1 de enero de 1877: se inaugura la Universidad de Occidente

El gobierno del general presidente J. Rufino Barrios inaugura la Universidad de Occidente en la Ciudad de Quetzaltenango.

1enero1877
La Ciudad de Quetzaltenango en 1884. En el recuadro: el general presidente J. Rufino Barrios quien fundó la Universidad de Occidente. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La inauguración de la Universidad de Occidente, que funcionó en la ciudad de Quetzaltenango, ocurrió el 1 de enero de 1877, aunque la misma fue creada por el siguiente decreto del general presidente J. Rufino Barrios del 20 de noviembre de 1876:

J. Rufino Barrios, General de División y Presidente de la República de Guatemala,

Considerando:
Que no puede existir verdadera libertad donde falta la ilustración, y que la primera liase del engrandecimiento nacional es la difusión de los conocimientos útiles, que procura el Gobierno por cuantos medios están a su alcance, conseguir en su más amplio desarrollo;
Que para realizar tan importante objeto, es conveniente que la enseñanza superior no quede vinculada de una manera esclusiva a la universidad de esta capital, y que conforme lo demanden las circunstancias se vayan creando otros grandes centros de ilustración;
Que por el ensanche que los pueblos de los Altos adquieren en su población, en su riqueza y elementos de vitalidad, y porque su progreso intelectual y científico deben corresponder a sus adelantos económicos y materiales necesitan poseer desde luego uno de esos centros de enseñanza superior;
Que de esta suerte, los hijos de esos departamentos, con menos difcultades y sin los sacrificios que deben hacer para venir a la capital y permanecer en ella, podrán efectuar sus estudios profesionales, realizándose así también el propósito de la actual Administración, de que la enseñanza en todos sus ramos, sea lo más asequible y cómoda para los que han de recibirla;
Que el Gobierno está en la obligación y tiene el deseo de hacer que
los departamentos todos de la República lleguen cuanto antes a disfrutar del grado de prosperidad á que están llamados por sus especiales circunstancias; y tomando en cuenta las que concurren en los de los Altos, he tenido a bien decretar y

Decreto::
Art. 1°. : Se crea en la ciudad de Quetzaltenango, un establecimiento con el nombre de Universidad de Occidente, destinado a suministrar la enseñanza superior o profesional;
Art. 2. : Por ahora y mientras se construye un local perfectamente adecuado, servirá para la Universidad el que actualmente ocupa el Instituto, trasladándose a ella todas las clases que se daban en este establecimiento;
Art. 3°.: Se darán además en la Universidad de Occidente las otras clases establecidas en esta capital para la enseñanza superior, y son válidos todos los cursos tanto de ciencias y letras como de estudios facultativos que se hagan en ella.
Art 4°.: Son igualmente válidos los títulos académicos y profesionales que la misma Universidad confiera en ejercicio de sus atribuciones.
Art .5°.:  Regirá en la Universidad de Occidente la misma ley de instrucción superior, que para la de esta capital se decretó el 1 de  julio del año anterior, con las modificaciones que a ella se han hecho con posterioridad y las más que en adelante se introduzcan por vía de reforma.
Art. 6. – Finalmente, el Ministro de Instrucción pública queda encargado de la ejecución del presente decreto, así como de remover las dificultades que se presenten y de formar y expedir los reglamentos que requieran su desarrollo y detalles. 

Dado en el Palacio Nacional de Guatemala, a veinte de noviembre de mil ochocientos setenta y seis.

      • J. Rufino Barrios
      • El Ministro de Relaciones Exteriores e Instrucción Pública, Joaquín Macal1

En la práctica, solamente se pudo establecer la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado de Occidente, pues no había posibilidades de crear una Facultad de Medicina en Quetzaltenango.  De esta Escuela de Derecho egresó el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien gobernaría a Guatemala entre 1898 y 1920.2

El hecho de que se haya creado esta escuela en Los Altos está directamente correlacionado con el hecho de que los criolos liberales altenses habían lleado al poder con el triunfo de la Revolución Liberal de 1871, y por ello su región se desarrolló más rápidamente que el resto del país en ese momento.  Es más, el resentimiento que los criollos liberales de Los Altos todavía sentían por el gobierno del fallecido capitán general Rafael Carrera queda plasmado en el poema del licenciado Juan P. Quintana, nacido en Patzún y radicado en Totonicapán, quien escribió lo siguiente con motivo de la inauguración de la nueva Universidad, refiriéndose a las invasiones de Carrera en 1840:3,4

Venid: los desengaños
De nuestra propia vida nos persuaden
También con evidencia
A buscar en la Ciencia
Nuestra propia honradez y nuestra gloria.
En nuestra misma historia
Una triste experiencia
Hallamos del gran mal de la ignorancia:
Más de una vez el territorio invaden
Las enemigas armas
Y á nuestra vista, en nuestras mismas plazas
Al patricio asesinan;
Al pudor atropellan
Sin rubor, compasión, ni repugnancia;
Nuestros hogares minan;
Nuestros haberes roban;
Y esclavos, tributarios miserables
Nuestros pueblos quedaron só la planta
De bárbaro opresor.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 460-461.
  2. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Carranza, J.E. et. al. (1897) Un pueblo de Los Altos. Apuntamientos para su Historia (Totonicapán). Quetzaltenango: Popular. p. 210.
  4. Hernández de León, Federico (17 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 17 de febrero de 1840, entrada triunfal de Carrera”. Guatemala: Nuestro Diario.

13 de diciembre de 1879: la Ley Orgánica y Reglamentaria de Instrucción Pública

El gobierno del general presidente J. Rufino Barrios emite la ley orgánica y reglamentaria de Instrucción Pública

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Estudiantes de la Escuela Facultativa de Medicina en una clase de Anatomía en 1896. En el recuadro, estudiantes del Instituto Nacional Central para Varones y del Instituto Nacional Normal para Señoritas (Belén) con sus respectivos uniformes. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

A los dos días de haber decretado la Constitución de la República, el gobierno de J. Rufino Barrios emitió la Ley Orgánica y Reglamentaria de Instrucción Pública, firmada por el general presidente y el Ministro de Instrucción Pública, Delfino Sánchez, cuyos principales artículos se reproducen a continuación:1

Artículo 1.- Se garantiza la libertad de enseñanza en la República.

Artículo 2.- La enseñanza que se dé a expensas del Estado es pública, laica, dirigida e inspeccionada por el Gobierno, y estará sujeta a las prescripciones de la presente ley. 

Artículo 3.- La enseñanza privada es fomentada por el Gobierno, no ejerciendo sobre ella más que que la vigilancia que demandan la conservación del orden, la moral y las leyes.Nota_a 

Artículo 4.- La Instrucción Pública se divide en primaria, secundaria, normal y profesional.1, Nota_b

Artículo 5.- La Instrucción primaria costeada por el Estado es gratuita y se divive en primaria propiamente dicha o elemental, y complementaria.

Artículo 6.- La Instrucción primaria elemental es obligatoria para los individuos de ambos sexos, desde la edad de seis hasta la de catorce años. 

Artículo 7.- La Instrucción primaria complementaria no es obligatoria; pero las autoridades influirán en lo posible, por los medios persuasivos que estuvieren a su alcance, para que los habitantes de la República no carezcan de ella.Nota_c 

Artículo 10.- El objeto de las escuelas es formar hombres con la suficiente instrucción y moralidad para ser digos de una sociedad republicana y libre.

Artículo 11.- Para conseguir este objeto, cuidarán los maestros de inculcar en sus alumnos ideas de libertad, igualdad, fraternidad, orden, progreso unión Centroamericana, amor a la patria, amor al trabajo y, en general, todas aquellas ideas que elevan el sentimiento moral y son la base de una sociedad bien organizada.2, Nota_d 

Artículo 13.- En las escuelas elementales se enseñarán los ramos siguientes:

      • Lectura
      • Nociones prácticas de la lengua patria
      • Aritmética
      • Lecciones sobre objetos
      • Escritura y dibujo lineal
      • Geografía e HistoriaNota_e 
      • Moral y Urbanidad 
      • Ejercicios calisténicos3

Artículo 17.- La enseñanza de la Lectura se extenderá cuanto sea necesario para que los alumnos puedan leer correctamente prosa y overso, en impresos y manuscritos.  En esta asignatura, queda comprendida la enseñanza y nociones prácticas sobre la lengua patria, la que se dará, corrigiendo escrupulosamente las faltas de lenguaje en que los niños incurran cuando hablen o escriban.  Se ampliará la enseñanza de la Lectura con ejercicios de composición y recitación, y con explicaciones de la materia que se lea.Nota_f 

Artículo 18.- La enseñanza de la Aritmética comprenderá la expresión y cálculo de los números, es decir: numeración, operaciones de enteros, quebrados comunes y decimales, denominados y sistema decimal de pesos y medidas; debiando alternarse ejercicios mentales con los escritos.

Artículo 20.- La Escritura y el Dibujo lineal se enseñarán simultáneamente en una sola asignatura, hasta que los niños adquieran buena forma de letra y puedan dibujar las máquinas e instrumentos más sencillos y otros objetos naturales o de uso frecuente.  Los maestros procurarán que los niños manejen con igual destreza ambas manos.4

Artículo 25.- En las escuelas complementariasNota_g  se ampliará el estudio de los ramos que corresponden a las elementales, y además enseñará:

      • Escritura y Dibujo
      • Gramática castellana
      • Aritmética completa
      • Teneduría de libros
      • Nociones de Historia Natural
      • Constitución de la República

Artículo 29.- La enseñanza de la Lectura se ampliará con ejercicios escogidos de composición y recitación y se completará con lecturas explicadas sobre Fisiología, Higiene, Mecánica, Física, Química y otros ramos de Ciencias Naturales.

Artículo 32.- En Aritmética se ensancharán los conocimientos adquiridos en las escuelas elementales y se completará la enseíanza de la materia con el estudio sobre potencias, raíces, y análisis de los números, es decir: razones y proporciones.

Artículo 33.- La Teneduría de libros, por su especial importancia práctica, se enseñará con toda la extensión posible.

Artículo 36.- Se enseñará y explicará la Constitución de la República para que los niños comiencen a adquirir ideas claras acerca de la organización del poder público y de los derechos y deberes que les corresponden como ciudadanos guatemaltecos.5, Nota_h 

Artículo 44.- El jefe de cada escuela es un director o maestro, de nombramiento del Gobierno, a propuesta de la Dirección general de estudios.5, Nota_i 

Artículo 52.- No habrá otros días festivos durante al año, que los domingos y los de fiestas cívicas.Nota_j 

Artículo 55.- Los únicos castigos que se permiten en las escuelas son: amonestación privada o en presencia de los alumnos, privación de recreo, prolongación de horas de trabajo, notas de mala conducta, aislamiento y otros que, como los anteriores, no sean infamantes ni puedan alterar la salud o el desarrollo de los niños.  En caso de que un niño sea incorregible será expulsado de la escuela por la Junta local, previo informe del director. La misma Junta dictará las providencias convenientes para que el alumno expulsado adquiera la instrucción necesaria donde sea posible.

Artículo 57.- Quedan severamente prohibidas en las escuelas las distinciones entre los alumnos, por razón de calse, nacionalidad, capital, color, posici social, etc. Al aplicarse las penas los maestros procederán con absoluta imparcialidad y justicia.6

Artículo 63.- El primer período escolar comenzará el 1 de enero de cada año, día en que tendrá lugar la apertura de las escuelas, y concluirá el viente de mayo.  En los diez días siguientes al veinte, se verificarán exámenes privados sobre las materias enseñadas, para que los alumnos sean aprobados puedan pasar al grado inmediatamente superior. Los que no lo sean repetirán el curso.

Artículo 64.- El segundo período comenzará el 1.° de junio y concluirá el veinte de octubre.  En los diez días siguientes al veinte se verificarán exámenes públicos y las distribuciones de premios.7

Artículo 70.- No habrá otras calificaciones que las de aprobado y suspenso. Estas calificaciones serán secretas, y los examinadores las darán, depositando en una oruna una bola blanca o una negrada, según que el alumno sea o no aprobado.  Si algun alumno demostrare en el examen un aprovechamiento muy notable, se consignará esta circunstancia en el acta que se levante.

Artículo 74.- Los meses de noviembre y diciembre serán de vacaciones para alumnos y maestros.8

Artículo 83.- Se establecerán también escuelas dominicales, escuelas mixtas o de niños de ambos sexos y escuelas de párvulos, segun el sistema de salas de asilo o kindergarten.  La Dirección general de Instrucción pública dictará las providencias necesarias a fin de organizar estos establecimientos de la manera más conveniente.

Artículo 97.- En las escuelas de niñas se enseñarán los mismo ramos que en las escuelas de niños, agregando las labores de mano, economía doméstica y jardinería. 

Artículo 98.- Las escuelas de niñas se regirán por esta ley, con las variaciones que la Dirección general de Instrucción pública crea conveniente introducir en los programas de enseñanza, atendiendo a las consideraciones especiales que exige la esmerada educación de la mujer.9

Artículo 105.- La instrucción secundaria tiene por objeto hacer que los jóvenes perfecciones y aumenten los conocimientos adquiridos en las escuelas primarias, preparándolos para seguir una carrera profesionales.Nota_k

Artículo 106.- La enseñanza secundaria se dará en los Institutos Nacionales, y comprende los ramos siguientes:

      • Gramática castellana
      • Francés e inglés
      • Aritmética, Algebra, Geometría y Trigonometría rectilínea
      • Teneduría de libros
      • Filosofía elemental
      • Geografía e Historia
      • Retórica
      • Mecánica
      • Física y Química
      • Nociones de Historia Nacional, Fisiología e Higiene11

Artículo 120.- Además de las materias comprendidas en los artículos precedentes de este capítulo, se enseñarán en los Institutos los idiomas Alemán, Italiano y Latino, Caligrafía, Taquigrafía, Dibujo y Pintura, Música Instrumental, Canto, ejercicios calistécnicos y militares, y si fuese posible los de natación y equitación; pero no será obligatorios los exámenes sobre tales enseñanzas por no exigierse éstas para obtener el título de graduado en Ciencias y Letras. La enseñanza del Dibujo es obligatoria para todos los alumnos.11, Nota_l 

Artículo 131.- Habrá en los Institutos alumnos internos, externos y medio internos.  Los primeros serán los que se eduquen por cuenta de la Nación, y todos los que quieran vivir en el establecimiento con el objeto de instruirse, pagando una pensión.  Los medios internos recibirán la enseñanza y alimentación; pero no dormirán en el establecimiento y pagarán también una pensión.  Los externos pobres recibirán la enseñanza gratuitamente.12

Artículo 133.- Son condiciones necesarias para ingresar a un Instituto:

      • Tener buena conducta y moralidad.
      • Presentar un certificado médico en que conste que el solicitante no padece ninguna enfermedad crónica ni está predispuesto a padecerla
      • Presentar el certificado de aptitud en las materias que señala la enseñanza complementaria; y ser aprobado en una examen sobre las mismas materias, que deberá practicarse en el Instituto por un tribunal que nombrará el Director.

Artículo 159.- Las materias de enseñanza en los colegios para niñas serán las mismas que previene el artículo 14, menos la Trigonometría, Mecánica, Taquigrafía y ejercicios militares; pero se sustituirán estos ramos con el estudio de la economía doméstica, trabajos y labores propios del sexo.

Artículo 180.- La enseñanza profesional se da en las correspondientes Facultades.

Artículo 181.- Las Facultades son los cuerpos encargados de promover el adelanto de las ciencia y de las letras en el país.

Artículo 182.- Se establecen por ahora las Facultades siguientes:

      • De Derecho y Notariado
      • De Medicina y Farmacia
      • De Ingeniería
      • De Filosofía y Literatura

Artículo 183.- Cada Facultad se compondrá de los individuos respectivo que hayan obtenido o en lo sucesivo obtuvieren título legal para ejercer su profesión en la República, y de los incorporados con arreglo a la ley.13

Esta ley, con algunas modificaciones, estuvo vigente hasta la caída del gobierno del general Federico Ponce Vaides, y durante todos ese tiempo, fueron los Institutos Nacionales y Normales los que graduaron a los mejores profesionales de nivel medio en el país.  Asimismo, fueron las Escuelas Facultativas las que se encargaron de la educación superior en el país, y no fue sino hasta en 1945 en que fueron reunidas nuevamente en la Universidad de San Carlos de Guatemala.


NOTAS:

    • a: esto permitió que el Colegio de San José de los Infantes – que pertenecía a la Catedral Metropolitana – permaneciera abierto.
    • b: “Normal” corresponde a los estudios de magisterio. Por otra parte, la “educación profesional” es la universitaria, la cual en la época en que se emitió este decreto dependía del Ministerio de Instrucción Pública.
    • c: a pesar de las buenas intenciones de este artículo, en la práctica solamente grupos de menos de diez estudiantes – la gran mayoría de las élites sociales – llegaban a los institutos de educación secundaria cada año.
    • d: es decir, un pensum de estudios que inculcaba ideas liberales a los estudiantes.
    • e: para ensenar historia se utilizaron textos en los que el gobierno conservador de los 30 años era presentando como una época oscura en la historia guatemalteca, mientras que la revolución liberal era presentada como una gesta libertadora.
    • f: este artículo sobre la Lectura estaba muy bien intencionado pero se ha cumplido muy poco en la práctica.  Aún hoy en día, de las personas que saben leer, un alto porcentaje no comprende lo que lee.
    • g: al nivel complementario ya solamente llegaban muy pocos estudiantes.
    • h: debido a que eran muy pocos alumnos los que llegaban a la escuela complementaria, eran muy pocos los ciudadanos que comprendían lo que estaba escrito en la Constitución de la República y todos aquellos decretos que emanaban del Ejecutivo y Legislativo.
    • i: la Constitución de 1879 estaba recién decretada, y en lla se le confería poder prácticamente absoluto al jefe del ejecutivo; por esta razón tenía a su carga hasta el nombramiento de los directores de escuela.
    • j: en contraste con los regímenes conservadores en los cuales había numerosas fiestas católicas de guardar.  Los liberales adujeron que reducían los días de feriado para incrementar la productividad.
    • k: en esa época, los estudiantes que llegaban a los Institutos de Secundaria eran menos de diez por año y eran solamente de las clases más pudientes de la sociedad guatemalteca.
    • l: el muy reducido número de estudiantes permitía que se enseñaran todas estas materias con gran calidad.  En el siglo XXI, ni en los colegios privados de más renombre se enseñan tantas materias opcionales dada la gran cantidad de estudiantes que tienen que atender.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Barrios, J. Rufino; Sánchez, Delfino (13 de diciembre de 1879). Ley Orgánica y Reglamentaria de Instrucción Pública. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 3.
  2. Ibid., p. 4.
  3. Ibid., p. 5.
  4. Ibid., p. 7.
  5. Ibid., p. 11.
  6. Ibid., p. 13.
  7. Ibid., p. 14.
  8. Ibid., p. 15.
  9. Ibid., p. 18.
  10. Ibid., p. 20.
  11. Ibid., p. 22.
  12. Ibid., p. 25.
  13. Ibid., p. 31.

9 de diciembre de 1897: corren inicio del ciclo escolar hasta mayo

El general presidente José María Reina Barrios modifica el inicio del ciclo escolar de 1898 moviéndolo hasta mayo como medida de austeridad ante crisis económica

9diciembre1897
La Escuela de Medicina y Farmacia, cuando estaba en el convento confiscado a los monjes Paulinos por J. Rufino Barrios. Allí funcionó hasta los terremotos de 1917-18. En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En diciembre de 1897 el gobierno del general presidente José María Reina Barrios estaba en una situación estable, pero muy delicada.  Acababa de terminar con dos violentas revoluciones en su contra que estallaron en septiembre1 luego de que se erigiera en dictador y prolongara su período presidencial hasta 19022, y se enfrentaba con la aguda crisis económica producto del desplome del precio internacional del café, único producto de exportación del país en ese momento.

De hecho, a principios de diciembre había tenido que solicitar un aumento de la deuda pública, había decretado un aumento de la carga impositiva y había establecido medidas de austeridad, porque el costo de repeler las revoluciones de Occidente y de Oriente había aumentado considerablemente los gastos de la Administración Pública, provocando una baja considerable en la recaudación tributaria.3

Continuando con las medidas de austeridad, el 9 de diciembre Reina Barrios emitió el decreto 546, por medio del cual corría el inicio del ciclo escolar de 1898 de enero hasta el 1 de mayo, y despedía a todos los maestros y catedráticos universitarios a partir del 31 de diciembre, a fin de ahorrarse los sueldos de cuatro meses. 

El decreto dice así:4

Decreto N.° 546

José María Reina Barrios

General de División y Presidente de la República de Guatemala

Considerando: que entre los preceptos de la higiene pedagógica está el de escogitar como período de vacaciones aquella época del año que conforme el clima de cada país sea la más adecuada para dar tregua a los trabajos intelectuales y favorecer al mismo tiempo el organismo físico de los educandos, y que los meses de marzo y abril son entre nosotros los más calurosos del año;

Considerando: Que por otra parte ha sido costumbre dar feriado a los empleados en los últimos días de diciembre y primero de enero;

Por tanto, en uso de las facultades que me confiere el Decreto número 4, emitido por la Asamblea Nacional Constituyente el 30 de agosto último, 

Decreto:

      • Artículo 1°. El año escolar en los establecimientos de Instrucción Pública principiará el 1 de mayo y terminará el 14 de marzo del año siguiente, siendo en consecuencia las vacaciones del 15 de marzo al último de abril.
      • Artículo 2°. Serán también días feriados en los mismos establecimientos los comprendidos desde el 22 de diciembre al 6 de enero inclusive.
      • Artículo 3°. Las inscripciones deberán efectuarse en los primeros diez días del año escolar.
      • Artículo 4°. Quedan derogadas todas las disposiciones que se opongan a la presente ley.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo: en Guatemala, a nueve de diciembre de mil ochocientos noventa y siete.

      • José María Reina Barrios
      • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Mariano Cruz4

Aunado a este decreto, Reina Barrios también emitió la nueva organización de la Instrucción Pública, a fin de ahorrarse los sueltos de enero a abril. Dicha organización quedó así:5

Deseando organizar la instrucción pública de la manera más conveniente en el próximo año escolar, el Presidente de la República acuerda:

    1. Todos los nombramientos del personal de las Juntas Directivas de las Facultades, de profesores y empleados de los establecimientos de enseñanza, sea primera, secundaria, normal o profesional, y de sus dependencias, quedarán sin efecto alguno, el día último del corriente mes.
    2. De conformidad con el decreto número 288 y el que se ha dictado con fecha de hoy, se procederá por quien corresopnda, del 15 al 30 de abril de 1898, a la organización del personal de los establecimientos de enseñanza de la República, nombrándose los empleados para llenar las vacantes provenientes de la disposición anterior.5

Esta última adenda del decreto 546 fue la que en la práctica cerró todas las escuelas e institutos públicos, y las Escuelas Facultativas de Medicina, Farmacia y de Derecho y Notariado

El decreto fue derogado el 11 de febrero de 1898, por el presidente interino, licenciado Manuel Estrada Cabrera,6 tan sólo tres días después del asesinato del general Reina Barrios no tanto porque ya se hubiera resuelto la situación económica, sino porque así empezaba su propaganda para las elecciones presidenciales del 1 de agosto de 1898 que él mismo había convocado un día antes.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 609.
  4. Ibid., p. 623.
  5. Ibid., p. 624.
  6. Ibid., p. 705.
  7. Ibid., p. 704.

21 de noviembre de 1917: placa de mármol en honor a Estrada Cabrera

La Asamblea Legislativa ordena colocar una placa de mármol en la casa donde nació el licenciado Manuel Estrada Cabrera en Quetzaltenango.

21noviembre1917
La Diosa Minerva mostrándole al presidente Manuel Estrada Cabrera todo lo que ha conseguido en Guatemala. En el recuadro: medallón en bronce conmemorando los 15 años de las Fiestas de Minerva, el cual se conserva en el Museo Nacional de Historia. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 21 de noviembre de 1917, la Asamblea Legislativa, presidida por el licenciado Arturo Ubico Urruela, mandó colocar en la casa natal del presidente en Quetzaltenango una placa de mármol que contenía la fecha de nacimiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los decretos mediante los cuales se restablecía la enseñanza pública e instituía las fiestas de la niñez.1

Era una muestra más del servilismo excesivo que existía entre los criollos liberales hacia los presidentes de turno y que continuó prácticamente hasta la caída del gobernante el 14 de abril de 1920.  De hecho, los decretos que fueron reproducidos habían sido instrumentos propagandísticos de Estrada Cabrera durante sus primeros años de gobierno.  

Veamos por qué.

En primer lugar, la restitución de la instrucción pública fue promulgada el 11 de febrero de 1898, tan sólo tres días después del asesinato del general presidente José María Reina Barrios, por medio del decreto 573, que derogaba el decreto 546 del 9 de diciembre de 1897, en el que ahora fallecido ex-presidente había cerrado todas las escuelas del país hasta mayo, y las abría a partir del 18 de febrero.2  Ahora bien, Reina Barrios no había cerrado las escuelas, como lo hacen ver los aduladores de Estrada Cabrera en el decreto de 1917, sino que había modificado el año escolar para que en vez de enero, éste principiara hasta el 1 de mayo de 1898 y terminara el 14 de marzo de 1899 aduciendo que marzo y abril eran mejores meses para las vacaciones de los educandos;3 por otra parte, por medio del mismo decreto, había despedido a todos los maestros, profesores y catedráticos universitarios a partir del 31 de diciembre de 1897, y así se iba a ahorrar tener que pagarles los meses de enero a mayo, dada la grave situación económica que estaba atravesando Guatemala por el desplome de la caída internacional del precio del café.4  Por supuesto, la situación económica del país todavía era muy grave y no permitía la apertura de los establecimientos públicos, pero Estrada Cabrera necesitaba empezar a hacer propaganda para su campaña presidencial ya que era solamente presidente interino, y el día anterior, es decir el 10 de febrero de 1898, había emitido el decreto 571 convocando a elecciones para el 1 de agosto de 1898.5

El segundo decreto que se reprodujo fue el de la creación de las Fiestas de Minerva el 29 de octubre de 1899.6 Aquella celebración, que se hacía a finales del ciclo escolar cada año, había sido idea de su Ministro de Fomento, el licenciado Rafael Spínola, quien redactó el decreto que Estrada Cabrera copió de su puño y letra para iniciar las fiestas anuales.  Spínola falleció súbitamente en 1901 sin llegar a ver el gran festival propagandístico en que las Minervalias se convirtieron y que sirvieron al régimen cabrerista para presentar su mejor cara a los representantes internacionales en el país.7

A pesar de lo superficial de los decretos mencionados, los seguidores del presidente aprovecharon su cumpleaños para adularlo una vez más, esta vez reproduciendo los decretos en la placa de mármol en la que lo llamaban “Benefactor de la Juventud” y develándola en su casa natal en Quetzaltenango con gran ceremonia.


BIBLIOGRAFIA:

  1. El Guatemalteco (15 de diciembre de 1917) “Decretos del Poder Legislativo“. Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 704-705.
  3. Ibid., p. 623.
  4. Ibid., p. 624.
  5. Ibid., p. 703.
  6. Gobierno de Guatemala (1899). Álbum de Minerva 1899 I. Guatemala: Tipografía Nacional.
  7. El Guatemalteco (4 de octubre de 1901). «Don Rafael Spínola». Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central.

3 de septiembre de 1930: crisis en la Universidad

Se desata una crisis universitaria cuando los estudiantes exigen autonomía para las facultades y mejoramiento de docentes

3septiembre1930
Escuela de Ciencias Químicas y Farmacia, construida durante la administración del general Lázaro Chacón. En el recuadro: el presidente Chacón durante su gobierno. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En septiembre de 1930 el gobierno del general Lázaro Chacón enfrentaba ya no solamente la crisis económica, sino que la anarquía que se estaba extendiendo en todo el país.  Tras el mal llamado levantamiento de Totonicapán que lo obligó a suspender las garantías constitucionales por unos días,1,2 se sumó el descontento de los estudiantes universitarios de la Facultad de Medicina y Cirugía y la de los estudiantes de la Facultad de Derecho y Notariado del Centro, los cuales empezaron a tomar medidas de hecho contra las autoridades de sus escuelas y de la Rectoría.3

Era 1930 y la situación universitaria era muy diferente a la que existe en el siglo XXI.  En ese entonces, las facultades funcionaban en edificios situados en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, y solamente tenían estudiantes varones provenientes en su gran mayoría de las familias acomodadas del país y de algunos países vecinos.  Pero, lo más importante, es que la universidad no era autónoma y dependía directamente del Presidente de la República por medio del Ministerio de Instrucción Pública.

A principios de septiembre ya había habido muestras de descontento en la Facultad de Derecho, pero la situación se extendió a la Escuela Facultativa de Medicina y Cirugía el 3 de septiembre, cuando un grupo de estudiantes le exigió la renuncia al cargo de Secretario de la Facultad, doctor Ramiro Gálvez por incompetencia y por servir “de instrumento a un grupo de médicos enemigos de la juventud“, y éste, en represalia, solicitó al Decano que cerraran la Escuela para prevenir desórdenes.  Los estudiantes protestaron aquella medida, porque les dificultaba sus exámenes de grado y de inmediato entraron en contacto con el grupo de estudiantes de derecho que ya estaba en plena revolución en contra de sus autoridades.3

Las discusiones que siguieron entre los estudiantes giraron en torno a las divisiones que ya existían entre los que estaban a favor de tomar medidas de hecho y los que no; la diferencia era que en la Escuela de medicina nunca había llegado a haber un entendimiento entre los profesores y los alumnos, mientras que en la de Derecho los profesionales habían ayudado considerablemente a los cursantes y el problema de los estudiantes estaba enfocado en obtener la autonomía para la administración de la facultad y elección de autoridades, y en el mejoramiento del profesorado.3

Un estudiante resumió la posición de sus compañeros de la siguiente forma: “Es muy sencillo. Yo no estoy de acuerdo con las medidas violentas seguidas por mis compañeros, pues eso no es una buena labor de iniciación de trabajos universitarios.  La actitud violenta en contra del consejo no es justa, pues no se ha manifestado en forma hostil a nosotros en ninguna circunstancia.  El programa de los universitarios tiene cuatro puntos fundamentales y con ellos estamos acordes.  Tenemos el problema de la autonomía y del profesorado, que deben tener una solución.  El de la autonomía es el más grave, y ésta no puede conquistarse si no se cuenta con fondos; todo lo demás es música celestial.  También creemos, que el profesorado no cuenta con las facilidades que se tienen en otros países para su preparación técnica.  con treinta quetzales no vamos a conseguir catedrático capaz de perfeccionarse en la asignatura que desempeña“.3

La situación poco a poco se fue saliendo de control, pues de pedir la renuncia del Secretario de Medicina, pasaron a pedir la renunia de los decanos y a solicitar que se convocara a una asamblea de la universidad, a la que debían concurrir todos los profesionales de la República.3  Pero aquel movimiento estudiantil terminó junto con el gobierno del general Lázaro Chacón, que sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, y quedó imposibilitado de seguir en su cargo como presidente.4,5  Luego de varios golpes de estado, y la injerencia del gobierno de los Estados Unidos y de la empresa estadounidense United Fruit Company, fue electo como presidente el general Jorge Ubico, quien tomó posesión el 14 de febrero de 1931, y de inmediato adoptó fuertes medidas de austeridad para enfrentar la crisis económica que asolaba al país, y entre ellas fue la de eliminar todo intento de dar autonomía a las escuelas facultativas.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) “Levantamiento de indígenas de Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  2. — (29 de julio de 1930) “El levantamiento de ayer en Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  3. — (5 de septiembre de 1930). “Las inquietudes universitarias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  4. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  5. Nuestro Diario (14 de diciembre de 1930). «Informe de las autoridades de Medicina». Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  6. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.

20 de marzo de 1901: reglamentan la instrucción militar en la Universidad

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera reglamenta la instrucción militar en las Escuelas Facultativas de la Universidad

20marzo1901
La antigua Escuela Facultativa de Medicina y Farmacia que estaba en el convento que fue expropiado a los Paulinos en 1873.  Aquí funcionó la escuela de Medicina hasta que fue destruida por los terremotos de 1917-18.  En el recuadro: el presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1901.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Si bien en el siglo XXI la Universidad de San Carlos es una entidad autónoma identificada con las causas populares que no permite el ingreso de la policía ni del ejército en ninguna de sus instalaciones, esta situación empezó hasta en 1945.  Antes de eso, las escuelas facultativas de la Universidad eran instituciones para la élite económica en donde solamente estudiaban varones y las promociones no pasaban de quince profesionales por año; además, eran dependientes directas del presidente de turno, por intermedio del Ministerio de Instrucción Pública.

El 6 de marzo de 1901, el gobierno liberal del licenciado Manuel Estrada Cabrera dispuso que se implementara la instrucción militar para todos los estudiantes universitarios de primer año, aprovechando que la gran mayoría de ellos ya había recibido dicha instrucción en el militarizado Instituto Nacional Central para Varones.  Esto fue reglamentado por el Ministerio de la Guerra mediante el siguiente decreto:

“Palacio del Poder Ejecutivo:

Guatemala, 20 de marzo de 1901

La Secretaría de la Guerra, de acuerdo con la de Instrucción Pública, en virtud de lo dispuesto en acuerdo gubernativo de seis del presente mes, relativo a la instrucción militar que debía darse por una duración de seis meses en las Escuelas Facultativas de la República, emite el siguiente

Reglamento:

1. Los alumnos de primer año de las Escuelas Facultativas, recibirán las clases de Ordenanza y Táctica Militares los jueves de cada semana, durante dos horas.  La primera se destinará al estudio teórico y la segunda a los ejercicios prácticos.

2. De la Ordenanza se enseñara:

      • Ley Militar
      • Obligaciones del Soldado, Cabo, Sargento, Subteniente, Teniente y Capitán
      • Organización de la infantería
      • Divisas, univormes y armamentos del Ejército

3. La instrucción de Táctica, comprenderá:

      • Instrucción teórica y práctica del recluta; y
      • Instrucción teórica y práctica de Sección y Compañía

4. Los cursantes de Medicina, estudiarán, además de las materias prescritas en los puntos precedentes, la organización de los cuerpos de Sanidad Militar y las leyes penales referentes al soldado, cabo y sargento.

5. El Catedrático formará el programa detallado de dichas materias y lo someterá a la aprobación de la Secretaría de la Guerra.

6. Las materias que se mencionan en los puntos anteriores se cursarán en los seis meses que fija el acuerdo gubernativo antes citado.

7. Los exámenes se practicarán en el tiempo que establece el artículo 168 de la Ley de Instrucción Pública, por un Jurado compuesto de tres Jefes del Ejército, nombrados por la Secretaría de la Guerra, observándose lo prevenido en la Ley citada sobre calificaciones y demás requisitos. En los exámenes por suficiencia, se estará a las prescripciones del Decreto número 312; debiendo formar parte del Jurado, además, el Catedrático de la asignatura y otro jefe nombrado por la misma Secretaría de la Guerra.

8. Los cursantes que el año próximo pasada hayan asistido a las clases de instrucción militar, tendrán derecho a examinarse en esta materia cuando lo soliciten, sirviendo de base, para su admisión, por tiempo o por suficiencia, el número de faltas en que hubieran incurrido.

9. El presente reglamento queda en vigor desde esta fecha.

Dado en la Secretaría de la Guerra; en Guatemala. a veinte de marzo de mil novecientos uno.

      • Luis Molina”

BIBLIOGRAFIA:


19 de octubre de 1899: nace Miguel Angel Asturias

Nace en la Ciudad de Guatemala el escritor Miguel Angel Asturias

19octubre1899
Miguel Angel Asturias en su época de estudiante.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Los guatemaltecos conocen a Miguel Angel Asturias como el escritor guatemalteco que ganó el Premio Nóbel de Literatura en 1967 por su novela “El señor Presidente“, en la que que critica al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.1  Y de hecho, desde que ganó ese prestigioso galardón, Asturias es el único referente del arte guatemalteco, ya que hasta al Teatro Nacional le cambiaron de nombre y lo bautizaron como “Centro Cultural Miguel Angel Asturias”.

Pero hay muchas cosas de Asturias que no nos han contado y muchos otros artistas y escritores de alto nivel que han quedado a la sombra del famoso “Moyas“.  He aquí algunos de los datos que no son muy conocidos del escritor guatemalteco:

    1. Estudió en el entonces prestigioso y exclusivo Instituto Nacional Central para Varones, en donde durante el bautizo que se acostumbraba le pusieron el apodo de “Chirimoyas” o “Moyas2
    2. Participó en los movimientos estudiantiles que contribuyeron al derrocamiento del presidente Manuel Estrada Cabrera, cuando era estudiante de la Universidad “Estrada Cabrera”2
    3. Fue miembro del Honorable Comité de Huelga de Dolores y uno de los autores del canto de guerra “La Chalana“, de los estudiantes universitarios.3,4
    4. Era parte del grupo de intelectuales guatemaltecos conocido como “la generación del 20“.  Desafortunadamente, de todos ellos solamente la memoria de Asturias se conserva.2,3
    5. En su tesis de graduación, que versaba sobre los problemas que afrontan los indígenas guatemaltecos, escribió que una forma de mejorar el intelectual de los mismos era la de practicar un mestizaje con “razas más avanzadas“.
    6. Era alcohólico consetudinario, aduciendo que en Guatemala “sólo bolo se podía vivir“.  Su alcoholismo era tan grave que amanecía tirado en las calles.5
    7. Durante el gobierno del general Jorge Ubico dirigió un programa radial llamada “Tribuna del Aire” desde el que adulaba al presidente.6
    8. Tras el derrocamiento de Ubico colaboró con los gobiernos revolucionarios y escribió la llamada Trilogía Bananera, la cual es una obra en tres partes en las que critica tanto al gobierno guatemalteco, como a la sociedad y a la intervención de la compañía transnacional estadounidense “United Fruit Company“.  En el libro llama al general Ubico “La bestia del Guacamolón” en referencia al color del Palacio Nacional que hizo construir el presidente. Los tres volúmenes de la trilogía son:
      • “Viento Fuerte”
      • “El Papa Verde”
      • “Los Ojos de los Enterrados”6
    9. Debido a su identificación con los indígenas guatemaltecos, la cual se manifiesta en mayor grado en su novela de realismo mágico ‘Hombres de Maíz“, sus contemporáneos lo despreciaban por “indio“.  De hecho, la obra es sumamente difícil de leer para el lector común, ya que esté escrita desde la perspectiva de la cultura indígena guatemalteca.6
    10. Por su colaboración con el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán fue despojado de la ciudadanía guatemalteca tras el éxito de la Operación PBSUCCESS que puso al coronel Carlos Castillo Armas al frente del gobierno guatemalteco.  Asturias tuvo que vivir en el exilio en Argentina y Chile durante esa época viajar con un pasaporte de “no-argentino” que le otorgaron.7
    11. De su estadía en Chile comentó que lo más le gustó fue “el vino y las tendaladas de bolos5
    12. Siempre en el exilio se trasladó a Génova, Italia, en donde publicó la novela “Mulata de Tal” en 1963.8
    13. Por la Trilogía Bananera la Unión Soviética le entregó el “Premio Lenín de la Paz” en 1965, ya que en la obra criticaba duramente el intervencionismo de los Estados Unidos en los asuntos internos de Guatemala.6
    14. El Premio Nóbel le fue otorgado por las diez obras que había escrito hasta entonces y no solamente por el “El señor Presidente“.   De hecho, el premio le fue conferido “por sus logros literarios vivos, fuertemente arraigados en los rasgos nacionales y las tradiciones de los pueblos indígenas de América Latina9
    15. Tras ganar el Premio Nóbel, el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro se vió obligado a reivindicar su figura en el país y le devolvió la ciudadanía guatemalteca, además de nombrarlo embajador de Guatemala en Francia, por lo que Asturias se mudó a Paris en donde vivió hasta su muerte.10
    16. Su hijo Rodrigo Asturias adoptó el pseudónimo de “Gaspar Ilom” cuando se unió a los grupos guerrilleros guatemaltecos. Este era el nombre del personaje principal de la novela “Hombres de Maíz
    17. Debido a sus problemas económicos no había podido escribir más novelas hasta que recibió el Premio Nóbel.  Gracias a él pudo escribir la obra “Viernes de Dolores” en la que relata su participación en el Comité de Huelga de Dolores de 1922.11
    18. La obra “El señor Presidente” fue convertida en una versión teatral y presentada en Guatemala en 1974, el año en que falleció.  Los agentes de la policía judicial del gobierno del general Carlos Arana Osorio llegaron al teatro en el que se estaba presentando la obra con la intención de apresar a Asturias, sin saber que ya había fallecido.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Himelblau, Jack (1973). «El Señor Presidente: Antecedents, Sources and Reality»Hispanic Review (en inglés) 40 (1): 43-78
  2. Quintana, Epaminondas (1971). La Historia de la Generación del 20. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Asturias, Miguel Ángel (1978). Viernes de Dolores. Buenos Aires: Lozada.
  4. Barnoya, José (1979). Historia de la Huelga. Guatemala: Calabaza.
  5. Carrera, Mario Alberto (1999). ¿Cómo era Miguel Ángel Asturias?. Guatemala: Editorial Cultura.
  6. Cardoza y Aragón, Luis (1991). Miguel Angel Asturias: Premio Lenin de la Paz 1965, Premio Nobel de Literatura 1967. Casi Novela. México: Ediciones Era. p. 92.
  7. Elías, José (2016) Guatemala honra al fin a su Nobel. Espana: El País.
  8. Martin, Gerald (1973). «Mulata de tal: The Novel as Animated Cartoon». Hispanic Review (en inglés) (University of Pennsylvania Press) 41 (2): 397-415. JSTOR 471993doi:10.2307/471993.
  9. Nobel Prize Organization (2021). The Nobel Prize in Literature 1967. Nobel Prize Outreach.
  10. Vela, David (23 de febrero de 1968). Presidente descubrió busto de Miguel Ángel Asturias. Guatemala: El Imparcial. p. 1-4.
  11. Pilón de Pacheco, Marta (1968). Miguel Ángel Asturias: Semblanza para el estudio de su vida y obra. Guatemala: Cultural Centroamericana. OCLC 2779332.

1 de abril de 1903: primera víctima mortal de la Huelga de Dolores

Primera víctima mortal entre los estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado

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Estudiantes de Derecho y Notariado en aquel 1 de abril de 1903. Imagen de José García, tomada momentos antes de la incursión de la guardia del presidente.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación el artículo publicado por el renombrado escritor Federico Hernández de León en su obra “El Libro de las Efemérides” en 1924.  Las cosas curiosas que se desprenden de este excelente artículo son:

  1. El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera ya era una férrea dictadura en 1903.
  2. Solamente las Escuelas Facultativas de Derecho y de Medicina y Farmacia participaban en la Huelga de Dolores.  La de Ingeniería no lo hacía.
  3. El licenciado Hernández de León escribió su artículo en la década de 1920 y se refiere a la Huelga de Dolores en pretérito, ya que la Huelga desapareció en 1908 y no resurgió sino hasta 1921, luego de la caída de Estrada Cabrera.  (Por cierto, la Huelga desapareció nuevamente durante el gobierno del general Jorge Ubico, entre 1931 y 1944).
  4. Las Escuelas Facultativas eran dependencia del Ministerio de Instrucción Pública y el presidente de la República era quien designaba a las autoridades y docentes.
  5. Solamente había doscientos estudiantes universitarios en total, quienes recurrían al ingenio y no a la vulgaridad para realizar sus denuncias.  Lo que no menciona Hernández de León, es que esos doscientos estudiantes eran de las familias criollas del país y de la región centroamericana.
  6. La Cervecería de los Castillo ya enviaba el contingente de esta bebida alcohólica para los estudiantes.

He aquí el artículo:

Las huelgas anuales de los estudiantes, eran notas seguras en los meses de marzo y abril.  Los estudiantes de Derecho elegían cualquier día de la cuaresma y los de Medicina, indefectiblemente, el Viernes de Dolores.  Los estudiantes de Ingeniería, sometidos a la seriedad de los números y al prosaísmo de los teodolitos, permanecían alejados de las zalagardas escolares.

Fiscalizadas las imprentas por los sabuesos del régimen, no era dable publicar manifestación alguna que rompiera el ritmo de la paz varsoviana.  Los estudiantes adobaban un Decreto de declaratoria de Huelga y un Programa de los festejos.  En esos documentos había un derroche de ingeniero fresco, jocundo, cascabelero, sin vulgaridades salidas de tono.  El “Vos Diréis” ya no se imprimía ni en la vecina república salvadoreña, así era el espanto que provocaba la dictadura.

Aquel año de 1903, los hijos de Palas eligieron el primer día de abril, del mes cantado por Diéguez, para la declaratoria solemne y bulliciosa de la huelga.  Era decano de la Facultad don Salvador Escobar, el maestro más maestro de cuantos ha dado nuestra próvida tierra, y Ministro de Educación Pública don José Antonio Mandujano, que ya por aquel entonces parecía un escapado del Valle de los Reyes.1

Estrada Cabrera entraba en el sexto año de su loco reinado:  cinco años largos y corridos de fastidiar a los guatemaltecos.  Aun no había podido someter a los muchachos, que daban muestras de independencia y sabías ser estudiantes por sus estudiantadas.  De ellos partían las voces de protesta, las frases de insurrección, las manifestaciones de rebeldía y la expresión franca de la inconformidad con el régimen de fuerza imperante. Nacían y morían los periódicos nacionales y, desde las tribunas del gremio, se lanzaban los apóstrofes.  El despotismo no podia con el mundo de los estudiantes.

Por la mañana de aquel primero de abril llegaron los estudiantes a la perspectiva de la huelga.  Los primeros fueron, precisamente, los que llegaban por ultimo a sus clases.  Empezó el revolverse de grupos, el disponer y organizer las comisiones y el comentar la última disposición oficial: los huelguistas no podían salir a la calle, como era uso y costumbre, y su fiesta se celebraría dentro del propio edificio.  La empresa del tranvía se resistió a dar las plataformas que otrora cediera con espontánea largueza, y no era cosa de ponerse a buscar en aquellas horas, carretones en donde meterse toda la muchachada.  Los hermanos Castillo mandaron su contingente de barriles de cerveza, contingente establecido de muchos años atrás.2

Y hubo de conformarse el gremio con la celebración interior.  Se soltaron los primeros petardos, anunciadores de la fiesta y en la esquina del edificio (9a. avenida y 10a. calle) se improvisó la tribuna y el delegado official dió lectura al Decreto y al Programa.  Gálvez Molina fue el destinado: con voz que se oyera a doscientas varas, soltó la ristra de donaries que componían uno y otro documento.

Las bocacalles estaban apretadas de gentes; un público heterogéneo, desde el varón severo a la damisela escurridiza, reían de buena gana con los flechazos de los estudiantes.  Los hombres del día salían despedazados: Estrada Cabrera, Juan Barrios, Wenceslao Chacón, los ministros y autoridades, amén de unos cuantos catedráticos, satirizados con la más picante travesura.

Resonaron los triquitraques y las sonoridades de la marimba. ¡Adentro todos! Alguien tubo la ocurrencia de llamar un fotógrafo y fue Pepe García el que acudió con su cámara y sus placas.  Se hizo el grupo.  Para evitar que gente extraña se metiera en donde no cabía, se cerraron las puertas y los muchachos se enracimaron en mitad del patio mayor.  Pepe García apenas se las entendía con aquel enjambre de endemoniados.

De pronto, Marciano Castillo, subido en la parte más alta de la Fuente central, gritó

– ¡Muchachos, allí está la policía: fuera con ella!3

Varios agentes de la policía trataban, desde la calle, de abrir la puerta de la reja y forcejaban por romper las cadenas que la aseguraban.  Al grito de Marciano, todos los estudiantes volvieron la cara y gritaron a una:

– ¡Fuera! ¡Fuera los orejas! ¡Fueras los sinvergüenzas! ¡Fuera la canalla!

Los agentes cerraban los puños, amenazadores; los estudiantes les cubrían de frases duras y se reían de sus inútiles esfuerzos por franquear la entrada.  En medio de las burlas, se vió que la puerta lateral, una puerta de escape situada al norte se abría violentamente y una corriente impetuosa de policiales, como un desbordante de agua sucia, inundó los corredores. Iban a la cabeza los de la montada, un cuerpo de agentes feroces, célebres por su crueldad, por la sumisión al amo, por la violencia de los procedimientos, por la impunidad de sus actos.  En los momentos graves, los de la montada eran los que resolvían las cuestiones…

Virgilio Mejicanos, un buen compañero, muerto ya, se plantó en medio de uno de los corredores y apostrofó a los policiales.  Un golpe brutal derribó al estudiante.  Miguel Prado, que estaba en el fondo del corredor, no pudo contener su indignación y gritó furiosamente:

– ¡Ah, canallas, no se pega así!

El número de agentes aumentaba, como en un reborbotar maldito.  A las palabras de Prado, enfilaron a él su agresividad y, los palos en alto y las pistolas en guardia, avanzaron con gestos matadores.  Miguel, en aquellos momentos, recordó que llevaba en el bolsillo un revólver, envuelto en un enorme pañuelo de seda; la portación de aquella arma era incidental. Al verse amenazado, valientemente requirió el arma y al sentir los primeros golpes de batón, descargó el primer tiro.  La bala vació un ojo a uno de los esbirros.4

En esos momentos, Bernardo Lemus, estudiante salvadoreño, muchacho muy bien parecido, estudioso, apartado de todo lo que significara desorden y que, en aquellos días estaba para someterse al último examen, pasó del corredor que está al oriente, para dirigire por el corridor del norte, busca de la salida.  Al llegar al ángulo, uno de los agentes parapetado tras de la pilastra, disparó secamente su revólver.  Lemus se llevó violentamente las manos al pecho y, sin una sola exclamación, cayó de espaldas.  Un ligero sacudimiento contrajo su cuerpo y no se movió más.  La bala le había partido el corazón.

Los policiales seguían un tiroteo espantoso, sin acertar con el blanco.  Los muchachos se replagaron a la Secretaría y, en esos instantes, se oyó por la calle, pasaba una cabalgata.  Era Estrada Cabrera, metido en su coche y rodeado de edecanes.  Supo lo de la huelga y quiso, en un arranque único, llegar personalmente hasta los estudiantes.  Para resguardarse mandó a la policía por delante, con tan mal suceso, que los esbirros entraron a golpes de palo y disparos de revólver.  Cuando Estrada Cabrera oyó el tiroteo, prudentemente siguió de largo.5

Aquel suceso, como todos los sucesos que merecían reprobación, pasó en silencio para los guatemaltecos.  La sangre del estudiante quedó vertida como si se hubiera  tratado de in cordero.  No hubo una protesta, una sola manifestación de reproche; así la tiranía se enseñoreó sobre nuestro pueblo muy merecidamente. Porque, en las sociedades en donde los avances de los déspotas son hechos que se cubren con la indiferencia, bien merecen esos pueblos que se les azote, que se les escarnezca y que se les cubra de oprobio.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 3.
  2. Ibid., p. 4.
  3. Ibid., p. 5.
  4. Ibid., p. 6.
  5. Ibid., p. 7.
  6. Ibid., p. 8.