21 de diciembre de 1981: guerrila destruye infraestructura en Cunén

El Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) destruye la sede municipal y de correos y telégrafos en Cunén, Quiché

21diciembre1981
La comandancia y la Escuela de Niñas de Cunén, Quiché, durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El departamento de Quiché, creado en 1872 por el gobierno de facto del general Miguel García-Granados y Zavala,1 estuvo en el ojo del huracán durante la segunda parte de la Guerra Civil de Guatemala (ahora llamada «Conflicto Armado Interno» después de la firma de los Acuerdos de Paz), la cual se inició con la aparición del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) en el norte de ese departamento a principios de la década de 1970.2-3

El Ejército Guerrillero de los Pobres se asentó en el norte del departamento de Quiché,  debido a que de esta forma contaba con la protección natural de la sierra de los Cuchumatanes. Esta enorme cadena montañosa ya había servido como barrera natural a los indígenas lacandones e itzáes contra los invasores españoles, cholultecas y tlaxcaltecas que conquistaron Guatemala en la década de 1520, quienes no pudieron ingresar a la región al norte de las montañas sino hasta en 1697.4

El EGP se fortificaba aún más en la región perpetrando atentados contra bienes particulares y públicos, especialmente cortando las vías de comunicación y acceso. Torres de trasmisión eléctrica y puentes eran los principales objetivos, pues de esta forma se reducía el ingreso de las tropas del ejército y se desarticulaba el avituallamiento de la tropa.  Para finales de 1981 y principios de 1982 el Ejército ya no podía ingresar a la región, pues los grupos guerrilleros habían cortado los puentes y hasta los postes de telégrafo que había a lo largo de la carretera. ​Específicamente en Cunén, el EGP atacó las instalaciones de la municipalidad y de la oficina de correos y telégrafos, dejando al municipio incomunicado pues ya habían volado el puente «El Tesoro» en la carretera de acceso.3

Para contrarrestar este auge de la ofensiva guerrilla —que se había incrementado considerablemente tras el triunfo de la Revolución Sandinista en Nicaragua en 1979—, el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García inició una ofensiva de «tierra arrasada» en la región en donde operaba el Ejército Guerrillero de los Pobres, utilizando el entrenamiento recibido en la Escuela de Las Américas que el ejército de los Estados Unidos tenía en Panamá. Como parte de esta ofensiva, se dieron intensos ataques a poblaciones civiles que resultaron en horribles masacres.3

El plan utilizado, siguiendo los planes que habían utilizado los Estados Unidos en Vietnam, consistía en atacar las comunidades en un día importante para ellas; por ejemplo, aprovecharon el día de mercado, o de fiesta, o de reuniones de carácter religioso, tratando de aprovechar la concentración de población con un claro simbolismo. Las regiones más bombardeadas fueron las comunidades del área ixil y Sacapulas, algunas zonas de Baja Verapaz y de Huehuetenango, casi todas ellas en la Franja Transversal del Norte, región en donde los jefes militares tenían fuertes intereses económicos, empezando por el propio presidente Lucas García. —Específiamente en la zona selvática de Ixcán existen ricos yacimientos petroleros—.3

La población se refugió en las montañas intentando aprovechar la protección natural que ésta les proporcionaba, pero fueron sometidos a un cerco militar que imposibilitó su alimentación, alojamiento y asistencia médica. Los que no murieron de hambre lograron huir a México, en donde vivieron como refugiados hasta 1995.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  2. Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Agudización (1999). «Agudización de la Violencia y Militarización del Estado (1979-1985)». Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  3. — (1999). «Atentados contra sedes municipales» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  4. Pons Sáez, Nuria (1997). La conquista del Lacandón. México: Universidad Nacional Autónoma de México. ISBN 968-36-6150-5.
  5. Cunén en línea (s.f.). «Historia de Cunén». Cunén.com. Guatemala. Archivado desde el original el 1 de agosto de 2015.

13 de noviembre de 1896: rematan finca baldía a favor de ciudadano alemán

Se remata una finca baldía de 25 caballerías a favor de un ciudadano alemán en San Pedro Carchá, a razón de 36 pesos por caballería

13noviembre1896
Recolecció del café en 1875.  Nótese como todas las trabajadoras son mujeres indígenas.  Fotografía de Eadweard Muybridge.

El 13 de noviembre de 1896 se publicó el siguiente decreto, como era muy común durante los gobiernos liberales:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 13 de noviembre de 1896.

Visto el expediente de enajenación de un lote de terreno baldío denominado Sarrasquiché y Saquec Chut, situado en jurisdicción de San Pedro Carchá, departamento de la Alta Verapaz, compuesto de veinticinco caballerías, cuatro manzanas y mil setecientas cincuentidós varas cuadradas; y 

Apareciendo que verificada la venta en pública subasta, fincó el remate en don Julio Hartmann, a razón de treinta y seis pesos por caballería; por tanto, el Presidente de la República, Acuerda:

Que previo el pago del precio, la Escribanía del Gobierno extienda a favor del señor Hartmann el título de propiedad correspondiente.

Repóngase el papel.

Analizando el decreto se desprenden numerosos aspectos importantes:

  1. El lote que se enajenó no era un terreno baldío como dice el decreto, sino que había sido expropiado mediante subterfugios legales a las comunidades indígenas de la región y por ello se encontraba en el abandono.  Esta fue una política de la Reforma Agraria impulsada por el gobierno de J. Rufino Barrios (1873-1885).
  2. Todos tenían derecho a participar en la subasta de terrenos baldíos, incluídos los indígenas que habían sido sus propietarios originalmente.  Pero por una razón u otra, siempre resultaba favorecido un cafetalero o un extranjero, que compraban una considerable extensión de tierra sumamente productiva por precios irrisorios.
  3. Los extranjeros de la Verapaz eran alemanes, quienes habían llegado al país aprovechando la por demás generosa ley de Inmigración que emitió el gobierno de J. Rufino Barrios el 27 de febrero de 1879.  Gracias a estas ventajas, a la enajenación de terrenos, al Reglamento de Jornaleros y a la disciplina teutona, amasaron grandes fortunas derivadas del cultivo del café en la región.

He aquí algunos aspectos de la ley de Inmigración de 1879, los cuales se reproducen textualmente para que el lector aprecie las grandes ventajas que tuvieron los inmigrantes durante los gobiernos liberales:2

Se considera inmigrante para los efectos de esta ley a todo extranjero que, siendo jornalero, artesano, industrial, agricultor, profesor o apto para el servicio domestico y menor de cincuenta años y acreditando su moralidad y aptitudes, venga a la República espontáneamente, ó por cuenta de la Sociedad de Inmigración ó de particulares.

Todo inmigrante que hubiese obtenido cédula de inmigración, disfrutará de las siguientes ventajas generales:

    1. Ser embarcado en los buques fletados al efecto.
    2. Desembarcar gratis en los puertos de la República.
    3. Introducir libres de derechos las prendas de uso, muebles de servico doméstico que sean precisos, máquinas, instrumentos de agricultura, semillas, casas portátiles para su habitación, herramientas, animales, carros destinados á su servício y comestibles para seis meses y por una sola vez.

Para gozar de otras ventajas exclusivas a cada una de las clases de inmigrantes, que por ahora podrán esperarse lleguen a la República, se dividirán estas en tres:

    1. Inmigrantes que vengan espontáneamente y por su cuenta propia
    2. Inmigrantes pedidos por particulares, o por la Sociedad.
    3. Inmigrantes contratados por la Sociedad con el objeto de que formen reducciones agrícolas o aldeas, en puntos determinados.

Los de la primera clases, tendrán derecho a la mediación de la Sociedad, para facilitarles la cómoda adquisición de tierras, en el mejor lugar posible, así como la de los materiales, semillas y animales que necesiten.

Los de la segunda clases, cuando fueren pedidos por medio de la Sociedad, tendrán derecho a la intervención y apoyo de la Sociedad, en el cumplimiento de las oferta hechas por los particulares que los hayan pedido. Tendrán asimismo derecho a que se les facilite su traslación al interior, a ser alojados por los agentes de la Sociedad,durante los primeros quince días.

Los de la tercera clase, tendrán derecho a exigir uno o más lotes en el terreno que la Sociedad haya destinado a este fin, gratuitamente, si fuere en terrenos baldís, o pagadero en los términos que en el contrato se fijen, si el terreno fuese de los que la Sociedad adquiere por cualquier otro título.2

Finalmente, otras ventajas eran:

El Estado protege el establecimiento de estas reducciones agrícolas ó nuevas poblaciones, a efecto de hacer cultivar los terrenos baldíos y los particulares ó de introducir mejores sistemas en los ya cultivados.

Las aldeas ó reducciones agrícolas podran establecerse en terrenos baldíos, concedidos gratuitamente y en terrenos de particulares, ó adquiridos por la Sociedad á título oneroso ó gratuito, mediante contratos especiales en cada caso.2

El primer inmigrante alemán fue Rodolfo Dieseldoff, todavía durante el régimen conservador de Rafael Carrera en 1863, y fue quien se benefició de mayor manera con las ventajas otorgadas a los inmigrantes por los gobiernos liberales, que de esta manera realizaron la segunda colonización de Alta Verapaz.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1896-1897 XV. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso.

12 de septiembre de 1839: el Estado de Guatemala reorganiza su división administrativa

Tras la separación del Estado de Los Altos, el estado de Guatemala se ve obligado a reorganizar su división administrativa

12septiembre1839
Costado este de la Catedral de la Ciudad de Guatemala y del Palacio Arzobispal a finales del siglo XIX. En el recuadro: versión estilizada del escudo del Estado de Los Altos, mostrando el Volcán Santa María y un Quetzal.  Actualmente es utilizado como escudo de Quetzaltenango. Imágenes tomada de Wikimedia Commons.

El 16 de agosto de 1838, luego de que Quetzaltenango invitara al resto de la región a separarse de Guatemala tras la caída del régimen liberal de Mariano Gálvez,1 el presidente Federal Francisco Morazán autorizó el decreto del Congreso Federal del 5 de junio, por medio del cual se creó el sexto estado de la República Federal de Centro América, el Estado de Los Altos.Aquel nuevo estado tuvo como capital la ciudad de Quetzaltenango, y comprendía los territorios del occidente de Guatemala y el territorio de Soconusco —que eventualmente pasó a ser parte del estado de Chiapas, en México—.

Desde un principio el Estado de Los Altos tenía dos prioridades importantes:

    1. Construir su propio puerto en Champerico con miras a establecer una economía completamente independiente de Guatemala.
    2. Organizar su propio ejército, el cual estaba a cargo del general mexicano Agustín Guzmán, un oficial mexicano que había llegado a la región con las tropas del general Vicente Filísola durante la breve anexión de Centroamérica al Primer Imperio Mexicano.3

Desde el principio el Estado tenía la intención de impulsar su propia economía y de mejorar las relaciones con el gobierno del Estado de San Salvador, lo que quiere decir, con el régimen liberal del general Francisco Morazán en ese Estado.  Pero poco después de la formación del nuevo Estado, Honduras, Nicaragua y Costa Rica se declararon independentes dejando a la Federación Centroamericana reducida solamente a El Salvador, Guatemala y Los Altos.4 Los criollos liberales altenses, dándose cuenta de que quedaban muy debilitados se interesaron por conseguir esta alianza con Morazán a fin de dejar a la Guatemala conservadora en medio de dos gobiernos liberales.3

Por su parte, el Estado de Guatemala estaba muy débil luego de la guerra civil contra Mariano Gálvez y las guerras y anarquía que le siguieron, por lo que luego de la separación del Estado de Los Altos, la Asamblea Constituyente de Guatemala tuvo que dividir al Estado en siete departamentos y dos distritos, de acuerdo al siguiente decreto del 12 de septiembre de 1839:5

La Asamblea Nacional Constituyente del Estado de Guatemala:

Habiendo tomado en consideración la necesidad que hay de hacer una nueva y conveniente división del territorio, después de la separación de los departamentos que componen el Estado de Los Altos. Con presencia de los datos e informes que ha presentado el gobierno sobre el particular, ha decretado:

      1. El estado de Guatemala se divide en siete Departamentos: ChimaltenangoChiquimula, Escuintla, Guatemala, Mita, Sacatepéquez, y Verapaz.
      2. También componen dos Distritos: Izabal y Petén.
      3. Los departamentos y distritos referidos, comprenden las poblaciones y lugares que se señalan en la tabla que acompaña a esta ley.
      4. Mientras se reúnan datos más exactos, con presencia de los padrones que deben formarse para hacer por otra ley la división permanente del territorio, el gobierno queda autorizado para poder agregar o segregar de unos a otros, los pueblos o lugares que lo soliciten, con causa fundada en el mejor servicio y bien de los mismos pueblos, previo al informe de los jefes respectivos.
      5. El mismo gobierno, en las providencias que tome, para la demarcación del territorio de los departamentos, procurará en lo que sea posible, que sea la misma la de los curatos y sus comprensiones, a fin de evitar embarazos y facilitar en todo el mejor servicio público.5

BIBLIOGRAFIA:

  1. García Elgueta, Manuel (1897). Un pueblo de los Altos: apuntes para su historia. Exposición Centroamericana. Quetzaltenango, Guatemala: Popular. pp. 91-93
  2. Ibid, pp. 96-97.
  3. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA.
  4. Marure, Alejandro. (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz. pp. 105, 110.
  5. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 471-473.

8 de marzo de 1913: fuerte terremoto destruye Cuilapa, Santa Rosa

Fuerte terremoto destruye Cuilapa, cabecera del departamento de Santa Rosa, y varios pueblos vecinos

8marzo1913
El puente colonial construido sobre el río Los Esclavos, situado cerca del epicentro del terremoto.  No fue afectado por el sismo.  Fotografía de Alberto G. Valdeavellano, tomada en 1897 y publicada en «La Ilustración del Pacífico«.  En los recuadros: retratos del presidente Manuel Estrada Cabrera y del general José María Orellana. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 8 de marzo de 1913 empezaron a llegar telegramas al presidente de la República, licenciado Manuel Estrada Cabrera, informándole de un fuerte sismo que ocurrió en la región de Cuilapa, cabecera del departamento de Santa Rosa. El más elocuenta fue el del Jefe Político, Pedro Ríos, que llegó a las 8:34 pm:

De Barberena, 8 de marzo de 1913

Al Señor Presidente:

Hoy entre 9 y 10 de la mañana se sintió aquí un fuerte temblor que dejó en completa ruina a esta cabecera, y los pueblos vecinos.  En las casas particulares soalmente de diez a quince víctimas, pero la desgracia principal ocurrida es en la Escuela Pública, donde fueron sepultados dos profesores, casi todos los niños, llegando el número de éstos a cuarenta aproximadamente, no pudiendo dar con exactitud el número.  Estoy dictando las medidas necesarias para mantener el orden, pero carecemos en lo absoluto de víveres y vivienda.  El edificio del cuarte, Juzgado de Instancia, y Administración de Rentas, totalmente destruidos, quedando todos los presidiarios sin custodia posible. Por interrupción de las líneas telegráficas no he podido dar parte inmediatamente de estas desgracias.  Tendré al corriente al señor Presidente del curso de los acontecimientos.

Muy respetuosamente le ruego se sirva darnos los auxilios que su gran corazón y patriotismo le inspiren.

Con respecto y consideración, me suscribo del señor presidente, muy Atto. y S.S.,

        • Pedro Ríos1

​Tan pronto como se supo del terremoto ocurrido en Cuilapa, Santa Rosa, se publicó el siguiente boletín en el alcance al número 79, del tomo LXXXVI de «El Guatemalteco» —el diario oficial en esa época—el 8 de marzo de 1913:

A fin de que el público esté al corriente de lo que en realidad ha pasado en la cabecera y algunos pueblos del departamento de Santa Rosa, con motivo de los movimientos sísmicos que ha habido desde el 7 de este mes y para evitar el daño que a los particulares pudiera producir la exageración de las noticias que por la primera impresión de la catástrofe, o por otros fines, se han dado, el Supremo Gobierno, fiel guardián de la tranquilidad del país y del bienestar de todos, ha dispuesto enterar al público de lo ocurrido por medio del órgano oficial para que vuelva la paz en lo posible a la sociedad, y para que se conozca el radio de la sección afectada por los temblores. 

El Señor Presidente de la República, desde el instante en que recibió los telegramas en que se le participaba la ruina del pueblo de Cuilapa, cuya importancia radica en ser la cabecera del departamento de Santa Rosa, y que Barberena, otro pueblo de importancia en aquella jurisdicción, había sufrido seriamente, apresuróse a dictar enérgicas, eficaces y prontas medidas para reparar gradualmente los perjuicios ocasionados por la naturaleza, inevitables y fatales en casos como el de que se trata. 

El mismo día partió en diligencia hacia Cuilapa una comisión compuesta por los señores don Manuel María Girón, don Felipe Márquez y don Antonio Pinot, con fondos suficientes para distribuirlos entre las personas damnificadas en sus intereses, y entre aquellas que hayan quedado sufriendo de golpes o heridas, con el fin de que puedan remediarse como les sea posible, además que con este último propósito ordenó el envío de Médicos y Cirujanos y de las correspondientes medicinas y útiles indispensables en tan tristes circunstancias.

El mismo día mandó a la vez, una comisión militar compuesta del Coronel don Sabino Grijalva y de los Tenientes Coroneles don Rodrigo Solórzano y don J. A. Pinot, para que, de acuerdo con las autoridades departamentales, contribuyeran a hacer guardar el orden y a auxiliar prontamente a las víctimas.

En el acto ordenó, asimismo a la comandancia de Armas y Jefatura Política de este departamento y a la municipalidad de la capital el envío de víveres de todas clases para que nada falte a nuestros hermanos en desgracia; y a las primeras autoridades de los departamentos de la República dirigió el telegrama siguiente:

Guatemala, 8 de marzo de 1913

A Jefes Políticos y Comandantes de Armas y Municipalidades de la República:

El temblor último ha causado algunos daños en el departamento de Santa Rosa, y como es un deber de humanidad favorecer a los hermanos damnificados por una fuerza inesperadade la naturaleza, abrigo la esperanza de que Ud. se servirá disponer que el departamento que está a su cargo contribuya con cuantos elementos sean posibles, víveres, brazos,  medicinas, etc., al fin indicado, que enviará a dicha cabecera de Santa Rosa con toda brevedad, hoy mismo si fuere posible.

Excuso recomendar a Ud. la mayor eficacia y prontitud, porque estoy convencido que sabe cumplir debidamente con mis órdenes y más aún cuando en este excepcional caso, se trata de aliviar a nuestros hermanos, según dejo dicho. 

De todo espero que me de cuenta sin demora.

En la noche del 8 de marzo salió para Cuilapa la comisión gubernamental nombrada para asistir a los damnificados, la cual llegó a Barberena las 6 de la mañana del día siguiente, y de inmediato ayudaron a tres niños que estaban gravemente lastimados.  Los miembros de la comisión eran los coroneles Antonio Pinot y Sabino Grijalba y los señores Manuel María Girón y Felipe Márquez.  Pinot y Grijalba se quedaron en Barberana para ayudar con las labores de rescate, mientras que Girón y Márquez siguieron hasta Cuilapa.3

Conforme Girón y Márquez fueron avanzando hacia Cuilapa fueron encontrando personas afectadas por el sismo que estaban huyendo hacia Barberena.    Así llegaron hasta el puente a orillas de la cabecera de Santa Rosa, en donde se encontraron con el Jefe Político, general Pedro Ríos junto con quien entregaron ayuda económica a los damnificados que iban encontrando en el camino.  De acuerdo a lo reportado, le daban $10 a cada hombre o niño, $20 a hombres o mujeres que llevaban niños en brazos, y $30 y $40 pesos a las familias.  En total se repartieron $5000.3

Llegaron a la plaza central de Cuilapa a la una de la tarde, y se dieron cuenta que ya se habían empezado las labores de rescate, pero como no había alimentos, ordenaron destazar dos reses para dar alimentos a la tropa y a los habitantes, y mandaron a traer alimentos desde otros lugares. En la tarde se empezaron a enviar los heridos a Barberena, se restableció el servicio telegráfico, se desenterró a la mayoría de los cadáveres y se rescataron las armas y municiones del destruido Cuartel del Ejército.  Para mantener el orden, las autoridades decretarion la Ley Marcial.4

El 10 de marzo continuaron desenterrando cadáveres, he hicieron una evaluación de cómo había quedado el poblado.  Reproducimos aquí lo que reportó la Comisión:

Algunos sepulcros del Cementerio habían sido abiertos por el terremoto y se procedió a taparlos.  Después de despachar a Barberena los enfermos que aun quedaban, practicamos un nuevo reconocimiento general a la población, o mejor dicho, al área donde existió Cuilapa.  Aquí queda todo recudio a escombros con dos o tres casas paradas hechas una granada.  Los manantierales turbios, completamente, y los acueductos rotos, corriendo el agua a flor de tierra.  Los pocos ahbitantes que quedan, para surtirse de ese precioso e indispensable elemento de vida, hacen pozos para deter el agua y de allí sacarla con guacales (todos sucios).4

Tanto el terremoto inicial como las réplicas destruyeron muchas casas, escuelas e incluso la catedral y la prisión, con una considerable cantidad de víctimas mortales; similar destrucción sufrieron las localidades de Barberena, Cerro Redondo, Llano Grande y El Zapote también sufrieron daños considerables. También fueron dañados seriamente los poblados de Fraijanes, Pueblo Nuevo Viñas, Coatepeque y Jalpatagua.​ En el área del epicentro, el terremoto provocó derrumbes y bloqueo de caminos y carreteras; los vecinos culpaban del terremoto al cerro Los Esclavos, a 4 km de distancia, al punto que creían haber detectado una gran grieta que se veía desde Cuilapa. Por su parte, el puente de Los Esclavos, construido durante la época colonial, no sufrió daño alguno aunque el poblado cercano sí sufrió daños de consideración.5

El sismo se sintió en lugares tan remotos como en el municipio de Salamá, departamento de Baja Verapaz y en la ciudad de Guatemala, en donde provocó alarma, pero solamente daños menores en la infraestructura. También se sintió en el departamento de Sololá y en algunos lugares de El Salvador.

El gobierno del licenciado Estrada Cabrera encomendó al general José María Orellana que se encargara de la comisión de reconstrucción del poblado, quien junto con el general José María Letona trasladaron la cabecera de Santa Rosa a Barberena para hacerse cargo de la situación.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Comisión de auxilios a los pueblos de Cuilapa, Santa Rosa, Barberena y sus alrededores (1913). Auxilio para los damnificados por el terremoto de Cuilapa. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 129.
  2. Ibid., pp. 127-128.
  3. Ibid., p. 7.
  4. Ibid., p. 8.
  5. Ibid., p. 156.
  6. Ibid., p. 174.

1 de agosto de 1896: Reina Barrios autoriza construcción del Puerto de Iztapa

En la cúspide la bonanza económica, el gobierno de José María Reina Barrios autoriza la construcción del Puerto de Iztapa, el cual sería la terminal sur del Ferrocarril Interoceánico

Trabajos de dragado en Iztapa, Escuintla en 1897.  Imagen tomada de «La Ilustración Guatemalteca«.

Si le hubieran dicho al general José María Reina Barrios en agosto de 1896 que iba a morir asesinado menos de dos años después debido al gran descontento popular en contra de su gestión, se habría reído incrédulo.  Y no era para menos:  las ventas del café estaban por las nubes, la educación de la población era inmejorable -incluso alcanzando por primera vez a los más aventajados estudiantes indígenas-, la ciudad capital se había embellecido con hermosos palacios, museos y monumentos y los ambiciosos proyectos económicos del gobierno iban viento en popa.

Entre esos proyectos, el más destacado era el del Ferrocarril Interoceánico, el cual estaba destinado a convertir a Guatemala en el principal puente comercial entre el Océano Atlántico y el Océano Pacífico.  Todo esto, en una época en que todavía no se había producido la Guerra entre Estados Unidos y España de 1898, con la que los Estados Unidos se convirtirían en la principal potencia en América gracias a lo cual independizaron a Panamá de Colombia para construir allí un canal interoceánico en 1903.1

El ambicioso proyecto de Reina Barrios estaba financiado por medio de bonos del Estado los que al principio eran muy cotizados y tuvieron mucho demanda.   El Ferrocarril que había construido J. Rufino Barrios iba del Puerto de San José a la Ciudad de Guatemala y Reina Barrios tenia el plan de concluir la ruta hasta Puerto Barrios.1

Para 1896, el Ferrocarril ya iba desde el Puerto del Atlántico hasta Zacapa y se veía muy prometedor por lo que el gobierno dió el siguiente paso: empezar la construcción de un nuevo puerto en el Pacífico  ya que las condiciones de carga y descarga en Puerto de San José dejaban mucho qué desear.2

A fin de mejorar las condiciones de desembarque en Escuintla, Reina Barrios empezó por construir un ferrocarril que permitiera llevar y traer materiales al antiguo puerto de Iztapa. Aquel ferrocarril fue aprobado el 31 de agosto de  1895, mediante este decreto:3

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 31 de agosto de 1895.

Examinado el contrato celebrado entre el señor Ministro de Fomento y el Ingeniero don P. W. Chamberlain, referente a la construcción de una vía férrea entre la estación El Obero, de la del Sur, y el puerto de Iztapa, resulta:

Que los términos de los diez artículos de que consta dicho convenio están de conformidad con las instrucciones al efecto comunicadas; en esa virtud y en la de ser conveniente a los intereses nacionales la pronta construcción del ferrocarril de que se trata, el General Presidente, con presencia de no haber hecho uso del derecho de preferencia, la empresa del Ferrocarril Central a pesar de la audiencia que con oportunidad se le dio, acuerda:

Que se apruebe el referido contrato en todas sus partes. Comuniqúese.

        • Reina Barrios.
        • Por impedimento del señor Ministro del ramo  el de Guerra, encargado de la Secretaría de Gobernación y Justicia, Próspero Morales.3

Una vez que el el ferrocarril estuvo concluido, el siguiente decreto autorizó la construcción del dragado del puerto:4

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 1 de agosto de 1896.

Visto el contrato celebrado entre el señor Ministro de Fomento y Mr. H. Krusi, representante legal de la Compañía «San Francisco Bridge Company», sobre montar en un lugar conveniente del puerto de Iztapa una draga del sistema Oakland y hacer el dragado del mismo puerto; y encontrándolo de entera conformidad con las instrucciones comunicadas al efecto.

El Presidente de la República, acuerda:

Aprobar los veintséis artículos de que consta el referido contrato.

Comuníquese.

        • Reina Barrios.
        • Por impedimiento del señor Ministro del Ramo, el de Gobernación y Justicia, Manuel Estrada Cabrera4

Así se comenzó el dragado del Puerto de Iztapa, que de haberse concluído hubiera sido similar al de Puerto Barrios y la salida de Guatemala hacia el Pacífico.5 Pero la dependencia de Guatemala en el café como único producto de exportación hizo que cuando la revolución en Brasil terminara en 1897 y éste gigante sudamericano empezara a producir café en grandes cantidades, el precio internacional del grano se desplomara y con él la economía guatemalteca y los sueños del gobierno de Reina Barrios.6,7 Para agosto de 1898, todos los proyectos emprendidos estaban en el abandono y el general Reina Barrios yacía en las Catacumbas de la Catedral Metropolitana tras ser asesinado el 8 de febrero de ese año.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de diciembre de 1896). «La Línea del Norte»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.).
  2. Maudslay, Alfred Percival; Maudslay, Anne Cary (1899). A glimpse at Guatemala, and some notes on the ancient monuments of Central America (en inglés). Londres: John Murray. pp. 5-8.
  3. Gobierno de Guatemala (1895). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala, 1895-1896. XIV. Guatemala: pp. 57-61.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala, 1896-1897. XV. Guatemala: pp. 223-227.
  5. Macías del Real, A. (15 de julio de 1897). «Puerto de Iztapa». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (24).
  6. Saravia, José Miguel (1897). «Situación económica»La Ilustración Guatemalteca(Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (16).
  7. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  8. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Disparos en la Obscuridad. El Asesinato del General José María Reina Barrios»Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación (Guatemala).

7 de abril de 1910: crean el municipio de La Esperanza, Quetzaltenango

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera eleva a la aldea «Los Alisos» a categoría de municipio con el nombre de «La Esperanza»

Licenciado Manuel Estrada Cabrera, presidente de Guatemala de 1898 a 1920, durante un acto oficial. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El municipio de La Esperanza era anteriormente la aldea llamada «Los Alisos» y formaba parte del municipio de Quetzaltenango.​ En 1894, el entonces alcalde auxiliar de Quetzaltenango, Francisco Escobar, compró terrenos para incrementar el territorio de la aldea. Posteriormente, el 25 de febrero de 1899, Escobar recibió terrenos adicionales de cien varas cuadradas que le donó el señor José María Barrios.1

Gracias al gran crecimiento territorial y poblacional que había en la aldea, ésta se convirtió en un lugar urbano, y el 7 de abril de 1910 fue declarada y fundada oficialmente como municipio del departamento de Quetzaltenango con el nombre de «La Esperanza» por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.  He aquí el decreto:2

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 7 de abril de 1910.

Con vista de las diligencias seguidas por las autoridades y vecinos de la aldea «La Esperanza», relativa a que se le erija en municipio independiente del de Quetzaltenango, y para lo cual reúne las condiciones que exige la Ley.

Por tanto:

El Presidente Constitucional de la República, acuerda:

Acceder a la solicitud indicada; debiendo el Jefe Político de aquel departamento, dar las disposiciones oportunas para establecer la nueva Municipalidad.

Comuníquese.

      • Estrada Cabrera
      • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, J. M. Reina Andrade2

Con el terremoto que se registró el seis de agosto de 1942 La Esperanza sufrió graves daños, y el 95% de la población quedo sin vivienda; por iniciativa de algunos vecinos, quienes aprovecharon que la cabecera municipal estaba aislada de la carretera asfaltada por derrumbes, se trasladaron las oficinaes municipales al cantón «El Progreso«, o «Pila de Los Rodas» y sin autorización alguna le dieron el nombre de «La Victoria» el 12 de febrero de 1943. Debido a los conflictos que los pobladores tenían con el nuevo nombre, el 26 de septiembre de 1945 el municipio volvió a llamarse «La Esperanza«.1

La Mancomunidad Metrópoli de Los Altos que se formó en el siglo XXI, cuenta con una extensión territorial de 871.06 km² y está compuesta por los municipios de San Andrés Xecul y Totonicapán en el departamento de Totonicapán y por los municipios de San Carlos Sija, Sibilia, La Esperanza, San Juan Ostuncalco, Quetzaltenango, Zunil y Salcajá en el departamento de Quetzaltenango, los cuales se adhirieron a la entidad voluntariamente.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Posadas Rosado, Irma Teresa et al. (2008). Diagnóstico socioeconómico, potencialidades productivas y propuestas de inversión: Municipio de La Esperanza, departamento de Quetzaltenago. Tesis. Guatemala: Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Archivado desde el original el 4 de marzo de 2016.
  2. Matta, Juan (1912). Recopilación: Las leyes de la República de Guatemala, 1910-1911 XXIX. Guatemala: Tipografía Nacional.