5 de mayo de 1966: entra en vigor la nueva constitución, quedando como primer presidente constitucional hasta el 1 de julio el hasta entonces presidente de facto, coronel Enrique Peralta Azurdia

Chatarra de la Internacional Railways of Central America (IRCA) que fue vendida al gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro cuando la IRCA se declaró en quiebra.  Con este equipo se formó FEGUA.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 15 de septiembre de 1965 la Asamblea Constituyente convocada por el gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia emitió la nueva Constitución Política de la República, la Ley de Emisión del Pensamiento y otras leyes constitucionales previstas en el nuevo texto.  Entre los artículos transitorios fijó las fecha de las elecciones presidenciales para el 6 de marzo de 1966, fecha en la que todavía no había entrado en vigor la nueva constitución; es decir, el proceso electoral tuvo lugar bajo el gobierno de facto, sin garantías ni controles constitucionales.

Tras los resultados de las elecciones, que favorecieron al Partido Revolucionario, el cual tuvo que pactar con el ejército para tomar el poder, el Congreso sería integrado por los diputados electos el día en que entró en vigor la constitución: el 5 de mayo de 1966. Las corporaciones municapales iniciaron sus labores el 15 de junio y el presidente y vicepresidente el 1 de julio.

Así pues, el primer presidente constitucional fue el gobernante de facto, coronel Peralta Azurdia, y no el nuevo presidente electo, el licenciado Julio César Méndez Montenegro.

  • Así como las constituciones de 1879 y de 1945 habían proscrito la existencia de grupos religiosos, en especial las órdenes regulares y monasterios, la constitución de 1965 prohibió “la formación o funcionamiento de partidos o entidades que propugnen la ideología comunista o que por su tendencia doctrinaria, medios de acción o vinculaciones internacionales, atenten contra la soberanía del Estado o los fundamentos de las organización democrática de Guatemala“.
  • Tambien prohibía “la organización o funcionamiento de grupos que actúen de acuerdo o en subordinación a entidades internacionales que propugnen la ideología comunista o cualquier otro sistema totalitario”.
  • Estipulaba la pena de muerte, la cual tenía carácter extraordinario y no se podía aplicar a mujeres, menores de edad, mayores de setenta años, reos políticos ni a reos pendientes de extradición.
  • A diferencia de las constituciones de 1879 y 1945, esta constitución reconocía como personas jurídicas la Iglesia Católica y las de los otros cultos, y permitía que adquirieran y poseyeran bienes y que dispusieran de ellos siempre que, los destinen a fines religiosos, de asistencia social o de educación. Sus bienes inmuebles gozarían de exención de impuestos, contribuciones y arbitrios.
  • Se estipuló una asignación privative no menor del dos y medio por ciento del presupuesto de ingresos ordinarios del Estado para la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC).
  • La USAC y las universidades privadas, quedaron exoneradas de toda clase de impuestos, contribuciones y arbitrios. El Estado, cuando sus medios lo permitan, podrá dar asistencia económica a las universidades privadas para el cumplimiento de sus fines.

BIBLIOGRAFIA:

 

4 de mayo de 1966: tras resultar ganador de las elecciones generales de 1966, el licenciado Julio César Méndez Montenegro se ve obligado a pactar con el Ejército para poder gobernar

Vistsa del Mercado de La Terminal en la ciudad de Guatemala durante el gobierno de Julio César Méndez Montenegro. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La situación del país luego del derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y la entrada del Movimiento de Liberación Nacional significó un retorno a las políticas del cabrerismo y del ubiquismo; es decir, la United Fruit Company era quien verdaderamente gobernaba e imponía su autoridad a través del ejército.  Las políticas agrarias y económicas implementadas por el gobierno de Carlos Castillo Armas así lo demuestran.

Tras el asesinato de Castillo Armas y el derrocamiento del gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes en 1963, el presidente de facto Enrique Peralta Azurdia aceptó regresar al orden constitucional, lo que hizo que aparecieran tres partidos políticos:

  1. El Partido Institucional Democrático (PID) de las fuerzas armadas.
  2. El Movimiento de Liberación Nacional (MLN) de los miembros de ultraderecha.
  3. El Partido Revolucionario (PR) de la izquierda moderada.

El PR fue el único que propuso un candidato civil, el licenciado Julio César Méndez Montenegro, y finalmente sorprendió a todos al ganar las elecciones del 6 de marzo de 1966. Aparentemente el ejército no estaba preparado para esa victoria y, en consecuencia, detuvo la confirmación de Méndez Montenegro por el Congreso: necesitaba alcanzar un acuerdo de garantías con el Partido Revolucionario.

De esta cuenta, se firmó un “pacto secreto” entre el ejército y el PR el 4 de mayo de 1966, después de varias semanas de negociaciones. En términos generales, el ejército garantizaba la permanencia del presidente y el vicepresidente (el licenciado clemente Marroquín Rojas – patriarca de todos los miembros de la prensa escrita en Guatemala) en sus cargos siempre y cuando se cumplieran varias condiciones:

  1. Continuar la lucha armada contra los grupos subversivos, pues el gobierno no tendría potestad para negociar con ellos (salvo en el caso de rendición o capitulación)
  2. Dar al ejército “toda la colaboración necesaria para eliminar” a los grupos subersivos.
  3. La completa autonomía del Ministerio de la Defensa.
  4. Continuar con la política anticomunista.

Méndez Montenegro empezó así su gobierno con las manos atadas pero, a pesar de las circunstancias, su gabinete estaba compuesto por una mayoría de civiles. Sabiendo de antemano que tendría que cogobernar con el ejército, procedió a tomar algunas medidas para cumplir con su plan de gobierno. Así, concentró sus esfuerzos en programas de infraestructura económica, en el apoyo a la agricultura e industria y en el proceso de integración centroamericana.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

23 de abril de 1980: el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García funda el municipio de San Bartolomé de Las Casas en el departamento de Alta Verapaz

Regon de Alta Verapaz a finales del siglo XIX. Imagen tomada del libro Guatemala, the land of quetzal de William T. Brigham, publicado en 1887.

Tras la contrarrevolución de 1954 que derrocó al gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán, el nuevo gobierno guatemalteco establecido por el gobierno de los Estados Unidos dirigido por el president Dwight Eisenhower, creó el Consejo de Planificación Económica (CNPE) y empezó a utilizar estrategias de libre mercado, asesorado por el Banco Mundial y la Administración de Cooperación Internacional (ICA) del gobierno de los estadounidense. El CNPE y la ICA crearon la Dirección General de Asuntos Agrarios (DGAA) la cual se encargó de desmantelar y anular los efectos del Decreto 900 de Reforma Agragia del gobierno arbencista; la DGAA también se encargó de la faja geográfica que colindaba con el límite departamental de Petén y las fronteras de Belice, Honduras y México, y que con el tiempo se llamaría Franja Transversal del Norte (FTN).

El primer proyecto colonizador en la FTN fue el de Sebol-Chinajá, en Alta Verapaz. Sebol, en ese entonces, era considerado como un punto estratégico y vía fluvial a través del río Cancuén, que comunicaba con Petén hasta el río Usumacinta en la frontera con México y la única carretera que existía era la de terracería que construyó el presidente Lázaro Chacón en 1928. En 1958, durante el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financió proyectos de infraestructura en Sebol y en 1960, el entonces mayor del Ejército de Guatemala Fernando Romeo Lucas García heredó las fincas Saquixquib y Punta de Boloncó al nororiente de Sebol, con una extensión de 15 caballerías cada una; luego, en 1963 compró la finca “San Fernando”, con una extensión de 8 caballerías, y finalmente compró la finca “Sepur”, cercana a “San Fernando”, con una extensión de 18 caballerías. Durante estos años, Lucas García fue diputado en el congreso de Guatemala y cabildeó para impulsar la inversión en esa zona del país.

En esos años, la importancia de la región estaba en la ganadería, la explotación de madera preciosas para exportación y la riqueza arqueológica. Contratos madereros se dieron a empresas transnacionales, como la Murphy Pacific Corporation de California, que invirtió 30 millones de dólares para la colonización del sur de Petén y Alta Verapaz, y formó la Compañía AImpulsadora del Norte, S.A. La colonización del área se hizo por medio de un proceso por el que se otorgaban tierras en zonas inhóspitas de la FTN a campesinos.

El Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) tuvo a su cargo el inicio de los trabajos preliminares, partiendo con la construcción de la brecha de acceso, de donde está asentado el casco de la hacienda Sebol, hacia donde se instalaría un campamento para los trabajadores, en el valle de Sepur. El proyecto estuvo a cargo de Salvador Flores Salam y Carlos Paredes. Y con la llegada del INTA llegaron los primeros pobladores, algunos trabajando para la institución y otros para obtener las primeras parcelas o a instalar comercios; entre los primeros pobladores del parcelamiento estuvieron Fernando Romeo Lucas Garcia y su hermano Nery Edgar Lucas García, ademas de Felipe Quej y Conrado Juárez que eran el segundo y tercer alcalde auxiliar del municipio de Cahabón.  Se formo así fue formándose un pequeño poblado, al que por mucho tiempo se le conoció como “Campamento Sebol”.

Por varios años los pobladores tuvieron que luchar contra serias dificultades, principalmente el medio de transporte. Los productos agrícolas los tenían necesariamente que transportar hasta Sebol, pues hasta allí topaba la carretera, por lo que las plazas se realizaban en ese lugar. Las copiosas lluvias también eran una dificultad, pues marcada y continuamente llovía diez meses en el año, y dos meses hacía verano. Las adversidades del clima, la comunicación, la distancia y las enfermedades influyeron para que muchos de los parcelarios originales regresaran a sus lugares de origen. Con el ánimo de ayudar a combatir las enfermedades, en 1964, el Ministerio de Salud envió a una brigada de trabajadores del Servicio Nacional de Erradiación de la Malaria, ya que el paludismo era una de las enfermedades que más azotaban a los pobladores. Luego fueron llegando más pobladores, y conforme se entregaban las parcelas llegaban más personas, surgiendo los primeros caseríos y comunidades agrarias lo que hizo necesario que se construyeran nuevas brechas. A raíz del crecimiento poblacional, inició la construcción de las primeras obras:

  • una ermita que por muchos años estuvo ubicada donde luego se construyó el Instituto Básico y que estaba a cargo del fraile domínico Cecilio Juárez.
  • escuela, cuyo primer director fue Rafael Barrios Reyes
  • oficinas del Servicio Nacional de Erradicación de Malaria
  • Banco Nacional Agrario
  • Destacamento militar
  • Puesto de Salud
  • Alcaldía Auxiliar de zona

También se inició el servicio extraurbano con un autobús de pasajeros de Transportes La Gitana que iba un día y volvía al día siguiente, en un recorrido de aproximadamente doce horas de viaje hasta la Ciudad de Guatemala.

Con la construcción de las carreteras de Sebol a “el campamento” y la que comunica con el municipio de San Luis, Petén, se incrementó el desarrollo de la región. Posteriormente se construyó la carretera bautizada con el nombre de “carretera Franja Transversal del Norte”, en el gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud Garcia que lo colocó en el centro del desarrollo de la FTN.

Cuando el general Lucas García llegó a la presidencia en julio de 1978 se mejoró considerablemente la infraestructura del pueblo, lo que motivó a los vecinos a organizarse legalmente en el Comité pro-fundación del Municipio. Las gestiones fueron bien encaminadas y con la ayuda del presidente Lucas García y su sobrino Fernando Lucas Graue, el 23 de abril de 1980 se formuló el Acuerdo Gubernativo que creó al décimo quinto municipio del departamento de Alta Verapaz, el cual fue promulgado el 3 de mayo del mismo año.

BIBLIOGRAFIA:

 

23 de marzo de 1982: golpe de estado perpetrado por oficiales jóvenes del Ejército de Guatemala derroca al gobierno del general Fernando Romeo Lucas García

Corredores inteiores del Palacio Nacional, en donde se perpetró el golpe de estado del 23 de marzo de 1982.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 23 de marzo de 1982, el gobierno del general Efraín Ríos Montt fue depuesto según las primeras comunicaciones, por un grupo de “oficiales jóvenes” del Ejército de Guatemala, cuyo objetivo sería “acabar con la corrupción”. Los sublevados tomaron el control de la Ciudad de Guatemala y lograron que el general Lucas García se rindiera a los militares que horas antes habían rodeado el Palacio Nacional.

Seis guarniciones militares, cinco de ellas de la capital guatemalteca, apoyadas por la fuerza aérea, estuvieron involucradas en la sublevación, una de cuyas cabezas visibles es el general de aviación Hernán Ovidio Morales. Las guarniciones sublevadas pidieron a la policía que entregase sus armas y que se uniera a ellos. No se produjeron enfrentamientos armados en la capital, aunque en el interior del país sí hubo algunos choques de menor importancia.​ El Aeropuerto Internacional La Aurora permaneció cerrado durante varias horas, y numerosos vuelos internacionales fueron cancelados o retenidos; efectivos de la fuerza aérea controlaban la terminal, y aviones y helicópteros de combate sobrevolaban la capital en una exhibición de fuerza de los militares sublevados.

​Los sublevados ocuparon también el edificio del Congreso (que disolvió inmediatamente su session), la empresa nacional de comunicaciones (GUATEL), y todos los edificios oficiales importantes de la capital guatemalteca. Dos helicópteros fueron estacionados en la plaza principal de la capital, junto al Palacio Nacional, para sacar de él al presidente y a sus acompañantes. El secretario personal del general Romeo Lucas, Jorge García Granado (también secretario general del Partido Revolucionario, entonces el partido official), fue llevado esposado al palacio de Gobierno.

De acuerdo a un comunicado de la Agencia de Inteligencia de Defensa de los Estados Unidos, enviado a Washington D.C. en 1983​ se indica que el golpe fue realizado por un grupo de veintidós oficiales medios sin el conocimiento ni consentimiento del alto mando militar; por esta razón, el golpe no tenía más apoyo que el de ese pequeño grupo de militares que lo había diseñado. Lucas García, por su parte, estaba listo para resistirlo y hubiera podido aplastarlo fácilmente con las tropas de que disponía en el Palacio Nacional, pero su Jefe del Estado Mayor y amigo personal, coronel Montalbán Batres (quien también era el jefe de la Administración Pública y quien realmente dirigía la administración del Estado en ese tiempo) le informó que los complotadores tenían como rehenes a la anciana madre del presidente de 90 años de edad, y a su hermana de 60 años, y que estas se encontraban en el pasadizo subterráneo que une al Palacio Nacional con la Casa Presidencial.​ Lucas fue llevado al túnel y encontró a su hermana que estaba sentada y tenía la cabeza de su madre en su regazo mientras que un soldado les apuntaba a la cabeza.​ Lucas García decidió renunciar en el acto y se comunicó con el alto mando militar y con su hermano Manuel Benedicto Lucas García (quien ya estaba enviando tropas para ayudar a su hermano a la capital guatemalteca) para informarles que se iba a rendir y que no iba a haber ninguna resistencia.

Tras rendirse, Lucas García fue conducido bajo escolta militar al aeropuerto, para ser expulsado del país; apenas media hora antes se había terminado el plazo dado por los sublevados para que el presidente Lucas se entregara pacíficamente, y las tropas habían tomado posiciones para un posible asalto al palacio, situado en el centro de la ciudad.​ Mientras tanto, las calles de Ciudad de Guatemala estuvieron tomadas por carros blindados, vehículos con ametralladoras y un gran despliegue de soldados en uniforme de campaña. Las calles de Guatemala quedaron ayer desiertas, y tanto tiendas como establecimientos cerraron sus puertas. En la capital reinaba una gran tensión,​ luego de que los canales de televisión privada de Guatemala interrumpieron su programación regular cuando recibieron “el consejo” por parte de los militares rebeldes de unirse a la cadena nacional.86​ A través de la cadena de radio y televisión estatal se pidió constantemente a los guatemaltecos que permanecieran tranquilos, dentro de sus casas y que obedeciesen únicamente las órdenes que emanasen de la Junta representativa de Gobierno.

El ganador de las elecciones que se habían efectuado solamente unas semanas antes, el candidato oficialista y exministro de la Defensa general Aníbal Guevara, estaba de vacaciones en Miami el día del golpe de Estado. La oposición centroderechista, a la que se unió un partido de ultraderecha, había denunciado un fraude en los comicios. El presidente electo debía tomar posesión en los primeros días del próximo mes de julio, en que el general Romeo Lucas abandonaría el poder.

Tras la salida de Romeo Lucas García, los jefes de los sublevados pidieron la comparecencia en el palacio del general Efraín Ríos Montt (quien había sido el director de la Escuela Politécnica cuando los oficiales golpistas estudiaron) y del candidato a la vicepresidencia por el partido Movimiento de Liberación Nacional en las pasadas elecciones, Lionel Sisniega Otero. Una vez montada la junta de Gobierno, conformado por el general Ríos Montt, el coronel Horacio Maldonado Shaad y el coronel Francisco Gordillo, esta anunció que convocaría nuevas elecciones, pero no precisó la fecha. La Junta indicó que elaboraría un “plan de trabajo que será presentado al pueblo lo antes posible”.​

La Junta de Gobierno disolvió el Congreso y abolió la Constitución tras el triunfo del golpe. En un llamamiento difundido a través de la radio y la televisión, los golpistas pidieron «comprensión internacional», y afirmaron que los militares que gobernaban a Guatemala hasta el 23 de marzo de 1982 habían propiciado una imagen del país en el extranjero que no correspondía a las verdaderas características del pueblo. Aseguraron también que eran democráticos y que respetaban «los derechos humanos de todos los guatemaltecos».

BIBLIOGRAFIA:

 

22 de marzo de 1979: muere asesinado el eminente político izquierdista Manuel Colom Argueta, ex-alcalde de la Ciudad de Guatemala (1970-1974)

Paraninfo de la Universidad de San Carlos, poco después de su inauguración en 1920.  En este lugar se le hicieron honras fúnebres a Manuel Colom Argueta el 23 de marzo de 1979.

El licenciado Manuel Colom Argueta fue uno de los principales intelectuales guatemaltecos de la década de 1970. Su esmerada preparación y fuerte convicción socialista y democrática lo llevaron a ser el líder del movimiento civil guatemalteco que se oponía a las medidas dictatoriales que tomaban los gobiernos militares que gobernaron al países entre 1963 y 1985.

Fue alcalde de la Ciudad de Guatemala de 1970 a 1974, coincidiendo con el período presidencial del general Carlos Arana Osorio con quien tuvo una relación tensa, aunque esto no impidió que su gestión al frente de la municipalidad fuera exitosa. Durante su gestión desarrolló un ambicioso proyecto llamado “Esquema Director del Ordenamiento Metropolitano” (EDOM) que consideraba varios aspectos relacionados con el crecimiento ordenado de la ciudad y que contemplaba la solución anticipada a varios de los problemas más graves que aquejan a la ciudad.

Estaba plenamente convencido de la autonomía municipal, por ello fundó junto con otros la Asociación Nacional de Municipalidades (ANAM), en 1970, la cual sentó las bases para el desarrollo nacional atendiendo las demandas de todos los sectores del país.

La previsión en la planificación urbana planteada por Colom Argueta, permitió la planificación del anillo periférico o de circunvalación a la ciudad.  En 1971 construyó el viaducto de la 24 calle de la Zona 1, el mercado de flores junto al Cementerio General , inició la construcción del anillo periférico, se urbanizaron algunas zonas, se fundó la cooperativa de consumo de los trabajadores municipales, se construyeron colectores gigantes y se hicieron fuertes inversiones en las áreas marginales, en los programas educativos y recreativos, estableciendo escuelas, bibliotecas, parques, canchas deportivas, etc.

También durante su gestión se constituyó la Empresa Municipal de Agua (EMPAGUA), encargada del proyecto de obtención de agua del acueducto Xayá-Pixcayá; esta empresa fue creada para satisfacer la necesidad de dotación de agua a la población, pues dicho servicio tenía una demanda cada vez mayor.

A Colom Argueta le tocó sortear una serie de obstáculos que le fue poniendo el gobiernod e Arana Osorio y el partido de este, el Movimiento de Liberación Nacional (MLN). Logró llevar a cabo sus obras; aunque una de las mayores, el puente “Martín Prado Velez” (conocido popularmente como el puente “El Incienso”) se la adjudicó la gobierno central con gran pompa.

Era notoria la energía en el trabajo y la seriedad en la realización de los cambios que beneficiaban a un vecindario que colaboraba con sus autoridades edilicias, al comprobar la honestidad y responsabilidad en la dirección de la administración.

En 1976 fundó y fue el primer director del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR) de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Tras terminar su perído como alcalde de Guatemala, estableció un pacto con los gobiernos militares y en 1979 el presidente Fernando Romeo Lucas García le prometió su protección, asegurándole que sería garantizada la posibilidad de que su partido político Frente Unido de la Revolución (FUR) participara en la vida política del país y en la campaña que vendría en 1982.

