13 de julio de 1922: se firma el contrato preliminar para la constucción del Ferrocarril de Los Altos con la Allgemeine Electricitats-Gesellschaft

 

13julio1922
Teatro Municipal de Quetzaltenango, en 1930.  En el recuadro: la señorita Carmen Galindo, representante de Guatemala en la Feria de Independencia de ese año.  Imágenes tomadas de Quezaltenango : Álbum conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril de los Altos

Luego del golpe de estado del 5 de diciembre de 1921, el presidente de facto, general José María Orellana, convocó a una licitación pública, para otorgar el contrato para la construcción del Ferrocarril de Los Altos. La empresa alemana Allgemeine Elektricitats-Gesellschaft (AEG), con sede en Berlín, Alemania, ganó la licitación y el contrato se realizó el 13 de julio de 1922.1

El contrato con AEG fue aprobado por el gobierno de Orellana y publicado en el
Diario Oficial, “El Guatemalteco“, el 2 de octubre de 1924. En dicho contrato se estipulaba que el proyecto constaba de dos partes: la línea férrea y el ferrocarril propiamente dicho y la planta hidroeléctrica, para proveerle energía, situada en Santa María de Jesús, Zunil. El último arreglo financiero para poner en marcha el ferrocarril fue de un monto de US$2.5 millones, a través de una emisión de bonos al tipo del 85%, al 8% de interés anual; es decir, que la deuda pública contraída por Guatemala para la construcción del ferrocarril tenía un descuento del 15% sobre su valor nominal.1

Contrario a la opinión generalizada en la actualidad, aquel ferrocarril no utilizaba locomotoras de vapor ni sistema de cremalleras, debido a la elevada pendiente de la región, de poco más de 9%. La línea férrea recorría 44 kilómetros y la empresa alemana instaló un sistema eléctrico con chasís metálico y vagones de madera. Los vagones de personas y transporte de carga eran en realidad tranvías, movidos en cada eje por motores propios, y con un sistema de frenos magnéticos.2

En cuanto a la obra civil de la colocación de rieles, los ingenieros alemanes hicieron un trabajo más eficiente que el acostumbraban a hacer los de la International Railways of Central America, subsidiaria de la United Fruit Company, la cual tenía hasta entonces el monopolio del transporte en ferrocarril. También se construyó un túnel, que eventualmente se utilizó para la carretera de automóviles.2

Para el sistema eléctrico se construyó la primera planta hidroeléctrica estatal, con embalse de agua, dique, y su propio cuarto de máquinas, la cual inició sus operaciones en 1927, con dos turbogeneradores de 2 MW cada uno, y que surtía de energía eléctrica a Quetzaltenango y a poblaciones aledañas. Al principiar la operación del ferrocarril, en marzo de 1930, se agregó otra unidad de 2 MW, para un total de 6 MW.2


BIBLIOGRAFIA:


12 de julio de 1820: los principales de Totonicapán desconocen a las autoridades españolas y reconocen a Atanasio Tzul y a su esposa como reyes

 

12julio1820
El valle de Totonicapán en 1887.  En el recuadro: una pintura del siglo XIX que representa a Atanasio Tzul, el calpul dk’iche’ de Totonicapán que dirigió el alzamiento contra las autoridades coloniales.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Atanasio Tzul, miembro de la nación k’iche’ en Totonicapán, era originario del Cantón Paquí y provenía de una familia de jaboneros que habitaban el Barrio Linkah. Su esposa era Felipa Soc y aunque no existen datos oficiales acerca de su fecha de nacimiento y muerte, generalmente se admite que nació en el siglo XVIII y murió en la primera parte del siglo XIX.1

Tzul inició su vida política en 1813, cuando llegó a ser calpul (Principal) de la Parcialidad de Linkah.2 Por ese entonces, el Imperio Español estaba atravezando una grave crisis derivada de la Invasión de Napoleón y luego el establecimiento de las Cortes de Cádiz, cuando obligaron al rey Fernando VII a renunciar al absolutismo. En Cádiz se reunieron representantes de todas las regiones de España y de las colonias, y lograron redactar una Constitución que reflejaba mejor las necesidades de los habitantes del Imperio. Cuando los principales de San Miguel Totonicapán, encabezados por Atanasio Tzul y el macehual Lucas Aguilar, se enteraron que la Constitución de Cádiz de 1812 otorgaba a los indígenas los mismos derechos que a los españoles y ladinos, eliminando el trabajo gratuito que los pobladores indígenas hacían para sus curas párrocos, los principales y concejales de San Miguel Totonicapán, encabezados por Tzul, primer calpul y por el macehual Lucas Aguilar, escribieron a Fernando VII para agradecérselo pues creyeron que él era quien lo había decidido.3

En 1816, Tzul, al servir el cargo de Alcalde de San Miguel Totonicapán se limitó a exigir únicamente siete reales como pago de los impuestos de comunidad y para los sueldos del cura párroco y de las autoridades.3

Pero en la cuaresma de 1820 la situación política cambió nuevamente, cuando se supo que Fernando VII había puesto nuevamente en vigencia la Constitución absolutista, derogando la de 1812. Para entonces, Tzul ya era reconocido como representante no oficial de las parcialidades de Linkah, Pachah, Uculjuyub, Chiché y Tinamit, y volvió a unir fuerzas con Lucas Aguilar ante el interés del pueblo que representaban por acabar con los trabajos grautidos para los eclesiásticos y el tributo real que ya habían sido suprimidos por las cortes de Cádiz en 1811, pero que fueron restituidos por Fernando VII. Tzul y Aguilar hicieron entonces un frente común contra el Capitán General de Guatemala, el Arzobispo de Guatemala, Ramón Casaus y Torres, las órdenes regulares, la élite criolla local y los caciques de Totonicapán.1-3

Lo primero que hicieron Aguilar y Tzul fue realizar gestiones ante el Alcalde Mayor para verificar lo hecho por Fernando VII, y cuando lo confirmaron, prepararon un alzamiento.  De esta forma, el 9 de julio, durante la celebración de la nueva constitución, Tzul asistió a la ceremonia vestido a la española, con casaca, sombrero al tres, espadín, bastón y medalla al cuello, pero el 12 de julio por la noche, los principales y los líderes de la revuelta reconocieron como reyes a Tzul y a su esposa, y simbólicamente les impusieron las coronas de San José y Santa Cecilia. La debilidad política y militar del imperio español, los primeros intentos por una autonomía política y la competencia entre oficiales españoles fueron clave para el éxito del levantamiento,2​ que rechazó el tributo, removió al Alcalde Mayor, José Manuel Lara de Arrese e impuso el gobierno de Tzul.1​  Al menos durante unos días entre julio y agosto de 1820, Tzul actuó como el representante más destacado del gobierno indígena.2

Pero el alzamiento fue de corta duración, y el líder k’iche’ sería azotado durante nueve días1​ y encarcelado más tarde en Quetzaltenango, después de que el movimiento fuera reprimido por alrededor de mil milicianos ladinos provenientes de San Carlos Sija.​ El 25 de enero de 1821, él y otros dirigentes solicitaron la gracia del indulto, el cual les fue concedido el 1 de marzo de 1821, después de una manifestación de individuos totonicapenses.1

Aquel alzamiento fue decisivo para que los criollos aristócratas negociaran la Independencia con el capitán general Gabino Gaínza y mantuvieran el sistema tributario pero ahora en beneficio del gobierno local, como lo evidencia ​el siguiente párrafo del Acta de Independencia del 15 de septiembre de 1821:

“Que siendo la Independencia del gobierno español la voluntad general del pueblo de Guatemala, y sin perjuicio de lo que determine sobre ella el congreso que debe formarse, el señor jefe político la mande publicar para prevenir las consecuencias que serían temibles en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo.”4

BIBLIOGRAFIA:

  1. Móbil, A. (1991). 100 Personajes Históricos de Guatemala. Guatemala: Serviprensa Centroamericana.
  2. AFEHC. «Atanasio Tzul»Historia centroamericana. Archivado desde el original el 25 de junio de 2010.
  3. Castro Gutiérrez, Petrona del Rosario; Alonzo Alvarado, Natalia Marina; Herrera Juárez, Maridalia; Méndez Lacayo, Luis Fernando (2011). La rebelión de Atanasio Tzul: legado histórico en Paqui, Totonicapán. Quetzaltenango, Guatemala: Universidad de San Carlos de Guatemala, Centro Universitario de Occidente. Archivado desde el original el 7 de mayo de 2015.
  4. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 1-4.

