Huelga de Dolores de 1922: los estudiantes universitarios dan a conocer “La Chalana”, su canto de guerra

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Grupo de estudiantes universtarios de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado en 1922 durante las actividades de Huelga de Dolores. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El comité de Huelga de Dolores de 1922 estaba conformado por los mejores intelectuales jóvenes de su época. Tal y como narra uno de sus miembros, el escritor Miguel Angel Asturias, en su novela “Viernes de Dolores“, el canto de guerra estudiantil surgió entre bromas, tragos y visitas a lugares de “sana recreación” que frecuentaban los universitarios. La letra fue escrita por estudiantes de las Escuelas Facultativas de Medicina, Farmacia y de Derecho y Notariado del Centro en el edificio que en ese entonces era de la Facultad de Derecho en la Ciudad de Guatemala (convertido posteriormente en el Museo de la Universidad de San Carlos de Guatemala -MUSAC). Entre los escritores que participaron el propio Asturias, el estudiante de medicina Epaminondas Quintana y el estudiante de derecho David Vela, quien después fuera por muchos años el director del periódico “El Imparcial“.​ La música, por su parte, fue compuesta por el maestro José Castañeda (conocido entre los estudiantes como “José con hache”) quien posteriormente sería el director fundador de la Orquesta Sinfónica de Guatemala.

Pero, ¿qué significa el canto de guerra? El contexto histórico en que fue creada “La Chalana” fue 1922, dos años después de que el Partido Unionista de los conservadores guatemaltecos derrocara al gobierno de 22 años del licenciado Manuel Estrada Cabrera, y un año después de que el general José María Orellana derrocara al gobierno de Carlos Herrera mediante un golpe de estado patrocinado por la United Fruit Company; de esta forma, muchos de los párrafos hacen referencia a la situación guatemalteca imperante en esa momento, aunque tristemente, muchos de ellos siguen vigentes hasta la fecha.

He aquí una breve explicación del significado de aquel canto que muchos han entonado y que empieza con “¡Matasanos practicantes!“:

CORO
Matasanos practicantes,
Del Emplasto Fabricantes,
Güisachines del lugar,
estudiantes:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!

(Nota de HoyHistoriaGT: La primera estrofa, hace referencia a las tres Facultades que formaron parte del Honorable Comité de Huelga en 1922; en su orden: la Escuela Facultativa de Medicina, la Escuela Facultativa de Farmacia, y la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro. Si bien la Facultad de Ingeniería ya existía, ésta se mantenía al margen de estas actividades por sus estrechos nexos con la Escuela Politécnica.)

I

Sobre los hediondos males
de la Patria arrojad flores,
ya que no sois liberales
ni menos conservadores.

Malos bichos sin conciencia
que la apresan en sus dientes
y le chupan inclementes
las fuerzas de su existencia.

(Nota de HoyHistoriaGT: Ya en ese entonces, como ahora, los políticos de turno se aprovechaban del erario nacional para hacer fortuna, sin importar el partido al que pertenezcan. Aunque en ese tiempo los únicos dos partidos realmente eran el liberal y el conservador, al momento de hacer elecciones, se fraccionaban en sub-partidos para dar la apariencia de elecciones libres.)

CORO
Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
choteadores:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!

Reíd de los Liberales
y de los Conservadores.

II

Nuestro quetzal espantado
por un ideal que no existe
se puso las de hule al prado
más solo, pelado y triste.

Y en su lugar erigieron
cinco extinguidos volcanes
que en cinco también se hundieron
bajo rudos yataganes.

(Nota de HoyHistoriaGT: Esta estrofa se refiere al derrocamiento del licenciado Estrada Cabrera, cuyo símbolo era el escudo con un quetzal que instituyeron los liberales en 1871.  Fue sustituido por Carlos Herrera, quien llegó al poder con el apoyo de los unionistas, cuyo símbolo eran cinco volcanes. Finalmente, Herrera fue derrocado por un golpe militar en 1921.)

CORO

Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
hermanitos:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!
Reíd de los volcancitos
y del choteado quetzal.

III

Contemplad los militares
que en la paz carrera hicieron.
Vuestros jueces a millares
que la justicia vendieron.

Nuestros curas monigotes
que comercian con el credo
y patrioteros con brotes
de farsa, interés y miedo.

(HoyHistoriaGT: Luego de la desastroza “guerra del Totoposte” contra El Salvador en que Guatemala ganó de manera fortuita tras la muerte accidental del caudillo Tomás Regalado la reputación del ejército quedó muy mal parada, al punto que aquí se hace referencia como habían huído a la carrera en la frontera del río Paz.  Por otra parte,  las estrofa también menciona los oscuros casos judiciales que se ventilaron durante el gobierno de Estrada Cabrera y los intereses económicos del clero, que en esa época estaba luchando por recuperar los privilegios retirados por J. Rufino Barrios. El término “clerigalia” se refiere en forma despectiva a los sacerdotes católicos y el de “chafarotes” al los oficiales de línea del Ejército.)

CORO

Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
malcriadotes:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!
Reíd de la clerigalia;
Reíd de los chafarotes.

IV

Patria palabrota añeja
por los largos explotada.
Hoy la patria es una vieja
que está desacreditada.

No vale ni cuatro reales
en este país de traidores.
La venden los liberales
como los conservadores.

(Nota de HoyHistoriaGT: Hasta ese momento, los criollos liberales y conservadores habían entregado la patria a intereses internacionales.  Los conservadores, por su parte, firmaron onerosos préstamos a bancos ingleses para costear sus constantes guerras contra sus vecinos, llegando incluso a entregar a los británicos a cambio de armas la regién comprendida entre el río Belice y el río Sarstún; también entregaron el sur de Izabal a los Belgas para su colonización, aunque ésta fracasó. Y los liberales también firmaron préstamos con los ingleses, aparte de las generosas concesiones que otorgaron a los alemanes en Verapaz y a los estadounidenses en Izabal.)

CORO FINAL
Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
muchachada:

de la patria derengada
riamos ya: ¡Ja, ja!


BIBLIOGRAFIA:


 

Viernes de Dolores de 1945: después de 14 años de prohibición, revive la Huelga de Dolores de los estudiantes universitarios

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Desfile bufo de la Huelga de Dolores en 1945, primera que salía desde que fue prohibida por el gobierno de Jorge Ubico en 1931.  En el recuadro:  “La Chabela”, estandarte de los huelgueros, dibujada por Hernán “Pan” Martínez Sobral en 1921.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Así como la Universidad de San Carlos de Guatemala ha tenido varias transformaciones profundas desde su fundación como una institución católica para los criollos guatemaltecos, la Huelga de Dolores ha pasado por varias fases desde su creación en 1898.  El desfile bufo dejó de salir en 1903, luego de quelos estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado fueran atacados por los guardias del presidente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, y el “No Nos Tientes“, periódico de la Escuela Facultativa de Medicina, dejó de publicarse en 1908, luego de los atentados de los que se salvó milagrosamente Estrada Cabrera en abril de 1907 y abril de 1908.

Las actividades de la Huelga de Dolores se retomaron en 1921, ya cuando había sido derrocado don Manuel, y siguieron realizándose todos los años hasta que en 1931 fueron prohibidas nuevamente cuando llegó al poder el general Jorge Ubico.  Nuevamente, fue hasta que el gobierno del general Federico Ponce Vaides fue derrocado el 20 de octubre de 1944, que los estudiantes universitarios empezaron a realizar nuevamente las actividades de Huelga.

En esos años, el desfile bufo y el periódico “No Nos Tientes” cumplían una función muy importante:  la de informar al pueblo por medio de sátira escrita y representada los demanes en que incurría el gobierno de turno.  Y es que en la ciudad de Guatemala de esa época había muy pocos periódicos (y casi todos estaban controlados o censurados por el gobierno), las estaciones de radio apenas acababan de empezar a dar las noticias (y también estaban muy censuradas), y la televisión todavía no había llegado al país.  Es más, cuando llegó la televisión en la década de 1950, el restringido poder adquisitivo de la mayoría de la población limitó el uso del radio y del televisor cuando éstos llegaron a la población guatemalteca.  No fue sino hasta que se inventó el radio de transistores y el sistema de ventas a plazos que la población dispuso de formas más amplias de conocer las noticias; esto es algo prácticamente inimaginable para la sociedad guatemalteca del siglo XXI, la cual se ha vuelto muy dependiente de los teléfonos inteligentes que le permiten conocer lo que esta ocurriendo en cualquier parte del mundo instantáneamente.

Uno de los principales intelectuales que participó en el resurgimiento de la Huelga en 1945 fue el licenciado Carlos Guzmán Böckler, quien relata de la siguiente forma sus experiencias con esta actividad universitaria:

Fue a principio de 1945 cuando el entonces estudiante de los últimos años de la Facultad de Derecho, Jesús “Chus” Guerra Morales, secundado por Francisco “Chico” Luna (Sir Jesus War y Sir Francis Moon, según decía este último), […] y otros [estudiantes], presentaron ante la asamblea general de la Asociación de Estudiantes “El Derecho” la moción de reanudar la celebración de la Huelga de Dolores, silenciada durante [el largo gobierno] de Jorge Ubico. Una respuesta jubilosa, vertida a través de una votación unánime, dio paso a una etapa más en la vida azarosa de la chusca y controvertida festividad estudiantil. El entusiasmo se contagió a los estudiantes de medicina, en primer término, y a los de las otras Facultades con menor intensidad. De ahí que el paso obligado fuera constituir el Comité de Huelga y tratar de llenar, a partir del ingenio de los revividores, el esquema general de la festividad trazando a partir de 1898 […] el cual contenía dos grandes actividades: la publicación del “No Nos Tientes” y la realización del Desfile, con el objeto de combinar la sátira escrita con la escenificación ambulante de situaciones embarazosas para los políticos de turno, sea mediante cuadros en vivo, sea con esculturas perecederas montadas en plataformas rodantes y ornamentales: las carrozas, a fin de que, de la combinación de las palabras con las formas, los volúmenes y los colores surgieran las expresiones capaces de cautivar la imaginación de un público simple y multitudinario, al que se gratificaba con la burla de los poderosos, en especial de quienes gobernaban, caricaturizados para escarnio propio y alegría de la concurrencia. Correspondía entonces a los niveles huelgueros del 45 dar forma y contenido a los temas y los personajes de su propia época, uniendo en una sola expresión las dificultades de los géneros cómico y satírico.

Como era de esperarse, recurrieron a los huelgueros de la generación de 1920 que aun mantenían el entusiasmo de sus años mozos, en especial al médico Joaquín “la Chinche” Barnoya, pero en gran medida echaron mano de su propia inventiva y, casi sin proponérselo, en algunos momentos, cruzaron los umbrales de la creatividad. Además, de Chus Guerra, primer director del No Nos Tientes, cabe recordar a Mario “El Loco” Alvarado Rubio, encargado de las carrozas junto con Rodolfo “La Vieja” Martínez Sobral, hijo del huelguero de la generación del 20 Hernán “Pan” Martínez Sobral, que le heredó las habilidades carroceras y las de pintar a La Chabela, esqueleto blanco sobre fondo negro que haciendo una mueca obscena danza al inicio del desfile, portada por estudiantes de medicina ataviados como tales.

[…] desde que la Huelga se inició, el desfile es la parodia de una procesión de la Semana Santa, que se abre con la réplica chusca de la pintura del esqueleto que simboliza la muerte y que inicia la marcha del santo entierro. Las carrozas son la versión burlona de las andas que llevan los pasos; las hileras de estudiantes que, en fila india, caminan flanqueándolas, están compuestas por los epígonos chocarreros de los cucuruchos, y la tarjeta que, con dibujos y versitos alusivos al momento, lleva cada huelguero en el pecho, es la versión profana de la que, con el retrato de la imagen a cargar y con el turno en que le corresponde a cada cual hacerlo, portan en igual forma los cucuruchos. La banda, en vez de tocar marchas fúnebres, esparce las notas irreverentes de versos satíricos pespuntados a piezas de música popular fácilmente reconocibles e incluso coreables por la concurrencia. El haber escogido el Viernes de Dolores para llevar a cabo el desfile, apareja un desafío al recato y la continencia que la iglesia exigía de sus fieles durante la cuaresma y, máxime, cuando se estaba a las puertas de su culminación natural, es decir, de la Semana Santa; y la transmutación de los dolores propios de la pasión de Cristo en los dolores que el pueblo sufría a causa de la arbitrariedad, la desfachatez y la venalidad de sus gobernantes subrayaba la hipocresía del clero que, coludido con los poderosos, se escudaba en una moral incompatible con su proceder en la vida cotidiana.

Para comprender la profundidad de la crítica social y política que tenía toda esta pantomima, hay que recordar que, en la Ciudad de Guatemala de fines del siglo XIX y de un poco más de la mitad del XX, la población no sólo era muy escasa, si la comparamos con la de [1998] (entre 1945 y [1998], ha pasado de 350,000 a 3.500,000 habitantes, incluyendo los municipios conurbados) sino que los personajes que en ella sobresalían eran bastante conocidos tanto en las clases acaudaladas y medias como en ciertos barrios populares. La chismografía propia de todos los pueblos chicos (o infiernos grandes como reza el dicho) hacía circular de boca en boca las actuaciones públicas y las debilidades íntimas de muchas familias y personas, por lo que no era difícil para los huelgueros recopilar las historias que ya andaban de boca en boca o que se guardaban bajo una secretividad más que dudosa y, debidamente aderezadas, volverlas a desparramar con una dosis pura de picardía y con un vocabulario coloquial y desvergonzado que fácilmente invadía los terrenos de la procacidad, a pesar de algunos intentos de guardar las normas de un ingenio que siempre está ligado al aquí y al ahora, razón por la cual los artículos de los “No Nos Tientes” de años anteriores arrancan muy pocas sonrisas a los lectores de hoy, sobre todo porque las palabras y las situaciones sobreentendidas en los textos nunca quedan, según el caso, escritas ni señaladas.”

Y no solamente las palabras y situaciones sobreentendias quedaron en el olvido.  Actualmente aunque el desfile bufo sigue recorriendo las calles del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, su crítica pasa inadvertida para la mayoría de la población de la ciudad, que ahora no solamente vive en los municipios de Chinautla, Fraijanes, Santa Catarina Pinula, Mixco, Petapa, San Juan Sacatepéquez, y Villa Nueva, sino que tiene un sinnúmero de opciones para enterarse de los desacatos del gobierno de turno.


BIBLIOGRAFIA:


30 de marzo de 1885: el batallón Jalapa de las fuerzas guatemaltecas comandadas por J. Rufino Barrios ataca a los salvadoreños en la Hacienda El Coco

30marzo1885
Parroquia de Chalchuapa en Santa Ana, El Salvador.  A este poblado se retiraron las fuerzas salvadoreñas tras ser atacadas por las guatemalteca el 30 de marzo de 1885.  En el recuadro: el sargento primero de los cadetes de la Escuela Politécnica, Adolfo V. Hall, quien participó activamente en aquel combate.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Al general J. Rufino Barrios ya no le bastaba el poder absoluto en Guatemala.  Quería más y por ello el 28 de febrero había emitido un decreto por el que unilateralmente decretaba la Unión Centroamericana y se autonombraba jefe del ejército de la región.

Los gigantes del norte, Estados Unidos y México, se opusieron rotundamente a que Barrios emprendiera semejante campaña.  El caso de  México en particular dejó perplejo a Barrios, que ya había negociado con el gobierno de Porfirio Díaz un tratado de límites en el que renunció para siempre al reclamo territorial de Soconusco y Chiapas en 1882 para que así México no protestara cuando él unificara Centroamérica.  Por su parte, los Estados Unidos tenían intereses económicos en Nicaragua para la construcción del canal interoceánico (el que eventualmente se construyó en Panamá) y las negociaciones ya iban muy avanzadas, por lo que se opuso a un cambio en la administración de la región.

En Honduras gobernaba Luis Bográn, que era un títere de Barrios, y por lo mismo secundó el plan de Unificación al solo enterarse; pero en El Salvador, en donde gobernaba otro títere de Barrios, Rafael Zaldívar, la situación no salió como quería el presidente guatemalteco ya que Zaldívar no quiso unirse al plan de Barrios a pesar de que éste lo había puesto en el poder, aduciendo que no le era posible conseguir el concenso de sus conciudadanos.  Cuando Barrios le recriminó su actitud, Zaldívar recibió a los enviados de Nicaragua y de Costa Rica en Santa Ana el 23 de marzo y allí firmaron un pacto de alianza contra la invasión del “salvaje de San Marcos“, como llamaban al presidente guatemalteco en esos países.

Ese mismo día, Barrios había trasladado sus tropas a la frontera con El Salvador, y luego de saber del pacto de alianza entre sus oponentes, el 30 de marzo ordenó al batallón de los Jalapas a atacar las posiciones salvadoreñas en la Hacienda de El Coco, en la frontera entre Jutiapa y El Salvador. En aquella campaña se distinguió por su valor militar el joven cadete Adolfo V. Hall, sargento primero de la compañía de cadetes de la Escuela Politécnica, y quien se había ofrecido como voluntario a apoyar la campaña unionista; había sido asignado cmo Instructor a la primera compañía del batallón de los Jalapas.

Los salvadoreños huyeron hacia Chalchuapa, en donde se prepararon para defenderse. Barrios ordenó marchar sobre ellos y, sin sospecharlo entonces, preparó su final en aquel lugar, el 2 de abril de 1885.


BIBLIOGRAFIA:


29 de marzo de 1881: se presenta a la Asamblea Legislativa el proyecto de ley para el matrimonio civil

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La moda en vestidos de novia a principios de la década de 1890.  Imagen tomadas del Porvenir de Centro América, publicado en 1892.

Las corrientes religiosas en Guatemala pasaron de ser completamente controladas por la Iglesia Católica entre los criollos, y el sincretismo religioso (entre las religiones precolombinas y el catolicismo) entre los indígenas durante la época colonial, a sufrir una serie de cambios luego de la independencia en 1821.

Cuando los criollos liberales encabezados por Francisco Morazán se hicieron con el poder en 1829, usaron la bandera del libre pensamiento, la masonería y el anticlericalismo para poder expulsar a los criollos aristócratas católicos y a los miembros de las adineradas órdenes regulares.  Con aquella excusa, lograron hacerse de las grandes propiedades que los expulsados poseían y empezaron a hacer negocios con ciudadanos ingleses en el enclave de Belice, los cuales empezaron a inmiscuirse más y más en los asuntos del país después de la Independencia.

Cuando ya llevaban casi diez años en el poder, impulsados por el empuje de José Francisco Barrundia, establecieron los Códigos de Livingston, que incluían (entre otras leyes impracticables para la sociedad guatemalteca de esa época) la ley del matrimonio civil y el divorcio.  Esas leyes novedosas fueron uno de los detonantesque provocaron la revuelta católico-campesina de 1838 que acabó con el régimen liberal.  Aquellos revolucionarios derogaron todas las leyes anticlericales y permitieron el retorno de los criollos aristócratas y de los frailes con quienes llegarían a hacer gobierno, dirigidos por la férrea voluntad del capitán general Rafael Carrera.

Treinta años después, ya cuando Carrera había fallecido, los liberales de Los Altos (que habían intentado independizarse de Guatemala en 1838 y en 1848) por fin lograron tomar el control del país, y repitieron las acciones de Francisco Morazán en 1829:  expulsaron a los eclesiásticos de las órdenes regulares y eliminaron el diezmo obligatorio para debilitar al clero secular.  Pero esta vez fueron más precavidos y esperaron diez años antes de modificar la ley del matrimonio en el país.

El 29 de marzo de 1881, la ley del matrimonio civil fue presentada a la Asamblea Legislativa para su discusión.  He aquí los puntos que se propusieron:

  1. La ley respeta y garantiza la liberad de todos los habitantes de la República para celebrar matrimonio religioso con las solemnidades del culto al que pertenezcan y solo exige que, previamente, se cumplan las disposiciones civiles contrayendo el matrimiinio civil.
  2. El Ministro de cualquier culto que comprometa el estado civil de las personas, por el hecho de proceder a las ceremonias religiosas de un matrimonio, sin que se le acredite con certificación completa que esté celebrado ya el matrimonio civil, incurrirá en una multa de cincuenta a trescientos pesos en la primera vez, según las circunstancias, aumentado otro tanto en cada caso de reincidencia.
  3. Si el infractor de la ley fuere insolvente o se resistiese por cualquier motivo al pago de rigor, se hará aplicación de los dispuesto en el artículo correspondiente del Código Penal.  (Nota de HoyHistoriaGT:  por supuesto que los curas párrocos iban a ser insolventes, pues el gobierno había eliminado el diezmo obligatorio, dejándolos a merced de las limosnas de sus fieles).
  4. Las personas que pretendan contraer matrimonio, pueden elegir entre presentar oposición escrita solicitándolo, u ocurrir con el mismo objeto y por palabra a la autoridad respectiva, la cual deberá levantar el acta corresponndiente, y previas todas las demás formalidades y requisitos legales, proceder a la celebración.

Después de escuchar la exposición, Angel María Arroyo (otrora sacerdote y ahora incondicional y uno de los principales aduladores del general presidente J. Rufino Barrios) se opuso rotundamente a la aprobación de aquella ley y le pidió al Ministro de Gobernación que regresara para que se discutiera en tercera lectura dicho proyecto de ley.  Fue hasta entonces, que con la ayuda del licenciado Lorenzo Montúfar, el gobierno logró que la ley se aprobara.


BIBLIOGRAFIA:

  • Hernández de León, Federico (29 de marzo de 1926) “El capítulo de las efemérides: 29 de marzo de 1881, Proyecto de ley del matrimonio civil”. Guatemala: Nuestro Diario.

 

27 de marzo de 1542: el obispo Francisco Marroquín arremete contra quienes lo acusaban de ayudar a los indígenas contra los abusos de los encomenderos

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Las ruinas del convento de San Francisco en la ciudad de Antigua Guatemala a finales del siglo XIX.  En el recuadro: un encomendero español del siglo XVI.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Mientras se encontraba recorriendo su diócesis a lomo de mula pues no había caminos todavía, el obispo Francisco Marroquín se enteró de que los pobladores de la recién fundada ciudad de Santiago de los Caballeros en el valle de Panchoy estaban criticándolo a sus espaldas.  Las habladurías en su contra se debían a que había hecho numerosas notas indicando que las imposiciones que los encomenderos hacían sobre los indígenas a su cargo eran exageradas e injustas.  Hasta entonces, Marroquín no había hecho crítica al respecto, ya que aunque era religioso, también había sido conquistador y había sido nombrado obispo gracias a su influencia con Pedro de Alvarado y la amistad de éste con el emperador Carlos V; pero por sobre todo, también tenía encomiendas de indígenas que le redituaban jugosos ingresos.

Ante las difamaciones, el obispo de Guatemala envió la siguiente carta al Cabildo de la ciudad, en donde le echa en cara a los encomenderos que nunca les había criticado hasta ahora, a pesar de saber que se habían enriquecido a costa de la explotación los indígenas en sus encomiendas:

“Magníficos Señores:

“Por cartas desa Ciudad he sabido el alboroto y escándalo, que ha nacido de la venida a visitar estas pobres gentes.  Y pongo por testigo a Dios que no miento, ni quería mentir, y que en todas las tasaciones que se han hecho hasta la hora presente, las más no merecían dar a sus dueños ni aun agua; de todo lo cual creo verdaderamente se debe entera restitución.  Plega a Dios se halle medio y remedio para el descargo, si ya que se mereciese la dicha tasación y con justo título se lleváse, digo por mi consagración, y salvación que va más, juzgo haber ido contra los naturales en favor de los encomenderos en cada tasación en más de la cuarta parte.  Y porque desto tengo testigos, a ellos me remito, que uno de tres hay; y en mi conciencia que no tengo pasión ni afición, ni hay por qué ni para qué.  Esta es la razón que todo ese pueblo tiene para se quejar de mi, pues si no nos acordamos del tiempo pasado y todos están ricos; ¿qué ha sido la causa sino callar yo como ruin perlado, y pastor y protector, viendo que se comían los lobos mis ovejas, y yo me estaba holgando y callando?  Desto no se me debe nada, cuando a Dios, pues él me lo tiene de pedir.”

“Palabras feas y desvergonzadas me escriben que se dicen, y desto mucha culpa tienen vuestras mercedes: aunque yo sea ruin soy perlado, y pastor y padre de todos, y háseme de tener mucho acatamiento y reverencia como verdaderos hijos a padre, y mucho más; y aun me dicen se han dicho palabras muy escandalosas.  Cada uno mire lo que dice y la lengua esté queda que en semejantes alborotos y comunidades suéltanse palabras que suenan mal en caso de fé, y los que las dicen dan a entender que sienten mal lo cual es peligroso; y aunque mis injuras yo las perdono, que noes razón por ser vuestro padre y pastor, las de nuestro Dios no será razón queden sin castigo.  Escribo esto a vuestras mercedes como a cabeza de todo ese cuerpo tan enfermeo, de que yo tengo tanta lástima, que si con mi muerte lo pudiese remedir tendríala por muy buena.  Estoy tan asombrado y temeroso de la perdición de las conciencias, que juzgo ser llegado el cuarto pecado, por quien dice Ezequiel que no se convertirá Dios a los pecadores.  Grande plaga es que seamos llegados a tiempo que no se quiera oir la palabra de Dios: parece que se cumple con esto el el dicho de Cristo, quitárseos ha el reino de Dios, darse ha a la gente que hiciere fruto; y tambien lo que dice en otro lugar, si os predico la verdad, ¿por qué no me creeis?  Plega a Dios que no diga del cielo que decía a los fariseos: en vuestros pecados morireis.  Escríbeme ese Santo Varón, que por tal le tengo, que deja de predicar, por no dar ocasión a que alguno se desconcierte: yo le he escrito e rogado que predique; y guay del que se desmandare, que por malos de sus pecados le valdría más la muerte.  Ya que no quieran oírle, le pido por merced que predique a las paredes, por ventura alguno tendrá oído.”

“Para semejantes alborotos y escándales que nacen de avaricia y codicia, que es servidumbre de Satanás, y para templar y castigar los alborotadores que son cruficificadores de Cristo, son las justicias y los Cabildos elegiods, pero ¿qué será si vuestras mercedes sois parte o consentidores de lo dicho?  En este caso, ¿qué remedio? Yo no lo sé por cierto, mas de encomendar a Dios, y ponerme en oración y suplicarle de todo corazón, me alumne a mí para lo que debo hacer, y a vuestras mercedes para bien regir el pueblo y salvar vuestras ánimas, cuyas magníficas personas prospere nuestro Sr. como desean.”

De Izquemé, 27 de Marzo.

  • De vuestras mercedes Orador, Epus. Cuahutem.

Nótese cómo el obispo Marroquín les recuerda a los ahora encomenderos sus pobres orígenes y también cómo reconoce que sabía que estaban explotando a los indígenas luego de la conquista pero que se había hecho de la vista gorda hasta este momento.


BIBLIOGRAFIA:

  • Hernández de León, Federico (27 de marzo de 1926) “El capítulo de las efemérides: 27 de marzo de 1542, Una carta del obispo Marroquín”. Guatemala: Nuestro Diario.

 

26 de marzo de 1919: en medio de la ruina provocada por los terremotos de 1917-18 se anuncia la apertura del primer cine popular en la Ciudad de Guatemala

26marzo1919
El Teatro Colón en ruinas rodeado de asentamientos improvisados que se construyeron en sus jardines tras los terremotos de 1917-18.  En el recuadro: el presidente de Guatemala en esa época, licenciado Manuel Estrada Cabrera.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Narramos la siguiente anécdota que refleja la vida de los residentes de la Ciudad de Guatemala en las postrimerías del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

Amelia Solares v. de Sánchez fue una mujer emprendedora que de ser una de las jovencitas de la sociedad guatemalteca se convirtió en una dama criolla acostumbrada a que se cumpliera cuanto solicitaba.  Y lo que solicitaba ahora era la autorización a construir un cine popular en noviembre de 1918, en medio de las ruinas de los recientes terremotos de 1917-18 y de la inmensa e ineficiencia burocracia del gobierno de don Manuel.

La Sra. v. de Sánchez tuvo la idea de construir un cine popular porque en aquellos días los precios para entrar a las salas de cine eran muy altos, lo que hacía imposible para los obreros de la ciudad ir a ver las últimas películas.  Su plan era construir un edificio de bajareque asísmico en la 14 calle oriente y 12 avenida sur de la Ciudad de Guatemala, el cual tendría “las mayores comodidas para el público” y el “valor de las entradas sería un 25% menor que las que cobraban los salones actualmente abierto, aunque después mejoren las condiciones“.  En esa época las películas eran extranjeras, pero habían algunos cortos guatemaltecos que proyectaban, especialmente de los ostentosos desfiles de las Fiestas Minervalias.

Y con esa idea, le hizo llegar al gobernante una petición, a la que este le respondió:

“A: Amelia S. de Sánchez
12 Ave. sur 43
Telégrafos nacionales. República de Guatemala.
C.K.S. D.H. De La Palma 10 de Nov. de 1918
Recibido en Gmla. a las 9. h. 30 m. Receptor J. C.
Corresponde la resolución del asunto de usted al Ministerio de Fomento y a la Municipalidad, a quienes puede ocurrir, que sin duda será atendida.  Correspondo con igual sentimiento al cortés saludo de usted.

Estrada C.”

Con la respuesta del presidente, la Sra. v. de Sánchez envió su solicitud al ministro de fomento, Luis Mendizábal.  Aquella solicitud  para la construcción del recinto refleja los miedos, el servilismo y la situación que se vivía en Guatemala en esa época.  He aquí un fragmento:

La solicitud no es tal que pueda causar el menor perjuicio a la clase proletaria.  La sencillez, la decencia y la economía, serán con la moralidad, sus fundamentos, proporcionado mayores comodidades y ventajas y mejor clase de diversiones que la de los salones actuales.  Las funciones serán con las formalidades comunes a espectáculos de igual naturaleza y en los días martes, jueves, sábados, domingos y días festivos que convengan así a la empresa, con previo conocimiento de la respectiva autoridad. Mi solicitud y propósito son los más favorables que se puede dar para esta clase de diversiones, dedicadas a la gente proletaria y, además el edificio, aunque sencillo, contribuirá en parte al resurgimiento de la capital“.

Y es que en 1919 era evidente la ineptitud del gobierno de Estrada Cabrera para solucionar los problemas de la Ciudad de Guatemala tras los terremotos de 1917-18: los escombros estaban todavía sin recoger y los destrozos todavía eran evidentes.  Mientras las élites habían mandado a sus familias a sus propiedades en la Costa Sur o a la Verapaz y habían dejado en la ciudad únicamente a las personas que llevaran los negocios familiares debidamente refugiados en albergues de primera calidad, el resto de la población sobrevía en asentamiento en parques en las faldas del Cerrito del Carmen, los campos de Gerona, los jardines del arruinado Teatro Colón y en la Plaza de Armas.

La ineficiencia del gobierno afectó a la solicitud de la Sra. vda. de Sánchez; no fue sino hasta luego de varios meses de trámites, que finalmente apareció la siguiente información el 26 de marzo de 1919 en el Diario de Centro América:

“Ecos Sociales: Teatro Guatemala: se anuncia para los primeros días de abril próximo la inauguración del nuevo Teatro Guatemala, en donde se exhibirán las más notables producciones de la cinematografía mundial.”

El 14 de abril ya estaba listo el edificio para el cine, y se inauguró el 19 de abril, con una función a beneficio  de las obras sociales del gobierno del licenciado Estrada Cabrera.  La Sra. vda. de Sánchez indicó lo siguiente: “ha sido mi primera intención el inaugurarlo con una función en honor al Excelentísimo Señor Presidente de la República, Doctor don Manuel Estrada Cabrera, a beneficio del Asilo de Maternidad Joaquina, pero como otro salón tiene ya anunciada tal función, se ha decidido realizarla siempre en honor del Protector de la Beneficencia, a beneficio de El Ropero Infantil, para lo cual se ha dirigido al Sr. Presidente, poniéndole a sus respetable órdenes el cine y ofreciéndole la función de inauguración que deberá tener lugar el sábado de los corrientes si al Señor Presidente así le parece”.

He aquí lo que publicó el Diario de Centro América al respecto el 15 de abril de 1919:

“Ecos Sociales: Inauguración del Teatro Guatemala

Con una selecta función cinematográfica a beneficio del Ropero Infantil del Asilo Joaquina de Maternidad, la noche del sábado próximo 19 del corriente será inaugurado el Teatro Guatemala, situado en las esquinas de la catorce calle oriente y 12 avenida sur.  Edificio completamente asísmico, es de los que ofrecen mayores garantías, por la solidez de su construcción y el cuidado que se puso en el arreglo de las puertas de entrada y salidas.  El lunetario es amplio, y la decoración interna fue hecha con los detalles del claso.

Ya cuentan, pues, los capitalinos con un centro más de espectáculos, al que concurrirán, principalmente, las muchas familias apreciables que residen en el sureste de la ciudad.”


BIBLIOGRAFIA:


24 de julio de 1896: se convoca a un concurso para dotar a Guatemala de un Himno Nacional

24julio1896
Teatro Colón (anteriormente Teatro Carrera), en donde se estrenó el Himno Nacional en marzo de 1897.  En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En el marco de las actividades para preparar la Exposición Centroamericana, el gobierno del general José María Reina Barrios no escatimó en gastos.  Y eso fue lo que al final lo llevó al desastre tras el fracaso de dicho evento, que se realizó justo en la época en que la economía del país se derrumbó por caída internacional del precio del café.

A pesar de que el objetivo económico de la Exposición no se logró y que, al contrario de lo esperado por el gobierno, fue uno de los detonantes de las revoluciones de 1897, sí dejó varios logros académicos, arquitectónicos e históricos, entre los que se encuentra el Himno Nacional de Guatemala.

Hasta entonces, había un canto que se entonaba y que se utilizaba como Himno, pero no era oficial, por lo que el gobierno hizo un concurso para que se hiciera un mucho más adecuado y que pudiera utilizarse en la ceremonia de inauguración de la Exposición. De esta cuenta, el 24 de julio de 1896 se emitió el siguiente decreto:

Concurso para un himno

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 24 de julio de 1896

Considerando:

Que se carece en Guatemala de un “Himno Nacional”, pues el que hasta hoy se conoce con ese nombre, no sólo adolece de notables defectos, sino que no ha sido declarado oficialmente como tal; y

Que es conveniente dotar al país de un himno que por su letra y música responda a los elevados fines que en todo pueblo culto presta esa clase de composiciones.

El Presidente de la República

Acuerda:

  1. Se convoca un concurso para premiar en público certamen el mejor himno nacional que se escriba y la mejor música que a él se adapte.  Para el efecto, el plazo para la presentación de las obras al Ministerio de Instrucción Pública, en pliego cerrado y con la contraseña que en tales casos se estila, temrinará el día 15 de octubre próximo.  Un Jurado compuesto de personas competentes calificará las obras presentadas, en los quince días siguientes a la citada fecha; y designada que sea la que definitivamente deba adoptarse como himno nacional, se hará circular impresa, a fin de que sea conocida por los filarmónicos que quieran tomar parte en el concurso musical.  Este se cerrará el 1 de febrero de 1897, y otro Jurado de iguales condiciones que el anterior, calificará las obras y designará la que merezca el premio.
  2. El premio consistirá en una medalla de oro con su correspondiente diploma para los autores de la letra y música que fueren designadas por los jurados respectivos, premios que se adjudicarán de una manera solemne y en la forma que se establezca, el día 15 de marzo de 1897, día en que se romperán las plicas que contengan las firmas de los concurrentes.
  3. En este concurso sólo podrán tomar parte los guatemaltecos.

Comuníquese.

  • Reina Barrios
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral

BIBLIOGRAFIA:


 

19 de febrero de 1897: el gobierno del general José María Reina Barios decreta que sea la composición del maestro Rafael Alvarez la que se use para el Himno Nacional

19febrero1897
Música original del Himno Nacional de Guatemala, publicado en “La Ilustración Guatemalteca” en 1897.

El decreto en el que se oficializó el Himno Nacional de Guatemala dice textualmente así:

Palacio del Poder Ejecutivo, 19 de febrero de 1897

Teniendo presente que por acuerdo del 24 de julio del año próximo anterior, fue convocado un concurso para premiar en público certamen el mejor himno nacional que se escribiera y la mejor música que a él se adaptara fijándose para cerrar, el que a las composiciones literarias se refiere, la fecha de 15 de octubre de ese año, y señalando como término para la presentación de composiciones musicales el 1.° de febrero del año en curso:

Habiéndose adoptado como letra el Himno, la que fija el decreto de 28 de octubre de 1896, que se hizo circular profusamente, y presentándose con posteridad varias composiciones musicales, las que fueron sometidas a un examen de Jurado competente para su calificación; con vista en el dictamen emitido por dicho jurado, el Presidente de la República

ACUERDA:

  1. Que sea tenida como música del Himno Nacional la composición presentada anteriormente por el profesor guatemalteco don Rafael Alvarez, que mereció la calificación preferente
  2. Que por la respectiva secretaría se tomen las disposiciones necesarias y relativas a la adjudicación del premio que corresponde al autor de la música. que el autor de la letra manifesto renunciar a él deseando permanecer anónimo.

Comuníquese

El 14 de marzo de 1897, los alumnos del Conservatorio Nacional, dirigidos por el propio maestro Álvarez Ovalle, cantaron por primera vez el himno oficial de Guatemala en el Teatro Colón con motivo de la inaguración de la Exposición Centroamericana, que sería el último acto grandioso del gobierno del general José María Reina Barrios.  Apenas unos pocos meses después, su exministro de Instrucción Pública, el licenciado Próspero Morales, encabezaría una de las revoluciones en su contra tras el colapso de la economía nacional.


BIBLIOGRAFIA:


 

28 de octubre de 1896: el presidente José María Reina Barrios decreta que el poema “Guatemala, feliz…” se la letra del Himno Nacional de Guatemala

28octubre1896
Facsímil de la letra original del poema “Guatemala feliz” que se convirtió en el Himno Nacional de Guatemala en 1896.  Inserto: el poeta cubano José Joaquín Palma, quien fue al autor del poema, pero que lo firmó “Anónimo” por ser miembro del Jurado Calificador.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación los documentos del 27 y 28 de octubre de 1896, en los que se autoriza que el poema “Guatemala feliz…” se convierta en el Himno Nacional de Guatemala.  Queremos hacer notar, no obstante, algunas cosas antes de reproducirlos:

  1. El Himno Nacional iba a ser estrenado en la apertura de la Exposición Centoramericana, en la que el gobierno del general Reina Barrios había puesto todas sus esperanza para promocionar internacional el Ferrocarril del Norte.
  2. El poeta cubano José Joaquín Palma fue el autor del poema “¡Guatemala, feliz…!” pero como era miembro del jurado calificador establecido por el gobierno, remitió su poema como “Anónimo”.
  3. La letra original de “¡Guatemala, feliz…!” era sumamente guerrerista y sangrienta, pues Palma la escribió pensando más en la realidad cubana del momento, que en la que vivía Guatemala durante el gobierno del general José María Reina Barrios.

“Señor Ministro de Instrucción Pública.

“Presente.

“En cumplimiento de la honrosa comisión con que Ud. se sirvió favorecernos, encargándonos de la calificación de los “:himnos nacionales” presentados a esa Secretaría, en virtud del concurso abierto por el acuerdo de 24 de julio último, hemos examinado las doce composiciones que con tal objeto tuvo Ud. a bien enviarnos con fecha 15 del actual.

“Animados de los mejores deseos y con la mira de hacer la designación requerida por el mencionado acuerdo, nos hemos reunido varias veces y después de largo y y detenido examen, tenemos la honra de manifestar a Ud. que, a nuestro juicio, el himno que empieza con las palabras “Guatemala feliz” y lleva al pie la de “Anónimo”, entre paréntesis, es el que mejor responde a las condiciones de la convocatoria y merece, por lo tanto, el premio ofrecido.

“Así tenemos la honra de emitir el informa que la Secretaría de su digno cargo nos pidió, subscribiéndonos con toda consideración y aprecio, del señor Ministro, muy atentos y SS.SS.

  • José Leonard
  • J.J. Palma
  • F. Castañeda

En vista de esta aprobación del jurado calificador, el ministro Manuel Cabral y el presidente Reina Barrios emitieron el siguiente decreto el 28 de octubre:

Palacio del Poder Ejecutivo:

Guatemala, 28 de octubre de 1896

Visto el informe emitido por el jurado se designó para examinar las composiciones presentadas al concurso abierto por acuerdo de 24 de julio del corriente año,

El Presidente de la República

ACUERDA:

Que sea tenido como Himno Nacional el siguiente, que mereció la primacía en la calificación:

HIMNO

Guatemala feliz… ya tus aras
no ensangrienta feroz el verdugo;
ni hay cobardes que laman el yugo,
ni tiranos que escupan tu faz.

Si mañana tu suelo sagrado
lo profana invasión extranjera,
tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá.

CORO

Tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá,
que tu pueblo con ánima fiera
antes muerto que esclavo será.

De tus viejas y duras cadenas
tú fundiste con mano iracunda,
el arado que el suelo fecunda,
y la espada que salva el honor.

Nuestros padres lucharon un día
encendidos en patrio ardimiento,
te arrearon del potro sangriento
y te alzaron un trono de amor.

CORO

Te arrancaron del potro sangriento
y te alzaron un trono de amor,
que de patria al enérgico acento
muere el crimen y se honde el error.

Es tu enseña pedazo de cielo
entre nubes de nítida albura,
y ¡ay! de aquel que con mano perjura
sus colores se atrave a manchar.

Que tus hijos valientes y altivos
ven con gozo en la ruda pelea,
el torrento de sangre que humea
del acero al vibrante chocar.

CORO

El torrente de sangre que humea
del acero al vibrante chocar,
que es tan sólo el honor su presea
y el altar de la patria, su altar.

Recostada en el Ande soberbio,
de dos mares al ruido sonoro
bajo el ala de grana y de oro
te adormeces del bellos quetzal.

Ave indiana que vive en tu escudo,
paladión que proteje tu suelo,
¡ojalá que remonte su vuelo
más que el cóndor y el águila real!

CORO

¡Ojalá que remonte su vuelo
Más que el cóndor y el águila,
y en sus alas levante hasta el cielo,
Guatemala, tu nombre inmortal!

(Anónimo)

Publíquese.

  • Reina Barrios
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral

BIBLIOGRAFIA:


24 de marzo de 1838: conferencias de Mataquescuintla entre el gobierno federal y las fuerzas campesinas de Rafael Carrera

24marzo1838
El poblado de Mataquescuintla, visto desde Miramundo y Pino Dulce.  En el recuadro:  el comandante campesino Rafael Carrera y el líder criollo liberal José Francisco Barrundia.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego del derrocamiento del gobierno del Dr. Mariano Gálvez, las fuerzas campesinas comandadas por “el indioRafael Carrera (como le llamaban los criollos locales), no depusieron las armas y el gobierno de Francisco Morazán encomendó a José Francisco Barrundia, quien había pactado anteriormente con Carrera para derrocar a Gálvez, para que conferenciara con el líder campesino y lo convenciera a entregarlas.  La reunión ocurrió en el campamento de las fuerzas rebeldes en Mataquescuintla y el mismo Barrundia mandó un informe a Morazán tras el fracaso de la misma, el cual reproducimos a continuación, con algunas notas de nuestra autoría para aclarar algunos puntos:

“Ciudadano presidente de la República.

“Los comisionados para la pacificación de las fuerzas de Carrera debemos informar a Ud. brevemente todo lo ocurrido en el desempeño de nuestro encargo.”

“Llegamos el mismo día de nuestra salida, que fue el 24 a la plaza de Mataquescuintla después de medio día.  Se nos presentaron cuatro encargados del comandante Carrera para conferenciar.  Nosotros exigíamos que llegase él mismo como lo había ofrecido antes para el punto de Cruz-Alta.  Más habiéndolo rehusado tratamos ligeramente con sus encargados de nuestro asunto; y desde luego encontramos la mayor resistencia al punto principal de entregar las armas. A teimpo que sus encargados iban a llamarle, le vimos a la puerta rodeado de su fuerza militar.  Se le instó a que entrase y rehusó con aspereza habiendo empezado allí mismo una contienda con nosotros de reproches a la conducta del Gobierno de Guatemala, y del Presidente que nosotros contestamos a la vista de toda la tropa, y aún tomando parte en ella algunos de sus soldados. Él manifestó que no tenía ya que hacer en nuestro negocio puesto que ya habíamos hablado con sus encargados y que jamás podría convenirse, y era un agravio proponérselo, que entregara las armas, manifestando la mayor desconfianza y desabrimiento.”

(Nota de HoyHistoriaGT:  en Guatemala los criollos y la élite económica no está acostumbrada a que un indígena o mestizo le hable de tú a tú y mucho menos que se oponga a sus designios.  Esta actitud prepotente de Carrera frente a los enviados criollos de Morazán los desarmó por completo.)

“Como esta entrevista en cierta manera tumultuaria entre la mismo tropa no ofrecía, regularidad, sino más bien malos resultados, instamos a Carrera para que se presentase el día siguiente a terminar este negocio y nos lo ofreció formarlmente a pesar de la ligereza con que lo trataba. En esta noche fuimos inquietados por el incendio de dos casas que consideramos verificado a propósito por algún mal designio, pues no podía ser accidental, no hallándose persona alguna en todo el pueblo.  Mas no hubo resultado alguno.”

“A la mañana siguiente, a las 9 remitimos una nota a Carrera llamándole a la conferencia.  Se presentó cerca del medio día en la plaza con una fuerza como de 300 hombres.  Entró a conferenciar rodeado de sus jefes y a presencia de toda su fuerza que escuchaba a puerta abierta desde afuera.  Los princiaples motivos de su obstinación para la entrega de las armas, eran o se descubrían en una suma desconfianza del Gobierno, no hallándose suficientes las garantía posibles para desvanecerla. Decían que el Gobierno de Guatemala no había cambiado en nada en cuanto a las vejaciones y mala fé que siempre lo animaron.  Preguntaron cual era el origen de la agresión que suponía de nuestras tropas. Y desconocía en cierta manera la obediencia que se debe al Gobierno y a la necesidad de que este regularice todas las fuerzas y disponga de ellas conforme a las leyes y según convenga al orden público.”

(Nota de HoyHistoriaGT:  en otras palabras, a Carrera no le importaban las leyes del gobierno de Morazán ni del Estado de Guatemala, porque no confiaba en ellos ya que consideraba que el gobierno no había hecho nada por los campesinos tras el derrocamiento de Gálvez).

“Él y sus jefes reprochaban las leyes de libertad de comercio; de libertad de concienca y todo el espíritu de nuestras instituciones, afectando el de religión hasta un exceso de fanatismo.  La comisión se ocupaba en desvanecer sus falsas nociones, en inspirarle confianza en los prinicpios libres de nuestra legislación y en el Gobierno actual, tanto del Estado como de la República.  Mas conocíamos la dificultad de safisfacer sus desos y los nuestros, oponiéndose a todo por falta de principios y la irregularidad de sus miras, principalmnete en una conferencia tumulturaria y del momento. La simple idea de distinguir entre la administración pasada que había violado todos sus derechos y la actual que los respetaba, no podía inspirárseles ni satisfacérseles.”

(Nota de HoyHistoriaGT: en Guatemala las élites políticas están acostumbradas a que la población inculta del área rural de la República acepte sus complejas leyes y reglamentos sin analizarlos, y nunca se habían encontrado con un líder campesino que los retara y les expusiera las graves fallas de dichas leyes.  Nuevamente, la comisión de Morazán quedó desarmada).

“En estas circunstancias ellos han presentado unas proposiciones que adjuntamos a esta nota. Se advierte en ellas claramente la influencia de alguna personalidad muy superior a las luces cortísimas y simplicidad de estas masas con designios tal vez muy siniestros. Nosotros recibimos en este acto la nota del Presidente acompañándonos la muy safistactoria de Chiquimula en contra de los planes y pretensiones de Carrera para contraerse aquel departamento; pero no quisimos hacer uso de ella por la exaltación desagradable con que eran recibidas todas nuestras manifestaciones sobre los recursos y superioridad del poder del Gobierno, a la vista de una masa armada y conferenciando con nosotros mismos sobre asuntos tan delicados. Nuestra posición era, por tanto, sumamente crítica y expuesta.”

(Nota de HoyHistoriaGT:  por un lado, Barrundia no quería creer que fuera Carrera, a quien consideraba como un indígena analfabeto, el que hubiera tenido la idea de las contra-proposiciones que le presentaron a la comisión del gobierno y, por otro, no se atrevió a intentar sobornarlo con la gobernación de Chiquimula que le había autorizado Morazán al ver la determinación del general campesino.  Finalmente, maniesta que él y los otros representantes estaban aterrorizado durante las conferencias).

“Entre tanto, el comandante Carrera se separó a hablar conmigo aparte: ocurrió el cura Aqueche y juntos tratamos de otro nuevo medio de conciliación.  Este consistía en los artículos siguientes:

“Primero: que las armas se reuniesen y almacenasen en Mataquescuintla con una guarnición de 50 hombres de aquella misma tropa, que no pasaría nunca de este número.”

“Segundo: que cuando se ofreciese perseguir a aquellas partidas o ladrones que inquietasen a los pueblos, no saldría fuerza alguna a verificarlo sin permiso del gobierno.”

“Tercero: que el mismo cura Aqueche respondía de la inviolabilidad de este arreglo yse hacía él mismo un guarda almacén o depositario de las armas.”

“Cuarto: que desde el momento que tuviesen ya los pueblos un obispo americano, una rebaja suficiente de contribuciones y una administración interior de confianza, pondrían estas armas a disposición del Gobierno.” (Nota de HoyHistoriaGT: este es el punto medular del conflicto entre Carrera y los criollos liberales:  los ataques contra al religión Católica y la desproporcionada carga tributaria impuesta a los campesinos).

“Ofrecimos presentar estas propuestas, junto con las que hemos acompañado para que el Presidente se informase y en vista de todo resolviese lo conveniente.”

“Nosotros consideramos muy difícil la subsistencia de cualquier convenio, y mucho menos la coordinación de ideas o de un sistema político entre masas agitadas a la vez por el fanatismo, por los males aun existentes de una persecución a muerte que acaban de sufrir y por las falsas ideas que se les han infundido sobre nuestra legislación.  Al mismo tiempo que habituadas ya a una vida salvaje y dura y al solo ejercicio de las armas, sus tendencias no pueden ser ya a los trabajos del campo ni a la vida regular de la sociedad.  Y este espíritu se manifiesta más altamente en el carácter de su jefe Carrera, que es intrépido, independiente y resulto al paso que decidido y propenso a la vida inculta y militar a la que se halla habituado.  De suerte que ni el interés ni los empleos pueden obrar en su corazón sobre los halagos de esta independencia salvaje y de la ambición de superioridad sobre los muchos pueblos que ya le rodean y le presentan sus masas.  Con tristados por este choque que parece indefectible entre la parte civilizada y las masas incultas de la nación (pues que va extendiéndose a todos los Estados de la República) hacemos esta exposición al Presidente para que medite la gran dificultad e interés de este negocio que descarga sobre sus hombros, y con el fin de que exista este documento interesante del primer paso que ha dado para su arreglo; el cual va a abrir una campaña acaso muy dilatada y de resultados más extensos de los que pueden alcanzarse actualmente en nuestra posición política.”

“Ofrecemos, pues, al Presidente de la República todas nuestras consideraciones y respetos, siendo sus afectísimos servidos que B.S.M.”

  • José Francisco Barrundia
  • José María Castilla
  • Matías Quiñónez
  • Basilio Zeceña

Aquellos criollos liberales tenían razón: no se logró ningun acuerdo y Morazán y Carrera llegaron al punto al que tenían que llegar: la confrontación directa que se dió en la Ciudad de Guatemala del 17 al 19 de marzo de 1840, resultando en la aplastante derrota de Morazán y el desmembramiento absoluto de la República Federal.


BIBLIOGRAFIA:

  • Hernández de León, Federico (24 de marzo de 1926) “El capítulo de las efemérides: 24 de febrero de 1838, Informe de las Conferencias de Mataquescuintla”. Guatemala: Nuestro Diario.