3 de septiembre de 1887: gobierno de Barillas expulsa al arzobispo Casanova y Estrada

El gobierno del general Manuel Lisandro Barillas expulsa al arzobispo Ricardo Casanova y Estrada por publicar edictos y disposiciones pontificias

El desaparecido Palacio del Ejecutivo que estaba en donde ahora está el Parque Centenario. En los recuadros: el arzobispo Casanova y Estrada y el general Barillas. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación el decreto del gobierno del general Manuel Lisandro Barillas en el que se expulsa al entonces arzobispo de Guatemala, Ricardo Casanova y Estrada.   Por medio del decreto 380, se había restringido el orden constitucional, prohibiendo la libertad de imprenta y la la libre circulación de impresos, a pesar de lo cual, el 2 de septiembre el arzobispo protestó el decreto 395, que prohibía las publicaciones y edictos pastorales y que fue promulgado luego de que Casanova y Estrada protestara por el hecho de que el ministro de Instrucción Pública hiciera obligatorio el uso del libro «Cartas a Eugenia» en las escuelas nacionales, el cual era totalmente anticlerical. 1

La protesta fue dirigida al Ministro de Gobernación y Justicia, y en respuesta, Barillas —quien gobernaba como dictador en ese momento— expulsó al arzobispo en la siguiente declaración, firmada por todos sus ministros, entre quienes estaba el general Calixto Mendizábal como encargado del despacho de la Guerra y el licenciado Lorenzo Montúfar, encargado del despacho de Relaciones Exteriores:2

DECRETO NUM. 399

Manuel L. Barillas, general de division y presidente de la República de Guatemala,

Considerando:

        1. Que ninguna nación puede ser independiente si carece de la facultad de constituirse de la manera que le plazca y de dictar las leyes que juzgue conveniente a su organización
        2. Que es in deber de todo gobierno cumplir y hacer cumplir las leyes existentes
        3. Que nuestras leyes, de conformidad con las que rigen en las naciones católicas del mundo, prohiben la publicación de editos y disposiciones pontificias sin el correspondiente pase de la autoridad civil
        4. Que el Arzobispo don Ricardo Casanova y Estrada sostiene que es permitido a los obispos publicar dichas disposiciones sin permiso del gobierno, en virtud de la autonomía que atribuye al poder eclesiástico
        5. Que tambien se opone al cumplimiento de una ley vigente que, haciendo extensivo un artículo del Código Penal, prohibe la publicación de las disposiciones eclesiásticas que emanen de cualquiera curia sin previo permiso del gobierno
        6. Que en comunicación dirigida al Ejecutivo, con fecha 2 del corriente, a la observancia de las leyes llama someterse a una servidumbre vergonzosa y culpable, y agrega que el gobierno no debe de esperar que él se someta
        7. Que el expresado Arzobispo, insistiendo en su negativa a dar cumplimiento a dichas leyes, protestas contra ellas y asegura que ninguna autoridad civil tiene poder para coartarle la libertad de entenderse, como lo crea conveniente, con su clero y con su pueblo
        8. Que esta protesta es un atentado contra la autoridad, que el Jefe de la Nación está en la necesidad de sostener firmemente
        9. Que aunque no estuviera suspense la Constitución y facultado omnímodamente el Ejecutivo, la misma Constitución lo autorizaría para proceder enérgicamente porque ella prohibe al clero ejercer actos subversivos o practices incompatibles con la paz y el orden público y oponerse al cumplimiento de las leyes.

Todo esto considerado y de acuerdo con el Consejo de Ministros, decreto: 

Artículo 1: Se expulse del territorio de la República, por todo el tiempo que el Poder Ejecutivo lo juzgue indispensable, al Arzobispo don Ricardo Casanova y Estrada

Artículo 2: El Ministerio de la Guerra queda encargado del cumplimiento de esta disposición, la cual será puesta en conocimiento de la Asamblea en su oportunidad.

Dado en el Palacio del Gobierno, a tres de septiembre de mil ochocientos ochenta y siete.

      • M.L. Barillas2
      • Siguen las firmas de los Ministros de Estado

BIBLIOGRAFIA:

  1. Barrera Elías, Modesto Francisco (2013). La reorganización de la Iglesia Católica en la República de Guatemala, durante el gobierno eclesiástico del Arzobispo Ricardo Casanova y Estrada de 1885 a 1913. Guatemala: Universidad de San Carlos, Escuela de Historia. p. 81.
  2. Caballeros, Adrián F. (1887). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1887 VI. Guatemala: Tipografía La Unión.

17 de abril de 1913: exequias fúnebres del arzobispo Casanova

Concluyen las exequias fúnebres del arzobispo de Guatemala, Ricardo Casanova y Estrada, quien murió en Cantel, Quetzaltenango.

Fotografía del arzobispo Ricardo Casanova y Estrada tomada por el fotógrafo japonés Juan José de Jesús Yas.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Ricardo Casanova y Estrada fue el décimo primer Arzobispo de Guatemala, de 1886 a 1913.   Ante de llegar a la mitra, fue un estudiante aventajado en la Pontificia Universidad de San Carlos en donde fue discípulo del célebre escritor, abogado y diplomático José Milla y Vidaurre, y donde entre sus compañeros universitarios estuvieron Ramón Rosa y Marco Aurelio Soto, criollos liberales hondureños1 que fueron ministros del gobierno de J. Rufino Barrios tras el derrocamiento de Vicente Cerna y Cerna en 1871 y luego fueron colocados por Barrios en el gobierno de Honduras.2

Casanova y Estrada llegó a la mitra guatemalteca en 1886, luego de que hubiera sido humillado por el general presidente J. Rufino Barrios cuando, siendo abogado, dictaminó que la propiedad que había sido de la Congregación de San Felipe Neri en la Ciudad de Guatemala debería retornarse a dichos frailes en caso éstos retornaran a Guatemala3 después de que fueron expulsados por Barrios en 1872.4

Posteriormente, cuando protestó por las restricciones que el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas imponía sobre el clero, fue expulsado del territorio guatemalteco5 y tuvo que continuar su trabajo arzobispal en el exilio, a tal punto que en 1893 hizo imprimir en Roma el nuevo «Ritual del arzobispado de Guatemala», que sustituyó al «Manual de Párrocos» que había estado vigente desde 1886.6

En 1897, con motivo de la celebración de la Exposición Centroamericana que organizó el presidente general José María Reina Barrios, Casanova envió una carta de apoyo al evento, lo que le valió que el presidente guatemalteco le permitiera regresar al país.7  Su recibimiento fue multitudinario y a partir de ese momento su trabajo para restablecer su diócesis fue incansable.8

Tras el asesinato de Reina Barrios luego de la crisis económica y las revoluciones de 1897, y para evitar que hubiera problemas con el cuerpo del fallecido general, permitió que éste fuera sepultado en la catacumbas de la Catedral Metropolitana, a pesar de que Reina Barrios era liberal y masón de grado 33.  En ese tiempo, también se tuvo que enfrentar al estilo dictatorial del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, que se inició en 1898.9

Durante una visita pastoral en el departamento de Quetzaltenango, el obispo Casanova y Estrada sufrió un grave ataque cuando estaba en Santa Catarina Ixtahuacán; decidió entonces regresar de inmediato a la Ciudad de Guatemala por el camino de San Felipe, llegando a Cantel el 12 de abril. Allí recibió tratamiento médico, pero a las once de la noche del 13 de abril se concluyó que no había nada que hacer y se le administró la Extremaunción, muriendo a las 2 de la madrugada del 14 de abril de 1913.10

Tras varios días, en que sus restos fueron trasladados a la Ciudad de Guatemala y recibieron numerosos homenajes, fue sepultado en la cripta de la Catedral Metropolitana, debajo del altar de la Inmaculada Concepción, como lo había solicitado. Su tumba simplemente dice: «Ricardo Casanova y Estrada, XI arzobispo de Guatemala, 14 de abril de 1913. Rogad por él.»10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Rosa, Ramón (15 de septiembre de 1896) [15 de octubre de 1882]. «Don José Milla y Vidaurre». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.).
  2. Barrientos, Alfonso Enrique (1948). «Ramón Rosa y Guatemala». Revista del archivo y biblioteca nacionales (Honduras) 27 (3-4).
  3. Ramírez Colom, José M. (1907). Reseña biográfica del Ilustrísimo y Reverendísimo señor arzobispo de Santiago de Guatemala don Ricardo Casanova y Estrada. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 9-12.
  4. Barrios, J. Rufino (7 de junio de 1872). «Decreto del 7 de junio de 1872 del teniente general J. Rufino Barrios, encargado de la presidencia provisoria de la República». Museo Nacional de Historia (Guatemala).
  5. Barillas, Manuel Lisandro. Mensaje presentado a la Asamblea Nacional Constituyente por el ciudadano Manuel Lisandro Barillas, general de división y presidente de la República de Guatemala, el día 1 de octubre de 1887. Guatemala: La Unión.
  6. Casanova y Estrada, Ricardo (1893). Ritual del arzobispado de Guatemala. Roma: Della pace di Fillipo Cuggiani.
  7. Gobierno de Guatemala (1 de agosto de 1896). «Boletín de la Exposición Centro-Americana, 1 de agosto 1896». Boletín de la Exposición Centro-americana (Guatemala).
  8. Macías del Real, A. (1897). «El Arzobispo Ricardo Casanova y Estrada». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía) I (17).
  9. Ramírez Colom, Reseña biográfica del Ilustrísimo arzobispo, p. 20.
  10. Prado, Ignacio. Relación de las Exequias y Honras Fúnebres que se celebraron en esta S.I. Catedral por el alma del Ilmo. Y Rmo. Señor Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala Lic. Don Ricardo Casanova y Estrada en los días 16 y 17 de abril y 3 y 4 de junio de 1913. Guatemala: Tipografía Sánchez y De Guise.