11 de julio de 1872: nace en El Jícaro el general José María Orellana Pinto, quien fuera presidente de facto de Guatemala de 1921 a 1926

11julio1872
Billete de 20 quetzales emitido por el Banco Nacional de Guatemala poco después de la muerte del general José María Orellana, y con la efigie del fallecido gobernante.  En el recuadro: el general Orellana con el presidente Manuel Estrada Cabrera y el hijo de éste, tras sobrevivir el atentado de La Bomba en 1907. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y de Banknote Collection.

El general José María Orellana Pinto, nacido en El Jícaro, entonces una aldea del municipio de San Cristóbal Acasaguastlán en el departamento de Zacapa, (y actualmente un municipio del departamento de El Progreso).  Estudió en la Escuela Politécnica y fue director del Instituto Nacional Central para Varones, Jefe del Estado Mayor del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del presidente Carlos Herrera, y presidente de facto de Guatemala tras el golpe de estado perpetrado contra Herrera el 5 de diciembre de 1921 con el patrocinio de la estadounidense United Fruit Company (UFCO).

Orellana era hijo Esteban Orellana y Leonora Pinto y se graduó de subteniente de Infantería en la Escuela Politécnica en 1890 y como ingeniero topógrafo de la Escuela Facultativa de Ingeniería en 1895. Ya cuando el presidente Manuel Estrada Cabrera estaba en el poder y había militarizado la educación media, Orellana fue director del Instituto Nacional Central para Varones entre 1902 y 1904.​1

El coronel Guillermo Flores Avendaño (presidente de Guatemala en la segunda mitad de la década de 1950 y quien fue su subalterno en el Ejército) lo describió así: “en lo físico, a pesar de su color moreno de tono subido, era dueño de cualidades que le daban atractivo a su persona: de gran estatura, gallardo desenvuelto de maneras, mirada franca y voz insinuante, inspiraba respecto y confianza.“.1​  Por el color de su piel fue apodado “Rapadura” por los estudiantes de las Escuelas Facultativas que participaron en la Huelga de Dolores de 1922, poco después del golpe de estado de 1921.2

Orellana fue electo diputado en varias oportunidades, como miembro del Partido Liberal, y también fue Jefe del Estado Mayor del presidente Estrada Cabrera luego de ser ascendido a general de Brigada en 1906. Por esta razón, estuvo junto al presidente cuando ocurrieron los atentados de La Bomba en 1907 y de Los Cadetes en 1908. En el primero, sobrevivió milagrosamente, y en el segundo, que fue perpetrado por el cadete Víctor Vega sin el conocimiento del resto de sus compañeros, no estuvo en peligro pero sí estuvo a cargo de la persecución de los cadetes y supuestos cómplices junto con el coronel Mauro de León.4

El 8 de marzo de 1913 un terremoto azotó al territorio de Santa Rosa, destruyendo a la cabecera departamental, Cuilapa, dejando una considerable cantidad de víctimas mortales.5 Por acuerdo gubernativo del 10 de marzo de 1913, emitido por el presidente Estrada Cabrera el general José María Orellana estuvo a cargo de la transición de las cabeceras de Santa Rosa de la destruida Cuilapa a Barberena, junto con el general José María Letona.6

Su gobierno estuvo marcado por el entreguismo a los intereses internacionales, especialmente de la United Fruit Company y de su afiliada, la International Railways of Central America, así como por la corrupción, y la persecución a la libertad de prensa y los derechos laborales que se oponían a los intereses de las compañías mencionadas.7  Las concesiones que otorgó incluían:

  • corte de chicle en Petén, la cual fue vendida a Percy W. Shufeldt, quien llevó a cabo la explotación sin pagar impuestos.
  • contratos favorables a las compañías extranjeras, tales como la Empresa Eléctrica, que había sido expropiada a los accionistas alemanes y fue vendida a la Bond and Share Companyn​ el 4 de mayo de 1922.
  • bajo presión de la International Railways of Central America (IRCA) poner en vigor el Contrato Ferrocarrilero Méndez-Williamson de 1908, firmado en el período del presidente Manuel Estrada Cabrera. Al ser derrocado éste, la IRCA quiso darle vida a este acuerdo pero el presidente interino Carlos Herrera y Luna se resistió a poner en marcha dicho contrato por lo que la IRCA y la UFCO patronicaron el golpe de estado de Orellana contra él. ​Tras el derrocamiento de Herrera en 1921, el gobierno de Orellana ratificó el contrato el 10 de marzo de 1922.
  • contrato sobre servicio de luz, calor y fuerza eléctrica, celebrado en la capital de Guatemala entre el ministro de Fomento y la Central America Power Company
  • contrato entre el Gobierno y Emilio Capouillez, como apoderado de Washington Serruys, para la instalación de un tranvía eléctrico
  • contrato entre el Ministerio de Fomento y la Compañía All America Cables Incorporated, para el establecimiento en la capital de una oficina pública de cablegramas
  • contrato con AEG de Berlín, Alemania, para proseguir y terminar las obras del Ferrocarril de Los Altos y la planta eléctrica de Santa María.
  • contratos con empresas estadounidenses, para explotación de petróleo.7

El entreguismo hacia los intereses extranjeros no solamente quedó en las concesiones, sino que también en el uso de las fuerzas armadas para defender los intereses de éstas.  He aquí dos ejemplos:

  • A mediados de 1924, los trabajadores de Puerto Barrios, claves para la exportación de banano y para las importanciones a Guatemala por ser el puerto de la Great White Fleet (flota mercante de la UFCO), demandaron la jornada de 8 horas y aumento de sus salarios. La UFCO se negó a aceptar y no cedió; los trabajadores entonces se fueron a la huelga, a la cual se solidarizaron todos los trabajadores de las fincas de la frutera. La UFCO pidió ayuda al gobierno, que actuó con rapidez: enviado tropas que resolvieron la situación matando e hiriendo a varios obreros. La huelga tardó 27 días, pero la represión logró acabarla y 22 dirigentes fueron encarcelados y luego expatriados.8
  • A finales de 1924, los trabajadores de la IRCA demandaron la reducción de horas de trabajo, el aumento de salario y el respeto para su organización Sociedad Ferrocarrilera. Una vez más, la UFCO se negó rotundamente a aceptar estas demandas y movilizó al gobierno de Orellana para reprimir violentamente la huelga de cinco mil trabajadores.8

Debido a este entreguismo a los intereses internacionales, la prensa criticó duramente al régimen de Orellana, por lo que cerró varios periódicos y amordazó a otros.9

El gobierno de Orellana es conocido por haber sido el que implentó el quetzal como moneda nacional, ya que su efigie aparece en los billetes de Q.1.00. 7 Además, creó el Banco Nacional de Guatemala, en donde invirtió Q.25,000 de su propio peculio, parte del dinero que ganó como producto de las concesiones otorgadas.

Poco después de la creación del Banco Nacional, Orellana murió en circunstancias sospechosas en el hotel Manchén en la Antigua Guatemala, en donde estaba pasando unas vacaciones el 26 de septiembre de 1926.10,11  De acuerdo a la historia oficial publicado en el “Diario de Centro América”, Orellana estaba con su familia y repentinamente se sintió mal del pecho, falleció de un ataque al corazón poco después.11 Sin embargo, como la prensa independiente estaba suprimida, nunca se supo con certeza qué fue lo que realmente le ocurrió.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mérida González, Aracelly Krisanda (2003). El periodismo escrito en la Ciudad de Guatemala durante los años 1900-1925. Guatemala: Facultad de Humanidades, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  2. Asturias, Miguel Ángel (1978). Viernes de Dolores. Buenos Aires: Lozada.
  3. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 179.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (29 de abril de 1908). «El crimen del 20»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala)
  5. Ambraseys, Nicholas; Adams, Robin A. (2001). The Seismicity of Central America; a descriptive catalogue 1898-1995 (en inglés). World Scientific. p. 309. ISBN 9781860942440. pp. 72,73.
  6. Gobierno de Guatemala (1913). Auxilio para los damnificados por el terremoto de Cuilapa. Tipografía Nacional. pp. 173,174.
  7. Molina C., José (2011). «José María Orellana y el Quetzal»Prensa Libre (Guatemala). Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  8. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  9. Hernández de León, Federico (3 de marzo de 1926) Agentes de perturbación. Guatemala: Nuestro Diario, Talleres SELCA
  10. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América
  11. — (26 de septiembre de 1926): “Interesantes detalles del útimo viaje del general Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América

 

9 de julio de 1906: las fuerzas de El Salvador, al mando del general Tomás Regalado, invaden Guatemala

9julio1906
Celebración en la Plaza de Armas de Guatemala tras el triunfo de las fuerzas guatemaltecas sobre los invasores salvadoreños en 1906.   En el recuadro: efigie del presidente de Guatemala, Manuel Estrada Cabrera, tras la victoria fortuita sobre el general Tomás Regalado.  Fotgrafías de Alberto G. Valdeallano tomadas de “La Locomotora“.

En medio de las tensiones entre el hombre fuerte de El Salvador, general Tomás Regalado, y el presidente Manuel Estrada Cabrera, el 27 de mayo de 1906, fuerzas rebeldes al mando del expresidente, general Manuel Lisandro Barillas, atacaron el puerto de Ocós en San Marcos, pero finalmente fueron rechazados por el ejército guatemalteco.  Luego, el 2 de junio, quinientos revolucionarios intentaron atacar el poblado de Asunción Mita, hasta que, finalmente, las tropas salvadoreñas aparecieron en la frontera, primero comandadas por el general guatematelco Salvador Toledo2 (quien fuera amante de Algerie Benton, esposa del fallecido general José María Reina Barrios)3, y luego por el propio general Tomás Regalado.2

El 10 de julio, el presidente Estrada Cabrera suspendió las garantías constitucionales y declaró la guerra a El Salvador. El presidente guatemalteco intentó dirigir las acciones desde la Ciudad de Guatemala, pero por no tener conocimientos militares no logró mayor cosa; sin embargo, para su fortuna, el general Tomás Regalado murió en El Jícaro, en el departamento de Jutiapa, en circunstancias fortuitas el 11 de julio.2

Y es que mientras Estrada Cabrera y su telegrafista llevaban dos noches sin dormir y poniéndose paños de agua fría para soportar el desvelo, ocurrió que las tropas guatemaltecas que estaban en una altura decidieron retirarse, sin avisarle a otras que se encontraban en una hondonada y con uniformes similares a las de los salvadoreños invasores.  Regalado creyó que todas las fuerzas guatemaltecas se habían retirado y dispuso verificar un reconocimiento junto con su Estado Mayor.  Entonces, las tropas guatemaltecas que quedaban en la hondonada, al verlos, hicieron fuego sin saber quienes eran, matando a Regalado en la acción.2

La mula que el general salvadoreño montaba fue confiscada y cuando vieron que tenía estribos de oro y las iniciales del fallecido militar, buscaron el cuerpo y al encontrarlo le mandaron a Estrada Cabrera un telegrama en que le contaban que a Regalado “se lo sonaron los muchachos“.  Esto llenó de alegría al presidente guatemalteco, quien se puso como loco de gusto e hizo hacer saber la noticia inmediatamente.2  Algunos biógrafos conservadores de Estrada Cabrera incluso han llegado a decir que el presidente hizo circular la noticia de “mataron a Regalado” incluso antes de enterarse de su muerte.

Los restos de Regalado fueron llevados a las bóvedas del templo de Santo Domingo en la Ciudad de Guatemala, después de ser embalsamados.4  Y entonces circuló en la ciudad un versito que decía:

Vengo muerto y embalsamado,
por favor les suplico,
que encierren a Emilio Ubico.
Su servidor: Regalado”.5

Este verso era una burla no solamente a Regalado, sino al famoso “Mata Muertos“, Emilio Ubico, temido Jefe de la Policía de Estrada Cabrera y quien el 8 de febrero de 1898, llegó hasta donde estaba el cuerpo ya muerto del Oscar Zollinger, quien acababa de asesinar al presidente José María Reina Barrios, y desenfundando su pistola le disparó en la cabeza.2,5

La madre de Regalado llegó a Guatemala a solicitar los restos de su hijo, y logró que le dieran el permiso para llevárselo a El Salvador.   El cuerpo llegó por tren hasta el Puerto de San José, en Escuintla, el 12 de agosto de 1906 custodiado por la policía, y al día siguiente fue conducido al vapor “City of Sidney“, en donde se levantó un acta de entrega, que fue firmada por las autoridades y los cónsules.4

Finalmente, los restos del General Regalado fueron sepultados en el Cementerio Santa Isabel de la ciudad de Santa Ana, lugar donde se le construyó un impresionante mausoleo hecho de hierro, bronce y mármol, con una altura de 11 metros y en su cúspide un ángel labrado de bronce puro.6

Aquel hecho sentaría las bases para la hegemonía de Guatemala en la región centroamericana, pero también las de los Estados Unidos, poderoso aliado del gobierno guatemalteco.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Batres Jáuregui, Antonio (1949). La América Central ante la Historia. Memorias de un siglo 1821-1921. III Guatemala: Tipografía Nacional. p. 660.
  2. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Disparos en la Obscuridad. El Asesinato del General José María Reina Barrios». Guatemala: Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación.
  3. Batres Jáuregui, La América Central ante la Historia, p. 661.
  4. Ibid., p. 662.
  5. Schlesinger, María Elena (15 de noviembre de 2003). Sobre Zollinger y el magnicidio. Guatemala: Diario elPeriódico.
  6. El País (8 de julio de 2012). Restauran mausuleo del General Tomás Regalado en Cementerio Santa Isabel. El Salvador: El País.

 

6 de julio de 1864: la Orden de los Dominicos renuncia a la administración de la parroquia de Santo Domingo y ésta se restituye su antiguo nombre de parroquia del Sagrario

6julio1864
Interior del templo de Santo Domingo en la Ciudad de Guatemala en diciembre de 2015.  En el recuadro: el escudo de la orden de predicadores.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Durante el gobierno conservador del capitán general Rafael Carrera la Iglesia y el Estado estuvieron fusionados.  De esta cuenta, las órdenes religiosas florecieron, al punto que recuperaron mucho de su antiguo esplender, que habían perdido tras ser expulsadas por Francisco Morazán y sus correligionarios en 1829.1

Ese año, las órdenes religiosas de los dominicos, franciscanos, recoletos y mercedarios fueron expulsadas del país,  y sus bienes fueron confistados.  Las haciendas fueron confiscadas y luego repartidas entre los correligionarios de Morazán mediante subastas preparadas de antemano (exceptuando la gran Hacienda de San Jerónimo que tenían los dominicos en la Verapaz, que fue entregada a los socios ingleses de Morazán, 2 mientras que los utensilios sagrados y los muebles que no habían sido saqueados por las fuerzas invasores del líder liberal fueron repartidas entre las parroquias de la República y las alhajas de las imágenes fundidas para acuñar moneda.3  En cuanto a los conventos, éstos fueron vendidos a particulares a excepción de las siguientes secciones, que pasaron al servicio público:

  1. La midad del convento de Santo Domingo.
  2. La casa de corrección, la escuela de primeras letras y las habitaciones accesorias del templo nuevo y de los miembros de la tercera orden.
  3. Las mismas habitaciones pero en los conventos de los frailes recoletos y de los mercedarios.
  4. Los conventos que los regulares habitaban en Antigua Guatemala, Quetzaltenango, Totonicapán y Cobán.4
  5. Nótese que a los jesuitas no les afectó esto, ya que estos padres habían sido expulsados por las autoridades españolas en 1767.

El clero secular, por su parte, quedó debilitado cuando se eliminó el diezmo obligatorio, lo que hizo que los padres recurrieran a la limosna para subsistir. Durante los siguientes años, estuvieron inculcando entre la feligresía campesina, el germen de la rebelión en contra de los liberales herejes, enemigos de la verdadera religión, y esto, aunado a los desastrosos efecto de los Códigos de Livingston, el impuesto individual a los indígenas y una epidemia de cólera, desencadenó una revolución católica-campesina que derrocó al gobierno liberal en 1838.5

A partir de ese momento, se derogaron todas las leyes anticlericales y poco a poco empezaron a retornar las órdenes de religiosos, incluyendo los jesuitas.  Al cabo de veinticinco años, cuando ya el poder del presidente vitalicio Rafael Carrera era absoluto, los frailes habían recuperado muchos de sus antiguos bienes, tal y como refleja el hecho de que el 6 de julio de 1864 los dominicos retornaron al arzobispado la última parroquia que les habían cedido para que la administraran miemtras recuperaban su convento.  El decreto del gobierno eclesiástico es el siguiente:

Vista esta exposición con los antecedentes relativos a la división territorial de las parroquias de esta ciudad: considerando que las razones expuestas por el reverendo padre prior y comunidad de Santo Domingo para renunciar la administración espiritual de la parroquia del mismo título, que ha estado a su cargo, al mismo tiempo que son dignas de atención, hacen honor al celo de la misma comunidad por la observancia de la disciplina regular: que por otra parte, segun se infiere de la misma exposición ha cesado una de las principales causas que motivaron el encargo de la misma parroquia a los reverendos padres de Santo Domingo, que fue la de auxiliarles en el restablecimiento de su convento; y finalmente que es llegado el caso de restituir a su primitivo estado la antigua división territorial, que modificada por este gobierno eclesiástico, a consecuencia del decreto de la asamblea legislativa de seis de diciembre de mil ochocientos veinte y nueve, se comenzó a restablecer por nuestro auto de diez y ocho de junio de ochocientos cincuenta y tres.6

 

Por tanto, en uso de nuestra autoridad ordinaria, suprimimos la parroquia de Santo Domingo, única que quedaba de las tres que mandó erigir el decreto legislativo citado.  En consecuencia, desde la publicación de este auto quedarán reincorporados a la parroquia del Sagrario todo el territorio y feligresía, que segun el artículo tercero de nuestro refereido auto de diez y ocho de julio de mil ochocientos cincuenta y tres, ha pertenecido a la de Santo Domingo, que hoy se manda suprimir, de manera que la del sagratio tendrá todo el territorio de la primitiva erección.  Y por cuanto aumentándose su área y el número de sus feligreses, no es bastante un solo sacerdote para administrarla como corresponde, nombramos segundo cura interino de ella al presbítero don Francisco Batres, a quien se extenderá el correspondiente despacho.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1872). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1871 III. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 255.
  3. Ibid., p. 254.
  4. Ibid, p. 257.
  5. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Guatemala: Tipografía de Sánchez y de Guise.
  6. Ibid, p. 288,
  7. Ibid., p. 289.

4 de julio de 1937: se coloca la primera piedra del Palacio Nacional en la Ciudad de Guatemala

4julio1937
Palacio Nacional de la Cultura en 2010.  En el recuadro: el general Jorge Ubico, durante su presidencia.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El general Jorge Ubico asumió la presidencia de Guatemala el 14 de febrero de 19311,2, luego de la renuncia obligada del presidente Lázaro Chacón el 12 de diciembre de 19303,4 y de varios cambios de presidentes en menos de un mes y gracias al apoyo del gobierno de los Estados Unidos y de la frutera transnacional estadounidense United Fruit Company, la cual se convertiría en su principal apoyo durante su gobierno.5-8

Ubico era hijo del podesoro cafetalero y político Arturo Ubico Urruela, quien le había heredado la Hacienca de San Agustín Las Minas y la empresa Agua de las Minas, con la que se surtía de agua a la ciudad de Guatemala por medio del acueducto de Pinula,9,10 y tomó la presidencia cuando Guatemala estaba sumida en una profunda crisis económica derivada de la Gran Depresión que se había iniciado en 1929 con la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York, y que había provocado el desplome del precio internacional del café.11,12 La situación era tan desesperada, que varios comerciantes habían optado por prenderle fuego a sus negocios, para así cobrar el seguro ya que de otra forma no podían salir adelante.13 Para paliar esta situación, el general Ubico aplicó varias medidas económicas de austeridad, que incluyeron el recorte presupuestario con la eliminación de numerosos municipios y departamentos, y con la construcción de obras de gran magnitud, para dar empleo a la población.14

Uno de aquellos proyectos era un edificio destinado a ser sede del Gobierno Central, ya que tanto el Palacio Colonial construido en 1779 como el Palacio Presidencial construido por el general José María Reina Barrios en 1896 habían sido destruidos por los terremotos de 1917-18.15-17 Para el efecto, se hizo pública la licitación de construcción el 17 de septiembre de 1932 y tras una serie de estudios, el 4 de julio de 1937 se colocó la primera piedra de aquel edificio, tal y como relató el Secretario de Gobernación y Justicia del gobierno ubiquista, Guillermo Sáenz de Tejada, en el discurso inaugural del Palacio Nacional: “Y es así como el 4 de julio de 1937 la pica empezó a remover la tierra para poner los cimientos de la construcción de este palacio“.18

La situación económica del país no permitió que los trabajos avanzaran de inmediato, y por ello fue que la construcción formal del edificio se inició hasta en enero de 1939. El diseño del edificio fue del arquitecto Rafael Pérez de León, quien con la supervisión directa del presidente, se inspiró en los palacios renacentistas de España y en el conjunto neoclásico de la Catedral Metropolitana, el Palacio Arzobispal y Colegio de San José de los Infantes. La obra se alza en predio que cubre un área de 8400 metros cuadrados, en el solar que antiguamente ocupaba el Ayuntamiento criollo, que fue destruido por los terremotos de 1917-18.18

Los encargados del diseño fueron, además de la ya mencionado Pérez de León, los ingenieros Enrique Riera y Luis Ángel Rodas, y la dirección de la obra estuvo a cargo de Arturo Bickford, y de sus ayudantes Luis E. Ponce y Rocco Valerio. El jefe de caporales fue Víctor Muralles, mientras que las pinturas y murales estuvieron a cargo Alfredo Gálvez Suárez, Carlos Rigalt Anguiano y el reconocido escultor Rodolfo Galeotti Torres. Un caso especial es el encargado de los vitrales, quien fue Julio Urruela Vásquez, quien además era primo del presidente.18

El edificio fue inaugurado el 10 de noviembre de 1943, para celebrar el natalicio del presidente Ubico, y fue la sede de numerosos hechos importantes en la vida política de Guatemala hasta que fue convertido en el Museo del Palacio Nacional de la Cultura por el gobierno de Alvaro Arzú en 1996.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Nuestro Diario (1931). «General Ubico es electo presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala).
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  4. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  5. Nuestro Diario (17 de diciembre de 1930). «Alzados deponen al presidente Palma». Nuestro Diario (Guatemala).
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  9. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia.
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  12. Klingaman, William K. (1989). 1929: The Year of the Great Crash. New York: Harper & Row. ISBN 0-06-016081-0.
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  18. Mexicanos Jol, Dilma Yanet (2008). Análisis de la Restauración actual del Palacio Nacional de la Cultura de la Ciudad de Guatemala. Guatemala: Facultad de Ingeniería, Universidad de San Carlos. p. xxi.

3 de julio de 1908: fallece Joaquina Cabrera, madre del presidente de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera

3julio1908
Sepelio de Joaquina Cabrera en el cementerio de la ciudad de Quetzaltenango.  En ese mismo mauseleo sería sepultado Manuel Estrada Cabrera en 1924, pero sin tanta poma, dado que ya había sido derrocado.  En el recuadro: última fotografía de la madre del ex-presidente guatemalteco.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La figura principal en la vida del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien gobernó a Guatemala desde 1898 a 1920 fue su madre, la señora Joaquina Cabrera, quien tenía un dominio completo sobre su hijo.

Joaquina Cabrera murió el 3 de julio de 1908 después de padecer una larga enfermedad.1-3​ Tras su fallecimiento, se repitieron las adulaciones en los medios oficiales, y del pueblo en general, algo que se acostumbraba en los gobiernos guatemaltecos de la época; además, tan solo unos pocos meses antes, el 20 de abril, había ocurrido el atentado de Los Cadetes en contra el presidente Estrada Cabrera4​ y no solamente la represión en el país estaba en su punto más alto sino que también el presidente se había refugidado en la entonces lejana hacienda “La Palma“. Y por si esto no fuera poco, el presidente había subrido otro atentado mortal un año antes, el conocido como atentado de La Bomba, del que también escapó ileso de milagro.4 Todos los ciudadanos, pues, estaban afanados en que se supiera que estaban de acuerdo con el régimen cabrerista, pues conocían las consecuencias terribles que habían enfrentado los autores y supuestos colaboradores del atentado del 20 de abril, y del atentado de La Bomba.4-5

Gerardo Gordillo Taboada, redactor y editor de “La Locomotora” (la revista oficial del goberino de Estrada Cabrera) escribió lo siguiente en un número especial publicado en honor a la fallecida el 6 de julio de 1908, y el cual muestra el servilismo total hacia el gobernante: “La consternación que tan triste suceso ha producido en la sociedad es unánime, porque unánime es también y justiciero el reconocimiento de los altísimos méritos de la Señora Cabrera de Estrada; y en más de una ocasión y por diversos motivos a todos favoreció su benéfica influencia, pues magnánima y cariñosa, no conoció dolor que no hubiera tratado de aliviar ni supo de llanto que no hubiese procurado secar.3​

En el decreto número 687 del 3 de julio de 1908, el presidente Estrada Cabrera en Consejo de Ministros decretó duelo hasta el 11 de julio, tiempo durante el cual la bandera ondeó a media asta en todas las instituciones públicas, y los empleados públicos tuvieron que vestir de luto. Además, al funeral tuvieron que asistir los empleados públicos, los de la municipalidad de Guatemala y comisiones de alumnos de establecimientos de enseñanza y de las Casas de Beneficencia.1 Las oficinas gubernamentales estuvieron cerradas tres días y todos los gastos del funeral fueron costeados por el gobierno guatemalteco.6​

El funeral fue magnífico y constituyó un evento en que quedó demostrado el servilismo imperante en la sociedad para con el presidente guatemalteco: se repartieron esquelas no solamente de parte del presidente y de su familia, sino que también del Consejo de Ministros, del Consejo de Estado, de la municipalidad de Guatemala y de la Junta Directiva del “Club de Amigos del Licenciado don Manuel Estrada Cabrera“.7 Miles de personas acudieron a las calles por donde iba a circular el cortejo: el sur de la Plaza de Armas, el Portal del Comercio, y las calles al norte y este del Teatro Colón se llenaron poco antes de la cuatro de la tarde, en que la Banda Marcial inició las marchas fúnebres que acompañaron al sepelio.7

Tras los alumnos de la Escuela Práctica de Varones, que en ese entonces estaba militarizada, y de la Banda Marcial iba el féretro en hombros de los Ministros de Estado, mientras que los presidentes del Poder Judicial y del Legislativo (quien era el licenciado Arturo Ubico Urruela) llevaban los cordones fúnebres. A ambos lado, las alumnas de la Escuela Práctica de Señoritas y del Instituto Normal Central para Señoritas; la comitiva era precedida por la familia y seguida por numerosa concurrencia entre altos miembros del gobierno, militares y miembros del cuerpo diplomático.7​-10 Cerraban el cortejo los estudiantes del Instituto Nacional, de la Escuela Normal de Profesores y los alumnos del Hospicio Nacional, a quienes seguían carruajes abiertos con numerosas coronas funerarias.7​ Las honras fúnebres se hicieron en el templo de Santo Domingotemplo de Santo Domingo y dos horas después se despidió el cortejo, para trasladar el féretro a la estación del Ferrocarril Central, que la trasladó a Quetzaltenango.

El tren salió de la ciudad por la noche, con numerosa comitiva en representación del presidente y de los miembros del Consejo de Estado, y al pasar por las estaciones de Amatitlán, Escuintla y Mazatenango se detuvo para que se realizaran ceremonias en esos lugares; el tren llegó a San Felipe a las seis de la mañana, y a las ocho el cortejó continuó a caballo o en diligencias hasta Zunil y Almolonga.11​

En Quetzaltenango, su ciudad natal, se dieron muestras de servilismo similares a las que se dieron en la ciudad de Guatemala: el féretro fue conducido a la iglesia de San Juan de Dios, y de allí trasladado con numerosa concurrencia que incluía a escolares, empleados públicos y curiosos hasta el cementerio general de la ciudad, en donde fue sepultada en el panteón de la familia.12,13​

En su honor se escribieron poemas en su memoria, tales como los Mater Admirabilis de los poetas extranjeros José Santos Chocano y Rubén Darío. Y la fecha de su cumpleaños se siguió celebrando hasta el derrocamiento de su hijo en 1920, como si todavía estuviera viva.


BIBLIOGRAFIA:

  1. El Guatemalteco (3 de julio de 1908). «Decreto número 667 del Consejo de Ministros»El Guatemalteco (Guatemala) LXV (Alcance al 3). p.: 1
  2. Méndez y Estrada Paniagua, 11 de agosto de 1906, p. 2.
  3. Gordillo Taboada, Gerardo (6 de julio de 1908). «Doña Joaquina Cabrera de Estrada»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) 4 (Alcance al 66)., p. 1.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (29 de abril de 1908). «El crimen del 20»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala). pp.: 1-5
  5. — (10 de mayo de 1907). «Crimen de lesa patria»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) II (33). p. 1.
  6. El Guatemalteco, Decreto número 667, p. 2.
  7. Gordillo Taboada, Doña Joaquina Cabrera de Estrada, p. 7.
  8. Ibid., p. 5.
  9. Ibid., pp. 7-8.
  10. Ibid., p. 9.
  11. Ibid., p. 8.
  12. Ibid., p. 11.
  13. Ibid., 8-11.

2 de julio de 1725: muere el Dr. Juan Baustista Alvarez de Toledo, quien fuera el XIV obispo de la diócesis de Guatemala de 1713 a 1723

 

2julio1725
Uno de los pasos del Via Crucis que existen en la ciudad de Antigua Guatemala entre el templo de San Francisco El Grande y la ermita del Calvario.  Estos pasos fueron construidos bajo la supervisión de Alvarez de Toledo cuando era Comisario de Terceros en esa ciudad.  En el recuadro: el obispo Alvarez de Toledo.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La historia de la Colonia Española en el Reino de Guatemala y del Estado de Guatemala tras la Independencia en el siglo XIX está íntimamente ligada a la de la religión católica en la región.  Es por ello que es importante documentar quiénes fueron los obispos y arzobispos, así como los principales de las poderosas órdenes religiosas que poseyeron enormes extensiones de tierra cultivable en el país durante esos años.

El Dr. Juan Bautista Alvarez de Toledo es uno de esos personajes religiosos importantes, ya que no solamente fue obispo de Guatemala de 1713 a 1723 sino que llegó a ser presidente del Capítulo de los franciscanos de Guatemala, orden a la que pertenecía.1  De acuerdo al historiador eclesiástico Domingo Juarros, su acta de bautismo es la siguiente:

“En la Ciudad de guatemla, en 20 de junio de 1655 años, yo Diego de Robles, Teniente de Cura de esta Santa Iglesia Catedral, hice los exorcismos, bautizé, puso Oleo y Cris a Juan, hijo legítimo de Don Fernando Alvarez de Quiroya y de su mujer Doña Sebastiana del Castillo y Bargas; fueron sus padrinos Don Diego Alvarez de Vega y Doña Lorenza de Estrada su mujer; dicen los padrino, que nació el 28 de mayo pasado de este año y lo firmé. 

Diego de Robles.2

Continuando con lo indicado por Juarros, al margen de aquella partida de bautismo dice:

Este es el Príncipe que ha ilustrado esta Ciudad, siendo Señor Obispo de ella. El Ilustrísimo Señor Doctor y Maestro Don Fr. Juan Bautista Alvarez de Toledo, Religioso de San Francisco, Obsipo de Guatemala, año de 1713.  Murió a 2 de julio de 1725, de edad de setenta años y dos meses. 

Doctor Sologaistoa.”2

Alvarez de Toledo quedó huérfano a temprana edad y fue recogido por una mulata que se hizo cargo de él hasta que éste tomó los hábitos de la poderosa orden de franciscanos en el convento que éstos tenían en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala.  Allí sirvió como Lector, Guardián del Convento Grande, Comisario Visitador de la Provincia de Nicaragua, Definidor, Ministro Provincial, Comisario Visitador y Presidente de Capítulo de la de Guatemala. Por cierto, cuando era Comisario de Terceros, supervisó la construcción de las capillas del Via Crucis que van del templo de San Francisco a la Ermita del Calvario, y cuando fue electo Provincial hizo los bernegales de la Iglesia y otras piezas del Convento, fundó el Monasterio de Religiosas y promovió la del Colegio de Misioneros.1

Fue catedrático de la doctrina de Escoto en la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo y, dada su erudición, fue nombrado Doctor por dicha Universidad por gracia del Rey de España, sin necesidad de examen.  Dada la escacez de miembros del clero secular en esa época, fue electo Obispo de Chiapas en 1708, y fue consagrado en la iglesia de San Francisco el 15 de diciembre de 1709.1  En Ciudad Real supervisó la construcción de un hospital para pobres enfermos3 y luego fue trasladado a la mitra de Guatemala el 30 de abril de 1713 y recibió sus bulas el 22 de octubre de ese año. 1

De acuerdo al historiador Juarros, siendo obispo de Guatemala Alvarez de Toledo construyó una casa para recogidas y fundó una capellanía para que se les dijera misa los días de fiesta.  También otorgó 18,000 pesos para el convento de Monjas Clarisas, y previno casa para las de Capuchinas.  También dió becas a más de veinte niñas para que fueran religiosas y gastó grandes sumas de dinero en beneficio de los conventos y alivio para los más pobres.3

En 1725 fue promovido a la mitra de Guadalajara, pero dada su avanzada edad renunció y se retiró.  Entonces, el rey Felipe V solicitó al Papa que restituyera a Alvarez y Toledo en la mitra guatemalteca, pero el obispo falleció el 2 de unio y fue sepultado en la Iglesia del Colegio de Cristo Crucificado en la ciudad de Santiago de los Caballeros.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Juarros, Domingo (1857) [1808]. Compendio de la historia de la Ciudad de Guatemala. Guatemala: Imprenta de Luna. p. 287
  2. Ibid., p. 286.
  3. Ibid., p. 288.

30 de junio de 1871: triunfa la Revolución Liberal dirigida por Miguel García Granados y J. Rufino Barrios

30junio1871
Transporte de café durante la época liberal.  La producción a gran escala de dicho grano, junto con la formación de grandes haciendas con la expropiación de los terrenos de las órdenes religiosas y la subasta de las tierras comunales de los pueblos indígenas, así como el uso de mano de obra indígena casi gratuita fueron los principales cambios que ocurrieron tras la revolución de 1871.  En los recuadros:  la bandera conservadora y la bandera liberal. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Durante la anarquía que se produjo en el Estado de Guatemala y la República Federal de Centro América entre 1837 y 1838, los criollos liberales guatemaltecos decidieron segregarse de Guatemala, formando su propio estado, el Estado de Los Altos, con casi el 50% del territorio nacional que comprendía los actuales departamentos de Huehutenango, San Marcos, Retalhuleu, Suchitepéquez, Totonicapán, Sololá, Quetzaltenango, parte de Quiché y la región del Soconusco que actualmente pertenece a México.1,2  Aquel nuevo estado fue reconocido por el gobierno federal de Francisco Morazán pero encontró mucha resistencia entre la población indígena, debido a que la obligaron a pagar nuevamente el impuesto individual que había estado cobrando el gobierno del Dr. Mariano Gálvez antes de su derrocamiento en Guatemala.2

Bastó una trifulca entre criollos e indígenas en Santa Catarina Ixtahuacán para que los campesinos fueran a pedir ayuda al caudillo mestizo Rafael Carrera a Guatemala y éste se apresurara a ir a retomar a Los Altos en 1840.3  El triunfo de Carrera fue absoluto, si se toma en cuenta que Morazán invadió a Guatemala para vengar la derrota de Los Altos, y fue vencido de forma aplastante por el caudillo guatemalteco.1

Los criollos liberales huyeron de Guatemala y se refugiaron en El Salvador y Honduras, desde donde intentaron por todos lo medios de desestabilizar al régimen conservador, hasta que finalmente fueron derrotados categóricamente por Carrera en la Batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851, consolidando así el gobierno conservador en el país. Por esta acción, Carrera fue nombrado presidente de la República, y luego proclamado presidente vitalicio en 1854.

A continuación se presenta un resumen de lo que ocurrió tras la muerte del “caudillo adorado de los pueblos” el 14 de abril de 1865.  Nótese cómo la revolución liberal de 1871 se inició en San Marcos, departamento de donde era originario Barrios, y con tan solo 45 hombres; si bien es cierto que su armamento era superior al del gobierno guatemalteco de la época, el descontento de la región de Los Altos con el presidente conservador ayudó a que los destacamentos de esos departamentos no presentaran mayor resistencia, y que hubiera muchas personas que se unieran a la causa revolucionaria.3

Antecedentes y acciones militares de la Revolución Liberal de 1871
Campaña Fecha Descripción
Antecedentes 14 de abril de 1865 Muere el capitán general Carrera, presidente vitalicio de Guatemala, y poco después se inician insurrecciones en el área dominada por los criollos liberales. El mariscal Vicente y Cerna es electo como sucesor de Carrera, de acuerdo a lo prescrito por la constitución de 1851, vigente en ese entonces.
1868 El gobierno conservador tomó fuertes medidas represivas en la región montañosa, mudando poblados completos a nuevas ubicaciones y evacuando a la población de las regiones en conflicto para debilitar a los rebeldes.6​ Francisco Cruz se alzó en armas desde la hacienda de J. Rufino Barrios en Malacatán, pero fue derrotado y pasado por las armas; Barrios huyó a Chiapas y se convirtió en el líder de los liberales guatermalteco, con la ayuda del presidente mexicano Benito Juárez.6​ El padre de Barrios fue capturado y torturado en la ciudad de Guatemala.6​ El gobierno de Cerna estaba completamente identificado con la élite conservadora de la familia Aycinena y por ello había perdido el apoyo de las grandes masas indígenas que habían sido  incondicionales a Carrera.7
8 de enero de 1869 El mariscal Vicente Cerna y Cerna, anuncia que su período presidencial terminaría el 23 de mayo de ese año y convoca a una reunión de la asamblea el 17 de enero para elegir nuevo presidente, cuya presidencia terminaría en 1872.6​ Los liberales se dedicen por José Víctor Zavala, conservador y amigo de Carrera, como su candidato, pues consideran que es el único que podría guiar la transición entre los radicales conservadores y los liberales positivistas.6
3 de mayo de 1869 El mariscal Cerna fue reelecto en la Cámara de Representantes, mientras que el general Zavala empieza a coincidir con los representantes liberales, aunque sin dejar de ser leal al gobierno conservador.8
25 de noviembre de 1869 Tras suspender las garantías constitucionales, Cerna avisa a la Cámara de Representantes que va a suspender sus sesiones pues las condiciones del país no garantizaban que este cuerpo se reuniera normalmente. La Cámara cierra sus sesiones el 1 de diciembre de 1869 y da poder al presidente para acabar con los insurrectos.9
Campaña del mariscal Serapio Cruz (“Tata Lapo”) 7 de diciembre de 1869 Las tropas del mariscal Serapio Cruz atacan la plaza de Huehuetenango donde fueron rechazadas por las fuerzas del gobierno conservador.10
22 de enero de 1870 El mariscal Cruz fue derrotado en Palencia en donde sus fuerzas se dispersaron y él fue hecho prisionero y fusilado. Su cadáver fue decapitado y la cabeza freída en aceite y luego fue paseada en triunfo en las calles de la Ciudad de Guatemala.11​ Cerna eliminó la libertad de pensamiento que había en Guatemala desde la muerte de Carrera y ordenó que capturaran a los líderes liberales, el diputado Miguel García Granados, Manuel Larrave y José María Samayoa. Solamente García Granados pudo escapar, ayudado por su primo, el también diputado José Víctor Zavala, y luego se asiló en la embajada inglesa, de donde pudo abandonar el país tras pagar una fianza de $10,000.9
Campaña de 1871 2 de abril de 1871 Con la ayuda del gobierno mexicano de Benito Juárez,12​ quien les facilitó rifles Winchester y Remington a los rebeldes,7​ el autonombrado general J. Rufino Barrios junto con cuarenta y cinco hombres ocupó el pueblo de Tacaná, en su natal departamento de San Marcos.
3 de abril de 1871 El capitán Antonio Búrbano, al mando de doscientos sesenta hombres de las fuerzas gubernamentales atacó Tacaná, pero tras un breve combate, se retiró dejando el campo a la pequeña fuerza de los liberales.13​ Ese mismo día fue derrocado el presidente conservador Dueñas en El Salvador, permitiendo que se iniciara el frente oriental contra el gobierno guatemalteco.7
14 de mayo de 1871 Cuando las fuerzas de Miguel García Granados se aproximaron a Retalhuleu, esta fue abandonada por su guarnición de doscientos cincuenta hombres. Los liberales fueron atacados luego por cuatrocientos hombres de Santa Rosa, al mando del sargento mayor Simón Ruano junto con los doscientos cincuenta que habían huido. Pero los liberales lograron rechazar a las fuerzas del gobierno conservador.14
28 de mayo de 1871 El coronel Aquilino Calonge con novecientos hombres del gobierno conservador se dirigió sobre los liberales alzados, que solamente sumaban trescientos hombres. El combate se inició a las 9:00 AM, y a pesar de la superioridad numérica de las fuerzas gubernamentales, fueron completamente derrotadas, dejando sobre el campo doscientas armas, ocho cajas de municiones y otros pertrechos.15
3 de junio de 1871 Se firma el Acta de Patzicía: Barrios y otros líderes liberales se reúnen en Patzicía, y desconocen la autoridad del gobierno de Cerna nombrando al general Miguel García Granados como presidente provisional, autorizado a establecer su gobierno.12
23 de junio de 1871 Ochocientos hombres del ejército liberal habían tomado posiciones en la cumbre del cerro el Coshón, y el 22 de junio se adelantaron hasta Tierra Blanca. El 23 a las 4:00 AM las tropas conservadoras de Cerna, que se extendían desde las alturas del Calvario de Totonicapán hasta el Agua Caliente, iniciaron el combate, que terminó a la 1:00 p. m., con una derrota para las fuerzas de Cerna, que a pesar de ser de seis mil hombres, tuvieron que ceder la plaza a los liberales. Cerna se retiró de Totonicapán y las tropas de García Granados ocuparon la plaza al día siguiente.16
29 de junio de 1871 Después de la derrota en Tierra Blanca, el presidente Cerna fue a Chimaltenango, donde pensaba fortificarse, pero a último momento decidió seguir hacia Antigua Guatemala;17​ los liberales que lo seguían tomaron el camino de Sumpango, cortándole la comunicación con la Ciudad de Guatemala. A las 8:30 AM del 29, los liberales ocuparon San Lucas Sacatepéquez. El general García Granados ordenó al general Barrios situarse en posiciones que dominaran la encrucijada de San Lucas, en donde se bifurca el camino entre Antigua Guatemala y la Ciudad de Guatemala. Barrios destacó tres compañías a ocupar el cerro de San Bartolo, las cuales se enfrentaron con la vanguardia conservadora y ocuparon la posición. Cerna hizo ocupar las alturas que dominan el camino que conduce a la Labor de Diéguez y otras inmediatas, pero fue derrotado tras una hora de combate.18
30 de junio de 1871 Entrada del ejército liberal a la capital de Guatemala: el mariscal José Víctor Zavala intervino para evitar que las tropas liberales hicieran una matanza en la ciudad, y para garantizar que hubiera una transición eficiente al nuevo gobierno.7​ Cerna y su gabinete huyeron a Honduras; Cerna tuvo que pedir dinero prestado para poder huir.
Revuelta conservadora 23 de septiembre de 1871 El teniente general Barrios triunfó sobre las fuerzas de la facción conservadora que se alzó contra los liberales.19
24 de septiembre de 1871 Luego de ocupar Cerro Gordo, Barrios venció nuevamente a los revolucionarios conservadores en Santa Rosa.20

El 30 de junio de 1871, el ejército liberal entró en la Ciudad de Guatemala y García Granados se convirtió en presidente provisional, gobernando hasta el 4 de junio de 1873.1​ Sus ministros de estado fueron: mariscal José Víctor Zavala en el ministerio de la Guerra, Felipe Gálvez en el ministerio de Relaciones Exteriores y en el de Instrucción Pública, J.M. Samayoa en el recién creado ministerio de Fomento, y Francisco Alburez en el de Gobernación, Justicia y Asuntos Eclesiásticos.21

Desde los primeros días de su gobierno, se iniciaron los decretos que modificaron radicalmente la política económica y diplomática del régimen guatemalteco. Por ejemplo, el ministerio de Fomento fue creado por García Granados el 25 de agosto de 1871, según el decreto N.°14 del gobierno liberal, en sustitución del Consulado de Comercio que había funcionado durante los gobiernos conservadores; este nuevo ministerio quedó encargado de promover y mejorar el comercio, la agricultura, ganadería, artes, industrias, obras públicas, líneas telegráficas y demás medios de comunicación.22​ Pero el principal cambio fue la introducción a gran escala de la producción de café, lo que requería una profunda reforma agraria, dada la gran cantidad de terreno y mano de obra barata que se requería para producirlo; se expropiaron entonces grandes haciendas a las hasta entonces poderosas órdenes regulares y se subastaron las tierras ejidales y comunitarias de las poblaciones indígenas, por medio de leyes ambiguas que favorecían a los colaboradores cercanos de Barrios frente a cualquier otra persona.

Aquel régimen de facto gobernó amparado en el Acta de Patzicía hasta principios de 1880, ya que al igual como había ocurrido durante el gobierno del general Rafael Carrera, le dieron largas a la redacción de una nueva constitución para la República, la cual estuvo lista hasta el 11 de diciembre de 1879, y que permitió al general Barrios gobernar como presidente constitucional por otros seis años, cuando ya llevaba siete en el poder.24


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  5. Ibid., p. 336.
  6. Ibid., p. 337.
  7. Ibid., p. 347.
  8. Ibid., p. 339.
  9. Ibid., p. 340.
  10. Aceña, Ramón (1899). Efemérides militares. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 345.
  11. Ibid., p. 20.
  12. Woodward, Rafael Carrera y la creación de la República, p. 346.
  13. Aceña, Efemérides Militares, p. 73.
  14. Ibid., p. 122.
  15. Ibid., p. 136.
  16. Ibid., p. 172-173.
  17. Ibid., p. 179.
  18. Ibid., p. 180.
  19. Ibid., p. 285.
  20. Ibid., p. 286.
  21. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación de las Leyes emitidas por el Gobierno Democrático de la República de Guatemala, desde el 3 de junio de 1871, hasta el 30 de junio de 1881 I. Guatemala: El Progreso.
  22. Ibid., p. 13.
  23. Ibid., pp. 11-12.
  24. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.

25 de junio de 1956: gobierno de Castillo Armas reprime con violencia una manifestación de la Asociación de Estudiantes Universitarios

 

25junio1956
El Cine Lux en 2019, tras su remodelación luego de convertirse en el Centro Cultural de España en Guatemala.  En esta esquina ocurrió el ataque contra los estudiantes universitarios en 1956.  En el recuadro: el entonces presidente de facto de Guatemala, el coronel Carlos Castillo Armas.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno de facto del coronel Carlos Castillo Armas, instituido tras el golpe de estado dirigido por la Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) mediante la Operación PBSUCCESS en 1954, retornó al sistema de gobierno utilizado por el general Jorge Ubico, lo que significaba favorecer los intereses de la compañía frutera estadounidenses United Fruit Company y reprimir cualquier movimiento contra la misma.   Debido al descontento que esto provocaba, se produjeron numerosos reclamos y protestas que obligaron al gobernante a restringir los derechos de los pobladores, mientras se redactaba una nueva constitución.  Ya cuando la nueva constitución fue publicada a principios de 1956, las protestas continuaron contra la político pro-estadounidense del gobierno de Castillo Armas.

El 25 de junio de 1956, fecha en que se conmemora el día del Maestro por el fallecimiento de la profesora María Chinchilla durante las protestas en contra del régimen del general Jorge Ubico en 1944, una masiva manifestación organizada por la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) de la Universidad de San Carlos de Guatemala, salió del Paraninfo Universitario, ubicado en 2a. calle y 12 avenida de la zona 1 de la Ciudad de Guatemala, para exigir el disfrute de las libertades de los ciudadanos y el respeto a los derechos humanos.  Pero al anochecer, en la esquina del entonces lujoso y emblemático cine Lux, ubicado en la 6a. avenida y 11 calle de la zona 1, los manifestantes fueron atacados por las fuerzas del gobierno y resultaron heridos de metralla cerca de treinta personas, además de que hubo casi ciento cincuenta detenidos, casi treinta estudiantes que tuvieron que salir al exilio (entre quienes estaba Mario Monteforte Toledo) y otros cinco estudiantes que fallecieron el lugar: Salvador Orozco, Julio Arturo Acevedo, Julio Juárez, Alvaro Castillo Urrutia y Ricardo Carrillo Luna. 1

El operativo del gobierno estuvo coordinado y ejecutado por Bernabé Linares y Santos Miguel Lima Bonilla, y el gobierno justificó sus acciones indicante que la marcha había sido organizada por los comunistas que todavía permanecían en el país.  Las víctimas fueron recordadas por la Asociación de Estudiantes Universitario con una placa conmemorativa que estuvo en el lugar en donde fallecieron los estudiantes hasta 1992, en que desapareció misteriosamente durante los apagones programados por la escacez de energía elétrica durante el gobierno del ingeniero Jorge Serrano Elías.2

Finalmente, varios periódicos y radio noticieros fueron clausurados; entre ellos estaban: “El Estudiante“, “Nuetro Diario“, “Semanario Lunes“, “Voz y Antena“, “La Voz de la Actualidad” y “Audio Prensa“.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cifuentes Rivas, Américo (26 de junio de 2014). Asesinados y presos el 25 de junio de 195610. Guatemala: Albedrío, Revista electrónica de discusión y propuesta social.
  2. Lemus, Juan Carlos (1 de agosto de 2015) Lugar de Memoria. Guatemala: Prensa Libre.
  3. Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999) Guatemala: Memoria del silencio. Guatemala: Servigráficos S.A. p. 115