25 de septiembre de 1985: promoción Automática de estudiantes de institutos nacionales

Debido a las protestas estudiantiles que estaban saliéndose de control en 1985, el jefe de estado, general Oscar Humberto Mejía Víctores decide clausurar el ciclo escolar y promover a los estudiantes por decreto.

25septiembre1985
Palacio Nacional de Guatemala, sede del gobierno durante la jefatura de Estado del general Oscar Humberto Mejía Víctores (1983-1985). En el recuadro: el general Mejía Víctores. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Debido a las serie de protestas, huelgas y manifestaciones que los estudiantes de los planteles nacionales de educación media estaban realizando en contra del gobierno del general Oscar Humberto Mejía Vítores por el alza al pasaje urbano en la Ciudad de Guatemala, el gobierno de facto tuvo que negociar una salida pacífica a la situación.  Entre las soluciones se otorgó un bono escolar para el pago del transporte de los estudiantes, y éstos fueron promovidos por decreto.

El decreto inicial fue el 865-85, que dió por concluidas las actividades del proceso de enseñanza-aprendizaje de 1985 en los establecimientos estatales:1

Acuerdo Gubernativo N°. 865-85

Palacio Nacional: Guatemala 24 de septiembre de 1985

El Jefe de Estado, considerando:

Que corresponde al Estado, a través del Ministerio de Educación, entre otras atribuciones, dirigir y evaluar el sistema educativo a efecto de que las acciones correspondientes alcancen los objetivos previstos en los planes y programas de estudio que se llevan a cabo en todo el país;

Considerando: que la situación que ha venido impereando en el país ha interrumpido la finalización del proceso enseñanza aprendizaje en perjuicio de los alumnos de los establecimientos educativos del Estado que funcionan bajo el control del Ministerio de Educación y, tomando en cuenta por otra parte, que está próximo a finalizar el ciclo lectivo, habiéndose completado en alto porcentaje las tareas educativas programadas, se hace imperativo dar por concluidas las actividades del referido proceso, sin perjuicio de los educandos, emitiéndose para ese propósito la presente disposición legal.

Por tanto: en el ejercicio de las facultades que le confiere el artículo 4°. del Estatuto Fundamental de Gobierno, modificado por los Decretos Leyes número 36-82 y 87-83, y con base en lo dispuesto por los artículos 15 de la Ley de Educación Nacional y 58 de su Reglamento, acuerda:

Artículo 1°. Dar por concluidas, a partir del 25 de septiembre en curso, las actividades del proceso enseñanza-aprendiza del ciclo escolar correspondiente al año 1985, en los establecimientos educativos del Estado que funcionan bajo el control del Ministerio de Educación.

Artículo 2°. Los alumnos inscritos durante el presente año en los establecimientos educativos indicados con anterioridad, serán promovidos al grado inmediato superior, automáticamente.

Artículo 3°. El Ministerio de Educación queda facultado para establecer mediante acuerdo el procedimiento que debe seguirse para hacer efectiva la promoción a que se refiere el artículo anterior.

Artículo 4°. El presente Acuerdo entra en vigor inmediatamente y deberá ser publicado en el Diario Oficial.

Comuníquese,

        • General de División, Oscar Humberto Mejía Víctores
        • La Ministro de Educación, Aracely Judith Samayoa de Pineda1

Este decreto fue seguido por el Acuerdo N°. 1323 del Ministerio de Educación, el cual se reproduce a continuación:2

Palacio Nacional: Guatemala 25 de septiembre de 1985

Acuerdo N°. 1323

La Ministro de Educación,

Considerando: que de conformidad con el Acuerdo Gubernativo N°. 865-85, del 24 de septiembre del año en curso se dieron por concluidas las actividades de enseñanza-aprendizaje del presente ciclo escolar para los establecimientos educativos del Estado que funcionan bajo el control de Ministerio de Educación;

Considerando: que corresponde a este Ministerio dictar las medidas tendientes a establecer los mecanismos administrativos que permiten regular la promoción de los educandos de los citados establecimientos con el propósito de concluir con eficiencia el proceso de evaluación correspondiente al presente año;

Por tanto:

En ejercicio de las facultades que le confieren los Artículos 3°. de la Ley de Organismo Ejecutivo; 15° y 16° de la Ley de Educación Nacional y 58 de su Reglamento; y con base en lo dispuesto en el Artículo 3°. del Acuerdo Gubernativo N° 865-85, de fecha 24 de septiembre de 1985,

Acuerda:

Artículo 1°. Regular la Promoción automática de los alumnos inscritos en el Ciclo Escolar 1985, en los establecimientos educativos del Estado, que funcionan bajo el control de Ministerio de Educación.

Artículo 2°. La Promoción Automática tendrá validez para los alumnos legalmente inscritos en el ciclo escolar 1985 de conformidad con los registros oficiales actualizados hasta el 30 de julio del corriente año y bajo la responsabilidad de los Directores de establecimientos educativos.

Artículo 3°. Los cuatros de registros y certificados de estudio que acreten la promoción serán razonados y firmados por las autoridades que correspondan en el establecimiento educativo, con la anotación: «PROMOVIDO. DE CONFORMIDAD CON EL ARTICULO 2° DEL ACUERDO GUBERNATIVO N°865-85».  Los cuatros de registro deberán ser remitidos a la supervisión respectiva y a la Unidad Sectorial de Investigación y Planificación Educativa (USIPE), por los señores Directores de los establecimientos educativos para los efectos procedentes.

Artículo 4°. En el Nivel Medio, para que sea válida la Promoción Automática de los alumnos que tengan asignaturas por recuperar, éstos deberán evaluarse y aprobarlas conforme calendario específico del próximo Ciclo Escolar; dicha recuperación la efectuarán los alumnos en el establecimiento donde cursaron el presente año, o en su defecto donde las reprobaron, según el caso: pudiendo ser inscritos en el grado inmediato superior cuando recuperen las asignaturas en mención.

Artículo 5°. Los alumnos del último grado del Ciclo Diversificado, que a la fecha de entrar en vigor el persente Acuerdo, no tengan ninguna asignatura pendiente de aprobar de grados anteriores, se graduarán automáticamente. Los alumnos que cursan carreras técnicas, que además del requisito anterior hayan realizado Práctica Supervisada, también se graduarán automáticamente.

Artículo 6°. Las Actas de Graduación serán razonadas con la anotación: «APROBADO», debiendo ser firmadas por la Secretaría y Director del Plantel y Supervisor respectivo, agregándose al expediente de graduación para los trámites subsiguientes.

Artículo 7°. Los establecimientos Educativos privados, continuarán rigiéndose por el Acuerdo Ministerial N0. 133-«A» Normas de Evaluación del Rendimiento de Educación, y la Circular N°. 19-85 emitida por la Dirección General de Educación Escolar.

Artículo 8°. Los Exámenes extraordinarios de los alumnos de establecimientos Educativos Privados pendientes de efectuarse en Establecimientos Oficiales; se realizarán en su propio Plantel previa autorización de la Supervisión del Nivel Correspondiente.

Artículo 9°. Los Docentes en servicio de todos los Niveles Educativos del Sector Oficial, deberán desarrollar en sus respectivos Planteles, actividades de Evaluación Institucional del Ciclo Escolar 1985, planteamientos de las labores del Ciclo Escolar 1986 y participación en actividades de perfeccionamiento docente.

Artículo 10°. La Dirección General de Educación Escolar, queda facultada para resolver los casos no previstos en el presente Acuerdo.

