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2 de febrero de 1838: Quetzaltenango invita a Los Altos a segregarse de Guatemala

2 de febrero de 1838: Quetzaltenango invita a Los Altos a segregarse de Guatemala

El interior de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de Guatemala antes de los terremotos de 1917-18.
El interior de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de Guatemala antes de los terremotos de 1917-18. Las hordas campesinas de Carrera exigieron a las autoridades eclesiásticas que abrieran la Catedral tras derrocar a Gálvez en 1838, ya que ésta había estado cerrada desde la expulsión del arzobispo Casaus y Torres en 1829. En el recuadro: José Francisco Barrundia, líder liberal que provocó la caída de Gálvez primero al aconsejarle decretar los Códigos de Livingston y luego al aliarse con Carrera. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

25 de enero de 1825: tropas de Centroamérica ocupan Tapachula

25 de enero de 1825: tropas de Centroamérica ocupan Tapachula

25enero1825
Mapa de Soconusco, región actualmente en México y que estuvo en disputa territorial entre la República Federal de Centro América y México entre 1824 y 1842, y luego en disputa territorial entre Guatemala y México hasta 1882. En el recuadro: Recopilación de Leyes de Guatemala desde 1821 hasta 1871 las que contienen las leyes relativas al reclamo territorial de Soconusco. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La región de Soconusco estuvo mucho tiempo en disputa entre Centroamérica y México luego del desmoronamiento del Primer Imperio Mexicano y de la adbidación del emperador Agustín de Iturbide en 1823,1 imperio al que se había anexado Centroamérica el 5 de enero de 1822.2

El 1 de julio de 1823 Centroamérica declaró su independencia absoluta pero Chiapas, con Manuel Escobar como representate de Soconusco, firmó el decreto de Bases en el que declaró a Chiapas libre e independiente de México y de toda otra autoridad y en estado de resolver lo que mejor le conviniera. De esta forma, Soconusco quedó unido a Chiapas y en posición de declararse estado independiente o unirse ya sea a Guatemala o a México.3

La Junta Suprema de Chiapas, con Manuel Ignacio Escarra como representante de Soconusco, se reunió el 9 de febrero de 1824 para deliberar qué hacer tras la caída del Imperio de Iturbide y el 24 de marzo de ese año envió un oficio a sus habitantes preguntándoles de a qué Federación preferían unirse: si a México o a Centroamérica.4

Los habitantes de Tapachula, entonces capital del Soconusco, se reunieron el 3 de mayo de 1824 y decidieron «a pluralidad de votos agregarse al gobierno federado de la nación mexicana» sin haber tenido suficiente documentación verídica para tomar una decisión. Por ello, el 24 de julio de ese mismo año, Tapachula declaró que se separaba de Chiapas, declarando nula el acta del 3 de mayo, y declaró además que pasaba a formar parte del Supremo Gobierno de las Provincias Unidas del Centro de América, aduciendo que obraba de esa manera en consecuencia al decreto del Congreso general, a una nota del Ministro de Relaciones de México y a que no dispuso de documentos verídicos para tomar su decisión el 3 de mayo.5

Pronunciamiento de Soconusco

En esta Villa de Tapachula a 24 de julio de 1824, reunidos los señores de este ayuntamiento, las diputaciones de los demás del partido, el señor cura encargado Don Eugenio Córdova, previo convite, el comandante encargado, don Manuel Córdova, la oficialidad de estas compañías y de las de Tuxtla Chico, excepto el señor comandante de dicho punto, don Francisco Bermúdez y el capitán Benito Bermúdez, que ni aún contestaron a la citación que se les hizo al efecto este vecindario y la mayor parte de los habitantes del partido, presidiendo al acto de esta junta el Regidor Primero Ponciano Prado por no haber asistido el señor Alcalde Primero se trajo a la vista el decreto del 26 de mayo y oficio del Ministerio de Relaciones del Gobierno Mexicano de la misma fecha que de orden de la Suprema Junta se sirvió adjuntar en fecha 25 de junio el señor jefe político. Leído que fue por el secretario del Ayuntamiento enterados todos de su contenido, después de muchas reflexiones y una detenida discusión trataron de traer a la vista el Código Constitucional del Supremo Gobierno de las Provincias Unidas para enterarse de su gobierno; al efecto, lo facilitó gustoso el mencionado señor cura encargado y entendido que fue después de leído en voz alta, de uniformidad acordaron los puntos siguientes:

    1. Que en vista del pronunciamiento de libertad que la Suprema Junta de la provincia de Chiapa hizo el 31 de julio del año próximo pasado, fijando sus bases de gobierno, desde luego en uso de aquella este partido parte hoy por unánime expresión de la mayoría de sus habitantes, a ser parte del Supremo Gobierno de las Provincias Unidas del Centro de América separándose del gobierno de Ciudad Real de Chiapas, con la condición de volver a unirse a él siempre que el resto de la provincia se agregue a la Federación del expresado Supremo Gobierno de Centro América.
    2. Que al representante de este partido que existe en la Suprema Junta de Ciudad Real se le remita por este ilustre Ayuntamiento el correspondiente cese en sus funciones, menos en la parte que mira a que la provincia de la Chiapa sea un Estado Federado con el Supremo Gobierno ya expresado.
    3. Que para la sustentación del orden y la tranquilidad de este partido, se nombra por Jefe Político al señor don Manuel Escobar y por Comandante General al teniente Manuel Córdova, interín del Supremo Gobierno de las Provincias Unidas del Centro de América nombra a las autoridades que deban subrogar a éstas.
    4. Que para el procedimiento de este pronunciamiento se ponga sobre las armas la división que acuerden los expresados señores Jefe Político y Comandante General para cuyo pago dichas autoridades de acuerdo con los ilustres Ayuntamientos tratarán los arbitrios necesarios.
    5. Que a la mayor posible brevedad se preste el juramento de obediencia al Supremo Gobierno indicado conf0rme al Supremo Decreto de la materia.
    6. Se faculta al Ayuntamiento de esta cabecera para que en el caso de que las nuevas autoridades tengan que manifestar alguna excusa legal para el ejercicio de sus funciones, la califique y pueda nombrar quien le suceda en unión de la oficialidad cuando se trate de nuevo Comandante General.
    7. Que por este Ayuntamiento se dirigan inmediatamente testimonios íntegros al Supremo Gobierno de las Provincias Unidas del Centro de América, al supremo gobierno de la provincia de Chiapa y los partidos que la componen.
    8. Que no con poco dolor se lamenta este partido de no haber tenido a la vista documentos ciertos que acreditasen por cierta la opinión pública por Guatemala y por México a tiempo de manifestar su voluntad por éste en fecha de 3 de mayo último, y sí papeles subversivos que aparentando la opinión de toda la provincia por México dieron motivo al Acta de dicha fecha, la que se tendrá por nula.
    9. Que este procedimiento se celebre con un solemne Te Deum con ocho días de iluminación general y las demás funciones que acordase este ilustre Ayuntamiento.

Y para constancia, firmaron esta Acta todos los que supieron hacerlo.6

Esta acta de Tapachula se convirtió en el argumento de Centroamérica y de Guatemala para reclamar sus derechos sobre Soconusco; por su parte, la Junta Suprema de Chiapas no la tomó en cuenta y el 12 de septiembre de 1824 declaró que Chiapas se unía nuevamente a la República Mexicana, dejando implícito que esto incluía a Soconusco.7

Pese a la anexión de Chiapas a México, los argumentos de Guatemala para reclamar el Soconusco eran dos; primero, que Soconusco había pertenecido históricamente a su territorio; y, segundo, que así como México sostenía que Chiapas fue libre para separarse de Guatemala, así debe reconocer que Soconusco lo fue para separarse de Chiapas.7 En virtud de esto, el 18 de agosto de 1824 Centro América declaró a Soconusco incorporado a la República del Centro y, tras varios meses de esperar una resolución diplomática al asunto, decidió ocupar con sus tropas a Tapachula el 25 de enero de 1825.8

El gobierno mexicano envió tropas a Tonalá, Chiapas en junio de 1825; este envío de tropas no afectaba a Guatemala pues Chiapas no era la región en disputa. Entonces, para evitar que la situación terminara en una guerra, los Ministros de Relaciones Exteriores de México y de la República Federal de Centro América llegaron a un acuerdo tras intercambiar algunas cartas, y las tropas de ambos países se retiraron, dejando a Soconusco en una situación muy comprometida, dada su lejanía tanto de la capital mexicana como la de la guatemalteca.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Ferrer Muñoz, Manuel (1995). La formación de un Estado nacional. El imperio y la república federal (1821-1835). Universidad Nacional Autónoma de México. ISBN 968-36-4746-4. Archivado desde el original el 12 de junio de 2007.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 14-16.
  3. Secretaría de Relaciones Exteriores (1875). Cuestión de Límites entre México y Guatemala. México: Revista Universal. p. 26.
  4. Ibid, p. 27.
  5. Ibid, p. 28.
  6. Becerra, Abelino (s.f.). Acta de Tapachula a 24 de julio de 1824. México: Estado Soconusco.
  7. Secretaría de Relaciones Exteriores, Cuestión de Límites entre México y Guatemala, p. 29.
  8. Ibid, pp. 32-34.

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5 de enero de 1822: la Anexión a México

5 de enero de 1822: la Anexión a México

5enero1822
Las tropas mexicanas proclaman al Presidente de la Regencia, Agustín de Iturbide, como emperador de México. En el recuadro: el emperador Agustín I. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras una misiva del 19 de octubre de 1821 en la que el futuro emperador de México Agustín de Iturbide le invitaba a anexarse, el jefe político de la Junta Provisional Consultiva, Gabino Gaínza, le contestó el 3 de diciembre indicándole que era necesario consultar a diversos cabildos centroamericanos para dar una respuesta sobre la cuestión. Gaínza finalizó su carta diciendo: «Espero que Vuestra Excelencia dejará en suspenso sus decisiones, y detendrá la marcha de su división armada, hasta la llegada de mi respuesta que le enviaré por correo el 3 de enero de 1822«, en alusión a la división del ejército que Iturbide había mandado a la frontera entre ambos países.1

El 3 de enero de 1822, Gaínza envió a Iturbide su conteo aún incompleto: 32 ayuntamientos aceptaban la anexión si lo hacía la Junta Provisional; 104 aceptaron llanamente la anexión; dos se oponían de plano, mientras que otros veintinún ayuntamientos opinaban que esta cuestión sólo podía ser debatida por el congreso que debía reunirse en marzo, según lo indicaba el Acta de Independencia del 15 de septiembre de 1821.2 Si bien algunos pueblos se oponían a la Anexión, hubo muchos pueblos que se unieron por iniciativa propia al Imperio, aun saltando por encima del conducto oficial de Gaínza. Y a los dos días, la Junta Provisional Consultiva declaró la unión del Reino de Guatemala al Imperio de México en un acta firmada en la Ciudad de Guatemala, la cual dice así:1

Palacio Nacional de Guatemala, enero 5 de 1822.

Habiendo traído a la vista las contestaciones de los ayuntamientos de las provincias, dadas a virtud del oficio circular de 30 de noviembre último, en que se les previno que en consejo abierto explorasen la voluntad de los pueblos sobre la unión al imperio mexicano, que el serenísimo señor don Agustín de Iturbide, presidente de la Regencia, proponía en su oficio de diez y nueve de octubre, que se acompañó impreso; y trayéndose igualmente las contestaciones que sobre el mismo punto han dado los tribunales y comunidades eclesiásticas y seculares, jefes políticos, militares y de hacienda, y personas particulares, a quienes se tuvo por conveniente consultar, se procedió a examinar y regular la voluntad general en la manera siguiente:

– Los ayuntamientos que han convenido llanamente en la unión, según se contiene en el oficio del gobierno de México, son ciento cuatro.

– Los que han convenido en ella con algunas condiciones que les ha parecido poner, son once.

– Los que han comprometido su voluntad en lo que parezca a la Junta Provisional, atendido el conjunto de circunstancias en que se hallan las provincias, son treinta y dos.

– Los que se remiten a lo que diga el congreso que estaba convocado desde quince de septiembre, y debía reunirse el primero de febrero próximo son veintiuno.

– Los que manifestaron no conformarse con la unión, son dos.

– Los restantes no han dado contestación, ó si la han dado, no se ha recibido.

Traido a la vista el estado impreso de la población del reino, hecho por un cálculo aproximado, sobre los censos existentes, para la elección de diputados, que se circuló en noviembre próximo anterior, se halló: que a voluntad manifestada llanamente por la unión excedía de la mayoría absoluta de la población reunida á este gobierno. Y, computándose la de la intendencia de Nicaragua que, desde su declaratoria de independencia del gobierno español, se unió al de México, separándose absolutamente de este; la de la de Comayagua que se halla en el mismo caso; la de la de Ciudad Real de Chiapas, que se unió al imperio, aun antes de que se declarase la independencia en esta ciudad; la de Quezaltenango, Solóla y algunos otros pueblos que en estos últimos días se han adherido por sí mismos ala unión; se encontró que la voluntad general subía a una suma casi total y teniendo presente la junta que su deber, en este caso, no es otro que trasladar al gobierno de México lo que los pueblos quieren, acordó verífícarlo así, como ya se le indicó en oficio de tres del corriente.

Entre las varias consideraciones que ha hecho la junta en esta importante y grave materia, en que los pueblos se hallan amenazados en su reposo, y especialmente en la unión con sus hermanos de las otras provincias con quienes han vivido siempre ligados por la vecindad, el comercio y otros vínculos estrechos, fué una de las primeras, que por medio de la unión a México querían salvar la integridad de lo que antes se ha llamado Reino de Guatemala y restablecer entre sí la unión que ha reinado por lo pasado; no apareciendo otro, para remediar la división que se experimenta.

Como algunos pueblos han fiado al juicio de la junta lo que más le convenga resolver en la presente materia y circuntancias, por no tenerlas todas a la vista; la junta juzga que manifestada, como está de un modo tan claro la voluntad de la universalidad, es necesario que los dichos pueblos, se adhieran a ella para salvar su integridad y reposo.

Como las contestaciones dadas por lo ayuntamientos, lo son con vista del oficio del serenísimo señor Iturbide que se les circuló, y en el se propone como base la observancia del plan de Iguala y de Córdova, con otras condiciones benéficas al bien y prosperidad de estas provincias, las cuales si llegasen a término de poder por sí constituirse en estado independiente, podrán libremente constituirlo; se ha de entender que la adhesión al imperio de México es bajo estas condiciones y bases.

Las puestas por algunos ayuntamientos, respecto a que parte están virtualmente contenidas en las generales y parte difieren entre sí, para que puedan sujetarse a una expresión positiva; se comunicarán al gobierno de México para el efecto que convenga; y los ayuntamientos mismos en su caso podrán darlas como instrucción a sus diputados respectivos, sacándose testimonio por la secretaría.

Respecto de aquellos ayuntamientos que han contestado remitiéndose al congreso que debía formarse, y no es posible ya verificarlo, porque la mayoría ha expresado su voluntad, en sentido contrario, se les comunicará el resultado de esta, con copia de esta acta.

Para conocimiento y noticia de todas las provincias, pueblos y ciudadanos, se formará un estado general de las contestaciones que se han recibido, distribuyéndolas por clases conforme se hizo al tiempo de reconocerse en esta junta, el cual se publicará posteriormente.

Se dará parte a la soberana junta legislativa provisional, a la regencia del imperio y al serenísimo señor Iturbide con esta acta, que se imprimirá y ciruclará a todos los ayuntamientos, autoridades, tribunales, corporaciones y jefes para su inteligencia y gobierno.

(f.)Gabino Gaínza, Marqués de Aycinena, Juan José de Aycinena, Miguel de Larreynaga, José Cecilio del Valle, Mariano de Beltranena, Manuel Antonio Molina, Antonio Rivera, José Mariano Calderón, José Antonio Alvarado, Angel María Candina, Eusebio Castilllo, José Valdez, José Domingo Diéguez, Mariano Gálvez, secretario2

Lejos de conseguir el bienestar de la región, aquella anexión fue el inicio de todos los problemas que han aquejado a Centroamérica desde su independencia, ya que se formaron dos grupos: el de los criollos aristócratas que favorecían un sistema monárquico y católico similar al que tenía España, y el de los criollos liberales, que se inclinaban hacia un sistema republicano, con influencia masónica.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Herrera-Mena, Sajid Alfredo (2018). Espacios y opinión pública durante la anexión del Reino de Guatemala a México: San Salvador, 1821 En: LiminaR, XVII, (1) México: Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica. ORCID: http://orcid.org/0000-0002-5998-9541
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 14-16.

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17 de noviembre de 1842: Guatemala se queja ante México por el Soconusco

17 de noviembre de 1842: Guatemala se queja ante México por el Soconusco

El gobierno del presidente del Estado de Guatemala Mariano Rivera Paz se queja diplomáticamente de que el general mexicano Antonio López de Santa Anna se apropiarse militarmente del Soconusco.

Mapa de México en 1847, mostrando la enorme extensión de ese país norteamericano antes de perder sus territorios por el tratado Guadalupe Hidalgo en 1848. En la frontera sur, se aprecia que Soconusco todavía aparecía en Guatemala, pese a la anexión de 1842, ya que el territorio era reclamado por Guatemala. En el recuadro: el presidente mexicano Antonio López de Santa Anna, que anexó Sonocusco en 1842 y perdió California, Colorado, Nuevo México, Arizona y Texas en 1848.
Mapa de México en 1847, mostrando la enorme extensión de ese país norteamericano antes de perder sus territorios por el tratado Guadalupe Hidalgo en 1848. En la frontera sur, se aprecia que Soconusco todavía aparecía en Guatemala, pese a la anexión de 1842, ya que el territorio era reclamado por Guatemala. En el recuadro: el presidente mexicano Antonio López de Santa Anna, que anexó Sonocusco en 1842 y perdió California, Colorado, Nuevo México, Arizona y Texas en 1848. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Situación de Soconusco en 1840:

Aunque Anastasio Bustamante y Oseguera, presidente de México de 1839 a 1841, era partidario de anexar al Soconusco a su país, no pudo realizarlo porque durante su corta presidencia tuvo que enfrentar la Guerra de los Pasteles, el Pronunciamiento Federal del 15 de julio de 1840, la rebelión federalista del Plan de Tacubaya el 28 de septiembre de 1841 y su propio derrocamiento el 11 de octubre de 1841 por el movimiento del Plan de Huejotzingo.1

Por ello, cuando el alcalde de Tapachula pidió la anexión a México debido al abandono en que se encontraba su región el 11 de septiembre de 1842, el nuevo presidente mexicano Antonio López de Santa Anna zanjó la cuestión mediante una invasión militar, motivando las protestas de Guatemala.2

La débil protesta del gobierno guatemalteco:

Véase también: Mariano Rivera Paz, Rafael Carrera

La primera protesta formal ante esta situación fue la del 12 de septiembre de 1842, dirigida por el Ministro de Relaciones Exteriores guatemalteco a su homólogo mexicano en la que abundaban datos geográficos, históricos y económicos, que demostraban los derechos de Guatemala y se reiteraba el calificativo de ocupación por la fuerza y terminaba exigiendo al gobierno de México la evacuación de las tropas destacadas en Soconusco, tras advertir que la agresión perpetrada podría ser justificadamente repelida con el uso de la fuerza.2 Pero no se declaró la guerra y tampoco se rompieron las relaciones diplomáticas sencillamente porque en ese momento Guatemala no tenía la capacidad logística para emprender una guerra, ya que estaba prácticamente en la ruina tras la revolución católico-campesina de Rafael Carrera en 1837-38,3 la secesión y posterior guerra contra el Estado de Los Altos (al que pertenecía el Soconusco) entre 1838 y 18404, y la guerra entre Guatemala y las fuerzas invasoras de Francisco Morazán en 1840.5

El 17 de noviembre de 1842 Guatemala hizo llegar a todos los países con los que se tenían establecidas relaciones diplomáticas otra protesta en la que denunciaba la ocupación militar y el decreto de anexión emitido por el Presidente mexicano López de Santa Anna y en la que reafirmaba la vigencia de los derechos guatemaltecos sobre Chiapas y Soconusco. Como la anterior, aquella protesta se quedó en nada debido a la debilidad del estado guatemalteco.2

Guatemala siguió en una situación de anarquía por los siguientes 10 años, y no logró consolidarse sino hasta que el general Rafael Carrera venció a los criollos liberales centroamericanos que intentaban hacerse con el poder del Estado el 2 de febrero de 1851 en la batalla de la Arada.6 Durante todo ese tiempo, como es natural, Guatemala no estaba en capacidad de reclamar a México sus derechos sobre el Soconusco, ya que ella misma estaba en peligro de perder su soberanía como Estado. De esta cuenta, si bien el asunto era el de dos países enfrascados en una relación asimétrica donde el más fuerte se impone sobre el más débil, también se logró «el triunfo del hecho consumado sobre el derecho inadecuadamente defendido«.2

Es importante destacar que debido a la ineptitud de los militares y dirigentes de México, en la guerra contra los entonces débiles Estados Unidos, el poderoso estado mexicano terminó perdiendo enormes territorios en su frontera norte por el tratado Guadalupe Hidalgo en 1848.2

Renuncia definitiva a Soconucsco:

Véase también: J. Rufino Barrios, Tratado Herrera-Mariscal

A pesar de esa difícil situación, sí se mantuvieron hasta bien avanzado el siglo y en suficiente vigencia, los derechos que Guatemala defendía. Pero, cuando el presidente guatemalteco, general J. Rufino Barrios se hizo cargo del asunto7, los acontecimientos se precipitaron y culminaron con la firma del desastrozo Tratado de Límites Herrera-Mariscal entre Guatemala y México de 18828, por el que Guatemala renunció para siempre al reclamo sobre el Soconusco, debido a la incapacidad diplomática del presidente guatemalteco y la de los miembros de su cuerpo diplomático.9 De acuerdo al ingeniero Claudio Urrutia, jefe de la Comisión de Límites, «en todo con lo que la cuestión de límites se relacionó durante aquella época, existe algo oculto que nadie ha podido descubrir, y que obligó a las personas que tomaron parte en ello por Guatemala a proceder festinadamente o como si obligados por una presión poderosa, trataron los asuntos con ideas ajenas o de una manera inconsciente10


Bibliografía:

  1. Vigil, J.M., México a través de los siglos, la Reforma, Tomo V, Ed. Cumbre, México D.F., 1958.
  2. Solís Castañeda, Sara (2013). La cuestión limítrofe-territorial guatemalteca en el siglo XIX: casos de Chiapas, Soconusco y Belice. Guatemala: Instituto de Relaciones Internacionales e Investigaciones para la Paz.
  3. Hernández de León, Federico (24 de marzo de 1926) “El capítulo de las efemérides: 24 de febrero de 1838, Informe de las Conferencias de Mataquescuintla”. Guatemala: Nuestro Diario.
  4. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA.
  5. Hernández de León, Federico (13 de marzo de 1926) «El Capítulo de las Efemérides. 13 de marzo de 1840: Sale Morazán de El Salvador sobre Guatemala». Guatemala: Nuestro Diario.
  6. Sierra González, Aída Lucila (2001). «La batalla de la Arada». Guatemala: Servicio de Historia Militar, Sección de Investigaciones Históricas, Museo Militar.
  7. Batres Jáuregui, Antonio (1944). La América Central Ante la Historia. 1821-1921. III. Guatemala. Tipografía Nacional. pp. 431-432.
  8. Salazar, Ramón A. (1892) Colección de Tratados de Guatemala. Guatemala: Tipografía Nacional.
  9. Lainfiesta, Francisco (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala: período de 20 años corridos del 15 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra. p. 249-250.
  10. Comisión Guatemalteca de Límites con México (1900). Memoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México. Guatemala: Tipografía Nacional.

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12 de septiembre de 1839: el Estado de Guatemala reorganiza su división administrativa

12 de septiembre de 1839: el Estado de Guatemala reorganiza su división administrativa

Costado este de la Catedral de la Ciudad de Guatemala y del Palacio Arzobispal a finales del siglo XIX.
Costado este de la Catedral de la Ciudad de Guatemala y del Palacio Arzobispal a finales del siglo XIX. En el recuadro: versión estilizada del escudo del Estado de Los Altos, mostrando el Volcán Santa María y un Quetzal.  Actualmente es utilizado como escudo de Quetzaltenango. Imágenes tomada de Wikimedia Commons.

El 16 de agosto de 1838, luego de que Quetzaltenango invitara al resto de la región a separarse de Guatemala tras la caída del régimen liberal de Mariano Gálvez,1 el presidente Federal Francisco Morazán autorizó el decreto del Congreso Federal del 5 de junio, por medio del cual se creó el sexto estado de la República Federal de Centro América, el Estado de Los Altos.2 Aquel nuevo estado tuvo como capital la ciudad de Quetzaltenango, y comprendía los territorios del occidente de Guatemala y el territorio de Soconusco —que eventualmente pasó a ser parte del estado de Chiapas, en México—.

Desde un principio el Estado de Los Altos tenía dos prioridades importantes:

    1. Construir su propio puerto en Champerico con miras a establecer una economía completamente independiente de Guatemala.
    2. Organizar su propio ejército, el cual estaba a cargo del general mexicano Agustín Guzmán, un oficial mexicano que había llegado a la región con las tropas del general Vincenzo Filísola durante la breve anexión de Centroamérica al Primer Imperio Mexicano.3

Desde el principio el Estado tenía la intención de impulsar su propia economía y de mejorar las relaciones con el gobierno del Estado de San Salvador, lo que quiere decir, con el régimen liberal del general Francisco Morazán en ese Estado.  Pero poco después de la formación del nuevo Estado, Honduras, Nicaragua y Costa Rica se declararon independentes dejando a la Federación Centroamericana reducida solamente a El Salvador, Guatemala y Los Altos.4 Los criollos liberales altenses, dándose cuenta de que quedaban muy debilitados se interesaron por conseguir esta alianza con Morazán a fin de dejar a la Guatemala conservadora en medio de dos gobiernos liberales.3

Por su parte, el Estado de Guatemala estaba muy débil luego de la guerra civil contra Mariano Gálvez y las guerras y anarquía que le siguieron, por lo que luego de la separación del Estado de Los Altos, la Asamblea Constituyente de Guatemala tuvo que dividir al Estado en siete departamentos y dos distritos, de acuerdo al siguiente decreto del 12 de septiembre de 1839:5

La Asamblea Nacional Constituyente del Estado de Guatemala:

Habiendo tomado en consideración la necesidad que hay de hacer una nueva y conveniente división del territorio, después de la separación de los departamentos que componen el Estado de Los Altos. Con presencia de los datos e informes que ha presentado el gobierno sobre el particular, ha decretado:

      1. El estado de Guatemala se divide en siete Departamentos: Chimaltenango, Chiquimula, Escuintla, Guatemala, Mita, Sacatepéquez, y Verapaz.
      2. También componen dos Distritos: Izabal y Petén.
      3. Los departamentos y distritos referidos, comprenden las poblaciones y lugares que se señalan en la tabla que acompaña a esta ley.
      4. Mientras se reúnan datos más exactos, con presencia de los padrones que deben formarse para hacer por otra ley la división permanente del territorio, el gobierno queda autorizado para poder agregar o segregar de unos a otros, los pueblos o lugares que lo soliciten, con causa fundada en el mejor servicio y bien de los mismos pueblos, previo al informe de los jefes respectivos.
      5. El mismo gobierno, en las providencias que tome, para la demarcación del territorio de los departamentos, procurará en lo que sea posible, que sea la misma la de los curatos y sus comprensiones, a fin de evitar embarazos y facilitar en todo el mejor servicio público.5

BIBLIOGRAFIA:

  1. García Elgueta, Manuel (1897). Un pueblo de los Altos: apuntes para su historia. Exposición Centroamericana. Quetzaltenango, Guatemala: Popular. pp. 91-93
  2. Ibid, pp. 96-97.
  3. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA.
  4. Marure, Alejandro. (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz. pp. 105, 110.
  5. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 471-473.

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11 de septiembre de 1842: Soconusco es incorporado a México

11 de septiembre de 1842: Soconusco es incorporado a México

Debido a la inestabilidad que existía en Centroamérica y a la lejanía de Soconusco de la Ciudad de Guatemala, el alcalde de Tapachula pide anexarse a México por considerar que la región de Soconusco estaba en el abandono.

Territorio del Estado de Guatemala antes de la separación del Soconusco en 1842.  En el recuadro: el general Francisco Morazán, presidente de la República de Centro América cuando Soconusco solicitó su anexión a México.
Territorio del Estado de Guatemala antes de la separación del Soconusco en 1842.  En el recuadro: el general Francisco Morazán, presidente de la República de Centro América cuando Soconusco solicitó su anexión a México. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras la Independencia de Centro América:

Los territorios de Soconusco y Chiapas habían pertenecido al Reino de Guatemala‭ desde las primeras décadas de la época colonial, pero tras la inestabilidad política que se originó luego de la declaración de Independencia de Centroamérica en 1821 y de la fracasada anexión al Primer Imperio Mexicano en 1822-1823, las regiones votaron en un plebiscito si querían quedarse en México o seguir en Guatemala. Chiapas decidió quedarse en México, mientras que los habitantes del Soconusco optaron por adherirse a las Provincias Unidas del Centro de América, lo que casi provoca una guerra entre dichas provincias y México en 1825, y que afortunadamente para ambas partes no llegó a mayores.1-3

Formación de la República Federal de Centro América:

Tras esto, el Estado de Guatemala pasó a formar parte de la República Federal de Centro América y fue definido de la siguiente forma por la Asamblea Constituyente de dicho estado el 11 de octubre de 1825: «el estado conservará la denominación de Estado de Guatemala y lo forman los pueblos de Guatemala, reunidos en un solo cuerpo. El estado de Guatemala es soberano, independiente y libre en su gobierno y administración interior«. La región del Soconusco fue uno de los distritos originales de ese estado y estaba en el departamento de Quetzaltenango/Soconusco, cuya cabecera era Quetzaltenango, y tenía además del Soconusco a los municipios de Quetzaltenango, Ostuncalco, San Marcos, y Tejutla.4

Guerra Civil Centroamericana:

Véase también: Guerra Civil Centroamericana

Tanto México como Centroamérica sufrieron graves problemas de estabilidad política por la enconada rivalidad entre criollos conservadores y liberales, lo que los llevó a guerras civiles que retrasaron el desarrollo de la región durante décadas. En Guatemala específicamente, los liberales triunfaron de la mano del general Francisco Morazán, lo que resultó en la expulsión de Centroamérica de las órdenes regulares y los miembros del Clan Aycinena, todos miembros del partido criollo conservador guatemalteco.

Caída de Gálvez y Estado de Los Altos:

Véase también: Mariano Gálvez, Estado de Los Altos

Si bien se estableció un régimen liberal en el estado gobernado por el Dr. Mariano Gálvez, sus medidas económicas y administrativas que incluyeron la restitución del diezmo personal para los indígenas y la implementación de leyes laicas que iban contra la arraigada tradición católica de los pobladores indígenas, dieron como resultado una guerra civil resultando en la secesión del Estado de los Altos, que incluía al Soconusco, en 1838 luego de que los campesinos dirigidos por Rafael Carrera derrocaron al gobierno liberal. Este efímero estado fue creado por los criollos liberales que no querían un gobierno conservador, pero fue aplastado por las fuerzas del caudillo Rafael Carrera a principios de 1840, y que luego derrotó y expulsó al presidente federal y jefe de estado de El Salvador, el general Francisco Morazán, en abril de ese año.5,6

Tapachula pide unirse a México:

Ante tal inestabilidad, y por su estado de abandono por las autoridades de Los Altos y de Guatemala dada su lejanía de los centros urbanos, el alcalde de Tapachula, se dirigió el 18 de mayo de 1840 al Gobierno de México pidiendo ayuda, incicando que el Soconusco «(…) se encuentra en completo abandono, expuesto a todos los peligros y las mil penalidades, acogiéndose a la protección del Gobierno de la Nación Mexicana para que por fin le preste el auxilio que tan menester lo es en estas circunstancias, y poner fin a tantos males como se han desatado sobre esta demarcación(…)»1-3

Aunque Anastasio Bustamante y Oseguera, Presidente de México de 1839 a 1841, era partidario de anexar al Soconusco, no pudo realizarlo porque los violentos sucesos internos de México se lo impidieron. Durante ese breve lapso, tuvo que enfrenta la Guerra de los Pasteles, el Pronunciamiento Federal del 15 de julio de 1840, la rebelión federalista del Plan de Tacubaya el 28 de septiembre de 1841 y su deposición el 11 de octubre de 1841 por el movimiento del Plan de Huejotzingo.7

Finalmente, a pesar de los problemas internos, las tropas acantonadas en Ciudad Real de San Cristóbal ocuparon el Soconusco y la población realizó consultas definiéndose en pro de la unión a Chiapas y, por ende, a México. Así pues, el 10 de agosto de 1840, en Escuintla del Soconusco se levanta el Acta Promexicana, seguida el 15 de agosto por Tapachula y el 18 de agosto por Tuxtla Chico. Finalmente, el 11 de septiembre de 1842 se firma el Decreto de Incorporación del Soconusco en el que el presidente provisional de la República Mexicana, Antonio López de Santa Anna, establece:

Primero. El Distrito del Soconusco queda unido irrevocablemente al departamento de las Chiapas y consiguientemente a la Nación Mexicana. Segundo: «El Distrito de Soconusco forma una prefectura del departamento de las Chiapas, cuya capital será la Villa de Tapachula, que se eleva desde hoy al rango de Ciudad.1-3,7

Débil reclamo de Guatemala:

Guatemala estaba en una situación muy débil agobiada por constantes amenazas de invasiones desde Honduras y El Salvador y solamente pudo presentar una débil protesta y mantener su reclamo sobre el territorio. Pero esto quedó cerrado definitivamente por el tratado Herrera-Mariscal que se firmó entre los gobiernos de México y de J. Rufino Barrios en 1882, en el cual Guatemala renunció definitivamente a dicho reclamo territorial sin pedir nada a cambio, ya que la meta de Barrios era mantener como aliado a México mientras él se enfocaba en lo que resultaría ser su fracasado intento de unificar a Centroamérica por la fuerza.8,9


Bibliografía:

  1. García, J.M. (1963). Soconusco en la historia, México D.F.
  2. Montiel, G. (1979). Recordando el Soconusco y su perla, México D.F.: B. Costa-Amic Editores.
  3. Presidencia municipal de Tapachula (2000) Historia de Tapachula, Tapachula (Chiapas).
  4. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.
  5. Solís, Ignacio (1906) Memorias del General Carrera, 1837 a 1840. En: Colección de Documentos Históricos y Biográficos. 1. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  6. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993) Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  7. Vigil, J.M. (1958). México a través de los siglos: la Reforma V. México D.F.: Ed. Cumbre.
  8. Comisión Guatemalteca de Límites con México (1900). vMemoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 325.
  9. La Ilustración Guatemalteca (1896). «Nuestras fronteras». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía) I(13).

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31 de marzo de 1528: se funda la Villa Real de Chiapa

31 de marzo de 1528: se funda la Villa Real de Chiapa

Tras la conquista de la región del altiplano guatemalteco en 1524, la región de Chiapa fue sojuzgada por el capitán Diego de Mazariegos quien para mantenerla bajo control español dispuso fundar una villa poblada por españoles e indígenas.  El nuevo poblado se llamó Villa Real y su trazo original se dispuso el 31 de marzo de 1528.1

31marzo1528
Catedral de San Cristóbal, Chiapas. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Papel de la Iglesia Católica en la villa:

Lo primero que trazaron fue la iglesia, la cual dedicaron a la Virgen de la Anunciación, título que conservó hasta 1535, de acuerdo al documento llamado «Libro de visitación de la Iglesia de nuestra Señora de la Anunciación de esta Villa de San Cristóbal, que se hizo a 7 días del mes de abril de 1535«. Sin embargo, por razones desconocidas por los historiadores eclesiásticos, la iglesia cambió de nombre en 1538 y ya no estuvo dedicada a la Virgen de la anunciación sino a San Cristóbal, según la bula papal de Paulo III que elevó la parroquia a Catedral.1

Originalmente, la villa estuvo a cargo del obispado de Tlaxcala, hasta que se fundó el obispado de Guatemala. Pero después, cuando fue erigida en Catedral en 1538 por el papa Paulo III, fue la sede del obispado de Chiapa y estuvo a cargo de lo que es hoy el estado de Chiapas en México y la region de Petén y las Verapaces en Guatemala. Luego, en 1559, las Verapaces fueron separadas de esta diócesis  y se constituyeron en su propio obispado, dada su extension territorial y la cantidad de pobladores.1

El caso de Soconusco es interesante, pues formó parte del obispado de Chiapa, cuando el fraile dominico Bartolomé de las Casas (o Casaus) era obispo, pero luego, por Real Cédula de 1565 fue trasladado a la diócesis de Guatemala junto con Sacapulas, Sacatepéquez, y Soloma. El problema era que, debido a la escasez de curas párrocos, el clero secular se veía obligado a echar mano de soldados a los que convertían en capellanes, o bien tenía que pedir ayuda a los frailes regulares.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Juarros, Domingo (1818). Compendio de la historia de la Ciudad de Guatemala II. Guatemala: Ignacio Beteta. p. 68.
  2. Ibid., p. 70.

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22 de noviembre de 1824: se crea la República Federal de Centro América

22 de noviembre de 1824: se crea la República Federal de Centro América

La Asamblea Legislativa de las Provincias Unidas del Centro de América crea la República Federal de Centro América.

22noviembre1824

Se establece el pacto federal:

Véase también: República Federal de Centro América

La República Federal de Centro América se formó el 22 de noviembre de 1824, con el mismo territorio que antes ocupara la Capitanía General de Guatemala —exceptuando a Chiapas que se quedó en México tras la efímera Anexión de Centroamérica a éste— y quedó compuesta por cinco estados: Costa Rica, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. En ese fecha, la Asamblea Constituyente que se había reunido el 1 de marzo de 1823, finalmente promulgó la Constitución de la República.

La Constitución Federal:

Esta Constitución Federal se basó en la de los Estados Unidos, y a continuación se reproducen algunos de los artículo principales para que el lector se dé una idea de cómo funcionaba en teoría la nueva República:

    • Artículo 8°.— El Gobierno de la República es el popular representativo.1
    • Artículo 10.— Cada uno de los estados es libre é independiente en su gobierno y administración interior; y les corresponde todo el poder que por la constitución no estuviere conferido á las autoridades federales.2
      Artículo 12.— La república es un asilo sagrado para todo extranjero, y la patria de todo el que quiera residir en su territorio.2
    • Artículo 14.— Todo hombre es libre en la república. No puede ser esclavo el que se acoja a sus leyes, ni ciudadano el que traficare con esclavos.3
    • Artículo 152.— No podrá imponerse pena de muerte, sino en los delitos que atenten directamente contra el orden público, y en el de asesinato, homicidio premeditado o seguro.3
    • Artículo 153.— Todos los ciudadanos y habitantes de la república sin distinción alguna, estarán sometidos al mismo orden de procedimientos y juicios que determinen las leyes.3, Nota a
    • Artículo 155.— Nadie puede ser preso, sino en virtud de orden escrita de autoridad competente para darla.4
    • Artículo 156.— No podrá librarse esta orden sin que preceda justificación de que se ha cometido un delito que merezca pena más que correccional, y sin que resulte al menos por el dicho de un testigo quién es el delincuente.
    • Artículo 157.— Pueden ser detenidos: 1) el delincuente cuya fuga se tema con fundamento; 2) el que sea encontrado en el acto de delinquir; y en este caso todos pueden aprenderle para llevarle al juez.
    • Artículo 158.— La detención de que habla el artículo anterior no podrá durar mas de cuarenta y ocho horas, y durante este término, deberá la autoridad que la haya ordenado, practicar lo prevenido en el artículo 156, y librar por escrito la orden de prisión ó poner en libertad al detenido.
    • Artículo 159.— El alcaide no puede recibir ni detener en la cárcel á ninguna persona, sin transcribir en su registro de presos ó detenidos la orden de prisión o detención.4
    • Artículo 175. No podrán el congreso, las asambleas, ni las demás autoridades:
      1. Prohibir á los ciudadanos ó habitantes de la república libres de responsabilidad, la emigración á pais extranjero.
      2. Tornar la propiedad de ninguna persona ni turbarle en el libre uso de sus bienes, si no es en favor del público cuando lo exija alguna grave urgencia legalmente comprobada, y garantizándose previamente la justa indemnización.Nota b
      3. Permitir el uso del tormento y los apremios: imponer confiscación de bienes, azotes y penas crueles.
      4. Conceder por tiempo ilimitado privilegios exclusivos á compañías de comercio ó corporaciones industriales.Nota c
      5. Dar leyes de proscripción retroactivas ni que hagan trascendental la infamia.Nota d

División administrativa del Estado de Guatemala:

Véase también: Constitución del Estado de Guatemala de 1825

El Estado de Guatemala, específicamente, fue definido de la siguiente forma por la Asamblea Constituyente de dicho estado que emitió la constitución del mismo el 11 de octubre de 1825: «el estado conservará la denominación de Estado de Guatemala y los forman los pueblos de Guatemala, reunidos en un solo cuerpo. El estado de Guatemala es soberano, independiente y libre en su gobierno y administración interior.»5

La misma constitución de 1825 indicó cual era el territorio del estado, y la primera división administrativa del mismo se hizo oficial el 4 de noviembre de 1825. La Asamblea Constituyente dividió al territorio en siete departamentos de esta forma:6

Artículo 1.°— El territorio del estado será dividido en los siete departamentos que siguen:

      • Verapaz, que comprenderá el antiguo partido de este nombre y todo el distrito del Petén.
      • Chiquimula, comprende todos los pueblos y valles del antiguo corregimiento de Chiquimula y Zacapa.
      • Guatemala y Escuintla: le forman todos los pueblos del partido de Escuintla y Guasacapán, la capital de Guatemala, las villas de Guadalupe y Nueva de Petapa, los pueblos de Mixco, Chinautla, Jocotenango, Pinula, San Pedro Las Huertas, Ciudad Vieja en la capital, San Miguel y Santa Inés Petapa, San Juan y San Cristóbal Amatitlán y la población de Palencia.
      • Sacatepéquez y Chimaltenango: le corresponden todos los pueblos de Sacatepéquez no comprendidos en el departamento de Guatemala y todos los del extinguido corregimiento de Chimaltenango.
      • Suchitepéquez y Sololá: forman este departamento los territorios pueblos de las alcaldías mayores de ambos partidos.
      • Quetzaltenango y Soconusco: son comprendidos en este departamento todos los pueblos del extinguido corregimiento de Quetzaltenango, y los del antiguo gobierno de Soconusco.
      • Totonicapán y Huehuetenango: los pueblos de este departamento serán los mismos que formaban antes los partidos de ambos nombres.6

Las cabeceras y distritos de los departamentos fueron establecidas de esta forma:6

Departamento Cabecera Distritos
Verapaz Cobán
    • Petén
    • Cahabón
    • Cobán
    • Tactic
    • Salamá
    • Rabinal
Chiquimula Chiquimula
    • Zacapa
    • Acasaguastlán
    • Sansaria
    • Esquipulas
    • Chiquimula
    • Jalapa
    • Mita
Guatemala-
Escuintla

Nueva Guatemala
de la Asunción

    • Guatemala
    • Amatitlán
    • Escuintla
    • Mixtán
    • Jalpatagua
    • Guazacapán
    • Cuajiniquilapa
Sacatepéquez-Chimaltenango

Antigua
Guatemala

    • San Pedro Sacatepéquez
    • San Lucas Tejar
    • Chimaltenango
    • Jilotepeque
    • San Juan Sacatepéquez
    • Patzún

Sololá-
Suchitepéquez

Sololá
    • Joyabaj
    • Quiché
    • Sololá
    • Atitlán
    • Suchitepéquez
    • Cuyotenango
Totonicapán-
Huehuetenango
San Miguel Totonicapán
    • Totonicapán
    • Momostenango
    • Nebaj
    • Huehuetenango
    • Malacatán
    • Soloma
    • Jacaltenango
    • Cuilco
Quetzaltenango-Soconusco Quetzaltenango

Notas:

    • a: a pesar de este artículo, los criollos tanto liberales como conservadores tenían un trato preferencial ante la ley
    • b: este artículo fue violado en 1829 cuando el general liberal Francisco Morazán expulsó a los criollos aristócratas y a los frailes regulares luego de confiscarles la mayoría de sus propiedades, aduciendo que protegía la ley federal.
    • c: es por esto precisamente que las potencias extranjeras, principalmente Inglaterra, se esforzaron desde un principio por romper la armonía entre los distintos estados, aprovechando las diferencias personales entre los criollos aristócratas y los criollos liberales.
    • d: violado cuando los criollos liberales expulsaron a los frailes regulares y criollos aristócratas en 1829.

Bibliografía:

  1. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. p. 68.
  2. Ibid., p. 42.
  3. Ibid., p. 219.
  4. Ibid., p. 220.
  5. Ibid., p. 221.
  6. Ibid., pp. 463-467.

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27 de agosto de 1836: Gálvez impone leyes laicas basadas en Código de Livingston

27agosto1836
Mapa del Estado de Guatemala en 1832. Obsérvese la gran extension de los departamentos de Totonicapán, Quetzaltenango y Sololá, lo cuales formarían el Estado de Los Altos en 1838 inmediatamente después de la caída del régimen de Gálvez. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Durante la Jefatura de gobierno del Doctor Mariano Gálvez se practicó ampliamente el liberalismo político y por primera vez se impelmentó la separación Iglesia-Estado en Guatemala.1 De hecho, por ser antagonistas de los privilegios de los criollos aristócratas, luego de la invasión de Francisco Morazán a Guatemala en 1829, los liberales expulsaron al arzobispo Ramón Casaus y Torres,2 ordenaron la supresión del diezmo obligatorio para el clero secular de la Iglesia, y eliminaron la gran mayoría de los asuetos religiosos.1

Ahora bien, los liberales despojaron de privilegios a la Iglesia Católica, no por cuestiones religiosas sino que por razones puramente económicas: entre menos asuetos, mayor productividad y con la supresión del diezmo obligatorio, mayores ingresos para las arcas estatales. Asimismo, la eliminación de privilegios a los religiosos significaba la supresión de su poder politico y económico.1

Posteriormente, influenciado por el líder liberal José Francisco Barrundia, el 27 de agosto de 1836 el Jefe de Estado Mariano Gálvez empezó a decretar leyes laicas, como el divorcio, el matrimonio civil y el establecimiento de juicios de jurados, todas ellas inspiradas en el código de Edward Livingston, que era un tratado legal que se había puesto en vigencia en el estado de Luisiana en los Estados Unidos y traducido al español por el mismo Barrundia.3

Pero la población campesina guatemalteca, con un catolicismo muy arraigado, que ya estaba molesta por el hecho de que las órdenes monásticas hubieran sido expulsadas del país en 1829 y por la restitución del impuesto individual, resintió este cambio de leyes.  La situación poco a poco se fue agravando, gracias a que los curas párrocos corrieron los rumores de que el gobierno liberal era herético y estaba en contubernio con los ingleses protestantes; y así continuó hasta que llegó a un punto crítico, en que el que bastó una epidemia de cólera en 1837 para que se llegara a una guerra civil que tuvo todas las características de una guerra santa entre los campesinos católicos encabezados por Rafael Carrera y los criollos liberales positivistas, liderados por Mariano Gálvez y apoyados por el presidente federal Francisco Morazán.4,5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Williams, Mary Wilhelmine (1920). «The ecclesiastical policy of Francisco Morazán and the other Central American liberals». The Hispanic American Historical Review III (2).
  2. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  3. Gómez Carrillo, Agustín (1900). Elementos de la historia de Centroamérica. Madrid, España: Imprenta de Hernando y Compañía.
  4. Solís, Ignacio (1906) Memorias del General Carrera, 1837 a 1840. En: Colección de Documents Históricos y Biográficos. I. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 15-25.
  5. Marroquín Rojas, Clemente (1971). Francisco Morazán y Rafael Carrera. Guatemala: Piedrasanta. «Exhaustiva investigación hemerográfica y periodística acerca de acontecimientos en Centroamérica y en los cuales ambos personajes fueron protagonistas».

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