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30 de noviembre de 1967: nombran comisión para diseño definitivo de la bandera y el escudo

30 de noviembre de 1967: nombran comisión para diseño definitivo de la bandera y el escudo

El Gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro nombra una comisión para establecer el diseño definitivo de la bandera y del escudo de armas de Guatemala.

Una representación de Escudo de Guatemala anterior a 1968, siguiendo lo estipulado por el decreto de 1871. En el recuadro: el Escudo de Guatemala ya elaborado de acuerdo a la reglamentación del 12 de septiembre de 1968. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.
Una representación de Escudo de Guatemala anterior a 1968, siguiendo lo estipulado por el decreto de 1871. En el recuadro: el Escudo de Guatemala ya elaborado de acuerdo a la reglamentación del 12 de septiembre de 1968. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Los estandartes de los criollos liberales:

Véase también: Miguel García-Granados y Zavala

El 17 de agosto1 y el 18 de noviembre de 18712 el gobierno de facto del presidente provisorio Miguel García-Granados y Zavala emitió los decretos que establecieron la bandera y el escudo de armas de la República de Guatemala con simbología liberal, en sustitución de los ya existentes, que contenían simbología conservadora y tenían elementos con referencia a España y la Santa Sede. De esta forma, se regresó a las franjas azul y blanco (simbolizando la antigua bandera de la República Federal de Centro América, que estaba influida por los liberales), y se introduje el quetzal —en referencia a la antigua bandera del Estado de Los Altos, sueño de los criollos liberales altentes—. Ahora bien, aquellos decretos de 1871 no contaban con la reglamentación adecuada y, como consecuencia, cada quien elaboraba los símbolos patrios arbitrariamente, resultando en numerosas versiones de los mismos.

La comision de 1967:

Véase también: Julio César Méndez Montenegro

Por esta razón, el 30 de noviembre de 1967 el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro nombró un comisión que resolviera cual era la correctsa aplicación de las leyes de 1871, las cual presentó un informe con el que el presidente y su consejo de ministros elaboraron el decreto del 12 de septiembre de 1968, por medio del cual dejaron en forma definitiva las instrucciones de cómo representar los símbolos patrios ya mencionados.3

He aquí algunas observaciones sobre el decreto de 1968:

En el artículo 3°. se menciona que el color azul corresponde a lealtad y justicia, mientras que el blanco simboliza pureza e integridad.  Esto corresponde a que en los considerandos del decreto Número 12 del 17 de agosto de 1871, se indica que «la revolución que se ha verificado impone el deber de adoptar un nuevo pabellón, que esté en mejor armonía con las leyes fundamentales que establecen la independencia absoluta de la República; y que este requisito se cumple erstableciendo los colores fijados en el decreto de la Asamblea Nacional Constituyente de 21 de agosto de 1823«.3

En el artículo 5°. se dictamina que cuando el escudo se represente por sí solo debe estamparse en un campo celeste claro, conforme al decreto de 1871, ya que dicho color representa idealidad.3 Este aspecto ha sido dejado por un lado en muchas ocasiones.

En el artículo 6°. se menciona a los rifles y se dictamina que sean Remington de la época en que el escudo fue creado, es decir, 1871, y no de 1821.3 Esto es porque los rifles representan el triunfo de la Revolución Liberal y no la independencia, ya que los criollos de la Capitanía General de Guatemala se separaron del Imperio Español tras negociar con el Capitán General Gabino Gaínza, sin llegar a las armas.

El artículo 9°. se refiere al pergamino, que tiene la inscripción Libertad, 15 de septiembre de 1821. Esto se refiere a que los criollos liberales no consideraban la fecha del 21 de marzo de 1847 como la creación de la República de Guatemala, sino que idealizaban la fecha de la independencia de España, a pesar de que la independencia real fue establecida el 1 de julio de 1823, tras la separación del Imperio de Agustín de Iturbide.4 Esto obedeció a que los criollos liberales detestaban las políticas del general Rafael Carrera, fundador de la República en 1847.

Finalmente, en el artículo 10° se menciona que se introdujo el quetzal «por ser el símbolo supremo de libertad«. Este en realidad corresponde al símbolo de los criollos liberales que introdujeron al quetzal como su símbolo en el escudo del Estado de Los Altos en 1838.


Bibliografia:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 43.
  2. Ibid., p. 58.
  3. Diario de Centro América (15 de septiembre de 1968). «Acuerdo gubernativo: reglamentación adecuada en materia de la bandera y del escudo de armas de la República». Diario de Centro América (Guatemala).
  4. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.

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25 de noviembre de 1894: expanden presupuesto anual de Instrucción Pública

25 de noviembre de 1894: expanden presupuesto anual de Instrucción Pública

El gobierno del general José María Reina Barrios expande el presupuesto anual de Instrucción Pública en $66,270 anuales.

Ciudad de Guatemala vista desde el Cerrito del Carmen en 1895 en una fotografía de Fernández Valdeavellano. Se aprecia la Iglesia de la Merced y al fondo el Teatro Colón.
Ciudad de Guatemala vista desde el Cerrito del Carmen en 1895 en una fotografía de Fernández Valdeavellano. Se aprecia la Iglesia de la Merced y al fondo el Teatro Colón. En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 25 de noviembre de 1894 el gobierno del general presidente José María Reina Barrios tuvo que expander el presupuesto del Ministerio de Instrucción Pública, que entonces ascendía a un millón ciento veinte mil pesos debido al aumento de los precios de los muebles y útiles escolares.1

Reproducimos a continuación el decreto en mención,1 que debe compararse con la partida de 18 milllardos de quetzales que se tienen presupuestados para los profesores el presupuesto de 2021.2

El decreto de Reina Barrios:

Decreto Número 507

José María Reina Barrios, General de División y Presidente de la República de Guatemala

Considerando: Que la cantidad de un millón ciento veinte mil pesos en que fijó la Asamblea Nacional Legislativa el Presupuesto de Instrucción Pública para el año económico de 1 de julio de 1894 a 30 de junio de 1895, no fué ni es en manera alguna suficiente para atender, como se debe, a los gastos que tan importante ramo ocasiona, ya que por las circunstancias económicas del país no pueden reducirse inconsideradamente los sueldos de los profesores, y que por el alto precio que han alcanzado los muebles y los útiles de enseñanza, no es posible, sin que medien grandes sacrificios, mantener los establecimientos de Instrucción Pública a la altura que su importancia y el buen nombre de la Nación reclaman;

Que el Gobierno, para concretar sus gastos á la cantidad votada por la Asamblea, se vio en la necesidad extraordinaria, contra sus principios y acatando únicamente los mandatos de una voluntad superior, de hacer modificaciones y alteraciones en el presupuesto establecido por la experiencia y fundado en los justos reclamos de la Nación;

Que el actual orden de cosas, en lo que respecta al ramo de que se trata, no corresponde a lo que el país tiene derecho a esperar y a lo que el Gobierno está obligado a hacer, y que, sólo por una anormal circunstancia, pudo entorpecerse en parte;

POR TANTO,

De acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros, en uso de las facultades que me concede la Constitución, aplicando como se debe los principios de mi programa político, y teniendo en cuenta que por insignificante que sea un lugar, la escuela primaria ejerce en él decisiva influencia, por cuanto civiliza y eleva el sentimiento moral del individuo, he tenido á bien decretar y decreto:

Artículo 1°. Desde el día 1 de enero de 1895, quedan establecidas las plazas y escuelas de que se hará mérito en los lugares que expresa la lista que se acompaña.

Artículo 2°. Las cantidades necesarias para su sostenimiento durante el primer semestre de 1895, se tomarán de la suma que aparece como superávit en el presupuesto vigente.

Artículo 3°. El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, queda encargado de la ejecución de este decreto y de dar cuenta de él a la Asamblea Legislativa en sus próximas sesiones.

Dado en Guatemala, en el Palacio del Poder Ejecutivo, á los veinticinco días del mes de noviembre de mil ochocientos noventa y cuatro.

(f.) José María Reina Barrios; El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral1

Sigue una tabla con todos los poblados en los que se crearon nuevas plazas de maestros. He aquí un ejemplo tomado de dicha tabla con los sueldos que se le pagaban a los maestros en 1894:3

Plantel Puesto/Costo Cantidad Sueldo
Escuela elemental de varones Director 1 $45.00
Profesor de grado 1 $30.00
Alquiler de casa $20.00

Bibliografia:

  1. Gobierno de Guatemala (1896). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1894-95 XIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 142-143
  2. Ministerio de finanzas Públicas (2021). Proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado, Ejercicio Fiscal 2021. Guatemala: Ministerio de Finanzas.
  3. Gobierno de Guatemala, Recopilación de Leyes, p. 145

24 de noviembre de 1873: crean el departamento de Jalapa

24 de noviembre de 1873: crean el departamento de Jalapa

El presidente de Guatemala, general J. Rufino Barrios, crea el departamento de Jalapa, desmembrándolo del de Jutiapa, para tratar de reducir la hostilidad de la región oriental de la República hacia su régimen.  Debe recordarse que la Revolución Liberal de 1871 fue dirigida por los criollos liberales del occidente guatemalteco, y que la región oriental había sido siempre leal a Rafael Carrera y a Vicente Cerna.

Bandera del departamento de Jalapa, en Guatemala. En el recuadro: el acta por medio de la cual el general presidente J. Rufino Barrios decretó la creación del departamento de Jalapa en 1873.
Bandera del departamento de Jalapa, en Guatemala. En el recuadro: el acta por medio de la cual el general presidente J. Rufino Barrios decretó la creación del departamento de Jalapa en 1873. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Gira de Barrios por oriente:

Durante una gira por el oriente de la República a finales de 1873, el general presidente J. Rufino Barrios emprendió una serie de pequeñas reformas para favorecer la economía de los departamentos de la región, los cuales le eran hostiles a los criollos liberales de occidente que habían tomado el poder tras el triunfo de la revolución de 1871.1 El 30 de octubre, estando en Jutiapa, acordó abolir la contribución urbana,2 y el 4 de noviembre concedió una amplia amnistía a todos los desertores y rivales políticos que se habían asilado en El Salvador2. Asimismo, dispuso incrementar el impuesto a las bebidas alcohólicas en todos los departamento de la región, y fundó un colegio de secundaria para varones3 y un Hospital público en la ciudad de Chiquimula4.

Creacion del departamento de Jalapa:

Al regresar a la Ciudad de Guatemala, emitió el siguiente decreto favoreciendo la creación del departamento de Jalapa, desmembrándolo de Jutiapa:5

Decreto Número 107

Considerando: que la extensión del departamento de Jutiapa es tan grande que dificulta la vigilancia de las autoridades en todos los puntos de su comprensión.

Que es necesario limitar ésta para que sea más eficaz la acción administrativa; y que la importancia de las poblaciones situadas en la circunferencia de Jalapa demanda una atención preferente,

Decreto:

Artículo 1°.— Se establece un nuevo Departamento que se denominará Jalapa, cuya cabecera es la villa de este nombre.

Artículo 2°.— Compondrán este Departamento las poblaciones siguientes: Jalapa, Guastatoya, Sansare, Sanarate, Soledad, Alzatate, Ingenio de Ayarce, Monjas, Chaparrón, Agua Blanca, Jilotepeque, Pinula, Santo Domingo, Achiote, Jutiaplilla y Achiotes del Cerro de Jumay. En consecuencia, los límites de estas poblaciones serán el lindero del Departamento que se establece.

Artículo 3°.— Se deroga el artículo 3°. del decreto número 30 de 10 de noviembre de 1871, que agregó al Departamento de Guatemala a los pueblos de Sansare, Sanarate y Guastatoya.

Dado en Guatemala, a veinticuatro de noviembre de mil ochocientos setenta y tres.

(f.) J. Rufino Barrios

(f.) El Secretario de Estado en los despachos de Gobernación, Justicia y Negocios Ecleasiásticos: Marco Aurelio Soto5


Bibliografia:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 229.
  2. Ibid., p. 230.
  3. Ibid., p. 231.
  4. Ibid., p. 232.
  5. Ibid., p. 233.

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23 de noviembre de 1916: nace Julio César Méndez Montenegro

23 de noviembre de 1916: nace Julio César Méndez Montenegro

Nace en la Ciudad de Guatemala el licenciado Julio César Méndez Montenegro, quien fue presidente de la Republica de 1966 a 1970.

Casas de habitación en un barrio de bajos recursos de la Ciudad de Guatemala en 1970, hacia el final del gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro (en el recuadro).
Casas de habitación en un barrio de bajos recursos de la Ciudad de Guatemala en 1970, hacia el final del gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro (en el recuadro). Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Primeros anos:

El licenciado Julio César Méndez Montenegro nació en la Ciudad de Guatemala el 23 de noviembre de 1916 y fue estudiante, profesor y decano, de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro, y formó parte de los ciudadanos que promovieron la desobediencia civil en contra del gobierno del general Jorge Ubico, aprovechando la debilidad temporal de la principal aliada del gobernante, la transnacional estadounidense United Fruit Company, en junio de 1944.

Participacion en la Revolucion de 1944:

Vease tambien: United Fruit Company, Revolucion de Octubre

Como parte de ese movimiento, Méndez Montenegro fue uno de los firmantes de la «Carta de los 311«, en la que 311 ciudadanos enviaron un memorandum al presidente el 22 de junio de ese año, pidiendo que se restablecieran las garantías constitucionales que se habían suspendido por las constantes manifestaciones y protestas.1 Poco después, el 1 de julio, el general Ubico presentó su renuncia a la presidencia dejando en su lugar a un triunvirato militar compuesto por los generales Buenaventura Pineda, Eduardo Villagrán Ariza y Federico Ponce Vaides.2

 

Poco después de tomar el poder, Ponce Vaides forzó a la Asamblea Legislativa a que lo nombraran presidente provisorio, lo que provocó que una revolución lo derrocara el 20 de octubre de 1944.3 Una Junta Revolucionaria de Gobierno integrada por el mayor Francisco Javier Arana, el capitán Jacobo Arbenz Guzmán y Jorge Toriello Garrido tomó el poder, y en 1945 lo entregó al presidente electo, Dr. Juan José Arévalo a cuyo gobierno se integró el licenciado Méndez Montenegro, fungiendo como subsecretario de la Administración, subsecretario de Asuntos Exteriores y secretario general de la Presidencia. Durante esa misma época fue presidente del Colegio de Abogados.4

Contrarevolucion y exilio:

Vease tambien: Carlos Castillo Armas, derrocamiento de Jacobo Arbenz Guzmán

Luego del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, a manos de las operaciones del Departamento de los Estados Unidos y de la CIA, en beneficio de los intereses de la United Fruit Company en Guatemala, su hermano, Mario Méndez Montenegro, formó el Partido Revolucionario (PR), y aunque expulsó a los izquierdistas más radicales de su seno para poder participar en las elecciones de 1958, no pudo vencer al general Miguel Ydígoras Fuentes, quien hizo su campaña basándose en su pasado ubiquista y presente anticomunista.4

Triunfo electoral:

Tras la misteriosa muerte de Mario Méndez Montenegro y del golpe de estado en contra del general Ydígoras Fuentes en 1963, Julio César Méndez Montenegro fue el candidato presidencial del Partido Revolucionario el 6 de marzo de 1966 junto con el renombrado periodista Clemente Marroquín Rojas, luego de que se emitiera una nueva constitución política, en sustitución de la constitución de 1956 que había sido derogada tras el golpe de estado. Méndez Montenegro y Marroquín Rojas alcanzaron la victoria electoral con el 45% de los sufragios frente a dos candidatos anticomunistas: el Partido Institucional Democrático (PID), coronel Juan de Dios Aguilar de León, y el del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), coronel Miguel Ángel Ponciano. Al no alcanzar la mayoría necesaria, fue el Congreso el encargado de elegir al presidente.4

Presidencia de la Republica:

Véase también: pacto secreto con el ejercito

Debido a la situación general del país, con una incipiente guerrilla comunista localizada en el oriente de la República y el Ejército en total control de la situación gracias a su papel en el derrocamiento del coronel Arbenz Guzmán en 1954, el nuevo gobierno tuvo que pactar con los altos mandos castrenses antes de tomar posesión y comprometerse a no impulsar reformas sociales agresivas y a permitir que los militares emprendieran sus tácticas antiguerrilleras y de represión anticomunista.5

Para mantener al presidente lo mas debilitado y controlado posible, la guardia presidencial lo mantuvo alcoholizado durante la mayor parte de su mandato presidencial.


Bibliografía:

  1. Estrada, A. (1979). Datos para la historia de la Iglesia en Guatemala. Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. pp. 559-574.
  2. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  3. Pinelo López, Marco Tulio; Arredondo Crasborn, Iván (24 de febrero de 2012). «Origen de la celebración del día del normalista – 25 de septiembre». Servicios Técnicos Arredondo (Petén, Guatemala).
  4. Ortiz de Zárate, R. (s.f.) Julio César Méndez Montenegro. MCN Biografías.
  5. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970 (2a. edición). Guatemala: FLACSO.

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21 de noviembre de 1917: placa de mármol en honor a Estrada Cabrera

21 de noviembre de 1917: placa de mármol en honor a Estrada Cabrera

La Asamblea Legislativa —compuesta por incondicionales del presidente guatemalteco— ordena colocar una placa de mármol en la casa donde nació el licenciado Manuel Estrada Cabrera en Quetzaltenango el 21 de noviembre de 1857. Para ese momento, Estrada Cabrera llevada 18 años en el poder y se acaba de reelegir para un período de seis años más.

La Diosa Minerva mostrándole al presidente Manuel Estrada Cabrera todo lo que ha conseguido en Guatemala. En el recuadro: medallón en bronce conmemorando los 15 años de las Fiestas de Minerva, el cual se conserva en el Museo Nacional de Historia.
La Diosa Minerva mostrándole al presidente Manuel Estrada Cabrera todo lo que ha conseguido en Guatemala. En el recuadro: medallón en bronce conmemorando los 15 años de las Fiestas de Minerva, el cual se conserva en el Museo Nacional de Historia. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La Asamblea legislativa en tiempos de Estrada Cabrera:

Véase también: Arturo Ubico Urruela

El 21 de noviembre de 1917, la Asamblea Legislativa, presidida por el licenciado Arturo Ubico Urruela, mandó colocar en la casa natal del presidente en Quetzaltenango una placa de mármol que contenía la fecha de nacimiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los decretos mediante los cuales se restablecía la enseñanza pública e instituía las fiestas minervalias en honor de la niñez.1

Aquel acto era una muestra más del servilismo excesivo que existía entre los criollos liberales hacia los presidentes de turno y que continuó prácticamente hasta la caída del gobernante el 14 de abril de 1920. De hecho, los decretos que fueron reproducidos habían sido instrumentos propagandísticos de Estrada Cabrera durante sus primeros años de gobierno.

Veamos por qué.

Restitución de la educación tras asesinato de Reina Barrios:

Véase también: asesinato del general Reina Barrios

En primer lugar, la restitución de la instrucción pública fue promulgada el 11 de febrero de 1898, tan sólo tres días después del asesinato del general presidente José María Reina Barrios, por medio del decreto 573, que derogaba el decreto 546 del 9 de diciembre de 1897, en el que ahora fallecido ex-presidente había cerrado todas las escuelas del país hasta mayo, y las abría a partir del 18 de febrero.2 Ahora bien, Reina Barrios no había cerrado las escuelas, como lo hacen ver los aduladores de Estrada Cabrera en el decreto de 1917, sino que había modificado el año escolar para que en vez de enero, éste principiara hasta el 1 de mayo de 1898 y terminara el 14 de marzo de 1899 aduciendo que marzo y abril eran mejores meses para las vacaciones de los educandos;3 por otra parte, por medio del mismo decreto, había despedido a todos los maestros, profesores y catedráticos universitarios a partir del 31 de diciembre de 1897, y así se iba a ahorrar tener que pagarles los meses de enero a mayo, dada la grave situación económica que estaba atravesando Guatemala por el desplome de la caída internacional del precio del café.4 Por supuesto, la situación económica del país todavía era muy grave y no permitía la apertura de los establecimientos públicos, pero Estrada Cabrera necesitaba empezar a hacer propaganda para su campaña presidencial ya que era solamente presidente interino, y el día anterior, es decir el 10 de febrero de 1898, había emitido el decreto 571 convocando a elecciones para el 1 de agosto de 1898.5

Creación de las Fiestas de Minerva:

Véase también: Fiestas de Minerva

El segundo decreto que se reprodujo fue el de la creación de las Fiestas de Minerva el 29 de octubre de 1899.6 Aquella celebración, que se hacía a finales del ciclo escolar cada año, había sido idea de su Ministro de Fomento, el licenciado Rafael Spínola, quien redactó el decreto que Estrada Cabrera copió de su puño y letra para iniciar las fiestas anuales. Spínola falleció súbitamente en 1901 sin llegar a ver el gran festival propagandístico en que las Minervalias se convirtieron y que sirvieron al régimen cabrerista para presentar su mejor cara a los representantes internacionales en el país.7

A pesar de lo superficial de los decretos mencionados, los seguidores del presidente aprovecharon su cumpleaños para adularlo una vez más, esta vez reproduciendo los decretos en la placa de mármol en la que lo llamaban «Benefactor de la Juventud» y develándola en su casa natal en Quetzaltenango con gran ceremonia.


Bibliografía:

  1. El Guatemalteco (15 de diciembre de 1917) «Decretos del Poder Legislativo«. Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central.
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 704-705.
  3. Ibid., p. 623.
  4. Ibid., p. 624.
  5. Ibid., p. 703.
  6. Gobierno de Guatemala (1899). Álbum de Minerva 1899 I. Guatemala: Tipografía Nacional.
  7. El Guatemalteco (4 de octubre de 1901). «Don Rafael Spínola». Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central.

Observaciones sobre el Presupuesto del Gobierno para 2021

Observaciones sobre el Presupuesto del Gobierno para 2021

Observaciones de HoyHistoriaGT sobre el excesivo endeudamiento público que pretende el gobierno de Alejandro Giamattei para el año fiscal 2021.

Edificio del Congreso de la República de Guatemala. En el recuadro, el edificio del Ministerio de Finanzas Públicas
Edificio del Congreso de la República de Guatemala. En el recuadro, el edificio del Ministerio de Finanzas Públicas. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Ante la situación que se estaba viviendo en Guatemala por la aprobación de presupuesto para el año fiscal 2021, es conveniente revisar cómo está estructurado el mismo. La siguiente informción está tomada del «Proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado, Ejercicio Fiscal 2021«.1

Ingresos estimados:

Veamos los ingresos estimados (cifras en quetzales):

Por impuestos 65,483,087,800
Por ingresos de ventas, servicios y derechos 3,471,000
Por préstamos a bancos internacionales 34,213,441,200
TOTAL 99,700,000,000

Entonces, si el Estado tiene ingresos de Q68,900,000 sin necesidad de más endeudamiento con entidades financieras, ¿por qué necesita endeudarse más de lo que ya lo está para cubrir sus gastos?

Gastos estimados:

Veamos (cifras en quetzales):

Funcionamiento del gobierno (salarios) 65,875,566,071
Inversión de mejoramiento del país 20,597,107,104
Pago de cuotas de préstamos ya adquiridos 16,227,326,825

Es decir, el Estado está utilizando prácticamente todos sus ingresos tributarios para costear salarios de los empleados públicos.

Distribución de salarios en los Ministerios:

Pero no todos esos empleados reciben salarios adecuados. Veamos la distribución salarial para los ministerios y dependencias que absorben la mayor parte del presupuesto (por orden de gastos en quetzales):

Dependencia Total Salarios Inversión
Obligaciones del Estado a Cargo del Tesoro 27,842,834,750 16,816,212,500 11,028,622,250
Nota de HoyHistoriaGT: En este rubro se cubren numerosas entidades que dependen del estado. Las que más se llevan en salarios son:
Jubilaciones de empleados públicos 5,179,964,000
Universidad de San Carlos (aporte institucional y extraordinario) 1,853,000,000
Organismo Judicial (aporte institucional y extraordinario) 1,800,000,000
Ministerio Público (aporte institucional) 1,300,000,000
SAT (aporte institucional) 1,249,400,000
Congreso de la República 586,600,000

Ahora bien, aunno todo es dinero es para salarios, aunque un gran porcentaje sí lo es, como se demostró cuando se hizo público los salarios de los empleados del Congreso en 2015. Por otra parte las jubilaciones de los empleados públicos son sumamente onerosas para el Estado debido a los pactos colectivos de trabajo que gobiernos anteriores han firmado con los diferentes sindicatos.
Ministerio de Educación 18,862,071,925 18,361,512,444 320,559,481
Nota de Hoy Historia GT: es decir que la deficiente educación pública que reciben los ciudadanos guatemaltecos desde preprimaria hasta el diversificado, le cuesta al Estado casi 20,000,000,000 de quetzales al año, y casi todo se utiliza para costear el sueldo de personal que muchas veces es inepto y deficiente.
Ministrio de Comunicaciones 10,242,165,000 2,282,097,447 7,418,067,533
Nota de Hoy Historia GT: en este ministerio la situación es contraria la mayoría de dependencias estatales. Pero el rubro de inversión termina muchas veces en destinos privados, como se ha descubierto en los casos de los ex-ministros Alejandro Sinibaldi2 y José Luis Benito3. Por otra parte, las construcciones de carreteras e infraestructura son deficientes, a pesar de su alto costo, para que tengan que pagarse nuevamente a precios exorbitantes por las siguientes autoridades de gobierno.
Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social 9,989,377,000 9,227,611,969 666,765,031
Nota de Hoy Historia GT: al igual que con el Ministerio de Educación, los pactos colectivos con los trabajadores públicos de este ministerio son excesivos, provocando que lo asignado se vaya en pagar salarios y resulte en la inadecuada atención médica para la población.

Conclusiones:

En resumen, como todos los ingresos tributarios prácticamente suman lo que el Estado se gasta en salarios de sus empleados, es necesario que recurra a más préstamos para seguir funcionando, los cuales son otorgados por las entidades financieras internacionales a altos intereses y sin que les importe la situación financiera del país ni la representatividad de sus gobernantes. Y nótese que la deuda pública de Q16,227,326,825 que se paga al año, es solamente el pago de los intereses y una porción del capital de toda la deuda acumulada que ya viene arrastrando el Estado guatemalteco.


Bibliografía:

  1. Ministerio de finanzas Públicas (2021). Proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado, Ejercicio Fiscal 2021. Guatemala: Ministerio de Finanzas.
  2. Papadovassilakis, Alex (26 de agosto de 2020). Fugitive’s return promises new graft revelations in Guatemala. Insight Crime. (en inglés)
  3. Mendoza, Michelle (20 de octubre de 2020). Fiscalía de Guatemala ordena la detención del exministro de Comunicaciones José Luis Benito, por presunto lavado de dinero. CNN en español.

19 de noviembre de 1896: se coloca la primera piedra del edificio de la «Unión Ciclista Guatemalteca»

19 de noviembre de 1896: se coloca la primera piedra del edificio de la «Unión Ciclista Guatemalteca»

Colocan la primera piedra del edificio de la entonces exclusiva y elitista Unión Ciclista Guatemalteca.

Miembros de la Unión Ciclista de Guatemala posan para el fotógrafo Alberto G. Valdeallano, luego de la colocación de la primera piedra de su nuevo edificio el 19 de noviembre de 1896.
Miembros de la Unión Ciclista de Guatemala posan para el fotógrafo Alberto G. Valdeallano, luego de la colocación de la primera piedra de su nuevo edificio el 19 de noviembre de 1896. En el recuadro: el joven Jorge Ubico, cuando era campeón de ciclismo en 1896. Imágenes tomadas de La Ilustración Guatemalteca.

La bonanza económica en Guatemala en 1896:

Véase también: José María Reina Barrios

En 1896, durante el gobierno del general presidente José María Reina Barrios, Guatemala disfrutaba de una bonanza económica sin precedentes, gracias al auge del precio internacional del café derivado de la crisis política que se vivía en Brasil, principal productor del grano. Aprovechando aquella situación, muchas familias cafetaleras se enriquecieron considerablemente y empezaron a dedicarse a actividades sociales y deportivas; y entre las actividades novedosas estaba el ciclismo, que entonces era exclusivo para las personas más pudientes de la sociedad.1

La Unión Ciclística de Guatemala:

El 19 de noviembre de 1896, los miembros de la Unión Ciclista Guatemalteca, se reunieron para celebrar la ceremonia de colocación de la primera piedra del edificio de su asociación. Luego de dicha ceremonia, salieron a pasear en sus respectivas bicicletas por el boulevard «30 de Junio» (que en el siglo XXI es la Avenida de la Reforma). y cuando un grupo de ellos llegó al extremo sur del boulevard, en donde estaba el Palacio en donde se encontraba el Museo de Historia Natural, fueron retratados por el célebre fotógrafo Alberto G. Valdevellano, que se encontraba casualmente en el lugar.1 (Nota de HoyHistoriaGT: en 1896, tomarse una foto en grupo era toda una novedad para la población y por ello los ciclistas aprovecharon la oportunidad para hacerse seis fotografías. Además, gracias a sus influencias, pidieron a la prestigiosa revista cultural «La Ilustración Guatemalteca» que publicara una de sus fotografías, la cual apareció en el número del 15 de de 1897. De más está decir que aquella publicación fue toda una novedad en su época, cuando muy pocas revistas publicaban fotografías debido a lo costoso tanto del papel como del proceso de impresión).

Las exhibiciones de ciclismo:

Para que el lector se dé una idea de lo diferente que era la vida de los guatemaltecos de finales del siglo XIX con respecto a los del siglo XXI, relataremos la corrida de cintas y toretes en la Plaza de Toros colonial que estaba en donde en el siglo XXI se encuentra la Plazuela Barrios, junto al Museo del Ferrocarril en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. Aquel evento fue organizado por la Unión Ciclista, y he aquí como relatan los redactores de La Ilustración Guatemalteca cómo se desarrolló el mismo:1

«El espectáculo primero, las cintas en bicicleta, era del todo nuevo entre nosotros y alcanzó un ruidoso y merecido éxito, por cuando dejó compacidísimos a los concurrentes. Los cincuentiún pacols del semicirco de sombra estuvieron ocupados por otras tantas familias de lo más selecto de nuestra sociedad, y en los tendidos hubo una concurencia tan numerosa y distinguida, como jamás habíamos visto en aquel lugar.

Se dieron cita para esta tarde muchas de las más bellas guatemaltecas, que son gala de este espléndido jardín de hermosura y donaire; y el lujo deslumbrador que desplegaron en sus excelentes trajes, son una prueba del buento gusto que tanto abunda en ellas, así como del bienestar general de que por fortuna disfruta el país desde hace algún tiempo.

[…] Penetraron al redondel en una pequeña y simpática formación, de dos en fondo, y sobre sus airosas y bien adornadas máquinas, los trece ciclistas que iban a disputar con su destreza los premios que ganasen; y éstos consistían en hermosos listones de seda, rica y elegantemente bordados en oro por varias señoritas, que pusieron sus nombres y la fecha de esta festividad.

[…] El resultado fue brillantísimo, y como un acto de merecida justicia, consignaremos en seguida los nombres de esos simpáticos campeones, especificando los nombres que contenían las cintas que respectivamente alcanzaron:1

Participante Club Cinta de:
Pedro Gavarrete Unión Ciclista Sra. Algeria de Reyna Barrios
Jorge Romaña Raquel Vásquez
Jorge Goubaud María Camacho
Carlos Tinoco Jesús Monteros
Alfredo S. Klée Julia Novella y
María Ubico
Antonio del Valle Luisa Coloma
Gustavo Novella Olimpic Club Amalia y Ester Tinoco
José Coloma Aída Carrera
José V. Urruela Julia Coloma
Rafael Uribe María y Jesús Goubaud
Walterio Rosenthal Amalia Larraondo y
María Carrera
Ricardo Vásquez Sin club Elvira Rodríguez
Jorge Ubico Antonia y Clara Aycinena

(Nota de HoyHistoriaGT: Jorge Ubico, de diecisiete años de edad, participó en la carrera. Ubico por ese entonces había dejado de asistir a la Escuela Politécnica, donde solo cursó tres semestres, y era un empleado bancario. Su oportunidad llegó tras la muerte del presidente Reina Barrios en 1898, ya que su padre, el licenciado Arturo Ubico Urruela, fue el presidente de la Asamblea Legislativa, y gracias a sus influencias consiguió un despacho militar para él.2)

Así aprovechaban los guatemaltecos de la época la prosperidad que se vivía en el país a principios de 1897.

El colapso de la econonomía en 1897:

Véase también: Revolución Quetzalteca, Revolución de Oriente

Pero todo aquel bienestar acabó de súbito cuando Brasil resolvió su situación en 1897, provocando con su masiva producción que se desplomara el precio internacional del café, llevándose consigo la economía guatemalteca, la estabilidad del gobierno y hasta la vida del general presidente Reina Barrios, que murió asesinado el 8 de febrero de 1898 luego de haber repelidos graves revoluciones en el occidente y oriente de la República en septiembre de 1897.3


Bibliografía:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de enero de 1897). Notas Ciclistas. En: La Ilustración Guatemalteca I (12). Guatemala: Siguere, Guirola y Cía. p. 186.
  2. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia. pp. 43-45.
  3. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.

18 de noviembre de 1948: embajador estadounidense presenta credenciales a Arévalo

18 de noviembre de 1948: embajador estadounidense presenta credenciales a Arévalo

El embajador estadounidense Richard Patterson presenta sus credenciales al presidente de Guatemala, Doctor Juan José Arévalo Bermejo y casi desde el principio intenta poner las cosas en claro sobre sus intenciones de sobornar al presidente guatemalteco para defender los intereses estadounidenses en el país.

Vitrales del Palacio Nacional de Guatemala, que muestran escenas de la vida en la destruida ciudad de Santiago de los Caballeros. En el recuadro: el presidente Juan José Arévalo en el despacho presidencial en 1945.
Vitrales del Palacio Nacional de Guatemala, que muestran escenas de la vida en la destruida ciudad de Santiago de los Caballeros. En el recuadro: el presidente Juan José Arévalo en el despacho presidencial en 1945. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Llega el embajador Patterson:

Véase también: Juan José Arévalo, United Fruit Company

El 17 de noviembre de 1948, arribó a Guatemala el nuevo embajador de Estados Unidos, Richard Patterson, en quien tenían puestas sus esperanzas los enemigos políticos del gobierno del presidente revolucionario, Dr. Juan José Arévalo ya que confiaban en que el nuevo embajador salvaría a la nación, que según ellos estaba amenazada por los comunistas que el gobierno arevalista toleraba y hasta protegía. Patterson, era co-propietario de una prestigiosa fábrica de plumas fuente en los Estados Unidos y su designación como embajador había sido solicitada por la United Fruit Company, principal terrateniente y complejo industrial en Guatemala, para que influyera en el gobierno guatemalteco para que se modificara el Código de Trabajo —que había entrado en vigor en 1947— ya que éste afectaba los intereses de la poderosa frutera estadounidense.​1

Un embajador de un país de América del Sur le comunicó al presidente Arévalo que tenía información confiable según la cual Patterson intentaba derrocarlo, por lo que el presidente guatemalteco le instruyó a su Ministro de Relaciones Exteriores, Enrique Muñoz Meany, que no atendería al nuevo embajador en la oficina presidencial porque quería evitar expulsarlo de esa oficina y causar un conflicto diplomático. Arévalo prefirió atender a Patterson la primera vez para que presentara sus cartas credenciales en el Salón de Recepciones y las veces siguientes en el Salón de Banquetes, ambos en el Palacio Nacional en la Ciudad de Guatemala. El primer encuentro entre ambos ocurrió el 18 de noviembre, para la presentación de cartas credenciales; Patterson no hablaba español, y Arévalo, quien tenía un doctorado en Pedagogía y una vasta cultura, no quiso hablarle en inglés.​1

Entrevistas con el presidente e intentos de soborno:

Véase también: Código de Trabajo

Luego de una semana, Patterson solicitó la primera entrevista, en la cual le informó al presidente que la United Fruit Company se oponía a que el Código de Trabajo se aplicara a los ciudadanos de Estados Unidos que trabajaban en la empresa y que dicha ley debía reformarse, para excluir a esos ciudadanos. Patterson le dijo por intermedio de un traductor puertorriqueño, contratado por él: «yo soy hombre de negocios y que hablo poco«, a lo que Arévalo respondió, siempre por medio de traductor: «yo soy político y hablo mucho«.​​ Luego, en una entrevista posterior, el embajador le dijo al traductor: «dígale al Señor Presidente que estoy estudiando español. Así pronto hablaremos sin intermediario«, a lo que Arévalo respondió irónicamente: «Dígale al Señor Embajador que no se tome esas fatigas. Yo tengo cuarenta años de estar estudiando el idioma, y todavía no lo domino.»​1

Para la séptima entrevista, el presidente Arévalo optó por atender al embajador en la oficina presidencial, pero con Miguel Ángel Sandoval, un pianista guatemalteco que había vivido en Estados Unidos durante veinticinco años, como traductor. En esa entrevista, el embajador le dijo: «vengo a ofrecerle un viaje a Estados Unidos, con el recorrido que desee y durante el tiempo que le parezca; que mi gobierno no otorga condecoraciones pero que el Presidente Arévalo será condecorado en Washington; que será recibido espléndidamente y que, además, le daremos lo que él pida; pero que cambie de política«. Ante esto, Arévalo respondió: «mi esposa y yo hemos estado muy preocupados, en días pasados, por la noticia de que la señora de Patterson padecía un ataque de gripe, y que nos gustaría saber que ya está fuera de peligro«. La respuesta ya no era irónica; era un rechazo directo a la propuesta del embajador, quien se quedó atónito y sólo pudo preguntar: «¿Usted le comunicó al presidente mi mensaje?«, quien respondió: «Sí, Señor Embajador«. Arévalo comentó en sus memorias: «La batalla estaba ganada. Guatemala se había salvado de un vil negocio, de esos viles negocios que suelen producirse en el escritorio presidencial«.​1 Es importante haber ver aquí que Arévalo se refería a todas las concesiones lesivas para Guatemala que se habían entregado a la United Fruit Company y sus subsidiarias por sus predecesores, en especial el licenciado Manuel Estrada Cabrera, y los generales José María Orellana y Jorge Ubico​; y al hecho de que Guatemala se había ganado el apodo de «República Bananera» gracias a dichas concesiones​2.

Patterson siguió insistiendo, y en una nueva audiencia, que se produjo sin previo aviso, le dijo por intermedio de Raúl Osegueda, Secretario Privado de la Presidencia: «Infórmele al Señor Presidente que estaré ocho días en Washington. Dígale que me han dicho que a él le gustan las mujeres; que quiero traerle una pero deseo saber si la prefiere rubia o de pelo negro«. Arévalo menciona en sus memorias: «Yo nunca había escuchado de un diplomático semejante ofrecimiento de servicios celestinos que solamente se justifican en un plano de íntima amistad. Me dio una profunda pena pensar que este hombre representaba a la nación que acababa de ganar una guerra mundial.​ Con no poco desprecio brindé la respuesta, ya sin ironía«. La respuesta de Arévalo, por intermedio de Osegueda fue: «Efectivamente, me gustan las mujeres; pero suelo buscármelas yo mismo«.​1

Consecuencias:

Véase también: Operación PBSUCCESS, Jacobo Arbenz Guzmán

El embajador estadounidense se convenció de que era demasiado difícil someter a Arévalo, y optó, entonces, por conspirar para derrocarlo. Si bien el plan no fructificó debido a la habilidad diplomática y política de Arévalo, los Estados Unidos no se dieron por vencidos y continuaron conspirando contra su sucesor, el coronel Jacobo Arbenz Guzmán, quien tenía objetivos claros y anti-imperialistas, pero quien carecía de la habilidad de Arévalo y terminó siendo derrocado el 27 de junio de 1954 gracias al trabajo del embajador estadounidesne John Puerifoy y del Departamento de Estado dirigido por John Foster Dulles, accionista de la United Fruit Company, y —en mucha menor medida— a la Operación PBSUCCESS de la CIA y su pantalla, el Movimiento de Liberación Nacional.​3


Bibliografía:

  1. Arévalo Bermejo, Juan José (1998): Despacho presidencial. Obra Póstuma. Guatemala: Oscar de León Palacios.
  2. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146).
  3. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States. Nota: documento desclasificado por la CIA en 1997.

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17 de noviembre de 1842: Guatemala se queja ante México por el Soconusco

17 de noviembre de 1842: Guatemala se queja ante México por el Soconusco

El gobierno del presidente del Estado de Guatemala Mariano Rivera Paz se queja diplomáticamente de que el general mexicano Antonio López de Santa Anna se apropiarse militarmente del Soconusco.

Mapa de México en 1847, mostrando la enorme extensión de ese país norteamericano antes de perder sus territorios por el tratado Guadalupe Hidalgo en 1848. En la frontera sur, se aprecia que Soconusco todavía aparecía en Guatemala, pese a la anexión de 1842, ya que el territorio era reclamado por Guatemala. En el recuadro: el presidente mexicano Antonio López de Santa Anna, que anexó Sonocusco en 1842 y perdió California, Colorado, Nuevo México, Arizona y Texas en 1848.
Mapa de México en 1847, mostrando la enorme extensión de ese país norteamericano antes de perder sus territorios por el tratado Guadalupe Hidalgo en 1848. En la frontera sur, se aprecia que Soconusco todavía aparecía en Guatemala, pese a la anexión de 1842, ya que el territorio era reclamado por Guatemala. En el recuadro: el presidente mexicano Antonio López de Santa Anna, que anexó Sonocusco en 1842 y perdió California, Colorado, Nuevo México, Arizona y Texas en 1848. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Situación de Soconusco en 1840:

Aunque Anastasio Bustamante y Oseguera, presidente de México de 1839 a 1841, era partidario de anexar al Soconusco a su país, no pudo realizarlo porque durante su corta presidencia tuvo que enfrentar la Guerra de los Pasteles, el Pronunciamiento Federal del 15 de julio de 1840, la rebelión federalista del Plan de Tacubaya el 28 de septiembre de 1841 y su propio derrocamiento el 11 de octubre de 1841 por el movimiento del Plan de Huejotzingo.1

Por ello, cuando el alcalde de Tapachula pidió la anexión a México debido al abandono en que se encontraba su región el 11 de septiembre de 1842, el nuevo presidente mexicano Antonio López de Santa Anna zanjó la cuestión mediante una invasión militar, motivando las protestas de Guatemala.2

La débil protesta del gobierno guatemalteco:

Véase también: Mariano Rivera Paz, Rafael Carrera

La primera protesta formal ante esta situación fue la del 12 de septiembre de 1842, dirigida por el Ministro de Relaciones Exteriores guatemalteco a su homólogo mexicano en la que abundaban datos geográficos, históricos y económicos, que demostraban los derechos de Guatemala y se reiteraba el calificativo de ocupación por la fuerza y terminaba exigiendo al gobierno de México la evacuación de las tropas destacadas en Soconusco, tras advertir que la agresión perpetrada podría ser justificadamente repelida con el uso de la fuerza.2 Pero no se declaró la guerra y tampoco se rompieron las relaciones diplomáticas sencillamente porque en ese momento Guatemala no tenía la capacidad logística para emprender una guerra, ya que estaba prácticamente en la ruina tras la revolución católico-campesina de Rafael Carrera en 1837-38,3 la secesión y posterior guerra contra el Estado de Los Altos (al que pertenecía el Soconusco) entre 1838 y 18404, y la guerra entre Guatemala y las fuerzas invasoras de Francisco Morazán en 1840.5

El 17 de noviembre de 1842 Guatemala hizo llegar a todos los países con los que se tenían establecidas relaciones diplomáticas otra protesta en la que denunciaba la ocupación militar y el decreto de anexión emitido por el Presidente mexicano López de Santa Anna y en la que reafirmaba la vigencia de los derechos guatemaltecos sobre Chiapas y Soconusco. Como la anterior, aquella protesta se quedó en nada debido a la debilidad del estado guatemalteco.2

Guatemala siguió en una situación de anarquía por los siguientes 10 años, y no logró consolidarse sino hasta que el general Rafael Carrera venció a los criollos liberales centroamericanos que intentaban hacerse con el poder del Estado el 2 de febrero de 1851 en la batalla de la Arada.6 Durante todo ese tiempo, como es natural, Guatemala no estaba en capacidad de reclamar a México sus derechos sobre el Soconusco, ya que ella misma estaba en peligro de perder su soberanía como Estado. De esta cuenta, si bien el asunto era el de dos países enfrascados en una relación asimétrica donde el más fuerte se impone sobre el más débil, también se logró «el triunfo del hecho consumado sobre el derecho inadecuadamente defendido«.2

Es importante destacar que debido a la ineptitud de los militares y dirigentes de México, en la guerra contra los entonces débiles Estados Unidos, el poderoso estado mexicano terminó perdiendo enormes territorios en su frontera norte por el tratado Guadalupe Hidalgo en 1848.2

Renuncia definitiva a Soconucsco:

Véase también: J. Rufino Barrios, Tratado Herrera-Mariscal

A pesar de esa difícil situación, sí se mantuvieron hasta bien avanzado el siglo y en suficiente vigencia, los derechos que Guatemala defendía. Pero, cuando el presidente guatemalteco, general J. Rufino Barrios se hizo cargo del asunto7, los acontecimientos se precipitaron y culminaron con la firma del desastrozo Tratado de Límites Herrera-Mariscal entre Guatemala y México de 18828, por el que Guatemala renunció para siempre al reclamo sobre el Soconusco, debido a la incapacidad diplomática del presidente guatemalteco y la de los miembros de su cuerpo diplomático.9 De acuerdo al ingeniero Claudio Urrutia, jefe de la Comisión de Límites, «en todo con lo que la cuestión de límites se relacionó durante aquella época, existe algo oculto que nadie ha podido descubrir, y que obligó a las personas que tomaron parte en ello por Guatemala a proceder festinadamente o como si obligados por una presión poderosa, trataron los asuntos con ideas ajenas o de una manera inconsciente10


Bibliografía:

  1. Vigil, J.M., México a través de los siglos, la Reforma, Tomo V, Ed. Cumbre, México D.F., 1958.
  2. Solís Castañeda, Sara (2013). La cuestión limítrofe-territorial guatemalteca en el siglo XIX: casos de Chiapas, Soconusco y Belice. Guatemala: Instituto de Relaciones Internacionales e Investigaciones para la Paz.
  3. Hernández de León, Federico (24 de marzo de 1926) “El capítulo de las efemérides: 24 de febrero de 1838, Informe de las Conferencias de Mataquescuintla”. Guatemala: Nuestro Diario.
  4. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA.
  5. Hernández de León, Federico (13 de marzo de 1926) «El Capítulo de las Efemérides. 13 de marzo de 1840: Sale Morazán de El Salvador sobre Guatemala». Guatemala: Nuestro Diario.
  6. Sierra González, Aída Lucila (2001). «La batalla de la Arada». Guatemala: Servicio de Historia Militar, Sección de Investigaciones Históricas, Museo Militar.
  7. Batres Jáuregui, Antonio (1944). La América Central Ante la Historia. 1821-1921. III. Guatemala. Tipografía Nacional. pp. 431-432.
  8. Salazar, Ramón A. (1892) Colección de Tratados de Guatemala. Guatemala: Tipografía Nacional.
  9. Lainfiesta, Francisco (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala: período de 20 años corridos del 15 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra. p. 249-250.
  10. Comisión Guatemalteca de Límites con México (1900). Memoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México. Guatemala: Tipografía Nacional.

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16 de noviembre de 1555: establecen la Correduría de Lonja

16 de noviembre de 1555: establecen la Correduría de Lonja

El ayuntamiento de Santiago de los Caballeros de Guatemala acuerda establecer la Correduría de Lonja y pone a su cargo a Diego Ponce.

Ruinas del templo de La Merced en la Antigua Guatemala en 1926. Al fondo se observa el complejo volcánico Fuego-Acatenango. En el recuadro: la portada de la Recordación Florida del capitán Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán, historiador criollo guatemalteco.
Ruinas del templo de La Merced en la Antigua Guatemala en 1926. Al fondo se observa el complejo volcánico Fuego-Acatenango. En el recuadro: la portada de la Recordación Florida del capitán Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán, historiador criollo guatemalteco. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

¿Qué era la Correduría de Lonja?:

Los Corredores de Lonja eran burócratas del reino español que incluían a los Corredores de Mercancías, de Seguros y Fletes, y de Cambio, entre otros. Con la conquista de América la reglamentación del comercio en tan vasta región se hizo de vital importancia para el Imperio Español por lo que por Real Cédula de 1527, el emperador Carlos V instituyó el oficio de corredor de Lonja aplicable a la Nueva España.1

Las Corredurías en América:

En las colonias americanas se extendió la aplicación de las Ordenanzas de Bilbao, que mantuvo un principio monopolista de la profesión de corredor, permitiendo a las partes libremente contratar, otorgándoles seguridad jurídica pues los documentos en que intervenían tenían carácter de instrumento público.1

De acuerdo a estas Ordenanzas, los Corredores de Lonja estaban reglamentados de la siguiente forma:2

    1. Los Corredores de Lonja debían ser nombrados por los Cónsules, con la obligación de prestar juramento, ratificándolo a principio de cada año.
    2. Debían ser naturales del Reino y vecinos de la villa, ser hombres de buena opinión y fama, prudentes, secretos, hábiles e inteligentes en el comercio.
    3. Proponer los negocios con discreción y modestia, sin exagerar las partes y calidades, proponiéndolo sinceramente.
    4. Al intervenir en letras debían llevarlas del Librador al Tomador, y estar presentes si lo pedían las partes en la entrega, peso y medida de las mercancías.
    5. Estaban obligados a llevar un libro foliado para los asientos diarios de las operaciones en que intervinieran.
    6. Se les prohibía hacer por si o para si mismos negocio alguno, bajo pena de ser multados la primera vez y destituidos la segunda.
    7. Se les prohibía ser aseguradores por mar ni tierra, ni tener interés en navíos.
    8. El corretaje debía ser pagado por mitad entre el vendedor y comprador.
    9. Debían prestar también juramento cada año de haber llevado bien su libro y demás registros.2

La Correduría en Guatemala:

En la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, el ayuntamiento acordó establecer la Correduría de Lonja el 16 de noviembre de 1555 y nombró a Diego de Ponce para hacerse cargo de la misma.3


Bibliografía:

  1. Astiazarán, Adrián Ahumada (2018) Evolución histórica de la Correduría Pública. Conociendo sus orígenes. En: Iuris Tantum (28). p. 243.
  2. Ibid., p. 242.
  3. Efemérides de la Antigua Guatemala. 1541-1779. Guatemala: Unión Tipográfica. p. 8.

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15 de noviembre de 1879: trasladan manejo de los cementerios a las municiplidades

15 de noviembre de 1879: trasladan manejo de los cementerios a las municiplidades

El gobierno liberal del general J. Rufino Barrios retira los cementerios del control eclesiástico y regula su administración mediante las municipalidades.

Pórtico del entonces majestuoso Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en 1896. En el recuadro, la tumba casi abandonada del ex-presidente mariscal Vicente Cerna en 2014, y que se encuentra en la misma calle principal del Cementerio General.
Pórtico del entonces majestuoso Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en 1896. En el recuadro, la tumba casi abandonada del ex-presidente mariscal Vicente Cerna en 2014, y que se encuentra en la misma calle principal del Cementerio General. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Primeros intentos de expulsar a los eclesiásticos:

Véase también: Francisco Morazán

La primera vez que las instituciones guatemaltecas le fueron quitadas a la Iglesia Católica fue en 1829 con la invasión de Francisco Morazán, pero no se pudo establecer completamente por la revolución católico-campesina de 1837-38.

Separación definitiva de iglesia y estado:

Véase también: J. Rufino Barrios, clero secular

No fue sino hasta durante el gobierno del general J. Rufino Barrios (1873-1885) que se completó definitivamente la separación de Iglesia y Estado en el país; aunque, por supuesto, la misma no fue instantánea, y más bien tardó varios lustros en completarse, ya que se tuvo que ir haciendo paso a paso debido a la arraigada fé católica de los guatemaltecos.

Aunque la expulsión de las órdenes regulares y del arzobispo Bernardo Piñol y Aycinena fue prácticamente instantánea tras el triunfo de la reforma liberal en 1871, el clero secular se mantuvo en el país y todavía tenía a su cargo muchos aspectos administrativos, como el registro de recién nacidos en las actas de bautismo, matrimonios religiosos y defunciones.

Cambios en la administración de los cementerios:

Con la expulsión de las órdenes regulares terminó la costumbre de enterrar a los criollos en las catacumbas y columnas de los principales templos de los poblados y ciudades, y el 15 de noviembre de 1879, el gobierno del general Barrios retiró los cementerios a los curas párrocos, mediante el siguiente decreto:

DECRETO NÚM. 248

J. Rufino Barrios, General de División y Presidente de la República de Guatemala,

Considerando: que por no haber estado los lugares públicos de enterramientos sujetos a la inmediata inspección y administracíon de la autoridad civil, carecen los cementerios de las condiciones indispensables para conservar la salubridad pública, no se observan en las inhumaciones y exhumaciones las reglas de la higiene, y se encuentran en su mayor parte abandonados.

DECRETO:

      • Art. 1.°— La construcción, admistración é inspección de los cementerios de la República, quedan a car go exclusivo de la autoridad municipal.
      • Art. 2.°— Las Municipalidades ejercerán su intervención en los cementerios
        por medio de las comisioness de policía é higiene que establece el artículo 92 de su ley reglamentaria.
      • Art. 3.°— Los derechos de sepultura serán exclusivamente destinados á los gastos de conservación y mejora de los cementerios.
      • Art. 4.°— Un reglamento especial determinará las bases de la administración, régimen y buen servicio de los cementerios.

Dado en el Palacio Nacional de Guatemala, a quince de noviembre de mil ochocientos setenta y nueve.

(f.) J. Rufino Barrios

(.f.) Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, A. Ubico Urruela1

Reglamento de los cementerios:

Ese mismo día se emitió el Reglamento respectivo, del cual se reproducen aquí algunos artículos importantes:2

    • Art. 1.°— Todo cadáver deberá ser enterrado en cementerio público establecido con autorización previa, siendo prohibidas las inhumaciones dentro de poblado.
    • Art. 2.°— En lo sucesivo, para la situación de los cementerios, se elijirán lugares secos, ventilados, a una distancia conveniente de las poblaciones en rumbos apartados de los vientos domiuantes, y que en lo posible
      reúnan las mejores condiciones higiénicas. No podrá determinarse el lugar sin oír la opinión de expertos. […]
    • Art. 10.— Habrá en el cementerio cinco clases de enterramientos: el primero es el de capillas: el segundo en mausoleos; el tercero en nichos; el cuarto de fábrica media; y el quinto de fábrica común en el suelo; a cuyo efecto el terreno estará dividido en otras tantas secciones proporcionadas .
    • Art. 11.— Las capillas se construirán por cuenta de los interesados, en una área cuya extensión no podrá exceder de 61 varas cuadradas, cubriéndose el valor de éstas con arreglo al adjunto arancel.2
    • Art. 12.— En los laterales destinados a este objeto: en los cementerios se delineará y numerará el orden de los mausoleos, teniendo cada uno tres varas de largo y vara y media de ancho, formando calles de Oriente a Poniente y de Norte a Sur.
    • Art. 13.°— Cada lugar de mausoleo se venderá con su cimiento de piedra, ladrillo y mezcla, puesto al nivel del terreno, por el precio del arancel y como sepultura perpetua.
    • Art. 14.°— El que haya comprado un lugar de mausoleo puede edificar o permitir que se edifiquen para sus parientes ó amigos tres sepulcros á mas del primero, uno sobre otro; y cada uno de ellos que se vaya fabricando se pagará una tercera parte de lo que se pagó por el anterior.
    • Art. 15.°— Los nichos se seguirán fabricando en las paredes de los cementerios y en la forma que ahora se ha adoptado sin perjuicio de las reformas que la experiencia y el buen gusto vayan indicando.
    • Art. 16.°— Los entierros que se hagan en ellos, deben comenzar por una línea de abajo á arriba ocupando primero el de más abajo, y sucesivamente el que le sigue sin pasar a otra línea sin que esté cubierto el ultimo sepulcro de la anterior. […]
    • Art. 18.— La sepultura en nichos no se vende a perpetuidad para un cadáver, porque a los seis años siendo adulto, puede exhumarse para conducir los restos a los osarios, pero los parientes o amigos del sepultado pueden evitar esta exhumación pagando una tercera parte menos de lo que se ha pagado los seis años anteriores; y cada vez que se cumpla este término, pueden hacer igual rescate. Siendo un párvulo el cadáver, el período será de cinco años. […]
    • Art. 20.— Para los enterramientos de fábrica media é ínfima, el cementerio se dividirá en cuatro cuadros pequeños que corresponden a los cuatro ángulos del cuadrado grande, dejando dos calles, que los dividan ó se crucen en el centro, la una de Oriente á Poniente y la otra de Norte a Sur, prohibiéndose hacer entierros en ellas.
    • Art. 21.— Para delinear mejor estas calles, se demarcarán, fabricando dos paredes de nichos para párvulos, cuya altura no excederá de dos varas, dejándose encima un canal para llenarlo de tierra bien preparada y cultivar un jardín que sirva de adorno del cementerio.3

El Cementerio General de la Ciudad de Guatemala:

Véase también: Ciudad de Guatemala

No es casualidad entonces que el cementerio de la Ciudad de Guatemala haya sido construido en 1881, dos años después de la emisión de este decreto. El cementerio original de la ciudad estaba al este de la Catedral Metropolitana, en donde después se construyó el Mercado Central. Luego, se trasladó a la par del Hospital San Juan de Dios, y allí estuvo hasta que fue trasladado al nuevo local, entonces totalmente alejado de la población en 1881. Fotografías antiguas del local muestran que antes de los terremotos de 1917-18, el cementerio general cumplía con lo estipulado con el reglamento de 1879. Desfortunadamente, luego de esos terremotos el cementerio general entró en un declive permanete al punto que en el siglo XXI se encuentra a la par del colector de basura más grande de la Ciudad de Guatemala —aparte de los ríos que le sirven desagüe a la metrópoli—, y ha caído en completo abandono.3


Bibliografía:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 315.
  2. Ibid., p. 317.
  3. Ibid., p. 318.

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13 de noviembre de 1951: restablecen municipio de Canillá

13 de noviembre de 1951: restablecen municipio de Canillá

13noviembre1951
El municipio de Canillá en el departamento de Quiché en 2006. En el recuadro, el coronel Jacobo Arbenz Guzmán, presidente de la República cuando Canillá fue elevado nuevamente a la categoría de municipio. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego de la conquista española en 1524, las referencias de Canillá fueron muy escasas en los siglos XVI y XVII. No fue sino hasta 1768, cuando el entonces arzobispo de Guatemala, doctor Pedro Cortés y Larraz, anotó algunos apuntes sobre la región cuando realizó su visita pastoral a su diócesis. En ese entonces, llegó a la entonces cabecera de parroquia de San Andrés Sahcabahá (San Andrés Sajcabajá), y reportó a Canillá de la siguiente forma: «Se da en un rancho llamado Caniliá y aunque aparece alguna llanura, como de media hora, pero es tierra aridísima y un laberinto de barrancos profundísimos a un lado y otro de la senda; luego se cruza el río Cacux, que lleva bastante caudal y corre de sur a norte«. Cortés y Larraz llama rancho a Canillá para indicar que en esa época todavía no había sido reducido a poblado (fuera para algún terrateniente criollo o para una doctrina eclesiástica), mientras que los «barrancos profundísimos» se deben a que el lugar está enclavado en la Sierra de Chuacús.​1

Canillá quedó junto con San Andrés Sajcabajá en el vasto departamento de Totonicapán/Huehuetenango luego de la Independencia de Centroamérica, y allí se mantuvo durante los gobiernos conservadores. Posteriormente, tras el triunfo de la Reforma Liberal en 1871, el presidente de facto provisiorio Miguel García-Granados y Zavala dispuso crear el departamento de Quiché para mejorar la administración territorial de la República, dada la enorme extensión del territorio de los departamentos de Totonicapán/Huehuetenango y de Sololá/Suchitepéquez; de esta cuenta, el 12 de agosto de 1872 Caniyá —como se le decía entonces— pasó a formar parte del nuevo departamento de Quiché.​2



La sección del decreto No.72 que se refiere a Canillá es la siguiente:

  1. Se establece un nuevo Departamento, que denominará Quiché, cuya cabecera es la villa de este nombre.
  2. Componen este departamento las poblaciones siguientes: Joyabaj, Lemoa, Santo Tomás Chichicastenango, Chinic, Chiché, San Pedro Jocopilas, San Andrés Joyabajá, Cunem, San Miguel Uspantán, Cotzal, Chujuyup, Patzité, San Bartolo Jocotenango, Sacapulas, Nebaj, Chajul, Caniyá y Sacualpa.​2

En el Censo de Población del 31 de octubre de 1880, Canillá aparece como aldea del municipio de San Andrés Sajcabajá, descrito de la siguiente forma: «Canillá, aldea del departamento del Quiché, dista de Santa Cruz del Quiché, su cabecera, 13 leguas; 607 habitantes, quienes se dedican en su mayor parte a trabajos agrícolas; en el municipio no existen industrias principales que puedan catalogarse como tales.«​​3

Canillá fue erigido a municipio por medio del acuerdo gubernativo del gobierno del general presidente Manuel Lisandro Barillas el 21 de marzo de 1893, el cual decía:​4

«Apareciendo el expediente formado a iniciativa de la aldea denominada Canillá, en el departamento de Quiché, que reúne todos los requisitos exigidos por la ley para poder ser constituida en municipio independiente de San Andrés Sajcabajá, como lo solicitan con apoyo del Jefe Político respectivo y del Fiscal del Gobierno;

El Presidente Constitucional de la República,

Acuerda:

Acceder a la referida solicitud; y faculta al Jefe Político departamental para que dicte todas las disposiciones conducentes a la instalación de la nueva municipalidad con el personal que el decreto número 214 determina.

    • Manuel Lisandro Barillas4

Cuando el general Jorge Ubico asumió la presidencia de la República el 14 de febrero de 1931, se encontró con un país sumido en una profunda crisis económica derivada de la Gran Depresión que se inició en 1929 y que afectaba a la economía mundial. De esta cuenta, emprendió un agresivo plan económico de austeridad y a partir de 1935, restructuró la división administrativa de la República; para esto suprimió varios departamentos y municipios, los cuales fueron integrados a sus vecinos. Por esta razón, Canillá fue suprimido por acuerdo gubernativo del 26 de agosto de 1936 y anexado como aldea al de San Andrés Sajcabajá.​5

Cuando los gobiernos revolucionarios se hicieron con el poder tras la revolución de octubre de 1944, la situación económica que recibieron era mucho mejor, debido a la efectiva gestión del general Ubico. Por eso, poco a poco fueron restableciendo muchos de los municipios que habían sido suprimidos en 1935 y 36, y según acuerdo gubernativo del gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán del 13 de noviembre de 1951, que decía:5

«Se restablece el municipio de Canillá en las mismas condiciones en que se encontraba el 26 de agosto de 1936, en que fue anexado a San Andrés Sajcabajá y que la de esta última, con intervención de la Gobernación departamental, hiciera constar en acta detalladamente los límites, y presentar los planos a la Dirección General de Estadística para los efectos del registro territorial.»​5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cortés y Larraz, Pedro (1770). Descripción Geográfico-Moral de la Diócesis de Goathemala. Guatemala: Diócesis de Guatemala. ISBN 9788400080013. ISSN 0589-8056.
  2. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  3. — (1895). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1893-94 XII. Guatemala: Tipografía Nacional.
  4. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  5. Chimaltenango en línea (s.f.). «Canillá». Chimaltenango.org. Archivado desde el original el 23 de mayo de 2014.

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11 de noviembre de 1540: fundan el convento franciscano

11 de noviembre de 1540: fundan el convento franciscano

Se funda el primer convento de la poderosa orden regular de los frailes franciscanos en la recién conquistada Provincia de Guatemala.

11noviembre1540
Ruinas abandonadas del convento francicano en Antigua Guatemala a principios del siglo XX. El templo fue reconstruido en 1960 luego de que fuera devuelto a los franciscano en 1956. En el recuadro: el escudo de armas de la orden de los franciscanos tallado en piedra. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Sencillo inicio de los franciscanos en Guatemala:

Reproducimos a continuación la descripción que hace el historiador eclesiástico Domingo Juarros sobre la llegada de los frailes franciscanos a Guatemala durante la conquista y principios de la colonia española:1

«El segundo convento [luego del de los frailes dominicos] fue el de los Religiosos de San Francisco. Habiendo estado en Guatemala por los años de 1528 y 29 el V. Padre F. Toribio Motolinéa, de paso para Nicaragua, y de vuelta para México, instado de los vecinos de Guatemala, dió palabra de volver a fundar.  En virtud de ella, el Caballero Gaspar de Arias que era alcalde en dichos años, se encargó del edificio del Convento, y en Cabildo de 20 de julio del año de 1530, se le dio sitio, para la expresada obra, la que emprendió con gran calor, y gastó 1000 ducados en ella, por lo que S. Majestad le hijo merced de Regidor perpetuo.  Pero la fundación del convento no se verificó sino hasta el 11 de noviembre de 1540, que llegó la misión, que solicitó y costeó el Señor [Francisco] Marroquín, compuesta de 5 religiosos: F. Diego Ordoñes (comisario), F. Alonso Bustillo, F. Diego de Albaque, F. Gonzalo Mendez (diácono), y F. Francisco Valderas (lego).1

Habiéndose trasladado la Ciudad de Guatemala [tras la catastrófica inundación del 11 de septiembre de 1541] el año de 1543 se fundó en el nuevo sitio Convento con la advodación de San Francisco, quedando en Almolonga el que se había erigido con el título de la Purísima Concepción.1

Llegó a Guatemala por los años de 1544 el Venerable Padre F. Toribio Motolinéa, y otros 24 religiosos: con este refuerzo se trató de fundar la Custodia del Dulcísimo Nombre de Jesús, para cuya erección había alcanzado las facultades necesarias del S. P. Paulo III desde el año de 1536, el Señor Emperador Carlos V. Celebrose el 1er. capítulo en la Vigilia de Pentecostés, 2 de julio de 1544; en que salió electo primer custodio el citado padre Toribio. En el Capítulo Genera de Aquila, celebrado el año de 1559, se determinó hacer una Provincia de las Custodias de Guatemala, y Yucatán; y que un trienio se tuviese el Capítulo, y residiese el Provincial en una, y otro en la otra1

Tal fue el sencillo principio de una de las órdenes regulares más poderosas que hubo en la época colonial, llegando a poseer doctrinas en el centro y sur de Guatemala, en donde tuvieron grandes extensiones de tierra en la que trabajaban los indígenas de sus doctrinas, a cambio de la enseñanza religiosa.

Expulsiones de los franciscanos:

Los franciscanos estuvieron en la región hasta 1829, cuando fueron expulsados junto con el resto de frailes regulares por el general Francisco Morazán,2 aunque luego retornaron en 1840 cuando el gobierno conservador recuperó el poder en Guatemala luego de la revolución católico-campesina del general Rafael Carrera.3

Durante el gobierno de los 30 anos que se extendió de 1840 a 1871, los franciscanos recuperaron gran parte del poder económico y político que tuvieron en la época colonial, aunque fuera solamente en Guatemala y ya no en toda Centroamérica.  Pero cuando triunfó la revolución liberal el 30 de junio de 1871, fueron expulsados nuevamente4 y no tetornaron sino hasta en 1956, cuando la nueva constitución del gobierno liberacionista de Carlos Castillo Armas eliminó la prohibición de que hubiera conventos de frailes regulares en el país, a cambio del arduo trabajo que hizo el clero secular al mando del arzobispo Mariano Rosell y Arellano para derrocar al gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán.5


Bibliografía<-u>:

  1. Juarros, Domingo (1810). Compendio de la Historia de la Ciudad de Guatemala I. Guatemala: Ignacio Beteta. pp/ 164-165.
  2. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz.
  3. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. p. 273.
  4. Barrios, J. Rufino (7 de junio de 1872). «Decreto del 7 de junio de 1872 del teniente general J. Rufino Barrios, encargado de la presidencia provisoria de la República». Museo Nacional de Historia (Guatemala).
  5. Asamblea Constituyente (1956). Constitución de la República de Guatemala. Guatemala: Asamblea Nacional Constituyente.

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9 de noviembre de 1878: Barrios convoca a una Asamblea Constituyente

9noviembre1878
Monumento al general J. Rufino Barrios en su ubicación original, al final del Paseo de la Reforma, en 1915. En el recuadro, retrato del presidente guatemalteco, con la mano en la Constitución de 1879. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego de la Revolución Liberal que triunfó el 30 de junio de 1871, el presidente provisorio, general Miguel García-Granados y Zavala, y su sucesor, el general J. Rufino Barrios, gobernaron de facto, ya que no había una constitución vigente en el país.  Para poder justificar sus actos, se ampararon en el Acta de Patzicía, documento en el que ellos mismos y sus correligionarios habían desconocido la autoridad del presidente constitucional, mariscal Vicente Cerna y Cerna.

El hecho de gobernar de facto le confirió a Barrios amplios poderes, pudiendo gobernar a su capricho.  Sin embargo, convencido de que una constitución hecha a su medida le permitiría extenderse en el poder, convocó a una Asamblea Constituyente el 9 de noviembre de 1878, por medio del siguiente decreto:1

Decreto No. 225

Considerando:

    • Que la República está en plena paz, sin que por ninguna parte aparezca amenazado el orden;
    • Que no obstante que la Asamblea Constituyente, en su decreto de 23 de octubre de 1876 declaró que por las circunstancias difíciles en que entonces se hallaba el país, no convenía emitir la ley fundamental, invistiéndome con facultades omnímodas para ejercer el Poder Ejecutivo, durante el período de cuatro años, también me autorizó para convocar la Legislatura antes, si lo estimaba conveniente;
    • Que la dictadura no está de acuerdo con los principios republicanos, y si la acepté fué por las circunstancias difíciles en que se encontraba el país, pero con la intención de no hacer uso de ella, sino para mantener la paz y tranquilidad publicas, mientras que el Estado pudiera darse por medio de sus legítimos representantes la ley fundamental que asegura los derechos y garantías de los ciudadanos:
    • Que consecuente con los principios democráticos que declaré desde que fui elevado al poder, considero que ha llegado la época feliz de restablecer el orden constitucional, renunciando las facultades omnímodas y el tiempo que me fué concedido para ejercerlas;
    • Que la Asamblea convocada en 21 de octubre de 1876, tuvo en mira el mantenimiento del orden público, confiriéndome los amplios poderes de que se ha hecho mérito, por ser el sentimiento general de los pueblos que representaban entonces; pero las circunstancias de paz y bienestar que ahora se disfrutan, exigen el que se decrete la Constitución de la República, que tanto se desea;
    • Que debiendo esta ley ser la expresión genuina de los pueblos, conviene que éstos estén representados por mayor número de delegados para que las difíciles cuestiones que pueda comprender la ley fundamental, sean mejor debatidas.

DECRETO:

    • Art. 1.°— Se convoca una Asamblea Nacional Constituyente, compuesta de sesenta y un representantes de los pueblos de la República, que se elegirán cu la proporción que establece la adjunta tabla.
    • Art. 2.°— Las elecciones se harán de completa conformidad con lo establecido en decreto de 21 de octubre de 75, comenzándose a verificar el 10 de enero del 79.
    • Art. 3.°— La Asamblea Constituyente se instalará el día l5 de marzo del año próximo de 1879 con la solemnidad que prescribe su reglamento.
    • Art. 4.°— Este alto cuerpo ocupará esclusivamente de dar á la Nación la ley fundamental y de resolver todos los asuntos que el Gobierno presente á su deliberación.
    • Art. 5.°— Cualquier ciudadano podrá ser electo diputado, con excepción de los Jefes políticos, Administradores de rentas, Administradores y contadores de aguardientes, Jueces de 1ra. instancia y comandantes de armas, por el departamento ó distrito electoral en que ejercen sus funciones. Tampoco podrán serlo, los párrocos ni coadjutores por el distrito en que estén situadas sus parroquias; entendiéndose modificado en estos términos el artículo respectivo de la ley citada de 21 de octubre de 1875.

Dado en el Palacio Nacional de Guatemala, el nueve de noviembre de mil ochocientos setenta y ocho.

    • J. Rufino Barrios.
    • El Ministro de Gobernación, Justicia y Asuntos Eclesiásticos, J. Barberena.1

TABLA1

De los distritos electorales en que se divide la República para la elección de diputados a la Asamblea Constituyente, convocada por decreto de 9 de noviembre del año de 1878, con expresión de las cabeceras de círculos; en donde deberán ser calificados los electores comprendidos en ellas y en sus anexiones filiales; de las ciudades, villas y pueblos que forman los distritos; del número de diputados señalado a cada uno de ellos, con advertencia de que la primera población de las designadas a cada distrito, es la cabecera del mismo, en donde deben practicarse las elecciones.

Departamento No. de
Diputados
Guatemala 9
Sacatepéquez 5
Chimaltenango 3
Sololá 3
Quiché 2
Totonicapán 3
Huehuetenango 4
San Marcos 3
Quetzaltenango 4
Suchitepéquez 1
Retalhuleu 1
Escuintla 2
Amatitlán 2
Santa Rosa 2
Jutiapa 1
Jalapa 2
Chiquimula 5
Zacapa 3
Izabal 1
Alta Verapaz 3
Baja Verapaz 3
Petén 1
TOTAL 61

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 209-216.

8 de noviembre de 1949: Costa Rica decreta la abolición definitiva del ejército

8 de noviembre de 1949: Costa Rica decreta la abolición definitiva del ejército

8noviembre1949
Monumento a José Figueres Ferrer en Costa Rica, en conmemoración de la abolición del ejército de su país. En el recuadro, Figueres Ferrer durante su primera presidencia. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La desaparición del ejército costarricense está directamente relacionada con el movimiento revolucionario que se produjo en Guatemala en 1944. En ese año, los gobiernos militares dictatoriales de Hernández Martínez en El Salvador y el de Jorge Ubico en Guatemala fueron derrocados entre mayo y julio y el gobierno de Guatemala tuvo un cambio dramático el 20 de octubre de ese año cuando una revolución cívico-militar derrocó al presidente interino, general Federico Ponce Vaides.1



Tras las elecciones presidenciales del 17 al 19 de diciembre de 1944, llegó al poder el doctor Juan José Arévalo Bermejo, quien invitó a varios líderes pro-democráticos de Centroamérica y El Caribe a visitar su país, quienes eventualmente suscribieron documento conocido como el «Pacto del Caribe» el 17 de diciembre de 1947 en la Ciudad de Guatemala.2

El Pacto del Caribe señalaba que los miembros integraban una red “de grupos representativos de la República Dominicana, Nicaragua y Costa Rica […] Una vez derrocados los dictadores, los recursos de las naciones liberadas servirán para reforzar nuestro común esfuerzo. […] Todos los grupos representativos de los pueblos oprimidos del Caribe serán invitados para unirse a este pacto, para que así también –con nuestra ayuda– puedan liberar sus propios países”.3

Entre los que asistieron a aquella primera reunión de la Legión Caribe estuvo el costarricense José Figueres Ferrer, quien había tenido que salir al exilio en 1942, durante la presidencia de médico Rafael Ángel Calderón Guardia, luego de que las fuerzas policiales lo detuvieran durante un discurso radiofónico en el que criticaba duranmente al gobierno. Figueres Ferrer se fue a México, en donde estuvo hasta 1944, y luego regresó a Costa Rica cuando Calderón Guardia entregó el poder a Teodoro Picado Michalski, que gobernó de 1944 a 1948 bajo el control de los partidarios de Calderón y del Partido Comunista. Luego, en 1945, Figueres Ferrer contribuyó a la fundación del Partido Social Demócrata (PSD); y en 1947 participó de la convención de los sectores de oposición política al calderonismo, aunque fue derrotado por Otilio Ulate Blanco, en la postulación para la candidatura presidencial por la coalición con el Partido de Unión Nacional (PUN) en las elecciones de febrero de 1948. En aquellas elecciones también se postuló Calderón Guardia, que aspiraba a ser electo presidente para un segundo término.3 Ese mismo año, tras la reunión en Guatemala, Figueres Ferrer obtuvo apoyo para organizar una fuerza armada irregular de 700 mercenarios, que logró controlar algunas áreas rurales, pero no pudo pasar de allí.4

En ese momento, el ambiente era muy tenso en Costa Rica debido a las acusaciones mutuas entre los oficialistas y la oposición sobre un posible fraude electoral, aunado a los llamamientos que hacía Figueres Ferrer desde sus posiciones en el interior del país. El Gobierno en un intento de apaciguar los ánimos, decidió dejar en manos de la oposición la organización de los comicios en los que resultó provisionalmente electo el candidato opositor, Ulate Blanco. Sin embargo, antes de poder confirmar con el conteo manual el resultado, la sede en donde se encontraban los votos -el Colegio Superior de Señoritas- se incendió en forma sospechosa por lo que el doctor Calderón Guardia presentó al Congreso una demanda de nulidad de las elecciones presidenciales, aunque no de las legislativas, en las que sus partidarios sí habían obtenido mayoría. El 1 de marzo el Congreso, donde la alianza de calderonistas y comunistas tenía mayoría, anuló las elecciones presidenciales detonando una guerra civil, en las que los mercenarios del Ejército de Liberación Nacional de Figueres Ferrer entraron finalmente en acción.4

Una de las primeras acciones realizadas por las fuerzas mercenarias fue tomar el aeropuerto de Pérez Zeledon, con el fin de establecer un puente aéreo con Guatemala, por medio del cual hombres y armas de la Legión Caribe y armas del ejército Guatemalteco pudieran ser transportadas a Costa Rica para ayudar a la causa de los rebeldes. Miguel Ángel Ramírez Alcántara, exiliado dominicano y miembro prominente de la Legión Caribe, fue el líder del estado mayor de aquella fuerza mercenaria del Ejército de Liberación Nacional.4

Figueres Ferrer estaba ansioso por irrumpir en la vida política con un proyecto de modernización que modificaría el orden social agroexportador que se mantenía desde la Independencia. Si bien ya había habido algunas reformas sociales iniciadas por Calderón Guardia, (por ejemplo, la creación de la asistencia social, la aprobación del Código de Trabajo y otras más, todas inspiradas en el «New Deal» del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt). El pacto Ulate-Figueres, firmado tras el triunfo de los rebeldes el 1 de marzo de 1948, permitió que Figueres Ferrer fuera el Secretario de Relaciones Exteriores, puesto en el que declaró el rompimiento de relaciones diplomáticas con el gobierno de Trujillo en la República Dominicana. Poco después, Figueres Ferrer encabezaría una Junta de Gobierno que se extendió durante los próximos dieciocho meses y que dió origen a la fundación de la Segunda República de Costa Rica.3,4

Antes de que finalizara la guerra civil, Figueres se había comprometido con los comunistas a respetar las reformas sociales de Calderón, para la gran frustración de las élites cafetaleras. La junta de gobierno estableció el monopolio estatal de los depósitos bancarios y nacionalizó los bancos. Y ya en el poder, Figueres Ferrer decidió apoyar el derrocamiento de Anastasio Somoza García en Nicaragua, pero los mercenarios de la Legión Caribe tuvieron una conducta indisciplinada que fue advertida por la prensa internacional, despretigiando el movimiento revolucionario. Entonces, en diciembre de 1948 Somoza organizó una invasión a Costa Rica, y Figueres Ferrer tuvo que recurrir ante la Organización de Estados Americanos para buscar una salida pacífica. Como parte de los compromisos, Figueres devolvió las armas al gobierno de Guatemala, devolvió a algunos exiliados nicaragüenses, renunció a la Legión Caribe y tuvo que abolir al ejército costarricense.4

Aquellas armas devueltas a Guatemala provocaron una fractura irremediable en el gobierno guatemalteco. El gobierno del Dr. Arévalo Bermejo había apoyado con ellas a la invasión contra la República Dominicana por parte de las fuerzas de la Legión Caribe, pero como ésta fracasó rotundamente, las armas quedaron decomisadas en Guatemala, primero en el Puerto de San José, y luego en la residencia presidencial «El Morlón» en Amatitlán. El Jefe de las Fuerzas Armadas, coronel Francisco Javier Arana, fue a revisar la condición de aquellas armas el 18 de julio de 1949, y murió tratando de evitar que lo capturaran los hombres del ministro de la Defensa, coronel Jacobo Arbenz Guzmán, a quienes había enviado el Arbenz por orden del presidente, luego de que Arana había exigido a Arévalo que este cambiara a todo su gabinete por personas de su confianza. Tras la muerte de Arana, se produjeron fuertes combates contra el presidente Arévalo por los militares leales al fallecido jefe, pero finalmente las fuerzas arbencistas se impusieron.5

Mientras tanto en Costa Rica, la medida de abolir el ejército fue confirmada en el artículo 12 de la Constitución del 8 de noviembre de 1949, la cual entró en vigor el mismo día que la Junta de Gobierno entregó el poder a Utilio Olate Blanco. Figueres Ferrer gobernó Costa Rica nuevamente de 1953 a 1958 y de 1970 a 1974, en ambos casos llegando al poder por medio de elecciones.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  2. Monge Alfaro, Carlos (1980). Historía de Costa Rica 16a. edición. Cota Rica: Imprenta Trejos. pp. 298-299
  3. Rovira Mas, Jorge (2017). José Figueres Ferrer. En Enciclopedia Latinoamericana.
  4. Aguilar Bulgarelli, Oscar (1974). Costa Rica y sus Hechos Políticos de 1948. San José, Costa Rica: EDUCA.
  5. Gleijeses, Piero (s.f.). «The Death of Francisco Arana: a turning point in the Guatemalan Revolution». Journal of Latin American Studies (en inglés) (Inglaterra) 22: 527-552.

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6 de noviembre de 1779: aprueban planos de la Catedral

6 de noviembre de 1779: aprueban planos de la Catedral

6noviembre1779
Vista del Altar Mayor de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de Guatemala en 2017. En el recuadro: los planos del Palacio Arzobispal, residencias eclesiásticas y cementerio presentados al arzobispo Cayetano de Francos y Monroy. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Si bien la capital del Reino de Guatemala se trasladó oficialmente de la destruida ciudad de Santiago de los Caballeros a la Nueva Guatemala de la Asunción el 2 de enero de 1776, la nueva ciudad se fue construyendo muy lentamente, tardando varias décadas en llegar a tener una infraestructura eficiente.1 De hecho, luego de la Independecia de Centroamérica el 15 de septiembre de 1821, de la Guerra Civil Centroamericana de 1826-29 y de las guerras internas entre los Estados que siguieron, la ciudad no pudiera progresar verdaderamente sino hasta en 1851.

Uno de los edificios afectados por este lento proceso de construcción a pesar de su importancia fue la Catedral Metropolitana de Santiago en la nueva ciudad. Inicialmente la Catedral se mantuvo en la destruida ciudad de Santiago de los Caballeros, debido a que el arzobispo Pedro Cortés y Larraz se negó rotundamente a que el clero secular se trasladara a la nueva ciudad; pero cuando fue sustituido forzosamente por el arzobispo Cayetano de Francos y Monroy, Cortés y Larraz huyó a El Salvador y la Catedral se trasladó a la nueva capital el 22 de noviembre de 1779. Los retablos, muebles e instrumentos de la antigua Catedral de Santiago se quedaron en la antigua iglesia, aunque en 1783 fueron retirados y almacenados en el edificio de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo de la ahora llamada Antigua Guatemala y en la sacristía de la iglesia de El Sagrario, que funcionaba en el recinto de la destruida catedral -y que actualmente todavía funciona, pero convertida en la Parroquia de San José Catedral-.2

A pesar de la renuencia de Cortés y Larraz, las autoridades civiles ya estaban trabajando en la construcción de la nueva Catedral y el arquitecto Marco Ibáñez, el delineador Antonio Bernasconi -quien llegó desde España en julio de 1777- y el ingeniero Joaquín de Isasi tuvieron a cargo el levantamiento de los planos de la misma. Después de dos años de trámites, lograron que los planos fueran aprobados por Real Cédula del 6 de noviembre de 1779, la cual arribó a Guatemala en febrero de 1780.2El nuevo arzobispo de Guatemala, Cayetano Francos y Monroy, bendijo el solar y colocó la primera piedra de la Catedral en 1782, y el capitán general, el teniente general y caballero español distinguido Matías de Gálvez se hizo cargo de la reconstrucción de la Ciudad hasta que fue promovido a Virrey de México en 1783, por su grandes servicios al derrotar y expulsar a los ingleses en la isla de Roatán en Honduras.3

Los trabajos de construcción de la Catedral se iniciaron formalmente el 13 de agosto de 1783, con los cimientos para las criptas, paredes y columnas de la Catedral. Mientras se hacían los trabajos, la catedral estuvo asentada provisionalmente en una pequeña capilla, pero la misma se dañó rápidamente obligando a que la catedral se trasladara en 1786 al Beaterío de Santa Rosa.2 El 15 de marzo de 1815 fue llevada procesionalmente desde su trono en la Provisional Catedral la imagen de Nuestra Señora del Socorro, la cual fue colocada en el altar principal de su capilla, en donde ha permanecido desde entonces. Para entonces, ya estaba terminada la mayor parte del templo y entonces trasladaron el órgano a la misma, así como numerosas imágenes de santos, todas en procesión solemne. La iglesia se inauguró oficialmente en esa fecha con una solemne misa de Acción de Gracias.4

En 1816 se retiró el oro de los retablos de la antigua catedral y con ese mismo se doraron los retables en la nueva catedral. En 1821, se construyeron las dos torres del lado oriente -torres menores que daban hacia el cementerio de la ciudad, que era parte del complejo de la Catedral y que estaba en donde ahora se encuentra el Mercado Central-. En esas torres se colocaron los primeros campanarios y en 1826 se instalaron las puertas del lado oriente, sur y poniente, y las rejas a las claraboyas de las criptas.4

Pero en 1826 se inició un grave período de inestabilidad política en el país cuando el presidente federal, general Manuel José Arce y Fagoaga hizo prisionero al jefe de Estado de Guatemala, Juan Barrundia, presionado por los criollos aristócratas y eclesiásticos que veían como las leyes federales y estatales atacaban sus privilegios.5 El líder conservador aristócrata Mariano de Aycinena tomó el poder en Guatemala, pero el resto de estado centroamericanos, liderados entonces por criollos liberales, se rebelaron contra el poder federal y se inició la Guerra Civil Centroamericana. Esta Guerra Civil concluyó el 14 de abril de 1829, cuando las fuerzas del general liberal Francisco Morazán invadieron la Nueva Guatemala de la Asunción y saquearon cuanto pudieron. Poco después, fueron expulsados del país los criollos aristócratas, los frailes regulares y el arzobispo metropolitano, Ramón Casaus y Torres, quedando la Catedral cerrada por falta de un líder eclesiástico.6,7

La iglesia permaneció cerrada hasta febrero de 1838, cuando las huestes católico-campesinas del general Rafael Carrera hicieron su entrada triunfal en la ciudad luego de derrotar a las fuerzas estatales del gobierno del Dr. Mariano Gálvez. Aquella revolución había sido promovida por los curas párrocos del clero secular que no habían sido expulsados, quienes aprovecharon los errores políticos de los liberales, en especial el tributo individual contra los indígenas y campesinos mestizos, los códigos de Livingston y sus leyes laicas que no se aplicaban a la realidad guatemalteca y el hecho de que los liberales estaban haciendo negocios con los «herejes» británicos. Al ingresar a la ciudad, lo primero que pidieron los campesinos alzados fue que abrieran la Catedral, y cuando el Deán intentó oponerse diciendo que a la Santa Iglesia no entraba chusma y mucho menos armada, los líderes del movimiento lo amenazaron de muerte para que la abriera.8

Con el retorno de los conservadores al poder, aprovechando el descalabro liberal que produjo la revuelta campesina, se derogaron todos los decretos anticlericales y poco a poco retornaron los frailes y las autoridades eclesiásticas. Pero durante toda la década de 1840 el país vivió un período de anarquía que obligaba a que los pocos ingresos que tenía el estado se utilizaran en financiar las constantes guerras. No fue sino hasta que el general Carrera derrotó definitivamente a los criollos liberales centroamericanos en la Batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851 que el país finalmente se pacificó y nuevamente se empezó a pensar en la infraestructura de la ciudad.9

Con Carrera firmemente en el poder, y ya nombrado presidente vitalicio desde 1854, continuaron los trabajos en la Catedral. El 23 de julio de 1860 fue colocado el nuevo altar de mármol de Carrara, el cual sustituyó el antiguo Altar Mayor que era de madera dorada y dimensiones mayores y que fue trasladado al Beaterio de Santa Rosa.4

Finalmente se construyeron las torres principales de los campanarios y del bronce de los cañones del fuerte de San José fue fundida la campana mayor de la Iglesia de la Catedral, la cual fue bendecida en 1871, en celebración del Concilio Vaticano I, y desde entonces es conocida como «La Chepona».4 Pero ese mismo año se produjo la Revolución Liberal que nuevamente implementó las políticas anticlericales, que dejaron a la iglesia con muy pocos fondos hasta que se inició el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Melchor Toledo, Johann Estuardo (2011). «El arte religioso de la Antigua Guatemala, 1773-1821; crónica de la emigración de sus imágenes». tesis doctoral en Historia del Arte (México, D.F.: Universidad Nacional Autónoma de México).
  2. Ibid., p. 170.
  3. Stephens, Alexander (1804). Public Characters, Volume 4. (en inglés) Impreso para R. Phillips, por T. Gillet. OCLC 1929272.
  4. Melchor Toledo, El arte religioso de la Antigua Guatemala. p. 172.
  5. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. pp. 32-35.
  6. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz.
  7. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  8. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Guatemala: Tipografía de Sánchez y de Guise.
  9. Sierra González, Aída Lucila (2001). «La batalla de la Arada». Guatemala: Servicio de Historia Militar, Sección de Investigaciones Históricas, Museo Militar. Archivado desde el original el 21 de diciembre de 2014.
  10. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación de las Leyes emitidas por el Gobierno Democrático de la República de Guatemala, desde el 3 de junio de 1871, hasta el 30 de junio de 1881 I. Guatemala: El Progreso.

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5 de noviembre de 1950: fracasa revuelta de Castillo Armas

5 de noviembre de 1950: fracasa revuelta de Castillo Armas

5noviembre1950
Edificio de la antigua Penitenciaría Central, construida por el gobierno del general J. Rufino Barrios y que operó hsata la década de 1960. Allí estuvo prisonero el coronel Castillo Armas (en el recuadro) tras el fallido ataque a la Base Militar «La Aurora». Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El coronel Carlos Castillo Armas era un militar fiel al coronel Francisco Javier Arana, y tras la muerte de éste a manos de miembros del gobierno del Dr. Juan José Arévalo que estaba dirigidos por el Ministro de la Defensa, el coronel Jacobo Arbenz en 1949, empezó a complotar contra los gobiernos revolucionarios. Tras laborar como director en la Escuela Politécnica, Carlos Castillo Armas lideró su primera incursión armada el 5 de noviembre de 1950, cuando en compañía de cien civiles, todos ellos sin ningún entrenamiento, intentó tomar la Base Militar «La Aurora«.



Los apologistas de la Liberación, como el escritor Mario López Villatoro, embellecieron aquella fracasada rebelión comparando, sin querer, a los métodos los gobiernos revolucionarios con los de los presidentes liberales que los antecedieron (en especial a los brutales métodos judiciales y carcelarios del general J. Rufino Barrios,1 del licenciado Manuel Estrada Cabrera2 y del general Jorge Ubico3):

«Una inolvidable tarde del 5 de noviembre de 1950, a la cabeza de cien patriotas, se rebela en armas y asalta casi sorpresivamente el primer cuartel denominado «Base Militar», tenido como una especia de ciudadela de la Revolución. Se aseguraba contar con simpatizantes del movimiento en el interior de la fortaleza, pues el sentimiento de repudio hacia el gobierno descabellado de Arévalo, había invadido todos los ámbitos de la República; lo cierto es que cuando los primeros guardias reaccionan y se sacuden del natural atolondramiento, suenan los primeros disparos y entonces se entabla el tiroteo, que tomara desprevenidos a los jefes del mencionado cuerpo castrense.

De los cien ciudadanos valerosos y heróicos, fueron sacrificados veintuno, escapando el resto y siendo atrapados irremediablemente entre la furia de la sodadesca que disparaba a la ciega; entre los ametrallados que quedaron tendidos en los patios dados por muertos, debido a la forma en que fueron atacados, a fuerzas misteriores, a designios impenetrables del Supremo Hacedor, todavía permanecían vivos tres hombres que han pasado ya a la historia: Carlos Castillo Armas, Mario Arrivillaga y José Segundo Mancio, como supervivientes para relatar la grandeza de esa aventura con la cual está marcado con signos de sacrificio el camino a seguir para la liberación de la patria del quetzal.

Trasladados al Hospital para la autopsia de ley descrubre el médico forense que vivían tres hombres, gravemente heridos; se da el parte urgente a la Presidencia de la República y los matarifes del comunismo opinaban que se liquidara sin ningún escrúpulo a los traidores reaccionarios, según ladraban en el delirio de su ira; pero contra todo lo anhelado por los insensatos se procede a la curación de tales guatemaltecos, siendo traslados a la Penitenciaría Central.

Y es aquí donde Carlos Castillo Armas, resignado a su suerte, pero con fe profunda en sus compatriotas y en medio de la pesadumbre por la desaparición de sus valientes compañeros sacrificados por la redención de Guatemala, alimenta la segunda fase de la gran operación. Se gesta el primer episodio de una odisea, consistente en escapar de la cueva de los lobos marxistas e ir a comenzar de nuevo la batalla y es así como un 11 de junio de 1952, logra fugarse del centro penitenciario en compañía de otros recluidos abnegados y dispuestos a todo por servir a la Patria. Ante la expectación pública, y la tormenta de comentarios a cual más variados y contradictorios que se desata en el ambiente, Castillo Armas se ve protegido por la embajada de Colombia adonde fuera en busca de asilo inesperadamente«.4

Por su parte, el escritor revolucionario Manuel Galich describió así los hechos:

«A los 7 meses de haber consumado el asalto a la base militar, de 1950, Carlos Castillo Armas continuaba guardando prisión, rodeado de consideraciones por los jefes del penal. Pendía sólo la sentencia por los delitos de sedición y rebelión, y sus comunicaciones con el exterior eran expeditas. En el Gobierno ya nadie se acordaba más de él, porque existían problemas de mucho mayor interés nacional y porque, consignado a los tribunales de justicia, el Ejecutivo no lo consideraba asunto de su incumbencia.

A cargo de los jefes del penal corría el distraer la atención de los presos con una función vespertina de cine, y allí fueron reclusos y guardianes. Mientras tanto, se escurrían por un túnel Castillo Armas, un teniente, un chofer y dos sargentos, compañeros suyos del 5 de noviembre, más uno de los autores del crimen del Studebaker gris, muy sonado en 1948; un parricida condenado a 30 años, un doble homicida y un ladrón sentenciado a 5 años. Castillo Armas surgió del suelo, a las 6 de la tarde del 9 de junio de 1951, seguido de aquella ‘selecta’ escolta.  El centinela no dio la alarma a que estaba obligado sino después de un tiempo prudencial, porque quiso creer que aquellos aparecidos eran ‘fontaneros’ a juzgar por sus vestimentas. Ganó el prófugo la Legación de Colombia y de allí salió del país con salvoconducto del Gobierno.

Para la United Fruit Company (UFCO) aquel individuo no podía sino parecer su ‘mesías’, y lo trajo al sitio ideal, allí donde su dominio es absoluto, fronterizo, para mayor fortuna, con Guatemala: la costa norte de Honduras […] El pupilo tenía algunos antecedentes que lo abonaban. Además de su aranismo de 1949 y de su asalto a la base militar de 1950, había recibido unos cursillos, un tanto olvidados, en West Point, y un oficialato de Estado Mayor. No obstante, no pasaba de ser un neófito para la envergadura de la operación a que se le destinaba: lanzarlo contra Guatemala, armado, equipado y financiado por la UFCO, dirigido por expertos ‘yanquis’ y seguido por mercenarios caribes y centroamericanos.»5

(Nota de HoyHistoriaGT: dejamos que el lector decida cual de los dos versiones es más real, basado en los documentos desclasificados por la CIA estadounidense en 2003 en donde no solamente aparecen los tres criptónimos que esta organización utilizó para Castillo Armas -PANCHO, RUFUS y CALLIGERIS- sino que se detalla la forma en que fue el embajador John Puerifoy y el Departamento de Estado los que verderamente derrocaron al gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán el 27 de junio de 1954, y no la mal preparada operación PBSUCCESS que estaba a cargo de Castillo Armas.6)

Castillo Armas fue asesinado el 26 de julio de 1957 bajo circunstancias todavía no esclarecidas, y el 27 de julio de 1957, durante la breve presidencia del licenciado Luis Arturo González López, el decreto gubernativo No. 590 concedió el indulto a los autores, cómplices o encubridores de los delitos de rebelión y sedición de los sobrevivientes de la asonada del 5 de noviembre de 1950.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez, Guillermo (Mayo de 1886) Exposición y documentos presentados a la Asamblea Nacional Legislativa por Guillermo Rodríguez, acusado y sentenciado con pretexto de la bomba del 13 de abril de 1884. Guatemala: Tipografía de Arenales. p. 50.
  2. Ávila Pessel, Carlos (6 de mayo de 1920). Defensa presentada por el Licenciado don Emeterio Ávila Echeverría después de ratificada la sentencia que le condenó a muerte, con relación al atentado del 29 de abril de 1907. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  3. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  4. López Villatoro, Mario (1956). Por los fueros de la verdad histórica. Una voz de la Patria escarnecida. Guatemala, ante la diatriba de uno de sus hijos renegados. Guatemala: Imprenta Moderna. pp. 218-219.
  5. Galich, Manuel (1956) Por qué lucha Guatemala : Arévalo y Arbenz dos hombres contra un imperio. Argentina : Elmer Editor.
  6. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency.
  7. Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999). Causas y orígenes del enfrentamiento armado interno. Naciones Unidas. p. 247.

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4 de noviembre de 1911: nombran a Joaquín Méndez embajador en Washington

4 de noviembre de 1911: nombran a Joaquín Méndez embajador en Washington

4noviembre1911
La familia del Dr. Julio Bianchi en la embajada de Guatemala en Washington en 1920. Bianchi fue el sucesor de Joaquín Méndez en la legación guatemalteca ante el gobierno de los Estados Unidos tras el derrocamiento de Estrada Cabrera. En el recuadro: el licenciado Joaquín Méndez cuando era embajador. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El personaje que ocupa la efeméride de hoy, es el licenciado Joaquín Méndez, quien fue uno de los principales colaboradores y aduladores del licenciando Estrada Cabrera. Y es que, si bien los miembros del partido liberal llaman a los del conservador «partido servil» porque éstos colaboraban con las autoridades españolas durante la época colonial, existen una gran cantidad de ejemplos que demuestran que los liberales no se quedan cortos en cuanto a las muestras de servilismo. Y esto fue más evidente durante los largos gobiernos de general J. Rufino Barrios, del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico.

Méndez era miembro del consejo editorial de «La Ilustración Guatemalteca» e inició su carrera política cuando el general presidente José María Reina Barrios lo nombró como director de la Tipografía Nacional, puesto en el que todavía se encontraba cuando el presidente murió asesinado el 8 de febrero de 1898. Entonces, el presidente interino, licenciado Manuel Estrada Cabrera, lo mandó llamar para que empastara un librito que era muy importante para el nuevo mandatario: el «Oráculo novísimo o libro de los destinos«.1​ Y a partir de ese momento se formó una amistad que, gracias a la personalidad amigable de Méndez, se prolongó hasta el fin del gobierno de Estrada Cabrera. Estrada Cabrera convocó a la elección presidencial para la semana del 1 al 7 de agosto de 1898 y logró resultar electo gracias a las amenazas y abusos de poder que neutralizaron a los otros candidatos, y a la propaganda efectiva que se escribió en el periódico «La Idea Liberal» que dirigió Méndez.2,3,Nota

Como agradecimiento, tras la elección de Estrada Cabrera, muchos de los miembros de «La idea liberal» fueron miembros del gabinete y del gobierno: Spínola fue ministro de Fomento, Enrique Gómez Carrillo fue nombrado cónsul en Hamburgo y Méndez entró al ministerio de Fomento.3

Méndez puso su pluma al servicio de la adulación del presidente, y colaboró en numerosas publicaciones que lo alababan en extremo; he aquí algunos ejemplos:

  • Álbum de Minerva (1902): «Estamos en presencia de algo verdaderamente conmovedor y extraordinario. Se halla la población engalanada como para una festividad sin precedente. Sus edificios han sido empavesados, sus calles cubiertas de flores. Venimos todos siguiendo a nuestros escolares, bajo soberbios arcos de triunfo, sobre alfombras de hojas y corolas de nuestros plácidos vergeles, y es esto como una hermosa minervalia a la que dan tintes de satisfacción purísima, la luz que es la alegría de los orbes, la infancia y la juventud que son la alegría de la vida[…] La fiesta de Minerva ha triunfado en la conciencia pública, y ya constituye una solemnidad nacional».4
  • La Locomotora (1906): «¡Ya verá Ud. [doña Joaquina Cabrera ], que las lectoras de La Locomotora, volarán donde Juanita de Keller [la presidente del Comité] a llevar su óbolo, para las víctimas de la defensa nacional, como vuelan las mariposas, como vuelan las aves, como vuelan por toda la República, las generosas iniciativas de Ud.; y como volarán muy pronto en el aire puro de su alma bellísima, esas mariposas de luz, las gratitudes y esas aves de amor, las bendiciones!»5
  • El Educador (1907): «Es, indudablemente, en la múltiple personalidad del señor Estrada Cabrera, el educador una de las facetas más perfectas del diamante blanco que es su intelecto«.6 «Y el alma del señor Estrada Cabrera es ese evangelio vivo, para inspirar amor al trabajo, para hacer amable la ciencia, para convertir la naturaleza en la página contentiva del alfa y omega de los mundos, para llevar a todas las almas el convencimiento de que la síntesis de todos los amores está en el amor profundo e inalterable de la patria y de la humanidad.»7

Con el tiempo, Méndez llegó a tener una relación muy cordial con el presidente, al punto que cuando cuando el jefe de Estado Mayor, general José María Orellana, lo veía muy enojado, llamaba a Méndez por teléfono, para que fuera a calmar al gobernante.9

Entre 1906 y 1909, Méndez fue editor de «La Locomotora«, órgano divulgativo del ministerio de Fomento que fue llamado así porque se estaba concluyendo el Ferrocarril del Norte, último tramo para completar el corredor seco interoceánico, y luego de que revista dejó de publicarse continuó colaborando con el gobierno. Pero fue en 1911 – cuando el gobierno del presidente estadounidense William Howard Taft no logró comprometer al gobierno guatemalteco a aceptar un préstamo oneroso- que Méndez sirvió una importante misión diplomática ante el Secretario de Estado Philander C. Knox, logrando evitar que la administración norteamericana removiera a Estrada Cabrera de la presidencia.​ En premio a la excelente labor realizada, Estrada Cabrera nombró a Méndez embajador de Guatemala en Washington el 4 de noviembre de 1911, puesto en el que permaneció hasta la caída del régimen cabrerista en abril de 1920.10

Cuando fungía como embajador de Guatemala, Méndez se enteró de que en Nueva York residía el poeta nicaragüense Rubén Darío, quien había salido de Europa el 24 de octubre de 1914 y llegado a esa ciudad estadounidense tratando de hacer una gira americana en pro de la paz para detener la Primera Guerra Mundial, pero quien no había tenido suerte y estaba pasando muchos problemas económicos.​ Méndez le escribió a Estrada Cabrera reportándole el lamentable y desesperado estado de Darío; y el escritor Máximo Soto Hall viajó a Guatemala para hablar personalmente con el presidente sobre el asunto. Estrada Cabrera dio órdenes para que el cónsul de Guatemala en Nueva York embarcara al poeta nicaragüense rumbo a Guatemala, a donde llegó Darío el 20 de abril de 1915 y en donde estuvo varios meses en Guatemala, viviendo muy bien gracias a la hospitalidad del presidente guatemalteco, pero decidió regresar a Nicaragua cuando las exigencias del presidente guatemalteco se hicieron excesivas.11


NOTAS:

BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Martínez (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 49.
  2. Ibid, p. 78.
  3. Mendoza, Juan Manuel (1940). Enrique Gómez Carrillo; estudio crítico-biográfico: su vida, su obra y su época. II (1.ª edición). Guatemala: Unión Tipográfica, Muñoz Plaza y Cía. p. 6.
  4. Arévalo Martínez, ¡Ecce Pericles!, p. 69.
  5. Méndez, Joaquín; Estrada Paniagua, Felipe (11 de agosto de 1906). «Filantropía». La Locomotora I (4) (Guatemala) , p. 2.
  6. Méndez, Joaquín; Estrada Paniagua, Felipe (1907) Algo sobre educación. Guatemala: Tipgorafía Nacional. p. II.
  7. Ibid, p. IV.
  8. Arévalo Martínez, ¡Ecce Pericles!, p. 221.
  9. Ibid, p. 244.
  10. Ibid, p. 245.
  11. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Dime con quien andas y te diré qué escribes: la amistad de Gómez Carrillo y Rubén Darío». Universidad Francisco Marroquín. Guatemala. Archivado desde el original el 28 de marzo de 2016.

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3 de noviembre de 1998: el huracán Mitch afecta a Guatemala

3 de noviembre de 1998: el huracán Mitch afecta a Guatemala

El poderoso huracán Mitch, que previamente había alcanzado la categoría 5, afecta gravemente a Guatemala tras azotar a Honduras y Nicaragua, a pesar de haberse debilitado considerablemente.

La trayectoria completa del huracán Mitch desde su formación como tormenta tropical hasta que se disipó al norte de las Islas Británicas.
La trayectoria completa del huracán Mitch desde su formación como tormenta tropical hasta que se disipó al norte de las Islas Británicas. En el recuadro: fotografía satelital del huracán cuando alcanzó la categoría 5. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Trayectoria del Huracán Mitch:

El huracán Mitch en su apogeo alcanzó una velocidad de entre 290 y 320 km/h, y pasando América Central del 22 de octubre al 5 de noviembre en la temporada de huracanes en el Océano Atlántico de 1998. La tormenta se formó en el oeste del mar Caribe el 22 de octubre,​ y gracias a las condiciones extremadamente favorables, alcanzó la categoría 5 en la escala de huracanes de Saffir-Simpson el 26 de ese mismo mes. Se registró que la presión de este huracán bajó hasta los 905hPa (26.73 inHg), una de las presiones más bajas registradas en un huracán del Atlántico.​ A partir de ese momento, el ojo del huracán se movió muy lentamente de forma paralela a la costa de Nicaragua y Honduras.1

Después de desplazarse hacia el suroeste al mismo tiempo que se debilitaba, el huracán golpeó Honduras como un huracán de categoría 4; pero debido a su lento movimiento (quedando prácticamente estacionario entre el 29 de octubre y el 3 de noviembre), el huracán Mitch dejó cantidades históricas de precipitaciones en Honduras y Nicaragua, con informes no oficiales de hasta 1900 mm, y provocó fuertes lluvias que causaron deslizamientos de tierra y graves inundaciones en Guatemala, las cuales destruyeron cerca de seis mil casas y dañaron otras varias decenas de miles, obligando a más de cien mil personas a evacuar sus hogares. Además, destruyeron veintisiete escuelas y dañaron otras doscientas noventa. Las inundaciones también causaron severos daños a los cultivos y los deslizamientos destruyeron tierra cultivable en todo el país; los cultivos domésticos más severamente dañados fueron los de tomate, plátano, maíz, frijoles y café.2

Situación en Guatemala antes del huracán:

Desde su toma de posesión en 1996, el gobierno del presidente Alvaro Arzú Yrigoyen se había propuesto mejorar la infraestructura de carreteras en todo el país —las cuales habían mejorado considerablemente gracias a los Q30 millardos otorgados a Sigma Constructores para la construcción de las mismas durante ese gobierno3— pero las inundaciones provocadas por el huracán Mitch la dañaron provocando la pérdida de treinta y siete puentes y la destrucción de total o parcial de mil trescientos kilómetros de carreteras, de los que seiscientos fueron secciones de autopistas importantes que habían sido remodeladas poco antes.2

En total, el huracán Mitch causó directamente doscientas sesenta y ocho muertes en Guatemala y once muertes indirectas cuando un avión se estrelló durante la tormenta, así miles de muertes en el resto de los países del Istmo, ocasionadas por las catastróficas inundaciones —aproximadamente veinte mil personas fallecieron y alrededor de ocho mil se reportaron como desaparecidas—.4

Consecuencias del desastre:

Después del desastre causado por el Huracán Mitch, muchos países hicieron significativas donaciones, totalizando US$6.3 mil millones; pero también se perdieron puestos de trabajo en la agricultura (que los gobiernos de Honduras y El Salvador paliaron con el TPS otorgado por el gobierno de los Estados Unidos, algo a lo que se opuso el presidente de Guatemala, Alvaro Arzú argumentando que el país no necesitaba ese tipo de ayuda3) y se produjeron brotes de enfermedades en toda la región, incluyendo cólera, leptospirosis y dengue. Guatemala fue la más afectada por el cólera, donde la mayoría de las muertes se produjeron debido al consumo de alimentos contaminados; también hubo muchos casos de dengue reportados, aunque no se informó de muertes por esta enfermedad5.


Bibliografía:

  1. National Hurricane Center (1998). «Hurricane Mitch Tropical Cyclone Report». (en inglés).
  2. Inter-American Development Bank (2004). «Central America After Hurricane Mitch- Guatemala». (en inglés)
  3. Zamora, José Rubén (23 de octubre de 2017). Arzú, a la distancia. Guatemala: El Periódico.
  4. BBC (1998) Mitch: A path of destruction. Inglaterra: BBC.
  5. Pan-American Health Organization (s.f.). «Disease Threat following Hurricane Mitch»

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2 de noviembre de 1966: declaran estado de sitio en todo el país

2noviembre1966
Sección del Mapa en Relieve de Guatemala que muestra la Sierra de las Minas, con el río Polochic al norte y el río Motagua al sur. Ésta fue la región en donde desarrolló su actividad militar la guerrilla guatemalteca en 1966, y la que combatió el ejército. En el recuadro, el comandante guerrillero Luis Turcios Lima, de las Fuerzas Armadas Rebeldes quien murió el 2 de octubre de 1966 a los 25 años de edad en un accidente automovilístico. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y Comunicarte.

El licenciado Julio César Méndez Montenegro tomó posesion de la presidencia de Guatemala el 1 de julio de 1966, lo cual dió a la guerrilla izquierdista la esperanza inicial de un cambio en el enfoque del gobierno, hasta entonces controlado por el Ejército de Guatemala.1

Pero, de acuerdo al escritor izquierdista y ex-vicepresidente de la República, Francisco Villagrán Kramer, el presidente Méndez Montenegro tuvo que firmar un pacto secreto con el Ejército para poder gobernar, y éste inició una fuerte ofensiva contra los insurgentes, a la que llamó «campaña de pacificación«.1  Entonces, entre julio y septiembre de 1966, los delegados de las dos organizaciones guerrilleras comunistas que existían en Guatemala -el Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre (MR-13) y las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR)- se entrevistaron para discutir sus diferencias.  Estos delegados eran César Montes y Marco Tulio Yon Sosa.2

Como resultado de lo convenido, el 10 de septiembre las FAR difundieron un comunicado en el que anunciaban su decisión de suspender las acciones militares, esperando que el Gobierno realizara reformas democráticas profundas y rechazando cualquier presión por parte del Ejército. Mientras tanto, su comandante Luis Augusto Turcios Lima (ex-militar graduado de la Escuela Politécnica de 25 años de edad) redactó el primer plan de campaña nacional llamado «Nuestras tareas fundamentales en la situación actual y nuestra preparación para una inminente campaña en el futuro«. En este plan, preveían que luego de la ofensiva política iban a emprender una fuerte ofensiva militar centrada en la Sierra de Las Minas con nuevo armamento.2

Pero el 2 de octubre de ese año, ya en medio de la ofensiva militar, Turcios Lima murió en un accidente automovilístico en la Ciudad de Guatemala. Tras su muerte, César Montes se convirtió en el nuevo comandante de las FAR, aunque la muerte Turcios Lima dejó al movimiento revolucionario sin una línea realista para enfrentar la guerra, y sin un comandante efectivo que hiciera responder a toda la organización.2

Además, el 2 de noviembre de 1966, el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro emitió el decreto 621, por medio del cual suspendió las garantías constitucionales, argumentado que las medidas para lograr la “concordia nacional en el llamado del gobierno democrático surgido de las elecciones generales del 6 de marzo habían sido contestados declinando los beneficios de la amnistía y con actividades conspirativas».2

El gobierno de Méndez Montegro fue prorrogando poco a poco el Estado de sitio hasta el 2 de abril de 1967 por medio de los decretos 622, 623 y 624. Por su parte, la campaña de pacificación del Ejército concluyó en agosto, resultando en la primera derrota militar de las fuerzas guerrilleras, que tuvieron que empezar prácticamente desde cero a partir de ese momento.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Figueroa Ibarra, Carlos, et al. (2013) Guatemala: Historia reciente (1954-1996). La dimensión revolucionaria. II. Guatemala: FLACSO, p. 77.
  2. Ibid., p. 78.
  3. Ibid., p. 79.

14 de noviembre de 1925: muere Manuel Herrera Moreno

14 de noviembre de 1925: muere Manuel Herrera Moreno

Manuel Herera Moreno era miembro de la influyente familia Herrera. Era medio hermano de Carlos Herrera (presidente de Guatemala de 1920 a 1921) y tío político del presidente Jorge Ubico (presidente de 1931 a 1944), y durante el gobierno de J. Rufino Barrios fue Ministro Plenipotenciario ante el gobierno de Porfirio Díaz en México, gracias a que su padre, Manuel María Herrera, era ministro de Fomento. Es recordado principalmente por haber firmado el nefasto tratado de límites Herrera-Mariscal, por el que Guatemala no solamente renunció a su reclamo territorial de Soconusco y Chiapas, sino que perdió 4000 millas cuadradas de territorio.

Frontera entre Guatemala y México vista de norte a sur. En el recuadro: croquis de la frontera luego de la finalización del trabajo de la Comisión de Límites en 1896.
Frontera entre Guatemala y México vista de norte a sur. En el recuadro: croquis de la frontera luego de la finalización del trabajo de la Comisión de Límites en 1896. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Familia Herrera:

Manuel Herrera Moreno era hijo de Manuel María José Herrera,1,2 quien fue un poderoso personaje del gobierno liberal del general J. Rufino Barrios, y artífice de varias políticas económicas del mismo. Manuel María José Herrera, era un acaudalado empresario que fue el primer ministro de Fomento del general Barrios y se preocupó por el desarrollo agrícola y la obra pública, pero que a pesar de ello fue víctima de ataques del general Barrios por sus negocios de molinos de trigo y murió de una afección cardíaca en 1883.3 Herrera también fue el artífice de la Reforma Agraria impulsada por el gobierno del general J. Rufino Barrios que resultó en la creación de las grandes fincas cafetaleras producto del despojo de las tierras comunales indígenas y de las tierras confiscadas a las órdenes religiosas y, junto con los otros Ministros de Estado, fue también uno de los diputados constituyentes que redactó la Constitución de 1879, con la que Barrios pudo extender su gobierno legalmente hasta 1886.4

Relación con Jorge Ubico y Carlos Herrera:

Véase también: Jorge Ubico

Manuel Herrera Moreno nació el 25 de marzo de 1847 y eventualmente se graduó de la Facultad de Derecho y Notariado en 1873 en donde fue compañero del Arturo Ubico Urruela, padre del general Jorge Ubico1 y hermano de Ernestina Ubico, esposa de Herrera Moreno.2 Herrera Moreno tambien era medio hermano de Carlos Herrera, empresario azucarero y diputado por Santa Lucía Cotzumaltguapa durante todo el gobierno de 22 años del licenciado Manuel Estrada Cabrera, y quien sucedió al derrocado presidente el 15 de abril de 1920.2

Nombramiento como ministro plenipotenciario en México:

Véase también: Tratado Herrera-Mariscal

En 1881, Herrera Moreno fue descrito así por el licenciado Francisco Lainfiesta: «era un joven bastante instruido, de caráter un tanto caprichoso, vivo y naturalmente inquieto había sido despachado a México, sustitución de Ramón Uriarte en 1878 o 1879. [El presidente] Barrios aseguraba que al nombrar a Herrerita para ese puesto, sólo quiso obsequiar los deseos de su padre, que le solicitó aquella separación, para evitarse de las molestias que le ocasionaba el hijo con ciertas reclamaciones de bienes hereditarios5

Ya en México, Herrera Moreno se hizo cargo activamente de la gestión del tratado de límites entre Guatemala y ese país, mientras el general Barrios promovía las intromisiones de guatemaltecos al territorio en disputa en Soconusco, promoviendo la ira del senado mexicano que amenazó con ir a la guerra en 1881. La gestión de Herrera Moreno en México y la de los licenciados Arturo Ubico Urruela, primero, y Lorenzo Montúfar, después, en Washington buscando la mediación del gobierno de los Estados Unidos, se veía entorpecida porque tenían que consultar con el presidente guatemalteco a cada paso. Aquel era un plan preconcebido del presidente Barrios, quien amparándose en la supuesta ineptitud de sus embajadores, emprendió un viaje a los Estados Unidos para resolver el asunto de límites personalmente y aprovechó para comprar bienes en Nueva York, a donde ya había emigrado su familia temiendo por su vida por los múltiples enemigos que Barrios tenía en Guatemala.6

De acuerdo con el licenciado Lainfiesta, un oficial español residente en México le relató en Nueva York cuatro años después que Herrera Moreno originalmente debía haber recibido del gobierno mexicano del general Porfirio Díaz la suma de 50,000 pesos por conseguir que el tratado de límites favoreciera a México, pero solamente obtuvo 30,000 porque su relación con el general Díaz se resquebrajó irremediablemente. Lainfiesta también refiere que en una cena que hubo en México, el ministro de relaciones de ese país, Mariscal, había relatado que Herrera Moreno había sido su principal colaborador en favor de los intereses de México.7

Viaje de Barrios a Estados Unidos en 1882:

Véease también: Asamblea autoriza a Barrios a viajar a EEUU

De acuerdo al licenciado Francisco Lainfiesta, cuando Barrios llegó a Estados Unidos hizo llegar a Herrera Moreno, Montúfar y Ubico a Nueva Orleans, y cuando llegaron, los trató con frialdad e insolencia, como sirvientes que no habían complido con su deber. Barrios llegó a tratarlos de traidores, y quizá en el caso de Herrera Moreno tuvo razón.

Por su parte, el historiador Antonio Batres Jáuregui, narra que Barrios partió para los Estados Unidos junto con Arroyo y Cruz, dejando como encargado de la presidencia al general José María Orantes, y cuando llegó a Nueva Orleans, lo recibió Montúfar con una pequeña comitiva, y le dijo: «¡Señor Presidente, los tamales están servidos en la mesa!«; a lo que le respondió el presidente: «Nos los comeremos todos juntos«. Partieron para Washington, y al llegar, Barrios fue a ver al Secretario de Estado, junto con Arroyo, Cruz y el intérprete Jacobo Gaiz, cónsul de guatemala en Nueva York.8 Cuando Frelinguysen le dijo que el convenio que le había dicho Montúfar no existía, Barrios insistió tres veces, creyendo no haber entendido bien al intérprete, hasta que finalmente Cruz, que sí hablaba inglés, le dijo en voz baja que era mejor retirarse. Ya fuera del despacho del Secretario de Estado, Barrios montó en cólera e hizo llamar a Montúfar a su habitación en el hotel Arlington; cuando el embajador entró, Barrios se avalanzó sobre él, pero el padre Arroyo se interpuso, dando tiempo a que Montúfar saliera huyendo.8

Evaluación del tratado de Límites por Claudio Urrutia:

Por su parte, el ingeniero Claudio Urrutia, jefe de la Comisión de Límites de Guatemala con México, en su informe final en 1900, dice: «No debieron nunca fundarse para formar el tratado, como consta hicieron, en los defectuosísimos mapas que tanto México como Guatemala han tenido de sus territorios hasta hace pocos años.”9 «Herrera e Irungaray cedieron todo ese extenso y rico territorio y se preocuparon de que debían hacerse por otras partes insignificantes modificaciones que ampliaran el territorio de guatemala, en lugares de poco o de ningun valor, modificaciones que en último resultado fueron desechadas, por lo menos las de alguna impotancia».10 «Para concluir este punto falta solamente agregar que Guatemala perdió con la cuarta línea unas 2700 millas cuadradas de terreno que incuestionablemente le pertenecían y del que estaba en quieta y pacífica posesión«.11,Nota

Así pues, Herrera firmó por Guatemala el nefasto tratado Herrera-Mariscal el 27 de septiembre de 1882, por el cual Guatemala renunció para siempre a su reclamación del territorio del Soconusco. Tras la muerte de su padre de una dolencia cardíaca en 1883, Herrera Moreno perdió el favor de Barrios y fue perseguido por su gobierno. Finalmente, murió el 14 de noviembre de 1925.2


Notas:

  • a: cabe mencionar que este informe final de la Comisión de Límites describía a cabalidad las desastrosa gestión del general Barrios en este asunto, y por ello fue confiscada por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera cuando fue publicada en 1900. Cuando fue reimpresa en 1966 durante el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro en la editorial del Ejército, la obra tuvo que ser confiscada. Actualmente el documento se encuentra en Google Books.

Bibliografía:

  1. Facultad de Derecho y Notariado de Guatemala (31 de enero de 1902). La Escuela de Derecho. Guatemala: Facultad de Derecho y notariado de Guatemala. 12 (1) p. 4.
  2. Geni (2020) Manuel María Herrera y Moreno. Geni.com
  3. Lainfiesta, Francisco (1885) Apuntamientos para la historia de Guatemala. Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 191-192.
  4. Ibid., p. 250.
  5. Ibid., p. 265.
  6. Ibid., p. 268.
  7. Ibid., p. 270.
  8. Comisión Guatemalteca de Límites con México (1900). Memoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 171.
  9. Batres Jáuregui, Antonio (1944). La América Central Ante la Historia. 1821-1921. III. Guatemala. Tipografía Nacional. pp. 431-436.
  10. Ibid., p. 173.
  11. Ibid., p. 174.
  12. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 345.

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1 de noviembre de 1877: conspiración Kopesky

1 de noviembre de 1877: conspiración Kopesky

Se descubre la «conspiración Kopesky» que pretendía asesinar al presidente J. Rufino Barrios y a su familia dentro de su propia residencia.

1noviembre1877 Plaza Mayor de la Ciudad de Guatemala en la época en que los conjurados fueron fusilados frente a la fuente de Carlos III. Al fondo se aprecia el Palacio Colonial. La casa del general Barrios estaba en la esquina opuesta del Palacio y desde allí pudo ver los fusilamientos. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Descubren la conspiración:

Véase también: J. Rufino Barrios

El 1 de noviembre de 1877 se descubrió una conspiración cuyo objetivo era asesinar al general presidente J. Rufino Barrios y a otros importantes personajes del gobierno liberal. Las personas implicadas, incluído el aventurero polaco Antonio Kopesky quien era comandante del Cuartel de Artillería, fueron juzgadas por una Corte Marcial, convictas y confesas, y diecisiete de los implicados fueron sentenciados a la pena capital y a condenas de cárcel. Los principales conjurados fueron fusilados el 5 y el 7 de noviembre frente a la fuente de Carlos III, entonces en la Plaza Mayor de la Ciudad de Guatemala, y el resto fue indultado al cabo de poco tiempo.1 Las personas fusiladas al pie de la fuente fueron:

  • El 5 de noviembre:
    • José María Guzmán (carpintero)
    • Macario Santa María
    • Tomás González
    • Francisco Carrera Limón
    • Jesús Batres (comerciante, caficultor y ganadero; se mantenía en estado de embriaguez)
  • El 7 de noviembre:
    • Manual (o Gabriel) Aguilar (presbítero)
    • Antonio Kopesky (militar polaco)
    • Francisco de León Rodas (militar conservador guatemalteco)
    • Rafael Segura (poeta y escritor; empleado público)
    • José Lara Pavón (catedrático universitario, miembro de la familia Aycinena; ya era anciano)
    • Lorenzo Leal (conservador, pintor miniaturista)
    • Rafael Gramajo
    • Carlos Alegría
    • Cipriano Montenegro
    • Abraham Carmona
    • Enrique Guzmán (destilador de aguardiente)
    • Desiderio Montenegro2

¿Cómo se gestó la conspiración?

La conspiración fue organizada por dos militares, el ya mencionado Kopesky y el capitán Francisco de León Rodas. Kopesky había llegado a México con las tropas del emperador Maximiliano y luego de quedar inválido trabajó como mercenario en Centroamérica, donde había cometido una doble traición en Omoa en 1873 y a quien el presidente Joaquín Chamorro de Nicaragua había expulsado de ese país por conspitar contra su gobierno en 1875. A pesar de esto, había sido reclutado por Barrios para que colaborara en su ejército debido a su especialización en artillería. De León Rodas, por su parte, odiaba a Barrios desde una vez que lo había humillado públicamente. El resto de conspiradores eran dos militares, un grupo de civiles conservadores, otros que eran liberales de oposición y un cura párroco.

¿Cómo fueron los hechos? El 23 de octubtre de 1877 la Asamblea Nacional Legislativa había cerrado sus sesiones después de declarar que el tiempo propio para hacer la Constitución de la República no había llegado. Esto significaba que el presidente Barrios podría seguir gobernando con las amplias facultades discrecionales que le concedía el Acta de Patzicía, y extendiendo su período por cuatro años a partir de la emisión de aquel decreto.1 Esto creó mucho descontento entre los opositores de Barrios pues se daban cuenta que el presidente era en realidad un dictador con carta abierta para gobernar como mejor le pareciera.

De acuerdo a la versión oficial, los conspiradores querían emborrachar y narcotizar a los guardias del presidente, para luego entrar a la casa y acabar con todo aquel que se les cruzara por enfrente hasta llegar a Barrios y su familia y matarlos a todos.3 Pero el 31 de octubre de 1877, una anciana tocó insistentemente a la puerta de la casa de Barrios, hasta que fue recibida, y le aseguró al general presidente que era la madre de un soldado de artillería y que a la noche siguiente, un grupo se alzaría para matarlo a él y a su familia. Barrios mandó a traer un grupo de cincuenta soldados de la Guardia de Honor y los colocó de guardia en el despacho presidencial, que estaba frente a la puerta de su casa —en donde en el siglo XXI se encuenta el Parque Centenerio—, para que en caso de un atentado abriran fuego desde la ventana de su oficina.4

He aquí lo que le contró Barrios al presidente de Nicaragua, Pedro Joaquín Chamorro en una carga del 10 de noviembre de ese año:

«[…] he cortado aquí una conspiración de carácter muy grave para toda la sociedad, por el abominable plan de asesinatos en que se basaba. Era dirigda por una sociedad organizada a estilo de los carbonarios, y sus indivuos ligados como aquellos con juramentos terribles para la guarda del secreto. Debía ejecutarse en la noche del 1 de noviembre y darle principio un aventurero inválido llamado Antonio Kopesky, a quien por consideración tenía empleado yo como Comandante de una Brigada de Artillería. Entre los conspiradores figuraban algún individuo de la nobleza y algunos del clero, lo cual pudo colegirse desde que se tomaron los puñales, las mordazas y el veneno preparados para la matanza y demás lances de pillaje y violencia en que pensaban cebarse. Por supuesto, éramos yo y las personas de mi familia las primeras víctimas que debían inmolarse por medio de asesinos contratados para el efecto. Los detalles de ese plan causan horror: no se concibe cómo ha podido germinar en la mente de seres humanos.»5

Represión y convicciones:

Cuando el complot se descubrió los esbirros del gobierno capturaron a muchas personas, a quienes los juzgaron y sentenciaron a muerte en Corte Marcial como escarmiento para todos los enemigos del general Barrios de acuerdo al siguiente decreto:

J. Rufino Barrios, General de División y Presidente de la República de Guatemala

Considerando: que uno de los más estrictos deberes es conservar la tranquilidad pública.

Que la lenidad de la actual Administración en vez de contener a los sediciosos ha servido para alentarlos en la vía de nuevos crímenes.

Y que los monstruosos atentados que en estos últimos días se proyectaron y comenzaban a ponerse en ejecución son una prueba flagrante de que no han bastado las disposiciones preexistentes para garantizar el honor, la vida y los intereses de los ciudadanos. Con la mira de prevenir que en lo sucesivo se repitan crímenes de esta naturaleza, en uso de las facultades de que estoy investido, decreto:

Artículo 1°. Serán juzgados militarmente todos los reos de sedición, rebelión o conspiración.

Artículo 2°. De la misma manera serán juzgados sus cómplices, auxiliadores o encubridores.

Artículo 3°. Los delincuentes de que hablan los dos artículos anteriores, a más de las penas corporales que les corresponden, conforme a las leyes militares y de las indemnizaciones civiles a que están sujetos todos los reos, sufrirán una multa de la mitad a las dos terceras partes de sus bienes, segun las circunstancias.

Dado en Guatemala, en el Palacio de Gobierno a cinco de noviembre de mil ochocientos setenta y siete.

    • J. Rufino Barrios.
    • Siguen las firmas de los Ministros de Estado, entre quienes estaban el ministro de Relaciones Exteriores e Instrucción Pública, doctor Lorenzo Montúfar, y el subsecretario encargado del Ministerio de la Guerra, Arturo Ubico.6

En virtud del decreto anterior, a todos los implicados los torturaron a palos en los calabozos de las cárceles, un método que era muy utilizado en aquella época.4 Si bien algunos sí estaban implicados, varios autores coinciden en que no todos los fusilados fueron realmente conspiradores, sino simples chivos expiatorios que Barrios utilizó para aterrorizar a la población y hacerle ver que no iba a permitir que nada ni nadie se interpusiera en su camino.3 Por ejemplo, he aquí lo que dice al respecto Santos Soto, un perseguido político de Barrios, al respecto de Jesús Batres, quien fuera fusilado el 5 de noviembre:

«[…] después de la conspiración y fusilaciones de Noviembre de 1877. Esa conspiración sirvió de pretexto, sin que yo haya tomado en ella ninguna participación. Jesús Batres, uno de los que fueron entonces fusilados, era primo, compadre e íntimo amigo mío. Hacíamos en sociedad varios negocios de compras de ganado y otros, en los cuales me daba la tercera parte de las utilidades. Yo siempre he creído que Batres tampoco tuvo parte en la conspiración de 1877, porque yo conocía muy bien su modo de pensar, y porque siendo tanta la confianza y amistad que conmigo tenía, algo me habría comunicado. Creo que su muerte debió ser motivada por algunas otras causas, y que Barrios aprovechó aquella oportunidad para matarlo.»7

Barrios, por su parte, lo relató así en su carta a Chamorro:

«Descubierto providencialmente a tiempo, pudo prenderse a casi todos los conspiradores principales y cómplices asesinos. Una parte de ellos recibió ya el castigo debido, ejecutándoseles en la Plaza Mayor, entre éstos un sacerdote, y un individuo de la nobleza, el Lcdo. don José Lara Pavón. Es satisfactorio ver que el Ejército compuesto de la clase sencilla y honrada del pueblo, no pudo ser contaminada para aquel funesto plan. Nuestra sociedad, pues, ha pasado días de espanto, imaginando la magnitud del peligro, los desastres sin cuento que debieron tener lugar ejecutados por una turba de ladrones y asesinos desbordada con puñal en mano, y ha presenciado impasible el tremendo castigo de los que tales escenas de barbarie meditaron y se proponían poner por obra. Esta es una lección que debe servirnos para ser aun más vigilantes contra el fanatismo».4

Barrios mira los fusilamientos desde su casa:

El presidente vió los fusilamientos desde el balcón de su casa, que estaba ubicada en la esquina suroeste de la 6a. avenida y 8a. calle, frente al Palacio de Gobierno.2 Se cuenta que los parientes y amigos que quisieron recoger los cadáveres de los fusilados fueron hechos prisioneros y torturados a palos en las cárceles y cuarteles de la ciudad,8 y que «tan pronto como el paso por las entradas de la plaza quedó libre, una multitud de curiosos de todas las clases y condiciones, entre ellos muchas señoritas elegantemente vestidas, se precipitaron en un tumulto y con avidez para contemplar los sangrientos despojos de aquellos desgraciados«.4


Bibliografía:

  1. Aguirre Cinta, Rafael (1899) Lecciones de Historia General de Guatemala. Arregladas para uso de las escuelas primarias y secundarias de ésta República. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 202.
  2. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008) La fuente del caballito. Fe de errata y excusa para documentar la ajetreada historia de la fuente de Carlos III. Guatemala: Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación.
  3. Contreras, Ana Yolanda (2017) Entre la ficción y la historia; desmitificación del gobierno liberal del general Justo Rufino Barrios en la novela «Sueño de los justos». Centroamericana 27 (1); ISNN: 2035-1496. p. 68.
  4. Palma, Claudia (1 de noviembre de 2015) Los conjurados. Guatemala: Prensa Libre.
  5. Barrios, J. Rufino (10 de noviembre de 1877) Carta al Sr. don Pedro Joaquín Chamoro, presidente de la República de Nicaragua. Guatemala. p. 1.
  6. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 156.
  7. Rodríguez, Guillermo (Mayo de 1886) Exposición y documentos presentados a la Asamblea Nacional Legislativa por Guillermo Rodríguez, acusado y sentenciado con pretexto de la bomba del 13 de abril de 1884. Guatemala: Tipografía de Arenales. p. 50.
  8. Alonso, América; Vela, Julia; Zurita, Cecilia (2017) Vida y obra, Lorenzo Leal y Miguel Leal. Guatemala: Instituto de Investigación en Diseño y Arquitectura, Universidad Rafael Landívar. pp. 11-12.

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20 de noviembre de 1930: suspenden operaciones del Ferrocarril de Los Altos

20 de noviembre de 1930: suspenden operaciones del Ferrocarril de Los Altos

La aguda crisis económica que afectaba a Guatemala debido a la Gran Depresión obliga al gobierno del general Lázaro Chacón a suspender las operaciones del Ferrocarril de Los Altos.

Dique de la planta de generación de Santa María de Jesús, construido para la operación del Ferrocarril de Los Altos. En el recuadro, la planta de generación.
Dique de la planta de generación de Santa María de Jesús, construido para la operación del Ferrocarril de Los Altos. En el recuadro, la planta de generación. Imágenes tomadas de Quezaltenango : Álbum conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril de los Altos.

Se incrementan los costos de operación:

Véase también: Lázaro Chacón, Gran Depresión

En medio de la crisis económica que azotaba al país en 1930, de febrero a octubre los gastos de operación del sistema eléctrico en Quetzaltenango se habían disparado de Q189.62 mensuales a Q260 mensuales entre junio y octubre, en una época, en la que la municipalidad altense cobraba 33 centavos de quetzal por cada foco de alumbrado particular, y el 1% de la renta por cada poste de alumbrado público y debido al descenso en la cantidad de pasaje y de carga, el cabido tenía que cubrir los gastos de operación.1-4

El 30 de agosto de 1930, el ingeniero Alberto Pons, gerente del Ferrocarril de Los Altos —el cual era eléctrico y operaba con su propia planta de generación en Santa María de Jesús—, llegó a la Ciudad de Guatemala para someter a consideración el estudio que había hecho  para balancear el presupuesto de la empresa, según el cual podrían economizarse de seis mil a siete mil quetzales gracias a un reajuste técnico de las operaciones. Los costos de operación del ferrocarril también se habían disparado porque debido a la crisis se había reducido el transporte de pasajeros y la producción agrícola estaba aletargada por lo que no había suficiente transporte de carga. Pero este plan fue descartado porque ya la operación del ferrocarril era insostenible para el Estado, que para entonces ya tenía serios problemas para cumplir con sus obligaciones financieras.1-4

Cuando en noviembre se llegó a una situación en que en vez de proveer un servicio a la población, el servicio eléctrico se estaba convirtiendo en una carga insostenible no sólo para la municipalidad sino que para el gobierno del general Lázaro Chacón, se optó por desplazar la planta de Zunil y se donó la explotación total de mil caballos de fuerza de la planta de Santa María de Jesús, para lo que el alcalde primero de Quetzaltenango obtuvo un crédito con el Banco de Occidente. Esta donación de energía representaba un ingreso de tres mil quetzales a las arcas fiscales, por el 20% de las entradas brutas, pero estaba muy lejos de ser una solución definitiva para el problema de generación eléctrica en Los Altos.1-4

Clausura definitiva:

Este fue el principio del fin del Ferrocarril de Los Altos pues la crisis económica que se había iniciado en 1929 con la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York se extendió por varios años más y el gobierno del general Jorge Ubico —quien asumió la presidencia el 14 de febrero de 1931 luego del derrame cerebral que sufrió el general Chacón en diciembre— decidió que era más rentable para el Estado desmantelar el ferrocarril que mantenerlo en funcionamiento.1-4


Bibliografía:

  1. Hernández de León, Federico; Bauer Avilés, C. (30 de agosto de 1930) «Presupuesto del tren de ‘Los Altos'». Guatemala: Nuestro Diario.
  2. — (21 de noviembre de 1930)  «Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos.» I. Guatemala: Nuestro Diario.
  3. — (22 de noviembre de 1930)  «Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos.» II. Guatemala: Nuestro Diario.
  4. — (23 de noviembre de 1930) «Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos.» III. Guatemala: Nuestro Diario.

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29 de noviembre de 1930: otro incendio de un comercio en la ciudad de Guatemala

29 de noviembre de 1930: otro incendio de un comercio en la ciudad de Guatemala

Debido a la grave crisis económica se produce otro incendio de un comercio en la ciudad de Guatemala, esta vez en los almacenes «Van den Henst».

29noviembre1930
Composición de varios anuncios de varios comercios tratando de vender sus artículos o servicios durante la grave crisis de 1930 en Guatemala. Imágenes tomadas de «Nuestro Diario» y de «El Imparcial«.

Crisis económica debida a la Gran Depresión:

La situación económica de la segunda mitad de 1930 era caótica en Guatemala, como resultado directo de la Gran Depresión. El desempleo se había disparado, y las fábricas dejaron de alquilar locales grandes para reducir costos, almacenando su equipo en espacio más reducidos. Los comerciantes de la Ciudad de Guatemala, desesperados, habían recurrido a prenderle fuego a sus negocios para cobrar el seguro, lo que les representaba más ingresos.1 Y el gobierno del general Lázaro Chacón, no encontraba los mecanismos adecuados para paliar la crisis, al punto que todo su gabinete le presentó la renuncia en pleno, y poco después otros ministros fueron renunciando individualmente.2

Incendios provocados de comercios:

La serie de incendios provocados se inició a finales de octubre, con el incendio del almacén «El Barato», en donde no solamente perdió la vida el propietario, José García, sino que también se perdió el archivo histórico de la familia Aycinena, cuya mansión estaba a un costado del negocio incenciado.3 Luego siguieron otros incendios similares y cuando se produjo el del almacén Van der Herst el 29 de noviembre, ya era más que evidente que los incendios eran provocados.4

En el caso del incendio de este almacén, ubicado en la séptima avenida sur entre la novena y décima calle, el siniestro se inició alrededor de las 12:30 am y fue advertido por los vecinos quienes avisaron a la policía; de acuerdo a los reporteros de «Nuestro Diario«, la Casa Van der Henst y Cía., tenía un fuerte seguro que ascendía a la suma de ciento treinta mil quetzales.4

Incendio del 29 de noviembre:

Reproducimos a continuación la nota policíaca que publicó el vespertino «Nuestro Diario» aquel 29 de noviembre de 1930, sin agregar comentario alguno, para que el lector se de una idea exacta de la situación que se vivía en esa época:4

«[…] anoche, a las doce y veinte minutos, el agente que cubría la línea de la séptima avenida sur del cantón, dió la señal de alarma, con motivo de desarrollarse un incendio en el interior de la casa del almacén «Van der Henst» contiguo al local que ocupa la sastrería denominada «The Gentleman» propiedad del señor Ramón Rosales. Por cierto, ya viene a sumar un número crecido de esta clase de accidentes registrado durante los últimos días.

[…] se despachó el auxilio correspondiente […], pero no obstante haberse desplagado la mayor actividad, fue totalmente imposible salvar la mercadería y mueblaje del ya citado almacén, por lo cual se supone que dicho incendio haya sido provocado de antemano por los propietarios de dichos centros de negocios, pues la violencia con que se desarrolló el incencio, no puede provocar otra clase de ideas más que la expresada.

[…] no se registró ninguna desgracia personal, pero […] las indagaciones que se verificaron, resulta que tanto el presitado almacén «Van der Henst» como la sastrería «The Gentleman» aparecen asegurados, el primero no se sabe por qué cantidad y el segundo por el dicho de su propio dueño, se sabe que estaba asegurado por la cantidad de cinco mil quetzales en la Compañía Guardia.

[…] todo contacto de incendio quedó completamente cortado a la una antes del meridiano del día de hoy, por lo cual, como última medida se procedió a nombrar el cuerpo de guardia.4

La situación empeoró en los días siguientes, culminando con el derrame cerebral del presidente Lázaro Chacón el 12 de diciembre de ese año,5 lo que dió lugar a varios cambios de presidente y al golpe de estado perpetrado por el general Manuel María Orellana Contreras, antes de que los Estados Unidos y la United Fruit Company forzaran a que fuera electo el general Jorge Ubico e iniciara su gobierno el 14 de febrero de 1931.6


Bibliografia:

  1. Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico». Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  2. Asturias Morales, M. (29 de agosto de 1930) “El gabinete presentó su renuncia hoy” Guatemala: Nuestro Diario. Muñoz Plaza y Cía.
  3. – (30 de octubre de 1930) “Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  4. Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). «Incendio de los Almacenes «Van der Henst». Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  5. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República“. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  6. Secretary of State. (1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. pp. 172-190.

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