27 de julio de 1912: luego de que clausurara y demoliera la Escuela Politécnica en 1908, el gobierno de Estrada Cabrera abre la Academia Militar

27julio1912
Cuartel de Artillería, construido en 1896 por el gobierno del general José María Reina Barrios y convetirdo en la Academia Militar en 1912.  En el recuadro: el licenciado Manuel Estrada Cabrera en la época en que se creó la Academia Militar.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego del atentado de “Los Cadetes” del 20 de abril de 1908, en que el cadete Víctor Vega estuvo a punto de matar al presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera,1,2 éste se convirtió en un verdadero déspota y en represalia al ataque ordenó que fusilaran a varios de los miembros de la promoción de Vega, que encarcelaran al resto y que demolieran la Escuela Politécnica hasta sus cimientos.3  Así terminó la primera época de la escuela militar guatemalteca, que para entonces había graduado a 391 suboficiales de los 1281 que ingresaron a sus aulas.4

En su primera época, que se inició en 1872 cuando la fundó el teniente general J. Rufino Barrios,5 la Escuela Politécnica fue una institución de educación media para estudiantes varones comprendidos entre los 13 y los 16 años y tenían un pensum de estudios orientado al arte de la guerra y la ingeniería militar que duraba tres años.  Pero luego del atentado de 1908 fue cerrada indefinidamente.4

A Estrada Cabrera le gustaba utilizar a los cadetes en todos sus actos oficiales, y por ello decidió fundar una nueva Academia Militar.  El 27 de julio de 1912 se emitió el acuerdo de creación de la Academia Militar de Guatemala, la cual se inauguró el 30 de julio del mismo año.  La nueva academia estaba ahora en el Cuartel de Artillería del Boulevard 30 de junio, que actualmente se conoce como Avenida la Reforma zona 10,4 el cual había sido construido en 1896 por el gobierno del general José María Reina Barrios.6

La nueva academia inició sus actividades bajo la Dirección del Coronel del Estado Mayor Español Antonio Díaz Benzo, jefe de la misión militar española, quien fue contratado para el efecto.  Pero esta nueva academia militar no duró mucho, pues tuvo que suspender sus actividades cuando el edificio que ocupaba fue destruido por los terremotos de 1917-18.  En ese corto período solamente hubo ocho promociones de suboficiales, todos varones, registrados del número 1 al 405 y solamente se graduaron 104 de ellos.4

Luego del derrocamiento del gobierno del licenciado Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920, el presidente interino Carlos Herrera fundó nuevamente la Escuela Politécnica, la cual funcionó en el reconstruido edificio del Cuarte de Artillería.  El requisito de ingreso siguió siendo tener la primera completa, hasta que en 1956 fue cambiado a tener bachillerato o perito contador y en 1957 a tener tercero básico.  La institución funcionó en ese lugar hasta 1976, cuando el edificio fue dañado por el terremoto del 4 de febrero.4

Finalmente, el presidente general Kjell Eugenio Laugerud García, ex-alumno de la Escuela Politécnica, trasladó la institución a San Juan Sacapéquez, en donde se permitió el ingreso a mujeres en 1997, y en donde ha funcionado desde entonces.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (29 de abril de 1908). «El crimen del 20»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala).
  2. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  3. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  4. Ejército de Guatemala (2017). Historia; Escuela Politécnica.  Guatemala: Ministerio de la Defensa Nacional.
  5. García Aguilar, Adolfo (1 de septiembre de 1899). «Don Bernardo Garrido y Agustino»Revista Militar: órgano de los intereses del Ejército (Guatemala) I (19): 329.
  6. Bascome, J.; Scoullar, William T.; Soto Hall, Máximo (1915). El Libro azul de Guatemala. Searcy & Pfaff.

14 de julio de 1924: Miguel Angel Asturias viaja a Paris y se inscribe en la prestigiosa universidad de La Sorbona

14julio1924
Edificio de La Sorbona en Paris en 2012.  Aquí empezó a estudiar el escritor guatemalteco Miguel Angel Asturias en 1924.  En el recuadro:  Asturias ne la época en la que viajó a Europa tras recibirse de abogado en la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Como la mayoría de los estudiantes universitarios de su época, Miguel Angel Asturiasprovenía de una de las familias pudientes de la sociedad guatemalteca.  De esta forma, cuando se recibió de abogado en 1923 con su tesis “El problema social del indio” y recibió el premio Gálvez a la mejor tesis de su promoción, sus padres le obsequiaron un boleto para viajar a Inglaterra.  Según él mismo describe: “en diciembre de mil novecientos veintitrés nos embarcamos en Puerto Barrios, en un barco alemán que se llamaba “Teutonia”.  En ese barco llegamos a Panamá.  Allí cambiamos de bargo y nos fuimos en un bargo inglés llamado “Oriana”.  Salimos de Panamá para Liverpool.  De allí marchamos a Londres.  Estuve en Londres poco más de dos meses…“. 1

En la novela autobiográfica “Viernes de Dolores“, Asturias utiliza al personal del “Cholojero” Tantanis para describir sus experiencias personales.  Aunque existe un personaje “Moyas” Asturias en la novela, los biógrafos de Asturias coinciden en señalar que es el Cholojero el que representa al escritor. 2 En esa novela, la familia del “Cholojero” tiene buenos ingresos gracias a su puestos de venta de carne de cerdo en el Mercado Central (de allí su apodo) y describe que partió para Londres luego de que falló en defender a un acusado de linchar a un policía en su primer caso legal.3

En ese pasaje, el hecho ocurre frente a la casa de Choloj Tantanis el Sábado de Gloria, y un borrachito se abraza a un poste y repite sin cesar: “¡No lo digo! No lo digo!“.  Un policía que está cerca, le exige que lo diga, y cuando el borrachito insiste, lo termina matando.  Las personas presentes, horrorizadas por lo que hizo el policía, lo linchan en represalia.  Y Asturias termina la escena diciendo que en el poste había un anuncia de una fábrica de chicles que decía: “¡Diga Chiclets!”. 3  (Nota de HoyHistoriaGT:  la anécdota es una alegoría del uso de las fuerzas armadas de Guatemala contra su población para defender los intereses de las compañías transnacionales, en ese caso, la chiclera).  Al final, cuando Tantanis regresa a su casa después de fallar en el juicio, encuentra un pasaje para Londres sobre su escritorio.3

En 1924, Asturias publicó sus primeros artículos y crónicas para el entonces nuevo periódico “El Imparcial” de Guatemala, y el 14 de julio viajó de Londres a Paris.  Según dice el escritor: “el catorce de julio de novecientos veinticuatro me fui a París a ver cómo eran las fierzas.  Me encontré en Paris a muchos compatriotas y abandoné la idea de mi padre de que debía hacer algún curso de economía en Londres. En París, me inscribí en La Sorbona, en los cursos de “Mitos y religiones de la América”.4

Asturias no regresó a Guatemala sino hasta en 1928, en que aprovechó un viaje que tuvo que hacer a La Habana a un congreso de periodistas y solamente estuvo tres meses en el país antes de retornar a París en junio de ese año, y durante ese tiempo dió conferencias en la Univerisdad Popular (de la que había sido co-fundador en 1922), en el Instituto Nacional Central para Varones (de donde era ex-alumno), en la Sociedad de Auxilios Humanos Mutos y en el Sindicato de Empleados de Comercio.  Durante esos meses, aprovechando la libertad de expresión que promovía el gobierno del general Lázaro Chacón, el escritor Manuel Valladares Rubio escribió una serie de artículos en la prensa guatemalteca sobre la época del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, llamados “El tinterillo en el poder“, los cuales indudablemente le sirvieron de base para su novela “El Señor Presidente“.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Martin, Gerald (2000). Cronología. En: El Señor Presidente, edición crítica de Miguel Angel Asturias. p. 494. Paris, Francia: Archivos de Signatarios del Acuerdo.
  2. Soto Muñoz, Alis Roel (2003). La represión y la catarsis: ejes temáticos en Viernes de Dolores de Miguel Angel Asturias. Guatemala: Facultad de Humanidades, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  3. Asturias, Miguel Angel (1972). Viernes de Dolores. Buenos Aires, Argentina: Losada. pp. 305 y siguientes.
  4. Martin, Cronología. p. 495.
  5. ibid., p/ 496.

13 de julio de 1922: se firma el contrato preliminar para la constucción del Ferrocarril de Los Altos con la Allgemeine Electricitats-Gesellschaft

 

13julio1922
Teatro Municipal de Quetzaltenango, en 1930.  En el recuadro: la señorita Carmen Galindo, representante de Guatemala en la Feria de Independencia de ese año.  Imágenes tomadas de Quezaltenango : Álbum conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril de los Altos

Luego del golpe de estado del 5 de diciembre de 1921, el presidente de facto, general José María Orellana, convocó a una licitación pública, para otorgar el contrato para la construcción del Ferrocarril de Los Altos. La empresa alemana Allgemeine Elektricitats-Gesellschaft (AEG), con sede en Berlín, Alemania, ganó la licitación y el contrato se realizó el 13 de julio de 1922.1

El contrato con AEG fue aprobado por el gobierno de Orellana y publicado en el
Diario Oficial, “El Guatemalteco“, el 2 de octubre de 1924. En dicho contrato se estipulaba que el proyecto constaba de dos partes: la línea férrea y el ferrocarril propiamente dicho y la planta hidroeléctrica, para proveerle energía, situada en Santa María de Jesús, Zunil. El último arreglo financiero para poner en marcha el ferrocarril fue de un monto de US$2.5 millones, a través de una emisión de bonos al tipo del 85%, al 8% de interés anual; es decir, que la deuda pública contraída por Guatemala para la construcción del ferrocarril tenía un descuento del 15% sobre su valor nominal.1

Contrario a la opinión generalizada en la actualidad, aquel ferrocarril no utilizaba locomotoras de vapor ni sistema de cremalleras, debido a la elevada pendiente de la región, de poco más de 9%. La línea férrea recorría 44 kilómetros y la empresa alemana instaló un sistema eléctrico con chasís metálico y vagones de madera. Los vagones de personas y transporte de carga eran en realidad tranvías, movidos en cada eje por motores propios, y con un sistema de frenos magnéticos.2

En cuanto a la obra civil de la colocación de rieles, los ingenieros alemanes hicieron un trabajo más eficiente que el acostumbraban a hacer los de la International Railways of Central America, subsidiaria de la United Fruit Company, la cual tenía hasta entonces el monopolio del transporte en ferrocarril. También se construyó un túnel, que eventualmente se utilizó para la carretera de automóviles.2

Para el sistema eléctrico se construyó la primera planta hidroeléctrica estatal, con embalse de agua, dique, y su propio cuarto de máquinas, la cual inició sus operaciones en 1927, con dos turbogeneradores de 2 MW cada uno, y que surtía de energía eléctrica a Quetzaltenango y a poblaciones aledañas. Al principiar la operación del ferrocarril, en marzo de 1930, se agregó otra unidad de 2 MW, para un total de 6 MW.2


BIBLIOGRAFIA:


11 de julio de 1872: nace en El Jícaro el general José María Orellana Pinto, quien fuera presidente de facto de Guatemala de 1921 a 1926

11julio1872
Billete de 20 quetzales emitido por el Banco Nacional de Guatemala poco después de la muerte del general José María Orellana, y con la efigie del fallecido gobernante.  En el recuadro: el general Orellana con el presidente Manuel Estrada Cabrera y el hijo de éste, tras sobrevivir el atentado de La Bomba en 1907. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y de Banknote Collection.

El general José María Orellana Pinto, nacido en El Jícaro, entonces una aldea del municipio de San Cristóbal Acasaguastlán en el departamento de Zacapa, (y actualmente un municipio del departamento de El Progreso).  Estudió en la Escuela Politécnica y fue director del Instituto Nacional Central para Varones, Jefe del Estado Mayor del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del presidente Carlos Herrera, y presidente de facto de Guatemala tras el golpe de estado perpetrado contra Herrera el 5 de diciembre de 1921 con el patrocinio de la estadounidense United Fruit Company (UFCO).

Orellana era hijo Esteban Orellana y Leonora Pinto y se graduó de subteniente de Infantería en la Escuela Politécnica en 1890 y como ingeniero topógrafo de la Escuela Facultativa de Ingeniería en 1895. Ya cuando el presidente Manuel Estrada Cabrera estaba en el poder y había militarizado la educación media, Orellana fue director del Instituto Nacional Central para Varones entre 1902 y 1904.​1

El coronel Guillermo Flores Avendaño (presidente de Guatemala en la segunda mitad de la década de 1950 y quien fue su subalterno en el Ejército) lo describió así: “en lo físico, a pesar de su color moreno de tono subido, era dueño de cualidades que le daban atractivo a su persona: de gran estatura, gallardo desenvuelto de maneras, mirada franca y voz insinuante, inspiraba respecto y confianza.“.1​  Por el color de su piel fue apodado “Rapadura” por los estudiantes de las Escuelas Facultativas que participaron en la Huelga de Dolores de 1922, poco después del golpe de estado de 1921.2

Orellana fue electo diputado en varias oportunidades, como miembro del Partido Liberal, y también fue Jefe del Estado Mayor del presidente Estrada Cabrera luego de ser ascendido a general de Brigada en 1906. Por esta razón, estuvo junto al presidente cuando ocurrieron los atentados de La Bomba en 1907 y de Los Cadetes en 1908. En el primero, sobrevivió milagrosamente, y en el segundo, que fue perpetrado por el cadete Víctor Vega sin el conocimiento del resto de sus compañeros, no estuvo en peligro pero sí estuvo a cargo de la persecución de los cadetes y supuestos cómplices junto con el coronel Mauro de León.4

El 8 de marzo de 1913 un terremoto azotó al territorio de Santa Rosa, destruyendo a la cabecera departamental, Cuilapa, dejando una considerable cantidad de víctimas mortales.5 Por acuerdo gubernativo del 10 de marzo de 1913, emitido por el presidente Estrada Cabrera el general José María Orellana estuvo a cargo de la transición de las cabeceras de Santa Rosa de la destruida Cuilapa a Barberena, junto con el general José María Letona.6

Su gobierno estuvo marcado por el entreguismo a los intereses internacionales, especialmente de la United Fruit Company y de su afiliada, la International Railways of Central America, así como por la corrupción, y la persecución a la libertad de prensa y los derechos laborales que se oponían a los intereses de las compañías mencionadas.7  Las concesiones que otorgó incluían:

  • corte de chicle en Petén, la cual fue vendida a Percy W. Shufeldt, quien llevó a cabo la explotación sin pagar impuestos.
  • contratos favorables a las compañías extranjeras, tales como la Empresa Eléctrica, que había sido expropiada a los accionistas alemanes y fue vendida a la Bond and Share Companyn​ el 4 de mayo de 1922.
  • bajo presión de la International Railways of Central America (IRCA) poner en vigor el Contrato Ferrocarrilero Méndez-Williamson de 1908, firmado en el período del presidente Manuel Estrada Cabrera. Al ser derrocado éste, la IRCA quiso darle vida a este acuerdo pero el presidente interino Carlos Herrera y Luna se resistió a poner en marcha dicho contrato por lo que la IRCA y la UFCO patronicaron el golpe de estado de Orellana contra él. ​Tras el derrocamiento de Herrera en 1921, el gobierno de Orellana ratificó el contrato el 10 de marzo de 1922.
  • contrato sobre servicio de luz, calor y fuerza eléctrica, celebrado en la capital de Guatemala entre el ministro de Fomento y la Central America Power Company
  • contrato entre el Gobierno y Emilio Capouillez, como apoderado de Washington Serruys, para la instalación de un tranvía eléctrico
  • contrato entre el Ministerio de Fomento y la Compañía All America Cables Incorporated, para el establecimiento en la capital de una oficina pública de cablegramas
  • contrato con AEG de Berlín, Alemania, para proseguir y terminar las obras del Ferrocarril de Los Altos y la planta eléctrica de Santa María.
  • contratos con empresas estadounidenses, para explotación de petróleo.7

El entreguismo hacia los intereses extranjeros no solamente quedó en las concesiones, sino que también en el uso de las fuerzas armadas para defender los intereses de éstas.  He aquí dos ejemplos:

  • A mediados de 1924, los trabajadores de Puerto Barrios, claves para la exportación de banano y para las importanciones a Guatemala por ser el puerto de la Great White Fleet (flota mercante de la UFCO), demandaron la jornada de 8 horas y aumento de sus salarios. La UFCO se negó a aceptar y no cedió; los trabajadores entonces se fueron a la huelga, a la cual se solidarizaron todos los trabajadores de las fincas de la frutera. La UFCO pidió ayuda al gobierno, que actuó con rapidez: enviado tropas que resolvieron la situación matando e hiriendo a varios obreros. La huelga tardó 27 días, pero la represión logró acabarla y 22 dirigentes fueron encarcelados y luego expatriados.8
  • A finales de 1924, los trabajadores de la IRCA demandaron la reducción de horas de trabajo, el aumento de salario y el respeto para su organización Sociedad Ferrocarrilera. Una vez más, la UFCO se negó rotundamente a aceptar estas demandas y movilizó al gobierno de Orellana para reprimir violentamente la huelga de cinco mil trabajadores.8

Debido a este entreguismo a los intereses internacionales, la prensa criticó duramente al régimen de Orellana, por lo que cerró varios periódicos y amordazó a otros.9

El gobierno de Orellana es conocido por haber sido el que implentó el quetzal como moneda nacional, ya que su efigie aparece en los billetes de Q.1.00. 7 Además, creó el Banco Nacional de Guatemala, en donde invirtió Q.25,000 de su propio peculio, parte del dinero que ganó como producto de las concesiones otorgadas.

Poco después de la creación del Banco Nacional, Orellana murió en circunstancias sospechosas en el hotel Manchén en la Antigua Guatemala, en donde estaba pasando unas vacaciones el 26 de septiembre de 1926.10,11  De acuerdo a la historia oficial publicado en el “Diario de Centro América”, Orellana estaba con su familia y repentinamente se sintió mal del pecho, falleció de un ataque al corazón poco después.11 Sin embargo, como la prensa independiente estaba suprimida, nunca se supo con certeza qué fue lo que realmente le ocurrió.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mérida González, Aracelly Krisanda (2003). El periodismo escrito en la Ciudad de Guatemala durante los años 1900-1925. Guatemala: Facultad de Humanidades, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  2. Asturias, Miguel Ángel (1978). Viernes de Dolores. Buenos Aires: Lozada.
  3. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 179.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (29 de abril de 1908). «El crimen del 20»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala)
  5. Ambraseys, Nicholas; Adams, Robin A. (2001). The Seismicity of Central America; a descriptive catalogue 1898-1995 (en inglés). World Scientific. p. 309. ISBN 9781860942440. pp. 72,73.
  6. Gobierno de Guatemala (1913). Auxilio para los damnificados por el terremoto de Cuilapa. Tipografía Nacional. pp. 173,174.
  7. Molina C., José (2011). «José María Orellana y el Quetzal»Prensa Libre (Guatemala). Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  8. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  9. Hernández de León, Federico (3 de marzo de 1926) Agentes de perturbación. Guatemala: Nuestro Diario, Talleres SELCA
  10. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América
  11. — (26 de septiembre de 1926): “Interesantes detalles del útimo viaje del general Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América

 

16 de junio de 1922: Alejandro Córdova y otros colaboradores funda el periódico “El Imparcial”

 

16junio1922
Una colección del famoso “Muñequito del Imparcial” publicados entre 1926 y 1977.  Imágenes tomadas de diferentes publicaciones del periódico que se conservan en la Hemeroteca Nacional de Guatemala.

El 16 de junio de 1922, Alejandro Córdova, junto con César Brañas, Rafael Arévalo Martínez, Carlos Wyld Ospina, Luz Valle y el poeta colombiano Porfirio Barba Jacob fundaron el periódico “El Imparcial“; poco después, se unieron como colaboradores del periódico los jóvenes estudiantes de Derecho Miguel Ángel Asturias y David Vela, también miembros de la Generación del 20.1  El logo del periódico fue un quetzal estilizado, creado por el artista Carlos Mérida2 y su ideario originalmente contemplaba no servir como órgano de partido político alguno, no recibir subvenciones ni ayuda oficial, mantener y defender la libertad de expresión del pensamiento,1 aunque al pasar los años fue cayendo en los mismos vicios de que adolecían otros medios de la prensa escrita en el país.

El periódico surgió seis meses después del golpe de estado que había perpetrado el general José María Orellana, Jefe del Estado Mayor del presidente Carlos Herrera, y quien tuviera el mismo puesto durante muchos años durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.​3 El periódico prácticamente nació exigiendo que se restableciera el régimen constitucional y denunciando que el gobierno del general Orellana hubiera celebrado el Pacto de Tacoma debido a los fuertes vínculos que tenía con la empresa transnacional estadounidense United Fruit Company,4 que fue de hecho quien patrocinó su golpe de estado.5 Además, el periódico alegaba que el tratado era inconstitucional y lesivo para Centroamérica pues cedía una isla a Nicaragua que era realmente de El Salvador y además, establecía que la bahía podría ser utilizada por la Armada estadounidense.4

El Imparcial” sufrió el acoso de la prensa oficialista inmediatamente, principalmente del “Diario de Centro América“;​ y es que apenas unos cuantos días después de su primera publicación, dedicó su editorial a reflexionar sobre las restricciones impuestas por el gobierno de facto de Orellana, quien pretendía controlar a la prensa para que sus nexos con la frutera estadounidense no fueran denunciados.6

Uno de las principales características del nuevo periódico fue el “Muñequito del Imparcial”, el cual fue obra de Alfonso Campins Raymundo, ingeniero dibujante de la Imprenta La Unión, donde se imprimía el periódico y que apareció por primera vez el 6 de noviembre de 1922.7​ Era un hombrecito fornido, con el pelo erizado y la cara oculta tras un ejemplar de El Imparcial, que representaba a un individuo cualquiera poniéndose al día con las noticias.7​ Alejandro Córdova y David Vela Salvatierra le pidieron a Campins Raymundo que creara este personaje para exaltar el ingenio humorístico chapín y darle voz al hombre de la calle.8


BIBLIOGRAFIA:


10 de mayo de 1907: la revista oficial “La Locomotora” publica las manifestaciones de adhesión para el presidente Manuel Estrada Cabrera tras el atentado de La Bomba

 

9mayo1907
Efectos de la explosión de la bomba con que se intentó asesinar al presidente Manuel Estrada Cabrera el 29 de abril de 1907.  Imagen tomada de “La Locomotora“.

La escuela de gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fue una continuación de los regímenes dictatoriales del capitán general Rafael Carrera y del general J. Rufino Barrios, y como resultado, el servilismo y el miedo a la figura presidencial eran absolutos entre la población guatemalteca. Y en todos esos gobiernos los presidentes sufrieron atentados contra su vida de los que salieron ilesos, no así sus atacantes, quienes sufrieron crueles persecuciones, torturas y muerte.  En el caso de los gobiernos de los criollos liberales, los ataques contra la figura del gobernante no eran vistos como medidas deseperadas de los pobladores aterrorizados de la Ciudad de Guatemala, sino que eran siempre asociados a los miembros del partido conservador y a su supuesto resentimiento contra los logros del gobierno de J. Rufino Barrios, que eran exagerados a niveles exorbitantes.  Los criollos liberales aborrecían al partido conservador por considerarlo formado por “nobletes” aristócratas y fanáticos católicos.  Así pues, tras el atentado de La Bomba del 29 de abril de 1907, la revista oficial “La Locomotora” publicó el siguiente párrafo atacando a los conservadores: “Al fin el mal encubierto odio de treinta y seis años contra el partido liberal y su ilustre Jefe el Lic. Estrada Cabrera; al fin la envidia de las glorias de la Revolución y la grandeza de la Patria; al fin la ira de la impotencia y la convicción del desprestigio; al fin la sed de riquezas y la obsesión de mando; y al fin la ilusión de la rastrera venganza, a medida a compás y contada día por día y hora tras hora, acumuláronse en una mina destinada a lanzar al viento los sangrientos despojos del primer magistrado de la República y a partir en mil pedazos la Constitución de 1879 y la bandera sin mácula que ondeó en San Lucas en 1871 y que es la enseña de la regeneración y del progreso nacional“.1

En realidad, era el terror que inspiraba la figura del presidente que gobernaba, como sus antecesores, a base de un eficiente sistema de espías y delatores, lo que provocaba estas medidas extremas.  Y era este mismo terror, el que hacía que el servilismo subiera al máximo ya que todos se apresuraban a demostrarle su adhesión y amistad al gobernante, para no ser acusados de ser miembros del complot para asesinarlo.  He aquí algunas muestras de aquellas manifestaciones de adhesión servil que se le hicieron a Estrada Cabrera y que la revista oficial “La Locomotora” publicó el 9 de mayo de 1907:

Crimen de Lesa Patria.  pero el señor Licenciado Estrada Cabrera, imperturbable, sereno y valeroso como siempre le hemos visto, principalmente en las grandes ocasiones, entre la confusión momentánea que produjo tan inesperado suceso, en medio de la piedras que volaban y envuelto en densa capa de humo, acudió en auxilio del general don José María Orellana y con éste apoyado en su brazo regresó a pie a su casa de habitación. Miles de gentes, como en religiosa romería, han acudido sin cesar a ofrecerle sus servicios; lo que es al mismo tiempo una prueba inequívoca de simpatía y estimación del pueblo guatemalteco y una protesta contra los criminales autores e instigadores del cobarde atentado.

La Locomotora2

Asamblea Legislativa: Entre las innumerables manifestaciones de todas partes de la República y de todos los órdenes sociales recibió ayer el digno Gobernante guatemalteco, señor licenciado Manuel Estrada Cabrera, fugra muy alta y muy significativa la de la Augusta Representación Nacional, porque ella, junto con la opinión particular de cada uno de los señores Diputados, es el sentir de todos los pueblos con cuyo poder y en cuyo nombre obran. La sesión de anoche fue breve y tuvo la severidad que las circunstancias exigían. […] El señor presidente [de la Asamblea] licenciado don Arturo Ubico, dijo, solemnemente, La Asamblea Nacional Legislativa levanta la sesión como un acto de protesta contra el inicuo atentado que se llevó a efecto para privar de la existencia al Primer Magistrado de la Nación.  Acto seguido, la Asamblea pasó en cuerpo a la mansión del señor Presidente de la República para significarle sus sentimientos de pesar y de placémenes por le horrendo crimen de que afortunadamente salió ileso y poner en sus manos la manifestación escrita. Dicen los diputados en esa manifestación: ‘Cuando el país entero, en medio de la paz que le habéis proporcionado, se prepara a festejar la conclusión de la más trascendental de vuestras obras, del ferrocarril interoceánico, que llevará vuestro nombre, junto con la transformación general, a llenar la página más gloriosa de vuestra historia, viene en mala hora la mano miserable de los enemigos de la Patria, con el nefasto designio de cortar el vuelo a vuestras levantadas aspiraciones, a atentar contra la existencia del Benemérito Jefe, del ilustre Presidente, a quien tanto debe y de quien tanto espera la Nación’.2

(Nota de HoyhistoriaGT: entre los diputados firmantes estaba e licenciado Antonio Batres Jáuregui, quien en sus memorias relatara que había sido perseguido político de Estrada Cabrera en 1898).

Ministros de Estado: Profunda indignación […] hemos sentido al ver de qué manera tan inicua como vil se pretendió destruir de un solo golpe la obra trascendental que realiza vuestro potente cerebro y sostiene vuestro brazo llamado a llevar a feliz término las empresas más y más patrióticas.  Y esta indignación es la misma que sienten todos y cada uno de los habitantes honrados del país, como se demuestra por la unánime reprobación con que aquel hecho inaudito ha sido recibido por la opinión pública en el interior y condenado por todos los pueblos civilizados del mundo.2

(Nota de HoyHistoriaGT: entre los ministros firmantes estaba el licenciado José María Reina Andrade, quie ha sido el único ciudadano guatemalteco que ha sido presidente de los tres organismos del Estado y que en 1931, tras ser puesto en la presidencia por el gobierno de los Estados Unidos, convocó a elecciones en las que resultó electo el general Jorge Ubico, quien era hijo del licenciado Arturo Ubico, presidente de la Asamblea Legislativa).

Consejo de Estado: “En nuestra historia, la mayor de las injusticias, iba a consumarse, por procedimientos inicuos, en vuestra persona, merecedora por tantos títulos de la gratitud nacional.  Complots tramados contra la tranquilidad pública, para fundar la anarquía y detener nuestros progresos, merecen la unánime reprobación de todos, y especialmente de vuestros amigos y conciudadanos, quienes firmes en su tradicional lealtad, os rodean y excitan para proseguir perseverante, sin vacilación alguna, fecundado la República, a la que tanto amáis.”

(Nota de HoyHistoriaGT: los miembros del Consejo de estado eran, entre otros,  los diputados Francisco Anguiano, Manuel Cabral, Arturo Ubico y Juan J. Ortega)

Ejército de Guatemala: “El Ejército de Guatemala una su enérgica protesta a las de todas las clases y círculos sociales del país, y condena con indignación el atentado infame, alevoso y cobarde con que se quiso poner fin a la vida de su ilustre Gobernante que no consagrado sino al servicio de su patria todas sus aptitudes y energías encaminándola por el sendero del progreso y del engrandecimiento y salvándola más d euna vez de la anarquía en que ahora también quisieron sumirla sus adversarios.”2

(Nota de HoyHistoriaGT: firman todos los oficiales, desde subtenientes hasta generales)

Escuela Práctica de Varones: “[…] ese desenfreno de la perversidad humana y sus consecuencias fatales que pueden sobrevenir en vuestra salud y en la de vuestra venerada Madre, lo deploramos como los que más puedan lamentarlo.  Pero a la vez, nos felicitamos, Señor, de que hayáis salido ileso de tan horrible atentando, pues mucha ventura es esa para vuestra familia, para vuestros amigos y para la Patria, quienes ven en vuestros generosos esfuerzos, asegurado el porvenir de todos. ¡Quiera el cielo, como un don más, conservar vuestra salud para la mejor tranquilidad de vuestro espíritu!”2

(Nota de HoyHistoriaGT:  entre los firmamentes estaban los maestros Francisco Sánchez Latour y Rafael Aqueche).

Tipografía Nacional: “Cuando más os afanáis por el bienestar y progreso de la República, vuestros implacables enemigos tratan de destruirlos por medios altamente criminales y odiosos, para destruir con Vos la obra de la Revolución y abatir la bandera liberal que tan hidalga y enérgicamente habéis siempre defendido.  Reprobamos el atentado indigno de que se os quiso hacer víctima y os felicitamos sinceramente a Vos y felicitamos a la Nación, porque habéeis salido ileso de él.”9

(HoyHistoriaGT: la Tipografía Nacional era dirigida por Felipe Estrada Paniaga, editor de “La Locomotora” y de las recipolaciones de leyes de la República.)

Sub-secretarios de Estado: “Afortunadamente el alevoso golpe dirigido con tanta premeditación contra su persona, no produjo, por dicha para la Patria, los funestos resultados que sus autores se propusieron, porque ante los negros designios de los criminales está la justicia eterna de las buenas causas y de los hombres buenos, y si hoy hubieran de resolverse los conflictos humanos como lo hacían los antiguos por los llamados “Juicios de Dios”, podíamos decir como decimos: las calumnias lanzadas contra Ud. por sus enemigos están destruidas, Ud. está absuelto, porque sus propósitos como Gobernante han sido siempre honrados, como honrada has sido y es su vida como hombre.”

El gobierno de Estrada Cabrera no solo sobrevivió otro atentado contra el presidente un año después, sino que se extendió hasta 1920, cuando por fin el gobierno de los Estados Unidos le retiró su apoyo.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (9 de mayo de 1907).  El 29 de abril y las otras minas. Guatemala: La Locomotora, Tipografía Nacional. p. 5.
  2. Ibid (9 de mayo de 1907). Crimen de Lesa Patria. Guatemala: La Locomotora, Tipografía Nacional, pp. 2-12

14 de noviembre de 1925: muere Manuel Herrera Moreno, poderoso ministro de Fomento del general J. Rufino Barrios entre 1876 y 1882

Herrera Moreno se graduó de abogado de la Facultad de Derecho y Notariado en 1873,1 y el 27 de noviembre de año se casó con Ernestina Ubico y Urruela,2 hermana del licenciado también licenciado Arturo Ubico Urruela, compañero de Herrera en la Facultad1 y padre del general Jorge Ubico. (Por cierto que Arturo Ubico también era ministro de Barrios, y luego fue presidente de la Asamblea Legislativa durante todo el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera).

Herrera Moreno era medio hermano de Carlos Herrera, quien luego sería presidente de la República en 1920.2

Herrera Moreno fue el artífice de la Reforma Agraria impulsada por el gobierno del general J. Rufino Barrios y junto con los otros Ministros de Estado fue también uno de los diputados constituyentes que redactó la Constitución de 1879, con la que Barrios pudo extender su gobierno hasta 1886.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Facultad de Derecho y Notariado de Guatemala (31 de enero de 1902). La Escuela de Derecho. Guatemala: Facultad de Derecho y notariado de Guatemala. 12 (1) p. 4.
  2. Geni (2020) Manuel María Herrera y Moreno. Geni.com
  3. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 345.

 

Huelga de Dolores de 1922: los estudiantes universitarios dan a conocer “La Chalana”, su canto de guerra

viernesdolores1922
Grupo de estudiantes universtarios de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado en 1922 durante las actividades de Huelga de Dolores. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El comité de Huelga de Dolores de 1922 estaba conformado por los mejores intelectuales jóvenes de su época. Tal y como narra uno de sus miembros, el escritor Miguel Angel Asturias, en su novela “Viernes de Dolores“, el canto de guerra estudiantil surgió entre bromas, tragos y visitas a lugares de “sana recreación” que frecuentaban los universitarios. La letra fue escrita por estudiantes de las Escuelas Facultativas de Medicina, Farmacia y de Derecho y Notariado del Centro en el edificio que en ese entonces era de la Facultad de Derecho en la Ciudad de Guatemala (convertido posteriormente en el Museo de la Universidad de San Carlos de Guatemala -MUSAC). Entre los escritores que participaron el propio Asturias, el estudiante de medicina Epaminondas Quintana y el estudiante de derecho David Vela, quien después fuera por muchos años el director del periódico “El Imparcial“.​ La música, por su parte, fue compuesta por el maestro José Castañeda (conocido entre los estudiantes como “José con hache”) quien posteriormente sería el director fundador de la Orquesta Sinfónica de Guatemala.

Pero, ¿qué significa el canto de guerra? El contexto histórico en que fue creada “La Chalana” fue 1922, dos años después de que el Partido Unionista de los conservadores guatemaltecos derrocara al gobierno de 22 años del licenciado Manuel Estrada Cabrera, y un año después de que el general José María Orellana derrocara al gobierno de Carlos Herrera mediante un golpe de estado patrocinado por la United Fruit Company; de esta forma, muchos de los párrafos hacen referencia a la situación guatemalteca imperante en esa momento, aunque tristemente, muchos de ellos siguen vigentes hasta la fecha.

He aquí una breve explicación del significado de aquel canto que muchos han entonado y que empieza con “¡Matasanos practicantes!“:

CORO
Matasanos practicantes,
Del Emplasto Fabricantes,
Güisachines del lugar,
estudiantes:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!

(Nota de HoyHistoriaGT: La primera estrofa, hace referencia a las tres Facultades que formaron parte del Honorable Comité de Huelga en 1922; en su orden: la Escuela Facultativa de Medicina, la Escuela Facultativa de Farmacia, y la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro. Si bien la Facultad de Ingeniería ya existía, ésta se mantenía al margen de estas actividades por sus estrechos nexos con la Escuela Politécnica.)

I

Sobre los hediondos males
de la Patria arrojad flores,
ya que no sois liberales
ni menos conservadores.

Malos bichos sin conciencia
que la apresan en sus dientes
y le chupan inclementes
las fuerzas de su existencia.

(Nota de HoyHistoriaGT: Ya en ese entonces, como ahora, los políticos de turno se aprovechaban del erario nacional para hacer fortuna, sin importar el partido al que pertenezcan. Aunque en ese tiempo los únicos dos partidos realmente eran el liberal y el conservador, al momento de hacer elecciones, se fraccionaban en sub-partidos para dar la apariencia de elecciones libres.)

CORO
Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
choteadores:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!

Reíd de los Liberales
y de los Conservadores.

II

Nuestro quetzal espantado
por un ideal que no existe
se puso las de hule al prado
más solo, pelado y triste.

Y en su lugar erigieron
cinco extinguidos volcanes
que en cinco también se hundieron
bajo rudos yataganes.

(Nota de HoyHistoriaGT: Esta estrofa se refiere al derrocamiento del licenciado Estrada Cabrera, cuyo símbolo era el escudo con un quetzal que instituyeron los liberales en 1871.  Fue sustituido por Carlos Herrera, quien llegó al poder con el apoyo de los unionistas, cuyo símbolo eran cinco volcanes. Finalmente, Herrera fue derrocado por un golpe militar en 1921.)

CORO

Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
hermanitos:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!
Reíd de los volcancitos
y del choteado quetzal.

III

Contemplad los militares
que en la paz carrera hicieron.
Vuestros jueces a millares
que la justicia vendieron.

Nuestros curas monigotes
que comercian con el credo
y patrioteros con brotes
de farsa, interés y miedo.

(HoyHistoriaGT: Luego de la desastroza “guerra del Totoposte” contra El Salvador en que Guatemala ganó de manera fortuita tras la muerte accidental del caudillo Tomás Regalado la reputación del ejército quedó muy mal parada, al punto que aquí se hace referencia como habían huído a la carrera en la frontera del río Paz.  Por otra parte,  las estrofa también menciona los oscuros casos judiciales que se ventilaron durante el gobierno de Estrada Cabrera y los intereses económicos del clero, que en esa época estaba luchando por recuperar los privilegios retirados por J. Rufino Barrios. El término “clerigalia” se refiere en forma despectiva a los sacerdotes católicos y el de “chafarotes” al los oficiales de línea del Ejército.)

CORO

Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
malcriadotes:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!
Reíd de la clerigalia;
Reíd de los chafarotes.

IV

Patria palabrota añeja
por los largos explotada.
Hoy la patria es una vieja
que está desacreditada.

No vale ni cuatro reales
en este país de traidores.
La venden los liberales
como los conservadores.

(Nota de HoyHistoriaGT: Hasta ese momento, los criollos liberales y conservadores habían entregado la patria a intereses internacionales.  Los conservadores, por su parte, firmaron onerosos préstamos a bancos ingleses para costear sus constantes guerras contra sus vecinos, llegando incluso a entregar a los británicos a cambio de armas la regién comprendida entre el río Belice y el río Sarstún; también entregaron el sur de Izabal a los Belgas para su colonización, aunque ésta fracasó. Y los liberales también firmaron préstamos con los ingleses, aparte de las generosas concesiones que otorgaron a los alemanes en Verapaz y a los estadounidenses en Izabal.)

CORO FINAL
Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
muchachada:

de la patria derengada
riamos ya: ¡Ja, ja!


BIBLIOGRAFIA:


 

18 de marzo de 1860: nace el líder conservador José Azmitia

18marzo1860
Una reunión del Partido Unionista en diciembre de 1919 en la “Casa del Partido”.  Al frente se encuentran los principales miembros del partido conservador. En el recuadro, José Azmitia en la década de 1930.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los líderes conservadores que formaron el Partido Unionista en 1919 fue José Azmitia, quien nació el 18 de marzo de 1860.  Conocido como “don José” por sus contemporános, Azmitia pertenecía a una de las familias más acomodadas de la Ciudad de Guatemala y era muy conocido por su integridad y era respetado por los liberales y conservadores por igual.  Antes de los movimientos unionistas se había dedicado a su trabajo en la fábrica de cerveza en Guatemala, sin meterse en asuntos de política, pero tras el atentado de La Bomba que se perpetró contra el presidente Manuel Estrada Cabrera en 1907 se dió cuenta de la persecución voraz contra los autores intelectuales de aquel hecho, y no dudó en ir a ponerse a las órdenes de los familiares de los perseguidos cuando eran interrogados por la policía.

Como era de esperarse, Azmitia fue hecho prisionero y encerrado en las bartolinas de los presos políticos en la Penitenciaría Central, en donde fue víctima de azotes, aislmiento y maltrato, pero su orgullo característico hizo que sobrellevara aquella situación con la mayor pasividad.  El mismo presidente Estrada Cabrera le permitió salir una vez de prisión cuando le dió su palabra de que iba a regresar luego de terminar con unos asuntos que tenía pendientes.

Tras varios años de cárcel, Azmitia fue liberado y se mantuvo al margen de los hechos políticos, hasta que en 1919 los conservadores aprovecharon que los Estados Unidos le retiraron el apoyo al gobernante y formaron el Partido Unionista.  Azmitia fue uno de los principales dirigentes de aquel partido e incluso portó la bandera centroamericana durante la manifestación del 11 de marzo de 1920, aún sabiendo que había francotiradores apostados con la misión específica de asesinar a quien portara la bandera.

Tras el triunfo del movimiento unionista y la caída de Estrada Cabrera el 14 de abril, fue uno de los pocos líderes que llegó a la Plaza de Armas para evitar que el pueblo siguiera linchando a los esbirros cabreristas frente a la Catedral.  Luego, Azmitia participó activamente en política, aunque pese a su experiencia, no pudo evitar que los conservadores unionistas fueran víctimas de las argucias de los ex-cabreristas, mucho más experimentado en la política nacional, y cedieran numerosas carteras del gobierno interino y no pusieran a un Unionista en la presidencia, sino al diputado Carlos Herrera.

A pesar de todo, colaboró con el gobierno del presidente Herrera, hasta que éste fue derrocado por el golpe de estado encabezado por el general José María Orellana el 5 de diciembre de 1921.  En esa oportunidad, Azmitia fue recudido nuevamente a prisión pero su segunda esposa, Josefina Gómez Tible (hermana del escritor Enrique Gómez Carrillo) ya harta de que a Azmitia lo estuvieran persiguiendo y encerrando, se disfrazó de una de las damiselas que frecuentaban la casa presidencial y se escabulló sin que la reconocieran hasta el despacho mismo del presidente Orellana.  Cuando éste la vió, le dijo sonriendo: “¡Pasá Josefininita, ya te reconocí!  ¡Mirá como me cuidan!  Y ya sé a qué venís.  Decile a don José que si me da su palabra de que ya no se va a estar metiendo en ‘babosadas’ yo ya no lo voy a perseguir!”

Aquello bastó para que Azmitia dejada la política por un largo tiempo y se dedicara a sus negocios personales.  Muchos años después, el 22 de junio de 1944, fue uno de los 311 ciudadanos que firmaron el documento que le enviaron al general Jorge Ubico en el que le pedían que restableciera las garantías constitucionales luego de la violenta represión que éste había atacado los movimientos populas que habían estallado en su contra.  Aquella carta fue uno de los detonantes que aceleraron la renuncia del presidente Ubico el 1 de julio.

Poco después, el 29 de junio de 1946, falleció “don José” en la Ciudad de Guatemala víctima de un paro cardiorespiratorio.  Tras numerosos homenajes fúnebres, fue sepultado en el Cementerio General y su féretro estuvo cubierto con la bandera del Unionismo y en su lápida esculpieron los cinco volcanes que fueron del Partido.


BIBLIOGRAFIA:

  • Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  • Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  • Brolo, Javier (26 de octubre de 2012). «Carta de los 311»Blog de Javier Brolo. Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  • Colón Gómez, Julio (1980). «Mi tío José»Revista Ingeniería (Guatemala: Colegio de Ingenieros de Guatemala).
  • Diario La Hora (18 de junio de 1981). «Prevalece viva en el recuerdo la personalidad de don José Azmitia». Diario La Hora (Guatemala).
  • Mendoza, Juan Manuel (1946). Enrique Gómez Carrillo; biografía crítico literaria: su vida, su obra y su época. Guatemala: Tipografía Nacional.
  • Ortiz Rivas, Silverio (1922). Reseña histórica de la parte que el elemento obrero tuvo en el Partido Unionista. Guatemala: Inédito; reproducido parcialmente en el libro ¡Ecce Pericles! de Rafael Arévalo Martínez.

3 de marzo de 1926: el periódico “Nuestro Diario” de los periodistas Federico Hernández De León y Carlos Bauer Avilés publica un fuerte editorial contra la corrupción y extranjerización en Guatemala

3marzo1926
La Ciudad de Guatemala en 1923.  Se aprecia la Catedral en ruinas, el Parque Central, el Arco Chino en donde ahora se ubica el Palacio Nacional y el Palacio de Cartón en donde hoy está el Parque Centenario.  En el recuadro: el retrao del general José María Orellana que aparece en el billete de un Quetzal desde su muerte, en 1926.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 3 de marzo de 1926, durante el gobierno de facto del general José María Orellana, el periódico “Nuestro Diario” publicó el siguiente editorial, que reproducimos íntegramente ya que, desafortunadamente, está todavía vigente:

“Desde cierto tiempo a esta parte, se advierte, en las esferas gubernativas, una creciente nerviosidad contra todos aquellos que en su modo de pensar siguen las corrientes de la ideología moderna o que bien, entusiasmados por los ideales en boga, tratan de difundirlo y propagarlo entre las clases populares. El grito ‘¡al Bolchevique!” se ha convertido en la voz de alarma, a la vez que de azuzamiento, para vigilar y perserguir a los que en una u otra forma se hacen eco de las tendencias de la época, aun cuando ellas no tengan relación alguna con el comunismo y sí mucha con los principios de verdadera democracia que, al decir del papel que todo lo aguanta y que siempre está pronto a mentir, son los que inspiran nuestra organización, tanto social como política.

No ha sido óbice para impedir los temores exagerados, la simpre consideración, al alcance de cualquiera, de la bien raquítica influencia que, sobre masas de la calidad de la nuestra, tendrán quienes le hablen a nombre del pensamiento.  Nose ha querido reflexionar que nuestras multitudes de la ciudad, y sobre todo, del campo, mantenidas en una ignorancia crasa y en un estado cultural lamentable, porque así ha convenido y sigue conviniendo a las minorías explortadoras, habrán de permanecer sordar a toda prédica de carácter ideológico, antes bien, habrán de acoger, con ceñuda desconfianza, todo lo nuevo, todo lo que pueda sacarlas de los carriles de su vida llena de prejuicios y supersticiones.  No se ha tenido en cuenta, para convencerse de la absoluta esterilidad de toda acción de propaganda de ideas, la existencia precaria de los órganos de divulgación espiritual, el periódico, y en particular, el libro.

En tanto, se dejan inadvertidos los verdaderos agentes de perturbación social y aún, de manera inconsciente pero sistemática se les estimula y fomanta y se crea otros nuevos.  En efecto, no se repara en todas aquellas circunstancias y condiciones que, por el estado en que se encuentran nuestra muchedumbres, – e incluyendo en ellas no solo al proletariado sino que a las clases medias y altas, – por fuerza han de operar y operan como los más activos factores para la gestación de serios trastornos futuros.  Así, se permanece ciego ante las consecuencias inevitables de una organización social y económica que descansa, de hecho, sobre las bases de la injusticia más vergonzosa, organización todopoderosa frente a un poder público que, como emanación de ella, se muestra insensible o impotente ante sus excesos, cuando no se convierte en su cómplice.

La rudimientaria mentalidad de las turbas y la rutinaria de las clases semi-instruídas, – que entre nosotros abarcan hasta la generalidad de los profesionales,- hace que ellas reacciones, no a los estímulos superiores del pensamiento, pero sí, ay en forma tanto más vehemente, a los materiales, sea de los apetitos y ambiciones, sea, de los apremios y necesidades, en especial de carácter económico.  Así, en nuestra situación actual llegan a destacarse como principalísimos agentes de perturbación para un futuro, que talvez no está muy lejano, las dificultades cada día mayores para hacer frente a la vida cotidiana y debidas, entre muchísimas otras causas, al empobrecimiento incontenible del país, a la extranjerización de la propiedad, al desplazamiento del nativo, de todas las fuentes de trabajo bien remunerado.

Por de pronto, los efectos se han hecho sentir en la inmensa ola de corrupción que se extiende, en proporciones cada vez más alarmantes, hacia todos los sectores sociales.  Es de suponerse, sin embargo, que su avance tendrá un límite, no tanto porque se le oponga una espontánea reacción moral, como porque los beneficios materiales que se derivaran de la corrupción y que empujaran a ella, habrán por motivos obvios, de reducirse y cesar.  Entonces, cuando hayamos llegado a los extremos que México en las postrimerías de don Porfirio, que la inmensa mayoría de los nacionales moría de hambre, desposeídos de otda propiedad en beneficio de los extranjeros y de unos cuantos nativos aliados a ellos contra los destinos del país, que la desesperación se apoderaba de todos los ánimos y que el analfabetismo, la ignorancia y los vicios empujaban a todos los excesos, habríamos asistido a la trajedia que no se quiso prevenir a tiempo.

Y elllo puede evitarse, no persiguiendo a los presuntos ‘bolcheviques’ que no llegan a la docena y cuyas actividades se estrellan ante la indiferencia e incompresión de nuestras multitudes, sino que iniciando una política seria, de grandes alcances, valiente y enérgica en favor del guatemalteco.  Política que habría de encontrar preferente terreno de acción en lo económico; en el estímulo a todas las actividades de los nacionales, en la preservación de las fuentes de riqueza que todavía son nuestras, para que no pasen a manos de extraños, y en la sistemática recuperación de las enajenadas; en el mejoramiento de las condiciones de trabajo y de los salarios; en la lucha tenaz contra los vicios y las causas de degeneración y debilitamiento; en la imposición a las clases pudientes, siempre dispuestas a sustraerse a sus deberes sociales, el sacrificio en provecho de la colectividad.

A eso deberían de tender todos nuestros esfuerzos.  Para lograrlo, cabría hacer una tregua en todas las divisiones políticas, pero también, y sobre todo, hacer de lado las ambiciones personales que, en el fondo, son el obstáculo más poderoso para toda reconciliación nacional.”


BIBLIOGRAFIA:

  • Hernández de León, Federico (3 de marzo de 1926) Agentes de perturbación. Guatemala: Nuestro Diario, Talleres SELCA.