18 de mayo de 1892: el censo general

El gobierno del general José María Reina Barrios ordena que se proceda con el censo general del país, que debía hacerse cada cuatro años conforme a lo estipulado en el Decreto 244 de 1879.

Familia indígena de Nahualá fotografiada en 1896 por Alberto G. Valdeavellano para «La Ilustración Guatemalteca». Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 15 de marzo de 1892 tomó posesión como presidente de Guatemala el general José María Reina Barrios, quien emitió el siguiente acuerdo gubernativo dos meses después de haber asumido el cargo:1

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 18 de mayo de 1892.

Considerando: que en observancia del artículo 49 del decreto número 244, deberá procederse durante el presento año a la formación del censo general del país;

El Jefe del Poder Ejecutivo, acuerda:

Que la Sección de Estadística dé las instrucciones conducentes al fin indicado, pudiendo requerir la cooperación de todas las autoridades y corporaciones de la República.

Comuniqúese.

        • Reina Barrios
        • Secretario de Estado y del Despacho de Fomento, Jorge Vélez.1

El decreto 244 fue emitido por el gobierno del general presidente J. Rufino Barrios el 7 de octubre de 1879 para regular el gobierno de los departamentos. El artículo 49 de este decreto dice así:2

Art. 49. — Los Jefes políticos harán formar cada cuatro años la estadística del departamento de su mando; en cuyo trabajo harán constar con claridad y sencillez:

      1. El censo de la población, con expresion de sexo, edad, estado, oficio ó profesión, idioma y traje;
      2. Los establecimientos de enseñanza y beneficencia, fondos de que subsisten, educandos que concurren a los primeros y los que son asistidos en los segundos;
      3. Las producciones del departamento;
      4. Las industrias y número de artesanos que en ellas se ejerciten;
      5. Los pueblos, aldeas y lugares, determinando su superficie y el número de casas y su clase;
      6. Las haciendas y plantaciones que contienen; máquinas y animales de que se sirven;
      7. El número de ganado vacuno, ovejuno ó caballar;
      8. La extensión superficial de los terrenos particulares ó públicos, si los hubiere;
      9. El número, extension y clase de caminos; y
      10. El estado de las rentas del departamento, así como de los fondos municipales.2

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gómez Carrillo, Agustín (1894). Recopilación de las Leyes emitidas de la República de Guatemala, 1892-1893. XI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 40.
  2. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación de Leyes emitidas por el Gobierno Democrático de la República de Guatemala, desde el 3 de junio de 1871, hasta el 30 de junio de 1881. II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 303.

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20 de abril de 1915: muere Algerie Benton de Reina

Muere en Biloxi, Mississipi, Algerie Benton, viuda del asesinado presidente José María Reina Barrios, quien había caído en una espiral de alcoholismo y drogadicción tras la muerte de su esposo

La señora Algerie Benton de Reina, esposa del presidente José María Reina Barrios en una fotografía de «La Ilustración Guatemalteca«.

Tras el asesinato del general presidente José María Reina Barrios, su viuda, la ex-vedette estadounidense Algerie Benton, perdió la razón y regresó a los Estados Unidos dejando asuntos sin resolver en Guatemala, incluyendo a su hija recién nacida. El escritor e historiador Antonio Batres Jáuregui, que era Ministro y amigo del presidente Reina Barrios, relata que esto quizá fue por remordimiento, pues Algerie Benton había quedado embarazada de una relación extramarital con el general Salvador Toledo, jefe del Estado mayor de Reina Barrios, y a quien insistentemente se acusó de estar implicado en el asesinato del presidente.

Jáuregui relata que el médico Arton le contó lo siguiente pocos días antes del asesinato de Reina Barrios: «Esta mañana, a las ocho, fui como médico, llamado por doña Argelia, y al salir al corredor, me encontré con Reina, quien amablemente me preguntó ‘¿qué tenía la señora?’ ‘No es grave —le contesté — simplemente, efecto del estado de embarazo en que se encuentra.’ ‘Ja, ja, no se deje engañar, doctor: es la botella de whisky que cada noche se toma’, replicó el presidente. ‘El remedio que le recomendé es bueno para cualquier excitación’ — le contesté, comprendiendo que el general no presumía siquiera que se hallara grávida su esposa.»1

A los tres meses, nació Consuelo Reina Benton, quien fue tomada bajo custodia por el nuevo presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera, y enviada a estudiar a Europa por cuenta del Estado.  De acuerdo a Batres Jáuregui, Estrada Cabrera no sólo sabía que el general Toledo era el padre de la niña sino que lo había usado para que Edgar Zollinger —el asesino de Reina Barrios— llegara al despacho presidencial el 7 de febrero de 1898 para cometer allí el magnicidio.  Toledo le dió una carta de recomendación a Zollinger para que lo recibiera el presidente, pero éste estaba muy ocupado y no pudo recibirlo.2

Tras el asesinato del presidente, fue Toledo el que introdujo a Estrada Cabrera al Palacio presidencial para que asumiera la presidencia interina, como primer designado que era.  Como Toledo contaba con varios cuarteles, fue nombrado Ministro de la Guerra indemediatamente, aunque algún tiempo después tuvo que salir huyendo del país disfrazado de mujer.2

Por su parte, Algerie Benton abandonó su lujosa residencia ubicada sobre el Paseo 30 de junio —la Villa Algeria— y regresó a Nueva Orleans, en donde su uso de alcohol y drogas se desbordó, llegando a estar arrestada en Londres y Nueva York, acusada de intoxicación. Su relación con su hija fue tan distante que el New Orleans Times Picayune reportó que a consecuencia del mal estado de salud de la viuda, además de su drogadicción y alcoholismo, Consuelo fue ingresada en un convento en la ciudad de Londres —la St Mary’s Abbey School en Hendon Middlesex—, por órdenes del Ministro de Guatemala en Londres, José Tible, hermano de la madre del cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo.3

Para el año nuevo de 1910, Algerie Benton ingresó en el Asilo Touro-Shakespeare en Nueva Orleans, sin un centavo y casi ciega. De vez en cuando llegaba a visitar a su hija a Inglaterra, siempre acompañada de una enfermera que la cuidaba debido a los efectos de sus adicciones, y nunca mostró afecto alguno por su hija. La viuda de Reina Barrios vivió sus últimos años en Nueva Orleans y murió 20 de abril de 1915, mientras visitaba a unos amigos en Biloxi, Mississippi.​ Para entonces, Consuelo ya había regresado a Guatemala, y allí se enfermó gravemente de influenza española tras los terremotos de 1917 y 1918 y fue enviada a Nueva Orleans, Estados Unidos en 1918, pues allí vivía su abuela, C.B. Wheeler. Allí murió el 8 de junio de 1919, sin haberse recuperado de su enfermedad.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Batres Jáuregui, Antonio (1949) La América Central ante la historia: 1821-1921. Memorias de un siglo. III. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 588-589.
  2. Ibid., pp. 590-591.
  3. Times-Picayune (Junio 8 de 1919). Miss Barrios dies.  Daughter of the Late President of Guatemala is buried here. (en inglés) Nueva Orleands, Lousiana: Times-Picayune. p. 6.

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24 de febrero de 1893: censo general de Guatemala

El gobierno del general presidente José María Reina Barrios realiza el Censo General y la Demarcación Política de la República.

24febrero1893
Palacio de La Reforma, construido por el gobierno del general presidente José María Reina Barrios. Desapareció tras los terremotos de 1917-18. Fotografía de Alberto G. Valdeavellano tomada de Wikimedia Commons.

Los primeros años del gobierno del general presidente José María Reina Barrios fueron de una prosperidad sin precedentes en la historia de Guatemala, gracias al aumento del precio internacional del café. Gracias a esta bonanza económica, el gobierno pudo realizar varios proyectos de infraestructura, y también de mejoramiento de las instituciones gubernamentales.

Uno de sus primeros proyectos fue la realización del censo de 1893, el cual pretendía establecer con certeza cuantos pobladores había en la República para así determinar qué proyectos tenían que ser prioritarios, de acuerdo al acuerdo del 18 de mayo de 1892.1 Con el fin de realizar el Censo General y documentar la Demarcación Política de la República, se utilizaron las siguientes definiciones:

      • Las pequeñas poblaciones que no tienen calles, que están formadas de chozas, ranchos que se encuentran aislados y en desorden, se llaman Caseríos. Los Caseríos pueden estar situados en las orillas de los mares, habitados por pescadores ó explotadores de salinas, entonces se llaman Caseríos litorales. Pueden estar situados en el interior del país, en las montañas, colinas, valles, etc., haciendas, fincas ó chacras y habitadas por agricultores y labradores, entonces se llaman Caseríos rurales.
      • Las localidades que tienen la apariencia de un pueblo por su considerable número de casas y habitantes, reunidos ya en sociedad, regidos por un Alcalde auxiiar, pero que no han adquirido el título de los pueblos por no tener una Municipalidad, se llama Aldeas.
      • Las agrupaciones que tienen Corporaciones Municipales, reciben la denominación de Pueblos.
      • Pueblos de alguna importancia por el ornato de sus calles, casas y plazas, por su industria, comercio, agricultura, instrucción pública, etc. se llaman Villas.
      • Las poblaciones extensas, con elegantes edificios públicos y particulares, asociaciones literarias, con importantes establecimientos de educación; ricas por su agricultura, comercio, industria, artes y ciencias; distinguidas por su cultura relativa, y que además han recibido del Gobierno el título de tales, se llaman Ciudades.2

Originalmente el censo se iba a realizar el 18 de diciembre de 1892 con un costo de diez mil pesos,3 pero por algunos problemas técnicos se pospuso para el último domingo de febrero de 1893, mediante el siguiente decreto:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 25 de octubre de 1892.

Habiendo manifestado el Jefe de la Sección de Estadística, que á consecuncia de algunos inconvenientes insuperables, no ha sido posible llevar á cabo los trabajos preliminares del censo de población ; y que por esa causa, es conveniente transferir á una fecha posterior la fijada en acuerdo gubernativo de trece del mes próximo pasado,

El Presidente Constitucional, de conformidad con la exposición referida,
acuerda:

Que el último domingo del mes de febrero del año inmediato de mil ochocientos noventa y tres, se practique en todo el país el empadronamiento prevenido en el acuerdo citado.

Comuniqúese.

        • Reina Barrios.
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Próspero Morales.4

Así pues, el censo se realizó el 24 de febrero5 de ese año y los resultados reflejaron lo siguiente:

    1. El total de pobladores era de 1,364,788 habitantes.
    2. En ese momento había 882,733 indígenas, y el resto eran ladinos, con un muy bajo porcentaje de criollos y extranjeros.
    3. Los varones eran 677,472 y las mujeres 687,206.
    4. La religión era todavía predominantemente católica, con 1,356,105 creyentes, mientras que las otras religiones se repartían así: 2,254 protestantes, y 1,146 de religiones no cristianas. Había 5,173 no creyentes.
    5. Y, por último, había solamente 99,553 personas que sabían leer y escribir, y 1,265,125 analfabetos.6

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1892-1893. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 40.
  2. Ibid., 199.
  3. Ibid., 269.
  4. Ibid., 270.
  5. Hernández de León, Federico (1963) [1924] El Libro de las Efemérides. Capítulos de la Historia de la América Central. V.  Guatemala: Tipografía Nacional. p. 317.
  6. Ibid, p. 318.

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29 de enero de 1896: aprueban reglamento de la Exposición Centroamericana

En medio de la mayor bonanza económica que había vivido Guatemala, el presidente José María Reina Barrios autoriza el reglamento de la Exposición Centroamericana.

29enero1896
Visitantes llegan a la Exposición Centroamericana que se realizó en la Ciudad de Guatemala del febrero a julio de 1897. En el recuadro: un souvernir del Correo de Guatemala alegórico a la Exposición. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 29 de enero de 1896, el general presidente José María Reina Barrios aprobó el reglamento de la Exposición Centroamericana, evento de gran envergadura en el que tenía depositadas todas sus esperanzas para lograr mostrar el ferrocarril interoceánico que estaba construyendo a los inversionistas extranjeros. En ese momento, toda iba viento en popa para el presidente: la economía nacional era inmejorable, los trabajos del ferrocarril y del Puerto de Iztapa avanzaban eficazmente y muchas personas habían adquirido bonos del ferrocarril y de la Exposición para financiar los proyectos.

Reproducimos aquí algunos segmentos del reglamento de la Exposición, para que el lector se de una idea de cómo estaba planificado el evento:1

Reglamento General de la Exposición Centroamericana, decretada por la Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

De la Exposición1

Artículo 1°.— La Exposición se verificará en la capital de la República de Guatemala, dentrl del área que linda: Al Norte, con la calle que da del Boulevar 30 de Junio para Ciudad Vieja; al Sur, con una calle que va del mismo Boulevar a Ciudad Vieja; al Este, con la calle real de Ciudad de Vieja; al Oeste, con el Boulevar 30 de junio; área que mide 12 manzanas y 8,082 varas cuadradas.Nota

Artículo 2°.— La Exposición se abrirá el día 15 de marzo del año de 1897 y se clausurará el 15 de julio del propio año.

Artículo 3°.— Entrarán al Certamen los ramos de la ciencia, del arte, de la industria y los productos naturales que procedan de las cinco Repúblicas de Centro América […] Pueden exhibirse también en la Exposición los mismo ramos, aunque procedan de países no centroamericanos; pero sujetándose a las disposiciones reglamentarias […]

Artículo 4°.— Los ramos que se admiten en la Exposición se clasificarán por grupos de la manera siguiente:

        1. Ciencias y Letras
        2. Educación y Enseñanza
        3. Bellas Artes
        4. Mecánica y Construcciones
        5. Agricultura
        6. Fauna y Flora
        7. Ornamentación
        8. Industrias diversas
        9. Productos naturales
        10. Transportes
        11. Minería
        12. Inmigración.

Artículo 5°.— Los grupos en que se dividen los ramos que figurarán en la Exposición se subdividen en clases […]

Artículo 6°.— No se admitirá en la Exposición tod aquello que ofenda a la moralidad pública o que sea nocivo a la salubridad en general.

De los expositores:2

Artículo 7°.— Son expositores: los pueblos, gobiernos, corporaciones, sociedades y particulares que presenten o remitan objetos para la Exposición […]

De los objetos exhibidos:3

Artículo 10°.— Todo lo que se exhiba se considerará de la propiedad del expositor.

Artículo 11.— La vigilancia, conservación y limpieza de los objetos exhibidos, estará a cargo del Comité Central o de sus empleados respectivos […]

Artículo 14.— Todos los objetos deberán colocarse en la Exposición en sus correspondientes vidrieras o escaparates, envases, cajas, etc., según lo disponga el Comité Central […]

Artículo 15.— Previo permiso del Comité Central, podrán cambiarse durante la Exposición, los objetos por otros iguales o mejores, de la misma naturaleza […]

Artículo 16.— Durante la Exposición, los expositores podrán vender, donar o enajenar los objetos exhibidos; pero en tal caso deberán avisarlo al Comité Central para que el traspaso sea anotado […]

Artículo 18.— La alimentación de los semovientes exhibidos, la proporcionará el Comité Central […]

De lo relativo a impuestos4

Artículo 22.— Estarán excentos de toda clase de impuestos, como quiera que de ellos se disponga, todos los objetos que figuren en la Exposición procedentes de cualquiera de las cinco Repúblicas de Centro-América o sean el producto de inteligencias centroamericanas. De esa misma exención gozará, como quiera que de él se disponga, todo objeto de la sección extranjera que obtenga algún premio en el Certamen […]

De las recompensas4

Artículo 26.— Serán premiados todos los objetos que a juicio de los Jurados sobresalgan por su mérito, utilidad o importancia.

Artículo 27.— Las recompensas a los expositores serán discernidas por el Jurado correspondiente, bajo la forma de diplomas firmados por el Ministerio de Fomento del Gobierno de la República y el Comité Central.

Artículo 28.— Estos diplomas serán de las categorías siguientes: de gran premio, de medalla de oro, de medalla de plata, de medalla de bronce, de mención honorífica..

Artículo 29.— Además de la recompensas […] se adjudicarán por el Gran Jurado las que siguen:

        • 6 premios de $5,000 cada uno para los seis expositores que más se hayan distinguido, entre aquellos que obtengan diploma de gran premio.
        • 6 premios de $1,000 cada uno para los seis expositores que más se hayan distinguido, entre aquellos que obtengan diploma de medalla de oro.
        • 10 premios de $500 […] para medalla de plata
        • 20 premios de $200 […] para medalla de bronce
        • 50 premios de $100 […] para mención honorífica[…]

Artículo 31.— Los objetos desconocidos o poco conocidos que se exhiban y que sean de notoria utilidad para la agricultura o la industria de la República de Guatemala, podrán importatse al país, dentrl del año siguiente a la clausura del Certamen, sin pagar derechos […]

De las diversiones5

Artículo 47.— Habrá en el recinto de la Exposición las diversiones públicas que el Comité Central crea conveniente establecer.

Artículo 48.— Las personas que deseen poner en la Exposición, diversiones por su cuenta, cantinas, hoteles, restaurantes, etc., deben solicar permiso […]

De las entradas6

Artículo 49.— La entrada general en el recinto de la Exposición, en las horas que fije el comité, valdrá 25 centavos por persona, exceptuando a los niños menores de diez años, cuya entrada será gratis […]

Artículo 50.— Los productos de las entradas y todos los ingresos que haya con motivo de la Exposición, pertenecerán a la Tesorería Específica de la misma.

Del Comité Central de la República de Guatemala6

Artículo 52.— El Comité Central de la República de Guatemala tendrá su residencia en la Ciudad de Guatemala, organizará la Exposición Centro-Americana de 1897, y para el efecto, formará los reglamentos que, además del presente, crea necesarios; dictará las disposiciones a su juicio convenientes para el buen éxito del certamen. […]

Artículo 53.— El Comité Central […] es el delegado del Gobierno de la República y tiene amplias facultades para tratar con las delegaciones de las otras Repúblicas de Centro-América y con los expositores en particular, todo lo relativo a la Exposición. El órgano de sus relaciones con el Gobierno de Guatemala será el Ministerio de Fomento.7

Hasta aquí los principales aspectos del reglamento de la Exposición, el cual fue aprobado por el presidente Reina Barrios por medio del siguiente decreto:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 29 de enero de 1896

El General Presidente, acuerda:

Aprobar en todas sus partes el Reglamento General de la Exposición Centro-Americana, que ha elevado al Ministerio de Fomento el Comité de Dicha Exposición.

Comuníquese.

        • Reina Barrios
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Manuel Morales T.7

Desafortunadamente para Reina Barrios, y para la economía guatemalteca, todo cambió drásticamente en 1897, cuando la caída del precio internacional del café provocó el desplome de la economía nacional y que todos los grandes proyectos quedaran inconclusos. Por si esto fuera poco, cuando Reina Barrios dio un autogolpe de estado y consiguió que una Asamblea Constituyente extendiera su mandato presidencial hasta 1902, estallaron dos violentas revoluciones en su contra, una en el occidente y otra en el oriente del país.8

De no haber sido por la caída de la economía nacional, quizá la Exposición Centroamericana habría sido un rotundo éxito y hubiera colocado a Guatemala en una posición muy ventajosa en el comercio internacional por el ferrocarril interoceánico, ya que en ese entonces todavía no existía el Canal de Panamá.


NOTAS:

  • Ese espacio es ocupado en el siglo XXI por el Ministerio de Educación en la zona 9 de la Ciudad de Guatemala.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1895) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1895-96. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 227.
  2. Ibid., pp. 228-229
  3. Ibid., p. 229
  4. Ibid., pp. 230-231
  5. Ibid., p. 233
  6. Ibid., p. 234
  7. Ibid., p. 235
  8. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.

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7 de diciembre de 1893: los esposos Maudslay llegan a Guatemala

El explorador y arqueólogo británico Alfred Percival Maudslay y su esposa Anne Cary Maudslay llegan a Guatemala para recorrer varios departamentos

7diciembre1893
La exploradora británica Anne Cary Maudslay, esposa de Alfred Percival Maudslay, quien recorrió Guatemala entre 1893 y 1894 tomando numerosas notas sobre los pobladores, regiones y monumentos mayas. En el recuadro: la peligrosa jaula metálica que Maudslay describe en su obra, con la que los pasajeros eran llevados de barcazas al muelle en San José, Escuintla. Imágenes tomadas de «A Glimpse of Guatemala«, de la Sra. Maudslay.

Alfred Percival Maudslay fue un explorador británico que visitó a Guatemala en varias oportunidades, pero fue cuando llegó al país entre 1893 y 1894 que trajo consigo a su señora esposa, Anne Cary Maudslay, quien se encargó de redactar un detallado diario de su periplo por la región.  De este viaje surgió el libro «A Glimpse of Guatemala» («Un vistazo a Guatemala«) el cual contiene una descripción muy particular del viaje de la esposa del explorador británico, desde la perspectiva de la sociedad victoriana que imperaba en la Inglaterra de esa época.  Aquel libro es un diario del viaje, que presta atención a numerosos detalles que van desde las costumbres y aspecto de las mujeres indígenas hasta la descripción de los poblados que visitaban, con una atención al detalle que solamente una dama británica podía plasmar.

Los viajeros partieron de Inglaterra en octubre de 1893 y llegaron a San Francisco, Estados Unidos, el 13 de noviembre, con la intención de embarcarse para Guatemala el 18 de ese mes.  Sin embargo, como ocurría frecuentemente con los viajeros europeos que llegaban a California, se enfermaron de gripe y no pudieron salir sino hasta unas semanas después. Finalmente  llegaron a Guatemala el 7 de diciembre de 1893, tras embarcarse en el puerto mexicano de Acapulco. 

He aquí como relata la Sra. Maudslay la llegada a Guatemala, con su estilo muy particular:1

[Tras salir de Acapulco] el clima había estado caliente, despejado y tranquilo, pero tan pronto como entramos al golfo de Tehuantepec sentimos una caída drástica en la temperatura y un significativo aumento en el movimiento.  Cuando estábamos a medio camino del golfo, poco a poco empezamos a ver en el horizonte los primeros signos de la larga cordillera de montañas y volcanes que siguen la costa casi desde Tehuantepec hasta Panamá.  Gradualmente, conforme navegábamos hacia la costa, los picos volcánicos empezaron a distinguirse del resto de la masa montañosa: primero el Tacaná y el Tajumulco, los más altos de todos, y luego la cresta del Santa María y del Atitlán, y por último pudimos reconocer la suave silueta del de Agua y el de Fuego, cubiertos por envolturas de nubes, y supimos que nuestros viaje estaba por terminar.

Con una vista panorámica de este gran paisaje anclamos en el puerto de Champerico, en donde por muchas y calientes horas estuvimos en la orilla del atracadero, mientras el barco cargaba y descargaba, y esperaba que los pasajeros abordaran.  El pueblo estaba de fiesta ya que estaba de visita el general Reina Barrios, presidente de Guatemala, y los miembros de su gabinete, quienes iban a ser nuestros compañeros de viaje hasta el Puerto de San José.  Varios barcos fondeados en el muelle estaban adornados con banderas, e incluso nuestro viejo y sucio vapor dio lo mejor de sí para engalanarse para recibir a su distinguido pasajero.  Nosotros tratamos de disfrutar y quedar impresionados con las festividades, pero los cañonazos y juegos pirotécnicos que nos acompañaron mientras partíamos apenas y compensaron por el tiempo perdido y tener que viajar en un barco sobrecargado de pasajeros.  Los acompañantes del presidente se apropiaron de todo; se desperdigaron por todas las cubiertas, durmierton en nuestras sillas de cubierta y tuvieron éxito en romper ambas.  Afortundamente, aquella corta travesía nocturna nos llevó al Puerto de San José y al final de nuestro placentero viaje.

Nuevamente anclamos mar adentro, y cuando nos tocó el turno de ir a tierra, cada uno de nosotros fue sacado del barco en una silla colgante que caída pesadamente sobre los otros pasajeros y las pilas de equipaje que ya se encontraban en una pequeña barcaza que estaba a la par del vapor.  Esta operación se repitió a la inversa cuando llegamos a la costa, en donde una jaula metálica era bajada desde el muelle de metal que se veía prodigiosa y alarmantemente muy por encima de nosotros, hasta que éramos elevados a lugar seguro.  Gracias a Dios que no había corrientes, sino que únicamente las suaves olas que lllegaban incesantemente a la costa.  Aún así, el desembarque fue una experiencia desagradable, y no quiero ni pensar en como sería en un día tormentoso; pero uno debe recordar que aún el terror de encontrar el momento preciso para pasar de una ligera barcaza a una pesada jaula metálica, que un momento golpe el suelo de la barcaza y al siguiente está colgando amenazadoramente por encima de uno, es preferible al antiguo método cuando las barcazas eran llevadas a través de las olas y los pasajeros desembarcaban empapados hasta los huesos y aterrorizados, a pesar de que habían sido lo suficientemente afortunados para no naufragar y escapar de los dientes de tiburones hambrientos.

Una larga vista de plaza de arena caliente que mira hacia el sur, con un fondo de palmeras y árboles de banano, una cuantas casas y un interminable océano describen el puerto de San José.  No hay una sola posada decente en el lugar, y nuestra condición al ver el único tren que salía para la Ciudad de Guatemala sin nosotros (gracias al retraso en que nos dieran nuestras pertenencias en la aduana) hubiera sido lastimera, de no ser por la hospitalidad del coronel Stuart, agente de la compañía naviera, quien nos hospedó en su casa en la playa y nos proporcionó todas las comodidades para pasar la noche.»1

Por esas paupérrimas condiciones en que los pasajeros eran desembarcados en San José fue que el general presidente José María Reina Barrios inició la construcción de un mejor puerto en Iztapa,2 el cual desafortunadamente quedó inconcluso en 1897 cuando la economía nacional se desplomó.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Maudslay, Anne Cary; Maudslay, Alfred Percival (1899). A Glimpse at Guatemala and some notes on the Ancient Monuments of Central America. (en inglés).  Londres: John Murray. pp. 5-8.
  2. Macías del Real, A. (15 de julio de 1897). «Puerto de Iztapa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (24).
  3. La Ilustración Guatemalteca (15 de febrero de 1897). «Ecos de la Prensa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala) 1 (14): 216.

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9 de diciembre de 1897: corren inicio del ciclo escolar hasta mayo

El general presidente José María Reina Barrios modifica el inicio del ciclo escolar de 1898 moviéndolo hasta mayo como medida de austeridad ante crisis económica

9diciembre1897
La Escuela de Medicina y Farmacia, cuando estaba en el convento confiscado a los monjes Paulinos por J. Rufino Barrios. Allí funcionó hasta los terremotos de 1917-18. En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En diciembre de 1897 el gobierno del general presidente José María Reina Barrios estaba en una situación estable, pero muy delicada.  Acababa de terminar con dos violentas revoluciones en su contra que estallaron en septiembre1 luego de que se erigiera en dictador y prolongara su período presidencial hasta 19022, y se enfrentaba con la aguda crisis económica producto del desplome del precio internacional del café, único producto de exportación del país en ese momento.

De hecho, a principios de diciembre había tenido que solicitar un aumento de la deuda pública, había decretado un aumento de la carga impositiva y había establecido medidas de austeridad, porque el costo de repeler las revoluciones de Occidente y de Oriente había aumentado considerablemente los gastos de la Administración Pública, provocando una baja considerable en la recaudación tributaria.3

Continuando con las medidas de austeridad, el 9 de diciembre Reina Barrios emitió el decreto 546, por medio del cual corría el inicio del ciclo escolar de 1898 de enero hasta el 1 de mayo, y despedía a todos los maestros y catedráticos universitarios a partir del 31 de diciembre, a fin de ahorrarse los sueldos de cuatro meses. 

El decreto dice así:4

Decreto N.° 546

José María Reina Barrios

General de División y Presidente de la República de Guatemala

Considerando: que entre los preceptos de la higiene pedagógica está el de escogitar como período de vacaciones aquella época del año que conforme el clima de cada país sea la más adecuada para dar tregua a los trabajos intelectuales y favorecer al mismo tiempo el organismo físico de los educandos, y que los meses de marzo y abril son entre nosotros los más calurosos del año;

Considerando: Que por otra parte ha sido costumbre dar feriado a los empleados en los últimos días de diciembre y primero de enero;

Por tanto, en uso de las facultades que me confiere el Decreto número 4, emitido por la Asamblea Nacional Constituyente el 30 de agosto último, 

Decreto:

Artículo 1°.— El año escolar en los establecimientos de Instrucción Pública principiará el 1 de mayo y terminará el 14 de marzo del año siguiente, siendo en consecuencia las vacaciones del 15 de marzo al último de abril.

Artículo 2°.— Serán también días feriados en los mismos establecimientos los comprendidos desde el 22 de diciembre al 6 de enero inclusive.

Artículo 3°.— Las inscripciones deberán efectuarse en los primeros diez días del año escolar.

Artículo 4°.— Quedan derogadas todas las disposiciones que se opongan a la presente ley.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo: en Guatemala, a nueve de diciembre de mil ochocientos noventa y siete.

        • José María Reina Barrios
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Mariano Cruz4

Aunado a este decreto, Reina Barrios también emitió la nueva organización de la Instrucción Pública, a fin de ahorrarse los sueltos de enero a abril. Dicha organización quedó así:5

Deseando organizar la instrucción pública de la manera más conveniente en el próximo año escolar, el Presidente de la República acuerda:

        1. Todos los nombramientos del personal de las Juntas Directivas de las Facultades, de profesores y empleados de los establecimientos de enseñanza, sea primera, secundaria, normal o profesional, y de sus dependencias, quedarán sin efecto alguno, el día último del corriente mes.
        2. De conformidad con el decreto número 288 y el que se ha dictado con fecha de hoy, se procederá por quien corresopnda, del 15 al 30 de abril de 1898, a la organización del personal de los establecimientos de enseñanza de la República, nombrándose los empleados para llenar las vacantes provenientes de la disposición anterior.5

Esta última adenda del decreto 546 fue la que en la práctica cerró todas las escuelas e institutos públicos, y las Escuelas Facultativas de Medicina, Farmacia y de Derecho y Notariado

El decreto fue derogado el 11 de febrero de 1898, por el presidente interino, licenciado Manuel Estrada Cabrera,6 tan sólo tres días después del asesinato del general Reina Barrios no tanto porque ya se hubiera resuelto la situación económica, sino porque así empezaba su propaganda para las elecciones presidenciales del 1 de agosto de 1898 que él mismo había convocado un día antes.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 609.
  4. Ibid., p. 623.
  5. Ibid., p. 624.
  6. Ibid., p. 705.
  7. Ibid., p. 704.

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15 de junio de 1897: firman un pacto tentativo de la República Mayor de Centroamérica

Guatemala firma un pacto tentativo para unirse a la República Mayor de Centroamérica que formaron El Salvador, Honduras y Nicaragua

15junio1897
Los presidentes de Centroamérica en 1896, cuando El Salvador, Honduras y Nicaragua formaron la República Mayor de Centroamérica e invitaron a Guatemala y a Costa Rica a unirse. Al centro, el presidente de Guatemala, general José María Reina Barrios. Imagen tomada de «El Porvenir de Centro América«.

En 1895, se llevó a cabo un intentó de unión materializado en el Pacto de Amapala del 20 de junio, originado como reacción contra las medias coactivas adoptadas por Inglaterra contra Nicaragua al ocupar la Costa de los Mosquitos en 1804.1 En este, Honduras, Nicaragua y El Salvador constituyeron la República Mayor de Centroamérica con la aspiración de incorporar después a Costa Rica y Guatemala. Así, el 15 de junio de 1897 Guatemala y Costa Rica firmaron un tratado previo de Unión de la República Mayor durante un congreso jurfídico que se celebró en la Ciudad de Guatemala en esa fecha.2 Guatemala en ese momento estaba sumida en una profunda crisis económica y política, ya que se había desplomado el precio internacional del café dejando todos los enormes proyectos del gobierno a medias, lo que había obligado al general presidente José María Reina Barrios a disolver la Asamblea y erigirse en dictador.3

El convenio firmado en la Ciudad de Guatemala dice así:2

Tratado de Unión Centro Americana

Los Gobiernos de Guatemala, Costa Rica y el de la República Mayor de Centro América, por medio de sus respectivos Delegados Plenipotenciarios, a saber:

Los señores Licenciados don Antonio Batres Jáuregui, don Mariano Cruz y don Antonio González Saravia, por Guatemala; el señor Licenciado don Leonidas Pacheco, por Costa Rica y los señores Doctores don Tiburcio G. Bonilla y don Manuel Delgado, por la República Mayor de Centro-América;2

Deseando que se realice lo más pronto posible la Unión de la América Central de un modo definitivo, por el inmediato ensanche de sus mutuas relaciones políticas, unificadas desde ahora ante las naciones extranjeras, y teniendo los Estados bases armónicas de legislación, idénticas garantías y principios homogéneos de libertad, orden y progreso;4

al efecto, después de haberse exhibido sus plenos poderes, que se encuentran en forma, y de las conferencias y discusiones del caso, han acordado las estipulaciones siguientes:5

      • Artículo 1.°— Las Repúblicas de Guatemala, Costa Rica, Honduras, Nicaragua y El Salvador, forman desde hoy una sola Nación libre e independiente que se denomina República de Centro América.
      • Artículo 2.°— Las Repúblicas signatarias que constituyen la nueva unidad política, conservan su entera libertad e independencia, excepto en los puntos que expresa este Tratado y con referencia a los cuales, debe considerárseles como una sola nacionalidad.
      • Artículo 3.°— Conservar su régimen autonómico en cuanto a su administración interna y su unificación tendrá por único objeto el que en sus relaciones internacionales aparezcan como una sola entidad para garantizar su independencia común, derechos y respetabilidad.
      • Artículo 4.°— Con este objeto las Repúblicas, que en lo sucesivo se denominarán Estados, convienen en organizar un Poder Ejecutivo Nacional, cuyo Jefe tendrá el carácter de Presidente de la República de Centro América.
      • Artículo 5.°— Los Presidentes de las Repúblicas actuales se denominarán Jefes de Estado.
      • Artículo 6.°— La Presidencia de la República de Centro América, será ejercida alternativamente en turno por los respectivos Jefes de Estado, en el orden alfabético de naciones así: Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador.
      • Artículo 7.°— El turno será anual y principiará el día quince de septiembre del corriente año, si en esa fecha hubiese recibido este Tratado su aprobación definitiva. [Los artículos de 8 al 13 indican las atribuciones del Presidente de Centro América y de su consejo]
      • Artículo 14.°— El Consejo queda además autorizado para desarrollar en sus trabajos las bases que conduzcan a unificar los intereses de Centro América, prnicipalemtne en el ramo de legislación.
      • Artículo 15.°— La representación diplomática y consular tendrá efecto en lo sucesivo en nombre de la República de Centro América.5

[El resto de artículos estipula la forma en que funcionaría el gobierno de la República.]5

Aquel convenio fue ratificado por el Ejecutivo y por la Asamblea Constituyente que había convocado el general presidente José María Reina Barrios tras erigirse en dictador, por medio de los siguientes decretos:

Decreto Número. 528

José María Reina Barrios

General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala

Considerando:

Que los señores plenipotenciarios, Delegados al Congreso Jurídico Centro-Americano, han suscrito de común acuerdo el día de ayer, un Tratado sobre puntos constituciones y arbitraje, en el cual, teniendo en mira los bien entendidos intereses generales de todas las Repúblicas de Centro América, y armonizándolos convenientemente con los particulares de cada una de ellas, se consignan, entre otras disposiciones de importancia, las bases que han de regir para unificar desde luego su derecho público constitucional y su representación en el exterior, y preparar de un modo eficaz y práctico su definitiva unión política en días no lejanos.

Que las estipulaciones del Tratado en referencia son justas, racionales y equitativas; se hallan conformes con lo que dispone la Carta Fundamental de la República y los principios del derecho moderno; y tienen un objeto eminentemente simpático y noble, cual es el de aproximar lo más posible la anhelada reorganización de la patria común; y

Que a la realización de ese elevado ideal del patriotismo, por medios pacíficos y de recíproca utilidad, están obligados a cooperar todos los buenos centroamericanos y especialmente aquellos a quienes estos pueblos tienen confiada la dirección de sus destinos y elc uidado de promover todo lo que conduzca a su progreso y prosperidad;

Por tanto, de acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros y en uso de las facultades que ejerce, decreta:

Artículo único. Apruébanse los cuarenta y dos artículos que forman el Tratado, de que antes se ha hecho mérito; sin perjuicio de someterlo oportunamente a la Asamblea Nacional Constituyente que se convoque para los efectos legales.6

Una vez convocada, la Asamblea Constituyente aprobó el tratado el 27 de agosto:

Decreto N°. 2 La Asamblea Constituyente de la República de Guatemala

Artículo 1°.— Apruébase en todas sus partes el pacto de Unión Centro-americana, celebrado por el Congreso Jurídico de Plenipotenciarios en esta capital, el 12 de junio del presente año, quedadno así debidamente confirmado el decreto del Ejecutivo, emitido con el mismo fin, el 16 del propio mes.

Artículo 2°.— Facúltase al Poder Ejecutivo para que dentro de los límites de la Constitución y en la órbita del propio Tratado, y consultando los intereses generales de Centro América haga o acepte las modificaciones o reformas al referido pacto que tiendan a hacer efectiva y práctica la grandiosa idea de Unión Centro Americana.7

Tiempo después, los tres Estados de la República Mayor junto a Guatemala recién firmante, consideraron que era tiempo de fortalecerse a través de una Constitución permanente, por lo que una Asamblea Constituyente se reunió en junio de 1898, completando sus trabajos el 27 de agosto. El nombre se cambió a Los Estados Unidos de Centroamérica.8 Pero para entonces la situación en Guatemala había cambiado drásticamente: se habían producido dos grandes revoluciones en contra del presidente, que éste había sofocado a duras penas, aunque la situación quedó tan inestable, que el gobernante fue asesinado el 8 de febrero de 1898 y entre las medidas del nuevo gobierno, el del licenciado Manuel Estrada Cabrera, estuvo declarar nulo todo lo actuado por el fallecido gobernante cuando se erigió en dictador, y todo lo aprobado por la Asamblea Constituyente convocada por Reina Barrios.3

Así, cuando la Constitución Federal de los Estados Unidos de Centroamérica entró en vigor en noviembre de 1898 y un consejo ejecutivo federal tomó asiento en Amapala para la elección del presidente y del congreso federal Guatemala ya había derogado la aprobación del Tratado; y por si eso fuera poco, un golpe de Estado declaró desligado a El Salvador de la República Mayor, lo que provocó que ésta se disolviera definitivamente.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mariñas Otero, Luis (1958). Las constituciones de Guatemala. España: Instituto de estudios políticos. p. 165.
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala 1897-98. XVI Guatemala: Tipografía Nacional. p. 105.
  4. Ibid, p. 106.
  5. Ibid, pp. 107-112.
  6. Ibid, pp. 112-113
  7. Ibid, pp. 401.
  8. Mariñas Otero, Las constituciones de Guatemala, p. 201.
  9. Sandoval Rosales, Rommell Ismael (1996). Desafíos de la Corte Centroamericana de Justicia. El Salvador: Centro de Información Jurídica. Ministerio de Justicia. p. 2.

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8 de junio de 1892: certamen para celebrar el IV Centenario de la llegada de Colón

El general presidente José María Reina Barrios convoca a un certamen para celebrar el IV Centenario de la llegada de Cristóbal Colón a América

8junio1892
La carroza de «Las Ciencias» en el desfile conmorativo del IV Centenario de la llegada de Cristóbal Colón a América en la Ciudad de Guatemala. Fotografía de Killdare y Valdeavellano tomada de Wikimedia Commons.

La perspectiva sobre los viajes del navegante genovés Cristóbal Colón cambió drásticamente en el siglo XX, al punto que no hubo celebraciones del V Centenario de la llegada del marino a América en 1992. De hecho, fue la tendencia de identificar los viajes de Colón con la sangrienta conquista de los pueblos indígenas de América Latina lo que le dió un fuerte impulso a la candidatura de la guatemalteca Rigoberta Menchú quien finalmente obtuvo el Premio Nóbel de la Paz en ese año. Menchú no quiso que el galardón se quedara en Guatemala, y por eso se lo entregó al entonces presidente de México, Carlos Salinas de Gortari para que fuera el Instituto Nacional de Antropología e Historia de ese país el que se encargará de la custodia y vigilancia de la presea y pergamino que simbolizan el Premio Nobel de la Paz en el museo del Templo Mayor de la Ciudad de México.1 La galaradonada escogió a México dada la imagen de progreso que su gobernante estaba proyectando al mundo en ese momento pero, irónicamente, el 1 de enero de 1994, fecha en que entró en vigor el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá —que fue el principal logro económico de Salinas de Gortari hasta ese momento—, se levantó en armas el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el que a la larga desnudó las verdaderas condiciones de los indígenas mexicanos, y fue el principio de la serie de sucesos que desenmascararon las verdaderas intenciones del gobierno de Salinas, quien es recordado ahora como uno de los presidentes más corruptos de su país.2

Cien años antes la situación era totalmente diferente. En esa época, todavía no habían surgido los movimientos de revisión de la Historia y todavía se recordaban los viajes de Colón como una gesta heróica de acuerdo a los lineamientos de los historiadores oficiales. Era la época en que los liberales positivistas estaban en el poder, la educación era completamente laica, el presidente era masón de grado 33 y los indígenas no eran ni siquiera ciudadanos y eran utilizados como jornaleros, soldados y constructores de caminos a cambio de una mínima paga. De esta cuenta, el presidente de Guatemala, el general José María Reina Barrios, emitió el siguiente decreto el 8 de junio de 1892, convocando a un certamen para celebrar el acontecimiento:

Decreto Núm. 443

José María Reina Barrios, General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala,

Considerando:

Que hay hechos históricos de tal magnitud y de tna favorable trascendencia, que no es dado echar en olvido las fechas en que ocurrieron;

Que el descubrimiento del Nuevo Mundo, realizado por el inmortal Colón, con el auxilio de la ilustre Soberana de Castilla, trajo a América la civilización europea y ejerció bajo otros muchos aspectos, un influjo tan poderoso como feliz en la suerte de la humanidad;

Que España y los pueblos de este Continente se preparan a conmerorar de un modo u otro aquel grandioso hecho en su cuarto centenerario, rindiendo así el homenaje debido a los Manes del insigne genovés, que al conquistar tan inmarcesible lauro de gloria, supo merecer bien de la posteridad agradecida;

Que el sentimiento público es propicio en Guatemala a las solemnes manifestaciones que el Gobierno se propone hacer para celebrar la fecha en que el gran Colón y sus heroicos compañeros llegaron a una de las islas Lucayas;

Por tanto, Decreta:

Artículo 1°.— Declárase día festivo en la República, el 12 de octubre del corriente año.

Artículo 2°.— Convócase un concurso para premiar con quinientos pesos el mejor trabajo que en prosa se escriba sobre la vida y viajes de Colón, debiendo ese escrito contener detalles sobre la venida del gran navegante al litoral de Centro América en 1502.

Artículo 3°.— Convócase otro certamen para recompensar con una medalla de oro al autor del mejor himno a Colón, y con otra igual al que escriba la música más apropiada a esa composición poética.

En este concurso y en el indicado en el segundo artículo sólo podrán tomar parte los centroamericanos; y se fija para la presentación en pliego cerrado, de las obras, al Ministerio de Instrucción Pública, un plazo que expirará el 14 de septiembre próximo; en la inteligencia de que esas composiciones, como en tales casos se acostumbra, no llevarán la firma al pie sino el signo que el autor adopte, signo que se repeteriá en el exterior de un sobre, dentro del cual irá la firma respectiva.

Los premios se adjudicarán de un modo solemne en una velada que en la noche del 11 de octubre próximo se dará en el Teatro Nacional.

Artículo 4°.— El mismo día 11 por la tarde, se efectuará un paseo de los alumnos de los colegios y escuelas nacionales de la capital, y algunos de esos alumnos pronunciarán, en el local que se designe, discursos alusivos a la festividad y poesías análogas al propio objeto.

Artículo 5°.— En la tarde del 12 se verificará un gran paseo histórico con seis carros alegóricos que representen personajes y episodios relacionados en el acontecimiento que se recuerda.

Artículo 6°.— El mismo día 12, y con la solemnidad que el caso reclama, colocará el Presidente de la República en la plaza de esta ciudad que al efecto se designe, la primera piedra de un monumento que se erigirá a Cristóbal Colón, en testimonio del culto perpetuo que Guatemala se complace en tributarle.

Artículo 7°.— El Ministro de Instrucción Pública queda encargado de todo lo que se refiere a la ejecución del presente decreto.

Dado en Guatemala, ciudad capital de la República, en el palacio del Poder Ejecutivo, a los ocho días del mes de junio de mil ochocientos noventas y dos.

      • José María Reina Barrios.
      • El secretario de estado en el despacho de Instrucción Pública, manuel Cabral3

En el concurso de prosa quedó en primer lugar el licenciado Antonio Batres Jáuregui, con su obra «Cristóbal Colón y el nuevo mundo«, y en segundo lugar quedó la joven profesora de 26 años Natalia Górriz, quien escribió «Vida y viajes de Cristóbal Colón«.4 Por su parte, el monumento a Colón fue construido por el artista español Tomás Mur y fue inaugurado en 1896.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Secretaría de Gobernación del Gobierno de México (19 de agosto de 1994) Acuerdo por el que el Instituto Nacional de Antropología e Historia se encargará de la custodia y vigilancia de la presea y pergamino que simbolizan el Premio Nobel de la Paz a que fue acreedora la ciudadana guatemalteca Rigoberta Menchú Tum, en el Museo del Templo Mayor de la Ciudad de México. México: Diario Oficial de la Federación.
  2. Milenio Digital (1 de enero de 2019) Los diez datos sobre el EZLN a 25 años de su levantamiento. México: Milenio.
  3. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 61-62.
  4. Argueta Hernández, Bienvenido (diciembre de 2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En: Revista de la Historia de la Educación en Latinoamérica 19 (29) ISSN: 0122-7238 – p. 15.
  5. Salazar, Ramón A. (1 de abril de 1898). «Tomás Mur y sus obras». La Ilustración del Pacífico (Guatemala: Síguere y Cía.) II (39).

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6 de mayo de 1897: Reina Barrios nombra a sus enemigos como Jefes Políticos

El general presidente José María Reina Barrios nombra a Próspero Morales y a José León Castillo como Jefes Políticos de San Marcos y Chiquimula, respectivamente

6mayo1897
Vista general de la nave central de la Exposición Centroamericana, que se estaba celebrando en Guatemala en 1897 para promover el Ferrocarril Interoceánico (aunque a éste todavía le faltaba el tramo de Panaxán a la Ciudad de Guatemala).  En los recuadros: los ex-candidatos presidenciales Próspero Morales y José León Castillo, nombrados gobernadores de San Marcos y Chiquimula el 6 de mayo de 1897, respectivamente.  Imágenes de «La Ilustración Guatemalteca» tomadas de Wikimedia Commons.

En una escueta noticia publicada el 15 de mayo de 1897, la revista cultura «La Ilustración Guatemalteca» publicó la siguiente nota en su sección «Resumen Quincenal«:

«El Señor Presidente ha nombrado Jefes Políticos, de San Marcos, al señor Don Próspero Morales, de Chiquimula, al señor Don José León Castillo, y del Quiché, al señor General Don Daniel Fuentes Barrios.«1

Su intención era enviar lo más lejos posibles a sus rivales políticos más importantes, dado que planeaba cancelar las elecciones, ya que iba a disolver la Asamblea Legislativa para erigirse en dictador y nombrar una Asamblea Constituyente que modificara la constitución para extender su mandato presidencial hasta 1902.  Sin embargo, sin propornérselo, acababa de nombrar como Jefes Políticos a los que serían líderes de las Revoluciones de occidente y de Oriente que estallaron en septiembre de ese año contra las medidas del presidente y que, aunque no triunfaron, sí hicieron mella en el régimen.2

¿Qué había provocado aquella situación?  Para mayo de 1897 los tres megaproyectos del gobierno del general Reina Barrios —la Exposición Centroamericana, el Ferrocarril del Norte, y el acueducto de Acatán— estaban pasando factura al gobierno debido a la caída del precio internacional del café.  Dado que la crisis económica golpeó al gobierno justo cuando estaba gastando más en infraestructura, la caída de la economía fue estrepitosa. Reproducimos a continuación algunas otras noticias que se publicaron en ese mismo «Resumen Quincenal«, para que el lector se dé una mejor idea de la crisis en que estaba sumergido el gobierno de Reina Barrios para entonces:1

    • «Los acontecimientos ocurridos en la quince, son de tal especie, que no necesitan comentarios.
    • Según los últimos cablegramas del extranjero, sigue la baja del café.
    • ‘La República’ periódico independiente que contaba seis años de existencia, ha sido suspendido hasta que su director y corredactores pureben, de una manera clara y concluyente, que el Presidente de la Nación ha derrochado las rentas públicas, que ha creado contribuciones desde que se encuentra gobernando este país, y que de alguna manera ha hecho uso ilegal de las rentas nacionales, para lo cual se ha puesto a la disposición de los redactores del citado diario, los libros de contabilidad oficial.
    • Deseando hacerse economías en el presupuesto respectivo, se dispone sean baja, en el depósito: los Generales de División Don Gregorio Contreras, Felipe Cruz, Luis Beteta; Generales de Brigada Don Manuel Aguilar, Francisco Villeda y Daniel Marroquín; Coroneles Don José María T. Gutiérrez, Fernando Alvarez, Francisco Corzo; Teniente Coronel Don Manuel H. Sánchez; comandantes segundos Don Joaquín Reyes y Don J.A. de León. En la Plana Mayor, el Coronel Don José M. Lima.
    • Hace tiempo escasea el agua de Acatán en Guatemala, con este motivo un periódico de esta localidad quiso hacer responsable a la Compañía Nacional de Construcciones de esa falta.  El Gerente de la misma ha hecho ver al público que la Compañía no tiene la culpa, pues no emplea sino cincuenta de las doscientas pajas de agua que tiene disponibles para los terrenos de la Exposición, pero aprovechando esta oportunidad el colega aludo suelta un latigazo a los extranjeros que vienen a Guatemala a representar un papel de más importancia que lo harían en su país.  
    • Las secciones de Honduras, El Salvador y Nicaragua en la Exposición, no se abrirán al público todavía, por no haber llegado aún los principales bultos en que vienen los objetos; parece que dichos bultos no fueron descargados en el puerto, debido a una equivocación.
    • Existen muchas casas desalquiladas.  En vista de esto varios propietarios han bajado el precio de arrendamiento de sus fincas.
    • Pasado mañana, se espera que la locomotora del Ferrocarril de Ocós llegue a Pajapita, pues está terminándose el efecto la colocación de rieles, continuándose el trabajo de desmentos y terraplenes en dirección a Coatepeque, antes del término señalado por la contrata.
    • Se ha dado principio también a los trabajos definitivos de mampostería para la colocación del puente sobre el río el Naranjo, en el lugar llamado Vado Ancho«.1

BIBLIOGRAFIA:

  1. Macías del Real, A. (15 de mayo de 1897). «Resumen Quincenal»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía) 1 (20). p. 290.
  2. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.

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4 de mayo de 1897: nombran a Estrada Cabrera como Primer Designado

El general presidente José María Reina Barrios autoriza el decreto 360 de la Asamblea Legislativa, que nombra al licenciado Manuel Estrada Cabrera como primer Designado a la Presidencia

4mayo1897
Inauguración de un buesto de Estrada Cabrera en Mazatenango el 21 de noviembre de 1903, hacia el final de su primer período presidencial. Dada su férrea personalidad, ya para entonces los pobladores lo adulaban servilmente. En el recuadro: fotografía del presidente guatemalteco, que dice: Presidente Constitucional de la República, Benemérito de la Patria y Jefe del Partido Liberal de Guatemala. Imágenes tomadas de Administración Estrada Cabrera.

Una simple formalidad, como lo era la elección del Primer y Segundo designados a la Presidencia de la República cada año, tendría una gran repercusión en la historia guatemalteca de principios del siglo XX. El 4 de mayo de 1897, cuando ya se veía venir una grave crisis económica pero el general presidente José María Reina Barrios todavía no había disuelto la Asamblea Legislativa ni se había declarado en dictador extendiendo su mandato hasta 1902, el gobernante guatemalteco aprobó el siguiente decreto de rutina:1

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala, Decreta:

Artículo único. Declárase electos por la Asamblea primero y segundo Designados a la Presidencia de la República, respectivamente, a los señores Licenciado Don Manuel Estrada Cabrera y General Don Manuel Soto.

Pase al Ejecutivo para su publicación.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Gutaemala a los veintiocho días del mes de abril de mil ochocientos noventa y siete.

        • Feliciano Aguilar, Presidente
        • Francisco Villacorta, Secretario
        • Rafael Spínola, Secretario.

Palacio del Poder Ejecutivo,

Guatemala, 4 de mayo de 1897.

Publíquese.

        • José María Reina Barrios
        • Por impedimiento del Secretario de Estado en el Despacho de gobernación y Justicia, el de Relaciones Exteriores, Jorge Muñoz1

Apenas nueve meses más tarde, el 8 de febrero de 1898 caía asesinado el presidente Reina Barrios luego de sobrevivir a dos fuertes revoluciones en su contra, una en el occidente del país dirigida por su ex-ministro de la guerra, Próspero Morales, y la otra en el oriente dirigida por el licenciado José León Castillo. Ante esta situación, el escritor cabrerista Felipe Estrada Paniagua dice:

«La muerte trágica del General don José María Reina Barrios, acaecida el 8 de febrero de 1898 por la mano criminal del audaz extranjero Oscar Zollinger, llevó a la Presidencia de la República al Licenciado don Manuel Estrada Cabrera, quien ya desde el mes de septiembre del año anterior se encontraba alejado de la vida política. Tomó posesión de aquel alto puesto precisamente en los momentos de mayor peligro, ya que sobre el cadáver, tibio aún, del infortunado Mandatario de la Nación, se desencadenaba, sangrienta, implacable y feroz, la horrible tempestad de ambiciones que tenían por base el desgarramiento de la Constitución liberal y el cambio absoluto de las instituciones.»2

El licenciado Antonio Batres Jáuregui, amigo y ministro del fallecido general Reina Barrios, y quien ya se consideraba el presidente provisorio a la muerte de éste, narra la situación de una forma diferente:

«Estaba de antemano, bien tramado el asesinato de Reyna Barrios, de suerte que desapareciera también Zollinger, para que no hablara y descubriera a los conspiradores. Se procuró suprimir en el acto a Zollinger, teniendo al efecto unos agentes de policía prevenidos, por donde debía pasar el criminal, que corría a asilarse en la Legación de México. Dichos agentes fueron envenenados a poco del suceso. Los ayudantes que acompañaban a Reina Barrios, comandante Ernesto Aldana y Tomás Acevedo, se dijo que eran cómplices en el atentado; que le habían agarrado los brazos a Reina, mientras el asesino le disparó sobre la boca, que la tenía abierta, según la autopsia». «[El general Salvador] Toledo introdujo a Estrada Cabrera la noche del ocho de febrero al Palacio Presidencial, cuando llegó a ofrecerse a los ministros. Toledo contaba con algunos cuarteles; fue nombrado Ministro de la Guerra inmediatamente. Pasado algún tiempo, tuvo que salir vestido de mujer, huyendo de la persecución de don Manuel. Vivió muchos años en Nicaragua. Llegó al extremo la exaltación política, y tanto se desbordaron las pasiones, de los pocos y feroces enemigos del general Reina Barrios, que cuando se trataba de dar sepultura a su cadáver, proponíanse algunos caníbales arrebatar sacrílegamente los restos mortales del Jefe de la República, hacer pedazos el féretro y profanar por modo impío las cenizas del infortunada general. Hubo necesidad de que, a mi solicitud, en vez de ir el cortejo fúnebre al cementerio, se dispusiera, dos horas antes, con premura, sepultar el cadáver en las bóvedas de la iglesia metropolitana. Estrada Cabrera, autor principal de semejante crimen, en el cual íbamos a ser asesinados los ministros de Reina Barrios, al notar que ya se tenía noticia del atentado, se vio en el caso de que no se realizara3[…] Después de la muerte del presidente, general Reina Barrios, no me era posible permanecer en mi país, porque a mi, particularmente, teníanme un odio mortal Estrada Cabrera y sus secuaces. Sabían que yo iba a ser designado a la Presidencia de la República, y ya estaba muy próxima la apertura de la Asamblea. En efecto, dicho general me había hablado, diciéndome que pensaba irse a Europa, durante unos ocho meses y que deseaba que yo me quedase en su lugar. Por eso fue la precisión de que el asesino ejecutase el crimen antes de que dejara de ser designado (que legalmente ya no lo era) Estrada Cabrera. Cuando se mandó disolver la Asamblea, se declaró, por un decreto, que eran nulos todos sus actos; y uno de ellos había sido la designación de Estrada Cabrera, para el caso que fuera el Presidente de la República por muerte del que la ejerciera. Me vi precisado a salir de Guatemala hacia Europa, en mayo de 1898, acopañándome de mi hijo Carlos.»4

Rafael Arévalo Martínez en su obra «¡Ecce Pericles!» recalca que Batres Jáuregui trabajó muchos años para el gobierno de Estrada Cabrera cuando regresó a Guatemala de su exilio, y narra la toma del poder por don Manuel así:

El consejo de ministros, al morir Reina Barrios, estaba compuesto por el licenciado Mariano Cruz, que tenía a su cargo las carteras de gobernación y justicia y la de instrucción pública; el licenciado Antonio Batres Jáuregui, la de relaciones exteriores, Francisco C. Castañeda la de hacienda, Feliciano García la de fomento y el general Gregorio Solares la de guerra. Reunidos el 8 de febrero de 1898 en la casa presidencial -salvo el ministro de la guerra que estaba de temporada en el puerto de San José-, discutían aterrorizados, pero ambiciosos sobre quién de entre ellos, saltando por encima de la constitución, debía suceder al presidente muerto – ¿Feliciano García? ¿Mariano Cruz? – cuando compareció Estrada Cabrera: ‘Vengo a encargarme de la presidencia como primer designado’ – dijo-. ‘Sírvanse firmarme este decreto, en el que me reconocen como tal. Deseo que colaboren conmigo…’ Y puso ante ellos el decreto que y llevaba escrito a prevención, pues conocía el valor de ciertos hechos, pequeños al parecer. Su entrada sorprendió a los ministros tanto, que durante los primeros momentos permanecieron sentados. En cuanto oyeron sus firmes palabras se pusieron de pie; reconocían al amo. La ley estaba de su parte; además, aquello solucionaba su altercado, que pudo terminar de mala manera.«5

Sea como haya sido, lo que sí no tiene discusión es que ni Reina Barrios, ni nadie más, se imaginaba que aquel escueto decreto que firmó quizá distraidamente el 4 de mayo de 1897, sería el inicio de una de los gobiernos civiles más largos y totalitarios en la historia del país.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1904). Administración Estrada Cabrera: reseña de los progresos alcanzados en los ramos de adjudicación de terrenos, ferrocarriles, carreteras, puentes, comunicaciones por correo, telégrafo y teléfono, y producción agrícola. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 8.
  2. Ibid., p. 7.
  3. Batres Jáuregui, Antonio (1949). La América Central ante la Historia. 1821-1921. Memorias de un Siglo. III. Guatemala. Tipografía Nacional. pp. 590-596.
  4. Ibid., pp. 620-621.
  5. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles! Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 29-30.

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