7 de mayo de 1953: Arbenz autoriza ampliar presupuesto de Fincas Nacionales

El coronel Jacobo Arbenz Guzmán durante un mitín realizado en El Chol, Baja Verapaz. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación el decreto 976 del Congreso de la República de Guatemala, por medio del cual se amplió el presupuesto de Fincas Nacionales, dada su relevancia histórica:1

Decreto Número 976

El Congreso de la República de Guatemala, 

Considerando: que compete al Congreso de la República conforme a los artículos 44 y 48 del Decreto número 573, aprobar y transferir o ampliar los presupuestos de Fincas Nacionales;

Considerando: que la aplicación del Decreto número 900 (Ley de Reforma Agraria) al subrogar en parte el Decreto número 573 (Ley Orgánica de Fincas Nacionales), determina de hecho operaciones económicas de orden fiscal;

Considerando: que la liquidación de Fincas Nacionales require la ejecución de operaciones no contempladas en los Decreto números 832, 858 y 890 del Congreso de la República y que afectan la ampliación de sus presupuestos;

Considerando: que es necesario armonizar la situación presupuestal de Fincas Nacionales, creada con motivo del Decreto número 921 del Congreso de la República para cuyo efecto debe ampliarse éste en la suma de Q.404,470.10; y

Considerando: que para lograr la mejor aplicación de la ley de Reforma Agraria, en lo que se refiere a Fincas Nacionales, es conveninete permitir flexibilidad en la ejecución de su presupuesto vigente; por tanto, decreta:

Artículo 1°.— Se aprueba el Presupuesto de Ingresos y Egreso de la finca «Ceylán» que de conformidad con lo que determina el artículo 5° del Decreto del Congreso número 747 fue aprobado provisionalmente por las autoridades de Fincas Nacionales. 

Artículo 2°.— Se amplía el presupuesto vigente de Fincas Nacionales (decretos número 832 y 852 del Congreso de la República) en la cantidad de dos millones doscientos sesenta y tres mil setecientos treinta y dos quetzales ocho centavos (Q2.263,732.08) cuya cantidad proviene de las reservas y la estimación de la venta de productos que, se detallan así:1

        • a: De las reservas determinadas por las utilidades líquidas de los ejercicios 1949-50 y 1950-41, como sigue:
          • Fincas Nacionales: Q233,221.98
          • Fincas Intervenidas: Q560,000.00
        • b: Ingresos provenientes de la venta de azúcar que producirá la compra de caña a particulares, así:
          • Fincas Nacionales:
            • Ingenio «Palo Gordo»: Q600,000.00
          • Fincas Intervenidas:
            • Ingenio «Concepción»: Q495,000.001

Artículo 3°.— La cantidad anterior, que asciende a dos millones trecientos ocho mil setecientos treinta y dos quetzales ocho centavos (Q.2.308,732.08), se destina a los siguiente: [sigue la explicación detallada del uso asignado de los fondos]2

Artículo 4°.— Se cancelan las siguientes partidas del presupuesto vigente de Fincas Nacionales: [sigue la explicación detallada de las partidas que fueron canceladas]2

Artículo 5°.— La cantidad anterior de trece mil trescientos cuarenta y cuatro quetzales a que se refiere el artículo anterior, se destinada para la creación de las siguientes partidas en el presupuesto vigente de Fincas Nacionales: [sigue el detalle de la creación de las nuevas partidas, que incluyen los sueldos del Presidencia de la Comisión Liquidadora, delegado del Ministerio de Hacienda y Crédito público y gerente, de los representantes del Tribunal  Contraloría de Cuentas, representante del Departamento Agrario Nacional, y gatos de representación de las personas que ocupaban estos cargos]3

Artículo 6°.— La amplicación a que el presente decreto se refiere, se resume de la siguiente forma:

        • Nacionales:
          • Ingresos provenientes de las reservas: Q.233,221.98
          • Ingresos provenientes de la venta de productos: Q.616,040.00
          • Egresos, conforme quedan descritos: Q.849,261.98
        • Intervenidas:
          • Ingresos provenientes de las reservas: Q.560,000.00
          • Ingresos provenientes de la venta de productos: Q.495,000.00
          • Egresos conforme quedan descritos: Q. 1.055,000.00
        • Gran total:
          • Propiedades nacionales: Q.849,261.98
          • Propiedades intervenidas: Q.1.055,000.00
          • Prespuesto del Departamento Agrario Nacional conforme Decreto del Congreso N°. 921: Q. 404,470.10
          • Total general: Q.2.308,732.08

Artículo 7°.— Las partidas creadas en el artículo 5°. del presente decreto tienen efecto desde el día primero de enero de 1953 y si las personas que desempeñan los cargos a que se refieren dicha spartidas han gozado de alguna asignación en el Presupuesto General de Gastos de la Nación, quedan obligadas a efectuar el reintegro correspondiente, sin cuyo requisito previo no podrán cobrar las asignaciones que se autorizan en el artículo 5°, debiendo observase lo dispuesto en el capítulo XII del Decreto gubernativo número 1920, siendo el reintegro aludido una economía para los ramos que representan y en manera alguna afectará su condición laboral y en consecuencia no pierden el derecho adquirido en los puestos que han ocupado en los organismos que representan ante la Comisión Liquidadora ya que las funciones de ésta son de carácter transitorio.

Artículo 8°.— Para la aplicación del presente decreto, deben observarse las normas contenidas en los decretos del Congreso número 852 y 901 en vigor, y además, el Tribunal y Contraloría de Cuentas, queda en la obligación inmediata de controlar y aprobar todas las operaciones que se originen de la presente ampliación.3

Artículo 9°.— El presente decreto entrará en vigor el día de su publicación en el Diario Oficial.

Pase al organismo Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Organismo Legislativo: en Guatemala a los treinta días del mes de abril de mil novecientos cincuenta y tres, año noveno de la Revolución.

        • Guillermo Ovando Arriola, presidente
        • Carlos García Manzo, secretario
        • J. D. Fuentes G., secretario

Palacio Nacional: Guatemala, siete de mayo de mil novecientos cincuenta y tres.

Publíquese y cúmplase.

        • J. Arbenz
        • El Ministro de Hacienda y Crédito Público, J. Gregorio Prem4

BIBLIOGRAFIA:

  1. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de Leyes de la República de Guatemala, 1953-1954. LXXII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 9.
  2. Ibid., p. 10-11.
  3. Ibid., p. 12.
  4. Ibid., p. 13.

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15 de marzo de 1951: toma posesión el presidente Árbenz

El teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán asume la presidente de la República.

15marzo1951
Tribunas del Estadio de la Revolución durante la toma de posesión del presidente Arbenz. En el recuadro: fotografia oficial del presidente, teniente coronel Jacobo Arbenz. Imagenes tomadas de «Discursos del Doctor Arévalo y del Teniente Coronel Arbenz en el acto de transmisión de la presidencia de la república«

El gobierno del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán es el más polémico en la historia de Guatemala, ya que fue modificó la tenencia de la tierra en favor de grupos distintos a los que siempre la habían poseído —es decir, otros que no fueran los criollos tradicionales y las empresas o personas extranjeras que influían en los gobiernos del país hasta ese entonces.

A pesar de las buenas intenciones que podría haber tenido el presidente el llegar al poder, su notoria falta de tacto y de diplomacia hizo que se precipitaran una serie de acontecimientos que no solamente borraron muchos de los cambios que hicieron los gobiernos revolucionarios, sino que dejaron a Guatemala como un ejemplo para el resto de América Latina de lo que ocurriría si intentaban oponerse a los intereses de las poderosas corporaciones transnacionales estadounidenses.

Reproducimos a continuación el discurso que pronunció el teniente coronel Árbenz al momento de tomar posesión de la presidencia, el cual muestra claramente su hostilidad hacia los intereses estadounidenses en el país desde el principio de su gobierno, y en el que advierte de los cambios que va a implementar:

Me cabe el altísimo honor de recibir del pueblo y de los legítimos representantes de la Nación, el cargo de Presidente de la República para el que fui electo por la gran mayoría popular en noviembre de 1950. La fecha de hoy, marca el fin de otra etapa histórica y política en nuestro país, inicia a la vez otra época que podrá caracterizarse por el impulso a la economía nacional, el mantenimiento y ampliación de la democracia, el trabajo pacífico y la defensa de nuestra soberanía nacional, todo lo cual es necesariamente la continuación revolucionaria lógica y consecuente del régimen que inauguró el Doctor Juan José Arévalo.[…]

El acto al que estamos asistiendo me produce una doble y elevada  emoción. La emoción primaria que siento al ser investido con la más alta magistratura de la Nación, y la admiración que, mezclada con legítimo orgullo ciudadano, tengo hacia el pueblo de mi patria que ve culminar hoy una jornada grandiosa de su larga e infatigable lucha contra sus opresores, la cual supo conducir durante los útimos seis añosÁ con acierto y mano segura mi ilustre antecesor […]1

Y es este sentimiento de admiración el que me lleva a referirme primero a la «época de Arévalo», la era más democrática de nuestro país y el comienzo de la época del respeto a nuestra dignidad como Nación. Cuando  me dirigí al pueblo en Puerto Barrios durante la campaña electoral, refiriéndome a los ataques y coacciones que ha soportado el primer gobierno representativo de la Revolución de Octubre y de la dignidad nacional de Guatemala dije que «jamás en la historia de América un país tan pequeño ha sido sometido a una presión tan grande«.  Hoy puedo agregar que nunca con tanto éxito ha triunfado la razón de un pequeño pueblo sobre la sin-razón de los grandes intereses fincados en nuestro país.  Y precisamente por eso jamás un presidente y su régimen habían sido tan injustamente vilipendiados y calumniados, aquí adentro y en el exterior.

Mentiras de toda laya, amenazas y chantajes y hasta la expresión soez y mentecata se volcaron sobre nuestro país y su gobierno, haciendo blanco especial de aquel ataque ininterrumpido y cobarde sobre la personalidad descollante del Doctor Arévalo.  Al mismo tiempo se trató de corromper la conciencia de nuestros guatemaltecos, civiles o militares, para que se sumaran a la conspiración antidemocrática que se tejió para derrumbar a un gobierno, cuyo único delito consistía en propiciar una política que les diera pan y libertades a las grandes masas y protegiera los intereses nacionales contra los voraces financieros del exterior y los que reciben las migajas de esas riquezas en el interior. Pero la acción y la opinión populares no se equivocaron. No se equivocaron ni se corrompieron tampoco los miembros democráticos y revolucionarios del Ejército.  El binomio pueblo y ejército fue el principal factor que impidió que la acción derivada de la propaganda antidemocrática, se consumara a través de innumerables complots de aquella conspiración tendiente a instaurar otra vez en nuestro país un régimen de opresión e incondicionalmente servir a los intereses extraños a nuestra nacionalidad.Nota a

[…] Pero el pueblo puso fe y confianza en sus dirigentes y el resultado lo tenemos a la vista.  Por primera vez asiste en este siglo a una transmisión del poder democrática, pacífica, popular, constitucional, que responde plenamente a su voluntad y en la cual sigue poniendo su esperanza de mejorar sus condiciones de vida y caminar aun más por la senda de sus aspiraciones.2,Nota b

Ya he dicho que el Ejército nacional revolucionario merece en alto grado nuestras expresiones de admiración.  El Ejército ha sido incorruptible y por ello ha defendido con honor su calidad de garante de las instituciones públicas y de la soberanía nacional, se ha granjeado el cariño popular y representa en estos momento en el Continente Americano la expresión ejemplar de lo que debe ser la Institución armada al servicio de la Constitución, de la democracia y del pueblo. Nota c

Pero no fue sólo la conjunción del pueblo y el Ejército la que mantuvo la democracia y la dignidad nacional a través de seis gloriosos años y en las horas más duras de la prueba de fuego.  En grado sumo contribuyeron a ello el esfuerzo, la tenacidad y la personalidad de gran valor humanístico del ciudadano Juan José Arévalo. Es a él también a quien debemos rendir nuestra simpatía y nuestro agradecimiento. Estoy seguro de interpretar la expresión popular si digo que Arévalo se va de la Presidencia respetado y amado por su pueblo. […]

[…] Su administración también se ha destacado por la políticia social que dió impulso a su régimen. La edificación de escuelas, la construcción de hospitales, la introducción de alumbrado público y de agua potable a las poblaciones, la ayuda monetaria y técnica a las municipalidades, fueron no sólo una adecuada respuesta a una pequeña parte de las innumerables necesidades que el clamor general y popular acalló angustiosamente bajo el miedo y el látigo de la dictadura,sino por el cumplimiento de la promesa que aquel gobierno le hizo al pueblo hace precisamente seis años.3

Y sobre lo mucho conquistado ya, que representa poco en el camino de la felicidad de los guatemaltecos, nos toca a nosotros en el futuro asentar las bases de una economía nacional estable y próspera.  Buscando afanosamente en la entraña de nuestros problemas, hemos llegado a la conclusión de que es en la armazón económica de nuestro país donde reside la fuente de nuestros males. Al estudiar durante laboriosos meses el estado de la alimentación del pueblo, de su indumentaria, de sus casas de habitación, de las medicinas que pueden mantener su salud, de su grado de educación y de cultura, hemos podido sacar en claro que sólo orientando nuestro esfuerzo hacia un cambio en la estructura económica, modificando las características de nuestra economía, aumentando y diversificando la producción en todas sus ramas es posible conquistar mayores beneficios y bienestar para la población.

Yo he manifestado repetidas veces que ofrecería un programa de gobierno al pueblo. […] Pero debo advertir, sin embargo, que nuestro programa de gobierno requerirá de todo el esfuerzo popular conjunto para su realización, y cuando digo esfuerzo popular me refiero a la colaboración patriótica de los capitalistas nacionales, los trabajadores de la ciudad y del campo, los técnicos y el Estado, a quienes hago un llamamiento para que emprendamos con firmeza el camino de nuestro crecimiento económico y del bienestar popular.

Nuestro gobierno se propone iniciar el camino del desarrollo económico de Guatemala, tendiendo hacia los tres objetivos fundamentales siguientes: a convertir a nuestro país, de una Nación dependiente y de economía semicolonial en un país económicamente independiente; a convertir a Guatemala, de un país atrasado y de economía predominantemente feudal en un país moderno y capitalista, y a hacer por que esta transformación se lleve a cabo en forma que traiga consigo la mayor elevación posible del nivel de vida de las grandes masas de pueblo.4

Para alcanzar nuestros fines debemos entonces llegar a producir en la mayor proporción posible los alimentos, la ropa, los materiales de construcción, los artículos domésticos y los medicamentos que consume la gran mayoría de la población.  Pero no queremos quedarnos ahí; ambicionamos patrióticamente llegar a producir también la mayor proporción posible de los artículos que actualmente importamos y a sentar las bases de un producción futura de combustibles, energía eléctrica, productos metalúrgicos y herramientas.Nota d Esta política económica se orientará, como es fácilmente apreciable, a producir lo que consumimos, a exportar los excedentes y a buscar nuevas fuentes de divisas, a ampliar y diversificar la producción y a traer a Guatemala la maquinaria, equipos y herramientas necesarios para impulsar nuestro desarrollo en las mejores condicione posibles, a efecto de que los ingresos de la gran mayoría del pueblo no dependan de las actividades relacionadas con nuestro comercio exterior, sino de aquellas que tienen por objeto predominante satisfacer las necesidades del consumo interno.Nota e

De aquí se desprende y es absoutamente claro que nuestra política económica tendrá que estar basada necesariamente en el impulso a la iniciativa privada, en el desarrollo del capital guatemalteco, en cuyas manos deberían encontrarse las actividades fundamentales de la economía nacional, y en cuanto al capital extranjero debemos repetir que será bienvenido siempre que se ajuste a las distintas condiciones que se vayan creando en la medida que nos desarrollemos, que se subordine siempre a las leyes guatemaltecas, coopere al desenvolvimiento económico del país y se abstenga estrictamente de intervenir en la vida política y social de la Nación.Nota f

El progreso industrial y en general todo el desarrollo económico de Guatemala no podrá ser jamás una realidad mientras subsistan las actuales condiciones de servidumbre en el campo y de producción artesanal en la ciudad. Por ello es que en nuestro programa tiene capital importancia la reforma agraria que para realizar tendrá que liquidar los latifundios e introducir cambios fundamentales en los métodos primitivos de trabajo, es decir, hará una mejor distribución de la tierra no cultivada o de aquella donde mantienen las costumbres feudales e incorporará la ciencia y la técnica agrícolas a nuestra actividad agraria en general.5, Nota g

La segunda etapa de nuestro programa económico es la industrialización del país, que se orientará no sólo a modernizar nuestros equipos fabriles y ampliar la producción, sino al establecimiento de nuevas plantas industriales, protegiendo convenientemente a los productos nacionales de la competencia extranjera ruinosa.  Es por ello también que dedicaremos especial atención a la inversión de capitales nacionales, públicos y privados, en la explotación de yacimientos metálicos, en el establecimiento de refinerías de petróleo, construcción de plantas eléctricas […]5

Nuestro programa de producción tiene que estar íntimamente vinculado al problema de su distribución.  De ahí que nuestra política económica tenderá hacia la realización de un plan de vías de comunicación que tenga como finalidad transportar en el menor tiempo y con el menor costo posibles, los productos que sobren en unos lugares a aquellos otros en que hacen falta, y a promover la ampliación de las actuales vías de comunicación, y la fundación de todas aquellas que impidan el funcionamiento de monopolios del transporte y faciliten el traslado de las mercancías de los centros de producción a los centros de consumo.5,Nota h

[…] Finalmente, nuestra política económica impulsará el incremento en el ingreso de las grandes masas de la población no sólo aumentado la producción en todas sus ramas para ofrecer los artículos a menor costo, sino propiciando una mejor retribución para las grandes mayorías de asalariados de la ciudad y del campo.  Para ello también será necesario incrementar los créditos a los pequeños propietarios, la formación de cooperativas, y el control sobre la exportación, importación y distribución de artículos escasos, con el objeto de impedir el acaparamiento, la especulación y el alza de los precios, política dirigida a evitar mayores elevaciones en el costo de la vida.

Tales son las miras que tenemos puestas con esperanza en el futuro económico nacional. Muchas sonrisas incrédulas se burlarán interiormente de nosotros cuando nos oyen hablar de grandes plantas industriales, de electrificación y de mecanización del campo, y quienes sonríen merecen una explicación. No pretendemos ser nosotros los que concretamente construyamos una Guatemala industrial en seis años. Lo que pretendemos es abrir el camino, afirmar los cimientos de nuestro futuro desarrollo económico, empujar al país por el camino de capitalismo.  A nosotros sólo nos tocará una parte de este esfuerzo, dejando a posteriores gobiernos revolucionarios el trabajo de llevarlo hasta el fin.6

[…] Y cuando hablamos de nuestros problemas sociales no debemos apartar la mirada de los grupos indígenas de Guatemala ni de las necesidades propias de la juventud y de la mujer. Dentro de la consideración que nos merece elevar el standard de vida del pueblo en general, debemos considerar con cuidados especiales a nuestras mejores reservas, a la gran población indígena, y a los jóvenes y a las mujeres en general, como los tesoros más preciados de nuestra riqueza humana.[…]6

El programa que anuncio a nuestro pueblo para ser cumplido, requiere, sin embargo, algunas condiciones.  Por ejemplo, es indispensable mantener en el país las libertades esenciales y la democracia.  Con la misma seguridad y firmeza con que me dirigí al pueblo durante la campaña electoral, insisto acerca de la decisión de las fuerzas populares guatemaltecas de conservar a toda costa el régimen democrático, donde los ciudadanos mantengan su dercho a pensar y creer como quieran, a organizarse y a dedicarse a las actividades lícitas que elijan. Creemos que la firmeza de la democracia no radica en la mayor o menor dureza que se emplee para mantener el orden, sino en la mayor educación posible de la conciencia en el espíritu democrático. […] La libertad no deberá entenderse como la libertad para conspirar y armar complots para derrumbar al gobierno. En ese sentido ratifico mis declaraciones anteriores. La era de la democracia y la constitucionalidad, la época institucional de Guatemala será mantenida a todo trance, pero precisamente por eso también estamos dispuestos a aplastar para siempre la era de la conspiración y el complot.7

En cuanto al movimiento obrero y acerca de los conflictos económico-sociales de patronos y trabajadores, nuestro gobierno seguirá la conducta del gobiern anterior de guardar celosamente la independencia del movimiento sindical de nuestro país, y cuidará de mantener la posición más neutral en cuanto a los conflictos obrero-patronales, a menos que las dos partes en litigio acudan al gobierno pidiendo solución para sus diferencias o que la magnitud de tales conflictos comprometa la soberanía o la dignidad de la Nación o afecte seriamente la economía nacional.7,Nota i

[…] Firmes en [el] espíritu pacifista, partidarios decididos de la confraternidad americana, amigos de la no intervención en los asuntos internos de los demás países, nuestro política internacional estará normada por el respecto absoluto a los demás pueblos, por la cordialidad diplomática y comercial con todos los países, haciendo honor a los compromisos contraídos. […]

Tengo una profunda fe en el porvenir. Soy por naturaleza optimista y estoy seguro de que con la ayuda del pueblo, con la colaboración de todos los sectores que quieren el progreso económico, social y político del país y con una firme voluntad de mantener hacia adelante la marcha revolucionaria, haremos de Guatemalaun país próspero, moderno, modelo democrático, y que conquistaremos para sus habitantes mayor bienestar y prosperidad.  Nuestra divisa será siempre: ¡hacia adelante por una Guatemala mejor!


NOTAS:

  • a: esta es una referencia directa a la United Fruit Company y a los alemanes que habían estado en la Verapaz, a quienes favorecieron con sus políticas los presidentes liberales desde J. Rufino Barrios hasta Jorge Ubico.
  • b: la última transmisión de mando había ocurrido cuando el general Manuel Lisandro Barillas entregó el poder al general José María Reina Barrios el 15 de marzo de 1892.8  El resto de presidentes habían muerto en el poder, o fueron obligados a renunciar por revoluciones o golpes de estado.
  • c: la excesiva confianza en la lealtad del ejército le costaría muy caro al presidente Árbenz.
  • d: en otras palabras, estaban hablando de nacionalizar la explotación de petróleo, la generación eléctrica9 y de establecer fábricas en el país en donde se fabricaran herramientas indispensables para la mayoría de la población.
  • e: este es un párrafo sumanente importante, ya que habla de educar y ofrecer otro tipo de trabajos a los campesinos que hasta entonces se han dedicado a trabajar para la United Fruit Company y para las fincas cafetaleras —que eran los únicos exportadores en el país— y de esta forma empezar a depender menos de las importaciones y de las divisas generadas por el café.
  • f: un párrafo totalmente dedicado a atacar a la United Fruit Company, que se destacaba por no respetar las leyes del país, por preocuparse solamente por sus enclaves bananeros en Izabal y Escuintla, y por haber intervenido directamente para mantener en el poder los largos gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera10 y del general Jorge Ubico, a la vez que había patrocinado el golpe de estado contra Carlos Herrera en 192111 y había creado el ambiente favorable para que fuera electo Ubico en 1931.12
  • g: Árbenz se refiere aquí a las grandes extensiones de tierra que no se estaban cultivando en muchas fincas del país, siendo las mayores las que eran propiedad de la United Fruit Company.  Por otra parte, advierte que va a modificar las leyes que pusieron en vigor los gobiernos liberales y que permitieron a los hacendados disponer de mano prácticamente gratuita de indígenas jornaleros,13 quienes además les construían los caminos gratuitamente,14 y a quienes le pagaban con monedas que solamente tenían valor en la finca en que se entregaban.
  • h: En este párrafo advierte directamente a la International Railways of Central America (IRCA)—empresa estadounidense subsidiaria de la United Fruit Company— que va a construir una red de carreteras para competir contra el monopolio ferrocarrilero del que había disfrutado la IRCA desde 1904.15,16
  • i: tal y como lo advirtió aquí Árbenz, hubo un conflicto laboral en el que tuvo que intervenir el gobierno por las razones aquí indicadas:  el pacto colectivo de trabajo de los empleados de la United Fruit Company.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Bermejo, Juan José; Árbenz, Jacobo (1951) Discursos del Doctor Juan José Arévalo y del Teniente Coronel Jacobo Árbenz Guzmán en el acto de transmisión de la presidencia de la República . Guatemala:  Tipografía Nacional.  p. 19.
  2. Ibid, p. 20.
  3. Ibid, p. 21.
  4. Ibid, p. 22.
  5. Ibid, p. 23.
  6. Ibid, p. 24.
  7. Ibid, p. 25.
  8. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional.
  9. Miguel Coronado, Leceny Lorena(2011) Caracterización histórica de la Finca Medio Monte, del Municipio de Palón, Escuintla; 1925-1969. Guatemala: Universidad de San Carlos, Escuela de Historia. p. 140.
  10. United Fruit Company (19 de junio de 1915) Latin-America A periodical for the promotion and interchange of commerce between the United Stated and the Latin-American Republics. New Orleans, Louisiana. IV (17).
  11. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-159.
  12. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-190.
  13. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 69-73.
  14. — (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 304-306.
  15. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  16. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.

20 de febrero de 1947: se publica el Código de Trabajo

El gobierno del Dr. Juan José Arévalo decreta el Código de Trabajo, el cual entraría en vigor el 1 de mayo de ese año.

20febrero1947
El Estadio de La Revolución en 1950. Fue construido por el gobierno del Dr. Juan José Arévalo y luego se le cambió el nombre por «Mateo Flores» y «Doroteo Guamuch Flores» en honor al ganador de la Maratón de Boston de 1952. En el recuadro: el capitán Jacobo Arbenz, el mayor Francisco Javier Arana y el Dr. Juan José Arévalo en la toma de posesión de éste en 1945. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Una de las principales leyes emitidas por el gobierno revolucionario del Dr. Juan José Arévalo fue el Código de Trabajo, el cual fue aprobado por el presidente el 17 de febrero de 1947, fue publicado el 20 de febrero en el Diario Oficial, y entró en vigencia el 1 de mayo de ese mismo año, para conmemorar el Día Internacional del Trabajo.

El documento es sumamente extenso, pero reproducimos aquí los considerandos del Congreso de la República y la autorización del presidente Arévalo por su importancia histórica:1, Nota

Decreto Número 330

Que es urgente e inaplazable emitir un Código de Trabajo que regule sobre bases de bien entendida equidad las relaciones entre patronos y trabajadores y que por ser ésta una de las más trascendentales reformas hasta ahora emprendidas en Guatemala conviene, desde ahora, adoptar todas las medidas conducentes a garantizar su feliz aplicación a nuestro medio;

Considerando: que la más eficaz de esas medias consiste en la determinación de una norma ideológica, precisa y uniforme que tanto sirve para deslindar el campo de aplicación del Derecho de Trabajo del que es propio del Derecho Común, como para guiar obligatoriamente por los buenos principios a las autoridades encargadas de administrar e interpretar el Código de Trabajo, a patronos y trabajadores;

Considerando: que esas características ideológicas del Derecho de Trabajo y, en consecuencia, también las del Código de Trabajo, por ser éste una concreción de aquél adaptada a la realidad de Guatemala, se pueden resumir así:

      1. El Derecho de Trabajo es un derecho tutelar de los trabajadores, puesto que trata de compensar la desigualdad económica de éstos otorgándoles una protección jurídica preferente;
      2. El Derecho de Trabajo constituye un minimum de garantías sociales protectoras del trabajador, irrenunciables únicamente para éste y llamadas a desarrollarse posteriormente en forma dinámica, en estricta conformidad con las posibilidades de cada empresa patronal, mediante la contratación individual o colectiva y, de manera muy especial, por medio de los pactos colectivos de condiciones de trabajo;
      3. El Derecho de Trabajo es un derecho necesario e imperativo, o sea, de aplicación forzosa en cuanto a las prestaciones mínimas que conceda la ley, de donde se deduce que esta rama del Derecho limita bastante el principio de la «autonomía de la voluntad» propio del Derecho Común, el cual supone erróneamente que las partes de todo contrato tienen un libre arbitrio absoluto para perfeccionar un convenio, sin que su voluntad esté condicionada por diversos factores y desigualdades de orden económica-social;
      4. El Derecho de Trabajo es un derecho realista y objetivo: lo primero, porque estudia al individuo en su realidad social y considera que para resolver un caso determinado a base de una bien entendida equidad es indispensable enfocar ante todo la posición económica de las partes y lo segundo, porque su tendencia es la de resolver los diversos problemas que conmotivo de su aplicación surjan, con criterio social y a base de hechos concretos y tangibles;
      5. El Derecho de Trabajo es una rama del Derecho Público, por lo que al ocurrir su aplicación, el interés privado debe ceder ante el interés social o colectivo; y
      6. El Derecho de Trabajo es un derecho hondamente democrático porque se orienta a obtener la dignificación económica y moral de los trabajadores, que constituyen la mayoría de la población, realizando así una mayor armonía social, lo que no perjudica, sino que favorece los intereses justos de los patronos; y porque el Derecho de Trabajo es el antecedente neesario para que impere una efectiva libertad de contratación, que muy pocas veces se ha contemplado en Guatemala, puesto que al limitar la libertad de contratación puramente jurídica que descansa en el falso supuesto de su coincidencia con la libertad económica, impulsa al país fuera de los rumbos legales individualistas; que sólo en teoría postulan la libertad, la igualdad y la fraternidad;

Considerando: que para la eficaz aplicación del Código de Trabajo también es necesario crear un sistema flexible y moderno de Tribunales de trabajo y previsión social, integrados por funcionarios competentes e imparciales así como un conjunto de normas procesales sencillas y desprovistas de mayores formalismos, que permitan administrar justicia pronta y verdadera; y que igualmente es necesario crear un Ministerio especializado en materias de trabajo y previsión social a fin de que el Organismo Ejecutivo pueda resolver con acierto los problemas que van a surgir con motivo de la opeación y desarrollo de la legislación social; y

Considerando: que  otras de las medidas mencionadas en el considerando inicial consisten en que todas las autoridades encargadas de aplicar el Código de Trabajo en nuestro medio deben orientar su acción y esfuerzos hacia la consecución de un creciente equilibrio social, tratando de proteger a los trabajadores en armonía con los intereses justos de los patronos y con las exigencias de progreso de la economía nacional; en que la aplicacion del Código de Trabajo se haga con toda la firmeza que las circunstancias exijan, pero también con toda la prudencia que demandan las actuales condiciones sociales por que atraviesa el país, entre las que se destancan el problema del crecido analfabetismo, la falta de integración al conjunto de la nacionalidad de grandes masas indígenas, la relativa inexperiencia que hay en Guatemala sobre cuestiones de trabajo y otras más que sería largo enumerar; y, fundamentalmente, que la administración e interpretación de la legislación de trabajo debe realizarse con criterio eminetemente técnico para dar confianza y estimulo al capital y al trabajo por ser ambos los dos factores básicos en que descansa la estructura democrática nacional. […]1

Este Código debe entrar en vigor el primero de mayo del año en curso, en conmemoración del Día del Trabajo.

Dentro de los ocho meses posteriores a su promulgación, el Organismo Ejecutivo puede emitir, por vía de reglamento, todas las otras disposiciones transitorias que demande la mejor organización de las instituciones que el presente Código crea o que exija la mejor adaptación a la realidad nacional de las disposiciones del mismo y ue, en uno u otro caso, se hayan omitido en este capítulo.

Pase al Organismo Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Congreso: en la Ciudad de Guatemala, a los ocho días del mes de febrero de mil novecientos cuarenta y siete, año tercero de la Revolución.

        • Gerardo Gordillo Barrios, presidente
        • Ricardo Asturias Valenzuela, secretario
        • Egil Ordoñez M., secretario

Palacio Nacional: Guatemala, diez y siete de febrero de mil novecientos cuarenta y siete.

Publíquese y cúmplase.


NOTAS:

  • El lector interesado en aquel Código original puede encontrarlo en los enlaces presentados en las Bibliografía.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1949) Recopilación de las leyes de la Republica de Guatemala, 1946-1947.  LXV. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 840-841.
  2. Ibid., p. 902.

21 de diciembre de 1949: la «Ley de arrendamiento forzoso»

Durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo se emite el decreto 712, conocido como la «Ley de arrendamiento forzoso»

21diciembre1949
Vistas de las entonces nuevas plantaciones de café en Guatemala en 1875. Grabados realizados con base en fotografías tomadas por Eadweard Muybridge. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La cuestión de la tenencia de la tierra en Guatemala ha sido un tema complicado desde la época colonial.  Durante la dominación española las grandes órdenes regulares de la Iglesia Católica eran propietarias de enormes haciendas, en donde utilizaban la mano de obra de los indígenas que vivían en las doctrinas a su cargo, y la de esclavos negros que habían hecho venir para el efecto.  Por otra parte, los criollos hacendados habían heredado las encomiendas de los conquistadores, y los criollos aristócratas en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y en la Nueva Guatemala de la Asunción se encargaban de comercializar los productos de los hacendados con la península española, obteniendo grandes ganancias e influencia política en el proceso.  Los indígenas por su parte, si bien no poseían terrenos propios, sí tenían tierras ejidales comunitarias en todos los poblados en donde estaban las doctrinas y encomiendas.1

Luego de la Independencia, el sistema de tenencia de tierra no cambió, pero sí lo hizo el poder de los criollos hacendados, quienes hartos de la dominación de los aristócratas, se rebelaron en contra de ellos, utilizando como excusa el golpe de estado dado a Juan Barrundia en el Estado de Guatemala en septiembre de 1826.  Allí se inició la Guerra Civil Centroamericana, en la que los criollos hacendados, aglutinados en el partido liberal, utilizaron la bandera de la Ilustración para  atarcar a los religiosos y a los aristócratas, esto últimos agrupados en el partido conservador.2

Tras la victoria de los liberales en 1829, los aristócratas y los religiosos fueron expulsados de Centroamérica,3 y las grandes fincas de los frailes pasaron a manos de los hacendados liberales, quienes las vendieron o arrendaron a los ingleses que los habían apoyado durante la guerra civil.1 Esto, junto con el impuesto personal para los campesinos y las leyes anticlericales que se impusieron hiceron que estallara una revolución campesino-católica contra el gobierno del Dr. Mariano Gálvez, quien fue derrocado en 1838 y sustituido por Mariano Rivera Paz, quien se alió con los conservadores que regresaron de su exilio.4

Los conservadores también hicieron negocios con los ingleses y dieron concesiones a los belgas en Izabal,5 pero la estructura de la tenencia de la tierra no se modificó significativamente.1 No fue sino hasta después del triunfo de la Revolución Liberal de 1871 que las leyes se reformaron drásticamente ya que se introdujo la producción del café a gran escala, lo cual requería de grandes extensiones de tierra y de una cantidad considerable de mano de obra barata.  De esta forma, tras expulsar nuevamente a los frailes y confiscar sus bienes,6 también se subastaron las tierras ejidales y comunes de las poblaciones indígenas, resultando en la formación de grandes fincas cafetaleras, que pasaron a manos de los colaboradores del general presidente J. Rufino Barrios y a las del mismo gobernante.7

El sistema de tenencia de la tierra se mantuvo sin mayor alteración durante los gobiernos liberales que se sucedieorn hasta 1944, y fue hasta en el gobierno del Dr. Juan José Arévalo que se empezaron a hacer pequeños cambios en la estructura de la misma.8 La constitución de 1945 era muy diferente a la constitución de 1879,9 bajo la cual se formaron las fincas cafetaleras en el país, ya que en 1945 se declaró que era responsabilidad del Estado desarrollar actividades agrícolas, y que los beneficios de las mismas deberían ir a los productores. De hecho, el artículo 90 de esta Constitución indicaba que la propiedad privada debía ser reconocida y garantizada solamente si la misma llenaba su función social.9 Además, estipuló la expropiación cuando fuera de beneficio público, la abolición de los contratos de servidumbre en las fincas (establecidos por el Reglamento de Jornaleros de Barrios10 y las leyes de Vagancia y de Vialidad de Ubico11), y la autorización de la organización y sindicalización de los campesinos y jornaleros. Es decir, con un marco constitucional favorable a los campesinos, se pudieron promulgar leyes con la finalidad de aliviar la situación de la población campesina. De esta forma, en 1945 se puso en vigor la Ley de Titulación Supletoria, que establecía un mecanismo por medio del cual el título de propiedad de la tierra trabajada durante diez años por lo menos, podía ser concedido a aquellos que la habían trabajado12 y, por otra parte, en 1947 fue aprobado el Código de Trabajo, que prohibía la sindicalización en la fincas que tuvieran menos de treinta trabajadores, pero lo permitía en las grandes plantaciones.13

El 20 de diciembre de 1949, tras un temporal que daño la agricultura nacional, el gobierno aprobó  el Decreto Legislativo No. 712, llamado «Ley de arrendamiento forzoso«, la cual obligaba a los propietarios que hubiesen dado parcelas en arrendamiento durante los últimos cuatro años a seguir arrendándolas por dos años más, así como exigía a los prpoiertarios a arrendar tierras ociosas y a no cobrar más del 5 por ciento del valor de la cosecha que se obtuviera.8 Aquel fue el primer intento de realizar una reforma agraria en el país, la cual fue impulsada a mayor escala poco tiempo después por el régimen del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y que eventualmente le costaría la presidencia en 1954, ya que aquella reforma agraria no solamente afectó a los terranientes locales sino que a la mayor propietaria de tierra en el país: la compañía transnacional estadounidense United Fruit Company.14

A continuación se reproduce la sección de los considerandos de aquella ley aprobada el 21 de diciembre de 1949, por su importancia histórica:15

Decreto Legislativo No. 712

El Congreso de la República de Guatemala,

Considerando: que es notoria la resistencia de algunos propietarios de fincas rústicas a seguir dando parcelas en arrendamiento a labriegos que han probado plenamente su capacidad para hacer producir la tierra y para responder a sus compromisos contractuales. Que esta negativa de parte de los propietarios, sólo obedece a un concepto excesivo del derecho de propiedad, tanto más dañino para los intereses colectivos cuanto que por costumbre han venido dando en arrendamiento sus tierras, las cuales sólo se han hecho productivas mediante el trabajo de los susodichos labriegos;

Considerando: que algunos propietarios de fincas rústicas, por razones y en circunstancias similares a las ya mencionadas, están expulsando a los labriegos de parcelas que arriendan desde hace varios años, ya por vías de hecho o por procedimientosjudiciales;

Considerando: que los menoscabos ocasionados a la República con motivo del recién pasado temporal hacen imperativa una política de fomento intensivo y extensivo de la producción agrícola, política que compete orientar al Estado de conformidad con el artículo 88 de la Constitución, en beneficio primordial de los que hacen producir la tierra y por ende, contribuyen más directamente al acrecentamiento de la riqueza nacional;

Considerando: que están plenamente establecidos la necesidad y utilidad públicas, y el interés nacional que median para limitar el derecho de propiedad privada de algunos propietarios de fincas rústicas que al pretender dejarlas improductivas en una época de emergencias serias como la actual, no hacen cumplir a esas fincas con su función social, según el espíritu del artículo 90 de la Constitución de la República.15


BIBLIOGRAFIA:

  1. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871  (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  2. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. p. 32.
  3. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829).  Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7)  Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.
  4. Solís, ignacio (1906). Memorias del General Carrera. 1838-1840. En: Colección de Datos Históricos y Biográficos. (1) Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  5. Compagnie Belge de Colonisation (1844). «Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union»Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie (en francés) (Original held and digitised by the British Library): 31-44.
  6. Lainfiesta, Francisco (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala: Período de veinte años corridos del 14 de abril de 1865 al 5 de abril de 1885. Guatemala: José de Pineda e Ibarra. p. 117-123.
  7. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición). Guatemala: Tipografía de “El Renacimiento”. pp. 1-26.
  8. Godínez Juárez, Ingrid Elizabeth (2014). Análisis jurídico del fideicomiso de apoyo financiero para los productores del sector cafetalero guatemalteco, otorgado a favor de la comunidad agraria Chocolá del municipio de San Pablo Jocopilas en el Departamento de Suchitepéquez. Guatemala: Universidad Mariano Gálvez, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. pp. 40-41.
  9. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  10. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 69-73.
  11. Ubico Castañeda, Jorge (1933). Decreto 1974. Ley de Vialidad. Guatemala: Tipografía Nacional.
  12. Gobierno de Guatemala (1945). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1944-1945, LXIII, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 444-445.
  13. Colmenares Arandi, Rodolfo (2007). Código de Trabajo, 1947-2007. Edición conmemorativa. Guatemala: Ministerio de Trabajo y Previsión Social. p. 1.
  14. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube
  15. Congreso de la República de Guatemala (1949). Ley de Arrendamiento Forzoso. Decreto Legislativo No. 712.  Guatemala: El Guatemalteco.