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21 de febrero de 1822: se disuelve la Junta Provisional Consultiva

21 de febrero de 1822: se disuelve la Junta Provisional Consultiva

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Palacio Colonial de la Ciudad de Guatemala a principios del siglo XX. aquí se firmó el acta de Independencia y la Anexión a México. En el recuadro: retrato que se cree que corresponde al brigadier Gabino Gaínza. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras haber aceptado la Anexión a México el 5 de enero de 1822, se disolvió la Junta Consultiva establecida en el acta del 15 de septiembre de 1821,1 de acuerdo al artículo 8.° de la misma:

8.°— Que el señor Jefe Político, brigadier don Gavino Gainza, continúe con el gobierno superior político y militar que este tenga el carácter que parece propio de las circunstancias, se forme una junta provisional consultiva, compuesta de los señores individuos de esta diputación provincial y de los señores don Miguel Lárreynaga, ministro de esta audiencia; don José del Valle, auditor de Guerra; marqués de Aycinena; doctor don José Valdez, tesorero de esta santa iglesia; doctor don Ángel Maria Candina; y licenciado don Antonio Robles, alcalde tercero constitucional: el primero por la provincia de León, el segundo por la de Comayagua, el tercero por Quezaltenango, el cuarto por Solóla y Chimaltenango, el quinto por Sonsonate, y el sexto por Ciudad Real de Chiapa.2

En la junta consultiva estaba, en primer lugar, el brigadier Gabino Gaínza, que había traicionado a España al pactar con los criollos aristócratas la independencia de la región, seguido por el Marqués de Aycinena, quien era el líder de dichos criollos aristócratas. También estaba José Cecilio del Valle, quien publicaba «El Amigo de la Patria» —periódico de los aristócratas y quien redactara el Acta de Independencia—, y el tesorero de la arquidiócesis. En otras palabras, los principales miembros de la Junta eran todos antiguos funcionarios o influyentes personajes del gobierno colonial. Ahora bien, el problema con esto, es que el resto de criollos del antiguo Reino de Guatemala no veía con buenos ojos a los criollos aristócratas de la capital, ya que sabían que éstos tenían los mejores puestos en las administraciones civiles y religiosas —que eran entonces un gran privilegio en términos económicos—, y además consideraban que los aristócratas no les daban un trato justo con respecto al comercio del producto de sus haciendas.3

Tras la caída del Primer Imperio Mexicano en marzo de 1823, las provincias quedaron en la ruina debido a la nefastas medidas económicas del emperador Agustín de Iturbide. Sabiendo los problemas que se avecinaban, el general Vicente Filísola —quien había quedado como gobernador de Centroamérica en lugar de Gaínza— convocó lo más pronto que pudo a una Asamblea Constituyente, a la que le entregó el poder el 1 de julio de 1823, y luego se regresó a México con sus tropas.4

La Asamblea Constituyente declaró la independencia absoluta de la región el mismo 1 de julio y nombró a la región provisionalmente Provincias Unidas del Centro de América en un acta en la que el artículo 1.° específicamente dice que la región no es propiedad de ninguna familia en particular, en alusión directa a los criollos aristócratas guatemaltecos:

Que las provincias de que se componía el Reino de Guatemala, son libres e independientes de la antigua España, de México y de cualquiera otra potencia, así del antiguo como del nuevo mundo; y que no son, ni deben ser el patrimonio de persona ni familia alguna.5

Dado que la Junta Consultiva el 21 de febrero de 1822 había aprobado la anexión a México, los criollos rurales se aglutinaron en la causa liberal y acusaron a los aristócratas de haberla promovido y les recriminaron el desastroso estado en que quedó la región luego de la caída de Iturbide. Por eso, muchos de los decretos emitidos por las Asambleas de Centroamérica y del Estado de Guatemala iban dirigidos a restar los privilegios a los aristócratas y a los eclesiásticos,6 hasta que llegó el momento en que los aristócratas no soportaron más y dieron el golpe de estado contra Juan Barrundia en septiembre de 1826,7 iniciando la Guerra Civil Centroamericana que, en el caso de Guatemala, se extendió hasta 1851 y retrasó el desarrollo del país considerablemente.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz. p. 5.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 11-14.
  3. Herrera-Mena, Sajid Alfredo (2018). Espacios y opinión pública durante la anexión del Reino de Guatemala a México: San Salvador, 1821 En: LiminaR, XVII, (1) México: Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica. ORCID: 0000-0002-5998-9541 .
  4. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El libro de las Efemérides; capítulos de la historia de la América Central. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 178-180.
  5. Pineda de Mont, Recopilación de las leyes de Guatemala, p. 26.
  6. Bertrand, Michel (s.f.) El consulado colonial de Guatemala: fuentes para su historia. pp. 33-51.
  7. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. pp. 32-35.

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19 de diciembre de 1944: elección del presidente Arévalo

19 de diciembre de 1944: elección del presidente Arévalo

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Palacion Nacional de Guatemala, que fuera sede del Ejecutivo de 1943 a 1996. En el recuadro: el presidente Arévalo en el despacho presidencial. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras los acontecimientos de la Revolución del 20 de octubre de 1944, la Constitución Liberal, decretada por una Asamblea Constituyente plegada a los deseos del general presidente J. Rufino Barrios el 11 de diciembre de 1879,1 fue finalmente derogada.2 Aquella Constitución ha sido la que más tiempo ha estado vigente en el país, ya que la primera constitución del Estado de Guatemala rigió del 1825 a 1838, cuando fue derogada tras el derrocamiento del gobierno liberal del Dr. Mariano Gálvez por la revolución católico-campesina dirigida por el general mestizo Rafael Carrera;3 posteriormente, hubo un período de facto hasta 1851, cuando se hace la Constitución Conservadora para beneficiar al general Carrera,4 la cual estuvo vigente hasta el 30 de junio de 1871, en que fue derogada por el triunfo de la revolución liberal liderada por J. Rufino Barrios y Miguel García-Granados y Zavala.5 Tras otro período de facto en que los presidente liberales gobernaron amparados en el Acta de Patzicía que ellos mismos establecieron el 3 de junio de 1871,6 se emitió la Constitución de 1879, la cual estuvo vigente hasta 1944, aunque con modificaciones realizadas en 1887 y 1897, y una breve suspensión entre el 14 de abril de 1920 y el 5 de diciembre de 1921,6 es decir,entre la caída del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y el golpe de estado perpetrado por el general José María Orellana.7

La Junra Revolucionaria de Gobierno que se formó tras la caída del gobierno del general Federico Ponce Vaides, presidente interino desde la renuncia del general Jorge Ubico ocurrida el 1 de julio de 1944,8 convocó a elecciones a celebrarse del 17 al 19 de diciembre de ese mismo año. Es conveniente indicar que aquella revolución no fue similar a las que hubo en el siglo XIX, en que eran productos de los criollos conservadores o de los criollos liberales tratando de derrocar a sus acérrimos rivales del poder, sino que se trató de un movimiento urbano de clases medias altas que, aprovechando la debilidad de la United Fruit Company (UFCO) en la región por estar enfocada en la Segunda Guerra Mundial, lograron tomar el poder. Y es que la UFCO era una poderosa transnacional estadounidense que se había adueñado del sistema ferroviario de la región centroamericana por medio de la International Railways of Central America (IRCA) y de los puertos guatemaltecos por medio de la Great White Fleet, y de esta forma tenía el monopolio del transporte de bienes y pasajeros en Honduras, Guatemala y El Salvador, con la complicidad de los gobiernos a los que había ayudado a llegar al poder.9

En las elecciones de diciembre de 1944 se permitió por primera vez el voto femenino y el de los analfabetos, y los requisitos para ser candidato eran únicamente, ser guatemalteco natural, mayor de 35 años y estar en el pleno goce de sus derechos ciudadanos; además no era necesario que los candidatos estuvieran forzosamente inscritos en alguna organización política para ser postulados, únicamente bastaba el registro electoral.10 Sin embargo, los partidos que se formaron tras la Revolución de Octubre buscaron al candidato ideal que no estuviera relacionado ni con los liberales ni con los conservadores y fue así como el partido de los estudiantes universitarios, llamado «Frente Popular Libertador«, se decidió por el Dr. Arévalo Bermejo, éste era un distinguido maestro egresado de la Escuela Normal para Varones a quien ya apoyaban un groupo de sus ex-compañeros de clases. Cuando se supo que lo estudiante apoyaban la candidatura de Arévalo, ésta fue acogida de tal manera que éste se convirtió en un personaje distinguido y aclamado en muchas ciudades de país. Por otra parte, habían surgido otros movimientos políticos, como el «Partido Social Democrático«, el cual estaba integrado por abogados en su mayoría conservadores y liderados por un militar distanciado del general Ubico, el coronel Guillermo Flores Avendaño. El otro grupo era la «Unión Cívica«, encabezada por Jorge Toriello Garrido, quien era uno de los triunviros que formaban al Junta Revolucionaria de Gobierno, junto con el mayor Francisco Javier Arana, quien también fue candidato presidencial, y el capitán Jacobo Arbenz Guzmán.​11

Sin embargo, la popularidad de la candidatura de Arévalo llegó a tal grado, que el grito «¡Viva, Arévalo!«, se escuchabra por todos lados, incluyendo los mítines de sus oponentes; por ejemplo, cuando el licenciado Adrián Recinos llevó a cabo la presentación de su plan de gobierno en el Teatro Lux en el Centro de la Ciudad de Guatemala, justo en el momento en que se abrió el telón se escuchó un débil grito de «¡Viva, Arévalo!«, lo que bastó para que el público que abarrotaba el teatro estallara en una ovación para el Dr. Arévalo, lo que finalmente provocó que el licenciado Recinos y sus colaboradores se retiraran sin poder exponer ninguno de sus puntos, y bajo una lluvia de improperios.12

Las elecciones se realizaron en total calma y al realizarse el escrutinio se comprobó el triunfo arrollador de Arévalo, un profesional que había obtenido un doctorado en pedagogía en la Universidad de Tucumán en Argentina, gracias a una beca otorgada por los gobiernos de los generales José María Orellana y Lázaro Chacón. Arévalo promovía el socialismo espiritual, como su principio de gobierno, con la intención de agregar a las clases más necesitadas a los programas de gobierno; años después,definió su política de gobierno de esta forma: «En materia de métodos de gobierno somos democráticos, es decir que vamos a la socialización respetando la persona individual. En otras palabras no somos totalitarios, respetamos la opinión de los adversarios y escuchamos a los que saben cualquiera que sea la procedencia política de esas opiniones.13

Los resultados de aquellas elecciones se presentan a continuación, mostrando la abrumadora mayoría con la que resultó electo el Dr. Arévalo:11

Candidato Datos Votos %
Dr. Juan José Arévalo   255,660 86.3
Lic. Adrián Recinos Funcionario de varios gobiernos liberales y experto en el estudio de escritos mayas 20,949 7.0
Ing. Manuel María Herrera Cordón Nieto del licenciado del mismo nombre que fue Ministro del gobierno del general J. Rufino Barrios, y sobrino del licenciado homónimo que representó a Guatemala en el nefasto tratado de límites con México en 1882.14 11,062 3.7
Coronel Guillermo Flores Avendaño Militar allegado al general Lázaro Chacón,15 quien se había distancia del general Ubico por la enemistad entre éste y Chacón 8,230 2.8
Coronel Teodoro Díaz M.   342 0.1
Lic. Bernardo Alvarado Tello   115 0.0
Coronel Ovidio Pivaral   22 0.0
Mayor Francisco Javier Arana Miembro de la Junta Revolucionaria de Gobierno y uno de los líderes de la revolución del 20 de octubre. 12 0.0
Lic. Clemente Marroquín Rojas Patriarca de los periodistas guatemaltecos y enemigo personal del general Jorge Ubico. Regresó del exilio tras la renuncia de éste.16 5 0.0
José Gregorio Díaz   5 0.0
Luis Cardoza y Aragón Escritor izquierdista 3 0.0
General Miguel Ydígoras Fuentes Ex-jefe político de varios departamentos durante el gobierno del general Jorge Ubico 2 0.0
Lic. Humberto Robles   2 0.0
Jorge Toriello Garrido Miembro de la Junta Revolucionaria de gobierno y uno de los líderes de la revolución del 20 de octubre. 2 0.0
Dr. Julio Bianchi Respetado médico conservador que había formado parte del Partido Unionista que derrocó al Licenciado Manuel Estrada Cabrera y fue embajador de Guatemala en EEUU durante el gobierno de Carlos Herrera.17 Fue uno de los firmantes de la carta de los 311.18 1 0.0
Bachiller Manuel Galich Líder del Frente Popular Libertador, el partido de los estudiantes universitarios. Fue uno de los firmantes de la carta de los 311.18 1 0.0
Lic. Eugenio Silva Peña   1 0.0
Totales 296,214 99.9

Aquel socialismo espiritual que era el fundamento del gobierno arevalista iba en contra de la forma de gobierno que las élites criollas guatemaltecas y la UFCO habían establecido en el país, por lo que su gobierno estuvo bajo ataque tanto por los contrarevolucionarios como por el gobierno de los EEUU,13 aunque también ayudó a formar la Legión del Caribe, para intentar patrocinar revoluciones en otros país de la región en los que la UFCO tenía el control de la situación.19


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Rodríguez de Ita, G. (2003). «La participación política en la primavera guatemalteca: una aproximación a la historia de los partidos durante el período 1944-1954». Google books. Humanidades. Universidad Nacional Autónoma de México. ISBN 9789688358122.
  3. Hernández de León, Federico (20 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 20 de febrero de 1838, Una Ley Conciliatoria”. Guatemala: Nuestro Diario.
  4. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.
  5. Woodward, Ralph Lee, Jr. (2002). «Rafael Carrera y la creación de la República de Guatemala, 1821–1871». Serie monográfica (CIRMA y Plumsock Mesoamerican Studies) (12). ISBN 0-910443-19-X. p. 335.
  6. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 3-4.
  7. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  8. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  9. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  10. Galicia, Néstor (16 de diciembre de 2016). Las elecciones de 1944: libertad y transparencia. Guatemala: Prensa Libre.
  11. Promoción 66 Liceo Guatemala (26 de abril de 2007) «Evocación de un presidente digno: Juan José Arévalo». Guatemala: Ex-alumnos del Liceo Guatemala.
  12. Herrera Sanjosé, Víctor Manuel (1985) «¡Viva Arévalo!«. Guatemala: inédito.
  13. Poitevin, René (s.f.) Arévalo, un Hombre de su Tiempo. En: Actas del Encuentro «Juan José Arévalo». Guatemala. p. 19.
  14. Lainfiesta, Francisco (1885) Apuntamientos para la historia de Guatemala. Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 191-192.
  15. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) “Levantamiento de indígenas de Totonicapán“. Guatemala: Nuestro Diario.
  16. Diario La Hora (3 de julio de 1920). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  17. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  18. Estrada, A. (1979). Datos para la historia de la Iglesia en Guatemala. Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. pp. 559-574.
  19. Aguilar Bulgarelli, Oscar (1974). Costa Rica y sus Hechos Políticos de 1948. San José, Costa Rica: EDUCA.

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5 de enero de 1822: la Anexión a México

5 de enero de 1822: la Anexión a México

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Las tropas mexicanas proclaman al Presidente de la Regencia, Agustín de Iturbide, como emperador de México. En el recuadro: el emperador Agustín I. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras una misiva del 19 de octubre de 1821 en la que el futuro emperador de México Agustín de Iturbide le invitaba a anexarse, el jefe político de la Junta Provisional Consultiva, Gabino Gaínza, le contestó el 3 de diciembre indicándole que era necesario consultar a diversos cabildos centroamericanos para dar una respuesta sobre la cuestión. Gaínza finalizó su carta diciendo: «Espero que Vuestra Excelencia dejará en suspenso sus decisiones, y detendrá la marcha de su división armada, hasta la llegada de mi respuesta que le enviaré por correo el 3 de enero de 1822«, en alusión a la división del ejército que Iturbide había mandado a la frontera entre ambos países.1

El 3 de enero de 1822, Gaínza envió a Iturbide su conteo aún incompleto: 32 ayuntamientos aceptaban la anexión si lo hacía la Junta Provisional; 104 aceptaron llanamente la anexión; dos se oponían de plano, mientras que otros veintinún ayuntamientos opinaban que esta cuestión sólo podía ser debatida por el congreso que debía reunirse en marzo, según lo indicaba el Acta de Independencia del 15 de septiembre de 1821.2 Si bien algunos pueblos se oponían a la Anexión, hubo muchos pueblos que se unieron por iniciativa propia al Imperio, aun saltando por encima del conducto oficial de Gaínza. Y a los dos días, la Junta Provisional Consultiva declaró la unión del Reino de Guatemala al Imperio de México en un acta firmada en la Ciudad de Guatemala, la cual dice así:1

Palacio Nacional de Guatemala, enero 5 de 1822.

Habiendo traído a la vista las contestaciones de los ayuntamientos de las provincias, dadas a virtud del oficio circular de 30 de noviembre último, en que se les previno que en consejo abierto explorasen la voluntad de los pueblos sobre la unión al imperio mexicano, que el serenísimo señor don Agustín de Iturbide, presidente de la Regencia, proponía en su oficio de diez y nueve de octubre, que se acompañó impreso; y trayéndose igualmente las contestaciones que sobre el mismo punto han dado los tribunales y comunidades eclesiásticas y seculares, jefes políticos, militares y de hacienda, y personas particulares, a quienes se tuvo por conveniente consultar, se procedió a examinar y regular la voluntad general en la manera siguiente:

– Los ayuntamientos que han convenido llanamente en la unión, según se contiene en el oficio del gobierno de México, son ciento cuatro.

– Los que han convenido en ella con algunas condiciones que les ha parecido poner, son once.

– Los que han comprometido su voluntad en lo que parezca a la Junta Provisional, atendido el conjunto de circunstancias en que se hallan las provincias, son treinta y dos.

– Los que se remiten a lo que diga el congreso que estaba convocado desde quince de septiembre, y debía reunirse el primero de febrero próximo son veintiuno.

– Los que manifestaron no conformarse con la unión, son dos.

– Los restantes no han dado contestación, ó si la han dado, no se ha recibido.

Traido a la vista el estado impreso de la población del reino, hecho por un cálculo aproximado, sobre los censos existentes, para la elección de diputados, que se circuló en noviembre próximo anterior, se halló: que a voluntad manifestada llanamente por la unión excedía de la mayoría absoluta de la población reunida á este gobierno. Y, computándose la de la intendencia de Nicaragua que, desde su declaratoria de independencia del gobierno español, se unió al de México, separándose absolutamente de este; la de la de Comayagua que se halla en el mismo caso; la de la de Ciudad Real de Chiapas, que se unió al imperio, aun antes de que se declarase la independencia en esta ciudad; la de Quezaltenango, Solóla y algunos otros pueblos que en estos últimos días se han adherido por sí mismos ala unión; se encontró que la voluntad general subía a una suma casi total y teniendo presente la junta que su deber, en este caso, no es otro que trasladar al gobierno de México lo que los pueblos quieren, acordó verífícarlo así, como ya se le indicó en oficio de tres del corriente.

Entre las varias consideraciones que ha hecho la junta en esta importante y grave materia, en que los pueblos se hallan amenazados en su reposo, y especialmente en la unión con sus hermanos de las otras provincias con quienes han vivido siempre ligados por la vecindad, el comercio y otros vínculos estrechos, fué una de las primeras, que por medio de la unión a México querían salvar la integridad de lo que antes se ha llamado Reino de Guatemala y restablecer entre sí la unión que ha reinado por lo pasado; no apareciendo otro, para remediar la división que se experimenta.

Como algunos pueblos han fiado al juicio de la junta lo que más le convenga resolver en la presente materia y circuntancias, por no tenerlas todas a la vista; la junta juzga que manifestada, como está de un modo tan claro la voluntad de la universalidad, es necesario que los dichos pueblos, se adhieran a ella para salvar su integridad y reposo.

Como las contestaciones dadas por lo ayuntamientos, lo son con vista del oficio del serenísimo señor Iturbide que se les circuló, y en el se propone como base la observancia del plan de Iguala y de Córdova, con otras condiciones benéficas al bien y prosperidad de estas provincias, las cuales si llegasen a término de poder por sí constituirse en estado independiente, podrán libremente constituirlo; se ha de entender que la adhesión al imperio de México es bajo estas condiciones y bases.

Las puestas por algunos ayuntamientos, respecto a que parte están virtualmente contenidas en las generales y parte difieren entre sí, para que puedan sujetarse a una expresión positiva; se comunicarán al gobierno de México para el efecto que convenga; y los ayuntamientos mismos en su caso podrán darlas como instrucción a sus diputados respectivos, sacándose testimonio por la secretaría.

Respecto de aquellos ayuntamientos que han contestado remitiéndose al congreso que debía formarse, y no es posible ya verificarlo, porque la mayoría ha expresado su voluntad, en sentido contrario, se les comunicará el resultado de esta, con copia de esta acta.

Para conocimiento y noticia de todas las provincias, pueblos y ciudadanos, se formará un estado general de las contestaciones que se han recibido, distribuyéndolas por clases conforme se hizo al tiempo de reconocerse en esta junta, el cual se publicará posteriormente.

Se dará parte a la soberana junta legislativa provisional, a la regencia del imperio y al serenísimo señor Iturbide con esta acta, que se imprimirá y ciruclará a todos los ayuntamientos, autoridades, tribunales, corporaciones y jefes para su inteligencia y gobierno.

(f.)Gabino Gaínza, Marqués de Aycinena, Juan José de Aycinena, Miguel de Larreynaga, José Cecilio del Valle, Mariano de Beltranena, Manuel Antonio Molina, Antonio Rivera, José Mariano Calderón, José Antonio Alvarado, Angel María Candina, Eusebio Castilllo, José Valdez, José Domingo Diéguez, Mariano Gálvez, secretario2

Lejos de conseguir el bienestar de la región, aquella anexión fue el inicio de todos los problemas que han aquejado a Centroamérica desde su independencia, ya que se formaron dos grupos: el de los criollos aristócratas que favorecían un sistema monárquico y católico similar al que tenía España, y el de los criollos liberales, que se inclinaban hacia un sistema republicano, con influencia masónica.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Herrera-Mena, Sajid Alfredo (2018). Espacios y opinión pública durante la anexión del Reino de Guatemala a México: San Salvador, 1821 En: LiminaR, XVII, (1) México: Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica. ORCID: http://orcid.org/0000-0002-5998-9541
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 14-16.

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3 de diciembre de 1821: Gaínza pide tiempo a Iturbide para decidir sobre la Anexión

3 de diciembre de 1821: Gaínza pide tiempo a Iturbide para decidir sobre la Anexión

Gabino Gaínza, quien para entonces presidia la Junta Provisional Consultiva del antiguo Reino de Guatemala,  pide al emperador mexicano Agustín de Iturbide esperar hasta el 3 de enero para consultar a los pueblos sobre la Anexión a México.

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Pintura alegórica de la coronación de Agustín I, Emperador del Primer Imperio Mexicano del Septentrión al que se anexó Centroamérica el 5 de enero de 1822. En el recuadro: la firma de Gabino Gaínza, ex-Capitán General y entonces presidente de la Junta Provisoria Consultiva que gobernó a Centroamérica hasta esa fecha. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El Acta del 15 de septiembre de 1821:

Véase también: Independencia de Centroamerica

El acta de Independencia del Reino de Guatemala, firmada el 15 de septiembre de 1821, era un documento que dejaba en manos de un Congreso, a celebrarse el 1 de marzo de 1822, el tema de la independencia absoluta,1 de acuerdo a los siguientes artículos:2

2.° —Que desde luego se circulen oficios a las provincias, por correos extraordinarios, para que sin demora alguna, se sirvan proceder á elegir diputados ó representantes suyos, y estos concurran á esta capital á formar el congreso que debe decidir el punto de independencia general y absoluta, y fijar, en caso de acordarla, la forma de gobierno y ley fundamental que deba regir. […]

6.°— Que en atención a la gravedad y urgencia del asunto, se sirvan hacer las elecciones de modo que el día primero de marzo del año próximo estén reunidos en esta capital todos los diputados.2

La Junta Provisional Consultiva y los republicanos:

Véase también: Gabino Gaínza, Pedro Molina

El sistema representativo al que apelaban los republicanos se legitimaba en uno de los dos periódicos publicados en la capital del Reino: «El Editor Constitucional«, fundado en 1820, y que tras la independencia cambió de nombre por «El Genio de la Libertad«. Este periódico era el órgano oficial del partido de los criollos liberales e incluía a Pedro Molina, José Francisco Barrundia, al cura José Matías Delgado, Manuel José Arce, y Juan Manuel Rodríguez, entre otros. Este grupo pensaba que la monarquía, por más constitucional o moderada que fuese, era sinónimo de vanidad, desigualdad social y despotismo. Y también señalaba que el gobierno representativo del republicanismo que promulgaban no era sinónimo de democracia, ya que el pueblo limitaba sus funciones soberanas a la facultad de elegir a sus legisladores. En particular a los legisladores, era al que estaba asociada para ciertos actores y publicistas la construcción de la verdadera opinión pública.1

Si bien en un principio la Junta Provisional Consultiva presidida por Gabino Gaínza adoptó la postura republicana, como evidencia el Acta de Independencia, para mediados de noviembre de 1821 las autoridades interinas de Guatemala dieron un giro radical, decantándose por la celebración de concejos abiertos debido a que sus miembros se encontraron acorralados por las presiones mexicanas para adherirse al proyecto imperial de Agustín de Iturbide, y por la rápida desmembración del antiguo Reino. Es importante destacar que las diputaciones provinciales de Honduras y Nicaragua, así como algunos cabildos de Costa Rica, habían jurado la independencia de España, pero a la vez se declararon separados de la ciudad de Guatemala argumentando su decisión por la amarga experiencia vivida bajo su yugo durante los años de dominación colonial.1

Iturbide presiona a Gainza:

Vease tambien: Agustín de Iturbide, Juan José de Aycinena

El 19 de octubre Iturbide le había enviado un oficio a Gaínza en el cual presionaba sutilmente para que el antiguo Reino se incorporara a México. Ya para entonces algunos de los miembros de la Junta Provisional ya eran conscientes de que la única alternativa para las provincias estaba en el Plan Trigarante de Iturbide. Para el futuro emperador, los intereses de México y del Reino de Guatemala eran idénticos y consideraba que el Plan de Iguala aseguraría a todos los pueblos el goce “imperturbable de su libertad” y los protegería de cualquier invasión. Iturbide le recordaba a Gaínza que México era sinónimo de “grandeza y opulencia” y, aunque enfatizaba que no quería someter a los pueblos a su voluntad, creía conveniente enviar una división del ejército mexicano “numerosa y bien disciplinada, que […] reducirá su misión a proteger con las armas los proyectos saludables de los amantes de su patria”. Por otro lado estaba la posición de la Iglesia Católica, representada por Juan José de Aycinena, quien creía que la unión a México era lo más favorable para el Reino de Guatemala porque no trastocaría los privilegios de los clérigos y porque, para él, la fuente de la autoridad no venía de los hombres sino de Dios y por lo tanto, un gobierno republicano no tenía cabida en sus planes.1 Fue muy importante también en esta decisión la situación económica de la recién independizada región, resumida magistralmente por el coronel Antonio José de Irisarri: «La república de Guatemala debía esperar que su independencia fuera más bien asegurada componiendo una nación de nueve a diez millones de habitantes, que quedando reducida a un gran despoblado en que no habia dos millones, con sus costas indefensas, sin marina, sin erario, sin ejército, obligada hasta entonces a recibir de México un subsidio para llenar sus gastos3

En vista de todo esto, la Junta Provisional Consultiva, desobedeciendo el Acta de Independencia, ya no convocó al Congreso de 1822 sino que, debido a la premura con que Iturbide deseaba una respuesta, sugirió que fueran los cabildos abiertos quienes expresasen su voluntad. Y una vez tomada la decisión en la sesión del 28 de noviembre, Gaínza se dirigió a los pueblos del Reino el 30 del mismo mes, comunicándoles que en el oficio enviado por Iturbide le llamó la atención la superioridad de México por su riqueza, población y fuerza y que la disidencia de Chiapas, Comayagua, León y Quetzaltenango le provocó desconcierto. También les informó que temía el ingreso del ejército mexicano y confesaba que le atraía la idea de unirse a “un Imperio poderoso” que pudiera defender la libertad del Reino.

Como no contaba con la facultad para decidir un asunto tan grave, y como el asunto de la Anexión no podía esperar hasta febrero de 1822 el Congreso Nacional mencionado en el Acta de Independencia, Gaínza ordenó que los ayuntamientos en concejos abiertos expresaran la opinión de sus pueblos luego de leer la nota de Iturbide. Las contestaciones se remitirían al alcalde primero de cada partido y éste las enviaría a Gaínza con rapidez para que la Junta Provisional contestara a México. Y aquí es donde empezaron las disputas entre los criollos conservadores aristócratas y los criollos liberales republicanos ya que estos últimos argumentaban que la postura de las autoridades de Guatemala contradecía los acuerdos tomados anteriormente, pues ya habían sostenido que no era facultad de los ayuntamientos decidir sobre ese importante asunto. Por su parte, Gaínza y los criollos aristócratas señalaban que si los Pueblos son los que por sí o por medio de sus representantes pronunciaban su voluntad sobre el punto de unión o independencia de México, los concejos abiertos estaban conformes a lo estipulado en el Acta de Independencia.1

La respuesta de Gaínza:

Véase también: Anexión de Centroamérica a México

Finalmente, Gaínza contestó a Iturbide el 3 de diciembre, indicándole que era necesario consultar a diversos cabildos centroamericanos para dar una respuesta sobre la cuestión. Al final de su misiva expresó: «Espero que Vuestra Excelencia dejará en suspenso sus decisiones, y detendrá la marcha de su división armada, hasta la llegada de mi respuesta que le enviaré por correo el 3 de enero de 1822«.

El 3 de enero de 1822, Gaínza envió a Iturbide su conteo aún incompleto: 32 ayuntamientos aceptaban la anexión si lo hacía la Junta Provisional; 104 aceptaron llanamente la anexión; dos se oponían de plano, y otros 21 opinaban que esta cuestión sólo podía ser debatida por el congreso que debía reunirse en marzo.4 Si bien algunos pueblos se oponían a la Anexión, hubo muchos pueblos –como por ejemplo: Comayagua, Ciudad Real de Chiapas, Quetzaltenango, Sololá, y la Diputación Provincial de la Provincia de Nicaragua y Costa Rica4– que se unieron por iniciativa propia al Imperio, aun saltando por encima del conducto oficial de Gaínza. Por lo tanto, la Junta Provisional Consultiva declaró la unión del Reino de Guatemala al Imperio de México en un acta firmada el 5 de enero en la Ciudad de Guatemala.1


Bibliografía:

  1. Herrera-Mena, Sajid Alfredo (2018). Espacios y opinión pública durante la anexión del Reino de Guatemala a México: San Salvador, 1821 En: LiminaR, XVII, (1) México: Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica. ORCID: 0000-0002-5998-9541.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 11-14.
  3. Irisarri, Antonio José (1862). Refutacion de la refutacion que Don Lorenzo Montufar ha publicado en Paris de las que él llama Aserciones Erróneas publicadas por el Monitor Universal del 16 de mayo último sobre la guerra de Guatemala contra San Salvador I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. p. 18.
  4. Pineda de Mont, Recopilación de las leyes de Guatemala, reunidas en virtud de una orden especial del Gobierno Supremo de la República, pp. 14-16.

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15 de enero de 1934: encuentran original del Acta de Independencia

15 de enero de 1934: encuentra original del Acta de Independencia

15enero1934
Palacio del Ejecutivo, en donde se firmó el Acta de Independencia el 15 de septiembre de 1821. En el recuadro: el historiador José Joaquín Pardo, quien junto con Pedro Pérez Valenzuela encontraron el acta original. Imágenes tomadas de «El Porvenir de Centro América» y «Efemérides de Antigua Guatemala».

El renombrado historiador guatemalteco Antonio Batres Jáuregui en su obra «La América Central ante la Historia«, en la página 611 dice: «La famosa Acta de la Independencia, cuyo original fue a parar, quién sabe como, al Museo Británico de Londres…«. Por su parte, el historiador Virgilio Rodríguez Beteta aseguró en la revista Hispanoamérica, N°. 27, del 1 de diciembre de 1923 que «el original se halla en poder de un millonario extranjero«.1

El médico Fernando Iglesias, quien por cierto fuera quien atendiera al general José María Orellana al momento de su muerte en 1926, buscó el documento original en Londres, pero no lo encontró, lo que hizo que se formara una comisión de historiadores guatemaltecos que buscaron el Acta en el país. Dos miembros de esta comisión, José Joaquín Pardo y Pedro Pérez Valenzuela, con la colaboración de Gabriel Yaquián, archivero general del gobierno, encontraron el acta el 15 de enero de 1934 en un volumen bien conservado encuadernado en cartón, con el título «Contestación de la jura de la independencia. Año 1821«.

De acuerdo a los investigadores, en la parte superior de la primera página de aquel documento se encuentra la leyenda siguiente: «Año felis de 1821. En los folios subsiguienes, están las contestaciones que se refieren a los momientos libertarios de Chiapas, Tuxtla y Comitán«, y del folio 17 al 20 aparece el acta de la Independencia.1

Reproducimos a continuación las observaciones que Pardo y Pérez Valenzuela hicieron al respecto:

    • La fecha no aparece al pie, como en las reproducciones tipográficas, sino que al principio.
    • Las características de la letra y de la tinta con que se escribió la fecha son distintas de las que aparecen en el texto del acta.
    • El redactor olvidó completamente el artículo 9, pasando inmediatamente del octavo al décimo. (Este error ha sido corregido en las reproducciones tipográficas).
    • Una persona escribió los primeros cuatro puntos, específicamente hasta las palabras «originarios de Africa«. A partir de allí, fue otra persona quien la escribió. Los investigadores no era expertos en caligrafía y no pudieron determinar si la letra era de José Cecilio del Valle o de alguien más.1

Más importante aún, es que encontraron diferencias por adición, supresión o cambio de las palabras que estaban en el texto original. Estos cambios fueron agregados en las ediciones que hicieron los descendientes de José Cecilio del Valle, y luego incluidos en la Recopilación de Leyes de la República de Guatemala impresa en 1869 por orden del gobierno del mariscal Vicente Cerna. Las diferencias encontradas son las siguientes, las cuales se reproducen textualmente del documento de Pardo y Pérez Valenzuela:

    1. En la data de los señores del Valle, dice veinte uno; en la original, veinte y uno.
    2. En aquélla, M.Y. Colegio de Abogados. En la original no aparecen esas iniciales.
    3. En el punto segundo apareca esta adición que no figura en el original: «punto de independencia general y absoluta». Lo agregado son las tres últimas palabras.
    4. En el punto octavo, se corrigió en la imprenta la ortografía, poniéndose los artículos el que que faltan en el original.
    5. En el punto 16 dice: «que el Exmo. Ayuntamiento acuerde«; y en la original: «que el Exmo. Ayuntamiento disponga«.
    6. En el mismo punto 16 suprime del original: «en que Guatemala proclamó«. La palabra suprimida es Guatemala.
    7. En el juramento – publicado por primera vez por los señores del Valle en la obra citada – del marqués de Aycinena, Candina, José Cecilio del Valle, etcétera, aparece omitida la fecha del diez y seis de septiembre.
    8. En el mismo juramente aparece en la impresa cambiado el relativo que, en la frase: «que habiendo concurrido a prestar el juramento«, por la conjunción «y«.
    9. En el mencionado juramento, hay una omisión notable: dice en el acta de los señores del Valle: «lo hicieron efectivamente en unión de los S.S. individuos de la Excma. Diputación Provincial, del Señor Alcalde primero, Señores Regidores Diputados y señores síndicos.«; falta la frase final del original: «y tomando sus asientos respectivos, quedó instalada la Junta provisional Consultiva, y pa. constancia firmaron con el S. Gefe Político».
    10. En las firmas de los próceres que signan este juramento, hay varias alteraciones y supresiones, como estas: en la de don José Matías Delgado, se suprime el primer nombre; al licenciado Antonio Robles se le suprime la abreviatura del título; y otras de menor significación y cuantía.
    11. En la original no aparecen las firmas de don Antonio de Rivera. Pedro de Arroyave, y del secretario don Domingo Diéguez, que se estampan en el acta que nos ha servido de comparación.1

El acta está escrita en papel de oficio, español, mide 31 y 1/2 por 21 y 1/2 centímetros. El sello de agua y en el primer folio, en su parte superior izquiera, tiene dos sellos. En el primero se lee: «Hisp. Et ind. Rex. Ferdin. VII dei Gratia»; al centro las armas españolas. El otro sello, del impuesto fiscal, colocado bajo el anterior tiene la leyenda: «1821 y 1822, Habilitado – Jurada por el Rey de la Constitución en 2 de marzo de 1820″.1


BIBLIOGRAFIA:

  • Pardo, José Joaquín; Pérez Valenzuela, Pedro (16 de enero de 1934) «Un sensacional hallazgo: el Acta de Independencia está en Guatemala«. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.

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30 de noviembre de 1821: primera refriega entre partidos políticos en Guatemala

30 de noviembre de 1821: primera refriega entre partidos políticos en Guatemala

Ocurre la primera refriega entre los dos partidos políticos de los criollos en la Nueva Guatemala de la Asunción, la cual deja como resultado a dos ciudadanos muertos

En la parte posterior de este templo fueron donde ocurrieron los crímenes que aquí se mencionan. En el recuadro: el gobernador interino de Centro América, Gabino Gaínza.
Ruinas del templo de San José de la Ciudad de Guatemala tras los terremotos de 1917-18. En la parte posterior de este templo fueron donde ocurrieron los crímenes que aquí se mencionan. En el recuadro: el gobernador interino de Centro América, Gabino Gaínza. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Rivalidad entre criollos hacendados y aristócratas:

La violencia política se inició en la región centroamericana inmediatamente después de la proclamación de la Independencia el 15 de septiembre de 1821. Los criollos rurales, quienes consideraban que habían sido menos favorecidos durante el régimen colonial, vieron la oportunidad perfecta para sacudirse el yugo de los criollos aristócratas de la familia Aycinena y de la Iglesia Católica, y de inmediato abrazaron la causa de la Ilustración, aduciendo que era el momento de que se diera paso al «libre pensamiento«. Pero no había tal. Era simplemente la excusa que los criollos utilizaron para tomar el poder que tanto anhelaban.1

Los hechos del 30 de noviembre:

Esta tensión entre criollos rurales y aristócratas degeneró muy pronto en violencia. En la noche del 30 de noviembre de 1821, se produjo la primera lucha entre partidos rivales, la cual resultó en la muerte de dos ciudadanos. Un grupo numeroso de miembros del partido «republicano» había salido de una reunión en la Pontificia Universidad y recorría las calles de la Ciudad de Guatemala, gritando vivas y aclamaciones a la independencia, pero tuvo la mala suerte que en la parte trasera del templo de San José, se encontró con un grupo de «imperiales» que acaudillaba uno de los alcaldes de la capital, Mariano Larrave. En la refriega perecieron los republicanos Mariano Bedoya y Remigio Maida.2

Guerra Civil Centroamericana (1826-1829):

Este fue el primer aviso de las cruentas guerras civiles que se desataron en la región centroamericana en las siguientes décadas. De «imperiales» y «republicanos» pasaron a ser «conservadores» y liberales«, respectivamente y tras la efímera anexión a México en 1822,3 se inició la Guerra Civil Centroamericana que siguió al intento de golpe de estado contra el presidente federal Manuel Jose Arcé en Guatemala perpetrado por el jefe de Estado Juan Barrundia en 1826, el cual, a su vez, había sido provocado por la alianza de los aristócratas con Arce que había surgido por la gran cantidad de medidas anticlericales que el gobierno de Barrundia había estado tomando.3

Expulsion de los aristócratas y frailes católicos:

Cuando el general liberal Francisco Morazán tomó la Ciudad de Guatemala y expulsó a los aristócratas y a los miembros del clero regular de la región centroamericana, los criollos rurales pensaron que ya se habían hecho definitivamente con el poder en la región,4 pero no contaron con dos cosas: el fanatismo religioso católico del campesinado guatemalteco que fue exacerbado por los curas párrocos que no fueron expulsados, y la férrea oposición que tendrían en la figura del general mestizo católico Rafael Carrera.5


Bibliografia:

  1. Marure, Alejandro 1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz. p. 4.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 14-16.
  3. Marure, Efemérides de los hechos notables, pp. 34-36.
  4. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829). Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7) Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.
  5. Solís, Ignacio (1906) Memorias del general Carrera, 1837 a 1840. En: Coleccion de documentos históricos y biograficos. 1. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 13-90.

28 de septiembre de 1821: el «Acta de los Nublados»

28 de septiembre de 1821: el Acta de los Nublados

La provincia de León revisa la copia del Acta de Independencia y el bando de Gabino Gaínza que proclamaba la Independencia. Tras analizarla, decide aceptarla con reservas hasta que pasen «los nublados» que había en la región.

La Catedral de León, Nicaragua. Esta fue la primera provincia en Centroamérica que se mostró recelosa de la Independencia conseguida por la familia Aycinena en Guatemala.
La Catedral de León, Nicaragua. Esta fue la primera provincia en Centroamérica que se mostró recelosa de la Independencia conseguida por la familia Aycinena y las autoridades del clero en Guatemala. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Situación en Nicaragua:

Luego de que el 15 de septiembre de 1821 la familia Aycinena negociara la Independencia de Centroamérica con el capitán general Gabino Gaínza, se produjo una profunda crisis en Nicaragua. Mientras que en la ciudad de Granada se realizó un cabildo con la presencia de las autoridades españolas y el Ayuntamiento criollo, declarando estar de acuerdo con la independencia de España, en la provincia de León reconocieron la independencia pero bajo una serie de condiciones. La declaración leonesa es conocida como el «Acta de los Nublados«.

Lo que ocurrió fue que en León el Intendente Miguel González Saravia y Colarte convocó a la Diputación Provincial y al Obispo Nicolás García Jerez para que revisaran la copia del Acta de Independencia emitida por las autoridades de la ciudad de Guatemala y el bando de Gabino Gaínza que proclamaba la independencia. Era muy importante contar con estos representantes, ya que la Diputación Provincial había participado en la Cortes de Cádiz en 1812 y defendía la formación de una Capitanía General autónoma en Nicaragua y Costa Rica, mientras que el obispo era fiel a la corona española.

Texto del acta:

He aquí el texto del acta con observaciones sobre su contenido:1,2

28 de septiembre de 1821

A los habitantes de las provincias de Nicaragua y Costa Rica:

Nuestra Diputación Provincial é ilustrísimo prelado, en vista de los sucesos que han tenido lugar en Guatemala el quince de los corrientes, se han reunido y deliberado sobre los acaecimientos de tanta entidad y trascendencia, extendiendo los siguientes acuerdos:

        1. La absoluta y total independencia de Guatemala, que parece se ha erigido en soberana.
        2. La independencia del gobierno español, hasta tanto que se aclaren los nublados del día y pueda obrar esta provincia con arreglo á lo que exigen sus empeños religiosos, y verdaderos intereses.Nota a
        3. Que en consecuencia continúen todas las autoridades continuadas en el libre ejercicio de sus funciones con arreglo á la constitución y á las leyes.
        4. Que se tomen las medidas más eficaces para la conservación del orden y sostenimiento de los funcionarios públicos, prestándoles el más eficaz auxilio, en la inteligencia de que el gobierno castigará severamente a los perturbadores de la tranquilidad pública y desobedientes a las autoridades.Nota b
        5. Que se publique por bando de acuerdo, comunicándolo a toda la provincia para su inteligencia y observancia, anunciándosele que sucesivamente se proveerá a los puntos dignos que oportunamente se tomarán en consideración, sin omitir trabajo ni fatiga por el bien religioso y civil de estos habitantes que tantas pruebas de confianza han dado a sus autoridades.Nota c

Lo que se publica para la debida inteligencia, notoriedad y cumplimiento.

Dado en la Sala de sus sesiones.

En León a veinte y ocho de septiembre de mil ochocientos veinte y uno.

        • Miguel González Saravia
        • Fr. Nicolás Obispo de Nicaragua
        • Vicente Agüero
        • Juaq. Arechavala. Domingo Galarza
        • Manl. López de la Plata
        • Pedro Portocarrero
        • José María Ramírez
        • Agn. Gutiérrez Lizaurzabal
        • Pedro Solís
        • Juan Franco. Aguilar, Secretario1,2

El Acta de los Nublados fue el primer documento en donde quedó en evidencia la fragilidad de la región centroamericana ya que por la lejanía, Nicaragua y Costa Rica se sentían abandonadas por las autoridades en la Nueva Guatemala de la Asunción. Esto, aunado a las profundas divisiones entre los criollos aristócratas conservadores y los criollos hacendados liberales provocó que antes de diez años la región entrara en una guerra civil que terminó separando a la región en cinco débiles repúblicas.


Notas:

    • a: esta es la sección por la que se conoce el acta, ya que aparenta establecer un «compás de espera», en caso de que el rey Fernando VII decidiera enviar refuerzos para sofocar los movimientos independentistas.
    • b: se incluye aquí una advertencia a todo aquel que intentara aprovecharse de la incertidumbre reinante en ese momento.
    • c: esto se cumplió, pero primero se envió el Acta de los Nublados y luego la de Independencia.

Bibliografía:

  1. Recopilación Antonio Esgueva, Facultad de Ciencias Jurídicas, UCA, IHNC, Managua, Nicaragua.
  2. Zelaya, Chester (1971). Nicaragua en la independencia (1ª edición). Editorial Universitaria Centroamericana

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26 de mayo de 1794: nace Mariano Gálvez

26 de mayo de 1794: nace Mariano Gálvez

Nace el doctor Mariano Galvez, quien fuera prócer de la Independencia y Jefe de Estado de Guatemala de 1831 a 1838.

Escuela Facultatitva de Derecho y Notariado del Centro en 1907. Actualmente es el Museo de la Universidad de San Carlos. En este edificio están sepultados los restos del Dr. Mariano Gálvez (en el inserto).
Escuela Facultatitva de Derecho y Notariado del Centro en 1907. Actualmente es el Museo de la Universidad de San Carlos. En este edificio están sepultados los restos del Dr. Mariano Gálvez (en el inserto). Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Primeros años:

Cuando el doctor Mariano Gálvez estaba recién nacido fue abandonado en una canasta frente a la casa del sacerdote Toribio Carvajal, quien lo llevó a entregó en la casa de Gertrudis de Gálvez, cuya familia familia lo adoptó, y le dio su apellido y educación. El nacimiento del Dr. Gálvez pudo haber ocurrido ya sea el 29 de agosto de 1790 o el 26 de mayo de 1794, pero no se ha determinado con exactitud.1

Gálvez estudió en el Colegio San José de los Infantes y luego en la Real y Pontificia Universidad de San Carlos, en donde obtuvo su doctorado en leyes el 16 de diciembre de 1819.1

Militancia en el partido conservador:

Véase también: Independencia de Centroamérica, Anexión a México

Su nombre principió a mencionarse en las reuniones políticas previas a la firma del acta de independencia el 15 de septiembre de 1821, cuando era consejero del Capitan General Gabino Gaínza.2 Durante los primeros años de la vida independiente, estuvo más ligado al Partido Conservador, e incluso fue de los entusiastas propulsores de la Anexión de Centroamérica a México luego de la independencia, siendo el secretario de la Junta Provisional Consultiva que aprobó el acta de Anexión el 5 de enero de 1822.3

Tras el fracaso del Imperio Mexicano en 1823, se formaron las Provincias Unidas del Centro de América, las cuales establecieron las leyes para formar la República Federal de Centro América en 1825. Cuando se instaló el primer Congreso Federal, Gálvez fue nombrado como su primer presidente y para entonces era tal su prestigio, que el presidente federal Manuel José Arce lo miraba con recelo, e intentó enviarlo a comisiones diplomáticas en el extranjero, pero Gálvez siempre logró evitar el destierro indirecto.

Se pasa al partido liberal:

Véase también: Gobierno de Juan Barrundia

Para entonces, Gálvez se cambió al bando liberal, aunque los criollos liberales fiebres de la época le tuvieron aversión y desconfianza, y siempre lo consideraron como un acomodaticio que había dejaba el «bando de los serviles«, que era en donde mejor encajaba, según ellos.4

Mientras tanto, el presidente Arce se alió con los aristócratas guatemaltecos cuando éstos rechazaron las leyes anticlericales que afectaban sus intereses económicos, lo que provocó el intento de golpe de Estado de Juan Barrundia, entonces jefe de Estado de Guatemala, y la eventual prisión de éste en septiembre de 1826.  Esto, y la elección del líder aristócrata Mariano de Aycinena como nuevo jefe de Estado en Guatemala fueron la chispa que provocó la Guerra Civil Centroamericana.

Derrota de los conservadores en Guatemala:

Véase también: Francisco Morazán, Mariano de Aycinena

Gálvez se mudó a Antigua Guatemala, a y hasta allá fue Arce a pedirle ayuda para tratar de reconciliarse con los criollos liberales luego de que había perdido la presidencia tras ser derrotado en Milingo en 1827.5 Pero después de rechazar diplomáticamente a Arce, Gálvez fue uno de los líderes liberales que organizaron la rebelión en Antigua Guatemala contra el Jefe de Estado Mariano de Aycinena en enero de 1829, la cual fracasó pero fue la excusa que Francisco Morazán estaba esperando para invadir Guatemala.4

Posteriormente, cuando ya Arce y los Aycinena habían sido desterrados de Centroamérica por el general Francisco Morazán,6 la Asamblea Nacional de Guatemala convocó a elecciones para el Estado de Guatemala, resultando electo el Dr. Pedro Molina, a quien eventualmente forzaron a renunciar.  En las nuevas elecciones fue electo José Francisco Barrundia, pero éste no aceptó la elección por ya estar comprometido como Senador en la Asamblea. Tras darse esta situación, el 24 de agosto de 1831 la Asamblea eligió al Dr. Gálvez como Jefe del Estado de Guatemala y éste también declinó la elección pero, no teniendo cargo alguno en el gobierno, la Asamblea lo obligó a tomar el cargo.7

Jefatura de Estado:

Véase también: Códigos de Livingston, José Francisco Barrundia

Gálvez gobernó el Estado de Guatemala a la sombra de la influencia de José Francisco Barrundia, quien se consideraba el adalid de los liberales y nunca confió en Gálvez. De hecho, Barrundia tuvo numerosos desaciertos que llevaron al partido liberal al colapso, siendo los principales la institución del tributo personal de los indígenas, y la implementación del Código de Livingston que enardeció a los campesinos indígenas en contra del gobierno, tal y como ocurrió en la España con sus campesinos analfabetos en 1823 cuando los liberales intentaron implementar leyes utópicas cuando co-gobernaban con Fernando VII.8 Pero quizá su mayor desacierto fue pedirle ayuda al general guerrillero Rafael Carrera para derrocar a Gálvez cuando éste empezó a tomar medidas drásticas como la política de tierra arrasada para contrarrestar los avances de los campesinos alzados.9

Gálvez dejó el país tras ser derrocado el 2 de febrero de 1838 y aunque inicialmente tuvo que vivir escondido en la ciudad de Guatemala y eventulamente tuvo que huir a Quetzaltenango, de donde también fue expulsado en 1840, finalmente se estableció en México en donde vivió tranquilamente hasta su muerte. En Guatemala, su familia pasó penurias, e incluso uno de sus hijos murió en la más absoluta miseria siendo portero de una de las salas de apelaciones en la Ciudad de Guatemala.


Bibliografía:

  1. Gómez Carrillo, Agustín (1900). Elementos de la historia de Centroamérica. Madrid, España: Imprenta de Hernando y Compañía.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 11-14.
  3. Ibid., pp. 14-16.
  4. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El Libro de las Efemérides; Capítulos de la Historia de la América Central. V. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 128-131.
  5. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. pp. 32-38.
  6. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829). Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7) Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.
  7. Gómez Carrillo, Elementos de la historia de Centroamérica, p. 86.
  8. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz. p. 97.
  9. Solís, Ignacio (1906) Memorias del General Carrera, 1837 a 1840. En: Colección de Documentos Históricos y Biográficos. 1. Tip. de Sánchez y de Guise. Guatemala. pp. 14-70.
  10. Marure, Efemérides de los hechos notables, p. 100.

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15 de septiembre de 1821: Centroamérica proclama su independencia del Imperio Español

15 de septiembre de 1821: Independencia de Centroamérica

Los criollos aristócratas de la Nueva Guatemala de la Asunción y el capitán general provisorio Gabino Gaínza pactan la independencia de la Capitanía General de Guatemala

Facsímil de las firmas que aparecen en el Acta de Independencia de Centroamérica.Facsímil de las firmas que aparecen en el Acta de Independencia de Centroamérica. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Acta de Independencia de Centroamérica:

Reproducimos a continuación el Acta de Independencia, con varias notas y observaciones para aclarar ciertos puntos históricos relevantes:1

DE LA INDEPENDENCIA DEL ANTIGUO REINO DE GUATEMALA, PROCLAMADA EL 15 DE SEPTIEMBRE DE 1821, SEPARÁNDOSE DEL DOMINIO DE LA ESPAÑA.

Palacio nacional de Guatemala, 15 de septiembre de 1821.

Siendo públicos e indudables los deseos de independencia del gobierno español que por escrito y de palabra ha manifestado el pueblo de esta capital: recibidos por el último correo diversos oficios de los ayuntamientos constitucionales, de Ciudad Real, Comitán y Tuxtla, en que comunican haber proclamado y jurado dicha independencia, y excitan á que se haga lo mismo en esta ciudad: siendo positivo que han circulado iguales oficios á otros ayuntamientos: determinado de acuerdo con la excelentísima diputación provincial, que para tratar de asunto tan grave se reuniese en uno de los salones de este palacio la misma diputación provincial, el ilustrísimo señor arzobispo, los señores individuos que diputasen la excelentísima audiencia territorial, y el venerable señor dean y cabildo eclesiástico, el excelentísimo ayuntamíento, el muy ilustre claustro, el consulado y el muy ilustre colegio de abogados, los prelados regulares, jefes y funcionarios públicos: congregados todos en el mismo salón: leídos los oficios expresados; discutidoy meditado detenidamente el asunto, y oído el clamor de «Viva la Independencia» que repetía de coro el pueblo que se veía reunido en las calles, plaza, patio, corredores y antesala de este palacio, se acordó por esta diputación e individuos del excelentísimo ayuntamiento:Nota a

1.°— Que siendo la Independencia del gobierno español la voluntad general del pueblo de Guatemala, y sin perjuicio de lo que determine sobre ella el congreso que debe formarse, el señor jefe político la mande publicar para prevenir las consecuencias que serían temibles en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo.Nota b

2.°— Que desde luego se circulen oficios a las provincias, por correos extraordinarios, para que sin demora alguna, se sirvan proceder á elegir diputados ó representantes suyos, y estos concurran a esta capital a formar el congreso que debe decidir el punto de independencia general y absoluta, y fijar, en caso de acordarla, la forma de gobierno y ley fundamental que deba regir.Nota c

3.°— Que para facilitar el nombramiento de diputados, se sirvan hacerlo las mismas juntas electorales de provincia que hicieron ó debieron hacer las elecciones de los últimos diputados a cortes.Nota d

4.°— Que el número de estos diputados sea en proporción de uno por cada quince mil individuos; sin excluir de la ciudadanía a los originarios de África.

5.°— Que las mismas juntas electorales de provincia, teniendo preséntes los  últimos censos se sirvan determinar, según esta base, el número de diputados o representantes que deban elegir.

6.°— Que en atención a la gravedad y urgencia del asunto, se sirvan hacer las elecciones de modo que el día primero de marzo del año próximo estén reunidos en esta capital todos los diputados.Nota e

7.°— Que entretanto, no haciéndose novedad en las autoridades establecidas que están ejerciendo sus atribuciones respectivas con arreglo a la constitucion, decretos y leyes, hasta que el congreso indicado determine lo que sea más justo y benéfico.Nota f

8.°— Que el señor Jefe Político, brigadier don Gavino Gainza, continúe con el gobierno superior político y militar que este tenga el carácter que parece propio de las circunstancias, se forme una junta provisional consultiva, compuesta de los señores individuos de esta diputación provincial y de los señores don Miguel Larreynaga, ministro de esta audiencia; don José del Valle, auditor de Guerra; marqués de Aycinena; doctor don José Valdez, tesorero de esta santa iglesia; doctor don Ángel Maria Candina; y licenciado don Antonio Robles, alcalde tercero constitucional: el primero por la provincia de León, el segundo por la de Comayagua, el tercero por Quezaltenango, el cuarto por Solóla y Chimaltenango, el quinto por Sonsonate, y el sexto por Ciudad Real de Chiapa.Nota g

9.°— Que esta junta provisional consulte al señor jefe político en todos los asuntos económicos y gubernativos dignos de su atención.

10.°— Que la religión católica, que hemos profesado en los siglos anteriores y profesaremos en los siglos sucesivos, se conserve pura é inalterable, manteniendo vivo el espíritu de religiosidad que ha distinguido siempre a Guatemala, respetando a los ministros eclesiásticos seculares y regulares, y protegiéndoles en sus personas y propiedades.Nota h

11.°— Que se pase oficio a los dignos prelados de las comunidades religiosas para que cooperando á la paz y sosiego, que son la primera necesidad de los pueblos, cuando pasan de un gobierno a otro, dispongan que sus individuos exhorten á la fraternidad y concordia á los que estando unidos en el sentimiento general de la Independencia, deben estarlo también en todo lo demás, sofocando pasiones individuales que dividen los ánimos y que producen funestas consecuencias.Nota i

12.°— Que el excelentísimo ayuntamiento, á quien corresponde la conservación del orden y tranquilidad, lome las medidas más activas para mantenerla imperturbable en toda esta capital y pueblos inmediatos.Nota j

13.°— Que el señor jefe político publique un manifiesto haciendo notorios á la faz de todos, los sentimientos generales del pueblo, la opinión de las autoridades y corporaciones, las medidas de este gobierno, las causas y circunstancias que lo decidieron á prestar en manos del señor alcalde 1.°, á pedimento del pueblo, el juramento de independencia y fidelidad al gobierno americano que se establezca.

14.°— Que igual juramento preste la junta provisional, el excelentísimo ayuntamiento, el ilustrísimo señor arzobispo, los tribunales, jefes políticos y militares. los prelados regulares, sus comunidades religiosas, jefes y empleados en las rentas, autoridades, corporaciones y tropas de las respectivas guarniciones.Nota k

15.°— Que el señor jefe político, de acuerdo con el excelentísimo ayuntamiento, disponga la solemnidad y señale el dia en que el pueblo deba hacer la proclamación y juramento expresado de independencia.

16.° — Que el excelentísimo ayuntamiento acuerde la acuñación de una medalla que perpetúe en los siglos, la memoria del día QUINCE DE SEPTIEMBRE DE MIL OCHOCIENTOS VEINTIUNO, en que proclamó su feliz independencia.

17.° — Que imprimiéndose esta acta y el manifiesto expresado, se circule á las excelentísimas diputaciones provinciales, ayuntamientos constitucionales y demás autoridades eclesiásticas seculares, regulares y militares para que siendo acordes en los mismos sentimientos que ha manifestado este pueblo, se sirvan obrar con arreglo á todo lo expuesto.Nota l

18.° —Que se cante el día que designe el señor jefe político, una misa solemne de gracias con asistencia de la junta provisional, de todas las autoridades, corporaciones y jefes, haciéndose salvas de artillería y tres dias de iluminación.

Palacio nacional de Guatemala, setiembre 15 de 1821.

(f.) Gabino Gainza: Capitán General y presidente de la audiencia que traicionó  al gobierno español y se ocupó de la presidencia provisional

(f.) Mariano de Beltranena

(f.) José María Calderón

(f.) José Matías Delgado: representante del clero secular quien sería el primer Obispo de El Salvador

(f.) Manuel Antonio Molina 

(f.) Mariano de Larrave

(f.) Antonio de Rivera

(f.) José Antonio de Larrave

(f.) Isidoro de Valle y Castridones

(f.) Mariano de Aycinena: hijo del marqués Juan Fermín de Aycinena e Yrigoyen; sería jefe de estado de Guatemala tras un fallido golpe de estado contra el presidente federal Manuel José Arce en 1826, y en 1829 fue derrocado y expulsado de Centroamérica junto a la todos los miembros de su familia y partido

(f.) Pedro de Arroyave

(f.) Lorenzo de Romana, secretario

(f.) Domingo Dieguez, secretario1


Notas:

  • a. El párrafo anterior indica varios puntos importantes:
    1. que los gobiernos criollos (es decir, los ayuntamientos) de Chiapas ya se habían declarado independientes por su proximidad a México;
    2. las autoridades representadas en el acto fueron: ayuntamiento (criollos aristócratas guatemaltecos), diputados de la audiencia territorial (oficiales del gobierno español, encabezados por Gabino Gaínza), prelados regulares (jefes de las órdenes de frailes más importantes y económicamente poderosas), arzobispo, dean y colegio eclesiástico (líderes del clero secular,) claustro y colegio de abogados (representantes de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo.)
    3. No había representación ni de mestizos ni de indígenas.
  • b. Las «temibles consecuencias» a que se hace referencia en este párrafo se refiere a que había que evitar que los mestizos e indígenas se alzaran en armas rebelándose en contra de las autoridades constituidas, como ya había ocurrido en México.
  • c. Estos correos eran enviados a los representantes criollos de las provincias centroamericanas:
    • Chiapa: hoy el estado Mexicano de Chiapas
    • Sonsonate: hoy El Salvador
    • Comayagua: hoy Honduras
    • León: hoy Nicaragua y Costa Rica
    • Quetzaltenango: hoy la parte occidental de Guatemala
    • Sololá y Chimaltenango: hoy la parte sur de Guatemala
  • d. Se refieren aquí a los diputados que fueron electos para representar a las provincias ante las Cortes de Cádiz, la cual se reunió en esa ciudad Española entre 1811 y 1812 para redactar una nueva constitución para España durante las guerras napoleónicas, pero la cual quedó truncada con el golpe de estado que regresó al poder al rey absolutista Fernando VII. El monarca español derogó la Constitución de Cádiz e hizo prisioneros a los diputados, primero en Cádiz y luego en sus respectivas colonias.2
  • e. Esto fue escrito de esta forma porque los republicanos tenían claridad en que ninguna corporación -gremios, cofradías, colegios, ayuntamientos, universidades- podía ser la depositaria de la soberanía del pueblo. Sólo el Congreso debía ejercer su voluntad. Los diputados electos estarían asumiendo así el poder soberano delegado por sus electores. Los republicanos creían en “el principio de distinción” que era propio de todo gobierno representativo; es decir, los representantes electos debían ser ciudadanos diferentes a sus electores en sabiduría, virtud y talento. . Gabino Gaínza, se lo recordaba a todas las provincias el 15 de septiembre de 1821, cuando sostuvo que ellas disfrutarían de un gobierno libre instituido por sus “diputados dignos”, talentos, “genios bastante grandes para formar la legislación” que debía regir al nuevo país.3
  • f. Se deja a las autoridades españolas y criollas sin alteración, aunque en el caso de los peninsulares, como autoridades transitorias. Es de hecho, una traición al gobierno español por parte de estas autoridades que habían sido designadas por el rey.
  • g. Se deja a Gaínza como presidente provisorio, en una forma muy similar a como se produjeron los golpes de estado de los siglos XIX y XX, en los que un militar de confianza le arrebataba el poder al gobernante de turno.  Entre los personajes que se mencionan está el marqués de Aycinena, el ciudadano criollo de más alcurnia, con fuertes nexos con el gobiernos español y quien dirigía al resto de las autoridades congregadas, tanto civiles como eclesiásticas; los representantes de las provincias no verían esto con buenos ojos, ya que consideraban que Aycinena y los criollos que vivían en Guatemala no les daban un trato comercial justo durante la colonia.  Este sería el principio de los grandes conflictos que hubo entre los criollos centroamericanos durante el siglo XIX.4-6
  • h. Este sería un punto de contención casi desde el principio: las propiedades de las poderosas órdenes regulares monásticas, y el diezmo obligatorio que cobraba el clero secular a cargo del arzobispo. Dados las fuertes alianzas políticas y hasta familiares entre el clero y la familia de Aycinena, los criollos de las provincias no aprobaron este punto y pronto formarían el partido liberal, que utilizó el anticlericalismo como bandera.  Por supuesto, no era por asuntos religiosos que persiguirían a los frailes y arzobispos, sino por su poder politico y económico.4-6
  • i. Se pide aquí tanto a los frailes como a los curas párrocos que se encarguen de mantener el sosiego de mestizos e indígenas, para que no se alcen en armas en contra del cambio de gobierno en el que no verían mayores diferencias en sus condiciones de vida; curiosamente, tras la expulsion del clero regular en 1829 de todo el territorio centroamericano los curas párrocos hicieron totalmente lo contrario: agitaron al pueblo campesino en contra de los líderes «herejes» del partido liberal.4-6
  • j. Nuevamente, se solicita mantener el control de lo pobladores mestizos e indígenas para que acepten el cambio de autoridades que no representaba un cambio en sus condiciones de vida.
  • k. Se solicita que las autoridades civiles y militares se pongan a las órdenes de la junta provisional recién creada para mantener el orden entre la población, y se les pide a los religiosos que mantengan la tranquilidad de la población desde el púlpito.
  • l. Se distribuye una copia del acta entre las autoridades criollas, tanto civiles como eclesiásticas. Así pues, como ya se ha indicado, se busca el control de la población desde las autoridades políticas y religiosas. Debe recordarse que en 1821, solamente los criollos varones sabían leer y entender un documento legal como el Acta de Independencia, aun cuando había algunas excepciones entre las damas criollas y algunos mestizos e indígenas.

Bibliografía:

  1. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 11-14.
  2. Peña González, José (2006). Historia política del constitucionalismo español. Madrid: Dykinson. ISBN 978-84-9772-906-2 OCLC 212905232.
  3. Herrera-Mena, Sajid Alfredo (2018). Espacios y opinión pública durante la anexión del Reino de Guatemala a México: San Salvador, 1821 En: LiminaR, XVII, (1) México: Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica. ORCID: http://orcid.org/0000-0002-5998-9541
  4. Hernández de León, Federico (1925). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. I. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  5. — (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  6. — (1930). El libro de las efemérides: capítulos de la historia de América Central. III. Sánchez y de Guise.

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