5 de noviembre de 1929: violenta erupción del Volcán Santa María causa muerte y destrucción en Quetzaltenango

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Roca de 71 metros de altura que estuvo en la cúspide del llamado “Volcán Santiaguito” poco antes de la erupción de 1929. Este volcán no es más que un nuevo cráter del Santa María, como lo explica el geólogo Godofredo Hunter, autor de la fotografía.

El 5 de noviembre de 1929, durante el gobierno del general Lázaro Chacón,  ocurrió una nueva erupción en el Volcán Santa María, en el departamento de Quetzaltenango, la cual guarda mucha similitud con la ocurrida en el Volcán de Fuego en 2018.  Esto queda claro cuando se leen los fragmentos del reporjate del periodista guatemalteco Carlos Wyld Ospina – quien recorrió el área afectada personalmente pocos días después del desastre – publicado en “El Imparcial” el 13 de noviembre de 1929, y que reproducimos a continuación:

“Delante del Palmar, entre una cañada entre cerros, corre el […] Nim-á. […] El gran Nimá encabrita sus ondas contra las peñas […] pero ni arrastra lavas ni ofrece nada sospechoso de complicidades con el volcán. No fué así, desde luego, en la noche terrible [del 5 de noviembre]: todos estos misteriosos seres naturales colaboraron entonces con las fuerzas tremendas.

[…] De pronto, […] la zona verde termina bruscamente sin transición. El muro de verdor está como cortado de un tajo ; en opuesta dirección, el desierto quemado, retorcido y todavía sangrante. La arena abre una extensión que parecería ilímite si allá en el fondo, invisible aún, el cráter no levantara su horizonte negro, nuboso, movible y rugidor. Pero esto debe ser muy lejos, muy lejos, porque de la erupción no se percibe más que el amontonamiento de las grandes masas gaseosas.

[…] Sólo hay dos colores privativos, con algo de inexorable : el blanco grisáceo de la sabana-arena y ceniza — y el negro de la carbonización. Pero, a la derecha, sobre la falda de un cerro poco elevado, vemos otra vez la columna verde, la vegetación viva, que sigue, con respecto al erial, una línea sinuosa en trechos, pero rudamente delimitada, como si el huracán volvánico hubiese encontrado un dique invisible que le marcó el hasta aquí.

[…] Cerca a la linde de la zona trágica, hay una vivienda en pie, cerrada, con su techo de cinc intacto :

— ¿Y esto? ¿Vive gente todavía allí?
— De ese rancho — nos responde uno de los palmareños — sacamos en la mañana siguiente a la noche del sábado, cinco cadáveres. Estaban tendidos en sus iapexcos, donde esas víctimas pasaron del sueño a la muerte, sin transición. Parecían dormir aún; pero eran cuerpos negros, como carbonizados.

Nos explicamos, como podemos, el macabro hecho. Esa gente murió probablemente asfixiada por el anhídrido sulfúrico y por efecto del hálito ígneo — aire caliente quién sabe a qué temperatura — que sopló sobre la región, iniciando el fenómeno plutónico, como lo confirman todos los sobrevivientes. Así se explica que el rancho quedase indemne mientras sus habitantes perecían en segundos de tiempo. Quizás contribuyera para ello el agua que cayó probablemente de los cielos, arrojada por el cráter[…] En esta humilde zona cafetalera es característico el hallazgo de cadáveres en actitud viviente. Quién murió en el instante de soltar las amarras de una bestia; quién a la puerta de su casa; quién, tranquilamente, en el lecho, mientras dormía, sin inquietud alguna. Muchos perecieron luchando contra el caos asesino de gases, agua, arena, ceniza y piedras igniscentes. […]

Nos hablan de ciertas “piedrecitas de fuego”, una sola de las cuales era capaz de fulminar a un ser viviente. Las piedras igniscentes cayeron: las vemos, todavía humeando, a nuestros pies; pero son proyectiles que pueden horadar un techo y hasta derribar una casa[…]

La planicie desciende sin brusquedad hacia el infierno del cráter lejano — caldera en ebullición. A la derecha del cráter, que parece hundido en un bajío, según se mira desde el sitio por donde avanzamos, se yergue […] el Santa María. La enorme masa de vapores nos impide precisar detalles. La marcha sobre la arena calcinada, a pie enjuto, resulta penosa: arde el suelo; se hunde el pie en la blandura traicionera; quema el aire; sofoca el azufre y asquea la pestilencia. […] Son cadáveres semienterrados o a flor de arena. Grupos de zopilotes se aposentan aquí y allá, y dardean a aletazos y quiebran a graznidos el ambiente de fragua y de osario. […] Más allá, un grupo de cuatro o cinco personas se inclina sobre los restos de una vivienda; es la atroz búsqueda de cadáveres. Por todas partes están — es forzoso que estén: caminamos por encima de ellos — soterrados a una cuarta, a una vara, a un metro, a dos metros de la superficie de arena — vamos entre ellos, y no es remoto que, al dar un paso, hollemos alguno, sólo visible por el extremo de un píe o la crispatura de un puño emergente, como en son de grotesca amenaza, o por el contorno, ya pelado, de una calavera.

[…] A la izquierda del desierto, haciendo amplios círculos, desenrrolla su cinta de agua consumida el Nim-á Segundo. Más lejos, contorneando las fincas “Las Animas” y “El Tambor”, corre el río de este último nombre, que forma confluencia, en un ángulo de los terrenos de la primera de aquellas fincas, con el río Concepción. Todos estos cursos se marcan por una hilera de fumarolas y de nubes de vapor acuoso que se deshilachan en el aire como motas de algodón flojo. Bajamos al cauce del Nim-á Segundo : es un riachuelo hirviente, burbujeante, con lecho hondísimo, sembrado de pedruscos volcánicos, por sobre los cuales saltamos, hasta atravesarlo.

[…] Cortamos los tallos carbonizados de los cafetos: último resto de las grandes plantaciones. Recogemos algunos granos de café que, por rara casualidad, quedaron adheridos al extremo de cualquier chirihisco retorcido. Tomamos pedruscos del suelo, negros y betunosos : todavía queman. Al pie de algunos árboles derribados — porque ya no queda uno solo en pie por aquellos parajes — la savia hierve todavía con un rumor sordo, y el boquete, que ocupó la base del tronco, muestra un círculo grasiento, como formado por el mismo betún que baña las piedras. Fuera de esta materia, vagamente parecida a las lavas volcánicas, no vemos rastro alguno de ellas.

[…] No hay lavas. Según nos enseñaron en la escuela, las lavas son rocas fundidas, o materia rocallosa llevada a la licuación por efectos de fantásticas temperaturas […] Nada semejante se ve por aquí. Aquí no hay más que arena, ceniza y cantos sueltos, indudablemente arrojados en lluvia de fuego por el volcán. Pero no hay lavas. […] El Santa María, jamás ha arrojado lavas. […]

Cerca ya del cráter, el escenario se ensombrece aún. Más que las ráfagas de aire candente y de vapores deletéreos, nos llega el horror en ráfagas. El caos plutónico parece que se tragara la luz : tan sombrío es. […]

La prensa de la capital le ha atribuido la erupción presente al llamado Volcancito, y a las últimas, Santiago. Ha habido quienes sostengan que, en efecto, existen dos volcanes independientes. Pero esto, para los conocedores concienzudos de la zona y para quienes la han observado en excursiones de estudio, es un error, nacido de apariencias formales. El volcancito, es simplemente un amontonamiento de rocas arrojadas por el cráter del Santa María, el cual ábrese, en la base del volcán. El volcancito ha ido formándose precisamente al borde del cráter: posición que indica, por sí sola, su origen.”

Como podrá darse cuenta el lector el llamado “Volcancito” o “Santiago” – y que actualmente se conoce como “Santiaguito” no es más que un nuevo cráter del Volcán Santa María, el cual se formó por las fuertes erupciones de 24 de octubre de 1902 y 1929.


BIBLIOGRAFIA:


 

28 de octubre de 1929: cae la Bolsa de Valores de Nueva York, arrastrando consigo a la economía mundial a la Gran Depresión

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El Palacio Nacional en construcción en 1943.  Al igual que en Alemania e Italia, el gobierno del general Jorge Ubico realizó obras monumentales como ésta (que daban trabajo a muchas personas) como parte de su plan para contrarrestar los efectos de la Gran Depresión. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos ocurrió en la última semana de octubre de 1929, y dió lugar a la Crisis de 1929 también conocida como “La Gran Depresión”. La caída de la Bolsa se produce en tres fechas:

  • Jueves Negro: 24 de octubre. Se produce una aparatosa caída inicial.
  • Lunes Negro: el 28 de octubre el deterioro se aceleró a niveles catastróficos.
  • Martes Negro: el 29 de octubre cundió el pánico y se empezaron a notar consecuencias sin precedentes en la economía, pues cien mil trabajadores estadounidenses perdieron su trabajo en esos tres días.

La crisis afectó severamente la economía de los Estados Unidos, y el presidente Hoover no fue reelecto, siendo sustituido por Franklin D. Roosevelt quien impulsó políticas llamadas “New Deal” como el Seguro Social, plan de prestaciones y fortalecimiento de sindicatos para recuperar la economía del país. Pero los problemas económicos no se quedaron solamente en los EEUU; los socios comerciales se vieron severamente afectados, especialmente los de América Latina.

Los países americanos eran en ese momento un mercado abierto exportador de materias primas y totalmente dependiente de las importaciones de productos elaborados. Y fueron los más afectados en el mundo por la Gran Depresión, debido a la brusca caída del precio de sus productos, que tenían su principal mercado en Estados Unidos. Así, el café brasileño y centroamericano, el azúcar cubano, el algodón peruano, el petróleo y los cereales venezolanos, el cacao ecuatoriano y el salitre chileno fueron especialmente castigados en el nuevo escenario económico.

En la región de América Latina la crisis resultó en la movilización de enormes masas empobrecidas, que abandonaron los centros de producción de materias primas exportables en el campo (donde ya vivían en condiciones difíciles), para buscar algún precario medio de vida en la periferia de las grandes ciudades, constituyendo precarios asentamientos de gran extensión. Esto hizo que se fortaleciera el rol estatal en la economía y el fomento oficial a la industria local.

En Guatemala, lo difícil de la situación económica derivada de la caída del precio del café provocó que el presidente general Lázaro Chacón sufriera un derrame cerebral el 12 diciembre de 1930, y que fuera sustituido por el licenciado Baudilio Palma, quien a su vez fue derrocado pocos días después por un golpe de estado dirigido por Manuel María Orellana. Como el embajador de los EEUU y la United Fruit Company no aprobaron este cambio de gobierno, Orellana tuvo que renunciar y entregó el poder a José María Reina Andrade, quien convocó a elecciones en donde resultó unámimamente electo el general Jorge Ubico, quien tomó posesión el 14 de febrero de 1931.

Ya en la presidencia, el general Jorge Ubico emitió los decretos de la “Ley de Vagancia” y de la “Ley de Vialidad para forzar a los campesinos emprobrecidos a trabajar en las fincas cafetaleras y en la construcción de caminos para contrarrestar estas tendencias de centralización en la Ciudad de Guatemala.  También otorgó una generosa concesión en Tiquisate a la United Fruit Company para que ésta contratara la mano de obra que se estaba desplazando de las fincas y mantuviera a los empleados contentos con salarios competitivos, que la UFCO recuperaba mediante el ingenioso sistemas de colocar comisariatos dentro de sus instalaciones para que sus trabajadores gastaran en ellos todo su salario.

Adicionalmente, para salir de la crisis la mayoría de país utilizaron inicialmente un liberalismo económico clásico, y que consistió en adoptar varias medidas drásticas:

  • Reducción del gasto público: en Guatemala, el gobierno del general Ubico eliminó numerosos municipios y los convirtió en aldeas adscritas a otros para ahorrar en gastos administrativos
  • Restricción de los créditos: el gobierno del general Ubico centralizó la banca y formó el primer Banco Nacional de Guatemala.
  • Disminución de los gastos sociales y salarios: Ubico tomó fuertes medidas de reducción del gasto social, eliminando becas para estudiantes en el extranjero y numerosas prestaciones, además de cerrar programas de extensión universitaria como la Universidad Popular. En cuanto a los salarios, se impuso que los empleados públicos iban a recibir únicamente la mitad de su salario original.
  • Disminución de las importaciones

En la mayoría de países estas políticas liberales fracasaron y generaron aún más paro y recesión, pero en Guatemala funcionaron y la economía se estabilizó dada la fuerte personalidad y estilo tiránico de gobierno del presidente, muy similar a los gobiernos fascistas de Adolfo Hitler en Alemania y de Benito Mussolini en Italia.  Por cierto, que estos dictadores europeos recuperaron la economía de sus países y los convirtieron en potencias mundiales mediante la intervención y control autoritario de la economía, construcción de obras públicas, fomento de la industria militar, autosuficiencia agraria e industrial y centralización empresarial.  En Guatemala, Ubico no disponía de industria militar ni de autosuficiencia industral, pero sí logró centralizar la economía, impulsar la agricultura y construir grandes obras públicas para crear empleos, aunque éstos estuvieran mal remunerados.  (Ejemplo de estas obras son el Palacio Nacional, el Palacio de Correos, el Palacio de la Policía, y la remodelación del Parque Central, entre otros).

Por su parte, en los Estados Unidos, donde los trabajadores no aceptaban tan fácilmente condiciones como las arriba mencionadas, el gobierno del presidente Roosevelt impulsó el New Deal para mejorar la economía, pero no fue si no hasta que se produjo el rearme del país para la Segunda Guerra Mundial que la Unión Americana se repuso.


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15 de octubre de 1927: el presidente general Lázaro Chacón renegocia la Deuda Inglesa

15octubre1927
El general presidente Lázaro Chacón condecorando a un oficial del ejército.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En medio de la bonanza económica sin precedentes que se vivió en Guatemala durante el gobierno del general José María Reina Barrios gracias al incremento del precio internacional del café, el gobierno de Guatemala emprendió una serie de obras faraónicas destinadas a mejorar la infraestructura comercial e industrial del país. El principal proyecto fue, sin lugar a dudas, la construcción del Ferrocarril del Norte, el cual de haberse concluido, le hubiera permitido al gobierno guatemalteco ofrecer una vía interoceánica para el transporte de carga.

Desafortunadamente para el gobierno de Reina Barrios, el precio del café colapsó en 1897 cuando el gobierno del presidente Prudente de Morais en Brasil logró pacificar el Brasil luego de casi diez anos de guerras civiles tras la instauración de la República por el golpe de estado al emperador Pedro II en 1889, resultando en un una producción masiva de café en ese vasto territorio sudamericano.

La caída de la economía nacional obligó al gobierno de Reina Barrios a incrementar sus préstamos con bancos ingleses, que ya había iniciado en 1895, y la Asamblea Nacional le autorizó a solicitar un préstamo por dos millones de libras esterlinas en medio de una grave destabilización derivada de las drásticas medidas de austeridad impuestas por su gobierno y el autogolpe de estado perpetrado en 1897 para extender su gobierno hasta 1902. Tras dos revoluciones que tuvo que apaciguar el ejército, el presidente fue asesinado el 8 de febrero de 1898, dejando a su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera a cargo de un gobierno económicamente hundido y con una Deuda Inglesa de casi dos millones de libras esterlinas, a pesar de que afortunadamente nunca se ratificó el préstamo de dos millones que había aprobado en 1897.

Para evitar que los ingleses invadieran Guatemala para cobrar la Deuda Inglesa, como ya se le llamaba, Estrada Cabrera se alió con los Estados Unidos y dió grandes concesiones a las empresas de esa país, principalmente a la United Fruit Company (UFCO) y sus subsidiarias, la International Railways of Central America (IRCA) y la Great White Fleet.

En 1913, el gobierno de Estrada Cabrera estableció una nueva negociación de la Deuda Inglesia el 1 de julio de 1931, y a partir de esa fecha el gobierno cumplió con pagar los intereses anticipados puntualmente hasta el 30 de junio de 1922, así como también amortizó los bonos de 1919 al 31 de diciembre de 1921, por un total de 415,420 libras, quedando por lo tanto la deuda reducida a 1,940,643 tras más de viente años de pagos. De acuerdo a la renegociación indicada, el pago de 15 mil libras de amortización anuales se suspendía por cuatro años a partir del 1 de julio de 1913, con la condición de que pasado ese tiempo, se convendría en la forma más favorable para el gobierno para pagar su deuda.

Durante el gobierno del general presidente Lázaro Chacón se realizó una nueva renegociación el 15 de octubre de 1927, en el marco de las negociaciones periódicas que tenían lugar desde 1913. En esa fecha, el gobierno guatemalteco llegó a un acuerdo con el representante del Consejo de Tenedores de Bonos, Jack Proby Armstrong, para suscribir un nuevo Contrato, el cual fue aprobado por el Presidente de la República en la misma fecha, y por medio del cual se hicieron tres cosas:

  1. Se mantuvo intactos los bonos de la deuda externa del 4% emitidos en 1895;
  2. Se emitieron nuevos bonos en 1928 básicamente para documentar la nueva deuda originada por los intereses no pagados y caídos en mora, lo que en la legislación actual se conoce como “capitalización de intereses”;
  3. Se convino que las amortizaciones y garantías de pago fueran las mismas para las tres series de bonos.

Por esta razón, en el texto de los bonos de 1928 se hace referencia a los tres convenios: el de 1895 por originalmente 1,600,000, el de 1913 por 29,660 y el de 1927 por 844,600 libras esterlinas. Con base en este acuerdo, dDel 1 de julio de 1930 al 31 de diciembre de 1933 se amortizaron bonos por valor nominal de 176,783 libras esterlinas, quedando así reducida la Deuda Externa de Guatemala del 4% a la cantidad de 1,490,620 libras esterlinas. Pero en pago de los intereses vencidos y no pagados, el Consejo de Tenedores de Bonos aceptó una nueva emisión de bonos, que se hizo efectiva en 1928, y cuyo monto era por las misas 844,603 libras esterlinas a que se refería el Convenio de 1913. Se convino que ambas emisiones, la nueva y la antigua, serían tratadas como una sola y estarían reguladas en cuanto a garantía, amortización y título por las condiciones estipuladas en la de 1927. Con esta nueva emisión la deuda inglesa ascendió a 1,737,803 libras esterlinas tan solo un año antes de que la economía mundial se derrumbara con la Gran Depresión que siguió a la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929.

La situación económica de Guatemala entró en una profunda crisis durante la Depresión, al punto que el general Chacón sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930 derivado de los problemas financieros que afrontaba el gobierno. Tras una serie de cambios presidenciales por golpes de estado o por intervención directa de los Estados Unidos, la presidencia recayó en el general Jorge Ubico el 14 de febrero de 1931, quien emprendió agresivas medidas económicas y austeridad en el gasto público, que le permitieron pagar la Deuda Inglesa el día que renunció a la presidencia, el 1 de julio de 1944.


BIBLIOGRAFIA:


25 de agosto de 1927: el gobierno del general Lázaro Chacón forma el barrio “El Gallito” en la Ciudad de Guatemala para ayudar a los damnificados por los terremotos de 1917-18

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Asentamiento formado en el parquet de “San Sebastián” luego de los terremotos de 1917-18.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Varios han sido los gobernantes guatemaltecos cuyos logros y gobiernos han sido borrados o desprestigiados por los historiadores oficiales; los logros de Rafael Carrera, Manuel Lisandro Barillas. Lázaro Chacón y Jacobo Árbenz prácticamente han sido eliminados de los libros de historia y solamente sus errores, reales e inventados, han sido documentados y exagerados en los textos oficiales.

Antes del gobierno arbencista, hubo otro gobierno que se preocupó por mejorar el nivel de vida de las clases medias y bajas de la sociedad guatemalteca y ese fue el del general Lázaro Chacón, quien llegó al poder tras la misteriosa muerte del general José María Orellana en 1926 y luego fue electo presidente venciendo al general Jorge Ubico en los comicios. El gobierno del “presidente bueno“, como le llamaban, es considerado como “incluyente y pluralista” pues hizo un esfuerzo por alfabetizar a la mayoría de la población, (en especial a la indígena), fomentar la educación, y crear y reformar leyes agrarias que favorecieran a los sectores más pobres del país. Por otro lado, también impulsó la creación de bancos.

Una de las razones por las que había sido derrocado el largo gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fue la pésima respuesta tras los terremotos de 1917-18 que destruyeron la infraestructura de la Ciudad de Guatemala pero que, afortunadamente, solo produjeron un reducido número de víctimas mortales. Dado que el gobierno de Carlos Herrera fue derrocado por un golpe de estado patrocinado por la United Fruit Company y dirigido por Orellana y Ubico apenas un año después del derrocamiento de Estrada Cabrera, hubo retorno al cabrerismo pero sin Estrada Cabrera, lo que se tradujo en que los asentamientos que se habían formado tras los terremotos de 1917-18 siguieron sin atención gubernamental hasta que llegó a la presidencia el general Chacón en 1926.

El gobierno de Chacón decidió formar el barrio obrero “El Gallito” en la parte occidental de la ciudad, que hoy es parte de la zona 3, mediante el acuerdo gubernativo del 25 de agosto de 1927, en donde se dispuso comprar la finca “El Gallito” para lotificarla y distribuirla entre los damnificados por los terremotos. Asimismo, de inmediato se organizó un Comité de Repartición de los lotes.

La adjudicación de las parcelas se hizo por medio de sorteos de 50 lotes y se cedieron tres terrenos: uno para la capilla evangélica, otro para la iglesia católica y otro para el edificio de la cooperativa. Las escrituras de los lotes de “El Gallito” costaron Q200.00 y la madera para la cobstrucciób de las viviendas se obtuvo de los árboles que había la finca. Asimismo, a partir de la emisión del acuerdo del gubernativo del 25 de agosto, se contempló la introducción de 1,500 pajas de agua de “La Verbena“, el 13 de julio de 1928.

Dos años después, ya en medio de la fuerte crisis derivada de la Gran Depresión que afectaba a la economía mundial, el general Lázaro Chacón sufrió un repentino ataque de apoplejía que lo obligó a renunciar al poder el 12 de diciembre de 1930. Esta situación provocó un golpe de estado contra el presidente interino, licenciado Baudilio Palma, el desconocimiento del gobierno de facto del general Manuel María Orellaba por los Estados Unidos y la investidura del licenciado José María Reina Andrade como presidente interino. Gracias a los manejos del embajador de los Estados Unidos y los personeros de la United Fruit Company, el liberal progresista general Jorge Ubico Castañeda fue electo presidente por los grupos liberales y asumió la Presidencia el 14 de febrero de 1931, cuatro meses y medio antes de la fecha que constitucionalmente le correspondía.

Los aduladores del general Ubico se encargaron de borrar al general Chacón de los libros de historia ya que el nuevo presidente no le perdonó que lo hubiera derrotado en las elecciones de 1926.


BIBLIOGRAFIA:


22 de agosto de 1927: el presidente Lázaro Chacón asiste a la inaguración de la planta eléctrica que suministra energía para el Ferrocarril de Los Altos

22agosto1927
El Ferrocarril de Los Altos.  Obsérvese que era un ferrocarril eléctrico.  Imagen tomada de Stero100.com.gt

Desde el gobierno del general J. Rufino Barrios se otorgaron concesiones a empresas extranjeras y guatemaltecas para la construcción, mantenimiento y usufructo de líneas férreas en las que el gobernante de turno se veía beneficiado con la adjudicación de acciones y dividendos de la compañía constructora.

Tras la crisis económica que acabó con el gobierno del general José María Reina Barrios en 1898, el gobierno de su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, se alió con los Estados Unidos y otorgó generosos contratos a la compañía transnacional International Railways of Central Amercia (IRCA), subsidiaria de la poderosa United Fruit Company la cual tuvo el monopolio del transporte de pasajeros y carga en las principales vías férreas comerciales hasta la década de 1960.

Pero hubo dos ferrocarriles regionales que fueron producto de la iniciativa de la ciudadanía: el Ferrocarril Verapaz y el Ferrocarril de Los Altos.

El Ferrocarril de los Altos tenía la particularidad de que era un tren eléctrico y los trabajos para su construcción se iniciaron el 21 de noviembre de 1910 en la Labor del coronel J. Encarnación Juárez, en la ciudad de Quezaltenango, y el 15 de marzo de 1911 en la villa de San Felipe Retalhuleu.   Dado que el patrocinio era privado, hubo tres Comités Pro-Construcción del Ferrocarril, integrados por ciudadanos quezaltecos, desde 1910 hasta 1926.

En 1925, el presidente de facto José María Orellana visitó el proyecto de la planta eléctrica de Santa María de Jesús, la cual estaba a cargo de la compañía alemana AEG, que desde septiembre de 1924 había tomado a su cargo la consecución de los trabajos del Ferrocarril y de la planta hidroeléctrica.  Esta planta fue inagurada por su sucesor, el general Lázaro Chacón el 22 de agosto de 1927, evento que coincidió con el ingreso de la primera locomotora a la estación de esa localidad, la cual provenía de San Felipe Retalhuleu.

El Ferrocarril funcionó hasta 1933, cuando dejó de operar porque la planta eléctrica resultó danada durante una tormenta y luego fue desmantelado por orden del presidente general Jorge Ubico, quien tenía acciones y fuertes intereses en la IRCA.


BIBLIOGRAFIA:


¿Qué era la política del “Gran Garrote” del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del “Gran Garrote” en el Caribe.

La política del “Gran Garrote” (o Big Stick) del presidente Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 1902 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.

Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del “derecho” de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el “Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe” y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:

“Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.”

La “Doctrina Monroe” afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase “América para los americanos“. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en “América para los estadounidenses“.

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump.


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  • Conniff, Michael L. (2001), Panama and the United States: The Forced Alliance, University of Georgia Press, ISBN 0-8203-2348-9
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  • Roosevelt, Theodore (1913), Theodore Roosevelt: An Autobiography, The Macmillan Press Company.

12 de mayo de 1945: el gobierno del Dr. Juan José Arevalo restablece la Universidad Popular (UP) que había sido clausurada por el gobierno del general Jorge Ubico en 1932

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Frontispicio de la sede de la Universidad Popular en la Ciudad de Guatemala.  Imagen tomada del sitio oficial de la UP.

Una Universidad Popular es definida como una organización o institución educativa y cultural creada por grupos, asociaciones y organizaciones sociales para promover la educación popular de saberes teóricos y prácticos dirigida a toda la población, en especial a sectores populares  que no tienen acceso a la educación.

En Guatemala, bajo los principios de desanalfabetización, elevación del nivel educativo y fortalecimiento de la instrucción cívica que se postularon durante el gobierno de Carlos Herrera y Luna tras el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1920, se creó la Universidad Popular en 1922, por una idea del poeta colombiano Porfirio Barba Jacob,. prominente intelectual quien residía en Guatemala y era el director de la llamada “generación del 10”,  y fue implmentada por un grupo de intelectuales de la llamada “Generación del 20” (entre ellos Epaminondas Quintana, Carlos Federico Mora, David Vela, Miguel Ángel Asturias y Carlos Fletes Saenz), quienes la fundaron el 20 de agosto de 1922. Se trataba de llevar a los sectores populares un tipo de instrucción que hasta entonces había sido propiedad exclusiva de las élites del país : el objetivo era tomar un nombre que aludía a una institución de carácter elitista, que monopolizaba el derecho al conocimiento y bajarlo a un nivel al que todas las personas pudieran tener acceso.

Los objetivos fundacionales de la Universidad Popular en Guatemala se centraban en los tres aspectos:

  1. Enseñar a leer y escribir.
  2. Enseñar el círculo de conocimientos generales en las clases sociales que no habíann podido adquirirlas.
  3. Difundir en el pueblo las nociones más importantes de higiene, de instrucción cívica y moral.

Luego del golpe de estado en contra del presidente Carlos Herrera en 1921, y las masacres de trabajadores de la United Fruit Company y de su subsidiaria la International Railways of Central America en 1924, hubo considerables protestas por parte de los universitarios, quienes acusaban al gobierno de facto del general José María Orellana de entreguismo a los intereses de la frutera transnacional, lo que llevó a un cierre temporal de las Escuelas Facultativas y, por ende, de la Universidad Popular.

En 1926, murió el general Orellana en circunstancias sospechosas en la Antigua Guatemala y fue sucedido por el también general Lázaro Chacón, quien tuvo un enfoque progresista. Ya con Chacón al frente del Gobierno, se reabrieron las Escuelas Facultativas y la Universidad Popular el 23 de septiembre de 1929, lo cual fue considerado como una de las acciones inmediatas más alabadas de su gobierno: sin embargo, el general Chacón sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930 y tras varios golpes de estado fue y presiones del embajador de los Estados Unidos, fue sucedido  por el general Jorge Ubico, el 14 de febrero de 1931, quien cerró la Universidad Popular en 1932, como parte de las medidas anti-comunistas que tomó para frenar el avance de tal movimiento en El Salvazdor.

Luego de la caída del gobierno del general Ubico el 1 de julio de 1944, y de la Revolución de Octubre, llegó a la presidencia el doctor Juan José Arevalo Bermejo, quien estudió su doctorado en educación en la Argentina.  El impulso por la educación popular fue considerable y una de sus primera acciones fue la restauración de la Universidad Popular, la cual se reabrió el 12 de mayo de 1945.


BIBLIOGRAFIA:


11 de mayo de 1929: el gobierno del general Lázaro Chacón emite el Decreto de reforma a la Ley Orgánica de la Educación y creación de la Escuela Normal Superior

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Retrato del general Lázaro Chacón. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El general presidente Lázaro Chacón gobernó a Guatemala entre 1926 y 1930 tras vencer en las elecciones presidenciales al también general Jorge Ubico. Aunque su gestión no fue perfecta y fue acusado de corrupción, fue conocido en su época como “el presidente bueno” por su carácter benévolo, la construcción de infraestructura (el Congreso de la República y la Facultad de Ciencias Médicas) y sus políticas para el mejoramiento educativo y de vivienda luego de los terremotos de 1917-18, pero su memoria fue dejada en el olvido tras la llegada al poder el general Ubico, cuyos aduladores se ocuparon no solamente de minimizar el impacto del régimen de Chacón, sino de pintarlo como un completo incompetente.

Chacón emitió la reforma a la Ley Orgánica de la Educación el 11 de mayo de 1929, la cual comprendía la creación de la “Escuela Normal Superior” y los reglamentos que establecían sus finalidades y su plan de estudios. En el acuerdo de la creación se estableció como requisito esencial, para inscribirse y matricularse en el establecimiento, poseer el título de Maestro de Educación Primaria y al terminar los estudios correspondientes el derecho de obtener el título de Profesor Normal. Los egresado de esta institución, conocidos como “profesores normales” tenían derecho a ocupar los puestos siguientes:

  • direcciones de Escuelas Normales e Institutos de Secundaria
  • cátedras en dichos establecimientos
  • jefaturas de secciones en los departamentos escolar y administrativo del Ministerio de Instrucción Pública
  • inspecciones técnicas

Desafortunadamente, muchos de los cambios que el gobierno de Chacón intentó no pudieron llevarse a cabo, principalmente por problemas económicos, ya que durante su administración sufrió los primeros embates de la Gran Depresión de 1929 y la tensión que esto le produjo lo llevó a sufrir un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930.

Cuando el general Jorge Ubico tomó la presidencia en 1931, acabó con todas las novedades en materia educativa y dificultó seriamente las condiciones para el magisterio nacional ya que su enfoque principal era mantener la estabilidad económica de Guatemala frente a la Gran Depresión y proteger los intereses de la United Fruit Company y las élites locales. El proyecto educativo permaneció dormido hasta que fue retomado por el gobierno del doctor Juan José Arévalo.


BIBLIOGRAFIA:


2 de mayo de 1931: el recién establecido régimen del general Jorge Ubico fusila a Eduardo Felice Luna, Cayetano Asturias y Juan Emilio Blanco, acusados de cometer el “Crimen de la Novena Avenida”

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Los sentenciados a muerte momentos antes de ser fusilados.  A la izquierda esta Juan Emilio Blanco, al centro (de rodillas) Eduardo Felice Luna, y a la derecho Cayetano Asturias.  Imagen tomada del libro La Nueva Guatemala de la Asunción. economía política, crecimiento urbano y urbanización, 1898-1954 de Eduardo Antonio Velasquez Carrera.

El general Jorge Ubico Castañeda llegó a la presidencia Guatemala con la ayuda del embajador estadounidense Sheldon Whitehouse, quien arregló todo para que el gobierno  del general Manuel María Orellana no fuera reconocido por el gobierno del presidente Herbert Hoover luego del golpe de estado en contra del licenciado Baudilio Palma y para que Ubico fue candidato único cuando se realizaron las elecciones en 1931. Inclusive, trató de adelantar las elecciones y finalmente con sus influencias con los sectores poderosos en Guatemala, especialmente la United Fruit Company, permitió que Ubico Castañeda tomara posesión antes del período para el cual fuera electo; de esta cuenta, inició su gobierno el 14 de febrero y no el 15 de marzo de 1931, como le correspondía.

Uno de sus primeros actos del nuevo gobierno fue fusilar a tres “señoritos” o “chancles“, que presuntamente habían asesinado a una de la anciana y sus dos empleadas para robarle sus joyas, en lo que se conoció como el “Crimen de la Novena Avenida“; los acusados fueron los guatemaltecos Eduardo Felice Luna y Cayetano Asturias, y el hondureño, Juan Emilio Blanco. La finalidad de este fusilamiento fue dejar en claro que no se toleraria ningun tipo de crimenes en el nuevo régimen.

Todo se inició el 21 de julio de 1930, siendo todavía presidente el general Lázaro Chacón, cuando se dió el asesinato de la señora Mercedes Estrada de Blanco y sus dos empleadas en su casa de la Novena Avenida de la Ciudad de Guatemala.  A los sindicados se les acusó de haber cometido el crimen y fueron juzgados por una Auditoría de Guerra. Los abogados defensores de los presuntos ladrones y asesinos intentaron hacer una defensa, pero los sindicados ya habían firmado declaraciones que los inculpaban ante el Jefe de la Policía Nacional, Herlindo Solórzano, supuestamente tras ser torturados y obligados a firmar.  Por cierto, que el abogado que defendió a Felice Luna, al parecer fué contratado por la famosa “Madame” de la época, Eloísa Velásquez (quien era más conocida como “La Locha”), quien había mantenido una relación sentimental con Felice Luna y habría pagado una cantidad considerable por los honorarios del letrado.

El 1 de mayo de 1931 los ya sentenciados a muerte fueron entrevistados en la Penitenciaría Central para conocer sus ultimas impresiones, y éstos contaron tanto Eloísa Velásquez como la madre de Blanco, que venía de Honduras, los estuvieron visitando en la capilla ardiente antes de ser fusilados en el Cementerio General. Cayetano Asturias manifestó en la entrevista que “lo único que pudiera pedir sería justicia, pero ya he visto que no la hay“. Por su parte, Juan Emilio Blanco fue enfático al decir “no tengo sino que ratificar que soy inocente, por ahora no tengo más que ratificarles, una vez más, que soy absolutamente inocente con respecto al crimen de la novena avenida, cuyos detalles verdaderos son ya conocidos de los señores Arturo Mendizábal y Rafael López Cáceres, como que existe en la auditoria de guerra iniciado un proceso sobre el particular. Hay más, se tiene conocimiento del lugar en donde los criminales se encuentran. Nosotros sabemos que dos de ellos están precisamente en el kilómetro diez de la línea del ferrocarril al norte y otro en Tela. Este que está en Tela, se llevó a una muchacha el nombre de cuya madre lo sabe Rafael López”.

Felice Luna, al parecer frecuentaba bares y de burdeles, especialmente el de “La Locha”, el cual era in lugar de encuentro de intelectuales, escritores, poetas, pintores y también de embajadores, militares, y funcionarios de gobierno, y fue claro en sus declaraciones en las que dijo que firmó la aceptación del crimen porque “todo fue bajo la coacción policial” y porque pensó que “se facilitaría después mi descargo“. Pero la situacion no mejoro. Al contrario, su defensor, el licenciado Manrique Ríos, fue apresado; y cuando Felice estaba en la casa presidencial y en la calle se amotinaba una multitud ciega aun por lo fresco del crimen de la novena avenida, le hicieron asomarse a una ventana y le dijeron “esa multitud quiere lincharlo, solo yo puedo salvarlo y lo logra usted confesando que tomó parte del crimen”. Posteriormente, habría sido torturado cruelmente por el juez primero de paz, los gendarmes y sus jefes.

Felice Luna, Asturias y Blanco fueron fusilados el día sábado 2 de mayo de 1931 en el paredón del Cementerio General, ante diez mil personas que presenciaron la ejecución ordenada por el general Ubico Castañeda y posteriormente fueron enterrados en el Cementerio en cajas talladas y barnizadas, que llevaron los familiares. También había disponibles cajas rústicas de pino que enviaron de la Penitenciaría y que eran fabricadas por los presos, pero estas no se utilizaron.

Se cuenta Eloísa Velásquez llevó personalmente rosas rojas mientras pudo a la tumba de Felice y después las mandó a dejar cuando ya estaba entrada en años.


BIBLIOGRAFIA:


12 de abril de 1929: fallece en la ciudad de Guatemala el licenciado Antonio Batres Jáuregui, eminente politico, diplomatico, historiador y escritor

El licenciado Batres Jauregui en su juventud. Imagen tomada de la revista cultura “La Ilustracion Guatemalteca

Uno de los intelectuales más destacados de Guatemala fue, indudablemente, el licenciado Antonio Batres Jáuregui, quien a pesar de ser de una familia conservadora, fue Ministro de Relaciones Exteriores y de Gobernación de varios gobiernos liberales por su reconocida capacidad, además de ser presidente de la Corte Suprema de Justicia.

Fue egresado del colegio San Buenaventura y de la Pontificia Universidad de San Carlos, en donde fue condiscipulo de eminentes personajes como los hondureños Ramon Rosa y Marco Aurelio Soto, asi como del futuro arzobispo de Guatemala, Ricardo Casanova y Estrada. Ademas, fue alumno del eminente escritor guatemalteco Jose Milla y Vidaurre.

En 1878 dio las primeras muestras de su talento diplomático cuando se desató un conflicto entre Nicaragua y Alemania y el general presidente J Rufino Barrios lo envió a Nicaragua como secretario de una legación guatemalteca cuando ya varios buques de guerra alemanes amenazaban a ese pais. El jefe de la legación guatemalteco lo facultó para conferenciar en Corinto con el ministro alemán von Bergen y tras su conversación se saldó amigablemente el asunto; del gobierno nicaragüense recibió una felicitación muy expresiva y del gobierno alemán una condecoración de la Corona Real de Prusia.

En 1882 fue nombrado como Ministro de Relaciones Exteriores y en 1883 como embajador de Guatemala, El Salvador, Honduras, y Nicaragua en los Estados Unidos, cargo que desempeñó hasta el 2 de abril de 1885, fecha en que murió el general Barrios en la Batalla de Chalchuapa. Entre 1886 y 1889 desempeñó las carteras de Relaciones Exteriores y Gobernación para el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas y en 1889 regresó a los Estados Unidos como embajador de Guatemala.

El 20 de diciembre de 1892 falleció su padre, Cayetano Batres, y a los pocos meses falleció su madre, Beatriz Jáuregui, quienes fueron sepultados en una columna del templo de Iglesia de Santo Domingo, honor reservado para los miembros del partido conservador en Guatemala.

A principios de 1897 Batres Jáuregui era diputado en la Asamblea Nacional Legislativa y gobernaba a Guatemala el general presidente Jose Maria Reina Barrios, cuyo gobierno estaba en una crisis económica sin precedentes derivada de la drástica caída de los precios del café y de la plata.  A finales de marzo se publicaron fuertes editoriales contra el gobierno en el periódico opositor “La República” indicando que no se había concluido la línea del Ferrocarril del Norte y que para ello se necesitan casi doce millones de pesos guatemaltecos y que si se suspendían dichos trabajos, el costo del mantenimiento de lo ya construido costaría cerca de cuatro millones y medio de pesos guatemaltecos. En mayo era mayor el rechazo a la medida de reelección del presidente, la cual se calificó de atentado contra la Constitución y se rechazó emitir publicaciones en las que se favoreciera la misma. Por decreto de 24 de abril de 1897, la Asamblea Nacional Legislativa prorrogó sus sesiones por el tiempo que fuera necesario; entre los decretos que se emitieron entonces estuvo el N.°461, por medio del cual se disolvió el Poder Judicial y se nombró presidente de la Corte Suprema de Justicia al licenciado Batres Jáuregui.

El 31 de mayo de 1897 fue disuelta la Asamblea Legislativa y Reina Barrios convocó a una nueva Asamblea Constituyente en agosto de 1897, la cual prorrogó su mandato por otros cuatro años de acuerdo al decreto emitido en agosto de 1897. Entre los diputados constituyentes que votaron a favor de la prórroga del mandato de Reina Barrios estuvieron el licenciado Batres Jáuregui, quien fue nombrado ministro de Relaciones Exteriores en el nuevo gabinete que se formó.

Pero el descontento continuó; hubo revoluciones en todo el pais, y aunque fracasaron, Reina Barrios fue asesinado por Edgar Zollinger el 8 de febrero de 1898. Cuando Batres Jáuregui y el resto del gabinete estaba reunido para determinar quien sería el sustituto del presidente, apareció el licenciado Manuel Estrada Cabrera, indicando que él era el primer designado a la presidencia y que por lo mismo esta le correspondía. Batres Jáuregui y el resto de ministros le entregaron el poder, el cual mantendría hasta el 14 de abril de 1920.

Batres Jáuregui tambien fue funcionario del gobierno de Estrada Cabrera y  miembro de numerosas sociedades cientificas y literarias internacionales hacia el final de sus dias fue fundador de la Academia de Geografia e Historia de Guatemala y era el decano de los abogados de Guatemala.  Entre sus muchos cargos que tuvo estan:

  • 1878-1879:
    • Diputado a varias Asambleas Legislativas y a la Asamblea Nacional Constituyente de 1879.
    • Presidente del Poder Legislativo.
    • Consejero de Estado, Magistrado en el Tribunal de La Haya.
  • 1878: Mediador en nombre de Guatemala en la cuestión que se suscitara entre la República de Nicaragua y el Imperio Alemán.
  • 1882-1883: Secretario de Estado del despacho de Relaciones Exteriores de Guatemala
  • 1886: Secretario de Estado de los despachos de Relaciones Exteriores y de Gobernación y Justicia
  • 1897-1898: Secretario de Estado en el despacho de Relaciones Exteriores
  • 1898: Presidente del la Corte Suprema de Justicia
  • 1898: Presidente de la Delegación de Guatemala cuando se celebraron en Washington los tratados de Paz.
  • 1907: Delegado de Guatemala ante la Tercera Conferencia Internacional Americana y del memorable Congreso Internacional Americano para tratar de la codificación del Derecho Internacional en 1907. Publicó un extenso reporte, el cual fue publicado íntegramente en varias partes en diferentes ediciones del diario oficial de entonces, El Guatemalteco.
  • 1920: Tras la caída del presidente Manuel Estrada Cabrera, fue subrogado del puesto de Presidente del Poder Judicial, por el licenciado Federico Castañeda Godoy.
  • 1927: Diputado a la Asamblea Constituyente

Batres Jáuregui fallecio el 12 de abril de 1929 en la Ciudad de Guatemala.


BIBLIOGRAFIA: