17 de abril de 1838: nace Angel María Arroyo

Nace el Padre Arroyo, influyente colaborador del general J. Rufino Barrios, quien abrazó la causa liberal a pesar de ser sacerdote

Una calle de la ciudad de Guatemala en el siglo XIX. Al fondo se ve la Iglesia del Carmen, de la que el padre Arroyo fue prioste. En el recuadro: el doctor Angel María Arroyo. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los personajes influyentes en la política guatemalteca que han caído en el olvido es el doctor Angel María Arroyo, quien era conocido simplemente como «el padre Arroyo» durante el gobierno del general presidente J. Rufino Barrios. En su carrera eclesiástica fue prioste de la Iglesia del Carmen y maestro de ceremonias de la Catedral.1

Arroyo nació el 17 de abril de 1838, en medio de la turbulencia provocada por el derrocamiento del jefe de Estado Mariano Gálvez a manos de la revolución católico campesina dirigida por el comandante Rafael Carrera.  Dado que se crió durante el régimen de los 30 años, llegó a ser monseñor y prelado doméstico de Su Santidad.  Durante el gobierno del mariscal Vicente Cerna llegó a la Cámara de Representantes en 1867 y formó parte del grupo de «los avanzados» junto con el mariscal José Víctor Zavala, el licenciado Arcadio Estrada y Miguel García-Granados.1

Tras el triunfo de la revolución de 1871, abrazó la causa liberal a pesar de la persecución a los intereses de la iglesia y formó parte de todas las Asambleas Legislativas y Constiyentes, llegando incluso a ser el presidente de varias de ellas.2  Fue adulador incondicional del general Barrios, a pesar de ser sacerdote, y bautizó a varios hijos de ministros, de quienes el presidente fue el padrino.3,Nota a

Eventualmente, Barrios lo convenció de dejar los hábito y cuando el presidente pidió permiso a la Asamblea Legislativa para salir de viaje a hacerse cargo personalmente de la negociación del Tratado de Límites con México, el padre Arroyo propuso que el Estado pagara los viáticos del gobernante, a pesar de que era de todos sabido que Barrios utilizaba el erario nacional como si de sus fondos personales se tratara.4  Arroyo dijo en aquella oportunidad: «Nunca imaginé que pudiera presentar la más pequeña dificultad ante la conciencia de ninguno de los señores representantes la moción que, impulsados por un sentimiento de verdadero patriotismo, hemos hecho a la Asamblea varios diputados… Nunca creí que sonara en el seno de la Asamblea la palabra de ‘atravesamos crisis económica’, cuando se está tratando de hacer la erogación más justa y más fundada y ha de ser la base del engrandecimiento y de la riqueza nacional, atendiendo el carácter progresista del ilustre viajero…»  Al final, la Asamblea aprobó la petición, aunque Barrios la rechazó diplomáticamente y Arroyo lo acompañó en el viaje.5

En 1884 a Barrios le interesaba reconciliarse con la iglesia católica para tener más apoyo para su plan de lograr la Unificación Centroamericana, y lo nombró como ministro plenipotenciario de Guatemala ante la Santa Sede, quedando encargado de redactar el Concordato de 1884, el cual quedó listo el 2 de julio de ese año, pero ya no pudo ser discutido por la Asamblea Legislativa porque ésta había cerrado sus sesiones ordinarias para ese período.5,Nota b

Cuando murió el general Barrios el 2 de abril de 1885, Arroyo era presidente de la Asamblea Legislativa y fue instrumental para evitar que el Ministro de la Guerra, general Juan M. Barrundia, se quedara en el poder.  Consiguió que el primer designado a la presidencia, Alejandro M. Sinibaldi, renunciara en favor del segundo designado, general Manuel Lisandro Barillas,6 quien a la sazón era Jefe Político de Quetzaltenango y quien llegó a la ciudad a marchas forzadas para hacerse con el poder, en medio del sepelio del fallecido ex-presidente.7

Durante el gobierno de Barillas fue ministro de Relaciones Exteriores y de Instrucción Pública, pero su cercanía con el presidente Barrios hizo que fuera víctima de los conservadores por haberse aliado con «el enemigo de la religión y de las tradiciones» sabiendo la corrupción imperante en el régimen y el destino de las propiedades confiscadas.8

Arroyo fue también  miembro fundador de la Academia Guatemalteca de la Lengua y murió en México el 8 de febrero de 1893, a donde había salido exiliado tras la salida del general Manuel Lisandro Barillas de la presidencia el 15 de marzo de 1892; para entonces, había perdido la razón víctima de una enfermedad provocada por sus excesos. Sus restos fueron repatriados en 1901 y fueron colocados en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala.9


NOTAS:

  • a: entre ellos estaba Jorge Ubico Castañeda, hijo del licenciado Arturo Ubico Urruela, ministro y embajador durante el gobierno de Barrios.
  • b: este concordato ya nunca fue ratificado por el gobierno del general Barillas.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1963) [1929]. El libro de las Efemérides: Capítulos de los Historia de la América Central. VI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 117.
  2. Ibid., p. 118.
  3. Arroyo, Manuel María (1883). Contestación de la Asamblea Nacional legislativa al mensaje que el señor general presidente constitucional don J. Rufino Barrios le dirigió al instalarse extraordinariamente el 5 de octubre de 1883. Guatemala: El Progreso.
  4. Lainfiesta, Francisco (1975) [1886]. Apuntamientos para la Historia de Guatemala; Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra. pp. 226-227.
  5. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 149.
  6. Guerra, Viviano (1886). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1883-85 IV. Guatemala: Tipografía de Pedro Arenales. p. 341.
  7. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 33-34.
  8. Hernández de León, El libro de las Efemérides, VI., p. 120.
  9. Ibid., p. 121.

17 de marzo de 1920: Estrada Cabrera libera a los presos políticos

Tras recibir informes de que el gobierno de los Estados Unidos lo apoyaría nuevamente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera libera a todos los presos políticos

17marzo1920
Masiva protesta con el licenciado Manuel Estrada Cabrera que se realizó el 11 de marzo de 1920 pasando por la Penitenciaría Central, y que el presidente no pudo reprimir porque ya había perdido el apoyo del gobierno de los Estados Unidos. En el recuadro: el presidente Estrada Cabrera en los últimos años de su gobierno. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 13 de marzo de 1920, dos días después de la multitudinaria manifestación en su contra, el gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien sabía que había perdido el apoyo del gobierno de los Estados Unidos, se sentó en la mesa de negociaciones con los representantes del Partido Unionista teniendo como mediador al cuerpo diplomático.1

Por iniciativa del embajador inglés las reuniones se llevaron a cabo en la Legación estadounidense, empezando a las 2:30 de la tarde.  Las reuniones eran presididas por el decano del cuerpo diplomático, que en ese momento era el embajador de España.  A partir de ese momento, y sin importar que había dos representantes de la rama obrera del Partido Unionista —siendo uno de ellos el líder obrero Silverio Ortiz—, las discuciones se hicieron en inglés.  Los puntos que se discutieron aquel día fueron:

  1. Que el gobierno se comprometa a que todas las autoridades cumplan la ley a cabalidad.
  2. Que se ordenara la libertad de los reos y detenidos políticos
  3. Que se ordenara la restitución a sus hogares de los reos políticos que estaban confinados en otros puntos.2

Sin embargo, como los delegados de Estrada Cabrera no tenían facultad para autorizar los puntos segundo y tercero por lo que se decidió cerrar la sesión y esperar la respuesta del presidente.2

Pero hubo una nueva reunión el 15 de marzo en la que se discutieron dos nuevos puntos, sin que se llegara a conclusión alguna con respecto a los presos políticos.  Fue aquí que, cansados de no entender las largas discusiones en inglés y de que no hubiera resultado en cuando a la libertad de los presos, los representantes obreros del Partido Unionista decidieron ya no asistir a más reuniones con los representantes de Estrada Cabrera.3

Cuando se abrió la sesión del 16 de marzo, los miembros del Cuerpo diplomático no quiseron realizar la reunión porque «falta la representación obrera que, constituye la veradera representación del pueblo«.  Entonces se acordó que una delegación compuesta por el embajador francés, el embajador inglés y el secretario de la legación estadounidense se reuniera con Estrada Cabrera para indicarle que el pueblo se negaba a negociar con sus delegados en tanto no se comprometiera a liberar a los presos políticos.4

Por otra parte, ese mismo día el presidente guatemalteco había manifestado al jefe de la Legación estadounidense que «veía la situación de Guatemala sumamente seria y que ponía la suerte de su país en manos del gobierno de los Estados Unidos». Al saber esto, el 17 de marzo el Departamento de Estado envió instrucciones al jefe de la Legación, Benton McMillin, para que hiciera saber a Estrada Cabrera que el gobierno de los Estados Unidos declararía públicamente que tenía plena confianza en las promesas del presidente guatemalteco y que veía con horror cualquier intento de derrocarlo, siempre y cuando Estrada Cabrera hiciera una proclama pública reconociendo los derechos garantizados por la Constitución y comprometiéndose a no reprimir al Partido Unionista ni a ningun otro partido opositor.4

Estrada Cabrera no hizo la proclama, pero sí liberó a los presos políticos ese mismo día satisfecho de que habría recuperado el apoyo del gobierno norteamericano.  Los presos unionistas fueron recibidos con ovaciones en la casa del Partido, y algunos hasta fueron llevados en hombros desde una cuadra de distancia.  Además, ese mismo día se unieron al Partido Unionista los empleados de correos, los telegrafistas y los empleados de aduanas, y por la noche, hubo manifestaciones de júbilo en la reunión  de la Liga Obrera, a la que asistieron cuatro mil personas.5

Por supuesto, los Unionistas no estaban al tanto de las negociaciones que tuvo Estrada Cabrera con el jefe de la Legación estadounidense, y creyeron que había sido la comisión de diplomáticos y sus reuniones con los representantes de Estrada Cabrera lo que habían logrado la liberación de los presos políticos.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles! Guatemala: Tipografía Nacional. p. 451.
  2. Ibid., p. 452.
  3. Ibid., p. 454.
  4. Ibid., p. 455.
  5. Ibid., p. 457.

17 de febrero de 1592: se empieza a construir el Puente «Los Esclavos»

17 de febrero de 1592.—Con fondos cedidos por el ayuntamiento de la ciudad de Santiago y bajo la dirección de don Rodrigo de Puentes y Guzmán. se inicia la obra del puente de los Esclavos.

17febrero1592
Puente sobre el río Los Esclavos, construido en 1592, el cual ha estado en funcionamiento continuo desde entonces. Detrás del puente se encuentra la represa de la Hidroeléctrica de Los Esclavos, construida en 1966 y que ha protegido al puente de las crecidas del río desde entonces. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La necesidad de construir un puente sobre el río de Los Esclavos en la región de Santa Rosa fue reconocida por las autoridades ediles de la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala casi desde el inicio de la época colonial, pues su construcción fue autorizada el 21 de agosto de 1573.1 El puente fue construido para poder transportar las mercaderías desde el puerto de Acajutla hasta la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala sin tener que preocuparse por las constantes crecidas del río,2 aunque parece ser que originalmente se construyó una estructura frágil, puesto que el 30 de junio de 1579 el síndico produrador del ayuntamiento, Baltasar de Orena, pidió que el puente fuera ampliado y que fuera construido de mampostería, aunque parece que la solicitud no prosperó porque el síndico procurador la tuvo que repetir el 2 de enero del siguiente año.3

Por cierto que Orena, había nacido en España, luego residió en México y finalmente se trasladó a Zapotitlán en Guatemala.  Inicialmente estuvo muy vinculado a la vida religiosa, ya que había tomado los hábitos y asistió al Concilio de Trento como secretario de un obispo y luego llegó a América como secretario de otro.  En Guatemala abandonó la vida religiosa, contrajo matrimonio y se dedicó a los negocios; sin embargo, por lo que es más recordado es por ciertos poemas religiosos que le han sido atribuidos y por los que fue elogiado por el propio Miguel de Cervantes en el sexto libro de “La Galatea”.4

Volviendo a la construcción del puente, no fue sino hasta el 17 de febrero de 1592 que el ayuntamiento de la ciudad de Santiago de los Caballeros cedió los fondos necesarios para la construcción del puente, encargándole dicha obra a Rodrigo de Fuentes y Guzmán, quien la terminó a satisfacción.5 El nuevo puente tiene 128 varas de largo, 18 de ancho, un pasamanos de cal y canto y está fabricado sobre once arcos​2 que hasta la fecha se muestran sólidos y permanecen en pie a pesar de los continuos embates del río y de los terremotos y de otros desastres naturales que han acontecido en Guatemala casi desde que fue terminado.

Históricamente se reportaron reparaciones de la estructura en 1619 y 1635 las cuales corrieron a cargo del ayuntamiento de la ciudad de Santiago de los Caballeros,   aunque luego dicho ayuntamiento informó a la Real Audiencia que los corregimientos de Totonicapán, Quetzaltenango, Guazacapán, Chiquimula, Cabastlán, escuintepeque, Tecpanatitlán y Atitlán deberían pagar tributo para la conservación del puente, ya que era de beneficio para toda la región.6

Los sismos que afectaban a la región dañaban regularmente al puente, que tuvo que ser reconstruido nuevamente en 1674 y en 1728, siempre con la colaboración de todos los corregimientos.7

Actualmente, el puente está protegido por la represa de la Hidroeléctrica de Los Esclavos, que fue construida en 1966, y que se ha encargado de soportar las crecidas del río Los Esclavos desde entonces.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Pardo, J. Joaquín (1944). Efemérides de Antigua Guatemala, 1541-1779. Guatemala: Unión Tipográfica. p. 14.
  2. La Ilustración Guatemalteca (1 de abril de 1897). «Nuestro grabados:El puente sobre el Río de los Esclavos»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía) I (18).
  3. Pardo, Efemérides de Antigua Guatemala, p. 17.
  4. Calvo Oviedo, Marlen; Barboza Leitón, Ivannia (2006). Acercamiento a la poesía religiosa de la etapa colonial centroamericana siglos XVI y XVII: desde sor Juana de Maldonado y Paz, Baltazar de Orena y Eugenio Salazar de Alarcón. En: Káñina, Revista de Artes y Letras. XXX (1) Costa Rica: Universidad de Costa Rica. Vol. , pág. 39. ISSN: 0378-0473
  5. Pardo, Efemérides de Antigua Guatemala, p. 24.
  6. Ibid., p. 33.
  7. Ibid., p. 39.
  8. Instituto Nacional de Electrificación (2018). ¿Qué es el INDE? Historia, 1966.  Guatemala: Instituto Nacional de Electrificación.

17 de enero de 1916: tercera reelección de Estrada Cabrera

Con el fuerte apoyo de la United Fruit Company y el gobierno estadounidense, el licenciado Manuel Estrada Cabrera es reeleccto para el período 1917-1923.

17abril1916
El Templo de Minerva en la Ciudad de Guatemala, principal edificio construido por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. En el recuadro: la tiranía de Estrada Cabrera. Imágenes tomadas de «Homage to a Patriot» y «Via Crucis of a Central American Republic«.

Tras los atentados en su contra en 19071 y 19082, el presidente de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera, se había refugiado en «La Palma«, su finca privada en las afueras de la ciudadNota_a y la policía secreta se encargaba de mantener en zozobra a la población de la Ciudad de Guatemala, por lo que todos los ciudadanos se apresuraban a demostrar que estaban totalmente de acuerdo con todo lo que dijera el presidente.3 Los niveles de servilismo y adulación llegaron a extremos increíbles, al punto que había hasta clubes de «Amiguitos del Señor Presidente» y al gobernante se le mencionaba como «la figura sagrada del Señor Presidente» y se le llamaba «el Benemérito«, el «Salvador de la Patria«, el «jefe del Partido Liberal» y cosas por el estilo.4

Ahora bien, la principal razón por la que Estrada Cabrera se mantenía en el poder eran las enormes concesiones que hacía a favor de la empresa transnacional estadounidense United Fruit Company, la cual llegó a convertirse en el poder detrás del trono en Guatemala tras firmar su primer contrato el 12 de enero de 1904 para terminar el Ferrocarril del Norte.  De hecho, era tan importante la compañía en el país, que en «El Libro Azul de Guatemala«, que fue publicado en 1915 para promocionar la imagen del gobierno cabrerista internacionalmente, se incluye una amplia sección sobre la  compañía fruteraNota b y se publican fotos de sus entonces modernas y lujosas instalaciones en el departamento de Izabal.5

La sede de la frutera estaba en la ciudad de Boston, en el estado de Massacussets, pero su centro de operaciones comerciales estaba en el puerto de Nueva Orleans, en el estado de Luisiana.6 No es casualidad, entonces, que en dicha ciudad se publicara el panfleto cabrerista «Homage to a Patriot» en 1915, en donde un grupo de ciudadanos guatemaltecos justificaban la reelección del presidente ante el gobierno de los Estados Unidos, para dar así la apariencia de que en Guatemala había elecciones libres.  El libro comienza diciendo lo siguiente, ya traducido al español:7

El pueblo, con entusiamos ilimitado, ha designado unánimamente como su candidato, al licenciado Don Manuel Estrada Cabrera, el actual presidente de la República.  No podría ser de otra manera en vista de su gran labor patriótica, su suprema inteligencia, combinada con su sagacidad política, y su gran fortaleza de carácter, las cuales han resultado en el mantenimiento continuado de la paz, todo lo cual nos debe convencer a todos los guatemaltecos, de que su reelección para el término que termina en 1923 es absolutamente necesaria.7

Y he aquí lo que concluyen aquellos ciudadanos:8

Las afirmaciones presentados con relación al Lic. Don Manuel Estrada Cabrera como Presidente de Guatemala, y nuestro candidato para la reelección para tan alto cargo, nos han llevado a formular las siguientes preguntas:

Primero: ¿quién tiene mayor mérito que él para gobernar el país con la seguridad y decisión para afrontar los grandes problemas que se nos van a confrontar y mantener así el bienestar de la República?

Segundo: ¿de quién podríamos esperar mayor energía que la que ha demostrado durante los últimos dieciséis años para preservar los sagrados interees del país sin mancha o prejuicio alguno?

Pongamos nuestra mano sobre el corazón y respondamos estas preguntas. Nuestras conciencias, si somos justos, y nuestra gratitud, si es que tenemos alguna, nos llevarán a las urnas electorales de nuestro amado país y allí sin vacilación, depositaremos nuestro voto, solemnemente y sinceramente, en favor de su candidatura, prometiendo con todo el fervor de nuestras almas mantener en su lugar a ese ilustre hombre que es el objeto de estas líneas – Manuel Estrada Cabrera. El futuro de Guatemala lo demanda.8

Al mismo tiempo,un grupo de exiliados guatemaltecos que se hacía llamar la «Junta Libertadora» publicaba otro panfleto en inglés también en los Estados Unidos, en donde se acusaba a Estrada Cabrera de un sinnúmero de atrocidades en contra del pueblo guatemalteco.  He aquí lo que dice aquel documento, ya traducido al español:9

Nos han llegado rumores de cada esquina de la América Central […] en que se nos asegura el hecho de que el mandatario de la desafortunada República de Guatemala, Manuel Estrada Cabrera, se está preparando rápidamente para obtener su cuarta reelección a la primera magistratura de ese país, y, bajo esa impresión, el lector puede imaginarse fácilmente la pseudopantomima […] que le espera a la pobre gente, que, en verdad, merece mejores días, y que será forzada a ir a las urnas electorales: indígenas en la misera, soldados armados, y los ciudadanos civiles, quienes, sin duda, irán a las urnas «voluntariamente», bajo la presión de la policía secreta o la amenaza de las puntas de las bayonetas. 

[…] tendremos el placer de dar una relato exhaustivo, en el extenso idioma inglés, del ignominioso y notorio personaje que actualmente nos ocupa, para que, en los Estados Unidos, la gente saque sus propias conclusiones […] del calibre e instinto del gobernante de Guatemala. […] el lector […] leerá sobre las «víctimas de Estrada Cabrera», narrando vehementemente la horrible situación de Guatemala y el doloroso via crucis que el país ha sobrellevado durante un período de diecisite años de terrorismo sempiterno.

Es bien sabido que Estrada Cabrea ha destruido inescrupulosamente y ha arruinado por completo nuestro crédito internacional.  De la misma forma ha vaciado las arcas nacionales transfiriendo el dinero a donde él quiere; ha llevado el cambio monetario a un récord a la baja de sesenta por uno, y ha convertido a las instituciones de aprendizaje en centros regulares de corrupción y espionaje. Le ha otorgado a los extranjeros las minas del país con todo tipo de concesiones, sin importarle los derechos de terceras personas.Nota_c Sin embargo, por otro lado,ha presentado su instinto generoso por las viudas y huérfanos que lloran tristemente la repentina desaparición de su ser querido, y […] ha construido numerosos cementarios para enterrar a sus víctimas indefensas. Tambien es la pura verdad que ha llevado su hegemonía y estado de terror a las repúblicas vecinas en América Central, aplastando los útimos vestigios de independencia y libertad.Nota_d Al día de hoy, tiene un ejército compuesto por sus degenerados seguidores, a quienes no les paga, y quienes sienten vergüenza cuando los visitantes extranjeros se asombran al ver que están descalzos, hambrientos y harapientos, y que sirven con la espada a cambio de comida, mientras tratan de ocultar sus gastados uniformes. Él ha sustituido al Legislativo y al Judicial por un rebaño de eunucos, que se vanaglorian de privar a sus conciudadanos de sus pertenencias honestasNota_e […]; y no se nos escapa el hecho de que en lugar de utilizar a los hijos invulnerables del país para propósitos honestos y el engrandecimiento de la patria, Cabrera usa los servicios indignos de extranjeros degenerados para lograr sus fines; y, es una verdad indiscutible, que por medio de promesas serviles hechas al Departamento de Estado de administraciones anteriores (porque debe dejarse constancia de que el Sr. Wilson -un maestro altruista- nunca ha utilizado y nunca usará el elemento corrupto de CabreraNota_f), él tuvo éxito de estrechar su mano ensangrentada con la de Mr. Knox, silenciando con ello, en un pacto efusivo, el desorden de cosas y el estado de terror que por un período de diecisite años de agonía él ha mantenido en la República de Guatemala, un logro que justifican sus serviles aduladores llamándolo «exaltado y sublime gobernante», cuando no lo describen como el descendiente directo de Carlos V.9

De acuerdo al autor conservador anticabrerista Rafael Arévalo Martínez, aquellas elecciones fueron tan fraudulentas, que resultaron en diez milones de votos para Estrada Cabrera, a pesar de que Guatemala solamente tenía dos millones de habitantes.4


Notas:

  • a: La Palma estaba ubicada en donde en el siglo XXI se encuentra el Gimnasio «Teodoro Palacios Flores», y el barrio de La Palmita en la zona 5 de la Ciudad de Guatemala.
  • b: la publicación describe las instalaciones de la Frutera en sus diferentes plantaciones en Izabal, y muestra que ésta controlaba completamente las instalaciones de Puerto Barrios y del Ferrocarril.  Además, dedica una página completa al personal administrativo de la frutera, desde el presidente en Boston hasta el superintendente en Puerto Barrios,todos ellos estadounidenses.6
  • c: el gobierno de Estrada Cabrera otorgó 1,689 concesiones a extranjeros, para un total de 689,415, la mayoría de ellas a la UFCO en Izabal.10
  • d: Estrada Cabrera vio reforzada su posición en la región gracias a su alianza con los Estados Unidos11 y al triunfo fortuito sobre las fuerzas del general Tomás Regalado que murió intentando invadir Guatemala en 1906.12
  • e: la Asamblea Legislativa y el Organismo Judicial estaban al completo servicio del Ejecutivo, ya que estaban integrados por sus amigos e incondicionales. Esto fue diseñado así para favorecer el gobierno del general J. Rufino Barrios cuando la Constitución se decretó en diciembre de 1879, y fue aprovechado por los gobiernos de Estrada Cabrera y de Jorge Ubico para gobernar sin oposición.
  • f: Wilson no tuvo ningún inconveniente en cooperar con el gobierno de Estrada Cabrera, tras recibir una considerable donación de éste para su campaña presidencial.  Fue hasta que Wilson quedó imposibilitado para gobernar y que Estrada Cabrera no pudo crear la República Suroriental que el gobierno estadounidense le retiró su apoyo en 1919.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Invernizzio, Enrique (10 de mayo de 1907). «El 29 de abril y otras minas»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) II (33): 6-13.
  2. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  3. Gordillo Taboada, Gerardo (6 de julio de 1908). «Doña Joaquina Cabrera de Estrada»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) 4 (Alcance al 66).
  4. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. pp. 266-272.
  6. Ibid., p. 272.
  7. Lainfiesta, Eduardo, et al. (1915)Homage to a Patriot. Nueva Orleans, Estados Unidos. p. 2
  8. Ibid., pp. 18-20.
  9. Junta Libertadora (1914) Red Page: Via Crucis of a Central American Republic.  Nueva York, Estados Unidos. p. 1.
  10. Piel, Jean (1989) San Andrés y el Quiché durante el primer siglo republicano: 1821-1920. Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos. p.68
  11. Buchenau, J. (1986). In the Shadow of the Giant, the Making of Mexico’s Central America Policy (1876-1930) (en inglés). Univ of Alabama Pr; Edición: Vintage Intl. ISBN 0-8173-0829-6.
  12. Batres Jáuregui, Antonio (1949). La América Central ante la Historia. Memorias de un siglo 1821-1921III Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 660-662.

17 de diciembre de 1693: agradecen al rey la restitución del Capitán General

El Ayuntamiento criollo acuerda elevar un memorial al Rey para agradecer la restitución del capitán general Jacinto Barrios Leal

17diciembre1693
Castillo de San Felipe de Lara en Izabal, Guatemala. Este fue reforzado por el presidente Jacinto de Barrios Leal luego de haber sido atacado por piratas en su camino a tomar posesión como Capitán General de Guatemala. En el recuadro: la firma del capitán general Barrios Leal. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons. y de «Gobernantes de Guatemala del siglo XVII«.

El capitán general Jacinto Barrios y Leal había tomado posesión el 26 de enero de 1688, luego de haber tenido problemas con piratas en su camino hacia Guatemala.1  

Ya durante su gestión tuvo que enfrentarse a varias crisis. La primera se inició el 28 de mayo de 1688, el Juez Superintendente de la Real Aduana, el Oidor Pedro Enríquez de Selva, un individuo cruel que maltrataba hasta a su esposa, sufrió en la puerta de su casa un atentado criminal, cuando le dispararon un carabinazo porque intentaba exigir pago de los impuestos de la alcabala y almojarifazgo a todos los comerciantes que entraban y salían de Santiago de los Caballeros. Esto era el resultado de que Enríquez de Selva estaba intentanto hacer cumplir la ley de cobro de impuestos, a lo que se oponían los grandes comerciantes criollos. Los ánimos de la ciudad se exaltaron entre las autoridades peninsulares y los criollos, hasta que el 31 de agosto de 1689, el rey Carlos II tuvo que intervenir, admitiendo la renuncia de Enríquez de Selva —a quien ordenó expulsar de Guatemala— y desaprobando la innovación decretada en los aforos de las mercaderías, y la violación de la costumbre de permitir su salida sin pagar de contado los derechos.2

Al problema con Erníquez de Selva le siguió el de la corrupción entre los oidores Antonio María Bolaños, Francisco Valenzuela Venegas y Manuel Baltodano, quienes se coligaron con Antonio de Navia y Bolaños, e incurrieron repetidamente en el delito de cohecho al momento de resolver causas judiciales.  Por ejemplo, en una ocasión, el Minero de Corpus Juan de Bustamante, le dió oro a Navia y a Valenzuela para que resolvieran a su favor un pleito de minas; en otra oportunidad, cuando los vecinos de San Vicente de Austria pidieron la remoción del Alcalde Mayor Joseph de Arria, éste distribuyó 7,000 pesos entre los oidores para que la causa no prosperara. Estos oidores se encontraron con la oposición de los otros oidores, Joseph de Scals y Bartolomé de Amézquita, ya que éstos no aceptaron participar en tales ilícitos, iniciando así una división entre los miembros de la Real Audiencia que se agravaría en los años siguientes.3 

Por otra parte, Barrios Leal tuvo que enfrentarse a los destrozos provocados por el terremoto del 12 de febrero de 1689, el cual destruyó el Real Palacio, las Casas Consistoriales y varios templos católicos.4 Y por si esto fuera poco, en forma ilícita, comerciantes peruanos vendían varios productos al Reino de Guatemala.

Toda esta situación hizo que el licenciado Fernando López de Ursiño fuera nombrado juez pesquisidor el 13 de marzo de 1690 para que “secreta y extrajudicialmente” verificara si Barrios Leal estuvo involucrado en el contrabando entre Guatemala y el Perú, además de la agresión sufrida por el supertindente y el acoso que decía sufrir el oidor Francisco Valenzuela Venegas.5

El licenciado Fernando López de Ursino y Orbaneja llegó el 1 de febrero de 1691 a Santiago de los Caballeros, para encargarse de la comisión de juez de residencia del presidente y capitán general de caballería Jacinto Barrios Leal.5 El Juez Pesquisidor retiró a Barrios Leal y lo envió a reclusión, primero a Patulul y luego a Santa Ana. A pesar de esto, la población seguía en contacto con él, lo que obligó a  López de Ursino y al presidente interino a celebrar un cabildo abierto el 1 de octubre de ese año para notificar a los alcaldes, capitulares y vecinos, que tenían que cesar toda comunicación con Barrios Leal, porque éste estaba «sometido a juicio de Su Majestad«.6 Al cabo de un tiempo, el Juez Pesquisidor presentó serias acusasiones contra el Presidente, las cuales fueron refutadas por éste.5

Uno de los asuntos más importantes que tuvo que resolver López de Ursino fue la elección del rector de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo, la cual se realizaba el 5 de noviembre de cada año, pero como desde 1689 existía un litigio por la compatibilidad del maestrescuela de la Catedral, doctor Lorezno Pérez Dardón para ocupar el cargo, el claustro le expuso al presidente interino la necesidad de celebrar una junta para elegir al nuevo rector. El Juez Pesquisidor se excusó de conocer el asunto, aduciendo que había que esperar la resolución del rey.6

Los ánimos políticos de la ciudad estaban muy caldeados con fuertes bandos contra el presidente y las autoridades peninsulares debido a la corrupción de varios de sus oidores.  Por ello, el 10 de junio de 1692, para estar mejor preparado y más seguro ante el descontendo de la población, junto con la la Real Audiencia que presidía López de Ursino prohibió que hubiera armas de fuego en las casas particulares, y ordenó que fueran depositadas en la Sala Real de Armas del Palacio.6 Aunque esto ayudó un tanto, la exaltación se mantenía, pues exactamente un año después, la Real Audiencia prohibió que los indígenas hicieran «juntas o mitotes» en sus festividades y que «usaran armas, sino que solamente usaran fuegos de cohetes, bombas y ruedas de pólvora«.7

Mientras esperaban la resolución real sobre el juicio de residencia, los miembros del ayuntamiento recibieron una carta del nuevo presidente, Gabriel Sánchez de Berrope el 21 de julio de 1693, anunciado que iba a llegar próximamente a la ciudad.  Y, finalmente, el 23 de noviembre de 1693, en real acuerdo extraordinario de justicia, el juez de residencia y presidente interino, junto con los oidores y fiscal de la Real Audiencia acordaron obedecer la Real Cédula por la cual el general Barrios Leal fue restituido en su puesto de presidente.8

El 17 de diciembre de ese año, el Ayuntamiento celebró un cabildo extraordinario para despedir al licenciado López de Ursino y Orbaneja, al terminar su comisión, y el mismo día dispusieron que despidieron al juez de residencia, acordaron elevar un memorial al rey para agradecerle que hubiera restituido al capitán general a su antiguo puesto.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cabezas Carcache, Horacio (2017) Gobernantes de Guatemala en el siglo XVII. Guatemala. p. 128.
  2. Ibid., p. 136.
  3. Ibid., p. 143.
  4. Ibid., p. 135.
  5. Ibid., p. 137.
  6. Pardo, J. Joaquín (1944). Efemérides de la Antigua Guatemala, 1541-1779. Guatemala: Unión Tipográfica, p. 86.
  7. Ibid., p. 87.
  8. Ibid., p. 88.
  9. Ibid., p. 89.

17 de noviembre de 1842: Guatemala se queja ante México por el Soconusco

Guatemala se queja de la decisión de México de apropiarse militarmente de la región del Soconusco

17noviembre1842
Mapa de México en 1847, mostrando la enorme extensión de ese país norteamericano antes de perder sus territorios por el tratado Guadalupe Hidalgo en 1848. En la frontera sur, se aprecia que Soconusco todavía aparecía en Guatemala, pese a la anexión de 1842, ya que el territorio era reclamado por Guatemala. En el recuadro: el presidente mexicano Antonio López de Santa Anna, que anexó Sonocusco en 1842 y perdió California, Colorado, Nuevo México, Arizona y Texas en 1848. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Aunque Anastasio Bustamante y Oseguera, presidente de México de 1839 a 1841, era partidario de anexar al Soconusco a su país, no pudo realizarlo porque durante su corta presidencia tuvo que enfrentar la Guerra de los Pasteles, el Pronunciamiento Federal del 15 de julio de 1840, la rebelión federalista del Plan de Tacubaya el 28 de septiembre de 1841 y su propio derrocamiento el 11 de octubre de 1841 por el movimiento del Plan de Huejotzingo.1

Por ello, cuando el alcalde de Tapachula pidió la anexión a México debido al abandono en que se encontraba su región el 11 de septiembre de 1842, el nuevo presidente mexicano Antonio López de Santa Anna zanjó la cuestión mediante una invasión militar, motivando las protestas de Guatemala.2

La primera protesta formal ante esta situación fue la del 12 de septiembre de 1842, dirigida por el Ministro de Relaciones Exteriores guatemalteco a su homólogo mexicano en la que abundaban datos geográficos, históricos y económicos, que demostraban los derechos de Guatemala y se reiteraba el calificativo de ocupación por la fuerza y terminaba exigiendo al gobierno de México la evacuación de las tropas destacadas en Soconusco, tras advertir que la agresión perpetrada podría ser justificadamente repelida con el uso de la fuerza.2 Pero no se declaró la guerra y tampoco se rompieron las relaciones diplomáticas sencillamente porque en ese momento Guatemala no tenía la capacidad logística para emprender una guerra, ya que estaba prácticamente en la ruina tras la revolución católico-campesina de Rafael Carrera en 1837-38,3 la secesión y posterior guerra contra el Estado de Los Altos (al que pertenecía el Soconusco) entre 1838 y 18404, y la guerra entre Guatemala y las fuerzas invasoras de Francisco Morazán en 1840.5

El 17 de noviembre de 1842 Guatemala hizo llegar a todos los países con los que se tenían establecidas relaciones diplomáticas otra protesta en la que denunciaba la ocupación militar y el decreto de anexión emitido por el Presidente mexicano López de Santa Anna y en la que reafirmaba la vigencia de los derechos guatemaltecos sobre Chiapas y Soconusco. Como la anterior, aquella protesta se quedó en nada debido a la debilidad del estado guatemalteco.2

Guatemala siguió en una situación de anarquía por los siguientes 10 años, y no logró consolidarse sino hasta que el general Rafael Carrera venció a los criollos liberales centroamericanos que intentaban hacerse con el poder del Estado el 2 de febrero de 1851 en la batalla de la Arada.6 Durante todo ese tiempo, como es natural, Guatemala no estaba en capacidad de reclamar a México sus derechos sobre el Soconusco, ya que ella misma estaba en peligro de perder su soberanía como Estado. De esta cuenta, si bien el asunto era el de dos países enfrascados en una relación asimétrica donde el más fuerte se impone sobre el más débil, también se logró «el triunfo del hecho consumado sobre el derecho inadecuadamente defendido«.2

A pesar de esa difícil situación, sí se mantuvieron hasta bien avanzado el siglo y en suficiente vigencia, los derechos que Guatemala defendía. Pero, cuando el presidente guatemalteco, general J. Rufino Barrios se hizo cargo del asunto7, los acontecimientos se precipitaron y culminaron con la firma del desastrozo Tratado de Límites Herrera-Mariscal entre Guatemala y México de 18828, por el que Guatemala renunció para siempre al reclamo sobre el Soconusco, debido a la incapacidad diplomática del presidente guatemalteco y la de los miembros de su cuerpo diplomático.9 De acuerdo al ingeniero Claudio Urrutia, jefe de la Comisión de Límites, «en todo con lo que la cuestión de límites se relacionó durante aquella época, existe algo oculto que nadie ha podido descubrir, y que obligó a las personas que tomaron parte en ello por Guatemala a proceder festinadamente o como si obligados por una presión poderosa, trataron los asuntos con ideas ajenas o de una manera inconsciente10

Es importante destacar que debido a la ineptitud de los militares y dirigentes de México, en la guerra contra los entonces débiles Estados Unidos, el poderoso estado mexicano terminó perdiendo enormes territorios en su frontera norte por el tratado Guadalupe Hidalgo en 1848.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Vigil, J.M., México a través de los siglos, la Reforma, Tomo V, Ed. Cumbre, México D.F., 1958.
  2. Solís Castañeda, Sara (2013). La cuestión limítrofe-territorial guatemalteca en el siglo XIX: casos de Chiapas, Soconusco y Belice. Guatemala: Instituto de Relaciones Internacionales e Investigaciones para la Paz.
  3. Hernández de León, Federico (24 de marzo de 1926) “El capítulo de las efemérides: 24 de febrero de 1838, Informe de las Conferencias de Mataquescuintla”. Guatemala: Nuestro Diario.
  4. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA. Archivado desde el original el 9 de enero de 2016.
  5. Hernández de León, Federico (13 de marzo de 1926)  «El Capítulo de las Efemérides. 13 de marzo de 1840: Sale Morazán de El Salvador sobre Guatemala». Guatemla: Nuestro Diario.
  6. Sierra González, Aída Lucila (2001). «La batalla de la Arada». Guatemala: Servicio de Historia Militar, Sección de Investigaciones Históricas, Museo Militar. Archivado desde el original el 21 de diciembre de 2014.
  7. Batres Jáuregui, Antonio (1944). La América Central Ante la Historia. 1821-1921. III. Guatemala. Tipografía Nacional. pp. 431-432.
  8. Salazar, Ramón A. (1892) Colección de Tratados de Guatemala. Guatemala: Tipografía Nacional.
  9. Lainfiesta, Francisco (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala: período de 20 años corridos del 15 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885.  Guatemala: Pineda e Ibarra. p. 249-250.
  10. Comisión Guatemalteca de Límites con México (1900). Memoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México. Guatemala: Tipografía Nacional.

17 de octubre de 1889: crean municipio de El Progreso, San Marcos

Gobierno de Manuel Lisandro Barillas crea el municipio de El Progreso en el departamento de San Marcos

17octubre1889
Logia Masónica de San Marcos, construida durante los regímenes liberales anticlericales. En el recuadro: el general presidente Manuel Lisandro Barillas, quien gobernó a Guatemala de 1885 a 1892. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El municipio de Nuevo Progreso en el departamento de San Marcos tiene una historia curiosa. Inicialmente fue creado por el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas el 17 de octubre de 1889 con el nombre de «Progreso«, desmembrándolo del municipio de San Marcos mediante los siguientes decretos:1

Decreto N.° 1:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 17 de octubre de 1889.

Vista la exposición del Jefe Político de San Marcos, relativa a que la aldea La Conquista, que depende de la jurisdicción municipal de San Marcos, sea segregada de éste y anexada al distrito de Nueva Plaza, creado por acuerdo de 22 mayo de este año; y

Considerando: Que aquel funcionario informa que no sólo los vecines y las autoridades civiles y militares de La Conquista soicitan esta segregación, sino que la conveniencia pública reclama dicha medida, pues así estarán mejor atendidos los intereses locales respectivos y se evitará el inconveniente de que La Conquista quede dentro de un distrito jurisdiccional a que no pertenece; el Presidente de la República, con presencia de lo pedido por el Fiscal del Gobierno,

Acuerda: De conformidad, quedando en estos términos adicionada la disposición de mayo último.

Comuníquese:

      • Barillas
      • El Secretario de Estado en el despacho de Gobernación y Justicia: Francisco Anguiano

Decreto N.° 2:

Con presencia de la exposición del Jefe Político de San Marcos, relativa a que la comprehensión municipal que forman las aldeas de Nueva Plaza, Ixtal, Río Pajá, Sucuchún, Río Naranja y La Conquista, lleve en lo sucesivo el nombre de Progreso, el Presidente de la República,

Acuerda: De conformidad.

Comuníquese.

      • Barillas
      • El Secretario de Estado en el despacho de Gobernación y Justicia: Francisco Anguiano1

El general Barillas fue el único presidente de la época liberal que realizó elecciones en las que no participó, entregando el poder a su sucesor, el general José María Reina Barrios el 15 de marzo de 1892. Como la mayoría de los pobladores eran originarios de San Antonio Sacatpéquez, El Progreso siguió siendo dependiente de ése, por lo que los pobladores solicitaron al nuevo presidente que  formara definitivamente el municipio de El Progreso. Reina Barrios accedió a la solicitud, mediante el siguiente decreto:2

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 2 de junio de 1,892 

Traído a la vista el expediente formado a solicitud de los vecinos de El Progreso,
departamento de San Marcos, relativo a que se les conceda segregarse de la jurisdicción municipal de San Antonio Sacatepéquez y erigirse en municipio
independiente, compuesto de El Progreso y las aldeas Buena Vista, San José La
Providencia, Santa Clara, San Antonio Ixtal y La Conquista, y

Considerando: Que El Progreso, es centro de fincas importantes de café y de las aldeas mencionadas; y que todas ellas reúnen el número de habitantes y los demás requisitos exigidos por la ley para la erección de un municipio; el Presidente Constitucional de la República con presencia de los informes favorables que constan en el expediente y conformándose con la consulta fiscal,

Acuerda: De conformidad y dispone que por ahora la Corporación Municipal de “El Progreso” se componga de un Alcalde, cuatro Regidores y un Síndico.

Comuníquese.

    • José María Reina Barrios
    • El Secretario de Estado en el despacho de Gobernación y Justicia: 
      Manuel Estrada Cabrera.2

Desafortunadamente para el municipio y para todo el país, tras varios años de bonanza económica y grandes proyectos, la presidencia de Reina Barrios se desmoronó cuando el precio internacional del café se desplomó en 1897, y el gobernante murió asesinado el 8 de febrero de 1898.3

El general Reina Barrios fue sucedido por el primer designado a la presidencia, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien gobernó con mano de hierro durante 22 años.​  En 1902, toda la región del occidente de Guatemala fue afectada por el terremoto de San Perfecto4,5 y la erupción del volcán Santa María, que no solamente acabaron con las plantaciones de café en la zona, sino que destruyeron la infraestructura local.6 El Progreso no fue la excepción, y su cabecera municipal, que originalmente estaba en donde en el siglo XXI se encuentra la aldea Pueblo Viejo, fue totalmente destruida y tuvo que trasladarse a un nuevo terreno, recibiendo el nombre de «Nuevo Progreso». 

Para entonces, los aduladores del presidente iniciaron un programa en que numerosas obras de infraestructura y municipios fueron bautizados con los apellido del gobernante, y el municipio de El Progreso se convirtió en el municipio «Estrada Cabrera» el 2 de junio de 1905 (además de mover su feria patronal para el 21 de noviembre para celebrar el cumpleaños del presidente), mediante el siguiente decreto:7

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 23 de mayo de 1905.

Vista la solicitud de la Municipalidad, Autoridades, vecinos y finqueros de la jurisdicción de «Nuevo Progreso», departamento de San Marcos, relativa a que ese Municipio lleve, en lo sucesivo, el nombre de «Estrada Cabrera», en vez del que hoy tiene; y que la feria que allí se celebra del 29 de abril al 3 de mayo se traslade con la denominación de «Feria del 21 de Noviembre», a los días 20, 21 y 22 del mes último citado; y

Apareciendo del informe del Jefe Político del departamento respectivo, que conviene a los interes económicos del Municipio solicitante, que se traslade la feria a los días que se indica, pues en ese mes se hace el transporte y venta de los productos que se cultivan en esa zona, y es el más a propósito por haber cesado la época de las lluvias,

El Presidente Constitucional de la República, oído el parecer del Fiscal, y obsquiando además los deseos de los peticionarios,

Acuerda: Acceder a la solicitud en todos los puntos que contiene.

Comuníquese.

    • Manuel Estrada Cabrera
    • Subsecretario del Gobierno encargado del Ministerio de Fomento: José Flamenco7

En 1908, continuando con la adulación desmedida de los partidarios del presidente, el municipio fue renombrado nuevamente, esta vez como «San Joaquín», en honor de la madre del gobernante, Joaquina Cabrera, quien había fallecido el 3 de julio de ese año.8 (Nota de HoyHistoriaGT: esta información fue obtenida del Plan de Desarrollo de 2010 elaborado por la Secretaría General de Planificación del Gobierno de Guatemala (SEGEPLAN), pero no se encontró un decreto gubernativo en la Recopilación de Leyes de 1908 que lo corrobore).

Finalmente, el municipio recuperó su nombre de «Nuevo Progreso» el 3 de mayo de 1920, cuando el gobierno de Carlos Herrera y Luna, emitió un decreto para remover todas las referencias a Estrada Cabrera y a sus familiares luego del derrocamiento del expresidente el 14 de abril de ese año.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Gómez Carrillo, Agustín (1891). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1889 VIII. Guatemala: Tipografía La Unión. pp. 174-175.
  2. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 58-59.
  3. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Disparos en la Obscuridad. El Asesinato del General José María Reina Barrios»Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación (Guatemala).
  4. Gamboa, Federico (1920). Gómez de la Puente, Eusebio (ed.), ed. Mi diario, primera serie III. México: Hispano Americana.
  5. Rockstroh, Edwin (1902). «1902 Earthquake in Guatemala»Nature (en inglés) 66: 150. doi:10.1038/066150a0. p. 150.
  6. Aragón, Magda (2013). «Cuando el día se volvió noche; La erupción del volcán Santa María de 1902»Revista Estudios Digital (Guatemala: Escuela de Historia, Universidad de San Carlos) (No. 1). Archivado desde el original el 8 de noviembre de 2014.
  7. SEGEPLAN (2010) Plan de Desarrollo de Nuevo Progreso, San Marcos. Guatemala: SEGEPLAN.
  8. Villalobos Viato, Roberto (22 de noviembre de 2014). «Sitios con nombres de líderes»D Fondo (Guatemala: Prensa Libre). Archivado desde el original el 21 de noviembre de 2014.

17 de septiembre de 1837: boda inspira el poema «Yo pienso en ti»

El líder conservador y consejero de Rafael Carrera, Luis Batres Juarros, contrae matrimonio con Adela García-Granados y Zavala, hermana del general Miguel García-Granados y Zavala, líder libera.l La boda inspiró el poema «Yo pienso en ti»

17septiembre1837
Parte de la Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala en la época en que se casó Batres Juarros. Se aprecia el Portal del Comercio, el Colegio de Infantes y el antiguo mercado, ya desaparecido. En los recuadros: miniaturas de Francisco Cabrera de Adela García-Granados y Luis Batres Juarros. Imágenes tomadas de la Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano.

La figura de Luis Batres Juarros es muy importante para la historia del Gobierno conservador de los 30 años porque junto con Manuel Francisco Pavón Aycinena eran los principales líderes intelectuales de los criollos aristócratas durante la época del general Rafael Carrera.  De hecho, su esposa Adela García-Granados fue mentora de Ramona García, la primera esposa del general Rafael Carrera cuando éste llegó al poder en 1844.1

Tanto los Batres Juarros como los Pavón y Aycinena eran las familias aristocráticas más acaudaladas durante la época colonial; para que el lector se de una idea, he aquí las fortunas documentadas de las familias Batres Juarros, Pavón, Aycinena y García-Granados al momento de la Independencia de Centro América, las cuales están expresadas en pesos, con una conversión de $16 pesos por cada onza de oro español:

  • Pavón: $1,250,000
  • Aycinena: $750,000
  • Batres Juarros: $500,000
  • García-Granados: $650,0002

El 17 de septiembre de 1837, siguiendo la costumbre de los matrimonios endogámicos entre aristócratas, Batres Juarros se casó con Adela García-Granados y Zavala, nacida en 1814 y hermana del general Miguel García Granados, quien muchos años más tarde sería el líder de la revolución liberal que se hizo con el poder en 1871.3 Este hecho es importante tanto a nivel político como social, ya que era uno de los matrimonios de las familias criollas más aristocráticas de Guatemala, y fue celebrado cuando el gobierno liberal del Dr. Mariano Gálvez estaba combatiendo la revuelta campesino-católica dirigida por el general guerrillero Rafael Carrera. 4

De Adela, escribió el escritor liberal cabrerista Máximo Soto Hall: «el ovalado rostro de Adela; la boca perfectamente delineada y ligeramente provocativa; la nariz fina y recta; los ojos, unos ojos de sorprendete atracción y belleza; la palidez transparente que se adivina en una blancura mate; el cabello renegrido y lustroso; el cuello torneado y alto; la distinción jerárquica del busto; los rasgos artísticamente distintivos de Adela…«5  Y por su belleza, es que se cuenta que el renombrado poeta e ingeniero agrimensor José Batres Montúfar, primo de Batres Juarros, sufrió enormemente por este enlace, y que le dedicó a Adela unos sencillos versos que han sido memorizados por innumerables guatemaltecos:

«¡Yo pienso en ti, tú vives en mi mente,
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
al través de una bóveda sombría
al roto mármol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se enajena,
y allá en su centro vibra moribundo
cuando entra el vano estrépito del mundo
la melodía de tu nombre suena.

Sin lucha, sin afán y sin lamento,
sin agitarme el ciego frenesí
sin proferir un solo, un leve acento,
las largas horas de la noche cuento…
¡y pienso en ti!5

En 1848, cuando la situación del país era caótica, los criollos conservadores pensaron que era el momento de salir de Carrera, a quien hasta ese momento habían considerado como un caudillo barato que les había ayudado a recuperar el poder.  Fue Luis Batres Juarros el que le entregó la renuncia para que la firmara y la entregara a la Asamblea Legislativa. Al respecto, dice el periodista guatemalteco Clemente Marroquín Rojas: «los liberales comprendieorn que Carrera no era un general cualquiera que se dejara manejar y ellos, que creyeron dominarlo en los momentos de su distancianiemto de los nobles, se convencieron de que tenía mucha personalidad.  Sin embargo, insistieron en la lucha y esta fue culminando, hasta que llegó a estallar en los días de agosto de 1848.5  Para terminar con las rebeliones, lo alzamientos en la montaña, las ambiciones de los hermanos Cruz, los problemas críticos del erario nacional y la lucha de los partidos criollos, Carrera renunció y se fue exiliado a México.1,5

Pero la situación real del país se evidenció con la ausencia del caudillo.  Los liberales tomaron el poder pero no pudieron aprovechar su oportunidad, y cuando la situación estaba en completa anarquía, llevaron al general conservador Mariano Paredes a la presidencia, quien permitió el retorno de Carrera en 1849.6  Al enterarse del regreso del general mestizo, los liberales guatemaltecos huyeron hacia El Salvador, mientras que los conservadores, con Batres Juarros a la cabeza, tuvieron que quedarse en el país porque eran aborrecidos en el resto de Centroamérica, y además, se vieron obligados a pactar con Carrera, ya que éste tenía fuertes lazos con los líderes indígenas guatemaltecos y los conservadores temían que se produjera otra masacre contra los europeos, como ya estaba ocurriendo en Yucatán.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  2. Batres Jáuregui, Antonio (1949). La América Central ante la Historia. Memorias de un Siglo 1821-1921. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 238-239. 
  3. Zavala Urtecho, Joaquín (1970). «Huellas de una familia vasca-centroamericana en cinco siglos de historia»Revista conservadora del pensamiento centroamericano (Managua, Nicaragua) XXIII (111). p. 183.
  4. Ibid., p. 145.
  5. Ibid., p. 146.
  6. Ibid., p. 147.
  7. Don E. Dumond (2005). El Machete y la Cruz: La Sublevación de Campesinos en Yucatán. México: UNAM, pp. 488. ISBN 978-9-70322-309-1.

17 de agosto de 1981: Benedicto Lucas asume como Jefe del Estado Mayor

El general Benedicto Lucas García asume como Jefe del Estado Mayor del Ejército, durante el gobierno de su hermano, el general Romeo Lucas García.

17agosto1981
Fotografía del Washington Post en la que se muestra al general Benedicto Lucas García cuando ya era Jefe del Estado Mayor General, frente a un pelotón del ejército en Santa Cruz del Quiché.  Imagen tomada de Prensa Comunitaria.

El general Benedicto Lucas García fue Jefe del Estado Mayor del Ejército del 17 de agosto de 1981 al 23 de marzo de 1982, fecha en la que su hermano, el presidente general Romeo Lucas García, fue despuesto por un golpe de estado dirigido por oficiales jóvenes del Ejército, quienes eventualmente le dieron el poder al general Efraín Ríos Mont, ya que éste había sido el director de la Escuela Politécnica cuando ellos estudiaron allí.1

La familia Lucas García era propietaria de grandes extensiones de tierra en el departamento de Alta Verapaz, la cual era una región dedicada exclusivamente al cultivo del café, en especial por las familias alemanas que se establecieron allí durante el gobierno del general J. Rufino Barrios.2  Romeo Lucas García fue diputado durante el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes, y consiguió que éste estableciera un parcelamiento en Sebol, que se convirtió en el centro de operaciones de los Lucas García en Alta Verapaz; de hecho, los primeros habitantes del parcelamiento fueron Fernando y Benedicto Lucas García.3  —Eventualmente, este parcelamiento se convirtió en el municipio de Fray Bartolomé de Las Casas en 1980 ya cuando Romeo Lucas era presidente—.4

Tras vivir con la familia de Leopoldo Sierra Ruano, propietario de las fincas «Sacampat» e «Ylomán» en San Juan Chamelco y de la finca «Sacabrinhá» en Cobán, Benedicto Lucas viajó a la Ciudad de Guatemala a los 16 años de edad, para inscribirse en la Escuela Politécnica, en donde estudiaba su hermano Romeo.  Pero debido a su baja estatura no pudo ingresar, y tuvo que esperar hasta cumplir los 18 años para hacerlo, ingresando así a la academia militar guatemalteca el 9 de abril de 1950.3

En 1954, durante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, el cadete Lucas García fue nombrado por la dirección de la Escuela Politécnica para entrenar a varios integrantes del Paritdo Guatemalteco del Trabajo (PGT) en tácticas militares, dado que ya se temía la inminente invasión de la Operación PBSUCCESS de la CIA, patrocinada por la United Fruit Company.5  Tras el triunfo de la operación de la Inteligencia estadounidense, los cadetes fueron agraviados por miembros del ejército invasor del Movimiento de Liberación Nacional y por ello, atacaron a dicho ejército acantonado en el recién construido Hospital Roosevelt el 2 de agosto de 1954, y lo derrotaron, obligándolo a abordar un tren con destino a Zacapa.6

Sin embargo, como la situación era controlada por la Inteligencia estadounidense, Benedicto Lucas y el resto de los cadetes fueron apresados durantes tres meses y luego expulsados de la Escuela Politécnica.6  Debido a esto, regresó a trabajar a las tierras de su familia en Alta Verapaz, y estando allí fue informado de que había sido designado para irse becado a Francia a la Escuela de Saint-Cyr, para estudios militares especializados.3  Lucas García fue uno de los pocos afortunados de su promoción de la escuela Politécnica que logró continuar en la carrera militar.6

Benedicto Lucas García partió para Francia el 3 de mayo de 1955, y allí se casó con Renné Simonne Pinnel Levilain, con quien tuvo dos hijas.  Se especializó en la construcción de puentes, cararetas y manejo de explosivos, y cuando terminó sus estudios, el gobierno francés le otorgó dos nuevas becas para estudiar paracaidismo.  Luego de cinco años se graduó como Monitor Paracaidista y retornó a Guatemala, en donde fue designado para entrenar a los pelotones modelo en tácticas y ejercicios de guerrilla y de combate a guerrillas, que fueron la especialidad que aprendió en Francia y cuando estuvo con la Legión Extranjera en Argel.3

Junto con su hermano Fernando Romeo, Lucas García fue ascendiendo posiciones en el ejército guatemalteco.  Finalmente, ya siendo ambos generales, Fernando fue electo presidente mediante el sistema que existía en Guatemala en la década de 1970, por medio del cual el Ministro de la Defensa Nacional era candidato presidencial del partido oficial y el nuevo presidente, fuera como fuera.  Así, tras haber sido director Ministro de la Defensa y Director de la Franja Transversal del Norte, Romeo Lucas llegó a la presidencia el 1 de julio de 1978.7  El 15 de agosto de 1981, le informó a su hermano Benedicto que los altos mandos del ejército habían decidido nombrarlo Jefe del Estado Mayor General del Ejército, siendo juramentado el 17 de agosto de ese año.3

En su nuevo puesto en el ejército, Benedicto Lucas aprendió a pilotar helicóptero y recorrió todas las zonas militares para mantenarlas vigiladas y enterarse de cómo estaba la situación en cada una de ellas.  Creó los «Grupos de Colaboradores» que eran personas que se encargaban de la seguridad de cada uno de los poblados del interior de la República, pero que no tenían armas.  De acuerdo a Lucas García, el gobierno de facto de Ríos Mont utilizó esta idea para crear las Patrullas de Auto-defensa Civil, las cuales tenían la misma función pero contaban con armas.3

Cuando se produjo el golpe de estado del 23 de marzo de 1982, Benedicto Lucas estaba dispuesto a combatir las tropas que se habían alzado en la capital, pero su hermano le dijo que se vió obligado a rendirse porque la madre de ambos había sido secuestrada y llevada al Palacio Nacional, en donde la tenían amenazada a punta de fusil y le dijeron que la matarían si no renunciaba a la presidencia.  El gobierno de Ríos Mont le pidió que siguiera al frente del Estado Mayor General del Ejército, pero Benedicto Lucas lo rechazó.1

Puede considerarse que las tácticas empleados por Benedicto Lucas fueron las que resultaron en la derrota militar de la guerrilla guatemalteca, la cual no se pudo reponer luego de que sus reductos en la ciudad de Guatemala fueron desmantelados en cruentas batallas a finales de 1981.

Luego de muchos años, y siguiendo la política que se ha aplicado en toda América Latina de perseguir a los miembros y colaboradores de los gobiernos militares que el gobierno de los Estados Unidos patrocinaba durante las década de 1970 y 1980, Benedicto Lucas fue detenido y hecho prisionero en la cárcel de la unidad militar «Mariscal José Víctor Zavala» en 2016, acusado de delitos de Lesa Humanidad, específicamente por el asesinato de más de quinientas personas durante la guerra civil contra las fuerzas guerrilleras en la zona militar No. 21 «Coronel Antonio José de Irisarri» en Cobán, Alta Verapaz.  En agosto de ese mismo año fue acusado junto con otros militares de violación agravada contra Emma Guadalupe Molina Theissen en la zona militar «General Manuel Lisandro Barillas» en Quetzaltenago, y el secuestro y asesinato de su hermano Marco Antonio Molina Thiessen, de 14 años, quien habría sido secuestrado como represalia por el escape de su hermana de la zona militar.3  Irónicamente, uno de los militares retirados que fue apresado junto con Benedicto Lucas por este caso es el coronel Francisco Luis Gordillo, quien fuera miembro del triunvirato militar que tomó el poder tras el derrocamiento de Romeo Lucas García el 23 de marzo de 1982.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. El País (24 de marzo de 1982). «Golpe de Estado militar en Guatemala»El País (Madrid).
  2. Wagner, Regina (2001). The History of Coffee in Guatemala. Guatemala: ANACAFE, Villegas Editores. p.125.
  3. Rivera González, Nelton (3 de octubre de 2016).  Benedicto Lucas, el estratega contra la guerrilla, parte I.  Guatemala: Prensa Comunitaria.
  4. Solano, Luis (2012). Contextualización histórica de la Franja Transversal del Norte (FTN). Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala, CEDFOG. Archivado desde el original el 31 de noviembre de 2014.
  5. Raymont, Henry (2007) “Vecinos en conflicto: la historia de las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica desde Franklin Delano Roosevelt hasta nuestros días.” Padilla, Luciano, Trad. México: Siglo Veintiuno.
  6. Wer, Carlos Enrique (1999). En Guatemala los héroes tienen 15 años.  Guatemala: Editorial del Ejército.
  7. McClintock, Michael (1985). «The American Connection: State terror and popular resistance in Guatemala». Third World Books (en inglés) Texas: Zed Books, Universidad de Texas 2ISBN 9780862322595.

17 de junio de 1940: muere Manuel María Orellana Contreras

Fallece en Barcelona, España, el ex-presidente de Guatemala, general Manuel María Orellana Contreras, quien gobernó al país del 17 al 31 de diciembre de 1930.

17junio1940
El general Manuel María Orellana, al centro, rodeado de sus familiares en la ciudad de Barcelona, España, en donde fungía como agregado militar de la Legación de Guatemala.  Falleció en esa ciudad en 1940.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Cuando murió en Barcelona, España, el 17 de junio de 1940, el general Manuel María Orellana Contreras fungía como agregado militar de la Legación de Guatemala ante el gobierno del general Francisco Franco en España, en representación del gobierno del también general Jorge Ubico Castañeda.  Sus restos fueron llevados de regreso a Guatemala, en donde fue sepultado.1

Orellana Contreras era originario de El Jícaro, en el actual departamento de El Progreso, en donde nació el 17 de diciembre de 1870, y era primo del también general José María Orellana Pinto, quien fue Jefe del Estado Mayor del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del del ciudadano Carlos Herrera antes de convertirse en presidente de facto tras perpetrar un golpe de estado el 5 de diciembre de 19212-4 con el patrocinio de la United Fruit Company.5

Tras el misterioso fallecimiento de Orellana Pinto el 26 de septiembre 1926, el general Lázaro Chacón asumió el poder como presidente interino, y convocó a elecciones resultando electo presidente constitucional por encima del general Jorge Ubico, quien había sido Ministro de la Guerra del general Orellana Pinto y uno de sus colaboradores en el golpe de estado contra Herrera.6-8

Si bien en un principio el gobierno de Chacón fue muy progresista, en 1929 quebró la Bolsa de Valores de Nueva York desencadenando una grave situación económica a nivel mundial conocida ahora como la Gran Depresión, y Guatemala fue uno de los primeros países afectados.  La economía se derpimió como resultado del colapso del precio internacional del café y se llegó al extremo de que los negocios estaban siendo incendiados por sus propietarios para cobrar los seguros.9

En agosto de 1930 ya había renunciado en pleno el gabinete y Chacón había hecho algunos cambios, reservándose para sí el ministerio de la Guerra.  Sin embargo, el 30 de octubre nuevamente renunciaron algunos ministros por lo que tuvo que modificar su gabinete una vez más; pero en esta oportunidad ocurrió un cambio que sería muy importante en los próximos dos meses, aunque en ese momento no se advirtió en su justa dimensión.  El cambio en mención fue el nombramiento del Primer Designado a la presidencia, el general Mauro De León como ministro de la Guerra, lo cual significaba que De León tenía que renunciar a su nombramiento como primer Designado, dejando el puesto vacante.  Y eso, a su vez, quería decir que, en caso de que algo le ocurriera al presidente Chacón, el llamado a sucederlo en la presidencia era el segundo designado, en este caso el licenciado Baudilio Palma.9,10

Cuando el general Chacón sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, fue sustituido entonces por el licenciado Baudilio Palma, quien fue reconocido el 16 de diciembre 1930 por el presidente estadounidense Herbert C. Hoover a través de un telegrama.11 Pero el 17 de diciembre, unos cuantos soldados y miembros del Partido Progresista, liderados por el general Manuel María Orellana Contreras, irrumpieron en el despacho del nuevo presidente y le exigieron su renuncia por escrito. Tras la lucha que se desencadenó, Palma presentó su renuncia y tuvo que asilarse en la embajada de Alemania.12

A los dos días se publicó la noticia en los periódicos, que indicaban que los Partidos Liberales de Guatemala no estaban de acuerdo con el nombramiento de Palma, argumentando que era el general De León el primer designado a la Presidencia y que esto no fue respetado por quienes nombraron a Palma encargado de la Presidencia.  De forma por demás sospechosa, el general De León murió durante los breves combates que ocurrieron durante el golpe de Estado.13,14

Sin embargo, el gobierno de Orellana Contreras, no fue reconocido por el gobierno de los Estados Unidos argumentando que no podía hacerlo con base en el Tratado General de Paz y Amistad firmado por los países centroamericanos en Washington, D.C. en 1923.  Así pues, Orellana tuvo que presentar su renuncia el 31 de diciembre de 1930 Orellana Contreras presentó su renuncia, la cual fue aceptada por la Asamblea Legislativa inmediatamente.  El cuerpo legislativo designó entonces al primer, segundo y tercer designado a la presidencia de la República, recayendo entonces la presidencia interina en el licenciado José María Reina Andrade, ex Ministro de Estado de Estrada Cabrera, ex-presidente de la Corte de Justicia y ex-presidencia de la Asamblea Legislativa, quien presionado por el embajador de los Estados Unidos, se apresuró a convocar a elecciones en las que resultó electo el general Jorge Ubico.15


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mayoralgo y Lodo, José Miguel de (1940) Movimiento Nobiliario 1931-1940. p. 119
  2. Montúfar, Rafael (1923) «Caída de una tiranía«. Guatemala: Sánchez y de Guise.
  3. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  4. Díaz Romeu, Guillermo. “Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico.” Historia general de Guatemala. 1993-1999. Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo. 5. 1996.
  5. Dosal, Paul J. Doing business with the dictators: a political history of United Fruit in Guatemala, 1899-1944. (en inglés) Wilmington: Scholarly Resources. 1993.
  6. Diario de Centro América (26 de septiembre de 1926): “Consejo de Ministros llama al primer designado. El general L. Chacón asume el P. Ejecutivo”. Guatemala: Diario de Centro América. p. 1.
  7. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América. p. 1.
  8. — (26 de septiembre de 1926): “Interesantes detalles del útimo viaje del general Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América. p. 1.
  9. Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). «Incendio de los Almacenes «Van der Henst«. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía. p. 1
  10. Vela, David (30 de octubre de 1930). El general De León R. habla de su llegada al Ministerio. Guatemala: El Imparcial. p. 1.
  11. Nuestro Diario (13 de diciembre de 1930). «Presidente Lázaro Chacón obligado a renunciar a la presidencia por enfermedad». Nuestro Diario (Guatemala). p. 1.
  12. — (17 de diciembre de 1930). «Alzados deponen al presidente Palma». Nuestro Diario (Guatemala). p. 1.
  13. — (18 de diciembre de 1930). «El general Manuel María Orellana presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala). p. 1
  14. Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  15. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-190.