1935: filman la película “Las Nuevas Aventuras de Tarzán” en Guatemala

Título de la película “Las Nuevas Aventuras de Tarzán” que fue filmada en Guatemala en 1935. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

VIDEO:

ARGUMENTO:

El francés D’Arnot (quien había rescatado a Tarzán de la custodia de los monos y lo había restituido en Inglaterra como Lord Greystoke), se accidenta con su avioneta en selvas guatemaltecas y es hecho prisionero por una tribu de adoradores de la Diosa Verde, que era un ídolo relleno de joyas y con la fórmula de un explosivo capaz de aniquilar el planeta. Al enterarse de la noticia, Tarzán (interpretado por el actor Bruce Bennett), quien está en África, se une a una expedición que busca la Diosa Verde y viajan por barco hasta Guatemala.

El barco atraca en Puerto Barrios y los expedicionarios se dirigen al poblado indígena de Chichicastenango para encontrarse con el Padre Muller y obtener el mapa que los lleve al templo de la Diosa Verde, pero alguien se les adelanta y lo roba. Deciden partir sin el mapa y dirigirse hacia Río Dulce para finalmente ingresar en la densa selva para encontrar a los adoradores de la Diosa Verde. Tarzán logra seguir el rastro del ladrón del mapa y encuentra el templo de la Diosa Verde, que está en las ruinas de una antigua ciudad española construida sobre los restos de una ciudad maya; Tarzán y todos los exploradores son capturados, pero se salvan de ser sacrificados cuando el ladrón del mapa se roba también el ídolo de la Diosa y los nativos salen a perseguirlo. Tarzán encuentra a D’Arnot entre los nativos, y logra aprehender al malhechores que se habían infiltrado entre los exploradores, luego de que uno de los exploradores utiliza una ametralladora hechiza para matar y espantar a los nativos.

Tras asegurar del ídolo, se dirigen nuevamente a la costa atlántica, pasando por la ciudad maya de Quiriguá y terminando sus aventuras en un poblado de la costa, de nombre At Mantique, que cuenta con buen hotel, marimba y suntuosas instalaciones.​ La expedición parte de regreso a Europa y Tarzán regresa a su vida selvática en África.

RODAJE:

Sitios en donde se filmaron las diferentes escenas de la serie Las nuevas aventuras de Tarzán
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En los primeros fotogramas de la película se hace un reconocimiento al personal que trabajó en la filmación y se indica que las condiciones fueron sumamente adversas, al punto que muchos de ellos se enfermaron y el sonido fue muy pobre por las condiciones climatológicas adversas; posteriormente, en 1992, el escritor D. Peter Ogden (biógrafo de Edgar Rice Burroughs) viajó a Guatemala para visitar los lugares en los que se rodó “Las nuevas aventuras de Tarzán”​. A juicio de Ogden los productores y actores tuvieron que enfrentar numerosas dificultades para movilizarse por las carreteras del país en 1935, pues todavía era muy difícil hacerlo en 1992; siguiendo el itinerario presentado en la película, desembarcó en Puerto San José, —aunque no llevaba el camión con cuatro toneladas de equipos fílmico y de sonido—, para luego ir a Chichicastenango —que sirvió como el poblado indígena a donde llegan los expedicionarios antes de internarse en la selva—, después a la costa del norte —Puerto Barrios, Livingston, Río Dulce, de ahí a las selvas peteneras en el norte, para regresar a Quiriguá en Izabal.

Ahora bien, la mayoría lugares fueron visitados por los cineastas utilizando la línea férrea de la compañía estadounidense International Railways of Central America (IRCA) en 1935, servicio que en 1992, el ferrocarril ya estaba descontinuado y el transporte se hacía por carretera exclusivamente, llevando a Ogden a la conclusión errada de las dificultades de los productores. En 1935 (durante el gobierno del general Jorge Ubico Castaneda), el ferrocarril estaba en su apogeo y era controlado por la empresa estadounidense (subsidiaria de la United Fruit Company, empresa multinacional estadounidense y principal apoyo del gobierno guatemalteco) y tenía una estación principal en Puerto San José, otra en Ciudad de Guatemala y otra en Puerto Barrios, lo que permitió a los cineastas transportar todo su equipo cómodamente a la mayoría de las diferentes ubicaciones en donde filmaron.

Las únicas locaciones con difícil acceso fueron Chichicastenango y la selva petenera, pues no había servicio ferroviario hacia esos lugares y los caminos eran de terracería, aunque se podían acceder por vía aérea. De hecho, era comun que la empresa ferrocarrilera ofreciera paquetes para que turistas visitaran las plantaciones de esa compañía frutera en Izabal y la ciudad maya de Quiriguá (la cual se encontraba dentro de las propiedades de la compañía) y que ofreciera a sus pasajeros la opción de navegar cómodamente por el Río Dulce y el Lago de Izabal hasta la ciudad de Livingston en uno de sus vapores.

Ruinas de la iglesia de San Francisco en 1875; así lucía el interior de la iglesia cuando se rodó allí la película Las nuevas aventuras de Tarzán en 1935. Fotografía de Eadweard Muybridge.Enter a caption
Los lugares en donde se filmó fueron:
  • Chichicastenango: escenas de la aldea indígena en donde los exploradores se reúnen con el Padre Muller buscando el mapa antes de salir hacia Río Dulce. Se aprecia la iglesia y el puente de Gucumatz.
  • Antigua Guatemala: templo de la Diosa Verde; en 1935 la Iglesia de San Francisco estaba en ruinas (ya que fue reconstruida hasta en 1967) y fue utilizada para las escenas en que los expedicionarios son capturados por los adoradores de la Diosa Verde en las ruinas de una «antigua ciudad española construida sobre los restos de una antigua ciudad maya» y están a punto de ser sacrificados.
  • Río Dulce: navegación en piraguas por el río y escena en que Tarzán escapa de varios cocodrilos que le persiguen
  • Puerto Barrios: arribo de los exploradores y partida hacia Europa
  • Selva petenera: escenas de jungla
  • Quiriguá: ciudad en ruinas en donde explican a los exploradores los orígenes de la cultura Maya.
  • Ciudad de Guatemala: el entonces lujoso hotel Palace fue el escenario de las escenas del hotel del imaginario poblado de At Manatique

BIBLIOGRAFIA:

30 de julio de 1847: pobladores indígenas de Yucatán se rebelan y exterminan a los pobladores blancos en Tepich, dando inicio a la Guerra de Castas. Esta rebelión indígena ayudó a consolidar al gobierno de Rafael Carrera en Guatemala

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Piedras talladas con las principals comunicaciones del gobierno mexicano relacionadas con la Guerra de Castas en Yucatán.  Las piedras están en el Zoológico del Centenerario, en Mérida.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Actualmente la historia de Guatemala ha sido relatada de tal forma que pareciera que los indígenas nativos fueron subyugados con relativa facilidad en 1524 tras la conquista dirigida por Pedro de Alvarado.  Pero la conquista de todo el territorio no concluyó sino hasta en 1697, cuando los españoles finalmente lograron aniquilar a los nativos itzáes que se refugiaban en el vasto territorio del Petén y en donde habían logrado mantenerse independientes gracias a los remoto del lugar, a lo difícil de las condiciones climáticas y a su férrea voluntad.

De esta cuenta, los indígenas del sureste de la Península de Yucatán quedaron solo medianamente dominados, aunque reducidos a vasallaje por un método en el que eran sometidos, entre otras formas, por medio de deudas. Un indígena nacía y moría en la hacienda donde trabajaba desarrollando arduas tareas y en la que se le había asignado un pago bajo al arbitrio del hacendado, el cual se realizaba a través de la tienda de raya, propiedad del propio hacendado, donde era obligado a adquirir, a precios también arbitrarios, los elementos básicos para su subsistencia. De esta forma, el indígena quedaba endeudado para siempre y no sólo era incapaz de pagarlo sino que no podia abandonar la hacienda porque era un requisito indispensable pagar sus deudas para poder irse.  Así, si huía, se convertía en fugitivo y era perseguido por las autoridades del estado.  Y, por si fuera poco, las cuentas era hereditarias, de forma que los hijos debían pagar lo que el padre no hubiera podido cubrirle al patrón, perpetuándose la dependencia de la familia y llegándose al extremo de que, para saldar una deuda, al hacendado le era permitido comerciar con sus trabajadores vendiéndolos en el mercado de esclavos de Cuba.​

(Debe anotarse que este sistema de endeudamiento indirecto ha sido utilizado también en Guatemala tras la independencia.  El gobierno del general J. Rufino Barrios estableció el “Reglamento de Jornaleros“, una ley muy similar a la utilizada en Yucatán, y el gobierno del genera Jorge Ubico lo sustituyó por las leyes de “Vagancia” y de “Vialidad”, que perseguían a los indígenas que “no trabajaban” en alguna finca cafetalera y los obligaban a trabajar en los caminos rurales).

Cuando se presentó la oportunidad de rebelarse, los indígenas yucatecos no dejaron dudaron ni un momento.  En 1847, Yucatán no era parte de México, y de hecho armó a un batallón de indígenas para repeler los avances el ejército mexicano que pretendía anexarlo.  Tras la victoria los indígenas se resistieron a devolver las armas y esperaron pacientemente por una oportunidad.  México entones se desentendió de Yucatán porque se tuvo que enfrentar a la invasión estadounidense que terminaría con la pérdida de California, Arizona, Nuevo México, Colorado y Texas, lo que aprovecharon los yucatecos de Mérida (meridianos) y los de Campeche (campechanos) para enfrentarse de una vez por todas y tomar el poder absoluto de la peninsula.

Aprovechando la Guerra civil entre criollos, los indígenas se alzaron, y luego de que fueran reprimidos fuertemente en el poblado de Tepich, el comandante Cecilio Chi atacó el mismo poblado, pero esta vez dió orden de que exterminaran a todos los pobladores blancos.  Era el 30 de julio de 1847.

La guerra se extendió por dos años, en los cuales los ingleses de Belice le proporcionaban armas a los indígenas separatistas, quienes estuvieron a punto de tomar el control de la peninsula y aniquilaron a muchos pobladores blancos.  Sin embargo, en un momento de desesperación, el gobernador yucateco aceptó la ayuda de México a cambio de que Yucatán se convirtiera en estado de ese país. Así, en 1849 lograron derrotar a los indígenas, aunque se mantuvo la inestabilidad pues los indígenas conservaron el control del sureste de la peninsula y organizaban guerras de guerrillas hasta 1901.

En Guatemala, el general Rafael Carrera acaba de regresar de un exilio forzado en México al que lo enviaron los criollos conservadores, antes sus aliados y quienes consideraban que el líder mestizo ya no les era útil. Pero al no poder hacerse cargo del gobierno del estado, se alegraron con el retorno de Carrera al Estado.  Sabían que el general había estado pactando con los líderes indígenas de todo el occidente guatemalteco, y como estaban aterrorizados de que algo similar a la Guerra de Castas ocurriera en el Estado, decidieron reconocer la autoridad del presidente mestizo, el cual se perpetuó en el poder hasta su muerte, gobernando con mano de hierro sobre criollos, mestizos e indígenas hasta su muerte en 1865.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Barrios, Justo Rufino (1877). «Decreto número 177: Reglamentos de jornaleros». El Guatemalteco (Guatemala). Archivado desde el original el 8 de mayo de 2015
  2. Casares G. Cantón, Raúl; Duch Colell, Juan; Antochiw Kolpa, Michel; Zavala Vallado, Silvio et ál (1998). Yucatán en el tiempo. Mérida, Yucatán. ISBN 970 9071 04 1. 
  3. Don E. Dumond (2005). El Machete y la Cruz: La Sublevación de Campesinos en Yucatán. México: UNAM, pp. 488. ISBN 978-9-70322-309-1.
  4. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. 
  5. — (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  6. Jaulin, Robert (1976). El etnocidio a través de las Américas: textos y documentos. México: Siglo Veintiuno, pp. 70. ISBN 978-9-68230-693-8.
  7. Menéndez, Carlos R (1922). “Historia del infame comercio de indios en Yucatán”,  Mérida, Yucatán.
  8. Reed, Nelson (1964). The Caste War of Yucatan, Stanford University Press.
  9. (2007). La Guerra de castas de Yucatán. México: Ediciones Era, pp. 131. ISBN 978-9-68411-192-9.
  10. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  11. Woodward, Ralph Lee, Jr. (2002). «Rafael Carrera y la creación de la República de Guatemala, 1821-1871». Serie monográfica (CIRMA y Plumsock Mesoamerican Studies) (12). ISBN 0-910443-19-X. 
  12. — (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. Zavala Urtecho, Joaquín (1970). «Huellas de una familia vasca-centroamericana en cinco siglos de historia». Revista conservadora del pensamiento centroamericano (Managua, Nicaragua) 2 (112).
  13. La Guerra de Castas 1847 – 1901. Archivo General del Estado de Yucatán

 

15 de mayo de 1896: la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” publica las primeras fotografías jamás tomadas de la Isla de Flores, Petén

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Fotografía del Ingeniero Claudio Urrutia, publicada en la revista “La Ilustración Guatemalteca” en 1896.

En 1896 la Comisión de Límites con México estaba terminando el trabajo para el que fue creada y que se inició luego de la firma del tratado Herrera-Mariscal en 1882 entre el gobierno del general J. Rufino Barrios en Guatemala y el gobierno del general Porfirio Díaz en México.  En otra oportunidad hablaremos con más detalle de lo desventajoso que resultó este tratado para Guatemala, no solo por la entrega del Soconusco sino porque representó una significativa pérdida de territorio para el país, de acuerdo al propio jefe de la Comisión, el ingeniero Claudio Urrutia.

Fue precisamente Urrutia quien al llegar a la entonces remota Isla de Flores, tomó varias fotografías que fueron enviadas a la revista “La Ilustración Guatemalteca” para que esta revista cultural las publicara.  Así pues, las fotografías aparecieron en la publicación del 15 de mayo de 1896, durante el gobierno del general José María Reina Barrios, siendo la primera vez que los guatemaltecos de la ciudad pudieron ver cómo era el lago Petén Itzá y la Isla de Flores.

He aquí cómo describieron a la Isla en esa oportunidad los escritores liberales de “La Ilustración Guatemalteca“:

“La cabecera del Petén, la ciudad de Flores, está situada en una pintoresca isla de la laguna Itzá o del Petén: tiene forma bastante regular con un diámetro de unos 300 metros.  Está a una elevación sobre el nivel derl mar de 150 metros.  La plaza en que está la Jefatura y la Iglesia ocupa casi su centro que es bastante elevado respecto a la playa.  Toda ella está cubierta de casas, la mayor parte pajizas.  Fue en un tiempo una ciudad importante de los mayas.  Parece que no sólo la ocupaban por completo con su población sino también se extendía la ciudad en la península que está al norte de ella.  Más tarde fue presidio, en tiempo de la colonia.  Hoy es el único centro importante del Petén:  sus moradores lo pasan del miserable comercio que hacen con Belice y Tabasco, pero viven encariñados a ese peñasco como un molusco a su concha.  Allí se pasa una vida animada por continuas fiestas de iglesia, bailes, algun paseo por la pintoresca laguna, todo ello sazonado con una murmuración de que no se puede formar idea sin estar en ella.”

BIBLIOGRAFIA:

8 de mayo de 1866: el gobierno del mariscal Vicente Cerna y Cerna eleva al rango de departamento a los distritos de San Marcos, Huehuetenango, Petén, Izabal y Amatitlán.

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Mapa del departamento de Amatitlán, publicado en 1895 por El Porvenir de Centro-América.

La formación de los departamento de Guatemala ha obedecido principalmente a cuestiones administrativas que en un principio fue de la mano del establecimiento de curatos en donde las órdenes regulares intentaron impartir la doctrina cristiana a los indígenas locales.  Tras la Independencia de 1821, las autoridades criollas utilizaron los curatos para agrupar a las poblaciones y cuando éstas aumentaron en número de habitantes poco a poco fueron estableciendo nuevos departamentos.

Un año después de la muerte del general Rafael Carrera, su sucesor y antiguo compañero de armas, el mariscal Vicente Cerna, dispuso elevar a categoría de departamentos a varios de los distritos de la República.  Todos, excepto Amatitlán, habían sido distritos dependientes de otros departamentos debido a su lejanía de la capital de Guatemala:  San Marcos y Huehuetenango por ser fronterizos con México al occidente, y Petén e Izabal por lo inhóspito de su territorio.

El decreto por el cual se constituyeron en departamentos estos territorios dice textualmente:

Palacio de Gobierno
Guatemala 8 de mayo de 1866,

Habiendo tomado en consideración la solicitud hecha por la municipalidad de San Marcos, para que el distrito de este nombre fuese elevado al rango de departamento: atendiendo a que el nombre de distrito que llevan hasta el día de hoy algunas divisiones territoriales de la república, la que tuvo su origen en un sistema que ya no existe; y

Considerando así mismo, que el régimen político militar, judicial y económico es actualmente uniforme en la república.

El Presidente

En uso de las facultades que le da el decreto del 9 de septiembre de 1839, tiene a bien acordar:

-Que los territorios de San Marcos, Huehuetenango, Petén, Izabal y Amatitlán, que han conservado la denominación de distritos, se les dé en lo sucesivo la de departamento, debiendo en consecuencia sus autoridades tomar las mismas denominaciones que usan las de los otros departamentos de la república, sin que ninguno de ellos conserve dependencia de otro en su régimen político y administrativo.

Comuníquese a quien corresponda y publíquese en la Gaceta Oficial.

Cerna

BIBLIOGRAFIA:

 

26 de abril de 1962: el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes crea el municipio de Melchor de Mencos en el departamento de Petén

 

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Mapa del territorio de Belice, segun el tratado de Wyke-Aycinena establecido en 1859 entre el gobierno de Rafael Carrera y la Corona Británica.  Imagen tomada del Tratado de Wyke y Aycinena.

Luego de la Independencia de Centroamérica en 1821, Petén fue un distrito dependiente del departamento de Verapaz.  En ese tiempo casas comerciales inglesas se establecieron al norte del río Belice e iniciaron unas prósperas rutas comerciales con los puertos caribeños de Guatemala, Honduras y Nicaragua.

 

Luego de la expulsión de los miembros del partido conservador de Guatemala en 1829 por las fuerzas invasoras del general liberal Francisco Morazán la situación en Guatemala fue de constantes guerras e invasiones, lo que llevaron a que Soconusco se separara del país y que el Estado de Los Altos lo intentara. La figura del general Rafael Carrera emergió y logró pacificar al país en 1851; por ese tiempo, se inició la Guerra de Castas en Yucatán, un alzamiento indígena que dejó miles de colonos europeos asesinados, y los representantes beliceños y peteneros se pusieron en alerta no solamente porque los refugiados yucatecos llegaban huyendo a Petén y a Belice sino que se temía que Carrera, dado su fuerte alianza con los indígenas guatemaltecos, fuera a propiciar las revoluciones indígenas en Centroamérica.​ Sin embargo, el asunto no pasó a más, y Guatemala entró en una fase de paz y prosperidad a partir de 1851.

La zona de adyacencia de Petén con Belice fue delimitada por medio del tratado Wyke-Aycinena establecido entre el gobierno del general Rafael Carrera por intemedio de su Ministro de Relaciones Exteriores, Pedro de Aycinena el 30 de abril de 1859; en esa época, Guatemala mantenía relaciones cordiales con la corona británica y cuando la amenaza de William Walker se presentó nuevamente en Centro América en 1859, los ingleses proporcionaron armas al gobierno guatemalteco para enfrentarlo, a cambio de lo cual el régimen de Carrera tuvo que cederle el territorio al sur del río Belice al Imperio Británico, que ya tenía un centro comercial y de contrabando en la costa del mismo al norte de dicho río.

El municipio de Melchor de Mencos fue creado por el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes el 26 de abril de 1962 en la zona de adyacencia con Belice, para fomentar el nacionalismo guatemalteco en momento en que su regimen se encontraba en medio de una severa crisis política con Fuertes protestas estudiantiles.  El municipio se encuentra en la región de la Reserva de la Biósfera Maya y por esa razón tiene grandes área protegidas, en las que se encuentran yacimientos de la cultura maya en distintos estados de restauración; el yacimiento más investigado ha sido El Naranjo Saal.

BIBLIOGRAFIA: