15 de octubre de 1927: el presidente general Lázaro Chacón renegocia la Deuda Inglesa

15octubre1927
El general presidente Lázaro Chacón condecorando a un oficial del ejército.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En medio de la bonanza económica sin precedentes que se vivió en Guatemala durante el gobierno del general José María Reina Barrios gracias al incremento del precio internacional del café, el gobierno de Guatemala emprendió una serie de obras faraónicas destinadas a mejorar la infraestructura comercial e industrial del país. El principal proyecto fue, sin lugar a dudas, la construcción del Ferrocarril del Norte, el cual de haberse concluido, le hubiera permitido al gobierno guatemalteco ofrecer una vía interoceánica para el transporte de carga.

Desafortunadamente para el gobierno de Reina Barrios, el precio del café colapsó en 1897 cuando el gobierno del presidente Prudente de Morais en Brasil logró pacificar el Brasil luego de casi diez anos de guerras civiles tras la instauración de la República por el golpe de estado al emperador Pedro II en 1889, resultando en un una producción masiva de café en ese vasto territorio sudamericano.

La caída de la economía nacional obligó al gobierno de Reina Barrios a incrementar sus préstamos con bancos ingleses, que ya había iniciado en 1895, y la Asamblea Nacional le autorizó a solicitar un préstamo por dos millones de libras esterlinas en medio de una grave destabilización derivada de las drásticas medidas de austeridad impuestas por su gobierno y el autogolpe de estado perpetrado en 1897 para extender su gobierno hasta 1902. Tras dos revoluciones que tuvo que apaciguar el ejército, el presidente fue asesinado el 8 de febrero de 1898, dejando a su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera a cargo de un gobierno económicamente hundido y con una Deuda Inglesa de casi dos millones de libras esterlinas, a pesar de que afortunadamente nunca se ratificó el préstamo de dos millones que había aprobado en 1897.

Para evitar que los ingleses invadieran Guatemala para cobrar la Deuda Inglesa, como ya se le llamaba, Estrada Cabrera se alió con los Estados Unidos y dió grandes concesiones a las empresas de esa país, principalmente a la United Fruit Company (UFCO) y sus subsidiarias, la International Railways of Central America (IRCA) y la Great White Fleet.

En 1913, el gobierno de Estrada Cabrera estableció una nueva negociación de la Deuda Inglesia el 1 de julio de 1931, y a partir de esa fecha el gobierno cumplió con pagar los intereses anticipados puntualmente hasta el 30 de junio de 1922, así como también amortizó los bonos de 1919 al 31 de diciembre de 1921, por un total de 415,420 libras, quedando por lo tanto la deuda reducida a 1,940,643 tras más de viente años de pagos. De acuerdo a la renegociación indicada, el pago de 15 mil libras de amortización anuales se suspendía por cuatro años a partir del 1 de julio de 1913, con la condición de que pasado ese tiempo, se convendría en la forma más favorable para el gobierno para pagar su deuda.

Durante el gobierno del general presidente Lázaro Chacón se realizó una nueva renegociación el 15 de octubre de 1927, en el marco de las negociaciones periódicas que tenían lugar desde 1913. En esa fecha, el gobierno guatemalteco llegó a un acuerdo con el representante del Consejo de Tenedores de Bonos, Jack Proby Armstrong, para suscribir un nuevo Contrato, el cual fue aprobado por el Presidente de la República en la misma fecha, y por medio del cual se hicieron tres cosas:

  1. Se mantuvo intactos los bonos de la deuda externa del 4% emitidos en 1895;
  2. Se emitieron nuevos bonos en 1928 básicamente para documentar la nueva deuda originada por los intereses no pagados y caídos en mora, lo que en la legislación actual se conoce como “capitalización de intereses”;
  3. Se convino que las amortizaciones y garantías de pago fueran las mismas para las tres series de bonos.

Por esta razón, en el texto de los bonos de 1928 se hace referencia a los tres convenios: el de 1895 por originalmente 1,600,000, el de 1913 por 29,660 y el de 1927 por 844,600 libras esterlinas. Con base en este acuerdo, dDel 1 de julio de 1930 al 31 de diciembre de 1933 se amortizaron bonos por valor nominal de 176,783 libras esterlinas, quedando así reducida la Deuda Externa de Guatemala del 4% a la cantidad de 1,490,620 libras esterlinas. Pero en pago de los intereses vencidos y no pagados, el Consejo de Tenedores de Bonos aceptó una nueva emisión de bonos, que se hizo efectiva en 1928, y cuyo monto era por las misas 844,603 libras esterlinas a que se refería el Convenio de 1913. Se convino que ambas emisiones, la nueva y la antigua, serían tratadas como una sola y estarían reguladas en cuanto a garantía, amortización y título por las condiciones estipuladas en la de 1927. Con esta nueva emisión la deuda inglesa ascendió a 1,737,803 libras esterlinas tan solo un año antes de que la economía mundial se derrumbara con la Gran Depresión que siguió a la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929.

La situación económica de Guatemala entró en una profunda crisis durante la Depresión, al punto que el general Chacón sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930 derivado de los problemas financieros que afrontaba el gobierno. Tras una serie de cambios presidenciales por golpes de estado o por intervención directa de los Estados Unidos, la presidencia recayó en el general Jorge Ubico el 14 de febrero de 1931, quien emprendió agresivas medidas económicas y austeridad en el gasto público, que le permitieron pagar la Deuda Inglesa el día que renunció a la presidencia, el 1 de julio de 1944.


BIBLIOGRAFIA:


13 de agosto de 1963: el gobierno del coronel Enrique Peralta Azurdia repatria los restos del general Jorge Ubico

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Un avión Boeing 707 de la aerolínea estadounidense Pan American en su terminal “Worldport” del aeropuerto de Nueva York (actualmente aeropuerto JFK).  En una aeronave similar a ésta fueron repatriados los restos del general Jorge Ubico en 1963.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 13 de agosto de 1963, gracias a las gestiones realizadas por el gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia, retornaron a Guatemala los restos del general Jorge Ubico Castañeda, quien fue presidente del país de 1931 a 1944 y quien falleció en Nueva Orleáns, Estados Unidos el 14 de junio de 1946 a consecuencia de cáncer de pulmón y solamente dos semanas después de que el Congreso de la República le retirara el cargo de general de brigada y de división.  Ubico se había marchado a Nueva Orleáns porque allí estaba la sede de la United Fruit Company, empresa frutera estadounidense que fue su principal aliada durante su gobierno y de la que era socio.

El general Ubico había presentado su renuncia al cargo de presidente el 1 de julio de 1944 luego de fuertes protestas populares en la Ciudad de Guatemala contra su régimen totalitario y luego partió al exilio cuando su sucesor, el general Federico Ponce Vaides, fue derrocado por la Revolución del 20 de octubre.

El féretro fue llevado a Guatemala en un avión 707 de la aerolínea estadounidense Pan American, el cual fue escoltado por cuatro aviones T-33 de la Fuerza Aérea Guatemalteca cuando ingresd al espacio aéreo guatemalteco. En el aeropuerto “La Aurora” fue recibido por una comitiva integrada por muchos funcionarios de su gobierno, y su viuda, Marta Lainfiesta.

Una comitiva fúnebre trasladó el féretro del expresidente desde La Aurora, recorriendo la avenidas Hincapié, Las Américas y La Reforma, para luego enfilar por la Calle Mariscal Cruz y la 7a. avenida hasta llegar al Palacio Nacional, en donde fue velado y recibió los honores correspondientes. Al día siguiente, fue trasladado en un armón militar hacia el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en donde fue sepultado en una tumba sencilla.


BIBLIOGRAFIA:

  • Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  • De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  • Galicia, Néstor (29 de abril de 2018). Así han sido las honras fúnebres a expresidentes guatemaltecos. Hemeroteca de Prensa Libre. Guatemala.

25 de septiembre de 1944: se inicia la huelga de la Escuela Normal para Varones contra gobierno del Gral. Federico Ponce Vaides

25septiembre1944
La compañía de estudiantes de la Escuela Normal para Varones durante uno de los desfiles militares durante el gobierno de Jorge Ubico.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Durante el gobierno del general Jorge Ubico, la Escuela Normal para Varones estaba militarizada, con un personal administrativo compuesto exclusivamente por militares, y un claustro integrado por catedráticos civiles. La escuela se caracterizaba por contar con un internado obligatorio, con régimen y disciplina militar, con estudiantes becados en condiciones económicas bastante reducidas, predominio de alumnos de la provincia, y un claustro altamente calificado encabezado por el reconocido pedagogo Luis Martínez Mont, quien había sido compañero de estudios del Dr. Juan José Arevalo.

Para junio de ese año, el descontento contra el gobernante llegó al máximo, con la presentación de la carta de los 311, y la muerte de la profesora María Chinchilla durante una manifestación en que le pedían la renuncia a la presidencia. El 29 de junio más de cien mil personas se manifestaron en contra del asesinato de la maestra Chinchilla y los estudiantes de la Escuela decidieron no participar en el desfile del 30 de junio que celebraba un aniversario más de la Revolución Liberal de 1871, pese a que el régimen militar del plantel los trató de obligar.

El general Ubico cedió a las protestas generalizadas y decidió renunciar el 1 de julio de 1944 para evitar una guerra civil, dejando el poder a la Junta Militar integrada por los generales Eduardo Villagrán Ariza, Federico Ponce Vaides y Buenaventura Pineda. Al poco tiempo, la junta le entregó el poder al general Ponce Vaides.

Los estudiantes de la Escuela Normal a través de un telegrama solicitaron al nuevo presidente provisional la desmilitarización del plantel el 15 de julio de 1944, pero no fueron atendidos. Sin embargo, insistieron y consiguieron que el gobierno les otorgara la desmilitarización el 1 de agosto. Ese día los estudiantes normalistas fueron reunidos en los corredores de la Escuela Normal para escuchar la orden militar del día, que trató sobre la desmilitarización del plantel. Aquel día el personal administrativo de la Escuela Normal quedó integrado de la siguiente forma:

  • Director: Dr. Jorge Luis Arriola
  • Sub Director: Manuel Chavarría Flores
  • Inspectores: Fermín García, Eloy Amado Herrera, Víctor Manuel Valdés, César Julio Mérida y Juan José Guerrero
  • Secretario: Alberto Arriaga

Durante esta corta administración, la administración de la Escuela Normal mejoró la alimentación de los internos, desarrolló el arte literario y fomentó las relaciones inter-escolares que no existían hasta entonces. Las primeras visitas fueron de las alumnas del Instituto Normal Central para Señoritas Belén y luego se establecieron los jueves deportivos donde se invitaban a institutos de secundaria de la Ciudad de Guatemala para practicar encuentros deportivos, tanto de mujeres como de hombres. Estos cambios hicieron que el presidente Ponce Vaides viera con recelo a la Escuela Normal, por lo que destituyó y encarceló al Dr. Arriola el 25 de septiembre de 1944 y nombró como director en su lugar a Carlos Alberto Quintana quien era miembro activo del Partido Liberal y a quien la institución declaró non grato.

Como protesta al cambio de director, los miembros de la administración renunciaron, mientras que los estudiantes emprendieron varias acciones:

  • elaboraron un manifiesto pidiendo la reinstalación del Dr. Arriola como director
  • hicieron aclaraciones a la prensa sobre el Dr. Arriola
  • emprendieron jornadas de protesta para la liberación de su director
  • convocaron a una huelga general en que los internos abandonaron el edificio de la Escuela por tiempo indefinido

Tras la revolución del 20 de octubre de 1944 que derrocó al gobierno del presidente Ponce Vaives, los alzados encontraron al Dr. Arriola tendido sin conocimiento en una mazmorra de la Penitenciaría Central y lograron rescatarlo. Por su parte, durante los últimos días de octubre los estudiantes normalistas prestaron servicio en la Guardia Civil, gracias a su preparación militar.

Los estudiantes expulsados durante las protesta fueron readmitidos en la Escuela Normal y el 1 de noviembre se re-iniciaron las clases, por decreto de la Junta Revolucionaria de Gobierno. El nuevo director fue Arnulfo Maldonado, ya que el Dr. José Luis Arriola fue nombrado Ministro de Instrucción Pública.

En conmemoración de aquellos hechos, el 25 de septiembre fue declarado el “día del normalista“.


BIBLIOGRAFIA:


31 de mayo de 1946: el Congreso de la República retira el cargo de general de Brigada y de División al ciudadado Jorge Ubico

31mayo1946
Retrato del general Jorge Ubico en 1931.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 31 de mayo de 1946, el Congreso de la República despojó al expresidente Jorge Ubico de los grados de general de división y de brigada por medio del decreto 245, que dice:

“Considerando que el general Jorge Ubico violó la constitución entonces vigente al continuar en la primera magistratura por más tiempo del que estipulaba el artículo 66 de la misma; […] que mantuvo al país incomunicado con el exterior y limitó en forma arbitraria la salida de los guatemaltecos; […] que valiéndose de la preeminencia que se derivaba de su posición arrebató por precios irrisorios a algunos ciudadanos de sus patrimonios. A juicio del Congreso, estas razones hacen indigno de pertenecer al Ejército Nacional de la Revolución a Jorge Ubico.

DECRETA:

Se cancelan los grados de general de brigada y de división al ciudadano Jorge Ubico”. […]

Tras la contrarrevolución de 1954, Ubico fue reinstaurado en el Ejército de Guatemala y durante el gobierno del coronel Enrique Peralta Azurdia se hicieron las gestiones pertinentes ante el Gobierno de los Estados Unidos para repatriar sus restos. Cuando el avión Boeing 707 de la línea aérea Pan American en que se transportaba su féretro ingresó al espacio aéreo guatemalteco fue escoltado por la cuadrilla Quetzal de la Fuerza Aérea de Guatemala hasta aterrizar en el Aeropuerto Internacional La Aurora; desde allí fue transportado en hombros de antiguos oficiales y correligionarios y fue objeto de varios homenajes. Finalmente, fue sepultado en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en una tumba muy sencilla.


BIBLIOGRAFIA:

  • Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  • — (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham (UK): Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 13 de octubre de 2007
  • — (2003). «United Fruit Company in Latin America». En Moberg, Mark; Striffler, Steve. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.
  • Chapman, Peter (2007). Bananas: How the United Fruit Company Shaped the World (en inglés). Canongate Books Ltd. ISBN 1-84195-881-6.
  • Colby, Jason (2011). The Business of Empire: United Fruit, Race, and US Expansion in Central America (en inglés). Cornell University Press.
  • Congreso de la República (1946). Decreto del Congreso número 245. Guatemala: Congreso de la República de Guatemala.
  • De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  • Gaitán, Héctor (1982). La calle donde tú vives I (rústica edición). Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489452114.
  • Gobierno de Guatemala (1946). Recopilación de Leyes de Guatemala 65. Guatemala.
  • Gleijeses, Piero (1992). Shattered Hope: The Guatemalan Revolution and the United States, 1944-1954. Princeton Paperbacks (en inglés). EE.UU.: Princeton University Press. p. 430. ISBN 9780691025568.
  • Palma, Claudia (15 de junio de 2015). «Jorge Ubico, el excéntrico “señor 25″». Prensa Libre. Archivado desde el original el 9 de junio de 2015.
  • Prensa Libre (7 de noviembre de 2007). «Fascismo en Guatemala». Prensa Libre (Guatemala). Archivado desde el original el 22 de enero de 2015.
  • Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.

22 de agosto de 1927: el presidente Lázaro Chacón asiste a la inaguración de la planta eléctrica que suministra energía para el Ferrocarril de Los Altos

22agosto1927
El Ferrocarril de Los Altos.  Obsérvese que era un ferrocarril eléctrico.  Imagen tomada de Stero100.com.gt

Desde el gobierno del general J. Rufino Barrios se otorgaron concesiones a empresas extranjeras y guatemaltecas para la construcción, mantenimiento y usufructo de líneas férreas en las que el gobernante de turno se veía beneficiado con la adjudicación de acciones y dividendos de la compañía constructora.

Tras la crisis económica que acabó con el gobierno del general José María Reina Barrios en 1898, el gobierno de su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, se alió con los Estados Unidos y otorgó generosos contratos a la compañía transnacional International Railways of Central Amercia (IRCA), subsidiaria de la poderosa United Fruit Company la cual tuvo el monopolio del transporte de pasajeros y carga en las principales vías férreas comerciales hasta la década de 1960.

Pero hubo dos ferrocarriles regionales que fueron producto de la iniciativa de la ciudadanía: el Ferrocarril Verapaz y el Ferrocarril de Los Altos.

El Ferrocarril de los Altos tenía la particularidad de que era un tren eléctrico y los trabajos para su construcción se iniciaron el 21 de noviembre de 1910 en la Labor del coronel J. Encarnación Juárez, en la ciudad de Quezaltenango, y el 15 de marzo de 1911 en la villa de San Felipe Retalhuleu.   Dado que el patrocinio era privado, hubo tres Comités Pro-Construcción del Ferrocarril, integrados por ciudadanos quezaltecos, desde 1910 hasta 1926.

En 1925, el presidente de facto José María Orellana visitó el proyecto de la planta eléctrica de Santa María de Jesús, la cual estaba a cargo de la compañía alemana AEG, que desde septiembre de 1924 había tomado a su cargo la consecución de los trabajos del Ferrocarril y de la planta hidroeléctrica.  Esta planta fue inagurada por su sucesor, el general Lázaro Chacón el 22 de agosto de 1927, evento que coincidió con el ingreso de la primera locomotora a la estación de esa localidad, la cual provenía de San Felipe Retalhuleu.

El Ferrocarril funcionó hasta 1933, cuando dejó de operar porque la planta eléctrica resultó danada durante una tormenta y luego fue desmantelado por orden del presidente general Jorge Ubico, quien tenía acciones y fuertes intereses en la IRCA.


BIBLIOGRAFIA:


¿Qué era la política del “Gran Garrote” del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del “Gran Garrote” en el Caribe.

La política del “Gran Garrote” (o Big Stick) del presidente Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 1902 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.

Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del “derecho” de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el “Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe” y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:

“Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.”

La “Doctrina Monroe” afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase “América para los americanos“. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en “América para los estadounidenses“.

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump.


BIBLIOGRAFIA:

  • Bailey, Thomas A. (1980), A Diplomatic History of the American People 10th ed., Prentice Hall, ISBN 0-13-214726-2.
  • Barck, Jr., Oscar Theodore (1974), Since 1900, MacMilliam Publishing Co., Inc., ISBN 0-02-305930-3.
  • Beale, Howard K. (1957), Theodore Roosevelt and the Rise of America to World Power, Johns Hopkins Press.
  • Berman, Karl (1986), Under the Big Stick: Nicaragua and the United States Since 1848, South End Press.
  • Bishop, Joseph Bucklin (1913), Uncle Sam’s Panama Canal and World History, Accompanying the Panama Canal Flat-globe: Its Achievement an Honor to the United States and a Blessing to the World, Pub. by J. Wanamaker expressly for the World Syndicate Company.
  • Conniff, Michael L. (2001), Panama and the United States: The Forced Alliance, University of Georgia Press, ISBN 0-8203-2348-9
  • Davis, Kenneth C. (1990), Don’t Know Much About History, Avon Books, ISBN 0-380-71252-0.
  • Gould, Lewis L. (1991), The Presidency of Theodore Roosevelt, University Press of Kansas, ISBN 978-0-7006-0565-1.
  • Hershey, A.S. (1903), The Venezuelan Affair in the Light of International Law, University of Michigan Press.
  • LaFeber, Walter (1993), A Cambridge History of American Foreign Relations: The American Search for Opportunity. 1865 – 1913, Cambridge University Press, ISBN 0-521-38185-1.
  • Perkins, Dexter (1937), The Monroe Doctrine, 1867-1907, Baltimore Press.
  • Roosevelt, Theodore (1913), Theodore Roosevelt: An Autobiography, The Macmillan Press Company.

25 de junio de 1944: muere la profesora María Chinchilla durante una manifestación de maestros en contra el régimen del general Jorge Ubico

 

25junio1944

El proceso que llevó al general presidente Jorge Ubico a presentar su renuncia el 1 de julio de 1944 se inició justamente un mes antes, el 1 de junio, cuando el presidente incrementó el salario de los empleados públicos en un 15%, pero solo para aquellos que ganaban menos de 15 quetzales mensuales. Como esto dejaba fuera a los maestros, éstos reaccionaron con una serie de protestas pacíficas con el fin de ser beneficiados con ese aumento.

Por su parte, los estudiantes de las Escuelas Facultativas (que en ese entonces estaban separadas y eran dependientes del Ministerio de Instrucción Pública) también iniciaron marchas pacíficas para exigir la destitución de sus decanos, ya que éstos eran nombradas directamente por el presidente de la República. Ubico accedió a cambiar a los decanos, pero los sustitutos nombrados, no fueron del agrado de los estudiantes, quienes redoblaron sus protestas.

El gobierno reprimió las protestas y suspendió las garantías constitucionales, y ante esto, los organizadores de las protestas le enviaron la llamada “Carta de los 311” el 22 de junio, la que incluía trescientas once firmas, principalmente de jóvenes universitarios y ciudadanos conservadores que participaron en el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera. El documento (que incluye referencias a la Segunda Guerra Mundial y recriminaciones al presidente por haber hecho solamente obra física sin mejoras para la sociedad) fue escrito en la residencia del doctor Julio Bianchi y entre los firmantes estuvieron Eduardo Cáceres Lehnhoff, futuro vicepresidente de la República, los escritores Manuel Galich y Flavio Herrera, el futuro presidente Julio César Méndez Montenegro, el doctor Carlos Federico Mora y el periodista David Vela.  Fueron los licenciados Federico Carbonell y Jorge A. Serrano (este último padre del presidente Jorge Serrano Elías) los encargados de llevar personalmente la carta al presidente.

El documento dice así:

 Señor Presidente de la República:

Los suscritos ciudadanos guatemaltecos, en ejercicio del derecho garantizado por el artículo 22 de la Constitución de la República, nos dirigimos a usted con las muestras de nuestro mayor respeto y exponemos:

El día de hoy promulgó su gobierno el Decreto No. 3114, que restringe las garantías constitucionales. La parte considerativa de esta disposición consigna que elementos disociadores de tendencias nazi-fascistas perturban gravemente la paz de la República procurando obstaculizar al gobierno el mantenimiento del orden.

Es por todos conocida la génesis de ese decreto, y la propia Secretaría Presidencial, en un boletín dado a publicidad en la prensa, la funda en la acción de problemas de orden interno de la Universidad.

La opinión pública espontáneamente se ha solidarizado con las aspiraciones de los estudiantes en esta hora trágica en que la flor de la juventud de los países libres ofrendan sus vidas en defensa de los altos ideales de la humanidad y de la democracia, a cuya causa está afiliada nuestra patria.

Es por ello doloroso ver que el Primer Magistrado de la Nación, sin duda basado en informaciones inexactas, tendenciosas e interesadas, haya lanzado a la juventud el grave cargo de nazi-fascismo. La juventud, señor Presidente, jamás vibra al impulso de mezquinas tendencias y, por el contrario, interpreta y encarna los ideales más limpios y las más nobles aspiraciones. La de Guatemala no es en este caso una excepción.
Convencidos de la pureza de los ideales de la juventud universitaria guatemalteca, nos sentimos obligados, como ciudadanos conscientes, a solidarizarnos plenamente con sus legítimas aspiraciones.

Es así como, movidos tan sólo por nuestro fervoroso patriotismo, venimos a rogar la ilustrada atención de usted acerca de los apremios de la hora actual y del imperativo del deber, sentido por todos, de que el Gobierno se encauce hacia metas prometedoras que aseguren el derecho y satisfagan las legítimas aspiraciones de la familia guatemalteca.
El decreto de suspensión de garantías ha venido a crear una situación de intranquilidad y zozobra que agudiza la angustia de la hora en que vive la humanidad, en vez de asegurar la paz y el orden que pareció inspirarlo.

La restricción de garantías crea una situación de hecho, en la cual el pueblo carece de medios legales para manifestar sus justos anhelos y es susceptible de provocar consecuencias funestas que, como guatemaltecos conscientes, seríamos los primeros en deplorar. Ante un régimen de derecho, la ciudadanía actúa dentro de la legalidad. Una situación de hecho engendra, tarde o temprano, una reacción de violencia. Con toda hidalguía reconocemos que la actual administración presidida por usted ha hecho, en lo material, obra constructiva. Empero, su labor, como todo lo humano, no ha llegado a satisfacer muchas aspiraciones populares por falta de medios de libre expresión.
Alrededor de los gobernantes actúan y medran fuerzas burocráticas e intereses creados que se fortalecen con el transcurso de los años y que llevan al mandatario visiones falseadas de la realidad ambiente. Por esta razón debe desconfiarse siempre de las “adhesiones” que, nacidas del temor o del interés, llegan hasta el gobernante a través del mecanismo oficial, las cuales jamás presentan el auténtico “sentimiento popular”. Seguramente corresponderá a usted aquilatar muy pronto el valor de tales “adhesiones”, a diferencia de la genuina sinceridad que nos anima.

Guatemala no puede substraerse a los imperativos democráticos de la época. Es imposible frustrar con medidas coercitivas los incontenibles impulsos de la generosa ideología que está reafirmándose en la conciencia universal a través de la más sangrienta de las luchas libradas entre la opresión y la libertad.

Estamos seguros, señor Presidente, de que su espíritu comprensivo acogerá la presente gestión con el mismo interés patriótico que nos mueve a dirigírsela. Confiados en él, pedimos lo siguiente:

  1. El restablecimiento de las garantías suspendidas, para que el pueblo pueda gozar, sin demora, de la plenitud de sus derechos constitucionales; y
  2. Dictar las disposiciones pertinentes a fin de que tales garantías tengan plena efectividad.

Guatemala, 22 de junio de 1944

Las respuesta del gobierno no fue positiva.  Inicialmente había mandado a llamar a un grupo de representantes de los 311 para negociar una salida pacífica al problema de las protestas, pero no se llegó a ningun acuerdo, pues los ciudadanos quería la restitución de las garantías, mientras que el presidente y el gobierno se empecinaban en suspenderlas.  El 25 de junio de 1944 el gobierno accedió a dialogar con los ciudadanos nuevamente, esta vez con el Cuerpo Diplomático como mediador pero mientras estaban reunidos en el Palacio Nacional la policía y el ejército dispararon indiscriminadamente contra los protestantes, hiriendo a la senora Julieta Castro de Rölz Bennett y matando a la profesora María Chinchilla Recinos.

Ante esta situacion, los miembros de la comision se dieron cuenta de que iban a ser perseguidos y enviaron una misiva al presidente el 26 de junio, en donde describían los hechos antes mencionados, aceptaban sus responsabilidades, y le exigían al presidente su renuncia al cargo como una “solución patriótica y conveniente”.

Tras unos cuantos días más de protestas, Ubico renunció el 1 de julio.


BIBLIOGRAFIA:

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14 de junio de 1946: fallece auto-exiliado en Nueva Orleáns el general Jorge Ubico, expresidente de Guatemala

14junio1946
El general Jorge Ubico en 1941.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Jorge Ubico se caracterizó por su enorme cooperación con la United Fruit Company (UFCO) y sus afiliadas, la International Railways of Central America y la Great White Fleet, las cuales tenían el monopolio del transporte ferroviario y marítimo desde y hacia Guatemala.  De hecho, Ubico llegó al poder el 14 de febrero de 1931, gracias a la influencia del embajador de los Estados Unidos, quien no aceptó el gobierno de facto del general Manuel María Orellana Contreras y lo obligó a entregar el poder al licenciado José María Reina Andrade.  Poco después, Andrade convocó a elecciones en las que resultó unánimamente electo el general Ubico.

El gobierno ubiquista fue autoritario y favorable a los intereses de las compañías estadounidenses, siguiendo el ejemplo de su mentor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.  En esa época, Guatemala era la típica “República Bananera” cuyo gobernante se mantenía en el poder gracias a su férrea dictadura, a la represión de sus adversarios y al uso de leyes que forzaban a la mayoría indígena a trabajar en la construcción de caminos o de jornaleros en fincas cafetaleras; pero debe destarcarse también que el general Ubico era un administrador excelente que no perdía detalle alguno de la administración pública y redujo al mínimo el déficit generado por la Gran Depresión de 1929 que recibió de sus antecesores.  Tambien mantuvo un clima de tranquilidad en la Ciudad de Guatemala reduciendo al mínimo la delincuencia común.

En 1944, la situación económica de la frutera estadounidense estaba a la baja debido a que muchos de los buques de su Great White Fleet estaban prestando servicio como cargueros para las tropas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial.  De esta cuenta, el gobierno de Ubico se debilitó y fue cuando la población de la Ciudad de Guatemala, especialmente los maestros y los estudiantes de los institutos públicos y de las Escuelas Facultativas empezaron a pedir cambios drásticos en el sistema.  Ubico reprimió las protestas iniciales, acusando a los instigadores de apoyar los regímenes fascistas que estaban en guerra contra los Estados Unidos y el resto de aliados, pero cuando el apoyo de la UFCO no fue suficiente, comprendió que era mejor renunciar y evitar así una guerra civil innecesaria.  De esta forma, el 1 de julio de 1944, el general presidente presentó su renuncia y delegó el poder a un triunvirato militar, pagando ese mismo día la deuda inglesa que arrastraba Guatemala desde el gobierno del general Rafael Carrera.

Inicialmente, Ubico se retiró a su casa de habitación en la 14 calle del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, pero cuando se produjo la Revolución de Octubre de 1944, partió para Nueva Orleáns.  Al despedirse dijo simplemente: “¡Cuídense de los cachos (conservadores) y de los comunistas!

El expresidente se fue a vivir en Nueva Orleáns porque allí estaba la terminal principal de buques de la Great White Fleet, propiedad de la United Fruit Company, y porque él era socio de la frutera.  Estando allí lo entrevistó el escritor conservador Manuel Coronado Aguilar poco después de que los criollos se dieron cuenta del giro social que estaba tomando la Revolución de Octubre.

El expresidente murió de cáncer de pulmón y depresión el 14 de junio de 1946.


BIBLIOGRAFIA:

  • Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  • — (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham (UK): Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 13 de octubre de 2007
  • — (2003). «United Fruit Company in Latin America». En Moberg, Mark; Striffler, Steve. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.
  • Chapman, Peter (2007). Bananas: How the United Fruit Company Shaped the World (en inglés). Canongate Books Ltd. ISBN 1-84195-881-6.
  • Colby, Jason (2011). The Business of Empire: United Fruit, Race, and US Expansion in Central America (en inglés). Cornell University Press.
  • Gaitán, Héctor (1982). La calle donde tú vives I (rústica edición). Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489452114.
  • Gleijeses, Piero (1992). Shattered Hope: The Guatemalan Revolution and the United States, 1944-1954. Princeton Paperbacks (en inglés). EE.UU.: Princeton University Press. p. 430. ISBN 9780691025568.
  • Palma, Claudia (15 de junio de 2015). «Jorge Ubico, el excéntrico “señor 25″». Prensa Libre. Archivado desde el original el 9 de junio de 2015.
  • Prensa Libre (7 de noviembre de 2007). «Fascismo en Guatemala». Prensa Libre (Guatemala). Archivado desde el original el 22 de enero de 2015.
  • Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.

 

29 de mayo de 1920: se logra por primera vez la participación y representación del estudiantado en la Escuela Facultativa de Medicina

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Ruinas de la Escuela Facultativa de Medicina después del terremoto de 1917-18.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Contrario a la opinión popular de que la Universidad de San Carlos de Guatemala es una entidad tricentenaria y que siempre ha sido autónoma, laica y ha estado identificada con las causas populares, la realidad es que la institución ha sufrido profundas transformaciones que han obedecido a las circunstancias politicas y sociales del momento.  En sus primeros doscientos años de existencia era una institución católica y exclusiva para las élites coloniales; luego de la independecia fue clausurada y sustituida por una Academia de Estudios, la cual a su vez fue clausurada para restituir a la antigua universidad católica. Tras la Revolución Liberal de 1871, fué disuelta y sustituida por varias Escuelas Facultativas laicas, dependientes del ministerio de Instrucción Publica, con total control del presidente de turno.  Eso si, lo que todas estas diferentes instituciones tuvieron en común es que estuvieron abiertas únicamente para un puñado de estudiantes varones de las élite de la sociedad guatemalteca, con contadas excepciones.

Incluso hubo casos en que fue modificada como parte del servilismo de la sociedad guatemalteca hacia el presidente, y fue así como el 2 de mayo de 1918, en medio de las ruinas que dejó en la Ciudad de Guatemala los terremotos de 1917-18, se creó la Universidad Nacional con el nombre de Universidad “Manuel Estrada Cabrera”, aglutinando en ella a las hasta entonces independientes Escuelas Facultativas de Medicina y Farmacia, de Derecho y Notariado, y de Ingeniería.  Esta Universidad funcionó bajo la estricta dirección del presidente en todos los aspectos, desde la admnistración, pasando por el nombramiento de decanos y catedráticos, y llegando incluso hasta a la disciplina de los estudiantes.

Cuando Estrada Cabrera fue derrocado tras la Semana Trágica de abril de 1920, fue sustituido por Carlos Herrera, quien había sido un eterno diputado por Santa Lucía Cotzumalguapa en la Asamblea Legislativa del gobierno de 22 años de don Manuel y quien llegó al poder gracias a un pacto entre los conservadores del Partido Unionista y los cabreristas que traicionaron al presidente cuando vieron su causa perdida.

En reconocmiento a su participación en el derrocamiento del expresidente, Herrera les otorgó a los estudiantes el edificio de la escuela “Manuel Cabral” para que establecieran allí la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) el 22 de mayo de 1920 y también una biblioteca costeada por el Estado.

El 1 de mayo de 1920 se reorganizó la Juventud Médica, indicando que estaban “libres ya del obstáculo que por tantos años ahogara toda tentativa de asociación, por muy inocentes fines que se persiguieran“.  Las otras facultades siguieron el ejemplo y establecieron la Universidad Popular, la cual era una especie de extensión universitaria para instruir a los obreros que habían participado en la lucha contra Estrada Cabrera y que antes no tenían acceso a la educación.

El 29 de mayo de 1920 se logró por primera vez la participación y representación del estudiantado en los problemas universitarios cuando se creó la nueva directiva de la Facultad de Medicina y el Instituto Dental Anexo de la siguiente forma:

  • Consejo Universitario
  • Mesa Directiva
  • Junta Directiva Estudiantil

La Universidad Nacional siguió funcionando de la misma forma que la Universidad “Estrada Cabrera”, aunque sin el nombre de don Manuel hasta que en 1924 el presidente de facto José María Orellana la disolvió y decretó una reforma a la Ley Organica de instrucción pública en la que la Universidad quedó como la “institución encargada de los estudios facultativos y del fomento y vigilancia de los establecimietos destinados a la educación“.

Esta definicion ambigua se mantuvo hasta que el presidente Lázaro Chacón, por medio del decreto 953 del 27 de septiembre de 1927 creó la Universidad Nacional bajo la responsabilidad del Ministerio de Educación Pública, la cual tendría entidad jurídica y autonomía suficiente dentro del organismo del estado para “el fomento, desarrollo y divulgación de las ciencias, letras y artes en todas sus manifestaciones“.  Ademas de aglutinar las facultades existentes, se creó la Facultad de Humanidades.

Este nuevo sistema no duró mucho: el 7 de mayo de 1931 el gobierno del general Jorge Ubico derogó la ley orgánica de la Universidad, le retiró la poca autonomia que tenía y disolvió la Facultad de Humanidades pues esta solamente formaba “vagos políticos” que no iban a ser tolerados en su régimen.  Ubico estableció un Consejo Superior Univesitario formado por el Rector, el Secretario y los decanos de las escuelas facultativas, en el cual el Rector era nombrado por el presidente y solamente éste podía removerlo de sus funciones.


BIBLIOGRAFIA:

  • Cañas, José Simeón (1812). Oración encomiástica ofrecida por el Rector y Claustro de la Real y Pontificia Universidad de Guatemala al Excmo. Señor don José de Aycinena y Carrillo. Guatemala: Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Guatemala.
  •  (19 de diciembre de 1803). «Mensaje del rector de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos a S.I. Presidente Antonio Mollinedo y Saravia». La Gaceta de Guatemala (Guatemala) VII (334): 469.
  • El Guatemalteco (1929). «Decreto del organismo ejecutivo No. 953». El Guatemalteco, diario oficial de la República de Guatemala (Guatemala).
  • — (22 de marzo de 1907). «Decretos del Organismo Ejecutivo». El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central (Guatemala).
  • — (22 de mayo de 1907). «Reporte del Secretario de Estado a cargo del Despacho de Instrucción Pública». El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central (Guatemala).
  • Lewin, Beatriz Palomo de (1975) La Universidad en la Década de 1920-30 y durante el régimen de Jorge Ubico (1931-1944). Guatemala, Universidad de San Carlos.
  • Martínez Durán, Carlos (2009). Las Ciencias Médicas en Guatemala, origen y evolución (4.ª edición). Guatemala: Universitaria,  ISBN 9789993967583.
  • Paganini, Ricardo (1947). Historia De La Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Guatemala. Guatemala, C.A.: Tipografía Nacional. pp. 49-197.

17 de mayo de 1920: el presidente Carlos Herrera reorganiza la estructura del Ejército y nombra al general José María Orellana como Jefe del Estado Mayor

 

El gabinete del presidente Carlos Herrera luego de la sustitución del general Felipe Pereira por el general Rodolfo Mendoza en la cartera de Guerra.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera en abril de 1920, el presidente nombrado por la Asamblea Legislativa, Carlos Herrera trató de tomar en sus manos los problemas que más inestabilidad e intranquilidad causaban en el país; sin embargo, su campo de acción estaba muy limitado, ya que llegó al poder luego de que los conservadors del Partido Unionista y los liberales cabreristas llegaron a un acuerdo sobre su presidencia, y nombraron a sus ministros de estado, la mayoría de ellos cabreristas.

En esos momentos, una de las situaciones más apremiantes era la inestabilidad del ejército, ya que había insistentes alarmas de conspiraciones e intentos de golpe de estado. En primer lugar, por acuerdo gubernativo del 2 de mayo de 1920, Herrera clausuró la Academia Militar que Estrada Cabrera había instituido en sustitución de la Escuela Politécnica tras el atentado de los cadetes de 1908, y reorganizó la antigua Escuela, con el reglamento original de 1873.  Luego, el 17 de mayo de 1920, aplicando en la reestructuración del ejército los reglamentos emitidos en 1887 y 1897, reorganizó el Estado Mayor y lo puso bajo el mando del general José María Orellana; por otra parte, nombró al general Felipe S. Pereira como Secretario de la Guerra, siguiendo la costumbre que se utilizaba en aquella época de que  en el Ministerio de la Guerra permanecieron los militares “de línea” (es decir, los militares que no habían cursado estudios y ascendían por su longevidad en el servicio) y en el Estado Mayor los oficiales profesionales o de escuela. Por último, en septiembre de ese mismo año, el presidente Herrera decretó el incremento de los salarios de toda la institución, desde generales de división hasta los soldados rasos.

Pereira era un hombre de carácter impulsivo y poco después de ser nombrado recibió informaciones sobre unas reuniones sospechosas que se estaban llevando a cabo en la casa del licenciado José María Reina Andrade, a la que acudían varios oficiales de alta graduación, entre ellos los generales José María Lima, José María Orellana, Jorge Ubico Castañeda y Antonio Méndez Monterroso. Pereira ordenó que arrestaran a los sospechosos de inmediato, y el Director de la Policía, al recibir la orden consultó con el Jefe del Castillo de San José, quien de inmediato alertó a los liberales cabreristas, quienes convencieron a Pereira que dejara sin efecto la orden. Herrera, al enterarse del incidente, inmediatamente destituyó a Pereira y nombró en su lugar al general Rodolfo A. Mendoza, Jefe del Castillo de San José y afín a los liberales cabreristas.

Sin saberlo, Herrera había dejado en libertad a quienes lo derrocarían el 5 de diciembre de 1921 con instrucciones de la United Fruit Company.


BIBLIOGRAFIA: