19 de febrero de 1897: el gobierno del general José María Reina Barios decreta que sea la composición del maestro Rafael Alvarez la que se use para el Himno Nacional

19febrero1897
Música original del Himno Nacional de Guatemala, publicado en “La Ilustración Guatemalteca” en 1897.

El decreto en el que se oficializó el Himno Nacional de Guatemala dice textualmente así:

Palacio del Poder Ejecutivo, 19 de febrero de 1897

Teniendo presente que por acuerdo del 24 de julio del año próximo anterior, fue convocado un concurso para premiar en público certamen el mejor himno nacional que se escribiera y la mejor música que a él se adaptara fijándose para cerrar, el que a las composiciones literarias se refiere, la fecha de 15 de octubre de ese año, y señalando como término para la presentación de composiciones musicales el 1.° de febrero del año en curso:

Habiéndose adoptado como letra el Himno, la que fija el decreto de 28 de octubre de 1896, que se hizo circular profusamente, y presentándose con posteridad varias composiciones musicales, las que fueron sometidas a un examen de Jurado competente para su calificación; con vista en el dictamen emitido por dicho jurado, el Presidente de la República

ACUERDA:

  1. Que sea tenida como música del Himno Nacional la composición presentada anteriormente por el profesor guatemalteco don Rafael Alvarez, que mereció la calificación preferente
  2. Que por la respectiva secretaría se tomen las disposiciones necesarias y relativas a la adjudicación del premio que corresponde al autor de la música. que el autor de la letra manifesto renunciar a él deseando permanecer anónimo.

Comuníquese

El 14 de marzo de 1897, los alumnos del Conservatorio Nacional, dirigidos por el propio maestro Álvarez Ovalle, cantaron por primera vez el himno oficial de Guatemala en el Teatro Colón con motivo de la inaguración de la Exposición Centroamericana, que sería el último acto grandioso del gobierno del general José María Reina Barrios.  Apenas unos pocos meses después, su exministro de Instrucción Pública, el licenciado Próspero Morales, encabezaría una de las revoluciones en su contra tras el colapso de la economía nacional.


BIBLIOGRAFIA:


 

28 de octubre de 1896: el presidente José María Reina Barrios decreta que el poema “Guatemala, feliz…” se la letra del Himno Nacional de Guatemala

28octubre1896
Facsímil de la letra original del poema “Guatemala feliz” que se convirtió en el Himno Nacional de Guatemala en 1896.  Inserto: el poeta cubano José Joaquín Palma, quien fue al autor del poema, pero que lo firmó “Anónimo” por ser miembro del Jurado Calificador.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación los documentos del 27 y 28 de octubre de 1896, en los que se autoriza que el poema “Guatemala feliz…” se convierta en el Himno Nacional de Guatemala.  Queremos hacer notar, no obstante, algunas cosas antes de reproducirlos:

  1. El Himno Nacional iba a ser estrenado en la apertura de la Exposición Centoramericana, en la que el gobierno del general Reina Barrios había puesto todas sus esperanza para promocionar internacional el Ferrocarril del Norte.
  2. El poeta cubano José Joaquín Palma fue el autor del poema “¡Guatemala, feliz…!” pero como era miembro del jurado calificador establecido por el gobierno, remitió su poema como “Anónimo”.
  3. La letra original de “¡Guatemala, feliz…!” era sumamente guerrerista y sangrienta, pues Palma la escribió pensando más en la realidad cubana del momento, que en la que vivía Guatemala durante el gobierno del general José María Reina Barrios.

“Señor Ministro de Instrucción Pública.

“Presente.

“En cumplimiento de la honrosa comisión con que Ud. se sirvió favorecernos, encargándonos de la calificación de los “:himnos nacionales” presentados a esa Secretaría, en virtud del concurso abierto por el acuerdo de 24 de julio último, hemos examinado las doce composiciones que con tal objeto tuvo Ud. a bien enviarnos con fecha 15 del actual.

“Animados de los mejores deseos y con la mira de hacer la designación requerida por el mencionado acuerdo, nos hemos reunido varias veces y después de largo y y detenido examen, tenemos la honra de manifestar a Ud. que, a nuestro juicio, el himno que empieza con las palabras “Guatemala feliz” y lleva al pie la de “Anónimo”, entre paréntesis, es el que mejor responde a las condiciones de la convocatoria y merece, por lo tanto, el premio ofrecido.

“Así tenemos la honra de emitir el informa que la Secretaría de su digno cargo nos pidió, subscribiéndonos con toda consideración y aprecio, del señor Ministro, muy atentos y SS.SS.

  • José Leonard
  • J.J. Palma
  • F. Castañeda

En vista de esta aprobación del jurado calificador, el ministro Manuel Cabral y el presidente Reina Barrios emitieron el siguiente decreto el 28 de octubre:

Palacio del Poder Ejecutivo:

Guatemala, 28 de octubre de 1896

Visto el informe emitido por el jurado se designó para examinar las composiciones presentadas al concurso abierto por acuerdo de 24 de julio del corriente año,

El Presidente de la República

ACUERDA:

Que sea tenido como Himno Nacional el siguiente, que mereció la primacía en la calificación:

HIMNO

Guatemala feliz… ya tus aras
no ensangrienta feroz el verdugo;
ni hay cobardes que laman el yugo,
ni tiranos que escupan tu faz.

Si mañana tu suelo sagrado
lo profana invasión extranjera,
tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá.

CORO

Tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá,
que tu pueblo con ánima fiera
antes muerto que esclavo será.

De tus viejas y duras cadenas
tú fundiste con mano iracunda,
el arado que el suelo fecunda,
y la espada que salva el honor.

Nuestros padres lucharon un día
encendidos en patrio ardimiento,
te arrearon del potro sangriento
y te alzaron un trono de amor.

CORO

Te arrancaron del potro sangriento
y te alzaron un trono de amor,
que de patria al enérgico acento
muere el crimen y se honde el error.

Es tu enseña pedazo de cielo
entre nubes de nítida albura,
y ¡ay! de aquel que con mano perjura
sus colores se atrave a manchar.

Que tus hijos valientes y altivos
ven con gozo en la ruda pelea,
el torrento de sangre que humea
del acero al vibrante chocar.

CORO

El torrente de sangre que humea
del acero al vibrante chocar,
que es tan sólo el honor su presea
y el altar de la patria, su altar.

Recostada en el Ande soberbio,
de dos mares al ruido sonoro
bajo el ala de grana y de oro
te adormeces del bellos quetzal.

Ave indiana que vive en tu escudo,
paladión que proteje tu suelo,
¡ojalá que remonte su vuelo
más que el cóndor y el águila real!

CORO

¡Ojalá que remonte su vuelo
Más que el cóndor y el águila,
y en sus alas levante hasta el cielo,
Guatemala, tu nombre inmortal!

(Anónimo)

Publíquese.

  • Reina Barrios
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral

BIBLIOGRAFIA: