16 de septiembre de 1896: el gobierno del general presidente José María Reina Barrios inaugura el nuevo edificio del Registro de la Propiedad Inmueble, hoy convertido en Museo Nacional de Historia

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El 16 de septiembre de 1896 fue inaugurado el edificio del Registro de la Propiedad​ de la Ciudad de Guatemala— obra del arquitecto José de Bustamante. La institución del Registro es una de las reformas implantadas por la legislación civil guatemalteca de 1877. En la Ciudad de Guatemala de 1896 había un promedio mensual de novecientas inscripciones que incluían enajenaciones de fincas rústicas, enajenaciones de fincas urbanas, hipotecas sobre fincas rústicas, hipotecas sobre fincas urbanas y cancelaciones hipotecarias.

Tiene una planta de setecientos cuarenta y dos metros cuadrados y una altura de catorce metros, con dos plantas y una bóveda para el archivo; es de estilo renacimiento francés y costó doscientos mil pesos guatemaltecos. Está fabricado de ladrillo y hierro y decorado con cemento y mármol y contiene veintidós piezas para oficinas y un sótano que está protegido por rejas y tela metálica.

Fue uno de los pocos edificios construidos por el gobierno del general José María Reina Barrios que sobrevivieron el terremoto de 1917-18.  Posteriormente fue convertido en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.

Reina Barrios gobernó durante el período económico más próspero de los regímenes liberales, y aprovechó la bonanza para realizar obras de infraestructura majestuosas, que incluyeron el Palacio de Gobierno, el Pabellón de la Exposición Centroamericana, el Museo de la Avenida de la Reforma, los cuales fueron destruidos por los mencionados terremotos.  El presidente general José María Reina Barrios también había contratado al arquitecto José de Bustamante, para la construcción del Palacio Presidencial o Casa Presidencial. El contrato se aprobó el 8 de febrero de 1895, tres años exactamente antes del asesinato del Presidente, y el edificio se construyó en el predio que ocupaba la huerta ubicada, en el ala suroeste del antiguo Palacio Colonial sobre la 8ª Calle con un costo aproximado de cuatrocientos mil pesos. La obra dio inicio el 1 de enero de 1895 y se inauguró el 24 de diciembre de 1896. Fue la sede de gobierno de Reina Barrios y de su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera hasta que fue destruido por los terremotos.

BIBLIOGRAFIA:

Agosto de 1896: en la cúspide la bonanza económica, el gobierno de José María Reina Barrios autoriza la construcción del Puerto de Iztapa, el cual sería la terminal sur del Ferrocarril Interoceánico

Si le hubieran dicho al general José María Reina Barrios en agosto de 1896 que iba a morir asesinado menos de dos años después debido al gran descontento popular en contra de su gestión se habría reído incrédulo.  Y no era para menos:  las ventas del café estaban por las nubes, la educación de la población era inmejorable, alcanzando por primera vez a los más aventajados estudiantes indígenas, la ciudad capital se había embellecido con hermosos palacios, museos y monumentos y los ambiciosos proyectos económicos del gobierno iban viento en popa.

Entre esos proyectos, el más destacado era el del Ferrocarril Interoceánico, el cual estaba destinado a convertir a Guatemala en el principal puente comercial entre el Océano Atlántico y el Océano Pacífico. en una época en que todavía no se había producido la Guerra entre Estados Unidos y España de 1898, con la que los Estados Unidos se convirtieron en la principal potencia en América gracias a lo cual independizaron a Panamá de Colombia para construir un canal interoceánico allí en 1903.

El ambicioso Proyecto de Reina Barrios estaba financiado por medio de bonos del Estado los que en un principio eran muy cotizados y tuvieron mucho demanda.   El Ferrocarril que había construido J. Rufino Barrios iba de Puerto de San José a la Ciudad de Guatemala y Reina Barrios tenia el plan de concluir la ruta hasta Puerto Barrios.  Para 1896, el Ferrocarril ya iba desde el Puerto del Atlántico hasta Zacapa y se veía muy prometedor por lo que el gobierno dió el siguiente paso: empezar la construcción de un nuevo puerto en el Pacífico  ya que las condiciones de carga y descarga en Puerto de San José dejaban mucho qué desear.

Así se comenzó con la construcción del Puerto de Iztapa, que de haberse concluído hubiera sido similar al de Puerto Barrios y la salida de Guatemala hacia el Pacífico.  Pero la dependencia de Guatemala en el café como único producto de exportación hizo que cuando la revolución en Brasil terminara en 1897 y éste gigante sudamericano empezara a producer café en grandes cantidades, el precio internacional del grano se desplomara y con él la economía guatemalteca y los sueños del gobierno de Reina Barrios.  Para agosto de 1898, todos los proyectos emprendidos estaban en el abandono y el presidente yacía en las Catacumbas de la Catedral Metropolitana tras ser asesinado el 8 de febrero de ese año.

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1 de agosto de 1897: la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” cambia su nombre por el de “La Ilustración del Pacífico”

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Composición fotográfica de la Costa Sur de Guatemala, realizada por Alberto G. Valdeavellano y publicado en “La Ilustración del Pacífico” el 1 de agosto de 1897.

Reproducimos a continuación el editorial de la revista “La Ilustración del Pacífico“, el cual describe la situación que vivieron los editores de “La Ilustración Guatemalteca” tras su primer año de vida.  La nueva revista dudaría solamente un año, pero en sus páginas se recogen los eventos que describen la destrucción de la economía guatemalteca, el fracaso rotundo de la Exposición Centroamericana y las revoluciones contra el gobierno del general José María Reina Barrios. Es más, a partir del 8 de febrero de 1898, fecha del asesinato del general Reina Barrios, la revista pierde contenido politico y se dedica a publicar artículos superficiales hasta su desaparación; aunque no lo describe, queda como reflejo del autoritarismo del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien eliminó de un tajo la libertad de expresión de la que se gozaba durante el gobierno de Reina Barrios.

“Confirmado:

La fundación de un periódico ilustrado, fué acogida en Guatemala con entusiasmo, y todos prometían su cooperación : los comerciantes dando avisos, las personas amantes de la poesía subscribiéndose, los literatos mandando sus más originales composiciones.

Pero al cabo de poco tiempo, era la inversa, los anuncios parecían caros en comparación á los que se publicaban en otros periódicos, quizá subvencionados ; los lectores se disgustaban, ora porque las composiciones no eran de hijos del país, ora porque si lo eran tenían los defectos propios de la juventud ; los literatos no remitían sino trabajos encomiásticos referentes á ellos, ó elogios mutuos.

Un día aparece el retrato de un obispo : unos abonados se disgustan porque nos hacíamos clericales, éstos últimos se enfadan porque en el mismo número se retrataba á un ilustre abogado libre-pensador.

Publicamos notaciones financieras, no falta entonces quien confundiendo el patriotismo
con la oposición sistemática, nos acusan de soñadores de tristezas para la Nación.

El Fisco erróneamente cree que el papel satinado en el cual se tiran los fotograbados
es papel de escribir y carga fuertes derechos aduaneros.

De la Exposición Centro-Americana se negaron las fotografías, por haber hecho de éstas
una concesión á un artista.

Y en medio de tantos disgustos, el desaliento se apodera de nosotros, y cuando creíamos imposible la existencia de un periódico ilustrado, viene, ya el cablegrama de felicitación por nuestra tabla bursátil, ya la manifestación de respeto de un diplomático, por el hecho de la publicación del mapa de límites con Méjico, ya mil cartas de aliento, de americanos separados de aquí por la distancia y no por el corazón, que no encontraban palabras suficientemente loables para señalar lo que les agradaba poner en evidencia las condiciones políticas, económicas y literarias del país donde nacieron ; sus hombres de talento, sus éxitos, sus progresos. Cuando hubiere atrevido ó ignorante, que les dijere procedían de una república medio civilizada, ellos enseñaban el periódico ilustrado, allí se verán sus Universidades, Bancos, Teatros y Catedrales, todo esto descrito no con la pasión localista, sino por el fotograbado que no permite ni la mentira ni la adulación.

Puesta en la balanza las miserias y críticas de los primeros, en contraposición con las verdaderas manifestaciones del cariño de los segundos, entre los cuales privaba la idea de la union de los intereses americanos, ampliamos nuestro programa, para ligar con lazos estrechos de afecto á pueblos á quienes la naturaleza les dio una vía de comunicación tan amplia como in océano.

He aquí los nobles motivos por los cuales nuestra REVISTA, al cumplir un año y tomar el nombre de confirmación, adopta el de ‘La Ilustración del Pacífico’.”

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8 de junio de 1919: muere Consuelo Reina Benton, hija póstuma del fallecido general José María Reina Barrios y de Algerie Benton

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Retrato de la Sra. Reina Barrios publicado el El Porvenir de Centro América en 1896.

Para 1898, tras el colapso económico de 1897, la relación entre el general José María Reina Barrios y su esposa, la vedette estadounidense Algerie Benton era fría y distante.  Aún así, la señora estaba encinta de seis meses cuando ocurrió el asesinato del presidente, el 8 de febrero de 1898, dando pié para que se rumorara que el padre era en realidad el general Salvador Toledo y no el presidente.  De hecho, durante una visita del médico que atendía a la señra, el general Reina Barrios le hizo ver que los problemas que la aquejaban no eran por el embarazo, sino por su alcoholismo, y también le dejó claro al médico que el hijo de la señora Reina Barrios no era del presidente.

Tras la muerte de su esposo, Algerie Benton perdió la razón y regresó a los Estados Unidos dejando muchos asuntos sin resolver en Guatemala; por ejemplo su lujosa residencia ubicada sobre el Paseo 30 de Junio, Villa Algeria, quedó abandonada por mucho tiempo.  Cuando se fué, llevaba a una bebé en brazos, a quien puso por nombre Consuelo y se radicó en Nueva Orleans, en donde empezó a abusar de alcohol y drogas, cayendo en una espiral que la llevó a prisión en Londres y en Nueva York, acusada de intoxicación.

El New Orleans Times Picayune reportó que la viuda del expresidente había abandonado a su hija en las escaleras de la iglesia de la Magdalena en París bajo los efectos de su drogadicción y alcoholismo. Consuelo fue ingresada en un convento en la ciudad de Londres, por órdenes del Ministro de Guatemala en Londres, José Tible mientras que en 1910, Algerie Benton fue ingresada en el Asilo Touro-Shakespeare en Nueva Orleans, sin un centavo y casi ciega. Allí vivió sus últimos años y murió 20 de abril de 1915, mientras visitaba a unos amigos en Biloxi, Mississippi.

Por su parte, Consuelo Reina Barrios vivió bajo la tutela del presidente Manuel Estrada Cabrera quien había instruido a José Tible que la enviara a vivir a un convento en Inglaterra: la escuela de la abadía de St. Mary en Hendon, Middlesex. ​ En 1915, cuando sobrevino la muerte de su madre, Consuelo ya había regresado a Guatemala, y allí se enfermó gravemente de gripe española tras los terremotos de 1917 y 1918 y fue enviada a Nueva Orleans, Estados Unidos en 1918, pues allí vivía su abuela, C.B. Wheeler, pero el viaje no le sirvió para recuperarse.

Consuelo murió el 8 de junio de 1919 en Nueva Orleans.

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1 de junio de 1896: se instala el servicio eléctrico en la Oficina Central de Correos de Guatemala

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Dirección General de Correos de Guatemala, en el antiguo convento de los franciscanos en la Sexta Avenida del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Las nuevas generaciones han vivido en una sociedad en la que la comunicación es prácticamente instantánea y basta con tener un servicio de telefonía móvil y un cargador eléctrico para enterarnos instantáneamente de todo aquello que nos interesa.  Pero a finales del siglo XIX, hace solo 120 años, la situación era completamente diferente: la Ciudad de Guatemala carecía de electricidad y la comunicación se efectuaba por correo normal y con periódicos de escasa circulación.

En junio de 1896, el gobierno progresista del general José María Reina Barrios estaba en su apogeo y la economía nacional estaba en una situación inmejorable.  Para agilizar las comunicaciones del país, Reina Barrios estaba construyendo el Ferrocarril del Norte de Guatemala, para así conectar al puerto de San José con el entonces nuevo Puerto Barrios.  La empresa iba viento en popa, y ya habían llegado desde Puerto Barrios hasta El Rancho de San Agustín.

Para complementar las comunicaciones, Reina Barrios mejoró la infraestructura del correo nacional y entre esas mejoras estuvo la instalación del servicio eléctrico en la Dirección de Correos en la Ciudad de Guatemala, la cual estaba en el hoy desaparecido ex-convento de los frailes franciscanos, a un lado del atrio de la Iglesia de San Francisco en la Sexta Avenida.    Reina Barrios tenía todas sus esperanzas puestas en el ferrocarril, y en el Correo, pues con ellos se establecerían relaciones comerciales con importantes destinos en Europa y en el este de los Estados Unidos.

Pero el destino tenía otros designios para el presidente guatemalteco.  Apenas un año después el gobierno se había quedado sin fondos para concluir el Ferrocarril del Norte y el 8 de febrero de 1898 Reina Barrios caía muerto de un pistoletazo propinado por el ciudadano suizo británico Edgar Zolinger.  Por una de esas amargas coincidencias que tuvo el trágico final de Reina Barrios, a Zolinger lo mataron los policías y llegó Emilio Ubico a darle el tiro de gracia al cadáver;  Ubico no solamente era tío del general Jorge Ubico, sino que había sido el director general de Correos del gobierno de Reina Barrios.

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31 de mayo de 1897: se disuelve la Asamblea Legislativa por renuncia masiva de representates; inicio del fin del general presidente José María Reina Barrios

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Inauguración del monumento a Miguel García Granados en el paseo de La Reforma en 1896, frente al entonces recién construido Cuartel de Artillería (luego Escuela Politécnica).  Eran los años de bonanza del gobierno del general Reina Barrios. Fotografía de Alberto G. Valdeavellano, tomada de Wikimedia Commons.

Los primeros años del gobierno del general José María Reina Barrios fueron los de mayor bonanza en la historia de Guatemala. Aprovechando el sistema creado por el fallecido general J. Rufino Barrios para favorecer la producción de café en las grandes fincas que se establecieron durante su gobierno, que incluía el uso casi forzoso de mozos colonos, y la revolución que ensangrentaba a Brasil, la economía guatemalteca tuvo un crecimiento sin precedentes.

El precio del café estaba por las nubes y las ganancias del país eran mayúsculas.  Ante esta situación, Reina Barrios emprendió muchos programas sociales y educativos; abrió escuelas y tipografías, e incluso llegó a derogar el Reglamento de Jornaleros en beneficio de la población indígena.  En cuanto a infraestructura, el gobierno reinista emprendió construcciones faraónicas que fueron desde el Ferrocarril del Norte, y un nuevo acueducto, hasta la construcción de un nuevo Palacio Presidencial y otro al final de la Avenida de La Reforma.  Incluso, se construyó un palaciego Instituto Agrícola de Indígenas, para educar a los estudiantes nativos más aventajados de todos los municipios del país.

Reina Barrios tenía planes ambiciosos: cuando estuviera concluido el Ferrocarril del Norte, iba a promocionarlo por medio de la Exposición Centroamericana, un gran evento internacional al mejor estilo de la Exposición de París y que serviría de plataforma para que el gobierno guatemalteco promocionara su nuevo canar seco, que sería un importante eje comercial para el país.  De hecho, cuando el arzobispo exiliado en Costa Rica, Ricardo Casanova y Estrada dio  su beneplácito para la Exposición, Reina Barrios le levantó el exilio y le permitió regresar a Guatemala.

Pero el presidente guatemalteco no contaba con algo:  la paz en Brasil.  Cuando el gigante sudamericano dio por terminada su revolución, inició la producción de café a gran escala, con lo que el precio del grano se desplomó en los mercados internacionales, justo cuando Reina Barrios preparaba su Exposición.  Con la caída de ingresos, todos los bonos que había emitido el gobierno guatemalteco para la Exposición, el Ferrocarril del Norte y el acueducto ya no tuvieron respaldo y la economía se vino abajo como un castillo de naipes.

Ante tal situación, los diputados de la Asamblea Legistalativa renunciaron a sus curules y para el 31 de mayo de 1897, la Asamblea tuvo que declarase disuelta.  Y cuando Reina Barrios anunció que iba a extender su mandato presidencial hasta 1902, sus otrora oponentes a la presidencia en las canceladas elecciones de 1897, Próspero Morales y José León Castillo lideraron alzamientos revolucionarios contra el presidente en el occidente y en el oriente del país, respectivamente.   Era el principio del fin de un gobierno que podría haber llegado muy lejos, de no haberse logrado la paz en Brasil.

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17 de mayo de 1886: el general José María Reina Barrios contrae nupcias con la vedette estadounidense Algerie Benton en Nueva Orleans, Luisiana

Retrato de la Primera Dama de Guatemala, Sra. Algerie Benton de Reina durante el gobierno del general José María Reina Barrios.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La vida del general José María Reina Barrios y su familia fue una tragedia digna de ser relatada por un poeta de la talla de Homero o Virgilio ya que tiene todos los elementos que un autor de esa categoría podría desear para una magna obra literaria.  Por un lado, tenemos al respetado militar guatemalteco, sobrino del general y expresidente J. Rufino Barrios, masón de grado 33 y con estudios en Europa y Estados Unidos; por otro lado, tenemos a la señora Algerie Benton, quien provenía de una familia respetable de Virginia en los Estados Unidos y que contrajo matrimonio con el militar guatemalteco el 17 de mayo de 1886.

La carrera de Reina Barrios tuvo muchos altibajos durante el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas, quien le tenía recelo por su jerarquía dentro del partido liberal guatemalteco, dado su parentesco con el extinto expresidente Barrios.  De esa cuenta, fue enviado a Europa como cónsul, pero al llegar se enteró que su nombramiento había sido revocado y tuvo que regresar a América, quedándose en los Estados Unidos.  Allí conoció a Benton y contrajo matrimonio con la bella dama, solamente para ser llamado a Guatemala y hecho prisionero por el gobierno de Barillas por su supuesta participación en unos levantamientos en Mataquescuintla.  Aunque posteriormente fue dejado en libertad, hubo un momento en que la Sra. Benton de Reina tuvo que rogar al ministro Antonio Batres Jáuregui para que le permitiera llevarle alimentos a su esposo.

Reina Barrios llegó a la presidencia de Guatemala en 1892, tras ganar las elecciones para suceder al presidente Barillas,  y aunque los primeros años de gobierno fueron de mucha bonanza y bienestar, el último año fue fatal para el Presidente y perturbador para la Primera Dama.  Al principio, la economía estaba muy pujante y en crecimiento gracias a que Brasil estaba inmerso en una guerra civil y por ello, el cultivo del café (principal producto de exportación de Brasil) estaba siendo muy rentable para Guatemala.  Debido a esto , Reina Barrios emprendió una serie de programas educativos, construyó obras faraónicas y se preocupó por embellecer a la Ciudad de Guatemala. Durante los años de prosperidad, la Sra. Benton de Reina era la envidia de la sociedad guatemalteca.  De hecho, el presidente construyó un nuevo Palacio de Gobierno en el patio del antiguo Palacio Colonial y lo inauguró  con gran pompa junto con su esposa.

Pero en 1897 todo cambió.  Brasil alcanzó la paz y empezó a producir café en grandes cantidades, haciendo que el precio del grano se desplomara estrepitósamente, dejando todos los proyectos de Reina Barrios a medias.  El gobierno pasó de la bonanza al endeudamiento interno y externo y las revoluciones no se hicieron esperar.  A pesar de haber aplacado las revueltas, el presidente fue asesinado el 8 de febrero de 1898, y aunque ya vivían prácticamente separados, la Sra. Benton perdió la razón.  Ambos tuvieron una hija (que algunos historiados aseguran que no era del presidente sino que del general Salvador Toledo), quien fue recogida por el sucesor de Reina Barrios, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.

BIBLIOGRAFIA: