31 de mayo de 1952: Arbenz anuncia la Reforma Agraria por cadena radial

En un comunicado radial por cadena nacional, el presidente de Guaatemala, teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán anuncia la implementación de la Reforma Agraria.

Indígenas jornaleras en una plantación cafetalera en la costa sur guatemalteca en 1875. Fotografía de Eadweard Muybridge tomada de Wikimedia Commons. En el recuadro: el presidente Arbenz con un campesino. Fotografía de Edgar Ruano Najarro tomada de Aprende Guatemala.

Los resultados del censo de Guatemala de 1950 reflejó que el 2.3% de la población poseía el 72% del total del suelo mientras que el 76% de los guatemaltecos ocupaban sólo un 9% de ella. En base a esto, el presidente, teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán elevó al Congreso de la República el proyecto la ley de Reforma Agraria.1 Previendo el impacto que tendría la misma, designó a un hombre de negocios que aceptaba la política social del Gobierno arbencista como Ministro de Economía. De hecho, Fanjul era uno de los elementos identificados con los sectores más fuertes de la industria y de las finanzas del país” por lo que su palabra tenía peso y despertaba confianza.2

Ya con el proyecto firme y listo para su aprobación final, Arbenz emitió un comunicado radial por cadena nacional el 31 de mayo de 1952, en el que comunicó la “histórica ley”, diciendo que era una «trascripción fiel de las convicciones por él expresadas a lo largo y lo ancho de todo el territorio de la república durante su campaña, y recordando que constituía un “indeclinable compromiso”. Y es que, de acuerdo al gobierno, las escasas tierras que podían utilizarse para la producción agrícola merecían una distribución más ecuánime.3

De acuerdo al presidente, la reforma agraria tenía por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo que se había reforzado con las reformas agracias y laborales implementadas por los gobiernos liberales —especialmente con el de J. Rufino Barrios— para poder desarrollar métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el camino para la industrialización de Guatemala. Además, declaró que de allí en adelante quedaban abolidas todas las formas de servidumbre y esclavitud y […] prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de la tierra y los repartimientos de indígenas.3 En otras palabras, eliminaba las leyes laborares como la de vagancia, la de vialidad y el reglamento de jornaleros,4 que le habían permitido a los grandes cafetaleros incluyendo a expresidente como Barrios y Jorge Ubico, amasar grandes fortunas.5 Y es que cuando los gobiernos liberales introdujeron la producción del café a gran escala, requerían de amplias extensiones de tierra y para su cosecha requerían de grandes cantidades de mano de obra barata. Por ello, hubo expropiación de las tierras comunales a los indígenas y de las órdenes religiosas y se promulgaron las leyes ya mencionadas.3

Ahora bien, no toda la tierra se vería afectada pues que además de las fincas de propiedad estatal -que incluían las fincas que se le habían expropiado a los ciudadanos alemanes durante los gobiernos de Jorge Ubico y Federico Ponce Vaides-, la reforma abarcaba aquellas cuya extensión fuera mayor a 270 hectáreas y que permanecía ociosa sin que se planificara ninguna actividad productiva. También se incluían entre la misma categoría aquellas tierras que tenían entre 90 y 270 hectáreas y cuyas dos terceras partes no tuvieran actividad agrícola alguna. En caso contrario, esas fincas no eran susceptibles de ser repartidas, así como tampoco lo eran las menores a 90 hectáreas, cultivadas o no, así como las tierras de las empresas agrícolas dedicadas a cultivos técnicos; uso que debía comprobarse ante el Estado.3 Eso sí, esta disposición afectaba directamente los intereses económicos de la principal propietaria de tierras en Guatemala: la transnacional estadounidesne United Fruit Company.6

Arbenz explicó que iba a haber una sencilla estructura de autoridades en tres niveles: el Presidente de la República y el Consejo Nacional Agrario; los Consejos Agrarios Departamentales y, en la base, los Comités Agrarios Locales (CAL). Y también explicó que había dos aspectos no menos esenciales:7

  • la tierra sería dada en usufructo vitalicio a los beneficiarios evitando que los finqueros pudieran comprársela y recuperar rápidamente su poder y,
  • la totalidad del trámite podía completarse en solo seis semanas.7

Así pues, el propósito era desmantelar la arcaica estructura rural, creando un mercado local con capacidad para consumir que fuera capaz de sostener el crecimiento industrial, en un sistema en que el Estado, y la figura presidencial en última instancia, ocupaban un lugar central en la propuesta. En otras palabras: una estrategia socialista para alcanzar fines capitalistas.7

Puede decirse que con aquel discurso del 31 de mayo empezaron dos corrientes opuestas en Guatemala: la verdadera revolución socialista del gobierno y la reacción de la derecha que lo empezó a acusar de comunismo. Los grandes propietarios comprendieron inmediatamente que estaban ante un abierto desafío al orden social establecido, completamente novedoso no solamente para Guatemala sino para región.  Como la reforma buscaba modificar drásticamente el sistema de tenencia de la tierra buscando la justicia social, se abrió la pauta para que ésta fuera acusada de comunista.  Y eso sin contar el fuerte rechazo que enfrentaría por parte de la poderosa transnacional frutera estadounidense y las influencias de ésta en el gobierno del general Dwight Eisenhower en los Estados Unidos.8

A pesar de sus buenos propósitos, la Reforma Agraria significó el principio del fin del gobierno arbencista y de todos sus proyectos, y el retorno al sistema previo a la revolución de 1944, con el agregado de que la Iglesia Católica recuperaría muchos de los privilegios perdidos en 1871 y que Guatemala pasaría a ser prácticamente una colonia de los Estados Unidos.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Azurdia Alfaro, Roberto (1959) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1952-1953. LXXI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 20-21.
  2. García Ferreira, Roberto (2012). La Revolución Guatemalteca y el legado del Presidente Arbenz. En: Anuario de Estudios Centroamericanos. 38. Costa Rica: Universidad de Costa Rica. p. 38.
  3. Ibid., p. 39.
  4. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 69.
  5. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición aumentada). Guatemala: Tipografía de «El Renacimiento». p. 3-20.
  6. (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  7. García Ferreria, La Revolución Guatemalteca y el legado de Arbenz, p. 40.
  8. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. p. 84.

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7 de mayo de 1953: Arbenz autoriza ampliar presupuesto de Fincas Nacionales

El coronel Jacobo Arbenz Guzmán durante un mitín realizado en El Chol, Baja Verapaz. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación el decreto 976 del Congreso de la República de Guatemala, por medio del cual se amplió el presupuesto de Fincas Nacionales, dada su relevancia histórica:1

Decreto Número 976

El Congreso de la República de Guatemala, 

Considerando: que compete al Congreso de la República conforme a los artículos 44 y 48 del Decreto número 573, aprobar y transferir o ampliar los presupuestos de Fincas Nacionales;

Considerando: que la aplicación del Decreto número 900 (Ley de Reforma Agraria) al subrogar en parte el Decreto número 573 (Ley Orgánica de Fincas Nacionales), determina de hecho operaciones económicas de orden fiscal;

Considerando: que la liquidación de Fincas Nacionales require la ejecución de operaciones no contempladas en los Decreto números 832, 858 y 890 del Congreso de la República y que afectan la ampliación de sus presupuestos;

Considerando: que es necesario armonizar la situación presupuestal de Fincas Nacionales, creada con motivo del Decreto número 921 del Congreso de la República para cuyo efecto debe ampliarse éste en la suma de Q.404,470.10; y

Considerando: que para lograr la mejor aplicación de la ley de Reforma Agraria, en lo que se refiere a Fincas Nacionales, es conveninete permitir flexibilidad en la ejecución de su presupuesto vigente; por tanto, decreta:

Artículo 1°.— Se aprueba el Presupuesto de Ingresos y Egreso de la finca «Ceylán» que de conformidad con lo que determina el artículo 5° del Decreto del Congreso número 747 fue aprobado provisionalmente por las autoridades de Fincas Nacionales. 

Artículo 2°.— Se amplía el presupuesto vigente de Fincas Nacionales (decretos número 832 y 852 del Congreso de la República) en la cantidad de dos millones doscientos sesenta y tres mil setecientos treinta y dos quetzales ocho centavos (Q2.263,732.08) cuya cantidad proviene de las reservas y la estimación de la venta de productos que, se detallan así:1

        • a: De las reservas determinadas por las utilidades líquidas de los ejercicios 1949-50 y 1950-41, como sigue:
          • Fincas Nacionales: Q233,221.98
          • Fincas Intervenidas: Q560,000.00
        • b: Ingresos provenientes de la venta de azúcar que producirá la compra de caña a particulares, así:
          • Fincas Nacionales:
            • Ingenio «Palo Gordo»: Q600,000.00
          • Fincas Intervenidas:
            • Ingenio «Concepción»: Q495,000.001

Artículo 3°.— La cantidad anterior, que asciende a dos millones trecientos ocho mil setecientos treinta y dos quetzales ocho centavos (Q.2.308,732.08), se destina a los siguiente: [sigue la explicación detallada del uso asignado de los fondos]2

Artículo 4°.— Se cancelan las siguientes partidas del presupuesto vigente de Fincas Nacionales: [sigue la explicación detallada de las partidas que fueron canceladas]2

Artículo 5°.— La cantidad anterior de trece mil trescientos cuarenta y cuatro quetzales a que se refiere el artículo anterior, se destinada para la creación de las siguientes partidas en el presupuesto vigente de Fincas Nacionales: [sigue el detalle de la creación de las nuevas partidas, que incluyen los sueldos del Presidencia de la Comisión Liquidadora, delegado del Ministerio de Hacienda y Crédito público y gerente, de los representantes del Tribunal  Contraloría de Cuentas, representante del Departamento Agrario Nacional, y gatos de representación de las personas que ocupaban estos cargos]3

Artículo 6°.— La amplicación a que el presente decreto se refiere, se resume de la siguiente forma:

        • Nacionales:
          • Ingresos provenientes de las reservas: Q.233,221.98
          • Ingresos provenientes de la venta de productos: Q.616,040.00
          • Egresos, conforme quedan descritos: Q.849,261.98
        • Intervenidas:
          • Ingresos provenientes de las reservas: Q.560,000.00
          • Ingresos provenientes de la venta de productos: Q.495,000.00
          • Egresos conforme quedan descritos: Q. 1.055,000.00
        • Gran total:
          • Propiedades nacionales: Q.849,261.98
          • Propiedades intervenidas: Q.1.055,000.00
          • Prespuesto del Departamento Agrario Nacional conforme Decreto del Congreso N°. 921: Q. 404,470.10
          • Total general: Q.2.308,732.08

Artículo 7°.— Las partidas creadas en el artículo 5°. del presente decreto tienen efecto desde el día primero de enero de 1953 y si las personas que desempeñan los cargos a que se refieren dicha spartidas han gozado de alguna asignación en el Presupuesto General de Gastos de la Nación, quedan obligadas a efectuar el reintegro correspondiente, sin cuyo requisito previo no podrán cobrar las asignaciones que se autorizan en el artículo 5°, debiendo observase lo dispuesto en el capítulo XII del Decreto gubernativo número 1920, siendo el reintegro aludido una economía para los ramos que representan y en manera alguna afectará su condición laboral y en consecuencia no pierden el derecho adquirido en los puestos que han ocupado en los organismos que representan ante la Comisión Liquidadora ya que las funciones de ésta son de carácter transitorio.

Artículo 8°.— Para la aplicación del presente decreto, deben observarse las normas contenidas en los decretos del Congreso número 852 y 901 en vigor, y además, el Tribunal y Contraloría de Cuentas, queda en la obligación inmediata de controlar y aprobar todas las operaciones que se originen de la presente ampliación.3

Artículo 9°.— El presente decreto entrará en vigor el día de su publicación en el Diario Oficial.

Pase al organismo Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Organismo Legislativo: en Guatemala a los treinta días del mes de abril de mil novecientos cincuenta y tres, año noveno de la Revolución.

        • Guillermo Ovando Arriola, presidente
        • Carlos García Manzo, secretario
        • J. D. Fuentes G., secretario

Palacio Nacional: Guatemala, siete de mayo de mil novecientos cincuenta y tres.

Publíquese y cúmplase.

        • J. Arbenz
        • El Ministro de Hacienda y Crédito Público, J. Gregorio Prem4

BIBLIOGRAFIA:

  1. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de Leyes de la República de Guatemala, 1953-1954. LXXII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 9.
  2. Ibid., p. 10-11.
  3. Ibid., p. 12.
  4. Ibid., p. 13.

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27 de junio de 1954: renuncia de Jacobo Árbenz Guzmán

Presionado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, el coronel Jacobo Árbenz Guzmán renuncia súbitamente a la presidencia de Guatemala

27junio1954
El presidente Jacobo Arbenz Guzmán pronunciando un discurso durante su gobierno. En el recuadro: una sección del mural «Gloriosa Victoria» del muralista mexicano Diego Rivera, el cual muestra los principales actores estadounidenses y guatemaltecos en el derrocamiento de Arbenz en 1954. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

De todos es sabido la polarización que existe en Guatemala alrededor la controversial figura del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán, quien fuera uno de los líderes de la Revolución de Octubre de 1944 que derrocó al general Federico Ponce Vaides, y luego Ministro de la Defensa durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo Bermejo para, finalmente, llegar a presidente de la República en 1951.1

En 2003 el Departamento de Estado del gobierno de los Estados Unidos desclasificó una gran cantidad de documentos relacionados con del derrocamiento de Árbenz. En uno de dichos escritos se presenta el reporte que la CIA hizo del gobierno guatemalteco en marzo de 1952, el cual menciona que en ese año la United Fruit Company, con sede en Nueva Orleans, Luisiana, contaba con grandes operaciones en nueve países de América Latina y dominaba en ese momento la producción bananera y el ferrocarril de Guatemala; ademas, mediante su flota mercante, la Great White Fleet, tenía un virtual monopolio del transporte marítimo de las exportaciones guatemaltecas. La poderosa transnacional frutera poseía o rentaba grandes terrenos en Guatemala y era el segundo empleador del país, sólo detrás del gobierno. Esto convertía a Guatemala en una auténtica República Bananera, y el presidente Árbenz —notorio por su falta de diplomacia— no la soportaba, a pesar de que pagaba los mejores salarios en el país. De hecho, los agentes estadounidenses reportaron que cuando la Revolución de 1944 derrocó al gobierno liberal del general Federico Ponce Vaides, uno de sus objetivos a largo plazo era librarse del colonialismo económico de la UFCO.2,3

En 1952 la frutera estaba en crisis por la destrucción de sus principales plantaciones por tormentas tropicales en septiembre de 1951 y por una serie de problemas laborales que obligaron a la compañía a solicitar al gobierno que le asegurara que no habría futuros incrementos en el costo de mano de obra antes de comenzar la recuperación de sus plantaciones. Cuando el gobierno guatemalteco se negó a no incrementar salarios, la UFCO suspendió a cuatro mil de sus siete mil trabajadores, a lo que el gobierno contraatacó apoyando al sindicato —dirigido por miembros del Partido Guatemalteco del Trabajo— que demandó que los trabajadores fueran reinstalados en sus puestos con el pago correspondiente a los meses que no trabajaron. El tribunal laboral falló en favor del sindicato, pero la compañía se negó a cumplir con la decisión del mismo y como consecuencia de su desafío, el gobierno le decomisó parte de sus terrenos para pagarle a los empleados obligando a la UFCO a resolver la situación fuera de los tribunales poco tiempo después.2

Con respecto a la situación en el país en general, la CIA reportó lo siguiente:2

    1. Los comunistas del Partido Guatemalteco del Trabajo ya tenían una fuerte influencia en Guatemala, mucho mayor que lo que podría esperarse por su pequeño número de afiliados. Esta situación política en Guatemala afectaba a los intereses norteamericanos en el país y constituía una potencial amenaza al territorio de los Estados Unidos.
    2. Los comunistas habían sido exitosos políticamente porque se habían identificado con los principios de la Revolución de 1944; de esta forman habían podido infiltrase en los partidos políticos y tomar el control de los sindicatos, de los que el gobierno dependía cada vez más.
    3. La alianza política entre el gobierno y sus asesores comunistas era muy fuerte, y los agentes estadounidenses no percibían que hubiera una oposición efectiva.Nota a 
    4. Los sucesos de los próximos años en Guatemala iban a depender directamente de cómo se resolviera el conflicto entre el gobierno y la United Fruit Company, consecuencia natural de la Revolución de 1944 y que los comunistas habían exagerado para sus propios fines.
    5. Si la UFCO cediera a las demandas del gobierno arbencista, este se hubiera visto reforzado enormente. Incluso, se habría podido llegar a una situación en que el gobierno y los sindicatos, bajo influencia comunista y apoyados por un sentimiento nacionalista, empezarían a presionar a otras compañías estadounidense, todas ellas afiliadas a la UFCO. 
    6. Si la UFCO se hubiese retirado de Guatemala, la situación económica del país habría empeorado. Ahora bien, los agentes estadounidenses consideraban que esto no hubiese bastado para que hubiera inestabilidad política en 1952, a menos que también se hubiera dado una caída en los precios del mercado del café. Nota_b 
    7. Cualquier debilitamiento en la economía o situación política del país hubiese servido para incrementar la dependencia del gobierno de los sindicatos, con el consecuente aumento de la influencia comunista. Sin embargo, se consideraba poco probable que los comunistas tomaran el poder en 1952, incluso en el caso de que el presidente Árbenz no hubiera podido continuar en el gobierno, su sucesor, Julio Estrada de la Hoz (presidente del Congreso de Guatemala) era favorable a los comunistas.
    8. El ejército era leal al presidente guatemalteco, aunque estaba cada vez más molesto por la influencia comunista. Si los comunistas hubieran querido tomar el poder del país, el ejército lo hubiera impedido.2

El mismo informe reportó que los principales bastiones anticomunistas en Guatemala eran:2

    • La jerarquía católica: implacable anticomunista. Aunque su influencia era considerable, la iglesia estaba maniatada por la escasa presencia de sacerdotes desde 1873 y la falta de un programa social adecuado.Nota c Los terratenientes y propietarios de grandes negocios, quienes estaban disfrutando un período de prosperidad en ese momento, aunque estaban molestos por el aumento de impuestos y del costo de la mano de obra. Sin embargo, hasta la fecha del informe —antes del Decreto 900— sus intereses no habían sido objeto de ningún ataque directo.
    • El fuerte sindicato de trabajadores ferrocarrileros, el cual no se quiso unir a la federación obrera dirigida por comunistas.
    • Un número considerable de estudiantes universitarios y miembros del magisterio guatemalteco.
    • El ejército.2

Pero la súbita renuncia del teniente coronel el 27 de junio 1954, hizo quedar a la operación PBSUCCESS como un rotundo éxito, a pesar de que realmente fue la efectiva labor del Departamento de Estado de los Estados Unidos dirigido por John Foster Dulles y el desempeño del embajador John Puerifoy —poderoso político y diplomático con aspiraciones presidenciales, que había llegado a Guatemala en 1953 tras su éxito en Grecia3— quienes verdaderamente maniataron al gobierno guatemalteco.  De hecho, la operación PBSUCCESS de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) —que utilizaba una invasión de mercenarios y era patrocinada por la United Fruit Company— tenía graves problemas de ejecución, entre los que estaban:

    • La debilidad del ejército mercenario del Movimiento de Liberación Nacional dirigido por el agente de la CIA Carlos Castillo Armas.
    • Falta de planificación más allá de la invasión del ejército liberacionista.
    • Falta de un plan B en caso de la casi segura derrota del ejército liberacionista a manos del ejército guatemalteco.
    • Falta de entendimiento de las motivaciones reales del ejército y del gobierno guatemaltecos.
    • Falta de investigación sobre cómo funcionaba el Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT), el partido comunista guatemalteco.
    • Fallas crónicas en la seguridad de sus operativos encubiertos.1

He aquí el discurso de renuncia en su integridad, para que el lector juzgue cuales fueron las motivaciones reales del gobernante guatemalteco para retirarse del poder:4,5

Trabajadores, campesinos, patriotas, amigos míos ; Pueblo de Guatemala.

Todos sabemos cómo han bombardeado y ametrallado ciudades, inmolado a mujeres, niños, ancianos y elementos civiles indefensos.  Todos conocemos la saña con que han asesinado a los representantes de los trabajadores y de los campesinos en las poblaciones que han ocupado especialmente en Bananera, donde hicieron una expedición punitiva contra los representantes de los trabajadores. Lo de Bananera, fue un acto de venganza de la frutera.

Nos hemos indignado ante los ataques cobardes de los aviadores mercenarios norteamericanos que, sabiendo que Guatemala no cuenta con una Fuerza Aérea adecuada para rechazarlos, han tratado de sembrar el pánico en todo el país; han ametrallado y bombardeado a las fuerzas armadas que combaten en el oriente de la República, impidiendo sus operaciones, y hoy mismo, han bombardeado y hundido a un barco mercante inglés que cargaba algodón en el Puerto de San José

¿En nombre de qué hacen esas barbaridades?  ¿Cuál es su bandera? Todos la conocemos también.  Han tomado de pretexto al comunismo. La verdad es muy otra. La verdad hay que buscarla en los intereses financieros de la compañía frutera y en los de los otros monopolios norteamericanos que han invertido grandes capitales en América Latina temiendo que el ejemplo de Guatemala se propague a los hermanos países latinoamericanos. El tiempo se encargará de demostrar que los que ahora digo es verdad; sin embargo, ellos se aferran a sostener que el comunismo internacional es el causante de lo que ocurre en Guatemala y en nombre de ello es que tratan de ensangrentar aún más al país y de destruir nuestra economía.Nota d

Como mi gobierno ha sido acusado de ser de naturaleza comunista, sin que hallamos podido desvanecer que no lo es, aún cuando hemos empleado todos los medios para convencer a los elementos reaccionarios del mundo de que lo sostenido por los círculos gobernantes norteamericanos es una patraña, y como esos círculos harán más despiadada a la agresión contra Guatemala, he tomado una dolorosa y cruel determinación.

Después de meditarlo, con una clara conciencia de revolucionario, he tomado una decisión de enorme trascendencia para nuestra patria, en la esperanza de detener la agresión y devolverle la paz a Guatemala: he determinado abandonar el poder y poner el mando del Ejecutivo de la Nación en manos de mi amigo, el coronel Carlos Enrique Díaz, Jefe de las Fuerzas Armadas de la República.  Yo he depositado mi confianza en el coronel Díaz porque estoy seguro de que él sabrá garantizar la democracia en Guatemala y de que todas las conquistas sociales de nuestro pueblo serán mantenidas; es por ello que creo que las organizaciones políticas democráticas y todas las organizaciones populares deben prestarle su respaldo y apoyo. Así os lo pido en mi último acto como gobernante de Guatemala.

Yo fui electo popular y mayoritariamente por el pueblo de Guatemala, pero he tenido que luchar en condiciones sumamente difíciles. La verdad es que la soberanía de un pueblo no se mantiene, si no tiene los elementos materiales para defenderla. Luchamos hasta donde las condiciones lo permitieran, hasta un punto en que ir más allá, se perdería todo lo que hemos ganado desde 1944. 

Al tomar esta actitud, no pienso más que en el pueblo, y por ello he creído de mi deber contribuir hasta el último instante a salvar mucho de lo que conquistamos en los pasados años revolucionarios. 

La situación militar del país no es difícil, ni mucho menos. El enemigo que comandan las bandas mercenarias extranjeras, reclutadas por Castillo Armas, no sólo es débil, sino que es incapaz y cobarde. Lo hemos comprobado en los pocos combates que libramos; el enemigo logró avanzar, y tomar el departamento de Chiquimula, exclusivamente por los ataques de la aviación mercenaria. Estimo que nuestra fuerzas armadas no encontrarán mayor dificultad en derrotarlo y arrojarlo del país.Nota e

Me hice cargo de la Presidencia de la República con gran fe en el régimen democrático, en la libertad, y en que es posible conquistar la independencia económica y política de Guatemala. Mi programa se orientaba a conseguir plenamente esos objetivos. Sigo creyendo que ese programa es justo; no se ha quebrantado mi fe en las libertades democráticas, en la independencia de Guatemala, y en todo lo bueno que impulsa la humanidad hacia el futuro. Algún día serán vencidas las fuerzas oscurantistas que hoy oprimen al mundo a atrasado y colonial. Seguiré siendo, a pesar de todo, un combatiente de la libertad y del progreso de mi patria.Nota f

Os digo adiós, amigos míos, con amargo dolor pero manteniendo firmes mis convicciones. Guardad lo que tanto ha costado; diez años de lucha, de lágrimas, de sacrificios y de conquistas democráticas, son muchos años para contradecir a la historia.  No me han acorralado los argumentos del enemigo, sino los medios materiales con que cuentan para la destrucción de Guatemala. Yo os hablé siempre de que lucharíamos, costase lo que costase, pero ese costo, desde luego, no incluía la destrucción de nuestro país, ni la entrega de nuestras riquezas al extranjero.  Y eso podría ocurrir, si no eliminamos el pretexto que ha enarbolado nuestro poderoso enemigo.  Un gobierno distinto al mío, pero inspirado siempre en la Revolución de Octubre, es preferible a veinte años de tiranía fascista y sangrienta bajo el poder de las bandas que ha traído Castillo Armas al país.Nota g

No me resta, sino agradecer profundamente la colaboración que me han prestado tantos buenos servidores de la Nación, los ministros de Estados y los funcionarios y empleados públicos, en particular los servicios de la Guardia Civil y del Ejército. Desde el fondo de mi corazón, agradezco el respaldo y el apoyo del Partido Acción Revolucionaria, del Partido de la Revolución Guatemalteca, del Partido Renovación Nacional, del Partido Guatemalteco del Trabajo, y de las organizaciones populares que, como la Confederación General de Trabajadores y la Confederación Nacional Campesina, han defendido con tanta decisión, los anhelos del pueblo de Guatemala.

Quizá piensen muchos que estoy cometiendo un error. En lo profundo de mi conciencia no lo creo así. Solamente un juicio histórico posterior podrá determinarlo.Nota h

Deseo que se mantengan las conquista populares de octubre; que se restablezca la paz, una vez hayan sido expulsados del país los invasores, y que tenga éxito la gestión del gobierno que organice el coronel Carlos Enrique Díaz.  

Con la satisfacción de quien cree que ha cumplido con su deber, con fe en el porvenir, yo digo : ¡Viva la Revolución de Octubre ! ¡Viva Guatemala !«4,5

Luego de este éxito fortuito de la Operación PBSUCCESS, derivado de la súbita renuncia del gobernante guatemalteco, el presidente estadounidense Dwight Eisenhower pidió que la CIA le hiciera un reporte de lo ocurrido en agosto de 1954. Al final del reporte el presidente estadounidense —quien había sido el general que triunfó para los aliados en el frente occidente tras el Día-D en la Segunda Guerra Mundial— preguntó cuántos hombres había perdido el Movimiento de Liberación Nacional y quedó sorprendido cuando le dijeron que solamente uno. Y es que la súbita renuncia del presidente Árbenz sirvió sobremanera a la CIA, que pudo así ocultar que si el ejército guatemalteco hubiera actuado como le correspondía en Chiquimula, habría acabado fácilmente con los mercenarios que entraron junto con Carlos Castillo Armas, y todos los problemas que tenía la operación PBSUCCESS.1

Si bien la propaganda de la operación PBHISTORY tachó de cobarde al expresidente Árbenz y los gobiernos comunistas de la Cortina de Hierro lo despreciaron por no haber defendido la revolución, lo que realmente afectó a Árbenz fue el embargo de armas y el aislamiento diplomático y económico que el régimen de Eisenhower impuso sobre su gobierno, así como la oposición del gobierno del general Anastasio Somoza en Nicaragua, la fuerte política anticomunista emprendida por el embajador estadounidense John Peurifoy que llegó en noviembre de 1953, y el hecho de que el ejército guatemalteco no quiso repeler la invasión del «ejército libertador» porque estaba disgustado con las políticas agrarias del presidente guatemalteco, ya que éstas habían alterado la tranquilidad con que había vivido hasta entonces la población rural.  Adicionalmente, un factor que afectó decisivamente en la caída del presidente guatemalteco fue la huelga contra la Standard Fruit Company y la United Fruit Company que se desató en Honduras en mayo de 1954 y que obligó al presidente de ese país a pedir ayuda al gobierno de los Estados Unidos el 23 de mayo de 1954 para que enviara al Cuerpo de Marines a ayudar a su ejército a controlar la situación pues 100,000 obreros estaban en huelga. El gobierno de Eisenhower no solamente movilizó a sus Marines, sino que envió a algunos de los agentes de la CIA que estaban en Guatemala preparando el derrocamiento del gobierno a ayudar a la situación por la que atravesaba la frutera en Honduras.

Una entrevista con su viuda, María Vilanova, realizada en 1993 desde su exilio en Costa Rica coincide con lo explicado en el párrafo anterior:6

Y yo le pregunté: «¿Jacobo, y qué hubiera pasado si tú te vas al frente a luchar contra la invasión?» Me dice: «María, eso no estaba… La solución de ese problema no era con los soldaditos.»  

Yo estaba prendida del teléfono de las Naciones Unidas; y él «llámeme al embajador, hable con el Consejo de Seguridad, ¡diga que nos están bombardeando! Que aquí, que allá…»  Él ya se dirigía a la comunidad internacional porque, ¿de qué le servía ganar una batalla de trescientos soldados en un pueblo perdido por allá?

No era que la gente estuviera desmoralizada y que necesitara un héroe en ese momento. Eso no lo salvaba al pueblo del terror de los gringos.  Era que pararan a las naciones, Inglaterra y Estados Unidos.  Y toda la OEA (Organización de los Estados Americanos)  y todos los demás, ¡callados! Que sacrifiquen a fulano, y nadie dice nada. 

Él pensaba que su batalla era telegráfica, telefónica, ¿verdad?  ¡Y yo creo que tenía razón!6


NOTAS:

    • a: el principal asesor de Arbenz era el reconocido comunista José Manuel Fortuny.
    • b: Guatemala ya había sufrido graves consecuencias por la caída del precio internacional de este grano, específicamente en 18977 y en 19308.
    • c: el arzobispo de Guatemala, Mariano Rossell y Arellano deseaba obtener el cardenalato y, para ello, negociaría con la CIA y el Movimiento de Liberación para cooperar a cambio de que la Iglesia Católica recuperara los privilegios perdidos en 1873.9
    • d: como dijo Arbenz aquí, el tiempo demostró que fue el Departamento de Estado y, en menor grado, la CIA por medio de la Operación PBSUCCES, los que organizaron su derrocamiento, con el patrocionio de la United Fruit Company. Esto quedó plasmado en los documentos desclasificados por esa agencia estadounidense en 20031,2.
    • e: esto quedó demostrado cuando los jóvenes cadetes de la Escuela Politécnica -muchos de ellos adolescentes imberbes- atacaron al ejército de Liberación el 2 de agosto de 1954, y lo vencieron con facilidad.10
    • f: el ahora ex-presidente guatemalteco no contaba con la despiadada campaña propagandístsica en que contra que se iba a iniciar poco después con la operación PBHISTORY, que convirtió el resto de su vida en el exilio en un auténtico tormento.11
    • g: ese gobierno «distinto al suyo» solamente tardó un día en el poder y tuvo que renunciar a favor de las fuerzas de la CIA lideradas por Castillo Armas, ya que al Departamento de Estado no le bastaba con que Árbenz saliera de la presidencia, sino que necesitaba que fueran purgados todos sus colaboradores.  Tal y como Árbenz pronosticó, el gobierno liberacionista desde un principio entregó a la frutera nuevamente sus antiguas concesiones, y reformó las leyes para facilitar la entrega de las riquezas nacionales al capital extranjero, un problema que ha agobiado a Guatemala desde entonces.12
    • h: queda a juicio de nuestros estimados lectores realizar el juicio político al que se refiere el ex-presidente en este párrafo.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. p. 84.
  2. Office of the Historian, US State Department (2003). «Foreign Relations, Guatemala, 1952-1954; Documents 1-31». US State Department (en inglés). Archivado desde el original el 2 de febrero de 2004.
  3. New York Times (1955). «Peurifoy’s First-Name Diplomacy Succeeded in Hard Assignments»New York Times (en inglés). Archivado desde el original el 6 de noviembre de 2012. 
  4. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube.
  5. Azurdia Alfaro, Roberto (1960), Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. LXVII-LXVIII.
  6. Huser, Isabella; Hoessly Andreas (1993) Los diablos no sueñan. Invertigaciones sobre Jacobo Arbenz Guzmán. 1:17:40 a 1:34:34.
  7. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  8. Asturias Morales, M. (30 de octubre de 1930) “Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  9. Rossell y Arellano, Mariano (1954). Declaración contra la demagogia comunista y liberal. La Iglesia no busca privilegios. Guatemala: Arzobispado de Guatemala.
  10. Wer, Carlos Enrique (1999). En Guatemala los héroes tienen 15 años. Guatemala: Editorial del Ejército.
  11. García Ferreira, Roberto (2008). «The CIA and Jacobo Arbenz: The story of a disinformation campaign»Journal of Third World Studies (en inglés) (Estados Unidos) XXV (2): 59.
  12. Villagrán Kramer, Francisco (1993). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970. Guatemala: FLACSO.

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10 de mayo de 1952: Árbenz remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso

El presidente Jacobo Árbenz Guzmán remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso de la República para su aprobación

10mayo1952
El coronel Arbenz y su gabinete de gobierno durante la Gala de Toma de Posesión.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Indiscutiblemente una de las leyes más controversiales en la historia de Guatemala es el Decreto 900, o «Ley de Reforma Agraria» impulsada por el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán.

La política agraria buscaba modificar el régimen de tenencia de la tierra del país, el cual había sido modificado radicalmente tras la Reforma Liberal y los gobiernos de Miguel García Granados y J. Rufino Barrios, los cuales expropiaron extensas propiedades a las órdenes regulares de la Iglesia Católica1 y subastaron las tierras ejidales de las comunidades campesinas, dando lugar a la formación de grandes haciendas que se dedicaron al cultivo del café.2 Además, durante los gobiernos liberales se habían hecho concesiones territoriales muy importantes a extranjeros; por ejemplo, una considerable área de Alta Verapaz fue cedida a inmigrantes alemanes por J. Rufino Barrios,3 mientras que grandes extensiones en Izabal y Escuintla fueron otorgadas a la multinacional estadounidense United Fruit Company por los gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera4 y del general Jorge Ubico, respectivamente.  Ya durante los regímenes conservadores se dieron concesiones, pero las comunidades indígenas lograron mantener la propiedad de sus territorios en su mayor parte; por ejemplo, durante el gobierno conservador de Mariano Rivera Paz también había otorgado concesiones a extranjeros, como el área de Izabal para la Compañía Belga de Colonización en 1840,5 y durante el gobierno del general Rafael Carrera se entregó a los ingleses el sur de Belice, comprendido entre el río Belice y el río Sarstun, en 1859 a cambio de las armas proporcionadas para combatir al filibustero estadounidense William Walker,6 además de que el presidente personalmente hizo una generosa concesión de cincuenta y siete caballerías de terreno en Santa Lucía Cotzumalguapa a Manuel María Herrera.7

Por otra parte, los gobiernos liberales redactaron leyes que favorecían la esclavitud disfrazada de los pobladores campesinos, ya que mediante el Reglamento de Jornaleros éstos eran obligados a trabajar en las fincas cafetaleras como mozos colonos y muchas veces o solamente eran retribuidos con moneda de la finca en la que trabajaban y que solamente tenía validez en dicho lugar o incurrían en deudas que no pidían pagar y los obligaba a trabajar gratuitamente en las fincas.8 También se dictaron las leyes de vagancia9 y de vialidad para forzar a los pobladores campesinos a trabajar de forma prácticamente gratuita para construir caminos e infraestructura para comunicar las fincas cafetaleras con los puertos y centros de comercio para que pudieran exportar sus productos con mayor facilidad.10 Estas leyes también beneficiaban a los presidentes; por ejemplo, Barrios tenía diez fincas cafetaleras al morir en 188511 y Ubico heredó la gran Hacienda de San Agustín Las Minas de su padre, el licenciado Arturo Ubico quien fue Ministro de Barrios y presidente de la Asamblea legislativa durante los veintidós años del gobierno del licenciado Estrada Cabrera.12

En 1950 se realizaron censos estadísticos panamericanos que arrojaron resultados abismales sobre el grado de concentración de la propiedad de la tierra en Guatemala, lo que hizo que el gobierno arbencista tomara cartas en el asunto con el aún controversial Decreto 900, del cual presentamos la introduccón y algunos de sus primeros artículos, que muestran cómo pensaba el gobierno arbencista modificar la tenencia de la tierra en el país:13

Decreto Número 900

El Congreso de la República de Guatemala, 

Considerando: Que uno de los objetivos fundamentales de la Revolución de Octubre, es la necesidad de realizar un cambio sustancial en las relaciones de propiedad y en el de las formas de explotación de la tierra, como una medida para superar el atraso económico de Guatemala y mejorar sensiblemente el nivel de vida de las grandes masas de la población;

Considerando: Que la concentración de la tierra en pocas manos, no sólo desvirtúa la función social de la propiedad, sino que produce una considerable desproporción entre los muchos campesinos que no la poseen, no obstante su capacidad para hacerla producir, y unos pocos terratenientes que la poseen en cantidades desmedidas, sin cultivarla en toda su extensión o en proporción que justifique su tenencia;

Considerando: Que conforme el artículo 90 de la Constitución, el Estado reconoce la existencia de la propiedad privada y la garantiza como función social, sin más limitaciones que las determinadas en la ley, por motivos de necesidad o utilidad públicas o de interés nacional;

Considerando: Que la expropiación y nacionalización de los bienes alemanes como indemnización de guerra, debe ser el primer paso para modificar las relaciones de la propiedad agraria y para introducir nuevas formas de producción en la agricultura;Nota a

Considerando: Que las leyes dictadas para asegurar el arrendamiento forzoso de las tierras ociosas, no han satisfecho fundamentalmente las necesidades más urgentes de la gran mayoría de la población guatemalteca;

Por tanto, con fundamente en los artículos 67, 88, 90, 91, 92, 93, 94, 96 e incisos 15 y 25 del artículo 137 de la Constitución de la República, decreta, la siguiente:

Ley de Reforma Agraria

Artículo 1.° La Reforma Agraria de la Revolución de Octubre tiene por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo y las relaciones de producción que la originan para desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el camino para la industrialización de Guatemala.Nota b

Artículo 2.° Quedan abolidas todas las formas de servidumbre y esclavitud, y por consiguiente prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos mozos colonos y trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de la tierra y los repartimiento de indígenas cualquiera que sea la forma en que subsistan. El pago en especie del arrendamiento sólo se permitirá en las tierras no cultivadas y que no sean afectables por la Reforma Agraria, no pudiendo exceder la renta del 5% de la cosecha. Cuando la renta se pague en dinero en las tierras a que se refiere el párrafo anterior, la misma no podrá ser tampoco mayor del 5% sobre el valor de la cosecha.Nota c

Artículo 3.° Son objetivos esenciales que la Reforma Agraria debe realizar:Nota a

        • a) Desarrollar la economía capitalista campesina y la economía capitalista de la agricultura en general;
        • b) Dotar de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que no la poseen, o que poseen muy poca;
        • c) Facilitar la inversión de nuevos capitales en la agricultura mediante el arrendamiento capitalista de la tierra nacionalizada;
        • d) Introducir nuevas formas de cultivo, dotando, en especial a los campesinos menos pudientes, con ganado de laboreo, fertilizantes, semillas y asistencia técnica necesaria; y
        • e) Incrementar el crédito agrícola para todos los campesinos y agricultores capitalistas en general.

Artículo 4.° Las tierras cuya expropiación se ordene para realizar los objetivos señalados en los artículos anteriores y demás que persigue esta ley, quedan nacionalizadas e incorporadas al patrimonio de la Nación. El Estado, por medio del Departamento Agrario Nacional concederá a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que lo soliciten, el usufructo vitalicio de tales tierras o el arrendamiento de ellas, durante el término que en cada caso se establezca. S los agricultores capitalistas solamente podrá concedérseles en arrendamiento. El Departamento Agrario Nacional también podrá otorgar en propiedad, parcelas de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas, hasta extensiones no mayores de dieciocho hectáreas (25 manzanas), pero en este caso la expropiación se hará a favor de los beneficiados y no en beneficio de la Nación.

Artículo 5.° La expropiación a que se refiere la presente ley decretada por interés social se consumará previa indemnización, cuyo importe será cubierto con «Bonos de la Reforma Agraria» redimibles en la forma que determina la Ley.13

El 31 de mayo de 1952, al enterarse del contenido del Decreto 900, el influyente periodista Clemente Marroquín Rojas —patriarca de la prensa escrita en Guatemala— escribió un editorial en su periódico «La Hora«, explicando que muchos de los miembros de las clases altas guatemaltecas que habían apoyado al ahora presidente en las elecciones de noviembre de 1950, lo habían hecho porque estaban seguros de que Árbenz era un hombre de la derecha y que no podía ser marxista porque «era militar, estaba casado con una dama de sociedad asociada a capitalistas, y gustaba de la buena vida»; sin embargo, Marroquín Rojas explicó en ese editorial que él había conocido al verdadero Árbenz en las juntas del consejo de ministros del presidente Juan José Arévalo y dijo que era «un hombre que le inspiraba un gran aprecio en lo personal, pero que era firme en sus convicciones extremistas y que no las dejaría de lado hasta que fuera derrocado«. Y, para terminar, sentenció que ya no había posibilidad de compromiso entre el gobierno arbencista y las élites guatemaltecas porque el Decreto 900 atacaba los intereses de ésta últimas directamente.14

Y no solamente se produjo un rompimiento con las élites, sino que también fue un ataque directo al enclave bananero de la United Fruit Company la cual era la que poseía las mayores extensiones de tierra ociosa en el país y había manejado los hilos del gobierno desde 1904; incluso durante el gobierno de Arévalo no se tocó los intereses de la UFCO en lo absoluto.15-20

De más está decir que atacar a los verdaderos poderes en el país fue el principio del fin del gobierno arbencista.


NOTAS:

    • a: la indemnización de la propiedad alemana no fue iniciada por los gobiernos revolucionarios sino por el gobierno del general Jorge Ubico.  De hecho, los últimos decretos y acuerdos aprobados por el presidente Ubico antes de renunciar el 1 de julio de 1944 estaban relacionados con la propiedad de las fincas alemanas confiscadas.
    • b: nótese que, contrario a la propaganda liberacionista, este artículo claramente estipula que el fin de la Reforma Agraria es desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura.
    • c: en otras palabras, en este artículo se derogan las prácticas establecidas por  el Reglamento de Jornaleros, la Ley de Vialidad y la Ley de Vagancia.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 105-120.
  2. (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 3-6.
  3. Ibid., p. 160.
  4. Piel, Jean (1989) San Andrés y el Quiché durante el primer siglo republicano: 1821-1920. Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos. p.67.
  5. Compagnie Belge de Colonisation (1844). «Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union»Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie (en francés) (Original held and digitised by the British Library): 31-44.
  6. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859»Google Docs. Guatemala.
  7. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. p. 428.
  8. Gobierno de Guatemala. Recopilación: Leyes emitidas por el Gobierno, II. pp. 69-73.
  9. Ibid., pp. 201-205.
  10. Gobierno de GuatemalaRecopilación: Leyes emitidas por el Gobierno, I. pp. 304-306.
  11. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición aumentada). Guatemala: Tipografía de “El Renacimiento”. pp. 5-6.
  12. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  13. Azurdia Alfaro, Roberto (1959) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1952-1953. LXXI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 20-21.
  14. Marroquín Rojas, Clemente (1952). «Los ricos con el agua al cuello». Impacto (Guatemala): 1.
  15. Bucheli, Marcelo (2005). Bananas and Business: The United Fruit Company in Colombia, 1899-2000 (en inglés). Nueva York: New York University Press.
  16. — (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  17. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  18. — (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham, Inglaterra: Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
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  20. — (2003). «United Fruit Company in Latin America». En Moberg, Mark; Striffler, Steve. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.

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