15 de marzo de 1951: toma posesión el presidente Árbenz

El teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán asume la presidente de la República.

15marzo1951
Tribunas del Estadio de la Revolución durante la toma de posesión del presidente Arbenz. En el recuadro: fotografia oficial del presidente, teniente coronel Jacobo Arbenz. Imagenes tomadas de «Discursos del Doctor Arévalo y del Teniente Coronel Arbenz en el acto de transmisión de la presidencia de la república«

El gobierno del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán es el más polémico en la historia de Guatemala, ya que fue modificó la tenencia de la tierra en favor de grupos distintos a los que siempre la habían poseído —es decir, otros que no fueran los criollos tradicionales y las empresas o personas extranjeras que influían en los gobiernos del país hasta ese entonces.

A pesar de las buenas intenciones que podría haber tenido el presidente el llegar al poder, su notoria falta de tacto y de diplomacia hizo que se precipitaran una serie de acontecimientos que no solamente borraron muchos de los cambios que hicieron los gobiernos revolucionarios, sino que dejaron a Guatemala como un ejemplo para el resto de América Latina de lo que ocurriría si intentaban oponerse a los intereses de las poderosas corporaciones transnacionales estadounidenses.

Reproducimos a continuación el discurso que pronunció el teniente coronel Árbenz al momento de tomar posesión de la presidencia, el cual muestra claramente su hostilidad hacia los intereses estadounidenses en el país desde el principio de su gobierno, y en el que advierte de los cambios que va a implementar:

Me cabe el altísimo honor de recibir del pueblo y de los legítimos representantes de la Nación, el cargo de Presidente de la República para el que fui electo por la gran mayoría popular en noviembre de 1950. La fecha de hoy, marca el fin de otra etapa histórica y política en nuestro país, inicia a la vez otra época que podrá caracterizarse por el impulso a la economía nacional, el mantenimiento y ampliación de la democracia, el trabajo pacífico y la defensa de nuestra soberanía nacional, todo lo cual es necesariamente la continuación revolucionaria lógica y consecuente del régimen que inauguró el Doctor Juan José Arévalo.[…]

El acto al que estamos asistiendo me produce una doble y elevada  emoción. La emoción primaria que siento al ser investido con la más alta magistratura de la Nación, y la admiración que, mezclada con legítimo orgullo ciudadano, tengo hacia el pueblo de mi patria que ve culminar hoy una jornada grandiosa de su larga e infatigable lucha contra sus opresores, la cual supo conducir durante los útimos seis añosÁ con acierto y mano segura mi ilustre antecesor […]1

Y es este sentimiento de admiración el que me lleva a referirme primero a la «época de Arévalo», la era más democrática de nuestro país y el comienzo de la época del respeto a nuestra dignidad como Nación. Cuando  me dirigí al pueblo en Puerto Barrios durante la campaña electoral, refiriéndome a los ataques y coacciones que ha soportado el primer gobierno representativo de la Revolución de Octubre y de la dignidad nacional de Guatemala dije que «jamás en la historia de América un país tan pequeño ha sido sometido a una presión tan grande«.  Hoy puedo agregar que nunca con tanto éxito ha triunfado la razón de un pequeño pueblo sobre la sin-razón de los grandes intereses fincados en nuestro país.  Y precisamente por eso jamás un presidente y su régimen habían sido tan injustamente vilipendiados y calumniados, aquí adentro y en el exterior.

Mentiras de toda laya, amenazas y chantajes y hasta la expresión soez y mentecata se volcaron sobre nuestro país y su gobierno, haciendo blanco especial de aquel ataque ininterrumpido y cobarde sobre la personalidad descollante del Doctor Arévalo.  Al mismo tiempo se trató de corromper la conciencia de nuestros guatemaltecos, civiles o militares, para que se sumaran a la conspiración antidemocrática que se tejió para derrumbar a un gobierno, cuyo único delito consistía en propiciar una política que les diera pan y libertades a las grandes masas y protegiera los intereses nacionales contra los voraces financieros del exterior y los que reciben las migajas de esas riquezas en el interior. Pero la acción y la opinión populares no se equivocaron. No se equivocaron ni se corrompieron tampoco los miembros democráticos y revolucionarios del Ejército.  El binomio pueblo y ejército fue el principal factor que impidió que la acción derivada de la propaganda antidemocrática, se consumara a través de innumerables complots de aquella conspiración tendiente a instaurar otra vez en nuestro país un régimen de opresión e incondicionalmente servir a los intereses extraños a nuestra nacionalidad.Nota a

[…] Pero el pueblo puso fe y confianza en sus dirigentes y el resultado lo tenemos a la vista.  Por primera vez asiste en este siglo a una transmisión del poder democrática, pacífica, popular, constitucional, que responde plenamente a su voluntad y en la cual sigue poniendo su esperanza de mejorar sus condiciones de vida y caminar aun más por la senda de sus aspiraciones.2,Nota b

Ya he dicho que el Ejército nacional revolucionario merece en alto grado nuestras expresiones de admiración.  El Ejército ha sido incorruptible y por ello ha defendido con honor su calidad de garante de las instituciones públicas y de la soberanía nacional, se ha granjeado el cariño popular y representa en estos momento en el Continente Americano la expresión ejemplar de lo que debe ser la Institución armada al servicio de la Constitución, de la democracia y del pueblo. Nota c

Pero no fue sólo la conjunción del pueblo y el Ejército la que mantuvo la democracia y la dignidad nacional a través de seis gloriosos años y en las horas más duras de la prueba de fuego.  En grado sumo contribuyeron a ello el esfuerzo, la tenacidad y la personalidad de gran valor humanístico del ciudadano Juan José Arévalo. Es a él también a quien debemos rendir nuestra simpatía y nuestro agradecimiento. Estoy seguro de interpretar la expresión popular si digo que Arévalo se va de la Presidencia respetado y amado por su pueblo. […]

[…] Su administración también se ha destacado por la políticia social que dió impulso a su régimen. La edificación de escuelas, la construcción de hospitales, la introducción de alumbrado público y de agua potable a las poblaciones, la ayuda monetaria y técnica a las municipalidades, fueron no sólo una adecuada respuesta a una pequeña parte de las innumerables necesidades que el clamor general y popular acalló angustiosamente bajo el miedo y el látigo de la dictadura,sino por el cumplimiento de la promesa que aquel gobierno le hizo al pueblo hace precisamente seis años.3

Y sobre lo mucho conquistado ya, que representa poco en el camino de la felicidad de los guatemaltecos, nos toca a nosotros en el futuro asentar las bases de una economía nacional estable y próspera.  Buscando afanosamente en la entraña de nuestros problemas, hemos llegado a la conclusión de que es en la armazón económica de nuestro país donde reside la fuente de nuestros males. Al estudiar durante laboriosos meses el estado de la alimentación del pueblo, de su indumentaria, de sus casas de habitación, de las medicinas que pueden mantener su salud, de su grado de educación y de cultura, hemos podido sacar en claro que sólo orientando nuestro esfuerzo hacia un cambio en la estructura económica, modificando las características de nuestra economía, aumentando y diversificando la producción en todas sus ramas es posible conquistar mayores beneficios y bienestar para la población.

Yo he manifestado repetidas veces que ofrecería un programa de gobierno al pueblo. […] Pero debo advertir, sin embargo, que nuestro programa de gobierno requerirá de todo el esfuerzo popular conjunto para su realización, y cuando digo esfuerzo popular me refiero a la colaboración patriótica de los capitalistas nacionales, los trabajadores de la ciudad y del campo, los técnicos y el Estado, a quienes hago un llamamiento para que emprendamos con firmeza el camino de nuestro crecimiento económico y del bienestar popular.

Nuestro gobierno se propone iniciar el camino del desarrollo económico de Guatemala, tendiendo hacia los tres objetivos fundamentales siguientes: a convertir a nuestro país, de una Nación dependiente y de economía semicolonial en un país económicamente independiente; a convertir a Guatemala, de un país atrasado y de economía predominantemente feudal en un país moderno y capitalista, y a hacer por que esta transformación se lleve a cabo en forma que traiga consigo la mayor elevación posible del nivel de vida de las grandes masas de pueblo.4

Para alcanzar nuestros fines debemos entonces llegar a producir en la mayor proporción posible los alimentos, la ropa, los materiales de construcción, los artículos domésticos y los medicamentos que consume la gran mayoría de la población.  Pero no queremos quedarnos ahí; ambicionamos patrióticamente llegar a producir también la mayor proporción posible de los artículos que actualmente importamos y a sentar las bases de un producción futura de combustibles, energía eléctrica, productos metalúrgicos y herramientas.Nota d Esta política económica se orientará, como es fácilmente apreciable, a producir lo que consumimos, a exportar los excedentes y a buscar nuevas fuentes de divisas, a ampliar y diversificar la producción y a traer a Guatemala la maquinaria, equipos y herramientas necesarios para impulsar nuestro desarrollo en las mejores condicione posibles, a efecto de que los ingresos de la gran mayoría del pueblo no dependan de las actividades relacionadas con nuestro comercio exterior, sino de aquellas que tienen por objeto predominante satisfacer las necesidades del consumo interno.Nota e

De aquí se desprende y es absoutamente claro que nuestra política económica tendrá que estar basada necesariamente en el impulso a la iniciativa privada, en el desarrollo del capital guatemalteco, en cuyas manos deberían encontrarse las actividades fundamentales de la economía nacional, y en cuanto al capital extranjero debemos repetir que será bienvenido siempre que se ajuste a las distintas condiciones que se vayan creando en la medida que nos desarrollemos, que se subordine siempre a las leyes guatemaltecas, coopere al desenvolvimiento económico del país y se abstenga estrictamente de intervenir en la vida política y social de la Nación.Nota f

El progreso industrial y en general todo el desarrollo económico de Guatemala no podrá ser jamás una realidad mientras subsistan las actuales condiciones de servidumbre en el campo y de producción artesanal en la ciudad. Por ello es que en nuestro programa tiene capital importancia la reforma agraria que para realizar tendrá que liquidar los latifundios e introducir cambios fundamentales en los métodos primitivos de trabajo, es decir, hará una mejor distribución de la tierra no cultivada o de aquella donde mantienen las costumbres feudales e incorporará la ciencia y la técnica agrícolas a nuestra actividad agraria en general.5, Nota g

La segunda etapa de nuestro programa económico es la industrialización del país, que se orientará no sólo a modernizar nuestros equipos fabriles y ampliar la producción, sino al establecimiento de nuevas plantas industriales, protegiendo convenientemente a los productos nacionales de la competencia extranjera ruinosa.  Es por ello también que dedicaremos especial atención a la inversión de capitales nacionales, públicos y privados, en la explotación de yacimientos metálicos, en el establecimiento de refinerías de petróleo, construcción de plantas eléctricas […]5

Nuestro programa de producción tiene que estar íntimamente vinculado al problema de su distribución.  De ahí que nuestra política económica tenderá hacia la realización de un plan de vías de comunicación que tenga como finalidad transportar en el menor tiempo y con el menor costo posibles, los productos que sobren en unos lugares a aquellos otros en que hacen falta, y a promover la ampliación de las actuales vías de comunicación, y la fundación de todas aquellas que impidan el funcionamiento de monopolios del transporte y faciliten el traslado de las mercancías de los centros de producción a los centros de consumo.5,Nota h

[…] Finalmente, nuestra política económica impulsará el incremento en el ingreso de las grandes masas de la población no sólo aumentado la producción en todas sus ramas para ofrecer los artículos a menor costo, sino propiciando una mejor retribución para las grandes mayorías de asalariados de la ciudad y del campo.  Para ello también será necesario incrementar los créditos a los pequeños propietarios, la formación de cooperativas, y el control sobre la exportación, importación y distribución de artículos escasos, con el objeto de impedir el acaparamiento, la especulación y el alza de los precios, política dirigida a evitar mayores elevaciones en el costo de la vida.

Tales son las miras que tenemos puestas con esperanza en el futuro económico nacional. Muchas sonrisas incrédulas se burlarán interiormente de nosotros cuando nos oyen hablar de grandes plantas industriales, de electrificación y de mecanización del campo, y quienes sonríen merecen una explicación. No pretendemos ser nosotros los que concretamente construyamos una Guatemala industrial en seis años. Lo que pretendemos es abrir el camino, afirmar los cimientos de nuestro futuro desarrollo económico, empujar al país por el camino de capitalismo.  A nosotros sólo nos tocará una parte de este esfuerzo, dejando a posteriores gobiernos revolucionarios el trabajo de llevarlo hasta el fin.6

[…] Y cuando hablamos de nuestros problemas sociales no debemos apartar la mirada de los grupos indígenas de Guatemala ni de las necesidades propias de la juventud y de la mujer. Dentro de la consideración que nos merece elevar el standard de vida del pueblo en general, debemos considerar con cuidados especiales a nuestras mejores reservas, a la gran población indígena, y a los jóvenes y a las mujeres en general, como los tesoros más preciados de nuestra riqueza humana.[…]6

El programa que anuncio a nuestro pueblo para ser cumplido, requiere, sin embargo, algunas condiciones.  Por ejemplo, es indispensable mantener en el país las libertades esenciales y la democracia.  Con la misma seguridad y firmeza con que me dirigí al pueblo durante la campaña electoral, insisto acerca de la decisión de las fuerzas populares guatemaltecas de conservar a toda costa el régimen democrático, donde los ciudadanos mantengan su dercho a pensar y creer como quieran, a organizarse y a dedicarse a las actividades lícitas que elijan. Creemos que la firmeza de la democracia no radica en la mayor o menor dureza que se emplee para mantener el orden, sino en la mayor educación posible de la conciencia en el espíritu democrático. […] La libertad no deberá entenderse como la libertad para conspirar y armar complots para derrumbar al gobierno. En ese sentido ratifico mis declaraciones anteriores. La era de la democracia y la constitucionalidad, la época institucional de Guatemala será mantenida a todo trance, pero precisamente por eso también estamos dispuestos a aplastar para siempre la era de la conspiración y el complot.7

En cuanto al movimiento obrero y acerca de los conflictos económico-sociales de patronos y trabajadores, nuestro gobierno seguirá la conducta del gobiern anterior de guardar celosamente la independencia del movimiento sindical de nuestro país, y cuidará de mantener la posición más neutral en cuanto a los conflictos obrero-patronales, a menos que las dos partes en litigio acudan al gobierno pidiendo solución para sus diferencias o que la magnitud de tales conflictos comprometa la soberanía o la dignidad de la Nación o afecte seriamente la economía nacional.7,Nota i

[…] Firmes en [el] espíritu pacifista, partidarios decididos de la confraternidad americana, amigos de la no intervención en los asuntos internos de los demás países, nuestro política internacional estará normada por el respecto absoluto a los demás pueblos, por la cordialidad diplomática y comercial con todos los países, haciendo honor a los compromisos contraídos. […]

Tengo una profunda fe en el porvenir. Soy por naturaleza optimista y estoy seguro de que con la ayuda del pueblo, con la colaboración de todos los sectores que quieren el progreso económico, social y político del país y con una firme voluntad de mantener hacia adelante la marcha revolucionaria, haremos de Guatemalaun país próspero, moderno, modelo democrático, y que conquistaremos para sus habitantes mayor bienestar y prosperidad.  Nuestra divisa será siempre: ¡hacia adelante por una Guatemala mejor!


NOTAS:

  • a: esta es una referencia directa a la United Fruit Company y a los alemanes que habían estado en la Verapaz, a quienes favorecieron con sus políticas los presidentes liberales desde J. Rufino Barrios hasta Jorge Ubico.
  • b: la última transmisión de mando había ocurrido cuando el general Manuel Lisandro Barillas entregó el poder al general José María Reina Barrios el 15 de marzo de 1892.8  El resto de presidentes habían muerto en el poder, o fueron obligados a renunciar por revoluciones o golpes de estado.
  • c: la excesiva confianza en la lealtad del ejército le costaría muy caro al presidente Árbenz.
  • d: en otras palabras, estaban hablando de nacionalizar la explotación de petróleo, la generación eléctrica9 y de establecer fábricas en el país en donde se fabricaran herramientas indispensables para la mayoría de la población.
  • e: este es un párrafo sumanente importante, ya que habla de educar y ofrecer otro tipo de trabajos a los campesinos que hasta entonces se han dedicado a trabajar para la United Fruit Company y para las fincas cafetaleras —que eran los únicos exportadores en el país— y de esta forma empezar a depender menos de las importaciones y de las divisas generadas por el café.
  • f: un párrafo totalmente dedicado a atacar a la United Fruit Company, que se destacaba por no respetar las leyes del país, por preocuparse solamente por sus enclaves bananeros en Izabal y Escuintla, y por haber intervenido directamente para mantener en el poder los largos gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera10 y del general Jorge Ubico, a la vez que había patrocinado el golpe de estado contra Carlos Herrera en 192111 y había creado el ambiente favorable para que fuera electo Ubico en 1931.12
  • g: Árbenz se refiere aquí a las grandes extensiones de tierra que no se estaban cultivando en muchas fincas del país, siendo las mayores las que eran propiedad de la United Fruit Company.  Por otra parte, advierte que va a modificar las leyes que pusieron en vigor los gobiernos liberales y que permitieron a los hacendados disponer de mano prácticamente gratuita de indígenas jornaleros,13 quienes además les construían los caminos gratuitamente,14 y a quienes le pagaban con monedas que solamente tenían valor en la finca en que se entregaban.
  • h: En este párrafo advierte directamente a la International Railways of Central America (IRCA)—empresa estadounidense subsidiaria de la United Fruit Company— que va a construir una red de carreteras para competir contra el monopolio ferrocarrilero del que había disfrutado la IRCA desde 1904.15,16
  • i: tal y como lo advirtió aquí Árbenz, hubo un conflicto laboral en el que tuvo que intervenir el gobierno por las razones aquí indicadas:  el pacto colectivo de trabajo de los empleados de la United Fruit Company.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Bermejo, Juan José; Árbenz, Jacobo (1951) Discursos del Doctor Juan José Arévalo y del Teniente Coronel Jacobo Árbenz Guzmán en el acto de transmisión de la presidencia de la República . Guatemala:  Tipografía Nacional.  p. 19.
  2. Ibid, p. 20.
  3. Ibid, p. 21.
  4. Ibid, p. 22.
  5. Ibid, p. 23.
  6. Ibid, p. 24.
  7. Ibid, p. 25.
  8. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional.
  9. Miguel Coronado, Leceny Lorena(2011) Caracterización histórica de la Finca Medio Monte, del Municipio de Palón, Escuintla; 1925-1969. Guatemala: Universidad de San Carlos, Escuela de Historia. p. 140.
  10. United Fruit Company (19 de junio de 1915) Latin-America A periodical for the promotion and interchange of commerce between the United Stated and the Latin-American Republics. New Orleans, Louisiana. IV (17).
  11. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-159.
  12. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-190.
  13. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 69-73.
  14. — (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 304-306.
  15. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  16. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.

¿Qué era una República Bananera?

bananarepublic
Trabajador de la United Fruit Company en 1913. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El término «República Bananera» es una expresión despectiva que se utiliza para referirse a un país que es políticamente inestable, empobrecido, sin posibilidades de salir del tercer mundo, cuya economía depende de uno o unos cuantos productos de escaso valor agregado, y que está gobernado por un dictador legitimado de forma fraudulenta o por una junta militar y sometido a la hegemonía de una empresa extranjera, ya sea por sobornos a los gobernantes o por el ejercicio del poder financiero.1

Este término fue creado por el humorista y escritor de cuentos O. Henry, de origen estadounidense, quien pasó varios años en Centroamérica, especialmente en Honduras, en donde se había refugiado tras ser acusado de malversación de fondos en Houston, Texas. O. Henry  la usó en su libro «Cabbages & Kings«, para referirse despectivamente a la imaginaria república de Anchuria. He aquí algunos ejemplos de la forma despectiva en que O. Henry se refiere a la república bananera:

  • «En la constitución de esta pequeña y marítima república bananera existía una olvidada sección que hablaba del mantenimiento de una flota naval.  Esta provisión, junto con muchas otras más importantes, se había mantenido en el olvido desde que se estableció la república.  Anchuria no tenía una flota naval y no necesitaba una».2
  • «El presidente de la Republic Insurance Company había huído con cerca de cien mil dólares en efectivo.  Los directores lo querían de regreso a como fuera lugar, pero querían aun más tener el dinero de regreso.  Habían logrado localizar los movimiento del viejo caballero hasta a donde había abordado un vapor de transporte de frutas con destino a América del Sur aquella misma mañana junto con su hija y una gran bolsa de viaje (que era todo lo que tenía la familia).  […] Yo tenía una buena idea de a donde iba el viejo Wahrfield, que ese era su nombre, J. Churchill Wahrtfield. En ese tiempo, teníamos un tratado con casi todos los países extranjeros, excepto Bélgica y esa república bananera, Anchuria.»3
  • «Después de su tercer banano, el hombre con los anteojos hasta la nariz lo escupió con un estremecimiento. -¡Que el diablo se quede con toda la fruta!-, señaló, con un tono patricio de asco.  -Yo viví por dos años donde crecen estas cosas.  El recuerdo de su sabor te acompaña siempre.  Las naranjas no están tan mal.  Asegúrate de agarrar un par de ellas, O’Day, la próxima vez que una caja roja aparezca por aquí-.  -¿Usted vivió allá abajo con los monos?-, le preguntó el otro, más platicador gracias a la espléndicda luz del día y la reconfortante comida de frutas. -Yo también estuve allá una vez.  Pero solamente por unas horas.  Eso fue cuando estaba con la Agencia de Detectives Columbia.  Esos monos acabaron conmigo.  Yo todavía tendría todavía mi trabajo si no fuera por ellos-.»4
  • «-No hay mucho en el pueblo-, dijo Goodwin, sonriendo.  -Un pueblo bananero, como el que más.  Chozas de bajareque, adobe, cinco o seis casas de dos pisos, muy pocas habitaciones, una población mestiza entre españoles, indios, cabers y negros.  No hay aceras de ninguna clase, no hay entretenimiento alguno.  Completamente inmoral.  Ese es sólo un bosquejo superficial, por supuesto.-5

Aunque utilizada para referirse a Honduras, la expresión podría referirse también a Guatemala, ya que éste país tenía convenios con la United Fruit Company, y esta poderosa compañía frutera estadounidense controlaba la economía del país desde el 12 de enero de 1904, cuando el entonces vicepresidente de la compañía, Minor C. Keith, firmó su primer contrato con el presidente de ese entonces, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.6

De hecho, la poderosa empresa frutera norteamericana mantuvo en el gobierno a Estrada Cabrera hasta 1920, y posteriormente, cuando veía sus intereses amenazados, patrocinaba golpes de estado para colocar a un gobernante que le fuera favorable; tal fue el caso del golpe de estado contra Carlos Herrera en 1921 que colocó al general José María Orellana,7 o el del desconocimiento del gobierno golpista de Manuel María Orellana en 1930 en favor de la elección de Jorge Ubico.8 De hecho, cuando el gobierno de los Estados Unidos no reconoció al gobierno de facto de Manuel María Orellana, la revista estadounidense Time publicó lo siguiente: «Las revoluciones centroamericanas han dando mucho tela que cortar a las plumas de Richard Harding Davis y de O. Henry. Guatemala vivió todos esos aspectos que se han escrito en la ficción la semana pasada cuando tuvo tres presidentes en siete días.; Fue un asunto serio para los guatemaltecos; pero se convirtió en una vergüenza para el Departamento de Estado.»8

Finalmente, tras catorce años de un gobierno dictatorial altamente ligado a la frutera, una revolución cívico militar dió un giro a la política del gobierno guatemalteco en 1944, el cual poco a poco empezó a alejarse de las directrices de la UFCO, hasta llegar a un rompimiento definitivo durante el gobierno del teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán, el cual emprendió varios proyectos directamente enfocados a acabar con los monopolios de la United Fruit Company:  la construcción de la carretera al Atlántico para competir con el monopolio ferrocarrilero, la construcción del puerto de Santo Tomás de Castilla para salir del control portuario que la flota mercante de la UFCO tenía en Puerto Barrios, y, principalmente, la reforma agraria que confiscó a la frutera enormes cantidades de terrenos que había declarado al fisco guatemalteco por un precio muy inferior al que realmente tenían.  La UFCO movió todas sus influencias en el gobierno del general Dwight Eisenhower en los Estados Unidos, y patrocinó las operaciones PBFORTUNE, PBSUCCESS y PBHISTORY para derrocar al gobierno de Arbenz en 1954, tras acusarlo de ser una influencia comunista en la región.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. «Dicho de algunos países del Caribe: dependientes de los países y compañías compradores de plátanos. Dicho principalmente de ciertos países de Iberoamérica: tercermundistas
  2. O. Henry (1915) [1904] Cabbages and Kings.  Estados Unidos: Doubleday, Page & Co. p. 132.
  3. Ibid., p. 296.
  4. Ibid., p. 295.
  5. Ibid., p. 73.
  6. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  7. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  8. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  9. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.

Subir

21 de febrero de 1954: «The New York Times» advierte sobre el comunismo en Guatemala

En base a la propaganda de la United Fruit Company, el periódico «The New York Times» afirma que «los comunistas estaban listos para asumir el control directo en Guatemala»

21febrero1954
Póster publicitario de la Reforma Agraria emprendida por el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán en 192.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

A principios de 1954 el gobierno del coronel Jacobo Árbenz expropió más de setenta mil hectáreas de las enormes concesiones de terreno que tenía la entonces poderosa compañía frutera estadounidense United Fruit Company (UFCO), la cual era para entonces la principal productora de bananos en el mundo. El banano era vital para la economía estadounidense dado que es la materia prima para la fabricación de compotas para los recién nacidos.1

Esta expropiación era el resultado de la aplicación del Decreto 900, por medio del cual se expropiaban las tierras ociosas y se le retribuía a los propietarios el valor por el que éstas habían sido declaradas ante el fisco guatemalteco.  Como era de esperarse, la UFCO había reportado el valor de los terrenos por una ínfima fracción de su valor real y quedó muy mal parada con el reembolso que le dió el gobierno guatemalteco.1

La United Fruit Company era una empresa muy poderosa y tenía un excelente departamento de relaciones públicas, el cual empezó a trabajar para influir en la opinión pública de los Estados Unidos.  Cuando el gobierno de Guatemala le ofreció los 582,000 dólares por los terrenos expropiados, que era el valor por el que estaban reportados, la UFCO replicó que valían por lo menos quince millones; el Departamento de Estado apoyó la pretensión de la frutera, olvidando lo estipulado por el gobierno de Franklin D. Roosevelt sobre que «el gobierno de Estados Unidos había dejado de ser una agencia de cobranzas» de las empresas norteamericanas.  Y es que lo que ocurría es que en el consejo administrativo de la compañía habían estado el Secretario de Estado John Foster Dulles, y su hermano y director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Allen Dulles, además de otras importantes figuras políticas y financieras de los Estados Unidos.1,2

Y por esto, el 21 de febrero de 1954, el influyente periódico «The New York Times«, que hasta entonces se había mostrado cauteloso a la hora de referirse al gobierno guatemalteco tanto del Dr. Juan José Arévalo como del coronel Jacobo Árbenz,  publicó una nota que decía: «los comunistas estaban listos para asumir el control directo«.2

Si bien Árbenz llegó al poder y desde el principio dejó claro que estaba en contra de los intereses comerciales extranjeros en Guatemala y tenía un fuerte apoyo entre los sindicatos del país, eso no significaba que los comunistas estuvieran a punto de tomar el el control del país.  Es cierto que había comunistas muy influyentes en el círculo privado del presidente Árbenz, principando por José Manuel Fortuny, pero todavía estaban muy lejos de ser una fuerza política importante.1

Y aunque el gobierno arbencista no se quedó sin responder, acusando a los Estados Unidos de intromisión en sus asuntos internos —dado que ya se había descubierto la Operación PBSUCCESS que estaba buscando la ayuda de los gobiernos de extrema derecha en la región— y de estar utilizando armas biológicas en la guerra de Corea, de nada servirían sus débiles contrataques pues el Departamento de Estado no se detendría sino hasta lograr el derrocamiento del gobierno guatemalteco en junio de ese año.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. p. 84.
  2. Raymont, Henry (2007) «Vecinos en conflicto: la historia de las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica desde Franklin Delano Roosevelt hasta nuestros días.» Padilla, Luciano, Trad. México: Siglo Veintiuno.
  3. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube.

Subir

24 de septiembre de 1930: honras fúnebres al ex-presidente Carlos Herrera

Se realizan las honras fúnebres a las cenizas del ex-presidente Carlos Herrera, quien falleció en exilio voluntario en Francia

24septiembre1930
El vapor para transporte de banano SS Albangarez de la United Fruit Company que llevó los restos del ex-presidente Carlos Herrera a Guatemala.  En el recuadro: el expresidente Herrera.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el golpe de estado del 5 de diciembre de 1921 con el que Guatemala regresó al cabrerismo en la figura del general José María Orellana, el expresidente Carlos Herrera partió al exilio voluntario en Francia en donde vivió alejado de la política hasta su muerte, en julio de 1930.1,2

Tras su fallecimiento, sus restos fueron trasladados a Guatemala a donde arribaron a las 7:30 de la mañana del 23 de septiembre de ese año para que, por orden del presidente general Lázaro Chacón, se le rindieron honores como General en Jefe del Ejército. Irónicamente, las cenizas de Herrera llegaron a Puerto Barrios en el vapor bananero SS Albangarez de la Great White Fleet, y luego fueron transportados hasta la ciudad de Guatemala por un tren de la International Railways of Central America, ambas empresas subsidiarias de la frutera estadounidense United Fruit Company, que fue la que patrocinó el golpe de estado en su contra en 1921.

En Puerto Barrios fue recibido por la comandancia local y los ministros de Gobernación Castillo Monterroso, de Fomento Aguilar Valenzuela, y el de Agricultura, Manuel María Herrera, quien además era sobrino del ex-presidente. Luego, los restos de Herrera fueron conducidos por tren hasta la Ciudad de Guatemala, y de allí al local que ocupaba la Lotería del Hospicio en la décima avenida sur y que fue convertido en capilla ardiente por orden del presidente Chacón.

La compañía de cadetes de la Escuela Politécnica montó guardia toda la noche y muchas personas de todas las clases sociales pasaron a presentar sus respetos al fallecido.

A las 10 de la mañana del 24 de septiembre, partió el cortejo fúnebre acompañado de escolta militar y de los Boy Scouts, quienes habían iniciado sus actividades en Guatemala durante el gobierno de Herrera.  El cortejo fue seguido por numerosas personas, entre las cuales se encontraban miembros del Estado Mayor, diputados y ministros de Estado.

El cortejo llegó al Cementerio General de la ciudad, en donde las cenizas fueron depositadas en el mausoleo de la familia Herrera que estaba a la entrada del camposanto, a mano derecha. Y allí, frente a los familiares, a miembros del gobierno y del cuerpo diplomático, el diputado Marcial García Salas, representante de la Asamblea Legislativa, dió el discurso de rigor en el que indicó que la última voluntad de Herrera era que sus restos descansaran en Guatemala.1,2

Luego del discurso de la Asamblea, el señor Mayora estuvo a cargo del discurso en representación del gobierno, para dar paso luego al licenciado Eliseo Solís quien habló en representación del presidente Chacón y del Ejército.  Al finalizar los actos oficiales, el padre Centeno, de Santa Lucía Cotzumalguapa llegó a rezar a la tumba de Herrera, enviado por los trabajadores de las fincas de Escuintla que habían pertenecido al fallecido ex-presidente.1,2


BIBLIOGRAFIA:

  • Asturias Morales, M. (23 de septiembre de 1930) «El solemne sepelio» Guatemala: Nuestro Diario. Muñoz Plaza y Cía.
  • — (24 de septiembre de 1930) «Funerales bajo el cielo» Guatemala: Nuestro Diario. Muñoz Plaza y Cía.

Subir

¿Qué era la política del «Gran Garrote» del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del «Gran Garrote» en el Caribe. Caricatura de William Allen Rogers de 1904, recreando un episodio de Los viajes de Gulliver.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La política del «Gran Garrote» (o «Big Stick«) del presidente estadounidense Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.13

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.1

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 19024,5 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.6,7 Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del «derecho» de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el «Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe» y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:1

«Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.»8

La «Doctrina Monroe» afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase «América para los americanos«. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en «América para los estadounidenses«.9

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company a principios del siglo XX,10,11 y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama en 201512 y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump al gobierno de Jimmy Morales en 2019.13


BIBLIOGRAFIA:

  1. Beale, Howard K. (1957). Theodore Roosevelt and the Rise of America to World Power. (en inglés) Johns Hopkins Press.
  2. Roosevelt, Theodore (1913). Theodore Roosevelt: An Autobiography (en inglés) The Macmillan Press Company.
  3. Gould, Lewis L. (1991). The Presidency of Theodore Roosevelt. (en inglés) University Press of Kansas. ISBN 978-0-7006-0565-1.
  4. Berman, Karl (1986). Under the Big Stick: Nicaragua and the United States Since 1848. (en inglés) South End Press.
  5. Hershey, A.S. (1903). The Venezuelan Affair in the Light of International Law (en inglés) University of Michigan Press.
  6. Bishop, Joseph Bucklin (1913). Uncle Sam’s Panama Canal and World History, Accompanying the Panama Canal Flat-globe: Its Achievement an Honor to the United States and a Blessing to the World, (en inglés) Pub. by J. Wanamaker expressly for the World Syndicate Company.
  7. Conniff, Michael L. (2001). Panama and the United States: The Forced Alliance. (en inglés) University of Georgia Press, ISBN 0-8203-2348-9.
  8. Ugalde, Luis. Gomecismo y la política panamericana de Estados UnidosISBN 9789802444168.
  9. Perkins, Dexter (1937). The Monroe Doctrine, 1867-1907. (en inglés) Baltimore Press.
  10. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  11. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  12. Porras Castejón, Gustavo (19 de junio de 2015). «Los Estados Unidos y su nueva forma de colonialismo en la que no hay necesidad de tropas»Plaza Pública (Guatemala).
  13. Bermúdez, Angel (30 de julio de 2019). «Tercer país seguro: cómo el pacto entre Estados Unidos y Guatemala perjudica a los migrantes de Honduras y El Salvador«.  BBC News Mundo.

Subir

19 de junio de 1915: revista de la UFCO predice reelección de Estrada Cabrera

se publica un artículo prediciendo la reelección del licenciado Manuel Estrada Cabrera en el periódico estadounidense «Latin America» de la United Fruit Company

19junio1915
Anuncio del servicio de vapores que ofrecia la United Fruit Company en todo el Caribe.  La compania tenia el monopolio de las rutas y del uso de los puertos de la region.  Imagen tomada de la revista «Latin-America» publicada por la empresa frutera.

El apoyo del gobierno de los Estados Unidos, y en especial de la United Fruit Company al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera era inmenso.  Frecuentemente aparecían artículos sobre el presidente guatemalteco en la revista «Latin-America» publicada por la frutera transnacional; es así que, para darle una idea al lector, reproducimos a continuación un artículo que apareció el 19 de junio de 1915 practicamente asegurando su próxima reelección, y que muestra cómo se le hacía propaganda al presidente guatemalteco.1 Por cierto que este artículo contrasta de manera radical con la imagen que se da del presidente guatemalteco en obras como «¡Ecce Pericles!«, del conservador Rafael Arévalo Martínez2:

Trescientos cincuenta clubs políticos se han establecido en este país para sostener la candidatura del esclarecido ciudadano Manuel Estrada Cabrera, y 348 municipalidades, es decir, la totalidad de ayuntamientos existentes en el país la adoptaron incondicionalmente. Debe, pues, considerarse como un hecho la elección de aquel distinguido patriota, para Presidente Constitucional de la República de Guatemala durante el próximo período de 1917 a 1923.  Es inusitado el contento que se advierte en todas las clases sociales, sin distinción de nacionales y extranjeros, lo cual significa una paz completa y un perfecto bienestar que contrasta con las noticias de la mala situación que guardan otros países, transmitidas por cable.

El lisonjero estado en que esta República se halla, lo demuestra un hecho muy sencillo, pero también de mucha trascendencia  para el porvenir de los venturosos pueblos que han tenido la fortuna de que en su seno naciera un ciudadano de la talla de Estrada Cabrera, sin cuyas poderas facultades habría sido imposible encarrilar este país hacia el futuro bonancible que con razonable fundamento le espera.

El Ministerio de Hacienda y Crédito Publico dio cuenta a la Asamblea Legislativa de que las entradas al Erario habian llegado al doble de las sumas invertidas en los gastos de la Nación, no obstante las fuertes cantidades erogadas para la construcción de numerosas o importantes obras publicas, para el sostenimiento de más de 20 casas de beneficencia distribuidas en la capital y en las cabeceras departamentales y sobre todo para pagar los intereses de la Deuda Exterior, anticipadamente hasta el mes de junio del año entrante de 1916.  Los periodicos ingleses, pues en la Gran Breana es donde existen los Tenedores de Bonos de esta Deuda, han dedicado frases halaguenas al buen crédito de Guatemala que hoy, a pesar de la guerra de Europoa y de otras circunstancias desfavorables como el estado revolucionario de la vecina Republica de México, ha cumplido fielmente sus compromisos y hasta ha adelantado sumas de importancia, lo que anteriores gobiernos no habían podido hacer. Por eso extrana que «La Cotización Española» revista hispano-americana político-financiera, que se edita en Madrid, en su número 546 de 20 de abril próximo pasado, al querer tomar la defense del crédito financiera de Guatemala, contra ataques que indudablemente son de enemigos apasionados y envidiosos del buen nombre de esta República, diga: ‘Si no se han continuado estas remesas de fondos (las del valor de los intereses de la deuda) no ha sido ciertamente por falta de voluntad y de los buenos deseos, pues el Gobierno guatemalteco se ha visto imposibilitado, como la mayor parte de los gobiernos de Europa y de Sur América a adoptar el sistema de moratorias y aplazamientos, tanto para los compromisos bancarios del interior, como para cubrir las atenciones de sus presupuestos y gastos de administración del interior y del exterior. Dada la gravedad de la crisis que por todas las plazas mundiales se deja sentir, es muy discutible la conducta que forzosamente ha tenido que adoptar el Gobierno de Guatemala, que desde el prinicpio de la Administración del señor Estrada Cabrera, ha dado evidentes pruebas de su rectitud y de su escrupulosidad en el cumplimiento de las obligaciones y en el respeto y defensa de los más altos intereses y crédito del Estado […]1

Irónicamente, en este reportaje adulador para el presidente guatemalteco, se menciona a quien luego sería su más conocido biografo y detractor: el escritor Rafael Arévalo Martínez:

Fecunda ha sido también lo que va corrido de este año en la literatura y ciencias; aquí han aparecido buenos y bellos libros, como los de ‘Instrucción Moral y Cívica’ y ‘Floricultura Humana’ de Máximo Soto Hall, el de aritmética demostrada del ingenerio Victor Manuel Argueta, el de Geometría del ingeniero Pedro Zamora Castellanos, el de Filosofía del licenciado Adrián Recinos, los de Historia de Centro América de los licenciados J. Antonio Villacorta y F. Ernesto Sandoval y una novela, ya juzgada por la crítica, del poeta Rafael Arévalo Martínez.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. United Fruit Company (19 de junio de 1915) Latin-America A periodical for the promotion and interchange of commerce between the United Stated and the Latin-American Republics. New Orleans, Louisiana. IV (17)
  2. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.

14 de junio de 1946: muere Jorge Ubico

Fallece auto-exiliado en Nueva Orleáns el general Jorge Ubico, expresidente de Guatemala.

14junio1946
El general Jorge Ubico en 1941. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Jorge Ubico se caracterizó por su enorme cooperación con la United Fruit Company (UFCO) y sus afiliadas, la International Railways of Central America y la Great White Fleet, las cuales tenían el monopolio del transporte ferroviario y marítimo desde y hacia Guatemala.1-5 De hecho, Ubico llegó al poder el 14 de febrero de 1931, gracias a la influencia del embajador de los Estados Unidos, quien no aceptó el gobierno de facto del general Manuel María Orellana Contreras y lo obligó a entregar el poder al licenciado José María Reina Andrade. Poco después, Andrade convocó a elecciones en las que resultó unánimamente electo el general Ubico.6-8

Ubico era miembro de una poderosa familia cafetalera que hizo una enorme fortuna desde el gobierno del general J. Rufino Barrios, cuando su padre, el licenciado Arturo Ubico Urruela fue Ministro de Estado y Embajador de Guatemala en Washington, y consiguió que el general Barrios fuera padrino de su hijo Jorge.9-12 Ubico Urruela luego fue diputado y presidente de la Asamblea Legislativa durante los 22 años del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, y también fue proveedor del estado por medio de su empresa de «Agua de Las Minas» que surtía a la zona sur de la ciudad por medio del Acueducto de Pinula,9-12 que se originaba en su hacienda de San Agustín Las Minas en Villa Canales.13 Y gracias a la influencia de su padre, el joven Jorge Ubico logró ascender rápidamente en las filas del Ejército, a pesar de haber salido de la Escuela Politécnica tras cursas solo 3 semestres y trabajar como empleado bancario.12

El gobierno ubiquista fue autoritario y favorable a los intereses de las compañías estadounidenses, siguiendo el ejemplo de su mentor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, de quien fue Jefe Político en Retalhuleu y Verapaz, y Ministro de Estado. En esa época, Guatemala era la típica «República Bananera» cuyo gobernante se mantenía en el poder gracias a su férrea dictadura,1-5 a la represión de sus adversarios y al uso de leyes que forzaban a la mayoría indígena a trabajar en la construcción de caminos o de jornaleros en fincas cafetaleras (lo que lo que le beneficiaba personalmente);14 pero debe destarcarse también que el general Ubico era un administrador excelente que no perdía detalle alguno de la administración pública15 y redujo al mínimo el déficit generado por la Gran Depresión de 1929 que había aniquilado prácticamente a la economía del país por el desplome del precio internacional del café.16,17 Tambien mantuvo un clima de tranquilidad en la Ciudad de Guatemala reduciendo al mínimo la delincuencia común.15

En 1944, la situación económica de la frutera estadounidense estaba a la baja debido a que muchos de los buques de su Great White Fleet estaban prestando servicio como cargueros para las tropas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial. De esta cuenta, los gobiernos dictatoriales que apoyaba en Guatemala, Honduras y El Salvador se debilitaron considerablemente. El primero en caer fue el gobierno del general salvadoreño Salvador Hernández Martínez quien obligado por las huelgas que sacudieron a su país cuando la población advirtió su debilidad, renunció al gobierno el 9 de mayo saliendo al exilio en Guatemala el 11 de ese mes.18 La población de la ciudad de Guatemala no dejó de advertir las razones de la caída de Hernández Martínez en El Salvador, y fue así como los maestros y los estudiantes de los institutos públicos y de las Escuelas Facultativas empezaron a pedir cambios drásticos en el sistema.18; Ubico reprimió las protestas iniciales, acusando a los instigadores de apoyar los regímenes fascistas que estaban en guerra contra los Estados Unidos y el resto de aliados, pero cuando el apoyo de la UFCO no fue suficiente, comprendió que era mejor renunciar y evitar así una guerra civil innecesaria. De esta forma, el 1 de julio de 1944, el general presidente presentó su renuncia y delegó el poder a un triunvirato militar, pagando ese mismo día la deuda inglesa que arrastraba Guatemala desde el gobierno del general Rafael Carrera.15

Inicialmente, Ubico se retiró a su casa de habitación en la 14 calle del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, pero cuando se produjo la Revolución de Octubre de 1944, partió para Nueva Orleáns. Al despedirse dijo simplemente: «¡Cuídense de los cachos (conservadores) y de los comunistas!«

El expresidente se fue a vivir en Nueva Orleáns porque allí estaba la terminal principal de buques de la Great White Fleet, propiedad de la United Fruit Company, y porque él era socio de la frutera. Estando allí lo entrevistó el escritor conservador Manuel Coronado Aguilar poco después de que los criollos se dieron cuenta del giro social que estaba tomando la Revolución de Octubre.

El expresidente murió de cáncer de pulmón y depresión el 14 de junio de 1946 y sus restos fueron repatriados a Guatemala en 1963, por el gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia.19


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  2. — (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham (UK): Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 13 de octubre de 2007
  3. — (2003). «United Fruit Company in Latin America». En Moberg, Mark; Striffler, Steve. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.
  4. Chapman, Peter (2007). Bananas: How the United Fruit Company Shaped the World (en inglés). Canongate Books Ltd. ISBN 1-84195-881-6.
  5. Colby, Jason (2011). The Business of Empire: United Fruit, Race, and US Expansion in Central America (en inglés). Cornell University Press.
  6. Time (1930). «Wrong horse No. 2». (en inglés) Estados Unidos: Time Magazine.
  7. — (1931). «We are not amused». Time Magazine (en inglés) Estados Unidos: Time Magazine.
  8. — (1931). Died. General Lazaro Chacon, 56, President of Guatemala. (en inglés). Estados Unidos: Time Magazine.
  9. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  10. Lainfiesta, Francisco (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra. p. 203.
  11. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1903-1904 XXII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. 328.
  12. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia. pp. 45 y sig.
  13. Estrada Paniagua, Felipe (1 de febrero de 1907) Votos por la educación popular. Guatemala: La Locomotora. II (24). p. 1.
  14. Ubico Castañeda, Jorge (1933). Decreto 1974. Ley de Vialidad. Guatemala: Tipografía Nacional.
  15. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  16. Klein, Maury. (2001). Rainbow’s End: The Crash of 1929. New York: Oxford University Press. ISBN 0-19-513516-4.
  17. Asturias Morales, M. (30 de octubre de 1930) «Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias«. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía. p. 1.
  18. Luna, David. Análisis de una dictadura fascista en latinoamericana. Maximiliano Hernández Martínez 1931-1944. El Salvador: En La Universidad. p. 52.
  19. Galicia, Néstor (29 de abril de 2018). Así han sido las honras fúnebres a expresidentes guatemaltecos. Hemeroteca de Prensa Libre. Guatemala.

Subir

1935: filman la película «Las Nuevas Aventuras de Tarzán» en Guatemala

El gobierno del general Jorge Ubico autoriza a filmar una película de Hollywood en Guatemala.

Título de la película «Las Nuevas Aventuras de Tarzán» que fue filmada en Guatemala en 1935. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

VIDEO:

ARGUMENTO:

El francés D’Arnot —quien había rescatado a Tarzán de la custodia de los monos y lo había restituido en Inglaterra como Lord Greystoke—, se accidenta con su avioneta en selvas guatemaltecas y es hecho prisionero por una tribu de adoradores de la Diosa Verde, que era un ídolo relleno de joyas y con la fórmula de un explosivo capaz de aniquilar el planeta. Al enterarse de la noticia, Tarzán —interpretado por el actor Bruce Bennett—, quien está en África, se une a una expedición que busca la Diosa Verde y viajan por barco hasta Guatemala.

El barco atraca en Puerto Barrios y los expedicionarios se dirigen al poblado indígena de Chichicastenango para encontrarse con el Padre Muller y obtener el mapa que los lleve al templo de la Diosa Verde, pero alguien se les adelanta y lo roba. Deciden partir sin el mapa y dirigirse hacia Río Dulce para finalmente ingresar en la densa selva para encontrar a los adoradores de la Diosa Verde. Tarzán logra seguir el rastro del ladrón del mapa y encuentra el templo de la Diosa Verde, que está en las ruinas de una antigua ciudad española construida sobre los restos de una ciudad maya; Tarzán y todos los exploradores son capturados, pero se salvan de ser sacrificados cuando el ladrón del mapa se roba también el ídolo de la Diosa y los nativos salen a perseguirlo. Tarzán encuentra a D’Arnot entre los nativos, y logra aprehender al malhechor que se habían infiltrado entre los exploradores, luego de que uno de los exploradores utiliza una ametralladora hechiza para matar y espantar a los nativos.

Tras asegurar del ídolo, se dirigen nuevamente a la costa atlántica, pasando por la ciudad maya de Quiriguá y terminando sus aventuras en un poblado de la costa, de nombre At Manatique, que cuenta con buen hotel, marimba y suntuosas instalaciones. La expedición parte de regreso a Europa y Tarzán regresa a su vida selvática en África.

RODAJE:

Sitios en donde se filmaron las diferentes escenas de la serie Las nuevas aventuras de Tarzán

Lugares en Guatemala en donde se filmó «Las Nuevas Aventuras de Tarzán» en 1935. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En los primeros fotogramas de la película se hace un reconocimiento al personal que trabajó en la filmación y se indica que las condiciones fueron sumamente adversas, al punto que muchos de ellos se enfermaron y el sonido fue muy pobre por las condiciones climatológicas adversas.1

Posteriormente, en 1992, el escritor D. Peter Ogden —biógrafo de Edgar Rice Burroughs— viajó a Guatemala para visitar los lugares en los que se rodó «Las nuevas aventuras de Tarzán». A juicio de Ogden los productores y actores tuvieron que enfrentar numerosas dificultades para movilizarse por las carreteras del país en 1935, pues todavía era muy difícil hacerlo en 1992; siguiendo el itinerario presentado en la película, desembarcó en Puerto San José, —aunque no llevaba el camión con cuatro toneladas de equipos fílmico y de sonido—, para luego ir a Chichicastenango —que sirvió como el poblado indígena a donde llegan los expedicionarios antes de internarse en la selva—, después a la costa del norte —Puerto Barrios, Livingston, Río Dulce—, de ahí a las selvas peteneras en el norte, para regresar a Quiriguá en Izabal.2

Ahora bien, lo que no sabía Ogden fue que la mayoría de lugares fueron visitados por los cineastas utilizando primero la «Great White Fleet», compañía naviera de la United Fruit Company3—empresa transnacional estadounidense y principal apoyo del gobierno guatemalteco4— para viajar desde Nueva Orleans hasta Puerto Barrios, y luego la línea férrea de la compañía estadounidense International Railways of Central America (IRCA) que en 1935 —durante el gobierno del general Jorge Ubico Castaneda— estaba en su apogeo y era una subsidiaria de la United Fruit Company.5 Esto permitió a los cineastas transportar todo su equipo cómodamente a la mayoría de las diferentes ubicaciones en donde filmaron; de hecho, era común que la empresa ferrocarrilera ofreciera paquetes para que turistas visitaran las plantaciones de esa compañía frutera en Izabal y la ciudad maya de Quiriguá —la cual se encontraba dentro de las propiedades de la compañía— y que ofreciera a sus pasajeros la opción de navegar cómodamente por el Río Dulce y el Lago de Izabal hasta la ciudad de Livingston en uno de sus vapores.6

Así pues, las únicas locaciones con difícil acceso en realidad fueron Chichicastenango y la selva petenera, pues no había servicio ferroviario hacia esos lugares y los caminos eran de terracería, aunque se podían acceder por vía aérea.

Ruinas de la iglesia de San Francisco en 1875; así lucía el interior de la iglesia cuando se rodó allí la película Las nuevas aventuras de Tarzán en 1935. Fotografía de Eadweard Muybridge.

Los lugares en donde se filmó fueron:

  • Chichicastenango: escenas de la aldea indígena en donde los exploradores se reúnen con el Padre Muller buscando el mapa antes de salir hacia Río Dulce. Se aprecia la iglesia y el puente de Gucumatz.
  • Antigua Guatemala: templo de la Diosa Verde; en 1935 la Iglesia de San Francisco estaba en ruinas —ya que fue reconstruida hasta en 1967— y fue utilizada para las escenas en que los expedicionarios son capturados por los adoradores de la Diosa Verde en las ruinas de una «antigua ciudad española construida sobre los restos de una antigua ciudad maya» y están a punto de ser sacrificados.
  • Río Dulce: navegación en piraguas por el río y escena en que Tarzán escapa de varios cocodrilos que le persiguen
  • Puerto Barrios: arribo de los exploradores y partida hacia Europa
  • Selva petenera: escenas de jungla
  • Quiriguá: ciudad en ruinas en donde explican a los exploradores los orígenes de la cultura Maya.
  • Ciudad de Guatemala: el entonces lujoso hotel Palace fue el escenario de las escenas del hotel del imaginario poblado de «At Manatique«.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Barillas, Edgar (2013). «50 películas filmadas en Guatemala y una que no (1935-1996). Apuntes para una cartografía de los lugares filmados en Guatemala». Revista Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Guatemala. Archivado desde el original el 22 de octubre de 2015.
  2. Ogden, D. Peter (1992). «The search for Opar». En Schenider, Mario. Edgar Rice Burroughs and the silver screen (en inglés) I. California, EE.UU.: ERBville Press.
  3. Carl, Robert, Capt. USNR (1976). «The Banana Navy». Proceedings (en inglés) (Annapolis, Maryland, EE.UU.: United States Naval Institute). ISSN 0041-798X.
  4. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «Octopus and the generales: United Fruit Co. in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  5. West, John (2009). «A brief history of IRCA». Life wasted chasing trains (en inglés). Archivado desde el original el 19 de agosto de 2014.
  6. Academia de Geografía e Historia (1923). «Excursión a lugares históricos de Quiriguá y Río Dulce». Academia de Geografía e Historia de Guatemala (Guatemala).

Subir

14 de febrero de 1931: Jorge Ubico toma posesión de la presidencia

Con el apoyo de los Estados Unidos y de la United Fruit Company, el generalJorge Ubico asume como presidente de Guatemala.

14febrero1931
Cortejo presidencial del general Jorge Ubico durante uno de los actos oficiales de su gobierno. Nótese que los soldados estaban descalzos. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El general Jorge Ubico Castañeda es uno de los gobernantes guatemaltecos más conocidos.  Muchos hablan con añoranza de su gobierno imaginando que fue un período de paz, tranquilidad y estabilidad económica en el que se perseguía a los delincuentes sin misericordia y no había abuso del erario público1, mientras que otros lo defenestran porque su gobierno fue tiránico y represivo en el que no había libertad ni de pensamiento, ni de expresión.2 Y aún más, la mayoría desconoce los lazos que tenía con la colonia alemana en la Verapaz3 y sus fuertes vínculos con su principal benefactor y soporte: la todopoderosa transnacional estadounidense United Fruit Company.4-8

Para poner en contexto un período tan importante en la historia de Guatemala, es necesario decir que el general Ubico era hijo del licenciado Arturo Ubico Urruela, poderoso cafetalero propietario de la Hacienda de San Agustín Las Minas, y quien fue Ministro de Estado del general J. Rufino Barrios y luego presidente de la Asamblea Nacional Legislativa durante los veintidós años del régimen del licenciado Manuel Estrada Cabrera.9  Gracias a la influencia de su padre, Ubico tuvo una meteórica carrera política y militar, a pesar de haberse dado de baja en la Escuela Politécnica tan solo tres semestres después de haber iniciado sus estudios.10 Posteriormente, durante el régimen de Estrada Cabrera fue nombrado Jefe Político de Retalhuleu y de Verapaz, y hacia el final del gobierno fue nombrado Ministro de Fomento, cargo en el que estuvo pocos días antes de renunciar ante la inminente caída del presidente en 1920.11

Tras la caída de Estrada Cabrera Ubico volvió a la política apoyando el golpe de estado que derrocó al presidente Carlos Herrera.12  En compensación por su ayuda, el presidente de facto, general José María Orellana, lo nombró Ministro de la Guerra.  Posteriormente renunció, y tras la misteriosa muerte del general Orellana en septiembre de 1926, se postuló como candidato presidencial.13 Sin embargo, Ubico perdió las elecciones, gracias a que el primer designado, general Lázaro Chacón utilizó fondos públicos para promocionar su candidatura, y que el periodista Clemente Marroquín Rojas desde su periódico «La Hora» publicó una serie de artículos llamados «Desnudando al ídolo«, en donde denunciaba los abusos que Ubico había cometido durante su gestión como Jefe Político en Retalhuleu y Verapaz.14

El último año del gobierno del general presidente Lázaro Chacón fue de una crisis constante debido a la Gran Depresión.  De hecho, se llegó al punto de que los comerciantes estaban quemando sus propios negocios para cobrar el seguro pues no podían susbistir en medio de los graves problemas económicos,15 y el gabinete de gobierno renunció en pleno varias veces.16 Y, para colmo, a principios de diciembre de 1930, en medio de esta vorágine de problemas se produjo una fuerte explosión en el polvorín militar de «El Aceituno» (hoy Brigada «Mariscal Zavala»), el cual no solamente mató a muchos de los soldados de la guarnición sino que, aparentemente, borró numerosas pruebas de hechos ilícitos.17

La salud del presidente Chacón no resistió más y sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, haciendo que el país entrara entonces en una profunda crisis política.18 El licenciado Baudilio Palma, segundo designado a la presidencia, asumió como presidente interino ya que el primer designado, el general Mauro De León, no podía tomar el cargo por haber sido nombrado Ministro de la Guerra apenas unas semanas antes.   Pero, tal y como había ocurrido cuando el licenciado Manuel Estrada Cabrera se quedó en el poder en 1898, los militares no estuvieron de acuerdo con que un civil se queda en la presidencia y se produjo un golpe de estado, aduciendo que era el general Mauro De León a quien le correspondía la presidencia y que no había evidencia fidedigna de que el presidente Chacón estuviera imposibilitado.  Misteriosamente, durante la refriega en las afueras del Palacio Colonial, resultó muerto De León y el general Manuel María Orellana asumió la presidencia de facto del país.19

En ese momento, la Legación de los Estados Unidos acogió al general Jorge Ubico, aduciendo que éste tenía derecho al asilo porque existía una fuerte posibilidad de que lo asesinaran sus enemigos.  Al mismo tiempo, la transnacional frutera y el gobierno estadounidense reclamaron que se eligiera un hombre fuerte para dirigir los destinos del país, dadas sus fuertes inversiones en el enclave bananero de Izabal y la difícil situación económica que atravezaban.  Y por ello, amparándose en el Tratado General de Paz y Amistad suscrito por los paíes centroamericanos en Washington D.C. en 1923, desconocieron al presidente Orellana y le exigieron que entregara el poder al licenciado José María Reina Andrade, a quien le ordenaron que llamara elecciones lo antes posible.  Los Estados Unidos y la UFCO ya habían decidido que Ubico fuera el nuevo gobernante, y fue así, como en esas elecciones realizadas, éste fue electo unánimamente y tomó posesión casi inmediatamente, el 14 de febrero de 1931, en contra de los estipulado por la constitución de 1879, vigente en ese momento.20

En esa época, la United Fruit Company era el verdadero poder detrás del trono de muchos gobiernos en América Latina, al punto que era apodada «El Pulpo» o «Mamita Yunai«.  La producción de fruta en terrenos tropicales era de vital importancia para la fabricación de compotas para millones de bebés estadounidenses y era necesario que en los países en donde existían grandes plantaciones hubiera regímenes favorables a la frutera.  En Guatemala, la compañía y sus subsidiarias tenían entonces el control de grandes extensiones de terreno en Izabal, manejaban las línea férreas del país por medio de su subsidiaria International Railways of Central America, y tenían el monopolio del transporte de mercadería y pasajeros desde y hacia Puerto Barrios por medio de su marina mercante, la Great White Fleet.  A cambio del apoyo para llegar al poder, Ubico garantizó que no hubiera problemas laborales para la UFCO y sus subsidiarias y además le otorgó una generosa concesión territorial en Tiquisate a cambio de acciones en la compañía.4-8

En cuanto a la producción de café, para paliar la drástica caída del precio del grano, el gobierno de Ubico redujo los costos de producción mediante la derogación del Reglamento de Jornaleros, que había obligado a los indígenas a trabajar en las fincas cafetaleras como colonos desde la época de J. Rufino Barrios. En lugar de este reglamento, Ubico instituyó la Ley de Vagancia y la Ley de Vialidad, las que hacían aun más estricto y menos remunerado el trabajo de los campesinos jornaleros en las fincas cafetaleras.21,22

La administración ubiquista atacó la crisis económica en la ciudad reduciendo a la mitad el salario de los empleados públicos y cancelando una serie de programas que había iniciado el gobierno de Lázaro Chacón.  Para que el pueblo no protestara, el gobierno instituyó una política de cero tolerancia contra los desórdenes públicos y eliminó el derecho a libre locomoción, libre emisión del pensamiento y libertad de prensa.  Los periódicos de la época solamente publicaban lo que quería el gobierno, y éste se encargó de idealizar la imagen presidencial por medio de reportes cinematográficos, artículos de prensa y relatos de los viajes presidenciales al interior de la República.22

En cuanto al Tratado General de Paz y Amistad, los gobiernos de Centroamérica lo denunciaron en 1934, para poder reconocer al gobierno golpista salvadoreño del general Maximiliano Hernández Martínez, a pesar de la masacre que éste había perpetrado en contra de campesinos que protestaban contra las terribles condiciones de trabajo a que estaban sometidos y que fueron asesinados con la excusa de que eran comunistas.23


BIBLIOGRAFIA:

  1. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  2. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  3. Chávez, Carlos (25 de enero de 2009). «La cara alemana de Guatemala». La Prensa Gráfica (San Salvador). Archivado desde el original el 30 de junio de 2015.
  4. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  5. — (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham (UK): Edward Elgar. pp. 342-383.
  6. — (2003). «United Fruit Company in Latin America». En Moberg, Mark; Striffler, Steve. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.
  7. Chapman, Peter (2007). Bananas: How the United Fruit Company Shaped the World (en inglés). Canongate Books Ltd. ISBN 1-84195-881-6.
  8. Colby, Jason (2011). The Business of Empire: United Fruit, Race, and US Expansion in Central America (en inglés). Cornell University Press.
  9. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  10. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia. pp. 42-45.
  11. Méndez, Rosendo P. (1926) Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1920-1921XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 190-191.
  12. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-156.
  13. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América.
  14. Diario La Hora (3 de julio de 2020). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  15. Asturas Morales, M. (30 de octubre de 1930) “Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  16. — (29 de agosto de 1930) “El gabinete presentó su renuncia hoy” Guatemala: Nuestro Diario.
  17. Vela, David (4 de diciembre de 1930) “Esta mañana explotó el polvorín del Aceituno, provocando numerosas víctimas”. El Imparcial: Guatemala.
  18. — (12 de diciembre de 1930). “El general Chacón dejó la presidencia”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  19. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-175.
  20. Ibid., pp. 186-190.
  21. Ubico Castañeda, Jorge (1933). Decreto 1974. Ley de Vialidad. Guatemala: Tipografía Nacional.
  22. Chacón Córdova, Carolina (2018). La figura del general Jorge Ubico Castañeda: dictador o tirano. En: 200 años en camino, Bicentenario de la Independencia – 2021. Guatemala: Autorictas Prudentium. p. 5.
  23. Méndez, Rosendo P. (1937). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1934-1935. LIII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. viii.

Subir

31 de diciembre de 1930: licenciado Reina Andrade es electo presidente interino

Presionado por el gobierno de los Estados Unidos, el presidente de facto Manuel María Orellana Contreras aceptar retornar a la constitucionalidad y permitir elecciones para primer designado.

31diciembre1930
Catedral de la Ciudad de Guatemala en la década de 1930. En primer plano se observa una gasolinera de la Union Oil, una de las compañas estadounidenses que operaba en el país. En el recuadro el licenciado José María Reina Andrade, presidente interino del 31 de diciembre de 1930 al 14 de febrero de 1931. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Desde el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera la influencia del gobierno de los Estados Unidos en la política interna de Guatemala ha sido determinante.  Mediante contratos onerosos a favor de la United Fruit Company y de sus subsidiarias la International Railways of Central America (IRCA) y Great White Fleet, dirigían al gobierno guatemalteco de turno, durante la mayor parte del siglo XX.1

Cuando el Partido Unionista derrocó a Estrada Cabera en 1920, la UFCO patrocinó el golpe de estado de 1921 que colocó al general José María Orellana en la presidencia y al general Jorge Ubico como Ministro de la Guerra y jefe de la Policía.  Luego, en septiembre de 1926, el general Orellana murió en circunstancias sospechosas durante una visita a la Antigua Guatemala y el general Ubico y el general Lázaro Chacón se presentaron a las elecciones.2,3

Chacón era el presidente interino y ganó las elecciones, mientras que Ubico se retiró temporalmente de la política.  Pero todo cambió radiclamente el 12 de diciembre de 1930 cuando el general Chacón quedó imposibilitado tras sufrir un derrame cerebral.  Luego de esto el licenciado Baudilio Palma fue nombrado presidente interino, pero fue derrocado por un golpe de estado dirigido por el comandante del cuartel de Matamoros, general Manuel María Orellana Contreras, el 17 de diciembre.4,5

Una vez en el poder, el general Orellana Contreras -quien era primo del difunto general José María Orellana- obligó al licenciado Palma a renunciar y se hizo con el poder dictatorial absoluto aduciendo que solamente sería por el tiempo que el general Chacón siguiera incapacitado.6 Orellana Contreras reformó el gabinete presidencial y se enfocó en reorganizar cuarteles militares, pero la embajada de los Estados Undios dirigida por el Ministro Plenipotenciario Sheldon Whitehouse, le comunicó que el país norteamericano no trataría con él, amparándose en el Tratado de Paz y Amistad firmado por los países centroamericanos en Washington, D.C. en 1923.7

Whitehouse presionó a Orellana para que consiguiera que el presidente Chacón renunciara, y con ello, retornara el poder a la Asamblea para que ésta convocara a la elección de un presidente interino.8  Aunque Chacón presentó su renuncia el 29 de diciembre, el embajador de los Estados Unidos recomendó que enviaran un buque de guerra al puerto de San José como medida preventiva debido a la inestabilidad imperante. 9 He aquí las comunicaciones entre el embajador Whitehouse y el Departamento de Estado con respecto a lo que ocurrió en los días siguientes:10

Washinton, 30 de diciembre, 1930 3:00 pm.

En ausencia de peligro inminente para vidas y propiedades de estadounidenses y de otros motivos importantes, el Departamento considera que no es recomendable enviar un buque de guerra a Guatemala en este momento. El Departamento está siguiendo la situación con la mayor preocupación y desea recibir reportes completos y actualizados de todo lo que acontezca, junto con recomendaciones adicionales que Ud. juzgue convenientes.

Además, el Departamento desea que usted envíe un telegrama sobre los interes estadounidenses que puedan verse afectados en caso de que ocurran disturbios.

      • Stimson10

La respuesta del embajador Whitehouse da una idea de la magnitud de las inversiones estadounidenses en Guatemala, las cuales habían proliferado considerablemente desde el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera; además, demuestra el interés del gobierno estadounidense por que el general Jorge Ubico fue electo presidente:10

Guatemala, 30 de diciembre de 1930, 5:00 pm

El número estimado de ciudadanos estadounidenses en Guatemala es de 968, de los cuales 324 viven en la capital.  Los principales interes estadounidenses son International Railways of Central America [IRCA], Electric Light Company, United Fruit Company, W. R. Grace and Company y sus subsidiarias, National Aviation Company, Rosenthal bankers, Pacific Bank and Trust Company, Standard Oil Company, Union Oil, Pan American Airways, Retalhuleu Electric Company, Amsinck Sanne and Company, British American Tobacco Company y otras doce compañías menores.

[Opinión personal] Cuando recomendé que se enviara un buque de guerra a San José no quise decir que era necesario enviar fuerzas a la capital, sino que la sola presencia del buque tendría un efecto calmante.  Si hay problemas, ocurrirán súbitamente.

La dificultad es que la Asamblea actual fue electa bajo la presidencia de Chacón, y muchos diputados están trabajando para beneficiarse con nuestras acciones ya sea para recuperar el poder perdido por su grupo o para poner obstáculos en el camino de sus enemigos sin la menor preocupación por el bien del país.  Admiten que si las elecciones se realizan pronto no podrán derrotar a Ubico porque no tienen candidato; pero tienen la esperanza de encontrar alguno si las elecciones pueden posponerse durante seis meses . [ Fin de opinión personal]

      • Whitehouse10

Finalmente, el 31 de diciembre el licenciado José María Reina Andrade fue electo Primer Designado a la Presidencia y, por ende, presidente interino.  He aquí el reporte de Whitehouse:11

Guatemala, 31 de diciembre de 1930, 6:00 pm.

La Asamblea se reunió a las 4:00 pm, aceptó las renuncias de Palma y de Luis Chacón, y luego eligió a Reina Andrade como Primer Designado por 50 votos contra 11 del general Arisa y 3 del Presidente de la Corte Suprema Medrano.  El General Reyes fue electo Segundo Designado y el general Solórzano, Tercero.  Se leyó en primera lectura la renuncia del presidente Chacón y también la ley de Amnistía. Las segundas lecturas será mañana y la tercera el viernes, cuando Andrade asumirá la presidente interina. La sesión de la Asamblea fue ordenada y hasta ahora todo ha ido bien.

      • Whitehouse11

Reina Andrade ha sido el único ciudadano guatemalteco con la distición de haber sido presidente de los tres oganismos del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y su papel fue simplemente convocar a elecciones, en las que resultó unánimamente electo el general Jorge Ubico, ungido por la embajada de los Estados Unidos, quien tomó posesión del cargo el 14 de febrero de 1931.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  2. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América.
  3. Diario de Centro América (26 de septiembre de 1926): “Consejo de Ministros llama al primer designado. El general L. Chacón asume el P. Ejecutivo”. Guatemala: Diario de Centro América.
  4. Nuestro Diario (13 de diciembre de 1930). «Presidente Lázaro Chacón obligado a renunciar a la presidencia por enfermedad». Nuestro Diario (Guatemala).
  5. — (17 de diciembre de 1930). «Alzados deponen al presidente Palma». Nuestro Diario (Guatemala).
  6. — (18 de diciembre de 1930). «El general Manuel María Orellana presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala).
  7. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-175.
  8. Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (3 de marzo de 1923). Las Convenciones de Washington – Tratado de Paz y Amistad. Nicaragua.
  9. Department of State, Guatemala. Revolution in Guatemala, pp. 180-190.
  10. Ibid., p. 192.
  11. Ibid., p. 193.

Subir