De acuerdo a los documentos desclasificados de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), habría existido un pacto verbal entre Colom, Lucas y el politico Alejandro Maldonado Aguirre (quien era el único político de derecha que estaba al mismo nivel intelectual que Colom), en el que el gobierno militar se comprometía a:

  • Permitir el registro de partidos adicionales
  • Tolerar las organizaciones de sindicatos
  • Tolerar la negociación colectiva
  • No poner obstáculos a la elección de un gobierno civil.

Con esto en mente, el 15 de marzo de 1979, el FUR fue finalmente registrado como partido politico pero, apenas una semana después, el 22 de marzo, Colom fue asesinado en la Ciudad de Guatemala en un elaborado operativo en que se empleó un helicóptero para coordinar las actividades. Los asesinos no tuvieron piedad y Colom recibió 45 impactos de bala; sus guardaespaldas también murieron abatidos a tiros.

Para su sepelio, se diseñó y aprobó una ruta de diez horas, que partió a las 8:00 de la mañana del día 23 de marzo, de la funeraria ubicada en la Sexta Avenida de la zona 9 de la ciudad, con rumbo a la iglesia del Liceo Guatemala, y de allí hacia el Palacio de la Municipalidad de Guatemala, donde se le hizo un homenaje por parte del sindicato y empleados de la Municipalidad alrededor del medio día. El cortejo fúnebre se encaminó después hacia el Paraninfo de la Universidad de San Carlos en el Centro Histórico, en donde el rector magnífico, licenciado Saúl Osorio Paz, junto con el resto de las autoridades universitarias le rindieron honras fúnebres. Luego el sepelio pasó frente al Instituto Nacional Central para Varones, en donde había estudiado Colom y finalmente llegó al Parque Central en donde se despidió el multitudinario cortejo.

Después de su asesinato muchas paredes de la ciudad de Guatemala amanecieron pintadas con un simple mensaje:: “¡Colom vive entre el pueblo!”

BIBLIOGRAFIA:

13 de noviembre de 1960: grupo de oficiales jóvenes del Ejército de Guatemala, algunos de ellos entrenados en la Escuela de Las Américas, se alzan en armas contra el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes

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Diagrama de los lugares en donde se entrenaron las tropas cubanas en preparación para la fallida Invasión de la Bahía de Cochinos en 1961.  Nótese los lugares de entrenamiento o abastecimiento en Guatemala: Finca Helvetia, Retalhuleu y Ciudad de Guatemala.  Imagen tomada del National Archives and Records Administration del gobierno de los Estados Unidos.

En 1958, el político y militar Miguel Ydígoras Fuentes, un ferviente anticomunista y enemigo político de los gobiernos socialistas de Juan José Arévalo y Jacobo Árbenz Guzmán, llegó al poder tras fundar el Partido Redención y contar con el apoyo de sectores derechistas del Ejército de Gutaemala. Durante su gobierno se inició con una política de reconciliación y apertura que condujo a que muchos exilados retornaran al país (incluso algunos miembros del Partido Guatemalteco del Trabajo – PGT) y la reactivación del movimiento sindical. Pero la inestabilidad se mantuvo con complots, atentados o protestas sociales y estudiantiles.

En 1959 el panorama de América Latina cambió radicalmente con el triunfo de la revolución comunista en Cuba. Ydígoras Fuentes rompió relaciones diplomáticas con Fidel Castro, por ser líder marxista, y luego consintió con que el gobierno del presidente estadounidense John F. Kennedy utilizara secretamente una finca en Retalhuleu para entrenar a un grupo de cubanos exiliados para la invasión a Cuba. Cuando se supo esto, el descontento contra el régimen ydigorista se incrementó y en julio de 1960 un grupo armado intentó infructuosamente tomar por asalto la Base Militar de Cobán.

Entre el 11 y 12 de noviembre de 1960, un grupo de jóvenes oficiales, suboficiales y soldados del Ejército Nacional de Guatemala, algunos de ellos entrenados en operativos contrainsurgentes en la tristemente célebre Escuela de Las Américas que los Estados Unidos tenían en Panamá,  se concentraron en la Ciudad de Guatemala con el fin de derrocar al gobierno de Ydígoras Fuentes, aduciendo la difícil situación de las unidades militares y la corrupción y malos manejos del gobierno.​ Inspirados y alentados por el triunfo de la Revolución Cubana​, señalaron en un comunicado que había llegado el momento de actuar para “derrocar al gobierno (…) y formar un gobierno que sea respetuoso de los derechos humanos, que busque los remedios para los males de nuestro país y que tenga una política exterior seria y digna“.

Los alzados se rebelaron el 13 de noviembre pero por falta de coordinación y la traición de varios de los conjurados, la rebelión fracasó y los dirigentes tuvieron que huir hacia las bases militares de Zacapa y Puerto Barrios, donde creyeron que sus compañeros los ayudarían, pero fueron traicionados nuevamente. Los principales líderes, Marco Antonio Yon Sosa y Luis Turcios Lima se tuvieron que esconder y exilar de Guatemala.

Dos días después del levantamiento militar del 13 de noviembre, el presidente guatemalteco decidió ir a Puerto Barrios a perseguir a los rebeldes personalmente, y varios miembros de su Estado Mayor Presidencial lo siguieron en un avión AT-11 de la Fuerza Aérea. El avión iba piloteado por el teniente Carlos Morales Villatoro y cuando llevaban una hora se quedó sin luces y sin instrumentos, y solo lograron aterrizar cuando vieron las luces de otro avión que ya había aterrizado y lograron ejecutar una maniobra de aterrizaje de emergencia.

Ese incidente es considerado el inicio de la Guerra Civil de Guatemala, (o Conflicto Armado Interno como se le ha llamado después de los Acuerdos de Paz de 1996) aunque no fue sino hasta el 7 de febrero de 1962 que se integró un pequeño grupo de jóvenes rebeldes dirigidos por Yon Sosa y Turcios Lima, junto con César Montes: Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre (MR-13). Este grupo abrió un nuevo tipo de lucha política en el país con el fin de derrocar al gobierno por medio de las armas, iniciando la lucha armada que se extendió hasta 1996.

BIBLIOGRAFIA:

 

18 de septiembre de 1979: surge públicamente la Organización del Pueblo en Armas (ORPA), agrupación guerrillera que operó en el suroccidene de Guatemala

Parque de la Ciudad de Quetzaltenango en 1979.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Este grupo se organizó en 1971 a partir de una escisión en las “Fuerzas Armadas Rebeldes” (FAR). Su comandante en jefe fue Rodrigo Asturias Amado (conocido entre los grupos guerrilleros como “Comandante Gaspar Ilom”), hijo del escritor Miguel Ángel Asturias. Esta nueva agrupación se sumaría a las FAR y al “Ejército Guerrillero de los Pobres”, con el gran incentivo de que  la revolución Sandinista había triunfado en Nicaragua, derrocando al regimen de Anastasio Somoza.

La ORPA surgió originalmente en San Marcos, reclutando colaboradores locales para formar su base social, que llamban “Resistencia Popular Campesina”.  Hasta 1978 sus métodos de trabajo eran clandestinos y selectivos.

El 18 de septiembre de 1979, durante el gobierno del general Romeo Lucas García, una unidad guerrillera ocupó militarmente la finca cafetalera de Mujuliá, en Quetzaltenango. Con esta acción y la distribución de un manifiesto se inició la acción pública de la Organización del Pueblo en Armas (ORPA), la cual se autodefinió como “una organización político-militar a nivel nacional, que desarrolla el proceso de guerra popular revolucionaria en forma consciente, progresiva y responsable y que después de varios años de preparación, en los que se construyó en la clandestinidad, surgió públicamente para sumarse a la lucha del pueblo guatemalteco”.

Sus métodos de combate, aparte de la guerra de guerrillas incluía secuestros selectivos, impuesto de guerra a las grandes fincas e industrias, y atentados explosivos en contra de infraestructura vital para la transmisión eléctrica, las comunicaciones y transportes de productos.

En febrero de 1982 se integró a la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), coalición de cuatro grupos rebeldes que continuó la lucha guerrillera con un mando central en el que los comandantes principales vivían en lujosos hoteles en el exilio, y que negoció y firmó los Acuerdos de Paz con el Gobierno y el Ejército el 29 de diciembre de 1996.

BIBLIOGRAFIA: