezulutlán, lo que hizo un poco más fácil convencer a los Choles de regresar a la dominación espanola y al trabajo no remunerado en las doctrinas de los frailes, quienes a cambio “los instruían en la ley de Dios“.

Pero cuando Margil y Melchor se adentraron en la región de los itzaes, quienes eran indómitos e independientes, la situación fue muy diferente. Los misioneros llegaron a esa región en febrero de 1694, pero no fueron bien recibidos por los indígenas, quienes no solamente los vilipendiaron sino que los expulsaron de su territorio. Ante esto, los misioneros regresaron a Santiago de los Caballeros en donde relataron a la Real Audiencia todo lo acontecido. Con base en este informe, a principios de 1695 salió el Presidente Jacinto Barrios, por orden del rey a reducir a los itzaes, con 600 soldados, y varios religiosos dominicos, y mercedarios, ademas de Margil. Los españoles masacraron al pueblo itzá en la isla del lago Peten Itzá, y los pocos que sobrevivieron fueron reducidos a tres poblados que quedaron a cargo de los mercedarios. De esta forma, se completó, por fin, la Conquista de la provincia de Guatemala.


BIBLIOGRAFIA:


27 de julio de 1524: los españoles fundan en Iximché la primera capital del Reino de Guatemala

27julio1524
Ruinas de Iximché en 2008. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Desde su fundación en 1470 hasta su abandono en 1527, Iximche’ fue la capital del reino kaqchikel. La arquitectura del sitio incluye un número de templos piramidales, palacios y dos campos de juego de pelota mesoamericano.

Durante algunos años, los kaqchikel fueron aliados de los quichés; sin embargo, el crecimiento del poder de los kaqchikel dentro de esta alianza finalmente causó tantas tensiones que los kaqchikel se vieron obligados a huir de la capital de los quichés y de fundar la ciudad de Iximche’.

Los kaqchikeles establecieron su nueva capital en una cumbre con buenas defensas naturales, casi totalmente rodeada de profundos barrancos, y gracias a ello la ciudad se desarrolló rápidamente, alcanzando su extensión máxima en cuestión de cincuenta añod. El consejo de gobernantes de Iximche’ estaba conformado por cuatro nobles principales, que representaban a los cuatro clanes más importantes del pueblo kaqchikel, aunque solo eran los señores de los clanes Sotz’il y Xajil quienes poseían el poder real.

Al principio vivieron en paz con los quichés, pero alrededor de 1491 los kaqchikeles combatieron y derrotaron a sus antiguos señores; esto, sin embargo, fue seguido por conflictos internos entre los clanes kaqchikeles, en los cuales los clanes rebeldes finalmente fueron subyugados en 1493.

Además, la guerra contra los quichés no terminó en 1491, sino que continuó durante la primera parte del siglo XVI. En esa época se produjo la llegada de los primeros españoles al área ocupada por el México actual, y el emperador Azteca envió mensajeros para avisar a los kaqchikeles de la presencia de los invasores. Además, los europeos trajeron consigo enfemedades contagiosas ajenas a los indígenas americanos, lo que provocó una epidemia de viruela que diezmó a la población nativa debilitando considerablemente a los señoríos locales. Para entonces, Iximché era la segunda ciudad más importante del altiplano de Guatemala después de Q’umarkaj, la capital del reino quiché, pero la epidemia redujo su población cobsiderablemente.

Debido a la alianza propuesta en 1524, el enviado de Cortés, Pedro de Alvarado, fue bien recibido en Chi Iximche’ y los reyes kaqchikeles proporcionaron a los españoles y a sus aliados cholultecas y tlaxcaltexas guerreros nativos para ayudar en la conquista de los demás reinos indígenas en el altiplano. Alvarado mantuvo la alianza y el 27 de julio del mismo año, Iximché fue declarada la primera capital del Reino de Guatemala.

Pero, gracias a las excesivas exigencias tributarias de los españoles, los kaqchikeles no tardaron en romper la alianza y abandonaron su capital, que fue quemada dos años más tarde por desertores españoles. Los europeos fundaron una nueva ciudad cercana, pero la abandonaron en 1527 por la continuas hostilidades de los kaqchikeles, que finalmente se rindieron en 1530.

El poblado quedó parcialmente olvidado tras la conquista y fue hasta en el siglo XVII, que las ruinas de Iximche’ fueron descritas en la “Recordación Florida” del historiador y militar criollo Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán. En el siglo XIX, fueron visitadas varias veces por científicos que publicaron planes y descripciones del sitio, pero no fue sino hasta en la década de 1940 que se iniciaron investigaciones serias del sitio, las cuales continuaron en forma esporádica hasta principios de 1970.


BIBLIOGRAFIA:

  • Arroyo, Bárbara (julio–agosto de 2001). «El Posclásico Tardío en los Altos de Guatemala». Arqueología Mexicana (México: Editorial Raíces) IX (50): 38-43. ISSN 0188-8218. OCLC 29789840.
  • Frühsorge, Lars (abril de de 2007). «Archaeological Heritage in Guatemala: Indigenous Perspectives on the Ruins of Iximche’». Archaeologies: Journal of the World Archaeological Congress (en inglés) (World Archaeological Congress) 3 (1): 39-58. doi:10.1007/s11759-007-9001-4.
  • Guillemín, Jorge F. (1965). Iximché: Capital del Antiguo Reino Cakchiquel. Guatemala: Tipografía Nacional de Guatemala.
  • — (invierno de de 1967). «The Ancient Cakchiquel Capital of Iximche». Expedition (en inglés) (University of Pennsylvania Museum of Archaeology and Anthropology): 22-35. ISSN 0014-4738. OCLC 1568625.
  • Luján Muñoz, Jorge; Ernesto Chinchilla Aguilar, María Cristina Zilbermann de Luján, Alberto Herrarte, J. Daniel Contreras R. (1994). Historia general de Guatemala. Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo. ISBN 84-88622-07-4. OCLC 39909559.
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  • Polo Sifontes, Francis (1986). Los Cakchiqueles en la Conquista de Guatemala. Guatemala: CENALTEX.
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  • Raymond, Georges (1946). Anales de los xahil / traducción y notas de Georges Raymond, Miguel Ángel Asturias y J. M. González de Mendoza (en kaqchikel y Español). México: UNAM.

 

31 de marzo de 1528: se funda la Villa Real de Chiapa, hoy San Cristóbal Las Casas, en el estado de Chiapas, México

31marzo1528
Catedral de San Cristóbal, Chiapas.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras la conquista de la región del altiplano guatemalteco en 1524, la región de Chiapa fue sojuzgada por el capitán Diego de Mazariegos quien para mantenerla bajo control español dispuso fundar una villa poblada por españoles e indígenas.  El nuevo poblado se llamó Villa Real y su trazo original se dispuso el 31 de marzo de 1528.

Lo primero que trazaron fue la iglesia, la cual dedicaron a la Virgen de la Anunciación, título que conservó hasta 1535, de acuerdo al documento llamado “Libro de visitación de la Iglesia de nuestra Señora de la Anunciación de eta Villa de San Cristóbal, que se hizo a 7 días del mes de abril de 1535“.  Sin embargo, por razones desconocidas por los historiadores eclesiásticos, la iglesia cambió de nombre en 1538 y ya no estuvo dedicada a la Virgen de la anunciación sino a San Cristóbal, según la bula papal de Paulo III que elevó la parroquia a Catedral.

Originalmente, la villa estuvo a cargo del obispado de Tlaxcala, hasta que se fundó el obispado de Guatemala.  Pero después, cuando fue erigida en Catedral en 1538 por el papa Paulo III,  fue la sede del obispado de Chiapa y estuvo a cargo de lo que es hoy el estado de Chiapas en México y la region de Petén y las Verapaces en Guatemala.   Luego, en 1559, las Verapaces fueron separadas de esta diócesis  y se constituyeron en su propio obispado, dada su extension territorial y la cantidad de pobladores.

El caso de Soconusco es interesante, pues formó parte del obispado de Chiapa, cuando el fraile dominico Bartolomé de las Casas (o Casaus) era obispo, pero luego, por Real Cédula de 1565 fue trasladado a la diócesis de Guatemala junto con Sacapulas, Sacatepéquez, y Soloma.  Debido a la escasez de curas párrocos, el clero secular se veía obligado a echar mano de soldados a los que convertían en capellanes, o bien tenía que pedir ayuda a los frailes regulares.


BIBLIOGRAFIA:


8 de enero de 1525: Pedro de Alvarado regresa a la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala (entonces en Iximché) tras conquistar la región de Cuscatlán

8enero1525
La conquista de Cuscatlán por las fuerzas de Alvarado (en el recuadro), las cuales estaban compuestas en su gran mayoría por indígenas tlaxcalteras y cholulteras provenientes de México.  Es por ello que los nombres de los poblados de Guatemala y El Salvador tienen el nombre de un Santo en español y un topónimo de origen náhuatl (idioma que hablaban los indígenas invasores).  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El historiador eclesiástico Domingo Juarros relata que una expedición de Pedro de Alvarado a Cusclatlán (hoy El Salvador) terminó el 8 de enero de 1525, con el retorno del español a la recién fundada ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, en donde nombró como alcaldes del Ayuntamiento a Baltazar de Mendoza y a Gonzalo de Alvarado.

De acuerdo a Juarros, la descripción de dicha expedición estaba en el tercer tomo de la “Recordación Florida” escrita por Francisco de Fuentes y Guzmán, la cual deafortunadamente se perdió sin publicarse poco después de la muerte del cronista colonial.  Lo único que se sabe es que Alvarado recorrió 400 leguas y sojuzgó a los pueblos que habitaban la zona, a sangre y fuego indudablemente, ya que el mismo Juarros indicada que habían sido regiones muy pobladas, mucho más que lo que estaban para cuando él escribió su Compendio de Historia en 1808.

Indica Juarros que a pesar de las invasiones en Cuscatlán y el éxito de la empresa, todavía quedaban pobladores indígenas que seguían hostigando a la ciudad de Guatemala, entre ellos los de Jumai, Jalpatagua y Petapa, lo que obligó a Alvarado a organizar una nueva expedición.  Dicha expedición estuvo conformada por ochenta soldados españoles, cincuenta caballos y cuatro mil indígenas cholultecas y tlaxcaltecas, que habían arribado junto con Alvarado desde México.


BIBLIOGRAFIA:


 

18 de diciembre de 1527: Pedro de Alvarado consigue del Emperador Carlos V el nombramiento de Adelantado y autorización para conquistar islas en el Mar del Sur

18diciembre1527
Mapa del proceso de conquista de Guatemala.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Contrario a la versión idealizada que se relata en las escuelas, el proceso de conquista del territorio de Guatemala fue un proceso cruento que incluyó epidemias, traiciones, masacres y estrategias de tierra arrasada.  La historia fue tergiversada a partir de la obra del capitán criollo Antonio de Fuentes y Guzmán quien en su “Recordación Florida” pinta a su antepasado Bernal Díaz del Castillo y a los compañeros de armas de éste como héroes cristianos y a los indígenas como villanos paganos.

El proceso de conquista siguió este patrón:

  1.  Los aventureros españoles que llegaron al continente americano no eran lo más granado de la sociedad peninsular, en la que ya de por sí las costumbres de higiene dejaban mucho que desear.  Eso significa que cuando arribaron al nuevo continente traían consigo muchas enfermedades que rápidamente se propagaron entre los indígenas, matando a muchos de ellos y dejando al resto debilitado para el combate.
  2. Los españoles utilizaron a su favor las rivalidades que existían entre las poblaciones americanas y consiguieran que se traicionaran unas a otras.  De esa forma, se aliaron con los cholultecas y los tlaxcaltecas para derrotar a los aztecas, y luego engrosaron sus tropas considerablemente con estos indígenas para invadir el altiplano guatemalteco.
  3. Ya en Guatemala, recurrieron a ardides y traiciones para eliminar poblados enteros y tomar como esclavos a los sobrevivientes.
  4. Los indígenas que lograron huir, se refugiaron en la Fortaleza natural de Los Cuchumatanes hasta donde no pudieron llegar los españoles.  De allí que el pueblo de los itzáes se mantuviera independiente en la selva petenera hasta 1697, cuando los españoles los atacaron y masacraron.

Triunfador en Guatemala tras este proceso, Pedro de Alvarado regresó a España y consiguió que el emperador Carlos V lo nombrara Adelantado de Guatemala el 18 de diciembre de 1527.  Ya con este título, Alvarado fue facultado para conquistar todas las islas que pudiera encontrar en el Mar del Sur y las tierras hacia el poniente. Además, le correspondería a él y a sus herederos el 12% de todo lo que descubriera y tenía el cargo de Alguacil Mayor, lo que significaba que era la máxima autoridad local.

Alvarado pasó los próximos años preparando una expedición con doce barcos hacia el sur, y así, en 1534 se hizo a la mar.  Desafortunadamente para él, no solamente tuvo muchas bajas entre sus tripulantes sino que terminó en los dominios del Adelantado del Perú, Francisco Pizarro, con quien tuvo que negociar la venta de su flota por estar completamente fuera de su jurisdicción y regresar a Guatemala.


BIBLIOGRAFIA:


 

12 de octubre de 1492: Cristóbal Colón y su tripulación arriban a la isla Guanahani en las Bahamas, creyendo que habían llegado a las Indias por la ruta occidental

12octubre1492
Monumento a Cristóbal Colón realizado por el artista español Tomás Mur con motive de las celebraciones del IV Centeneario del Descrubimiento de América.  Fue instalado en la Plaza Mayor de la ciudad de Guatemala en 1896. Fotografía de Alberto G. Valdeavellano publicada por “La Ilustración Guatemalteca“.

Uno de los eventos más trascendentales en la vida del continente Americano fue la llegada de los españoles, la cual dió inicio el 12 de octubre de 1492 cuando Rodrigo de Triana gritó “¡Tierra!”  Para bien o para mal, dicho evento marcó un antes y un después en la vida de las naciones indígenas del continente y dió origen a varios grupos étnicos que no existían hasta entonces;  los mestizos, zambos, mulatos, entre tantos otros, que poblaron el continente, creando una amplia gama de habitantes entre los que ocupaban los sitios privilegiados eran los españoles y los descendientes de conquistadores, mientras que los aborígenes quedaron relegados al último sitio.

Los españoles que vinieron a las Américas luego de la llegada de Colón no eran lo más granado de la población de la península Ibérica, la cual apenas empezaba a recuperarse de una prolongada guerra de varios siglos que peleó para expulsar a los invasores mahometanos que la habían conquistador.  El proceso de migración fue muy similar al de aquellos que hoy en día abandonan los países latinoamericanos en busca de una vida mejor en los Estados Unidos:  no había nada para ellos en España, así que ¿por qué no mejor probar suerte en las Indias?

Aquellos aventureros, analfabetos en su inmensa mayoría, trajeron consigo dos cosas principalmente:  las enfermedades propias de una Europa en que las condiciones higiénicas eran deplorables, y el fervor religioso de una España en donde la Iglesia Católica tenia el control absoluto de la población e impartía la liturgia en latín para que el vulgo no entendiera.  Estos dos aspectos fueron fundamentales en los procesos de conquista y colonización que se proujeron, ya que las enfermedades diezmaron a las civilizaciones indígenas y la religión de los conquistadores quemó gran parte de los manuscritos que tenían dichas civilizaciones por considerarlos “heréticos y enemigos de la Santa Iglesia”.

En cuanto al llamado descubrimiento de América, Colón nunca fue consciente de que había llegado a un nuevo continente.  Él murió en 1506 creyendo que había cumplido su deseo de llegar a las Indias por la ruta de occidente.


BIBLIGRAFIA:


 

14 de agosto de 1502: durante el cuarto viaje de Cristóbal Colón, se celebra la primera misa en territorio centroamericano, y de hecho la primera en todo el continente americano

14agosto1502
Monumento a Cristóbal Colón realizado por el artista español Tomás Mur por encargo del general presidente José María Reina Barrios en 1896 con motivo de las celebraciones del IV centenario del descubrimiento de América. La estatua estaba originalmente en la Plaza Mayor de la Ciudad de Guatemala, y posteriormente fue trasladada a la Avenida de las Américas.  Imagen tomada de la colección de Peter van der Krogt.

En 1502 Cristóbal Colón emprendió su cuarto viaje, partiendo del Puerto de Cádiz el 9 de mayo y viajando hacia las que el creía eran las Indias Occidentales.  La expedición llegó a la Isla Guanaja y de allí a Punta Casinas en la costa de la moderna república de Honduras.

En ese lugar, el adelantado Bartolomé Colón bajó con varios tripulantes de los navíos el 14 de agosto para escuchar misa en tierra.  El 17 de agosto de 1502 tomó formalmente posesión de esta región en nombre del rey de Castilla.  Acto seguido, los navegantes continuaron con su exploración.

De esta forma, lo que eventualmente sería el Reino de Guatemala tuvo la característica de ser el primer sitio en todo el continente americano en que se celebró una misa católica.  Ya durante la época colonial, los miembros de la Iglesia tendrían un dominio prácticamente absoluto de los asuntos del Estado en el Imperio Español, situación que se mantuvo hasta la década de 1760, en que la Corona Española marcó distancias con los religiosos.


BIBLIOGRAFIA: