23 de marzo de 1982: golpe de estado perpetrado por oficiales jóvenes del Ejército de Guatemala derroca al gobierno del general Fernando Romeo Lucas García

Corredores inteiores del Palacio Nacional, en donde se perpetró el golpe de estado del 23 de marzo de 1982.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 23 de marzo de 1982, el gobierno del general Efraín Ríos Montt fue depuesto según las primeras comunicaciones, por un grupo de “oficiales jóvenes” del Ejército de Guatemala, cuyo objetivo sería “acabar con la corrupción”. Los sublevados tomaron el control de la Ciudad de Guatemala y lograron que el general Lucas García se rindiera a los militares que horas antes habían rodeado el Palacio Nacional.

Seis guarniciones militares, cinco de ellas de la capital guatemalteca, apoyadas por la fuerza aérea, estuvieron involucradas en la sublevación, una de cuyas cabezas visibles es el general de aviación Hernán Ovidio Morales. Las guarniciones sublevadas pidieron a la policía que entregase sus armas y que se uniera a ellos. No se produjeron enfrentamientos armados en la capital, aunque en el interior del país sí hubo algunos choques de menor importancia.​ El Aeropuerto Internacional La Aurora permaneció cerrado durante varias horas, y numerosos vuelos internacionales fueron cancelados o retenidos; efectivos de la fuerza aérea controlaban la terminal, y aviones y helicópteros de combate sobrevolaban la capital en una exhibición de fuerza de los militares sublevados.

​Los sublevados ocuparon también el edificio del Congreso (que disolvió inmediatamente su session), la empresa nacional de comunicaciones (GUATEL), y todos los edificios oficiales importantes de la capital guatemalteca. Dos helicópteros fueron estacionados en la plaza principal de la capital, junto al Palacio Nacional, para sacar de él al presidente y a sus acompañantes. El secretario personal del general Romeo Lucas, Jorge García Granado (también secretario general del Partido Revolucionario, entonces el partido official), fue llevado esposado al palacio de Gobierno.

De acuerdo a un comunicado de la Agencia de Inteligencia de Defensa de los Estados Unidos, enviado a Washington D.C. en 1983​ se indica que el golpe fue realizado por un grupo de veintidós oficiales medios sin el conocimiento ni consentimiento del alto mando militar; por esta razón, el golpe no tenía más apoyo que el de ese pequeño grupo de militares que lo había diseñado. Lucas García, por su parte, estaba listo para resistirlo y hubiera podido aplastarlo fácilmente con las tropas de que disponía en el Palacio Nacional, pero su Jefe del Estado Mayor y amigo personal, coronel Montalbán Batres (quien también era el jefe de la Administración Pública y quien realmente dirigía la administración del Estado en ese tiempo) le informó que los complotadores tenían como rehenes a la anciana madre del presidente de 90 años de edad, y a su hermana de 60 años, y que estas se encontraban en el pasadizo subterráneo que une al Palacio Nacional con la Casa Presidencial.​ Lucas fue llevado al túnel y encontró a su hermana que estaba sentada y tenía la cabeza de su madre en su regazo mientras que un soldado les apuntaba a la cabeza.​ Lucas García decidió renunciar en el acto y se comunicó con el alto mando militar y con su hermano Manuel Benedicto Lucas García (quien ya estaba enviando tropas para ayudar a su hermano a la capital guatemalteca) para informarles que se iba a rendir y que no iba a haber ninguna resistencia.

Tras rendirse, Lucas García fue conducido bajo escolta militar al aeropuerto, para ser expulsado del país; apenas media hora antes se había terminado el plazo dado por los sublevados para que el presidente Lucas se entregara pacíficamente, y las tropas habían tomado posiciones para un posible asalto al palacio, situado en el centro de la ciudad.​ Mientras tanto, las calles de Ciudad de Guatemala estuvieron tomadas por carros blindados, vehículos con ametralladoras y un gran despliegue de soldados en uniforme de campaña. Las calles de Guatemala quedaron ayer desiertas, y tanto tiendas como establecimientos cerraron sus puertas. En la capital reinaba una gran tensión,​ luego de que los canales de televisión privada de Guatemala interrumpieron su programación regular cuando recibieron “el consejo” por parte de los militares rebeldes de unirse a la cadena nacional.86​ A través de la cadena de radio y televisión estatal se pidió constantemente a los guatemaltecos que permanecieran tranquilos, dentro de sus casas y que obedeciesen únicamente las órdenes que emanasen de la Junta representativa de Gobierno.

El ganador de las elecciones que se habían efectuado solamente unas semanas antes, el candidato oficialista y exministro de la Defensa general Aníbal Guevara, estaba de vacaciones en Miami el día del golpe de Estado. La oposición centroderechista, a la que se unió un partido de ultraderecha, había denunciado un fraude en los comicios. El presidente electo debía tomar posesión en los primeros días del próximo mes de julio, en que el general Romeo Lucas abandonaría el poder.

Tras la salida de Romeo Lucas García, los jefes de los sublevados pidieron la comparecencia en el palacio del general Efraín Ríos Montt (quien había sido el director de la Escuela Politécnica cuando los oficiales golpistas estudiaron) y del candidato a la vicepresidencia por el partido Movimiento de Liberación Nacional en las pasadas elecciones, Lionel Sisniega Otero. Una vez montada la junta de Gobierno, conformado por el general Ríos Montt, el coronel Horacio Maldonado Shaad y el coronel Francisco Gordillo, esta anunció que convocaría nuevas elecciones, pero no precisó la fecha. La Junta indicó que elaboraría un “plan de trabajo que será presentado al pueblo lo antes posible”.​

La Junta de Gobierno disolvió el Congreso y abolió la Constitución tras el triunfo del golpe. En un llamamiento difundido a través de la radio y la televisión, los golpistas pidieron «comprensión internacional», y afirmaron que los militares que gobernaban a Guatemala hasta el 23 de marzo de 1982 habían propiciado una imagen del país en el extranjero que no correspondía a las verdaderas características del pueblo. Aseguraron también que eran democráticos y que respetaban «los derechos humanos de todos los guatemaltecos».

BIBLIOGRAFIA:

 

17 de diciembre de 1930: tras solo cinco días en el poder, el licenciado Baudilio Palma es derrocado por un golpe de estado dirigdo por Manuel María Orellana

Licenciado Baudilio Palma.  Fotografía de Renato Palma, tomada de Wikimedia Commons.

El licenciado Baudilio Palma se desempeñaba como Secretario de Hacienda y Segundo Designado a la Presidencia del presidente general Lázaro Chacón González​ cuando éste sufrió un derrame cerebral que ya no le permitió seguir al frente del gobierno. Entonces Palma, en acuerdo con todo el gabinete, fue designado para desempeñar las funciones de presidente de forma interina,​ a pesar de ser el segundo designado en la Presidencia de la República ya que el primer designado, general Mauro de León (quien no estaba presente en la reunión), fue inducido a renunciar al cargo.

El 13 de diciembre 1930 su nombramiento fue aprobado por la Asamblea Nacional Legislativa. Las comunicaciones al pueblo de Guatemala fueron las siguientes:

INFORME DE AUTORIDADES DE MEDICINA

El general Chacón padecía de algún tiempo atrás constances ataques de tensión alta en las arterias; la solicitud de sus familiares y la intervención médica, había prolongado el golpe que, desgraciadamente, se manifestó antenoche, en condiciones penosas. Un derrame cerebal ha colocado al presidente electo, en imposibilidad de continuar el ejercicio de sus delicadas funciones.

Esta mañana hubo una reunión de ministros, en la casa particular del general Chacón y, en vista de la gravedad de la salud del presdiente, se resolvió llamar al licenciado don Baudilio Palma segundo Designado y con funciones de primero, por haber renunciado dicho cargo el general don Mauro de León, actual Ministro de la Guerra.

Presente el licenciado Palma, fue reconocido como Designado en ejercicio, ante los siete secretarios de Estado y citados los jefes de los cuerpos, fue dado a reconocer el nuevo funcionario, por el ministro de la Guerra, general Mauro de León. A estos actos, estuvo presente el Director General de la Policía, coronel Herlindo Solórzano.
Inmediatamente se hizo saber a toda la república, el reconocimiento que se hiciera del licenciado Palma.

BAUDILIO PALMA,

Segundo Designado en el Ejercicio De la Presidencia de la República, al Pueblo de Guatemala.

CONCIUDADANOS:

El Consejo de Ministros de la República, en cumplimiento de un mandato constitucional, acaba de llamarme para el desempeño del cargo de Presidente de Guatemala, en mi carácter de Segundo Designado, en defecto del Primero y mientras dure la imposibilidad del señor General don Lázaro Chacón para servir su alto puesto. Tal medida obedece a la repentina gravedad del Primer Magistrado de la Nación y trae consigo acontecimientos que debe conocer el país para la mejor inteligencia del trascendental ejercicio político y administrativo de Guatemala.

Al asumir tan alto y delicado cargo, que sólo acepto en su carácter transitorio, pero con la disposición de mantener en su justo campo los derechos de todos los ciudadanos y la dignidad de la Patria, es indispensable y urgente fijar desde ahora el carácter y límites de mi gestión gubernativa, en todo aspecto semejante a la que ha venido desarrollando nuestro benévolo y activo Presidente, el General Chacón, de quien la conciencia nacional es deudora por su espírit conciliador y su respeto a las leyes y los principios. Se y conozco que los acontecimientos que me llevan a tan difícil cargo pueden alterar el normal y paciente desarrollo de los diversos problemas que penden de solución para beneficio del pueblo guatemalteco, si la opinión nacional no es informada explícitamente sobre los fines de mi gobierno interino; y con el objeto de encauzar debidamente esa opinión, a fin de que no se caiga en apasionamientos y en personalismos nocivos, expreso mis convicciones de servidor de la Patria con la serenidad y precisión que las circunstancias requieren y mi conducta demanda.

Nuestro país exige, ante todo, una absoluta consagración y apego a la ley para salir airoso de sus compromisos interiores y lograr sus altos designios como entidad económica y social, y para ello es necesario que todas las fuerzas vivas del mismo, las inteligencias y los corazones, estén dispuestos a sacrificar los menudos puntos de vista de los criterios aislados en bien de la colectividad entera. El país ha experimentado en el decurso de estos últimos años, un cambio notable por lo que respecta al ejercicio de la libertad ciudadana, y todos debemos conducirnos de manera que el uso de la libertad sea consuetudinario e inalterable. Por consiguiente, urge que la Nación toda aporte su colaboración más espontánea y sus mejores devociones para que aquel derecho de desarrollo individual no sufra mengua en el país y para que la obra de reconstrucción comenzada por el Presidente Chacón siga su curso sin obstáculo de ninguna especie.

Quiero creer que en vista de las circunstancias actuales, si no por homenaje a la persona encargada de la Primera Magistratura, por respeto a la Nación misma, todos los elementos de trabajo y de experiencia concurrirán a fortalecer la vida administrativa del Estado; y aprovechando la oportunidad que me ofrece tan elevado servicio, protesto al país mi desinterés en la causa administrativa que asumo,, mi compromiso solemne de mantener el orden social a toda costa -para lo cual cuento con el concurso del Ejército que así me lo ha expresado por medio de sus Jefes- y mi permanencia en el Poder mientras prevalezcan las circunstancias que me han elevado a él y hago votos fervorosos porque la colaboración pública sea la que en realidad haga gobierno y patria.

Guatemala, 12 de diciembre de 1930.

Baudilio Palma

—Tomado de: Nuestro Diario, Periódico de Guatemala, 13 de diciembre de 1930

El 16 de diciembre 1930 el presidente estadounidense Herbert C. Hoover a través de un telegrama aceptó la presidencia de Palma; pero el 17 de diciembre de 1930, unos pocos soldados y miembros del Partido Progresista, liderados por el general Manuel María Orellana Contreras, irrumpieron en el despacho del nuevo presidente y le exigieron su renuncia por escrito. Tras la lucha que se desencadenó, Palma presentó su renuncia y fue detenido. A los dos días se publicó la noticia en los periódicos, que indicaban que los Partidos Liberales de Guatemala no estaban de acuerdo con el nombramiento de Palma, argumentando que era el general De León el primer designado a la Presidencia y que esto no fue respetado por quienes nombraron a Palma encargado de la Presidencia.  El general De León murió durante los breves combates que ocurrieron durante el golpe de Estado.

El gobierno de Orellana, sin embargo, no fue reconocido por Estados Unidos, y el 31 de diciembre de 1930, el parlamento aprobó la renuncia del mismo.  La Asamblea Nacional designó entonces al primer, segundo y tercer suplente de Manuel María Contreras Orellana; siendo el primero José María Reina Andrade.

BIBLIOGRAFIA:

31 de diciembre de 1930: presionado por el gobierno de los Estados Unidos, el presidente de facto Manuel María Orellana Contreras aceptar renunciar a la presidencia

Retrato del General de Brigada Manuel María Orellana Contreras.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Desde el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera la influencia del gobierno de los Estados Unidos en la política interna de Guatemala ha sido determinante.  Mediante contratos onerosos a favor de la United Fruit Company y de sus subsidiarias International Railways of Central America y Great White Fleet, dirigían al gobierno guatemalteco de turno, durante la mayor parte del siglo XX.

Cuando el Partido Unionista derrocó a Estrada Cabera en 1920, la UFCO patrocinó el golpe de estado de 1921 que colocó al general José María Orellana en la presidencia y al general Jorge Ubico como Ministro de la Guerra y jefe de la Policía.   Luego, en 1926, el general Orellana murió en circunstancias sospechosas durante una visita a la Antigua Guatemala y el general Ubico y el general Lázaro Chacón se presentaron a las elecciones.

Chacón ganó las elecciones y Ubico se retiró temporalmente de la política, pero el 12 de diciembre de 1930 Chacón tuvo que renunciar tras sufrir un derrame cerebral.  Luego de este suceso se sucedieron varios presidentes y golpes de estado hasta que el 17 de diciembre el general Manuel María Orellana Contreras se hizo con el poder.

Una vez en el poder, el general de Orellana Contreras, quien era primo del difunto general José María Orellana, reformó el gabinete presidencial y también se enfocó en reorganizar cuarteles militares.  Sin embargo, cuando el gobierno de los Estados Unidos se enteró del nuevo golpe de Estado ocurrido en Guatemala enviaron al Ministro Plenipotenciario Sheltom Whitehouse, para comunicar al nuevo presidente que el país norteamericano no trataría con él. Whitehouse presionó a la Asamblea para hacer renunciar a Orellana, pues el gobierno de Estados Unidos no podían aceptarlo como Presidente de Guatemala, ya que el 12 de diciembre dicho gobierno ya había aceptado a Lic. Palma como Presidente de Guatemala, aunque la única razón de este golpe hubiera sido por ser inconstitucional el nombramiento del Lic. Palma .

En esos días, las inversiones de los Estados Unidos en Guatemala eran considerables, principalmente las de la United Fruit Company y sus subsidiarias,​ y el gobierno norteamericano necesitaba un gobernante estable en el país. La Asamblea entonces designó a José María Reina Andrade como Presidente, quien finalmente asumió el poder el 2 de enero de 1931.  Reina Andrade ha sido el único ciudadano guatemalteco con la distición de haber sido presidente de los tres oganismos del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Reina Andrade convocó a elecciones, en las que resultó prácticamente unánimamente electo el general Jorge Ubico.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

8 de agosto de 1983: el gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont es derrocado por un golpe de estado dirigido por su Ministro de la Defensa, general Oscar Humberto Mejia Víctores

Palacio Nacional y Parque Central en 1979.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En junio de 1983, el Departamento de la Defensa de Estados Unidos recibió un mensaje de su oficina de inteligencia en Guatemala, en el que se le explicaba que se esperaba un golpe de estado en contra del gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont, que podría ocurrir entre el 30 de junio ―Día del Ejército― y el 2 de agosto ―día de la conmemoración del levantamiento de los cadetes contra los liberacionistas―. Según el comunicado estadounidense, el Ministro de la Defensa, Óscar Humberto Mejía Víctores sería reemplazado por un militar afín a los alzados, quien luego del derrocamiento de Ríos Montt convocaría a elecciones para formar una asamblea nacional constituyente en un plazo de sesenta día después de que ocurriera el golpe. La nueva asamblea constituyente sería el congreso interino, en lo que se convocaría a elecciones generales, que los estadounidenses consideraban sería en cuestión de tres años después del derrocamiento de Ríos Montt. Las razones por las que Ríos Montt sería derrocado fueron listadas en el comunicado estadounidense:

  • El general Ríos Montt era una figura pública muy popular que agradaba a la prensa guatemalteca, pero la gente se había desilusionado de él. Sus últimos mensajes presidenciales dominicales eran prácticamente sermones evangélicos en los que decía su recordada frase «¡Usted Papá, Usted Mamá!» utilizando numerosas variaciones sobre el tema familiar, expresadas con creciente frenesí hasta que terminaban los mensajes.​
  • Había más corrupción ahora que la que había habido en los gobiernos anteriores.
  • Una persona guatemalteca que actuaba como agente de la CIA reportó que oficiales del gobierno le pedían hasta el 20 % en comisiones por las compras que le hacían.
  • El mismo agente informó que había altos funcionarios del gobierno de Ríos Montt que habían borrado la frase «República de Guatemala», en las órdenes de compra del gobierno, y la remplazaron por la expresión «Nueva Guatemala», que se refería a los cristianos evangélicos en el poder con Ríos Montt y que molestaban sobremanera a la mayoría católica del país.
  • Se contaba también que Ríos Montt había ganado las elecciones de 1974, en que resultó triunfador fraudulentamente el general Kjell Eugenio Laugerud García; sin embargo, Ríos Montt aceptó la derrota a cambio de ser nombrado agregado militar en España y de recibir pagos secretos de seis mil dólares mensuales cuando se encontraba en ese país.
  • Se decía también que el general había estado malversando fondos del estado para apoyar a su iglesia evangélica.
  • Por último, se decía que solo los veintidós oficiales que habían fraguado el golpe de estado del 23 de marzo de 1982 y la esposa de Ríos Montt lo apoyaban en el gobierno.

Ríos Montt fue derrocado el 8 de agosto de 1983 por un golpe de Estado ejecutado por el general Mejía Víctores, su ministro de Defensa, quien en efecto inició la transición hacia los regímenes democráticos en el país. La mayoría de la información recabada por los servicios de inteligencia estadounidense resultó correcta.

BIBLIOGRAFIA:

 

  • Defense Intelligence Agency (1983). «Section 3». Possible Coup in Guatemala. National Security Archive Electronic. Briefing Book No. 32. George Washington University: National Security Archive.

 

 

 

30 de marzo de 1963: el presidente general Miguel Ydígoras Fuentes es derrocado por su ministro de la Defensa, coronel Enrique Peralta Azurdia

ciudad_de_guatemala2c_palacio_de_gobierno
Palacio Nacional de Guatemala en la década de 1960, visto desde el tradicional “peladero” del Parque Centenario.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Estando el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes en la cuerda floja tras la fuertes protestas civiles y estudiantiles de 1962, el presidente autorizó que el expresidente socialista Juan José Arévalo, líder alrededor de quien se unificaba toda la izquierda, regresara al país y fuera candidato para las elecciones de 1963.

La cúpula del Ejército de Guatemala y las clases altas de la sociedad se opusieron rotundamente, temiendo la posibilidad de que se hubiera un resurgimiento de los gobiernos socialistas de la década de 1944-54. A finales de marzo, los rumores de que Arévalo ingresaría al país arreciaron. El 29 de marzo todos los periódicos del país dieron la noticia en sus portadas de que Juan José Arévalo estaba en Guatemala.

Al día siguiente, en la madrugada del 30 de marzo de 1963, Miguel Ydígoras Fuentes fue derrocado por su ministro de Defensa, el coronel Enrique Peralta Azurdia, quien inmediatamente declaró el estado de sitio y anuló las elecciones de 1963 acusando a Ydigoras de estar a punto de entregar el poder en las manos del enemigo. Ydigoras fue expulsado del país hacia Panamá.

Fl gobierno de Peralta Azurdia fue una férrea dictadura militar que se enfocó en el combate directo contra la guerrilla que se había establecido en el oriente del país.  Tampoco permitió las manifestaciones e incluso prohibió que se realizara el tradicional desfile bufo de la Huelga de Dolores el cual volvió a salir hasta el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro en 1966.

BIBLIOGRAFIA:

  • Melville, Thomas; Melville, Marjorie (1971). Guatemala – Another Vietnam? (en inglés). EE.UU.: Penguin Books.
  • Palmieri, Jorge (2007). «Autobiografía fotográfica». Blog de Jorge Palmieri. Archivado desde el original el 8 de julio de 2014.