Artículo 11.- El presente Acuerdo entra en vigor inmediatamente, y deberá ser publicado en el Diario Oficial.  Comuníquese:

        • Aracely J. Samayoa de Pineda
        • El Viceministro de Educación, José Edelmiro Rosales García2

BIBLIOGRAFIA:

  1. Departamento de Recopilación de Leyes (1987) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1985. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 701
  2. Ibid., pp. 706-707

9 de septiembre de 1954: humillan al ex-presidente Árbenz

Luego de 73 días de asilo en la embajada de México, el ex-presidente Jacobo Árbenz es humillado antes de salir hacia ese país

9septiembre1954
El ex-presidente Jacobo Arbenz Guzmán tuvo que desnudarse en las instalaciones del Aeropuerto Internacional La Aurora antes de partir para el exilio a México. Fue la primera de muchas humillaciones que sufrió durante el resto de su vida, todo planificado por la Operación PBHISTORY de la CIA. Imagen tomada de Pueblo e Historia de Guatemala.

Luego de haber sido derrocado el 27 de junio de 1954 por el trabajo efectivo del Departamento de Estado y del Embajador John Peurifoy,,1 -y en mucha menor medida por la Operación «PBSUCCESS» de la CIA patrocinada por la United Fruit Company-,  el coronel Jacobo Árbenz Guzmán pidió asilo político en la embajada de México, en la cual estuvo hacinado con muchos otros miembros de su gobierno y sus familiares durante 73 días, hasta el 9 de septiembre del mismo año.

El 4 de julio se había iniciado la operación PBHISTORY, la cual tenía dos objetivos: encontrar documentos que demostraran que Árbenz tenía nexos con Moscú, y destruir sistemáticamente la reputación del ex-presidente guatemalteco.El equipo de PBHISTORY estaba compuesto por doce oficiales: tres del Departamento de Estado, uno de la Agencia de Información (USIA) y ocho de la CIA. Cuatro de ellos llegaron a ciudad de Guatemala un día después. El agente de la CIA con el seudónimo de Francis T. Mylkes quedó a cargo de la operación.  Ya en Guatemala, el equipo PBHISTORY adoptó el nombre de Social Research Group (Grupo de Estudios Sociales y después de algunas desavenencias con el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas empezó a trabajar en la sede del Comité Nacional de Defensa contra el Comunismo (CNDC), definido como una agencia ejecutiva del nuevo gobierno destinada a “combatir el comunismo en el país”.3 Estos agentes de la CIA no encontraron evidencia alguna que la Unión Soviética manejaba al gobierno arbencista, y más bien se dieron cuenta de que los comunistas guatemaltecos habían trabajo por iniciativa propia.2,3 Eso sí, encontraron libros de tendencia marxista en la librería del expresidente, incluyendo tomos sobre la reforma agraria que tuvo lugar en China Comunista y una copia que tenía su esposa, María Vilanova, de la biografía del dictador comunista soviético Joseph Stalin.  Con estos documentos les bastó para elaborar un folleto para el Consejo Nacional de Seguridad de los Estados Unidos, en el que hicieron ver que el ex-presidente tenía tendencias pro-comunistas.2,3

Inicialmente, la operación PBHISTORY intentó que el gobierno de México rechazara el asilo de los «comunistas internacionales«, pero el gobierno de ese país no aceptó esos términos.  Ante esto, la CIA intentó que Castillo Armas los enviara a la Unión Soviética; este plan tenía dos objetivos: uno era que si los aceptaban, se confirmaba que eran comunistas internacionales, y si no los aceptaba, entonces se convertían en una excelente arma propagandística porque los Estados Unidos podían decir que «los agentes soviéticos que fallaban» eran desechados por inútiles.  Pero aquel plan tampoco le salió a la operación PBHISTORY, pues Guatemala no tenía relaciones diplomáticas con la URSS y Moscú no movió un dedo para cooperar.2

Ante esto, el gobierno por-estadounidense del coronel liberacionista Carlos Castillo Armas tenía la incomodidad de la presencia del ex-presidente y sus colaboradores en la Ciudad de Guatemala, y ordenó que dejaran salir a Árbenz del país, pero que lo humillaran públicamente antes de hacerlo.4

He aquí como se produjo la vejación del expresidente:4

Desde las primeras horas de la noche se registró un movimiento inusitado en las cercanías de la embajada mexicana, pero los elementos de tropa impusieron el orden; en el aeropuerto La Aurora se reunió gran cantidad de personas, interesadas en presenciar la salida del ex presidente.

El auto que condujo a Árbenz y señora al aeropuerto, salió de esa misión a las 22.30. Antes arrancó el auto del embajador, que salió hacia el sur, dobló la sexta calle y 4a. avenida, el auto del agregado militar, en el que iban los esposos Árbenz retrocedió hacia la 5a. calle y dobló por la 8a. avenida hacia el sur. De ese modo, las personas que aguardaban en el Parque Central su paso para gritarle no se dieron cuenta de la maniobra.

Extremadamente pálido y con el gesto severo, Árbenz arribó al aeropuerto La Aurora, en compañía de su esposa y de sus hijos, para abordar el avión que los condujo a él y a otros de sus principales colaboradores, a México, bajo la protección de la bandera de ese país.  Horas antes habían llegado al aeropuerto los coroneles Carlos Enrique Díaz, ex-jefe de las fuerzas armadas y ex-presidente; Eduardo Weymann, ex-jefe del estado mayor presidencial; José Manuel Fortuny, secretario general del comunista Partido Guatemalteco del Trabajo; Carlos Bracamonte, Francisco Morazán, Álvaro Hugo Salguero, Waldemar Barrios Klée, Eufemio Fernández, Alfonso Solórzano – algunos de ellos acompañados por sus esposas e hijos -.

Había un propósito deliberado de reunir elementos hostiles para someter al expresidente Árbenz a insultos y vejaciones.  Desde antes de las 21 horas, grandes grupos de hombres y mujeres, entre las que había desde damas de la alta sociedad hasta vendedoras del mercado, llegaron al aeropuerto para expresar su repudio al ex-presidente.  Cuando el derrocado gobernante llegó al aeropuerto, empleados de la aduana y miembros del ejército de liberación procedieron a hacer un registro minucioso de Árbenz, obligándolo a desnudarse, y dejando que los fotógrafos se encargaran de documentar la operación.  Ni el embajador mexicano ni su eposa se escaparon del agresivo ataque de la multitud, saliendo magullados y golpeados.5

La prensa guatemalteca, ya controlada por la operación PBHISTORY describió falazmente que Árbenz se había «marchado sombrío y con soberbia, mientras su esposa, María Vilanova, estaba más entera«.  De acuerdo a «El Imparcial«, Árbenz se había comportado teatralmente y desentonó ante su público cuando se negó a decir una sola palabra.  Además, relataron que el ex-presidente llegó en un «deslucido vehículo al aeropuerto y apenas ingresó al mismo se escucharon gruesas palabras de indignación«, y que estaba «terriblemente pálido y a duras penas lograba ocultar su temor, caminando como un autómata«.  Cuando lo obligaron a desnudarse, daba la impresión de que se estaba quitando sus ropas de mármol una estatua fría.  Además, no dejaron de reportar que Fortuny se había ido con él, diciendo que partía con el «comunista número uno de Guatemala, su amigo inseparable y como siempre, compañero de viaje de Árbenz«.  Tal y como recomendaba la Operación PBHISTORY, había que utilizar la costumbre que tenían de viajar juntos para reforzar la historia de la íntima relación entre los dos.6

Árbenz abordó el avión a las 23 horas en punto. El minucioso registro de su esposa duró 45 minutos. El avión despegó finalmente del aeropuerto a las 23 horas y 50 minutos, y fue recibido fríamente en México, con reportes de prensa ya controlados por la operación PBHISTORY, que indicaban que había llegado sombrío y con una palidez cadavérica a la capital mexicana.6

La operación PBHISTORY continuó durante todo el exilio del ex-gobernante: una buena parte de los artículos, columnas o editoriales publicados en la época no eran concebidos de forma independiente, sino que seguían las sugerencias propagandísticas de la CIA, preocupada en mostrar a Árbenz como un dictador rojo, malversador de fondos, bebedor, drogadicto, depresivo y cobarde.  El mismo Carlos Manuel Pellecer, amigo y correligionario de Árbenz , que lo acompañó en el exilio, era un agente de la CIA, con el criptónimo  «LINLUCK«, algo que se hizo público por Phillip Agee – un ex-agente de esa agencia de servicio secreto – en 1975.7  

En cuanto al resultado de la Operación PBSUCCESS, en agosto de 1954 el presidente estadounidense Eisenhower pidió que la CIA le hiciera un reporte de lo ocurrido. Al final del reporte el presidente estadounidense -quien había sido el general que triunfó para los aliados en el frente occidente tras el Día-D en la Segunda Guerra Mundial- preguntó cuántos hombres había perdido el Movimiento de Liberación Nacional y quedó sorprendido que le dijeron que solamente uno. Y es que la súbita renuncia del presidente Árbenz, resultado de la fuerte presión del Departamento de Estado dirigido por John Foster Dulles, sirvió sobremanera a la CIA, que pudo así ocultar que si el ejército guatemalteco hubiera actuado como le correspondía en Chiquimula, habría acabado fácilmente con los mercenarios que entraron con Castillo Armas, además de todos los problemas que tenía la operación: falta de un plan B en caso de la casi segura derrota del inútil ejército liberacionista, y la falta de entendimiento de las motivaciones del ejército guatemalteco y del Partido Guatemalteco del Trabajo.8


NOTAS:

    • Philip Agee escribió: «Pellecer, Carlos Manuel. Agente de infiltración de la CIA en el partido comunista de Guatemala (PGT) y en los movimientos comunistas y sus relacionados en la Ciudad de México.  Despué de trabajar para la CIA, se supo que había roto con el comunismo. Criptónimo LINLUCK».9

BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick (1994). The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. p. 81.
  2. Cal, José (2015) Los libros que la CIA quemó en Guatemala“. El Faro Académico.
  3. Cullater, The United States and Guatemala. p. 82.
  4. Ibid., p. 84
  5. García Ferreira, Roberto (2013). Operaciones en contra: La CIA y el exilio de Jacobo Árbenz.  Guatemala: FLACSO. p. 136.
  6. El Imparcial (10 de septiembre de 1954). Árbenz  se fue sombrío. Guatemala: El Imparcial.
  7. García Ferreira, Roberto (2013). Operaciones en contra: La CIA y el exilio de Jacobo Árbenz.  Guatemala: FLACSO. p. 158.
  8. Cullater, The United States and Guatemala. 1952-1954. p. 85
  9. Agee, Philip (1987). La CIA por dentro. Buenos Aires: Sudamericana. p. 475.

30 de septiembre de 1909: celebran primer centenario de Miguel García-Granados y Zavala

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera celebra el primer centenario del nacimiento del general Miguel García-Granados y Zavala

30septiembre1909
Imágenes del desfile escolar celebrado en el monumento al general García Granados en conmemoración del primer centenario de su nacimiento. En el recuadro: el ex-presidente Miguel García Granados. Imágenes tomadas de «La Locomotora»

Durante los gobiernos liberales que rigieron Guatemala de 1871 a 1944 la figura de los generales Miguel García-Granados y Zavala y J. Rufino Barrios, líderes de la revolución que derrocó al mariscal Vicente Cerna el 30 de junio de 1871, fue elevada a la categoría de héroes.  De esta forma, lo que fue un movimiento criollo liberal para convertir a Guatemala en un país dependiente del cultivo del café basado en la creación de latifundios por medio de una agresiva reforma agraria y el uso casi gratuito de mano de obra indígena, fue embellecido como una gesta reformadora que sacó al país de un atraso en que se encontraba bajo las fuerzas oscurantistas de la Iglesia Católica y los criollos conservadores.

25 de septiembre de 1829: retiran obispado de El Salvador a Matías Delgado

Derogan decreto que había dado posesión a Matías Delgado como primer obispo de El Salvador

25septiembre1829
Anverso del desaparecido billete de 5 colones (antigua moneda salvadoreña) que muestra al padre Delgado arengando al pueblo contra la colonia española. En el recuadro: un retrato estilizado del sacerdote salvadoreño. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 24 de abril de 1825 tomó posesión con carácter de primer Obispo electo de El Salvador, el presbítero Dr. Matías Delgado, y comenzó a gobernar su nueva diócesis.  Este paso y los que ya se habían producido a este respecto fueron desaprobados expresamente por el arzobispo metropolitano de Guatemala, Ramón Casaus y Torres en un edito publicado el 21 de junio de 1825 y por la misma Santa Sede en un breve que ésta publicó el 1 de diciembre de 1826.1 La finalidad de aquel nombramiento era parte de la búsqueda de independencia total que tenían en El Salvador, pues para tener la independencia política, consideraban necesaria la eclesiástica.2

Debido a la tensión existente entre Guatemala y El Salvador, tras el golpe de estado en Guatemala que derrocó al jefe de Estado Juan Barrundia luego de que el presidente federal Manuel José Arce lo hiciera prisionero en 1826, estallaron las hostilidades entre los estados,3 resultando en la Guerra Civil Centroamericana  que concluyó con la invasión del general liberal Francisco Morazán al territorio guatemalteco en abril de 1829 y la expulsión de los criollos aristócratas guatemaltecos, los frailes del clero regular y el arzobispo metropolitano.4

Tras la rotunda victoria de los liberales en Guatemala y el derrocamiento del gobierno federal, en El Salvador fue electo el conservador José María Cornejo, y el 25 de septiembre de 1829 la Asamblea Extraordinaria de El Salvador derogó el decreto en que se había mandado dar posesión a Delgado y lo sustituyó por el de Gobernador Eclesiástico.1 Finalmente, dado que ya no procedía buscar la independencia absoluta del estado de El Salvador, el 28 de enero de 1831 se le declaró formalmente destituido de la mitra y aun de la Vicaría de El Salvador por medio del siguiente decreto: 

La Asamblea Legislativa del Estado de El Salvador

Considerando:

Artículo 1°. Que la erección de la Diócesis de este Estado ha llevado por único y principal fin la independencia eclesiástica de esta iglesia para perfeccionar y afirmar lo que en lo político corresponde al Estado.

Artículo 2°. Que con el mismo fin se hizo por el Congreso constituyente la elección de Obispo y se posesionó por la primera legislatura ordinaria, sujetando lo uno y lo otro a la aprobación y confirmación de la silla Apostólica.

Artículo 3°. Que la misma silla ha desaprobado ya la elección y posesión del electo: que de quererlo sostener vendría a obrarse en sentido contrario al designio propuesto, por dificultarse así obtener el obispado.

Artículo 4°. Que la incertidumbre en que subsiste el Estado de la legitimidad de la autoridad eclesiástica que lo rige, por la desaprobatoria de su Santidad, siembra la inquietud en las conciencias y produce disensiones que necesariamente dañan el orden público.

Artículo 5°. Que aunque la Asamblea extraordinaria dio decreto en 25 de septiembre de 1829, procurando conciliar las dificultades refereidas, éste no llenó su fin y es opuesto en su artículo 3°. en la que nombré de Gobernador al Dr. C. José Matías Degaldo, a la atribución 8a. que designa al poder Ejecutivo de artículo 4°. de la Constitución del Estado; y que por esto es en sí mismo nulo el nombramiento.

Artículo 6°. Que el mismo Dr. Delgado, en notas de 29 de julio de 12 de agosto del añ último presentó al Gobierno las dudas que le ocurrían sobre la legitimidad de las facultades que le fueron concedias por el Gobernador eclesiástico de Guatemala, Canónigo José Antonio Alcayaga, en virtud de las cuales obra.

Ha tenido a bien decretar y decreta:

Artículo 1°. Se declara insubsistente el nombramiento de Gobernador eclesiástico hecho en el Dr. José Matías Delgado, por la Asamblea Extraordinaria en el Artículo 3 de la ley de 25 de septiembre de 1829.[…]

Artículo 3°. Se declara asímismo insubsistente la elección de obispo en el mismo Dr. Delgado.[…]

Artículo 8°. Se derogan las leyes y decretos expedidos en el Estado, sobre erección de obispado, elección y posesión del obispo electo en cuanto se opongan a éste.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Marure, Alejandro (1895) [1845]. Efemérides de los Hechos Notables acaecidos en la República de Centro América desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 28.
  2. Ayala Benítez, Luis Ernesto (2007). La Iglesia de y la Independencia política de Centroamérica: El Caso de el estado de El Salvador (1808-1833). Roma, Italia: Editrice pontificia,, Universitá Gregoriana.  pp. 271-272.
  3. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. p. 32.
  4. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829).  Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7)  Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.

22 de septiembre de 1984: Guatemala y España restablecen relaciones diplomáticas

Luego de que el gobierno guatemalteco reconociera la violación al derecho internacional en el asalto a la embajada española, Guatemala restablece relaciones diplomáticas con España

22septiembre1984
Casa de Nariño, en Bogotá, Colombia. En este recinto se firmó el comunicado conjunto por el que Guatemala y España reanudaron sus relaciones diplomáticas. En el recuadro: el generla Oscar Humberto Mejía Víctores, presidente de facto de Guatemala cuando se firmó el acuerdo. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los episodios más trágicos de la guerra civil que vivió Guatemala entre 1960 y 1996 fue la Quema de la Embajada de España en la capital del país el 31 de enero de 1980 el cual, aparte del costo en vidas humanas, resultó en el total aislamiento internacional del país.1

España y Guatemala reanudaron sus relaciones dipolomáticas hasta el 22 de septiembre de 1984, cuando ambos países firmaron un comunicado conjunto que satisfacía las exigencias del gobierno español, entonces presidido por Adolfo Suárez.  Aquel documento fue firmado por el ministro de Relaciones Exteriores de España, Fernando Morán, y el ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de facto del general Oscar Humberto Mejía Víctores, el licenciado Fernado Andrada Díaz-Durán.  En aquel documento, el gobierno guatemalteco reconoció que los trágicos sucesos del 31 de enero de 1980 constituyeron una violación de los artículos 22 y 29 de la Convención de Viena, y aceptó las consecuencias jurídicas resultantes.1

El anfitrión de la reunión fue el presidente de Colombia, Belisario Betancur, quien fue felicitado por el rey Juan Carlos de España por haber jugado un papel decisivo en la mediación para lograr el acuerdo, que fue firmado al medio día en el palacio presidencial de Nariño en Bogotá.  A la reunión asistieron también el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Joao Baena Soares, y los cancilleres de Colombia y Venezuela.

Aunque el comunicado conjunto estaba listo desde el 22 de agosto, el canciller guatemalteco se excusó diciendo que no había firmado antes por no haber tenido ocasión y junto con el canciller español, reconoció que el acuerdo era «digno, justo, honorable y ecuánime«.1 

He aquí la transcripción del comunicado:2

    1. Los Gobiernos de España y Guatemala han decidido restablecer, a partir del 22 de septiembre de 1984, sus relaciones diplomáticas y proceder, lo antes posible, al intercambio de los respectivos embajadores.
    2. El Gobierno de Guatemala reitera que lamenta profundamente los trágicos acontecimientos ocurridos el 31 de enero de 1980 en la Embajada de España, con ocasión del allanamiento de que fue objeto.
    3. El Gobierno de Guatemala reconoce que lo sucedido constituyó una violación de los artículos 22 y 29 de la convención de Viena sobre relaciones diplomáticas de la que ambos países son parte, y por lo tanto acepta, en relación con España, los efectos y consecuencias jurídicas que de ello pudieran derivarse.
    4. En relación con tales hechos, el Gobierno de Guatemala ratifica que activará los procedimientos que llevan a deducir responsabilidad a que hubiere lugar de conformidad con su legislación interna.
    5. Se constituirá lo más pronto posible una comisión mixta hispano-guatemalteca de carácter técico para determinar, en un plazo de 12 meses, de acuerdo con el derecho internacional y dentro del espíritu de justicia y equidad, lo que proceda en relación con el numeral tercero.
    6. El gobierno de España toma nota del contenido del citado numeral, acepta las satisfacciones dadas por el Gobierno de Guatemala y ambos Gobiernos expresan su complacencia por la forma en que ha sido resuelto este asunto.
    7. Los Gobiernos de España y de Guatemala desean expresar su más profundo agradecimiento al señor presidente de la República de Colombia, doctor Belisario Betancur Cuartas, y al señor ministro de Relaciones Exteriores, doctor Augusto Ramírez Ocampo, así como al ex ministro doctor Rodrigo Joreda Caicedo, quienes, con gran espíritu de fraternidad hacia ambos pueblos, prestaron tan decisiva como generosa colaboración en las negociaciones que han permitido elaborar este comunicado.
    8. Asimismo, ambos gobiernos quieren dejar constancia de su agradecimiento a los de las Repúblicas de Venezuela y El Salvador, por haber representado, durante el tiempo en que estuvieron interrumpidas las relaciones diplomáticas, con tanta eficacia como dedicación sus respectivos intereses por haber contribuido a la solución de este asunto.2

En resumen, los principales puntos que tocó el comunicado fueron:1

    1. El asalto a la embajada fue calificado como allanamiento y el Gobierno de Guatemala presentó excusas por ello.
    2. Aunque Guatemala aceptó los efectos jurídicos de un ilícito internacional, reconociendo de hecho la obligación de indemnizar, esto no se mencionó en el comunicado conjunto.  El ejército guatemalteco, entonces en el poder, se oponía a cualquier reparación económica pues consideraba que todas las víctimas que formaban parte del grupo campesino que tomó la embajada estaba vinculadas con la guerrilla.
    3. Se decidió crear una comisión bilateral para decidir sobre las indemnizaciones.1
    4. No se mencionó en lo absoluto el embajador español Máximo Cajal, único sobreviviente de la tragedia, porque fue la única forma de conseguir el acuerdo1 ya que el estado guatemaltecado consideraba que Cajal había sido instrumental en la toma de su embajada al haber invitado al grupo de campesinos para que la utilizara para dar a conocer al mundo sus problemas, e incluso había invitado a dos reconocidos profesionales del derecho, el ex-canciller Adolfo Molina Orantes y el ex-presidente Eduardo Cáceres Lenhoff, para tener rehenes de peso en la embajada ese día.3

BIBLIOGRAFIA:


21 de septiembre de 1845: se emite un decreto para las elecciones municipales que iban a realizarse cada año

21septiembre1845
Retrato del capitán general Rafael Carrera, presidente de la República de Guatemala. A su derecha está el entonces general José Víctor Zavala, y a la derecha el alcalde la Ciudad de Guatemala. Imagen tomada de la Revista Conservadora del pensamiento centroamericano.

En 1845, se había convocado una vez más a una Asamblea Constituyente para que redactara una constitución para el Estado de Guatemala.  Ésta ardua tarea fue quedando pospuesta año tras año debido a la anarquía que imperaba en Guatemala, no solamente por los destrozos ocurridos tras las guerras entre Rafael Carrera y Francisco Morazán, sino que por la injerencia de los estados liberales vecinos, en especial Honduras y El Salvador, quienes patrocinaban rebeliones en contra del gobierno conservador de Guatemala.1 No fue sino hasta qu Carrera destrozó a los liberales en la Batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851 que se consiguió un paz relativamente estable, la cual permitió que firnalmente se redactara una constitución.2

Una de las leyes emitidas por una de aquellas constituyentes el 21 de septiembre de 1845 se convirtió en el primer intento para tener elecciones democráticas en las municipalidades guatemaltecas.  He aquí dicha ley:3

El congreso constituyente del Estado de Guatemala, considerando:

1°— Que la administración municipal es el ramo más importante al gobierno político de los pueblos, porque a ella le está confiada cardinalmente la instrucción, la salubridad, el ornato, la comodidad de las poblaciones y aun su asiento:

2°— Que bajo este respecto, los ciudadanos municipales en los gobiernos democrátícos deben ser una emanación del pueblo, constituidos por é inmediatamente, para que sus individuos reunan la confianza pública, estén penetrados de los intereses, necesidades y opiniones del pueblo, y puedan obrar en consonancia con sus comitentes;

3°— Y que el sistema de elecciones municipales adoptado en el decreto de 2 de octubre de 1839, desviándose de estos principios, contrajo el voto activo en ellas solo al pequeño número de personas que han obtenido cargos municipales en los años anteriores, privando a la generalidad de los ciudadanos del sufragio activo que les correspondiera; decreta:

1°— El primer domingo del mes de diciembre del corriente año se convocará a los pueblos para la elección de sus respectivas municipalidades, la que se celebrará el inmediato domingo del mismo mes.[…]

3°— La votación se practicará diciendo en alta voz cada sufragante las personas por quienes vota, designándolas separadamente para los cargos del alcaldes, regidores y síndicos: escribiéndolos el secretario en una lista, que leerá en alta a cada votante, para que se cerciore éste y cualquiera otra persona de la junta que lo solicite.

4° — El directorio estará abierto por ocho horas; y concluida la votación, no bajando de treinta votos concunentes por lo menos, se hará el escrutinio en público, y se declararán electos alcaldes, regidores y síndicos los que obtengan mayoría de sufragios para los respectivos destinos.— Si no se reunieren cinco votos conformes, no habrá elección, y se repetirá el acto bajo el mismo directorio el dia festivo inmediato siguiente. — Si algunas personas reunieren igual número de votos para el mismo cargo, los ciudadanos presentes en el acto del escrutinio elegirán solo entre ellos, y si ya no hubiere concurrencia, lo ejecutará solo el directorio.

5°— Los recursos sobre cohecho ó soborno, y las reclamaciones sobre nulidad serán resueltos en el acto por el directorio y diez ciudadanos presentes que hayan votado.[…]

— Tendrán voto en estas elecciones todos los ciudadanos en ejercicio de sus derechos caificados anteriormente para la elección de diputados.[…]

8°— La renovación anual de la municipalidad se practicará en los mismos dias que expresa el artículo primero; y en la parte que disponen las leyes existentes.

9°— Cuando vaque algún empleo municipal, registrará la corporación las listas de sufragios, y llamará á subrogar á la persona que haya reunido mayoría después de la que se retiró, y ella debe sin excusa alguna entrar á servir el cargo; pero si no hubiere obtenido por lo menos cinco votos, se convocará al pueblo á nueva elección para reponer al municipal que falte.

10°— No se admitirán renuncias á los miembros de la municipalidad sin causas legales. — Conocerá de ellas el corregidor, previo informe de la municipalidad respectiva; y tal resolución se pondrá en noticia del síndico, á fin de que pueda hacer el reclamo conveniente al supremo gobierno caso de no hallarla arreglada.

11°— Se deroga el capítulo 4° de la ley de 2 de octubre de 1839, sobre gobierno político de los departamentos, en cuanto se oponga al presente decreto.3

Aquella bien intencionada ley, no pudo llevarse a la práctica porque, como tal y como ocurrió con los Códigos de Livingston de Mariano Gálvez y José Francisco Barrundia, no se aplicaban a la realidad de las poblaciones rurales del país.4 Era específicamente el artículo 6° el que echaba por tierra la buena intención del decreto, pues solamente eran ciudadanos aquellos que supieran leer y escribir o que tuvieran un oficio propio;  esto dejaba a la gran mayoría de los campesinos indígenas marginados del derecho al voto. De esta cuenta, el presidente de Guatemala, general Rafael Carrera, quien había fundado la República el 21 de marzo de 1847, emitió un decreto en noviembre de ese año, derogando el anterior:

El decreto [del 21 de setiembre de 1845], no ha podido ser ejecutado en muchos pueblos, ni observado en todos exactamente, por contrariar las costumbres de los indios, y exigir en su artículo 6° los votos de ciudadanos cuyos derechos estén calificados con anterioridad para la elección de diputados, calificación que, además de no existir, presenta graves dificultades para hacerse.1


BIBLIOGRAFIA:


 

20 de septiembre de 1934: condenan a implicados en complot para asesinar a Ubico

Condenan al paredón a 13 implicados en complot para asesinar al presidente Jorge Ubico

20septiembre1934
La tristemente célebre Penitenciaría Central de Guatemala, en donde estuvieron prisioneros numerosos presos políticos durante los gobiernos de J. Rufino Barrios, Manuel Estrada Cabrera, Jorge Ubico y Jacobo Arbenz. En los recuadros: el coronel de aviación Miguel García-Granados Solís y el busto del periodista Clemente Marroquín rojas, acusados de ser cabecillas del atentado contra Jorge Ubico en 1934. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

A principios de septiembre de septiembre de 1934 se desarticuló un atentado contra el presidente de Guatemala, general Jorge Ubico.1 Al igual que ocurrió con los atentados en contra del general J. Rufino Barrios en 18772 y 18843, y contra el licenciado Manuel Estrada Cabrera en 19074 y 19085, los cuartos de la Auditoría de Guerra donde se efectuaban los interrogatorios estaban abarrotados con más de quince acusados, en su mayoría inocentes.1

Entre los detenidos estaba Jacobo Sánchez, de 26 años de edad, oriundo de Quetzaltenango. quien había obtenido una beca del gobierno para estudiar derecho, aunque tenía  antecedentes penales por asuntos políticos. De acuerdo a lo que se había aveiguado hasta ese momento, Sánchez Calderón ingresó a la confabulación en junio de 1934, cuando un coronel del ejército le expresó la urgencia de asesinar al general Jorge Ubico, que en ese momento contemplaba la reelección. Días más tarde, lograron evadir la férrea vigilancia del régimen ubiquista y escondieron algunas bombas en las instalaciones de una escuela. Según las declaraciones de Sánchez, querían aprovechar el desplazamiento de Ubico por la capital para concretar sus planes, lanzando ataques simultáneos en diversos cuarteles. Al igual que como ocurrió en 1907 con el atentado de la Bomba4 en contra del presidente Estrada Cabrera, escogieron varios puntos por lo que pasaba frecuentemente el gobernante; en 1934 los implicado escogieron el puente de la Penitenciaría, el parque Concordia y la avenida Reforma.1

Se decidieron por fin por el puente de la Penitenciaría e iban a transportar los explosivos en la segunda quincena de septiembre. Sánchez afirmó que entregó “cuatro candelas de dinamita que tenía en su poder desde hacía siete años más o menos”. Pero al ser trasladado al cantón Barillas, donde supuestamente estaban guardados más explosivos, intentó huir en la oscuridad del amanecer y le fue aplicada la ley fuga, según reza el parte oficial.1

Muchos de los implicados en la conspiración fueron condenados a muerte por el delito de rebelión frustrada y sedición consumada, y el resto fue hecho prisionero en la Penitenciaría Central, en donde sufrirían numerosos vejámenes. Tal y como ocurriera en tiempos de los gobiernos de Barrios y de Estrada Cabrera, el terror hizo presa de los habitantes de la Ciudad de Guatemala durante varias semanas.1,3,5  Las fuerzas de seguridad del estado desplegaron todas sus armas, tal y como lo hicieron en 1932, cuando cerraron la frontera para evitar que entraran los perseguidos por el régimen del general Maximiliano Hernández Martinez en El Salvador, y cuando neutralizaron al primer partido comunista en Guatemala.6 Y si en 1932 la represión sirvió para entronizar a Ubico como el paladín del anticomunismo, dos años más tarde el frustrado atentado fue utilizado para allanar el camino de la reelección y, de paso, salir de enemigos del régimen.1

Otro de los implicados, Carlos Pacheco Marroquín, fue hallado oculto en una residencia del centro capitalino, y cuando fue encontrado por la policía, le fue aplicada la ley fuga al igual que a Sánchez.  No contento con esto, el régimen continuó su persecución y, tal y como hiciera el embajador mexicano Federico Gamboa en 1907,7 el embajador Mexicano advirtió que parecía «que el proyectado plan terrorista ha aterrorizado al gobierno  y éste a su vez al pueblo de Guatemala, pues la zozobra y la intranquilidad y el dolor se reflejan en todas las capas sociales.” Nuevamente, como en el gobierno de Estrada Cabrera, el embajador mexicano no pudo permanecer indiferente ante las continuas peticiones de asilo que recibía. El diplomático debía tomar decisiones y precisaba instrucciones concisas de sus superiores.1

De hecho, el embajador mexicano, ante la solicitud de algunos familiares de un sentenciado, intercedió ante el ministro de Relaciones Exteriores guatemalteco, Alfredo Skinner Klée, sin ningún resultado favorable, aunque a diferencia de Gamboa, Serrano contaba con el apoyo de la Convención sobre Asilo Político de La Habana (1928) y de Montevideo (1933).  Por esta razón, el canciller mexicano José Manuel Puig recomendó ecuanimidad y absoluto respeto hacia el gobierno de Ubico, pretendiendo “borrar completamente para el futuro las suspicacias por las acciones del pasado”, en alusión a lo que ya había ocurrido con Gamboa.  El gobierno mexicano, ocupado en amainar las tensiones a flor de piel de la familia revolucionaria y sofocar los combates con el clero de Veracruz, Tabasco y Jalisco, actuó ante la represión en Guatemala como esperaba que sus vecinos reaccionaran ante un eventual levantamiento de sus enemigos.1

Mientras tanto, Jorge García Granados, político y abogado descendiente del ex-presidente Miguel García Granados, dirigió una carta al presidente pidiendo un juicio comedido de la confabulación y el perdón hacia los condenados; sin embargo, este razonamiento cayó en saco roto. El 13 de septiembre de 1934, los medios escritos, completamente controlados por el régimen, publicaron un editorial donde justificaron la represión, aduciendo que la sedición era admisible cuando se lidiaba con el andar oprobioso de los gobernantes “ineptos, descentrados, retrógrados ladrones, que pisotean las leyes del país y hacen escarnio de las garantías individuales y sociales”, pero no lo era «ante un gobierno que realizaba una obra de reconstrucción económica y rescataba a la nación del maremágnum de la lucha fratricida«.1 Esto era una alusión directa a la recuperación económica que había vivido Guatemala poco a poco tras la llegada de Ubico al poder en 1931, con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos, luego de una serie de golpes de estado que siguieron a la renuncia del general Lázaro Chacón luego de que éste sufriera un derrame cerebral que lo imposibilitó para seguir gobernando dada la anarquía que se vivía en el país tras la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929.8

De acuerdo al periódico «El Liberal Progresista«, órgano oficial del gobierno de Ubico, la actitud de los conspiradores se debía a su «mentalidad enfermiza, característica de sujetos desprovistos de toda moralidad, carentes por completo de los más elementales escrúpulos y que, por lo mismo, han encontrado en el gobierno del general Ubico una barrera infranqueable”. La tolerancia, pues, se había agotado y en su lugar debía imponerse una justicia inflexible, sin distingos ni miramiento para “los traidores en toda la extensión de la palabra, una sanción ejemplar que, de una vez por todas, sirva de escarmiento a los que de tal forma quieran ensangrentar el país, y hacer befa de sus instituciones y leyes”.1

Por supuesto, dejó por un lado completamente que aquella conspiración, igual que la ocurrida contra J. Rufino Barrios y Juan Martín Barrundia en 1884, era una cortina de humo para eiminar a enemigos del régimen.  En 1934, se pretendía esconder el hecho de que el registrador de la Propiedad Inmueble, el abogado Efraín Aguilar Fuentes de 37 años de edad, había descubierto que el coronel Roderico Anzueto Valencia, gran aliado del presidente Ubico, se estaba apropiando de numerosas propiedades en la Ciudad de Guatemala, y que se lo había hecho ver al gobernante cuando éste le reclamó que por qué no apoyaba su reelección.  El registrador no sabía que Anzueto Valencia únicamente era un testaterro del propio Ubico y fue involucrado entre los que participaron en el complot contra el presidente.9

A fin de aplicar la pena de muerte a los implicados, el 19 de septiembre el gobierno publicó el siguiente decreto:

Decreto Número 1581

Jorge Ubico, Presidente de la República,

Considerando: que es del conocimiento del Gobierno que algunos individuos de mal vivir y con tendencias comunistas retienen su poder explosivos, bombas de mano, etcétera, y que es deber de aquél garantizar la vida y los intereses de los habitantes, velar por el mantenimiento de la tranquilidad y el orden públicos y sostener las instituciones del Estado, por tanto: en uso de las facultades que le confiere el inciso 22 del artículo 77 de la Constitución de la República, decreta:

Artículo 1°. Toda persona que, sin autorización legal, tenga en su poder explosivos, bombas, máquinas para hacerlos estallar, o artefactos para usos similares, de cualquier naturaleza que sean, está obligada a entregarlos a la autoridad militar dentro de las veinticuatro horas siguientes a la publicación, por bando, de este Decreto en la cabecera del distrito municipal de su actual estancia o vecindad.  Las personas que omitieren cumplir con lo dispuesto en este artículo, cualquiera que sea la causa, sufrirán la pena de muerte.

Artículo 2°. También sufrirán pena de muerte:

    1. Las personas que sin la debida autorización fabricaren o hicieren fabricar, importaren, transportaren bombas o artefactos similares y máquinas para hacerlos estallar;
    2. Los individuos que con dano de las personas y de la propiedad privada, hicieren estallar bombas o explosivos.

Artículo 3°. La pena que indican los artículos anteriores se aplicará no sólo a los autores, sino también a los cómplices o encubridores.

Artículo 4°. Los procesos originados por los delitos a que se refiere esta ley, se tramitarán y fallarán por los Tribunales Militares, conforme el Título IV del Código Militar, Segunda Parte.  No será motivo de incompetencia, la circunstancia de haberse cometido el delito en lugar distinto de aquel en donde se tramite o falle el proceso.  La apreciacón de la prueba queda al prudente arbitrio del Tribunal.

Artículo 5°. El presente Decreto entrará en vigor desde el día de su publicación en el Diario Oficial y se dará cuenta de él a la Asamblea Legislativa en sus próximas sesiones.

Dado en la Casa de Gobierno: en Guatemala a los diez y nueve días del mes de septiembre de mil novecientos treinta y cuatro.

      • Jorge Ubico
      • El Secretario de Estado en el Despacho de guerra, José Reyes
      • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, Guillermo Sáenz de Tejada10

Con el decreto del 19 de septiembre, doce personas fueron enviadas al al paredón de fusilamiento el 20 de septiembre, entre ellos Aguilar Fuentes. Además, ese mismo mes, se detonaron públicamente en el Campo Marte las bombas incautadas, acción con la cual pretendieron exaltar la reacción acertada del régimen; sin embargo, el proceso siguió abierto. Faltaba aprehender a dos de los supuestos cabecillas principales, a quienes había supuestamente había acusado Aguilar Fuentes durante una de las tantas sesiones de tortura de las que fue víctima.  Uno de ellos era el Miguel García-Granados Solís, coronel de aviación y nieto del general homónimo que gobernó a Guatemala de 1871 a 1873, tras el triunfo de la revolución liberal que acabó con régimen conservador de los 30 años;  García Granados estaba en la mira del presidente porque ya había mostrado antipatía contra la reelección que buscaba Ubico.  El otro supuesto cabecilla era el licenciado Clemente Marroquín Rojas, prestigioso periodista que había atacado al general Ubico desde que éste participara en las elecciones de 1926, publicando una serie titulada «Desnunando al Idolo«.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Monterrosa Cubías, Luis Gerardo (Agosto de 2020) ¡Por la democracia y libertad de Guatemala! Exiliados del ubiquismo en la frontera sur de México (1934-1938). En: Secuencia. (107).  México: Secuencia.
  2. Aguirre Cinta, Rafael (1899) Lecciones de Historia General de Guatemala. Arregladas para uso de las escuelas primarias y secundarias de ésta República.  Guatemala: Tipografía Nacional. p. 202.
  3. Rodríguez, Guillermo (Mayo de 1886) Exposición y documentos presentados a la Asamblea Nacional Legislativa por Guillermo Rodríguez, acusado y sentenciado con pretexto de la bomba del 13 de abril de 1884.  Guatemala: Tipografía de Arenales.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (9 de mayo de 1907).  El 29 de abril y las otras minas. Guatemala: La Locomotora, Tipografía Nacional. p. 5.
  5. Estrada Paniagua, Felipe (29 de abril de 1908). «El crimen del 20»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala).
  6. Taracena Arriola, Arturo (30 de mayo de 2011) “El Partido Comunista de Guatemala y el Partido Comunista de Centroamérica 1922-1932“. El Socialista Centroamericano.
  7. Gamboa, Federico (1934). Mi diario. México: Ediciones Botas.
  8. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  9. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  10. , Méndez, Rosendo P. (1937). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1934-1935. LIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 291-292.

18 de septiembre de 1955: primera transmisión oficial por televisión

Se realiza la primera transmisión oficial por televisión en Guatemala

18septiembre1955
Aparato de televisión utilizado en 1955. Unidades similares a éste fueron usados en Guatemala para ver la primera transmisión oficial de televisión. En el recuadro: el cantante mexicano Pedro Vargas, quien apareció cantando el «Padre Nuestro» en la primera transmisión guatemalteca. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Para los guatemaltecos nacidos después del añ0 2000, acostumbrados a teléfonos digitales, televisores de pantalla plana y toda una gama de diferentes aparatos que permiten ver imágenes en movimiento en alta definición resulta difícil imagina una época en la que no existía nada de eso y las noticias y principales eventos eran comunicados por la prensa escrita y la radio.  Esto dejaba a un enorme sector de la población excluída ya que muy pocos sabían leer y escribir, y solamente una parte de la población tenía los recursos económicos suficientes para adquirir un aparato de radio.

Tras el éxito del la estrategia del Departamento de Estado de los Estados Unidos, y en menor grado, el de la Operación PBSUCCESS dirigida por la Central de Inteligencia Americana y patrocinada por la United Fruit Company, para derrocar al gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán en 1954, el gobierno guatemalteco tuvo un fuerte apoyo logístico del gobierno estadounidense del general Dwight Eisenhower, lo que permitió que la tecnología de la televisión llegara al país.

El primer canal de televisión que funcionó en Guatemala fue el Canal 8, que era del gobierno liberacionista del coronel Carlos Castillo Armas.  Las pruebas de transmisión se hicieron el 16 de septiembre de 1955, con horarios de 11:00 a 15:00 horas y de 18:00 a 22:00 horas, presentando música de marimba, bailes tradicionales y entrevistas. La primera transmisión oficial en Guatemala se realizó el 18 de septiembre de 1955 con la imagen del cantante mexicano Pedro Vargas, muy popular en esa época, cantando el Padre Nuestro.  En ese entonces, solamente había cerca de cuarenta receptores en todo el país, todos ellos ubicados en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, que era todo lo que podía cubrir aquella primera transmisión dada su escasa potencia.

Por supuesto, en un principio la cobertura era mínima pero poco a poco se fue expandiendo con el advenimiento de canales comerciales, como el Canal 3, Canal 7, Canal 11 y Canal 13.  Para la década de 1970 la cobertura televisiva era mucho mayor, con antenas de transmisión ubicadas en el Cerro Alux y repetidoras en el área rural y a mediados de la década de 1980 se introdujo el servicio de televisión por cable desde antenas parabólicas, lo que le permitió a una parte de la población ver programación de otros países, principalmente de los Estados Unidos.

A finales de esa década, coincidiendo con el auge del servicio por cable y el inicio de los gobiernos de la llamada época democrática, todos los canales nacionales fueron adquiridos por el empresario mexicano Angel Remigio González, lo cual fue hecho público por el noticiero independiente «7 Días» que se transmitía en el Canal 7, uno de los canales adquiridos por González.  Sin embargo, González creó su propio noticiero en el mismo canal, «Notisiete«, con los presentadores Luis Pellecer y Maritza Ruiz y ahogó económica y logísticamente al noticiero 7 Días de tal modo, que éste tuvo que cesar operaciones.

La importancia de la televisión ha disminuido con la llegada del Internet y los teléfonos inteligentes, que permiten al usuario ver la información que necesita en el momento que así lo desea, aunque se mantiene todavía como uno de los principales medios de comunicación masiva.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Guatemala.com (s.f.) Así fue la primera transmisión oficial de televisión en Gutaemala. Guatemala.com.

17 de septiembre de 1837: boda inspira el poema «Yo pienso en ti»

El líder conservador y consejero de Rafael Carrera, Luis Batres Juarros, contrae matrimonio con Adela García-Granados y Zavala, hermana del general Miguel García-Granados y Zavala, líder libera.l La boda inspiró el poema «Yo pienso en ti»

17septiembre1837
Parte de la Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala en la época en que se casó Batres Juarros. Se aprecia el Portal del Comercio, el Colegio de Infantes y el antiguo mercado, ya desaparecido. En los recuadros: miniaturas de Francisco Cabrera de Adela García-Granados y Luis Batres Juarros. Imágenes tomadas de la Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano.

La figura de Luis Batres Juarros es muy importante para la historia del Gobierno conservador de los 30 años porque junto con Manuel Francisco Pavón Aycinena eran los principales líderes intelectuales de los criollos aristócratas durante la época del general Rafael Carrera.  De hecho, su esposa Adela García-Granados fue mentora de Ramona García, la primera esposa del general Rafael Carrera cuando éste llegó al poder en 1844.1

Tanto los Batres Juarros como los Pavón y Aycinena eran las familias aristocráticas más acaudaladas durante la época colonial; para que el lector se de una idea, he aquí las fortunas documentadas de las familias Batres Juarros, Pavón, Aycinena y García-Granados al momento de la Independencia de Centro América, las cuales están expresadas en pesos, con una conversión de $16 pesos por cada onza de oro español:

  • Pavón: $1,250,000
  • Aycinena: $750,000
  • Batres Juarros: $500,000
  • García-Granados: $650,0002

El 17 de septiembre de 1837, siguiendo la costumbre de los matrimonios endogámicos entre aristócratas, Batres Juarros se casó con Adela García-Granados y Zavala, nacida en 1814 y hermana del general Miguel García Granados, quien muchos años más tarde sería el líder de la revolución liberal que se hizo con el poder en 1871.3 Este hecho es importante tanto a nivel político como social, ya que era uno de los matrimonios de las familias criollas más aristocráticas de Guatemala, y fue celebrado cuando el gobierno liberal del Dr. Mariano Gálvez estaba combatiendo la revuelta campesino-católica dirigida por el general guerrillero Rafael Carrera. 4

De Adela, escribió el escritor liberal cabrerista Máximo Soto Hall: «el ovalado rostro de Adela; la boca perfectamente delineada y ligeramente provocativa; la nariz fina y recta; los ojos, unos ojos de sorprendete atracción y belleza; la palidez transparente que se adivina en una blancura mate; el cabello renegrido y lustroso; el cuello torneado y alto; la distinción jerárquica del busto; los rasgos artísticamente distintivos de Adela…«5  Y por su belleza, es que se cuenta que el renombrado poeta e ingeniero agrimensor José Batres Montúfar, primo de Batres Juarros, sufrió enormemente por este enlace, y que le dedicó a Adela unos sencillos versos que han sido memorizados por innumerables guatemaltecos:

«¡Yo pienso en ti, tú vives en mi mente,
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
al través de una bóveda sombría
al roto mármol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se enajena,
y allá en su centro vibra moribundo
cuando entra el vano estrépito del mundo
la melodía de tu nombre suena.

Sin lucha, sin afán y sin lamento,
sin agitarme el ciego frenesí
sin proferir un solo, un leve acento,
las largas horas de la noche cuento…
¡y pienso en ti!5

En 1848, cuando la situación del país era caótica, los criollos conservadores pensaron que era el momento de salir de Carrera, a quien hasta ese momento habían considerado como un caudillo barato que les había ayudado a recuperar el poder.  Fue Luis Batres Juarros el que le entregó la renuncia para que la firmara y la entregara a la Asamblea Legislativa. Al respecto, dice el periodista guatemalteco Clemente Marroquín Rojas: «los liberales comprendieorn que Carrera no era un general cualquiera que se dejara manejar y ellos, que creyeron dominarlo en los momentos de su distancianiemto de los nobles, se convencieron de que tenía mucha personalidad.  Sin embargo, insistieron en la lucha y esta fue culminando, hasta que llegó a estallar en los días de agosto de 1848.5  Para terminar con las rebeliones, lo alzamientos en la montaña, las ambiciones de los hermanos Cruz, los problemas críticos del erario nacional y la lucha de los partidos criollos, Carrera renunció y se fue exiliado a México.1,5

Pero la situación real del país se evidenció con la ausencia del caudillo.  Los liberales tomaron el poder pero no pudieron aprovechar su oportunidad, y cuando la situación estaba en completa anarquía, llevaron al general conservador Mariano Paredes a la presidencia, quien permitió el retorno de Carrera en 1849.6  Al enterarse del regreso del general mestizo, los liberales guatemaltecos huyeron hacia El Salvador, mientras que los conservadores, con Batres Juarros a la cabeza, tuvieron que quedarse en el país porque eran aborrecidos en el resto de Centroamérica, y además, se vieron obligados a pactar con Carrera, ya que éste tenía fuertes lazos con los líderes indígenas guatemaltecos y los conservadores temían que se produjera otra masacre contra los europeos, como ya estaba ocurriendo en Yucatán.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  2. Batres Jáuregui, Antonio (1949). La América Central ante la Historia. Memorias de un Siglo 1821-1921. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 238-239. 
  3. Zavala Urtecho, Joaquín (1970). «Huellas de una familia vasca-centroamericana en cinco siglos de historia»Revista conservadora del pensamiento centroamericano (Managua, Nicaragua) XXIII (111). p. 183.
  4. Ibid., p. 145.
  5. Ibid., p. 146.
  6. Ibid., p. 147.
  7. Don E. Dumond (2005). El Machete y la Cruz: La Sublevación de Campesinos en Yucatán. México: UNAM, pp. 488. ISBN 978-9-70322-309-1.

16 de septiembre de 1830: Morazán asume presidencia de Centro América

El general liberal Francisco Morazán asume como presidente de la República Federal de Centro América luego de la Guerra Civil Centroamericana

16septiembre1830
Mapa de México y de la República Federal de Centro América en la época en que Morazán tomó posesión como presidente federal. Nótese que ya existía el enclave británico de Belice entre Yucatán y Guatemala, desde donde los ingleses dirigían su política en la región. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el triunfo del general liberal Francisco Morazán en Guatemala en 1829, éste movió sus piezas para ser electo presidente federal.  En junio de 1830, el presidente federal interino, el líder liberal guatemalteco José Francisco Barrundia, convocó a elecciones presidenciales;  los candidatos fueron: el propio Barrundia, Francisco Morazán y el conservador moderado José Cecilio del Valle.  De los candidatos, Valle era considerado como el que poseía la mayor capacidad, pero Morazán era el favorito ya que había expulsado a los criollos aristócratas y a los frailes regulares del territorio centroamericano en 1829, lo cual era del total agrado de los criollos liberales.1

Cuando se realizaron las elecciones, en las que participaron únicamente los criollos varones, el Congreso Federal estaba compuesto en su mayoría por liberales partidarios de Morazán, y tras varias discusiones por no haber mayoría absoluta, declararon a éste presidente de la República Federal de Centro América.1 El mismo doctor Lorenzo Montúfar, liberal radical, expresó lo siguiente sobre la derrota de Valle: «en 1830, el brillo de una espada eclipsaba la ciencia y la profundidad de cálculos del gran pensador centroamericano«.2

La fecha para la toma de posesión fue el 15 de septiembre, pero como se celebraba un aniversario más de la declaración de Independencia, se decidió que fuera el 16.  Para ese entonces, Morazán era jefe de Estado de Honduras, y salió de Tegucigalpa dejando en su lugar a José Santos del Valle, llegando a la Ciudad de Guatemala el 14 de septiembre. Sus aduladores liberales en Guatemala lo recibieron con grandes muestras de alegría: hubo repique de campanas y salvas de artillería.3

El 16 de septiembre de 1830 fue un día lluvioso, lo que no impidió que los liberales se vistieran de gala y adornaran sus casas lujosamente, mientras los cañonazos repercutían en el ambiente.  La Asamblea formó dos comisiones: una para acompañar hasta el recinto de la Asamblea al presidente Barrundia, y la otra para acompañar al presidente electo a su toma de posesión.  Ya en el recinto de la Asamblea, Barrundia entregó el poder a Morazán y el presidente de la Asamblea, E. Lorenzana pronunció un discurso en el hizo un recuento de los males atribuídos al gobierno del general Manuel José Arce y Fagoaga y adulaba al nuevo presidente federal.4

Morazán contestó solemnemente y explicó desde su punto de vista el por qué había las armas en contra del gobierno federal; además, indicó que iba a buscar un acercamiento con las autoridades del clero secular,5 aún después de haber expulsado a los frailes regulares y al arzobispo Ramón Casaus y Torres en 1829.6

Aquel acto terminó con los discursos de rigor, y se inició así el gobierno de Morazán, durante el cual sus medidas anticlericales, su acercamiento con los intereses británicos, que eran vistos como «herejes» por el pueblo católico, y su empecinamiento en perpetuarse en el poder llevaron a los Estados a separarse paulatinamente de la Federación, la cual terminó de hecho cuando el propio Morazán fue categóricamente derrocado en la ciudad de Guatemala por las fuerzas del general campesino guatemalteco Rafael Carrera, el 19 de marzo de 1840.  Carrera había liderado una revolución campesino-católica que derrocó al gobierno liberal del jefe de Estado Mariano Gálvez en 1838, luego de que las medidas económicas y judiciales que este tomó colmaron la paciencia de la población rural, y luego recuperó por la fuerza el Estado de Los Altos a principios de 1840, el cual era un nuevo estado que los criollos liberales guatemaltecos habían formado cuando los criollos conservadores recuperaron el poder en Guatemala.6

Morazán intentó regresar a la región cuando fue invitado a ayudar a los criollos liberales a derrocar al gobierno de Braulio Carrillo en Costa en 1842, pero un levantamiento de la población de San José terminó con su breve gobierno provisorio, tras lo cual fue capturado, juzgado sumariamente y fusilado en esa ciudad el 15 de septiembre de 1842, casi 12 años exactos después de haber tomado posesión como presidente de la República Federal.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Jiménez Solís, J. Jorge. (1952) Francisco Morazán: su vida y su obra. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 88
  2. Ibid., p. 89.
  3. Ibid., p. 90.
  4. Ibid., p. 91.
  5. Ibid., p. 92.
  6. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  7. El Heraldo (12 de septiembre de 2016). Aquí entregaron y fusilaron al general Francisco Morazán. Honduras: El Heraldo.