20 de marzo de 1726: el Obispo de Guatemala, Nicolás Carlos Gómez de Cervantes, funda el monasterio de Capuchinas en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala

Ruinas del convent de Capuchinas en la ciudad de Antigua Guatemala a principios del siglo XX.  En esa época, las ruinas estaban abandonadas por el gobierno guatemalteco y eran utilizadas como casa por familias de escasos recursos.    Fotografía de José Domingo Noriega tomada de Wikimedia Commons.

Luego del terremoto de San Miguel en 1717, la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala fue reconstruida.  Poco después, arribó a la ciudad el Obispo Nicolás Carlos Gómez de Cervantes, quien provenía de una familia criolla mexicana y tenia dos hermanos que habían llegado a cardenales y cinco que eran obispos de la Iglesia Católica.

El paso de Gómez de Cervantes fue efímero, quien fue electo como Obispo de Guatemala en 1723 y llegó a la ciudad en abril de 1725.  Solamente le dió tiempo de fundar el convento de Capuchinas el 20 de marzo de 1726, antes de salir en noviembre de ese año para Guadalajara, en donde tomó la mitra y sirvió como obispo hasta su muerte en 1754.

El edificio se empezó a constuir en 1731 y fue consagrado en 1736 bajo la supervisión de Diego de Porres. Fue el último convento fundado de la urbe y el primero que abandonó el hábito de exigir dote para las nuevas internas, circunstancia que había impedido a jóvenes de escasos recursos acoger la vida religiosa.

El convento de Capuchinas padeció los terremotos de 1751 y de 1773, y luego de su abandono obligado fue utilizado como refugio de familias de escasos recursos, dado el buen estado en que se encontraba.  Finalmente, luego de que el general Jorge Ubico declarara a Antigua Guatemala como monumento nacional en 1944, empezaron los trabajos de restauración del monumento.

BIBLIOGRAFIA:

 

19 de marzo de 1823: abdica Agustín de Iturbide, dando por finalizado el Primer Imperio Mexicano, al que se había anexado Centro América en 1822

 

 

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Retrato del emperador Agustín I, de Primitivo Miranda que se conserva en el Museo del Castillo de Chapultepec, México.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.
Las aspiraciones que tenían los criollos mexicanos de establecer un imperio poderoso que se extendiera desde Costa Rica hasta Oregon y Wyoming se hicieron humo en marzo de 1823, cuando el Primer Imperio Mexicano cayó debido a las rencillas entre ellos mismos.

El 19 de marzo de 1823, el secretario de Justicia Juan Gómez Navarrete comunicó por medio de una carta la abdicación del emperador Agustín de Iturbide:

Reconocido el soberano Congreso por la Junta y tropas adheridas al Plan o Acta de Casa Mata, cesó el motivo porque yo conservé la fuerza en la inmediaciones de la capital. La corona la admití con suma repugnancia, sólo para servir a la patria; pero desde el momento en que entreví que su conservación podría servir si no de causa, al menos de pretexto para una guerra intestina, me resolví dejarla.

No hice yo abdicación de ella, porque no había representación nacional reconocida generalmente […] hay ya el reconocimiento, y hago por tanto la abdicación absoluta.

Mi presencia en el país sería siempre pretexto para desavenencias, y se me atribuirían planes en que nunca pensara. Y para evitar aún las más remota sospecha, me expatriaré gustoso y me dirigiré a una nación extraña. Sólo le pediré al Congreso que pague la nación las deudas que he contraído con particulares amigos, que no son de gran consideración; pues aunque el mismo Congreso dejó a mi arbitrio que tomara para mí lo que necesitara y la Junta me hizo una asignación, yo no podía hacer uso de lo uno ni de lo otro, cuando las necesidades de las tropas, empleados y funcionarios públicos llegaban a mi corazón.

A los pocos meses, Centroamérica se separó de México y se constituyó en la República Federal de Centro América la cual caería en una sangrienta guerra civil en los próximos años.

BIBLIOGRAFIA:

17 de marzo de 1840: Francisco Morazán, entonces presidente de la República Federal de Centro América, invade a Guatemala por segunda vez

Ciudad de Guatemala vista desde el sur, aproximadamente en 1870.   Cuadro de Augusto De Succa tomado de Wikimedia Commons.

Francisco Morazán y Rafael Carrera fueron enemigos formidables, enfrentados por diferencias irreconliliables.  Morazán era descendiente de criollos de la región de Honduras, que había abrazado la causa liberal debido a que consideraba que los criollos aristocráticos y los jerarcas de la Iglesia Católica, todos ellos asentados en Guatemala, les habían estado explotando durante toda la época colonial.  Carrera, por su parte, era mestizo y había sido educado por los curas párrocos que lo ungieron como el elegido de la Santa Virgen María para salvar la verdadera religión frente a la amenaza de los liberals herejes.

Carrera inició su Carrera como jefe de guerrilleros, atacando las fuerzas del gobierno liberal de Mariano Gálvez, y gracias a su genio militar llegó a convertirse en el hombre fuerte de Guatemala, tras la caída de Gálvez.  Por el otro lado, Morazán llegó a ser presidente de la República Federal de Centro América por haber derrotado al gobierno conservador del Manuel José Arce y de Mariano de Aycinena luego de invadir Guatemala en 1829.

Cuando Carrera tomó el poder en Guatemal en 1838, los criollos liberales de Guatemala se refugiaron en el occidente del Estado y formaron su propio estado con la venia del presidente Federal, Morazán. Así nació el Estado de Los Altos, que desde un principio estuvo en constante pugna con el de Guatemala al punto que con la menor excusa se rompieron las hostilidades resultando en la reincorporación violenta de Los Altos a Guatemala el 29 de enero de 1840.

Ese fue el detonante de la inevitable confrontación entre Morazán y Carrera.  Enterado de la caída de Los Altos, Morazán emprendió la marcha sobre Guatemala al mando de mil trescientos soldados salvadoreños entrando al Estado el 17 de marzo de 1840 y aplicando la estrategia de tierra arrasada por todos los pueblos por donde pasaron.

En la Ciudad de Guatemala lo estaba esperando Carrera, quien fingió retirarse cuando entró el ejército morazánico.  En realidad se acantonó en la finca del Aceituno en las afueras de la ciudad y esperó a que los salvadoreños se confiaran en su supuesta victoria para contraatacar y vencerlos categóricamente el 19 de marzo.

Morazán tuvo que salir huyendo por El Incienso junto a treinta y cinco de sus allegados, gritando “¡Qué viva Carrera!” para salvar la vida, dejando a los soldados salvadoreños a su suerte.  Los guatemaltecos, hartos de Morazán fusilaron hata a los heridos.

Ese fue el fin de la carrera política de Morazán, quien se embarcó con sus allegados hacia el Perú el 5 de abril. Y al mismo tiempo, fue el principio de la de Carrera, quien sería el hombre fuerte de Guatemala hasta su muerte en 1865.

BIBLIOGRAFIA:

 

16 de marzo de 1782: las tropas del capitán general de Guatemala, Matías de Galvez, derrotan a los piratas ingleses enclavados en la Isla de Roatán

Mapa de la Isla de Roatán elaborado por ingenieros españoles luego de la toma de Roatán. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 16 de marzo de 1782 fuerzas coloniales españolas e inglesas se enfrentaron por el control de la isla de Roatán, en el norte de la actual Honduras y entonces parte del Reino de Guatemala, que era gobernado por la Real Audiencia de Guatemala.

Una fuerza expedicionaria española enviada por Matías de Gálvez, el Capitán General de Guatemala, tomó el control de la isla bajo control británico después de bombardear sus defensas principales. La guarnición británica se rindió al día siguiente. Los españoles evacuaron a los soldados capturados, 135 civiles y 300 esclavos, y destruyó el asentamiento, que según ellos se había utilizado como base para piratas y corsarios.

Gálvez y sus hombres permanecieron en la isla durante varios días, recogiendo las armas, deteniendo a los esclavos que habían huido, destruyendo todos los edificios y plantaciones de la isla, así como la quema de muchos de los barcos piratas en el puerto.​ Los españoles abandonaron la isla el 23 de marzo, llevando a los prisioneros a La Habana, donde los esclavos fueron subastados y los demás intercambiados con Inglaterra.

El asalto fue parte de un amplio plan de Gálvez para eliminar la influencia británica en América Central. A pesar de que obtuvo algunos éxitos temporales, los británicos mantuvieron una presencia colonial en la zona, especialmente en el enclave de Belice.

BIBLIOGRAFIA:

15 de marzo de 1945: asume la presidencia de la República de Guatemala el doctor Juan José Arévalo Bermejo

El Doctor Juan José Arevalo en el despacho presidencial luego de su toma de posesión el 15 de marzo de 1945.  Fotografía de la revista Life.

El 15 de marzo fue la fecha elegida por los gobiernos liberales para iniciar los períodos gubernamentales.  Esta costumbre se mantuvo durante los gobiernos revolucionarios, que utilizaron la misma fecha para la toma de posesión.

Pero es a partir de la Revoluciónd e Octubre de 1944 y el inicio gobierno revolucionario del Dr. Juan José Arévalo el 15 de marzo de 1945 que el gobierno guatemalteco y los gobiernos del resto de América Latina empiezan a mostrar enormes similitudes, pues tras el triunfo de los Estados Unidos y de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial se inició la Guerra Fría entre ambas super potencias.

El dominio del gobierno estadounidense en la region se hizo absoluto, y cualquier grupo que se opusiera a la política norteamericana era acusado de comunista, tal y como ocurría dentro de los mismos Estados Unidos, en donde el movmiento llamada “McCarthismo” buscaba perseguir a todos aquellos considerados como tales.   Por otro lado, el triunfo aliado, que había sido logrado con la bandera de la libertad del ser humano frente a la opresión totalitarian del fascismo y del nacionalsocialismo obligó a cambios radicales en todo el mundo.

Los aliados eran cuatro:  Estados Unidos, Francia, Inglaterra y la Unión Soviética; de éstos, Francia e Inglaterra eran los imperios coloniales más grandes del mundo antes de la Guerra, pero como los Estados Unidos y los soviéticos fueron quienes en realidad ganaron la Guerra, quedaron relegados a un segundo plano y tuvieron que permitir la independencia de sus colonias.  Por ejemplo: Palestina se indendizó de Inglaterra y allí se fundó el Estado de Israel, India se indendizó de Inglaterra formando varios países, el Congo de independizó de Francia y de Bélgica, etc.  Por su parte, los Estados Unidos dejaron de llamar colonias a sus territorios y convirtieron a Hawaii y Alaska en estados y al resto de territories en “Estados Libres Asociados” (entre ellos Puerto Rico y Guam).

En este estado de cosas, se empezaron a promulgar leyes a favor de los trabajadores, las cuales tuvieron su origen en el “New Deal” que impulsó el presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, las cuales fueron implementadas por el gobierno del Dr. Arévalo en Guatemala. A partir de entonces, el gobierno arevalista ha quedado como uno de los mejores que ha tenido el país pues se implementó el Código de Trabajo, la ley del Servicio Civil, los sindicatos , el Instituto Guatemalteco de Seguro Social y grandes cambios en la educación.

Pero lo que no se enseña en la historia guatemalteca es que lo mismo ocurrió en el resto de países de la región.  Por ejemplo, el mismo tipo de leyes fue implementado por el gobierno del general Juan Domingo Perón en la Argentina, durante la misma época.  Y como luego ocurriría durante el gobierno de Arbenz, cuando los gobiernos de la región tomaban una dirección socialista, ocurrían golpes de estado militares apoyados por transnacionales estadounidenses.   Hubo golpes de estado seguidos de regímenes militares totalitarios muy similares a los de Franco, Hitler y Mussolini, pero ahora apoyados por el gobierno estadounidense.  Los derrocamientos de Rómulo Gallegos en Venezuela (petróleo), jacobo Arbenz (bananeras) y de Salvador Allende en Chile (cobre), son solo un ejemplo.

Durante los regímenes militares surgieron grupos comunistas en la región en la década de 1960, inspirados y patrocinados por la revolución cubana de 1959 y con el apoyo logístico de la Unión Soviética y los países de la Cortina de Hierro.  En Guatemala surgieron el Ejército Guerrillero de los Pobres, la Organización del Pueblo en Armas y las Fuerzas Armadas Rebeldes, mientras que en El Salvador surgió el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, en Nicaragua el Frente Sandinista de Liberación Nacional y en Perú, el movimiento Tupac Amaru y Sendero Luminoso.  Los grupos guerrilleros estaban muy bien organizados y tenían contactos internacionales; por ejemplo, cuando el dictador Anastasio Somoza fue derrocado y se refugió en Paraguay, fue asesinado allí por un comando guerrillero argentino.

Tras las guerras de guerrillas siguieron gobiernos de transición por gobernantes civiles.  Así llegó Raúl Alfonsín al gobierno de Argentina y Vinicio Cerezo al de Guatemala, por poner un ejemplo.  De hecho, hasta la privatización impulsada por el gobierno de Alvaro Arzú a finales de la década de 1990 estuvo de la mano de privatizaciones que ocurrieron en toda América Latina en la misma época.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

14 de marzo de 1896: el general presidente José María Reina Barrios ordena a sus jefes politicos suministrar todo lo necesario a los subcomités de la Exposición Centroamericana

 

Edificio principal de la Exposición Centroamericana en su fase final de construcción en 1897. Fotografía de Alberto G. Valdeavellano tomada de “La Ilustración del Pacífico“.

Los planes del gobierno del general presidente José María Reina Barrios eran grandiosos.  La bonanza económica que vivió durante sus primeros años de gobierno lo llevaron a emprender proyectos faraónicos, entre los que destacó finalizar la línea del Ferrocarril del Norte entre Puerto Barrios y la ciudad de Guatemala.

A fin de promover la línea férrea que convertiría a Guatemala en un estratégico canal seco entre los océanos Atlántico y Pacífico, organizó una Exposición Centroamericana en la que pretendía mostrar a los inversionistas extranjeros los productos y servicios que ofrecía Guatemala.  El plan iba de mil maravillas, hasta que ocurrió el desplome del precio internacional del café justo cuando el gobierno estaba por inaugurar la exposición, lo que dejó inconcluso el ferrocarril y llevó al país al abismo.

Pero en 1896, todo era muy prometedor, y el general presidente emitó el siguiente decreto para que los subcomités encargados de organizar la Exposición tuvieran todo el apoyo necesario:

Palacio del Poder Ejecutivo:

Guatemala, 14 de marzo de 1896.

A fin de que los Sub – comités que se establezcan en la República para trabajar en pro de la Exposición Centro-Americana, tengan todas las facilidades que su misión requiere;

El General Presidente

acuerda :

Prevenir á todos los Jefes Políticos de los departamentos de la República, Comisionados y Alcaldes, presten á los referidos Sub- comités todo el apoyo material y moral que necesiten para el desempeño de sus funciones, en tanto como ellos lo demanden.

Comuniqúese. Reina Barrios.

El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento,  Manuel Morales T.

BIBLIOGRAFIA:

13 de marzo de 1857: el gobierno de Rafael Carrera extiende los beneficios el montepío a los deudos de los muertos en la campaña contra William Walker en Nicaragua

Acción military entre el buque filibuster “Granada” (primer plano) y el buque costarricense “11 de abril” (al fondo) durante la Guerra Nacional de Nicaragua.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La guerra contro los filibusteros, llamada “Guerra Nacional” en Nicaragua, fue una campaña atípica en Centroamérica, en la que todos los países de la region dejaron sus diferencias ideológicas por un lado y enviaron tropas a Nicaragua para combatir y expulsar a los filibusteros estadounidenses liderados por William Walker, quienes se habían apoderado del gobierno en Nicaragua.

La guerra significó grandes sacrificios para los gobiernos y los ciudadanos.  En Guatemala, por ejemplo, tuvo que ceder el territorio de lo que ahora es el sur de Belice al enclave inglés que ya existía al norte del río Belice a cambio del armamento que el Imperio Británico les proporcionó para combater a los estadounidenses.  (Los ingleses no querían intromisiones a sus intereses comerciales en la region y patrocinaron a todos los ejércitos centroamericanos).

Debido a la importancia del triunfo obtenido y los sacrificios de sus soldados, el gobierno del general Rafael Carrera decretó la extensión del montepío a los deudos de los fallecidos en la guerra contra los filibusteros.

El decreto del 13 de marzo de 1857 dice así:

  1. El goce del montepío militar, que por las leyes vigentes se limitaba a las viudad e hijos legítimos de los que morían en acción de guerra, se hará extensive a las viudas e hijos legítimos de los que han muerto o murieren en la presenta campaña de Nicaragua por causa de enfermedad o cualquiera otro accidente. 
  2. Las viudas, hijos legítimos y madres viudas de los oficiales subalternos, cabos y soldados muertos, o que murieren en la misma campaña recibirán por una vez la suma correspondiente a un año del sueldo que disfrutaban sus respectivos deudos.
  3. Los que por cause de heridas, enfermedades o cualquiera otro accidente en la presente guerra, se declararen inválidos, gozarán medio sueldo del que les correspondía segun su empleo o clase respectivas, si no obtuvieren algun destino compatible con su situación.

BIBLIOGRAFIA: