22 de octubre de 1841: la Municipalidad de la Ciudad de Guatemala emite el reglamento para el primer alumbrado público a base de velas y serenos que se funcionó en la ciudad

Vista de la Ciudad de Guatemala desde el Cerrito del Carmen en 1887.  Imagen publicada en Guatemala, Land of Quetzal de William T. Brigham.

 

Debido a las constantes guerras entre los criollos liberales y conservadores, el progreso fue llegando muy lentamente a Guatemala.  Para darse una idea, reportamos aquí que el primer sistema de alumbrado público para la ciudad de Guatemala a base de velas fue establecido hasta en 1841, y solamente para la porción más importante de la ciudad (entonces solamente la Plaza Mayor de lo que hoy se conoce como el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala).

Los faroles se colocaron salientes fuera de la pared por lo menos una vara, y sostenidos por un pescante o barra de hierro.  La empresa a cargo de la iluminación debía “tener alumbrada la parte de la ciudad demarcada en el plano respective, toda las noches, desde las oraciones hasta el alba: en la que en que hubiere luna, ya sea antes de oscurecer o una hora despues, y su luz se mantenga todo el resto de la noche, no se encenderán los faroles; si después de una hora de dadas las oraciones, la luna tardare en alumbrar, por este solo tiempo hasta que su luz sea suficiente, se encenderán aquellos.”

Aquí se observa el influjo del gobierno conservador, que utiliza la hora de las oraciones como referencia.  Por otra parte, para ahorrarse en la iluminación, los faroles no se encendían cuando la luz de la luna era lo suficientemente fuerte.

En otra parte del reglamento se mencionaba que era obligación del empresario “cuidar que las luces se conserven siempre vivas y tener limpios y preparados los faroles y demás útiles para que sin demora estén las luces encendidas a la hora designada“.  Se nota aquí que la luz no era eléctrica y que necesitaba de mucho mantenimiento para manterse viva.

Tambien se estableció un grupo de serenos que se encargaba de darle mantenimiento a los faroles y de mantener vivas las llamas, y además daba de viva voz cada media hora, la hora correspondiente.    El grupo original era de 30 serenos, armados de dos pistolas y una lanza, y también tenían la obligación de revisar que todas las puertas de casas y comercios estuvieran bien cerradas.

De acuerdo a la Recopilación de Leyes publicada en 1870, este servicio se mantuvo vigente por lo menos hasta ese año, en que el autor indica que el número de serenos era de 67.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

 

 

19 de octubre de 1851: la Asamblea Constituyente de Guatemala decreta el Acta Constitutiva de la República de Guatemala, hecha a la medida de los deseos del presidente Rafael Carrera

Arzobispo Metropolitano Francisco de Paula Garcia Peláez: tomó el juramente a Carrera como president de la República basado en la constitución de 1851 en la cual, entre otras cosas, se comprometía a mantener la religion católica pura e inalterable. Retrato que se conserva en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.

En el siglo XIX hubo dos grandes líderes indiscutibles en Guatemala: el conservador Rafael Carrera y el liberal J. Rufino Barrios.  Su poder fue tan absoluto, que hicieron que las Asambleas Constituyentes redactaran constituciones hechas a su medida, y gobernaron con ellas hasta su muerte: Carrera de 1851 a 1865 y Barrios de 1873 a 1885.

El 19 de octubre de 1851 fue el turno de Carrera.  El Acta Constitutiva promulgada en ese momento tiene algunas características que describimos a continuación:

Esta constitución tenia una amplia influencia de la Iglesia Católica y de hecho iniciaba con las siguientes palabras: “En el nombre de Dios Todopoderoso”

La definición de guatemalteco era:

  • Nacidos en la República o que se encontraban en ella al momento de la Independencia de España.
  • Nacidos de padres guatemaltecos en el extranjero
  • Los naturales de otros países centroamericanos
  • Los extranjeros naturalizados

La definición de ciudadano guatemalteco era:

  • Aquellos que tengan profesión, oficio o propiedad que les proporcione medios para subsistir con independencia.
  • Aquellos extranjeros que cumplan con los requisites anteriores y fueran nombrados para cargos públicos y los aceptaran.

Nótese que esta definición dejaba como ciudadanos prácticamente solo a los varones criollos y mestizos.

Se dejaba de ser ciudadano:

  • Al tomar las armas en contra de la República
  • Por condenación a pena corporal
  • Por conducta notoriamente viciada

El presidente de la República era electo cada cuatro años, por una Asamblea General copuesta de la Cámara de Representantes, del Arzobispo Metropolitano, de los individuos de la Corte de Justicia y de los vocales del Consejo de Estado y podia ser reelecto.

En otras palabras: los amigos de Rafael Carrera lo iban a reelegir cada cuatro años; de hecho, en 1854 lo nombraron presidente vitalicio.  No había voto popular para el presidente, solamente para los representantes y solamente los ciudadanos podían votar.

No había figura de vicepresidente, y en caso de falta absoluta del presidente se hacía cargo de la presidencia uno de los Ministros de Estado; por esta razón, cuando murió Carrera el 14 de abril de 1865, fue Pedro de Aycinena quien se hizo cargo de la presidencia, pues fungía como Ministro de Relaciones Exteriores.

El Consejo de Estado estaba formado por los Ministros de Estado y por ocho consejeros nombrados por la Cámara de Representantes.  Eran nombrados cada cuatro años y podían ser reelectos; ahora bien, podían ser requeridos en el Consejo de Estado por las siguientes autoridades:

  • El Presidente de la República
  • El Arzobispo Metropolitano
  • Los obispos que hubiera en la capital
  • Los gobernadores del arzobispado
  • el Regente de la Corte de Justicia
  • el Presidente del Cabildo Eclesiástico
  • el Rector de la Pontificia Universidad
  • el Prior del Consulado
  • el Presidente de la Sociedad Económica
  • el Comandante General de las Fuerzas Armadas

Se nota aquí el enorme control que tenía la Iglesia sobre los asuntos de Estado, en especial el clero secular dirigido por el Arzobispo.

En cuanto al congreso, éste quedó denominado como “Cámara de Representantes” y estaba compuesto por 55 miembros que podían ser reelectos.  En caso de alguna acusación en suc ontra, la Cámara misma decidía si procedía un juicio o no.

Los departamentos eran gobernados por los Corregidores y las Municipalidades.

Finalmente, se estipulaba que el Presidente de la República al tomar posesión iba a prestar juramento en manos del Arzobispo Metropolitano de la siguiente forma:

  • ¿Prometéis conserver la integridad e independencia de la República, y gobernar al pueblo según las disposiciones del Acta Constitutiva, las leyes vigentes y costumbres de Guatemala?
  • ¿Prometéis emplear todo el poder que la Nación os ha conferido, para que las leyes sean observadas y administrada la justicia?
  • ¿Prometéis mantener con todo vuestro poder las leyes de Dios, y hacer que la religion católica se conserve pura e inalterable, y proteger a sus ministros?

Nuevamente el poder católico se hacía evidente.

Esta constitución estuvo vige

nte hasta el 30 de junio de 1871.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

18 de octubre de 1889: se establecen los estatutos de la “Sociedad Educacionista del bello sexo” en Totonicapán, destinada a fomentar la educación de las damas de la localidad

La promoción de profesoras tituladas de la Escuela Normal Central (hoy Instituto Belén) en 1896.  El gobierno del general Manuel Lisandro Barillas impulsó la educación de la mujer, creando esta Escuela Normal.  Nótese que a pesar de lo esmerado de la educación adquirida, ese año solamente hubo seis profesoras graduadas en toda Guatemala.  Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca“.

Reproducimos el día de hoy algunos de los estatutos de la “Sociedad Educacionista del bello sexo” que se estableció en Totonicapán el 18 de octubre de 1889, y que fue aprobada por el presidente Manuel Lisandro Barillas el 23 de octubre de ese año.  En esa época era muy bajo el porcentaje de la población que sabía leer y escribir, quedando las mujeres muchas veces relegadas.  El gobierno del general Barillas fue uno de los primeros en impulsar la educación de la mujer guatemalateca.

ESTATUTOS de la Sociedad Educacionista del bello sexo, establecida en la ciudad de Totonicapán, aprobados por acuerdo del 23 de octubre ultimo

Organización de la Sociedad

La Sociedad Educacionista del bello sexo está compuesta por todas las señoras inscritas hasta la fecha como socias; habrá también una junta directive compuesta del personal siguientes: Una Presidenta, seis Vocales, una Secretaria y una Tesorera.

Objeto de la Sociedad

“La Sociedad Educacionista del bello sexo” tiene por objeto contribuir en la esfera de sus facultadas a dar a la insrucción de la mujer en este departamento , el mayor ensanche posible, secundando así los propósitos del Supremo Gobierno, e interesándose por todo aquello que tienda a su perfeccionamiento moral, y auxilar con estos fines a las autoridades del departamento.

De la Junta Directiva

[…] Procurará que todas las niñas que residen en la ciudad y que reúnen las condiciones que determina la ley de la materia, se aprovechen de la instrucción que se da en establecimientos públicos y privados, influyendo al efecto por cuantos medios sea posible y comunicando a la junta local las dificultades que encuentre, cuando su intervención sea ineficaz, y velando siempre por la punctual asistencia de las niñas inscritas.

Visitará con la mayor frecuencia posible, por medio de comisiones designadas al efecto, los planteles de enseñanza.

Procurará remover los obstáculos que se presenten para el incremento de la instrucción, y comunicará aquellos que no esté en sus facultades remediar.

Es su deber velar por la moralidad y cumplimiento de los deberes de las directoras, comunicando a la dirección e inspección departamental las faltas que notare, y proponer los medios que a su juicio convenga emplear para corregirlas.

Cuidará de que los establecimientos estén provistos de los útiles que necesitan, proveyendo de sus propios fondos o por medio de la junta local, de lo que hiciera falta.

[…] Presenciará por medio de comisiones, los exámenes de fin de curso, acordando algunos premios en favor de las alumnas que se distingan, y contribuirá a la solemnidad de esos actos. 

BIBLIOGRAFIA:

17 de octubre de 1888: el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas crea el municipio de Santa Cruz Barillas en Huehuetenango, desmembrándolo del de Santa Eulalia

Retrato del general Manuel Lisandro Barillas, quien gobernó a Guatemala de 1885 a 1892.  Fue el único president liberal que entregó el poder a su sucesor tras la celebración de elecciones. Este retrato se conserva en el Museo Nacional de Historia.

Luego del triunfo de la Revolución Liberal de 1871, los ex-militares de la región y varios pobladores exigieron las tierras bajas de Santa Eulalia.  Esta petición fue aprobada y los territorios reclamados fueron desintegrados de Santa Eulalia para formar Santa Cruz Barillas el 17 de octubre de 1888, ya durante el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas.

El decreto de fundación de poblado dice: Vista la solicitud de los vecinos de las aldeas Nucá, Cheque, Lauconde, Ballí, Coxtac y Santa Cruz Yalmox, pertenecientes a la jurisdicción de Santa Eulalia en el departamento de Huehuetenango, relativa a que se les erija un pueblo independiente del de Santa Eulalia, bajo el nombre de Barillas.

200 caballerías son otorgadas por la municipalidad de Huehuetenango para la creación del municipio, según finca N.°1160 folio 219 del libro 14 de Huehuetenango, de la cual se desmembrarían 50 lotes de 4 caballerías y fracción cada uno, de los cuales al casco urbano le corresponde el lote N.° 19 y colinda al norte con el lote N.° 18 al oriente con el lote N.°22 al poniente con el lote N.°2 y al sur con el lote N.° 20.

Posteriormente, la frontera entre el nuevo municipio y México fue establecida definitivamente en 1896, cuando se concluyeron los trabajos de la Comisión de Límites, basada en el tratado Herrera-Mariscal que suscribió el gobierno de J. Rufino Barrios con el gobierno mexicano del general Porifirio Díaz.

BIBLIOGRAFIA:

16 de octubre de 1852: tras el fallecimiento del doctor Alejandro Marure, se encarga a Ignacio Gómez la recopilación razonada de todas las leyes emitidas hasta la fecha

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Asamblea Legislativa de Guatemala a principios del siglo XX.  Imagen tomada de la revista oficial “La Locomotora” del gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera.
El gobierno liberal de Mariano Galvez encomendó al Dr. Alejandro Marure que escribiera la historia de la naciente nación, cosa que éste hizo con esmero, pero con un gran sesgo liberal, al punto que al recorder a las autoridades conservadoras no las mencionaba por nombre o se refería a ellas como “miembros del partido Opositor”.

Pero a la caída de Galvez en 1838, los conservadores recuperaron el poder y años después, el 24 de septiembre de 1847, reconociendo la capacidad de Marure, le encomendaron que escribiera una recopilación razonada de todas las leyes que se habían decretado en Guatemala desde la Independencia hasta ese momento.

Desafortunadamente, la muerte sorprendió al primer historiador guatemalteco el 29 de junio de 1851 y no pudo terminar la tarea encomendada, razón por la que el 16 de octubre de 1852 el gobierno del general Rafael Carrera solicitó a don Ignacio Gómez que continuara con la tarea encomendada originalmente al finado Marure.

La tarea era titánica y no fue concluida sino hasta en 1871, cuando el doctor Rafael Pineda de Mont public la Recopilación de Leyes de la República de Guatemala en tres tomos.

Cuando los liberales recuperaron el poder en 1871, también encomendaron a importantes intelectuales la recopilación de leyes, destacándose entre ellos: Juan Mata, Agustín Gómez Carrillo, Viviano Guerra y Felipe Estrada Paniagua, entre otros.

BIBLIOGRAFIA:

14 de octubre de 1843: el gobierno conservador otorga la región sur de Izabal en concesión a la Compañía Belga de Colonización para que desarrolle el área

Mapa de la colonia belga establecida en 1843.  Imagen tomada de Amérique centrale. Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union, fondée par la Compagnie Belge de Colonisation. Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie

El interés de las grandes potencias europeas en el istmo centroamericano se disparó luego de la Independencia de la región en 1821.  Los primeros en extenderse en la región fueron los ingleses, quienes ya tenían su emplazamiento en Belice, pero también llegaron los holandeses y los belgas.

El 14 de octubre de 1843, el gobierno conservador, aconsejado por el Obispo Juan José de Aycinena y Piñol (marqués de Aycinena)  le dio a la Compañía Belga de Colonización la región sur de Izabal a perpetuidad a cambio de lo siguiente:

  • la compañía pagara dieciséis mil pesos cada año al gobierno de Guatemala,
  • ​los colonos se convertieran al catolicismo y adoptaran la ciudadanía guatemalteca,
  • dar al gobierno guatemalteco dos mil fusiles,
  • construir un puente de metal sobre el río Motagua; y
  • construir un puerto en la bahía de Amatique, en la localidad de Santo Tomás de Castilla, el cual gozaría de considerables concesiones y privilegios.

La colonia tendría el privilegio de tener su propio gobierno, pero los conservadores consideraron que teniendo belgas católicos en la region sería una contención a las pretensiones de los británicos protestantes y su contrabando comercial en Belice.

Sin embargo, las condiciones del área eran inhóspitas y empezaron a mermar rápidamente la salud de los belgas. Para 1850, la colonia ya había fracasado, las obras de infraestructura prometidas no se construyeron, y los colonos belgas se habían dispersado al interior de la República, de forma que el 19 de enero de 1853 ​ la Cámara de Representantes de la República emitió un decreto por el cual retiraba todas las concesiones otorgadas a los belgas y declaraba nulo el contrato establecido en 1843.

BIBLIOGRAFIA:

14 de octubre de 1871: los Ministros de Estado del presidente de facto provisorio Miguel García Granados, deciden nombrarlo Capitán General del Ejército de Guatemala

Fotgrafía de la inauguración del monument al general Miguel García Granados en 1896.  Fotografía de Alberto G. Valdeavellano publicada por “La Ilustración Guatemalteca“.

Tras el triunfo de la Revolución Liberal en 1871, Miguel García Granados fue nombrado presidente provisorio y de inmediato se dió a la tarea de establecer un gobierno que favoreciera tanto a sus correligionarios liberales, como a sus parientes conservadores. Aquella era una árdua tarea, tomando en cuenta las diferencias irreconciliables que había entre ambos grupos de criollos guatemaltecos.

A principios de octubre de 1871 se produjo una revuelta conservadora en el oriente del país, que obligó a García Granados a salir de la ciudad a aplacarla.  Entonces,  aprovechando su ausencia, los ministros de Estado emitieron los decretos N.° 21 y 22 del 14 de octubre de 1871, y lo nombraron a él como Capitán General del Ejército y al entonces mariscal J. Rufino Barrios como Teniente Genral del Ejército, por sus “servicios en favor de los pueblos“.

Aparte de ser una medida de adulación, los Ministros de Estado estaban esperando que con esos nombramientos los dirigentes de la Revolución iniciaran reformas drásticas que los favorecieran en perjuicio del poder económico hasta entonces en manos del partido conservador.  Pero no contaban con que García Granados no quería realizar modificaciones drásticas tan pronto, debido a sus lazos familiares con los miembros del partido conservador; además de que, acostumbrado a la vida aristocrática, pasaba las noches en tertulias que ofrecía en su casa y se levantaba pasado el medio día, lo que le dejaba poco tiempo para atender los asuntos de Estado.

Por estas razones los liberales procedieron poco a poco a pasar el poder a manos de J. Rufino Barrios, mucho más joven que el anciano García Granados, y quien tenía una animadversión irreconcialiable con los conservadores, ya que era originario de San Marcos, departamento que fue parte del Estado de Los Altos en 1838-39  y que fuera sometido a sangre y fuego por el fallecido Rafael Carrera al dominio de Guatemala.

Para 1873, Barrios había sido nombrado presidente en lugar de García Granados, y gobernaría hasta su muerte durante la Intentona Unionista en 1885.

BIBLIOGRAFIA: