2 de agosto de 1954: los cadetes de la Escuela Politécnica, muchos de ellos adolescentes, y oficiales de la base militar “La Aurora” se alzan contra el “Ejército de la Liberación” y lo derrotan en el recién construido Hospital Roosevelt

2agosto1954
Instalaciones de la Escuela Politécnica cuando ésta se encontraba al principio de la Avenida de La Reforma.  Desde aquí se alzaron los cadetes contra el ejército liberacionista en 1954.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El primer problema político sorteado por los liberacionistas tras el derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, fue la sublevación de los cadetes de la Escuela Politécnica el 2 de agosto de 1954.

De acuerdo al historiador de la CIA, Nicholas Cullather en su obra desclasificada en 1997 “Secret History: The CIA’s Classified Account of its Operations in Guatemala 1952-54 “, el llamado “ejército de liberación” fue organizado y entrenado en Honduras para dar la apariencia de que el derrocamiento de Arbenz había sido obra de una levantamiento interno, pero en realidad la caída del presidente se debió a la presión que el gobierno de Dwight Eisenhower hizo sobre el régimen guatemalteco.  Las tropas comandadas por el coronel Carlos Castillo Armas estaban constituidas principalmente exiliados guatemaltecos y por soldados mercenarios de la CIA que se hacían pasar por campesinos y agricultores del oriente de Guatemala.

La rebelión de los cadetes tuvo varias razones.

  1. Antes de la llegada de Castillo Armas a Guatemala, se nombró al coronel Jorge Medina Coronado, quien era un oficial intransigente y muy severo con sus cadetes.
  2. Los cadetes fueron obligados a rendir honores militares a Castillo Armas cuando éste llegó al Aeropuerto proveniente de El Salvador, por órdenes de los jefes militares que habían pactado con los liberacionistas.  En esta acción los liberacionistas que venían con el líder y sus admiradores en tierra se avalanzaron sobre la bandera, haciendo que los cadetes rompieran su formación y la perdieran por unos minutos.  Entre los guardaespaldas de Castillo Armas había numerosos jóvenes y perosnas de las élites económicas anticomunistas del país, que se unieron a últma hora al movimiento liberacionista y que no combatieron pero que sí mostraban sus armas y uniformes verde olivo con aire triunfal.
  3. El Director de la Escuela Politécnica da un castigo ejemplar a sus cadetes por perder la bandera, primero reprendiéndolos frente al alto mando del ejército de Guatemala y a los miembros del ejército liberacionista y luego los obliga a regrear a paso ligero desde el aeropuerto hasta la primera calle de la Avenida Reforma.  Posteriormente, los hace correr hasta la medianoche en las instalaciones de la escuela con el uniforme de gala y el fusil al hombro.
  4. El 31 de julio, varios cadetes son humillados en el prostíbulo “El Hoyito” que estaba cerca de la Escuela en la Colonia Lima y que en la actualidad es el Instituto Guatemalteco Americano (IGA).  Los cadetes, quienes ya estaban en los últimos años de carrera, son desarmados y humillados por liberacionistas armados con subametralladoras que hicieron varios disparos al aire y a las casas del vecindario.  Tras el incidente, el director castigó con severidad a sus cadetes y degradó a los que eran galonistas.
  5. Los cadetes y otros oficiales fueron obligados a desfilar junto con las tropas liberacionistas, para celebrar el Día de la Unidad Nacional del Ejército. En esta instancia se condecoró a los supuestamente valorosos miembros del ejército liberacionista, se rindieron honores a la bandera del MLN, y se reconoció a otro ejército “triunfador” en el territorio nacional, lo que fue humillante para los miembros del ejército que no habían pactado.

Después de haber marchado triunfalmente celebrando el triunfo, las tropas del Movimiento de Liberación  Nacional por las principales calles de la Ciudad de Guatemala,  entregaron las armas y fueron a dormir al recién construido hospital Roosevelt, en donde quedaron acantonadas.   Lo que no sabían los liberacionistas era que en una residencia de Santa Clara se estaba fraguando un complot en contra de la Liberación por parte de los oficiales de la Base Militar “La Aurora” y que los cadetes de la Escuela Politécnica estaban planeando un alzamiento por su parte para vengar todas las afrentas recibidas.

Amparados por la oscuridad, los cadetes atacaron a los soldados a  las 3:30 AM, aunque aquellos que estaban en su último año de carrera no quisieron combatir  Al enterarse, la Base Militar La Aurora y la Brigada Guardia de Honor, así como de la Fuerza Aérea Guatemalteca (FAG), los apoyaron.  La FAG envió dos aviones P-51 y expulsó del país al P-47 que estaba ametrallando y bombardeando las posiciones defendidas por los cadetes.  El futuro presidente y entonces oficial en la Escuela Politécnica, Kjell Eugenio Laugerud García, les proporcionó el armamento y las municiones del Almacén de Guerra.

A las 6:30 PM los cadetes lograron que los liberacionistas se rindieran, y acto seguido les hicieron marchar con las manos en alto y haciéndoles abordar un tren, les remitieron de regreso hacia el Oriente del país, rumbo a Zacapa; de esta forma demostraron lo verdaderamente débil que era el “ejército de liberación” y pusieron en evidencia la pasividad del Ejército durante la invasión.

El oficial de la Base Militar Aurora, mayor Manuel Francisco Sosa Avila, quien había proporcionado un batallón de tanques y había estado con los cadetes hasta que el último liberacionista había abordado el tren para Zacapa, relató en 1960 que él tuvo la oportunidad de quedarse con el poder ya que hubo un momento en que el país se quedó sin autoridades, debido a que Castillo Armas estaba celebrando su triunfo en Antigua Guatemala con algunos oficiales del ejército de alto rango del ejército guatemalteco que habían traicionado al presidente Arbenz y el embajador John Peurifoy.  Sin embargo, avisado de la situación, regresó a la ciudad de Guatemala a pie primero por Mixco, luego por la Finca El Naranjo para finalmente atravesar el barranco de El Incienso y llegar al Palacio Nacional junto con Peurifoy y su comitiva.

Los cadetes habían quedado al mando de la situación, pero la habilidad del arzobispo de Guatemala Mariano Rossell y Arellano (quien era el capellán del ejército de liberación) y del embajador de los Estados Unidos John Peurifoy, nuevamente salió a la defensa de los intereses de la United Fruit Company: en una reunión en la que los cadetes se entrevistaron con el embajador y el arzobispo para hacerles saber que este no era un movimiento comunista, Puerifoy les dejó claro que no iba a tolerar ningún alzamiento, y que si ellos persistían en sus intenciones, ordenaría a los Marines de los Estados Unidos (que estaban muy cerca del país para paliar una huelga general que se estaba dando en contra de las compañías fruteras estadounidenses establecidas en Honduras) realizar una invasión a Guatemala. Los muchachos, alarmados por esta amenaza, depusieron las armas.

Al final,  algunos de los jóvenes cadetes fueron enviados a prisión junto al oficial Sosa Avila y la acción dejó un saldo de numerosos muertos y heridos de ambos bandos, el cierre temporal de la Escuela Politécnica y el envío de cuantos cadetes se pudo a estudiar al exterior gozando de becas para que pudieran proseguir sus estudios, en áreas distintas a la milicia. Posteriormente se abrió nuevamente el plantel de estudios militares, bajo la dirección del coronel Carlos Arana Osorio, en 1955.

  • Los líderes del movimiento murieron en combate;  ellos fueron los cadetes José Luis Araneda, Luis Antonio Bosh Castro, Carlos Enrique Hurtarte Coronado.  También murió el soldado Lázaro Yucut.
  • Castillo Armas, luego de un juicio, expulsó de la Escuela Politécnica  a los cadetes más comprometidos, que eran los del penúltimo año, incluyendo a los galonistas y al abanderado, que quedaron marginados de la carrera militar.
  • El gobierno de Miguel Ydígoras Fuentess empezó a reincorporar a los cadetes y oficiales graduados que retornaban a Guatemala, entre ellos el mayor Sosa Avila que fue nombrado Comandante de la Marina de la Defensa Nacional, y los oficiales Alejandro de León y Francisco Franco Armendáriz, quienes el 13 de noviembre de 1960 se levantaron en armas contra el gobierno en protesta por la invasión que se planeaba contra Cuba en Retalhuleu y por las malas condiciones de la tropa, y quienes fueron de los primeros en caer en combate.
  • El gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia vigiló a los ex-cadetes a quienes no se les permitió continuar en la carrera militar, mientras que los que sí se reincorporaron fueron asignados a puestos administrativos alejados de cualquier comando.
  • Durante el gobierno de Carlos Arana Osorio, el presidente trató de ayudar a algunos de los ex-cadetes que sobrevivían sin trabajo y sin esperanzas de terminar su carrera militar.
  • Algunos de los que participaron en el movimiento del 2 de agosto tuvieron suerte.  El general Benedicto Lucas García, por ejemplo, llegó a ser general de brigada tras estudiar en Francia y gracias a que su hermano Romeo era presidente, llegó a ser el Jefe del Estado Mayor de la Defensa.  Otro ejemplo es el general Jaime Hernández, quien fue nombrado Ministro de la Defensa por el presidente Vinicio Cerezo.
  • La acción de los cadetes fue finalmente reconocida como una gesta por el gobierno guatemalteco en 1995.

BIBLIOGRAFIA:


10 de julio de 1980: en medio de la tensión laboral entre el Embotelladora Guatemalteca y su sindicato de trabajadores, aparece asesinado en la zona 18 un trabajador con una credencial de miembro del servicio de Inteligencia Militar

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La fuente de Carlos III, que originalmente estaba en la Plaza Central, ahora localizada en la Plazuela España en la Ciudad de Guatemala, con el adorno de Coca-Cola en diciembre de 2013.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Hubo una época en que se decía que en Guatemala preferíamos Pepsi en vez de Coca-Cola.  Y esto ocurrió porque esta última cerró sus operaciones en 1984, en medio de la Guerra Civil de Guatemala (llamada “Conflicto Armado Interno” por cuestiones diplomáticas y legales luego de las negociaciones que llevaron a los Acuerdos de Paz en 1996).  He aquí un resumen de por qué Coca-Cola cerró temporalmente:

Coca-Cola ha estado presente en Guatemala desde 1939, y el sindicato de la embotelladora surgió en 1948 durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo, aunque fue disuelto en 1954 tras el derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán. Luego de veinte años, en 1974, la empresa “Embotelladora Guatemalteca, S.A.” indemnizó a casi todos sus obreros para recontratar a la mayoría, con lo que los trabajadores perdieron su antigüedad en la compañía y el 25% de sus prestaciones, provocando que los trabajadores se organizaran y formaran el sindicato nuevamente, con la asesoría de la Central Nacional de Trabajadores.

El 26 de enero de 1976, ya durante el gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García, luego de que ciento cincuenta y cuatro trabajadores fueron despedidos, el sindicato tomó las instalaciones de la empresa. Los sindicalistas fueron violentamente expulsados por la policía, resultando en doce heridos y catorce detenidos, lo que dió origen a un fuerte movimiento sindical en el país que dió origen al Comité Nacional de Unidad Sindical (CNUS).  Este movimiento realizó varias campañas de movilización que lograron que se reconociera el “Sindicato de Trabajadores de la Embotelladora Guatemalteca, S.A.” y que la empresa aceptar dicsutir un pacto colectivo de condiciones de trabajo tras reinstalar a los despedidos.

Ahora bien, este movimiento sindical era izquierdista y tenía vinculaciones con la Federación Autónoma Sindical de Guatemala y los proscritos Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) y las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR).  Para contrarrestar esto, los administradores de la empresa tenían una relación estrecha con las fuerzas de seguridad del Estado, en especial el coronel Germán Chupina Barahona; de hecho, varios miembros de las fuerzas de seguridad tenían puestos administrativos y contrataron a la Policía Militar Ambulante para encargarse de la seguridad.

Entre 1977 y 1978 hubo varios atentados contra miembros del sindicato con ataques armados que resultaron en varios heridos y hasta amenazas del Ejército Secreto Anticomunista (una especia de guerrila de extrema derecha), pero a pesar de todo, lograron que se firmara el pacto colectivo de condiciones de trabajo.  Pero a partir de allí, hubo asesinatos y desapariciones de miembros del sindicato, algunos de ellos a plena luz del día cuando los trabajadores estaban repartiendo bebidas en los camiones, mientras que otros fueron secuestrados durante manifestaciones y aparecieron muertos con señales de tortura.  Esta violencia ocurría al mismo tiempo que el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García implementaba un ataque frontal a las organizaciones izquierdistas que se habían reforzado y organizado durante el gobierno de Laugerud.

Ante esta violencia, la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación y Afines, con sede en Ginebra, Suiza inició campañas internacionales con la finalidad de presionar a los dueños de la franquicia en Guatemala y a las autoridades del país.  Pero también hubo violencia contra los administradores de la empresa, que habían separado la embotelladora en doce entidades, entre ellas la reconocida “Embotelladora Central”.  El jefe de personal y teniente retirado Francisco Javier Rodas Flores fue “ajusticiado” por las Fuerzas Armadas Rebeldes que lo ametrallaron cuando iba hacia su casa, mientras que el trabajador Justiniano Vargas Casasola apareció muerto en la zona 18 con un carnet del servicio de Inteligencia Militar en su bolsillo.

Todo este caos llevó a boicots a la Coca-Cola en algunos países y a presión a la sede de la corporación en Atlanta, resultando en que la embotelladora repentinamente se declarara en quiebra y despidiera a todos sus trabajadores, cesando sus operaciones en Guatemala en febrero de 1984, durante el gobierno de facto del general Oscar Humberto Mejía Víctores.  El 18 de febrero de 1984 los trabajadores ocuparon la planta como medida de presión y allí permanecieron hasta que ésta se volvió a abrir en 1987.


BIBLIOGRAFIA:


23 de abril de 1980: el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García funda el municipio de San Bartolomé de Las Casas en el departamento de Alta Verapaz

Región de Alta Verapaz a finales del siglo XIX. Imagen tomada del libro Guatemala, the land of quetzal de William T. Brigham, publicado en 1887.

Tras la contrarrevolución de 1954 que derrocó al gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán, el nuevo gobierno guatemalteco establecido por el gobierno de los Estados Unidos dirigido por el president Dwight Eisenhower, creó el Consejo de Planificación Económica (CNPE) y empezó a utilizar estrategias de libre mercado, asesorado por el Banco Mundial y la Administración de Cooperación Internacional (ICA) del gobierno de los estadounidense. El CNPE y la ICA crearon la Dirección General de Asuntos Agrarios (DGAA) la cual se encargó de desmantelar y anular los efectos del Decreto 900 de Reforma Agragia del gobierno arbencista; la DGAA también se encargó de la faja geográfica que colindaba con el límite departamental de Petén y las fronteras de Belice, Honduras y México, y que con el tiempo se llamaría Franja Transversal del Norte (FTN).

El primer proyecto colonizador en la FTN fue el de Sebol-Chinajá, en Alta Verapaz. Sebol, en ese entonces, era considerado como un punto estratégico y vía fluvial a través del río Cancuén, que comunicaba con Petén hasta el río Usumacinta en la frontera con México y la única carretera que existía era la de terracería que construyó el presidente Lázaro Chacón en 1928. En 1958, durante el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financió proyectos de infraestructura en Sebol y en 1960, el entonces mayor del Ejército de Guatemala Fernando Romeo Lucas García heredó las fincas Saquixquib y Punta de Boloncó al nororiente de Sebol, con una extensión de 15 caballerías cada una; luego, en 1963 compró la finca “San Fernando”, con una extensión de 8 caballerías, y finalmente compró la finca “Sepur”, cercana a “San Fernando”, con una extensión de 18 caballerías. Durante estos años, Lucas García fue diputado en el congreso de Guatemala y cabildeó para impulsar la inversión en esa zona del país.

En esos años, la importancia de la región estaba en la ganadería, la explotación de madera preciosas para exportación y la riqueza arqueológica. Contratos madereros se dieron a empresas transnacionales, como la Murphy Pacific Corporation de California, que invirtió 30 millones de dólares para la colonización del sur de Petén y Alta Verapaz, y formó la Compañía AImpulsadora del Norte, S.A. La colonización del área se hizo por medio de un proceso por el que se otorgaban tierras en zonas inhóspitas de la FTN a campesinos.

El Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) tuvo a su cargo el inicio de los trabajos preliminares, partiendo con la construcción de la brecha de acceso, de donde está asentado el casco de la hacienda Sebol, hacia donde se instalaría un campamento para los trabajadores, en el valle de Sepur. El proyecto estuvo a cargo de Salvador Flores Salam y Carlos Paredes. Y con la llegada del INTA llegaron los primeros pobladores, algunos trabajando para la institución y otros para obtener las primeras parcelas o a instalar comercios; entre los primeros pobladores del parcelamiento estuvieron Fernando Romeo Lucas Garcia y su hermano Nery Edgar Lucas García, ademas de Felipe Quej y Conrado Juárez que eran el segundo y tercer alcalde auxiliar del municipio de Cahabón.  Se formo así fue formándose un pequeño poblado, al que por mucho tiempo se le conoció como “Campamento Sebol”.

Por varios años los pobladores tuvieron que luchar contra serias dificultades, principalmente el medio de transporte. Los productos agrícolas los tenían necesariamente que transportar hasta Sebol, pues hasta allí topaba la carretera, por lo que las plazas se realizaban en ese lugar. Las copiosas lluvias también eran una dificultad, pues marcada y continuamente llovía diez meses en el año, y dos meses hacía verano. Las adversidades del clima, la comunicación, la distancia y las enfermedades influyeron para que muchos de los parcelarios originales regresaran a sus lugares de origen. Con el ánimo de ayudar a combatir las enfermedades, en 1964, el Ministerio de Salud envió a una brigada de trabajadores del Servicio Nacional de Erradiación de la Malaria, ya que el paludismo era una de las enfermedades que más azotaban a los pobladores. Luego fueron llegando más pobladores, y conforme se entregaban las parcelas llegaban más personas, surgiendo los primeros caseríos y comunidades agrarias lo que hizo necesario que se construyeran nuevas brechas. A raíz del crecimiento poblacional, inició la construcción de las primeras obras:

  • una ermita que por muchos años estuvo ubicada donde luego se construyó el Instituto Básico y que estaba a cargo del fraile domínico Cecilio Juárez.
  • escuela, cuyo primer director fue Rafael Barrios Reyes
  • oficinas del Servicio Nacional de Erradicación de Malaria
  • Banco Nacional Agrario
  • Destacamento militar
  • Puesto de Salud
  • Alcaldía Auxiliar de zona

También se inició el servicio extraurbano con un autobús de pasajeros de “Transportes La Gitana” que iba un día y volvía al día siguiente, en un recorrido de aproximadamente doce horas de viaje hasta la Ciudad de Guatemala.

Con la construcción de las carreteras de Sebol a “el campamento” y la que comunica con el municipio de San Luis, Petén, se incrementó el desarrollo de la región. Posteriormente se construyó la carretera bautizada con el nombre de “carretera Franja Transversal del Norte”, en el gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud Garcia que lo colocó en el centro del desarrollo de la FTN.

Cuando el general Lucas García llegó a la presidencia en julio de 1978 se mejoró considerablemente la infraestructura del pueblo, lo que motivó a los vecinos a organizarse legalmente en el Comité pro-fundación del Municipio. Las gestiones fueron bien encaminadas y con la ayuda del presidente Lucas García y su sobrino Fernando Lucas Graue, el 23 de abril de 1980 se formuló el Acuerdo Gubernativo que creó al décimo quinto municipio del departamento de Alta Verapaz, el cual fue promulgado el 3 de mayo del mismo año.


BIBLIOGRAFIA:


 

6 de diciembre de 2003: fallece el general Carlos Arana Osorio, presidente de Guatemala de 1970 a 1974

El entonces coronel Arana Osorio conversando con asesores militares estadounidenses en 1965.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El general Carlos Arana Osorio, quien falleciera el 6 de diciembre de 2003, fue el primer presidente de los llamados “gobiernos militares” que estuvieron en el poder en Guatemala en la época en que los Estados Unidos promovían el establecimiento de dictaduras militares en América Latina y las apoyaban con logística y con la Escuela de las Américas, en la que entrenaban a los ejércitos de la región en estrategia contrainsurgente aprendida durante la Guerra de Vietnam.

Arana Osorio nació en Barberena, Santa Rosa, y fue militar de escuela y director de la Escuela Politécnica de Guatemala, y masón, alcanzando el grado 33, último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado y llegó al poder con el apoyo de una coalición de partidos políticos de ultraderecha anticomunista.   Durante su gobierno el vicepresidente fue el licenciado Eduardo Cáceres Lehnhoff​, quien posteriormente murió quemado en la toma de la Embajada de España en Guatemala en 1980.  Entre sus ministros estuvieron Kjell Eugenio Laugerud García, como ministro de la Defensa y Alejandro Maldonado Aguirre como ministro de Educación, ambos futuros presidentes de Guatemala (Laugerud lo fue de 1974 a 1978 y Maldonado Aguirre en 2015-2016).  El mismo Arana tenía fuertes lazos con otras dictaduras militares de la region, pues había sido embajador de Guatemala en Nicaragua durante el gobierno de Anastasio Somoza.

El Movimiento de Liberación Nacional, partido por el que fue electo, se formó para derrocar al gobierno del coronel Jacobo Arbenz y estaba conformado por fervientes anticomunistas que reconocía a Arana Osorio por sus notables triunfos contra la guerrilla en el oriente guatemalteco en la década de los sesenta. Esta alianza estratégica favoreció que durante su gobierno proliferaran los grupos paramilitares de extrema derecho como el Ejército Secreto Anticomunista (ESA), la Nueva Organización Anticomunista (NOA), el Consejo Anticomunista de Guatemala (CADEG), el Comité de Represión Antiguerrillera (CRAG), la Mano Blanca y el Movimiento de Acción Nacionalista Organizado (MANO), los cuales empezaron a cometer todo tipo de acciones en contra de cualquier persona considerada como comunista.

A pesar de que para cuando tomó posesión la actividad insurgente era mínima, Arana Osorio impuso el Estado de Sitio en noviembre de 1970; además, impuso un toque de queda de 9:00 p. m. a 5:00 a. m. en el que todo tráfico peatonal y vehicular (incluyendo ambulancias, bomberos y Cruz Roja) tenían prohibido circular. El Estado de Sitio dio lugar a un incremento en los secuestros, torturas, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales de los que se consideraban opositores al régimen.  El estado de sitio se mantuvo vigente hasta el final de 1972, cuando el régimen de Arana Osorio anunció oficialmente la derrota de la insurgencia. ​

El gobierno de Arana creó numerosas instituciones gubernamentales, entre ellas la Franja Transversal del Norte, creada oficialmente mediante el Decreto 60-70 en el Congreso de la República, para el establecimiento de desarrollo agrario.​ Altos oficiales guatemaltecos —incluyendo el presidente Fernando Romeo Lucas García y el expresidente Kjell Eugenio Laugerud García— se convirtieron entonces en grandes terratenientes e inversionistas aprovechando las políticas de traslado de campesinos, acceso a información privilegiada, ampliación del crédito público y grandes proyectos de desarrollo; de hecho, la oficilidad guatemalteca formó el Banco del Ejército, y diversificó sus fondos de pensión.​  Pero la presencia del Ejército Guerrillero de los Pobres en Quiché, especialmente en la región petrolera de Ixcán, hizo que la guerra civil se recrudeciera en el área y los proyectos no se llevaran a cabo.

También hizo concesiones a empresas internacionales, como la canadiense EXMIBAL.  Ya desde el gobierno de Julio César Méndez Montenegro se discutió la posibilidad de ceder las minas de níquel en Izabal a la empresa «Explotaciones y Exploraciones Mineras de Izabal, S.A.» (EXMIBAL); sin embargo, el proyecto no llegó a concretarse durante ese gobierno. Tan pronto como Arana Osorio inició su gestión, reabrió el caso de EXMIBAL y empezó a trabajar para cederle la concesión, pero numerosos sectores sociales se opusieron a dicha concesión, ya que argumentaban que resultaría muy onerosa para el país. Uno de los principales opositores fue la Comisión que la Universidad de San Carlos creó para analizar el asunto. Entre los miembros de la comisión estaba el licenciado Oscar Adolfo Mijangos López, para entonces diputado en el Congreso y respetado intelectual guatemalteco, quien se opuso rotundamente a las condiciones de la concesión que propuso el Gobierno a EXMIBAL. El 13 de febrero de 1971 fue asesinado por desconocidos cuando salía de su oficina en la 4a. avenida de la zona 1 de la Ciudad de Guatemala​ y el 8 de mayo de 1971 el gobierno de Arana Osorio finalmente otorgó la concesión a EXMIBAL.

BIBLIOGRAFIA: