2 de julio de 1725: muere el Dr. Juan Baustista Alvarez de Toledo, quien fuera el XIV obispo de la diócesis de Guatemala de 1713 a 1723

 

2julio1725
Uno de los pasos del Via Crucis que existen en la ciudad de Antigua Guatemala entre el templo de San Francisco El Grande y la ermita del Calvario.  Estos pasos fueron construidos bajo la supervisión de Alvarez de Toledo cuando era Comisario de Terceros en esa ciudad.  En el recuadro: el obispo Alvarez de Toledo.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La historia de la Colonia Española en el Reino de Guatemala y del Estado de Guatemala tras la Independencia en el siglo XIX está íntimamente ligada a la de la religión católica en la región.  Es por ello que es importante documentar quiénes fueron los obispos y arzobispos, así como los principales de las poderosas órdenes religiosas que poseyeron enormes extensiones de tierra cultivable en el país durante esos años.

El Dr. Juan Bautista Alvarez de Toledo es uno de esos personajes religiosos importantes, ya que no solamente fue obispo de Guatemala de 1713 a 1723 sino que llegó a ser presidente del Capítulo de los franciscanos de Guatemala, orden a la que pertenecía.1  De acuerdo al historiador eclesiástico Domingo Juarros, su acta de bautismo es la siguiente:

“En la Ciudad de guatemla, en 20 de junio de 1655 años, yo Diego de Robles, Teniente de Cura de esta Santa Iglesia Catedral, hice los exorcismos, bautizé, puso Oleo y Cris a Juan, hijo legítimo de Don Fernando Alvarez de Quiroya y de su mujer Doña Sebastiana del Castillo y Bargas; fueron sus padrinos Don Diego Alvarez de Vega y Doña Lorenza de Estrada su mujer; dicen los padrino, que nació el 28 de mayo pasado de este año y lo firmé. 

Diego de Robles.2

Continuando con lo indicado por Juarros, al margen de aquella partida de bautismo dice:

Este es el Príncipe que ha ilustrado esta Ciudad, siendo Señor Obispo de ella. El Ilustrísimo Señor Doctor y Maestro Don Fr. Juan Bautista Alvarez de Toledo, Religioso de San Francisco, Obsipo de Guatemala, año de 1713.  Murió a 2 de julio de 1725, de edad de setenta años y dos meses. 

Doctor Sologaistoa.”2

Alvarez de Toledo quedó huérfano a temprana edad y fue recogido por una mulata que se hizo cargo de él hasta que éste tomó los hábitos de la poderosa orden de franciscanos en el convento que éstos tenían en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala.  Allí sirvió como Lector, Guardián del Convento Grande, Comisario Visitador de la Provincia de Nicaragua, Definidor, Ministro Provincial, Comisario Visitador y Presidente de Capítulo de la de Guatemala. Por cierto, cuando era Comisario de Terceros, supervisó la construcción de las capillas del Via Crucis que van del templo de San Francisco a la Ermita del Calvario, y cuando fue electo Provincial hizo los bernegales de la Iglesia y otras piezas del Convento, fundó el Monasterio de Religiosas y promovió la del Colegio de Misioneros.1

Fue catedrático de la doctrina de Escoto en la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo y, dada su erudición, fue nombrado Doctor por dicha Universidad por gracia del Rey de España, sin necesidad de examen.  Dada la escacez de miembros del clero secular en esa época, fue electo Obispo de Chiapas en 1708, y fue consagrado en la iglesia de San Francisco el 15 de diciembre de 1709.1  En Ciudad Real supervisó la construcción de un hospital para pobres enfermos3 y luego fue trasladado a la mitra de Guatemala el 30 de abril de 1713 y recibió sus bulas el 22 de octubre de ese año. 1

De acuerdo al historiador Juarros, siendo obispo de Guatemala Alvarez de Toledo construyó una casa para recogidas y fundó una capellanía para que se les dijera misa los días de fiesta.  También otorgó 18,000 pesos para el convento de Monjas Clarisas, y previno casa para las de Capuchinas.  También dió becas a más de veinte niñas para que fueran religiosas y gastó grandes sumas de dinero en beneficio de los conventos y alivio para los más pobres.3

En 1725 fue promovido a la mitra de Guadalajara, pero dada su avanzada edad renunció y se retiró.  Entonces, el rey Felipe V solicitó al Papa que restituyera a Alvarez y Toledo en la mitra guatemalteca, pero el obispo falleció el 2 de unio y fue sepultado en la Iglesia del Colegio de Cristo Crucificado en la ciudad de Santiago de los Caballeros.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Juarros, Domingo (1857) [1808]. Compendio de la historia de la Ciudad de Guatemala. Guatemala: Imprenta de Luna. p. 287
  2. Ibid., p. 286.
  3. Ibid., p. 288.

2 de marzo de 1632: el Ayuntamiento nombra una comisión para recibir al nuevo Obispo, doctor Agustín de Ugarte y Saravia

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Ruinas de la Ermita de Nuestra Señora del Carmen en completo abandono en 1896.  En el recuadro: el obispo Ugarte y Saravia, quien autorizó la construcción de la ermina durante su gestión al frente de la diócesis de Guatemala.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El doctor Agustín de Ugarte y Saravia nació en Bogotá en 1564 y desde su nacimiento estuvo vinculado a la Iglesia Católica, ya que su padre era pariente del arzobispo Hernando Arias de Ugarte. A una temprana edad fue llevado a España, en donde realizó brillantes estudios en Salamanca y recibió el Doctorado en la Universidad de Oñate en Viscaya. Se ordenó sacerdote, se presentó a concurso y obtuvo la parroquia de Santa Cecilia en la villa de Espinosa de los Monteros de donde era nativa su madre; luego obtuvo la de San Sebastián en Burgos y, finalmente, fue Canónigo Racionero en Salamanca.

Regresó a la Nueva Granada en 1624 cuando contaba con sesenta años de edad,pues había sido nombrado Inquisidor Apostólico. Fundó de sus propios fondos un Monasterio de Carmelitas en Cartagena de Indias y en 1628 fue presentado al Obispado de Chiapa y Guatemala durante el papado de Urbano VIII.

En Guatemala fue recibido en 1632 en Santo Tomás (hoy Milpas Altas) por los capitanes Gaspar de Balcárcel y Pedro de Santiago, quienes habían sido comisionados por el Ayuntamiento de la capital el 2 de marzo de ese año para tal efecto. Había sido consagrado por el Obispo de Cartegena, Luís Ronquillo y ya al frente de su nueva diócesis dotó de una cátedra de casos de conciencia y asistió a las sesiones para que no faltasen los clérigos. Era muy responsable, al punto que un Jueves Santo hizo que lo llevaran a la Catedral a fin de celebrar los oficios del aquel importante día.

El 3 de septiembre de 1634 instituyó la Cofradía del Santo Escapulario de Nuestra Señora del Carmen en la capilla de Santa Teresa en la Iglesia Catedral de Guatemala, y el 20 de noviembre de ese año aprobó los estatutos de la misma. Posteriormente, el 9 de abril de 1638 autorizó para que la Cofradía erigiera su propia ermita, lo cual fue autorizado por la Real Audiencia al día siguiente. De esta manera, fue construida la primera ermita de Nuestra Señora del Carmen la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala la cual fue bendecida en junio de ese año.

El 10 de enero de 1641 fue promovido a la diócesis de Arequipa, y en su lugar fue nombrado el doctor Bartolomé González Soltero. Ugarte y Saravia llegó a Arequipa en 1643, y posteriormente erigió el sagrario para los curas, construyó la torre mayor de la Catedral y proveyó a la sacristía de muchos objetos valiosos.


BIBLIOGRAFIA:

  • Gauchat, Patritius (Patrice) (1935). HIERARCHIA CATHOLICA MEDII ET RECENTIORIS AEVI Vol IV. Münster: Libraria Regensbergiana. pp. 93, 148, 199, and 290. (en latín)
  • Pardo, J. Joaquín [1944] (1984). Efemérides de Antigua Guatemala 1541-1779. Guatemala: Consejo Nacional para la Protección de la Antigua Guatemala.
  • Pérez Pimentel, Rodolfo (s.f.) Agustín de Ugarte y Saravia. Ecuador: Diccionario Biográfico de Ecuador.

23 de enero de 1752: se emite la Bula Papal designando a Francisco José de Figueredo y Victoria como el segundo arzobispo de Guatemala

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Ruinas de la Iglesia de la Compañía de Jesús en Antigua Guatemala.  El arzobispo Figueredo y Victoria protegió mucho a esta orden durante su gestión.  Fotografía de Eadweard Muybridge tomada en 1875.  En el recuadro: el arzobispo Figueredo y Victoria.

Francisco José de Figueredo y Victoria fue el segundo arzobispo y XVIII obispo de Guatemala.  Era originario de Granada y fue nombrado obispo de Popayano en 1740, y luego arzobispo de Guatemala en 1751. La Bula Papal que lo confirmó se expidió el 23 de enero de 1752 y llegó a la Capitanía Generalel 13 de mayo de 1753.  La ceremonia en que se le impuso el palio fue en la iglesia de Cuajiniquilapa.

Lo más importante de su gestión fue poner en práctica la orden Real por la que se despojó a las órdenes religiosas regulares de sus doctrinas y pasarlas al control del clero secular, aunque en la práctica la poderosa orden de los Dominicos conservaron sus grandes docrinas en la Verapaz (incluyendo el sur del territorio del moderno departamento del Quiché).

Figueredo y Victoria era ya de edad avanzada cuando se hizo cargo de la mitra guatemalteca, pero eso no le impidió visitarla ni apoyar en todo cuando pudo a otra orden muy poderosa, la de los Jesuitas, a quienes ayudó mucho con su colegio en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala.

El arzobispo quedó ciego a los 80 años de edad y pidió al rey que le asignaran un coadjutor que le ayudara en su ministerio.  El Rey asignó al guatemalteco  Miguel de Cilieza y Velasco, quien era Maestrescuela de la Catedral, pero la autorización llegó al Reino después del fallecimiento del arzobispo, que ocurrió el 24 de junio de 1765.

Los jesuitas fueron expulsados de todos los territorios del Rey de España apenas dos años después, en 1767, como parte de la Pragmática Sanción que los obligó a salir de todos los territorios del Imperio Español.


BIBLIOGRAFIA:


9 de enero de 1630: fallece el Obispo de Guatemala, Fr. Juan Zapata y Sandoval, O.S.A.

 

9enero1630
Entrada lateral sur de las ruinas de la Catedral Primada de Santiago en 2019.  Aquí fue sepultado el obispo Zapata y Sanvoval en 1630, antes de que la iglesia fuera reconstruida completamente en 1669 y destruida por los terremotos de 1773.  Imagen de HoyHistoriaGT. En el recuadro:   retrato del obispo Zapata y Sandoval tomado de una composición fotográfica de Juan José de Jesús Yas.

Fray Juan Zapata y Sandoval, O.S.A. fue Obispo de Guatemalade 1621 a 1630. Era oriundo de la Ciudad de México, proveniente de una de las familias criollas más  influyentes de dicha ciudad y, como tal, había tomado los hábitos en una de las órdenes regulares, específicamente en la de San Agustín.

Fue profesor en México y luego en Valladolid hasta que fue electo obispo de Chiapas en 1613.  Vivió en completa austeridad y escribió una obra llamada “De iustitia distributiva et acceptione personarum ei opposita disceptatio” la cual fue publicada en Valladolid en 1609 y la que es una disertación jurídica en la que aprovecha la oportunidad para confesar allí su amor a su amada patria y desahogar sus quejas por las desgracias que la afligen. Su obra tuvo algún influjo en el órgano supremo del gobierno de las Indias durante la presidencia del Conde de Lemos, a quien estaba dedicada, en especial a lo relativo al servicio personal de los indígenas. En su obra, Zapata y Sandoval también defendió el derecho de los descendientes de conquistadores y primeros pobladores a disfrutar de los justos premios debidos a sus antepasados; como criollo que era, abogaba por que en la colación de oficios eclesiásticos y civiles tuvieran preferencia “los hijos de la tierra“.

Fue nombrado obispo de Guatemala en 1621, y trabajó por que se considerara al colegio de Santo Tomás como una universidad, aunque todavía no estaba autorizado como tal por el rey de España pues no tenía suficientes fondos para cubrir el presupuestos de las cátedras requeridas. Zapata fue el primer Obispo que impartió cátedras en dicho Colegio y otorgó los primeros grados mayores en el Reino de Guatemala, entre ellos el de doctor en sagrada teología al deán Felipe Ruiz del Corral.

El 18 de julio de 1626 se puso en servicio el primer templo del Colegio de la Compañía de Jesús, en cuya función cantó la misa el Obispo Zapata.  Ese templo, que fue construido a iniciativa de los padres Antonio Ramírez y Lucas Hurtado de Mendoza, fue erigido por el maestro José de Porras y, desafortunadamente, fue destruido por el terremoto de 1717, lo que obligó a los jesuitas a construir uno nuevo (que es el que esta en ruinas hoy en díaen Antigua Guatemala).

El 22 de octubre de 1627 el consejo de Indias no accedió a la solicitud acerca de que fuera aprobada la transmutación del colegio de Santo Tomás de Aquino en universidad, exponiendo que “no se debía alterar lo dispuesto por el testador para hacer universidad“.  Y es que el obispo Francisco Marroquín había donado parte de sus bienes para la institución de un colegio y no de una universidad.  Con esta resolución se clausuró definitivamente la universidad que Zapata y Sandoval intentó fundar en el colegio de Santo Tomás.

El Obispo falleció el 8 de enero de 1630 en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y fue sepultado en la Catedral Primada de Santiago, la cual fue reconstruida en 1668 y posteriormente dañada por los terremotos de 1717 y 1751, hasta quedar finalmente destruida por los terremotos de 1773 y 1874.

Por su parte, la universidad fue aprobada oficialmente hasta 1676, gracias a la dotación que dejó el correo mayor y alguacil del Santo Oficio, Pedro Crespo Suárez para el establecimiento de cinco cátedras en 1646. La institución inició sus clases formalmente el 7 de enero de 1681, casi cincuenta y un años exactos después de la muerte del obispo Zapata y Zandoval.


BIBLIOGRAFIA: