17 de noviembre de 1917: con un sismo que destruye el poblado de Amatitlán se inicia el enjambre sísmico que culmina con los terremotos de 1917-18

17noviembre1917
Imágenes de edificios destruidos en la Ciudad de Guatemala tras los terremotos de 1917-18.  Tomadas de Wikimedia Commons.

Los pobladores de la Nueva Guatemala de la Asunción vivieron durante casi ciento cuarenta años con la falsa creencia de que el valle en donde se asentaba la capital del país era inmune a terremotos cataclísmicos como los que asolaron a la ciudad de Santiago de los Caballeros.  Esta creencia errada hizo que muchos edificios y casas se construyeran sin protección sísmica, incluyendo muchas de las edificaciones que hizo el gobierno del general José María Reina Barrios entre 1892 y 1898. Aunque sí se habían sentido fuertes temblores en la ciudad, como el 23 de abril de 1830 o el que destruyó a Quetzaltenango en 1902, no hubo mayores daños en la ciudad y eso reforzó la creencia de que la construcción con refuerzo antisísmico no era necesaria en la ciudad.

En 1916 un enjambre sísmico se desató en la ciudad, y aunque al principio causó alarma entre la población, lo continuo de los temblores hizo que los habitantes se acostumbraran a los mismos.   Y así, cuando un nuevo enjambre sísmico empezó el 17 de noviembre de 1917 con su epicentro en el área del lago de Amatitlán, los habitantes de la ciudad no se preocuparon demasiado al respecto, a pesar de que gran parte del poblado de Amatitlán se derrumbó y se produjeron entre diez a treinta temblores diarios.

Fue el día de Navidad de 1917 que la historia de la ciudad cambió: se produjo el primero de los cataclísmicos terremotos conocidos como “de 1917-18”, los cuales se extendieron hasta mayo de 1918 y derrumbaron a la mayoría de edificios públicos y religiosos, así como una gran cantidad de residencias.  Aquel fue el final de la “Tacita de Plata” (que era como se le conocía a la ciudad en ese entonces) y el inicio de los problemas urbanísticos de que adolece la capital guatemalteca.


BIBLIOGRAFIA:


23 de septiembre de 1915: el municipio de “Pueblo Viejo” es renombrado como “San Joaquín Villa Canales” en honor a Joaquina Cabrera, fallecida madre del presidente Manuel Estrada Cabrera

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Joaquina Cabrera, madre del presidente Manuel Estrada Cabrera, fallecida en 1908. Durante el gobierno de su hijo, muchos lugares e instituciones fueron bautizados con su nombre, aun después de su muerte. Imagen tomada de “La Locomotora“.

Tras la conquista española, el territorio que actualmente ocupa el municipio de Villa Canales era parte del convento de Amatitlán, dirigido por la Orden de Predicadores.  Estos tuvieron que entregar sus doctrinas al clero secular en 1754, aunque este no estaba preparado para hacerse cargo de ellas, como lo reporta el arzobispo Pedro Cortés y Larraz en su informe del estado de su arquidiócesis en 1770.

Tras la Independencia, las nuevas autoridades utiliaron la organización que tenían las doctrinas católicas para establecer la division política de los nuevos Estados centroamericanos.  Posteriormente, ya en el año de 1839 la asamblea constituyente del estado de Guatemala, decreta formar el distrito de Amatitlán, formado por la ciudad de Amatitlán, y los poblados de San Cristóbal, Palín, Villa Nueva, San Miguel y Santa Inés Petapa y Pueblo Viejo. Posteriormente, en 1866, Amatitlán fue elevado a la categoría de departamento.

El 3 de junio de 1912 Pueblo Viejo fue convertido en municipio y el 21 de agosto de 1915 la corporación municipal se reunió con el entonces presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera, para cambiar el nombre del municipio por el de “San Joaquín Villa Canales”, en conmemoración del natalicio de la madre del presidente, Joaquina Cabrera quien había fallecido en 1908.

El cambio de nombre fue aprobado el 23 de septiembre de 1915, y fue oficial hasta que el presidente Estrada Cabrera fue derrocado en abril de 1920.  El nuevo presidente, el ciudadano Carlos Herrera y Luna, emitió un acuerdo gubernativo el 3 de mayo de 1920, ordenando suprimir los nombres del expresidente y de sus familiares de cualquier lugar que los tuvieran.  Esto incluía municipios, la Universidad Nacional, numerosas instituciones y establecimientos educativos. De esta forma, el municipio que nos ocupa pasó a llamarse simplemente “Villa Canales”.

El departamento de Amatitlán fue suprimido por decreto legislativo 2081 del 29 de abril e 1935 durante el gobierno del general Jorge Ubico como parte de una reorganización administrativa del país para ahorrar recursos debido a la Gran Depresión. Con este cambio, Villa Canales pasó a la jurisdicción del Departamento de Guatemala.


BIBLIOGRAFIA: