18 de mayo de 1838: luego de que Francisco Morazán se negara a convocar a elecciones, el Congreso Federal autoriza a los estados a organizar como mejor les parezca rompiendo el Pacto de la Federación Centroamericana

18mayo1838
Palacio Nacional de San Salvador, en la época en que allí funcionaba la capital federal de Centro América.  En el recuadro: el presidente de la República Federal, Francisco Morazán, quien se había negado a convocar a elecciones en 1839, provocando así el rompimiento del Pacto Federal. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La Ruptura del Pacto Federal Centroamericano ocurrió de hecho el 18 de mayo de 1838, cuando se reunió el Congreso Federal en San Salvador, entonces la capital federal, en vista de que el presidente, el general liberal Francisco Morazán, no había convocado a las elecciones generales que debían realizarse ese mismo año, ya que su período presidencial y el del vicepresidente terminaba el 1 de marzo de 1839.1 En aquella sesión del Congreso se acordó autorizar a los estados a reorganizarse como mejor les pareciera, sin tomar en cuenta las leyes nacionales. Los Estados de Nicaragua, Honduras y Costa Rica no lo pensaron dos veces y se separaron del pacto federal, constituyéndose en naciones soberanas, libres e independientes, dejando a la República Federal formada únicamente por Guatemala, El Salvador y El Estado de Los Altos.1

El 7 de julio de 1838, el Congreso Federal emitió su último decreto, indicando que “los estados federados de Centro América son, y por derecho deben ser, cuerpos políticos, soberanos, libres e independientes“.2  Ante esto, la Asamblea Legislativa del estado de Guatemala, que estaba sumergido en una guerra civil que ya había derrocado al gobierno del Jefe de Estado, Dr. Mariano Gálvez y provocado la pérdida de la mitad de su territorio por la segregación del Estado de Los Altos, emitió el siguiente decreto:3

“La Asamblea Legislativa del Estado de Guatemala, considerando: que el decreto del congreso de 30 de mayo último que deja en libertad a los estados para reconstituirse libremente sin las restricciones del título 12.° de la constitución federal, y su aclaratoria de 9 de junio que deja vigentes las partes 2a. y 3a. del artículo 178 del mismo título, relativas a las contribuciones y fuerzas permanentes que corresponden a la federación, envuelven una reforma conveniente y necesarioa: que los estados deben recobrar el poder que les corresponde en su capacidad política; y ha llegado el momento de que se constituyan por sí mismos segun sus aptitudes; y que este paso clásico de la libertad, no debe darse, por el interés mismo de la paz pública, relajando el lazo que une los estados a la federación, y anulando indirectamente el poder nacional, mientras éste se reforma y se establece mas en armonía con los principios de los gobiernos populares; ha tenido a bien decretar y decreta:Admítese por el estado de Guatemala el decreto del congreso de 30 de mayo del corriente año, que reforma el título 12.° de la constitución federal, con las explicaciones hechas por el mismo congreso en su resolución de 9 de junio último.”3

Y poco después, emitió un nuevo decreto convocando a la elección de una Asamblea Constituyente para que se emitiera una constitución para el Estado, que para entonces estaba sumido en la anarquía y con un territorio muy reducido:4

La Asamblea Legislativa del Estado de Guatemala, considerando:Que la constitución dispone convocar una asamblea constituyente cuando el título 12.° de la constitución federal fuere alterado por la República, como se ha verificado ya por un decreto del congreso, admitido por la mayoría de los estados;

Que el pacto social se ha disuelto por la creación de un nuevo estado en Los Altos, acordada también por el congreso, y establecídose de hecho un gobierno independiente al de Guatemala;

Que es necesario, además, restablecer la calma y majestad del estado, por una medida pronta y salvadora, hallándose actualmente su poder legislativo sin la basa y propiedad de representación que le corresponde; agitado en lo interior por las facciones; empeñado en una guerra de los bárbaros contra la civilización; y sin vigor ni eficacia la ley fundamental que lo ha regido, ni los poderes supremos que lo constituyen:

Considerando sobre todo, que es indispensable reconstruir la la sociedad por ella misma y convocar al soberano cuando su ley primordial no se escucha, o se ha alterado por la discordia civil; y que cualquiera que sea la razón suprema de reunir al pueblo para que restablezca el pacto, el medio de verificarlo debe ser el más claro y directo, a fin de que expida su voz soberana por el órgano de sus representantes inmediatos; que la sociedad tiene siempre un derecho inconcuso e inenagenable de examinar, de admitir o reprobar la ley, que, en uso de los poderes supremos que ha conferido, le hayan dado sus representantes al constituirla;

No pudiendo hacer un poder superior a la sociedad, y siendo la elección directa y la sanción inmediata del pueblo, los dos únicos medios de pronunciarse, al restablecer su pacto y crear los poderes supremos y los derechos primordiales de la ley fundamental;

Teniendo el cuerpo legislativo el mayor respeto a los derechos del pueblo de Guatemala, y a los principios democráticos que profesa y que constituyen desde la independencia nuestra organización social, dispone consignarlos especialmente en la acción directa del pueblo para el nombramiento de sus mandatarios; en la revisión por él mismo de su ley fundamental; y en la creación de un cuerpo constituyente numeroso, en que puedan ser bien representados los diversos intereses sociales, deliberadas sabiamente las leyes y presentada con majestad la imagen del pueblo en un cuerpo nacional; por tanto ha tenido a bien decretar y decreta:

Artículo 1.°: es convocado el pueblo del estado de Guatemala para formar por elección directa una grande asamblea constituyente que no bajará de cincuenta representantes, revestida de todo el poder supremo para reformar, adicionar o conservar en todo o en parte la constitución actual de Guatemala.

Artículo 2.°: Un reglamente para las elecciones será dado por el cuerpo legislativo; y a la asamblea constituyente será reunida el 1 de noviembre.

Artículo 3.°: La constitución o la reforma que hiciera la asamblea constituyente, con cualquier alteración que tenga la constitución actual, será revisada inmediatamente, por el pueblo, y los ciudadanos votarán individualmente por su admisión o desaprobación, segun la ley reglamentaria que la misma asamblea constituyente emitiera para esta última expresión de la voluntad pública, a que deberá arreglarse todo el estado.

Comuníquese al consejo representativo para su sanción.4

A pesar de los rimbombantes términos en que el decreto anterior fue redactado, aquella constituyente se reunió pero nunca emitió una constitución, debido a que la anarquía se mantuvo en Guatemala hasta 1851 a pesar de la mano dura que empleó el general Rafael Carrera.  El mismo Carrera fue víctima de un atentado contra su vida cuando un grupo radical se cansó de esperar que se emitiera una constitución, e incluso otras asambleas se reunieron después para ese efecto pero no consiguieron emitir la carta magna sino hasta que, después del triunfo de Carrera en la Batalla de La Arada, por fin se emitió la constitución de 1851, la cual favorecía al general victorioso y a los miembros del clero.


BIBLIOGRAFIA:


12 de septiembre de 1839: tras la separación del Estado de Los Altos, el estado de Guatemala se ve obligado a reorganizar su división administrativa

12septiembre1839
Versión estilizada del escudo del Estado de Los Altos, mostrando el Volcán Santa María y un Quetzal.  Actualmente es utilizado como escudo en Quetzaltenango. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1838 se creó el sexto estado, el Estado de Los Altos, teniendo como capital la ciudad de Quetzaltenango, y comprendiendo los territorios del occidente de Guatemala y el territorio del actual de Soconusco, (que ahora es parte del estado de Chiapas, en México).  El decreto por el que se creó el Estado de Los Altos dice así:

La Asamblea Nacional Constituyente de la Federación Centroamericana en sesión plenaria celebrada el cinco de junio del año de 1838 habiéndose tomado en consideración la necesidad de crear un Sexto Estado se acuerda:

1. Crear el Estado de Los Altos, teniendo como capital a la ciudad de Quetzaltenango conformada por una junta de gobierno provisional, de la siguiente manera:

  • Marcelo Molina Mata, electo Gobernador del Estado de Los Altos.
  • José M, Gálvez
  • José Antonio Aguilar
  • General Agustín Guzmán Comandante en Jefe del Ejército del Estado de Los Altos.

2. El Estado comprenderá los siguientes territorios: Quetzaltenango, TotonicapánSololá, Suchitepéquez y Soconusco.

Procédase a trabajar de inmediato en el desarrollo del puerto del Pacífico por orden del Señor Gobernador del estado Federal de los Altos, José M. Gálvez y a mejorar las relaciones con el Gobierno Federal de San Salvador.

Nótese en el decreto anterior tres aspectos importantes:

  1. Desde el principio el Estado tenía la intención de mejorar las relaciones con el gobierno Federal de San Salvador, lo que quiere decir, con el moribundo régimen liberal del general Francisco Morazán, el cual se había visto muy reducido por la secesión de Honduras, Nicaragua y Costa Rica, y por la reciente guerra civil que derrocó a Mariano Gálvez en Guatemala.  Los liberales guatemaltecos estaban interesados en coneguir esta alianza con el fin de dejar a la Guatemala conservadora en medio de dos gobiernos liberales.
  2. También desde un principio, tenían la intención de construir su propio puerto en Champerico con miras a establecer una economía completamente independiente de Guatemala.
  3. El Estado no estaba desvalido, sino que contaba con su propio ejército, el cual estaba a cargo del general mexicano Agustín Guzmán.

Por su parte, el Estado de Guatemala estaba muy débl luego de la guerra civil contra Mariano Gálvez y la posteriores guerras, por lo que luego de la separación del Estado de Los Altos, la Asamblea Constituyente de Guatemala tuvo que dividir al Estado en siete departamentos y dos distritos, de acuerdo al siguiente decreto del 12 de septiembre de 1839:

La Asamblea Nacional Constituyente del Estado de Guatemala:

Habiendo tomado en consideración la necesidad que hay de hacer una nueva y conveniente división del territorio, después de la separación de los departamentos que componen el Estado de Los Altos. Con presencia de los datos e informes que ha presentado el gobierno sobre el particular, ha decretado:

  1. El estado de Guatemala se divide en siete Departamentos: ChimaltenangoChiquimula, Escuintla, Guatemala, Mita, Sacatepéquez, y Verapaz.
  2. También componen dos Distritos: Izabal y Petén.
  3. Los departamentos y distritos referidos, comprenden las poblaciones y lugares que se señalan en la tabla que acompaña a esta ley.
  4. Mientras se reúnan datos más exactos, con presencia de los padrones que deben formarse para hacer por otra ley la división permanente del territorio, el gobierno queda autorizado para poder agregar o segregar de unos a otros, los pueblos o lugares que lo soliciten, con causa fundada en el mejor servicio y bien de los mismos pueblos, previo al informe de los jefes respectivos.
  5. El mismo gobierno, en las providencias que tome, para la demarcación del territorio de los departamentos, procurará en lo que sea posible, que sea la misma la de los curatos y sus comprensiones, a fin de evitar embarazos y facilitar en todo el mejor servicio público.

En este decreto se puede apreciar el poder que tenía la Iglesia Católica sobre la región americana que estuvo bajo el control espanol, ya que la división administrativa de los países y estados se hizo en base a los curatos existentes, los cuales eran los poblados de indígenas que estaban a cargo del clero secular.  Estos curatos habían sido hasta 1750, aproximadamente, las doctrinas que estaban a cargo de las otrora poderosas órdenes regulares, las cuales poseían  grandes extensiones de tierra en las que sus “doctrinados” trabajaban para ellos a cambio de la evangelización que les proporcionaban. Para poner un ejemplo, he aquí un listado de las doctrinas que poseían los dominicos en el Reino de Guatemala en 1638:

Convento Doctrinas Convento Doctrinas
Guatemala
  • Chimaltenango
  • Jocotenango
  • Sumpango
  • San Juan Sacatepéquez
  • San Pedro Sacatepéquez
  • Santiago Sacatepéquez
  • Rabinal
  • San Martín Jilotepeque
  • Escuintla
  • Milpas Altas
  • Milpas Bajas
  • San Lucas Sacatepéquez
  • Barrio de Santo Domingo
Amatitlán
  • Amatitlán
  • Petapa
  • Mixco
  • San Cristóbal
Verapaz
  • Cahabón
  • Cobán
  • Chamelco
  • San Cristóbal
  • Tactic
Sonsonate
  • Nahuizalco
  • Tacuxcalco
San Salvador
  • Apastepeque
  • Chontales
  • Cojutepeque
  • Cuscatlán
  • Milpas Bajas
  • Tonacatepeque
Sacapulas
  • Sacapulas
  • Cunén
  • Nebaj
  • Santa Cruz
  • San Andrés Sajcabajá
  • Zacualpa

BIBLIOGRAFIA:


11 de septiembre de 1842: luego de que el alcalde Tapachula así lo solicitara, el territorio del Soconusco es incorporado a México

11septiembre1842
Territorio del Estado de Guatemala antes de la separación del Soconusco en 1842.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Los territorios de Soconusco y Chiapas habían pertenecido al Reino de Guatemala‭ desde las primeras décadas de la época colonial, pero tras la inestabilidad política que se originó luego de la declaración de Independencia de Centroamérica en 1821 y de la fracasada anexión al Primer Imperio Mexicano en 1822-1823, las regiones votaron en un plesbicito si querían quedarse en México o seguir en Guatemala. Chiapas decidió quedarse en México, mientras que los habitantes del Soconusco optaron por adherirse a las Provincias Unidas del Centro de América, lo que casi provoca una guerra entre dichas provincias y México en 1825, y que afortunadamente para ambas partes no llegó a mayores.

Tras esto, el Estado de Guatemala pasó a formar parte de la República Federal de Centro América y fue definido de la siguiente forma por la Asamblea Constituyente de dicho estado el 11 de octubre de 1825: “el estado conservará la denominación de Estado de Guatemala y lo forman los pueblos de Guatemala, reunidos en un solo cuerpo. El estado de Guatemala es soberano, independiente y libre en su gobierno y administración interior“. La región del Soconusco fue uno de los municipios originales de ese estado y estaba en el departamento de Quetzaltenango/Soconusco, cuya cabecera era Quetzaltenango, y tenía además del Soconusco a los municipios de Quetzaltenango, Ostuncalco, San Marcos, y Tejutla.

Tanto México como Centroamérica sufrieron graves problemas de estabilidad política por la enconada rivalidad entre criollos conservadores y liberales, lo que los llevó a guerras civiles que retrasaron el desarrollo de la región durante décadas. En Guatemala específicamente, los liberales triunfaron de la mano del general Francisco Morazán, lo que resultó en la expulsión de Centroamérica de las órdenes regulares y los miembros del Clan Aycinena, todos miembros del partido criollo conservador guatemalteco. Si bien se estableció un régimen liberal en el estado gobernado por el Dr. Mariano Gálvez, sus medidas económicas y administrativas que incluyeron la restitución del diezmo personal para los indígenas y la implementación de leyes laicas que iban contra la arraigada tradición católica de los pobladores indígenas, dieron como resultado una guerra civil resultando en la secesión del Estado de los Altos, que incluía al Soconusco, en 1838 luego de que los campesinos dirigidos por Rafael Carrera derrocaron al gobierno liberal. Este efímero estado fue creado por los criollos liberales que no querían un gobierno conservador, pero fue aplastado por las fuerzas del caudillo Rafael Carrera a principios de 1840, y que luego derrotó y expulsó al presidente federal y jefe de estado de El Salvador, el general Francisco Morazán, en abril de ese año.

Ante tal inestabilidad, y por su estado de abandono por las autoridades de Los Altos y de Guatemala dada su lejanía de los centros urbanos, el alcalde de Tapachula, se dirigió el 18 de mayo de 1840 al Gobierno de México pidiendo ayuda, incicando que el Soconusco “(…) se encuentra en completo abandono, expuesto a todos los peligros y las mil penalidades, acogiéndose a la protección del Gobierno de la Nación Mexicana para que por fin le preste el auxilio que tan menester lo es en estas circunstancias, y poner fin a tantos males como se han desatado sobre esta demarcación(…)”

Aunque Anastasio Bustamante y Oseguera, Presidente de México de 1839 a 1841, era partidario de anexar al Soconusco, no pudo realizarlo porque los violentos sucesos internos de México se lo impidieron. Durante ese breve lapso, tuvo que enfrenta la Guerra de los Pasteles, el Pronunciamiento Federal del 15 de julio de 1840, la rebelión federalista del Plan de Tacubaya el 28 de septiembre de 1841 y su deposición el 11 de octubre de 1841 por el movimiento del Plan de Huejotzingo.

Finalmente, a pesar de los problemas internos, las tropas acantonadas en Ciudad Real de San Cristóbal ocuparon el Soconusco y la población realizó consultas definiéndose en pro de la unión a Chiapas y, por ende, a México. Así pues, el 10 de agosto de 1840, en Escuintla del Soconusco se levanta el Acta Promexicana, seguida el 15 de agosto por Tapachula y el 18 de agosto por Tuxtla Chico. Finalmente, el 11 de septiembre de 1842 se firma el Decreto de Incorporación del Soconusco en el que el presidente provisional de la República Mexicana, Antonio López de Santa Anna, establece:

Primero. El Distrito del Soconusco queda unido irrevocablemente al departamento de las Chiapas y consiguientemente a la Nación Mexicana. Segundo: “El Distrito de Soconusco forma una prefectura del departamento de las Chiapas, cuya capital será la Villa de Tapachula, que se eleva desde hoy al rango de Ciudad.”

Guatemala estaba en una situación muy débil agobiada por constantes amenazas de invasiones desde Honduras y El Salvador y solamente pudo presentar una débil protesta y mantener su reclamo sobre el territorio. Pero esto quedó cerrado definitivamente por el tratado Herrera-Mariscal que se firmó entre los gobiernos de México y de J. Rufino Barrios en 1882, en el cual Guatemala renunció definitivamente a dicho reclamo territorial sin pedir nada a cambio, ya que la meta de Barrios era mantener como aliado a México mientras él se enfocaba en lo que resultaría ser su fracasado intento de unificar a Centroamérica por la fuerza.


BIBLIOGRAFIA:

  • Comisión Guatemalteca de Límites con México (1900). Memoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 325.
  • Montiel, G.; Recordando el Soconusco y su perla, B. Costa-Amic Editores, México D.F., 1979
  • Presidencia municipal de Tapachula; Historia de Tapachula, Tapachula (Chiapas), 2000
  • García, J.M.; Soconusco en la historia, México D.F., 1963
  • La Ilustración Guatemalteca (1896). «Nuestras fronteras»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía) I (13).
  • Vigil, J.M., México a través de los siglos, la Reforma, Tomo V, Ed. Cumbre, México D.F., 1958.
  • VV.AA., Chiapas. Monografía estatal, México D.F., 1994
  • Woodward, Ralph Lee, Jr. (2002). «Rafael Carrera y la creación de la República de Guatemala, 1821–1871». Serie monográfica (CIRMA y Plumsock Mesoamerican Studies) (12). ISBN 0-910443-19-X.— (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.

24 de febrero de 1832: tropas guatemaltecas al mando del general francés Nicolás Raoult derrotan al ex-presidente de Centro América Manuel José Arce en Escuintla de Soconusco

24febrero1832
Mapa de Guatemala que todavía incluye a la region de Soconusco como parte del departamento de Quetzaltenango.  El poblado de Escuintla del Soconusco aparece en el mapa como “Santo Domingo Escuintlo” a poca distancia del río Sintilapa, entonces frontera entre México y Guatemala.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El general Manuel José Arce había sido el primer presidente de la República Federal de Centro América, pero tras aliarse con los conservadores guatemaltecos y caer derrotado en El Salvador fue diplomáticamente relevado de sus funciones en 1827.<sup>1, 2</sup> Posteriormente, fue exiliado de la región por las fuerzas liberales del general Francisco Morazán cuando éste invadió a Guatemala y derrocó al gobierno del jefe de estado Mariano de Aycinena en abril de 1829.<sup>2</sup>

Radicado primero en Estados Unidos, Arce se trasladó posteriormente a México en donde publicó en su defensa una memoria de su gobierno y rechazó las acusaciones que le hicieron los liberales centroamericanos.  Gracias esto, obtuvo el apoyo del gobierno mexicano para retomar el control de Centro América.  Sin embargo, sus esfuerzos pronto fueron derrotados por las fuerzas guatemaltecas comandadas por el general francés Nicolás Raoul, quienes habían sido enviado a la frontera entre México y Guatemala para detener la invasión que intentaba realizar Arce.  Tras férreos combates en el poblado de Escuintla de Soconusco (región que en ese entonces todavía pertenecía al estado de Guatemala), Arce fue vencido y su invasión fue abortada, lo que significó un importante triunfo para el régimen del presidente liberal Francisco Morazán, aunque ya para entonces la integridad de la República de Centro América se estaba resquebrajando y el propio Morazán estaba ocupado en restablecer el orden en El Salvador y Honduras.<sup>3</sup>

Arce se mantuvo en el exilio y regresó a El Salvador, su tierra natal, en 1842 en donde vivió el resto de su vida, hasta que murió el 14 de febrero de 1847.  Su misa de difunto fue celebrada en el templo de San Francisco, y su féretro fue sepultado en la Iglesia de La Merced con los honores que les correspondían por haber sido presidente de Centro América.<sup>1</sup>


BIBLIOGRAFIA:

  1. Gaceta de El Salvador (17 de diciembre de 1847). «Necrología». Gaceta del Gobierno Supremo del Estado del Salvador 1, (38) p. 152.
  2. Arce, Manuel José (1830). Memoria de la conducta publica y administrativa de Manuel José Arce, durante el periodo de su presidencia : escrita en defensa de las calumnias que contra su persona han vertido los mismos que se rebelaron contra el gobierno y la nación de Centro-América. México: Imprenta de Galván á cargo de Mariano Arévalo. OCLC 054265435.
  3. «Manuel José Arce y Fagoaga». La Prensa Gráfica. 12 de agosto de 2003.

 

15 de febrero de 1838: la Asamblea del Estado de Guatemala decide que sea el Congreso Federal de Centro América el que resuelva aceptar o no la creación del Estado de Los Altos

15febrero1838
Vista general de la ciudad de Quetzaltenango a mediados de la década de 1880.  En el recuadro: Escudo del Estado de Los Altos, tallado en Piedra en una de las tumbas de los Héroes Altenses en el Cementerio de Quetzaltenango.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 2 de febrero de 1838, luego del colapso del gobierno del Dr. Mariano Gálvez, los criollos liberales se reunieron en la ciudad de Quetzaltenango y se declararon independientes del Estado de Guatemala, debido al inminente retorno de los criollos conservadores y autoridades eclesiásticas al poder.  Los liberales se autodenominaron “Estado de Los Altos” y contaban con un territorio nada despreciable:  ocupaban Soconusco (actualmente en México) y los departamentos de Quetzaltenango, Totonicapán y Sololá, que en esa época eran enormes y comprendían a los modernos departamentos de Huehuetenango, Quiché, Suchitepéquez, San Marcos y Retalhuleu, además de los ya mencionados.   Con la creación de este estado, los liberales tenían suficiente territorio y recursos naturales para progresar y contaban con salida al Océano Pacífico en las costas de San Marcos, Retalhuleu y Suchitepéquez para poder exportar sus productos.

El 15 de febrero de ese año, el gobierno del Estado de Guatemala conoció el asunto y lo trasladó al ya muy debilitado Congreso Federal de Centro América en San Salvador (donde estaba el Distrito Federal de Centroamérica desde 1835)para que resolviera.  Dado que el gobierno de Guatemala estaba controlado por los conservadores católicos y el gobierno federal lo estaba por el general liberal Francisco Morazán, era cuestión de tiempo que se creara formalmente el nuevo estado.

A pesar de la autorización federal y del apoyo de Morazán, las relaciones entre Guatemala y Los Altos nunca fueron cordiales y ambos estados se armaron hasta los dientes con la ayuda del consul británico Frederick Chatfield, quien había abandonado la capital federal y se había mudado a la Ciudad de Guatemala por sus desaveniencias con el presidente Morazán.  Chatfield no estaba de acuerdo con la formación de un estado fuerte e Centroamérica e hizo cuanto pudo para que se desmembrara en los pequeños estados que actualmente ocupan la región.

Los criollos liberales impusieron en su nuevo territorio las leyes laicas que Mariano Gálvez y José Francisco Barrundia intentaron establecer infructuosamente en Guatemala  con los malogrados Códigos de Livingston y mantuvieron el impuesto indígena que ya había sido derogado por los conservadores.  Esto hizo que los indígenas del estado rechazaran al nuevo gobierno y se mantuvieran protestando hasta que el 1 de octubre de 1839 un grupo de campesinos fue reprimido violentamente en Santa Catarina Ixtahuacán por los militares altenses, provocando por lo menos cuarenta muertos. En los libros de la época, los historiadores liberales refieren el incidente simplemente como “un escarmiento para los bárbaros“, pero esto sería el inicio del fin del Estado de Los Altos, pues los campesinos fueron a Guatemala a pedir ayuda al general mestizo Rafael Carrera, quien era el que verdaderamente gobernaba en el Estado apoyando al Jefe de gobierno Mariano Rivera Paz, y quien para marzo de 1840 recuperó el territorio de Los Altos para Guatemala a sangre y fuego.


BIBLIOGRAFIA: