13 de marzo de 1857: el gobierno de Rafael Carrera extiende los beneficios el montepío a los deudos de los muertos en la campaña contra William Walker en Nicaragua

Acción military entre el buque filibuster “Granada” (primer plano) y el buque costarricense “11 de abril” (al fondo) durante la Guerra Nacional de Nicaragua.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La guerra contro los filibusteros, llamada “Guerra Nacional” en Nicaragua, fue una campaña atípica en Centroamérica, en la que todos los países de la region dejaron sus diferencias ideológicas por un lado y enviaron tropas a Nicaragua para combatir y expulsar a los filibusteros estadounidenses liderados por William Walker, quienes se habían apoderado del gobierno en Nicaragua.

La guerra significó grandes sacrificios para los gobiernos y los ciudadanos.  En Guatemala, por ejemplo, tuvo que ceder el territorio de lo que ahora es el sur de Belice al enclave inglés que ya existía al norte del río Belice a cambio del armamento que el Imperio Británico les proporcionó para combater a los estadounidenses.  (Los ingleses no querían intromisiones a sus intereses comerciales en la region y patrocinaron a todos los ejércitos centroamericanos).

Debido a la importancia del triunfo obtenido y los sacrificios de sus soldados, el gobierno del general Rafael Carrera decretó la extensión del montepío a los deudos de los fallecidos en la guerra contra los filibusteros.

El decreto del 13 de marzo de 1857 dice así:

  1. El goce del montepío militar, que por las leyes vigentes se limitaba a las viudad e hijos legítimos de los que morían en acción de guerra, se hará extensive a las viudas e hijos legítimos de los que han muerto o murieren en la presenta campaña de Nicaragua por causa de enfermedad o cualquiera otro accidente. 
  2. Las viudas, hijos legítimos y madres viudas de los oficiales subalternos, cabos y soldados muertos, o que murieren en la misma campaña recibirán por una vez la suma correspondiente a un año del sueldo que disfrutaban sus respectivos deudos.
  3. Los que por cause de heridas, enfermedades o cualquiera otro accidente en la presente guerra, se declararen inválidos, gozarán medio sueldo del que les correspondía segun su empleo o clase respectivas, si no obtuvieren algun destino compatible con su situación.

BIBLIOGRAFIA:

28 de febrero de 1885: el general presidente J. Rufino Barrios proclama unilateralmente la Unión de Centroamérica y se autoproclama Supremo Jefe Militar de la misma

Monumento al general J. Rufino Barrios en su ubicación original, en los jardine del Museo de la Reforma, ubicado en donde hoy está el Obelisco.  Imagen de 1915 tomada del libro Homage to a Patriot.

Reproducimos a continuación la proclama del general presidente de Guatemala J. Rufino Barrios, con algunos comentarios para poner dicha proclama en su contexto histórico:

DECRETO GENERAL

J. RUFINO BARRIOS, General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala

Considerando: que desde el día infausto en que el egoísmo y las criminales intrigas del partido aristócrata, desgarraron en cinco pedazos la hermosa y floreciente República de Centro América, las fracciones que hoy figuran como pueblos soberanos, luchan infructuosamente por sustraerse a las ruinosas y lamentables consecuencias de ese estado violento, que es contrario a la naturaleza, a la situación geográfica, de esta región, a sus tradiciones, antecedente e historia, y a sus intereses políticos. económicos, materiales y sociales.

(NOTA de HoyHistoriaGT:  Barrios omite decir que las intrigas fueron de ambos partidos, y que lo que verdaderamente resquebrajó la República Federal fue el anticlericalismo de los criollos liberales, quienes quisieron imponer leyes laicas e intentaron borrar de un plumazo a la Iglesia Católica, atentando contra la fe de la inmensa mayoría de la población mestiza e indígena.  Esto fue aprovechado, por un lado, por los criollos conservadores y los clérigos, quienes acusaron a los liberales de herejes azuzando a los indígenas a alzarse contra los gobernantes liberals; por el otro, por los ingleses, quienes le vendieron armas a ambos bandos y, aparte de hacer fortuna, lograron que los países de la region se fraccionaron, ya que esto le convenía a sus intereses imperialistas).

Que en el estado de actual fraccionamiento, en vano se empeñan por conquistarse ante las naciones civilizadas el concepto de importancia y la respetabilidad que cumplen a su autonomía y de que gozarían indudablemente si, saliendo del aislamiento a que las reduce su pequeñez volvieran a formar, unidas todas, una República fuerte, rica y grande, capa de hacer valer todos sus derechos, de ejercer la plenitude de su soberanía y de ocupar digno y honroso puesto en el concierto de las Naciones de América y Europa, con quienes la ponen en frecuente e inmediato contacto las relaciones a que da origen su envidiable posición, la feracidad de su suelo, y las riquezas que encierra, la variedad de sus producciones, el vasto campo que ofrece a la especulación extranjera y la facilidad que Brinda para enriquecerse con empresas agrícolas, industrials o mercantiles.

(Nota de HoyHistoriaGT:  aquí Barrios describe a Centroamérica tal y como es hasta la fecha.  De hecho, en el siglo XXI la injerencia internacional por los recursos naturales y la posición estratégica de la region es innegable.  De hecho, muchas empresas son de capital extranjero o de descendientes de extranjeros.)

Que los pueblos de Centro América, aleccionados ya por larga y dolorosa experiencia, y comprendiendo instintivamente que el verdadero motive y la causa primera de las calamidades que los traen sufriendo tantos desastres desde hace más de cuarenta años, y del atraso, agitación, pobreza y debilidad en que durante este tiempo han vivido radican en el inexplicable y funesto fraccionamiento de la Patrio Centro-Americana, no han cesado de abogar y clamar porque se reconstruya, ya que su fuerza solo puede provenir de la union; y solo de ésta pueden esperar respetabilidad, paz solidamente establecida, adelanto material, cultura, ilustración y moralidad republicana.

(Nota de HoyHistoriaGT:  para el presidente Barrios los “pueblos de Centro América” eran solamente los habitantes criollos.  En esa época, los indígenas no eran considerados como ciudadanos.)

Que una de las principals y más urgentes necesidades, que es la de atraer capitales exranjeros y grandes corrientes de inmigración honrada, inteligente y laboriosa para explotar los incontables ramos de riqueza que abunda en esta tierra privilegiada, y aprovechar los inmensos tesores y recursos naturales que están todavía, en su mayor parte, desconocidos o abandonados, no puede satisfacerse en la actualidad por la desconfianza que inspira la falta de crédito que resulta de la pequeñez; y se llenaría seguramente cuando se efectuara la union, porque establecido y consolidado con ella el crédito nacional, y con positivas garantías de orden y tranquilidad duraderos y de fiel cumplimiento de todos los compromisos que se contrajeran, afluirían los capitales a invertirse en un país que presta tantas comodidades para la vida y promete extraordinarios beneficios; y vendrían también, en gran número, extranjeros industriosos que realizandos cuantiosas ganancias, hicieran fecundos sus multiples elementos de producción con el poderoso concurso de su trabajo y de su inteligencia y conocimientos.

(Nota de HoyHistoriaGT: Barrios expuso aquí la política que seguirían todos los gobiernos de América Latina en el siglo XX, y que consistió en entregar sus recursos, puertos y comunicaciones a inversionistas extranjeros.  Empresas como la United Fruit Company con sede en los Estados Unidos alcanzaron un inmenso poder en la región, al punto que extraían las riquezas de los países con muy poca retribución para los mismo y cambiaban aquellos gobiernos que no les convenían a sus intereses, patrocinando para ellos varios golpes de Estado.)

Que en la situación presente cada Estado tiene que attender a su seguridad propia y tambien a la de los otros, porque la agitación y el desorden en cualquiera de ellos se propaga rápidamente a los demás; y ue los recursos que quedan a los Gobiernos y debieran dedicar al adelanto, mejorar y prosperidad públicas, tienen que consumirlos de una manera improductiva y lastimosa, en espiarse mutuamente, en cuidarse y defenderse los unos de los otros, en estar preparados con armas y elementos de guerra, y en sostener fuerzas militares que los obligan a conserver y a vivir en permanente pie de guerra, la debilidad propia, los recelos y desconfianas que recíprocamente se inspiran y los temores y alarma que se complacen en sembrar personas mal intencionadas; todo lo cual vuelve imposible una política franca y cordial de afectuosa correspondiencia y fraternidad; y creando por el contrario, una política asustadiza, envidiosa y mezquina, llena de suspicacia y de celos y de rivalidades, mantiene la inquietud, alimenta rencillas y odios de localidad; y abre, cubiertos de apariencias amistosas, abismos de separación, que, corriendo el tiempo, ya no será dable salvar, y que hará al fin completamente inasequible la armonía y union en que por tantos títulos, debieran estar identificados.

(Nota de HoyHistoriaGT:  Barrios no menciona aquí que cada vez que un partido era derrotado se refugiaba en los países vecinos de Centroamérica o en México desde donde fraguaba invasiones para recuperar el poder perdido, y que el propio general Barrios ponía y quitaba presidentes en los estados de El Salvador y Honduras.)

DECRETA:

  1. El Jefe de la República de Guatemala proclama la Unión de Centro América en una sola República: inicia, protege y sostiene todos los trabajos, operaciones y movimientos dirigidos a conseguirla; y con ese fin, assume el carácter de Supremo Jefe Militar de Centro América y el ejercicio del mando absolute como tal, hasta lograr que se reúnan estas secciones en una sola Nación y bajo una sola bandera.
  2. El propio Jefe recibirá las adhesiones de los gobiernos, pueblos y jefes que, en los términos establecidos en ese Decreto, abracen la causa de la Unión.
  3. Una Asamblea general compuesta de quince individuos por cada uno de los Estados, elegidos popularmente con la más amplia libertad e independencia entre las personas que conforme a las leyes respectivas, puedan ejercer la representación popular y se reunirá en esta Ciudad de Guatemala, el día 1 de mayo próximo, para decretar la Constitución Política de la República de Centro América y fijar especialmente la manera, tiempo y forma de la elección de Presidente, la duración de su período y la fecha en que el electo recibirá de la Asamblea el mando supremo constitucional; y para hacer la designación de la Ciudad o punto del territorio de Centro América en que se establezca la capital y sirva de residencia de los Supremos Poderes.
  4. Toda persona, de carácter oficial o privado, que se declare contra la Unión, o se oponga a sus operaciones y trabajos y los embarace de cualquier modo, será tenida como traidora a la gran causa de la Nacionalidad; quedará incapaz de todo cargo y empleo en la República de Centro América, y se sujetará a las consecuencias y responsabilidad que procedan, segun la naturaleza de los actos que hubiera ejecutado.
  5. Se excita a todos los pueblos de las Repúblicas de Centro América a que se pronuncien en favor de la Unión; y Guatemala hace desde luego causa común con los que se declaren por aquella; quedando desconocida cualquier autoridad que la resista.
  6. Los Jefes y Oficiales de las milicias de Centro América que se decidan por la Unión y presten sus servicios para las realizaciones de ese ideal del patriotismo, serán acreedores a un ascenso de grado en el Ejército de la República de Centro América; y si hubieran obtenido ya el grado más alto, serán condecorados solemnemente con una medalla de oro que, en inscripción alusiva, recuerde sus méritos.
  7. Los clases y soldados que se señalen por su valor y comportamiento, recibirán, además del ascenso, la distinción y recompense que oportunamente se acordará para premiar sus servicios.
  8. El pabellón de Centro América, y que servirá de esta fecha para los defensores de la Unión, será de azul y blanco, dispuesto en tres fajas verticales, de las que la del centro será blanca, y azules las de los extremos.  La faja blanca llevará el escudo; un quezal sobre una columna, y en ésta la leyenda Libertad y Unión.- 15 de septiembre de 1821 – 28 de febrero de 1885.
  9. No se reconocen las negociaciones sobre territorio, tratados internacionales, empréstitos extranjeros o nacionales, y demás estipulaciones de análogo carácter o importancia que arregle o concluya cualquiera de los otros Estados de Centro América después de la fecha de este Decreto.
  10. El Ministro de Relaciones Exteriores queda encargado de dar cuenta a la Asamblea: y de ponerlo en conocimiento de los Gobiernos de la América Central, y de los de América y Europa, con quienes cultiva relaciones de amistad o de comercio.
  11. El Secretario del Despacho de Gobernación y Justicia proveerá a todo lo que exija la oportuna instalación de la Asamblea General de los Estados.
  12. Queda a cargo de la Secretaría de Guerra attender a todo lo demás que requiera la ejecución de este Decreto.

Dado en el Palacio Nacional de Guatemala, a 28 de febrero de 1885.

J. Rufino Barrios

BIBLIOGRAFIA:

18 de septiembre de 1860: muere fusilado en Trujillo el filibustero estadounidense William Walker

William Walker. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El filibustero William Walker, de origen estadounidense, podrá haber sido un criminal desalmado y sin escrúpulos pero era un hombre valiente y decidido que dió muchos dolores de cabeza no solamente a Nicaragua, sino a toda Centroamérica.

Tras su primera derrota en 1856, Walker regresó a los Estados Unidos, específicamente a Nueva Orleans, en donde tenía estrecha relación con los grupos esclavistas que ya para entonces empezaban a tener choques frontales con los abolicionistas.   En esa época, Walker se presentaba como el presidente auténtico de Nicaragua y daba discursos en la ciudad de Luisiana diciendo que iba a establecer la esclavitud en Centroamérica.

Fue hecho prisionero por no respetar la neutralidad pero salió libre bajo fianza y contra todas las dificultades nuevamente se hizo a la mar en el buque “Fashion” con destino a Nicaragua el 25 de noviembre de 1857.  Después de desembarcar e iniciar una invasión, fue hecho prisionero por el propio gobierno estadounidense junto con sus hombres en 1858.

Tras ser juzgado en junio de 1858, fue dejado en libertad quedando como héroe anexionista y gracias a ello recibió dinero de varios patrocinadores para intentar por tercera vez hacerse del poder en Nicaragua.  Esta vez entró por las Islas de la Bahía, que entonces estaban en poder de los ingleses y estableció su base de operaciones en Roatán.  Después se dirigió a Trujillo, en Honduras, en donde desembarcó el 6 de agosto junto con cien hombres y se proclamó presidente de Nicaragua. Su gobierno fue reconocido por el presidente de los Estados Unidos.

Nuevamente los estados Centroamericanos se organizaron para expulsarlo.  Guatemala, entonces gobernado por el presidente conservador Rafael Carrera, envió al mayor Cano Madrazo con una embarcación que adquirieron en Belice y cien hombres.  Y así, el resto de naciones envió ejércitos.  Walker se vio copado, pero decidió aventurarse en Nicaragua en donde fue derrotado y obligado a huir hasta que regresó a Trujillo.

Fue hecho prisionero por el comandante del vapor inglés “Icarus” quien de inmediato lo entregó a los militares centroamericanos quienes ordenaron que fuera juzgado sumariamente por un consejo de guerra que lo condenó a muerte.

Fue fusilado y sepultado en Trujilo el 18 de septiembre de 1860, aunque en algunas obras aparece su fecha de fusilamiento como el 12 de septiembre.

BIBLIOGRAFIA:

 

Agosto de 1849: el gobierno de Nicaragua establece secretamente un convenio con una empresa estadounidense para construir un Canal Interocéanico; este hecho marcó el principio del fin del dominio británico en la región

Mapa geológico del Lago de Nicaragua en 1882.  En esta región varios gobiernos han intentado infructuosamente construir el Gran Canal. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de la Independencia de Centroamérica, la Guerra Civil Centroamericana hubo un gran ganador: el gobierno de su Majestad Británica.  Representado en la región por el cónsul Frederick Chatsfield, la Corona Británica quitaba y ponía gobiernos en los países en los que les eran hostiles.  En Guatemala, Chatsfield estableció una excelente relación con el gobierno conservador de Rafael Carrera cuando este se consolidó en 1840 y fue quien le proveyó de armas, municiones y hasta uniformes durante mucho tiempo.

Los ingleses dominaban la situación a su antojo, al punto que tenían establecimientos en Belice, en la isla de Roatán, en la Mosquitia nicaragüense y en algunas islas de Costa Rica sin que ningún débil gobierno centroamericano se atreviera a rechazarlos.  Pero surgió un rival local que haría retroceder a los británicos:  los Estados Unidos.

Cuando el gobierno de los Estados Unidos finalmente se consolidó, se iniciaron sus pretensiones expansionistas.   Primero hacia el Oeste, y luego hacia el Sur; con la compra de los territorios franceses en Luisiana (que no eran solamente el actual estado de ese nombre sino un basto territorio que se extendía hasta Canadá) los estadounidenses empezaron a formar lo que con el tiempo se convertiría en in inmenso imperio.

Los ingleses advirtieron con preocupación este crecimiento, y más cuando en agosto de 1849 se supo que el gobierno nicaragüense había contratado a una compañía estadounidense para construir el canal interoceánico en ese país.  Los británicos protestaron y lograron que se firmara el tratado Clayton-Bulwer por medio del cual se balanceaban las fuerzas de ambas potencias en Centroamérica y se logró que no se construyera el canal.

Puede decirse que fue a partir de ese tratado que la balanza empezó a inclinarse hacia los Estados Unidos, aunque no fue de un día para otro.  Las guerras contra México en la década de 1850, y luego la Guerra civil en la de 1860 retardaron el desarrollo norteamericano, mientras que Inglaterra se reforzaba formando el mayor imperio marítimo conocido.

Pero en Guatemala, la influencia de la nación del norte se reforzó con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien para evitar que los ingleses cobraran la deuda que el país les tenia, otorgó importantes concesiones a empresas norteamericanas, en especial a la United Fruit Company (UFCO) y a sus subsidiarias International Railways of Central America (IRCA) y la Great White Fleet.

Luego, con la victoria en la Primera Guerra Mundial, la Gran Bretaña quedó como la primera potencia mundial, seguida solamente por Francia. No fue sino hasta que los Estados Unidos fueron el factor decisivo en la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial que la influencia británica decayó considerablemente y la UFCO pasó a dirigir los destinos de Guatemala.

En cuanto a Nicaragua, el canal ha sido siempre un punto de contingencia para sus gobernantes. Incluso en el siglo XXI, cuando la empresa china HKND Group inció la construcción del proyecto en 2014, generando masivas protestas en esa nación.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

16 de julio de 1825: el Congreso Federal de Centro América autoriza la construcción del Gran Canal de Nicaragua

Mapa de Centroamérica de la Compañía Belga de Colonización que compró las fallidas colonias inglesas en Guatemala y trató de infructuosamente de hacerlas exitosas.  En negro: enclave inglés en Belice, y en azul las colonias belgas en 1844.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La región centroamericana ha estado en la mira de las grandes potencias desde la época de la Independencia en 1821.  Apenas unos meses después de haberse independizado, la región se anexó al entonces enorme y poderoso Imperio Mexicano al mando de Agustín de Iturbide.  Cuando el imperio de Iturbide colapsó en 1823, la región proclamó su independencia definitiva y entonces los emergentes imperios marítimos de Inglaterra y de Holanda pusieron sus ojos en la región.

Desde entonces, la construcción de un canal que comunicara al Océano Atlántico con el Pacífico era visto como una necesidad por los europeos, pues eso significaría un enorme ahorro de tiempo para sus rutas comerciales.  Por medio de dádivas y sobornos, consiguieron que el congreso de la República Federal de Centro América autorizara la construcción del entonces estratégico canal en Nicaragua, lugar ideal para la construcción de semejante obra de ingeniería, ya que se aprovecharía la existencia del Gran Lago de Nicaragua.

Pero aun cuando los intereses de las naciones extranjeras han sido grandes y han estado siempre puestos en la región por su posición estratégica, las agrias rivalidades entre los grupos criollos han sido aún mayores.  Poco después de la autorización de la construcción del canal, los conservadores se hicieron del poder al cooptar al presidente Manuel José Arce, lo que dio lugar a la Guerra Civil Centroamericana que duró hasta 1829 y terminó con la expulsión de los conservadores y de las órdenes regulares de la Iglesia Católica (principal miembro del partido conservador) del territorio centroamericano.

Ya firmes en el poder, los liberales al mando de Francisco Morazán desde Guatemala, otorgaron la concesión de la construcción del canal a los holandeses, El que firmó por parte de Holanda fue el general Verveen, quien había sido el mediador entre liberales y conservadores cuando el gobierno federal fue derrocado el 1829.  Desafortunadamente para los europeos, una revolución en Holanda en 1831 dio por tierra con la construcción del canal.  El gobierno del estado de Nicaragua estuvo anuente a que se siguiera promoviendo el Canal, pero las guerras que se sucedieron y que resultaron en el desmembramiento de la Federación y en un considerable atraso en el desarrollo de todos los estados centroamericanos no permitió que se construyera.

En 1898, tras ganar la guerra contra España y quedarse con Cuba y Puerto Rico, el gobierno de los Estados Unidos se dio cuenta de la gran importancia militar de que hubiera un canal en Centroamérica y poder así trasladar los navíos de su marina de guerra desde los puertos del Pacífico hasta los del Atlántico, y viceversa.  El gobierno de Teddy Roosevelt exploró  sus opciones en Nicaragua y en Colombia (cuando Panamá todavía era parte de ese país sudameriano) y finalmente se decidió por Colombia.  Pero cuando los representantes colombianos aumentaron el precio para aprobar su decisión, el gobierno de Roosevelt se dio cuenta de que la mejor opción era apoyar la independencia de Panamá y construir el canal allí.  Y así ocurrió.

El gobierno de Nicaragua no pudo reiniciar la construcción del Canal por diferentes motivos: primero, porque la dinastía de los Somoza era incondicional de los estadounidenses, y luego porque tras la revolución sandinista las guerras civiles y los desastres naturales se han cebado sobre esa nación.  Hasta la década de 2010 hubo intereses que no fueron estadounidesnes en la construcción del Canal de Nicaragua, pero el trabajo ha quedado suspendido por, nuevamente, la inestabilidad política en el país.

BIBLIOGRAFIA:

 

19 de junio de 1856: el filibustero estadounidense William Walker se declara dictador del gobierno de Nicaragua, dando así inicio a la Guerra Nacional de Nicaragua, o Guerra contra los Filibusteros

Escena de la Segunda Batalla de Rivas durante la Guerra contra los Filibusteros en 1856.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En el siglo XIX, como en el XX y en el XXI, la rivalidad entre criollos liberales y conservadores en la región centroamericana ha generado conflictos militales que resultan en inestabilidad y poco avance en el desarrollo de las naciones del Istmo.  Y Nicaragua no es la excepción. Era tal el encono entre los liberales y conservadores, (que en ese momento se hacían llamar “legitimistas” y “demócratas”), que prefirieron llamar a los filibusteros estadounidenses para imponer orden en el país.

El 4 de junio de 1856, el filbustero William Walker había hecho su entrada triunfal en la ciudad de León al grito de “Salvador de la Patria” y fue agasajado con banquetes, fiestas y cantos de las damas de la ciudad.  Aunque no todos estaban felices, pues entre algunos de los principales personajes de la ciudad (como Máximo Jerez y el presidente Patricio Rivas) circulaba el rumor de que el temido presidente guatemalteco Rafael Carrera había organizado un ejército para invadir a Nicaragua.

Walker empezó a imponer su voluntad en Nicaragua, pero cuando salió a hacer una diligencia a Masaya, fue informado de que el general filibustero que había dejado a cargo de León había intentado hacer prisioneros a Rivas y a Jerez, quienes tuvieron que huir hacia Chinandega. Al llegar allí, y ya teniendo hombres a su mando, Rivas ordenó a Walker que se dirigiera a Granada. Como respuesta, el filibustero trasladó a sus tropas a Granada y se erigió en dictador y en general en jefe del ejército de la República.

En una sola noche, el 19 de junio, Walker no solamente se autonombró general en jefe del ejército, sino que destituyó a Rivas y lo sustituyó por Fermín Ferrer, como presidente provisiorio.  Además, ordenó que se realizaran elecciones y desconoció definitivamente a Rivas con fecha retroactiva del 12 de junio.

Al día siguiente, Walker (que había llegado a Nicaragua como mercenario el 23 de octubre de 1855) emitió un manifiesto al pueblo nicaragüense en el que se declaraba protector del pueblo, justificaba la eliminación del gobierno por traición e informaba de la organización de un gobierno provisional.

Este sería el principio de lo que en Nicaragua llaman la “Guerra Nacional” y que en el resto de Centroamérica se llama “Guerra contra los Filibusteros”.  Todas las naciones del Istmo tuvieron que enviar sus tropas para expulsar al advenidizo estadounidense, y en las acciones militares destacaría en gran manera el entonces brigadier José Víctor Zavala, quien dirigía el temido ejército guatemalteco enviado por Rafael Carrera.

BIBLIOGRAFIA:

 

30 de mayo de 1838: el gobierno de la República Federal de Centro América autoriza a los estados que la componen a constituirse como mejor les parezca

guatemala_28city29
La Nueva Guatemala de la Asunción, vista desde el Cerrito del Carmen.  La Iglesia que se observa al centro es La Merced, y la que se ve a la derecha es la Catedral, todavía sin torres de campanarios.  Grabado de 1876, tomado de Wikimedia Commons.

A principios de 1838 el gobierno federal del general liberal Francisco Morazán estaba combatiendo a los alzados guatemaltecos en Mita y Mataquescuintla, liderados por el general campesino Rafael Carrera, y la situación de la región se le empezó a ir de las manos al presidente federal.  El Dr. Mariano Gálvez había sido derrocado y los criollos liberales guatemaltecos se habían refugiado en el recién fundado Estado de Los Altos, el cual formaron con todos los departamentos del occidente guatemalteco, con el beneplácito de Morazán y el Congreso Federal.

Pero en abril de ese año Nicaragua se declaró como Estado libre, soberano e independiente, lo cual debilitó considerablemente la Federación.  Patra contrarrestar esto, el congreso federal autorizó a todos sus estados miembros que se constituyeran como mejor les conviniese, siempre y cuando conservaran el gobierno republicano representativo.  Todos los estados estuvieron de acuerdo, pero esto ya no le serviría de mucho ni a Morazán ni a los criollos liberales, porque en Guatemala se había consolidado ya una fuerza que no podrían contrarrestar:  el catolicismo conservador del general Rafael Carrera, quien contaba entre sus aliados a los miembros del entonces muy debilitado partido de los criollos conservadores, a los curas párrocos y a los indígenas y campesinos.

Al cabo de dos años, la Federación era solamente un recuerdo, y era Carrera el que imponía su voluntad en Guatemala, tras reincorporar al Estado de Los Altos a la misma, expulsar a los criollos liberales a El Salvador y derrotar de forma aplastante a Morazán, quien no solamente perdió la presidencia federal, sino que toda su carrera política, teniendo que huir a Perú.  De allí quiso regresar a Centroamérica, instalándose en Costa Rica, en donde fue fusilado tras intentar hacerse del poder por la fuerza.

BIBLIOGRAFIA: