6 de junio de 1955: el presidente de facto Carlos Castillo Armas emite el decreto 305, por medio del cual unilateralmente cesa relaciones con los países del bloque soviético

Los esposos Arbenz en el exilio en 1955.   Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras la Segunda Guerra Mundial se establecieron dos grandes potencias en el mundo: los Estados Unidos, los cuales tomaron el lugar de Inglaterra y de Francia, y la Unión Soviética, la cual tomó el lugar de los antiguos imperios Austro-Húngaro, Ruso y Japonés.  Por cuestiones geográficas, los países de América Latina quedaron dentro de la órbita de los Estados Unidos, y por lo tanto, tuvieron que plegarse a los requerimientos del gobierno estadounidense.

Cuando se produjo la Revolución de Octubre de 1944, la cual derrocó al presidente interino, general Federico Ponce Vaides, los avances sociales que impuso la Junta Revolucionaria de Gobierno y el gobierno del doctor Juan José Arevalo fueron tolerados por el gobierno de Harry Truman proque estaban basados en el “New Deal” que había establecido el fallecido presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos y se estaban generalizando por todo el mundo.  De hecho, estos fueron unos avances sociales que las naciones triunfadoras de la Segunda Guerra  Mundial tuvieron que aceptar, pues pregonaban que habían peleado para combatir la dictadura fascista de las naciones del Eje en nombre de la democracia, aun y cuando los miembros del grupo Aliado eran, ademása de los Estados Unidos, los poderosos imperios coloniales de Inglaterra y Francia, y la totalitaria Unión Soviética de Joseph Stalin.

Estando en la órbita estadounidense, los gobiernos revolucionarios no tuvieron problemas en establecer relaciones internacionales con las naciones del bloque soviético, ya que los Estados Unidos las tenían.  Pero cuando el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, asesorado por los miembros del Partido Comunista de Guatemala (el Partido Guatemalteco del Trabajo) atacó frontalmente los intereses de la poderosa transnacional estadounidense United Fruit Company, la situación tomó un cariz diferente.  La UFCO movió su enorme influencia dentro del gobierno de Dwight Eisenhower y obtuvo el apoyo de la Central de Inteligencia Americana y del Secretario de Estado (entidades dirigidas por los hermanos Dulles, ambos con fuertes nexos con la frutera) y empezaron a mover sus piezas para derrocar al gobierno guatemalteco.

Por su parte, el gobierno arbencista no se quedó de brazos cruzados y empezó a solicitar ayuda y cooperación a los países de la Cortina de Hierro, específicamente a Checoslovaquia, la cual le envió un cargamento de armas que resultaron ser inoperantes cuando las recibió el gobierno guatemalteco.  Para entonces, la situación de Arbenz se había hecho insostenible por el efectivo trabajo de la operación PBSUCCESS de la CIA y terminó renunciando a la presidencia en junio de 1954.  Luego de unos meses de estar asilado en la embajada mexicana junto con sus familiares y colaboradores cercanos, se le permitió salir del país no sin antes obligarlo a desvertirse en el Aeropuerto para demostrar que no llevaba unas joyas que supuestamente había adquirido en Tiffany’s con recursos del Estado.

El 6 de junio de 1955, su sucesor, el coronel Carlos Castillo Armas, emitió el decreto 305, por medio del cual unilateralmente cesó relaciones con los países del bloque soviético, aduciendo cuestiones ideológicas  y el hecho de que había un balance negativo en el comercio con los países comunitas. Aunque a partir de ese momento, los ciudadanos guatemaltecos tuvieron prohibido viajar a los países de la Cortina de Hierro, los miembros del Partido Guatemalteco del Trabajo mantuvieron su comunicación  con las naciones comunistas, y de hecho, tras salir al exilio Arbenz y su familia vivieron en Checoslovaquia entre el 3 de septiembre de 1955 al 30 de septiembre de 1956.

Contrario a la vida de lujos que supuestamente vivieron los Arbenz en su exilio dorado, que fue la noticia promovida por la campaña de desinformación de la CIA denominada Operacion PBHISTORY, Arbenz era visto como un paria en Checoslovaquia ya que no había logrado defender la revolución, percepción que lo persiguió a donde fuera.  Incluso en la misma Cuba, donde vivió luego del triunfo de la Revolución Castrista, no era bien visto por esta razón.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

10 de mayo de 1952: el presidente Jacobo Árbenz remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso de la República para su aprobación

El coronel Arbenz y su gabinete de gobierno durante la Gala de Toma de Posesión.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Indiscutiblemente una de las leyes más controversiales en la historia de Guatemala es el Decreto 900, o “Ley de Reforma Agraria” impulsada por el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán.

La política agraria buscaba modificar el régimen de tenencia de la tierra, el cual había sido modificado radicalmente tras la Reforma Liberal y los gobiernos de Miguel García Granados y J. Rufino Barrios, los cuales expropiaron extensas propiedades a las órdenes regulares de la Iglesia Católica y subastaron las tierras ejidales de las comunidades campesinas, dando lugar a la formación de grandes haciendas que se dedicaron al cultivo del café.   Además, durante los gobiernos liberales se habían hecho concesiones territoriales muy importantes a extranjeros; por ejemplo, una considerable área de Alta Verapaz fue cedida a inmigrantes alemanes por J. Rufino Barrios, mientras que grandes extensiones en Izabal y Escuintla fueron otorgadas a la multinacional estadounidense United Fruit Company por los gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico, respectivamente.  El gobierno conservador del general Rafael Carrera también había otorgado concesiones a extranjeros, como el área de Izabal para los belgas en 1840 y el sur de Belice, comprendido entre el río Belice y el río Sarstun, a los ingleses en 1857.

En 1950 se realizaron censos estadísticos panamericanos que arrojaron resultados abismales sobre el grado de concentración de la propiedad de la tierra en Guatemala, lo que hizo que el gobierno arbencista tomara cartas en el asunto. A continuación reproducimos algunos artículos del decreto 900, que muestran como pensaba el gobierno arbencista modificar la tenencia de la tierra en el país:

ARTÍCULO 1. La Reforma Agraria de la Revolución de Octubre tiene por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo y las relaciones de producción que la originan para desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el camino para la industrialización de Guatemala.

ARTÍCULO 2. Quedan abolidas todas las formas de servidumbre y esclavitud, y por consiguiente prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos mozos colonos y trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de la tierra y los repartimiento de indígenas cualquiera que sea la forma en que subsistan. El pago en especie del arrendamiento solo se permitirá en las tierras no cultivadas y que no sean afectables por la Reforma Agraria, no pudiendo exceder la renta del 5% de la cosecha. Cuando la renta se pague en dinero en las tierras a que se refiere el párrafo anterior, la misma no podrá ser tampoco mayor del 5% sobre el valor de la cosecha.

(Nota de Hoyhistoriagt: en otras palabras, en este artículo se deroga el “Reglamento de Jornaleros”, la “Ley de Vialidad” y la “Ley de Vagancia”, que fueron creadas durante los regímenes liberales para la obtencion de mano de obra barata para las fincas cafetaleras).

ARTÍCULO 3. Son objetivos esenciales que la Reforma Agraria debe realizar:

a) Desarrollar la economía capitalista campesina y la economía capitalista de la agricultura en general;
b) Dotar de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que no la poseen, o que poseen muy poca;
c) Facilitar la inversión de nuevos capitales en la agricultura mediante el arrendamiento capitalista de la tierra nacionalizada;
d) Introducir nuevas formas de cultivo, dotando, en especial a los campesinos menos pudientes, con ganado de laboreo, fertilizantes, semillas y asistencia técnica necesaria; y
e) Incrementar el crédito agrícola para todos los campesinos y agricultores capitalistas en general.

ARTÍCULO 4. Las tierras cuya expropiación se ordene para realizar los objetivos señalados en los artículos anteriores y demás que persigue esta ley, quedan nacionalizadas e incorporadas al patrimonio de la Nación. El Estado, por medio del Departamento Agrario Nacional concederá a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que lo soliciten, el usufructo vitalicio de tales tierras o el arrendamiento de ellas, durante el término que en cada caso se establezca. S los agricultores capitalistas solamente podrá concedérseles en arrendamiento. El Departamento Agrario Nacional también podrá otorgar en propiedad, parcelas de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas, hasta extensiones no mayores de dieciocho hectáreas (25 manzanas), pero en este caso la expropiación se hará a favor de los beneficiados y no en beneficio de la Nación.

ARTÍCULO 5. La expropiación a que se refiere la presente ley decretada por interés social se consumará previa indemnización, cuyo importe será cubierto con “Bonos de la Reforma Agraria” redimibles en la forma que determina la Ley.

El 31 de mayo de 1952, al enterarse del contenido del Decreto 900, el influyente periodista Clemente Marroquín Rojas (patriarca de la prensa escrita en Guatemala) escribió un editorial en su periódico “La Hora”, explicando que muchos de los miembros de las clases altas guatemaltecas que habían apoyado al ahora presidente en las elecciones de noviembre de 1950, lo habían sido porque estaban seguros de que Árbenz era un hombre de la derecha y que no podía ser marxista porque “era militar, estaba casado con una dama de sociedad asociada a capitalistas, y gustaba de la buena vida”; sin embargo,​ Marroquín Rojas explicó en ese editorial que él había conocido al verdadero Árbenz en las juntas del consejo de ministros del presidente Juan José Arévalo y dijo que era “un hombre que le inspiraba un gran aprecio en lo personal, pero que era firme en sus convicciones extremistas y que no las dejaría de lado hasta que fuera derrocado“. Y, para terminar, sentenció que ya no había posibilidad de compromiso entre el gobierno arbencista y las élites guatemaltecas porque el Decreto 900 atacaba los intereses de ésta últimas directamente.

Y no solamente se produjo un rompimiento con las élites, sino que también con el enclave bananero de la United Fruit Company la cual era la que poseía las mayores extensiones de tierra ociosa en el país y había manejado los hilos del gobierno desde 1903 hasta 1944; incluso durante el gobierno de Arévalo no se tocó los intereses de la UFCO en lo absoluto.  Pero como la United Fruit Company había reportado al fisco guatemalteco sus posesiones por un valor mucho menor al real para evadir el pago de impuesto, cuando recibió los bonos de la Reforma Agraria no quedó satisfechos con los mismos.  De hecho, la UFCO protestó y con el apoyo del Departamento de Estado estadounidense (dirigido por el accionista de la UFCO John Foster Dulles) reclamó el pago del valor real, que era casi veinte veces el valor reportado para el pago de impuestos.  Ese fue el principio del fin del gobierno arbencista.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

3 de mayo de 1946: el Congreso de la República aprueba la Ley de Titulación Supletoria

Los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno ingresando al Congreso de la Republica para el acto de toma de posesion del president electo, Dr. Juan José Arévalo Bermejo en 1945.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 5 de marzo de 1945 la Junta Revolucionaria de Gobierno que gobernaba a Guatemala tras el derrocamiento del general Federico Ponce Vaides anunció la Ley de Titulación Supletoria, la cual fue aprobada por el Congreso de la República según decreto 232 del 3 de mayo de 1946, ya cuando gobernaba el presidente Juan José Arévalo Bermejo. Esta ley, cuya intención buscaba favorecer a las personas carentes de título legal de propiedad, habia sido propuesta originamente en 1925 y fue retomada por los gobiernos revolucionarios con el fin de dar a las personas que carecen de título legal “todas las facilidades necesarias para que puedan titular las tierras que poseen y trabajan legítimamente, siempre que no se lesionen los derechos de terceros“, y siempre que comprueben ante un tribunal “su posesión legítima, continua, pacífica y pública, durante un término no menor de diez años“.

En la práctica, la ley buscaba crear los mecanismos legales para garantizar la posesión de la tierra a quienes la cultivasen desde hacía al menos diez años, y contenía un procedimiento relativamente fácil:

  1. Presentar ante el Tribunal de Primera Instancia una solicitud con informaciones sobre la superficie, situación y condiciones de adquisición de la tierra.
  2. Cuando la solicitud había sido aceptada, el tribunal se encargaba de pasar en el diario oficial tres publicaciones en un intervalo de un mes.
  3. Paralelamente, la municipalidad que aseguraba la jurisdicción de la tierra verificaba si la información presentada por el solicitante era o no exacta.
  4. Una vez todo estaba en orden, la confirmación de la atribución definitiva del título de propiedad concernía al Ministerio Público.

Aunque la titulación supletoria aprobada por los revolucionarios no se circunscribía a los campesinos, la amplitud de los preceptos del decreto 232 en lo relativo al tamaño de las posesiones sujetas a titulación, dejan ver con claridad que, salvo las comunidades campesinas, los únicos poseedores de grandes extensiones de tierra como las que señala la ley, no podían ser campesinos.

La parte conducente de la ley decía así:

Artículo 1º—El poseedor de bienes inmuebles que carezca de título inscribible en el Registro de la Propiedad Inmueble, puede solicitar en la vía voluntaria su titulación ante un Juzgado de Primera Instancia, probando plenamente su posesión legítima, continua, pacífica y pública, durante un término no menor de diez años. El interesado podrá agregar la posesión de su antecesor o antecesores a la que él tenga en la fecha de su solicitud.

No podrá extenderse título supletorio de extensiones de terreno mayores de quinientas hectáreas (11 caballerías y 1/10), salvo que se trate de terrenos labrados o cultivados, en cuyo caso el título supletorio podrá amparar cualquier extensión, siempre que esta no exceda de 4,502 hectáreas (100 caballerías).

Las personas extranjeras, naturales o jurídicas, deberán, para obtener título supletorio, probar además que los inmuebles que deseen titular, ya sean rústicos o urbanos, están destinados exclusivamente al desarrollo o incremento de su negocio principal.

Después del golpe de Estado de Carlos Castillo Armas en 1954, la Ley de titulación supletoria produjo efectos opuestos a los buscados originalmente, al punto que durante los años setenta, numerosos conflictos entre campesinos y hacendados estallaron en la Franja Transversal del Norte (los departamentos del Quiché, Alta Verapaz, Huehuetenango e Izabal), que era un área en donde los gobiernos militares que gobernaron Guatemala entre 1970 y 1982 encontraron grandes reservas de minerales y de petróleo y fue en donde se produjeron los hechos más violentos durante la Guerra Civil de Guatemala.

BIBLIOGRAFIA:

  • Collectif (2011). «PERENCO: explotar petróleo, cueste lo que cueste». Collectif Guatemala (Guatemala). Archivado desde el original el 18 de febrero de 2015.
  • Gobierno de Guatemala (1937). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1935-1936, LIV, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 1075-1076.
  • (1938). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1936-1937, LV, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 674.
  • (1942). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1940-1941, LIX, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 452-453.
  • (1945). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1944-1945, LXIII, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 444-445.
  • (1949). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1946-1947, LXV, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 731.
  • Solano, Luis (2012). Contextualización histórica de la Franja Transversal del Norte (FTN). Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala, CEDFOG. Archivado desde el original el 31 de noviembre de 2014.

 

6 de febrero de 1956: se aprueba la nueva Constitución de la República de Guatemala tras el triunfo del Movimiento de Liberación Nacional en 1954

La Basílica de Esquipulas en 1887.  Este templo fue muy importante para el Movimiento de Liberación Nacional, ya que el Cristo Negro fue nombrado comandante de la invasión y fue el estandarte del arzobispo Mariano Rossell.  Imagen tomada de Guatemala, the Land of Quetzal.

El gobierno de facto liberacionista, dirigido por el coronel Carlos Castillo Armas, y que llegó al poder en Guatemala en 1954 luego del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán con el apoyo de la Operación PBSUCCESS de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) convocó a una Asamblea Constituyente que redactó una nueva constitución para la República, en sustitución de la aprobada por los gobiernos revolucionarios en 1945.

La nueva constitución fue aprobada el 6 de febrero de 1956 y luego promulgada el 1 de marzo de 1956, y fue escrita de forma que el país consiguiera una posición intermedia entre las reformas sociales y laborales que había decretado el período de la Revolución de Octubre y el retorno al sistema semifeudal que estaba vigente durante el gobierno del general Jorge Ubico Castañeda.

Uno de los principales cambios fue que la nueva Carta Magna reconoció la personalidad jurídica de la Iglesia Católica, con derecho a adquirir y disponer de sus bienes, autorizó el culto privado y público, admitió la enseñanza religiosa optativa en escuelas estatales y el derecho de asociación con propósitos religiosos pero con prohibición a intervención en política.  Todo esto, en reconocimiento a la intensa labor que desarrolló el arzobispo de Guatemala, Mariano Rossell y Arellano en contra de las políticas anticlericales de los liberales y del que él consideraba como comunismo ateo del gobierno de Arbenz.

Pero el cambio en la política hacia la religión permitió tambien el ingreso de numerosas iglesias protestantes, con sede en los Estados Unidos en su mayoría.  Estas iglesias han proliferado considerablemente desde entonces, al punto que aunque la religión católica sigue siendo el grupo cristiano mayoritario en el país, las iglesias protestantes en su conjunto representan el 50% de los creyentes en Guatemala.

La Constitución de 1956 fue derogada en 1963, tras el golpe de Estado que el Ministro de la Defensa Enrique Peralta Azurdia perpetró en contra del entonces presidente Miguel Ydígoras Fuentes cuando este último insinuó que permitiría al expresidente revolucionario Juan José Arévalo ser candidato presidencial en las elecciones que se avecinaban.

BIBLIOGRAFIA:

4 de julio de 1944: el triunviro general Federico Ponce Vaides obliga a la Asamblea Legisltiva a nombrarlo presidento interino

 

Retrato del general Federido Ponce Vaides durante su corta presidencia.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Contrario a la opinion popular la Revolución de Octubre de 1944 no derrocó al general Jorge Ubico, sino que a su sucesor, el general Federico Ponce Vaides.

Debido a que los Estados Unidos estaban inmersos en la Segunda Guerra Mundial, Ubico no contaba con su principal aliado, la United Fruit Company, ya que ésta había tenido que proporcionar a la marina estadounidense su flota mercante “Great White Fleet” y estaba sufriendo pérdidas considerables cuando los alemanes hundían sus buques.  Ubico entonces perdió el control de la situación en Guatemala ante una ola de protestas contra su régimen y prefirió renunciar el 1 de julio de 1944, antes que se produjera una guerra civil.

En su lugar, dejó a los tres militares de menor capacidad: Federico Ponce, Trinidad Oliva y Buenaventura Pineda, en lo que algunos historiadores consideran como un castigo para Guatemala por pedirle su renuncia, y otros como un juego politico de Roderico Anzueto, quien pensaba utilizar a los triunviros a su antojo.

Ya en el poder, a los triunviros les correspondía llamar a elecciones, lo cual fue aprovechado por los activistas civiles que se habían movilizado para derrocar el gobierno de Ubico para exigir a la asamblea que se designara como presidente interino al Dr. Carlos Federico Mora, reconocido profesional universitario.​ Llegaron incluso a enviar comisiones para ir a traer a cada uno de los diputados que faltaban para hacer quorum a su casa de habitación. Ya con los diputados necesarios, el acto de la Asamblea Legislativa se estaba desarrollando con toda intensidad, cuando ingresó al recinto legislativo un contingente de soldados al mando del coronel Alfredo Castañeda y una compañía de Cadetes de la Escuela Politécnica al mando del capitán Jacobo Árbenz Guzmán y ordenaron a todos los presentes desalojar el recinto. Tras el desalojo forzado de la Asamblea, los militares impidieron a los diputados que se retiraran, y éstos designaron al general Ponce Vaides como presidente, en una sesión a puerta cerrada. A los pocos días de haber llegado al poder, el nuevo presidente obligó a los indígenas que vivían en la capital del país a desfilar con garrotes para intimidar a la población civil.

El gobierno de Ponce sería derrocado el 20 de octubre de 1944 en la llamada “Revolución de Octubre”.

BIBLIOGRAFIA:

23 de diciembre de 1953: surge a la luz el Movimiento de Liberación Nacional, con la declaración del Plan de Tegucigalpa, parte de la operación PBSUCCESS de la CIA

Documento de la CIA, desclasificado en 1975 que muestra el involucramiento de la agencia de inteligencia de los Estados Unidos en el derrocamiento del gobierno de Jacobo Arbenz.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Debido al enfrentamiento directo entre el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y los intereses de la compañía transnacional estadounidense United Fruit Company, los funcionarios de ésta poderosa empresa con fuertes nexos en el gobierno del general Dwight Eisenhower aprovecharon el ambiente McCarthista que imperaba en los Estados Unidos para derrocar al gobierno guatemalteco.

Con la ayuda del Secretario de Estado John Foster Dulles y de su hermano y  jefe de la CIA, Allen Dulles, se implementó la Operación PBSUCCESS para recuperar el control de los intereses estadounidenses en Guatemala, aduciendo el auge del movimiento comunista del gobierno de Arbenz.  Si bien sí había elementos comunistas asesorando al presidente guatemalteco (como por ejemplo, José Manuel Fortuny del Partido Guatemalteco del Trabajo) los cambios que promovía el gobierno guatemalteco estaban inspirados en las políticas del “New Deal” del gobierno del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt y no en políticas marxistas.

Los estadounidenses aprovecharon a los exiliados guatemaltecos que no estaban de acuerdo con el gobierno arbencista, muchos de ellos antiguos aliados del fallecido coronel Francisco Javier Arana, quien había muerto a manos de hombres del coronel Arbenz (entonces ministro de la Defensa) cuando éstos intentaron apresarlo en Amatitlán para enviarlo al exilio a Cuba.  Este hecho se produjo luego de que Arana hubiera dado un ultimatum al presidente guatemalteco Juan José Arévalo y haberle exigido el poder.

Los exiliados guatemaltecos asesorados por la CIA se agruparon en Tegucigalpa en donde salieron a la luz el 23 de diciembre de 1953 con el nombre de Movimiento de Liberación Nacional.  Junto con la llegada del diplomático anticomunista John Puerifoy a Guatemala en noviembre de ese mismo año y una extensa propaganda internacional contra el gobierno arbencista, la Operación PBSUCESS se puso en marcha.  Y para junio de 1954 el Movimiento de Liberación Nacional se hizo con el poder en el país, pero no gracias a sus escasos méritos militares sino a traciones del ejército guatemalteco que no estaba de acuerdo con la política del gobierno de Arbenz y que la presión del gobierno de Eisenhower obligó a Arbenz a renunciar.

El involucramiento de la CIA en el golpe de estado 1954 era un rumor que circuló durante décadas, hasta que quedó confirmado con la desclasificación de documentos del gobierno estadounidense en la década de 1990, los cuales explican los detalles no solamente de la operación PBSUCCESS sino de otras, como la PFFORTUNE destinada a patrocinar y suministrar armas a las fuerzas opositoras al gobierno y la PBHISTORY destinada a incriminar a Jacobo Arbenz para mostrarlo como un títere comunista.

BIBLIOGRAFIA:

 

18 de noviembre de 1958: el presidente Miguel Ydígoras Fuentes inaugura el Puente Belice en la Ciudad de Guatemala

 

Puente del Ferrocarril sobre el Río Las Vacas, construido durante el gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera.  El Puente Belice atraviesa el mismo barranco y con su inauguración en 1958 dió inicio al declive de la International Railways of Central America en Guatemala.  Fotografía de Alberto G. Valdeavellano.

Uno de los puentes más importantes de la ciudad de Guatemala es el “Puente Belice”, que constituye el inicio de la carretera al Atlántico en la ciudad.  La estructura se empezó a construir en 1951, durante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán como parte de su proyecto de construir una carretera desde la ciudad hasta el Puerto de Santo Tomás de Castilla para que compitiera con el monopolio que hasta entonces tenía el ferrocarril de la compañía International Railways of Central America (IRCA). La construcción estuvo a cargo de la empresa alemana Krupp, y tuvo un costo total de Q. 1,500,000.00.

Tras el derrocamiento del coronel Arbenz en 1954, los gobiernos contrarrevolucionarios de Carlos Castillo Armas y de Miguel Ydígoras Fuentes continuaron con la construcción de la carretera al Atlántico y, por ende, del puente Belice.

El puente se inauguró finalmente el 18 de noviembre de 1958 en una ceremonia que contó con la presencia del presidente Ydigoras Fuentes junto con su esposa María Teresa Laparra de Ydigoras. Durante dicha ceremonia se develó la placa colocada en la entrada del puente con la siguiente leyenda: “Puente Belice: Del pueblo de Guatemala a sus compatriotas beliceños”.

BIBLIOGRAFIA: