15 de junio de 1897: Guatemala firma un pacto tentativo para unirse a la República Mayor de Centroamérica que formaron El Salvador, Honduras y Nicaragua

15junio1897
Los presidentes de Centroamérica en 1896, cuando El Salvador, Honduras y Nicaragua formaron la República Mayor de Centroamérica e invitaron a Guatemala y a Costa Rica a unirse.  Al centro, el presidente de Guatemala, general José María Reina Barrios,  Imagen tomada de “El Porvenir de Centro América“.

En 1895, se llevó a cabo un intentó de unión materializado en el Pacto de Amapala del 20 de junio, originado como reacción contra las medias coactivas adoptadas por Inglaterra contra Nicaragua al ocupar la Costa de los Mosquitos en 1804.1 En este, Honduras, Nicaragua y El Salvador constituyeron la República Mayor de Centroamérica con la aspiración de incorporar después a Costa Rica y Guatemala. Así, el 15 de junio de 1897 Guatemala y Costa Rica firmaron un tratado previo de Unión de la República Mayor durante un congreso jurfídico que se celebró en la Ciudad de Guatemala en esa fecha.2  Guatemala en ese momento estaba sumida en una profunda crisis económica y política, ya que se había desplomado el precio internacional del café dejando todos los enormes proyectos del gobierno a medias, lo que había obligado al general presidente José María Reina Barrios a disolver la Asamblea y erigirse en dictador.3

El convenio firmado en la Ciudad de Guatemala dice así:2

Tratado de Unión Centro Americana

Los Gobiernos de Guatemala, Costa Rica y el de la República Mayor de Centro América, por medio de sus respectivos Delegados Plenipotenciarios, a saber:

Los señores Licenciados don Antonio Batres Jáuregui, don Mariano Cruz y don Antonio González Saravia, por Guatemala; el señor Licenciado don Leonidas Pacheco, por Costa Rica y los señores Doctores don Tiburcio G. Bonilla y don Manuel Delgado, por la República Mayor de Centro-América;2

Deseando que se realice lo más pronto posible la Unión de la América Central de un modo definitivo, por el inmediato ensanche de sus mutuas relaciones políticas, unificadas desde ahora ante las naciones extranjeras, y teniendo los Estados bases armónicas de legislación, idénticas garantías y principios homogéneos de libertad, orden y progreso;4

al efecto, después de haberse exhibido sus plenos poderes, que se encuentran en forma, y de las conferencias y discusiones del caso, han acordado las estipulaciones siguientes:5

  • Artículo 1.° Las Repúblicas de Guatemala, Costa Rica, Honduras, Nicaragua y El Salvador, forman desde hoy una sola Nación libre e independiente que se denomina República de Centro América.
  • Artículo 2.° Las Repúblicas signatarias que constituyen la nueva unidad política, conservan su entera libertad e independencia, excepto en los puntos que expresa este Tratado y con referencia a los cuales, debe considerárseles como una sola nacionalidad.
  • Artículo 3.° Conservar su régimen autonómico en cuanto a su administración interna y su unificación tendrá por único objeto el que en sus relaciones internacionales aparezcan como una sola entidad para garantizar su independencia común, derechos y respetabilidad.
  • Artículo 4.° Con este objeto las Repúblicas, que en lo sucesivo se denominarán Estados, convienen en organizar un Poder Ejecutivo Nacional, cuyo Jefe tendrá el carácter de Presidente de la República de Centro América.
  • Artículo 5.° Los Presidentes de las Repúblicas actuales se denominarán Jefes de Estado.
  • Artículo 6.° La Presidencia de la República de Centro América, será ejercida alternativamente en turno por los respectivos Jefes de Estado, en el orden alfabético de naciones así: Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador.
  • Artículo 7.° El turno será anual y principiará el día quince de septiembre del corriente año, si en esa fecha hubiese recibido este Tratado su aprobación definitiva. [Los artículos de 8 al 13 indican las atribuciones del Presidente de Centro América y de su consejo]
  • Artículo 14.° El Consejo queda además autorizado para desarrollar en sus trabajos las bases que conduzcan a unificar los intereses de Centro América, prnicipalemtne en el ramo de legislación.
  • Artículo 15.° La representación diplomática y consular tendrá efecto en lo sucesivo en nombre de la República de Centro América.5

[El resto de artículos estipula la forma en que funcionaría el gobierno de la República.]5

Aquel convenio fue ratificado por el Ejecutivo y por la Asamblea Constituyente que había convocado el general presidente José María Reina Barrios tras erigirse en dictador, por medio de los siguientes decretos:

Decreto Número. 528José María Reina Barrios

General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala

Considerando:

Que los señores plenipotenciarios, Delegados al Congreso Jurídico Centro-Americano, han suscrito de común acuerdo el día de ayer, un Tratado sobre puntos constituciones y arbitraje, en el cual, teniendo en mira los bien entendidos intereses generales de todas las Repúblicas de Centro América, y armonizándolos convenientemente con los particulares de cada una de ellas, se consignan, entre otras disposiciones de importancia, las bases que han de regir para unificar desde luego su derecho público constitucional y su representación en el exterior, y preparar de un modo eficaz y práctico su definitiva unión política en días no lejanos.

Que las estipulaciones del Tratado en referencia son justas, racionales y equitativas; se hallan conformes con lo que dispone la Carta Fundamental de la República y los principios del derecho moderno; y tienen un objeto eminentemente simpático y noble, cual es el de aproximar lo más posible la anhelada reorganización de la patria común; y

Que a la realización de ese elevado ideal del patriotismo, por medios pacíficos y de recíproca utilidad, están obligados a cooperar todos los buenos centroamericanos y especialmente aquellos a quienes estos pueblos tienen confiada la dirección de sus destinos y elc uidado de promover todo lo que conduzca a su progreso y prosperidad;

Por tanto,

De acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros y en uso de las facultades que ejerce, decreta:

Artículo único. Apruébanse los cuarenta y dos artículos que forman el Tratado, de que antes se ha hecho mérito; sin perjuicio de someterlo oportunamente a la Asamblea Nacional Constituyente que se convoque para los efectos legales.6

Una vez convocada, la Asamblea Constituyente aprobó el tratado el 27 de agosto:

Decreto N°. 2La Asamblea Constituyente de la República de Guatemala

Artículo 1°. Apruébase en todas sus partes el pacto de Unión Centro-americana, celebrado por el Congreso Jurídico de Plenipotenciarios en esta capital, el 12 de junio del presente año, quedadno así debidamente confirmado el decreto del Ejecutivo, emitido con el mismo fin, el 16 del propio mes.

Artículo 2°. Facúltase al Poder Ejecutivo para que dentro de los límites de la Constitución y en la órbita del propio Tratado, y consultando los intereses generales de Centro América haga o acepte las modificaciones o reformas al referido pacto que tiendan a hacer efectiva y práctica la grandiosa idea de Unión Centro Americana.7

Tiempo después, los tres Estados de la RepúblicaMayor junto a Guatemala recién firmante, consideraron que era tiempo de fortalecerse a través de una Constitución permanente, por lo que una Asamblea Constituyente se reunió en junio de 1898, completando sus trabajos el 27 de agosto. El nombre se cambió a Los Estados Unidos de Centroamérica.8  Pero para entonces la situación en Guatemala había cambiado drásticamente:  se habían producido dos grandes revoluciones en contra del presidente, que éste había sofocado a duras penas, aunque la situación quedó tan inestable, que el gobernante fue asesinado el 8 de febrero de 1898 y entre las medidas del nuevo gobierno, el del licenciado Manuel Estrada Cabrera, estuvo declarar nulo todo lo actuado por el fallecido gobernante cuando se erigió en dictador, y todo lo aprobado por la Asamblea Constituyente convocada por Reina Barrios.3

Así, cuando la Constitución Federal de los Estados Unidos de Centroamérica entró en
vigor en noviembre de 1898 y un consejo ejecutivo federal tomó asiento en Amapala para la elección del presidente y del congreso federal Guatemala ya había derogado la aprobación del Tratado; y por si eso fuera poco, un golpe de Estado declaró desligado a El Salvador de la República Mayor, lo que provocó que ésta se disolviera definitivamente.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mariñas Otero, Luis (1958). Las constituciones de Guatemala. España: Instituto de estudios políticos. p. 165.
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala 1897-98. XVI Guatemala: Tipografía Nacional. p. 105.
  4. Ibid, p. 106.
  5. Ibid, pp. 107-112.
  6. Ibid, pp. 112-113
  7. Ibid, pp. 401.
  8. Mariñas Otero, Las constituciones de Guatemala, p. 201.
  9. Sandoval Rosales, Rommell Ismael (1996). Desafíos de la Corte Centroamericana de Justicia. El Salvador: Centro de Información Jurídica. Ministerio de Justicia. p. 2.

 

5 de junio de 1891: el poeta nicaragüense Rubén Darío deja de publicar el periódico semi-oficial “El Correo de la Tarde” en Guatemala

5junio1891
La Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala a finales del siglo XIX.  Detrás del Palacio Colonial que se aprecia a la izquierda se encontraba la Escuela de Cristo, que fue convertida en la Imprenta La Unión y donde se publicada el periódico “El Correo de la Tarde” de Rubén Darío”.  En el recuadro: el gran poeta nicaragüense.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El poeta nicaragüense Rubén Darío estuvo en Guatemala en tres ocasiones: en 1890-91, 1891, en 1892 y en 1915. La primera vez que llegó a Guatemala, fue el 30 de junio de 1890, durante el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas, y se encontró con actos cívicos en las calles celebrando un aniversario más de la Revolución Liberal de 1871. 1 Darío venía huyendo del golpe de estado que dió el general Carlos Ezeta en El Salvador el 22 de ese mes, y en donde murió de un infarto el presidente de facto, general Francisco Meléndez, quien era mecenas del poeta y quien había llegado al poder en 1885 tras perpetrar un golpe de estado contra el presidente Rafel Zaldívar.2 Darío había sido director del diario “La Unión” en El Salvador,3 y al llegar a la Ciudad de Guatemala, se hospedó en el hotel Unión y se puso en contacto con su amigo el poeta y catedrático cubano José Joaquín Palma, a quien había conocido en Nicaragua1 y quien se encontraba en Guatemala en calidad de exiliado y encagado de asuntos del gobierno en el exilio que buscaba la independencia de Cuba.4

De acuerdo a Edelberto Torres, uno de sus biógrafos, Darío fue llamado a la presencia del presidente Barillas, y éste le pidió que le contara cual era la situación en El Salvador.  Barillas, al enterarse, le habría peido que escribiera un artículo en “El Imparcial” (que no era el periódico de Alejandro Córdova que se fundó en 1922), y que publicó bajo el título “La historia negra. Los sucesos en El Salvador”, firmado con el seudónimo “Tácito”.   Otros autores más recientes, no obstante, indican que dicha reunión nunca se produjo, y que Darío escribió su artículo porque ya era un reconocido periodista en Centroamérica.3

Con la autorización de Barillas, los ministros de Hacienda y de Relaciones Exteriores apoyaron a Darío para que creara un diario semioficial, del cual sería director y propietario y que se empezó a publicar el 8 de diciembre de 1890. El periódico se llamó “El Correo de la Tarde” y era editado en la imprenta “La Unión“, propiedad del político y escritor Francisco Lainfiesta.1 (Nota de HoyHistoriaGT: Lainfiesta había establecido su imprenta en el antiguo convento de la Escuela de Cristo en la Ciudad de Guatemala, el cual había adquirido a un precio irrisorio después de que el mismo fuera confiscado a los religiosos durante el gobierno de J. Rufino Barrios, del que Lainfiesta fue Ministro de Fomento5).  Dos de los redactores del periódico de Darío eran José Tible Machado y su sobrino, el entonces adolescente Enrique Gómez Tible1 (quien más tarde cambiaría su nombre por el de Enrique Gómez Carrillo para que no le dijeran “comestible”6).  “El Correo de la Tarde” fue incluyó artículos políticos principalmente, pero también de otros temas, como industria, comercio, y literatura y Darío publicaba con seudónimos e invitaba a destacadas firmas, para atraer la atención de los lectores.1

Darío frecuentaba los ambientes intelectuales y así conoció al joven escritor Máximo Soto Hall, con quien conformó más adelante, junto a Palma, un grupo intelectual que fue descrito siguiente manera: “El poeta bayamés es el padre; Soto Hall, el hijo; y Darío, el Espíritu Santo”.1  De esta forma, Darío fue mentor de Gómez Carrillo y Soto Hall, quienes diez años más tarde serían los principales ideólogos y promotores del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

A pesar de su diario, Darío estaba pasando por serios aprietos económico y Lainfiesta, le propuso al joven poeta publicar una segunda edición de “Azul“, la cual costeó y le obsequió, para que la vendiera y obtuviera algún beneficio. El libro salió de la imprenta el 20 de octubre de 1890, y en la Ciudad de Guatemala todavía existe una placa conmemorativa en la casa que ocupa el lugar donde antes estuvo la imprenta “La Unión“.1

Después de seis meses hizo traer a su esposa, Rafaela Contreras, y celebraron la boda religiosa el 11 de febrero de 1891, en la capilla del Sagrario en la catedral guatemalteca; en ese momento Darío tenía 24 años, y Rafaela, 17. Los recién casados se fueron a vivir a una casa en en la 10a. calle oriente No. 18 de la Ciudad  de Guatemala.1

Pero, desafortunadamente para los esposos, “El Correo de la Tarde” dejó de circular el 5 de junio de 1891 por lo que la madre de Rafaela los convenció de que viajaran a Costa Rica, donde tenía parientes. Llegó a ese país el 24 de agosto de 1891, y allí nació su primogénito, Rubén Darío Contreras.1


BIBLIOGRAFIA:

  • Hemeróteca PL (18 de enero de 2017).  El paso de Rubén Darío por Guatemala.  Guatemala: Prensa Libre.
  • García Jordán, Pilar (2011). El Estado en América Latina. Recursos e imaginarios, siglos XIX – XXI.  Barcelona: TEIAA. pp. 27-28.
  • Cozar, Arnoldo J. (1965) Arcón PatrioII.  Guatemala: José de Pineda Ibarra, Ministerio de Educación.
  • Evelyn Uhrhan Irving (1963) Ruben Dario in Guatemala, Kentucky Foreign Language Quarterly, 10 (1), doi: 10.1080/00230332.1963.9927637. pp. 14-19.
  • Miller, Hubert J. (1976) La Iglesia y el Estado en tiempo de Justo Rufino Barrios.  p. 115
  • Mendoza, Juan Manuel (1946). Enrique Gómez Carrillo; estudio crítico-biográfico: su vida, su obra y su época (2a. edición). Guatemala: Tipografía Nacional.