1 de mayo de 1947: durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo entra en vigencia el decreto 330 del Congreso de la República: el Código de Trabajo

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Escenas de la producción cafetalera en Guatemala grabadas en madera con base a las fotografías realizas por Eadweard Muybridge en 1875.  Aquel era el trabajo tradicional de los indígenas guatemaltecos hasta 1947.  En el recuadro: el presidente de Guatemala, Dr. Juan José Arévalo.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Hasta 1947, las leyes vigentes en Guatemala favorecían grandemente a los patronos, en especial a todos aquellos que establecieron sus fincas cafetaleras o de otra índole durante el gobierno del general J. Rufino Barrios y los gobiernos liberales que le siguieron.  Leyes como el Reglamento de Jornaleros redactado por el ministro de Fomento del general Barrios, el licenciado Manuel María Herrera Moreno,1 o la Ley de Vagancia y la Ley de Vialidad emitidas durante el gobierno del general Jorge Ubico,2 tenían como único propósito proporcionar de mano de obra indígena casi gratuita a los grandes cafetaleros a fin de impulsar la economía nacional.

Los cambios globales que se produjeron hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, impulsados por el fin del fascismo y el establecimiento del New Deal del presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos produjeron una oleada de leyes que mejoraban las condiciones de los trabajados en todo el mundo.3  En Guatemala gobernaba el Dr. Juan José Arévalo, quien llegó al poder en las primeras elecciones que se realizaron tras el gobierno de 14 años del general Jorge Ubico, que fue el último gobernante liberal en la región.  En Guatemala, tanto el período liberal, que duró de 1871 a 1944, como el conservador, que fue de 1838 a 1871, se caracterizaron porque los presidentes eran dictadores prácticamente dueños de vidas y haciendas que se perpetuaron en el poder y que sólo salieron de la presidencia muertos o derrocados, con la única excepción del general Manuel Lisandro Barillas en 1892.4

Los cambios sociales que se observaron durante la época revolucionaria (1944-1954) obedecieron a las transformaciones globales que se produjeron por la caída de los regímenes fascistas de Hitler en Alemania y de Mussolini en Italia.  En Guatemala, los principales cambios que se dieron incluyeron la implementación de un Instituto de Seguro Social y la de leyes que ofrecieran un mínimo de protección a los trabajadores. Así pues, el Decreto 330 del Congreso de la República fue enviado al ejecutivo el 8 de febrero de 1947 y aprobado por el presidente, Dr. Juan José Arévalo, el 20 de febrero, entrando en vigor el 1 de mayo de eso año para conmemorar el Día Internacional del Trabajo.5

Desde entonces, el Código ha sufrido varias y serias reformas. Por ejemplo, luego del triunfo de la Operación PBSUCCSS de la CIA estadounidense que derrocó al presidente de Guatemala, coronel Jacobo Arbenz Guzmán, el presidente Carlos Castillo Armas emitió el Decreto Presidencial 570 el 28 de febrero de 1956, el cual modificó 97 artículos del Código de Trabajo y derogó 7 de ellos. Posteriormente, durante el gobierno del general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes, se aprobó la reforma contenida en el Decreto 1441 del Congreso de la República del 29 de abril de 1961, que constituyó prácticamente una
sustitución total del Decreto 330, por lo que desde entonces, se considera al Decreto 1441 como el Código de Trabajo.6 Desde entonces se han venido dando otras reformas para actualizar la ley a las nuevas formas de trabajo que han surgido en las últimas décadas.5


BIBLIOGRAFIA:


Viernes de Dolores de 1945: después de 14 años de prohibición, revive la Huelga de Dolores de los estudiantes universitarios

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Desfile bufo de la Huelga de Dolores en 1945, primera que salía desde que fue prohibida por el gobierno de Jorge Ubico en 1931.  En el recuadro:  “La Chabela”, estandarte de los huelgueros, dibujada por Hernán “Pan” Martínez Sobral en 1921.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Así como la Universidad de San Carlos de Guatemala ha tenido varias transformaciones profundas desde su fundación como una institución católica para los criollos guatemaltecos, la Huelga de Dolores ha pasado por varias fases desde su creación en 1898.  El desfile bufo dejó de salir en 1903, luego de quelos estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado fueran atacados por los guardias del presidente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, y el “No Nos Tientes“, periódico de la Escuela Facultativa de Medicina, dejó de publicarse en 1908, luego de los atentados de los que se salvó milagrosamente Estrada Cabrera en abril de 1907 y abril de 1908.

Las actividades de la Huelga de Dolores se retomaron en 1921, ya cuando había sido derrocado don Manuel, y siguieron realizándose todos los años hasta que en 1931 fueron prohibidas nuevamente cuando llegó al poder el general Jorge Ubico.  Nuevamente, fue hasta que el gobierno del general Federico Ponce Vaides fue derrocado el 20 de octubre de 1944, que los estudiantes universitarios empezaron a realizar nuevamente las actividades de Huelga.

En esos años, el desfile bufo y el periódico “No Nos Tientes” cumplían una función muy importante:  la de informar al pueblo por medio de sátira escrita y representada los demanes en que incurría el gobierno de turno.  Y es que en la ciudad de Guatemala de esa época había muy pocos periódicos (y casi todos estaban controlados o censurados por el gobierno), las estaciones de radio apenas acababan de empezar a dar las noticias (y también estaban muy censuradas), y la televisión todavía no había llegado al país.  Es más, cuando llegó la televisión en la década de 1950, el restringido poder adquisitivo de la mayoría de la población limitó el uso del radio y del televisor cuando éstos llegaron a la población guatemalteca.  No fue sino hasta que se inventó el radio de transistores y el sistema de ventas a plazos que la población dispuso de formas más amplias de conocer las noticias; esto es algo prácticamente inimaginable para la sociedad guatemalteca del siglo XXI, la cual se ha vuelto muy dependiente de los teléfonos inteligentes que le permiten conocer lo que esta ocurriendo en cualquier parte del mundo instantáneamente.

Uno de los principales intelectuales que participó en el resurgimiento de la Huelga en 1945 fue el licenciado Carlos Guzmán Böckler, quien relata de la siguiente forma sus experiencias con esta actividad universitaria:

Fue a principio de 1945 cuando el entonces estudiante de los últimos años de la Facultad de Derecho, Jesús “Chus” Guerra Morales, secundado por Francisco “Chico” Luna (Sir Jesus War y Sir Francis Moon, según decía este último), […] y otros [estudiantes], presentaron ante la asamblea general de la Asociación de Estudiantes “El Derecho” la moción de reanudar la celebración de la Huelga de Dolores, silenciada durante [el largo gobierno] de Jorge Ubico. Una respuesta jubilosa, vertida a través de una votación unánime, dio paso a una etapa más en la vida azarosa de la chusca y controvertida festividad estudiantil. El entusiasmo se contagió a los estudiantes de medicina, en primer término, y a los de las otras Facultades con menor intensidad. De ahí que el paso obligado fuera constituir el Comité de Huelga y tratar de llenar, a partir del ingenio de los revividores, el esquema general de la festividad trazando a partir de 1898 […] el cual contenía dos grandes actividades: la publicación del “No Nos Tientes” y la realización del Desfile, con el objeto de combinar la sátira escrita con la escenificación ambulante de situaciones embarazosas para los políticos de turno, sea mediante cuadros en vivo, sea con esculturas perecederas montadas en plataformas rodantes y ornamentales: las carrozas, a fin de que, de la combinación de las palabras con las formas, los volúmenes y los colores surgieran las expresiones capaces de cautivar la imaginación de un público simple y multitudinario, al que se gratificaba con la burla de los poderosos, en especial de quienes gobernaban, caricaturizados para escarnio propio y alegría de la concurrencia. Correspondía entonces a los niveles huelgueros del 45 dar forma y contenido a los temas y los personajes de su propia época, uniendo en una sola expresión las dificultades de los géneros cómico y satírico.

Como era de esperarse, recurrieron a los huelgueros de la generación de 1920 que aun mantenían el entusiasmo de sus años mozos, en especial al médico Joaquín “la Chinche” Barnoya, pero en gran medida echaron mano de su propia inventiva y, casi sin proponérselo, en algunos momentos, cruzaron los umbrales de la creatividad. Además, de Chus Guerra, primer director del No Nos Tientes, cabe recordar a Mario “El Loco” Alvarado Rubio, encargado de las carrozas junto con Rodolfo “La Vieja” Martínez Sobral, hijo del huelguero de la generación del 20 Hernán “Pan” Martínez Sobral, que le heredó las habilidades carroceras y las de pintar a La Chabela, esqueleto blanco sobre fondo negro que haciendo una mueca obscena danza al inicio del desfile, portada por estudiantes de medicina ataviados como tales.

[…] desde que la Huelga se inició, el desfile es la parodia de una procesión de la Semana Santa, que se abre con la réplica chusca de la pintura del esqueleto que simboliza la muerte y que inicia la marcha del santo entierro. Las carrozas son la versión burlona de las andas que llevan los pasos; las hileras de estudiantes que, en fila india, caminan flanqueándolas, están compuestas por los epígonos chocarreros de los cucuruchos, y la tarjeta que, con dibujos y versitos alusivos al momento, lleva cada huelguero en el pecho, es la versión profana de la que, con el retrato de la imagen a cargar y con el turno en que le corresponde a cada cual hacerlo, portan en igual forma los cucuruchos. La banda, en vez de tocar marchas fúnebres, esparce las notas irreverentes de versos satíricos pespuntados a piezas de música popular fácilmente reconocibles e incluso coreables por la concurrencia. El haber escogido el Viernes de Dolores para llevar a cabo el desfile, apareja un desafío al recato y la continencia que la iglesia exigía de sus fieles durante la cuaresma y, máxime, cuando se estaba a las puertas de su culminación natural, es decir, de la Semana Santa; y la transmutación de los dolores propios de la pasión de Cristo en los dolores que el pueblo sufría a causa de la arbitrariedad, la desfachatez y la venalidad de sus gobernantes subrayaba la hipocresía del clero que, coludido con los poderosos, se escudaba en una moral incompatible con su proceder en la vida cotidiana.

Para comprender la profundidad de la crítica social y política que tenía toda esta pantomima, hay que recordar que, en la Ciudad de Guatemala de fines del siglo XIX y de un poco más de la mitad del XX, la población no sólo era muy escasa, si la comparamos con la de [1998] (entre 1945 y [1998], ha pasado de 350,000 a 3.500,000 habitantes, incluyendo los municipios conurbados) sino que los personajes que en ella sobresalían eran bastante conocidos tanto en las clases acaudaladas y medias como en ciertos barrios populares. La chismografía propia de todos los pueblos chicos (o infiernos grandes como reza el dicho) hacía circular de boca en boca las actuaciones públicas y las debilidades íntimas de muchas familias y personas, por lo que no era difícil para los huelgueros recopilar las historias que ya andaban de boca en boca o que se guardaban bajo una secretividad más que dudosa y, debidamente aderezadas, volverlas a desparramar con una dosis pura de picardía y con un vocabulario coloquial y desvergonzado que fácilmente invadía los terrenos de la procacidad, a pesar de algunos intentos de guardar las normas de un ingenio que siempre está ligado al aquí y al ahora, razón por la cual los artículos de los “No Nos Tientes” de años anteriores arrancan muy pocas sonrisas a los lectores de hoy, sobre todo porque las palabras y las situaciones sobreentendidas en los textos nunca quedan, según el caso, escritas ni señaladas.”

Y no solamente las palabras y situaciones sobreentendias quedaron en el olvido.  Actualmente aunque el desfile bufo sigue recorriendo las calles del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, su crítica pasa inadvertida para la mayoría de la población de la ciudad, que ahora no solamente vive en los municipios de Chinautla, Fraijanes, Santa Catarina Pinula, Mixco, Petapa, San Juan Sacatepéquez, y Villa Nueva, sino que tiene un sinnúmero de opciones para enterarse de los desacatos del gobierno de turno.


BIBLIOGRAFIA:


14 de octubre de 1951: durante el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán se funda la Confederación General de Trabajadores de Guatemala

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Un Boeing 377 Stratocruiser de la Pan American World Airways en 1947.  La aerolínea estadounidense enfrentaría serios conflictos laborales con las organizaciones de obreros de Guatemala tras la fundación de la CGTG en 1951.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Durante todos los gobiernos criollos entre 1821 y 1944 nunca hubo grupos debidamente organizados de trabajadores ni campesinos en Guatemala. Aunque hubo algunos intentos de organización para lograr el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920, los cuales florecieron un tanto durante los gobiernos de José María Orellana y Lázaro Chacón, todos éstos fueron proscritos con la llegada al poder del general Jorge Ubico con el fuerte de apoyo de la embajada de los Estados Unidos y de la United Fruit Company el 14 de febrero de 1931. No fue sino hasta después de que la Revolución de Octubre de 1944 derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides que las organizaciones laborales se establecieron formalmente, luego de que nuevamente tuvieron vestigios de organización para derrocar a los regímenes de Ubico yde Ponce Vaides.

Con la organización obrera y campesina se iniciaron fuertes conflictos laborales contra las principales empresas en el país, destacando entre ellas la United Fruit Company y sus subsidiarias, las cuales tenían los monopolios de producción de banano, y transporte de carga y de pasajeros.  También se vería afectada la también estadounidense Pan American World Airways, la cual tenía el monopolio del transporte aéreo.

En junio y julio de 1948, durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo, los trabajadores de la Compañia Agrícola de Tiquisate, Escuintla y de la United Fruit Company en Bananera, Izabal, plantearon largos pliegos de peticiones a sus patronos. Aunque los tribunales declararon ilegal a la huelga, los trabajadores insistieron en llevarla a cabo, ante lo que los personeros de la UFCO presionaron al gobierno guatemalteco para que interveniera en el conflicto. La frutera estadounidense había controlado al gobierno guatemalteco desde principos de la larga presidencia del licenciado Estrada Cabrera, y no estaba acostumbrada a que sus trabajadores se rebelaran ya que mantenía el control de los mismos por medio del ejército. Pero como en esta ocasión esto no ocurrió así, la UFCO amenazó con el cese de operaciones de la Great White Fleet, su naviera, en Puerto Barrios, lo que afectaria el comercio y vida económica del país dado que esa empresa tenía el monopolio de transporte de carga y de pasajeros por vía marítima.

El presidente Arévalo resistió a la presión de la frutera, pero eventualmente el Jefe de las Fuerzas Armadas, el coronel Francisco Javier Arana se trasladó a Puerto Barrios, llevando tropas del ejército guatemalteco para proteger los intereses de la Compañía, como ha habían hecho los gobiernos liberales ante cualquier protesta laboral. El asunto finalmente se resolvió con el arreglo logrado por el Ministro de Economía y Trabajo, Alfonso Bauer Paiz el 7 de mayo de 1949, y que concluyó con la firma del Pacto Colectivo por medio del cua los trabajadores de la UFCO obtuvieron un aumento global de un millón y medio de quetzales.

Pero este prolongado conflicto con la United Fruit Company y la obvia influencia que la frutera tenía en el coronel Arana hizo que el gobierno decidiera capturar a Arana y enviarlo al exilio a Cuba. Los hombres del ministro de la Defensa, coronel Jacobo Árbenz Guzmán, intentaron capturar a Arana el 18 de julio de 1949, pero éste se defendió y cayó muerto bajo las balas de sus captores, aunque alcanzó a matar a uno de ellos. Como éste último era un conocido colaborador de Árbenz, la versión que presentó el gobierno de que los grupos reaccionarios habían asesinado al Jefe de las Fuerzas Armadas no fue creíble y resultó en un alzamiento militar de las fuerzas leales a Arana, las cuales fueron derrotadas por las fuerzas leales a Árbenz tras dos días de combates.

Todos estos hechos reforzaron la conciencia de la unificación en la dirigencia obrera guatemalteca, y con el beneplácito del gobierno del coronel Árbenz, cuando asumió la presidencia el 1 de marzo de 1950, un Comité Preparatorio realizó el Congreso de Unidad de los Trabajadores de Guatemala con la participación de aproximadamente dos mil delegados representando a más de cuatrocientas organizaciones obreras, del 12 al 14 de octubre de 1951. En la sesión de clausura de este congreso, realizada el 14 de octubre en recién construído Palacio de los Deportes, se fundó la Confederación General de Trabajadores de Guatemala (CGTG), con el carácter de central única. Concurrieron a su fundación diecinueve federaciones (once reconocidas y ocho en trámite de reconocimiento) y tres sindicatos, entre ellos la Sociedad de Auxilio Mutuo Ferrocarrilero, uno de los mayores y que estaba formado por los trabajadores de la International Railways of Central America (IRCA), otra de las subsidiarias de la United Fruit Company en Guatemala.

Los objetivos de la nueva Conferederación eran los siguientes:

  1. Luchar por el incesante bienestar material y cultural y por los intereses de los trabajadores y de los campesinos
  2. Mantener y ampliar la unificación de todos los trabajadores de Guatemala
  3. Luchar por la unificación y solidaridad de todos los trabajadores de América y del mundo
  4. Propiciar la alianza de los obreros y de los campesinos
  5. Luchar por el progreso de la legislación del Trabajo y de la Seguridad Social
  6. Luchar por el desarrollo de la agricultura y de la industria, por la reforma agraria, el reparto de tierras y el bienestar de los campesinos
  7. Defender la democracia y luchar por la independencia nacional

Todos estos principios estaban fundamentados en el “New Deal” que había establecido el presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos pasar sacar a los Estados Unidos de la Gran Depresión de 1929, aunque fueron recibidos por la UFCO y sus subsidiarios, y por los empresarios guatemaltecos, como una amenaza comunista para el país.  Finalmente, tras el éxito de la Operación PBSUCCESS de la CIA del gobierno estadounidense, el gobierno del coronel Árbenz fue derrocado y la organización obrera guatemalteca prácticamente desmantelada.


BIBLIOGRAFIA:

  • Arévalo Bermejo, Juan José (1998). Despacho Presidencial. Obra póstuma. Tipografía Oscar de León Palacios, Guatemala.
  • Barnoya García, J. (1979). Historia de la Huelga. Editorial Calabaza, Guatemala.
  • Cardoza y Aragón, Luis (1994) [1955]. La Revolución Guatemalteca (2a. edición). México: Talleres de Ediciones Don Quijote.
  • Cazali Avila, Augusto (25 de junio de 1976) Breve Historia del Movimiento Sindical Guatemalteco Universidad de San Carlos; Guatemala.
  • Gleijeses, Piero (s.f.). «The Death of Francisco Arana: a turning point in the Guatemalan Revolution». Journal of Latin American Studies (en inglés) (Inglaterra) 22: 527-552.
  • Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.

31 de mayo de 1946: el Congreso de la República retira el cargo de general de Brigada y de División al ciudadado Jorge Ubico

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Retrato del general Jorge Ubico en 1931.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Jorge Ubico es considerado como un período en el que el orden y la legalidad imperaban en Guatemala.   No se discute que durante el gobierno ubiquista era mucho el orden, principalmente en los centros urbanos, así como en la repartición de jornaleros para los trabajos en las fincas e ingenios, y el suministro de trabajadores para las empresas transnacionales United Fruit Company e International Railways of Central America.  Pero la cuestión de la legalidad es diferente.

Al igual que sus predecesores en los gobiernos liberales, Ubico fomentó la economía nacional por medio de leyes que suministraban mano de obra prácticamente gratuita a las fincas cafetaleras, leyes que, dicho sea de paso, lo ayudaban económicamente a él mismo, ya que era un importante cafetalero con una propiedad de 25 caballerías en la Hacienda de San Agustín Las Minas, que heredó de su padre,  el licenciado Arturo Ubico Urruela.1,2,3  Las leyes hechas a favor del sector cafetalero le permitieron recuperar la economía nacional, que estaba en la ruina cuando asumió el poder el 14 de febrero de 1931, pero a cambio del empobrecimiento de la mayoría indígena del país el cual quedó una posición de servidumbre.4,5

El licenciado Arturo Ubico había aumentado su fortuna gracias a la enorme influencia que tuvo en los gobiernos liberales desde la época de J. Rufino Barrios hasta la del licenciado Manuel Estrada Cabrera; de hecho, fungió como Ministro y Embajador de Barrios, y luego presidente de la Asamblea Legislativa durante algunos períodos durante los gobiernos de Manuel L. Barillas y de José María Reina Barrios, y luego durante los veintidós años completos que el gobierno cabrerista.6  De hecho, fue gracias a la influencia de su padre que Jorge Ubico ascendió rápidamente en el ejército, a pesar de haber dejado sus estudios en la Escuela Politécnica tras cursar solamente tres semestres.7

Otra ilegalidad que se le atribuye al gobernante guatemalteco es la que relata el escritor Efraín de Los Ríos, en su obra “Ombres contra Hombres“, en donde acusa al general Ubico de haber promovido el despojo de propiedades por medio de testaferros, entre los que se encontraba el Jefe de la Policía, coronel Roderico Anzueto Valencia.  De los Ríos pasó diez años en prisión durante el régimen ubiquista por intentar hacer púbica esta acusación en 1934.8 De Los Ríos documentó en su libro las torturas a las que eran sometidos los prisioneros en la Penitenciaría Central, especialmente los presos políticos, métodos que son comparables a los que describieron los que fueron perseguidos durante el gobierno del general J. Rufino Barrios<sup>9</sup> y del licenciado Manuel Estrada Cabrera.<sup>10</sup>

Ubico renunció a la presidencia el 1 de julio de 1944, y se retiró a la vida privada, pero salió al exilio luego de la revolución del 20 de octubre de 1944 que derrocó al general Federico Ponce Vaides.  Ubico se fué a Nueva Orleáns, en donde tenía su sede princial su principal aliado durante su régimen: la United Fruit Company. Y el 31 de mayo de 1946, el Congreso de la República despojó al expresidente Jorge Ubico de los grados de general de división y de brigada por medio del decreto 245, que dice:

“Considerando que el general Jorge Ubico violó la constitución entonces vigente al continuar en la primera magistratura por más tiempo del que estipulaba el artículo 66 de la misma; […]
que mantuvo al país incomunicado con el exterior y limitó en forma arbitraria la salida de los guatemaltecos; […]
que valiéndose de la preeminencia que se derivaba de su posición arrebató por precios irrisorios a algunos ciudadanos de sus patrimonios.
A juicio del Congreso, estas razones hacen indigno de pertenecer al Ejército Nacional de la Revolución a Jorge Ubico.

DECRETA:

Se cancelan los grados de general de brigada y de división al ciudadano Jorge Ubico”. […]<sup>11,12</sup>

Para entonces el general Ubico estaba sumido en una profunda depresión, y falleció poco después. Pero tras la contrarrevolución de 1954, Ubico fue reinstaurado en el Ejército de Guatemala y durante el gobierno del coronel Enrique Peralta Azurdia se hicieron las gestiones pertinentes ante el Gobierno de los Estados Unidos para repatriar sus restos. Cuando el avión Boeing 707 de la línea aérea Pan American en que se transportaba su féretro ingresó al espacio aéreo guatemalteco fue escoltado por la cuadrilla Quetzal de la Fuerza Aérea de Guatemala hasta aterrizar en el Aeropuerto Internacional La Aurora; desde allí fue transportado en hombros de antiguos oficiales y correligionarios y fue objeto de varios homenajes. Finalmente, fue sepultado en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en una tumba muy sencilla.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 310-315 y 345.
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1 de febrero de 1907) Votos por la educación popular. Guatemala: La Locomotora. II (24). p. 1.
  3. — (1908). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1900-1901XIX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 124-125.
  4. Ubico Castañeda, Jorge (1933). Decreto 1974. Ley de Vialidad. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. Chacón Córdova, Carolina (2018). La figura del general Jorge Ubico Castañeda: dictador o tirano. En: 200 años en camino, Bicentenario de la Independencia – 2021. Guatemala: Autorictas Prudentium. p. 5-7.
  6. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  7. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia. p. 43.
  8. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  9. Rodríguez, Guillermo (Mayo de 1886) Exposición y documentos presentados a la Asamblea Nacional Legislativa por Guillermo Rodríguez, acusado y sentenciado con pretexto de la bomba del 13 de abril de 1884.  Guatemala: Tipografía de Arenales. pp. 3-14.
  10. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  11. Congreso de la República (1946). Decreto del Congreso número 245. Guatemala: Congreso de la República de Guatemala.
  12. Gobierno de Guatemala (1946). Recopilación de Leyes de Guatemala 65. Guatemala.

17 de septiembre de 1945: el Consejo Superior Universitario crea la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala

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Estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado en el patio central de su Facultad.  En ese edificio funcionó inicialmente la Facultad de Humanidad.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el triunfo de la Revolución del 20 de octubre de 1944 se iniciaron una serie de cambios sociales en Guatemala inspirados en el “New Deal” que había implementado el gobierno del fallecido presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos para ayudar a las capas pobres de la nación a sobrellevar las penurias provocadas por la Gran Depresión. De los programas que impuso Roosevelt y que fueron introducidos en Guatemala por los gobiernos revolucionarios sobresalen:

  • La “Social Security Administration”, la cual fue importada en Guatemala como el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social por el gobierno del Dr. Juan José Arévalo. Por medio de esta ley el gobierno de los Estados Unidos estableció un sistema de protección social a nivel federal que incluía: jubilación para mayores de 65 años, seguro contra el desempleo y ayudas diversas para minusválidos.
  • Wagner Act“, o “National Labor Relations Act“, por medio de la cual se reforzaron los sindicatos de trabajadores.
  • Pero lo principal fue crear un sistema por medio del cual se crearon agencias gubernamentales que protegieron a diversos grupos de ciudadanos (principalmente a obreros urbanos), permitiéndoles hacer contrapeso al poder del empresariado y de los círculos de negocios.

En este contexto, después de la caída de los regímenes liberales en Guatemala, la Universidad Nacional pasó de ser una fábrica de profesionales a ser un centro de apoyo al mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad guatemalteca. El 9 de noviembre de 1944, la Junta Revolucionaria de Gobierno, emitió el decreto No. 12 por medio del cual se otorgaba autonomía a la Universidad y se cambiaba el nombre a “Universidad de San Carlos de Guatemala“. Este decreto entró en vigencia el 1 de diciembre del mismo año.

Aparte de las facultades tradicionales, se estipuló la creación de la Facultad de Humanidades para reforzar esta nueva orientación social de la institución de educación superior. Este era un cambio radical de la finalidad de la Universidad, ya que desde su fundación en 1676 había estado enfocada a la formación académica de las élites sociales.

El 17 de septiembre de 1945, ya durante el gobierno del Dr. Arévalo, mediante el punto décimo sexto del acta No. 78 del Consejo Superior Universitario, se funda oficialmente la Facultad de Humanidades y se declara aquella ocasión como “Día de la Cultura Universitaria”. Originalmente, la Facultad funcionó en el edificio de la Facultad de Derecho en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala y tenía cuatro secciones: Filosofía, Historia, Letras y Pedagogía. El profesorado se obtenía luego de cuatro años de estudio y dos años más para el doctorado. Además de esos títulos, que se otorgaba a los estudiantes regulares, la Facultad ofrecía certificaciones de asistencia a estudiantes no inscritos formalmente.


BIBLIOGRAFIA:

  • Badger, Anthony J. (2002) The New Deal: The Depression Years, 1933-1940, Ivan R. Dee, Publisher, 2002. ISBN 1566634539.
  • Facultad de Humanidades (s.f.) Facultad de Humanidades: Reseña Histórica. Guatemala, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  • Flynn, Kathryn  and Polese, Richard  (s.f.) The New Deal, Gibbs Smith, ISBN 1423602927
  • Hamilton, David E. (1999) The New Deal, Boston, Houghton Mifflin.
  • Kaspi, André (1988) Franklin Roosevelt, Paris, Fayard, ISBN 2213022038
  • Leuchtenburg, William E. (s.f.) Franklin D. Roosevelt And The New Deal, Harper Perennial. ISBN 0061330256
  • Rauchway, Eric (2007) The Great Depression and the New Deal: a Very Short Introduction Oxford University Press, ISBN 9780195326345.
  • Rosenof, Theodore (1997) Economics in the Long Run: New Deal Theorists and Their Legacies, 1933-1993 The University of North Carolina Press.

10 de septiembre de 1904: nace en Taxisco, Santa Rosa, el Dr. Juan José Arévalo Bermejo, presidente de Guatemala de 1945 a 1951

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Retrato de la famlia del Dr. Arévalo Bermejo en su juventud.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El Dr. Juan José Arévalo nació el 10 de septiembre de 1904 en Taxisco, Santa Rosa y desde su niñez demostró liderazgo e inteligencia. Fue compañero de estudios y amigo del gran pedagogo guatemalteco Luis Martínez Mont desde los diecisiete años, con quien fueron discípulos del profesor Miguel Morazán en la Escuela Normal Central para Varones, en donde estudiaron magisterio y en donde para 1923 ya eran profesores ejemplares. Por ese entonces publicaron la revista literaria “Alba” con textos de los reconocidos escritores guatemaltecos Rafael Arévalo Martínez, Flavio Herrera y Carlos Wyld Ospina.

​En 1927, como parte de su proyecto educativo, el gobierno del general Lázaro Chacón convocó a un concurso para docentes, en el cual tanto Martínez como Arévalo ganaron becas para estudiar doctorados de pedagogía en el extranjero. Martínez viajó a Suiza a estudiar con el famoso psicólogo infantil suizo Jean Piaget, mientras que Arévalo partió para la Argentina.

1932 fue un año difícil para Arévalo y Martínez Mont, ya que el gobierno del general Jorge Ubico decidió recortarles la pensión que les enviaba mensualmente y que les servía para dedicarse a estudiar de lleno. De los 175 quetzales mensuales que habían estado recibiendo, ahora solamente iban a recibir 116 quetzales. Esta reducción obedeció a los cambios en educación que hizo el general Ubico, quien no prosiguió el proyecto de restructuración que habían iniciado los generales José María Orellana y Lázaro Chacón aduciendo que era necesario hacer recortes presupuestarios para afrontar la crisis económica derivada de la Gran Depresión. Tanto Martínez Mont como Arévalo tuvieron que regresar a Guatemala, en donde el gobierno autoritario de Ubico hacía difícil emprender un viaje nuevamente.

A mediados de 1932, a Luis Martínez Mont lo invitaron a un viaje a Washington como parte de una delegación oficial, y ambos concluyeron que era una oportunidad única para marcharse de Guatemala. Desde Washington, Martínez le envió una carta a Arévalo indicándole que no dejara pasar el mes de septiembre para regresar a Argentina, y así lo hizo, pero cuando llegó a Buenos Aires se enteró de que Martínez había retornado a Guatemala, en donde Ubico lo nombró director de la Escuela Normal Central para Varones. A partir de ese momento, la amistad entre ambos pedagogos se resquebrajó.

Arévalo obtuvo su doctorado en 1934 y se quedó en Argentina ejerciendo como profesor universitario. Tras la renuncia del general Ubico y el derrocamiento del general Federico Ponce Vaides el 20 de octubre de 1944, el Dr. Arévalo fue llamado a Guatemala para ser candidato presidencial por el partido Frente Popular Libertador, formado por los estudiantes universitarios de la época. Por su parte, Martínez Mont salió al exilio a los Estados Unidos, en donde trabajó como psicólogo infantil para los estudios de Walt Disney.


BIBLIOGRAFIA:


 

¿Qué era la política del “Gran Garrote” del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

 

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del “Gran Garrote” en el Caribe. Caricatura de William Allen Rogers de 1904, recreando un episodio de Los viajes de Gulliver.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La política del “Gran Garrote” (o “Big Stick“) del presidente estadounidense Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.1-3

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.1

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 19024,5 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.6,7  Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del “derecho” de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el “Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe” y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:1

“Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.”8

La “Doctrina Monroe” afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase “América para los americanos“. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en “América para los estadounidenses“.9

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company a principios del siglo XX,10,11 y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama en 201512 y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump al gobierno de Jimmy Morales en 2019.13


BIBLIOGRAFIA:

  1. Beale, Howard K. (1957). Theodore Roosevelt and the Rise of America to World Power. (en inglés) Johns Hopkins Press.
  2. Roosevelt, Theodore (1913). Theodore Roosevelt: An Autobiography (en inglés) The Macmillan Press Company.
  3. Gould, Lewis L. (1991). The Presidency of Theodore Roosevelt. (en inglés) University Press of Kansas. ISBN 978-0-7006-0565-1.
  4. Berman, Karl (1986). Under the Big Stick: Nicaragua and the United States Since 1848. (en inglés) South End Press.
  5. Hershey, A.S. (1903). The Venezuelan Affair in the Light of International Law (en inglés) University of Michigan Press.
  6. Bishop, Joseph Bucklin (1913). Uncle Sam’s Panama Canal and World History, Accompanying the Panama Canal Flat-globe: Its Achievement an Honor to the United States and a Blessing to the World, (en inglés) Pub. by J. Wanamaker expressly for the World Syndicate Company.
  7. Conniff, Michael L. (2001). Panama and the United States: The Forced Alliance. (en inglés) University of Georgia Press, ISBN 0-8203-2348-9.
  8. Ugalde, Luis. Gomecismo y la política panamericana de Estados UnidosISBN 9789802444168.
  9. Perkins, Dexter (1937). The Monroe Doctrine, 1867-1907. (en inglés) Baltimore Press.
  10. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  11. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  12. Porras Castejón, Gustavo (19 de junio de 2015). «Los Estados Unidos y su nueva forma de colonialismo en la que no hay necesidad de tropas»Plaza Pública (Guatemala).
  13. Bermúdez, Angel (30 de julio de 2019). “Tercer país seguro: cómo el pacto entre Estados Unidos y Guatemala perjudica a los migrantes de Honduras y El Salvador“.  BBC News Mundo.

14 de junio de 1946: fallece auto-exiliado en Nueva Orleáns el general Jorge Ubico, expresidente de Guatemala

14junio1946
El general Jorge Ubico en 1941.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Jorge Ubico se caracterizó por su enorme cooperación con la United Fruit Company (UFCO) y sus afiliadas, la International Railways of Central America y la Great White Fleet, las cuales tenían el monopolio del transporte ferroviario y marítimo desde y hacia Guatemala.1-5  De hecho, Ubico llegó al poder el 14 de febrero de 1931, gracias a la influencia del embajador de los Estados Unidos, quien no aceptó el gobierno de facto del general Manuel María Orellana Contreras y lo obligó a entregar el poder al licenciado José María Reina Andrade.  Poco después, Andrade convocó a elecciones en las que resultó unánimamente electo el general Ubico.6-8

Ubico era miembro de una poderosa familia cafetalera que hizo una enorme fortuna desde el gobierno del general J. Rufino Barrios, cuando su padre, el licenciado Arturo Ubico Urruela fue Ministro de Estado y Embajador de Guatemala en Washington, y consiguió que el general Barrios fuera padrino de su hijo Jorge.9-12  Ubico Urruela luego fue diputado y presidente de la Asamblea Legislativa durante los 22 años del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, y también fue proveedor del estado por medio de su empresa de “Agua de Las Minas” que surtía a la zona sur de la ciudad por medio del Acueducto de Pinula,9-12 que se originaba en su hacienda de San Agustín Las Minas en Villa Canales.13  Y gracias a la influencia de su padre, el joven Jorge Ubico logró ascender rápidamente en las filas del Ejército, a pesar de haber salido de la Escuela Politécnica tras cursas solo 3 semestres y trabajar como empleado bancario.12

El gobierno ubiquista fue autoritario y favorable a los intereses de las compañías estadounidenses, siguiendo el ejemplo de su mentor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, de quien fue Jefe Político en Retalhuleu y Verapaz, y Ministro de Estado. En esa época, Guatemala era la típica “República Bananera” cuyo gobernante se mantenía en el poder gracias a su férrea dictadura,1-5 a la represión de sus adversarios y al uso de leyes que forzaban a la mayoría indígena a trabajar en la construcción de caminos o de jornaleros en fincas cafetaleras (lo que lo que le beneficiaba personalmente);14 pero debe destarcarse también que el general Ubico era un administrador excelente que no perdía detalle alguno de la administración pública15 y redujo al mínimo el déficit generado por la Gran Depresión de 1929 que había aniquilado prácticamente a la economía del país por el desplome del precio internacional del café.16,17  Tambien mantuvo un clima de tranquilidad en la Ciudad de Guatemala reduciendo al mínimo la delincuencia común.15

En 1944, la situación económica de la frutera estadounidense estaba a la baja debido a que muchos de los buques de su Great White Fleet estaban prestando servicio como cargueros para las tropas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial.  De esta cuenta, los gobiernos dictatoriales que apoyaba en Guatemala, Honduras y El Salvador se debilitaron considerablemente. El primero en caer fue el gobierno del general salvadoreño Salvador Hernández Martínez quien obligado por las huelgas que sacudieron a su país cuando la población advirtió su debilidad, renunció al gobierno el 9 de mayo saliendo al exilio en Guatemala el 11 de ese mes.18  La población de la ciudad de Guatemala no dejó de advertir las razones de la caída de Hernández Martínez en El Salvador, y fue así como los maestros y los estudiantes de los institutos públicos y de las Escuelas Facultativas empezaron a pedir cambios drásticos en el sistema.18  Ubico reprimió las protestas iniciales, acusando a los instigadores de apoyar los regímenes fascistas que estaban en guerra contra los Estados Unidos y el resto de aliados, pero cuando el apoyo de la UFCO no fue suficiente, comprendió que era mejor renunciar y evitar así una guerra civil innecesaria.  De esta forma, el 1 de julio de 1944, el general presidente presentó su renuncia y delegó el poder a un triunvirato militar, pagando ese mismo día la deuda inglesa que arrastraba Guatemala desde el gobierno del general Rafael Carrera.15

Inicialmente, Ubico se retiró a su casa de habitación en la 14 calle del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, pero cuando se produjo la Revolución de Octubre de 1944, partió para Nueva Orleáns.  Al despedirse dijo simplemente: “¡Cuídense de los cachos (conservadores) y de los comunistas!

El expresidente se fue a vivir en Nueva Orleáns porque allí estaba la terminal principal de buques de la Great White Fleet, propiedad de la United Fruit Company, y porque él era socio de la frutera.  Estando allí lo entrevistó el escritor conservador Manuel Coronado Aguilar poco después de que los criollos se dieron cuenta del giro social que estaba tomando la Revolución de Octubre.

El expresidente murió de cáncer de pulmón y depresión el 14 de junio de 1946 y sus restos fueron repatriados a Guatemala en 1963, por el gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia.19


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  2. — (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham (UK): Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 13 de octubre de 2007
  3. — (2003). «United Fruit Company in Latin America». En Moberg, Mark; Striffler, Steve. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.
  4. Chapman, Peter (2007). Bananas: How the United Fruit Company Shaped the World (en inglés). Canongate Books Ltd. ISBN 1-84195-881-6.
  5. Colby, Jason (2011). The Business of Empire: United Fruit, Race, and US Expansion in Central America (en inglés). Cornell University Press.
  6. Time (1930). «Wrong horse No. 2». (en inglés) Estados Unidos: Time Magazine.
  7. — (1931). «We are not amused»Time Magazine (en inglés) Estados Unidos: Time Magazine.
  8. — (1931). Died. General Lazaro Chacon, 56, President of Guatemala. (en inglés). Estados Unidos: Time Magazine.
  9. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118
  10. Lainfiesta, Francisco (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885.  Guatemala: Pineda e Ibarra. p. 203.
  11. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1903-1904 XXII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. 328.
  12. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia. p. 45 y sig.
  13. Estrada Paniagua, Felipe (1 de febrero de 1907) Votos por la educación popular. Guatemala: La Locomotora. II (24). p. 1.
  14. Ubico Castañeda, Jorge (1933). Decreto 1974. Ley de Vialidad. Guatemala: Tipografía Nacional.
  15. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  16. Klein, Maury. (2001). Rainbow’s End: The Crash of 1929. New York: Oxford University Press. ISBN 0-19-513516-4.
  17. Asturias Morales, M. (30 de octubre de 1930) “Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía. p. 1.
  18. Luna, David. Análisis de una dictadura fascista en latinoamericana. Maximiliano Hernández Martínez 1931-1944.  El Salvador: En La Universidad. p. 52.
  19. Galicia, Néstor (29 de abril de 2018). Así han sido las honras fúnebres a expresidentes guatemaltecos. Hemeroteca de Prensa Libre. Guatemala.

 

12 de mayo de 1945: el gobierno del Dr. Juan José Arevalo restablece la Universidad Popular (UP) que había sido clausurada por el gobierno del general Jorge Ubico en 1932

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Frontispicio de la sede de la Universidad Popular en la Ciudad de Guatemala.  Imagen tomada del sitio oficial de la UP.

Una Universidad Popular es definida como una organización o institución educativa y cultural creada por grupos, asociaciones y organizaciones sociales para promover la educación popular de saberes teóricos y prácticos dirigida a toda la población, en especial a sectores populares  que no tienen acceso a la educación.

En Guatemala, bajo los principios de desanalfabetización, elevación del nivel educativo y fortalecimiento de la instrucción cívica que se postularon durante el gobierno de Carlos Herrera y Luna tras el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1920, se creó la Universidad Popular en 1922, por una idea del poeta colombiano Porfirio Barba Jacob,. prominente intelectual quien residía en Guatemala y era el director de la llamada “generación del 10”,  y fue implmentada por un grupo de intelectuales de la llamada “Generación del 20” (entre ellos Epaminondas Quintana, Carlos Federico Mora, David Vela, Miguel Ángel Asturias y Carlos Fletes Saenz), quienes la fundaron el 20 de agosto de 1922. Se trataba de llevar a los sectores populares un tipo de instrucción que hasta entonces había sido propiedad exclusiva de las élites del país : el objetivo era tomar un nombre que aludía a una institución de carácter elitista, que monopolizaba el derecho al conocimiento y bajarlo a un nivel al que todas las personas pudieran tener acceso.

Los objetivos fundacionales de la Universidad Popular en Guatemala se centraban en los tres aspectos:

  1. Enseñar a leer y escribir.
  2. Enseñar el círculo de conocimientos generales en las clases sociales que no habíann podido adquirirlas.
  3. Difundir en el pueblo las nociones más importantes de higiene, de instrucción cívica y moral.

Luego del golpe de estado en contra del presidente Carlos Herrera en 1921, y las masacres de trabajadores de la United Fruit Company y de su subsidiaria la International Railways of Central America en 1924, hubo considerables protestas por parte de los universitarios, quienes acusaban al gobierno de facto del general José María Orellana de entreguismo a los intereses de la frutera transnacional, lo que llevó a un cierre temporal de las Escuelas Facultativas y, por ende, de la Universidad Popular.

En 1926, murió el general Orellana en circunstancias sospechosas en la Antigua Guatemala y fue sucedido por el también general Lázaro Chacón, quien tuvo un enfoque progresista. Ya con Chacón al frente del Gobierno, se reabrieron las Escuelas Facultativas y la Universidad Popular el 23 de septiembre de 1929, lo cual fue considerado como una de las acciones inmediatas más alabadas de su gobierno: sin embargo, el general Chacón sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930 y tras varios golpes de estado fue y presiones del embajador de los Estados Unidos, fue sucedido  por el general Jorge Ubico, el 14 de febrero de 1931, quien cerró la Universidad Popular en 1932, como parte de las medidas anti-comunistas que tomó para frenar el avance de tal movimiento en El Salvazdor.

Luego de la caída del gobierno del general Ubico el 1 de julio de 1944, y de la Revolución de Octubre, llegó a la presidencia el doctor Juan José Arevalo Bermejo, quien estudió su doctorado en educación en la Argentina.  El impulso por la educación popular fue considerable y una de sus primera acciones fue la restauración de la Universidad Popular, la cual se reabrió el 12 de mayo de 1945.


BIBLIOGRAFIA:


3 de mayo de 1946: el Congreso de la República aprueba la Ley de Titulación Supletoria

3mayo1946
Los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno ingresando al Congreso de la Republica para el acto de toma de posesion del president electo, Dr. Juan José Arévalo Bermejo en 1945.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 5 de marzo de 1945 la Junta Revolucionaria de Gobierno que gobernaba a Guatemala tras el derrocamiento del general Federico Ponce Vaides anunció la Ley de Titulación Supletoria, la cual fue aprobada por el Congreso de la República según decreto 232 del 3 de mayo de 1946, ya cuando gobernaba el presidente Juan José Arévalo Bermejo. Esta ley, cuya intención buscaba favorecer a las personas carentes de título legal de propiedad, habia sido propuesta originamente en 1925 y fue retomada por los gobiernos revolucionarios con el fin de dar a las personas que carecen de título legal “todas las facilidades necesarias para que puedan titular las tierras que poseen y trabajan legítimamente, siempre que no se lesionen los derechos de terceros“, y siempre que comprueben ante un tribunal “su posesión legítima, continua, pacífica y pública, durante un término no menor de diez años“.

En la práctica, la ley buscaba crear los mecanismos legales para garantizar la posesión de la tierra a quienes la cultivasen desde hacía al menos diez años, y contenía un procedimiento relativamente fácil:

  1. Presentar ante el Tribunal de Primera Instancia una solicitud con informaciones sobre la superficie, situación y condiciones de adquisición de la tierra.
  2. Cuando la solicitud había sido aceptada, el tribunal se encargaba de pasar en el diario oficial tres publicaciones en un intervalo de un mes.
  3. Paralelamente, la municipalidad que aseguraba la jurisdicción de la tierra verificaba si la información presentada por el solicitante era o no exacta.
  4. Una vez todo estaba en orden, la confirmación de la atribución definitiva del título de propiedad concernía al Ministerio Público.

Aunque la titulación supletoria aprobada por los revolucionarios no se circunscribía a los campesinos, la amplitud de los preceptos del decreto 232 en lo relativo al tamaño de las posesiones sujetas a titulación, dejan ver con claridad que, salvo las comunidades campesinas, los únicos poseedores de grandes extensiones de tierra como las que señala la ley, no podían ser campesinos.

La parte conducente de la ley decía así:

Artículo 1º—El poseedor de bienes inmuebles que carezca de título inscribible en el Registro de la Propiedad Inmueble, puede solicitar en la vía voluntaria su titulación ante un Juzgado de Primera Instancia, probando plenamente su posesión legítima, continua, pacífica y pública, durante un término no menor de diez años. El interesado podrá agregar la posesión de su antecesor o antecesores a la que él tenga en la fecha de su solicitud.

No podrá extenderse título supletorio de extensiones de terreno mayores de quinientas hectáreas (11 caballerías y 1/10), salvo que se trate de terrenos labrados o cultivados, en cuyo caso el título supletorio podrá amparar cualquier extensión, siempre que esta no exceda de 4,502 hectáreas (100 caballerías).

Las personas extranjeras, naturales o jurídicas, deberán, para obtener título supletorio, probar además que los inmuebles que deseen titular, ya sean rústicos o urbanos, están destinados exclusivamente al desarrollo o incremento de su negocio principal.

Después del golpe de Estado de Carlos Castillo Armas en 1954, la Ley de titulación supletoria produjo efectos opuestos a los buscados originalmente, al punto que durante los años setenta, numerosos conflictos entre campesinos y hacendados estallaron en la Franja Transversal del Norte (los departamentos del Quiché, Alta Verapaz, Huehuetenango e Izabal), que era un área en donde los gobiernos militares que gobernaron Guatemala entre 1970 y 1982 encontraron grandes reservas de minerales y de petróleo y fue en donde se produjeron los hechos más violentos durante la Guerra Civil de Guatemala.


BIBLIOGRAFIA:

  • Collectif (2011). «PERENCO: explotar petróleo, cueste lo que cueste». Collectif Guatemala (Guatemala). Archivado desde el original el 18 de febrero de 2015.
  • Gobierno de Guatemala (1937). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1935-1936, LIV, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 1075-1076.
  • (1938). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1936-1937, LV, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 674.
  • (1942). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1940-1941, LIX, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 452-453.
  • (1945). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1944-1945, LXIII, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 444-445.
  • (1949). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1946-1947, LXV, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 731.
  • Solano, Luis (2012). Contextualización histórica de la Franja Transversal del Norte (FTN). Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala, CEDFOG. Archivado desde el original el 31 de noviembre de 2014.