16 de marzo de 1782: las tropas del capitán general de Guatemala, Matías de Galvez, derrotan a los piratas ingleses enclavados en la Isla de Roatán

Mapa de la Isla de Roatán elaborado por ingenieros españoles luego de la toma de Roatán. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 16 de marzo de 1782 fuerzas coloniales españolas e inglesas se enfrentaron por el control de la isla de Roatán, en el norte de la actual Honduras y entonces parte del Reino de Guatemala, que era gobernado por la Real Audiencia de Guatemala.

Una fuerza expedicionaria española enviada por Matías de Gálvez, el Capitán General de Guatemala, tomó el control de la isla bajo control británico después de bombardear sus defensas principales. La guarnición británica se rindió al día siguiente. Los españoles evacuaron a los soldados capturados, 135 civiles y 300 esclavos, y destruyó el asentamiento, que según ellos se había utilizado como base para piratas y corsarios.

Gálvez y sus hombres permanecieron en la isla durante varios días, recogiendo las armas, deteniendo a los esclavos que habían huido, destruyendo todos los edificios y plantaciones de la isla, así como la quema de muchos de los barcos piratas en el puerto.​ Los españoles abandonaron la isla el 23 de marzo, llevando a los prisioneros a La Habana, donde los esclavos fueron subastados y los demás intercambiados con Inglaterra.

El asalto fue parte de un amplio plan de Gálvez para eliminar la influencia británica en América Central. A pesar de que obtuvo algunos éxitos temporales, los británicos mantuvieron una presencia colonial en la zona, especialmente en el enclave de Belice.

BIBLIOGRAFIA:

 

28 de febrero de 1885: el general presidente J. Rufino Barrios proclama unilateralmente la Unión de Centroamérica y se autoproclama Supremo Jefe Militar de la misma

Monumento al general J. Rufino Barrios en su ubicación original, en los jardine del Museo de la Reforma, ubicado en donde hoy está el Obelisco.  Imagen de 1915 tomada del libro Homage to a Patriot.

Reproducimos a continuación la proclama del general presidente de Guatemala J. Rufino Barrios, con algunos comentarios para poner dicha proclama en su contexto histórico:

DECRETO GENERAL

J. RUFINO BARRIOS, General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala

Considerando: que desde el día infausto en que el egoísmo y las criminales intrigas del partido aristócrata, desgarraron en cinco pedazos la hermosa y floreciente República de Centro América, las fracciones que hoy figuran como pueblos soberanos, luchan infructuosamente por sustraerse a las ruinosas y lamentables consecuencias de ese estado violento, que es contrario a la naturaleza, a la situación geográfica, de esta región, a sus tradiciones, antecedente e historia, y a sus intereses políticos. económicos, materiales y sociales.

(NOTA de HoyHistoriaGT:  Barrios omite decir que las intrigas fueron de ambos partidos, y que lo que verdaderamente resquebrajó la República Federal fue el anticlericalismo de los criollos liberales, quienes quisieron imponer leyes laicas e intentaron borrar de un plumazo a la Iglesia Católica, atentando contra la fe de la inmensa mayoría de la población mestiza e indígena.  Esto fue aprovechado, por un lado, por los criollos conservadores y los clérigos, quienes acusaron a los liberales de herejes azuzando a los indígenas a alzarse contra los gobernantes liberals; por el otro, por los ingleses, quienes le vendieron armas a ambos bandos y, aparte de hacer fortuna, lograron que los países de la region se fraccionaron, ya que esto le convenía a sus intereses imperialistas).

Que en el estado de actual fraccionamiento, en vano se empeñan por conquistarse ante las naciones civilizadas el concepto de importancia y la respetabilidad que cumplen a su autonomía y de que gozarían indudablemente si, saliendo del aislamiento a que las reduce su pequeñez volvieran a formar, unidas todas, una República fuerte, rica y grande, capa de hacer valer todos sus derechos, de ejercer la plenitude de su soberanía y de ocupar digno y honroso puesto en el concierto de las Naciones de América y Europa, con quienes la ponen en frecuente e inmediato contacto las relaciones a que da origen su envidiable posición, la feracidad de su suelo, y las riquezas que encierra, la variedad de sus producciones, el vasto campo que ofrece a la especulación extranjera y la facilidad que Brinda para enriquecerse con empresas agrícolas, industrials o mercantiles.

(Nota de HoyHistoriaGT:  aquí Barrios describe a Centroamérica tal y como es hasta la fecha.  De hecho, en el siglo XXI la injerencia internacional por los recursos naturales y la posición estratégica de la region es innegable.  De hecho, muchas empresas son de capital extranjero o de descendientes de extranjeros.)

Que los pueblos de Centro América, aleccionados ya por larga y dolorosa experiencia, y comprendiendo instintivamente que el verdadero motive y la causa primera de las calamidades que los traen sufriendo tantos desastres desde hace más de cuarenta años, y del atraso, agitación, pobreza y debilidad en que durante este tiempo han vivido radican en el inexplicable y funesto fraccionamiento de la Patrio Centro-Americana, no han cesado de abogar y clamar porque se reconstruya, ya que su fuerza solo puede provenir de la union; y solo de ésta pueden esperar respetabilidad, paz solidamente establecida, adelanto material, cultura, ilustración y moralidad republicana.

(Nota de HoyHistoriaGT:  para el presidente Barrios los “pueblos de Centro América” eran solamente los habitantes criollos.  En esa época, los indígenas no eran considerados como ciudadanos.)

Que una de las principals y más urgentes necesidades, que es la de atraer capitales exranjeros y grandes corrientes de inmigración honrada, inteligente y laboriosa para explotar los incontables ramos de riqueza que abunda en esta tierra privilegiada, y aprovechar los inmensos tesores y recursos naturales que están todavía, en su mayor parte, desconocidos o abandonados, no puede satisfacerse en la actualidad por la desconfianza que inspira la falta de crédito que resulta de la pequeñez; y se llenaría seguramente cuando se efectuara la union, porque establecido y consolidado con ella el crédito nacional, y con positivas garantías de orden y tranquilidad duraderos y de fiel cumplimiento de todos los compromisos que se contrajeran, afluirían los capitales a invertirse en un país que presta tantas comodidades para la vida y promete extraordinarios beneficios; y vendrían también, en gran número, extranjeros industriosos que realizandos cuantiosas ganancias, hicieran fecundos sus multiples elementos de producción con el poderoso concurso de su trabajo y de su inteligencia y conocimientos.

(Nota de HoyHistoriaGT: Barrios expuso aquí la política que seguirían todos los gobiernos de América Latina en el siglo XX, y que consistió en entregar sus recursos, puertos y comunicaciones a inversionistas extranjeros.  Empresas como la United Fruit Company con sede en los Estados Unidos alcanzaron un inmenso poder en la región, al punto que extraían las riquezas de los países con muy poca retribución para los mismo y cambiaban aquellos gobiernos que no les convenían a sus intereses, patrocinando para ellos varios golpes de Estado.)

Que en la situación presente cada Estado tiene que attender a su seguridad propia y tambien a la de los otros, porque la agitación y el desorden en cualquiera de ellos se propaga rápidamente a los demás; y ue los recursos que quedan a los Gobiernos y debieran dedicar al adelanto, mejorar y prosperidad públicas, tienen que consumirlos de una manera improductiva y lastimosa, en espiarse mutuamente, en cuidarse y defenderse los unos de los otros, en estar preparados con armas y elementos de guerra, y en sostener fuerzas militares que los obligan a conserver y a vivir en permanente pie de guerra, la debilidad propia, los recelos y desconfianas que recíprocamente se inspiran y los temores y alarma que se complacen en sembrar personas mal intencionadas; todo lo cual vuelve imposible una política franca y cordial de afectuosa correspondiencia y fraternidad; y creando por el contrario, una política asustadiza, envidiosa y mezquina, llena de suspicacia y de celos y de rivalidades, mantiene la inquietud, alimenta rencillas y odios de localidad; y abre, cubiertos de apariencias amistosas, abismos de separación, que, corriendo el tiempo, ya no será dable salvar, y que hará al fin completamente inasequible la armonía y union en que por tantos títulos, debieran estar identificados.

(Nota de HoyHistoriaGT:  Barrios no menciona aquí que cada vez que un partido era derrotado se refugiaba en los países vecinos de Centroamérica o en México desde donde fraguaba invasiones para recuperar el poder perdido, y que el propio general Barrios ponía y quitaba presidentes en los estados de El Salvador y Honduras.)

DECRETA:

  1. El Jefe de la República de Guatemala proclama la Unión de Centro América en una sola República: inicia, protege y sostiene todos los trabajos, operaciones y movimientos dirigidos a conseguirla; y con ese fin, assume el carácter de Supremo Jefe Militar de Centro América y el ejercicio del mando absolute como tal, hasta lograr que se reúnan estas secciones en una sola Nación y bajo una sola bandera.
  2. El propio Jefe recibirá las adhesiones de los gobiernos, pueblos y jefes que, en los términos establecidos en ese Decreto, abracen la causa de la Unión.
  3. Una Asamblea general compuesta de quince individuos por cada uno de los Estados, elegidos popularmente con la más amplia libertad e independencia entre las personas que conforme a las leyes respectivas, puedan ejercer la representación popular y se reunirá en esta Ciudad de Guatemala, el día 1 de mayo próximo, para decretar la Constitución Política de la República de Centro América y fijar especialmente la manera, tiempo y forma de la elección de Presidente, la duración de su período y la fecha en que el electo recibirá de la Asamblea el mando supremo constitucional; y para hacer la designación de la Ciudad o punto del territorio de Centro América en que se establezca la capital y sirva de residencia de los Supremos Poderes.
  4. Toda persona, de carácter oficial o privado, que se declare contra la Unión, o se oponga a sus operaciones y trabajos y los embarace de cualquier modo, será tenida como traidora a la gran causa de la Nacionalidad; quedará incapaz de todo cargo y empleo en la República de Centro América, y se sujetará a las consecuencias y responsabilidad que procedan, segun la naturaleza de los actos que hubiera ejecutado.
  5. Se excita a todos los pueblos de las Repúblicas de Centro América a que se pronuncien en favor de la Unión; y Guatemala hace desde luego causa común con los que se declaren por aquella; quedando desconocida cualquier autoridad que la resista.
  6. Los Jefes y Oficiales de las milicias de Centro América que se decidan por la Unión y presten sus servicios para las realizaciones de ese ideal del patriotismo, serán acreedores a un ascenso de grado en el Ejército de la República de Centro América; y si hubieran obtenido ya el grado más alto, serán condecorados solemnemente con una medalla de oro que, en inscripción alusiva, recuerde sus méritos.
  7. Los clases y soldados que se señalen por su valor y comportamiento, recibirán, además del ascenso, la distinción y recompense que oportunamente se acordará para premiar sus servicios.
  8. El pabellón de Centro América, y que servirá de esta fecha para los defensores de la Unión, será de azul y blanco, dispuesto en tres fajas verticales, de las que la del centro será blanca, y azules las de los extremos.  La faja blanca llevará el escudo; un quezal sobre una columna, y en ésta la leyenda Libertad y Unión.- 15 de septiembre de 1821 – 28 de febrero de 1885.
  9. No se reconocen las negociaciones sobre territorio, tratados internacionales, empréstitos extranjeros o nacionales, y demás estipulaciones de análogo carácter o importancia que arregle o concluya cualquiera de los otros Estados de Centro América después de la fecha de este Decreto.
  10. El Ministro de Relaciones Exteriores queda encargado de dar cuenta a la Asamblea: y de ponerlo en conocimiento de los Gobiernos de la América Central, y de los de América y Europa, con quienes cultiva relaciones de amistad o de comercio.
  11. El Secretario del Despacho de Gobernación y Justicia proveerá a todo lo que exija la oportuna instalación de la Asamblea General de los Estados.
  12. Queda a cargo de la Secretaría de Guerra attender a todo lo demás que requiera la ejecución de este Decreto.

Dado en el Palacio Nacional de Guatemala, a 28 de febrero de 1885.

J. Rufino Barrios

BIBLIOGRAFIA:

20 de diciembre de 1908: la Corte de Justicia Centroamericana exonera al gobierno de Guatemala de los cargos de haber incitado revoluciones en El Salvador y Honduras

ninasminerva1908locomotora
Niñas guatemaltecas representando las cinco naciones centroamericanas durante las fiestas de Minerva en 1908.  Imagen tomada de La Locomotora.

Durante la primera década del siglo XX el gobierno del general Porfirio Díaz en México miraba con preocupación cómo la influencia de los Estados Unidos se iba hacienda cada vez más fuerte en la región centroamericana.  De esta cuenta, quiso contrarrestar el avance de los estadounidenses en Panamá apoyando a los gobiernos de Nicaragua, Honduras y El Salvador, pero se encontró con que el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera en Guatemala era un férreo aliado de los Estados Unidos.

Estrada Cabrera estrechó su alianza con el gigante norteamericano por cuestiones logísticas: tras el asesinato del general José María Reina Barrios el 8 de febrero de 1898, el gobierno de Guatemala recayó en sus manos, pero la situacion estaba muy lejos de ser estable.  Su principal amenaza era la enorme deuda que Reina Barrios había contraído para sufragar los gastos de la construcción del Ferrocarril del Norte, del Puerto de Iztapa y de la Exposición Centroamericana luego del colapso del precio internacional del café en 1897.  Así que para evitar una posible invasion inglesa similar a la que ya había ocurrido en México cuando los franceses invadieron para cobrar las deudas que les tenían, decidió que lo mejor era establecer una alianza con los Estados Unidos, luego de que éstos demostraron su poder tras vencer fácilmente a la armada Española en Cuba en 1898.

Díaz enardeció los ánimos entre los “porfiritos” (apodo con que llamaban despectivamente a los dictadores centroamericanos) al punto que estalló la llamada Guerra del Totoposte que se decidió en favor en Guatemala.  Se celebró un tratado de paz luego de la guerra, pero los rencores se mantuvieron vigentes y hubo intentos de revoluciones en El Salvador y de invasiones en Honduras, los cuales fueron atribuidos a agentes guatemaltecos infiltrados en aquellos países, lo que provocó que Honduras levantara una formal queja en contra del gobierno guatemalteco ante la Corte de Justicia Centroamericana.

Pero los representantes de los países centroamericanos votaron en contra de la petición hondureña y el 20 de diciembre de 1908 el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera se vió más reforzado que nunca:  tenia el apoyo de los Estados Unidos y el favor de la mayoría de sus vecinos, muy a pesar del general Porfirio Díaz.  Estrada Cabrera acababa de sobrevivir dos atentados de magnicidio en 1907 y 1908 de los cuales se escapó milagrosamente y los acontecimientos internacionales lo ayudaron, pues poco después, el gobierno mexicano de Díaz tuvo que combatir a una prolongara revolución que terminó derrocándolo en 1911.

BIBLIOGRAFIA:

11 de noviembre de 1827: el general Francisco Morazán triunfa en la Batalla de la Trinidad y se convierte en el principal caudillo de la República Federal de Centro América

Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala en la década de 1830.  ASí lucía la ciudad cuando Francisco Morazán era el presidente de la República Federal de Centro América. Imagen tomada de Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union, fondée par la Compagnie Belge de Colonisation. Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie …

Francisco Morazán fue sin lugar a dudas el principal caudillo centroamericano de la década de 1820 y 1830.  Tras su triunfo en la Batalla de la Trinidad impuso su genio militar y su habilidad política invadiendo o gobernando todos y cada uno de los Estados que conformaban la Repúbica Federal de Centro América, y llegó a presidente de la misma.  Junto con él, el partido anticlerical de los criollos liberales domino a la region, en detrimento de los hasta entonces poderosos criollos conservadores y miembros del clero, tanto secular como regular.

Siendo Presidente de la Federación Centroamericana el general salvadoreño Manuel José de Arce y Fagoaga, ordenó al Teniente general José Justo Milla Pineda, ex vicejefe de Estado de Honduras, que derrocara el gobierno hondureño que presidía el Licenciado Dionisio de Herrera y el 19 de enero de 1827, Milla marchó al mando del Segundo Batallón Federal, traspasó las fronteras hondureñas y tras varias victorias instaló su cuartel en San Esteban, al suroeste de la capital hondureña.

Pero luego de varias batallas, se produjo el combate definitivo en el Valle de la Trinidad en donde las tropas federales de Milla fueron aplastadas por los hombres al mando del general Francisco Morazán. Vencido, el general Milla y algunos de sus oficiales que sobrevivieron huyeron del campo de batalla, dejando documentos, baúles y otros pertrechos.

Tras esta victoria, Morazán marchó a Tegucigalpa a tomarla el 12 de noviembre y el 26 de ese mismo mes llega a la capital Comayagua donde hizo su entrada triunfal y ocupó la jefatura del Estado de Honduras la cual presidía interinamente el señor Miguel Eusebio Bustamante.  A partir de ese momento, todo fue en ascenso para el ambicioso y hábil general liberal. .

El ocaso de Morazán llegaría de la mano de un personaje que reunía todas las características que el caudillo liberal despreciaba: el general campesino y mestizo Rafael Carrera, quien era un guatemalteco analfabeta que había sido educado por los miembros del clero secular con una profundal fé católica y quien había alcanzado el poder combatiendo al frente de las hordas de campesinos indígenas.   Carrera derrotó categoricamente a Morazán en la Ciudad de Guatemala en 1840, dando por terminada la carrera del caudillo liberal e iniciando la suya propia, que se extendió hasta 1865.

Como dato adicional, es importante mencionar que el General José Justo Milla, fue el padre del escritor guatemalteco José Milla y Vidaurre y fue hecho prisionero en mayo de 1829, enjuiciado fue sentenciado al destierro de la República Federal de Centroamérica de por vida, por lo que fijó su última residencia en México.

BIBLIOGRAFIA:

 

5 de octubre de 1892: el gobierno del general presidente José María Reina Barrios acuerda cambiar el nombre del municipio de “Chingo” por el de “Jerez”

chingo
Mapa de Guatemala de 1887.  Obsérvese los volcanes y cadenas montañosas.  Jerez está localizada en la frontera con El Salvador (que en el mapa aparece como “San Salvador”) y al pie del volcán Chingo ( que en el mapa aparece como “V. Chonco”).  Mapa publicado en “Guatemala: the land of the quetzal; a sketch de William T. Brigham en 1887.

El municipio de Chingo, localizado en Jutiapa y en la region fronteriza entre Guatemala y El Salvador, fue muy importante durante el gobierno liberal de J. Rufino Barrios.

El municipio se estableció formalmente poco después de la Independencia de Centroamérica en 1821, cuando la constitución del Estado de Guatemala promulgada el 11 de octubre de 1825 estableció los circuitos para la administración de justicia en el territorio del Estado y menciona que Chingo era parte del Circuito de Mita en el Distrito N.º 3 del mismo nombre en el departamento de Chiquimula, junto con Asunción, Achuapa, Agua Blanca, Quequesque, San Antonio, Anguiatú, Las Cañas, Limones, Mongoy, Espinal, Hermita, Jutiapa, Santa Catarina, Atescatempa, Yupiltepeque, Zapotitlán, Papaturro y San Diego.

Tras la Guerra Civil de 1838-1840 y el establecimiento definitivo del gobierno conservador de Rafael Carrera, la República de Guatemala fue fundada por el  presidente capitán general Rafael Carrera el 21 de marzo de 1847 para que el hasta entonces Estado de Guatemala pudiera realizar intercambios comerciales libremente con naciones extranjeras.  Poco después, el 25 de febrero de 1848 la región de Mita fue segregada de Chiquimula, convertida en departamento y dividida en tres distritos: Jutiapa, Santa Rosa y Jalapa.​ Específicamente, el distrito de Jutiapa incluyó a Jutiapa como cabecera, Yupiltepeque, Asunción y Santa Catarina Mita y los valles aledaños que eran Suchitán, San Antonio, Achuapa, Atescatempa, Zapotitlán, Contepeque, Chingo, Quequesque, Limones y Tempisque; además, incluía a Comapa, Jalpatagua, Asulco, Conguaco y Moyuta.

En 1876 el gobierno conservador de José María Medina en Honduras se estaba desmoronando, principalmente con el escándalo de los empréstitos para la construcción del Ferrocarril Nacional de Honduras y el desaparecimiento de representantes de Honduras en el extranjero. Los liberales hondureños solicitaban cambios en la administración pública del Estado y el presidente guatemalteco, general J. Rufino Barrios aprovechó la oportunidad para establecer un régimen liberal en Honduras que fuera afín a sus intereses de Unión Centroamericana. Así pues, tras las elecciones en El Salvador en que resultó electo Andrés Valle, Barrios se reunió con éste en Chingo donde acordaron apoyar la invasión de Honduras para instalar al licenciado Marco Aurelio Soto como presidente de Honduras, quien hasta entonces había fungido como Ministro de Relaciones Exteriores y de Educación en Guatemala.

Barrios y Valle se comprometieron a poner mil hombres para dicha causa, pero los hechos políticos se precipitaron en contra Valle, especialmente luego de que Barrios se diera cuenta de que su vice-president, el general Santiago Gonzalez, estaba dando asilo a los emigrantes guatemaltecos, enemigos de su gobierno. Tras la Junta de Santa Ana, en donde se reunieron alrededor de doscientos incipientes cafetaleros, terratenientes, comerciantes, políticos, militares y juristas salvadoreños, se acordó junto con el presidente guatemalteco elegir como presidente de El Salvador al doctor Rafael Zaldívar, quien apoyó el nombramiento de Soto como presidente hondureño.​

Algunos años después, cuando ya Barrios había derrocado a Soto en Honduras y estaba en pleno apogeo la campaña unionista en 1885, el cadete Adolfo V. Hall luchó en primera línea en El Coco y en la frontera con El Salvador, por lo que Barrios, necesitado de jefes y oficiales decididos que comandaran las tropas guatemaltecas, lo llamó y le dijo “¡Cadete: los galones que lleva en el brazo, páseselos a la manga!“, ascendiendo así a Hall al grado de Teniente Coronel del Ejército en Campaña.  El nuevo coronel redobló su coraje para el avance, pero fue alcanzado por una bala de cañón, que lo dejó horriblemente mutilado y confundido con los restos de sus compañeros de batallón.​ Las acciones posteriores, incluyendo la muerte del propio general Barrios, impidieron recuperar el cadáver del joven coronel de 19 años quien fue sepultado en alguna fosa común de la población de Chingo.

En 1892, la municipalidad de Chingo solicitó al gobierno del general José María Reina Barrios que se cambiara el nombre por el de “Jerez”; Reina Barrios, por cierto, había organizado la retirada de las fuerzas guatemaltecas tras la muerte del general J. Rufino Barrios en 1885.  He aquí el decreto autorizando la solicitud de cambio de nombre:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 5 de octubre de 1892

Con presencia de la solicitud de la Municipalidad de Chingo, relative a que se cambie el nombre de “Chingo Abajo” por el de “Jerez”, y el de “Chingo Arriba” por el de Emeralda, y el de “Hueviapa” por el Miramar; el presidente Constitucional de la República tiene a bien acordar de conformidad.

Comuníquese.

Reina Barrios

El Secretario de Estado en el Depacho de Gobernación y Justicia: Manuel Estrada C.” 

BIBLIOGRAFIA:

12 de agosto de 1872: el gobierno del presidente provisorio Miguel García Granados crea el departamento del Quiché tomando gran parte de los departamentos de Sololá y deTotonicapán

La atedral y el Palacio de la Gobernación del departamento de Quiché en la villa de Santa Cruz del Quiché en 1910. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de la Reforma Liberal de 1871, el presidente de facto provisiorio Miguel García Granados dispuso crear el departamento de Quiché para mejorar la administración territorial de la República dada la enorme extensión del territorio de Totonicapán y de Sololá.​ De esta cuenta, el 12 de agosto de 1872 se creó el nuevo departamento de acuerdo al siguiente decreto:

Decreto N.º 72

Considerando, que la grande extensión que hoy tienen los Departamentos de Sololá y Totonicapán hace ineficaz la acción de las autoridades, y que es conveniente para remediar este mal y atender al mejor servicio público de aquellos pueblos, la creación de un nuevo Departamento, tengo a bien decretar y

DECRETO:

  1. Se establece un nuevo Departamento, que denominará Quiché, cuya cabecera es la villa de este nombre.
  2. Componen este departamento loas poblaciones siguientes: Joyabaj, Lemoa, Santo Tomás Chichicastenango, Chinic, Chiché, San Pedro Jocopilas, San Andrés Joyabajá, Cunem, San Miguel Uspantán, Cotzal, Chujuyup, Patzité, San Bartolo Jocotenango, Sacapulas, Nebaj, Chajul, Caniyá y Sacualpa.
  3. En consecuencia, el Departamento de Sololá queda con los pueblos siguientes: villa de Sololá, cabecera, San José Chacallá, San Andrés Semetabaj, Concepción, Panajachel, San Jorge, Santa Cruz, Santa Lucía Utatlán, Santa Clara, Santa Bárbara, San Juan de los Leprosos, Visitación, San Pedro, San Juan, San Pablo, San Marcos, Atitlán, San Lucas Tolimán, San Antonio Palopó, Santa Catarina Palopó y Patulul.
  4. El Departamento de Totonicapán se compone de los pueblos siguientes: Totonicapam, ciudad cabecera, San Cristóbal, San Andrés Xecul, San Francisco El Alto, San Carlos Sija, San Antonio Sija, San Bartolo Agua Caliente, Calel, Momostenango, Santa María Chiquimula, San Antonio Ilotenango, Nagualá, Santa Catarina Ixtahuacán y Santo Tomás Perdido, en la costa de Suchitepéquez.

Dado en Guatemala, a doce de agosto de mil ochocientos setenta y dos,

—Miguel García Granados

Secretario del Interior, Gobernación y Negocios Eclesiásticos: Marco Aurelio Soto.

BIBLIOGRAFIA:

30 de mayo de 1838: el gobierno de la República Federal de Centro América autoriza a los estados que la componen a constituirse como mejor les parezca

guatemala_28city29
La Nueva Guatemala de la Asunción, vista desde el Cerrito del Carmen.  La Iglesia que se observa al centro es La Merced, y la que se ve a la derecha es la Catedral, todavía sin torres de campanarios.  Grabado de 1876, tomado de Wikimedia Commons.

A principios de 1838 el gobierno federal del general liberal Francisco Morazán estaba combatiendo a los alzados guatemaltecos en Mita y Mataquescuintla, liderados por el general campesino Rafael Carrera, y la situación de la región se le empezó a ir de las manos al presidente federal.  El Dr. Mariano Gálvez había sido derrocado y los criollos liberales guatemaltecos se habían refugiado en el recién fundado Estado de Los Altos, el cual formaron con todos los departamentos del occidente guatemalteco, con el beneplácito de Morazán y el Congreso Federal.

Pero en abril de ese año Nicaragua se declaró como Estado libre, soberano e independiente, lo cual debilitó considerablemente la Federación.  Patra contrarrestar esto, el congreso federal autorizó a todos sus estados miembros que se constituyeran como mejor les conviniese, siempre y cuando conservaran el gobierno republicano representativo.  Todos los estados estuvieron de acuerdo, pero esto ya no le serviría de mucho ni a Morazán ni a los criollos liberales, porque en Guatemala se había consolidado ya una fuerza que no podrían contrarrestar:  el catolicismo conservador del general Rafael Carrera, quien contaba entre sus aliados a los miembros del entonces muy debilitado partido de los criollos conservadores, a los curas párrocos y a los indígenas y campesinos.

Al cabo de dos años, la Federación era solamente un recuerdo, y era Carrera el que imponía su voluntad en Guatemala, tras reincorporar al Estado de Los Altos a la misma, expulsar a los criollos liberales a El Salvador y derrotar de forma aplastante a Morazán, quien no solamente perdió la presidencia federal, sino que toda su carrera política, teniendo que huir a Perú.  De allí quiso regresar a Centroamérica, instalándose en Costa Rica, en donde fue fusilado tras intentar hacerse del poder por la fuerza.

BIBLIOGRAFIA: