27 de julio de 1957: Luis González López asume la presidencia interina

Tras el asesinato de Castillo Armas, el primer designado, Luis González López decreta el Estado de Sitio por un mes.

27julio1957
El Palacio Nacional visto desde el famoso “Peladero” del Parque Centenario en la década de 1950. En el recuadro: el licenciado Luis Arturo González López. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La misma noche del asesinato del coronel Carlos Castillo Armas la Comisión Permanente del Congreso de la República convocó a sesiones extraordinarias de Legislativo1, el que al día siguiente que emitió los decretos 1191 y 1192, por medio de los que llamó al licenciado Luis Arturo Gonález López a hacerse cargo de la presidencia interina y convocó a elecciones presidenciales.  He aquí un resumen de aquel decreto:2

Decreto Número 1191

El Congreso de la República de Guatemala

Considerando: que la noche del veintiséis de los corrientes falleció trágicamente el ciudadano Presidente de la República, coronel Carlos Castillo Armas y que […] en caso de falta absoluta del Jefe del Ejecutivo, debe ser sustituido por el Primer Designado a la Presidencia de la República;

Considerando: […] el Decreto del Congreso en que se llame al Designado para ejercer la Presidencia, debe contener la convocatoria a elecciones presidenciales;

Por tanto, decreta:

Artículo 1. Se llama al primer Designado a la Presidencia de la República, licenciado Luis Arturo González López para que ejerza la Presidencia de la República, a quien previa protesta de ley se le da posesión. […]

Artículo 3. Se convoca al pueblo de Guatemala para elegir Presidente de la República dentro del término de cuatro meses, y en cuyas elecciones se observarán las prescripciones de la Ley Electoral.

Artículo 4. El presente decreto fue declarado de urgencia nacional y aprobado pcon el voto favorable de las dos terceras partes del número total de diputados que integran el Congreso, y entrará en vigor inmediatamente.[…]2

Una vez juramentado, González López emitió el Decreto número 590, por medio del cual instalaba el Estado de Sitio en todo el país:3

Decreto Número 590-Bis

El Primer Designado en Ejercicio de la Presidencia de la República,

Considerando: que la trágica muerte del Presidente Constitucional de la República, coronel Carlos Castillo Armas, coloca al país en una situación de grave pligro para la estabilidad de las instituciones públicas, y que en este concepto, es indispensable la adopción de medidas extraordinarias para preservar el orden público;

Considerando: que ante hecho de tal naturaleza el Organismo Ejecutivo está obligado a dictar las disposiciones que sean adecuadas para el mantenimiento de la constitucionalidad, seguridad de las personas y de sus bienes; 

Por tanto, en ejercicio de las facultades que le otorga la ley de Orden Público, y en Consejo de Ministros, decreta:

Artículo 1. Se declara el Estado de Sitio en todo el territorio nacional por el término de treinta días a partir de esta fecha.

Artículo 2. Cesa la vigencia plena de las garantías constitucionales contenidas en los artículos 43, 44, 46, 53, 54, 55 y 56, primer párrafo del número 54, 64, 70 y 71, última frase del 73 y 76, todos de la Constitución de la República.

Artículo 3. Durante la vigencia de este decreto se hará aplicación de las medidas comprendidas en los capítulos I, II y III del título II, capítulo II, II y III del título III, todos del Decreto número 22 de la Asamblea Nacional Constituyentes, Ley de Orden Público.

Artículo 4. Se ordena al Ministro de la Defensa emitir las ordenanzas y acuerdos de observancia general que sean necesarias, delegándose en las autoridades militares, la autoridad civil de acuerdo con lo previsto en el artículo 37 de la Ley de Orden Público.

Artículo 5. Se ordena la inmediat apublicidad y divulgación del presente decreto; de él se dará cuenta al Congreso de la República y entra en vigor inmediatamente.3

El Congreso de la República aprobó el decreto de González López ese mismo día, y pospuso la convocatoria a elecciones hasta que el Estado de Sitio se levantara:4

Decreto Número 1192

El Congreso de la República de Guatemala, 

Considerando: que son atendibles y justificadas las razones invocadas por el Primer Designado en ejercicio de la Presidencia para declarar el Estado de Sitio en todo el territorio nacional; […]

Considerando: que el Decreto 590 emitido por el Primer Desginado en Consejo de Ministros, con esta fecha, se ajusta a los principios constitucionales;

Considerando: que como consecuencia del Estado de Sitio se limitan los derechos ciudadanos, particularmente en cuanto se refiere a la función electoral y a la propaganda que de ella se deriva;

Por tanto, de conformidad con el artículo 77 de la Constitución de la República, decreta:

Artículo 1. Se ratifica el Decreto número 590 emtido por el Primer Desginado en el ejercicio de la Presidencia en Consejo de Ministros.

Artículo 2. La convocatoria a que se refiere el artículo 3 del Decreto número 1191 de este Congreso […] surtirá sus efectos hasta que cese la situación de emergencia a que ha dado lugar el Estado de Sitio.

Artículo 3. Este decreto aprobado con el voto favorable de las dos terceras partes del número total de diputados que integran este Congreso, entrará en vigor inmediatamente.[…]4

Un poco más tarde, el mismo 27 de julio, González López decretó duelo nacional por 9 días y el Ministro de la Defensa, Coronel Juan Francisco Oliva, en base al decreto 1192 del congreso emitió un decreto por el que se otorgó al ejército la facultad de hacerse cargo de la situación.5

Aquel estado de sitio duró hasta el 2 de agosto, fecha en que se convocó a elecciones.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Sandoval, Marta (2014). «Tres disparos en una noche lluviosa»Contrapoder. Guatemala. Archivado desde el original el 2 de febrero de 2014.
  2. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1956-1957. LXXVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 50-51.
  3. Ibid, p. 73.
  4. Ibid,  pp. 51-52.
  5. Ibid,  pp. 263-264.

 

10 de febrero de 1958: Ydígoras Fuentes gana primera vuelta electoral

Tras un movimiento popular favorable a su causa luego de que se declaró que hubo fraude electoral el 20 de octubre de 1957, el general Miguel Ydígoras Fuentes gana la primera vuelta electoral de 1958.

10febrero1958
Ciudad Univesitaria, en la zona 12 de la Ciudad de Guatemala recién construida en 1958. Solamente estaba el edificio de la Rectoría (a la derecha), el complejo de la Facultad de Ingeniería (a la izquierda) y el Aula Magna (Iglú). Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego del asesinato del coronel Carlos Castillo Armas, Guatemala entró en un período de inestabilidad en que el que sucedieron varias juntas militares en el poder, hasta que finalmente se convocó a elecciones para el 20 de octubre de 1957. Tras acusaciones de fraude, el presidente interino Carlos González López, mientro del consejo directivo del Movimiento Democrático Nacionalista (MDN) -que era el partido de los liberacionistas radicales-, tuvo que renunciar al poder y entregarlo a un triunvirato militar.1

Tras varios días de negociaciones, la Embajada de los Estados Unidos medió para que la Junta Militar entregara el poder al Segundo Designado, coronel Guillermo Flores Avendano y que el Congreso de la República emitió el decreto 1212, de fecha 18 de noviembre de 1957, que convocaba nuevamente a elecciones presidenciales para el día 19 de enero de 1958.1 Para estas nuevas elecciones, el ahora debilidato MDN postuló al coronel José Luis Cruz Salazar, a la sazón embajador de Guatemala en Washington, en alianza con la Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG), candidatura que contó con las simpatías y apoyo financiero de Estados Unidos, pues el MDN era el partido de los liberacionistas y Cruz Salazar no solamente representaba la continuidad de éstos, sino que en el gobierno de Eisenhower lo consideraba un político de derecha moderada que podía llenar el vacío existente entre las corrientes extremas que había en el país en ese momento. Por otra parte, el Tribunal Electoral dio vía libre a la participación del Partido Revolucionario, el cual postuló a su dirigente, Mario Méndez Montenegro. Y, finalmente, el general Ydígoras Fuentes repitió con su partido Redención. Como se esperaba, el ganador fue el general Ydígoras, por encima del liberacionismo, que había estado en el poder hasta octubre y que sufrió una contundente derrota en las primeras elecciones relativamente libres en las que participó.2

A pesar del triunfo electoral de Ydígoras, la elección se fue a segunda vuelta, la cual tenía que ser realizada en el Congreso por votación directa de sus diputados entre los dos candidatos con mayor cantidad de votos, tal y como lo estipulaba la Constitución de 1956, vigente en aquella época. Así pues, la elección fue entre Ydígoras y Cruz Salazar. Esto dió lugar a negociaciones entre los partidos participantes, con el fin de llegar al día de la elección en el Congreso con una solución ya definida.3

Un primer acuerdo entre ambas fuerzas políticas fue un pacto llamado de “Borrón y cuenta nueva” (frase que usaba la campaña de Ydígoras), firmado el 27 de enero de 1958, mediante el cual ambos candidatos y sus partidos se comprometieron, entre otras cosas, a dos puntos esenciales: respetar la decisión que tomara el Congreso respecto de la Presidencia de la República y que el candidato que fuera electo por el Congreso integraría un gobierno con la participación de partidos anticomunistas. Este documento se hizo público, aunque hubo otro que permaneció en secreto y que fue firmado el 31 de enero.  En este último, ambas partes dijeron que “[…] en la necesidad de aunar los esfuerzos de los partidos políticos en contienda a efecto de integrar un gobierno de carácter nacional y de contar así con mejores condiciones de luchar contra el comunismo, que como enemigo común, amenaza la subsistencia de las instituciones democráticas […]; se sugiere la conveniencia de que cuanto antes firme el coronel Cruz Salazar su renuncia de candidato ante el Congreso […]“.  Además, ambas partes se comprometieron a que el nuevo gobierno integraría un Gabinete con la inclusión de tres ministros anticomunistas  y que contribuiría con un subsidio mensual de 6 mil quetzales al partido MDN para su sostenimiento.3

De esta forma, el mismo 31 de enero el coronel Cruz Salazar presentó su renuncia al Congreso, mientras que Ydígoras, con el voto unánime del Congreso dado en su sesión del 12 de febrero, fue electo presidente de la República y tomó posesión del alto cargo el 2 de marzo.  Si bien Ydígoras comenzó su gobierno con un gran capital político obtenido en las jornadas de octubre de 1957, pero el nuevo presidente rápidamente perdió el favor de la ciudadanía, porque su gestión estuvo muy lejos de cumplir con las expectativas que creó su campaña electoral y porque su estilo de gobierno fue muy errático.4

Eventualmente, el gobierno de Ydígoras fue derrocado el 30 de marzo de 1963 por un golpe de estado perpetrado por el ala anticomunista radical del Ejército dirigido por su propio ministro de la Defensa, el coronel Enrique Peralta Azurdia.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Alvarez Aragón, Virgilio, et. al. (2013).  Guatemala: Historia Reciente (1954-1996) Proceso político y antagonismo social. I. Guatemala: FLACSO, Serviprensa. pp. 87-90.
  2. Ibid., p. 91.
  3. Ibid., p. 93.
  4. Ibid., p. 94.
  5. Azurdia Alfaro, Roberto (1966) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1963-1964LXXXII Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 14-15.

27 de octubre de 1954: primera entrevista al exilado expresidente Arbenz

La revista mexicana “Siempre” publica la primera entrevista que se le hace al ex- presidente Arbenz en el exilio.

27octubre1957
La Catedral de la ciudad de México, en 1954. En el recuadro, el coronel Arbenz, cuando tuvo que desnudarse en el Aeropuerto La Aurora antes de salir al exilio a México el 9 de septiembre. Imágenes tomadas de Wikimedia commons.

Desde un principio, el ex-presidente Jacobo Árbenz Guzmán estuvo en constante observación y vigilancia por los miembros de la operación PBHISTORY de la CIA, los cuales incluían a su supuesto amigo y correligionario Carlos Manuel Pellecer.1 Este había descubierto en 1975, por el ex-agente de la CIA Philip Agee, quien publicó su información como agente de infiltración en el Partido Guatemalteco del Trabajo en el libro “La CIA por dentro“, y  luego, cuando en 2003 la CIA desclasificó sus documentos sobre los ocurrido en Guatemala en 1954, varios de los reportes que habían llegado a la CIA sobre el exilio de Árbenz eran prácticamente idénticos a los libros publicados por Pellecer años antes, confirmando que era, en efecto un operativo de la agencia secreta estadounidense.1,2

Árbenz había partido hacia México el 9 de septiembre de 1954, luego de setenta y tres días de asilo en la embajada de ese país en la Ciudad de Guatemala, y de sufrir una fuerte humillación en el Aeropuerto La Aurora cuando iba a salir del país.  Entonces, el embajador de Guatemala en ese país declaró que “confiaba en que el gobierno mexicano, fiel cumplidor de los tratados internacionales, entregaría a los criminales de delitos comunes que se han asilado en ese país“.  Aunque luego tuvo que publicar un Boletín Informativo aclarando sus declaraciones, el gobierno mexicano resintió la presión estadounidense sobre sus auntos internos.  Además, circulaban rumores de que Árbenz y sus principales funcionarios serían devueltos a Guatemala y juzgados.3

Fue en ese ambiente cuando el periodista peruano Genaro Carnera Checha, de la revista mexicana “Siempre” consiguió entrevistar al ex-gobernante guatemalteco.4

Empezó el relato de la entrevista diciendo que Árbenz vivía en algún lugar del Distrito Federal y que “salvo unos cuantos libros y periódicos sobre alguno de los muebles, nada hay de personal, de casa propio o de hogar, en este sencillo departamento.”  Árbenz  desmintó encontrarse escondido y dijo que necesitaba “reajustar algunas cosas en esta nueva etapa de mi vida, antes de poder visitar o recibir a mis amigos como son mis mejores deseos“.  También negó haberse intentado comunicar con el ex-presidente mexicano, el general Lázaro Cárdenas (conocido por haber nacionalizado la industria petrolera en su país) aunque dijo que le hubiera gustado.5

Con relación a su renuncia el 27 de junio, dijo que “no hubo tal decisión de mi parte […] fue una imposición.  La imposición del Ejército que prefirió traicionar sus deberes patrióticos, por instigación y acuerdo con la Embajada norteamericana y la United Fruit“.  Igualmente, dijo que la “imposición” no había terminado con su renuncia, sino que las exigencias para [con su sucesor, el coronel Carlos Enrique] Díaz, a quien consideraba como un militar “leal y democrático“, fueron “aún mayores de parte del embajador norteamericano, quien pretendió que fusilaran a todos los dirigentes políticos y populares“.  Y agregó: “[El embajador John] Puerifoy exigió todo, sin condiciones”.6

Con respecto a la resistencia [a la invasión liberacionista], dijo que “se intentó, y que las órdenes fueron claras y se dieron“.  Que miles de obreros parecían dispuestos a combatir, pero su presencia “agravó las contradicciones y aceleró el golpe traidor“. Con respecto a México, no tuvo sino palabras de elogio y no opinó sobre su política interna.  Y con respecto a su asilo, dijo que respetaría “escrupulosamente” las reglas del mismo, dejando en claro que “los asuntos de Guatemala los resolverá en Guatemala el pueblo de Guatemala, y no en el exterior”.6

Finalizó diciendo: “la intervención desde el exterior sólo la ha utilizado en Guatemala la United Fruit y la embajada norteamericana”.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. García Ferreira, Roberto (2013). Operaciones en contra: La CIA y el exilio de Jacobo Árbenz.  Guatemala: FLACSO. p. 158.
  2. Agee, Philip (1987). La CIA por dentro. Buenos Aires: Sudamericana. p. 475.
  3. García Ferreira, Operaciones en contra, p. 136.
  4. Ibid., p. 139.
  5. Ibid., p. 140.
  6. Ibid., p. 141.

23 de octubre de 1957: licenciado González López renuncia a la presidencia

El licenciado Luis Arturo González López renuncia a la presidencia de Guatemala y es sustituido por un triunvirato militar luego de que hubieran evidentes anomalías en las elecciones del 20 de octubre de ese ano

23octubre1957
El aeropuerto de la Ciudad de Guatemala en 1957. En el recuadro: el licenciado Luis Arturo González López, presidente interino de Guatemala tras el asesinato del coronel Carlos Castillo Armas. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el asesinato del coronel Carlos Castillo Armas en la casa presidencia el 23 de julio de 1957,1 Guatemala entró en un período de incertidumbre, similar al que se vivió tras el derrame cerebral del general Lázaro Chacón el 12 de diciembre de 1930.2

Ahora bien, a diferencia de que ocurrió tras la renuncia obligada del general Chacón, el mismo día de la muerte de Castillo Armas el Congreso llamó al primer designado a la presidencia, licenciado Luis Arturo González López a ejercer la Presidencia de la República, se convocó a elecciones dentro de cuatro meses, aunque sin especificar fecha, y se declaró el Estado de Sitio en toda la República.3 Esto le permitió a González López contar con el respaldo de los organismos del estado, a diferencia de lo que ocurrió con el licenciado Baudilio Palma, quien era el segundo designado a presidencia en 1930, y quien había quedado en una posición muy difícil frente a los mandos militares que apoyaban al general Mauro De León, que era el primer designado, pero no que constitucionalmente no podía asumir el cargo por haber sido nombrado Ministro de la Guerra pocos días antes.4

González López  -quien era miembro del Consejo Político de Movimiento Democrático Nacionalista (MDN)-  se tuvo que enfrentar a la situación que siguió al asesinado del líder liberacionista.   Primero confirmó en su puesto a los ministros de Castillo Armas, y luego se hizo cargo de las honras fúnebres del fallecido presidente, cuyo cadáver fue expuesto a la vista de la población por tres días.  Pero lo difícil de la situación era que los liberacionistas radicalizaron su posición como guías del anticomunismo, mientras que los partidos comunistas se adjudicaron el derecho de establecer una dictadura del proletariado.  Y existían otros partidos que, aunque no eran comunistas radicales como el Partido Guatemalteco del Trabajo, sí simpatizaban con varios de los principios de la Revolución de Octubre de 1944, como el Partido Revolucionario de Mario Méndez Montenegro.4

(Nota de HoyHistoriaGT: Para los liberacionistas, que nunca reconocieron ser una pantalla de la operación PBSUCCESS y de la United Fruit Company,5 su misión era vencer al comunismo internacional y a la Unión Soviética que, según ellos, estaba estimulando, apoyando, financiando y respaldando la expansión el comunismo en el mundo y de manera especial en Guatemala.  Era tan radical su posición, que habían prohibido a los guatemaltecos viajar a los países europeos del bloque del este, y cuando se les preguntaba por qué los estadounidenses sí podían viajar a esos países, respondían que ellos sí podían resistir las tentanciones del comunismo pero lo guatemaltecos no.  Esta mentalidad radical fue inculcada en gran parte de la población guatemalteca y, sobre todo, en los miembros del Ejército, y se ha mantenido incluso hasta décadas después de la caída del muro de Berlín en 19896).

En la campaña presidencial participó el Movimiento Democrático Nacionalista (MDN), que era partido oficilialista y liberacionista radical que encabezaba una coalición llamada Unidad Patriótica Anticomunista (UPA), con el licenciado Miguel Ortiz Passarelli como su candidato.  También participó el general Miguel Ydígoras Fuentes con su partido Democrático de Reconciliación Nacional (más conocido como “Redención”), que era de derecha moderada, y la Democracia Cristiana Guatemalteca, pequeño partido que entonces era de derecha y que postuló al ingeniero Miguel Asturias Quinónez.7 

Fue la primera vez que se realizaron elecciones en un solo día, ya que anteriormente se acostubraba que fueran jornadas de tres días de votaciones.  Sin embargo, hubo numerosos problemas siendo el principal que no hubo suficientes papeles enviadas a los distritos en donde la oposición era más fuerte. Luego, hubo una considerable tardanza en publicar los resultados y eso hizo que la oposición empezara a protestar, aunque tímidamente.  Sin embargo, cuando el licenciado Ortiz Passarelli empezó a celebrar su supuesta elección, los ánimos se caldearon e Ydígoras y sus partidarios acusaron al gobierno de haber perpetrado un fraude electoral. 7

Las protestas salieron a las calles y fueron aumentando conforme pasaban los días, hasta que el 23 de octubre, los jefes militares le pidieron la renuncia al presidente provisorio Luis González López y anunciaron que las elecciones habían quedado anuladas.  En sustitución de González López, se formó un triunvirato militar conformado por los coroneles Oscar Mendoza Azurdia, Gonzalo Yurrita Nova y Roberto Lorenzana Salazar.  Con esto, miles de ciudadanos salieron a las calles a vitorear a Ydígoras y a celebrar que les hubieran impuesto al candidato de las fuerzas de la liberación.  De hecho, con la salida de González López, los liberacionistas perdieron el poder directo, aunque luego conseguirían negociar el siguiente gobierno.8 

Tras varios días de negociaciones, la Embajada de los Estados Unidos medió para que la Junta Militar entregara el poder al Segundo Designado, coronel Guillermo Flores Avendano, tras lo cual el Congreso de la República emitió el decreto 1212, de fecha 18 de noviembre de 1957, que convocaba nuevamente a elecciones presidenciales para el día 19 de enero de 1958 y en las que resultó electo el general Ydígoras Fuentes, aunque tuvo que negociar con el MDN para poder llegar al poder.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Sandoval, Marta (2014). «Tres disparos en una noche lluviosa»Contrapoder. Guatemala. Archivado desde el original el 2 de febrero de 2014.
  2. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  3. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala. Los pactos políticos de 1944 a 1970.  Guatemala: FLACSO. p. 254.
  4. Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  5. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.
  6. Villagrán Kramer, Biografía política de Guatemala. p. 264.
  7. Alvarez Aragón, Virgilio, et. al. (2013).  Guatemala: Historia Reciente (1954-1996) Proceso político y antagonismo social. I. Guatemala: FLACO, Serviprensa. p. 87.
  8. Ibid., p. 88.
  9. Ibid., p. 89.

11 de octubre de 1954: Uruguay recibe a diez exiliados guatemaltecos

Uruguay recibe cordialmente a diez exiliados guatemaltecos que se habían asilado en su embajada tras la caída del presidente Jacobo Arbenz el 27 de junio.

11octubre1954
Toma de posesión del Dr. Juan José Arévalo Bermejo, el 15 de marzo de 1945. En la fotografía, recibe el abrazo de felicitación del entonces capitán Jacobo Arbenz Guzmán. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el éxito del Departamento de Estado de los Estados Unidos, con la ayuda de la Operación PBSUCCESS patrocinada por la United Fruit Company y usando como pantalla al Movimiento de Liberación Nacional, los principales funcionarios gubernamentales y simpatizantes del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán tuvieron que solicitar asilo político en diferentes embajadas para intentar evitar la cárcel o el linchamiento por parte de las fuerzas contrarrevolucionarias. Desde la radio clandestina, los anticomunistas ya habían amenazado con fuertes represalias a todo aquel que hubiese colaborado con el gobierno revolucionario, al que tachaban de “títere de Moscú“, por lo que la situación de Guatemala se convirtió en un “asilo político en masa”.1

Naturalmente, fueron las embajadas de los países limítrofes con Guatemala (especialmente México) las preferidas por los asilados, pero la capacidad de las mismas era limitada y por ello las representaciones de países más alejados también recibieron a los perseguidos políticos. Chile, Ecuador, Brasil, Argentina y Uruguay, también recibieron a numerosos guatemaltecos que pretendían huir del país.  Inicialmente Argentina y Brasil ofrecían mejores posibilidades de desarrollo que Uruguay. En el caso de Brasil, este país inicialmente hasta trasladó en un avión militar a los guatemaltecos asilados en la sede uruguaya (abaratando los costos y facilitándole a su vecino cumplir los acuerdos internacionales) de allí en adelante ya no tuvo una actitud cordial para con los guatemaltecos exiliados; este cambio en actitud se debió a que a finales de agosto de 1954 se suicidó el presidente de Brasil, Getulio Vargas, y el Departamento de Estado (dirigido por el accionista de la United Fruit Company John Foster Dulles) presionó con insistencia a los países de la región buscando que se cumpliera la resolución anticomunista aprobaba en Caracas en 1952. En cuanto a la Argentina, el gobierno del general Juan Domingo Perón sintió la presión de los Estados Unidos para que emprendiera acciones contra el comunismo y llegó al extremo de evitar que el ex-embajador del gobierno arbencista impartiera conferencias públicas.1

Ante esta situación, Montevideo, la capital uruguaya, se transformó en un refugio seguro y cordial para desterrados guatemaltecos. Además de respetar una tradición firme sobre el tema, el gobierno de ese entonces era ampliamente favorable hacia los regímenes revolucionarios del Dr. Juan José Arévalo y de coronel Jacobo Arbenz, además de condenar el intervencionismo norteamericano, aunque sin dejar de lado una evidente prudencia dirigida a no enemistarse con Estados Unidos en un momento en que había tensión con el gobierno argentino.1

Y es que la presencia del embajador itinerante Juan José Arévalo en Montevideo los días previos a la invasión de Castillo Armas (que movilizó a una importante cantidad de público) y la excelente imagen que dejara Manuel Galich contribuyeron significativamente para que Uruguay recibiera cordialmente a los exiliados. Las muestras de simpatía fueron varias y provenían de un amplio espectro que abarcaba a los sectores mayoritarios de los partidos tradicionales del país (no solamente el Nacional, sino que también el Colorado, entonces en el gobierno), además de los partidos de izquierda y los minoritarios. La Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) nombró una delegación para esperar a los exiliados en el aerouerto y el influyente semanario “Marcha” y la revista del Partido Socialista les dieron la bienvenida y exhortaron a sus lectores a participar en la ayuda a los exiliados haciendo entrega de donaciones. Por su parte, los comunistas locales, además de publicar notas, le ofrecieron a uno de los emigrados, Miguel Ángel Vázquez que se encargara de las informaciones internacionales.1

El 11 de octubre de 1954, el Directorio del Partido Nacional en pleno recibió en su sede a la maestra Consuelo Pereira de Vázquez, esposa de Miguel Ángel Vásquez, quien tras una breve presentación por parte de uno de los senadores del partidio, ofreció una apasionada conferencia defendiendo los logros de la revolución guatemalteca, y denunciando al imperialismo estadounidense y a la compañía frutera como instigadores del golpe contra Arbenz. Y el el Comité Ejecutivo de la Unión General de Trabajadores de Uruguay exigió al gobierno que declarara “indeseable” al embajador guatemalteco Virgilio Rodríguez Beteta, por ser un “representante genuino de la United Fruit Company y del gobierno de facto de Carlos Castillo Armas en Guatemala“.2

Ahora bien, aquellas gratitudes públicas contrastaban con una celosa y discreta vigilancia del Servicio de Inteligencia y Enlace (SIE) de la Policía de Montevideo, la cual trabajaba para la CIA y por ello contaba hasta con una carpeta con las fotografías originales, firmas y huellas dactilares de los emigrados guatemaltecos, las que fueron tomadas cuando llegaron a Uruguay. El SIE había sido informado de los antecedentes políticos de los recién llegados por comunicación del Comité Nacional de Defensa Contra el Comunismo, un organismo de inteligencia creado en Guatemala por la CIA tras el derrocamiento de Arbenz y que se manejaba en sus menesteres con fondos confidenciales ejecutivos dependiendo directamente del Presidente, lo cual era parte de la Operación PBHISTORY, destinada a destruir la imagen de Arbenz y sus colaboradores.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. García Ferreira (s.f.) José Manuel Fortuny: un comunista clandestino en Montevideo, 1958. Departamento de Historia Americana, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.
  2. Cullather, Nick (1999). Secret History: The CIA’s Classified Account of Its Operations in i, 1952–1954. Palo Alto, California, US: Stanford University Press. ISBN 978-0-8047-3311-3

21 de febrero de 1954: “The New York Times” advierte sobre el comunismo en Guatemala

En base a la propaganda de la United Fruit Company, el periódico “The New York Times” afirma que “los comunistas estaban listos para asumir el control directo en Guatemala”

21febrero1954
Póster publicitario de la Reforma Agraria emprendida por el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán en 192.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

A principios de 1954 el gobierno del coronel Jacobo Arbenz expropió más de setenta mil hectáreas de las enormes concesiones de terreno que tenía la entonces poderosa compañía frutera estadounidense United Fruit Company (UFCO), la cual era para entonces la principal productora de bananos en el mundo. El banano era vital para la economía estadounidense dado que es la materia prima para la fabricación de compotas para los recién nacidos.1

Esta expropiación era el resultado de la aplicación del Decreto 900, por medio del cual se expropiaban las tierras ociosas y se le retribuía a los propietarios el valor por el que éstas habían sido declaradas ante el fisco guatemalteco.  Como era de esperarse, la UFCO había reportado el valor de los terrenos por una ínfima fracción de su valor real y quedó muy mal parada con el reembolso que le dió el gobierno guatemalteco.1

La United Fruit Company era una empresa muy poderosa y tenía un excelente departamento de relaciones públicas, el cual empezó a trabajar para influir en la opinión pública de los Estados Unidos.  Cuando el gobierno de Guatemala le ofreció los 582,000 dólares por los terrenos expropiados, que era el valor por el que estaban reportados, la UFCO replicó que valían por lo menos quince millones;  el Departamento de Estado apoyó la pretensión de la frutera, olvidando lo estipulado por el gobierno de Franklin D. Roosevelt sobre que “el gobierno de Estados Unidos había dejado de ser una agencia de combranzas” de las empresas norteamericanas.  Y es que lo que estaba ocurriendo, es que en el consejo administrativo de la compañía, con sede en Boston, Massachusetts, estuvieron el ahora Secretario de Estado John Foster Dulles, y su hermano y director de la temible Central de Inteligencia (CIA), Allen Dulles, además de otras importantes figuras políticas y financieras de los Estados Unidos.1,2

Y por esto, el 21 de febrero de 1954, el influyente periódico “The New York Times“, que hasta entonces se había mostrado cauteloso a la hora de referirse al gobierno guatemalteco tanto del Dr. Juan José Arévalo como del coronel Jacobo Arbenz,  publicó una nota que decía: “los comunistas estaban listos para asumir el control directo“.2

Si bien Arbenz llegó al poder y desde el principio dejó claro que estaba en contra de los intereses comerciales extranjeros en Guatemala y tenía un fuerte apoyo entre los sindicatos del país, eso no significaba que los comunistas estuvieran a punto de tomar el el control del país.   Es cierto que había comunistas muy influyentes en el círculo privado del presidente Arbenz, principando por José Manuel Fortuny, pero todavía estaban muy lejos de ser una fuerza política importante.1

Y aunque el gobierno arbencista no se quedó sin responder, acusando a los Estados Unidos de intromisión en sus asuntos internos (dado que ya se había descubierto la Operación PBSUCCESS que estaba buscando la ayuda de los gobiernos de extrema derecha en la región) y de estar utilizando armas biológicas en la guerra de Corea, de nada servirían sus débiles contrataques pues la operación PBSUCCESS ya estaba en marcha y el Departamento de Estado no se detendría sino hasta lograr el derrocamiento del gobierno guatemalteco en junio de ese año.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. p. 84.
  2. Raymont, Henry (2007) “Vecinos en conflicto: la historia de las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica desde Franklin Delano Roosevelt hasta nuestros días.” Padilla, Luciano, Trad. México: Siglo Veintiuno.
  3. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube

30 de enero de 1954: Arbenz denuncia injerencia extranjera

El gobierno del coronel Jacobo Arbenz denuncia la existencia de un movimiento contrarrevolucionario para derrocarlo con intervención extranjera

30enero1954
Los esposos Arbenz saliendo de una reunión con el sindicato de trabajadores municipales de Totonicapán.  Nótese que el tema de la reunión era el intervencionismo extranjero.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de que sus servicios de inteligencia sobornaran a Isaac Delgado, uno de los correos clandestinos de Carlos Castillo Armas, el gobierno del coronel Jacobo Arbenz descubrió que entre los miembros del recién surgido Movimiento de Liberación Nacional había “pactos de caballeros” con muchos guatemaltecos exiliados en Honduras o que todavía estaban en Guatemala, así como correspondencia entre Castillo Armas y el dictador nicaragüense Anastasio Somoza, con el dictador dominicano Leonidas Trujillo y con agentes de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos.  Asimismo, descubrió que existía correspondencia con el general ubiquista Miguel Ydígoras Fuentes, quien luego sería presidente de Guatemala entre 1958 y 1963.1

Esta información fue hecha pública el 30 de enero de 1954, y de inmediato la presencia de Somoza causó rechazo en contra del movimiento contrarrevolucionario, pues este gobernante era considerado como alguien que “representa lo más negativo y lo más reprobable; encarna el sistema dictatorial del gobierno sostenido por la fuerza de las armas y estructurado sobre la burla sangrienta a las libertades y a los derechos del pueblo“.1

Increíblemente, luego de que ésta información el gobierno guatemalteco no tomó ningún correctivo ni reforzó sus actividades contrarrevolucionarias; simplemente se limitó a denunciar que había un complot internacional para favorecer los intereses de la United Fruit Company, pues confiaba plenamente en la lealtad del ejército y en el pueblo.2

Pero con respecto al ejército, hay quienes consideran que esta traición de Delgado no fue sino parte del plan de la CIA para que el Estado Mayor del Ejército de Guatemala se diera cuenta que detrás de la fachada del Movimiento de Liberación Nacional se encontraba la mucho mayor Operación PBSUCCESS, dirigida contra el comunismo internacional y no los intereses de la United Fruit Company, y que dicha operación contaba con el apoyo del Departamento de Estado y de la CIA, poderosos entes del gobierno de los Estados Unidos dirigidos por los hermanos John Foster Dulles y Allen Dulles, respectivamente.2  (Es importante destacar que el Estado Mayor de Guatemala no sabía en ese momento que los hermanos Dulles eran accionistas principales de la frutera transnacional3-7). El resultado fue que pocos meses más tarde el Ejército le presentó a Arbenz un cuestionario sobre sus verdaderas motivaciones ideológicas y sobre los miembros comunistas de su gobierno, entre los que destaca José Manuel Fortuny y luego, cuando se produjo la invasión liberacionista, apenas y opuso resistencia a la misma.2

Y con respecto al pueblo, el papel del clero secular de la Iglesia Católica fue determinante.  El arzobispo Mariano Rossell y Arellano entró de lleno a la arena política y al anticomunismo militante, utilizando al Cristo Negro de Esquipulas como bandera.  De esta forma, logró lo que sus predecesores lograron hacer contra el gobierno del doctor Mariano Gálvez en 1838: convencer al pueblo de que el gobierno era enemigo de la religión y lo puso en su contra.  Si bien el pueblo guatemalteco de 1954 no se alzó en armas como lo hizo el de 1838, sí se opuso al gobierno arbencista, considerando que era “comunista y ateo“.  De esta cuenta, si bien hubo una parte de la población que exigió al gobierno que les diera armas para defender la revolución, fueron más lo que se desentendieron del asunto o se afiliaron a la contrarrevolución.8

El papel de la iglesia fue fundamental, pero no gratuito.  A pesar de que Rossell y Arellano publicó un documento en que era solamente “propaganda comunista y liberal” la que lo acusaba de perseguir privilegios apoyando al movimiento contrarrevolucionario, una vez que este triunfó la operación PBSUCCESS en 1954, consiguió que el nuevo gobierno le regresara muchos de los terrenos confiscados por los liberales en 1873 y varios de los privilegios (como poseer bienes e impartir educación).  De esa época datan los colegios católicos privados (exceptuando el Colegio de Infantes que fue el único que se mantuvo abierto durante la época liberal por ser de la Catedral), la Universidad Rafael Landívar de los jesuitas y la reconstrucción y devolución a la orden fransicana de la iglesia de San Francisco El Grande en Antigua Guatemala.  Irónicamente, también de ese época datan las iglesias protestantes estadounidenses, las cuales han proliferado de tal forma, que actualmente compiten en número de fieles con la otrora oficial Iglesia Católica.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Ward, Matthew (s.f.). «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events»Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.
  2. Gleijeses, Piero (1992). Shattered hope: the Guatemalan revolution and the United States, 1944-1954 (en inglés). Estados Unidos: Princeton University Press. ISBN 9780691025568.
  3. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  4. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  5. Bucheli, Marcelo (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel, eds. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham (Inglaterra): Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  6. —; Read, Ian (2006). «Banana Boats and Baby Food: The Banana in U.S. History». Topik, Steven; Marichal, Carlos; Frank, Zephyr, eds. From Silver to Cocaine: Latin American Commodity Chains and the Building of the World Economy, 1500-2000 (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3766-9.
  7. — (2003). «United Fruit Company in Latin America». Moberg, Mark; Striffler, Steve, eds. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.
  8. García Ferreira, Roberto (2008). «The CIA and Jacobo Arbenz: The story of a disinformation campaign»Journal of Third World Studies (en inglés) (Estados Unidos) XXV (2): 59.

7 de julio de 1955: tras el derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Árbenz, se emite el Código del Petróleo de la República de Guatemala eliminando el requisito de que solamente empresas guatemaltecas podían explotar hidrocarburos en el país

7julio1955
 Reservas petroleras de Guatemala, las cuales son explotadas en su mayoría por la compañía Perenco.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La primera compañía, de la que se tiene registro, en obtener una concesión petrolera en Guatemala, fue la F.J. Davis, en octubre de 1926, bajo el gobierno del general Lázaro Chacón.  Luego, en febrero de 1937 y mayo de 1938, durante el periodo del general Jorge Ubico, se le concedió concesión a la petrolera inglesa-holandera Shell, y también le dió una conseción a la estadounidense Gulf Oil Co. en 1941.1

Ya en el período de la Revolución, entre 1944 y 1945, se le concedió concesiones a las petroleras Standard Oil of New Jersey, propiedad de la poderosa familia Rockefeller.  No obstante, en la Constitución aprobada en 1945 se decía lo siguiente en el artículo 95:2

Artículo 95. Los contratos para explotar minerales o yacimientos de hidrocarburos, pueden celebrarse por un término que no exceda de cincuenta años, y los relacionados con aguas nacionales, por un plazo no mayor de veinticinco años. En ambos casos se requiere la aprobación del Congreso. Los yacimientos de hidrocarburos y sus derivados solamente pueden ser explotados por el Estado, por guatemaltecos, o por compañías guatemaltecas cuyo capital sea predominantemente nacional. Los contratos sobre corta de maderas deberán salir a licitación pública y concederse de preferencia a trabajadores guatemaltecos, quienes no podrán ceder sus derechos sin autorización gubernativa. La ley determinará la forma de extracción y explotación de resinas, gomas y demás productos similares.2

Pero tras la renuncia del coronel Jacobo Árbenz Guzmán el 27 de junio de 1954 promovida por la eficiente labor del Departamento de Estado y del embajador estadounidense John Puerifoy, y -en mucho menor grado por la operación PBSUCCESS de la CIA y su pantalla del Movimiento de Liberación Nacional-3 se derogó la constitución de 1945 y la cuestión de la explotación de minerales o yacimientos de hidrocarburos fue modificada para eliminar el requerimiento de que solamente compañías guatemaltecas podían hacerse cargo.  La constitución de 1956 decía simplemente:4

Artículo 218.  Se declara de utilidad y necesidad públicas la explotación de hidrocarburos, minerales y demás recursos naturales.   Los derechos de exploración y explotación de hidrocarburos y minerales podrán adquirirse de conformidad con la ley, por un término no mayor de cuarenta años, prorrogables hasta por veinte años más.
 
Los derechos de transformación y transporte de estas sustancias se adquirirán en la forma que la ley establezca.4

La ley a la que hace referencia el artículo 218 es el “Código del petróleo de la República de Guatemala“, aprobado el 7 de julio de 1955, y fue elaborado durante el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas con la asesoría de las empresas petroleras norteamericanas de tal forma que el reglamento guatemalteco favoreciera a las transnacionales petroleras con los impuestos y las garantías de inversión.5 Desde entonces, compañías como Shenadoha Oil, Basic Resources y Perenco han explotado el petróleo guatemalteco sin que el estado se beneficie como le corresponde.6

Cabe recordar aquí lo que mencionó el coronel Árbenz en su discurso de renuncia y que parecen proféticas:

“Os digo adiós, amigos míos, con amargo dolor pero manteniendo firmes mis convicciones. Guardad lo que tanto ha costado; diez años de lucha, de lágrimas, de sacrificios y de conquistas democráticas, son muchos años para contradecir a la historia.  No me han acorralado los argumentos del enemigo, sino los medios materiales con que cuentan para la destrucción de Guatemala. Yo os hablé siempre de que lucharíamos, costase lo que costase, pero ese costo, desde luego, no incluía la destrucción de nuestro país, ni la entrega de nuestras riquezas al extranjero.  Y eso podría ocurrir, si no eliminamos el pretexto que ha enarbolado nuestro poderoso enemigo.  Un gobierno distinto al mío, pero inspirado siempre en la Revolución de Octubre, es preferible a veinte años de tiranía fascista y sangrienta bajo el poder de las bandas que ha traído Castillo Armas al país.”3

 


BIBLIOGRAFIA:

  1. Citation Resources (2013). «Guatemalan Oil Production and Exploration». Oil Council (en inglés) (Perth, Washington, Estados Unidos). Archivado desde el original el 18 de febrero de 2015.
  2. Asamblea Constituyente (11 de marzo de 1945). Constitución de la República de Guatemala. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube
  4. Asamblea Constituyente (1956). Constitución de la República de Guatemala. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. Congreso de Guatemala (7 de julio de 1955): Codígo del petróleo de la República de Guatemala. Guatemala. Tipografía Nacional.
  6. Collectif (2011). «PERENCO: explotar petróleo, cueste lo que cueste». Collectif Guatemala (Guatemala). Archivado desde el original el 18 de febrero de 2015.

6 de febrero de 1956: aprueban la Constitución Liberacionista

Se aprueba la nueva Constitución de la República de Guatemala tras el triunfo del Movimiento de Liberación Nacional en 1954

6febrero1956
La Basílica de Esquipulas en 1887.  Este templo fue muy importante para el Movimiento de Liberación Nacional, ya que el Cristo Negro fue nombrado comandante de la invasión y fue el estandarte del arzobispo Mariano Rossell.  Imagen tomada de Guatemala, the Land of Quetzal.  En el recuadro: el arzobispo Rossell.

El gobierno de facto liberacionista, dirigido por el coronel Carlos Castillo Armas, y que llegó al poder en Guatemala en 1954 luego del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán con el apoyo de la Operación PBSUCCESS de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), el trabajo del Departamento de Estado dirigido por John Foster Dulles y el patrocinio de la United Fruit Company (de la que Dulles era accionista)1, convocó a una Asamblea Constituyente el 21 de septiembre de 1954.2

Las razones para convocar a aquella asamblea constituyente, además de emitir una constitución que se adaptara a los lineamientos liberacionistas dictados por el Departamento de Estado del gobierno republicano del general Dwight Eisenhower, había dos puntos que le interesaban al presidente de facto:

    1. “[…] la urgente necesidad de emprender un período de trabajo intenso en pro de la reconstrucción económica del país, require el estudio inmediato y la ratificación o aprobación de los Tratados Internacionales, y de los contratos que para grandes explotaciones, o para el funcionamiento de empresas de interés general haya celebrado o esté por celebrar el gobierno”.  Es decir, que era urgente ratificar los contratos leoninos que favorecían a los intereres estadounidenses en el país, principalmente los de la United Fruit Company, de la Pan american y de la Standard Oil.3
    2. Resolver la cuestión del mandato presidencial, para dar la apariencia de legitimidad al gobierno gobierno golpista del líder del Movimiento de Liberación Nacional.3

Aquella constituyente contaba con sesenta y cinco diputados.  He aquí los nombres de algunos de los más destacados de ellos:2

    • Jorge Skinner-Klée: primer secretario. Era descendiente del comerciante inglés George Ure Skinner y del comerciante alemán Carlos Klée, quienes eran propietarios de la firma Hall, Klée y Skinner, comerciaban directamente con Inglaterra y otorgaban préstamos onerosos al gobierno del general Rafael Carrera para patrocinar las constantes guerras en que éste estuvo envuelto.4
    • Eduardo Cáceres Lehnhoff: diputado por el departamento de Guatemala. Llegó a ser vicepresidente de la República.  Murió trágicamente el 31 de enero de 1980 durante la quema de la Embajada de Espana en Guatemala.5
    • David Vela: diputado por el departamento de Guatemala. Connotado periodista y director del periódico “El Imparcial” desde el asesinato de su fundador, Alejandro Córdova en 1944. En su juventud participó junto con los estudiantes universiarios en el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera.6
    • Clemente Marroquín Rojas:  diputado por el departamento de Jalapa.  Connotado periodista y director del periódico “La Hora”.  Durante su jovento participó junto con los estudiantes universitarios en el derrocamiento de Manuel Estrada Cabrera y luego trabajó para el gobierno de facto del general José María Orellana.  Tras la súbita muerte de Orellana en 1926, editó “La Hora” para evitar que llegara al poder el  general Jorge Ubico.  Regresó a Guatemala tras su exilio durante el régimen ubiquista y fue muy crítico del gobierno de Arbenz.  Llegó a ser vicepresidente de la República durante el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro. Es el patriarca de los periodistas guatemaltecos.7
    • Raúl Aguilar Batres: reconocido ingeniero que disenó el sistema de direcciones y zonas de la Ciudad de Guatemala.8
    • Guillermo Flores Avendaño: militar que estaba a cargo del destacamento de Totonicapán cuando hubo una revuelta indígena en 1930.9 Posteriormente, llegaría a ser presidente de la República tras el asesinato del presidente Carlos Castillo Armas en 1957.10
    • José Luis Arenas Barrera: diputado por el departamento de Quiché.  Conocido como “el tigre del Ixcán” por los abusos cometidos contra los campesinos de la región en su finca “La Perla” llegando incluso a tener horca y cepos.  Tuvo varios cargos públicos durante los gobiernos militares que siguieron al de Castillo Armas y finalmente fue asesinado por el Ejército Guerrillero de los Pobres en propia finca en 1975.11

La cuestión del mandato presidencial fue resuelta el Decreto Número 2 de la Constituyente, la cual ratificó el resultado de un plesbicito en donde Castillo Armas fue ratificado por casi medio millón de votos contra apenas 400 en contra.  De esta forma, el gobierno golpista fue legitimado para un período presidencial que terminaba el 15 de marzo de 1960.11 Por su parte, la cuestión de los tratados fue resuelta mediante el Decreto Número 3, por medio del cual dió plenos poderes a Castillo Armas para negociar y ratificar tratados y convenciones, tal y como lo esperaba la United Fruit Company.12

La nueva constitución fue finalmente aprobada por Castillo Armas el 6 de febrero de 1956 y luego promulgada el 1 de marzo de 1956,  y contiene algunos cambios radicales con respecto a las constituciones de 1879 y de 1945.  He aquí algunos artículos que se transciben como ejemplo:

Artículo 16. Son ciudadanos: 

      1. Los guatemaltecos varones mayores de dieciocho años.
      2. Las mujeres guatemaltecas mayores de dieciocho años que sepan leer y escribir.13

Se incluyeron prohibiciones específicas en contra de las agrupaciones comunistas o que propugnaran sistema totalitarios, a pesar de que los gobiernos en Guatemala desde el del general Rafael Carrera hasta el del general Jorge Ubico habían sido totalitarios.  Con estas prohibiciones bastaba para que acusaran de comunitas a cualquier persona que no estuviera de acuerdo con las políticas económicas de los gobiernos liberacionistas:

Artículo 23. Es libre la formación y funcionamiento de partidos políticos que se normen por los principios democráticos. Queda prohibida la organización o funcionamiento de todas aquellas entidades que propugnen la ideología comunista o cualquier otro sistema totalitario.  

Artículo 53. Los habitantes de la república tienen derecho de asociarse libremente para los distinto fines de la vida humana […] Queda prohibido, sin embargo, la organización o funcionamiento de grupos que actúen  de acuerdo o en subordinación con entidades internacionales que propugnen la ideología comunista o cualquier otro sistema totalitario.13

Los liberacionistas se alejaron de la constitución liberal de 1879 que permitió varios mecanismos para permitir las reelecciones del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico:

Artículo 28. Queda prohibido a los partidos políticos y a los ciudadanos hacer propaganda a favor d ela reelección de la persona que ejerza la Presidencia de la República, de plesbiscito para el mismo fin, o de cualquier otro sistema que tienda a vulnerar el principio de alternabilidad en el Poder o aumentar el término fijado por la constitución para el ejercicio de la Presidencia […] 13

En otro cambio radical desde la constitución de 1879, se permitió a las iglesias poseer personería jurídica y bienes.  Esto fue en retribución por la ayuda brindada por el arzobispo Mariano Rossell para derrocar al gobierno arbencista14:

Artículo 50. Se reconocen como personas jurídicas a las iglesias de todos los cultos, las cuales podrán adquirir y poseer bienes, y disponer de ellos, siempre que los destinen exclusivamente a fines religiosos, de asistencia social o a la educación.  Su personería se determinará por las reglas de su institución, o bases constitutivas y se probará conforme a las leyes de la República.[…]13

Por primera vez desde 1871, la educación religiosa se permitió nuevamente, así como el retorno de las órdenes religiosas, lo que dió origen a colegio de frailes que alcanzaron alto prestigio entre las élites del país, como el Liceo Guatemala y el Liceo Javier que eran para varones exclusivamente, o el Colegio Belga Guatemalteco y el Colegio Monte María, que eran para senoritas:

Artículo 97: Se garantiza la libertad de ensenanza y de criterio docente.  La ley regulará lo relativo a la ensenanza religiosa en locales oficiales.  El Estado no la impartirá y la declara optativa.13

Solamente se reconocía la Universidad de San Carlos de Guatemala, aunque luego eso cambiaría con la creación de universidades privadas a partir de 196115:

Artículo 102. […] Una asignación privativa, no menor del 2% del Presupuesto de Ingresos Ordinarios de la Nación, se destinará a la Universidad de San Carlos de Guatemala[…]

Artículo 103. No se reconocerán oficilamente más títulos y diplomas que los otorgados o reconocidos por la Universidad de San Carlos de Guatemala, la cual será la única facultada para resolver la incorporación de profesionales egresados de universidades o escuelas facultativas extranjeras.[…]

Artículo 106. Es libre la creación y funcionamiento de otras universidades en el país, pero es indispensable que, tanto su organización como sus exámenes, la equivalencia de sus estudios y la validez de los títulos y diplomas que expida, sean aprobados por la Universidad de San Carlos de Guatemala.13

Para evitar que el coronel Arbenz regresara al poder por medio de las urnas, se prohibió que los caudillos de golpes de estado o revoluciones fueran presidenciables.  Ahora bien, esto también hubiera dejado a Castillo Armas fuera de la posibilidad de ser electo, pero él ya estaba gobernando gracias a decretos ley a que fue ratificado por la Asamblea Constituyente por el plesbicito de 1954:

Artículo 161. No podrán ser electos para el cargo de presidente de la República: ni el caudillo ni los jefes de un golpe de estado, revolución armada, o movimiento similar, que altere el orden constitucional, para el período durnate el que se hubiere interrumpido el régimen constitucional o el siguiente […]. 13

Las empresas transnacionales que financiaron al movimiento liberacionista incluyeron el siguiente artículo que se refiere a los códigos de Minería y de Hicrocarburos.  En dicho artículo, “la forma que la ley establezca” se refiere a que las empresas internacionales interesadas en explotar los recursos nacionales de Guatemala fueron las que escribieron dichos códigos:

Artículo 218: se declara de utilidad y necesidad públicas la explotación técnica y racional de hidrocarburos, minerales y demás recursos naturales. Los rechos de exploración de hidrocarburos y minerales, podrán adquirirse de conformidad con la ley, por un término no mayor de cuarenta anos, prorrogables hasta por veinte anos más.  Los derechos de transformación y transporte de estas sustancias se adquirirán en la forma que la ley establezca.13

Se incluyó un decreto contra los monopolios, pero en la práctica se dejó fuera de la prohibición aquí indicada a la International Railways of Central America, que siguió con el transporte de carga y pasajeros, a la United Fruit company con la producción de banano, y a ciertos monopolios locales de cemento, bebidas alcohólicas y avicultura.

Artículo 223. Se prohíben los monopolios.  El Estado limitará el funcionamiento de empresas que absorban o tiendan a absorbed, en perjuicio de la economía nacional, la producción de uno o más ramos industriales […].  Una ley determinará lo relativo a esta materia.13

La Constitución de 1956 tuvo poca duración ya que fue derogada en 1963, tras el golpe de Estado que el Ministro de la Defensa Enrique Peralta Azurdia perpetró en contra del entonces presidente Miguel Ydígoras Fuentes cuando este último insinuó que permitiría al expresidente revolucionario Juan José Arévalo ser candidato presidencial en las elecciones que se avecinaban.16


BIBLIOGRAFIA:

  1. Ward, Matthew (s.f.). «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events»Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.
  2. Azurdia Alfaro, Roberto (1956) Recopilación de Leyes de la República de Guatemala 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. LXXIX.
  3. Ibid., p. 136.
  4. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. p. 166, 375.
  5. La voz de Galicia (2004). «Acusan al exembajador en Guatemala de idear el asalto a la sede diplomática en 1980»La voz de Galicia (Galicia). Archivado desde el original el 10 de febrero de 2014.
  6. Méndez, Francisco Alejandro (2010). «David Vela Salvatierra»Diccionario de Autores y Críticos de Guatemala (Guatemala: La Tatuana). Archivado desde el original el 22 de octubre de 2010.
  7. Diario La Hora (3 de julio de 1920). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  8. González, Ana Lucía (2014). «Visionario urbano: el legado del ingeniero Raúl Aguilar Batres»Revista D (Prensa Libre). Archivado desde el original el 21 de diciembre de 2014.
  9. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) “Levantamiento de indígenas de Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  10. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala. Los pactos políticos de 1944 a 1970.  Guatemala: FLACSO. p. 274.
  11. Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Memoria del Silenco. Caso No. 59 (1999). «Caso ilustrativo No. 59» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 26 de mayo de 2013.
  12. Azurdia Alfaro, Recopilación de Leyes, p. LXXXI.
  13. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1955-1956. LXXIV . Guatemala: Asamblea Nacional Constituyente. pp. 17-39
  14. Rossell y Arellano, Mariano (1954). Declaración contra la demagogia comunista y liberal. La Iglesia no busca privilegios. Guatemala: Arzobispado de Guatemala.
  15. Universidad Rafael Landívar (2017) Historia. Guatemala: Universidad Rafael Landívar
  16. Azurdia Alfaro, Roberto (1966) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1963-1964LXXXII Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 14-15.

23 de diciembre de 1953: surge a la luz el Movimiento de Liberación Nacional, con la declaración del Plan de Tegucigalpa, parte de la operación PBSUCCESS de la CIA

23diciembre1953
Documento de la CIA, desclasificado en 1975 que muestra el involucramiento de la agencia de inteligencia de los Estados Unidos en el derrocamiento del gobierno de Jacobo Arbenz.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Debido al enfrentamiento directo entre el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y los intereses de la compañía transnacional estadounidense United Fruit Company, los funcionarios de ésta poderosa empresa con fuertes nexos en el gobierno del general Dwight Eisenhower aprovecharon el ambiente McCarthista que imperaba en los Estados Unidos para derrocar al gobierno guatemalteco.

Con la ayuda del Secretario de Estado John Foster Dulles y de su hermano y  jefe de la CIA, Allen Dulles, se implementó la Operación PBSUCCESS para recuperar el control de los intereses estadounidenses en Guatemala, aduciendo el auge del movimiento comunista del gobierno de Arbenz.  Si bien sí había elementos comunistas asesorando al presidente guatemalteco (como por ejemplo, José Manuel Fortuny del Partido Guatemalteco del Trabajo) los cambios que promovía el gobierno guatemalteco estaban inspirados en las políticas del “New Deal” del gobierno del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt y no en políticas marxistas.

Los estadounidenses aprovecharon a los exiliados guatemaltecos que no estaban de acuerdo con el gobierno arbencista, muchos de ellos antiguos aliados del fallecido coronel Francisco Javier Arana, quien había muerto a manos de hombres del coronel Arbenz (entonces ministro de la Defensa) cuando éstos intentaron apresarlo en Amatitlán para enviarlo al exilio a Cuba.  Este hecho se produjo luego de que Arana hubiera dado un ultimatum al presidente guatemalteco Juan José Arévalo y haberle exigido el poder, y tras haber enviado tropas a apoyar a la United Fruit Company durante un prolongado conflicto laboral sin permiso del presidente.

Los exiliados guatemaltecos asesorados por la CIA se agruparon en Tegucigalpa en donde salieron a la luz el 23 de diciembre de 1953 con el nombre de Movimiento de Liberación Nacional.  Junto con la llegada del diplomático anticomunista John Puerifoy a Guatemala en noviembre de ese mismo año y una extensa propaganda internacional contra el gobierno arbencista, la Operación PBSUCESS se puso en marcha.  Y para junio de 1954 el Movimiento de Liberación Nacional se hizo con el poder en el país, pero no gracias a sus escasos méritos militares sino a traciones del ejército guatemalteco que no estaba de acuerdo con la política del gobierno de Arbenz, y a que la presión del gobierno de Eisenhower obligó a Arbenz a renunciar.

El involucramiento de la CIA en el golpe de estado 1954 era un rumor que circuló durante décadas, hasta que quedó confirmado con la desclasificación de documentos del gobierno estadounidense en la década de 1990, los cuales explican los detalles no solamente de la operación PBSUCCESS sino de otras, como la PFFORTUNE destinada a patrocinar y suministrar armas a las fuerzas opositoras al gobierno y la PBHISTORY destinada a incriminar a Jacobo Arbenz para mostrarlo como un títere comunista.


BIBLIOGRAFIA: