30 de marzo de 1885: el batallón Jalapa de las fuerzas guatemaltecas comandadas por J. Rufino Barrios ataca a los salvadoreños en la Hacienda El Coco

30marzo1885
Parroquia de Chalchuapa en Santa Ana, El Salvador.  A este poblado se retiraron las fuerzas salvadoreñas tras ser atacadas por las guatemalteca el 30 de marzo de 1885.  En el recuadro: el sargento primero de los cadetes de la Escuela Politécnica, Adolfo V. Hall, quien participó activamente en aquel combate.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Al general J. Rufino Barrios ya no le bastaba el poder absoluto en Guatemala.  Quería más y por ello el 28 de febrero había emitido un decreto por el que unilateralmente decretaba la Unión Centroamericana y se autonombraba jefe del ejército de la región.

Los gigantes del norte, Estados Unidos y México, se opusieron rotundamente a que Barrios emprendiera semejante campaña.  El caso de  México en particular dejó perplejo a Barrios, que ya había negociado con el gobierno de Porfirio Díaz un tratado de límites en el que renunció para siempre al reclamo territorial de Soconusco y Chiapas en 1882 para que así México no protestara cuando él unificara Centroamérica.  Por su parte, los Estados Unidos tenían intereses económicos en Nicaragua para la construcción del canal interoceánico (el que eventualmente se construyó en Panamá) y las negociaciones ya iban muy avanzadas, por lo que se opuso a un cambio en la administración de la región.

En Honduras gobernaba Luis Bográn, que era un títere de Barrios, y por lo mismo secundó el plan de Unificación al solo enterarse; pero en El Salvador, en donde gobernaba otro títere de Barrios, Rafael Zaldívar, la situación no salió como quería el presidente guatemalteco ya que Zaldívar no quiso unirse al plan de Barrios a pesar de que éste lo había puesto en el poder, aduciendo que no le era posible conseguir el concenso de sus conciudadanos.  Cuando Barrios le recriminó su actitud, Zaldívar recibió a los enviados de Nicaragua y de Costa Rica en Santa Ana el 23 de marzo y allí firmaron un pacto de alianza contra la invasión del “salvaje de San Marcos“, como llamaban al presidente guatemalteco en esos países.

Ese mismo día, Barrios había trasladado sus tropas a la frontera con El Salvador, y luego de saber del pacto de alianza entre sus oponentes, el 30 de marzo ordenó al batallón de los Jalapas a atacar las posiciones salvadoreñas en la Hacienda de El Coco, en la frontera entre Jutiapa y El Salvador. En aquella campaña se distinguió por su valor militar el joven cadete Adolfo V. Hall, sargento primero de la compañía de cadetes de la Escuela Politécnica, y quien se había ofrecido como voluntario a apoyar la campaña unionista; había sido asignado cmo Instructor a la primera compañía del batallón de los Jalapas.

Los salvadoreños huyeron hacia Chalchuapa, en donde se prepararon para defenderse. Barrios ordenó marchar sobre ellos y, sin sospecharlo entonces, preparó su final en aquel lugar, el 2 de abril de 1885.


BIBLIOGRAFIA:


30 de abril de 1876: J. Rufino Barrios derroca al presidente Andrés Valle y al general González en El Salvador, y coloca al doctor Rafael Zaldívar en su lugar

30abril1876
Primer palacio de gobierno de El Salvador en el siglo XIX.  En el recuadro: el Dr. Rafael Zaldívar luego de que, siguiendo el ejemplo de J. Rufino Barrios, logró que el Senado aprobara una Constitución que le permitía extender su mandato presidencial en 1883.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Durante el siglo XIX Guatemala no era el débil estado que es ahora.  Por el contrario, sus gobernantes tenían mano de hierro y una voluntad inquebrantable que solamente la muerte pudo detener.  Tanto el conservador Rafael Carrera como el liberal J. Rufino Barrios gobernaron hasta el final de sus días e impusieron su voluntad ante quien fuera. Ambos presidentes tuvieron en común que pusieron y quitaron presidentes en Honduras y en El Salvador para tener aliados afines a sus estilos de gobierno y evitar invasiones de exiliados guatemaltecos opositores.   Y ambos se ponían al frente de sus tropas y no rehuían el combate cuerpo a cuerpo.  La diferencia fue que Carrera era un disciplinado militar que logró imponerse en batalla contra ejércitos más numerosos que el suyo, en tanto que con Barrios era “todo desparpajo; todo arrebato, todo desorden y todo sujeto a su capricho; como si no hubiesen cuarteles, como si no hubiese nada organizado y como quien trata de un juego de muchachos.”1

He aqui un ejemplo de lo que ocurrió con Barrios:

Hacia 1875, con la intervención de Guatemala, se formó en El Salvador el partido arista, que llevó a la presidencia de Honduras al licenciado Céleo Arias. Pero, a pesar de contar con el apoyo de Guatemala y El Salvador, su gobierno no pudo evitar que los hondureños se levantaran en varios puntos y empezó una época de insurrecciones que se prolongó por mucho tiempo. El Salvador y Guatemala enviaron contingentes de tropas, armas y dinero al señor Arias, pero el gobierno hondureño no podia controlar tanto descontento. Entonces, el mariscal Santiago González, presidente salvadoreño, se dirigió a Arias diciéndole que renunciara, cosas que no le agradó al presidente  hondureño, quien se mantuvo en el poder a pesar de la insistencia de Gonzalez y de la presión del presidente de Guatemala, el general Barrios.2

Ante la terquedad de Arias, los generales Barrios y González dieron orden a los jefes de las tropas que habían enviado originalmente para ayudar al presidente hondureño para que se aliaran a los sublevados, lo que precipitó la caida del gobernante.  Y a partir de ese momento empezaron las discordias entre los gobiernos de Honduras y Guatemala.2

Las tropas aliadas apoyaron decididamente a Ponciano Leiva, quien se convirtió en el nuevo presidente por disposición de Barrios, pero luego el mismo Barrios resolvió derrocarlo porque no le convenía a sus intereses nacionalistas.3  Llamó entonces el presidente guatemalteco a los expresidentes hondureños Céleo Arias y el general José María Medina a Guatemala, y les dió facilidades para hacer la revolución en Honduras2,3. Por su parte, el general González veía con buenos ojos la presencia de Leiva en Honduras, y lo estaba apoyando, dando lugar a los reclamos entre Guatemala y El Salvador por su intromisión en los asuntos hondureños.3  Hasta entonces Barrios había mantenido en apariencia las mejores relaciones con el presidente de El Salvador, pero la situación se complicó aún más cuando el general González empezo a dar asilo a los emigrados guatemaltecos.2

Así estaban las cosas cuando ocurrieron las elecciones presidenciales de 1876 en El Salvador, resulto electo Andrés Valle, que no pertenecía ostensiblemente a ningún partido, y que entró al poder el 2 de febrero de ese año, dejando de comandante general de las armas al mismo mariscal González, lo que equivalía a prolongar el estado de cosas.2,4

Barrios, tomando como pretexto los asuntos de Honduras, citó al nuevo presidente Valle a una entrevista que debía tener lugar en Chingo el 11 de febrero, y firmaron un convenio acerca de la conducta que deberían observar con respecto a Honduras;2  El Salvador convino explícitamente a no intervenir en Honduras, y acordando que un ejército combinado de 2000 hombres de cada país ingresaría a Honduras para deponer a Leiva y colocar en su lugar a Marco Aurelio Soto.4 Según dice el historiador Federico Hernandez de Leon: “el convenio duró lo que dura un suspiro”  y el general Barrios lo anuló unilateralmente a los pocos días,2 pues mientras estaba sesionando con Valle, González había enviado refuerzos a Leiva.4 Barrios entonces movilizó a una fuerza de cerca de 14,000 hombres a la frontera salvadoreña.4

Al verse perdido, Leiva salió huyendo hacia Nicaragua, dejando a Medina como teniente de Barrios en el gobierno de Honduras.  Medina peleó con la convicción de que le regresarían el gobierno, sin saber que el plan era colocar a Soto, dejándolo fuera de la jugada.4.  Asi, el doctor Marco Aurelio Soto fue colocado en la presidencia de la República pues era incondicional de Barrios, habiéndole servido como Ministro de Relaciones Exteriores e Instrucción Publica durante los primeros años de su gobierno en Guatemala y en agradecimiento le envió un elevado tributo feudal durante los años que estuvo de presidente en Honduras.5

Guatemala se preparó entonces para hacer la guerra a El Salvador y Barrios dijo en su manifiesto declarando las hostilidades: ”El general González, cuando estaba en el poder, manifestó aparentemente ser amigo de mi gobierno; pero siempre traidor, acogía a mis enemigos …. La enemistad de ese jefe hacia mi gobierno fué aumentándose más y más cada día ; la paz que disfrutaba esta república y los progresos que se alcanzaban eran para él motivos de celos y de más rencor contra mí y de mayor odio a Guatemala …. Yo continué soportando todas sus felonías en la esperanza de que el cambio de gobierno que debía de operarse según la Constitución, llevase a la silla presidencial de esa república, a un hombre digno, que conservase conmigo leales relaciones de amistad. …”2

Barrios personalmente levantó su gente y se dirigió a la frontera; y El Salvador se vió atacado por los dos lados pues fuerzas guatemaltecas procedentes de Honduras y dirigindas por el general Solares los asediaban también.  Sin embargo, debido a la desorganización militar, al carácter violento de Barrios, y a que la comunicación con Solares solamente se podía hacer por via marítima con el pequeño vapor “General Barrios” la empresa estuvo a punto de fracasar.6

En esos días llegó a Guatemala el doctor Rafael Zaldívar, emigrado salvadoreño en Costa Rica, a tratar con Barrios asuntos referentes a la política de Centroamérica; cuando se enteró de la situación se dió cuenta que podía sacar provecho de ella y se fue para  Chalchuapa.  Al encontrarse con Barrios, éste estuvo de acuerdo en ponerlo en el gobierno salvadoreño pues Zaldívar se entregó sin condiciones y ofreció estar a mercer del presidente guatemalteco.6

Gracias a una providencial victoria del general Solares en Pasaquina sobre las fuerzas del general Francisco Delgado, que murió en el combate, Guatemala logró salir airosa de aquella guerra. 7  El gobierno salvadoreño contaba con escasos recursos y tuvo que firmar el tratado de paz en el cuartel general de los guatemaltecos, emplazado en Chalchuapa.  Así, el 30 de abril de 1876, el doctor Rafael Zaldívar era designado para sustituir interinamente al presidente Valle, a cambio de un elevado tributo feudal cada año;5 y de que iba a ser su peón en la Unión Centroamericana.

Pero al final de cuentas, Zaldívar no resultaría lo que Barrios esperaba.  Ambos se verían frente a frente nueve años después, tambien en Chalchuapa, pero esta vez Barrios moriría intentando reunificar Centroamérica combatiendo contra las fuerzas de su antiguo títere.


BIBLIOGRAFIA: