31 de octubre de 1755: finalizan camino entre Omoa y Santiago de Guatemala

Finalizan el camino entre el puerto de Omoa, en la costa de Honduras, y la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala.

31octubre1755
Un camino en Guatemala en 1840, aproximadamente. Así eran todos los caminos en el Estado en esa época. Nótese el uso de indígenas para transportar carga y viajeros cuando los caballos no pueden transitar por las veredas. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La estructural vial de la Capitanía General de Guatemala era paupérrima, al punto que la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala se comunicaba con el resto del Reino por medio caminos  de herradura, que en general eran escabrosos y difíciles y que estaban eran  interrumpidos por ríos y barrancos. Aunado a esto, lo insalubre de las regiones selváticas de Izabal, Verapaz y Petén provocaba que muchos viajeros procedentes de España contrajeran paludismo y perdieran la razón en su camino hacia la capital del Reino.Nota

Las vías de comunicación eran de vital importancia, pero la teconología de la época no permitía que se construyeran caminos adecuados. Desde el prinicipio de la colonia, el 28 de enero de 1538, el emperador Carlos V, ordenó que se construyeran y conservaran caminos y puentes para que pudieran transitar carretas, y  con ello ayudar a evitar que los indígenas cargaran carga y personas. Luego, por medio de la Real Cédula del 20 de enero de  1541 se ordenó a los Ayuntamientos que tuvieran bajo su cuidado la  construcción y conservación de caminos.1

Para tener mejor  comunicación con el puerto de lztapa, ubicado en la costa del Océano Pacífico, el 31 de julio de 1538 el Cabildo dispuso abrir un camino de carretas, de modo que pudiera ir una y venir otra, salvo en los estrechos. Se ofreció a quienes lo abrieran el privilegio de  comerciar con las carretas por dos años o vender sus derechos. El 22 de  agosto de dicho año propuso tomarlo Antonio Salazar, pidiendo se doblase  a cuatro años la concesión, porque la carretada hasta la mar no pasaba  de veintisiete pesos, por lo que los miembros del Cabildo le concedieron tres años el 31 de enero de 1539. El camino que construyó  Salazar era una vereda por donde podían pasar las carretas tiradas por  bueyes y mulas.1

Tras la destrucción de la capital del Reino en Santiago de los Caballeros el 11 de septiembre de 1541, los esfuerzos de infraestructura se enfocaron en la reconstrucción de la capital que fue trasladada al Valle de Panchoy.2 Finalmente, el licenciado Alonso López Cerrato, presidente de la Real Audiencia, presentó un proyecto para la construcción  de varios caminos en la provincia de Guatemala el 9 de noviembre de 1548, y luego, en junio de 1549  el monarca español ordenó que se enviaran bestias de carga a Guatemala, y envió órdenes a  López Cerrato para que se gastaran de su Real Hacienda mil pesos oro para abrir  caminos al Golfo y al Mar del Sur.1

El 7 de julio de 1550 la Real Audiencia de los Confines fue trasladada nuevamente a la ciudad de Santiago de los Caballeros3 y ésta anunció al rey que se había  iniciado la construcción de una vía que comunicaría la nueva capital de Santiago de los Caballeros con las  costas del norte, la cual fue concluida en 1576.1

Cuando era capitán general Alonso Criado de Castilla se descubrió y comenzó á utilizar el puerto de Santo Tomás de Aquino, que actualmente se conoce como “Santo Tomás de Castilla”, en su honor.  Para  1615, cuatro años después del fallecimiento de Criado de Castilla, avanzaba la construcción del camino entre Santiago de los Caballeros el puerto, bajo los auspicios de su sucesor, el Conde de la Gomera.4

Finalmente, en octubre de 1754, durante el gobierno del Mariscal de Campo Alonso Arcos y Moreno se dispuso llevar a cabo el reconocimiento de un  posible camino desde Santiago de los Caballeros de Guatemala hasta el puerto de Omoa en las costa de Honduras. Este camino se inició desde  Omoa y el 31 de octubre de 1755 se unió en Gualán, con el trazo hecho  por Pedro Truco que saliendo de la capital de la Capitanía General, pasaba por Mixco hasta llegar a la ribera del río Motagua, que desde entonces ha servido como la principal vía de comunicación desde las regiones del altiplano guatemalteco y los puertos en el Atlántico.1

La construcción de caminos no mejoró luego de la Independencia de Centroamérica, ya que los criollos locales se enfrascaron en una guerra civil que provocó que la región se mantuviera prácticamente estancada hasta 1851.5 En Guatemala, no fue sino hasta el gobierno de J. Rufino Barrios (1873-1885) que se utilizó el trabajo forzoso de indígenas para abrir caminos que permitiera sacar la producción de café de las nuevas plantaciones que se formaron con el cultivo a gran escala de ese grano, y posteriormente, el mismo gobernante introdujo el ferrocarril para el transporte de la producción de las mismas fincas.6


NOTAS:

  • Debido a esto, llegar a la costa actual de Belice era sumamente difícil y esto fue aprovechado por los corsarios ingleses, que establecieron un enclave en la región a la que no podían llegar ni las autoridades de Yucatán, ni las de Guatemala. Este enclave —que se extendía desde Yucatán hasta el río Belice— era controlado por la corona británica desde la isla de Jamaica y luego de la Independencia de Centroamérica fue el centro de operaciones de los ingleses en la región.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Dirección General de Caminos (s.f.) La Dirección General de Caminos, Quiénes Somos. Guatemala: Ministerio de Comunicaciones, Gobierno de Guatemala.
  2. Pardo, J. Joaquín (1944). Efemérides de la Antigua Guatemala, 1541-1779. Guatemala: Unión Tipográfica. pp. 1-2.
  3. Ibid., p. 7.
  4. Ibid., pp. 31-37.
  5. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  6. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 304-306.

27 de octubre de 1954: primera entrevista al exilado expresidente Arbenz

La revista mexicana «Siempre» publica la primera entrevista que se le hace al ex- presidente Arbenz en el exilio.

27octubre1957
La Catedral de la ciudad de México, en 1954. En el recuadro, el coronel Arbenz, cuando tuvo que desnudarse en el Aeropuerto La Aurora antes de salir al exilio a México el 9 de septiembre. Imágenes tomadas de Wikimedia commons.

Desde un principio, el ex-presidente Jacobo Árbenz Guzmán estuvo en constante observación y vigilancia por los miembros de la operación PBHISTORY de la CIA, los cuales incluían a su supuesto amigo y correligionario Carlos Manuel Pellecer.1 Este había descubierto en 1975, por el ex-agente de la CIA Philip Agee, quien publicó su información como agente de infiltración en el Partido Guatemalteco del Trabajo en el libro «La CIA por dentro«, y  luego, cuando en 2003 la CIA desclasificó sus documentos sobre los ocurrido en Guatemala en 1954, varios de los reportes que habían llegado a la CIA sobre el exilio de Árbenz eran prácticamente idénticos a los libros publicados por Pellecer años antes, confirmando que era, en efecto un operativo de la agencia secreta estadounidense.1,2

Árbenz había partido hacia México el 9 de septiembre de 1954, luego de setenta y tres días de asilo en la embajada de ese país en la Ciudad de Guatemala, y de sufrir una fuerte humillación en el Aeropuerto La Aurora cuando iba a salir del país.  Entonces, el embajador de Guatemala en ese país declaró que «confiaba en que el gobierno mexicano, fiel cumplidor de los tratados internacionales, entregaría a los criminales de delitos comunes que se han asilado en ese país«.  Aunque luego tuvo que publicar un Boletín Informativo aclarando sus declaraciones, el gobierno mexicano resintió la presión estadounidense sobre sus auntos internos.  Además, circulaban rumores de que Árbenz y sus principales funcionarios serían devueltos a Guatemala y juzgados.3

Fue en ese ambiente cuando el periodista peruano Genaro Carnera Checha, de la revista mexicana «Siempre» consiguió entrevistar al ex-gobernante guatemalteco.4

Empezó el relato de la entrevista diciendo que Árbenz vivía en algún lugar del Distrito Federal y que «salvo unos cuantos libros y periódicos sobre alguno de los muebles, nada hay de personal, de casa propio o de hogar, en este sencillo departamento.»  Árbenz  desmintó encontrarse escondido y dijo que necesitaba «reajustar algunas cosas en esta nueva etapa de mi vida, antes de poder visitar o recibir a mis amigos como son mis mejores deseos«.  También negó haberse intentado comunicar con el ex-presidente mexicano, el general Lázaro Cárdenas (conocido por haber nacionalizado la industria petrolera en su país) aunque dijo que le hubiera gustado.5

Con relación a su renuncia el 27 de junio, dijo que «no hubo tal decisión de mi parte […] fue una imposición.  La imposición del Ejército que prefirió traicionar sus deberes patrióticos, por instigación y acuerdo con la Embajada norteamericana y la United Fruit«.  Igualmente, dijo que la «imposición» no había terminado con su renuncia, sino que las exigencias para [con su sucesor, el coronel Carlos Enrique] Díaz, a quien consideraba como un militar «leal y democrático«, fueron «aún mayores de parte del embajador norteamericano, quien pretendió que fusilaran a todos los dirigentes políticos y populares«.  Y agregó: «[El embajador John] Puerifoy exigió todo, sin condiciones».6

Con respecto a la resistencia [a la invasión liberacionista], dijo que «se intentó, y que las órdenes fueron claras y se dieron«.  Que miles de obreros parecían dispuestos a combatir, pero su presencia «agravó las contradicciones y aceleró el golpe traidor«. Con respecto a México, no tuvo sino palabras de elogio y no opinó sobre su política interna.  Y con respecto a su asilo, dijo que respetaría «escrupulosamente» las reglas del mismo, dejando en claro que «los asuntos de Guatemala los resolverá en Guatemala el pueblo de Guatemala, y no en el exterior».6

Finalizó diciendo: «la intervención desde el exterior sólo la ha utilizado en Guatemala la United Fruit y la embajada norteamericana».6


BIBLIOGRAFIA:

  1. García Ferreira, Roberto (2013). Operaciones en contra: La CIA y el exilio de Jacobo Árbenz.  Guatemala: FLACSO. p. 158.
  2. Agee, Philip (1987). La CIA por dentro. Buenos Aires: Sudamericana. p. 475.
  3. García Ferreira, Operaciones en contra, p. 136.
  4. Ibid., p. 139.
  5. Ibid., p. 140.
  6. Ibid., p. 141.

26 de octubre de 1874: primera ley de vialidad

El gobierno del general presidente J. Rufino Barrios decreta que todos los habitantes estaban obligados a trabajar en caminos públicos tres días al año

26octubre1874
Plaza y catedral de Cobán, Alta Verapaz, en 1880, aproximadamente. En el recuadro: retrato del general presidente J. Rufino Barrios, rodeado de los elementos liberales: el quetzal y la bandera azul y blanco establecida en 1871. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Desde que llegó al poder 1873, el gobierno de J. Rufino Barrios enfocó sus esfuerzos en crear una infraestructura eficiente para poder comunicar las principales zonas agrícolas en que empezó a cultivar el café a gran escala con los centros urbanos y los puertos y fronteras. 1

Para conseguir los trabajadores necesarios para la construcción y conservación de caminos, el gobierno liberal estableció la modalidad del trabajo forzoso, aunque los pobladores con mayores recursos tenían la opción de pagar en efectivo a cambio de no realizar el trabajo.  En la práctica, fueron los indígenas más empobrecidos los que realizaron el trabajo, no solamente porque no tenían dinero alguno para pagar para no hacerlo, sino porque las autoridades departamentales tendían a obligarlos a prestar trabajos pesados.2

El primer decreto de trabajo forzoso fue el Decreto N.°  126, del 26 de octubre de 1874, el cual decía así:3

J. Rufino Barrios, General de División y Presidente de la República de Guatemala

Considerando:

Que no se da cumplimiento al decreto de la Asamblea Legislativa de 17 de abril de 1830, que impone la obligación a todos los habitantes de la República, de trabajar en los caminos públicos cada año, durante tres días, cuya obligación se ha hecho pesar hasta hoy sobre la clase menesterosa.3, Nota_a 

Que no es posible dar ensanche y desarrollo al comercio y agricultura del país, sin vías de comunicación que faciliten el tránsito, las cuales no pueden mantenerse en buen estado, ni mejorarse como el Gobierno se propone, sin el auxilio general de los habitantes de la República, ya sea con su trabajo personal o con la compensación correspondiente.

Que es un deber del Gobierno reformar las disposiciones de beneficio público, como la de que se trata, decretada hace 44 años, para que esté en relación con las circunstancias actuales del país, y resolver, al mismo tiempo, las dudas que ella ofrece en su ejecución y que han sido consultados.

Que la retribución de dos reales diarios que establece, para los que no quieran prestar su servicio personal, no es proporcionada al precio a que han llegado los jornales en la actualidad; y 

Que la expresada ley carece de sanción para los que, estando comprendidos en ella, y sin causa justificada, pretenden eximirse de su cumplimiento, siendo indispensable determinar la apena en que incurran los contraventores o remisos, para que no quede ilusoria una disposición de observancia general.  En uso de las facultades de que me hallo investido, tengo a bien decretar y

Decreto:

Art. 1.° Todo vecino está obligado a trabajar personalmente en los caminos públicos, tres días en cada año, o pagar el jornal que corresponde, teniéndose por vecino para los efectos de esta ley, al que tenga un año de residencia en cualquiera punto de la República.

Art. 2.° Están exceptuados de esta obligación: los militares que se hallen en activio servicio y cuyo sueldo no pase de cincuenta pesos; los enfermos habituales, y los menores de catorce años y mayores de cincuenta, si estos últimos fueren jornaleros o artesanos y no tuvieren un capital que llegue a mil pesos. 

Art. 3.° Para hacer efectiva aquella obligación, se formarán por las municipalidades registros o listas de todos los vecinos de su jurisdicción a quienes comprende la presente ley.

Art. 4.° Todo vecino que desée exonerarse de prestar personalmente ese servicio, puede hacerlo satisfaciendo en dinero efectivo, el valor correspondiente al jornal de los tres días a razón de tres reales diarios y ocurriendo precisamente del día 1.° al 5 de octubre de cada año, en las cabeceras de departamento, a la Jefatura política y en las demás poblaciones, a la respectiva Municipalidad a hacer el entero que corresponde.Nota_b

Art. 5.° Los que, debiendo prestar su servicio personalmente por no satisfacer el jornal establecido en el artículo que antecede, no ocurrieren después de la primera reconvención al lugar que se les designare, quedan obligados a trabajar durante cuatro días, en vez de tres, o a pagar la compensación de dichos cuatro días, como se previene en el artículo anterior; haciéndose efectiva esta obligación por la vía de apremio.

Art. 6.° Debiendo procedrese en el mes de octubre de cada año, a la compostura general de los caminos públicos con el servicio que esta ley establece, las municipalidades cuidarán de publicarla por bando en los dos primeros domingos de septiembre de cada año, en el pueblo o pueblos de su jurisdicción, lo mismo que en las aldeas y caseríos, a fin de darle toda publicidad y que nose alegue ignorancia por los obligados a su cumplimiento.

Art. 7.° La Municipalidad de cada lugar, formará una lista con dos columnas de todos los vecinos a quienes comprende esta ley; en la primera columna se colocará a los que estén dispuestos a pagar el jornal correspondiente a los tres días de servicio; y en la segunda a los que opten por prestarlo personalmente.  Dicha lista será remitida a la jefatura política a más tardar el primero de octubre de cada año, para que la autoridad departamental pueda saber el número de operarios efectivos con que cuenta para los trabajos y los fondos disponibles. […]

Art. 15.° El Ministro de Fomento queda encargado de la ejecución del presente decreto.

Dado en Guatemala, a veintiseis de octubre de mil ochocientos setenta y cuatro.

      • J. Rufino Barrios
      • El Ministro de Fomento, José María Samayoa3

Pero esa ley no bastó. El 30 de mayo de 1877 fue reformada, disponiendo que todo veicno estaba obligado a contribuir anualmente con la suma de dos pesos para atender a la reparación y conservación de los caminos públicos; y nuevamente fue reformada el 21 de marzo de 1878, porque la modificación de 1877 era muy gravosa para los pobladores.2

Sea como fuere, el gobierno de Barrios, gracias a estos decretos, tuvo a su disposición suficiente mano de obra barata para construir y darle mantenimiento a los caminos, a expensas de las comunidades indígenas del país.


NOTAS:

BIBLIOGRAFIA:

  1. Cazalia Avila, Augusto (1976) El desarrolo del cultivo del café y su influencia en el régimen de trabajo agrícola; época de la Reforma Liberal (1871-1885). p. 49.
  2. Ibid., p. 50.
  3. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 304-306.
  4. Woodward, Ralph Lee, Jr. (2002). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.

25 de octubre de 1830: severa falta de fondos de la Facultad de Medicina

La Asamblea Legislativa se niega a tratar el la crítica falta de fondos para la Facultad de Medicina de la Nacional y Pontificia Universidad de San Carlos

25octubre1830
Interior del Hospital San Juan de Dios en la Ciudad de Guatemala a principios del siglo XX. En el recuadro: el escudo de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En la historia guatemalteca existen varias falacias, que de tanto repetirse se han convertido en verdades para muchos ciudadanos.  Una de ellas es que la Universidad de San Carlos de Guatemala, la única institución pública de educación superior en el país, tiene más de trescientos años de historia.  Y es que, si bien es cierto que ha existido por lo menos una Universidad en Guatemala desde 1676, la realidad es que la institución a atravesado importantes transformaciones, que prácticamente han hacen formado diferentes instituciones a través del tiempo. 

La Real y Pontificia Universidad de Guatemala fue completamente descuidada tras la Independencia de Centroamérica, al punto que los estudios de medicina prácticamente desaparecieron.1 Primero, por la inestabilidad política que hubo en la región durante y después de la anexión al efímero Imperio de Agustín de Iturbide;2 luego, por la Guerra Civil Centroamericana que se inició con la prisión del Jefe de Estado Juan Barrundia en septiembre de 1826 por orden del presidente Federal Manuel José Arce y Fagoaga;3 y, por último, tras el derrocamiento del gobierno golpista del conservador Mariano de Aycinena en 1829, y la subsiguiente expulsión del arzobispo y de los frailes de las órdenes regulares,4,5 porque el nuevo gobierno liberal no se preocupó por una educación superior cuyo único fin era preparar doctores de la Iglesia, abogados versados en derecho canónico (es decir, religioso) y apenas un puñado de médicos que no llegaba ni a la decena.  (Nota de HoyHistoriaGT: El gobierno de los criollos liberales -que había abrazado a la Ilustración como bandera para combatir a los criollos conservadores y a la Iglesia Católica, a quienes aborrecían por sus privilegios económicos y comerciales-  necesitaba de una institución laica, que preparara nuevos profesionales destinados a transformar el Estado de Guatemala en un país en donde existiera una marcada separación entre la Iglesia y el Estado).  

En este estado de cosas, los estudiantes de medicina – que eran solamente nueve en total – enviaron la siguiente carta al Jefe de Estado el 29 de septiembre de 1830, ante el abandono en que se encontraban los estudios de su carrera:1

«Los pasantes y cursantes de Medicina y Cirugía, hacemos presente que hace 6 o más años que se halla sepultada en el más triste olvido la ciencia más benéfica a la especie humana, y la más necesaria a su conservación, que la ignorancia debe ser mayor cada día a proporción que desaparezcan entre nosotros los establecimientos literarios, y en especial las Ciencias Médicas perecerán, si antes de ello no venimos a implorar protección del Gobierno.  Las clases de Anatomía y Cirugía del Hospital han sido suprimidas, y casi lo mismo pasa con la de la Universidad, donde la da con celo y gratis el Lic. Buenaventura Lambur.  Los jóvenes que se dedican a la Cirugía pierden su tiempo en asistir al Hospital, donde se convierten en simples espectadores o enfermeros mecánicos.  El cirujano mayor, Francisco Carrillo, no enseña nada ni tendrá tiempo para ello. Los estudiantes se volverán verdaderos empíricos, charlatanes y temerarios.

En Guatemala se necesita la Cirugía más que en ninguna parte, pues abundan los heridos que claman por la Cirugía científica.  Si todas las ciencias son útiles, ninguna como la Medicina. ¿Qué sería del hombre sin ella? Las pestes acaban con la raza humana y hay que pensar en los beneficios que reportó la vacuna.  Guatemala tuvo grandes sabios como Flores y Esparragosa, después de ellos todo se acabó.

El Estado está obligado a protegernos, para evitar el terrible mal y gozar los bienes que promete. 

Nunca hemos tenido una clase de Clínica, este vacío es de gran trascendencia, pues ¿qué hemos de hacer en un teatro de enfermedades que no sabemos distinguir, sin tener nociones de Botánica y Química para la terapéutica, sin conocer un cadáver y buscar en él las causas de las muertes repentinas?

Solo adquirimos conocimientos inciertos e inútiles, y perjudiciales para la salud.  El abogado y el eclesiástico pueden perder los bienes materiales que se recobran y tienen precio, los médicos tienen la vida del hombre, que no tiene precio, y es el don divino del cielo puesto en las sagradas manos del médico.

Las enfemedades son inseparables del hombre, y todos claman: curadme, dadme un remedio para mi mal.  Y si no hay quien cure, la ignorancia favorecerá al curanderismo, azote del género humano.

Pedimos pues protección al gobierno, restablecimiento de la cátedra de medicina de la Universidad, yde las de Anatomía y Cirugía en el Hospital, dándoles la renta necesaria.  Así lo exigen los intereses de la humanidad y del Estado, en cuyo suelo tuvimos el honor de nacer.

      • (f.) Tadeo Croquer, Benedicto Sáenz, Andrés Castro, Nazario Toledio, Hipólito Matute, Eugenio Aguilar, Mariano Croquer, Mariano Aragón y José Farfán.»

Ante este asunto de vital importancia, el Jefe de Estado pidió a la Asamblea que resolviera la situación, pero ésta se limitó a decir que aunque la Medicina era importante, el asunto no era tan urgente.1  De esta forma, la Asamblea no solamente dejó morir a la Facultad de Medicina sino que a la Nacional y Pontificia Universidad de San Carlos, a la que sustituyó por la Academia de Ciencias y Estudios en 1832 que funcionó en el antiguo convento franciscano, que había sido expropiado en 1829.3

Esta nueva institución de educación superir tuvo una vida efímera, pues debido a la revolución campesina católica dirigida por el general mestizo Rafael Carrera en 1837-38,6 cayó en el mismo abandono que su antecesora, y finalmente fue clausurada en 1840.  Ese año, se estableció nuevamente la Nacional y Pontificia Universidad de San Carlos, en particular su escuela de Medicina, retornando además los estudios religiosos y a la unión de la Iglesia y el Estado , aunque la Universidad ya solamente era para el pequeño Estado de Guatemala y no para toda la región Centroamericana como había sido en sus inicios.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Martínez Durán, Carlos (2009). Las Ciencias Médicas en Guatemala: Origen y Evolución. Guatemala: Editorial Universitaria. pp. 582-583.
  2. Wortman, Miles (1976). Legitimidad política y regionalismo: el imperio mexicano y Centroamérica. Nueva York, NY: State University at Geneseo.
  3. Pineda de Mont, Manuel  (1872). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1871 III. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.
  4. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. pp. 32-35.
  5. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829).  Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7) Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.
  6. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 13-17.

24 de octubre de 1858: Carrera inaugura cuartel de Matamoros

El presidente de Guatemala, capitán general Rafael Carrera, inaugura el cuartel de San Rafael de Matamoros construido en el barrio de Candelaria

24octubre1858
Cuartel de Matamoros a principios del siglo XX. En el recuadro: retrato del capitán general, Rafael Carrera, quien gobernó Guatemala de 1844 a 1848 y de 1851 hasta su muerte en 1865. Imágenes tomadas de Guatemala de Ayer y de la Revista Conservadora del pensamiento centroamericano.

El gobierno del capitán general Rafael Carrera empezó a construir nuevos edificios en la Ciudad de Guatemala luego de conseguir finalmente la paz al derrotar a los criollos liberales centroamericanos en la Batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851.1 Estas edificaciones se inauguraban el 24 de octubre, fecha de nacimiento del caudillo mestizo, y entre ellos destacan el Teatro de Carrera inaugurado en 1854, y el cuartel de San Rafael de Matamoros, inaugurado en 1858.

Si bien estaba diseñado para proteger la entrada noreste de la Ciudad de Guatemala, en realidad el cuartel de Matamoros no tenía mayor importancia estratégica; de hecho fue construido en el barrio de La Candelaria porque de allí había nacido el presidente vitalicio. Su construcción es típica de las fortalezas defensivas españolas de la época con forma de estrella, y los trabajos se iniciaron el 8 de mayo de 1853 bajo las órdenes del agrimensor José María Cervantes, quien siete años antes había construido el Fuerte San José de Buena Vista (el cual sí era de vital importancia estratégica para la defensa de la pequeña ciudad).2 El terreno para construir el fuerte fue adquirido a José de León Pineda en 1852.3

El día de su inauguración el 24 de octubre de 1858, se realizó una procesión con la imagen de San Rafael Arcángel, del templo de la Concepción, la cual fue llevada en hombros por los jefes y oficiales del ejército para conducirla al nuevo edificio.3 En esa época, el gobierno era de tipo teocrático y la Iglesia Católica y los miembros de la familia Aycinena tenían mucha influencia en la administración pública, aunque el general Carrera era quien tenía la última palabra en muchas de las decisiones.4

Aparte de servir para acantonar a los cuerpos de infantería, el edificio sirvió como prisión, al igual que el cuartel de San José Buena Vista.4 Pero lo trabajos de construcción continuaron, aunque fueron finalizados por el gobernador del Fuerte, el Sargento Mayor Fernando Almendarez, luego del fallecimiento de Cervante en 1863. Almendarez construyó varias bartolinas en las instalaciones.2

Posteriormente, el cuartel ha tenido una importante participación en la vida política del país. De allí atacaron las fuerzas del presidente Manuel Estrada Cabrera a la ciudad de Guatemala durante la Semana Trágica de 1920,3 y fue el primer cuartel en ser derrotado por las fuerzas revolucionarias en 1944.    También, el 17 de diciembre de 1930, el comando del cuartel, general Manuel María Orellana, dió un golpe de estado contra el presidente provisional, licenciado Baudilio Palma, aduciendo que era al general Mauro de León a quien le correspondía la presidencia tras la renuncia forzada del general Lázaro Chacón el 12 de diciembre.5 Posteriormente,  el 1 de Julio de 1945, durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo, el Alto Mando del Ejército lo convirtió en el Cuartel General «J. Rufino Barrios«.3

El 13 de noviembre de 1960, un grupo de desertores y prisioneros descontentos con el estado del Ejército y con el entrenamiento de guerrilleros cubanos en Retalhuleu, se sublevó en el cuartel, matando a varios de los oficiales a cargo y robando armamento que luego llevaron a Zacapa y Puerto Barrios, lo que muchos autores consideran el inicio de la guerra civil que asoló a Guatemala hasta 1996, y que actualmente se conoce como «Conflicto Armado Interno» por cuestiones legales derivadas de los Acuerdos de Paz de 1996.6

En el siglo XXI, durante la época de los gobiernos democráticos el cuartel alberga a la Guardia Presidencial y otras dependencias del Ejército, aunque es más conocido por ser una prisión de lujo para personajes de la sociedad guatemalteca que gozan de muchos privilegios y que pueden conseguir que los jueces no los envíen a las prisiones regulares.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Sierra González, Aída Lucila (2001). «La batalla de la Arada». Guatemala: Servicio de Historia Militar, Sección de Investigaciones Históricas, Museo Militar. Archivado desde el original el 21 de diciembre de 2014.
  2. Ministerio de la Defensa Nacional (s.f.) Historia de la Guardia Presidencial. Guatemala: Ejército de Guatemala.
  3. Asociación de Amigos del País (2004). Diccionario Histórico Biográfico de Guatemala. Guatemala. Editorial: Amigos del País, Guatemala.
  4. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press
  5. Hernández de León, Federico  (17 de diciembre de 1930). «Manuel María Orellana, presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala).
  6. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala. Los pactos políticos de 1944 a 1970.  Guatemala: FLACSO. p. 307.

23 de octubre de 1957: licenciado González López renuncia a la presidencia

El licenciado Luis Arturo González López renuncia a la presidencia de Guatemala y es sustituido por un triunvirato militar luego de que hubieran evidentes anomalías en las elecciones del 20 de octubre de ese ano

23octubre1957
El aeropuerto de la Ciudad de Guatemala en 1957. En el recuadro: el licenciado Luis Arturo González López, presidente interino de Guatemala tras el asesinato del coronel Carlos Castillo Armas. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el asesinato del coronel Carlos Castillo Armas en la casa presidencia el 23 de julio de 1957,1 Guatemala entró en un período de incertidumbre, similar al que se vivió tras el derrame cerebral del general Lázaro Chacón el 12 de diciembre de 1930.2

Ahora bien, a diferencia de que ocurrió tras la renuncia obligada del general Chacón, el mismo día de la muerte de Castillo Armas el Congreso llamó al primer designado a la presidencia, licenciado Luis Arturo González López a ejercer la Presidencia de la República, se convocó a elecciones dentro de cuatro meses, aunque sin especificar fecha, y se declaró el Estado de Sitio en toda la República.3 Esto le permitió a González López contar con el respaldo de los organismos del estado, a diferencia de lo que ocurrió con el licenciado Baudilio Palma, quien era el segundo designado a presidencia en 1930, y quien había quedado en una posición muy difícil frente a los mandos militares que apoyaban al general Mauro De León, que era el primer designado, pero no que constitucionalmente no podía asumir el cargo por haber sido nombrado Ministro de la Guerra pocos días antes.4

González López  -quien era miembro del Consejo Político de Movimiento Democrático Nacionalista (MDN)-  se tuvo que enfrentar a la situación que siguió al asesinado del líder liberacionista.   Primero confirmó en su puesto a los ministros de Castillo Armas, y luego se hizo cargo de las honras fúnebres del fallecido presidente, cuyo cadáver fue expuesto a la vista de la población por tres días.  Pero lo difícil de la situación era que los liberacionistas radicalizaron su posición como guías del anticomunismo, mientras que los partidos comunistas se adjudicaron el derecho de establecer una dictadura del proletariado.  Y existían otros partidos que, aunque no eran comunistas radicales como el Partido Guatemalteco del Trabajo, sí simpatizaban con varios de los principios de la Revolución de Octubre de 1944, como el Partido Revolucionario de Mario Méndez Montenegro.4

(Nota de HoyHistoriaGT: Para los liberacionistas, que nunca reconocieron ser una pantalla de la operación PBSUCCESS y de la United Fruit Company,5 su misión era vencer al comunismo internacional y a la Unión Soviética que, según ellos, estaba estimulando, apoyando, financiando y respaldando la expansión el comunismo en el mundo y de manera especial en Guatemala.  Era tan radical su posición, que habían prohibido a los guatemaltecos viajar a los países europeos del bloque del este, y cuando se les preguntaba por qué los estadounidenses sí podían viajar a esos países, respondían que ellos sí podían resistir las tentanciones del comunismo pero lo guatemaltecos no.  Esta mentalidad radical fue inculcada en gran parte de la población guatemalteca y, sobre todo, en los miembros del Ejército, y se ha mantenido incluso hasta décadas después de la caída del muro de Berlín en 19896.

En la campaña presidencial participó el Movimiento Democrático Nacionalista (MDN), que era partido oficilialista y liberacionista radical que encabezaba una coalición llamada Unidad Patriótica Anticomunista (UPA), con el licenciado Miguel Ortiz Passarelli como su candidato.  También participó el general Miguel Ydígoras Fuentes con su partido Democrático de Reconciliación Nacional (más conocido como «Redención»), que era de derecha moderada, y la Democracia Cristiana Guatemalteca, pequeño partido que entonces era de derecha y que postuló al ingeniero Miguel Asturias Quinónez.7 

Fue la primera vez que se realizaron elecciones en un solo día, ya que anteriormente se acostubraba que fueran jornadas de tres días de votaciones.  Sin embargo, hubo numerosos problemas siendo el principal que no hubo suficientes papeles enviadas a los distritos en donde la oposición era más fuerte. Luego, hubo una considerable tardanza en publicar los resultados y eso hizo que la oposición empezara a protestar, aunque tímidamente.  Sin embargo, cuando el licenciado Ortiz Passarelli empezó a celebrar su supuesta elección, los ánimos se caldearon e Ydígoras y sus partidarios acusaron al gobierno de haber perpetrado un fraude electoral. 7

Las protestas salieron a las calles y fueron aumentando conforme pasaban los días, hasta que el 23 de octubre, los jefes militares le pidieron la renuncia al presidente provisorio Luis González López y anunciaron que las elecciones habían quedado anuladas.  En sustitución de González López, se formó un triunvirato militar conformado por los coroneles Oscar Mendoza Azurdia, Gonzalo Yurrita Nova y Roberto Lorenzana Salazar.  Con esto, miles de ciudadanos salieron a las calles a vitorear a Ydígoras y a celebrar que les hubieran impuesto al candidato de las fuerzas de la liberación.  De hecho, con la salida de González López, los liberacionistas perdieron el poder directo, aunque luego conseguirían negociar el siguiente gobierno.8 

Tras varios días de negociaciones, la Embajada de los Estados Unidos medió para que la Junta Militar entregara el poder al Segundo Designado, coronel Guillermo Flores Avendano, tras lo cual el Congreso de la República emitió el decreto 1212, de fecha 18 de noviembre de 1957, que convocaba nuevamente a elecciones presidenciales para el día 19 de enero de 1958 y en las que resultó electo el general Ydígoras Fuentes, aunque tuvo que negociar con el MDN para poder llegar al poder.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Sandoval, Marta (2014). «Tres disparos en una noche lluviosa»Contrapoder. Guatemala. Archivado desde el original el 2 de febrero de 2014.
  2. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  3. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala. Los pactos políticos de 1944 a 1970.  Guatemala: FLACSO. p. 254.
  4. Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  5. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.
  6. Villagrán Kramer, Biografía política de Guatemala. p. 264.
  7. Alvarez Aragón, Virgilio, et. al. (2013).  Guatemala: Historia Reciente (1954-1996) Proceso político y antagonismo social. I. Guatemala: FLACO, Serviprensa. p. 87.
  8. Ibid., p. 88.
  9. Ibid., p. 89.

21 de octubre de 1854: aclaman a Carrera como presidente perpetuo

Los representantes de los pueblos de Guatemala aclaman al capitán general José Rafael Carrera y Turcios como presidente perpetuo de la República

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Los miembros del gabinete de Carrera: abajo, a su izquierda, Pedro Aycinena y abajo, a su derecha, Manuel Cerezo. Verticalmente, bajo la figura de Carrera, está Manuel Echeverría quien tiene a su izquierda a J. Antonio Azmitia y a su derecha, a Juan Matheu. Debajo de Echeverría, se encuentra arzobispo Francisco de Paula García Pelaez; a su izquierda, el Dr. José Luna y a su derecha Juan José de Aycinena, Inmediatamente siguen José Milla y Vidaurre y Antonio José de lrisarri. Luego continuan de izquierda a derecha: Cayetano Batres, Manuel Arrivillaga, Bernardo Piñol y Aycinena, Pedro José -Valenzuela y Marcelo Molina; los de la última fila son: J. Víctor Zavala, José Montufar, Vicente Cerna, Ignacio Aycinena, Antonio Padilla e Ignacio García Granados. Imagen tomada de «Huellas de una familia vasco centroamericana en 5 siglos de historia«.

El surgimiento de la figura del general Rafael Carrera y su impacto en la racista sociedad guatemalteca dominada por los criollos, es resumido por el historiador estadounidense Ralph Lee Woodward, Jr. de la siguiente manera:1

«una personalidad como la de Rafael Carrera y sus seguidores no surgen de cualquier lugar de este país; aparecen en la región oriental que nunca fue hábitat indígena, campesinos pobres y propietarios en precario de tierras áridas como Castilla.  Los curas y los políticos conservadores estimularon ahí el rechazo al régimen liberal (que proyectaba a largo plaza traer población blanca de Bélgica y Holanda a la región de Verapaz y Chiquimula y eliminar la tierra comunal de los indígenas y campesinos) y luego de mil detalles […] prepararon una insurrección.  Y buscando un liderazgo militar encontraron, a disgusto, una figura cerril, pero que gozaba de fuerte apoyo entre los belicosos mestizos de la región de Mita: era Rafael Carrera, dueño de una porqueriza al por mayor. Renuente, primero, pero sensible al ruego popular, organizó y encabezó finalmente una cataclísmica expresión de descontento campesino, quizá la mayor nunca habida en la historia social.  Cuando entraron a la ciudad de Guatemala en febrero de 1838 eran una masa de 8 a 12 mil gentes, que saquearon, asesinaron y se pasearon durante 3 días por una ciudad extraña, que nunca habían conocido.  El descalabro del régimen liberal, en ese momento, no fue propiamente una victoria conservadora sino de los alzados, el efecto disolvente del primer gran levantamiento campesino, la ‘Rebelión de la Montaña’.  Lo ocurrido fue algo más que un desborde de masas animadas por la oferta de saqueo, fanatizadas por la Iglesia; fue, en rigor, un desafío si precedentes a todo el orden político por el hecho de invadir y entrar con violencia a la ciudad de Guatemala.  Sus efectos marcaron la historia inmediata, llenaron de terror proléptico la sensibilidad de los grupos dominantes. […] como el primer ingreso de las masas ladino/mestizas, y parcialmente grupos indígenas en la política nacional, tuvo efectos negativos para la conciencia criolla, tanto liberal como conservadora, pero racista en ambos casos.«1

Al paso de los años, y a pesar de la anarquía y las fuertes amenazas de invasión de los estados dominados por los criollos liberales, Rafael Carrera siempre salió avante, dominando por la fuerza a los liberales de Los Altos, estableciendo pactos con los indígenas del occidente de la República y derrotando al principal caudillo liberal, el general Francisco Morazán en la ciudad de Guatemala en marzo de 18402. Llegó, incluso, a renunciar al poder voluntariamente en 1848, solamente para que lo llamaran de vuelta pocos meses después.3 Finalmente, cuando aplastó definitivamente las ambiciones de los criollos liberales en la batalla de La Arada el 2 de febrero de 18514, su poder se consolidó de forma absoluta siendo nombrado presidente poco después de que se emitiera por fin la constitución de la República de Guatemala, la cual había quedado pendiente desde 1837.5

El pueblo guatemalteco, harto de las constantes guerras, proclamó al presidente Carrera como presidente perpertuo en mayo de 1854, y el 21 de octubre de 1854, se firmó formaente la siguiente acta:6

«En Guatemala a veintiuno de octubre de mil ochocientos cincuenta y cuatro, reunidos en la sala del consejo de estado, los funcionarios públicos, que suscriben esta acta, ministros del despacho, consejeros, diputados a la cámara de representantes, regente y magistrados de la corte suprema de justicia y jueces de primera instancia, miembros del venerable cabildo eclesiástico, jefe superiores de hacienda, y del ejército, corregidores de los departamentos, prelados de las órdenes regulares, párrocos de la ciudad y diputaciones de la municipalidad, claustro de doctores, y sociedad de amigos del país, presididos por el ilustrísimo y veneradísimo arzobispo metropolitano, como vocal nato del consejo, y en virtud de excitación especial; después de haber abierto la sesión con un discurso relativo al objeto de la reunión, el señor ministro presidente del mismo consejo manifestó: que la reunión den respetables funcionarios tenía por objeto aclamar, como se había hecho en los departamentos, jefe supremo perpetuo de la nación al catual presidente excelentísimo señor capitán general don Rafael Carrera, pidiéndose al mismo tiempo se hagan en el acta constitutiva las consiguientes modificaciones, segun todo consta de las actas que están a la vista.

Que conforme al dictamente de la comisión, adoptado por el consejo, proponía a los funcionarios presentes concurriesen, si lo tenían a bien, a hacer más general y uniforme la importante manifestación de aprecio y de confianz ahecha en los departamentos, proclamado pública y solemnemente perpetua la autoridad que tan dignamente ejerce su excelencia.

Y reconociéndose con general aceptación que lo aclamado en los departamentos, es también lo que se desea declarar solemnemente, por constituir la benéfica autoridad de su excelencia el bienestar presente de la república, y las esperanzas de su futura prosperidad y engrandecimiento, se nombró una comisión para que propusiera la forma en que debía expresarse; y con vista de su dictámen, fue aprobado, por unanimidad y aclamación de todos los concurrentes, se haga constar en la presente acta: ‘Que la junta general de autoridades superiores, corporaciones y funcionarios públicos, reunida en este día, ha reconocido que la suprema autoridad que reside en la persona de su excelencia el general Carrera, por favor de la Divina Providencia y la voluntad de la nación, no debe ter limitación de tiempo, aclamándose en consecuencia su perpetuidad: y que debe modificarse el acta constitutiva, por el orden establecido en ella misma, para que esté en armonía con este suceso. Que al expressar este unánime sentimiento, todos los concurrentes esperan que el Todopoderoso continuará su protección a Guatemala, y dará a su excelencia la fuerza necesaria para llenar los grandes deberes que le están encomendados, y el acierto y prudencia necesarios para gobernar la república con bondad y justicia’.

Se acordó igualmente que todos los funcionarios presentes pasen a casa de su excelencia el presidente a felicitarle por este suceso, dirigéndose en seguida a la santa iglesia Catedral, en donde se cantará un solemne Te Deum; y finalmente, que la presente acta, después de firmada, se deposite en el archivo del consejo de estado.»6

Entre todos los firmantes del acta destacan los siguientes personajes:

  1. Francisco: el arzobispo de Guatemala, Francisco de Paula García y Peláez
  2. Manuel Francisco Pavón y Aycinena: líder conservador y en esa época ministro de Gobernación, Justicia y Asuntos Eclesiásticos
  3. José Nájera: líder conservador y ministro de Hacienda y de la Guerra
  4. Pedro de Aycinena: ministro del Interior, encargado del despacho de Relaciones Exteriores
  5. Luis Batres Juarros: líder conservador y consejero de estado.
  6. Mariano Paredes: brigadier, consejero de estado, corregidor de Verapaz y expresidente de la República.
  7. Ignacio de Aycinena: corregido de Guatemala
  8. Vicente Cerna: brigadier, corregidor y comandante general de Chiquimula; posteriormente sería el sucesor de Carrera en la presidencia en 1865.
  9. Santos Carrera: coronel y hermano de Carrera.
  10. Serapio Cruz: coronel.  Cruz es el famoso «Tatalapo«, quien posteriormente se alzaría en armas contra el presidente Cerna y fue convertido en mártir por los historiadores liberales.
  11. José Víctor Zavala: coronel. Gran colaborador de Carrera, y quien se cubriría de gloria en la Guerra Nacional de Nicaragua contra los filibusteros de William Walker.  Es el famoso Mariscal Zavala.
  12. José Milla y Vidaurre: represente de la cámara y oficial mayor del ministerio de Relaciones Exteriores.  Es uno de lo más reconocidos escritores guatemaltecos. 6

Por este hecho, los criollos liberales dieron en llamar a los conservadores como «Partido Servil«, aunque las muestras de servilismo y abyección fueron similares o aún mayores durante los regímenes liberales del general J. Rufino Barrios, del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico.


BIBLIOGRAFIA:

    1. Torres Rivas, Edelberto (2008). La Restauración Conservadora: Rafael Carrera y el destino del Estado nacional en Guatemala. En: Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura (35), pp. 347-348, ISSN: 0120-2456.
    2. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
    3. Carranza, J.E. et. al. (1897) Un pueblo de Los Altos. Apuntamientos para su Historia (Totonicapán). Quetzaltenango: Popular. p. 113.
    4. Sierra González, Aída Lucila (2001). «La batalla de la Arada». Guatemala: Servicio de Historia Militar, Sección de Investigaciones Históricas, Museo Militar. Archivado desde el original el 21 de diciembre de 2014.
    5. Hernández de León, El libro de las efemérides, p. 335.
    6. Pineda Mont, Manuel (1859). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República. I. Imprenta de la Paz. pp. 87-89.

20 de octubre de 1941: muere Natalia Górriz vda. de Morales

Fallece a los 75 años de edad la reconocida educadora Natalia Górriz vda. de Morales, viuda del exministro y revolucionario Próspero Morales

20octubre1941
Las alumnas del Colegio Internacional para Señoritas, propiedad de Natalia Górriz vda. de Morales, en 1915. En el recuadro: la eminente profesora, historiadora y escritora guatemalteca. Imágenes tomadas de «El Libro Azul de Guatemala«.

Una de las principales educadoras guatemaltecas, que lastimosamente ha caído en el olvido, es la profesora Natalia Górriz vda. de Morales, originaria de Chimaltenango, y quien tuvo una vida por demás interesante.

Desde joven se dedicó a la enseñanza y alcanzó grandes logros, aunque los mismos quedaron truncados cuando contrajo matrimonio con el entonces ministro de Estado, Próspero Morales, como se acostumbraba en esa época.  A pesar de ello, sus méritos eran tales, que la revista «La Ilustración Guatemalteca» le dedicó un artículo en 1896, destacando todo lo que había logrado antes de contraer matrimonio.1

Tras la muerte de su esposo en 1898, la educadora siempre se firmó como «Natalia Górriz vda. de Morales», en honor a la memoria del fallecido quien había luchado infructuosamente hasta el final de sus días contra el establecimiento de las dictaduras del general José María Reina Barrios en 1897 y del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1898;2 y fue a partir de ese momento que su contribución con la educación guatemalteca fue considerable.

Pero no fue sencillo. Debido a que su esposo había sido el líder de dos revoluciones contra el gobierno, su vida y la de su única hija fue prácticamente en modo de sobrevivencia durante el primer período del gobierno de Estrada Cabrera (1898-1904). Sin embargo, logró salir adelante, trabajando en el periódico «La República» en donde escribió bajo el pseudónimo «NOEL«. Pero como su trabajo era tan alta calidad, el también escritor y gran colaborador del gobernante, Ramón Salazar, develó el seudónimo de Górriz cuando ésta publicó un extraordinario trabajo en el que resumió el desarrollo femenino en la literatura y el arte durante el siglo XIX. Salazar, quien había sido director de la revista cultural «La Ilustración Guatemalteca» había quedado impresionado ante la extraordinaria exposición que Górriz había hecho a partir de la comparación de dos grabados sobre vestimenta de mujeres de 1800 y 1900, luego con la explicación de los grandes aportes en el mundo literario que hicieron las mujeres en Europa y Norte América, en la literatura y la pedagogía de Hispanoamérica y, finalmente, con la mención particular que hizo Górriz vda. de Morales sobre María Josefa García Granados y Zavala de Saborío (la «Pepa«), Sara María de Moreno, Vicenta Laparra de la Cerda, Dolores Montenegro, Luz Arrué de Miranda, Elisa Monje, Antonia Galindo, Lucila Guerrero y María Gómez – todas ellas desafortundamente casi olvidadas en la actualidad -.3

Natalia Górriz vda. de Morales siguió escribiendo en La República hasta 1904, año en el que publicó uno de sus textos más memorables: el “Compendio de geografía descriptiva”, el cual fue publicado por la Tipografía Nacional de Honduras dado que estaba dedicado a su difunto esposo. Dada la calidad de la investigación que contiene su libro de geografía fue admitida por unanimidad como socia corresponsal de la Real Sociedad Geográfica de Madrid. Aquella obra recibió numerosos premios, incluyendo la medalla de oro en la Exposición Nacional de Guatemala de 1904, y fue descrito como «un manual que se distanció de los manuales escolares geográficos de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, más orientados a Centroamérica y Guatemala, ya que su pensamiento geográfico fue universal.» En ese año fundó también el Colegio Internacional de Señoritas, uno de los principales colegios privados de Centroamérica; y debido a su calidad docente, el gobierno de Estrada Cabrera empieza a publicar sus artículos en el diario oficial «El Guatemalteco» y es designada para visitar Cuba para estudiar los métodos y sistemas de enseñanza de esa isla caribeña.4

En 1912 publicó su primera obra formal en el ámbito de la educación titulada «Pedagogía«.   Además, el periódico semi-oficial «Diario de Centro América» publicó un reconocimiento a su labor docente y una página del “Libro Azul de Guatemala”, incluye un artículo titulado “Ilustre educacionista guatemalteca”, en él se hace una reseña de su vida y se destaca al Colegio Internacional de Señoritas.  Para entonces ya era reconocida en Guatemala por su trayectoria como historiadora, escritora y pedagoga.4,5

Entre 1918 y 1920, después de que los terremotos de 1917-18 destruyeran las instalaciones de su colegio y la obligaran a cerrarlo, Górriz vda. de Morales viajó a los Estados Unidos, pero cuando el gobierno de Estrada Cabrera fue derrocado el 14 de abril de 1920, fue nombrada Inspectora de Escuelas Primarias, normales, secundarias e industriales.  Tras el golpe de estado contra el gobierno de Carlos Herrera, la educadora publicó n 1924 publicó «El Amigo de los Niños» y en 1927 «Tópicos de Educación», los cuales están dirigidos a maestros de niños del nivel parvulario.  Y ya durante el régimen del general Lázaro Chacón, el cual impulsó grandemente la educación, fue parte del Consejo Nacional de  Educación como representante de la Academia Central de Maestros y el 15 de abril de 1929 fue nombrada como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, en donde hizo hizo reformas al plan de estudios original y convirtió a la institución en una escuela superior, ya que para su ingreso requirió poseer el título de magisterio de educación primaria.6

En 1937, ya durante el gobierno del general Jorge Ubico, el apoyo a la educación disminuyó y la profesora Natalia Górriz vda. de Morales renunció a su puesto como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, aunque dos años después la Secretaría de Instrucción Pública le autorizó a establecer su nuevo colegio para párvulos llamado «El Hogar«.7

Por último, poco antes de fallecer, publicó su obra «Luisa Xicontencatl, princesa de Tlaxcala«, dedicada a la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y era la presidente la comisión de escritores, artistas e intelectuales guatemaltecos que preparaba el monumento para el célebre cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo.  Desafortunadamente, el 20 de octubre de 1941 falleció a sus 75 años de edad, y su sepelio fue todo un acontecimiento por las personalidades que acompañaron el féretro y la gran cantidad de estudiantes que acompañaron su cortejo fúnebre.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de agosto de 1896). «Nuestros Grabados: Natalia Górriz de Morales»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (2).
  2. Pineda C., Felipe (1902). Para la historia de Guatemala: datos sobre el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. México.
  3. Argueta Hernández, Bienvenido (2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En Revista Histórica de la Educación en Latinoamérica. 19 (29) p. 17.
  4. Ibid., p. 18.
  5. Bascom Jones, Máximo Soto Hall y William Scoullar, Libro Azul de Guatemala (Guatemala: Tipografía Nacional, 1915): 104, 133, 194.
  6. Argueta Hernández, El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz, p. 19.
  7. Ibid., p. 20.

18 de octubre de 1826: Pierzon masacra a quienes lincharon a Cirilo Flores

El coronel José Pierson, jefe del ejército del Estado de Guatemala, bate en Salcajá a los que lincharon al Jefe de Estado Cirilo Flores

18octubre1826
Iglesia de San Jacinto en Salcajá, la cual según la tradición data de 1524, siendo la primera iglesia católica formal que hubo en Guatemala. En el recuadro, el presidente federal Manuel José Arce y Fagoaga. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras la Independencia de Centroamérica, varios mercenarios europeos intentaron probar suerte en la región para hacer fortuna. Entre ellos destacan los franceses José Pierzon, Isidoro Saget y Jean-Baptiste Fouconnier y el inglés Gordon.1

En 1826, Pierzon ya era coronel y estaba en las filas de las fuerzas federales apostadas en el Estado de Guatemala. Sin embargo, tras la decisión del general presidente Manuel José Arce y Fagoaga de encarcelar al jefe del Estado de Guatemala Juan Barrundia en septiembre de ese año,2 Pierson desertó del ejército Federal para y organizó las tropas estatales de Guatemala refugiándose en la región de Los Altos, en el occidente de Guatemala.1

A principios de octubre Pierson salió de Quezaltenango a perseguir las tropas federales del comandante Manuel Montúfar y Coronado. Asistió a la Dieta de los Cuatro Jefes del Estado de los Altos, en donde se fomentó la organización de un verdadero frente de oposición militar al poder del Presidente Arce, a quien los criollos liberales de la región consideraban como un traidor a sus ideales por haberse aliado a los interes de los criollos aristócratas de la Ciudad de Guatemala.3

En preparación de sus tropas para enfrentar a las fuerzas federales, Pierson cometió el error de confiscar los caballos de los pobladores de Quetzaltenango por la fuerza, incluyendo los de las órdenes religiosas, lo que agitó los ánimos en contra del gobierno del Estado, reunido a la sazón en esa ciudad altense luego de que huyeran de Guatemala tras la prisión de Barrundia.3 Indirectamente, esta imprudencia fue la causa de la muerte del Jefe de Estado interino, Cirilo Flores, cuando fue a intentar a calmar los ánimos de la población quetzalteca que creía que los criollos liberales querían expulsar a los frailes del Estado.4

Al enterarse de la salvaje muerte de Flores Pierson decidió aplastar a los promotores de la misma, combatiéndolos el 18 de octubre de 1826 en Salcajá, donde murieron 40 soldados, pero en donde abusó de las facultades que le fueron confiadas y sacrificó multitud de víctimas inocentes.1,5 Posteriormente ocupó brevemente la población hasta fue derrotado por las fuerzas federales del comandante Francisco Cáscara, teniendo que salir huyendo a Malacatan, buscando asilo en la frontera con Soconusco, pero su fuerza fue aplastada allí el 28 de octubre, aunque Pierson logró huir al Estado de Chiapas pero sus compañeros fueron aprehendidos entre ellos varios diputados del estado de Guatemala amigos de Flores.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Belaubre, Christophe (2007). Principales aspectos de la experiencia militar de José Pierson en Centroamérica. AFEHC.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.
  3. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. pp. 32-35.
  4. Fernández Ordíñez, Rodrigo (2008) ¡Muerte al hereje!: el linchamiento de Cirilo Flores Estrada. Guatemala: Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación
  5. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz. p. 37.

17 de octubre de 1889: crean municipio de El Progreso, San Marcos

Gobierno de Manuel Lisandro Barillas crea el municipio de El Progreso en el departamento de San Marcos

17octubre1889
Logia Masónica de San Marcos, construida durante los regímenes liberales anticlericales. En el recuadro: el general presidente Manuel Lisandro Barillas, quien gobernó a Guatemala de 1885 a 1892. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El municipio de Nuevo Progreso en el departamento de San Marcos tiene una historia curiosa. Inicialmente fue creado por el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas el 17 de octubre de 1889 con el nombre de «Progreso«, desmembrándolo del municipio de San Marcos mediante los siguientes decretos:1

Decreto N.° 1:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 17 de octubre de 1889.

Vista la exposición del Jefe Político de San Marcos, relativa a que la aldea La Conquista, que depende de la jurisdicción municipal de San Marcos, sea segregada de éste y anexada al distrito de Nueva Plaza, creado por acuerdo de 22 mayo de este año; y

Considerando: Que aquel funcionario informa que no sólo los vecines y las autoridades civiles y militares de La Conquista soicitan esta segregación, sino que la conveniencia pública reclama dicha medida, pues así estarán mejor atendidos los intereses locales respectivos y se evitará el inconveniente de que La Conquista quede dentro de un distrito jurisdiccional a que no pertenece; el Presidente de la República, con presencia de lo pedido por el Fiscal del Gobierno,

Acuerda: De conformidad, quedando en estos términos adicionada la disposición de mayo último.

Comuníquese:

      • Barillas
      • El Secretario de Estado en el despacho de Gobernación y Justicia: Francisco Anguiano

Decreto N.° 2:

Con presencia de la exposición del Jefe Político de San Marcos, relativa a que la comprehensión municipal que forman las aldeas de Nueva Plaza, Ixtal, Río Pajá, Sucuchún, Río Naranja y La Conquista, lleve en lo sucesivo el nombre de Progreso, el Presidente de la República,

Acuerda: De conformidad.

Comuníquese.

      • Barillas
      • El Secretario de Estado en el despacho de Gobernación y Justicia: Francisco Anguiano1

El general Barillas fue el único presidente de la época liberal que realizó elecciones en las que no participó, entregando el poder a su sucesor, el general José María Reina Barrios el 15 de marzo de 1892. Como la mayoría de los pobladores eran originarios de San Antonio Sacatpéquez, El Progreso siguió siendo dependiente de ése, por lo que los pobladores solicitaron al nuevo presidente que  formara definitivamente el municipio de El Progreso. Reina Barrios accedió a la solicitud, mediante el siguiente decreto:2

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 2 de junio de 1,892 

Traído a la vista el expediente formado a solicitud de los vecinos de El Progreso,
departamento de San Marcos, relativo a que se les conceda segregarse de la jurisdicción municipal de San Antonio Sacatepéquez y erigirse en municipio
independiente, compuesto de El Progreso y las aldeas Buena Vista, San José La
Providencia, Santa Clara, San Antonio Ixtal y La Conquista, y

Considerando: Que El Progreso, es centro de fincas importantes de café y de las aldeas mencionadas; y que todas ellas reúnen el número de habitantes y los demás requisitos exigidos por la ley para la erección de un municipio; el Presidente Constitucional de la República con presencia de los informes favorables que constan en el expediente y conformándose con la consulta fiscal,

Acuerda: De conformidad y dispone que por ahora la Corporación Municipal de “El Progreso” se componga de un Alcalde, cuatro Regidores y un Síndico.

Comuníquese.

    • José María Reina Barrios
    • El Secretario de Estado en el despacho de Gobernación y Justicia: 
      Manuel Estrada Cabrera.2

Desafortunadamente para el municipio y para todo el país, tras varios años de bonanza económica y grandes proyectos, la presidencia de Reina Barrios se desmoronó cuando el precio internacional del café se desplomó en 1897, y el gobernante murió asesinado el 8 de febrero de 1898.3

El general Reina Barrios fue sucedido por el primer designado a la presidencia, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien gobernó con mano de hierro durante 22 años.​  En 1902, toda la región del occidente de Guatemala fue afectada por el terremoto de San Perfecto4,5 y la erupción del volcán Santa María, que no solamente acabaron con las plantaciones de café en la zona, sino que destruyeron la infraestructura local.6 El Progreso no fue la excepción, y su cabecera municipal, que originalmente estaba en donde en el siglo XXI se encuentra la aldea Pueblo Viejo, fue totalmente destruida y tuvo que trasladarse a un nuevo terreno, recibiendo el nombre de «Nuevo Progreso». 

Para entonces, los aduladores del presidente iniciaron un programa en que numerosas obras de infraestructura y municipios fueron bautizados con los apellido del gobernante, y el municipio de El Progreso se convirtió en el municipio «Estrada Cabrera» el 2 de junio de 1905 (además de mover su feria patronal para el 21 de noviembre para celebrar el cumpleaños del presidente), mediante el siguiente decreto:7

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 23 de mayo de 1905.

Vista la solicitud de la Municipalidad, Autoridades, vecinos y finqueros de la jurisdicción de «Nuevo Progreso», departamento de San Marcos, relativa a que ese Municipio lleve, en lo sucesivo, el nombre de «Estrada Cabrera», en vez del que hoy tiene; y que la feria que allí se celebra del 29 de abril al 3 de mayo se traslade con la denominación de «Feria del 21 de Noviembre», a los días 20, 21 y 22 del mes último citado; y

Apareciendo del informe del Jefe Político del departamento respectivo, que conviene a los interes económicos del Municipio solicitante, que se traslade la feria a los días que se indica, pues en ese mes se hace el transporte y venta de los productos que se cultivan en esa zona, y es el más a propósito por haber cesado la época de las lluvias,

El Presidente Constitucional de la República, oído el parecer del Fiscal, y obsquiando además los deseos de los peticionarios,

Acuerda: Acceder a la solicitud en todos los puntos que contiene.

Comuníquese.

    • Manuel Estrada Cabrera
    • Subsecretario del Gobierno encargado del Ministerio de Fomento: José Flamenco7

En 1908, continuando con la adulación desmedida de los partidarios del presidente, el municipio fue renombrado nuevamente, esta vez como «San Joaquín», en honor de la madre del gobernante, Joaquina Cabrera, quien había fallecido el 3 de julio de ese año.8 (Nota de HoyHistoriaGT: esta información fue obtenida del Plan de Desarrollo de 2010 elaborado por la Secretaría General de Planificación del Gobierno de Guatemala (SEGEPLAN), pero no se encontró un decreto gubernativo en la Recopilación de Leyes de 1908 que lo corrobore).

Finalmente, el municipio recuperó su nombre de «Nuevo Progreso» el 3 de mayo de 1920, cuando el gobierno de Carlos Herrera y Luna, emitió un decreto para remover todas las referencias a Estrada Cabrera y a sus familiares luego del derrocamiento del expresidente el 14 de abril de ese año.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Gómez Carrillo, Agustín (1891). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1889 VIII. Guatemala: Tipografía La Unión. pp. 174-175.
  2. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 58-59.
  3. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Disparos en la Obscuridad. El Asesinato del General José María Reina Barrios»Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación (Guatemala).
  4. Gamboa, Federico (1920). Gómez de la Puente, Eusebio (ed.), ed. Mi diario, primera serie III. México: Hispano Americana.
  5. Rockstroh, Edwin (1902). «1902 Earthquake in Guatemala»Nature (en inglés) 66: 150. doi:10.1038/066150a0. p. 150.
  6. Aragón, Magda (2013). «Cuando el día se volvió noche; La erupción del volcán Santa María de 1902»Revista Estudios Digital (Guatemala: Escuela de Historia, Universidad de San Carlos) (No. 1). Archivado desde el original el 8 de noviembre de 2014.
  7. SEGEPLAN (2010) Plan de Desarrollo de Nuevo Progreso, San Marcos. Guatemala: SEGEPLAN.
  8. Villalobos Viato, Roberto (22 de noviembre de 2014). «Sitios con nombres de líderes»D Fondo (Guatemala: Prensa Libre). Archivado desde el original el 21 de noviembre de 2014.