19 de noviembre de 1896: se coloca la primera piedra del edificio de la “Unión Ciclista Guatemalteca”

19noviembre1896
Miembros de la Unión Ciclista de Guatemala posan para el fotógrafo Alberto G. Valdeallano, luego de la colocación de la primera piedra de su nuevo edificio el 19 de noviembre de 1896. En el recuadro: el joven Jorge Ubico, cuando era campeón de ciclismo en 1896. Imágenes tomadas de La Ilustración Guatemalteca.

En 1896, durante el gobierno del general presidente José María Reina Barrios, Guatemala disfrutaba de una bonanza económica sin precedentes, gracias al auge del precio internacional del café derivado de la crisis política que se vivía en Brasil, principal productor del grano.  Aprovechando aquella situación, muchas familias cafetaleras se enriquecieron considerablemente y empezaron a dedicarse a actividades sociales y deportivas; y entre las actividades novedosas estaba el ciclismo, que entonces era exclusivo para las personas más pudientes de la sociedad.1

El 19 de noviembre de 1896, los miembros de la Unión Ciclista Guatemalteca, se reunieron para celebrar la ceremonia de colocación de la primera piedra del edificio de su asociación.  Luego de dicha ceremonia, salieron a pasear en sus respectivas bicicletas por el boulevard “30 de Junio” (que en el siglo XXI es la Avenida de la Reforma). y cuando un grupo de ellos llegó al extremo sur del boulevard, en donde estaba el Palacio en donde se encontraba el Museo de Historia Natural, fueron retratados por el célebre fotógrafo Alberto G. Valdevellano, que se encontraba casualmente en el lugar.1 (Nota de HoyHistoriaGT: en 1896, tomarse una foto en grupo era toda una novedad para la población y por ello los ciclistas aprovecharon la oportunidad para hacerse seis fotografías.  Además, gracias a sus influencias, pidieron a la prestigiosa revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” que publicara una de sus fotografías, la cual apareció en el número del 15 de de 1897. De más está decir que aquella publicación fue toda una novedad en su época, cuando muy pocas revistas publicaban fotografías debido a lo costoso tanto del papel como del proceso de impresión).

Para que el lector se dé una idea de lo diferente que era la vida de los guatemaltecos de finales del siglo XIX con respecto a los del siglo XXI, relataremos la corrida de cintas y toretes en la Plaza de Toros colonial que estaba en donde en el siglo XXI se encuentra la Plazuela Barrios, junto al Museo del Ferrocarril en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. Aquel evento fue organizado por la Unión Ciclista, y he aquí como relatan los redactores de La Ilustración Guatemalteca cómo se desarrolló el mismo:1

“El espectáculo primero, las cintas en bicicleta, era del todo nuevo entre nosotros y alcanzó un ruidoso y merecido éxito, por cuando dejó compacidísimos a los concurrentes.  Los cincuentiún pacols del semicirco de sombra estuvieron ocupados por otras tantas familias de lo más selecto de nuestra sociedad, y en los tendidos hubo una concurencia tan numerosa y distinguida, como jamás habíamos visto en aquel lugar.

Se dieron cita para esta tarde muchas de las más bellas guatemaltecas, que son gala de este espléndido jardín de hermosura y donaire; y el lujo deslumbrador que desplegaron en sus excelentes trajes, son una prueba del buento gusto que tanto abunda en ellas, así como del bienestar general de que por fortuna disfruta el país desde hace algún tiempo. 

[…] Penetraron al redondel en una pequeña y simpática formación, de dos en fondo, y sobre sus airosas y bien adornadas máquinas, los trece ciclistas que iban a disputar con su destreza los premios que ganasen; y éstos consistían en hermosos listones de seda, rica y elegantemente bordados en oro por varias señoritas, que pusieron sus nombres y la fecha de esta festividad.

[…] El resultado fue brillantísimo, y como un acto de merecida justicia, consignaremos en seguida los nombres de esos simpáticos campeones, especificando los nombres que contenían las cintas que respectivamente alcanzaron:1

Participante Club Cinta de:
Pedro Gavarrete Unión Ciclista Sra. Algeria de Reyna Barrios
Jorge Romaña Raquel Vásquez
Jorge Goubaud María Camacho
Carlos Tinoco Jesús Monteros
Alfredo S. Klée Julia Novella y
María Ubico
Antonio del Valle Luisa Coloma
Gustavo Novella Olimpic Club Amalia y Ester Tinoco
José Coloma Aída Carrera
José V. Urruela Julia Coloma
Rafael Uribe María y Jesús Goubaud
Walterio Rosenthal Amalia Larraondo y
María Carrera
Ricardo Vásquez Sin club Elvira Rodríguez
Jorge Ubico Antonia y Clara Aycinena

(Nota de HoyHistoriaGT: Jorge Ubico, de diecisiete años de edad, participó en la carrera.  Ubico por ese entonces había dejado de asistir a la Escuela Politécnica, donde solo cursó tres semestres, y era un empleado bancario.  Su oportunidad llegó tras la muerte del presidente Reina Barrios en 1898, ya que su padre, el licenciado Arturo Ubico Urruela, fue el presidente de la Asamblea Legislativa, y gracias a sus influencias consiguió un despacho militar para él.2)

Así aprovechaban los guatemaltecos de la época la prosperidad que se vivía en el país a principios de 1897.  Pero todo aquel bienestar acabó de súbito cuando Brasil resolvió su situación en 1897, provocando con su masiva producción que se desplomara el precio internacional del café, llevándose consigo la economía guatemalteca, la estabilidad del gobierno y hasta la vida del general presidente Reina Barrios, que murió asesinado el 8 de febrero de 1898 luego de haber repelidos graves revoluciones en el occidente y oriente de la República en septiembre de 1897.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de enero de 1897). Notas Ciclistas. En: La Ilustración Guatemalteca I (12). Guatemala: Siguere, Guirola y Cía. p. 186.
  2. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia. pp. 43-45.
  3. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.

24 de diciembre de 1896: inauguran la nueva Casa Presidencial

Para celebrar su cumpleaños, el general presidente José María Reina Barrios inaugura la nueva Casa Presidencial

24diciembre1896
El Palacio Presidencial construido por el general José María Reina Barrios entre 1895 y 1896.  Fue destruido por los terremotos de 1917-18.  En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El año de 1896 sería el último de bonanza económica del gobierno liberal del general José María Reina Barrios.  Hasta ese momento, todos sus planes iban viento en popa:  el Ferrocarril del Norte ya había llegado hasta el Rancho de San Agustín Acasagustlán1, el puerto de Iztapa estaba construyéndose2, y los planes de embellecimiento de la Ciudad de Guatemala para la celebración de la Exposición Centroamericana de 1897 estaban avanzando conforme a lo planeado3.

En medio de aquella situación inmejorable, el presidente ordenó que se construyera una nueva casa presidencial en la huerta del Palacio Colonial que había sido la sede del Ejecutivo desde la declaración de la Independencia.

El 8 de febrero de 1895, el presidente Reina Barrios aprobó el contrato celebrado entre José de Bustamante y el licenciado Manuel Estrada Cabrera , Ministro de Gobernación, mediante el siguiente decreto:4

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 8 de febrero de 1895

Encontrando conforme con las instrucciones dadas al efecto, el contrato que sobre dirección de un edificio destinada a casa presidencial celebró el Ministro de Gobernación y Justitcia con el arquite to don José de Bustamante, el 18 de diciembre del año próximo pasado, el Presidente de la República tiene a bien condederle su aprobación.

Comuníquese,

      • Reina Barrios
      • Por impedimiento del Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, el de la Guerra, Próspero Morales4

La obra dió inicio el 1 de enero de 1895 y fue inaugurada con todo esplendor el 24 de diciembre de 1896, con motivo del cumpleaños del presidente. (Nota de HoyHistoriaGT: El antiguo Palacio Colonial estaba donde ahora se encuentra el Parque Centenario, la Biblioteca Nacional y el Instituto de Previsión Militar en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.)

He aquí cómo describió la celebración en el nuevo palacio la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca“, cuyo cuerpo editorial estaba conformado por amigos y ex-ministros del general Reina Barrios:5

Ciertas fechas de la vida, sirven de hábil pretexto para demostrar afectos del corazón o signos de respeto a ciertas personalidades, y como esas manifestaciones han de ser recíprocas, exigen reconocimiento de las mismas.

El onomástico del Presidente de la República, fue festejado en su nuevo palacio con una recepción seguida de un banquete de 250 cubiertos. 

Claro está, que tratándose de una fiesta dada por el primer Magistrado de la Nación, y a la cual estaba convocado el Cuerpo Diplomático, había de revistar la solemnidad debida.

Aquellos localistas que aman a su patria, en el fondo y en los detalles, debían ser los primeros en felicitarle de la esplendidez con que se dió la reunión.

Conviene aprovechar ciertas oportunidades para poner en evidencia, que el Presidente de la República es admirador de todo aquel que vale, ya en las ciencias, ya en las artes, ya en la literatura, sin distinción de partidos políticos, procurando siempre atraer todas aquellas energías útiles al bien común.

Solamente la ignorancia y mala fe pueden censurar ciertas manifestaciones.  (Nota de HoyHistoriaGT: en esta párrafo se hace referencia a las críticas por los detractores del gobierno que lo acusaban de estar despilfarrando el erario nacional.  El plan de Reina Barrios era convertir a Guatemala en un destino para los inversionistas internacionales que se interesaran en el Ferrocarril Interoceánico que estaba en construcción).

Con especial delicadeza hicieron los honores de la casa el General Reina y su Señora, prodigando a todos frases oportunas y cumplidos corteses. 

Animación grande tuvo el baile y el interés de la velada no decayó un instante en toda la noche. 

Cuantos fueron honrados con la invitación a la fiesta conservarán por mucho tiempo grato recuerdo de la misma.

Poner una lista de asistentes a la fiesta, sería por un lado extenso y por otro inoportuno.

El estreno de la residencia presidencia, fue, pues, espléndido.  Este edificio es digno de la cultura del país […] hoy objeto de la curiosidad pública y que por su elegancia y corrección es justamente apreciada por todos los amantes del arte.”5

Eran los últimos días felices del gobierno del general Reina Barrios ya que el colapso económico de 1897 derrumbó todos los planes del gobernante, y llevó al país a la anarquía y a un endeudamiento sin precedentes, dando como resultado en revueltas y rebeliones que tuvieron que ser reprimidas por la fuerza y, eventualmente, provocando el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898.6

Tras la muerte de Reina Barrios subió a la presidencia el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien tuvo que recuperar al país de la debacle que le dejara su antecesor.  En 1899 el embajador mexicano Federico Gamboa llegó a Guatemala a presentar sus credenciales en nombre del gobierno del general Porfirio Díaz, y relató lo siguiente sobre cómo encontró lo que quedaba de los sueños de Reina Barrios:7

31 de enero. Visito el paseo nuevo de la Reforma, bellísimo, como bello es en este país privilegiado todo lo que la naturaleza ha hecho por sí misma. La vegetación, los horizontes y la luz son únicos en esta comarca que de poco necesitaría para ser una tierra de promisión. El paseo, en sí mismo, trazado a la europea, ofrece dos defectos: no se descubre alma viviente y adviértese, en
cambio, descuido notorio. Al lento rodar del landeau descubierto en que vamos
charlando Luis Ricoy y yo, miro tres ó cuatro edificios buenos, en cuenta el hospital militar, que ya era mi conocido; veo también los restos mutilados de lo que fué Exposición Centroamericana, uno de tantos rasgos de la manía de grandezas que padeció el infortunado General Reyna Barrios durante su presidencia.7

Por su parte, la magnífica Casa Presidencial fue la sede del Ejecutivo hasta diciembre de 1917, cuando fue destruido por los terremotos que asolaron la Ciudad en aquellos años.8 Prácticamente el único presidente que la disfrutó fue el sucesor de Reina Barrios, el licenciado Manuel Estrada Cabrera y solamente por un tiempo, ya que tras los atentados en su contra en 1907 y 1908, se aisló de la población yéndose a vivir a la finca La Palma entonces en las afueras de la ciudad.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de diciembre de 1896). «La Línea del Norte»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (10). pp. 154-157
  2. Macías del Real, A. (15 de julio de 1897). «Puerto de Iztapa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (24). pp. 340-341.
  3. Gobierno de Guatemala (1896). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1895-96 XIV. Guatemala: Tipografía Nacional.  pp.: 186-189.
  4. Gobierno de Guatemala (1895). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1894-95 XIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp.: 195-196.
  5. La Ilustración Guatemalteca (1 de enero de 1897). «Sociedad Elegante»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (11). p. 172.
  6. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  7. Gamboa, Federico (1910). Gómez de la Puente, Eusebio, ed. Mi diario, primera serie. México: La Europea. Archivado desde el original el 4 de junio de 2015. p. 103.
  8. Prins Wilhelm (1922). Between two continents, notes from a journey in Central America, 1920 (en inglés). Londres, Inglaterra: E. Nash and Grayson, Ltd. pp. 148-209.
  9. Somoza Vivas, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.

4 de octubre de 1901: muere Rafael Spínola

Muere el eminente orador, literato y político Rafael Spínola, creador de las Fiestas de Minerva, y quien fungía como Ministro de Fomento del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

4octubre1901
El antiguo Ministerio de Fomento de la ciudad de Guatemala.  Derribado por los terremotos de 1917-18, había sido la mansión del general Juan Martín Barrundia, ministro de la Guerra de J. Rufino Barrios.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Con tan solo 45 años de edad, Rafael Spínola dejó un amplio legado en la literatura, el periodismo, y la oratoria  guatemaltecas. Era descendiente del alférez de Caballería coronel José María Espínola Baeza y Bravo que llegó a Guatemala el 12 de junio de 1822, al mando de seiscientos hombres del ejército mexicano y bajo las órdenes de Vicente Filísola, a quien había mandado el emperador mexicano Agustín de Iturbide para que tomara el control de la region luego de la anexión de Centroamérica a México. .Tras el derrumbe del Primer Imperio Mexicano, Filísola convocó a una Asamblea Constituyente para Centroamérica y se retiró a México con sus tropas, pero el coronel Espínola ya no regresó porque en Guatemala conoció a la señorita Mariana del Águila Escobar, con quien contrajo matrimonio y procreó a tres hijos. En Guatemala se cambió el apellido de Espínola a Spínola, indicando que así era como se escribía originalmente.

Rafael Spínola era hijo de José Vicente Spínola del Águila e Isabel Orellana Corzo, quien a su vez era nieta del doctor venezolano Narciso Esparragoza y Gallardo, que se graduó en Guatemala en 1794 y quien fuera el primer médico anatómico de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo, nombramiento concedido por Cédula del Rey Carlos IV.

Spínola realizó sus estudios de secundaria en el Instituto Nacional Central para Varones, sobresaliendo por su habilidad para hacer agudos comentarios a los profesores.  En 1885, tras la muerte del general Justo Rufino Barrios el 2 de abril en Chalchuapa, el coronel del Rigoberto Cabezas inició el periódico El Pueblo, en donde pretendió hacer oposición al gobierno del presidente interino, general Manuel Lisandro Barillas, y en este periódico inició Spínola su carrera periodística Rafael Spínola.  El periódico solamente alcanzó tres números pues Cabezas fue expulsado de Guatemala, y Spínola salió exiliado a México en donde conoció a varias personalidades de ese país, incluyendo al escritor y diplomático Federico Gamboa, quien en sus memorias relata que Spínola llegó expatriado y sin dinero.

Al regresar a Guatemala, Spínola realize estudios de medicina, aunque se inclinó más por la literatura, el periodismo y la oratoria.​ También incursionó en política y en 1893 era diputado de la Asamblea Nacional Legislativa, impartía clases de filosofía en el Instituto Central para Varones y era uno de los principales oradores del gobierno del general José María Reina BarriosDe 1896 a 1897 fue el redactor jefe de La Ilustración Guatemalteca, revista literaria quincenal que, a pesar de su corta duración, es una referencia importante para conocer la situación política y económica de Guatemala durante el último año del gobierno del general José María Reina Barrios; en esta revista colaboró con Ramón A. Salazar, A. Macías del Real y Alberto Valdeavellano.  En esa época, Spínola se casó con la mexicana Ana Florencia Strecker Frías, con quien tuvo dos hijas: Magdalena y Stella.​

Luego del asesinato del presidente Reina Barrios el 8 de febrero de 1898, Spínola pasó al equipo de trabajo de La Idea Liberal desde donde trabajó en la campaña presidencial del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien había sido designado como presidente interino tras la muerte de Reina Barrios. En agradecimiento a su labor el presidente Estrada Cabrera lo nombró subsecretario de Fomento cuando tomó posesión el 2 de octubre de 1898.

Cuando Estrada Cabrera inició su primer período oficial el 15 de marzo de 1899, nombró a Spínola como ministro de Fomento, quien en ese puesto tuvo dos contribuciones muy importantes para el gobierno cabrerista: fue el creador de las Fiestas Minervalias, evento educativo y propagandístico con que Estrada Cabrera promocionó su gobierno de veintidós años en el extranjero;​ y redactó el contrato que otorgó la concesión del Ferrocarril del Norte a una empresa ferroviaria estadounidense por noventa y nueve años, dando origen a una serie de contratos lesivos para Guatemala y el establecimiento de la United Fruit Company en el país.​

Pero el año de 1901 fue trágico para la familia Spínola Streckler; Ana Florencia falleció en mayo, víctima de una enfermedad y Spínola murió a los 45 años de edad, el 4 de octubre de 1901, dejando en la orfandad a sus hijas;  Magdalena, de solo 4 años de edad, fue a vivir con sus abuelos maternos, y Stella con sus abuelos paternos.​


BIBLIOGRAFIA:


31 de agosto de 1852: nace el ideólogo liberal Ramón A. Salazar quien fue ministro de los presidentes J. Rufino Barrios y José María Reina Barrios

31agosto1852
Fotografía de Ramón A. Salazar publicada en “La Ilustración Guatemalteca“.

El político, diplomático, escritor y medico Ramón A. Salazar nació en la Ciudad de Guatemala el 31 de agosto de 1852. Era de una familia de escasos recursos, pero su gran capacidad intelectual le permitió obtener una beca para estudiar en el colegio de San Buenaventura (que estaba a cargo del renombrado profesor Santos Toruño) y luego en la Nacional y Pontifica Universidad de San Carlos.

Después de la muerte del general Rafael Carrera el 14 de abril de 1865 el movimiento liberal poco a poco empezó a cobrar auge entre la juventud educada en Guatemala, como lo demuestra su obra “El Tiempo Viejo, Recuerdos de mi Juventud” en la que Salazar relata cómo la vida en tiempos del régimen conservador giraba en torno a las actividades de la Iglesia Católica. Y también describe como confiaban en que el Mariscal José Víctor Zavala resultara electo como presidente de la República en vez del Mariscal Vicente Cerna en 1869 y su decepción cuando esto no ocurrió.

Tras el triunfo de la Revolución Liberal de 1871 fue miembro de una “Junta Patriótica”, que albergaba a los seguidos más radicales de las reformas liberales que impulsaba el general J. Rufino Barrios y que eventualmente lo llevaron al poder en 1873. Salazar fungió luego como ministro de estado del gabinete de Barrios y más tarde del gobierno del general José María Reina Barrios, aparte de ser cónsul de Guatemala en Hamburgo y en Berlín, y de ser catedrático de la Escuela Facultativa de Medicina y Farmacia. Con respecto a su gestión como ministro, dijo de él Marcelino Pineda cuando tomó posesión el presidente Reina Barrios: “en resumen, en el primer gabinete del general Reina Barrios el elemento malo está compuesto por el doctor Ramón A. Salazar, Ministro de Relaciones Exteriores y el ingeniero Jorge Vélez, ministro de Fomento; el elemento mediano por Salvador Herrera, ministro de Hacienda; el elemento bueno por el licenciado Manuel Cabral, ministro de Instrucción Pública; y el elemento desconocido por Manuel Estrada Cabrera“. (Por cierto, un escritor anónimo le respondió a Pineda en 1920, luego de los veintidós años de gobierno de Estrada Cabrera: “Creemos que ahora don Marcelino Pineda ya sabe quien es don Manuel“.)

Durante su vida, Salazar escribió varias obras literarias y numerosos artículos de opinion en la prensa de la época, incluyendo la prestigiosa revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” siempre criticando y desprentigiando a los gobiernos conservadores y a los religiosos y poniendo por las nubes a los logros de los gobiernos liberales.  Junto con Ramón Rosa y Lorenzo Montúfar, fue el responsable de que los logros del gobierno de los 30 años quedaran olvidados o tergiversados en los textos de historia oficial.


BIBLIOGRAFIA:


21 de julio de 1868: nace en Chimaltenango la emitente profesora guatemalteca Natalia Górriz, vda. de Morales

21julio1868
Retrato de la profesora Górriz, vda. de Morales realizado por Francisco Alarcón en Barcelona, España, y que se conserva en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.

Natalia Górriz fue una maestra guatemalteca originaria de Chimaltenango quien tras graduarse de profesora en el Instituto Nacional para Señoritas (hoy Belén) en 1884, desarrolló una intensa labor en beneficio de las docentes guatemaltecas: fue profesora de pedagogía y gramática y luego directora del Instituto en 1891, cuando apenas tenía veintrés años de edad. En 1888 promovió la formación de la “Escuela Normal de Señoritas” que se formó en el antiguo instituto Belén y por la que no cobró recargo alguno al gobierno guatemalteco. En 1892, el gobierno del general José María Reina Barrios la promovió al puesto de Inspectora General de las Escuelas de niñas de la Ciudad de Guatemala.

Escribió un libro dedicado a Cristóbal Colón al cumplirse el cuarto centenario del Descubrimiento de América en 1892, tras lo cual su carrera docente quedó truncada cuando contrajo matrimonio con el ministro de Fomento y de la Guerra del general Reina Barrios, el licenciado Próspero Morales, en 1894.

Tras la renuncia de su esposo al gabinete de gobierno del general Reina Barrios, debido a la crisis económica que vivía Guatemala a mediados de 1897, estuvo un tiempo exiliada en Tapachula, México desde donde Morales intentó invadir Guatemala y derrocar tanto al general Reina Barrios en 1897, como al nuevo presidente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien había asumido el mando el 8 de febrero de 1898 tras el asesinato del presidente Reina Barrios y a quien Morales conocía muy bien ya que Estrada Cabrera había sido ministro de Gobernación de Reina Barrios. Ambas invasiones fracasaron, y de hecho, pocos días después de la segunda derrota falleció Morales. Górriz de Morales entonces retomó su carrera docente y llegó a ser socia de la Sociedad Geográfica de Madrid, miembro de la Academia de Geografía e Historia de Guatemala, y representante de Guatemala ante la feminista Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas.


BIBLIOGRAFIA:


15 de julio de 1897: la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” cumple un año en medio de una grave crisis económica y política en el país

15julio1897
Los colaboradores y editores de “La Ilustración Guatemalteca”. Entre ellos están los futuros ministros del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera,  Rafael Spínola, Joaquín Méndez y Ramón Salazar.  Parcialmente cubierto aparace A. Macías Real, farmacéutico español que le proporcionaba venenos al mandatario para salir de sus rivales. Imagen compuesta por Alberto G. Valdeavellano y tomada de esta publicación cultural

La revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” refleja fielmente la situación de la libertad de prensa en Guatemala durante el gobierno del general presidente José María Reina Barrios.  Cuando la economía estaba en su apogeo, eran comunes los artículos sobre las inauguraciones de fastuosos edificios, la construcción del Ferrocarril del Norte, poemas de los lectores, reportes fotográficos de Alberto G. Valveavellano, y artículos sobre competencias ciclistas.  Pero cuando empezaron a aparecer los primeros indicios de la crisis económica que asoló al país en 1897, el tono de la revista empezó a cambiar y empezaron a aparecer artículos criticando la situación del país y algunas noticias sobre los cambios que estaba imponiendo el gobierno.

La revista era impresa por los señores Baldomero y Arturo Siguere, y sus principales colaboradores eran los guatemaltecos Rafael Spínola, Joaquín Méndez y Ramón Salazar, además del farmacéutico español Antonio Macías del Real.  Spínola y Salazar eran diputados y fueron ministros de estado, y luego, junto con Macías del Real serían cercanos colaboradores del presidente Manuel Estrada Cabrera.   Por esa razón, se observa que si bien hay crítica al gobierno de Reina Barrios, ésta es impresa en cortos artículos o incluso frases, mientras que los logros del gobierno o los asuntos familiares del presidente son publicados en grandes reportajes.

El mejor ejemplo de esta situación se observa en el fascículo No. 24 del volumen I de la revista, el cual fue publicado el 15 de julio de 1897 y con el que la publicación cultural cumplía un año de existencia.  En primer lugar, este fascículo muestra varias fotografías de página completa el fallecimiento de la madre del presidente, Celia Barrios de Reina, acaecido el 5 de julio, y una nota explicando dichas fotografías,1 mientras que en su resumen quincenal dice lo siguiente:2

El día cinco del corriente, a las 8:45 de la noche, falleció, auxiliada con todos los sacramentos, la señora Doña Celia Barrios de Reyna, madre del señor Presidente de la República.  Se celebraron solemnes honras fúnebres en la Catedral Metropolitana, a las cuales acudió un público numeroso y distinguido.

Presidió el duelo el Consejo de Ministros.

Al concluirse la celebración de la misa, el Ilustrísimo Señor Arzobispo hizo la solemne absolución.

Los editores y redactores de La Ilustración Guatemalteca se asocian al dolor general producido por la muerte de la finada, querida por todos, por ser su lema: ‘no hacer mal a nadie, sino siempre caridad y justicia’.2

Además, contiene un reporte detallado de varias páginas y fotografías sobre el avance de la construcción del Puerto de Iztapa, el cual iba a sustituir al puerto de San José en la costa sur del país, dadas las limitaciones logísticas de este último, e iba a servir como puerto para el Ferrocarril Interoceánico que el gobierno estaba construyendo.3

Pero, en una sola frase en su sección de “Resumen Quincenal” en la última página dice: “La terrible pena de muerte se ha vuelto a poner en vigor.  Es triste tener que adoptar ciertas medidas para moralizar a los pueblos.”2

Lo que realmente estaba ocurriendo era que el país estaba entrando en un período difícil, pues la economía estaba cayendo estrepitósamente.  De hecho, el 27 de abril el gobierno había aprobado un exorbitante préstamo a los bancos ingleses por dos millones de libras esterlinas para poder terminar la obras del Ferrocarril del Norte y del Puerto de Iztapa,4 pero cuando esto no ayudó, el presidente Reina Barrios disolvió a la Asamblea Legislativa y se erigió en dictador el 1 de junio5 para poder así convocar a una Asamblea Constituyente que modificara la constitución a su conveniencia.  Para evitar protestas por sus medidas dictatoriales, el 2 de julio había emitido un decreto, restituyendo la pena de muerte.6

Este fue solamente el preludio a las Revoluciones que estallaron cuando el presidente extendió su período presidencial hasta 1902,7-11 y que eventualmente le costaron la vida el 8 de febrero de 1898.12


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de julio de 1897). «Nuestro propósitos». La Ilustración Guatemaleca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) I (24). p. 346.
  2. Ibid., p. 348.
  3. Ibid., pp. 340-341.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 742-743.
  5. El Progreso Nacional (1897). Telegrama del General Presidente y contestaciones de las autoridades de la República. En: Documentos importantes, Biblioteca de “El Progreso Nacional. Guatemala: Tipografía Nacional. p. i-ii.
  6. Estrada Paniagua, Recopilación: Las leyes de la República de Guatemala., pp. 139-140.
  7. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  8. — (13 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el auge de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  9. — (14 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la Revolución recibe nuevos elementos.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  10. — (15 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el desastre de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  11. — (16 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la huída de los castillistas.  Guatemala: Nuestro Diario.
  12. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.

9 de febrero de 1898: tras el asesinato del presidente José María Reina Barrios se inicia la larga presidencia del licenciado Manuel Estrada Cabrera

9febrero1898
El Palacio Colonial y Plaza Central de la Ciudad de Guatemala en 1898.  En los edificios circunsdantes (Comandancia de Armas y Guardia de Honor) ocurrió el levantamiento militar que por poco le cuesta el gobierno al licenciado Estrada Cabrera el 9 de febrero de 1898.  En el recuadro: el presidente Estrada Cabrera.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La muerte sorprendió al general José María Reina Barrios a las 8 de la noche del 8 de febrero de 1898, cuando regresaba al Palacio Presidencial luego de visitar a una de sus amantes.  En el palacio había quedado Algerie Benton de Reina, su esposa, encinta de varios meses pero con quien ya no tenia intimidad al punto que la hija que esperaba la Primera Dama era del general Salvador Toledo.1

El asesinato desencadenó una serie de violentos acontecimientos que causaron la zozobra de los habitantes de la Ciudad de Guatemala en los días siguientes. He aquí un resumen de los hechos:

Fecha Hora Evento
8 de febrero 8:00 p. m.
  • Edgar Zollinger disparó a quemarrora sobre el presidente Reina Barrios. La bala penetró por la boca del presidente y se albergó en su cerebro, causándole la muerte en el acto.
  • Zollinger intentó huir, pero los guardias del presidente le dieron muerte a garrotazos.1-2
8:10 p. m. El coronel Manuel Corado, mayor de la guardia de Honor informó al coronel José Reyes, comandante de la misma, que había escuchado disparos a aproximadamente cien metros de distancia.​
8:15 p. m. Reyes envió a Corado y al capitán Pedro Loarca a averiguar lo que sucedió y recibe la noticia de la muerte de Reina Barrios.​
8:20 p. m. Reyes comunicó al general José Nájera, Comandante de Armas del Departamento de Guatemala, sobre lo acontecido. Nájera salió a cerciorarse sin dar órdenes para conservar el orden, por lo que Reyes aumentó la guardia presidencial en cuarenta hombres y en sesenta los que cuidaban el Palacio de Gobierno.​
8:30 p. m.
  • El comandante Francisco Perdomo, de licencia, arribó a la casa del licenciado Manuel Estrada Cabrera y lo puso al corriente de la situación.
  • Acaba de ser herido el Presidente” fue el primer rumor que circuló temerosamente en la ciudad.​
  • Se reunieron en el Palacio Presidencial que el mismo Reina Barrios había mandado a construir pocos años antes los miembros del gabinete para discutir quien sería el sucesor de Reina Barrios:
    • Mariano Cruz :ministro de Gobernación, Justicia e Instrucción Pública,
    • Antonio Batres Jáuregui: Ministro de Relaciones Exteriores y presidente del poder Judicial,
    • Francisco C. Castañeda: Ministero de Hacienda, y
    • Feliciano García: Ministro de Fomento
    • El ministro de la Guerra, general Gregorio Solares, estaba en Puerto San José y no estuvo presente en esa reunión.1-2
8:45 p. m.
  • Cuando se intentaba declarar a Cruz como presidente provisional mediante un decreto del Consejo de Ministros que pasara por encima de los establecido en la Constitución, entró de improviso el licenciado Manuel Estrada Cabrera, ex ministro de Gobernación y Justicia, quien acompañado solamente por Perdomo y sin armas, dijo: “Señores: el Designado por la ley para sustituir al general Reina Barrios en la presidencia de la República, soy yo. Sírvanse ustedes firmar este decreto en que se me reconoce como a tal Designado en ejercicio de la Presidencia“.​ Estrada Cabrera llegó con su hijo Diego y con Perdomo, y entró al despacho luego de pasar a ver el cuerpo sin vida del presidente Reina Barrios.1-2
  • Los ministros firmaron el decreto estupefactos por la aparición de Estrada Cabrera; ya en el poder, el nuevo presidente envió a su casa por un par de pistolas para defenderse en caso se atentara contra su persona.​
9:00 p. m.
  • Estrada Cabrera nombró al licenciado Domingo Morales como su secretario privado.
  • Los enemigos y adversarios del fallecido general Reina Barrios, al enterarse de quién era el nuevo presidente interino, se escondieron o emprendieron la huida seguros de que serían culpados del hecho.
9:30 p. m. Estrada Cabrera envió al coronel José Félix Flores y a Wenceslao Chacón a informar al gobernador del castillo de San José que ya era él el presidente interino.
10:00 p. m. La frase “¡Reina ha muerto!” circula por toda la ciudad, cuyas calles han quedado desiertas y silenciosas.
10:30 p. m. El Comandante de Armas, general José Nájera, al enterarse de que Estrada Cabrera estaba en el poder, manifestó que no estaba dispuesto a aceptar ese nombramiento y empezó a urdir un complot para eliminar a Estrada Cabrera.
9 de febrero 12:00 a. m. De la estación del Ferrocarril Central en la ciudad de Guatemala partieron dos trenes expresos con cartas de Nájera: en uno iba el general Joaquín Díaz Durán (Jefe Político de Guatemala) y el coronel Ramón Molina A., con información para el ministro de la guerra, general Solares, al Puerto San José. En el otro tren iba el licenciado Salvador Corleto hacia Pochuta, en donde estaba la finca del general Calixto Mendizábal (mayor general del Ejército y héroe de la reciente Revolución quetzalteca).1-2
6:00 a. m.
  • Empieza a circular el decreto en que se daba a conocer al nuevo gobernante.​3
  • El general Nájera pidió por telégrafo urgentemente al comandante de San José Pinula todas la tropa que pudiera enviar.​ Desde la noche anterior se habían entrevistado con Nájera en la Comandancia de Armas el mayor de Plaza, coronel Salvador Arévalo, Salvador y Julio Herrera, Marcial García Salas, León Bolaños, Abraham Montiel, y Joaquín Asturias Arroyave, entre otros.1-2
9:00 a. m. El general Solares regresó a la Ciudad de Guatemala y firmó el decreto en el que se reconocía a Estrada Cabrera como presidente interino.  De acuerdo a la opinión generalizada, no estaba de acuerdo con el presidente interino e iba a dimitir al cargo de Secretario de la Guerra en cualquier momento y apoyar el complot de Nájera.
12:00 p. m. Estrada Cabrera, ya sobre aviso de sus correligionarios y aduladores que se hallaban reunidos en el “Salón Bolívar“, sustituyó al general Nájera como jefe de la Comandancia de Armas del Departamento de Guatemala, y lo sustituyó por el general Daniel Marroquín (jefe liberal y líder del Partido Prosperista).1-2
1:00 p. m. El presidente interino lo mandó a llamar para que se hiciera presente lo antes posible en la Comandancia de Armas a notificarle al general Nájera su sustitución pero no lo podían ubicar y los liberales lo buscaron por toda la ciudad.​  Pero algunos militares no estuvieron de acuerdo en dar un golpe de estado y le avisaron al presidente interino de las intenciones de Nájera.
5:00 p. m. La tropa de San José Pinula arribó a la Plaza de Armas en medio de gritos de “viva el batallón pinulteco”.  Eran leales a Nájera, quien tenía posesiones en la región.  Al mismo tiempo, llegó un mensajero de Estrada Cabrera a la Comandacia de Armas a pedirle una escolta al general Nájera, quien se negó diciendo:  “a la presidencia no se puede llegar así no más; es preciso que cueste“.
7:00 p. m. El general Marroquín finalmente fue encontrado y fue con una escolta a notificar a todos los comandantes de la ciudad de su nuevo puesto como Comandante de Armas.  Al salir del Castillo de San José, lo vió Nájera, quien estaba escondido en las cercanías del lugar y cuando fue a preguntar por la visita, le informaron que Marroquín era el nuevo Comandante en sustitución de él. Nájera se dió cuenta que todas las posibilidades del triunfo del complot se habían esfumado.
9:00 p. m.
  • El general Marroquín llegó a la Comandancia de Armas junto con su acompañamiento, y al rato llegó el ministro de la Guerra, el general Solares, quien entró solamente un momento. Y poco después llegaron el comandante Manuel Barillas y el capitán Toribio Morales que iban a llamar a Marroquín de orden del presidente interino.
  • El general Nájera y el coronel Arévalo, Mayor de Plaza, recibieron amablemente a Marroquín y lo llevaron a la oficina de la Comandancia, en tanto que a sus acompañantes los llevaron a la Secretaría; al poco rato, Nájera dejó solo a Marroquín y el coronel Arévalo atacó al nuevo comandante con un grupo de soldados que lo maniataron y sacaron al patio. Allí fue muerto a bayonetazos por los soldados, y su cadáver llevado a los calabozos, en donde ya estaban muertos los miembros de su escolta.
  • Un único sobreviviente huyó para relatar los hechos, y otro soldado sobrevivió porque salió de la Comandancia cuando vio salir a Solares poco antes.1-2
11:00 p. m.
  • Nájera y Arévalo partieron junto con sus tropas leales hacia la Guardia de Honor (localizada en ese entonces a la par del Palacio Presidencial) para tratar de conseguir aliados, pero fueron rechazados a tiros por las fuerzas leales al gobierno y tras el tiroreo huyeron de la ciudad por el Guarda del Incienso.
  • Durante la refriega el presidente interino se dió cuenta de que el general Solares no le era leal pues lo encontraron hablando con Nájera y por todo respuesta mandó a decir que no se preocupara porque se trataba “solamente de una borrachera de las tropa de la Guardia de Honor“.  Estrada Cabrera ordenó que lo apresaran de inmediato.
  • El mayor general Calixto Mendizábal llegó a la ciudad y se bajó en una estación antes de la Central para evitar ser capturado por cuarenta policías montados que lo estaban esperando; llegó al Palacio de gobierno en donde lo entretuvieron sin aprehenderlo, pues estaba ajeno al supuesto complot.1-2
11:30 p. m. Varios de los militares complotistas se asilaron en la legación de México.
10 de febrero
8:00 a. m. Con el asunto resuelto, se consolida Estrada Cabrera en el poder.
12:00 p. m. El cadáver del general Reina Barrios es trasladado a las catacumbas de la Catedral Metropolitana, y el del general Marroquín al cementerio general.1-2

BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Barbaroux (1899). El 9 de febrero de 1898 en Guatemala. Guatemala: Tipografía de A. Siguere. «Barbaroux era el pseudónimo del escritor cabrerista Felipe Estrada Paniagua».
  3. El Guatemalteco (9 de febrero de 1898). «Licenciado Manuel Estrada Cabrera, presidente de la República». El Guatemalteco; Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central (Guatemala).

10 de diciembre de 1896: se perciben los primeros efectos de la crisis económica que acabaría con el gobierno y la vida del general presidente José María Reina Barrios

10diciembre1896
Estación de ferrocarril de segunda clase, recién construida en 1896.  Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca“.

En diciembre de 1896 en una pequeña nota en una esquina escondida en la página 144, el redactor español Antonio Macías del Real de la revista quincenal La Ilustración Guatemalteca“, comentó que la situación económica que atravesaba el país era difícil:1

Difícil es la situación económica porque atravesamos. Los bancos se niegan a hacer descuentos y a prolongar los plazos, por la proximidad del balance. Aun no ha llegado la plata acuñada que con tanta impaciencia se espera. Dos puntos más han subido los giros, en momentos que se suponía aconteciera lo contrario.
El interés del dinero se ha elevado. Se han convenido hipotecas, sobre fincas rústicas, bien garantizadas al dos por ciento mensual. A tanto obliga la necesidad de pagar sabatinas planillas. Las cotizaciones que figuran en la tabla, no son las más de las veces, el trasunto de las operaciones realizadas á cambio de numerario, sino por saldos de deudas, ó forma de pago por adquisición de propiedad.”1

Macías del Real, en la misma sección, deja entrever que hay problemas con la construcción del Ferrocarril Interoceánico, uno de los grandes proyectos de infraestructura que el gobierno del general presidente José María Reina Barrios había emprendido, junto con el acueducto de Acatán, que sería complementario para surtir de agua a dicha ciudad junto al acueducto de Pinula.2 Macías del Real, en con su particular estilo, dice así:

La construcción de un tramo más del ferrocarril nacional, que ha de unir el Atlántico y el Pacífico, no puede ser asunto que deje de preocupar profundamente la atención pública. Ya no vivimos los años de los patriarcas bíblicos, ya no tenemos las fuerzas de los constructores de egipcias pirámides, ya no gozamos de la correcta belleza de los griegos, pero en cambio por ingeniosos mecanismos realizamos en un año lo que ellos necesitaban una década ; por medio de la dinamita, se ejecutan hazañas superiores a la de Hércules, y gracias a la imprenta, damos al ser, goces intelectuales trasmisibles, que hacen olvidar si el ángulo facial le falta algo para llegar a ser recto.”1

Para entonces, además de esas obras faraónicas, el gobierno había construido varios edificios suntuosos para sus oficinas y una nueva Casa Presidencial en uno de los patios del antiguo Palacio Colonial en el Centro Histórico.3 Y, por su no fuera poco, se había propuesto realizar una Exposición Centroamericana en 1897 al estilo de la exposición internacional de Paris, con la esperanza de que fuera el marco perfecto para inaugurar el Ferrocarril del Norte y comunicar asía Puerto Barrios con Puerto de San José y colocar a Guatemala a la vanguardia de las líneas comerciales mundiales en una época en que Cuba todavía era de España y no existía el Canal de Panamá.4 Por cierto, que en esa misma sección de “La Ilustración Guatemalteca“, Macías del Real relata que el presidente del Comité Organizador de la Exposición había fallecido: “El Presidente del Comité de la Exposición Centro-Americana Dr. Gustavo E. Guzmán, ha muerto. Por separado publicamos su biografía cuya extensión le hace salir de los limites de una crónica. Reciba su distinguida familia, el testimonio de nuestro sincero dolor.”1

Desafortunadamente para Reina Barrios y para todo el país, el fallecimiento del presidente del comité de la Exposición fue un pésimo augurio de la terrible crisis que se avecinaba.  Los problemas económicos para el gobierno de Reina Barrios se acumularon debido de una situación totalmente fuera de su control: hasta ese momento, la bonanza económica que vivía Guatemala se debía al alto precio de exportación del grano de café el cual se había disparado cuando Brasil dejó de producir debido a una revolución, pero en 1896 dicha revolución terminó y Brasil volvió a producir café en enormes cantidades, al punto que el precio del grano se desmoronó y el mismo Brasil tuvo que cortar su producción en las décadas siguientes porque la producción ya no era rentable.5

Los efectos de la producción brasileña se empezaron a sentir en Guatemala diciembre y desgraciadamente, y para agosto de 1897 la situación del país se había salido de control.  Para entonces el Ferrocarril del Norte quedó inconcluso por falta de financiamiento, la Exposición Centroamericana había fracasado rotundamente y el presidente había dado un autogolpe de estado disolviendo la asamblea legislativa y convocando a una Asamblea Constituyente que extendió su mandato presidencial hasta 1902.6 La reacción del pueblo fue violenta, y el presidente tuvo que reprimir dos fuerte revoluciones en su contra, hasta que, finalmente, murió asesinado el 8 de febrero de 1898 murió asesinado el presidente.7

Tras el colapso económico, todos acusaban a Reina Barrios de haber iniciado un ferrocarril que no terminó, de dejar un acueducto a medias y de organizar una Exposición que fue un rotundo fracaso, además de despilfarrar las escasas rentas del país en embellecimiento inútil de la ciudad y en operaciones poco transparentes que solamente lo beneficiaban a él; pero un análisis objetivo de la situación muestra que todo ello hubiera resultado en una gran inversión para Guatemala si tan solo Brasil hubiera salido de su crisis un año después.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Macías del Real, Antonio (1 de diciembre de 1896). «Resumen quincenal». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (9). p. 144.
  2. La Ilustración Guatemalteca (15 de diciembre de 1896). «La Línea del Norte»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (10). pp. 154-157
  3. — (1 de enero de 1897). «Sociedad Elegante»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (11). p. 172.
  4. Gobierno de Guatemala (1896). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1895-96 XIV. Guatemala: Tipografía Nacional.  pp.: 186-189.
  5. de Sousa Destro, José Augusto (2006) Café e Pecuária em Juiz de Fora – 1896-1930 (en portugués) En: Revista de Historia Económica & Economía Aplicada. 1 (1). pp. 35-65.
  6. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  7. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Disparos en la Obscuridad. El Asesinato del General José María Reina Barrios». Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación (Guatemala).

1 de agosto de 1897: la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” cambia su nombre por el de “La Ilustración del Pacífico”

1agosto1897.jpg
 Composición fotográfica de la Costa Sur de Guatemala, realizada por Alberto G. Valdeavellano y publicado en “La Ilustración del Pacífico” el 1 de agosto de 1897.  En el recuadro: el nuevo logo de la revista.

Reproducimos a continuación el editorial de la revista “La Ilustración del Pacífico“, el cual describe la situación que vivieron los editores de “La Ilustración Guatemalteca” tras su primer año de vida.  La nueva revista dudaría solamente un año, pero en sus páginas se recogen los eventos que describen la destrucción de la economía guatemalteca, el fracaso rotundo de la Exposición Centroamericana y las revoluciones contra el gobierno del general José María Reina Barrios. Es más, a partir del 8 de febrero de 1898, fecha del asesinato del general Reina Barrios, la revista pierde contenido politico y se dedica a publicar artículos superficiales hasta su desaparación; aunque no lo describe, queda como reflejo del autoritarismo del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien eliminó de un tajo la libertad de expresión de la que se gozaba durante el gobierno de Reina Barrios.

“Confirmado:

La fundación de un periódico ilustrado, fué acogida en Guatemala con entusiasmo, y todos prometían su cooperación : los comerciantes dando avisos, las personas amantes de la poesía subscribiéndose, los literatos mandando sus más originales composiciones.

Pero al cabo de poco tiempo, era la inversa, los anuncios parecían caros en comparación á los que se publicaban en otros periódicos, quizá subvencionados; los lectores se disgustaban, ora porque las composiciones no eran de hijos del país, ora porque si lo eran tenían los defectos propios de la juventud ; los literatos no remitían sino trabajos encomiásticos referentes á ellos, ó elogios mutuos.

Un día aparece el retrato de un obispo: unos abonados se disgustan porque nos hacíamos clericales, éstos últimos se enfadan porque en el mismo número se retrataba á un ilustre abogado libre-pensador.

Publicamos notaciones financieras, no falta entonces quien confundiendo el patriotismo con la oposición sistemática, nos acusan de soñadores de tristezas para la Nación.

El Fisco erróneamente cree que el papel satinado en el cual se tiran los fotograbados es papel de escribir y carga fuertes derechos aduaneros.

De la Exposición Centro-Americana se negaron las fotografías, por haber hecho de éstas
una concesión a un artista.

Y en medio de tantos disgustos, el desaliento se apodera de nosotros, y cuando creíamos imposible la existencia de un periódico ilustrado, viene, ya el cablegrama de felicitación por nuestra tabla bursátil, ya la manifestación de respeto de un diplomático, por el hecho de la publicación del mapa de límites con Méjico, ya mil cartas de aliento, de americanos separados de aquí por la distancia y no por el corazón, que no encontraban palabras suficientemente loables para señalar lo que les agradaba poner en evidencia las condiciones políticas, económicas y literarias del país donde nacieron ; sus hombres de talento, sus éxitos, sus progresos. Cuando hubiere atrevido ó ignorante, que les dijere procedían de una república medio civilizada, ellos enseñaban el periódico ilustrado, allí se verán sus Universidades, Bancos, Teatros y Catedrales, todo esto descrito no con la pasión localista, sino por el fotograbado que no permite ni la mentira ni la adulación.

Puesta en la balanza las miserias y críticas de los primeros, en contraposición con las verdaderas manifestaciones del cariño de los segundos, entre los cuales privaba la idea de la union de los intereses americanos, ampliamos nuestro programa, para ligar con lazos estrechos de afecto á pueblos á quienes la naturaleza les dio una vía de comunicación tan amplia como in océano.

He aquí los nobles motivos por los cuales nuestra REVISTA, al cumplir un año y tomar el nombre de confirmación, adopta el de ‘La Ilustración del Pacífico’.”


BIBLIOGRAFIA:


16 de julio de 1928: fallece el renombrado fotógrafo Alberto G. Valdeavellano, quien dejó numerosas imágenes de la Guatemala de principios del siglo XX

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Retrato del fotógrafo Alberto G. Valdeavellano. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Entre los genios olvidados de Guatemala se encuentra indiscutiblemente el maestro fotógrafo Alberto G. Valdeavellano, quien dejara un importante y valioso porfafolio de la Guatemala del general José María Reina Barrios y del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

Estudiante del entonces prestigioso y exclusivo Instituto Nacional para Varones en la Ciudad de Guatemala, fue condiscípulo de Rafael Spínola, quien luego sería uno de los principales miembros del gabinete de don Manuel y con quien entabló una gran amistad.  Gracias a su relación con Spínola, su trabajo fotográfico fue publicado en la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” en donde no solamente presentaba retratos de las personalidades y damas de sociedad más relevantes de su época, sino que también de familias indígenas, composiciones fotográficas de importantes puntos turísticos de Guatemala y fotografías del deporte de moda entre los criollos de su época: el ciclismo.

Fue también propietario de varios talleres de fotografía, entre los que se destacó “El Siglo XX”, con el cual operó a finales del siglo XIX y en donde hacía retratos de las damas de la sociedad guatemalteca.  Su trabajo era de mucha calidad e incluso llegó a publicarse en la revista estadounidense “National Geographic” en 1919, cuando dicha publicación hizo un reportaje sobre los devastadores terremotos que destruyeron a la Ciudad de Guatemala entre 1917 y 1918.

Parte de trabajo del maestro Valdeavellano se ha registrado en Wikimedia Commons, y puede consultarse en esta dirección de internet.

He aquí algunos ejemplos:

  1. Composición fotográfica de Quiriguá:
  2. Ruinas del Cerrito del Carmen tras los terremotos de 1917-18 (aparecida en National Geographic):
  3. Fotografía ecuestre del general presidente José María Reina Barrios (fue la primera foto instantánea jamás tomada en Guatemala):


BIBLIOGRAFIA: