25 de febrero de 1842: José Venancio López es nombrado presidente del Estado

El licenciado José Venancio López, regente de la Suprema Corte de Justicia y Consejero de Estado es nombrado presidente del Estado en sustitución de Mariano Rivera Paz.

25febrero1842
El templo de Santo Domingo en 1875 en una fotografía de Eadweard Muybridge. En el recuadro: el licenciado José Venancio López. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En los primeros tiempos de la vida de la República Federal de Centro América y del Estado de Guatemala, los gobernantes no se aprovechaban del presupuesto de la nación.  Por ejemplo, el presidente federal Manuel José Arce y Fagoaga fue obligado a renunciar en 18281 y en 1829 todos sus bienes fueron embargados por Francisco Morazán, quien además lo expulsó del territorio centroamericano junto con los líderes aristócratas.2 Arce intentó regresar al poder, pero no lo consiguió y cuando murió en su natal El Salvador en 1847, estaba prácticamente en la miseria.3

Otro ejemplo se dió cuando el mariscal Vicente Cerna fue derrocado por la Revolución Liberal el 30 de junio de 1871.  Cerna salió huyendo para El Salvador con veinte reales prestados y cuando regresó al país el 2 de julio de 1877, el gobierno de Barrios tuvo que emitir este breve acuerdo para que Cerna no se muriera de hambre en sus últimos días: “habiendo ingresado a esta ciudad el general de división don Vicente Cerna, será alta, de orden del señor general presidente, en el presupuesto respectivo.”3

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8 de diciembre de 1844: Rivera Paz renuncia a la presidencia del Estado

El Jefe de Estado Mariano Rivera Paz presente su renuncia irrevocable por la presión del capitán general Rafael Carrera

8diciembre1844
La entrada a Río Dulce en la época en que Mariano Rivera Paz era el Jefe de Estado de Guatemala, según un dibujo del arquitecto británico Frederick Catherwood. En el recuadro: el Jefe de Estado Rivera Paz. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Mariano Rivera Paz tuvo que hacerse cargo de la Jefatura de Estado de Guatemala en los momentos más críticos de la existencia del mismo:  después del derrocamiento del Dr. Mariano Gálvez por las guerrillas católico-campesinas del oriente guatemalteco dirigidas por el general mestizo Rafael Carrera.1  Pero gracias a su habilidad, logró mantenerse en el poder mediando entre el férreo carácter del líder campesino y los fuertes intereses económicos de los criollos conservadores que habían retornado al país tras la caída de los liberales. Y, por si fuera poco, tuvo que lidiar también con la injerencia de los intereses británicos en el país.

A pesar del corto tiempo que estuvo en el poder, Rivera Paz afrontó varias crisis graves, entre las que destacan:

  1. La separación de Estado de Los Altos en 1838.2
  2. La destitución forzada del cargo a manos del presidente federal Francisco Morazán en 1839 en favor de Carlos Salazar.
  3. El golpe de estado de Rafael Carrera el 13 de abril de 1839 contra Salazar que lo restituyó en el poder.3
  4. La sangrienta recuperación del Estado de los Altos en 1840.4
  5. La invasión del presidente de El Salvador, Francisco Morazán en marzo de 1840 para vengar a Los Altos, y su posterior derrota a manos de Rafael Carrera en la Ciudad de Guatemala.5

A finales de 1841, aduciendo que estaba enfermo, Rivera Paz solicitó un permiso de dos meses para ausentarse de sus funciones como gobernante, y se fue a descansar a Escuintla, a donde le llegó la notificación de que el 14 de febrero de 1842 tenía que presentarse nuevamente a su despacho.  Rivera Paz dijo que todavía no se había repuesto y le pidió a la Asamblea que le “quitara esa obligación de sus espaldas“, a lo que los diputadores respondieron afirmativamente.  De esta forma, Rivera Paz dejó la Jefatura del Estado el 25 de febrero de 1842, siendo sustituido por José Venancio López, un liberal moderado.6,7

Tras el cambio de gobierno, todo estuvo tranquilo en Guatemala hasta que Francisco Morazán regresó a la región en abril de 1842.  Inicialmente quiso entrar a El Salvador, pero al darse cuenta de que sus fuerzas eran considerablemente inferiores a las de sus rivales, optó por irse a Costa Rica.  Sin embargo, cuando se supo que Morazán iba a entrar en  El Salvador, el general Rafael Carrera pidió autorización para un préstamo de $40,000 para el ejército y $3,000 para marchar en ayuda de El Salvador.  Poco después, el presidente López presentó su renuncia el 13 de mayo y Rivera Paz fue nombrado nuevamente como gobernante luego de que Carrera no la aceptara.7

Desde un principio estuvo claro que Rivera Paz era un subordinado del general Carrera y un aliado de los criollos conservadores, ya que con su llegada al poder, la familia Aycinena empezó a publicar nuevamente la “Gaceta Oficial“, que habían dejado de publicar desde que López asumió la jefatura de Estado.  Y con el nombramiento de Juan José de Aycinena como Ministro de Justicia y Asuntos Eclesiásticos, el cónsul británico Frederick Chatfield (quien retornó a Centroamérica el 18 de mayo) retomó su influencia en los círculos de gobierno guatemaltecos.8

Aprovechando este desorden administrativo en Guatemala, México se apropió de Soconusco, luego de que el alcalde de Tapachula le pidiera ayuda, a lo que el gobierno de Rivera Paz solamente pudo presentar un débil reclamo.9 Carrera también hizo alarde de que iba a usar las armas en esta situación, pero en realidad estaba más preocupado con que los conservadores y eclesiásticos influyeran en el gobierno y sabiendo que éstos desconfiaban de él, decidió sacarlos del gobierno y hacerse definitivamente con el poder con toda la apariencia de legalidad.10

Así pues, mediante un ardid, Carrera consiguió que Juan José de Aycinena renunciara a su cargo  en marzo de 1844.  El 26 de abril, Rivera Paz formó un nuevo gabinete, conformado por moderados, y con este nuevo gobierno se mudó el 2 de mayo a unas elegantes oficinas que habían sido remodeladas en el Palacio Colonial, después de haber estado sesionando en el edificio que estaba en la esquina opuesta a la Iglesia de Santa Rosa en la Ciudad de Guatemala.  Pero luego de un intento de invasión del presidente salvadoreño Francisco Malespín en represalia a una fallida invasión de Manuel José Arce apoyda por Carrera, y del subsiguiente convenio de paz firmado en la hacienda de Quesada el 5 de agosto de 1844, el gobierno guatemalteco se quedó sin dinero para pagar a la tropa, la cual provocó una revuelta para exigir su pago.  Aunque Rafael Carrera en persona disolvió la revuelta e hizo ejecutar a los seis cabecillas, esto aceleró la caída del Jefe de Estado Rivera Paz para quien se hizo cada vez más difícil poder gobernar debido a las exigencias del general Carrera. Finalmente, el 8 de diciembre Rivera Paz declaró que el país necesitaba un cambio de administración y presentó su renuncia irrevocable.10

De inmediato se reunió inmediatamente un Consejo Constituyente, que escogió como su presidente al liberal José Venancio López, mediante el siguiente decreto:

Nosotros, los representantes de los pueblos del Estado de Guatemala en Centro América, reunidos en bastante número a consecuencia de la convocatoria mandada hacer por el decreto de 14 de marzo del presente año; después de haber examinado nuestros respectivos poderes y habiéndolos hallado conformes declaramos:

El consejo constituyente del Estado de Guatemala, libre y soberano, está solemnemente instalado.

Comuníquese al supremo gobierno para su publicación.

Guatemala, en el salón de sus sesiones a ocho de diciembre de mil ochocientos cuarenta y cuatro.

      • José Venancio López, presidente
      • Rafael de Arias y Lavairu
      • Manuel Gálvez
      • Ignacio María Ponciano
      • Rodrigo Arrazola
      • Feliz Juárez
      • Plácido Flores, secretario.
      • M.J. Arango, secretario.11

Este Consejo supuestamente constituyente solamente sirvió para elegir a Carrera para suceder a Rivera Paz, el 11 de diciembre de 1844.  De esta forma, con toda la apariencia de legalidad, Carrera consumó su segundo golpe de estado, y se hizo finalmente con el poder el 14 de diciembre de ese año.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Stephens, John Lloyd; Catherwood, Frederick (1854). Incidents of travel in Central America, Chiapas, and Yucatan (en inglés). Londres, Inglaterra: Arthur Hall, Virtue and Co.
  2. Hernández de León, Federico (17 de marzo de 1926)  El Capítulo de las Efemérides. 17 de marzo de 1837: Suchitepéquez y Los Altos. Guatemla: Nuestro Diario.
  3. — (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  4. (17 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 17 de febrero de 1840, entrada triunfal de Carrera”. Guatemala: Nuestro Diario.
  5. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. p. 137.
  6. Hernández de León, Federico (26 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 26 de febrero de 1842, Asume la presidentcia del Estado el Regente de la Corte Suprema”. Guatemala: Nuestro Diario.
  7. Woodard, Rafael Carrera en the Emergence of the Republic of Guatemala, p. 147.
  8. Ibid., pp. 149-150.
  9. Solís Castañeda, Sara (2013). La cuestión limítrofe-territorial guatemalteca en el siglo XIX: casos de Chiapas, Soconusco y Belice. Guatemala: Instituto de Relaciones Internacionales e Investigaciones para la Paz.
  10. Aguirre Cinta, Rafael (1899) Lecciones de Historia General de Guatemala. Guatemala, Tipografía nacional.
  11. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 72-73.

26 de febrero de 1842: José Venancio López asume la presidencia del Estado

Tras haber sido nombrado por la Asamblea Constituyente el 25 de febrero, el licenciado Venancio López- hasta entonces presidente interino- asume la presidencia del Estado de Guatemala en sustitución de Mariano Rivera Paz

26febrero1842
La Iglesia del Cerrito del Carmen en la época en que ocurrieron estos hechos.  En el recuadro, el licenciado José Venancio López, quien fuera presidente del Estado de Guatemala, presidente de la Asamblea Legislativa, miembro del Consejo de Gobierno y Regente de la Corte Suprema de Justicia, todo durante la época del general Rafael Carrera.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Agobiado por las exigencias del general Rafael Carrera para el mantenimiento de las tropas a su cargo, y ante la amenaza de que el general Francisco Morazán volviera a invadir a Guatemala tras regresar a Centroamérica en 1841, el Jefe del Estado de Guatemala, licenciado Mariano Rivera Paz, decidió que había tenido suficiente presentó su renuncia al cargo el 14 de diciembre de ese año.

La Asamblea Constituyente, presidida entonces por el historiador Alejandro Marure, conoció la renuncia del presidente del estado hasta el 14 de febrero de 1842, cuando reanudó sus funciones.  Para entonces, Marure había pasado de ser el político liberal que escribió documentos contra el partido conservador durante el gobierno del Dr. Mariano Gálvez, a convertirse en un conservador incondicional de Carrera y miembro del Consejo de Gobierno.1

Eventualmente, el 25 de febrero la Asamblea presidida por Marure aceptó la renuncia de Rivera Paz por medio de un lacónico decreto que dice:

    1. Se admite la renuncia que de la presidencia del estado ha dirigido de mano el señor Mariano Rivera Paz
    2. El presidente de la Asamblea, a nombre de ésta le dará las debidas gracias por los importantes servicios prestados.1

Ese mismo día, la Asamblea eligió al presidente interino, licenciado José Venancio López, como presidente del estado por mayoría absoluta.  El licenciado López, además de presidente interino, era el Regente de la Corte Suprema, diputado y Consejero de Estado junto con Marure, el general Rafael Carrera y Luis Batres Juarros.2  Muy a su pesar, dado su carácter huraño y a su complexión débil y enfermiza, el licenciado López aceptó la designación el 26 de febrero, incluso a sabiendas de que enfrentaba una situación muy delicada, y la Asamblea lo confirmó de esta forma:

    1. Se faculta ampliamente al gobierno, para adoptar todas las medidas convenientes y necesarias a la seguridad interior y exterior del estado, levantando fuerzas, solicitando bajo el crédito del estado, recursos pecuniarios, por medio de contratos o empréstitos, para el sostenimiento de las mismas fuerzas; y aquellos arbitrios no fueren bastante, imponiendo contribuciones ocn el acuerdo del Consejo;
    2. En cuanto lo permitan las circurnstancias del estado, el gobierno prestará a los otros aliados, los auxilios de fuerza o pecuniarios que le fueron pediddos, cumplieando leal y fielmente con los tratados que existen. Y
    3. Continuará el Consejo del Gobierno, creado en virtud del 4 de octubre último; y sus atribuciones serán las mismas que antes tenía.

Guatemala, 26 de febrero de 1842.

        • Alejandro Marure, presidente1

López renunció el 13 de mayo debido a las protestas que se originaron luego de que autorizó a subastar la fortuna que había dejado el maestrescuela de la Catedral para pagarle a las tropas de Carrera.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (26 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 26 de febrero de 1842, Asume la presidentcia del Estado el Regente de la Corte Suprema”. Guatemala: Nuestro Diario.
  2. – (1963) [1926]. El Libro de las Efemérides, Capítulos de la Historia de la América Central V. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 324-327.

14 de diciembre de 1841: Mariano Rivera Paz renuncia a la presidencia del Estado

El Jefe del Estado de Guatemala, Mariano Rivera Paz renuncia al cargo tras fricciones con Rafael Carrera y ante la amenaza de una nueva invasión de Morazán

14diciembre1841
Planos originales de la Catedral de la Ciudad de Guatemala.  La religion católica jugaría un papel crucial en la política de Guatemala desde el gobierno de Rivera Paz hasta la revolución liberal de 1871.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Gobernar teniendo a Rafael Carrera como general en jefe de las Fuerzas Armadas era una tarea sumamente ardua, y eso fue precisamente lo que le ocurrió a Mariano Rivera Paz, un hombre muy competente y capaz pero que estuvo al mando del Estado de Guatemala durante la época más convulsa de la República Federal de Centro América.

Rivera Paz había llegado al poder pocos meses después de la caída del gobierno del Dr. Mariano Gálvez, y poco antes de que las hordas de Carrera entraran en la ciudad de Guatemala exigiendo que se abriera la Catedral Metropolitana en nombre de la santa religión.1  Para entonces la Asamblea se había apresurado a aprobar una serie de decretos que facilitaron el retorno de los eclesiásticos y de la familia Aycinena al país.2

En el poco tiempo que duró su presidencia, Rivera Paz pasó por muchas situaciones difíciles.  De hecho, el mismo día de la caída del régimen de Gálvez, 2 de febrero de 1838, varios de los criollos liberales se habían trasladado al occidente de Guatemala y decidieron formar su propio estado, el Estado de Los Altos, en donde aprovecharon lo que le quedaba de poder al presidente federal Francisco Morazán para que se aprobara su separación de Guatemala.3  Luego, como la inestabilidad se mantenía debido a la rebeldía de las fuerzas de Mita comandadas por Carrera,4 Morazán llegó a Guatemala a pedido de las autoridades liberales y destituyó a Rivera Paz en favor del salvadoreño Carlos Salazar – un militar que había derrocado a Carrera en Antigua Guatemala- el 30 de enero de 1839.5

Ante esta situación, Carrera continuó  su lucha campesina contra las fuerzas morazánicas y estatales, y tras un año de combates con resultados indecisos, finalmente salió airoso, expulsando a Salazar y restituyendo a Rivera Paz el 13 de abril de 1839.  Poco después, Carrera recuperó a Los Altos para Guatemala y entonces se produjo la segunda invasión de Morazán a Guatemala, que resultó en dos cosas:  Carrera se convirtió en el hombre fuerte de Guatemala y la hasta entonces triunfante carrera política de Morazán llegó a su fin.  Este fue el nuevo escenario que afrontó Rivera Paz lo mejor que pudo.6

En 1841, la Asamblea Constituyente nombró como consejeros del gobierno  a Carrera, general en jefe del Ejército; a José Venancio López, regente de la Suprema Corte de Justica; a Luis Batres Juarros, líder aristócrata y diputado y a Alejandro Marure, catedrático universitario, historiador y diputado.  La función de los consejeros era la de “ejercer positivamente acción” sobre las obras del gobierno y sustituir al presidente del Estado, en caso de que éste llegara a faltar.   Sin embargo, pronto se hizo evidente que era Carrera quien se imponía en cuanto quería, especialmente en lo referente a los gastos de mantenimiento de sus tropas.6

Entre los ministros del gobierno esta el presbítero Jorge de Viteri y Ungo, familiar de los Aycinena, quien estaba a cargo del Ministerio de Gobernación, y quien discutía constantemente con Carrera; de esta forma, tras una fuerte discusión entre ambos, el 7 de diciembre de 1841 Rivera Paz prefirió renunciar a la jefatura del Estado, dejando el camino libre al “Caudillo adorado de los Pueblos“, aunque éste se hizo de rogar, encerrándose en su casa y amenazando con abandonar el país si seguían insistiendo en que asumiera la presidencia. Por esta razón, José Venancio López, tuvo que hacerse cargo de la situación mientras se reunía la Asamblea Constituyente, que lo ratificó como presidente el 25 de febrero de 1842, aunque debido a su carácter débil y su constitución física delicada no soportó los rigores del puesto y se lo entregó nuevamente a Rivera Paz el 13 de mayo de ese mismo año.6

Aquella sería la primera renuncia de Rivera Paz, quie finalmente renunció definitivamente en favor de Carrera en 1844.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Marure, Alejandro (1895). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Centro-América Desde el año de 1821 hasta el de 1842. Tipografía Nacional. pp. 101-106.
  2. Hernández de León, Federico (20 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 20 de febrero de 1838, Una Ley Conciliatoria”. Guatemala: Nuestro Diario.
  3. García Elgueta, Manuel (1897). Un pueblo de los Altos: apuntes para su historia. Exposición Centroamericana. Quetzaltenango, Guatemala: Popular. pp. 91-93
  4. Marure, Efemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Centro América, p. 99.
  5. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 50-90.
  6. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El Libro de las Efemérides, Capítulos de la Historia de la América Central V. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 172.
  7. Ibid, p. 324.